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Las cajitas para la Constitución de 1931: las polveras.

 

Entre los ejemplares originales de la Constitución de 1931 que conserva el Congreso de los Diputados destaca por su originalidad una edición circular de la norma de tan solo 8 cm de diámetro guardada en el interior de una pequeña caja de plata. Encargado desde la propia cámara con el objetivo de recordar el acontecimiento, se trata de un conjunto de singular significado histórico, artístico y simbólico, valores que refuerzan sus reducidas dimensiones, su cuidadísima impresión y el hecho de estar protegida por un estuche de metal precioso. Tanto el diseño y ejecución de la caja como el diseño de la edición circular están firmados por el artista madrileño Juan José.

La decisión de conmemorar de esta forma la aprobación del nuevo texto constitucional fue tratada en la reunión de la Comisión de Gobierno Interior del Congreso de los Diputados celebrada el 4 de diciembre de 1931. A ella asistieron el presidente de las Cortes Julián Besteiro, su secretario Juan Simeón Vidarte y los diputados Francisco Núñez Tomás, Federico Fernández de Castillejo, Miguel de Cámara Cendoya, Roberto Castrovido Sanz e Isaac Abeytúa Pérez-Iñigo. Según quedó recogido en el acta, en su transcurso se "examinaron objetos que perpetúan el recuerdo de constituciones anteriores, como la de 1812 […], y ante la imposibilidad de precisar en un acuerdo la manera tangible de dicha conmemoración, se otorgó un amplio voto de confianza al Sr. Presidente a fin de que éste pueda elegir los emblemas, dibujos, etc. del objeto artístico que haya de servir para el fin indicado y realizar los gastos precisos, teniendo en cuenta que acontecimiento de la solemnidad del que se trata de perpetuar requiere una adecuada esplendidez". Besteiro resolvió entonces encargar una edición circular del texto, estableciendo así una continuidad simbólica y formal entre la nueva norma y la de 1812, una de cuyas más famosas ediciones adoptó precisamente un formato ajustado a una caja muy plana, similar a los contenedores de polvos femeninos, de donde adoptaría el nombre informal de polvera con el que se la conoce. 

Troqueles en positivo: anverso: escudo, reverso: 'Constitución de la República española promulgada por las Cortes Constituyentes en Madrid el año 1931'. ( Juan José)Troqueles en positivo: anverso: escudo, reverso: 'Constitución de la República española promulgada por las Cortes Constituyentes en Madrid el año 1931'. (Juan José). Autor de la Fotografía Federico Reparaz

El Archivo del Congreso de los Diputados conserva el expediente completo de este encargo, que se comenzó a formalizar inmediatamente después de la promulgación de la Constitución de la Segunda República Española por las Cortes Constituyentes el 9 de diciembre de 1931. Las platerías madrileñas convocadas al efecto fueron Fábrica de platería Luis Espuñes, Viuda de Miguel Muro, Matilde Espuñes, Platería Avelino Muñoz y Casa Verdú, las cuales presentaron sus diseños y presupuestos entre el 15 de diciembre de 1931 y el 7 de enero de 1932. Aunque no ha quedado constancia documental, hay que suponer que se les mostró la edición circular de la Constitución de 1812, indicándoles además la obligatoriedad de incluir en el diseño el símbolo heráldico oficial de la Segunda República española, establecido por Decreto del Gobierno Provisional de 27 de abril de 1931. De las memorias presentadas se deduce que la pretensión inicial de Besteiro era encargar quinientas cajas de plata y treinta cajas de oro, aunque el elevadísimo precio de estas últimas reduciría el encargo a las primeras. 

Imagen de constitución de 1931 en plata con formato tipo  polvera. Imagen de constitución de 1931 en plata con formato tipo polvera. Autor de la Fotografía Federico Reparaz


Se desconocen los motivos que condujeron a citar a Juan José García García (1893-1962), Juan José, cuando el proceso del encargo ya estaba en marcha. No obstante, hay que suponer que el artista, muy bien conocido en los ambientes artísticos de la capital por su activa y exitosa participación en exposiciones y concursos de artes decorativas celebrados dentro y fuera de España entre 1920 y 1931, fue directamente recomendado a Besteiro por el Director General de Bellas Artes, Ricardo de Orueta y Duarte. Ambos debieron comentar el asunto, de manera que el segundo acabó sugiriendo por escrito que Juan José era "el nombre del artista que podría hacer las cajitas para la Constitución […]". El 8 de enero de 1932 Juan José presentó su propuesta, ofreciendo un "precio en conjunto, a base de la construcción de quinientos [ejemplares de plata]: 40 pesetas". Puesto que las cajitas iban a ser obsequiadas a los cuatrocientos setenta diputados de las Cortes Constituyentes, el artista también grabaría en ellas el nombre de cada uno de ellos; además, las forraría en su interior con damasco rojo oscuro, amarillo o morado. En cuanto a la edición de la norma, encuadernada con un pequeño lomo que ostenta los citados colores, fue impresa en los Talleres Tipográficos Atenas. El Congreso de los Diputados conserva las cajas de los diputados Manuel Hilario Ayuso Iglesias y Francisco López de Goicoechea Inchaurrandieta.

Imagen de constitución de 1931 en plata con formato tipo  polvera. Imagen de constitución de 1931 en plata con formato tipo polvera. Autor de la Fotografía Federico Reparaz

En definitiva, para la elección de la caja de plata de la Constitución de 1931 se barajaron al menos diecisiete propuestas. Besteiro se decantó finalmente por la firmada por Juan José, una oferta muy conveniente desde todos los puntos de vista ya que presentaba un diseño decididamente moderno, una técnica excelente, una presentación muy cuidada y un precio sin competencia. En su tapa figura un escudo cuartelado con los símbolos de Castilla, León, Aragón, Navarra y Granada, entre las letras R [epública] y E[spañola], y enmarcado por orla circular formada por una muralla con torres de defensa dispuestas a tramos regulares. En su base presenta una corona triunfal, compuesta por una rama de olivo y otra de laurel, que sirve de marco a la silueta de las Tablas de la Ley. Sobre ellas figura la leyenda CONSTITUCIÓN / DE · LA / REPÚBLICA · ESPAÑOLA / PROMULGADA / POR · LAS / CORTES · CONSTITUYENTES / EN · MADRID / EL · AÑO / 1931. Está firmada JVAN/JOSE en la parte inferior del anverso de tapa y base.

Meses más tarde, en la sesión de la Comisión de Gobierno Interior del Congreso celebrada el 8 de octubre de 1932 "se resolvió fueran adquiridos por su importe total de seis mil pesetas […] los troqueles que sirvieron para hacer las medallas conmemorativas de la promulgación de la constitución de 1931". Con estos troqueles también había fabricado Juan José un número indeterminado de cajitas de latón, más modestas por tanto que las de plata. Más modestas aún fueron las cajas de cartón diseñadas por el artista siguiendo el modelo de la edición impresa de la norma. Ambos modelos fueron obsequiadas a los funcionarios que prestaban sus servicios en el Palacio de la Carrera de San Jerónimo. El ACD conserva una caja de cada una de estas categorías.

Imagen de constitución de 1931 en plata con formato tipo  polvera. Imagen de constitución de 1931 en plata con formato tipo polvera. Autor de la Fotografía Federico Reparaz

En resumen, el estuche de la Constitución de 1931 no nació con vocación de pieza única, sino con la intención de ser un objeto artístico singular por su significado político, del que se hizo una gran tirada a fin de estrechar simbólicamente su vínculo con los protagonistas de la historia de España de aquel momento.

El análisis detallado del encargo y de todos los diseños presentados puede verse en el artículo de Mª Antonia Herradón Figueroa "Un estuche para la Constitución española de 1931", publicado en Academia, nº 122-123, 2020-2021 (en prensa).