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DS. Congreso de los Diputados, Comisiones de Investigación, núm. 42, de 05/11/2025
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CORTES GENERALES


DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS


COMISIONES DE INVESTIGACIÓN


Año 2025 XV LEGISLATURA Núm. 42

SOBRE LA GESTIÓN DE LA CRISIS DERIVADA DE LA DANA QUE TUVO LUGAR EL 29 DE OCTUBRE DE 2024, ASÍ COMO PARA EL ESTUDIO Y PROPUESTA DE MEDIDAS DE MEJORA DESTINADAS A PALIAR LOS EFECTOS DE ESTOS FENÓMENOS ADVERSOS EN EL FUTURO

PRESIDENCIA DE LA EXCMA. SRA. D.ª CARMEN MARTÍNEZ RAMÍREZ

Sesión núm. 4

celebrada el miércoles,

5 de noviembre de 2025



ORDEN DEL DÍA:


Celebración de las siguientes comparecencias para informar sobre el objeto de la comisión:


- Del señor Lesaec Catalá. Por acuerdo de la Comisión de Investigación sobre la gestión de la crisis derivada de la DANA que tuvo lugar el 29 de octubre de 2024, así como para el estudio y propuesta de medidas de mejora destinadas a paliar
los efectos de estos fenómenos adversos en el futuro. (Número de expediente 219/000497) ... (Página2)



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- Del señor Carabal López. Por acuerdo de la Comisión de Investigación sobre la gestión de la crisis derivada de la DANA que tuvo lugar el 29 de octubre de 2024, así como para el estudio y propuesta de medidas de mejora destinadas a paliar
los efectos de estos fenómenos adversos en el futuro. (Número de expediente 219/000498) ... (Página19)


- De la señora Vicent Baquero. Por acuerdo de la Comisión de Investigación sobre la gestión de la crisis derivada de la DANA que tuvo lugar el 29 de octubre de 2024, así como para el estudio y propuesta de medidas de mejora destinadas a
paliar los efectos de estos fenómenos adversos en el futuro. (Número de expediente 219/000499) ... (Página34)


- De la señora González Peralta. Por acuerdo de la Comisión de Investigación sobre la gestión de la crisis derivada de la DANA que tuvo lugar el 29 de octubre de 2024, así como para el estudio y propuesta de medidas de mejora destinadas a
paliar los efectos de estos fenómenos adversos en el futuro. (Número de expediente 219/000500) ... (Página43)


Se abre la sesión a las diez y treinta y tres minutos de la mañana.


CELEBRACIÓN DE LAS SIGUIENTES COMPARECENCIAS PARA INFORMAR SOBRE EL OBJETO DE LA COMISIÓN:


- DEL SEÑOR LESAEC CATALÁ. POR ACUERDO DE LA COMISIÓN DE INVESTIGACIÓN SOBRE LA GESTIÓN DE LA CRISIS DERIVADA DE LA DANA QUE TUVO LUGAR EL 29 DE OCTUBRE DE 2024, ASÍ COMO PARA EL ESTUDIO Y PROPUESTA DE MEDIDAS DE MEJORA DESTINADAS A PALIAR
LOS EFECTOS DE ESTOS FENÓMENOS ADVERSOS EN EL FUTURO. (Número de expediente 219/000497).


La señora PRESIDENTA: Buenos días a todos y a todas.


Se abre la sesión.


El orden del día consiste en la celebración de las siguientes comparecencias para informar en relación con el objeto de la comisión: de don Manuel Cristian Lesaec Catalá, de don Alejandro Israel Carabal López, de doña Verónica Vicent
Baquero y de doña Elizabeth González Peralta. De conformidad con lo dispuesto en el artículo 64.4 del Reglamento del Congreso, las comparecencias se desarrollarán en régimen de publicidad.


Antes de cederle la palabra, quiero dar la bienvenida al señor Cristian y a su asociación, la Asociación de Damnificados de la DANA Horta Sud, que está representada en este momento por él y por los demás comparecientes, una de las
asociaciones que ha trabajado durante este año para esclarecer los hechos y ayudar a conocer lo que pasó. Sabemos que hay más asociaciones -nos hubiera gustado que pudieran comparecer todas- y que hay más víctimas que no están asociadas, y
esperamos que se vean representadas por todos ustedes. Bienvenido, como le decía, y muchísimas gracias por esta comparecencia, por su testimonio, que tiene que servir para mejorar nuestras decisiones, las decisiones que tomemos en las conclusiones
de esta comisión. Se han ganado todo el respeto y tienen todo el derecho a venir aquí a que se les escuche. Gracias por el coraje y por la dignidad que han ofrecido a la ciudadanía y a todas las instituciones durante este año.


Vamos a proceder con la comparecencia. Ya saben que al tratarse de una comparecencia sujeta a lo dispuesto en la Ley Orgánica 5/1984, se ha informado al compareciente de que puede comparecer acompañado de la persona que designe para
asistirle. Asimismo, esta Presidencia manifiesta expresamente su voluntad de salvaguardar los derechos del compareciente reconocidos en el artículo 1.2 de la citada ley orgánica. Le recuerdo, igualmente, la obligación contenida en el artículo
502.3 del Código Penal de no faltar a la verdad en su testimonio.


En virtud del acuerdo adoptado por la Mesa de la comisión en su reunión del día 21 de octubre de 2025, las comparecencias seguirán el siguiente formato: quince minutos de intervención inicial del compareciente para el caso de que quisiera
hacer uso de ella, por supuesto; cinco minutos de intervención de los grupos parlamentarios, en orden de menor a mayor; y quince minutos finales para el compareciente.



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Les recuerdo que el objeto de la comisión, tal y como se aprobó en el acuerdo de Pleno de la Cámara del 13 de marzo de 2025, es el expresado en el requerimiento de su comparecencia.


Señor Lesaec, tiene usted la palabra durante quince minutos.


Gracias.


El señor LESAEC CATALÁ: Muchas gracias.


Quiero dar las gracias al Congreso de los Diputados por habernos invitado.


Voy a comenzar. Yo soy, como bien ha dicho la presidenta, Cristian Lesaec, presidente de la Asociación de Damnificados de la Horta Sud. En estos momentos somos 630 asociados. Nosotros acogemos a doce familiares de seis personas
fallecidas, pero también acogemos a todo tipo de personas que han sido damnificadas, personas que han perdido sus negocios, sus empresas, autónomos... Tenemos policías, funcionarios, gente que ha perdido su casa, gente que ha perdido el coche,
gente que ha perdido el trabajo... Tenemos todo tipo de circunstancias personales. En el momento de hacer esta comparecencia, a la hora de escribir el contenido, he consultado a los asociados y les he preguntado de qué quieren que hable. Y,
ateniéndome a sus contestaciones, he decidido hacer un pequeño resumen y hablar un poco de todo, y es lo que ahora mismo voy a explicar.


Como digo, y como muy bien ha dicho la presidenta, la intención de esta asociación -y, evidentemente, en eso creo que estamos de acuerdo con la comisión- es averiguar la verdad, poder ayudar a que se imparta justicia y reparación entre las
víctimas y afectados de la peor catástrofe que ha asolado nuestra comunidad en los últimos años. Me remito a ustedes porque creo que van a poder hablar con las personas que dirigen los partidos en los que están, y como nos han surgido una serie de
dudas a lo largo de este año, me gustaría que ustedes hicieran de portavoces y que pudieran trasladar algunas de estas cuestiones o dudas que nosotros tenemos.


Me voy a centrar en tres puntos importantes. El primero trata sobre dos aspectos de los que en Valencia hemos hablado entre los asociados y que ocurrieron antes del día 29; luego voy a pasar a una serie de aspectos que ocurrieron el día
29, y después voy a hablar sobre aspectos posteriores al día 29, si les parece bien.


El primer tema es el barranco del Poyo. El barranco del Poyo data de 1995 y ha tenido idas y venidas: el Plan Hidrológico Nacional en 2001; una ampliación prevista en 2004; la redacción de nuevo del plan en 2009 -que fue un proyecto
informativo de adecuación ambiental y drenaje de la cuenca del Poyo, que vierte en la Albufera-; declaraciones de impacto ambiental favorables en 2011 -que luego caducaron en 2013-; en nuevos análisis en 2018, 2020 y 2021 se baraja el desvío del
barranco de la Saleta, otro de los barrancos; y, finalmente, en 2024, la Generalitat Valenciana solicita a la Confederación Hidrográfica del Júcar un nuevo estudio de integración paisajística del barranco del Poyo. Con lo cual, si han seguido
conmigo, se habrán dado cuenta de que desde 1995 hasta 2025 hemos tenido una serie de proyectos que al final no han acabado en nada. La sensación que se nos queda a nosotros es que esto es un poco un cachondeo, sinceramente. Los barrancos son las
arterias de nuestra comarca. Sabemos -y lo estamos viviendo todos estos últimos años- que nos enfrentamos a danas. Estamos en noviembre y aún vamos a enfrentar o podríamos volver a enfrentar una dana. Necesitamos que esos desagües, que son los
barrancos y los ríos, estén en las mejores condiciones posibles.


Por lo tanto, lo primero que yo trasladaría es que no volvamos a tener otros treinta años esperando a ver si somos capaces de ponernos de acuerdo para arreglar esos barrancos. Los necesitamos, es vital que esos barrancos estén lo mejor
posible. Hablen ustedes, por favor, con ingenieros, con los especialistas, con quien consideren. Hagan ustedes -como hemos visto en el plan de resiliencia de la ministra- meandros. Hagan ustedes depósitos al lado. Hagan ustedes, como propone el
Plan Endavant, una zona verde. Hagan lo que consideren, pero, por favor, lo primero que yo les pediría es que nos tomemos en serio el tema de los barrancos, porque es vital -repito: vital- para nuestras comarcas. Hay algunas personas que me
dicen: después de esto, ¿de qué sirve la Confederación Hidrográfica del Júcar? Yo lo pienso y voy a seguir defendiéndola, pero tenemos que convencer a la gente de que esos organismos tienen su sentido.


Por otro lado, el 23 de noviembre de 2023, el Gobierno valenciano, con el presidente Mazón al frente, decidió la derogación de la UVE, la Unidad Valenciana de Emergencias, para ahorrarse, según la memoria que se presentó, 38 millones de
euros. Yo me pregunto si ha valido esto la pena, si era necesario recortar esos 38 millones de euros realmente, porque ¿cuánto ha costado y cuánto va a costar la reparación de todos los daños que nos ha causado esta riada? La Unidad Valenciana de
Emergencias no sé lo que



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habría podido hacer, pero seguro que algo de ayuda nos habría dado, porque la sensación que tuvimos todos los valencianos y valencianas fue la de estar totalmente abandonados el día 30, el día 31, el día 1, el 2, el 3..., en los que todos
estábamos esperando que las diferentes autoridades -ya fuera la Administración autonómica o la central- enviaran todos los refuerzos posibles, porque estábamos totalmente desolados, llenos de barro hasta las trancas y no éramos capaces de hacer
absolutamente nada. De hecho, cuando yo he hablado con una psicóloga por la que estoy siendo atendido, ella me dice -y creo que con mucha razón, yo no me había ni dado cuenta-: Mira, Cristian, tú tienes dos daños o dos heridas que llevas dentro,
una es por lo vivido el día 29, cuando se te inundó la casa y todo lo que te pasó; pero la segunda es la sensación de desolación que tú viviste los días siguientes. Y creo que esto no solo va por mí, va por todos.


Vamos al día 29. No sé cómo voy de tiempo, pero espero ir bien. Ayer vino la otra asociación, la asociación de víctimas mortales, e imagino que todo lo que dijeron es más que suficiente para que ustedes pudieran darse cuenta de lo
desolador que fueron esa tarde y noche y lo nefasta que fue la gestión. Yo me he permitido recoger unas diez o doce llamadas del 112 que se produjeron ese mismo día. Las he cogido al azar, pero se las voy a retransmitir para que se hagan ustedes
una idea de cómo nos despertamos -mejor dicho, de cómo se despertó el 112, porque los demás nos despertamos pensando que íbamos a tener una jornada normal- y qué es lo que ocurrió. Por favor, presten especial atención a las horas.


A las 6:27 de la mañana, desde Manuel, que es un pequeño pueblo de la ribera, se recibe ya una llamada diciendo que la casa se está inundando, que la calle está inundada y que no desemboza. Voy a ir saltando, no les voy a decir todas las
llamadas que fueron llegando. He ido cogiéndolas un poco aquí y allá. A las 7:04 de la mañana, desde la Alcudia, se recibe otra llamada que dice: se inunda la vivienda, tenemos un palmo de agua. A las 7:20, desde Alcira, se recibe otra llamada
que dice: el agua está arrastrando mi coche. Estoy hablando de pueblos que no tienen que ver unos con otros; son de distintas comarcas. A las 7:27, desde Tous, que está mucho más abajo, hay una llamada que dice: hay un camión en la vía, se
está inundando. 7:35, desde Alcira: cuatro personas en casa no pueden salir, calzada inundada. A las 7:52, Buñol -eso es la Foia de Buñol-, otra llamada: está entrando mucha agua en casa. A las 8:29, desde Quart de Poblet: coche dentro del
barranco, se puede sacar con grúa. A las 9:18, desde Turís: cincuenta vecinos piden socorro y están llorando. A las 9:19, desde Rafelguaraf: persona mayor atrapada en casa. A las 9:20, desde Llombay: tres personas, un menor y un perro
atrapados en su coche. Creo que ya con esto nos hemos hecho una idea. A partir de las 9:00, aumentan las llamadas en las que se habla de personas atrapadas en sus viviendas o en sus vehículos.


Mientras todo esto estaba ocurriendo en el 112, el CECOPI se convoca a las 15:21 de la tarde; se fija la reunión a las 15:30 y se pone a trabajar a las 17:00. El otro día, el señor Mazón, cuando dimitió -que si hubiera reconocido algunos
errores hubiera sido de agradecer- comentó que él, igual, a partir de las 14:00 -creo que dijo- se hubiera puesto manos a la obra. ¡Es que, aunque lo hubiera hecho, ya hubiera llegado tarde! ¡Si es que los problemas empezaron, según esta primera
llamada que he localizado, a las 6:30 de la mañana! Por lo tanto, el CECOPI debía de haberse puesto a funcionar desde el principio, desde la mañana, aunque fuera para hacer un seguimiento. Así que, evidentemente, el Gobierno valenciano, en este
caso, llegó tarde; llegó tarde, hiciera lo que hiciera, y nosotros pedimos que esa situación no vuelva a ocurrir. Hay que pensar en algún sistema o algún protocolo para que estas cosas se tomen mucho más en serio. A pesar de todo -fíjense-, a las
17:00. El agua llega a Paiporta, que es el primer pueblo de l'Horta Sud, a las 19:12. Y sobre las 19:40 es cuando golpea de lleno las poblaciones de Benetúser, Catarroja, Alfafar, Sedaví, que es donde se producen la mayoría de los fallecidos. Si
a las 17:00 desde el CECOPI se nos hubiera avisado, hasta las 19:00 aún teníamos dos horas en las que la mayoría de esas poblaciones podríamos habernos puesto a salvo y seguramente un buen número de vidas se habrían salvado.


Ahora me voy a los días posteriores. Al día siguiente, a las 7:00, justo cuando salí, tuve la mala suerte de encontrarme a una persona fallecida debajo de una pila de coches. Llamé al 112 y no obtuve respuesta, y como vi a una persona, le
pedí que llamara él al 112. Le dije: por favor, ¿puedes llamar tú? Porque mi teléfono no funciona. O sea, yo pensaba que era mi teléfono, no era capaz de pensar que era el 112.


Y esto nos lleva a otro tema. Pienso, por ejemplo, en la población de Masanasa, que está justo al lado de la mía -yo soy de Alfafar-, y viven ocho mil personas, ocho mil habitantes. Si ocurriera algo en Masanasa, algo grave, desde Masanasa
podrían producirse dos mil o tres mil llamadas al 112. Probablemente, no lo sé, no soy experto, pero es que igual con esas dos o tres mil llamadas el 112 ya estaría colapsado. Por lo tanto, si tenemos un sistema de emergencias, deberíamos pensar
-y yo se lo



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pido también a ustedes- cómo podríamos hacer para que nunca colapsen, o, si hace falta, tener la asistencia de los 112 de las otras comunidades. Pero tenemos que pensar en algo para evitar que eso nos ocurra.


Las noches siguientes nuestras poblaciones sufrieron saqueos, enfrentamientos y oscuridad, pero no había ni un solo policía ni un bombero o miembros del ejército. Nosotros nos preguntábamos dónde estaban. La Policía Nacional se encontraba
en Valencia, que está a unos 10 kilómetros de nuestra localidad, y no intervino. Nosotros entendemos que fue porque no recibieron órdenes. Y según los protocolos, si no me equivoco, la zona de l'Horta Sud es responsabilidad de la Guardia Civil.
Por tanto, entiendo -igual me estoy equivocando- que el protocolo es el que impide a la Policía Nacional intervenir. Pero sé de buena fe, porque conozco a gente de la Policía Nacional, que querían intervenir. Por lo tanto, otra de las solicitudes
o ruegos o preguntas que les lanzaría es si en una situación como esta nos podríamos saltar esos protocolos para que, en un momento dado, la Policía Nacional pudiera intervenir en demarcación de la Guardia Civil o al revés. Al final, son policías.
Nosotros necesitábamos ayuda esos días. A mí me han contado situaciones de vecinos defendiendo negocios que no eran suyos, sino de sus propios barrios, frente a saqueadores. Mi psicóloga me ha contado: yo ahora estoy atendiendo a personas que
necesitan ayuda y algunos de mis clientes me saquearon. Imagínense ustedes lo que es.


Las primeras setenta y dos horas son cruciales. El día 30 de octubre, según las informaciones que nosotros hemos recogido, había 1200 efectivos de la UME desplazados. Según nos comentó la delegada del Gobierno, estarían concentrados en el
sector 3. En diciembre había 8000 militares y, de ellos, 2300 militares eran de la UME. Yo me pregunto de dónde llegaban esos militares, porque tardaron un mes en hacerlo. ¿Cómo puede ser que estuviéramos tanto tiempo esperando? ¿Cuánto cuesta
movilizar a esos militares? Evidentemente, imagino que volvimos a encontrarnos con uno de los problemas que estamos viendo constantemente, que es la falta de coordinación entre el Gobierno central y el Gobierno autonómico.


De aquí paso a otro de los temas que para nosotros es esencial. El 31 de octubre, el presidente Sánchez hace una declaración desde el CECOPI en las que asegura que pondrá todos los medios necesarios para combatir los efectos en las áreas de
damnificadas. ¿Dónde quedó eso? Al final, esa promesa de colaboración, que creo que era sincera, ¿en qué quedó? Cuando yo hablé con el señor Feijóo dijo que eso no era real. El señor Mazón -ustedes mismos lo han dicho- dice que se sintió ingenuo
esperando la ayuda del señor Sánchez. La verdad es que nosotros no lo sabemos. No sabemos si el señor Sánchez hizo esa promesa, pero no era verdad. No sabemos si el señor Mazón esperó o no quiso esperar, pero, al final, volvemos a encontrarnos
con el mismo problema: entre unos y otros, la ayuda no llegó.


Aquí estamos en el punto clave, que es el nivel de emergencia, el nivel de alerta 3. Según la normativa que regula la Ley 17/2015, de 9 de julio, del Sistema Nacional de Protección Civil, se establece -si estoy en lo cierto- que se declara
el nivel 3 y, por tanto, el estado de alarma previsto en la Constitución cuando se dan algunas de estas circunstancias, que son: la gravedad de la emergencia que hace prever que supere la capacidad de respuesta de una sola comunidad autónoma -yo
creo que se dio-; la emergencia que afecta a más de una comunidad autónoma -yo creo que se dio-; que sea necesario coordinar medios y recursos de diferentes Administraciones públicas para garantizar una respuesta eficaz -creo que se dio-; y
emergencia que requiere la actuación de unidades o recursos dependientes de la Administración -que creo que se dio-. Por lo tanto, ¿por qué no se declaró la alerta de nivel 3? A esto, evidentemente, la respuesta la tendrán o el ministro de
Interior, si no me equivoco, o la propia comunidad autónoma.


Necesitaríamos que esto quedara un poco más clarificado, ya no para echar culpas a nadie, pero es que podríamos volver a enfrentarnos a otras situaciones parecidas. Entonces, hagamos lo necesario para tener un protocolo mucho más rodado y
que la alerta 3 se declare en estos casos más rápidamente. Al final, ¿tanto cuesta llamar?, ¿tanto cuesta levantar el teléfono y decir: Señor Mazón, o señor Sánchez, o quien sea, vamos a ponernos de acuerdo, vamos a declarar esto para que los
medios lleguen? Porque les digo que en Valencia el cabreo es monumental y va, sobre todo, contra el señor Mazón y contra el señor Sánchez. Y yo creo que esto hay que reconducirlo, sinceramente. (La señora presidenta conversa brevemente con el
señor compareciente). ¿Me quedan tres minutos?



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La señora PRESIDENTA: Ya te has pasado tres minutos.


El señor LESAEC CATALÁ: Ya me he pasado. De acuerdo.


Si quieren, ya que no tengo tiempo, voy directo a la conclusión y, luego, los otros quince minutos se los cedo.


La sensación que tenemos es...


La señora PRESIDENTA: Esos quince son para ti.


El señor LESAEC CATALÁ: Ya, pero yo creo que ya lo he dejado bastante claro.


Hemos padecido la peor catástrofe en décadas en la Comunidad Valenciana, con una responsable de emergencias, que es la señora Salomé Pradas, que se ha declarado incompetente, y esto no es poca cosa. Se ha declarado incompetente en sede
judicial, lo cual a nosotros nos hace preguntarnos quién decidió que la señora Salomé Pradas era la persona más adecuada para estar al frente de ese departamento de emergencias, cuál era su perfil. Además, con un presidente desaparecido y, a
nuestro modo de ver, una serie de Administraciones incapaces de ponerse de acuerdo para actuar con la urgencia y contundencia necesaria.


Yo me atrevería a pedir -y quizá ya me la estoy jugando- una especie de pacto de Estado con el fin de tomar nota de todo lo acontecido, algunas de las cosas que yo les he relatado y algunas de las conclusiones que confío que ustedes van a
sacar de esta comparecencia, para ponernos a trabajar todos juntos, independientemente de los partidos a los que se pertenezca. Olvidémonos de nuestras siglas y pensemos en las personas a las que estamos representando, a ver si todos juntos somos
capaces de conseguir algo que sea respetable, con visión de Estado. Creo sinceramente -y con esto acabo- que, al menos, las familias de esas 237 personas que fallecieron se lo merecen.


Muchas gracias. [Aplausos de las señoras y los señores diputados de los grupos parlamentarios Mixto (Compromís), Euskal Herria Bildu, Junts per Catalunya, Republicano, Plurinacional SUMAR y Socialista].


La señora PRESIDENTA: Muchas gracias a usted, Cristian.


Intentaremos que vean en la pantalla el tiempo, porque es verdad que no sé muy bien por qué no lo puede seguir el compareciente, por eso le he hecho la indicación.


Ahora es el turno de los grupos parlamentarios.


En primer lugar, por el Grupo Mixto, tiene la palabra la señora Micó durante un tiempo de cinco minutos.


La señora MICÓ MICÓ: Gràcies, presidenta.


Bon dia, senyor Lesaec. Bon dia, Cristian.


El señor LESAEC CATALÁ: Bon dia.


La señora MICÓ MICÓ: Si el sembla bé, el tutejaré.


El señor LESAEC CATALÁ: Sí, sí, sense problema.


La señora MICÓ MICÓ: Gràcies.


Jo intentaré ser ràpida perquè m'ha agradat molt la teua compareixença, sobretot que mos interpel·lis a nosaltres, perquè també parlem i donem explicacions. Crec que és important això també.


Primer que res dir que, efectivament, la teua associació, la que tu representes, el que voleu i el que heu fet, i és molt d'agrair, és allò que les administracions no han fet. Crec que ho has expressat molt bé en el teu relat i, al final,
jo crec que d'eixos dies el que traguem és que els veïns, el voluntariat, la gent vau estar molt a l'altura. La societat valenciana va estar molt a l'altura. En canvi, el Govern valencià en concret no ho va estar i possiblement, efectivament, com
bé dius, quan parlem de col·laboració i de ficar totes les institucions a treballar per eixa recuperació, tampoc va passar per part del Govern central.


Esta comissió d'investigació, des de Compromís, quan la vam posar en marxa i vam fer l'impuls, d'una banda, el que volíem era, efectivament, eixa justícia, eixa veritat i eixa reparació per a les víctimes. El factor humà per a nosaltres és
molt important, però també parlar de la part que tot el món li diu reconstrucció. A nosaltres no ens agrada tant dir reconstrucció, perquè reconstruir vol dir construir el mateix que ja estava fet. Nosaltres volem parlar de recuperació, perquè
pensem que en un context de



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canvi climàtic no podem reconstruir allò que n'hi havia, perquè el que funcionava fa vint anys, trenta anys o deu anys, no estan funcionant ni funcionarà en estos moments, on estem en una emergència climàtica enorme.


Per tant, intentant contestar un poc a les tres qüestions que tu dius. Efectivament, quan parles del barranc del Poio -per a nosaltres, per a la gent valencianoparlant, el barranc de Xiva- és un dels problemes principals que té l'Horta Sud
i jo soc de la Vall d'Albaida, no soc de l'Horta Sud, però conec molt bé la realitat de la vostra comarca. Una comarca on hi ha hagut una especulació urbanística enorme, on hi ha una saturació del territori molt gran, on hi ha una dimensió de
polígons industrials que fa que ja no puga haver cap tipus de creixement, perquè la comarca està totalment saturada. Com les infraestructures hidràuliques són modificades, són renovades, és importantíssim. El barranc de Xiva és un, el barranc de
la Saleta, és un altre.


De fet, nosaltres, des de Compromís, hem fet al·legacions tant al pla estatal que ha fet MITECO, el Ministeri de Transició Ecològica, com al pla que ha fet la Generalitat Valenciana. I ho hem fet parlant amb els nostres regidors i regidores
de les comarques afectades, amb la ciutadania. Hem fet un procés de participació. Hi ha qüestions que no tenen sentit, com per exemple el que es vol fer ara en Aldaia, que és canviar el trànsit del barranc que passa per dins del poble i portar-lo
al barri del Crist, que també forma part de l'estructura i del context del mateix poble i que continua sent un problema, vaja, pel centre, el nucli històric d'Aldaia o pel barri del Crist. Per tant, eixa no és una solució. Esta és una de les
qüestions que nosaltres hem posat damunt la taula en companyia de moltes altres.


Efectivament, si hi ha una qüestió que tots i totes tenim clara és que la competència en emergències és de la Generalitat Valenciana i que les emergències no poden ser un florero, no poden ser un aparador per a un conseller o consellera que,
efectivament, no sap de què va la qüestió. I el CECOPI no s'hauria de constituir el mateix dia. És que fins i tot quaranta-vuit hores abans hauria d'haver estat constituït el CECOPI, com vam fer quan estàvem governant nosaltres en la Generalitat i
quan va passar la dana de la Vega Baja, que quaranta-vuit hores abans de que arribara la riuada a la Vega Baja, el CECOPI ja estava constituït, treballant, les escoles tancades i tota la gent avisada. I això no va passar perquè tinguem en la
Generalitat Valenciana unes persones que són incompetents perquè, efectivament, ells mateixos han dit que no són competents, que no tenen capacitat. Salomé Pradas ho ha dit directament, però és que a més a més, són negacionistes del canvi climàtic
i això ha fet que baixaren el pressupost de la Generalitat en tema d'emergències i això ha fet que llevaren la Unitat Valenciana d'Emergències, que és tan important en estes qüestions.


Però és que no només això, en els dies posteriors -jo crec que ací també ha centrat molt en la clau- n'hi ha una falta de coordinació fonamental entre les administracions i quan la gent de les zones afectades parleu en aquell moment i totes
vegem que és el poble el qui salva el poble és perquè, efectivament, no hi havia ningú més allí. I crec que per això és tan important la tasca de la vostra associació, que el que ha volgut i el que està fent és intentar ajudar a tota la gent a que
recupere les seues vivendes i la seua vida.


Jo estic totalment d'acord en que ací hi ha responsabilitat de la Generalitat, però també responsabilitat del Govern. Compromís, vam demanar eixos dies la setmana següent que es pujara al nivell d'alerta 3. Li ho vam demanar a Mazón, li ho
vam demanar a Feijóo i li ho vam demanar a Pedro Sánchez i cap de tots ens va fer cas, perquè ni uns volien ni els altres tampoc. I efectivament, la col·laboració, la coordinació i anar més enllà en un moment d'emergència climàtica és fonamental.
Però malauradament, malauradament, amb el govern que tenim a la Generalitat Valenciana veig que és complicat que això puga passar.


Gràcies.


Gracias, presidenta.


Buenos días, señor Lesaec. Buenos días, Cristian. Si le parece bien, le voy a tutear. (Asentimiento). Gracias.


Voy a intentar ser rápida, y es que me ha gustado mucho su comparecencia, sobre todo porque se refiere a nosotros para que demos explicaciones. Creo que es importante esto también.


En primer lugar, quisiera decir que vuestra asociación, la que tú representas, lo que quiere y lo que habéis hecho -y es de agradecer- es lo que las Administraciones no han hecho. Creo que lo has expresado muy bien en tu relato. Al final,
creo que de esos días nos quedamos con los vecinos, el voluntariado, la gente. Estuvisteis muy a la altura. La sociedad valenciana estuvo muy a la altura. En cambio, el Gobierno valenciano no lo estuvo. Y, seguramente, como bien mencionas,
cuando hablamos



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de colaboración y de poner todas las instituciones a trabajar por esa recuperación, tampoco pasó por parte del Gobierno central.


Esta comisión de investigación, cuando desde Compromís la pusimos en marcha e hicimos el impulso, lo que queríamos, por una parte, es esa justicia, esa realidad, esa reparación para las víctimas. El factor humano para nosotros es muy
importante, pero también hablar de la parte que todo el mundo habla, de reconstrucción. A nosotros no nos gusta mucho decir reconstrucción porque quiere decir construir lo mismo que ya estaba hecho. Nosotros queremos hablar de recuperación, porque
pensamos que en un contexto de cambio climático no podemos reconstruir lo que ya había, porque lo que funcionaba hace veinte o treinta años no está funcionando ni funcionará ahora mismo, cuando estamos en una emergencia climática enorme.


Por ello, intentando responder a las cuestiones que mencionas, efectivamente, cuando hablas del barranco del Poyo -para nosotros, para los valencianos, el barranco de Chiva-, este es uno de los problemas principales que tiene l'Horta Sud.
Yo soy de la Vall d'Albaida, no soy de l'Horta Sud, pero conozco muy bien la realidad de vuestra comarca. Una realidad donde hemos tenido una especulación urbanística enorme, donde hay una saturación del territorio enorme, donde hay una dimensión
de polígonos industriales que hace que ya no pueda haber ningún tipo de crecimiento porque la comarca está totalmente saturada.


Cómo se renuevan las infraestructuras hidráulicas, cómo se modifican es importante. El barranco de Chiva es uno, el barranco de la Saleta es otro. De hecho, desde Compromís hemos hecho alegaciones al plan estatal del Ministerio de
Transición Ecológica, como al plan que ha hecho la Generalitat Valenciana. Y lo hemos hecho hablando con nuestros regidores y regidoras de las comarcas afectadas, hablando con la ciudadanía, haciendo un proceso de participación. Hay cuestiones que
no tienen sentido, como, por ejemplo, el que se quiere hacer en Aldaya, que es cambiar el tránsito del barranco que pasa por medio del pueblo y pasarlo al Barrio del Cristo, que también forma parte de la estructura y del contexto del mismo pueblo,
que sigue siendo un problema que vaya por el centro, por el núcleo histórico de Aldaya o por el Barrio del Cristo. Por tanto, esta no es una solución. Esto es algo que nosotros hemos puesto encima del tapete junto con muchos otros temas.


Efectivamente, pues si tenemos un tema claro todos y todas es que la competencia en emergencias es de la Generalitat valenciana y que las emergencias no pueden ser un florero, no pueden ser un escaparate para un consejero o consejera que no
sabe de qué va la cuestión. El CECOPI no se tendría que haber constituido el mismo día. Es que incluso cuarenta y ocho horas antes tendría que haberse constituido el CECOPI, como hicimos cuando estábamos gobernando nosotros en la Generalitat y
cuando ocurrió la dana de la Vega Baja, que cuarenta y ocho horas antes de que llegara a la Vega Baja, el CECOPI ya estaba constituido y trabajando, las escuelas cerradas y toda la gente avisada. Y esto no ocurrió porque en la Generalitat
valenciana tengamos unas personas incompetentes, porque ellos mismos han dicho que no tienen competencia, que no tienen la capacidad. Salomé Pradas lo ha dicho directamente. Pero es que incluso son negacionistas del cambio climático. Esto ha
hecho que bajaran el presupuesto de la Generalitat en tema de emergencias y esto ha hecho que llevaran la Unidad Valenciana de Emergencias, que es tan importante en estas cuestiones. Pero es que no solo eso, en los días posteriores -y creo que aquí
también se ha hablado mucho de la clave- vemos una falta de coordinación fundamental entre las Administraciones. Cuando las personas de las zonas afectadas habláis en ese momento, y todos los vemos, es el pueblo quien salva al pueblo, porque en ese
momento no había nadie más allí. Por eso es tan importante el trabajo de vuestra asociación, que lo que ha querido y lo que está haciendo es ayudar a todas esas personas a que recuperen sus viviendas y sus vidas. Yo estoy totalmente de acuerdo en
que sí que hay responsabilidad de la Generalitat, pero también responsabilidad del Gobierno. Compromís pidió esos días, la semana siguiente, que se subiera al nivel de alerta 3. Lo pedimos a Mazón, lo pedimos a Feijóo y lo pedimos a Pedro Sánchez.
Y ninguno de ellos nos hizo caso, porque ni unos ni otros querían. Y, efectivamente, la colaboración, la coordinación e ir más allá en un momento de emergencia climática es fundamental, pero, desgraciadamente, con el Gobierno que tenemos en la
Generalitat valenciana, veo que es complicado que esto pueda pasar.


Gracias.


La señora PRESIDENTA: Gràcies, senyora Micó.


Es el turno del Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, del señor Otero, quien tiene la palabra.



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El señor OTERO GABIRONDO: Eskerrik asko.


Buenos días, señor Lesaec. Gracias por su comparecencia, gracias por su testimonio. En Euskal Herria Bildu queremos mostrar una vez más la solidaridad con todas las personas que han sido afectadas y gravemente afectadas por la dana.
También queríamos expresar nuestro agradecimiento en este caso a su trabajo y hacerlo extensivo a todas las asociaciones; todas las asociaciones que, como usted decía -y ayer se puso de manifiesto también-, buscan verdad, buscan justicia y buscan
reparación. Nosotros tenemos la claridad y la firme convicción de que su trabajo, su trabajo constante, su trabajo denodado, su trabajo que no ha parado, es el que va a poder acercarnos más a esta verdad, a esta justicia y a esta reparación.


En Euskal Herria Bildu -lo decía ayer- estamos en esta comisión, evidentemente, para escuchar los testimonios, para analizar lo sucedido desde el rigor, pero también para anotar y hacernos cargo de las peticiones que puedan venir de cara al
futuro y para vincular esto a las medidas que se puedan desarrollar tanto de reconstrucción o reparación como otras de índole organizativa, etcétera. En ningún caso estábamos pensando en participar aquí para decidir por los valencianos y las
valencianas. En este sentido, yo le agradezco mucho su intervención, porque ayer nosotros constantemente les preguntábamos a las personas comparecientes qué querían, qué necesitaban, qué esperaban de nosotros, dónde querían que pusiéramos el foco y
hoy usted lo ha hecho directamente. Entonces, nos ha puesto los trabajos, nos ha puesto una serie de tareas para el antes, para el durante y para el después, para analizar. De hecho, incluso, está apuntando por dónde puede haber soluciones. Con
lo cual, yo no he dejado de anotar todo lo que usted ha dicho. Evidentemente, me lo apunto para que, cuando vengan los comparecientes adecuados, respondan a esas preguntas que usted planteaba, tanto de las obras que había que haber hecho o no haber
hecho en el barranco de Pollo o los barrancos en general; también la cuestión de la derogación o no de la unidad de emergencias.


Por lo que se refiere al durante, yo creo que usted ha hecho una secuencia aquí de horas y minutos, desde las seis y media de la mañana, en la que se evidencia la conclusión que usted mismo ha sacado: que si se hubiera puesto en marcha el
CECOPI antes, si se hubieran mandado las alertas antes, se hubieran salvado vidas y parte de los bienes materiales. Es verdad que el foco ha estado ahí, porque, evidentemente, la gravedad por el número de víctimas mortales nos ha llevado a todos a
que el foco esté ahí, y esclarecer esto es especialmente importante. Y aquí es donde, inicialmente, al menos, hemos puesto el foco a la hora de pedir responsabilidades. Pero es verdad que, después, cuando usted ha relatado lo que pasa después, ha
dicho algo con lo que estoy completamente de acuerdo: las primeras setenta y dos horas son cruciales. Y ha puesto una serie de datos encima de la mesa: quién no estuvo, quién cree que debiera haber estado. Evidentemente, aquí esto se escapa un
poco de mi conocimiento, pero también investigaremos el tema. Haremos las preguntas pertinentes.


En cualquier caso, la sensación de abandono, la sensación de descoordinación, la sensación de que se prometieron cosas que no se cumplieron, todo esto creo que merece que se haga un seguimiento, incluso aunque comprendamos que la magnitud o
el volumen del desastre que se armó a través de la dana hace especialmente difíciles los trabajos en los primeros días. Cualquiera que venga del campo de las emergencias sabe que hay un punto a partir del cual hay un desborde. Entonces, es
importante estar bien preparado, bien coordinado, bien engrasado, pero también es verdad que el volumen de las tragedias a veces desborda todo. En cualquier caso, seremos exigentes con todos los que vengan, y yo creo que con los elementos que ha
puesto usted encima de la mesa salen ya una serie de líneas de trabajo, incluso parte de las conclusiones que entendemos que debe sacar esta comisión.


Nada más. Muchas gracias.


La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Otero.


Per Junts per Catalunya, el senyor Cervera té la paraula.


El señor CERVERA PINART: Sí, gràcies presidenta.


Bon dia, senyories.


Bon dia, senyor Isaac, i gràcies per la seva compareixença.


Com vam dir ahir, nosaltres estem aquí, en primer lloc, per mostrar la solidaritat, la solidaritat amb la seva entitat, amb totes les víctimes i totes les persones afectades per l'aiguat, certament, per un aiguat excepcional, però sobretot
totes les persones afectades per la incapacitat i per la responsabilitat, ho deia vostè, abans, durant i després de la dana, i també per denunciar l'actitud d'alguns polítics frívols, mentiders i mancats d'humanitat, que costa d'entendre. I parlant
d'entendre, nosaltres li deia som aquí per escoltar,



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per entendre i per acompanyar-los i per trobar una solució, perquè mai ningú més hagi de viure el que vostès van viure. Ho deia ara el company diputat de Bildu, vostè avui ja ens ha donat molts inputs. Els d'abans, cal que no només es
planifiqui, sinó que la planificació s'acabi executant. I hem d'evitar que cada cop que hi hagi un canvi planifiquem de forma diferent. Vostè també apuntava que hi havia hagut la supressió de la Unitat Valenciana d'Emergències. Nosaltres, després
de la dana i ahir jo també en algun moment ho vaig fer, que el que intentava era posar en valor el disposar d'un sistema d'emergències i de prevenció de riscos eficaç i eficient. Jo vull pensar que a Catalunya hem estat capaços d'anar-lo teixint al
llarg de dècades a través de governs de diferent signe polític i que uns ho han fet amb més vocació d'estat que els altres, però que el que no ha passat mai ningú és que hagi tingut les temptacions ni de renunciar a les competències ni molt menys de
suprimir les estructures d'emergència. Després ens ha apuntat els problemes que hi va haver al durant i els problemes que hi va haver després. I vostè parlava de la trucada al 112 que va fer l'endemà. Jo li vull dir que vaig tenir oportunitat de
ser al País Valencià a partir del dia 1, amb el desplegament que van fer les Agrupacions de Defensa Forestal catalanes, que vam enviar més de 200 voluntaris que es van concentrar a Picanya, on vam estar treballant, i li dic que moltes hores després,
en alguns llocs van ser els primers..., les primeres persones que van veure una mica uniformades i organitzades que anaven a donar resposta. I en aquest sentit jo li volia fer una pregunta i és que si vostè creu que és fonamental disposar d'una
unitat militar d'emergències, si és necessari militaritzar la gestió de les emergències, perquè nosaltres sempre hem sigut molt crítics amb la UME, amb aquest comodí de germà gran que nosaltres pensem que és que un engany. Perquè si els recursos
destinats a la UME es destinessin a estructures civils, de professionals i de voluntaris de les emergències, que cada dia vetllessin arreu del territori, segurament tots en trauríem molt més profit i probablement millor preu, si valoréssim
l'eficiència i l'eficàcia. I nosaltres dèiem després del que havia passat, que si dimecres hi hagués hagut aquest..., si el dia 29 hi haguessin hagut aquestes estructures civils al País Valencià, doncs no haurien d'haver esperat que arribés ningú
perquè des del primer moment estarien actuant.


Res més. Només posar-nos a la seva disposició pel que necessitin i mirar d'acompanyar-los perquè no es tornin a trobar ni vostès ni ningú arreu amb la situació que van patir.


Moltes gràcies.


Gracias, presidenta.


Buenos días, señorías.


Buenos días, señor Lesaec. Gracias por su comparecencia. Como dijimos ayer, nosotros estamos aquí, en primer lugar, para mostrar nuestra solidaridad con su entidad, con todas las víctimas y con todas las personas afectadas por la riada,
sin duda una riada excepcional, pero, sobre todo, con las personas afectadas por la incapacidad y la falta de responsabilidad -lo decía usted- antes, durante y después de la dana. Y para denunciar también la actitud de algunos políticos frívolos,
mentirosos y faltos de humanidad, que cuesta de entender. Y hablando de entender, nosotros estamos aquí para escuchar, para entender, para acompañarles y para hallar una solución, para que nunca nadie más tenga que vivir lo que vivieron ustedes.
Lo decía antes el compañero diputado de Bildu: usted hoy nos ha dado muchos inputs. Los de antes: hace falta no solo que se planifique, sino que la planificación se acabe ejecutando y hemos de evitar que cada vez que haya un cambio planifiquemos
de forma diferente. Apuntaba usted también a que ha habido una supresión de la Unidad Valenciana de Emergencias. Nosotros, después de la dana -ayer también lo dije en algún momento-, lo que intentábamos era poner en valor que se disponga de un
sistema de emergencias y prevención de riesgos eficaz y eficiente. Quiero pensar que en Cataluña hemos sido capaces de irlo tejiendo, a lo largo de décadas, a través de Gobiernos de diferentes signos políticos. Algunos lo han hecho con más
significación de Estado que otros, pero lo que no ha pensado nadie nunca es tener la tentación de renunciar a las competencias, ni mucho menos de suprimir las estructuras de emergencia. Después nos ha apuntado los problemas que hubo durante y los
que hubo después, y hablaba usted de una llamada al 112 que hizo al día siguiente. Yo le quiero decir que tuve la oportunidad de estar en el país valenciano a partir del día uno, con el despliegue de las agrupaciones de defensa forestal catalanas
que enviaron a doscientos voluntarios, que se encontraron en Picaña, donde estuvimos trabajando, y le digo que, muchas horas después, en muchos lugares, fueron las primeras personas que vieron o que estuvieron informadas y que se organizaron para
poder ir a dar respuesta. En este sentido, yo quería hacerle una pregunta: si usted cree que es fundamental disponer de una unidad militar de emergencias, si es necesario militarizar la gestión de las emergencias. Porque nosotros siempre hemos
sido muy críticos con la UME, con ese comodín de hermano grande, hermano mayor que nosotros



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creemos que es un engaño, porque si los recursos destinados a la UME se destinaran a estructuras civiles de profesionales y voluntarios de las emergencias para que cada día velasen por todo el territorio, creo que todos obtendríamos mucho
más beneficio de ello y, seguramente, a un precio mejor si valorásemos la eficiencia y la eficacia. Nosotros decíamos, después de lo que sucedió que, si el miércoles día 29 hubieran existido esas estructuras civiles en el país valenciano, no
tendríamos que haber esperado a que llegase nadie, porque desde el primer momento estarían actuando.


Nada más, solo nos ponemos a su disposición para lo que necesiten e intentar acompañarles para que ni ustedes ni nadie se vuelvan a encontrar en ningún lugar con la situación que han sufrido.


Muchas gracias.


La señora PRESIDENTA: Gràcies.


Pel Grup Parlamentari Republicà, té la paraula la senyora Jordà.


La señora JORDÀ I ROURA: Gràcies, presidenta. Molt bon dia a totes i a tots.


Molt bon dia, senyor Lesaec.


Primer de tot, gràcies per ser aquí. Gràcies, si em permet també, per la seva valentia. Vostè avui representant de 630 associats, a 630 persones més. Gràcies també per la lliçó. Jo crec que avui vostè i la resta de víctimes també
d'aquesta dana, demostren una lliçó de dignitat, de persistència i de resiliència, que és extremadament important. I sobretot, gràcies per no callar i per dir-nos avui també les coses de manera tan clara. Jo crec que no ha de ser gens fàcil -i
estic convençuda que no m'equivoco- tornar a reviure, tornar a reviure tot aquell dia 29 i els dies posteriors. I, per tant, no em queda res més que dir-li que tot el respecte i l'estima i tot el nostre suport.


Respecte i empatia, respecte i empatia crec que són de les coses que més han mancat en aquesta gestió, que vostè ha definit en tres paràmetres: l'abans, el dia en qüestió i després. Crec que la indiferència també durant aquests dotze
mesos, la indiferència davant del patiment, és del tot injustificable, és mesquina i allunya, allunya absolutament -i aquí vull fer un apunt- la política d'allò que li dona sentit. Vostè avui ha fet una crida al sentit comú i ho ha fet en el
Congrés dels Diputats i ho ha fet en aquesta comissió, que nosaltres esperem que serveixi per a moltes coses. Vostè ha parlat o ha denominat un pacte d'Estat, posem-li el nom que faci falta, però si la classe política, davant de la desgràcia que ha
patit el poble valencià, davant d'una catàstrofe que totes i tots n'hem estat testimonis gairebé en directe, més enllà -que evidentment aquí hem d'exigir totes les responsabilitats, és evident, jo ara no hi entraré, perquè evidentment no callaria i
necessitaria molta estona- però més enllà de les responsabilitats, és evident que les danes, és evident que les gotes fredes -vostès ho saben millor que ningú- hi tornaran a ser. Si no som capaços entre totes i tots de fer-hi alguna cosa és per
llençar els llibres al foc, que diem a casa meva, i serà una mostra de desafecció política davant de la ciutadania de primer nivell.


Nosaltres estem disposadíssims, òbviament, a treballar-hi, perquè, bàsicament i vostè en parlava, també és imprescindible, davant de qualsevol desgràcia, donar respostes immediates. L'emergència, n'ha parlat, ha estat demolidora. També
aquesta comissió ha d'ajudar a que les coses es posin al seu lloc, però també és vital per nosaltres, deia que res del que ha passat torni a passar i per això és important que entre totes i tots siguem capaços de forçar un sistema jurídic que
integri de manera transversal les mesures climàtiques necessàries en àrees tan importants -vostè n'ha fet referència també- com la planificació urbana, com l'ordenació del territori, com la protecció de les infraestructures, com la gestió ambiental.
Abans, la companya parlava de què entenem per reconstrucció. Evidentment que hem de tornar a reconstruir, però no allò que teníem construït, perquè és que no haurem après absolutament res i anem tard. Anem tard perquè ens hem d'adaptar a aquest
canvi climàtic i és molt trist que hagi de ser fruit d'una desgràcia, com la que vostès han viscut en primera persona i nosaltres també hem vist, que ens posem les piles, si és que som capaços de posar-nos les piles.


Jo avui li vull agrair, òbviament, el to, el fet de que sigui aquí, però sobretot aquesta demanda tan clara, que vull entendre que tots i totes les formacions polítiques que avui l'estem acompanyant a aquesta compareixença haguem entès
aquest missatge, aquesta demanda, més enllà d'assenyalaments, més enllà de buscar la justícia, més enllà de les ajudes a la reparació, etcètera, etcètera, posar-nos les piles perquè tot això mai més torni a passar. Li reitero, doncs, l'agraïment i
la valentia també per dir-ho tan clar.


Moltes gràcies.



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Gracias, presidenta. Buenos días a todas y a todos.


Primero de todo, gracias por estar aquí, señor Lesaec, y gracias, si me lo permite, también por su valentía representando a 630 asociados, 630 personas más. Gracias también por la lección. Yo creo que hoy usted y el resto de víctimas
también de esta dana nos dan una lección de dignidad, de persistencia y de resiliencia que es extremadamente importante. Y, sobre todo, gracias por no callar y por decirnos las cosas de forma tan clara. Yo creo que no tiene que ser nada fácil, y
estoy segura de que no me equivoco, volver a revivir todo aquel día 29 y los días posteriores. Por lo tanto, no me queda nada más que decirle que tiene todo mi respeto, estima y nuestro apoyo.


Estima, respeto y empatía. Respeto y empatía creo que son las cosas que más han faltado en esta gestión que usted ha definido con tres parámetros: el antes, el día en cuestión y el después. Creo que la indiferencia durante estos doce
meses ante el sufrimiento es del todo injustificable, mezquina y aleja absolutamente -y aquí quiero hacer un apunte- la política de aquello que le da sentido. Usted hoy ha hecho un llamamiento al sentido común y lo ha hecho en el Congreso de los
Diputados, en esta comisión que nosotros esperamos que sirva para muchas cosas. Usted ha hablado de un pacto de Estado. Pongámosle el nombre que haga falta, pero ante la desgracia que ha sufrido el pueblo valenciano, ante una catástrofe de la que
todas y todos hemos sido testigos casi en directo -más allá de que, evidentemente, aquí tenemos que exigir todas las responsabilidades, es evidente, yo no voy a entrar en ello porque no me callaría y necesitaría muchísimo tiempo-, más allá de las
responsabilidades es evidente que las danas, las gotas frías -usted lo sabe mejor que nadie- van a volver a pasar. Si no somos capaces entre todas y todos de hacer alguna cosa es para echar los libros a la hoguera, que decimos en mi tierra, y será
una muestra de desafección política ante la ciudadanía de primer nivel.


Nosotros estamos dispuestísimos, obviamente, a trabajar en ello porque, básicamente, y usted hablaba de ello antes también, es imprescindible, ante cualquier desgracia, dar respuestas inmediatas. La emergencia -ha hablado de ello- ha sido
demoledora. También esta comisión tendrá que ayudar a que las cosas se pongan en su sitio, pero también es vital para nosotros, decía, que nada de lo que ha pasado vuelva a pasar y, por eso, es importante que entre todas y todos seamos capaces de
forzar un sistema jurídico que integre de forma transversal las medidas climáticas necesarias en áreas tan importantes -usted ha hecho referencia a ello también- como la planificación urbana, la ordenación del territorio, la protección de las
infraestructuras, la gestión ambiental. Antes la compañera hablaba de qué es lo que entendemos por reconstrucción. Claro, evidentemente, hemos de volver a reconstruir, pero no lo que teníamos construido, porque no habremos aprendido absolutamente
nada. Vamos tarde; vamos tarde, porque tenemos que adaptarnos a este cambio climático y es muy triste que tenga que ser fruto de una desgracia como la que han vivido ustedes en primera persona -y que nosotros también hemos visto- que nos pongamos
las pilas; si es que somos capaces de ponernos las pilas.


Yo hoy quiero agradecerle, obviamente, el tono, el hecho de que sea ese tono, pero sobre todo esa demanda tan clara. Quiero entender que todas las formaciones políticas que estamos hoy aquí acompañándole en esta comparecencia hemos
entendido ese mensaje, esta demanda, más allá de señalamientos, más allá de buscar la justicia y más allá de las ayudas, de la represión, etcétera. Tenemos que ponernos las pilas para que todo esto nunca más vuelva a suceder. Por lo tanto, le
reitero mi agradecimiento y gracias por la valentía de haberlo dicho tan claro.


Muchas gracias.


La señora PRESIDENTA: Gràcies, senyora Jordà.


Té la paraula el Grup Parlamentari Plurinacional SUMAR, el senyor Ibáñez.


El señor IBÁÑEZ MEZQUITA: Bé, moltes gràcies, senyora presidenta.


Senyor Lesaec, Christian, gràcies per el teu to.


I comence com vaig fer ahir, demanant disculpes i perdó, perquè, efectivament, quan nosaltres vam governar el País Valencià podríem haver fet moltes coses que igual no vam fer bé, entre elles, dotar-nos d'una eina per a tindre una gestió de
l'àrea metropolitana de València. I d'açò en parlarem en esta comissió perquè ve el professor Joan Romero i parlar de com les administracions han d'imbricar-se en la coordinació i cooperació necessària per a funcionar, sobretot, davant
d'emergències. També en l'haver estat incapaços, per exemple, d'haver posat en marxa la policia autonòmica que recull l'Estatut d'Autonomia i, per tant, tindre també eines pròpies per a poder respondre a les competències que tenim, que són clares.
El nostre país té competències plenes en matèria d'emergències i crec que açò ho hem de subratllar. Òbviament, el no haver fet més encara qüestions contra l'especulació immobiliària, l'haver sigut més contundents, fins



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i tot haver apostat pel decreixement, on fera falta. I també per no haver tingut més força per a que la negociació dels Pressupostos Generals de l'Estat s'hagueren inclòs obres clau en el barranc del Poio que, com bé ha expressat vostè, des
de l'any 1995 i, per tant, ha hagut diferents governs tant del Partit Popular com del Partit Socialista, alguns d'ells que han tingut el nostre vot a favor i, per tant, jo quan demane disculpes, crec que cal ser sincer i assumir també les
responsabilitats, cadascú en el grau que li pertoquen.


Vostè hui així s'ha expressat amb total llibertat.


Muchas gracias, señora presidenta.


Señor Lesaec, Cristian, gracias por tu tono.


Empiezo como lo hice ayer: pidiendo disculpas y perdón. Porque, efectivamente, cuando nosotros gobernamos en el país valenciano podríamos haber hecho muchas más cosas que igual no hicimos bien, entre ellas, dotarnos de una herramienta para
tener una gestión del área metropolitana de Valencia. De eso vamos a hablar en esta comisión, porque viene el profesor Joan Romero y vamos a hablar de cómo las Administraciones tienen que implicarse en la coordinación y cooperación necesaria para
funcionar, sobre todo, ante emergencias. También el haber sido incapaces, por ejemplo, de haber puesto en marcha la policía autonómica que recoge el estatut de autonomía y, por lo tanto, disponer también de herramientas propias para poder dar
respuesta a las competencias que tenemos, que son claras. Nuestro país tiene competencias plenas en materia de emergencias y creo que eso es algo que hay que subrayar. Obviamente, el no haber hecho más todavía en cuestiones contra la especulación
inmobiliaria, haber sido más contundentes, incluso haber apostado por el decrecimiento donde hiciera falta y también por no haber tenido más fuerza para que en la negociación de los presupuestos generales del Estado se hubieran incluido obras clave
en el barranco del Poyo que, como muy bien ha expresado usted, desde el año 1995 ha habido diferentes Gobiernos del Partido Popular y del Partido Socialista -algunos de ellos han tenido nuestro voto a favor-, por lo tanto, yo, cuando pido disculpas,
creo que hay que ser sinceros y asumir también las responsabilidades, cada uno en el grado que le corresponden.


Usted hoy aquí se ha expresado con total libertad.


Y creo que esto es fundamental. Usted hoy aquí ha expresado el sentimiento de su asociación, donde hay gente que habrá votado a diferentes partidos, incluso habrá gente que habrá cometido el error de haberse quedado en casa. Usted hoy aquí
ha podido decir abiertamente que cree que hay culpas de una Administración, de otra. Aun así, habrá visto como la decencia ha aplaudido por respeto su intervención mientras otros han callado. El no aplauso que se esconde detrás de un silencio
educado es señalamiento. El no aplaudir ayer y el no aplaudir hoy es lanzar a los haters contra las víctimas. Miren, ayer se advirtió que esto iba a pasar. Ayer mismo, primer día de esta comisión: gerente del Partido Popular de Valencia (muestra
una fotocopia de un comentario en una red social) acusando a las víctimas de tener intereses particulares y partidistas y no conocer la verdad; y concejala del Partido Popular de Paiporta (muestra otra fotocopia de otro comentario en otra red
social) acusando y señalando a las víctimas. Así que les pido respeto no solo aplaudiendo; no se escondan detrás de ningún tono amable y sean valientes y digan con el micro abierto delante de las víctimas lo mismo que provocan detrás. Les pido
respeto. Respeto.


Efectivamente, quiero dar las gracias al Colegio de Psicólogos tanto de la Comunitat Valenciana como de la Comunidad de Madrid, a quienes les pedimos ayuda. Y, cuando les pedimos ayuda, rápidamente pusieron psicólogas voluntarias, que hoy
acompañan en esta comisión a las víctimas. ¿Y saben por qué lo hicimos? Porque sabíamos lo que hicisteis con Beatriz Garrote y con Pilar Manjón. Y creo que es importante hoy que se escuchen estas cuestiones. Vale ya de perseguir a las víctimas.


Dicho lo cual, centrándome en su intervención, efectivamente, la primera cuestión es no negar el cambio climático. La segunda es no negar que hubo inversiones que el Estado tenía que haber hecho y que no hizo. La tercera es entender que
falló el sistema de coordinación de un Estado compuesto y complejo, como es el nuestro, y que requiere de mejores herramientas, sobre todo en cuestiones como esta.


Al País Valencià no té sentit que la ciutat de València visca d'esquenes als pobles de la seua àrea metropolitana. I ací hi ha alcaldes i alcaldesses que saben això el que suposa i que han de suportar moltes voltes aquelles externalitats
negatives que no vol el cap i casal, i això no pot tornar a passar i d'això també hem d'aprendre. I efectivament, Compromís estarà i Esquerra Unida i SUMAR en qualsevol pacte d'Estat, en el nom que li posen en aquesta qüestió. I una d'elles és
entendre que tenim un país complex, que no pot donar l'esquena als seus pobles i que els ha de donar eines. Però, efectivament, com ha narrat



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Christian, si s'haguera enviat el missatge a temps, probablement estaríem parlant de molts danys materials, molt menors, per cert, que les retallades en serveis públics del Partit Popular, per exemple, desmantellant la UVE. Però no tinguem
cap dubte que estaríem parlant de moltes menys morts. I això, efectivament, és el que hui ací també hem de dirimir.


Moltes gràcies.


En el país valenciano no tiene sentido que la ciudad de Valencia viva de espaldas a las poblaciones de la zona metropolitana. Los alcaldes y alcaldesas saben lo que supone esto y tienen que soportar muchas veces las externalidades negativas
que no quiere la capitalidad. Eso no puede volver a pasar. Y de aquí también tenemos que aprender, y Compromís, efectivamente, y Esquerra Unida y SUMAR vamos a estar en cualquier pacto de Estado, con el nombre que le pongan en esta cuestión, y una
de ellas es entender que tenemos un país complejo, que no puede dar la espalda a sus pueblos y que les tiene que dotar de herramientas. Pero, como ha narrado Cristian, efectivamente, si se hubiera enviado a tiempo el mensaje, probablemente
estaríamos hablando de muchos daños materiales muy menores que los recortes en servicios públicos del Partido Popular, desmantelando, por ejemplo, la UME, pero no tengan duda alguna de que estaríamos hablando de muchas menos muertes. Y eso,
efectivamente, es lo que hoy también comentamos.


Muchas gracias.


La señora PRESIDENTA: Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Gil Lázaro, por un tiempo de cinco meses.


El señor GIL LÁZARO: Muchas gracias, señora presidenta.


Con carácter absolutamente previo, si me lo permite la Presidencia, quiero recordar que la barrancada se llevó muchas cosas: vidas, bienes, destrucción, devastación. Solamente falta que, ahora, algunos grupos parlamentarios, como acabamos
de escuchar, se pasen por el forro la legalidad vigente y pretendan también quitarnos a los valencianos nuestro nombre, que no es país valencià, es Comunitat Valenciana. (La señora Blanquer Alcaraz: ¡Anda ya!-El señor Ibáñez Mezquita pronuncia
palabras que no se perciben).


La señora PRESIDENTA: Señor Ibáñez, por favor.


El señor GIL LÁZARO: Señor Lesaec, permítame que le agradezca, e incluso que vaya más allá si usted me lo permite, y le felicite por el tono y la objetividad de su exposición. Es una lástima, porque parece que algunos portavoces no han
terminado de entenderla.


En primer lugar, quiero expresarle, como ya he hecho con todos y cada uno de los comparecientes, nuestro total respeto, solidaridad y afecto hacia las víctimas, porque esas víctimas no son de nadie; esas víctimas son del conjunto de la
sociedad valenciana, y así lo sentimos nosotros y así lo siente el conjunto de la sociedad valenciana. Ha hecho usted en su intervención -que, si me permite también calificarla, desde mi punto de vista, vuelvo a calificarla como una exposición
perfecta por su tono y por su objetividad, como ya se ha señalado- lo que yo considero seis referencia o seis bloques de referencia, y sobre eso quiero hacer algún comentario.


En primer lugar, sobre el barranco del Poyo. Usted ha dicho literalmente que todo lo ocurrido con el barranco del Poyo es un cachondeo. Yo iría un poco más allá: creo que todo lo ocurrido con el barranco del Poyo es absolutamente
irresponsable. Ahora hemos escuchado las declaraciones del portavoz de Compromís, pidiendo perdón en relación con lo hecho por Compromís o por el Gobierno socialista de Ximo Puig, del que formaba parte Compromís, o por el Ministerio de Transición
Ecológica del señor Sánchez, en relación con el no hacer nada en el barranco del Poyo. Por cierto, un año después sigue sin hacerse nada, y basta solamente recordar qué es lo que hubiera pasado en la ciudad de Valencia si el Plan Sur no hubiera
estado hecho. Probablemente, el 29 de octubre la devastación en la ciudad de Valencia hubiera sido mayor que la de 1957. Por tanto, si esas obras hubieran estado hechas, probablemente la devastación el 29 de octubre hubiera sido infinitamente
menor.


En cuanto a la llamada Unidad Valenciana de Emergencias, es que nunca existió; es que era un proyecto que dejó firmado el señor Ximo Puig, que, además, contaba con el rechazo expreso de Bomberos y otros profesionales de la emergencia y,
además, no estaba concebida como una unidad operativa. Esta es la realidad, le guste o no al lucero del alba.



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Tercer bloque: abandono. Se sintieron abandonados por todas las autoridades. Efectivamente, es así. Usted ha dicho que el Gobierno valenciano llegó tarde. Completamente de acuerdo, pero le señalo que nosotros, en esta Cámara -yo mismo-,
hemos calificado de forma mucho más dura la actuación del Gobierno valenciano, pero el que no llegó fue el Gobierno de España por un puro cálculo político. Ha recordado usted la pura realidad, la que nadie puede manipular: saqueos,
enfrentamientos, oscuridad, ni policías, ni bomberos, ni Ejército. ¿Dónde está el Ejército?, se gritaba en los pueblos. Bueno, la señora ministra de Defensa dijo aquello de que el Ejército no está para todo. Y es cierto que querían intervenir
policías y que querían intervenir guardias civiles, y es cierto que no se les permitió. La ausencia manifiesta del Estado es la situación terrible que usted ha relatado, que vecinos tuvieron que estar defendiendo negocios saqueados y sus propias
viviendas destruidas. Y esto contrasta con lo que, en su momento, manifestó el Gobierno de España, que dijo literalmente, como usted hoy muy bien ha dicho aquí, que, ante una catástrofe, las setenta y dos primeras horas son cruciales y, por tanto,
actuó en consecuencia mandando medios en proporción importante cuando se produjo el terremoto de Marruecos. ¿Y por qué no se hizo lo mismo, por qué no se consideró lo mismo en el caso de Valencia? ¿Dónde quedan las promesas de Sánchez de poner
todos los medios? Pues, efectivamente, ahí quedan. De momento, ralentizadas. Solo un tercio de las ayudas prometidas han llegado, solo a 17 000 damnificados sobre un total de 300 000.


En cuanto al nivel de emergencia, pues sí, efectivamente, el Gobierno autonómico debía haber pedido el nivel 3. Así lo ha reconocido el señor Mazón. Pero el Gobierno de España, en función de lo establecido en nuestro ordenamiento jurídico
vigente, podía haber adoptado por sí mismo el mando único de las operaciones, en virtud, además...


La señora PRESIDENTA: Acabe, señor Gil Lázaro.


El señor GIL LÁZARO: Termino.


... de la ley que usted ha citado y de la Ley de Seguridad Nacional, y no quiso hacerlo. Y concluyo: tiene usted toda la razón -toda- cuando ha dicho literalmente que el cabreo es monumental en la sociedad valenciana y va contra el señor
Mazón y contra el señor Sánchez. Eso, la izquierda no quiere verlo.


La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Gil Lázaro.


El señor GIL LÁZARO: Nada más. Muchas gracias. Y le felicito, señor Lesaec, por su tono y su objetividad.


Muchas gracias.


La señora PRESIDENTA: Gracias.


Será ahora el turno del Grupo Parlamentario Socialista.


Tiene la palabra el señor Alejandro Soler.


El señor SOLER MUR: Buenos días, señora presidenta.


Señor Lesaec, en primer lugar, gracias por su comparecencia aquí esta mañana y gracias por la información que nos aporta y por el trabajo que ha llevado a cabo durante todo este año, porque es fundamental para apoyar a las víctimas y para
transmitir a las distintas Administraciones la necesidad de apoyo y también ayudarnos a reflexionar para que esto no vuelva a ocurrir en el futuro. Este es el objeto de esta comisión: identificar responsabilidades y tratar de que esto no vuelva a
pasar.


Manifestaba usted sus dudas y su preocupación sobre lo que no se ha hecho en el barranco del Poyo; preocupación que nosotros compartimos. Hay un proyecto para solucionar o para mejorar las avenidas del barranco del Poyo de 2009, cuya
declaración de impacto ambiental es de 2011, y que el anterior Gobierno de Mariano Rajoy dejó caducar, dejó pasar durante mucho tiempo sin hacer absolutamente nada. Y ha sido el Gobierno actual del Partido Socialista, en el 2018, quien retoma esas
obras que, sin duda, hay que agilizar. La declaración de impacto ambiental ha tardado un tiempo y ahora, si no hay ningún problema, se van a licitar esas obras esta misma semana y se han reimpulsado. No obstante, también hay que ser conscientes de
que muchos técnicos dicen que una rambla tan importante, una avenida de agua que supera en más de cuatro veces el caudal del Ebro, no sabemos si hay infraestructura que pueda soportarla. Por tanto, lo importante desde nuestro punto de vista es la
prevención, qué es lo que no se hizo, que el CECOPI se reuniera antes y tomara decisiones, algo que sí se hizo en 2019, cuando hubo una dana en



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la Vega Baja, y que no se realizó el 29 de octubre, pese a que había muchos avisos anteriores de lo que se iba a producir.


Hay muchas dudas sobre el estado de alarma y sobre quién debía haber asumido el nivel. El mando único lo tenía en ese momento el Gobierno valenciano. No quiso solicitar al Gobierno de España que lo asumiera. Es verdad que hay muchos
técnicos de emergencias que dicen que lo razonable es que quien conoce el territorio desde el punto de vista geográfico, quien tiene los recursos más próximos, asuma el mando único y se vaya alimentando ese dispositivo de emergencias de todos
aquellos recursos que sean necesarios. Pero eso habría que haberlo previsto con antelación, cosa que no hizo el Gobierno valenciano para que llegaran antes todos los dispositivos, toda la UME y más fuerzas y cuerpos de seguridad de otros
territorios. Esa misma noche llegaron 1200 efectivos de la UME, más de 33 000 en los siguientes días por parte de la UME, pero la falta de aviso y de impulso previo por un CECOPI que debía haber reunido antes el Gobierno valenciano impedía no la
llegada física de las personas, que es sencilla, sino la llegada de maquinaria pesada, que tiene que conseguir acceder y que, una vez inundado el territorio, es más difícil y cuesta más de unas horas que pueda desplegarse.


No obstante, pese a eso, yo creo que ha habido un gran dispositivo por parte del Gobierno de España, 16 000 millones, de los cuales ya se han puesto a disposición de los ciudadanos más de 8000. Se ha hecho un gran esfuerzo por apoyar a las
familias, por apoyar todos los negocios, por apoyar también la restauración de vehículos. Se ha impulsado un pacto de Estado de lucha contra el cambio climático, ese pacto de Estado que es absolutamente necesario y que VOX niega. Desgraciadamente,
hoy no tenemos muy buenas expectativas porque hoy el Gobierno valenciano está en manos de Feijóo y de VOX, que niega el cambio climático, que hizo desaparecer la Unidad Valenciana de Emergencias y que no creemos que vaya a impulsar todas las
acciones que son necesarias.


Probablemente, ese día fallaron muchas cosas, pero fundamentalmente falló que el Gobierno valenciano no dio la cara hasta las 20:11. Antes sí estuvieron trabajando efectivos de la Policía Nacional, de la Guardia Civil, policías locales,
concejales, alcaldes, pero realmente el Gobierno valenciano no dio la cara hasta las 20:11, cuando emitió esa alarma. Tarde. El CECOPI tendría que haberse reunido mucho antes, tendría que haberse avisado a la población mucho antes de manera
efectiva, diciéndole a la gente que estuviera en zonas altas para no caer, fruto de esa avalancha de agua. Entendemos que el Gobierno valenciano no estuvo a la altura de las circunstancias. Por tanto, hay que intentar que eso no vuelva a ocurrir
en el futuro. Es necesaria la prevención, ese dispositivo de emergencia, para que, venga lo que venga, la gente esté absolutamente avisada, cosa que falló ese día. Por tanto, ahora vamos a centrarnos en ese aprendizaje para que esto no vuelva a
ocurrir. No ocurrió en el año 2019 con la dana de la Vega Baja y esperamos que no vuelva a ocurrir en ninguna otra. Esperamos también que se mejoren las infraestructuras y que haya un Gobierno que sea responsable. Falló el presidente del Gobierno
valenciano, falló todo el Gobierno valenciano y entendemos que hubo una connivencia por parte del Partido Popular a nivel nacional, que sigue existiendo y que es un lastre para el futuro de la comunidad.


Gracias.


La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Soler.


Para cerrar las intervenciones de los grupos parlamentarios, es el turno del Grupo Popular. Tiene la palabra la señora Hoyo.


La señora HOYO JULIÁ: Muchas gracias, presidenta.


Señor Lesaec, muchísimas gracias por venir hoy aquí y por su intervención porque creo que ha tenido un tono honesto, constructivo y desde luego de enorme valor para esta comisión.


En el Grupo Parlamentario Popular queríamos comenzar solidarizándonos y mostrando nuestro absoluto respeto por las víctimas. Estamos con su dolor y las tenemos y tendremos siempre en el recuerdo; siempre tendrán nuestra gran solidaridad y
compromiso.


Hace poco más de un año, cuando crucé por primera vez el Puente de la Solidaridad, viví uno de los momentos más tristes y más impactantes de mi vida. Habían pasado cuarenta y ocho horas desde la tragedia. Sabía que lo que me iba a
encontrar sería duro, pero lo que vivimos mi marido y yo -igual que muchísimos otros valencianos y españoles que venían de todos los rincones de España- fue infinitamente peor de lo que imaginábamos, mucho peor de lo que mostraban las televisiones.
Encontramos a personas buscando desesperadamente todavía a sus familiares; personas que tenían los cuerpos de sus familiares todavía en las casas; personas mayores que miraban cómo todos los recuerdos de una vida estaban llenos de barro, y muchas
personas que habían perdido su negocio y su modo de vida.



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Aquella imagen -insisto, era dos días después- me quitó el sueño durante mucho tiempo y creo que no la voy a olvidar jamás. Por eso, no me puedo ni imaginar cómo se sienten no solo física, sino también -como ha dicho usted- psicológicamente
todas las personas que lo vivieron en carne propia. Pienso, por supuesto, en los familiares de las víctimas mortales, que sin duda se llevaron la peor parte y tienen un daño irreparable, pero también en los vecinos que lo vieron todo, que perdieron
sus sueños, sus ilusiones y, en muchos casos, la fe en las instituciones. Usted lo ha definido muy bien, esa sensación de desolación era tremenda. Por eso, señor Lesaec, quiero agradecerle de corazón que esté hoy aquí, que haya compartido con
nosotros lo que vivió, lo que piensa, lo que siente y, sobre todo, que haya compartido con nosotros las reivindicaciones. Como nos ha pedido, nosotros vamos a hacer de portavoces, y desde luego hemos apuntado todas las solicitudes y todo lo que
creen que es fundamental.


Como le decía, en mi grupo parlamentario compartimos su dolor y el de todos los afectados que están en su asociación, el de otros muchos afectados que no están en ninguna asociación y el de otros afectados que están en asociaciones que no
van a poder tener voz en esta comisión. Como sabe, esta comisión nace de un mandato claro: investigar y depurar las responsabilidades del Gobierno de España ante la catástrofe tremenda antes, durante y después. Debemos estudiar las actuaciones
necesarias para que una tragedia como la que ustedes han vivido jamás vuelva a repetirse en ningún punto de nuestro país.


Hay preguntas que usted ha hecho y que nosotros llevamos meses haciendo. ¿Por qué no se tomaron las medidas de prevención necesarias? ¿Por qué no se hizo lo que se tenía que hacer en esos cauces, en esos barrancos? ¿Para qué sirvió la
confederación? -también ha preguntado usted-. Otra pregunta es: ¿por qué tardaron tanto en llegar la Policía Nacional, la Guardia Civil y el Ejército? Hay testimonios que dicen que era porque no los enviaban. Y, por último, ¿por qué no se
declaró el nivel 3 por parte del Gobierno?


Tiempo habrá de hablar de responsabilidades, pero quiero hablar de respeto, de respeto hacia usted y hacia todas las víctimas, hacia todas las familias que aún hoy duermen con miedo cada vez que escuchan la lluvia golpear sus cristales. Su
voz simboliza lo que muchos valencianos sienten, porque, cuando el agua arrasó sus calles, se llevó muchas cosas, entre ellas, la confianza en las instituciones, pero lo que no se llevó -y lo estamos viendo estos días- fue el coraje y la dignidad de
quienes, como usted, se negaron a rendirse y siguen luchando por la verdad. Por eso, además de nuestro respeto, tienen también todo nuestro apoyo y todo nuestro reconocimiento.


Mientras muchos de nosotros -vecinos y voluntarios- ayudábamos a sacar agua de las casas, había partidos que aprovecharon para hacer campaña...


La señora PRESIDENTA: Señora Hoyo, tiene que concluir.


La señora HOYO JULIÁ: ... y para contratar publicidad institucional.


Yo quisiera preguntarle...


La señora PRESIDENTA: Tiene que acabar.


La señora HOYO JULIÁ: ... dado que han presentado una denuncia a la confederación...


La señora PRESIDENTA: Señora Hoyo, tiene que acabar.


La señora HOYO JULIÁ: Voy terminando, presidenta.


La señora PRESIDENTA: No, tiene que terminar. No va terminando, tiene que terminar.


La señora HOYO JULIÁ: Yo quería preguntarle si considera que la confederación tiene alguna responsabilidad en las consecuencias de la dana...


La señora PRESIDENTA: Señora Hoyo, tiene que terminar.


Gracias.


La señora HOYO JULIÁ: ... y si cree que en este año se ha hecho algo para que, ante una nueva dana, no tengamos las mismas consecuencias en Valencia o en cualquier rincón de nuestro país.


La señora PRESIDENTA: Señora Hoyo, tiene que terminar ya.



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La señora HOYO JULIÁ: Muchas gracias.


La señora PRESIDENTA: Cuando quiera, señor Lesaec.


El señor LESAEC CATALÁ: He ido tomando nota de las intervenciones de los distintos grupos y pensaba que iba a responderles por partes, pero al final he llegado a la conclusión de que les voy a responder a todos a la vez.


Esto va a ser muy rápido. Yo soy profesor y acabo de ponerles deberes. Entonces, lo que les pido es que cumplan, que hagan los deberes. Es lo más importante.


Su señoría el representante de SUMAR me decía: Es que tal persona no ha aplaudido. Me da igual. De hecho, hasta que ustedes no han intervenido, yo no sabía de qué grupo parlamentario eran ustedes. Yo entiendo que aquí tengo una
representación de todo el arco parlamentario. No me preocupa que un grupo en su momento haya decidido aplaudirme o no. De hecho, también agradezco su intervención. Me preocupa sobre todo que se tomen en serio los deberes que les he pedido y que
sean todos capaces de ponerse a trabajar. Porque por un momento he visto que todos me han dado la razón, pero a los quince o veinte minutos he empezado a ver discordancias y peleas, y yo aquí, como buen profesor, tendría que haber sacado al rincón
de pensar a unos cuantos. Permítanme la broma.


Por favor, lo vuelvo a decir: pacto de Estado, tengamos visión por encima de todo y de nuestras ideologías. Yo soy el presidente de una asociación de damnificados en l'Horta Sud. En nuestra asociación hay votantes de Compromís, de SUMAR,
del PSOE, del Partido Popular y de VOX, y no lo sé porque les haya preguntado, sino porque ellos han venido a decírmelo en algún momento cuando yo he hablado. Yo también soy votante de un partido y también tengo mi ideología, pero me considero
presidente de una asociación donde hay una serie de personas que tienen su propia ideología. No me puedo decantar por mi ideología. Hago lo que puedo por poner paz, y a veces la he tenido que poner entre los propios damnificados de una y de otra.
Tenemos que ser capaces de eso, por lo menos en un tema como este, porque es que como algunos de los compañeros, companys heu dit, és que mos va la vida en això.


... algunos ya lo habéis dicho, nos va la vida en esto.


Es que nos va la vida en esto. Como he dicho antes, necesitamos esas arterias que se llaman el barranc de Chiva. Nosaltres diem el barranc de Catarroja.


Nosotros decimos el barranco de Catarroja.


Si es que, al final, cada uno lo llama según su pueblo.


La señora PRESIDENTA: Por el pueblo donde pasa.


El señor LESAEC CATALÁ: Por donde pasa, ¿verdad? Tú lo sabes perfectamente. Claro.


Es más, hasta hace un año yo no sabía ni que había un barranco del Poyo. No sabía ni que existía ese barranco, y el caso es que he pasado muchas veces. Pero esto es lo que más rabia nos da. Nosotros, los de la población de l'Horta Sud no
conocíamos ese nombre de barranco, ¿pero qué problema hay si hay un sistema de emergencias y unos expertos que sí que saben cómo se llaman, que sí que saben los caudales, que sí que saben las avenidas y que eran en quienes nosotros confiábamos?


Como les he dicho, yo vengo y he venido con una actitud positiva y constructiva. Reconstructiva, como muy bien ha dicho la compañera Àgueda: Anem a fer algo nou. Vamos a hacer algo nuevo. Por lo tanto, se lo ruego de nuevo, entre todos
seamos capaces de hacer de esto algo para que aprendamos en el futuro, que sirva de algo. Trabajen ustedes. He oído que venía un profesor, que entiendo que es un experto. (Varias señoras y señores diputados hacen gestos afirmativos). Genial,
para mí eso... Mire, yo me voy a llevar a Valencia la alegría de que, por lo menos, veo que ustedes se están asesorando y, de verdad, yo creo que lo necesito, porque probablemente en algunos de estos datos que traigo puede haber errores. Los hemos
ido recogiendo entre unos y otros, pero ustedes son los que tienen la mano para resolver esto, y que ustedes se asesoren me parece lo mejor que se puede hacer. Entonces, asesorémonos y hagamos los barrancos y las arterias que necesitamos en las
mejores condiciones posibles. Algún compañero ha dicho: ¡Hombre, eso no lo va a parar todo! Evidentemente. La prevención también es esencial y se ha hablado de lo que es la alerta temprana, pero vamos a ponernos a trabajar en esas dos cosas para
que, por lo menos, tengamos en l'Horta Sud, en la provincia de Valencia, un aprendizaje y un sistema de desagüe que nos permita poder dormir más tranquilamente.


Y, cuando hablo de pacto de Estado, no olvidemos además que estamos hablando de la vertiente mediterránea. O sea, yo aquí vengo hablando de mi provincia, de mi tierra, de la meua terreta, que es



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Valencia, pero es que Cataluña también tiene ese problema y también lo tienen Murcia, Baleares y lo va a tener Andalucía. Por lo tanto, estamos todos en ese peligro. Así que tomemos nota de todo.


Y repito, y con esto termino, si ustedes se llevan los deberes y yo veo que van a trabajar -lo veré y ya me irán contando-, de verdad que yo me iré feliz y contento de esta comisión.


Muchas gracias. [Aplausos de las señoras y los señores diputados de los grupos parlamentarios Mixto (Compromís), Euskal Herria Bildu, Junts per Catalunya, Republicano, Plurinacional SUMAR y Socialista].


La señora PRESIDENTA: Muchas gracias a usted, Cristian, por su testimonio.


Muchas gracias. (Pausa).


- DEL SEÑOR CARABAL LÓPEZ. POR ACUERDO DE LA COMISIÓN DE INVESTIGACIÓN SOBRE LA GESTIÓN DE LA CRISIS DERIVADA DE LA DANA QUE TUVO LUGAR EL 29 DE OCTUBRE DE 2024, ASÍ COMO PARA EL ESTUDIO Y PROPUESTA DE MEDIDAS DE MEJORA DESTINADAS A PALIAR
LOS EFECTOS DE ESTOS FENÓMENOS ADVERSOS EN EL FUTURO. (Número de expediente 219/000498).


La señora PRESIDENTA: Muchas gracias a los medios.


Vamos a seguir con la comparecencia de don Alejandro Israel Carabal López, al que le damos la bienvenida.


Al tratarse de una comparecencia sujeta a lo dispuesto en la Ley Orgánica 5/1984, se ha trasladado al compareciente la posibilidad de poder comparecer acompañado de la persona que designe para asistirle. Asimismo, esta Presidencia
manifiesta expresamente su voluntad de salvaguardar los derechos del compareciente reconocidos en el artículo 1.2 de la citada ley orgánica. Le recuerdo igualmente la obligación contenida en el artículo 502.3 del Código Penal de no faltar a la
verdad en su testimonio. En virtud del acuerdo adoptado por la Mesa de la comisión en su reunión del día 21 de octubre, las comparecencias seguirán el siguiente formato: quince minutos iniciales para el compareciente, cinco minutos de intervención
por cada grupo parlamentario, en orden de menor a mayor, y otros quince minutos para la contestación del compareciente, si este lo considera.


Le recuerdo que el objeto de la comisión, tal y como se aprobó en el acuerdo de Pleno de la Cámara del 13 de marzo, es el expresado en su requerimiento de comparecencia.


Por lo tanto, le vamos a dar la palabra al señor Carabal durante un tiempo de quince minutos.


Muchas gracias.


Cuando usted quiera, señor Carabal.


El señor CARABAL LÓPEZ: Buenos días.


Muchas gracias, señora presidenta.


Señoras diputadas, señores diputados, gracias por darnos este espacio y gracias por escucharnos.


Después de haber escuchado ayer a los familiares, a la asociación de familiares y de después de haber escuchado al presidente de nuestra asociación, poco más puedo decir que sea genérico. Puedo contar mi historia personal y la historia que
viví en mi población, que es Massanassa. A partir de ahí sí que podemos sacar temas concretos y desarrollarlos.


Esa tarde sabíamos que había una alerta roja, sabíamos que iba a venir agua, no llovió, pero no sabíamos qué cantidad agua iba a venir. Vimos los vídeos de Utiel, pero en ningún momento pensábamos que eso iba a llegar aquí. Aunque luego
pienses en frío que, si estaba ahí arriba, tenía que bajar, no éramos conscientes en ese momento y estábamos relativamente tranquilos en la población.


En un momento dado mi mujer se asomó y vio cómo venía una ola de agua, una ola pequeña -pero sorprende mucho ver una ola en la calle- y entonces gritó: Álex, mira a ver qué pasa. Mi hija se tapó enseguida los oídos porque vio que había
algún problema. Me asomé y hubo una persona mayor que se quedó con el coche ahí, no supo seguir con el vehículo, se le caló o lo que fuera y estaba cortando la calle. Entonces desde el balcón, haciendo luz con el móvil, intenté decirles a los
otros vehículos que pasaran por la calle peatonal que daba acceso a la avenida. Yo pensaba que había sido una salida de agua en nuestra calle y ya está. Había mucha gente que no se quitaba, se quedaron ahí, se pitaban, intentaban dar marcha atrás.
Entonces bajé, pero bajé en pijama, con un pantalón corto y en camiseta -menos mal que me puse unas zapatillas-. Bajé porque pensaba que iba a ser un momento, bajé para ayudar a la persona, redirigir el tráfico, ayudar como pudiera, con la idea de
volver a subir a casa. Empezamos a



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pasar vehículos a la calle peatonal. La calle peatonal es un poquito más alta; para el agua que había, sí que venía bien, pero para la cantidad que luego empezó a venir, ya no. Hubo un momento en que subió bastante más el agua, los coches
ya estaban fuera de mi calle y empezaron los contenedores a flotar. Iluso de mí, cogí los contenedores, ya me estaba llegando el agua casi a las rodillas posiblemente... Digo posiblemente porque tenemos todos lagunas de esos días en cuanto a
horarios, hechos...; tenemos bastantes vacíos. Como decía, intenté coger los contenedores que estaban flotando, pensando en que no dañaran a los vehículos. Incluso había gente dentro de los vehículos que me lo agradecía, como diciéndome que había
evitado que se dañasen. Pasé al lado de la residencia y vi que todos los trabajadores y las trabajadoras de la residencia estaban acercando al ascensor a las personas con movilidad reducida y deseé que no se fuera la luz; pensé que con esa
cantidad de agua no debería. Pero sí que me quedé en la memoria con ese momento en el que pensé que era mucha gente para un ascensor. Entonces, no me imagino el trabajo que tuvieron que hacer. Al rato se fue la luz, pero mientras iba y venía
ayudamos a gente a cruzar. Había ciudadanos que estaban en la calle y ayudaban a otros, había gente curiosa que quería saber qué estaba pasando y se acercaban y les decíamos: Si tienes que cruzar, cruza ya. Ya empezaba a venir un poco de
corriente. Mi familia desde el balcón me gritaba y me decía que subiera ya. Yo pensaba que como nuestra casa está en un segundo piso estábamos seguros. O sea, si yo me hubiera quedado en casa no hubiera corrido ningún riesgo. Pero, primero, no
sabía lo que venía, es verdad; y, segundo, los que pudimos echar una mano no podíamos estarnos quietos. Dije a mi familia que ahora subiría, pero que iba a seguir ayudando lo que pudiera. Ya les digo, primero me dediqué a ayudar a cruzar porque
había un poquito de corriente, llegaba a las rodillas, más o menos; luego ya se fue complicando un poco la cosa. Desde casa me volvían a decir que subiera y ya desaparecí de su visión tapado por un árbol. Hasta un tiempo después no me di cuenta
de que si hubiera sido al revés yo eso no lo hubiera superado; no es fácil.


Fui al cruce donde pensé que era más factible encontrar gente con necesidad, más que en mi calle, en un cruce, que es más amplio, que hay más circulación. Pensé que era más factible que hubiera gente allí y, de hecho, así fue.


Ahí me encontré con otro vecino, que es policía local -él bajó también de paisano-, y un vecino que bajó porque sí, a ayudar. Son dos vecinos de Massanassa, Juan y Jorge. No les he pedido permiso para decir sus nombres, pero tengo que
decirlos. Y ahí estuvimos trabajando, haciendo lo que pudimos. Ayudamos a gente. Vino gente con heridas. Teníamos un patio al lado, y a ese patio del edificio llevábamos a la gente. Tuvimos la suerte, no sé cómo, de que había una persona que
era sanitaria, lo cual nos vino ideal. Entonces, toda persona que vimos que tenía problemas, heridas de cualquier tipo, ya la derivamos ahí, y ya estaba en un lugar seguro. Lo importante es que estaba en un edificio y, aunque subiera un poco más
el agua -que no lo contemplábamos en ningún momento-, estaba en una zona más resguardada y más segura.


Quiero recalcar que estoy hablando de mi historia, evidentemente, pero no me gusta el yoísmo. Muchísimos compañeros -yo soy bombero del Ayuntamiento de Valencia-, hicieron lo mismo o más, pero tampoco lo sé. Nos hemos contado cosas, no
dejan de contarte cosas. Pero bomberos, guardias civiles, sanitarios, Cruz Roja, gente de todo tipo, en pijama como yo -por las horas que eran, con ropa de casa y zapatillas-, hicieron todo lo que pudieron. No esperaban nada a cambio. No sabían
lo que iba a venir. También vinieron ciudadanos sin experiencia y nos dijeron: Decidnos qué tenemos que hacer. Les dijimos: Primero, no ponernos en riesgo y, luego, ayudar a quien podamos. Desde las ventanas, yo creo que es imposible que nadie
sepa a cuánta gente se ha podido rescatar. No lo sé, no lo sé, pero esa cifra tiene que ser grande, grande. Se ha salvado muchísima gente, se ha salvado muchísima gente por la pericia de quedarse en un árbol, ponerse un cinturón atado a una
farola, aguantar, tirarse toda la noche ahí, tres o cuatro horas, resistir y luchar. Muchísima gente. Si no la cifra hubiera sido... Si es terrible esta cifra, no quiero ni pensar lo que hubiera sido si no fuera por esa gente.


Empezaron a llegar cosas flotando. Ya subía el agua, la corriente venía más fuerte. Vino una cama y me dije: ¿de dónde aparece una cama? Luego, una botella de butano flotando. No entendíamos nada. Y, después, productos de los
supermercados que tenemos en la avenida, que están justo detrás, digamos, al otro lado de la manzana. Entonces, dijimos: Esto ya es muy fuerte, está afectando a todo el pueblo y la corriente está viniendo hacia aquí. Luego, a gente que estaba en
esos supermercados los trajo la corriente. Incluso a trabajadores de ese supermercado los trajo la corriente. Una trabajadora se pudo coger a un árbol en una placeta donde había menos corriente y vecinos, como digo, desde la ventana, pudieron
hacer el rescate. Tardaron mucho tiempo. Se dice muy rápido ahora y suena muy frío, pero fue complejo, muy



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complejo, y más para gente que no está habituada a eso. Se oían gritos, no veías a la gente, los coches llevaban las luces encendidas, sonaban los cláxones, todos pensaban que en los coches había gente... Intentamos mirar, pero estábamos
seguros de que en todos no podía haber gente, sino que era por el efecto del agua. Piensen que el agua que venía era barro; al principio el agua era marrón y esa agua nos iba golpeando las piernas con cristales, hierros... Es que no lo sabíamos.
No era como cuando estás viendo un agua transparente y puedes esquivar lo que te va viniendo. No, aquí era barro y luego, cuando se fue la luz, era imposible saber qué es lo que te estaba golpeando. Al día siguiente ya te veías cortes, te veías
heridas, pero entonces, con el instinto de supervivencia de ese momento, yo no recuerdo ni el agua fría. Hasta que no salimos del agua, no sentí el agua fría. Luego, sí que tenía síntomas de hipotermia en los dedos de los pies y teníamos un frío
importante.


Vimos también que venía un coche con una persona tumbada en el capó y otra persona apoyándola al lado. Ellos venían cara a la residencia. Nosotros lo que intentábamos... Yo lo que les dije a los compañeros y al ciudadano es que tuviéramos
unos puntos seguros de apoyo para resguardarnos nosotros, que nosotros llegábamos hasta allí y a partir de allí no podíamos hacer más. Teníamos esos puntos de apoyo. No queríamos que los coches cogieran velocidad y golpearan, porque estaba la
residencia de ancianos. Más adelante había unos bungalós y ya se acaban las vías de esa calle. Intentábamos eso, pero, claro, no podíamos con todo. Teníamos los puntos de apoyo, nos mirábamos los unos a los otros, avanzábamos, retrocedíamos; no
sabíamos si estaban las alcantarillas abiertas o no, entonces teníamos que andar con más precaución de lo normal. Los coches sí que se pueden manejar cuando están flotando porque, evidentemente, no tienen el peso ni el rozamiento que tienen cuando
están en el suelo; entonces, sí que podíamos desviarlos hacia un lado y hacia el otro, y les quitábamos la fuerza. Como digo, vino esa persona con bastantes heridas y otra persona que le estaba ayudando y, de hecho, le ayudó a subirse al techo del
coche. Cuando llegó ahí, lo llevamos a uno de los puntos que teníamos de seguridad, y ahí le dijimos: Tiene que bajar. Dijo: No tengo fuerzas. Le dije: Última parada, no hay más. Y bajó, o la bajamos, y fue al patio.


Seguimos trabajando y hubo un momento en que nos dimos cuenta de que los bolardos y las señales que teníamos de seguridad ya no estaban; entonces, se puso peligroso, peligroso para el que está haciendo de rescatador en ese momento. Hubo un
momento en el que me tiré hacia atrás, confiando en el bolardo que había tenido todo el rato, pero no estaba el bolardo. Volteé debajo del agua, sentí aquello que dicen -yo lo he visto en la tele, pero no lo había vivido ni quería vivirlo- de que
en la nieve no sabes si estás boca arriba o boca abajo. Pues me pasó eso unos segundos. Abrí los brazos, por suerte el agua me llevó hacia una fachada, puse los dedos en la fachada y, claro, como a los barcos, la corriente me llevó. Fueron unos
segundos nada más. No vi mi vida pasar ni nada de eso; solo me golpeaban cosas y buscaba dónde apoyarme. Noté la fachada, cogí otra vez la posición, me puse de pie y ya les dije a los compañeros: Vámonos de aquí, ya poco más podemos hacer.
Hicieron una cadena y nos fuimos desplazando a una parte donde no había tanta corriente: el parque infantil de nuestros hijos, una calle peatonal en la que hemos estado toda la vida ahí jugando con los chiquillos y que, evidentemente, estaba
inundada. Lo bueno es que no tenía la corriente que sí que tenía la calle donde estábamos; entonces, ahí estábamos más tranquilos.


Vimos un coche pasar flotando y vimos que había una persona dentro. Empezamos a gritarle y a gritarle, pero estaba en shock, estaba en shock. Entonces, uno de los dos compañeros -no recuerdo quién- y yo empezamos a nadar por la calle
peatonal, donde están los parques infantiles... O sea, es que un año después yo sigo sin asimilar eso. ¡Es una salvajada! Fuimos a por él y, cuando nos estábamos acercando, el coche giró la esquina y al girar la esquina vi que bajó y salió
disparado. Entonces, al compañero, al que fuera, le dije: ¡Fuera, fuera, fuera, fuera! Porque era imposible que nosotros hubiéramos sobrevivido a esa corriente. Me dijeron los vecinos que estaban en el otro lado que, al final, dio con una valla,
salió en la parte de arriba del coche y luego ya desapareció. Entiendo, quiero entender, que esa persona está bien, pero esos momentos fueron difíciles. Ponerte a nadar entre el barro con cosas golpeándote cuando estás yendo hacia una persona y la
persona bloqueada, son situaciones límites en ese momento.


Después, sonó la alarma; sonó la alarma y el agua nos llegaba casi al pecho. La gente nos gritaba por la ventana: ¿Eso es que viene más agua? ¿Esa alarma es porque viene más agua? Hubo un momento en el que lo dudé. Pensé: si no nos
han avisado antes y ahora nos están avisando, es posible que sí que esté viniendo más agua. Pero, claro, yo no podía decir que sí, al igual que tampoco podía decir que no, porque no tenía ni idea. Nos refugiamos en un edificio; en el edificio
había gente, como en todos, que estaba muy



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preocupada. Pensábamos que no iba a llegar al primer piso, al entresuelo... parecía que no, pero al final sí que llegó. La gente estaba sufriendo. ¡Otro escalón, otro escalón! Se hizo muy largo. Tengo una vecina que es amiga. Subí al
ático, me quitó los calcetines y me vio los dedos muy morados. No notaba el agua cuando me tiró agua tibia, y le pedí una cosa que para mí era muy importante: asomarme a la terraza y mirar. Me dijo: Sí, sal. Yo lo que quería saber es cómo
estaba la situación. Yo, cuando salí, miré al horizonte y vi luz en Torrent, miré a la derecha, vi la torre de Francia y también vi luz; y dije: ¡Uff! Porque eso era un efecto burbuja; yo no sabía si era mi calle, si era mi pueblo, si era la
comarca, si era la provincia; o sea, era un efecto burbuja total. No teníamos en ese momento constancia ni conocimiento ni de lo que iba a pasar ni dónde había pasado. Lo que vimos es que era muy bestia y que se nos había ido de las manos.


Muchas gracias. [Aplausos de las señoras y los señores diputados de los grupos parlamentarios Mixto (Compromís), Euskal Herria Bildu, Junts per Catalunya, Republicano, Plurinacional SUMAR y Socialista].


La señora PRESIDENTA: Gracias Alejandro.


Vamos a pasar a las intervenciones de los grupos.


En primer lugar, por el Grupo Parlamentario Mixto, la señora Micó, por favor.


La señora MICÓ MICÓ: Gràcies, presidenta.


Hola, bon dia, senyor Carabal, Alejandro, si et sembla bé -Àlex, perfecte- el tutejaré.


Primer que res, dir-te que ens acabes de relatar una escena d'una pel·lícula apocalíptica, o siga per a per a qualsevol persona que estigui escoltant ara mateixa i de segur que hi ha molta gent escoltant-te, és totalment increïble que
vivíreu una situació aixina en Massanassa i en molts altres pobles de l'Horta el 29 d'octubre. La veritat és que eres un heroi, eres un heroi anònim com molts altres vàreu ser eixe dia i tu mateix ho has dit, us vau ajuntar i vau ajudar a salvar
vides. Gràcies a vosaltres -i vos ho haurem d'agrair- gràcies a vosaltres n'hi ha gent viva, per tant, sou els nostres herois. I moltes gràcies per haver-ho fet, perquè al final vosaltres estàveu on havíeu d'estar en el pitjor moment, quan en
realitat no estava qui sí que havia d'estar en el pitjor moment, que era el Govern valencià, l'Administració autonòmica que té la competència en emergències.


Hui ací escoltaràs de part del Grup Parlamentari Popular i del Grup Parlamentari de VOX, et donaran les gràcies, et mostraran tot el respecte del món a tu i a totes les persones de la teua associació, també ho van fer ahir amb l'altra
associació i ho faran demà, però crec que és important que posem damunt la taula que si vosaltres esteu ací i hui ens has pogut relatar esta història apocalíptica que vas viure en primera persona, en la que et vas jugar la vida i que va haver un
moment pràcticament que quasi mors per estar ajudant als teus veïns i veïnes, és gràcies als grups parlamentaris que hem fet que esta comissió d'investigació siga possible, perquè ells van votar en contra de que esta comissió d'investigació es
posara en marxa. Ells no volien que vinguéreu ací, a la seu de la sobirania popular, a la casa de tots els valencians i valencianes i de tota la gent que viu a l'Estat espanyol, a contar-nos el que vau viure per a aprendre de la vostra experiència
i perquè açò no torni a passar.


I crec que és molt important que ho diguem, perquè és que no sols no ho han fet ací, sinó que és que han tingut la poca vergonya de no fer-ho en les Corts Valencianes, que és la casa de tots els valencians i valencianes, que és la que també
ens representa a tots i a totes, i que és on haguéreu hagut d'anar des del primer dia a explicar el que vau viure, ni tampoc ho han fet en el Senat. I és molt trist que el primer lloc on poguéreu anar fora a Brussel·les i que el segon lloc on
pugueu vindre -i ha sigut gràcies o sense que ells i elles volgueren- siga ací, al Congrés. I jo això vull ficar damunt la taula, perquè si no em sembla, de veritat, moltes vegades molt i molt hipòcrita l'actitud que prenen.


I dit açò, tu eres bomber. Això crec que et va ajudar molt a tindre una visió molt concreta en eixe moment, a poder planificar en companyia, com has dit, d'altres companys teus del barri que eren policies. Una de les coses que estan damunt
la taula és, i ja ho hem parlat abans amb la intervenció que ha fet Christian, el paper de les Forces i Cossos de seguretat de l'Estat i el paper també dels bombers. Nosaltres tinguem notícies d'aquells moments en que Carlos Mazón, el president de
la Generalitat, rebutjava l'ajuda de bombers que venien d'altres llocs de l'Estat o de França o d'altres llocs. I em sembla gravíssim, perquè al final, efectivament, us vau tindre que autogestionar vosaltres en els pobles afectats per poder
ajudar-vos, quan en realitat si per alguna cosa está el Govern i estan les Forces i Cossos de seguretat de l'Estat per a respondre en els moments en que fa falta. I va tardar molt de temps, fins i tot hi ha llocs que van



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tardar deu, dotze o quinze dies, a tindre presència tant de la UME com de diferents institucions o forces i cossos de l'Estat.


I, per tant, jo sí que et volia preguntar també des d'eixe punt de vista teu professional, com creus que haguera tingut que ser eixa presència? Quines mancances heu trobat? I també què podem fer nosaltres per ajudar-vos?


I reiterar, reiterar-te, per acabar, Alejandro, les gràcies per haver salvat vides eixe dia, quan la Generalitat Valenciana no va estar a l'altura i vosaltres sí que vau estar.


Moltes gràcies.


Gracias, presidenta.


Buenos días, señor Carabal, Alejandro. (El señor Carabal López: Álex). Álex, perfecto. Le tutearé, si le parece bien.


Primero, quería decirte que nos acabas de relatar la escena de una película apocalíptica. O sea, para cualquier persona que te esté escuchando ahora mismo, y seguro que hay mucha gente escuchándote, es totalmente increíble que vivierais una
situación así en Massanassa y en muchos otros pueblos, el 29 de octubre. La verdad es que eres un héroe; un héroe anónimo como fuisteis muchos otros ese día. Y tú mismo lo has dicho: os juntasteis y ayudasteis a salvar vidas. Gracias a
vosotros, lo tenemos que agradecer, hay personas vivas. Sois nuestros héroes. Muchas gracias por haberlo hecho. Al final, vosotros estabais donde teníais que estar en el peor momento, cuando, en realidad, no estaba quien sí tenía que estar en el
peor de los momentos, que era el Gobierno valenciano, la Administración autonómica, que es quien tiene la competencia en emergencias.


Hoy aquí escucharás por parte del Grupo Parlamentario Popular y del Grupo Parlamentario VOX cómo te dan las gracias, mostrando todo el respecto del mundo hacia ti y hacia todas las personas de tu asociación. También lo hicieron ayer con las
otras asociaciones y lo harán mañana. Pero creo que es importante que pongamos sobre la mesa que si vosotros, hoy, estáis aquí y nos habéis podido relatar esta historia apocalíptica que viviste en primera persona, donde te jugaste la vida y donde
hubo un momento en el que casi falleces por ayudar a tus vecinos y vecinas, es gracias a los grupos parlamentarios que hemos hecho que esta comisión de investigación sea posible. Porque ellos votaron en contra de que esta comisión de investigación
se pusiera en marcha. Ellos no querían que vinierais aquí, a la sede de la soberanía popular, a la casa de todos los valencianos y valencianas y de toda la gente que vive en el Estado español, para contarnos lo que vivisteis, para aprender de
vuestra experiencia y para que esto no vuelva a pasar.


Creo que es muy importante que lo digamos, porque no solo no lo han hecho así, sino que han tenido la poca vergüenza de no hacerlo en las Cortes Valencianas, que es la casa de todos los valencianos y valencianas, que es la que también nos
representa a todos y a todas, y que es donde tendríais que haber ido desde el primer día a contar lo que vivisteis. Tampoco lo han hecho en el Senado. Y es muy triste que el primer lugar al que pudisteis ir fuera Bruselas, y que el segundo al que
podéis venir haya sido, sin que ellos y ellas quisieran, aquí, al Congreso. Quiero ponerlo sobre la mesa, porque, si no, muchas veces parece muy hipócrita la actitud que adoptan.


Y dicho esto, tú eres bombero; eso creo que te ayudó mucho a tener una visión muy concreta en aquel momento, para poder planear, en compañía, como has dicho, de otros compañeros tuyos del barrio que eran policías, una de las cosas que están
sobre la mesa -ya lo hemos dicho antes en la intervención que ha hecho Cristian-: el papel de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, así como el papel también de los bomberos. Nosotros tenemos noticias de que Carlos Mazón, en aquel
momento, rechazaba la ayuda de bomberos que venían de otros lugares del Estado, de Francia o de otros lugares Y me parece gravísimo, porque, efectivamente, os tuvisteis que autogestionar vosotros en los pueblos afectados para poder ayudaros, cuando,
en realidad, si para algo están el Gobierno y las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado es para responder en los momentos en los que hace falta. Se tardó mucho tiempo. Hay lugares donde tardaron doce o quince días en contar con la presencia
tanto de la UME como de las diferentes instituciones o de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.


Por eso, yo quería preguntarte también, desde ese punto de vista tuyo profesional: ¿Cómo crees que tendría que haber sido esa presencia? ¿Qué cosas habéis echado en falta y qué podemos hacer para ayudaros?


Para acabar, quiero reiterarte, Alejandro, mi agradecimiento. Gracias por haber salvado vidas ese día, cuando la Generalitat Valenciana no estuvo la altura y vosotros sí lo estuvisteis.



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La señora PRESIDENTA: Gràcies, senyora Micó.


És el torn del Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu.


Señor Otero.


El señor OTERO GABIRONDO: Eskerrik asko. Egun on andrea.


Creo que voy a ser breve, señor Carabal. Álex, te voy a tutear. Como bombero que soy, me siento muy identificado con todo lo que has dicho.


Has hecho un testimonio completamente gráfico de una situación de emergencia en la que, además, te tocó -nos tocó- estar trabajando e intentando ayudar en pijama, como has dicho; es decir, sin siquiera tener los medios a mano de los que
suele disponer una dotación de bomberos, que facilitan mucho las cosas a la hora de hacer una línea de vida o cualquier otra cosa. Sobre todo, quiero agradecer el testimonio, que me parece muy gráfico y muy visual, de cómo estaban pasando las
cosas. Incluyes algunos detalles que me han llamado la atención, como que 'en el agua marrón van pasando cosas que uno no ve'. Son cosas que son difíciles de captar y que nosotros, desde Euskal Herria, hemos visto a través de imágenes, y que no
tiene nada que ver con estar en el terreno.


También quiero darte las gracias por el trabajo en directo, por tener pericia y profesionalidad en esa situación de precariedad, con unas mínimas nociones de autoprotección para poder evaluar lo que había que hacer o hasta donde se podía
llegar, sin ponerte en riesgo ni poner en riesgo a los que estaban alrededor y no aumentar el número de víctimas. Sin embargo, con ciertas medidas conseguisteis salvar gente porque, como has dicho, sin el trabajo de todos los que estabais ahí
haciéndolo bien, seguramente estaríamos hablando de unas cifras muchísimo menores.


Quisiera subrayar también, porque yo creo que es fundamental en esta historia, que, en un momento del relato, has dicho: Llegó la alarma y cuando llegó la alarma el agua casi llegaba al pecho. Yo creo que tenemos que subrayar una y otra
vez lo fundamental que son los retrasos en los avisos, porque esos avisos hubieran dado pie a la autoprotección, y eso sí que hubiera sido un hecho diferencial a la hora de contabilizar el número de víctimas, más allá de que gran parte de los daños
materiales hubieran ocurrido igualmente.


Quería hacerte una pregunta ya como profesional, como bombero, porque he hablado con diferentes bomberos de alrededor y también de comunidades limítrofes. Tú has venido a contar tu testimonio de lo que pasó alrededor de ti mismo y de tu
casa, pero entiendo que, como bombero, te habrás ido forjando una opinión. No sé si quieres hablar como profesional, pero me interesa mucho hablar o saber acerca de las coordinaciones o descoordinaciones que pudo haber. Nos han comentado que otras
comunidades hubieran podido ayudar más rápidamente, sobre todo en las zonas altas, si hubiera habido una coordinación. También sobre la coordinación de los días posteriores, de la que hablaba el compareciente anterior, sobre la que entiendo que
también tendrás una opinión personalísima por haberlo vivido allí; y una valoración general a la hora de gestionar las emergencias, sobre todo de la insuficiencia de medios y la coordinación de medios.


Por último, si puedes hacer una proyección de las necesidades que pueda haber de cara al futuro, porque esta comisión también va de anotar, analizar y proponer, sin sustituir las decisiones que se tienen que tomar sobre el terreno, en
Valencia, por las autoridades y las Administraciones valencianas. Quisiera saber si tienes una opinión sobre necesidades o posibilidades de mejora que pueda haber de cara al futuro.


Nada más y, otra vez, muchísimas gracias por todo lo que has contado y todo lo que has hecho.


La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Otero.


Té la paraula ara el senyor Cervera, del Grup Junts per Catalunya.


El señor CERVERA PINART: Gràcies de nou, presidenta.


Bon dia, senyor Carabal, i gràcies per la seva compareixença, pel seu testimoni i per la seva generositat i capacitat d'ajuda.


Nosaltres dèiem que participem d'aquesta comissió en solidaritat amb totes les víctimes i tots els afectats, per intentar trobar respostes i solucions perquè mai més ningú s'hagi de veure en aquesta situació.


I jo explicava abans que jo vaig tenir l'oportunitat de ser concretament a Picanya, a partir del dia 1, amb el desplegament que vam fer les Agrupacions de Defensa Forestal i que la generositat que vostè ha mostrat, jo la vaig viure en
directe i va ser de les coses que em va impressionar. Deia abans la diputada



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Micó que la realitat sempre supera la ficció i jo, en aquell moment, el que vaig copsar ja no és el que vostè va viure, sinó la destrucció que havia deixat, que realment superava el que ens podíem haver imaginat. Però després l'altra cosa
que vaig copsar és la solidaritat entre els veïns i que l'Ajuntament de Picanya, que la planta primera estava total..., havia quedat totalment inundada i no servia per a res. Doncs que la segona, quan nosaltres vam arribar, ja havien sigut capaços
de, l'alcalde al capdavant, d'organitzar-se i autogestionar-se amb el poc que teníem. I a nosaltres ens va sorprendre molt això que, per tots els punts que ens van assignar per actuar, el que veiem era una generositat entre els veïns, entre
diferents persones que superava el que ens podíem esperar.


Res més. Nosaltres seguirem atents a tot el que passa en aquesta comissió. Per això, perquè mai més ni els valencians ni ningú altre arreu hagi de trobar-se amb les situacions que vostès es van trobar.


Moltes gràcies.


Gracias de nuevo, presidenta.


Buenos días, señor Carabal.


Gracias por su comparecencia, por su testimonio y por su generosidad y capacidad de ayuda.


Nosotros decíamos que participamos en esta comisión con solidaridad hacia todas las víctimas y todos los afectados para intentar encontrar respuestas y soluciones para que nunca más ninguno tenga que verse en esa situación.


Yo decía antes que tuve la oportunidad de estar en Picaña a partir del día 1 con el despliegue que hicimos las agrupaciones de defensa forestal. La situación que usted ha relatado yo la viví en directo y fue de las cosas que me
impresionaron. Lo decía antes la diputada Micó: que la realidad siempre supera la ficción. Yo en aquel momento lo que vi fue la destrucción que había vivido, no lo que usted vivió, mucho peor de lo que se podría haber imaginado. Otra cosa que vi
fue la solidaridad entre los vecinos. En el Ayuntamiento de Picaña, la primera planta estaba totalmente inundada, no servía para nada. Cuando nosotros llegamos, lo segundo que vi es que habían sido capaces, con el alcalde al frente, de organizarse
y de autogestionarse con lo poco que tenían. A nosotros nos sorprendió mucho eso, que en muchos de los puntos que nos asignaron para actuar lo que veíamos era una generosidad entre vecinos y entre diferentes personas que superaba lo que nos
podíamos esperar.


Nada más. Nosotros seguiremos atentos con todo lo que pasa en esta comisión, para que nunca nadie más, ni los valencianos ni nadie más, tenga que encontrarse con las situaciones que ustedes se han encontrado.


Muchas gracias.


La señora PRESIDENTA: Gràcies, senyor Cervera.


Pel Grup Parlamentari Republicà, la senyora Jordà.


La señora JORDÀ I ROURA: Gràcies, presidenta.


Moltes gràcies senyor Carabal, Àlex, si em permets.


Entenc que tu ets un dels 630 membres de l'associació que abans hem tingut el plaer d'escoltar el president. Jo ahir no vaig assistir a la compareixença. Hi havia el meu company i segurament el teu testimoni, bé, per mi és el que sento de
manera directa, el primer que escolto de manera directa, És a dir, que el primer que em toca fer és agrair-te la valentia de tornar-ho a explicar. Suposo que ho has explicat moltíssimes vegades i segurament ho hauràs d'explicar moltes més.
Explicar una vivència d'aquestes característiques vol dir reviure-la i reviure aquests moments no ha de ser gens fàcil. És a dir, que gràcies, Àlex, també per la valentia i per aquesta lliçó també de dignitat i d'alguna manera d'instint, no?
Perquè jo crec que tot el que ha passat i que, ho deia l'Àgueda també, aquesta comissió ha de servir, perquè això no torni a passar mai més i per fer justícia, per fer reparació i sobretot també per fer futur, no?


Però tu has començat explicant una cosa que a mi m'ha colpit, no? En el sentit de dir era al matí, no sabíem que passaria, alguna cosa venia i, evidentment, tot això es podia haver previst i tot això es podia haver d'alguna manera evitat.
Però tu, és veritat que ets bomber professional, però ets persona i tu, com tantes persones, en el moment de viure el que estàveu vivint va ser allà, ajudant, treballant, sense saber o sense tenir cap certesa, justament, del que estava venint. I
això ens fa bona aquella frase de que només el poble salva el poble.


Avui aquí tens diferents partits polítics, representants del Congrés de Diputats. Som classe política, ho dic en el millor dels sentits, però som ciutadans també. I això que tu vas viure també ens podia haver



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passat a qualsevol de nosaltres. Quan tu estaves allà amb l'aigua fins als genolls, evidentment no vas demanar a ningú ni d'on venia ni d'on provenia ni a qui votava ni a qui deixava de votar, evidentment.


Jo crec que el que avui ens has explicat és, si m'ho permets, Àlex, també una lliçó per a tots els que som aquí. Això no vol dir que no hàgim de treure moltes conclusions i moltes responsabilitats, eh? El sacseig d'aquesta dana al País
Valencià va ser terrible i va sacsejar el País Valencià com mai i segurament ho va fer per sempre. I aquesta tempesta que no tenia precedents, aquesta història que tu ens has explicat personal -n'hi ha milers d'històries com la teva, algunes inclús
m'atreveixo a dir, si m'ho permets, molt pitjor- però aquesta tempesta també ha estat acompanyada d'una tempesta de desídia; no només la personal, sinó també de desídia, d'incompetència i de mentides. I tot això ho he hagut de patir durant un any.


Jo m'agradaria que aquesta comissió d'investigació no es convertís en un decorat més, i més després d'escoltar el teu testimoni, sinó que serveixi per a això, per exigir responsabilitats, reparació, dignitat, justícia i, per descomptat, per
esclarir tota la veritat del que va fallar. En definitiva. Àlex, també avui la teva presència aquí jo crec que el que ajuda és a pensar que darrere de cada de cada nom hi ha una família, de cada història estroncada, que hi ha barris sencers i que
hi ha memòria.


I agrair-te que, en aquest cas, el teu instint personal i també professional. I en aquest sentit, jo no fer-te cap pregunta concreta, però sí en la línia del company de Bildu, com a professional de les emergències, sí que m'agradaria no que
em diguessis que no hi va haver coordinació, perquè és obvi que no hi va haver coordinació, però també amb el que estava venint, també si creus que, a nivell municipal, si a nivell provincial, si a nivell d'emergències, les primeres emergències
s'hagués pogut coordinar d'alguna manera més, més enllà, evidentment, de la manca de coordinació flagrant del Govern valencià, que aquest el coneixem de primera mà.


Agrair-te les teves paraules. Gràcies, Àlex.


Gracias, presidenta.


Muchas gracias, señor Carabal.


Álex, si me permites, entiendo que eres uno de los 630 miembros de la asociación que tuvimos el placer de escuchar al presidente. Yo ayer no asistí a la comparecencia -lo hizo mi compañero-, y tu testimonio es lo primero que siento de forma
directa, lo primero que escucho de manera directa. Lo primero que me toca hacer es agradecerte la valentía de volverlo a explicar. Supongo que lo has explicado muchísimas veces y seguramente lo tendrás que explicar muchas más. Una vivencia de
estas características implica que hay que revivirla y revivir esos momentos no debe ser nada fácil. Así que, gracias, Álex, también por la valentía y por esta lección de dignidad y, de alguna manera, de instinto. Porque yo creo que todo lo que ha
pasado, lo decía Àgueda también, debe servir a esta comisión para que esto no vuelva a pasar nunca más, para hacer justicia, para hacer reparación y, sobre todo, también para hacer futuro.


Tú has empezado relatando una cosa que a mí me ha hecho sentir muchas cosas. Era por la mañana, se sabía que esto venía y, evidentemente, todo esto se podría haber previsto y, de alguna manera, se podría haber evitado. Pero tú, es verdad,
eres bombero profesional, pero también eres persona. Y tú, como tantas otras personas, en el momento de vivir lo que estabais viviendo, estabas allí ayudando, trabajando, sin saber o sin tener ninguna certeza de lo que estaba viniendo. Eso hace
buena esa frase de que solo el pueblo salva al pueblo.


Hoy aquí tienes diferentes partidos políticos, representantes del Congreso de los Diputados. Somos clase política, lo digo en el mejor de los sentidos, pero también somos ciudadanos. Y eso que tú viviste también nos podría haber pasado a
cualquiera de nosotros. Cuando tú estabas allí con el agua al cuello, hasta las rodillas, no preguntaste a nadie de dónde venía ni de dónde provenía, ni a quién votaba ni a quién dejaba de votar. Claro.


Yo creo que lo que nos has contado hoy, si me lo permites, Álex, también es una lección para todos los que estamos aquí. Eso no quiere decir que no tengamos que tomar ninguna conclusión ni responsabilidad. El saqueo de esta dana en el país
valenciano fue terrible y sacudió al país valenciano como nunca y seguramente lo hizo para siempre. Esta tempestad no tenía precedentes, pero como esta historia personal que tú nos has contado hay miles de historias, algunas incluso, me atrevo a
decirlo, si me lo permites, mucho peores. Pero esta tormenta también ha ido acompañada de una tormenta de desidia no solo personal; una tormenta de desidia, de incompetencia y de mentiras. Todo eso lo habéis tenido que sufrir durante un año.



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A mí me gustaría que esta comisión de investigación no se convirtiera en un decorado más, y más después de escuchar tu testimonio, sino que sirva para eso, para exigir responsabilidades, reparación, dignidad, justicia y, por supuesto, para
esclarecer toda la verdad de lo que falló. En definitiva, Álex, hoy, tu presencia hoy aquí, yo creo que ayuda a pensar en que detrás de cada nombre hay una familia, detrás de cada historia truncada hay barrios, hay memoria.


Quiero agradecerte, en este caso, tu instinto personal y también profesional. Y en este sentido, no quiero hacerte ninguna pregunta concreta, pero, al hilo de lo que ha dicho el compañero de Bildu, como profesional de las emergencias, me
gustaría no que me dijeras que no hubo coordinación, que es obvio que no hubo coordinación, sino si con lo que estaba viniendo, crees que a nivel municipal, a nivel provincial o en las primeras emergencias se habría podido coordinar mejor, más allá
de la falta de coordinación flagrante que hubo del Gobierno valenciano, que conocemos de primera mano.


Gracias por tus palabras.


La señora PRESIDENTA: Gràcies, senyora Jordà.


Té la paraula ara, pel Grup Parlamentari Plurinacional SUMAR, el senyor Nahuel González.


El señor GONZÁLEZ LÓPEZ: Moltes gràcies, presidenta.


Álex, la verdad es que tu testimonio da sentido a esta comisión y da sentido a lo que buscábamos cuando la creamos y cuando pensamos en cómo llevar a cabo su trabajo. Hacían falta los testimonios de las víctimas mortales, pero también de
aquellos que os dejasteis la piel, codo con codo con vuestros vecinos. Aparte del hecho de que seas servidor público, de que seas bombero, creo que le da también una epicidad más a lo que significan las palabras 'responsabilidad pública' o a lo que
son servidores públicos. Yo creo que no hay mayor ejemplo de servidor público que un bombero que, fuera de servicio, arriesga su vida -porque la arriesgaste- por los vecinos, por los compañeros, por las personas que más lo necesitaban. Esto pone
en valor a los magníficos profesionales del sector público que tenemos en este país, los que trabajaron durante esos días en el barro, cómo se dejaron la piel, y que también debemos dignificar con salarios dignos, con condiciones justas. Pienso
también en esa reivindicación de los bomberos forestales valencianos, que están ahora mismo peleando en la Diputación de Valencia frente a los recortes del Partido Popular. Debemos dignificar la figura del servidor público y poner todos los
recursos en este Congreso y exigirle al Gobierno todos los recursos para que mejore la situación de todos los servidores públicos.


Miren, al tercer día de poder volver de Madrid a mi tierra, a Gandía, me llevó un bombero de voluntario a Algemesí. Me llevó un bombero que se llama Víctor; un bombero fuera de servicio que estuvo cerca del barranco del Poyo, el barranco
de Chiva, y que en su tiempo libre descansaba una hora y se iba a seguir de voluntario. Él me llevó y pude ver de primera mano lo que se vivió allí. Lo que se vivió allí los días posteriores fue terrible: una impotencia muy grande. Nosotros
separamos, por un lado, la emergencia del día de la dana, por qué no se envió la alarma, que realmente para nosotros es un presunto homicidio y es el motivo por el cual consideramos criminal -y esperemos que la justicia lo diga así- al señor Mazón,
y, por otro lado, la gestión de los días posteriores. A mí también ahora me surge la duda de si habría que exigirle al Gobierno central una intervención en la comunidad autónoma, pero es verdad que al tercer día tampoco sabíamos la inutilidad del
señor Mazón.


Al tercer día no sabíamos que a las siete de la tarde estaba hablando de fútbol; lo supimos antes de ayer. Imagino que si esos días ya hubiésemos sabido lo que estaba pasando y el Gobierno inútil que teníamos en Valencia, al Gobierno
central le hubiésemos dicho que actuara quitando toda competencia a esta panda de negligentes que no hubieran tenido que gestionar esta emergencia. La impotencia fue terrible y, en esta comisión, vamos a llegar hasta el final para saber qué faltó y
qué no se hizo. Y, bueno, gracias otra vez por tu valentía.


Sobre esta comisión, lo que está pasando es muy importante y muy fuerte. Hoy es el segundo día y ayer, a pesar de las palabras bonitas de la derecha y de la extrema derecha, aquí las víctimas mortales hablaron claramente de la culpabilidad
y de cómo el señor Mazón tuvo una dejación de funciones bestial a la hora de no enviar la alerta mientras estaba de comilona. Esa es una verdad que desmonta mucha charca mediática y es una verdad que desmonta muchos relatos que se han ido
inventando para intentar justificar al negligente de El Ventorro. Por eso desde ayer se inició una operación mediática para criminalizar a las asociaciones de víctimas y a las víctimas de forma cruel e inhumana, y eso es algo que no tiene perdón,
no tiene perdón. Las palabras bonitas no valen cuando luego se envía a cargos a atacar a las víctimas y a medios a atacar a las víctimas -tienen miedo; tienen miedo porque se les acaba el



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relato y porque ayer aquí se empezó a dirimir la verdad de lo que sucedió el 29 de octubre-, y no lo vamos a permitir.


Cuando yo estaba de voluntario, el tercer día, en medio del barro, vino un periodista -bueno, creo que es periodista-, el señor Toni Cantó. Me encontró trabajando de voluntario -esto no lo he contado nunca públicamente-, se dio cuenta de
que era diputado y me dijo que si quería salir en un medio de comunicación. Yo le dije que no tenía ninguna intención -estaba de voluntario mientras atendía a los concejales y alcaldes que estaban sacando también a sus vecinos- y me dijo que
saliera con la condición de que atacara al Gobierno de España. Eso se me dijo, y eso lo vimos los días posteriores. Mientras había gente como tú -te tuteo- y como otros que también estaban allí recogiendo barro, había otra gente intentando
intoxicar y buscar y sacar rédito político. Ayer, con las víctimas aquí, se dio luz a este falso relato y a este interés mediático y político de buscar criminalizar, de buscar bulos, y nosotros no lo vamos a permitir. Esta comisión de
investigación tiene que esclarecer la verdad de todo lo que sucedió y el relato tiene que estar muy claro. Y si algo tenemos claro estos días es que el Gobierno valenciano fue un Gobierno de inútiles e incompetentes y que no lo vamos a perdonar
jamás.


Gracias por tu testimonio y te pregunto un poco como al principio, como servidor público, ¿también consideras que hay que apoyar más a los bomberos y demás? Entiendo que sí, pero me gustaría que lo dijeras.


Gracias.


La señora PRESIDENTA: Gràcies, senyor González.


Pel Grup Parlamentari VOX, té la paraula el senyor Gil Lázaro.


El señor GIL LÁZARO: Muchas gracias, señora presidenta.


Señor Carabal, en primer lugar, como he venido haciendo en todas las comparecencias, quiero expresar nuestro dolor, nuestro respeto por las víctimas, nuestro respeto por las asociaciones de víctimas, en los términos exactos que de una manera
ejemplar ha descrito el presidente de su asociación, el señor Lesaec, porque en esas asociaciones de víctimas está el pueblo valenciano, plural, como es: hay votantes de aquí, votantes de allá y votantes de acullá. Sería una miseria, una auténtica
miseria, que yo en este momento, por mi parte, hiciera referencia a si fulano o mengano tiene esta militancia política o ha sido candidato de esta o aquella fuerza política. Eso sería miserable, porque eso no toca aquí, a pesar del empecinamiento
-acaba usted de escucharlo- de algunos portavoces, que, frente al relato de carga humana, heroica y ejemplar que usted ha hecho, se empeñan en seguir haciendo política rastrera y mentirosa, porque le han dicho a usted que nos opusimos algunos grupos
a la constitución de esta comisión. Sí; a la constitución de esta comisión, sí. ¿Sabe usted por qué? Porque fue rechazada la constitución de otra comisión en la que se pretendía hacer una visión omnicomprensiva de lo sucedido: las
responsabilidades del Gobierno autonómico y las responsabilidades del Gobierno de España. Y a esa comisión se votó que no por los que querían exclusivamente que aquí se hablara solo de una parte del problema. Esta es la realidad, y la realidad
además la acredita la situación interna de Compromís, que se ha partido, porque una parte de Compromís quería que en esta comisión compareciera el presidente del Gobierno y otra parte de Compromís no quería que en esta comisión compareciera el
presidente del Gobierno. Así que yo lamento tener que hacer, ante una intervención tan ejemplar como la suya, estas consideraciones, pero es que no vamos a aguantar en silencio las falacias de otros.


Usted ha relatado su experiencia personal. Voluntariamente arriesgó su vida para ayudar a otros. Es un ejemplo de ese heroísmo anónimo de tantos y tantos hombres y mujeres que dieron todo para intentar salvar vidas. Y por eso mi homenaje
a usted y a tantos como usted, y a los que llegaron después: los miles de voluntarios valencianos y de toda España que dieron lo mejor de sí mismos para auxiliar sin pedir nada a cambio. Es usted bombero, y por eso también mi homenaje a todos los
hombres y mujeres de ese cuerpo, igual que a los de Policía Nacional, Guardia Civil, Fuerzas Armadas y Emergencias, que dieron todo lo mejor de sí mismos. ¿Que luego llegaron muy tarde a algunos pueblos? No es culpa suya. No es culpa suya; lo es
de quien no les permitió actuar antes, como ha relatado el señor Lesaec, o de esos mismos que rechazaron, por ejemplo, el ofrecimiento del Gobierno francés de enviar inmediatamente doscientos bomberos voluntarios. Su ejemplo, señor Carabal,
acredita que cuando el Estado falla, surge la nación. Y aquí han fallado todas las Administraciones, pero estaba el pueblo valenciano y estaba el pueblo español, con su inmensa grandeza, con su valor y con su generosidad.


Le reitero lo dicho al principio. La intervención del señor Lesaec ha sido ejemplar, por su tono y por su objetividad, y siendo, por tanto, usted miembro de su asociación, creo que estará de acuerdo con las



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cuatro básicas conclusiones que yo he sacado de su intervención, de la intervención del señor Lesaec. El pueblo valenciano fue abandonado por todas sus autoridades, autonómicas y estatales. Las promesas del señor Sánchez hechas el día 31
quedaron a continuación en el olvido, porque prometió remitir todos los medios y no lo hizo. Se debió declarar el nivel 3 de emergencia a instancia del propio Gobierno autonómico o, si no, en virtud de la magnitud de la catástrofe, a instancia del
propio Gobierno de España, porque así se lo permitía el ordenamiento jurídico. Y ha terminado el señor Lesaec con una frase que cito textualmente: En la sociedad valenciana existe un cabreo monumental que va contra el señor Mazón y contra el señor
Sánchez. Eso no pueden disimularlo las intervenciones interesadas de algunos grupos políticos.


Gracias por su ejemplo, gracias por su heroísmo anónimo, gracias por su valor, por su generosidad y por su entrega. Es usted un ejemplo para todos.


La señora PRESIDENTA: Gracias a usted, señor Gil Lázaro, por ajustarse al tiempo.


Vamos a dar la palabra ahora al Grupo Socialista.


Tiene la palabra el señor Vicent Sarrià.


El señor SARRIÀ MORELL: Gracias, señora presidenta.


Señor Carabal, Álex Carabal, quiero agradecerle, en primer lugar, su comparecencia, y vaya por delante nuestro reconocimiento al trabajo de la asociación de la que forma parte, en su caso como afectado del municipio de Massanassa. A lo
largo de la jornada de ayer pudimos escuchar los desgarradores testimonios de algunos familiares de las víctimas mortales de la dana, testimonios que realmente impresionan y constituyen, sin duda, el máximo exponente de la magnitud de la tragedia
que se vivió aquel 29 de octubre en las comarcas valencianas, y particularmente en la suya, l'Horta Sud. A la irreparable pérdida de vidas humanas hay que añadir todo lo que ha supuesto la catástrofe en términos materiales y en la vida diaria de
miles de valencianos y valencianas, familias que perdieron todas sus pertenencias, su vivienda, sus vehículos, su negocio, su modo de vida, obligándoles a empezar de cero en muchos casos. Por supuesto, hay que sumar la destrucción de
infraestructuras de todo tipo y servicios públicos de los municipios afectados. Por tanto, no podemos menos que admirar el coraje con el que han afrontado esa parte de la tragedia y, por supuesto, el coraje que, como hoy usted nos ha relatado,
ejercieron en primera persona en aquel momento. El coraje de haberse levantado día a día para reconstruir sus vidas y las de sus ciudades, aunque es evidente que las heridas físicas y psicológicas tardarán, sin duda, en cicatrizar. Ese esfuerzo
colectivo para nosotros es motivo de esperanza. Su asociación, que también reúne a familiares de víctimas mortales, ha centrado sus reivindicaciones en los efectos materiales de la dana, aunque no únicamente; evidentemente, en las causas, pero
también en esos efectos materiales, y a algo se ha referido su predecesor en la palabra al respecto.


Por tanto, sí que me gustaría hacer algunas consideraciones, porque apenas hace unos momentos el señor Gil Lázaro defendía por qué había votado en contra de esta comisión. No sé por qué no ha defendido también por qué votó en contra de tres
reales decretos que presentó el Gobierno, precisamente para la ayuda material y de emergencia a los afectados. (El señor Gil Lázaro pronuncia palabras que no se perciben). Desde luego, sabemos y entendemos -quiero hacerle algunas consideraciones
al respecto- que la ciudadanía considere que en ocasiones las Administraciones no son lo suficientemente ágiles en la tramitación, por ejemplo, de las ayudas o en la ejecución de los diferentes programas de reconstrucción. Es absolutamente difícil
para muchos ciudadanos comprender los trámites, los tiempos que resultan en ocasiones de los procedimientos administrativos, sobre todo cuando afectan a la contratación pública o comprometen recursos públicos.


Dicho esto, no puedo dejar de manifestar el enorme esfuerzo, por mucho que aquí se niegue, que el Gobierno de España ha hecho y está haciendo tanto en lo referente a ayudas a particulares y a empresas como en la reconstrucción de
infraestructuras municipales, que quiero recordar que ha pagado en un cien por cien el Gobierno de España; además de, por supuesto, las propias infraestructuras del Estado, que en su mayoría fueron reconstruidas en un tiempo récord. No es mi
intención en absoluto ni decir que sean suficientes, que nunca lo son, ni que no existan márgenes de mejora, pero resulta particularmente indignante escuchar al señor Mazón repetir por enésima vez el embuste de que el Gobierno de España -y aquí se
repite constantemente- ha aportado ceros euros a la reconstrucción, un bulo indecente que se suma a todos los que él y el conjunto del Partido Popular y VOX han utilizado para intentar sepultar su irresponsabilidad e incompetencia desde hace más de
un año a día de hoy. Es inevitable recordarle a él y al Partido Popular que casi 9 de cada 10 euros invertidos en la reconstrucción han sido aportados por el Gobierno de España. Estamos hablando de más de 7544 millones de euros invertidos a fecha
de hoy,



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insisto -se puede comprobar en las páginas oficiales-, en ayudas, en proyectos en marcha que necesitaríamos toda esta mañana para poder enumerar, pero que son fácilmente contrastables para quien lo quiera ver, municipio a municipio, en el
Visor InfoDana que ha habilitado el Ministerio de Política Territorial.


Decía que somos conscientes de que nunca será suficiente ni adecuado el esfuerzo. La reconstrucción tardará en completarse, pero la labor que entidades como la suya hacen día a día es imprescindible para acertar en esa tarea y nosotros no
solo se la reconocemos, sino que los acompañamos en ella.


Muchas gracias.


La señora PRESIDENTA: Gràcies, senyor Sarrià.


Es el turno ahora del Grupo Parlamentario Popular. La señora Hoyo tiene la palabra por cinco minutos.


La señora HOYO JULIÁ: Muchas gracias, presidenta.


Señor Carabal, gracias por compartir con nosotros su testimonio, que, desde luego, es absolutamente conmovedor. Su familia, que lo pasaría horriblemente mal ese día, estoy convencida de que está muy orgullosa de usted, como también estoy
segura de que lo estamos todos los que estamos en esta comisión.


Nuestras primeras palabras queremos que sean en recuerdo hacia todas las víctimas y también queremos que sirvan de reconocimiento hacia todas las personas como usted, algunas asociaciones que no han podido venir a comparecer y algunas
víctimas que no están en ninguna asociación, pero que están luchando para que esto no vuelva a pasar y están luchando para que no se olvide la pesadilla que vivieron.


Como bien sabe, esta comisión nace con un mandato claro de investigar, de buscar responsabilidades del Gobierno de España ante la catástrofe -antes de la catástrofe, durante la catástrofe y después de la catástrofe- y estudiar las
actuaciones necesarias para que, como decía, esto no vuelva a repetirse nunca. En este sentido, su presidente ha resaltado temas que son importantes para la asociación, que consideran ustedes importantes. Ha hablado de la ausencia de medidas de
prevención que, de haberse adoptado a tiempo, habrían evitado o al menos reducido el impacto devastador de la riada. Eso es algo que en el Partido Popular venimos señalando desde el primer momento: la inacción de la Confederación Hidrográfica del
Júcar, el abandono de los cauces y barrancos y la falta de actuaciones que, como se ha demostrado, eran esenciales. El Gobierno de España no cumplió con su responsabilidad de mantener y adecuar esos cauces. Si hoy estamos aquí es para aprender de
lo ocurrido y comprender que la prevención es tan importante como la respuesta. Soluciones basadas en la naturaleza, sí, pero también infraestructuras hidráulicas de defensa, porque ambas son fundamentales para proteger vidas y evitar que esta
tragedia vuelva a suceder. Del mismo modo, su presidente ha nombrado algo que también viene señalando nuestro grupo parlamentario: la ayuda del Gobierno llegó tarde. El Ejército, que estaba preparado, recibió la orden de intervenir cuando ya era
evidente la magnitud del desastre. Y también ha hablado de cómo falló la coordinación. Por otra parte, ha manifestado que no entiende cómo el Gobierno de España decidió no declarar la emergencia en nivel 3. Desde luego, todo esto requiere
explicaciones claras y nosotros nos comprometemos a averiguar toda la verdad desde esta comisión y fuera de esta comisión.


Hoy no es día para la confrontación política, porque cuando una tragedia golpea así, con tantas pérdidas humanas y pérdidas materiales tan grandes -sobre todo las humanas-, desde luego, lo lógico -y más en días como estos, donde la voz
principal es la de ustedes- es que todos tuviéramos un tono de conciliación y todos estuviéramos remando en la misma dirección. Estamos en esta comisión y en este sentido vamos a trabajar durante los próximos meses para saber por qué no estábamos
preparados, para entender que falló el 29 de octubre de 2024 y, sobre todo, para asegurar que nunca más una familia como la suya tenga que volver a pasar por esa pesadilla. No sé si estará de acuerdo en que en el último año no se ha hecho nada para
que esto no vuelva a pasar. De hecho, sus vecinos y todos los amigos familiares que tengo de esa zona miran cada mañana al cielo, sobre todo en estos meses de danas, rezando para que no vuelva a caer tanta agua, porque, desde luego, estos meses
nosotros consideramos que no se ha hecho nada para que esto no se vuelva a repetir.


Terminó ya, presidenta, dando las gracias de nuevo al señor Carabal por su valentía, por estar aquí hoy compartiendo de nuevo su testimonio, que no debe ser fácil, y por seguir luchando. Tenga la seguridad



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de que cuenta con nosotros para acompañarle en el dolor de todas las víctimas y, desde luego, en la búsqueda de la verdad.


Muchas gracias.


La señora PRESIDENTA: Gracias, señora Hoyo.


Señor Carabal.


El señor CARABAL LÓPEZ: Intentaré contestar rápido a todas las preguntas que se me han hecho y aportaré las últimas cosas que quería decir. Voy a intentar hablar superrápido, aunque no es fácil en este poco tiempo.


Respecto a la pregunta de la señora diputada, yo pido que esas palabras que están diciendo se transformen en hechos, que las palabras que se están diciendo en cualquier partido político se transformen en hechos. Allí al día siguiente no
había nadie. Yo fui a ponerme a disposición de quien estuviera a cargo de la emergencia y la sorpresa fue que a cargo de la emergencia estaba la Policía local, que estaba de servicio, y los que fuimos a ofrecernos como profesionales y ciudadanos
para lo que hiciera falta, desde llevar balas de oxígeno, que eran vitales, eran importantes, y medicación, necesaria también para gente cuya vida corría riesgo, hasta buscar a personas desaparecidas primero y ya después buscar a personas cuya
situación ya se presuponía que era incompatible con la vida. Pero le digo una cosa: me gustaría que pasara aquí -igual es una utopía, aunque no debería serlo- lo que pasó allí, en mi pueblo -y en los demás pueblos estoy seguro de que pasó lo
mismo-, donde se trabajó codo con codo, o sea, los concejales no miraron de qué partido eran. Yo trabajé limpiando con una pala, llevando bocadillos -porque todo lo que hicimos no era superimportante, aunque llevar un bocadillo también es
importante-, repartiendo comida o potitos, lo que fuera, ir a por gasolina para los tractoristas, que hicieron un trabajo... Los agricultores, los tractoristas hicieron un trabajo mientras estábamos abandonados increíble. Pues me gustaría que eso
ocurriera aquí, que es de donde debería salir el ejemplo; que se trabajara codo con codo, y luego cada uno que tuviera su versión, su forma de verlo, su forma de... Pues yo esto lo resalto más, yo esto lo resalto menos... Pero, por favor, cuando
estamos así, trabajemos codo con codo. La sociedad está perdiendo la fe en la política y eso nos lleva a los bulos, a los seudoperiodistas, a los extremos, a la abstención... Me da mucho miedo. No podemos desengancharnos de los políticos porque
no están en otra esfera, son quienes nos representan y a los que el pueblo ha elegido.


Estuvimos solos cuatro o cinco días. En Massanassa, por ejemplo, creo que fueron cinco días. Y me decía, al igual que creo que me lo ha preguntado el diputado de Bildu, que qué hubiéramos necesitado ahí. Yo esperaba ver hospitales de
campaña, como se ven en las emergencias, militares, policías... No vimos nada, no había nadie. Pero es que empezaron a saquear los supermercados y no había nadie. Seguíamos en shock. Pero es que al día siguiente nos levantamos y tampoco había
nadie. Seguimos haciendo el mismo trabajo. Yo estuve ayudando a la policía a que no saquearan cosas que no deberían saquear, como, por ejemplo, jamones, que en el ayuntamiento pueden hacer más papel que en una casa privada, pueden alimentar,
porque es que no sabíamos cuándo iba a venir alguien. El primer día y el segundo día no vino nadie y estamos en Massanassa, que está a cuatro o cinco rotondas, a siete minutos en coche de Valencia; no estamos en una aldea lejana de la montaña a la
que cuesta llegar, estamos al lado. No entendíamos nada. Entonces, sí que necesitábamos eso: hospitales de campaña, militares, sanitarios, todo. No entendemos cómo llegaron antes adolescentes, chiquillos, en la mejor de las definiciones de
chiquillo, porque eran niños que venían en bicicleta, que los cuerpos de emergencia. Yo, y más siendo bombero, me volvería loco. Por eso venían compañeros del consorcio, compañeros del ayuntamiento, en su tiempo libre. O sea, ¿cómo puede ser que
lleguen en bicicleta y andando? Nos traían agua, nos traían leche en polvo, nos traían cosas básicas, y ellos ya llevaban su agua para no gastar la nuestra. Y llegaron antes. ¿Cómo es posible? ¿Qué ha fallado ahí? Yo no voy a juzgar. Me
pregunta que quién tiene la culpa. Se escapa de mis competencias. Yo sé los niveles, quién los activa, quién no los activa, pero yo no voy a decir la responsabilidad de cada quién. O sea, yo pienso, contestando también de paso al señor diputado
de VOX, que se tiene que juzgar, si se ve algún indicio, desde al alcalde o alcaldesa de una pedanía hasta al presidente del Gobierno, pero yo no seré quien diga: Es que tenías que haber sido tú. No, es que yo no soy nadie. Yo le contesto por
cortesía, pero yo no soy nadie para decir eso. Eso lo tiene que decidir la justicia.


También me preguntaban por la coordinación de los días posteriores. Ya les estoy comentando que la coordinación esos días, en mi caso, en Massanassa, fue gracias, en principio, al jefe de la Policía local o al que estaba de responsable de
la Policía local, que es el que empezó a coordinarnos y a decirnos:



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Tenemos estos recursos en cuanto a personas, los sanitarios en la primera planta -perdimos todo el ambulatorio, porque, claro, era todo planta baja- y los bomberos y los policías a trabajar de estas cosas. Luego, también hay que apoyar.
Necesitamos más medios en el consorcio, más personal, que estén más preparados, que puedan acceder... No pueden pedir ellos cursos de formación, o sea, no tiene sentido ninguno. Tendrían que decir: Son demasiados cursos los que nos quieren poner.
Tienen que mejorar su situación laboral y su situación nominal, económica. Y los bomberos forestales un tanto de lo mismo, y tienen que estar todo el año. En mi opinión, deben estar todo el año, no solo en la campaña en la que se les necesita.
Tienen que estar todo el año y tienen que estar dedicados a eso, y a la limpieza y a la prevención.


Luego, me alegro también de las palabras del señor diputado de VOX. Le agradezco de verdad, sinceramente, lo que ha dicho sobre el colectivo. No solo bomberos, sino también Policía Nacional, Guardia Civil... No quiero reiterarme. Pero no
todas las voces, por ejemplo, de su partido han sido iguales. El conseller Llanos nos dijo, literalmente, que las primeras asociaciones en constituirnos somos los verdaderos interesados. No ha rectificado en ningún momento, no fue al acto de
conciliación y perdimos el juicio porque dijeron que hablaba en forma genérica. O sea, nos escupió en la cara, a nosotros y a las víctimas. Entiendo que usted no va a estar de acuerdo con esas declaraciones, pero para que vean que después del año
que llevamos encima tenemos que escuchar eso. Nosotros fuimos la primera asociación en constituirse, y ya ve usted qué interés tenemos. O sea, es que el interés que tenemos es la justicia y la rehabilitación de todo y que no vuelva a pasar ni aquí
ni en ningún sitio, que estemos preparados siempre.


En cuanto a qué mejoraríamos, pues, aparte del personal, como he comentado, si tenemos un protocolo para todo, se puede revisar el protocolo, pero el protocolo hay que aplicarlo, hay que aplicarlo en tiempo y forma. Y la aplicación -y no
quiero que se lo tomen a mal- yo pienso que no debe estar solo en manos de un político o de una política, sino que hay unos técnicos que están preparados, que tienen unos estudios, y hay que tenerlos en cuenta. O sea, en la suma de todo, el acto
político y el pensamiento que tenemos del personal técnico, es donde se tiene que trabajar y a partir de ahí aplicar los protocolos.


En cuanto a lo que me decía la señora diputada del Grupo Popular sobre el ritmo de las infraestructuras, la verdad es que no sé el ritmo que llevan. Sé que estamos en el peor momento, porque no están las infraestructuras que estaban antes,
y si las de antes no pudieron pararlo, imagínense las de ahora. También tenemos problemas con la red de alcantarillado. En cuanto llueve un poco, sigue subiendo, y hay una psicosis tremenda. Hay una psicosis tremenda en la sociedad en nuestra
zona. Con el último ES-Alert que se lanzó, que se lanzó con tiempo y forma -se avisó con las alertas, se hizo como se tenía que hacer, se hizo perfecto-, la gente se fue de madre: llorar, pánico, subirse... O sea, tenemos que aprender de esto.


Por otra parte -hablo rápido y digo cosas que me parecen muy importantes-, los damnificados se cuentan como personas heridas ese día o los días posteriores -reitero que estábamos abandonados- porque tenían una fractura, porque tenían
heridas, porque tenían torceduras, porque tenían problemas cardíacos, lo que fuera, pero yo no he visto que por secuelas mentales, por shock después de lo que pasó el día 29, se consideren como víctimas también. No sé, el tema de la salud mental
está bastante abandonado, por lo menos en nuestra zona y en nuestros colegios. Se necesitan más recursos y se necesita examinar mejor a los niños, que al final son la prioridad de cualquier padre y de cualquier sociedad, entiendo. Hay que ver cómo
están, porque hay niños a los que no les puedes duchar mojándoles el agua la cara; hay niños -son casos que serán los menos, pero hay que identificarlos- que se orinan en la cama, cuando ya no lo hacían; niños que, cuando llueve, dicen: No
bajemos a la calle; por favor, no bajes a la calle. Eso no son anécdotas, eso lo tienen grabado dentro y tienen que trabajarlo, pero no tenemos que trabajarlo solo los padres, que sabemos lo que sabemos, eso tienen que trabajarlo profesionales, y
hasta ahora no ha habido suficientes profesionales para ello. Quería recalcar esto.


Nosotros perdimos los dos colegios públicos que había. Yo formo parte de la junta del AMPA. Los dos colegios que había fueron acotados por el ayuntamiento -ayuntamiento del Partido Popular-, que lo hizo muy bien, porque había un riesgo
real. Pero no sabemos por qué se vino desde conselleria a hacer una limpieza; se entró allí, hubo un accidente laboral y, no nos olvidemos, falleció un trabajador dentro del centro. Ese trabajador -vuelvo a decir que no sé quién lo habrá
indicado- no tenía que estar ahí. Entonces, no hay víctimas de más ni víctimas de menos, pero no nos podemos olvidar de este trabajador y su familia, y tampoco del otro, que estuvo herido.



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También quería decir que la señora Von der Leyen nos dijo que en todo momento estuvieron advertidos en directo gracias al servicio Copernicus, y que tenían la información actualizada. Entonces, no entiendo si falló la comunicación, si no se
dio, si no llegó bien o si no se utilizó; no puedo saberlo.


Quiero también recordar a un fallecido. Ya digo que hay que recordar a todos los fallecidos, evidentemente, y yo recuerdo mucho a los doce de Massanassa, sobre todo porque les pongo cara, pero una socia nuestra quiere que recordemos aquí el
nombre de su marido, de su pareja, Sixto Delgado, que salió de trabajar, no sabía lo que venía y le pilló en el coche. Al final, lo encontraron fallecido dentro del vehículo sus propios compañeros, que estuvieron guardando el cadáver hasta que pudo
llegar la Guardia Civil o la autoridad competente que tuvieran allí cerca. Eso es muy duro también; era su compañero y estuvieron esperando que viniera un recurso. Eso en Valencia, en una situación normal, es inviable; o sea, tienes Policía,
tienes bomberos o tienes ambulancia en minutos, y aquí tenías que estar con el cuerpo. Hubo gente que estuvo con el cuerpo de su familiar en la vivienda. Yo fui con los bomberos forestales -que hicieron una gran labor- a sacar a una señora que
estaba en un primer piso con su cuidadora y había que sacarla de ahí. Nos dijo por activa y por pasiva que nos olvidáramos de ella y que fuéramos a por los jóvenes, que ella era muy mayor ya. Y le dijimos que teníamos que sacarla sí o sí. Ahí sí
que teníamos una tabla de rescate. Otras veces hemos utilizado -lo sabe el compañero- puertas; hemos utilizado puertas como tablas. Conseguimos convencer a esa mujer y la sacamos, pero no piensen que lo hicimos rápido. Estamos hablando de que
pasábamos entre barro, muebles, cristales de los propios muebles, de las vidrieras, de acuarios, hierros o cosas así. Todo eso no lo veíamos, y sigo indicando que íbamos en pantalón corto, porque encima hacía calor, salvo por la noche. Bajamos a
esa mujer y a la persona que la cuidaba. Y bajó un familiar -espero que no le moleste que lo diga, no estoy nombrando quién es, pero es para que vean la envergadura del momento- y nos dijo que su madre había fallecido y la tenían allí, a la
izquierda, en la planta baja. Iba en silla de ruedas y la cuidadora, evidentemente, hizo lo que pudo. Estaba cuidando a dos personas, una de ellas sin movilidad, y eligió a la otra. Fui a buscar el cuerpo y lo encontré. Nosotros no movimos en
ningún momento ningún cuerpo, sino que cuando vino la Policía judicial la acompañamos e indicamos dónde estaba, y en algunos casos les ayudábamos a recuperarlos. Pero al salir la familiar me preguntó si le podía hacer un favor, y yo le dije que lo
que estuviera en mi mano. Me dijo: Entra, y mira a ver si lleva oro. Quédense con esto. Es que no había nadie para vigilar y las puertas estaban rotas -se rompieron para ayudar-, y entraban a robar. Entonces, tenían miedo de que les robaran
pendientes o una pulsera, que son recuerdos; no serían mucho dinero, pero eran de su madre. Pues no diré cómo la encontré, pero sí diré que busqué, la registré y si encontré algo en esa y en otra situación que pasó similar, lo saqué a la familia y
ya está. Pero para que vean lo desatendidos que estábamos. Nosotros no tenemos que hacer eso. Yo no debo hacer eso. Cuando me toca, yo voy donde me toca, pero estando fuera de servicio, en una catástrofe así y ya pasados unos días, yo no tengo
que hacer eso. Lo volvería a hacer, pero no tengo por qué hacer eso.


Para acabar, me gustaría decir que la sociedad sigue queriendo participar en los ayuntamientos. Se han creado los CLER, que son Comités Locales de Emergencia y Reconstrucción, que están en la mayoría de las poblaciones y lo que piden es que
los ayuntamientos los escuchen y les hagan partícipes. ¿Por qué? Porque yo en mi calle sé cuál fue el problema; entonces, no vengan y reconstruyan lo mismo. Si yo he visto un problema ahí, por favor... Si había un muro y sabemos que ese muro ha
generado un problema, no pongan ese muro; si había cemento y ha hecho que el agua corriera más rápido, vamos a intentar poner un jardín. Solo se pretende eso, mejorar desde diferentes visiones. No es lo mismo un padre que un abuelo, que alguien
que no tiene familia, que un empresario o que las pequeñas y medianas empresas, que muchísimas no van a poder abrir y es tristísimo que aún estén las persianas cerradas. Yo en mi edificio no tengo ascensor aún, y para mí no es un problema, pero
para gente con movilidad reducida o muy mayor es criminal; ya pasaron por el COVID y ahora están pasando esto.


Quería acabar -porque ya se me acaba el tiempo- dando las gracias -ya lo he hecho con los voluntarios y con ustedes- a dos colectivos muy importantes. En primer lugar, a los trabajadores de À Punt, que hicieron un trabajo increíble ese día;
increíble. Estuvieron al pie del cañón. A la jefa de meteorología le di las gracias y le dije: Habéis salvado vidas seguro, estoy seguro. Desgraciadamente, han cambiado las cosas y no voy a decir yo lo que se está haciendo bien o lo que se está
haciendo mal, pero su lucha, su trabajo y su sacrificio ese día debería haber estado recompensado de otra forma. Como sociedad, les doy las gracias. Y, en segundo lugar, a los trabajadores del primer eslabón de la cadena de emergencias, que es el
112. La gente está diciendo que el 112 no les contestaba, que no les hacían caso, que no se podía llamar al 112. No; el 112 estaba saturado. Y había gente en ese trabajo que vivía en las



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zonas afectadas y que en esas zonas... (se emociona y no puede seguir) ... tenían a la familia, y seguían trabajando y cogiendo llamadas. O sea, no pensemos que no actuaron bien. Que el sistema se colapsara no fue su culpa. Y además no
son funcionarios, que esa es otra; a nivel nacional, la mayoría son subcontratas y están trabajando con un convenio de telemarketing. Yo creo que eso hay que mirarlo. Es el primer eslabón; en el peor día de tu vida es adonde uno llama, al 112.
Esas personas están preparadas, están formadas, pero no están siendo respetadas como profesionales ni tienen los convenios que deberían.


Muchísimas gracias a todos y a todas. No quiero quitarles más tiempo. [Aplausos de las señoras y los señores diputados de los grupos parlamentarios Mixto (Compromís), Euskal Herria Bildu, Junts per Catalunya, Republicano, Plurinacional
SUMAR y Socialista].


La señora PRESIDENTA: Muchísimas gracias por tu testimonio, Alex. Muchas gracias a ti por tu trabajo. Gracias. (Pausa).


- DE LA SEÑORA VICENT BAQUERO. POR ACUERDO DE LA COMISIÓN DE INVESTIGACIÓN SOBRE LA GESTIÓN DE LA CRISIS DERIVADA DE LA DANA QUE TUVO LUGAR EL 29 DE OCTUBRE DE 2024, ASÍ COMO PARA EL ESTUDIO Y PROPUESTA DE MEDIDAS DE MEJORA DESTINADAS A
PALIAR LOS EFECTOS DE ESTOS FENÓMENOS ADVERSOS EN EL FUTURO. (Número de expediente 219/000499).


La señora PRESIDENTA: Aprovecho para decirles que después de esta comparecencia haremos un receso.


Vamos a sustanciar la comparecencia de la señora Verónica Vicent Baquero. Al tratarse de una comparecencia sujeta a lo dispuesto en la Ley Orgánica 5/1984, se ha trasladado a la compareciente la posibilidad de poder comparecer acompañada de
la persona que designe para asistirla. Asimismo, esta Presidencia manifiesta expresamente su voluntad de salvaguardar los derechos de la compareciente reconocidos en el artículo 1.2 de la citada ley orgánica. Le recuerdo a la compareciente,
igualmente, la obligación contenida en el artículo 502.3 del Código Penal de no faltar a la verdad en su testimonio.


En virtud del acuerdo adoptado por la Mesa de la comisión en su reunión del día 21 de octubre, las comparecencias seguirán el siguiente formato: quince minutos de intervención inicial de la compareciente y cinco minutos de intervención por
cada uno de los grupos parlamentarios, en orden de menor a mayor, y finalmente será la compareciente la que dispondrá de quince minutos para contestar a las cuestiones o expresar las opiniones que considere oportunas.


Les recuerdo que el objeto de la comisión, tal y como se aprobó en el acuerdo del Pleno de la Cámara de 13 de marzo, es el expresado en el requerimiento de la comparecencia, que no leo cada vez por no alargar la sesión, pero que seguramente
mañana leeré para que no se nos olviden exactamente los objetivos del plan de trabajo, que fueron los que se aprobaron en el Pleno.


Sin más dilación, paso la palabra a la señora Vicent, por un tiempo de quince minutos.


Señora Vicent, cuanto usted quiera.


La señora VICENT BAQUERO: Gracias.


Buenas tardes.


En primer lugar, quería mencionar a todos los cuerpos de seguridad, que se enfrentaron a ciegas a una situación sin precedentes. En muchos casos, se despidieron hasta de sus familias, con el deber cumplido.


La asociación representa a la globalidad de personas afectadas por la dana, víctimas mortales a las que hoy damos voz por expreso deseo de estas personas.


Les voy a leer una pequeña carta que nos llegó anoche de una de las víctimas: Señoras diputadas y señores diputados de la comisión, me llamo Juan, Juan Retamino. Soy de la localidad de Alcudia, enclavada en la ribera del Júcar. Mi
historia es triste, como otras tantas que ustedes ya han oído y van a oír relacionadas con la fatídica fecha del 29 de octubre de 2024. Sí, mi historia termina mal. Ese día, la riada provocada por el desbordamiento del río Magro segó la vida de mi
esposa, María Dolores, y de mi suegra, Lola. Las aguas entraron con tal fuerza en la casa en la que estaban que empujaron a mi mujer, golpeándola contra los enseres, desvaneciéndola y ahogándola. Su madre, desvalida y con dificultades motrices,
quiso ayudarla y se desesperó al verla, y le falló el corazón. Mi hijo y mi hija perdieron a su madre y a su abuela. Nos quedamos mudos, heridos en el alma. Mi intención ahora es que aquello no



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vuelva a suceder, y sé que la intención de esta comisión es y debe ser la misma. Quien tenía la responsabilidad de velar por nuestra seguridad ante una emergencia -y tal cosa está perfectamente reglada en la normativa de nuestro Estado
autonómico- no lo hizo. No solo me duele aquel aviso tardío que llegó a las 20:11, cuando mi esposa y mi suegra ya habían fallecido, me duele que los responsables de todo esto no me hayan pedido perdón. Vendrán nuevos fenómenos climatológicos
extremos y eso solo puede paliarse si abanderamos la lucha contra el cambio climático; si vamos con la ciencia, los científicos y quienes saben de lo que hablan. Ustedes son nuestros representantes y tienen capacidad, por mandato de la soberanía
popular, para legislar. Háganlo; legislen para que este país se convierta en modélico en relación con la paliación y la intervención ante emergencias y catástrofes. Se lo pido con el corazón dolido. Se lo pido en nombre de quienes ya no están.
Se lo pido en nombre de María Dolores y de Lola, y de mis hijos. Les agradezco su atención. Esta es la carta que nos llegó anoche.


No sabía que no perder nada te pudiera doler tanto. En mi caso, contaré lo sucedido aquel día. Ante la previsión del mal tiempo, me encerré en mi casa para estudiar. Se fue la luz sobre las 19:45 horas, pero puse lámparas led. Y sonó la
alerta. Pensé: ¡Madre mía, lo que se avecina para que nos confinen en casa! Continué escribiendo wasaps, sin ser consciente hasta las 20:45 horas, cuando contestando a un correo puse 'aquí no llueve'. En el cuarto, donde vivo, no se escuchaba
llover. Me asomé al balcón y vi coches flotando, como piraguas. Subí a la terraza. Había un hombre en un árbol pidiendo ayuda. Conocí a mis vecinas de finca en ese momento. Llevaba solo dos años viviendo en esa finca. A los cinco minutos de
subir, alguien de la finca de enfrente nos dijo que estaban pidiendo ayuda en el primero. Eran en torno a las nueve de la noche. Realizamos entre toda la comunidad rescates en un comercio donde quedaba una familia atrapada. Dada mi experiencia
profesional como policía local hasta marzo de 2024 -mi último destino no lo voy a mencionar aquí-, me vi en la obligación de actuar, haciéndome cargo de la situación por estar en estado de pánico las personas allí presentes. Indiqué que cogieran de
cada casa lo que pudiera ser útil, mientras un vecino y la que suscribe retiraban los cristales del ventanal para ver posibles accesos. Intentar bajar por las escaleras y el portal era imposible, el agua ya alcanzaba casi el primer piso, faltaban
cuatro o cinco peldaños. No tuve miedo a nadar, pero sabía que la presión del agua me impediría poder abrir la puerta e intentar acceder desde esa parte -dispongo de formación de buceo del Centro de la Armada Española y he buceado en varios puntos
del mundo-. Con una escalera doméstica de tres peldaños que habían traído no llegábamos, pero recordé que en el trastero de la azotea del cuarto piso tenía una escalera telescópica de unos dos metros de altura. Subí corriendo y bajé corriendo. Al
intentar disponerla con el padre de Hui, no llegaba lo suficiente. Al girarme, ví que había cuerda, una de comba y un trozo de otra cuerda. Elegí mal, descarté la comba por desgaste. Nadie me dijo de dónde habían sacado la otra cuerda. Até los
cabos y un vecino de envergadura se ató para hacer contrapeso. Ganábamos el medio metro que hacía falta para bajar la escalera. En el ventanal sujetaba mi vecino Antonio y yo indicaba a la niña cuando comenzó a subir temblando. Se cortó la cuerda
a un palmo de donde estaba atada. Cayó la niña con la escalera (se emociona y no puede seguir hablando). Nadie estiró, simplemente fue la propia corriente y el peso. La pequeña cayó al agua y, aunque se le indicó que intentara cogerse a algo y
que flotara, la corriente era mucho más fuerte. Me hizo caso hasta el último momento. Su mirada me acompaña cada noche y cada mañana al despertar. Al final de la calle Palleter había un tapón de coches y se hundió en el giro de la calle de Doctor
Peris. Todas las personas allí presentes cayeron al suelo, entrando en parálisis. Recordé que arriba, en el trastero, tenía cuerda sin estrenar y me arrepentiré toda mi vida de no haberla cogido cuando subí a por la escalera. Estaba mi cinturón
de policía y el arnés que utilizaba en la pandemia para nadar. Volví a coger el material totalmente a oscuras. Bajé corriendo y resbalé por las escaleras, pero conseguí llegar. Esta vez hice nudos con dobles cuerdas. Un total de 30 metros atados
al cabo de una reja interior. Porque mi primer pensamiento fue lanzarme a sacar al niño de cuatro años, pero no estoy fuerte, vengo de tener un accidente de tráfico en el año 2023 y mi espalda no me lo permite. Esta vez hice nudos con doble
cuerda. Un total de 30 metros, puesto que en ese momento no sabía qué había pasado, pero seguían quedando personas abajo gritando y pidiendo auxilio. Pusimos un cojín en el ventanal y, con el arnés improvisado, les pedí a las personas que estaban
abajo que aguantaran si podían respirar para que ganara flotabilidad el niño. Se sacó a pulso estirando siete personas -cuatro mujeres y tres hombres- al menor de cuatro años de edad, seguidamente a la madre, que nos costó y bastante por la fuerza
del atrapamiento del agua. En este punto, yo estaba al final de la cuerda, y cuando dijeron 'tirad, que no podemos', me enrollé la cuerda para hacer de polea humana, a pesar de que su madre, la madre de Hui, pesara 45 kilos, si los pesa. Se
quedaron a descansar en mi casa para evitar escuchar el sonido del agua y poder al menos tranquilizar al



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pequeño. Sobre las 00:15, el agua comenzaba a bajar sobre un metro de altura. Decidí que lo mejor era intentar descansar y, después de preparar la mochila -cuerdas, linternas, botiquín, rompecristales y guantes anticorte, entre otros
materiales de que disponía en casa- para intentar auxiliar ante esta catástrofe que estábamos presenciando, estando totalmente incomunicados de red, teléfono y luz, se hizo recuento de personas en las fincas colindantes, habiendo acogido a personas
de la calle, suministrándoles ropa de abrigo y otros. Se instó a evacuar a los primeros pisos en caso de seguir subiendo el nivel. Seguíamos sin saber qué pasaba. Vino el padre de Hui y salimos a buscarla, siendo las dos de la mañana. Estaba ya
la calle limpia de agua. Salí, personándome en el retén de Policía local para colaborar. Estaba totalmente devastado. En ese momento la lógica me llevó a pensar que estarían atendiendo servicios. Me crucé a ciudadanos señalizando arquetas y, por
tanto, entendí que la prioridad era intentar buscar posibles supervivientes en los amasijos de vehículos. Por pequeña que fuera la esperanza, había que intentarlo. Estaba rota por lo acontecido con la niña, pero en ese momento había que pensar con
la cabeza fría y dejar los sentimientos al margen. El silencio de la calle era indescriptible. He vivido en mi vida profesional multitud de servicios con tensión, y diría que los robos positivos son uno de ellos. Sin embargo, esto fue distinto.
Vi hasta el vehículo de la Guardia Civil arrastrado. Con la linterna se veía bastante bien por el alcance de los lúmenes, salvo algunos vehículos que me causaban duda y, bajo mi entera responsabilidad, rompí cristales. Vi con la linterna un cuerpo
-no mencionaré la calle-, pero en este momento los sentimientos estaban en continuar, porque las horas corrían y había que darles oportunidad a las personas. La extensión era incalculable. Fui hasta el límite de Alfafar, donde el puente que
conecta con Benetúser, que estaba copado de vehículos. La incertidumbre de lo que había allí alojado me encogió nuevamente el corazón. Finalmente, el día 2 de noviembre sacaron los últimos vehículos y no había víctimas mortales en el interior.
(La compareciente ya no puede seguir conteniendo las lágrimas).


Lo voy a dejar aquí.


La señora PRESIDENTA: Gracias, Verónica.


Es el turno de los grupos parlamentarios.


En primer lugar, tiene la palabra la señora Micó, del Grupo Parlamentario Mixto.


La señora MICÓ MICÓ: Gràcies, presidenta.


Moltes gràcies, senyora Vicent. Verónica, no sé, si no li sap mal, li podem dir Verónica. Gràcies.


És molt colpidor el que ens acaba de contar, la seua vivència personal. Jo no soc qui per dir-li açò, perquè no ens coneguem, però jo li demane, per favor, que no se senti vostè responsable d'una cosa de la qual no és responsable. La
responsabilitat és de les institucions que, com vostè ha dit, tenen la competència en emergències i que van avisar a les huit i onze de la nit, quan ja havia passat tot. I l'únic que podem fer nosaltres és donar-los les gràcies per la valentia que
van tindre, vostè personalment. A més, ho ha dit vostè és policia, és policia local, igual com el seu company de l'associació, Alejandro, Àlex, que és bomber i de seguida es van posar a ajudar a la resta de veïns i veïnes. És un acte heroic. És
un acte de valentia i vostès no podien fer res més del que van fer, que va ser ajudar a salvar moltes vides i malauradament no podien salvar-les totes. I no és la seua responsabilitat, no és culpa seva. És culpa i és responsabilitat de les
institucions polítiques que tenen la competència en emergències i que, efectivament, eixe dia ni van estar a l'altura en la coordinació havien de fer en el CECOPI ni van enviar la alarma a temps ni van enviar tampoc l'ajuda a temps. I això crec que
és molt important que vostès, que segur que estan patint cada dia, i vostè ho ha explicat, crec que és tan important que nosaltres, que al final no som ningú, però deixi'ns que li ho puguem dir i traslladar, si es pot servir en un poc de consol en
estos moments tan complicats, perquè que difícil que haurà sigut des d'eixe moment poder tirar endavant.


Jo no vull dir res més, simplement que no sé si només com a persona afectada, sinó també com a policia, ja que és vostè una professional de les Forces i del Cossos de seguretat de l'Estat, què creu, en la segona intervenció que té vosté per
a fer, què creu que hauria d'haver passat? Com creu vostè que s'haurien d'haver fet les coses per a no arribar a la situació a la qual es va arribar i en la que vosté es va vore afectada?


Gràcies per la feina. Molts ànims i endavant.


Gracias, presidenta.


Muchas gracias, señora Vicent, o Verónica. Si no le parece mal, podemos llamarle Verónica.


Lo que nos acaba de contar le hace sentir mucha culpa. Yo no soy quién para decirle esto, porque no nos conocemos, pero le pido, por favor, que no se sienta usted responsable de algo de lo que no es



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responsable. La responsabilidad es de las instituciones, que, como usted ha dicho, tienen la competencia en emergencias y que avisaron a las 8 y 11 de la noche, cuando ya había pasado todo. Lo único que podemos hacer nosotros es darles las
gracias por la valentía que tuvieron; usted personalmente. Además, lo ha dicho, usted es policía local, igual que su compañero de asociación, que ha estado antes, Alejandro, Álex, que es bombero. Ustedes se pusieron enseguida a ayudar al resto de
vecinos y de vecinas. Es un acto heroico, de valentía; ustedes no podían hacer nada más de lo que hicieron, que fue ayudar a salvar muchas vidas y, desgraciadamente, no podían salvarlas todas. No es su responsabilidad y no es culpa suya. Es
culpa y es responsabilidad de las instituciones políticas que tienen la competencia en emergencias y que, efectivamente, aquel día ni estuvieron a la altura en la coordinación que tenían que hacer en el CECOPI, ni enviaron la alarma a tiempo, ni
enviaron tampoco la ayuda a tiempo. Creo que es muy importante para ustedes, que seguramente están sufriéndolo cada día -usted lo ha explicado, creo-, es muy importante que nos permita a nosotros, que al final no somos nadie, que lo podamos decir y
trasladar si les puede servir un poco de consuelo en estos momentos tan complicados, porque qué difícil debe haber sido desde aquel momento poder tirar hacia adelante.


No le quiero decir nada más, simplemente qué cree usted no solo como persona afectada, sino también como policía, ya que es usted una profesional de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado -en la segunda intervención que tiene por
hacer-, que debería haber pasado, cómo deberían haberse hecho las cosas para no llegar a la situación a la que se llegó y en la que usted se vio afectada.


Gracias por el trabajo. Muchos ánimos y adelante.


La señora PRESIDENTA: Gràcies, senyora Micó.


Grup Parlamentari de Junts per Catalunya, senyor Cervera.


Gracias, señora Micó.


Por el Grupo Parlamentario de Junts per Catalunya, el señor Cervera, por favor.


El señor CERVERA PINART: Sí, gràcies de nou, presidenta.


Bon dia, senyora Vicent. Gràcies per la seva compareixença.


Jo, davant el relat colpidor que ens ha fet, no puc fer gaire més que agrair la seva valentia. Demanar-li, com ha fet la diputada Micó, que no es culpabilitzi, que és més que evident que vostè va fer tot el que va poder amb el que tenia.
No va ser vostè qui va fallar. Els que van fallar van ser altres. Van ser aquests dirigents incapaços i irresponsables que tenint-ho tot, no van fer el que tocava, ni tan sols van ser on s'havia de ser. I que un any després, el que seria
desitjable és que aquells que van fallar aquell dia tinguessin un u per cent de la humanitat que vostè ha demostrat.


Res més. I un altre cop moltes gràcies i molts ànims.


Gracias de nuevo, presidenta.


Buenos días, señora Vicent. Gracias por su comparecencia.


Yo, ante este relato tan rompedor que nos ha presentado, solo puedo agradecer su valentía, pedirle, como ha hecho la diputada Micó, que no se culpabilice, que es más que evidente que usted hizo todo lo que pudo con lo que tenía. No fue
usted quien falló. Los que fallaron fueron otros, fueron estos dirigentes incapaces e irresponsables que, teniéndolo todo, no hicieron lo que tocaba ni estuvieron donde había que estar. Y un año después de lo que sería deseable, esos que fallaron
ese día tuvieran un 1 % de la humanidad que usted ha mostrado.


Esto es todo y, de nuevo, muchas gracias y muchos ánimos.


La señora PRESIDENTA: Gràcies, senyor Cervera.


Pel Grup Republicà, la senyora Jordà té la paraula.


Gracias, señor Cervera.


Es el turno del Grupo Republicano. Tiene la palabra la señora Jordá.


La señora JORDÀ ROURA: Gràcies, presidenta.


Bon dia, senyora Vicent.


Nosaltres també ens volem sumar a aquest agraïment que ha fet vostè al principi de la seva intervenció als cossos de seguretat i, en especial, si em permet també, a les policies locals, que són la policia més propera a la ciutadania.


Jo, la veritat és que m'he quedat sense paraules. El seu testimoni és extremadament desgarrador. I si fa mal, si a mi m'ha fet mal, si fa mal sentir-ho, no em vull imaginar el mal que és viure-ho, que és el seu



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cas. Vostè hi era i vostè ho va donar tot. Jo no puc fer altra cosa que agrair-li molt sincerament. Els teus mots, Verònica, són una lliçó absoluta de dignitat i de valentia, perquè, a més a més, tornar a reviure això una vegada més cada
vegada que ho expliques, doncs, ha de ser molt dur, però tu hi eres i tu vas donar tot. És a dir, que tot el nostre agraïment.


Mira, aquesta comissió no podrà reparar el dany, perquè aquest dany és irreparable, evidentment, però, aquesta comissió hauria de servir per a moltes coses, per moltes altres coses. Hauria de servir, com ens recordava la carta que has
llegit del Juan, per ser conscients, sí que la gestió i l'emergència va ser horrorosa, però ha de servir també per exigir responsabilitats i per reparar. I tot això hem de ser capaços de fer-ho per dignitat i per justícia i, per suposat, per
esclarir el que va fallar. Però també és molt important escoltar testimonis com el vostre per prendre consciència també no només del què va passar, sinó del que hauria pogut passar, que encara hagués estat, evidentment, molt pitjor. Aquesta gota
freda no ha estat només una catàstrofe, Verónica, no només una catàstrofe natural. Ho ha estat també institucional. I per nosaltres és una fallida absolutament completa. I ara el que hem de treballar com a comissió i també com a servidors
públics, al meu entendre, és que arribin totes les ajudes. I quan dic totes, també vull dir l'atenció psicològica i l'acompanyament, el suport, els recursos a totes aquelles persones que vau estar al peu del canó i que vau veure imatges, com dius
tu, molt difícils d'esborrar.


Que un nen, quan plogui o quan plou al País Valencià o qualsevol d'aquests municipis, un nen, un adolescent, un avi, tingui por i recordi això, això, al darrere hi ha d'haver un treball increïble. I aquesta comissió també ha de fer possible
que això hi sigui, com a mínim, que això hi sigui.


I per mi també és molt important, i acabo, repensar la manera en com som capaços de conviure amb fenòmens meteorològics com el que vau patir, com aquesta dana. Perquè sí, hem d'adaptar-nos, és l'obligació d'adaptar-nos i és l'obligació dels
que legislen, com molt bé ens recordava el Juan, perquè la ciutadania, tots som ciutadans, tots tenim uns drets, uns drets que estan en aquesta Constitució que molts defensen a ultrança, no? El dret a la vida, l'article 15. El dret a la salut,
l'article 43, a la salut mental també. El dret a l'habitatge, el 47 i el dret a la seguretat. I aquests drets han estat vulnerats, han estat arrencats. I a fe de Déu que treballarem perquè aquesta comissió doni respostes a tots aquests drets i
acompanyi a tots aquells -sé que no t'agradarà que et digui heroïna, no t'agradarà, però ho ets, Verònica. I també el dret a ajudar-nos a poder mantenir això i que, sobretot, almenys tot plegat serveixi perquè això mai més torni a passar. Perquè
de danas en tindrem més, però sens dubte, sens dubte, hem de ser capaços de poder evitar aquestes conseqüències.


Moltes gràcies i molta força.


Gracias, presidenta.


Buenos días, señora Vicent.


Nosotros también nos queremos sumar a este agradecimiento que usted ha hecho al principio de su intervención a los cuerpos de seguridad, en especial, a las policías locales, que son la policía más cercana a la ciudadanía.


Yo me he quedado sin palabras. Su testimonio es desgarrador. Y si a mí me dolió, si duele escucharlo, no me puedo imaginar el dolor que supone vivirlo, que es su caso. Usted estaba allí y lo dio todo. Yo no puedo hacer más que
agradecerle muy sinceramente sus palabras. Verónica, sus palabras son una muestra de valentía y de dignidad, porque volver a vivir esto una y otra vez cada vez que lo explica tiene que ser muy duro. Pero tú estabas allí y tú lo diste todo. Así
que todo nuestro agradecimiento.


Esta comisión no podrá reparar el daño, porque este daño es irreparable, evidentemente, pero esta comisión debería servir para muchas otras cosas. Tendría que servir, como nos recordaba la carta que has leído de Juan, para ser conscientes
de que la gestión y la emergencia fueron horribles, pero también tiene que servir para exigir responsabilidades y para reparar. Y todo esto tenemos que ser capaces de hacerlo por dignidad y por justicia y, por supuesto, para entender qué ocurrió.
Pero también es muy importante escuchar a testigos como el vuestro para tomar conciencia no solo de lo que ocurrió, sino de lo que podría haber ocurrido, que aún hubiera sido mucho peor. Esta gota fría no solo ha sido una catástrofe natural, lo ha
sido también institucional, y para nosotros es un fallo totalmente cumplido. Ahora, en lo que tenemos que trabajar como comisión y como servidores públicos, a mi parecer, es para que lleguen todas las ayudas. Y cuando digo todas, también quiero
decir la atención psicológica y el acompañamiento, el apoyo y los recursos para todas aquellas personas que estuvisteis al pie del cañón y que visteis imágenes, como tú bien dices, muy difíciles de olvidar.



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Que un niño, cuando llueve en el país valenciano o en cualquiera de estos municipios, o un adolescente o un abuelo tengan miedo y recuerden esto... Detrás tiene que haber un trabajo increíble y esta comisión también tiene que hacer posible
que esto esté por lo menos ahí.


Y permítanme -también es importante- repensar la manera en que somos capaces de convivir con fenómenos meteorológicos como el que sufristeis, como esta dana. Porque tenemos que adaptarnos, la obligación de adaptarnos, y es la obligación de
los que legislan, como muy bien nos recordaba Juan. Porque todos somos ciudadanos, todos tenemos unos derechos, unos derechos que están en esta Constitución, que muchos defienden a ultranza. El derecho a la vida, artículo 15; el derecho a la
salud, artículo 43, la salud mental también; el derecho a la vivienda, artículo 47, y el derecho a la seguridad. Estos derechos han sido vulnerados, han sido arrancados. Damos fe de que vamos a trabajar para que esta comisión dé respuestas a
todos estos derechos y acompañe... Sé que no te va a gustar que te diga que eres una heroína, pero lo eres; eres una heroína y también queremos ayudaros. Sobre todo, que al menos sirva para que esto no vuelva a ocurrir nunca más, porque vamos a
tener más danas. Pero, sin duda, tenemos que ser capaces de poder evitar estas consecuencias.


Muchas gracias y mucha fuerza.


La señora PRESIDENTA: Gràcies, senyora Jordà.


Pel Grup Parlamentari Sumar, el senyor Ibáñez.


Gracias, señora Jordà.


Por el Grupo Parlamentario SUMAR, el señor Ibáñez.


El señor IBÁÑEZ MEZQUITA: Moltes gràcies, senyora presidenta.


Señora Vicent, en un país decente te hubieran reconocido la más alta distinción por tu servicio, y no a los escoltas del señor Mazón. Usted no estaría de servicio en ese momento, pero actuó fiel a los principios, a las obligaciones y a su
deber. Si no hubiese sido por usted, no serían 229, serían más. Ese es el primer reconocimiento que esta comisión tiene la obligación ética y moral de hacerle. Creo que es imposible ponerse en su piel. Intento imaginar lo que tiene que ser
recordar su mirada, como apuntaba en su intervención. Pero se lo han dicho los anteriores ponentes: quien tenía que avisar no era usted. Insisto por aquellos que no quieren que hoy se hable aquí de política: la responsabilidad no era solo del
señor Mazón. Hoy hemos conocido que mientras estaba en El Ventorro le entraron para que firmara becas para deportistas de élite, porque el señor Mazón había dicho que solo le molestaran si había urgencias. ¿Nadie en el Palau de la Generalitat,
nadie en el Consell pensó que lo que estaba sucediendo en la dana era una urgencia pero sí unas becas? Efectivamente, la responsabilidad primera, según el Estatut -como reconoce Juan en su carta-, es de la Presidencia de la Generalitat y de la
Conselleria de Emergencias, pero falló toda la estructura del Gobierno de la Generalitat.


Juan, aparte de reconocer y hacernos extensible el dolor que supone para él y para sus hijos que María Dolores y Lola fallecieran cuando hubiese sido posible evitarlo, tiene la inmensa generosidad de recordarnos que en la siguiente dana, que
será más violenta, puede haber María Dolores y Lolas que no mueran. Pero para ello lo primero es reconocer que el cambio climático sí existe y que, por tanto, hay que preparar a las poblaciones; hay que crear refugios; hay que dar herramientas;
hay que tener muchos más recursos desplegados sobre el territorio; y, como bien apunta Juan, no menospreciar la ciencia.


Su intervención ha descrito a la perfección una distopía que está aquí entre nosotros. Yo no quiero pensar en cómo recordáis los gritos, las dudas, los posibles errores humanos cada día de vuestra vida, y creo que, como sociedad, tenemos
que ayudar a cerrar esas heridas, a hacer justicia, a esclarecer la verdad, a reparar y a entender que, en las zonas afectadas, en La Alcudia, en Alfafar, en Benetúser, en Utiel, en Chiva, da igual, no solamente hay que hacer que se reponga aquella
gente que perdió familiares, aquella gente que perdió sus casas y sus negocios, sino que es una sociedad que se rompió y que se ha de preparar a una sociedad diferente, en la que no pasen dos años hasta que conozcamos a nuestros vecinos y nuestras
vecinas.


Yo me quedo en la mañana de hoy con dos cuestiones. El anterior compareciente, bombero, ha reclamado salarios dignos para los profesionales del 112, mejoras, y que se reconozca que los profesionales de À Punt, con la jefa de meteorología,
la señora Roselló, pudieron salvar vidas.


En esta intervención reconocemos también la profesionalidad de la Policía local, que hace más que ordenar el tráfico en nuestras ciudades. Por tanto, creo que reconocer, reparar y mejorar condiciones laborales y salarios nos hará
prepararnos mejor para siguientes eventos climáticos extremos, que los habrá.



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Para terminar, solamente quiero darle las gracias; quiero reconocer su valentía, su coraje y su profesionalidad, la que desgraciadamente otros no tuvieron. Y usted y sus siete vecinos y vecinas, la gente que estuvo al pie del cañón, tengan
muy presente siempre que 229 víctimas es una barbaridad, pero si ustedes no hubiesen estado, hubiesen sido muchos cientos más.


Moltes gràcies.


La señora PRESIDENTA: Gràcies, senyor Ibáñez.


Es ahora el turno del Grupo Parlamentario VOX. El diputado, señor Gil Lázaro, tiene la palabra.


El señor GIL LÁZARO: Muchas gracias, señora presidenta.


Muchas gracias, señora Vicent.


Yo me sumo, como es natural, a esa mención inicial que usted ha hecho a todos los cuerpos de seguridad, y he tenido la oportunidad de hacerla más en extenso ante el anterior interviniente. Quiero mostrar nuestro respeto absoluto hacia esa
dramática historia relatada en la carta que usted ha leído, así como hacia todas las víctimas y hacia todas las asociaciones que las representan. Ya he dicho en anteriores intervenciones que las víctimas no son de nadie; las víctimas son del
conjunto del pueblo valenciano y del conjunto del pueblo español.


Sin lugar a dudas, usted no es responsable de nada de lo ocurrido; todo lo contrario, su actuación ha sido y fue ejemplar en medio de unas circunstancias dramáticas. Las responsabilidades de unos y de otros son obvias. La seguridad de las
personas y bienes es el deber principal de cualquier gobernante, y eso, también, unos y otros lo olvidaron; unos, por incompetencia, y otros, por cálculo político. Unos han pedido perdón, tarde y a su manera, que puede ser perfectamente
discutible, pero otros aún no lo han hecho; es más, niegan su responsabilidad en lo ocurrido antes, durante y después de la tragedia; se han dedicado a perpetrar una cacería política sin hacer la menor autocrítica ni asumir ninguna
responsabilidad.


La historia que usted ha relatado evidencia la soledad y el abandono que se vivieron en las horas de la catástrofe y en los días siguientes; también el heroísmo anónimo de tantos vecinos que arriesgaron su vida por intentar salvar la de
otros. El dramatismo de la situación que usted nos ha relatado acredita que es miserable tratar de hacer una batalla política partidista de lo sucedido, pero eso no excluye en modo alguno exigir todas las responsabilidades correspondientes, las de
todos y las que sean, las de los unos y las de los otros. Lo que hace falta es que el dolor, la muerte y la devastación sufrida por miles y miles de valencianos no vuelva a ocurrir. Ese debería ser el objetivo de todos; de algunos parece que no
lo es. El nuestro, desde luego, sí, ahora y siempre, y mucho más cuando dentro de poco, muy poco, por decisión de las urnas, seamos Gobierno de la nación.


Por cierto -y lamento tener que decir esto, señora Vicent-, señor portavoz de SUMAR-Compromís, de nada sirve reconocer o no reconocer lo del cambio climático si quienes lo reconocen no hacen luego las obras para proteger a las personas y sus
bienes, en vez de no hacerlas, por servidumbres ideológicas, para conservar cañas y matas. Y, por cierto también, señor portavoz de SUMAR-Compromís, se ha olvidado usted de citar, hablando de escoltas, la indignación manifiesta expresada por todos
los sindicatos policiales de España por las condecoraciones otorgadas a la escolta del presidente del Gobierno por el único mérito de haberlo sacado de Paiporta. Esto es lo que ocurre cuando se trata de hacer, sobre una catástrofe, sobre una
tragedia como esta, política miserable, política de baja estofa. No se lo merece ni la experiencia vivida por la señora Vicent, ni su ejemplo, ni su sacrificio, ni su abnegación, ni tampoco el dolor de todas las víctimas.


Miren, el mayor aplauso real, moral, intelectual, político y ético que se puede dar a las víctimas es respetarlas y honrarlas en su dolor, no que venga ningún portavoz de tercera a intentar utilizarlas.


Nada más y muchas gracias.


La señora PRESIDENTA: Gracias.


Paso la palabra ahora al Grupo Parlamentario Socialista.


Señora Poblador, puede intervenir.


La señora POBLADOR PACHECO: Gracias, presidenta.


Señora Vicent, Verónica, si me lo permites, gracias por tu valentía, por estar aquí y contarnos lo que viviste en aquel escenario en primera persona, en aquella catástrofe del día 29.


La tarde del 29 de octubre está construida ya para siempre de historias, de gestas y de héroes improvisados como tú, Verónica. Es muy difícil, es casi imposible ponerse en tu lugar y encontrar las



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palabras adecuadas -a mí me cuesta mucho- para expresar todo el dolor contenido que tienes. Pero yo te pido que no te sientas responsable, como han dicho mis compañeros. Solo podemos darte las gracias. Sabemos que aquella tarde-noche no
dudaste en honrar vuestro lema como policías: proteger y ayudar.


Se cumple un año de recuerdo, pero también de indignación, de rabia y de impotencia, porque sabemos que estas muertes se podrían haber evitado. Pero la inacción y la desaparición del señor Mazón a la hora de socorrer a la población
convirtieron aquel 29 de octubre en la noche más trágica de la historia valenciana y de nuestro país. Verónica, vuestro corazón y vuestras manos son testimonio de sufrimiento, pero, sobre todo, de generosidad. Estoy segura de que decenas de
valencianos no estarían hoy aquí para contarlo si no hubieran sido socorridos por manos como las tuyas. Gracias, Verónica.


No nos tenemos que olvidar del origen y de las consecuencias de esta tragedia, que están en la confluencia y en el abrazo de VOX con el Consell valenciano. Su negacionismo militante ha hecho que se pusieran en peligro todas las políticas de
prevención implementadas por Gobiernos anteriores, como el de Ximo Puig. Se eliminó la UME, se eliminó la Oficina del Cambio Climático y se eliminaron 13 millones en emergencias. Esto tampoco hay que olvidarlo.


Cada vida, Verónica, que intentaste salvar o cada vida salvada es un testimonio de vuestro coraje, vuestra dedicación y vuestro compromiso. Y, en medio de aquel caos del barro y de la desesperación, vuestras manos significaron la diferencia
entre la vida y la muerte. Por eso, en el Grupo Parlamentario Socialista queremos decirte gracias, Verónica, por dar vida. Sabemos que esto, lo vivido, lo vas a llevar en tu corazón el resto de tu vida. Queremos que sepas que en esta comisión
intentaremos hacer justicia, reparación y verdad. Aquí te animamos a que te cuides en este proceso de recuperación personal, tanto como fuiste capaz de cuidar a los demás. Aunque el desenlace fue trágico, vuestra generosidad permanecerá en nuestra
memoria colectiva y en nuestro corazón. De verdad, yo pido aquí un reconocimiento a esta policía local, a Verónica, que con riesgo de su vida dio lo mejor de sí para salvar a la pequeña. Como dijo la familia de aquella niña, en medio del caos y la
desesperación, fuiste un rayo de luz. Ver vuestra determinación les dio fuerzas para seguir adelante. Vuestra voz será esa voz que se abre paso para que exista verdad, justicia y reparación. Vuestro testimonio hoy en esta comisión es un gesto de
generosidad y de coraje, una verdad poderosa para comenzar a sanar.


Muchísimas gracias y mucha suerte en el camino hacia tu recuperación. Siempre estaremos en deuda con todos vosotros. Voy a terminar parafraseando a Rozalén: ojalá volvieran los que nunca tuvieron que marcharse y ojalá el agua vuelva a ser
símbolo de vida y no de muerte en nuestra tierra.


Muchas gracias, Verónica.


La señora PRESIDENTA: Gracias, señora Poblador.


Cerramos el turno de intervenciones con el Grupo Parlamentario Popular. La señora Hoyo tiene la palabra.


La señora HOYO JULIÁ: Gracias, presidenta.


Seré breve. Antes de política soy persona y, desde luego, su testimonio me ha afectado. Después de escucharla, su dolor lo compartimos y lo sentimos todos los que estamos aquí. Pero hay quienes, aun así, no han sido capaces de dejar a un
lado el ruido político ni hoy ni ayer, ni siquiera por respeto a ustedes. Desde luego, yo creo que esta no es la clase de política que merecen los valencianos después de todo lo que pasó y, sobre todo, las víctimas. Las víctimas, ustedes, merecen
unidad, verdad y respeto; merecen que les digamos lo que se hizo mal y lo que se hizo bien, sin ocultar el relato, sin intentar manipularlo; y, sobre todo, merecen que aprendamos de lo ocurrido. Desde luego, su testimonio nos debe hacer pensar.


Su relato, duro no, durísimo, tiene que ser la razón de ser, es decir, el motor que nos impulse a todos en esta comisión para, por una parte, averiguar la verdad de todo lo que pasó y, por otra parte, determinar todo lo que se pueda hacer
para que esto no vuelva a ocurrir. Cada infraestructura y cada norma que llevemos a cabo debe llevar grabada a las víctimas, a esa niña y al resto de víctimas.


Gracias.


La señora PRESIDENTA: Gracias, señora Hoyo.


Señora Vicent, tiene usted de nuevo la palabra desde el momento que usted quiera.


La señora VICENT BAQUERO: Disculpad porque no lo he contado al principio. La referencia es que dejé de ser policía en marzo del año 2024. Estoy en situación de retirada por una lesión medular. En la



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dana me operaron de la cadera también. Me he quedado a mitad del relato por el tiempo y porque he tenido que introducir de forma abreviada la historia de Juan para darle prioridad.


Sobre las tres de la mañana, en la calle Mayor del municipio, que sí que tenía alumbrado público, pasé por la residencia de mayores en aras de verificar que estuvieran bien y por si necesitaban algo. En ese momento no abrieron, aunque luego
sí que me enteré de que me escucharon. Alumbré con la linterna, pero no vi usuarios ni personal en la planta baja. Sobre las cinco y cuarto de la mañana, según los mensajes que le enviaba a una amiga con la que estaba en contacto por si me pasaba
algo, le iba enviando las últimas ubicaciones y lo que hacía. Me fui a intentar descansar algo, ya que en ese momento no se podía hacer más. Mi último mensaje a mi familia fue: Habrá que revisar garajes y bajos de viviendas. No hay muchas
víctimas para lo que podía haber sido.


Siendo las siete de la mañana, me personé nuevamente en la residencia de mayores, que me abrieron y me abrazaron. Las personas residentes aludían al miedo. Las cinco trabajadoras allí presentes, junto a un nieto de uno de los residentes,
después de la cena, que adelantaron, subieron a los residentes a la estancia superior cuando comenzaba a entrar un hilo de agua. Se organizaron víveres, ya que la cocina estaba inservible.


Me personé a las siete y media en el hospital de campaña del colegio Blasco Ibáñez, donde me entrevisté con la alcaldesa, informándole de las necesidades de medicación y logística urgentes y que, hasta que llegara la directora, si lo
considerara oportuno, me haría cargo, al tener la carrera de Trabajo Social.


Por la tarde, habiendo dejado todo organizado, por falta de suministro de medicación para los residentes y por lo poco que había en la población, decidí salir con la mochila caminando hacia Valencia para que me lo trajeran e introducirlo por
la mañana del día 31, ya que se acababa y no quedaba. Me pusieron como intermediaria de la Conselleria de Bienestar Social, UME y Protección Civil, informando de las necesidades de urgencia y situación real, de la escasez de agua, entre otros, ya
que la tuve que bajar desde mi casa. Antes de marchar, cedí mis frontales, linternas y focos LED cargados para pasar esa primera noche del día 30 de octubre tanto a la residencia como al hospital de campaña, para que pudieran curar, ya que casi
nadie disponía de más luces que la de los teléfonos móviles y no había suministro de corriente en la mayoría de viviendas. Es de destacar que a los trabajadores de la residencia les pedí que aguantaran hasta que vinieran relevos. Estaban de forma
continua, sin descanso, desde el día 29 hasta el día 31, que comenzaron a llegar trabajadoras. Es admirable lo que hicieron.


Sobre las seis de la tarde del día 30, cuando ya estaba casi en Sedaví, me llamaron para decirme que estaban intentando entrar y desvalijar la residencia. Me giré y fui al puesto de mando avanzado y comuniqué que mandaran presencia policial
toda la noche. Allí permaneció un agente escoltando el edificio.


El día 31 por la mañana, después de pasar por la residencia y entregar algunas cosas, ya habían llegado, con Protección Civil de Moncada, suplementos de frutas y batidos. La ciudadanía trajo caldos caseros, entre otros alimentos, y
materiales de primera necesidad y aseo. Quedaron a salvo veintinueve residentes.


Me personé en el colegio para dar novedades a la alcaldesa como jefa del puesto de mando avanzado, ya que el jefe todavía no había podido llegar. Al salir, me quedé saludando a un agente de policía en la puerta de entrada. Vinieron a
avisar de un infarto, porque los servicios iban en paralelo.


Voy a intentar contestar si puedo. Yo no sé lo que se tiene que hacer, porque yo no me dedico a dirigir nada; solo sé que en la pantanada de Tous, en la que mi padre salió con los helicópteros a las 8 de la mañana a abrir vías de agua,
hubo fallecidos en el único municipio donde no se avisó: ocho víctimas en Carcaixent.


Quiero decirles personalmente, tanto al Grupo Popular como al de VOX, que me siento defraudada, como ustedes. Desde los 17 años soy monitora de los campamentos del Ministerio de Defensa. He llevado a mi cargo a muchos grupos de trabajo,
desde hijos de generales hasta hijos de soldados. En el 2022 tuve a los hijos de un embajador en el incendio de Burgos. La seguridad siempre ha sido la norma de la casa. Si quieren investigar, les abriré las puertas.


En 2014, el expresidente Alberto Fabra -acaba de salir- estuvo presente en unas maniobras. Después de Lorca, se hizo una simulación de seísmo -que podría decirse inundaciones-, y nada más producirse el terremoto, en el que se planeaban 300
fallecidos y 3000 intervinientes en Buñol, el conseller de Gobernación y Justicia Activa del Plan Especial frente al Riesgo Sísmico de la Comunidad Valenciana declaraba el nivel 2 y solicitaba la colaboración de la UME. Pero la catástrofe era de
tal magnitud que,



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poco después, se pone en contacto con el Ministerio de Interior para declarar la emergencia de nivel nacional, nivel 3. Es entonces cuando el jefe de la UME, teniente general César Muro, asume la dirección y coordinación operativa de la
situación, canalizando todos los medios del Estado disponibles para minimizar los efectos del seísmo. Entiendo que, cuando decimos seísmo, decimos inundaciones o cualquier evento que se pueda dar. Si esto no es así, les agradecería que me lo
explicaran, que me lo explicaran, que en el 2014 hubo maniobras y se movilizaron tres batallones del Estado para nada; para que, cuando se da la casuística, no se actúe conforme se debió hacer, un protocolo, porque tengo entendido que los
militares, que nos llevan mucho adelanto, hacen muchos protocolos y evalúan constantemente.


Yo en los campamentos, a mis equipos de trabajo, desde el año 2014, siempre les intentaba acompañar. El primer día hacíamos evacuaciones, porque a mí en su día los militares me las hicieron; me enseñaron y me instruyeron. Por aquel
entonces los edificios militares eran objetivo de ETA. El último atentado fue en Santoña, en el 2008. En el 2009, estuve yo allí con personal de la OTAN. A mis monitores -digo 'mis' por decir- lo primero que les decía era que tenían que tomar
decisiones; que llamar al 112 era primero, antes que llamarme a mí, porque en una cadena de emergencia un minuto salva vidas. Si pierden el tiempo llamándome a mí, no pueden actuar. También les diré que, durante los quince días que duraban los
campamentos, dormía con el teléfono pegado al cuerpo, por si algún padre o alguna madre necesitaba algo. Como ocurrió en el año 2018, que un preso de Santoña, de El Dueso, se escapó de la cárcel y tenía un grupo de trabajo haciendo senderismo;
inmediatamente di la orden de que se bajaran de la montaña.


No entiendo lo que pasó la tarde del 29, pero yo me sentí muy abandonada, porque había un presidente que me debía proteger y decidió que tenía mejores cometidos. Me siento defraudada, porque la norma de la casa siempre ha sido la seguridad.
El bar está en mi portal, el portal en el que hicimos el rescate. Me he molestado en tomar medidas para poder entender. Hay ochenta metros desde el bar al portal donde vive la familia que regenta el bar. Cuatro portales separan la distancia;
ochenta metros se recorren, a paso normal de seis por hora, en minuto y medio. Un mensaje de SOS de 'Pónganse a salvo', diez minutos hubieran salvado vidas, por lo menos, la mirada de esa niña. No les recrimino. No vivo con rencor hacia nadie.
Quiero aprendizaje. Quiero que la gente se forme y que, si vuelve a suceder en cualquier sitio de España, ustedes se comprometan a ser ejemplares, porque son el espejo, y Europa ya ha hecho simulacros de emergencia.


Gracias por su atención. Estoy segura de que las luces de estas 229 víctimas guiarán su camino para legislar y mejorar. Estar preparados es la única solución para minimizar situaciones que puedan venir. Ser ejemplares es un deber, y ser
mejores que ayer y peor que mañana es un reto a seguir.


Gracias por toda su atención. [Aplausos de las señoras y los señores diputados de los grupos parlamentarios Mixto (Compromís), Junts per Catalunya, Republicano, Plurinacional SUMAR y Socialista].


La señora PRESIDENTA: Muchísimas gracias a usted, señora Vicent Baquero. Muchas gracias por su testimonio.


Volvemos a reanudar la sesión, si les parece, a las 15:30.


Se suspende la sesión a las dos y cinco minutos de la tarde.


Se reanuda la sesión a las tres y treinta y dos minutos de la tarde.


- DE LA SEÑORA GONZÁLEZ PERALTA. POR ACUERDO DE LA COMISIÓN DE INVESTIGACIÓN SOBRE LA GESTIÓN DE LA CRISIS DERIVADA DE LA DANA QUE TUVO LUGAR EL 29 DE OCTUBRE DE 2024, ASÍ COMO PARA EL ESTUDIO Y PROPUESTA DE MEDIDAS DE MEJORA DESTINADAS A
PALIAR LOS EFECTOS DE ESTOS FENÓMENOS ADVERSOS EN EL FUTURO. (Número de expediente 219/000500).


La señora PRESIDENTA: Reanudamos la sesión con la comparecencia de doña Elisabeth González Peralta. Lo primero, bienvenida.


Al tratarse de una comparecencia sujeta a lo dispuesto en la Ley Orgánica 5/1984, se ha trasladado a la compareciente la posibilidad de intervenir acompañada de la persona que designe para asistirla. Asimismo, esta Presidencia manifiesta
expresamente su voluntad de salvaguardar los derechos de la compareciente reconocidos en el artículo 1.2 de la citada ley orgánica. Le recuerdo a la compareciente



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que tiene la obligación, contenida en el artículo 502.3 del Código Penal, de no faltar a la verdad en su testimonio.


En virtud del acuerdo adoptado por la Mesa de la comisión en su reunión del día 21 de octubre del presente año, las comparecencias seguirán el siguiente formato: quince minutos de intervención inicial para la señora compareciente; cinco
minutos de intervención por cada grupo parlamentario, en orden de menor a mayor, y quince minutos para finalizar la intervención de la compareciente.


Le recuerdo que el objeto de la comisión, tal y como se aprobó en el acuerdo del Pleno de la Cámara del 13 de marzo, es el expresado en el requerimiento de comparecencia.


Así que ya, sin más dilación, le vamos a dar la palabra a doña Elisabeth por un tiempo, como he dicho antes, de quince minutos.


La señora GONZÁLEZ PERALTA: Buenas tardes a todos y a todas.


Primero, quiero agradecer poder formar parte de esta comisión y que se nos escuche, porque la sociedad tiene derecho a conocer lo que pasó el 29 de octubre de 2024. Antes de empezar, también quiero dar las gracias al Grupo de Trabajo de
Urgencias, Emergencias y Catástrofes del Colegio Oficial de Psicología de Madrid, que se ha portado excepcionalmente con todos nosotros.


Dicho esto, lo primero que quiero decir es que me ha costado mucho poder verbalizar lo que ocurrió porque ha sido un trabajo psicológico muy complicado. En la dana de 2024 la vida nos cambió en cuestión de minutos. En nuestro caso, no
estaba lloviendo cuando ocurrió; lo que llegó fue una barrancada repentina, una masa de agua que apareció de golpe arrasándolo todo a su paso. Yo iba conduciendo por la V-30 de regreso a casa y, a 200 metros de la salida de Paiporta, de repente
nos quedamos parados, no había forma de circular; empezamos a bajar de los vehículos y estaba todo colapsado. Entonces, un grupo de gente vino corriendo y chillando: ¡Viene agua, viene agua, viene agua! ¡Hay que salir de aquí, viene agua! En
aquel momento, recuerdo que un vehículo de Protección Civil que estaba en el arcén, al lado de mi vehículo, hizo una maniobra para salir por la autovía en sentido contrario, y yo hice lo mismo. Cuando vi que lo realizaba, hice lo mismo; fue
cuestión de 'hay que salir de aquí'. En esos momentos no piensas en nada y varios conductores hicimos esa maniobra. Cuando no llevábamos ni 50 metros, ocurrió lo mismo: el agua venía por la otra parte, con lo cual la V-30 se convirtió en una
ratonera. Yo me quedé en shock dentro del vehículo y vi que empezaba a llegar agua por el margen izquierdo de donde yo estaba, en sentido contrario de la carretera. Veía que venía una lengua de agua, hasta que llegó y empezó a subir y a subir, de
modo que ya la tenía en la puerta. En ese momento, cogí mi bolso y salí del vehículo, no pensé en nada más. Salí con el agua ya por las rodillas y caminé sin ver nada y sin saber si lograría llegar a un lugar seguro, porque en una autovía no hay
nada donde acogerte. Anduve más o menos unos 200 metros y encontré un camión, golpeé la puerta y el conductor me abrió. Antes de subir a ese camión -un detalle muy importante- sonó la famosa alarma. Creo recordar que eran las ocho y once minutos
o las ocho y doce minutos, una cosa así. Sonó la famosa alarma, que no sabíamos qué era, cuando ya teníamos el agua prácticamente a la altura de las rodillas. Me subí a ese camión y también les dije a dos personas que venían por detrás que
subieran. El conductor abrió la caja y, lógicamente, se llenó de personas. Tengo que decir que todos no tuvimos la misma suerte; o sea, yo me siento afortunada porque pude subirme a un camión, pero hubo gente que estuvo a la intemperie hasta que
no se sabe qué pasó. En ese momento eran las ocho y media de la tarde y allí estuve hasta las tres menos cuarto de la madrugada. Era pánico lo que teníamos. El conductor estuvo muy estable emocionalmente, pero, cuando vimos que era tanta la
cantidad de agua y cómo se iba elevando, llegó un momento en que le pregunté: ¿Pero esto? Y recuerdo que él me decía: Este camión pesa 12 000 kilos, es muy difícil que se lo lleve. Sin embargo, dos kilómetros más adelante, sí que se llevó
camiones, con lo cual ya no teníamos seguridad de nada, ni siquiera el conductor.


En todo este transcurso de horas, me acuerdo de la última llamada que le hice a mi madre, que fue a las once de la noche, y ella lo último que supo de mí es que estaba arriba de un camión. No supo nada más hasta el día siguiente al mediodía
porque las comunicaciones en Torrent, como en otros pueblos -que es de donde es mi familia-, se cayeron, no había ningún tipo de comunicación. Durante todo el tiempo que estuve en ese camión, hice varias llamadas al 112 y a la Guardia Civil. Tengo
que decir que los cuerpos de seguridad del Estado han sido víctimas igual que el resto. De hecho, en Paiporta, por desgracia, fallecieron dos agentes. En el transcurso de estas llamadas que hice -estoy hablando de horas haciendo llamadas sin que
nadie contestara-, conseguí que me cogieran el teléfono en una al 112, y una persona me dijo -cito textual-: No tenemos información de nada. No podemos proceder porque



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estamos colapsados y no hay ningún protocolo de emergencia a seguir. Porque fue lo que yo exigí como ciudadana: ¿Tenéis conocimiento de algo? ¿Hay algún protocolo? No, es que no tenemos nada. He de decir que el 112, como se ha nombrado
antes, son personas también de l'Horta Sud y estaban afectados porque muchos tenían a sus hijos en viviendas y no sabían nada de su estado. Imaginaros la barbaridad. También llamé a la Guardia Civil. Hubo una llamada en Valencia, que sí que se me
atendió, y el Guardia Civil me dijo que no iba a venir nadie a la V-30 y, textualmente, me dijo: No me hable en ese tono, estamos intentando ayudar a algunas personas que están atrapadas. Y yo contesté: Esto va a ser una masacre, aquí hay muchas
familias. Como he dicho antes, en Paiporta hubo dos agentes fallecidos, víctimas como el resto. Continuamos en ese camión y nos quedamos en shock. Imaginaos lo que es estar en esa situación y que te digan que no va a ir nadie. Recuerdo que ya el
agua pasaba por encima de los adoquines de la autovía, hasta que llegó un punto que se rompieron. Cuando se rompieron, el agua empezó a caer directamente al río, y, entonces, fue un alivio, porque pensamos: estamos prácticamente salvados, es una
brutalidad que se llene esto, es imposible que el río se llene. Pues, se llenó en cuestión de minutos. De hecho, yo recuerdo, cuando salí de allí, que decían que el agua se quedó a medio metro de desbordarse, pero era de noche y yo ya veía que el
agua salía, textualmente. En todo ese transcurso se veían luces bajo el agua. No sabíamos qué llevaba, pero sí que iban luces bajo el agua, iban vehículos. A las tres menos cuarto de la madrugada, nos llamaron dos bomberos a la ventanilla. Estoy
hablando de todo el tramo de la V-30 que se podía visualizar, en donde solo había dos bomberos. Quiero recalcar también que, en el puente de entrada a Valencia, a la altura de donde yo estaba, había un coche de la Policía local que estuvo en todo
momento parado con las luces de emergencia desde que ocurrió hasta que salimos de allí. Es decir, de Valencia capital, que era cruzar un puente, no se movió ni un efectivo, eso no me lo tiene que contar nadie, yo estaba allí.


Como he dicho antes, cuando los dos bomberos nos tocaron la ventanilla, nos dijeron que no sabían hasta donde iba a llegar la situación, que estaba incontrolada y que estaban esperando unas lanchas para sacarnos de allí. Claro, yo, en ese
momento, lo veía una barbaridad. Con la fuerza que llevaba el agua, ¿cómo íbamos a salir de allí en lancha? Pero las lanchas nunca llegaron. Al parecer, creo que fueron a la pista de Silla. Nos dijeron que, dada la gravedad, la única manera de
intentar salir de allí era a pie. Yo recuerdo que bajé del camión, me tiré literalmente al agua. En ese momento, el agua ya me llegaba prácticamente por la cintura, salimos andando, íbamos cogidos a los adoquines que quedaban, íbamos andando,
teníamos a los vehículos a dos metros o incluso más, por encima de nuestras cabezas, todos amontonados. Imaginaros la barbaridad. Estaban encendidos y no entendía por qué. Luego, supe que era por cortocircuito, por el tema del agua. Por
desgracia, vimos un cuerpo dentro de un vehículo. Tenía amontonados ya dos o tres encima. Continuamos andando y hubo una cosa muy grave que fue por lo que más necesité apoyo psicológico, porque hubo un tramo en el que no había adoquines, o sea, no
teníamos ninguna sujeción. Al no haber adoquines, el agua venía y tenía mucha fuerza, era prácticamente como las olas cuando estás en la playa, no era un agua tranquila; tenía muchísima fuerza. A todo esto, a oscuras, íbamos pisando de todo, nos
venía de todo. No sé, no hay palabras para describirlo. Y, en ese tramo que no había sujeción, muchas familias y gente mayor dijeron: No podemos, no podemos, y se volvieron. Entonces, no pudieron salir de allí y, los que pudimos salir, tampoco
podíamos ayudar. Hubo un tramo en el que estuvimos a punto de que nos llevara al agua a cuatro personas que íbamos por allí. Yo recuerdo que me cogí muy fuerte al brazo de un señor de Benetúser, pero hubo unos segundos que pensaba que caía
directamente al cauce del río.


Como podréis comprender, ha sido muy difícil trabajar todas estas imágenes de las personas que se quedaron allí, los coches por encima de nuestras cabezas, recuerdo un camión de animales chillando. Vivimos el terror más absoluto. No hay
adjetivos para poder explicar esas sensaciones en la oscuridad, en medio de la incertidumbre y desolación más absoluta y sin saber si conseguiríamos salir con vida. Dicen que el agua estaba muy fría, yo no sentía nada, solo la respiración alterada.
No pude llegar a casa. Pasé cuarenta y ocho horas en la Fonteta de Sant Lluís. Anduvimos kilómetro y medio en este tramo de la V-30, subimos por el famoso Puente de la Solidaridad y allí había dos bomberos y nos dijeron: La única alternativa que
tenéis es llegar a Valencia. Hemos habilitado dos zonas, la Fonteta de Sant Lluís y el Complejo Polideportivo de La Petxina; el resto, está todo anegado.


A todo esto, como ya he dicho antes, sin comunicaciones, no sabíamos cómo estaba nuestra familia, nuestros pueblos, nuestras casas, nuestra gente, nuestro todo. Pasé cuarenta y ocho horas en la Fonteta de Sant Lluís sin saber nada, con el
miedo constante de haberlo perdido todo.



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Soy una ciudadana que ha nacido y vivido en l'Horta Sud y no se puede explicar con palabras que te nieguen categóricamente la ayuda ante una emergencia de ese calibre. Por ello, pensé: ¿qué hemos hecho mal? ¿Por qué está inacción? ¿Hoy
voy a morir? He salvado mi vida y, aunque me siento afortunada, hubo personas que no la salvaron. ¿Alguien puede explicar por qué nadie nos avisó, ni nos auxilió, ni nos ayudó durante las siguientes cuarenta y ocho horas? Si existía la presencia
de algunos efectivos, como se ha dicho, eran claramente insuficientes. No sé si alguien puede contestar. ¿Por qué nadie cruzó ese puente, cuando había personas en burbujas de aire, atrapadas en vehículos, agarradas a mobiliario urbano, árboles,
techos...? En Paiporta, a las tres de la madrugada, descendió el nivel. Hablo de mi pueblo, de lo que me contaron los vecinos. ¿Por qué no fueron todos los efectivos que había en Valencia? Las primeras horas son vitales. Las cuarenta y ocho
primeras horas -buscaremos también responsabilidades- son vitales para salvar vidas. ¿Alguien nos puede contestar? ¿Alguien puede explicar por qué no se cruzó ese puente? Para mí, yo creo que eso es lo más doloroso de todo. Al día siguiente,
tampoco recibimos la suficiente ayuda, ni del Gobierno local ni del Gobierno central, para el escenario tan dantesco que por desgracia había. Los voluntarios trajeron agua para beber y subsistir. Lo único positivo de la dana han sido las buenas
personas, el pueblo salva al pueblo, sí; porque, si no, hubiésemos tenido más penurias. Pero, en un país desarrollado, la obligación es de las instituciones y los ciudadanos tenemos el derecho porque vivimos en un Estado de derecho que no se
aplicó.


Cuando yo salí a las cuarenta y ocho horas de la Fonteta de Sant Lluís, era todo barro y recuerdo que un tractor había abierto camino para poder llegar a los pueblos de l´Horta Sud desde Valencia capital. Cuando llegué a Paiporta, encontré
la devastación más absoluta, la gente no tenía ni agua para beber, no tenía suministros, se ayudaban a nivel vecinal y, además, habían sufrido robos. Mientras estábamos de barro hasta las rodillas -que aquí se hablaba de presuntos casos de
corrupción: de Aldama, del novio de Ayuso...-, algunos individuos indeseables venían en manada a saquearnos a partir de las ocho de la tarde locales, viviendas y vehículos, y no había nadie.


No han estado a la altura ni antes ni durante ni después. Fue lamentable. Lo que procedía era ayudarnos en ese momento, y haber depurado responsabilidades después. Era una emergencia nacional y se tardó demasiado tiempo en reaccionar. Yo
recuerdo que una chica de Madrid me dio unas botas y dos chicos de Barcelona me ayudaron a limpiar el trastero. Imagínense la cohesión que hubo ante aquella dificultad.


Me he ceñido a relatar lo que viví, no soy nadie para juzgar. Solo espero que se depuren responsabilidades, que esto no vuelva a suceder y que realmente se nos ayude a una reconstrucción lo más rápidamente posible dada la magnitud de lo aún
pendiente en nuestro territorio, que se cree el entorno seguro de paz y tranquilidad que tanto necesitamos.


Me gustaría enseñaros que aquí tengo un justificante de la Policía local de Valencia, la USAP (muestra un documento), que me costó meses de llamadas y de personarme para poder conseguirlo. Este justificante certifica el episodio vivido en
la V-30, dónde estuve y cuándo pude volver a mi casa. Y aquí tengo un certificado psicológico del estrés postraumático sufrido como consecuencia de este episodio, estrés por el que me tengo que seguir revisando. (Muestra un documento).


Dicho esto, porque el tiempo se me acaba, quería argumentar también que el proyecto hidráulico del barranco del Poyo estaba concebido desde 2006 -y cito textualmente- como una infraestructura estratégica para mitigar el riesgo de
inundaciones de la comarca de l'Horta Sud y proteger el ecosistema del Parque Natural de la Albufera. La redacción del proyecto se remonta a 2006, durante el mandato de José Luis Rodríguez Zapatero, y fue impulsado por la Confederación Hidrográfica
del Júcar. En 2009, el organismo lo declaró prioritario debido a la peligrosidad de la cuenca. En 2011, se obtuvo la declaración de impacto ambiental favorable, lo que habilitaba su ejecución desde el punto de vista legal y técnico. A pesar de su
aprobación, el proyecto no se ejecutó durante el mandato de Mariano Rajoy, principalmente por restricciones presupuestarias derivadas de la crisis económica. Con la llegada del Gobierno de Pedro Sánchez en 2018 y la aprobación de la ley de
protección de la huerta valenciana con el Ejecutivo de Ximo Puig, surgieron incompatibilidades legales que afectaron directamente al trazado del proyecto. En 2021, el Ministerio para la Transición Ecológica archivó definitivamente el expediente
alegando que el coste estimado no justificaba los beneficios y que se debía buscar una solución menos agresiva para el entorno agrícola natural. (Muestra un documento). Solo en Valencia, 229 víctimas.


Lo único que quiero decir, perdónenme, es que no ha sido una catástrofe natural, ha sido una catástrofe política.



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La señora PRESIDENTA: Gracias, señora González.


Luego tendrá quince minutos más para que usted siga desarrollando lo que considere.


Es el turno de los portavoces parlamentarios y tiene la palabra la señora Águeda Micó, del Grupo Mixto, por cinco minutos.


La señora MICÓ MICÓ: Gràcies, presidenta.


Gràcies, senyora González, Elisabeth, pel relat que ens ha fet.


Jo, primer que res, voldria donar les gràcies per estar hui ací, per compartir amb nosaltres la seua vivència, que ha sigut duríssima per conforme ens ho ha explicat i també perquè justament ha començat donant les gràcies al grup
d'emergències del Col·legi de Psicòlegs de Madrid. Això vol dir que vostè és molt conscient, perquè ho està vivint personalment, però també moltes altres persones víctimes d'esta tragèdia, com et colpix personalment i com acaba afectant-te des del
punt de vista psicològic. Per tant, gràcies per estar ací i molts ànims en esta batalla que estan lliurant totes i tots.


Jo voldria començar conforme ha acabat vostè. Vostè ha dit que açò, efectivament, no és una catàstrofe natural. És una catàstrofe política. Ací hi ha grups parlamentaris que ens acusen a altres grups parlamentaris que venim a
polititzar-ho i a fer política del que es parla ací, però és que en realitat estem parlant de que hi ha 229 persones mortes, víctimes mortals i quasi un milió de persones afectades en les diferents comarques -sobretot en la seua, en l'Horta sud, que
ha sigut la més colpejada- perquè hi havien unes responsabilitats polítiques que no s'han desenvolupat correctament. Per tant, no és que estiguen polititzant o no polititzant, és que, efectivament, quan una mort no és una mort natural, quan una
mort té que vore en este cas amb una catàstrofe natural, i hi han uns i unes responsables polítics que han de donar solució a eixa catàstrofe, efectivament, s'ha de parlar de política i crec que és important que això ho remarquem. I vostè ha parlat
molt bé de l'abans, el durant i del després. És molt colpidor vore com, efectivament, és una de les persones que es va veure afectada per eixa ratonera. I això ho diu vostè i molta altra gent que va estar en la B30, en la B31 tota la nit. Com
efectivament, eixes carreteres de la gent que veníeu, que venia de treballar, que venia, us vau vore ahí totalment en un embús del qual no podíeu eixir. M'ha sobtat molt quan ens ha contat que cap a les 3 del matí, tres menys quart, quan van els
bombers quan intenten eixir del camió per anar-se'n, l'aigua, encara a les 3 del matí, encara vos arribava a la cintura i, de fet, hi havien llocs que hi havien com ones del mar, que la virulència era tan gran que no podia pràcticament ni caminar.
És que clar, havien passat moltes hores ja després del desbordament, a les 3 del matí i que encara l'aigua passara d'eixa manera, jo crec que també ens fa vore la magnitud de tot el que estava passant en eixe moment i crec sincerament que és una
cosa que vostés no oblidaran mai i que els acompanyarà sempre.


Jo entenc perfectament la pregunta que ens fa, que ens fa vosté a nosaltres: '¿Alquien puede explicarlo?' Per què van passar un dia, dos dies. Vostè va estar quaranta-vuit hores després en la Fonteta de Sant Lluís, sense saber res de la
seua família, que vivia en Torrent, sense poder parlar amb sa mare, sense saber què havia passat en Paiporta o en qualsevol altre lloc. Això ha de ser horrible de passar, no saber que estàs vivint. I, efectivament, vostès el que necessiten són
explicacions i per això també hem fet esta comissió d'investigació. Jo soc diputada de Compromís. Compromís no estem al Govern de la Generalitat en estos moments, tampoc estem al Govern de l'Estat. Però nosaltres també hem demanat explicacions
tant a un govern com a l'altre. I nosaltres vam demanar el nivell d'emergència 3 i el vam demanar al Govern de la Generalitat i li vam demanar al Govern de l'Estat. Perquè efectivament, quan van passar uns dies i vam vore que sols els veïns i les
veïnes, el voluntariat. Vostè està dient que va arribar gent de Madrid i de Barcelona que va ajudar-la. Com pot ser que persones voluntàries de Madrid, de Barcelona i d'arreu de l'Estat arriben i que no arriben els mitjans professionals a ajudar a
les persones afectades? És que això ni ho vostés s'ho expliquen ni nosaltres tampoc ens ho expliquem, però això és una de les coses que volem en esta comissió d'investigació, volem resoldre.


I jo voldria fer menció també, abans de vostè, la seua companya Verónica Vicent, ha fet també una exposició molt dura del que va viure ella també personalment, i ella fins i tot li ha dit al Grup Parlamentari Popular i al Grup Parlamentari
de VOX que estava realment disgustada per la seua actitud, perquè a més a més, se suposa que calia que foren exemplars, que calia aplicar protocols de forma estricta i que no ha passat. I jo mai, m'agradaria per acabar -i acabo de seguida,
presidenta- contestar al senyor Gil Lázaro, perquè el senyor Gil Lázaro està tot el rato dient que els demés estem polititzant esta comissió, però ell no para de fer mencions a uns i a altres. I senyor Gil Lázaro, jo no sé, vostè crec que abans
s'ha contradit quan ha parlat perquè ha dit que en esta comissió d'investigació no estaven tots presents i Compromís,



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des de la nostra humil posició, hem aconseguit que a esta comissió d'investigació compareguin tots els membres de les administracions responsables, del Govern...


Gracias, presidenta.


Gracias, señora González, Elizabeth, por su relato.


En primer lugar, quisiera darle las gracias por estar hoy aquí, por compartir con nosotros su vivencia, que habrá sido durísima, según nos ha explicado, y también porque justo ha empezado dando las gracias al grupo de emergencias del colegio
de psicólogos de Madrid. Esto quiere decir que usted es muy consciente porque lo está viviendo personalmente, pero también hay muchas otras víctimas de esta tragedia afectadas desde el punto de vista psicológico. Por ello, gracias por estar hoy
aquí y muchos ánimos en esta lucha que todos y todas están afrontando.


Hoy quisiera empezar como usted ha terminado. Ha dicho que esto no es una catástrofe natural, sino política. Aquí hay grupos parlamentarios que acusan a otros grupos parlamentarios de que venimos a politizar o a hacer política de lo que se
habla aquí, pero es que en realidad estamos hablando de que hay 229 víctimas mortales y casi un millón de personas afectadas en las distintas comarcas, sobre todo en la suya, l´Horta Sud, que ha sido la más afectada, porque había unas
responsabilidades políticas que no se han desarrollado correctamente. No es que estemos politizando o no, sino que, efectivamente, cuando una muerte no es natural, cuando una muerte está relacionada, como en este caso, con una catástrofe natural y
hay unos y unas responsables políticas que tienen que dar soluciones a estas catástrofes, se tiene que hablar de política. Efectivamente, creo que es importante remarcarlo. Y usted ha hablado muy bien del antes, del durante y del después. Nos
afecta mucho ver cómo una de esas personas que se vio afectada en esa ratonera -y eso lo dice usted y muchos de los que estuvieron en la V-30 y la V-31 y pasaron la noche ahí-, cómo una de esas personas que veníais de trabajar os visteis allí,
totalmente atrapadas en una situación de la que no podíais salir. Me sorprendió mucho que mencionabas que a las tres de la mañana más o menos, cuando los bomberos os fueron a buscar en el camión, el agua aún estaba allí, aún os llegaba a la
cintura, y mencionas que había como olas del mar, que no se podía casi ni caminar. Habían pasado muchas horas ya después del desbordamiento y el hecho de que el agua pasara de esa manera nos hace ver la magnitud de lo que estaba ocurriendo en ese
momento. Creo que es algo que ustedes nunca van a olvidar y que los va a acompañar siempre.


Entiendo perfectamente la pregunta que nos formula. ¿Alguien puede explicarlo? ¿Por qué pasamos uno o dos días? Usted estuvo cuarenta y ocho horas después en la Fonteta de Sant Lluís sin saber nada de su familia -que vivía en Torrent-,
sin saber nada de su madre, de lo que había ocurrido en Paiporta ni en ningún otro lugar. Esto tiene que ser horrible, pasar ese tiempo sin saber dónde estaban.


Usted quiere explicaciones y por ello hemos hecho esta comisión. Yo soy diputada de Compromís. Compromís no está en el Gobierno de la Generalitat ni en el del Estado, pero también hemos pedido explicaciones tanto a un Gobierno como al
otro. Nosotros pedimos el nivel de emergencia 3, y lo pedimos al Gobierno de la Generalitat y al Gobierno del Estado. Porque, efectivamente, pasaron unos días y vimos que solo llegaban los vecinos y las vecinas, los voluntarios -usted estaba
diciendo que venía gente de Madrid y de Barcelona a ayudarla-. ¿Cómo puede ser que vinieran personas de todo el Estado y que no llegaran los medios profesionales a ayudar a las personas afectadas? Usted no se lo puede explicar y nosotros tampoco
nos lo explicamos. Por eso, es una de las cosas que en esta comisión de investigación queremos resolver.


Yo quería mencionar también que antes de usted ha venido su compañera, la señora Verónica Vicent, que ha hecho una exposición muy dura también de lo que vivió personalmente. Ella incluso les ha dicho al Grupo Parlamentario Popular y al
Grupo VOX que estaba realmente disgustada por su actitud, porque, además, se supone que tenían que ser ejemplares y aplicar protocolos de manera estricta, y esto no ha ocurrido. A mí me gustaría, para terminar -y acabo enseguida, presidenta-,
contestarle al señor Gil Lázaro porque está todo el rato diciendo que los demás estamos politizando esta comisión, pero él no para de hacer menciones a unos y a otros. (El señor Gil Lázaro pronuncia palabras que no se perciben). Señor Gil Lázaro,
yo no sé; usted antes se ha contradicho cuando ha hablado, porque ha dicho que en esta comisión de investigación no estaban todos presentes, pero Compromís, desde nuestra humilde posición, ha conseguido que en esta comisión comparezcan todos los
miembros de las Administraciones responsables...



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La señora PRESIDENTA: Senyora Micó.


La señora MICÓ MICÓ: Acabe ja, presidenta.


...del govern autonòmic valencià i també del govern central. I a mi el que m'agradaria preguntar-li a vostè és si realment vol que vinguen les víctimes i vostè està agraït de la presència de les víctimes com ho estem tots i totes, per què
no en les Corts Valencianes, on vostès estan en la comissió d'investigació? Per què no li demanen al Partit Popular i vostès i el Partit Popular fan que estes persones, que les víctimes afectades, vagin a les Corts Valencianes i puguen explicar el
que han viscut i que puguen rebre explicacions també de vostès.


Gràcies, presidenta.


Término ya, presidenta.


... del Gobierno autonómico valenciano y también del central. Me gustaría preguntarle a usted: si realmente quiere que vengan las víctimas, si está agradecido por la presencia de las víctimas, como lo estamos todos y todas, ¿por qué no en
las Cortes Valencianas, donde ustedes están en el comité de investigación? ¿Por qué no se lo piden al Partido Popular, y ustedes y el Partido Popular hacen que estas víctimas afectadas vayan a las Cortes Valencianas y puedan explicar lo que han
vivido y puedan también recibir explicaciones de ustedes?


Muchas gracias.


La señora PRESIDENTA: Gràcies, senyora Micó.


És el torn ara de Junts per Catalunya, senyor Cervera.


Es el turno ahora de Junts per Catalunya, señor Cervera.


El señor CERVERA PINART: Gràcies, presidenta.


Bona tarda, senyories.


Bona tarda, senyora González, i gràcies per la seva compareixença i pel seu testimoni i per aquesta explicació tan gràfica que ens ha fet de tot el que van viure.


Vam dir-ho ahir i ho hem dit aquest matí: Junts per Catalunya, en aquests moments, estem aquí per escoltar-los, per mostrar tota la nostra solidaritat amb les víctimes, amb tots els afectats, afectats certament per un aiguat excepcional,
però també, evidentment, com deia, afectats i víctimes que ho van ser de la incapacitat i la irresponsabilitat abans, durant i després de massa dirigents del seu territori. Miri, estic convençut que tindrem temps, que no és avui el dia. Tindrem
temps durant aquesta comissió de qüestionar el paper dels diferents actors i de donar resposta a les preguntes que vostè es feia. És evident que nosaltres el que volem ara és escoltar per entendre i per veure com es corregeix una situació que jo,
en el seu moment, vaig definir com el resultat d'un estat fallit i d'un autonomisme mancat d'ànima social i política que va fer tard. Esperem poder corregir perquè mai més ningú, ni al País Valencià ni tampoc a cap altre lloc de l'Estat, hagi de
viure el que van viure vostès.


Res més. Moltes gràcies. I a la seva disposició pel que necessitin.


Gracias, presidenta.


Buenas tardes, presidenta.


Señora González, gracias por su comparecencia y por su testimonio también. Y gracias por la explicación tan gráfica que nos ha presentado de todo lo que vivieron.


Lo dijimos ayer y lo hemos dicho esta mañana también, Junts per Catalunya está aquí para escucharles, para expresarles toda nuestra solidaridad con las víctimas, con todos los afectados por una situación excepcional; y también por todas
esas víctimas de la incapacidad y la irresponsabilidad -antes, durante y después- de demasiados dirigentes de su territorio. Miren, estoy convencido de que tendremos tiempo durante esta comisión -igual hoy no es el día-, pero podremos cuestionar el
papel de distintos actores y dar respuesta a las preguntas que usted se formulaba. Es evidente que nosotros lo que queremos ahora es escuchar para entender y para ver cómo se corrige una situación que ya en su momento definí como el resultado de un
Estado fallido y de un autonomismo sin alma social ni política que llegó tarde. Esperamos poder corregirlo para que nadie nunca más en el país valenciano ni en ningún lugar del Estado tenga que vivir lo que vivieron ustedes. Esto es todo.


Muchas gracias, y quedamos a su disposición para lo que necesite.



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La señora PRESIDENTA: Gràcies, senyor Cervera.


És el torn del Grup Parlamentari Republicà. La senyora Jordà té la paraula.


Es el turno del Grupo Parlamentario Republicano. La señora Jordà tiene la palabra.


La señora JORDÀ I ROURA: Moltes gràcies, presidenta.


Molt bona tarda a totes i a tots, en especial a vostè, senyora González. Si m'ho permet, Elisabet, tutejar-te.


Ens ha relatat una vivència terrorífica. Ho has fet amb un do de paraula increïble, perquè gairebé salvant les mil distàncies, ho hem pogut com reviure. Aquesta arrencada sense precedents. La gent cridant que venia aigua, que venia aigua.
El primer instint, el que va tenir, el que vas tenir tu, que segurament sens dubte és el mateix que hauríem tingut tots, sortir del cotxe, girar el cotxe i adonar-te'n que allò era una ratonera, no? I per sort hi havia 12 000 quilos de camió en el
seu cas i en el d'altres persones. Les hores de pànic que va representar, les hores d'incomunicació, les hores de patiment, jo no me les vull ni imaginar. El que és evident és que, com bé ha dit vostè, no hi havia protocols, no van arribar mai
aquestes llanxes, aquestes barques. Tampoc hi havia efectius. Tampoc no hi va haver avisos. La primera alarma la van sentir vostès quan gairebé estaven ja dins el camió, a les vint i dotze. Però la força de l'aigua sí que va ser imparable.


I és evident que toca parlar també d'aquest canvi climàtic, que molts -que masses- també en aquesta sala neguen. El canvi climàtic és una constatació científica i és una crua realitat amb la que estem condemnats a conviure i és per això que
és necessari, però també és urgent adoptar mesures per combatre'l, o més ben dit, per combatre'l ja no podem, per adaptar-nos-hi. El canvi climàtic ja ens ha guanyat. Anem tard, anem massa tard. I ho hem de fer especialment al nostre litoral, als
terrenys més inundables i més poblats, com la conca del barranc del Poio, que vostè ens parlava.


I ens ha parlat també d'excuses des del 2006, restriccions pressupostàries d'uns i d'altres. Això val la pena realment parlar de restriccions pressupostàries? I el dret a la vida i el dret de la ciutadania a tenir una vida digna, a tenir
una certa seguretat, una mínima seguretat? Això no pot tornar a passar. Aquell 29 d'octubre moltes persones varen esdevenir doblement víctimes. És evident que si no hi hagués hagut o no s'hagués produït aquesta gota freda, no hi hauria hagut
tanta gent morta, tanta gent víctima. Però tampoc hauria passat si els governants, com vostè deia, aquests responsables, aquestes responsabilitats que algú havia de tenir, doncs haguessin fet la seva feina i s'hagués avisat a temps i s'haguessin
fet els avisos pertinents a la població. Moltíssimes morts s'haurien pogut evitar. Jo entenc que, si ets el màxim responsable polític, no pots estar hores desaparegut mentre la gent perd la vida. No pots estar signant documents que resulten ser o
resultaven ser unes beques esportives i seguir dinant mentre gent s'ofegava a la carretera, als carrers a casa seva, o pujava, tenia la sort de poder pujar dins un camió sense saber què podia passar.


I torno. La ciutadania té drets i el dret a la vida és el primer i aquest s'ha vulnerat. I això no pot tornar a passar. No pot tornar a passar davant de l'emergència climàtica que estem vivint, hem d'estar preparats. I aquesta comissió,
ho deia també la companya, és per acompanyar-vos, és per vetllar perquè es legisli, és per escoltar els experts, és perquè s'articulin totes aquelles ajudes necessàries. Ajudes per reconstruir habitatges, per ascensors, perquè la gent pugui sortir
de casa seva, sobretot la gent gran, per construir les escoles, perquè no hi hagi diferències de classes -que això també en parlarem en algun altre moment, perquè no tot va a la mateixa velocitat-, perquè hi hagi transparència, en definitiva, perquè
ningú, mai més se senti abandonat i perquè mai més això torni a passar.


Gràcies pel seu testimoni. Gràcies també per la teva valentia i compta amb totes i amb tots nosaltres, per descomptat, Esquerra Republicana del País Valencià també us estarem apuntalant i us estarem ajudant perquè això, repeteixo, no torni
a passar mai més.


Gràcies.


Muchas gracias, presidenta.


Muy buenas tardes a todas y a todos, sobre todo a usted, señora González.


Elisabeth -si me permites tutearte-, hemos oído una vivencia terrorífica. Lo has hecho con un don de la palabra increíble porque -salvando las mil distancias- lo hemos podido vivir: la gente gritando que venía agua, que venía agua. El
primer instinto que tuviste tú, que seguramente sin duda es el mismo que habríamos tenido todos, salir del coche, dar la vuelta al coche, darte cuenta de que aquello era una ratonera. Y por suerte, había 12 000 kilos de camión, en su caso y en el
de otras personas. Las horas de



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pánico que representó, las horas de incomunicación, las horas de sufrimiento yo no me las quiero ni imaginar. Lo que es evidente es que, como bien ha dicho usted, no había protocolos, no llegaron nunca esas lanchas, esas barcas, tampoco
había efectivos, no hubo avisos tampoco. La primera alarma la oyeron ustedes cuando ya estaban dentro del camión, a las 20:12. Pero la fuerza del agua sí que fue imparable.


Y es evidente que toca hablar también de este cambio climático que muchos, demasiados, en esta sala niegan. El cambio climático es una constatación científica y es una cruda realidad con la que estamos condenados a vivir. Y, por eso, es
urgente adaptar medidas para combatirlo, o mejor dicho para adaptarnos a él, porque combatirlo ya no podemos. El cambio climático ya nos ha ganado, vamos tarde, demasiado tarde. Y lo tenemos que hacer especialmente en nuestro litoral, en los
terrenos más inundables, más poblados, como la cuenca del barranco del Poyo de la que nos hablaba.


Nos ha hablado también de excusas desde 2005, de restricciones presupuestarias de unos y de otros. ¿Eso vale la pena realmente, hablar de restricciones presupuestarias? ¿Y el derecho a la vida? ¿Y el derecho de la ciudadanía a tener una
vida digna, a tener una cierta seguridad, una mínima seguridad? Eso no puede volver a pasar. Aquel 29 de octubre, muchas personas se convirtieron en víctimas por partida doble. Es evidente que, si no se hubiera producido esa gota fría, no habría
habido tanta gente muerta, tanta gente víctima ¿no? Pero tampoco habría pasado si los gobernantes, como usted decía -esos responsables, esas responsabilidades que alguno debía tener-, hubieran hecho su trabajo y hubieran avisado a tiempo. Si
hubieran hecho los avisos pertinentes a la población, se habrían podido evitar muchísimas muertes. Yo entiendo que el máximo responsable político no puede estar horas desaparecido siendo el máximo responsable, con la gente perdiendo la vida. No
puedes estar firmando documentos que resultaban ser unas becas deportivas y seguir comiendo mientras gente se ahogaba en la carretera, en las calles, en su casa o tenían la suerte de poder subirse a un camión sin saber lo que podía pasar.


Y vuelvo a ello: la ciudadanía tiene derechos, y el derecho a la vida es el primero, y se ha vulnerado. Y esto no puede volver a pasar. No puede volver a pasar ante la emergencia climática que estamos viviendo. Tenemos que estar
preparados. Y esta comisión -lo decía también la compañera- es para acompañaros, es para velar por que se legisle, es para escuchar a los expertos, es para que se articulen todas las ayudas necesarias: ayudas para reconstruir viviendas, para
ascensores, para que la gente pueda salir de su casa, sobre todo la gente mayor, para reconstruir los colegios, para que no haya diferencias de clases -ya hablaremos de eso en otro momento, porque no todo va a la misma velocidad-, para que haya
transparencia. En definitiva, para que nadie nunca más se sienta abandonado y para que nunca más vuelva a pasar esto.


Gracias por tu testimonio, por tu valentía. Y cuenta con todas y todos nosotros, por descontado, con Esquerra Republicana; en el país valenciano también os estaremos apuntalando para que esto no vuelva a pasar nunca más.


Muchas gracias.


La señora PRESIDENTA: Gràcies, senyora Jordà.


Pel Grup Parlamentari Plurinacional SUMAR, senyor González, té la paraula.


Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, señor González, tiene la palabra.


El señor GONZÁLEZ LÓPEZ: Gràcies, presidenta.


Bueno, Elisabeth, la verdad es que tu testimonio ha sido demoledor. Uno más en dos jornadas que llevamos de testimonios muy duros sobre lo que se vivió en nuestra tierra durante aquel día fatídico y los días posteriores, que nunca vamos a
olvidar. Yo creo que dan sentido a esta comisión. El objetivo de esta comisión era escucharos y que no solo se quedara en Valencia, porque a veces las cosas que pasan en nuestra tierra no llegan del todo a tener repercusión en todo el país. Y
aquí, en esta sede parlamentaria, era de justicia que comparecierais y contarais historias tan terribles y con un componente de impunidad y de negligencia gigantesco.


Nos has hecho la pregunta de qué pasó ese día, por qué nadie avisó, por qué os trataron de esa forma. A mí se me ocurrirían muchos adjetivos, pero diría que cuando un responsable político no es útil es un inútil. Y aquí ha habido muchos
inútiles. Nos enterábamos por la prensa hace un ratito de que la jueza ha citado a declarar a seis altos cargos del Consell de Mazón, al núcleo duro de Mazón, que sabían supuestamente dónde estaba él, qué estaba haciendo él. Se puede decir con
todas las palabras que el Gobierno valenciano fue el Gobierno de la vergüenza el día 29 de octubre de 2024. No solo gestionaron



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mal o no gestionaron, sino que además encubrieron y protegieron durante un año, hasta hoy, que siguen sin pedir perdón. Y lo decimos aquí: han ninguneado a asociaciones de víctimas, no las han recibido en la Generalitat, hemos tenido que
ser nosotros y nosotras quienes os hagamos declarar aquí en Madrid primero, siendo eso algo tan vergonzoso que no tendría explicación posible si se tuviera una mínima ética o decoro político. Eso es así y no hay vuelta atrás.


Con respecto a la parte positiva, por decirte algo positivo, me gustaría que me dijeras qué sentiste -yo lo viví, pero no con la crudeza ni mucho menos con la que lo viviste tú, con lo que has contado- cuando viste al millor del nostre
territori, als agricultors quan van aparèixer a llevar els cotxes, com el gran company Nando Durà, al col·legi de psicòlegs que voluntàriament van anar a assistir a moltíssima gent que estava afectada. Com vau vore als bombers voluntaris que, fora
d'horari laboral com hui hem vist ací, van decidir anar a ajudar-vos i anar a ajudar també en el seu temps lliure? Als músics i al sector de la cultura valencians i valencianes, que van començar a fer cançons per a recaptar diners per a ajudar-vos.
Com heu sentit eixe amor i eixa estima de tot el poble valencià que va estar i està al vostre costat després de la tragèdia?


I sobre els incompetents, la cançó 'Lladres de sobretaula' que han escrit uns companys de la meua ciutat, mentre ells ajudaven, mentre hi havia moltíssima gent ajudant, ajudant-vos, ells diuen açò, no? Diuen: 'Ofrenant incompetència va una
colla de senyors, que bonica està València quan t'amagues de l'horror, on el silenci és salvatge i el dolor és paisatge, els llépols li fan massatge a mediocres vividors'. Crec que la cançó explica molt bé la inutilitat d'alguns i la gran tasca
dels altres, a qui fica en valor i que m'agradaria que digueres què vas sentir quan vas veure eixa solidaritat.


Moltes gràcies.


... a lo mejor de nuestro territorio, a los agricultores, cuando aparecieron para sacar los coches, como nuestro gran compañero Durán; al Colegio de Psicólogos, que fueron voluntariamente y asistieron a muchísimas personas afectadas; cómo
visteis a los bomberos voluntarios, que fuera del horario laboral, como hoy hemos visto aquí, decidieron ir a ayudaros, a ayudar también en su tiempo libre; a los músicos y al sector de la cultura valencianos y valencianas, que empezaron a hacer
canciones para recaudar dinero para ayudaros. ¿Cómo habéis sentido ese amor y ese querer del pueblo valenciano, que está a vuestro lado después de la tragedia?


Sobre los incompetentes, la canción que han escrito algunos compañeros de la ciudad para ayudaros, Ladrones de sobremesa, dice: 'Ofreciendo incompetencia va una pandilla de señores. Qué bonita está Valencia cuando te escondes del horror y
donde el silencio es salvaje y donde el dolor es paisaje. Los aduladores les hacen masaje a mediocres vividores'. Creo que la canción explica muy bien la inutilidad de algunos y la gran casca de otros, que plantean cómo se sintieron cuando vieron
esa solidaridad.


Muchas gracias.


La señora PRESIDENTA: Moltes gràcies, senyor González.


Té la paraula el señor Gil Lázaro, del Grup Parlamentari VOX


Muchas gracias, señor González.


Tiene la palabra el señor Gil Lázaro, del Grupo Parlamentario VOX.


El señor GIL LÁZARO: Muchas gracias, señora presidenta.


Señora González, desde luego, compartimos las palabras de elogio que usted ha referido hacia el grupo de emergencias del Colegio de Psicólogos de la Comunidad de Madrid y hacia tantos y tantos otros voluntarios sanitarios y de la atención a
la salud mental, que dieron lo mejor de sí mismos aquellos días. Ponemos énfasis en lo que ha señalado esta mañana uno de los comparecientes: la necesidad de seguir manteniendo y reforzando los recursos de atención a la salud mental. Porque,
desgraciadamente, hacen falta, y van a seguir haciendo falta durante mucho tiempo.


Ha dicho usted literalmente que una barrancada repentina arrasó todo a su paso. Eso pone de manifiesto la falta de obras de contención sobre el barranco del Poyo, que deberían haberse hecho y que hubieran evitado esa barrancada. Por eso,
la V-30 -como usted ha señalado- se convirtió en una ratonera. Que la alarma sonó tardía es absolutamente indiscutible, y esa es la principal responsabilidad de la Administración autonómica. Esa sensación de pánico que usted relata solo la puede
entender quien la ha vivido, y eso es lo que nunca más debe volver a ocurrir: someter a ciudadanos a vivir el terror más absoluto. Tiene usted razón cuando dice que las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado han sido



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también víctimas, por un lado, por las pérdidas de vidas que sufrieron en su seno y, por otro, porque no se les dejó actuar de inmediato, como también ha puesto de manifiesto algún compareciente anterior.


Cuando usted dice que el río se llenó en cuestión de minutos, se está refiriendo obviamente al nuevo cauce del río, obra del llamado Plan Sur. ¿Qué hubiera sido de Valencia el 29 de octubre sin esa obra? Una catástrofe peor que la de 1957.
Por eso, esta circunstancia pone más de manifiesto la responsabilidad de quienes decidieron no hacer las obras de encauzamiento y desvío del barranco del Poyo. Y usted ha leído en su literalidad, y no se puede explicar mejor, todo ese proceso de
desistimiento de realización de las obras del barranco del Poyo.


Que nadie los auxiliara a ustedes ni a los pueblos afectados durante las horas y días siguientes es inexplicable. Lo ha dicho muy bien un compareciente anterior, se ha preguntado: ¿cómo es posible que pudieran llegar -ha dicho
literalmente- chiquillos en bicicleta y jóvenes andando y no llegaran el Ejército ni las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado? El grito era unánime en aquellos pueblos: ¿Dónde está el Ejército? Efectivamente, ni el Gobierno autonómico ni el
central estuvieron a la altura de su deber. El Estado falló, pero no lo hizo el pueblo valenciano y el pueblo español, ahí está el magnífico ejemplo de los voluntarios. Había saqueos, había hambre, había miedo, había heridos, había muertes, había
cadáveres y nadie acudió de inmediato. Efectivamente, era una emergencia nacional y ni el Gobierno autonómico ni el Gobierno de Sánchez quisieron asumir esa realidad. Esa es la culpa de ambos. Justicia y reconstrucción es lo que hace falta. Por
eso, mi grupo va a luchar sin desmayo. No ha sido una catástrofe natural, ha concluido usted, ha sido una catástrofe política. No hay forma más perfecta de sintetizar lo ocurrido. Compartimos absolutamente esa manifestación y añadimos que es
culpa de unos y de otros.


Permítame, señora González, puesto que he sido aludido directamente, que le diga a la señora Micó algo. Mire, por mucho que ustedes se empeñen en liar la madeja, ustedes, Compromís, son responsables de que no se hicieran las obras del
barranco del Poyo, cuando formaban parte del Consell de Ximo Puig. Ustedes, Compromís, se han partido internamente porque una facción quería dar cobertura a Sánchez para que no compareciera ante esta comisión y la otra facción de Compromís también
se ha convertido en cómplices de Sánchez haciendo que comparezca el último, el 73. Ya veremos si la legislatura llega hasta entonces. Y ustedes, Compromís, ni se han enterado ni quieren enterarse de lo dicho muy honestamente esta mañana por el
señor Lesaec. Le cito literalmente: Que el cabreo en la sociedad valenciana es monumental y va contra el señor Mazón y contra el señor Sánchez. Para ustedes solo va en una única dirección, por eso no resultan creíbles.


Muchísimas gracias, señora González, por su intervención.


La señora PRESIDENTA: Gracias.


Es el turno ahora del Grupo Parlamentario Socialista. Tiene la palabra la señora Blanquer.


La señora BLANQUER ALCARAZ: Muchas gracias, presidenta.


Señora González, buenas tardes.


En primer lugar, permítame agradecerle en nombre propio y en el de mi grupo, el Grupo Socialista, su intervención ante esta comisión. Queremos agradecerle no solo su testimonio, sino también el coraje, la entereza y la fuerza de revivir
ante esta comisión una experiencia que nadie debería haber sufrido y de convertir su vivencia en una voz útil y comprometida con el interés general y con la búsqueda de soluciones, al igual que lo han hecho otros comparecientes. Perdóneme, pero la
verdad es que escucharla a usted y a otras personas que han vivido esta situación nos hace también revivir momentos de ese día.


Quiero que sepa que esta comisión va a ser y será -y lo es- un espacio de verdad, justicia y reparación. Era de justicia que las víctimas y los damnificados fueran los primeros en intervenir. A lo largo del día de ayer, y hoy también,
hemos tenido la oportunidad de escuchar el testimonio desgarrador de los representantes de la Asociación de Víctimas, cuya voz ha sido vetada en el Senado y en les Corts Valencianes, algo que es incomprensible, lamentable e injustificable. Si hoy
tenemos esta comisión de investigación es precisamente porque ni las víctimas ni mucha gente ha podido comparecer donde debería haberlo hecho: en les Corts Valencianes, porque la Generalitat Valenciana era quien tenía la máxima responsabilidad de
las emergencias. Y el relato de usted como miembro de la Asociación de Damnificados DANA de la Horta Sud, lo que nos ha contado hoy nos recuerda también por qué estamos aquí, que estamos para escuchar, aprender y actuar.


Esta comisión ya le digo yo que no es un mero trámite parlamentario, es un ejercicio de responsabilidad colectiva. Su testimonio nos identifica en varios planos. En primer lugar, en el plano humano, porque el miedo, el desamparo y la
incertidumbre de lo que significa quedar atrapada durante horas en plena noche,



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con el agua subiendo y sin saber si habría salida, es un momento de angustia que nadie puede olvidar. En el Congreso de los Diputados tenemos el deber de que esa experiencia no quede relegada a un mero expediente cerrado. Aquí han podido
comparecer; en otros sitios donde deberían haber comparecido todavía no lo han podido hacer. En segundo lugar, nos interpela en el plano social y sanitario. Lo ha dicho usted: las consecuencias de la dana no se miden solo en daños materiales,
sino también en las secuelas físicas y emocionales que persisten meses después. Por tanto, permítanos sumarnos al agradecimiento a todos los profesionales y al Colegio de Psicólogos por todo el trabajo que están haciendo. Seguramente en este
aspecto tiene propuestas para esta comisión y nos las puede hacer en su segunda intervención, para que incorporemos también cómo tienen que ser tratadas las personas vulnerables en los planes de emergencia. Y, en tercer lugar, en el plano
medioambiental y político, porque usted nos ha hecho una serie de preguntas y yo creo que incluso se las ha contestado.


Rabia y desesperación se sienten cuando antes de que sonara la alarma ya había gente ahogándose. Como usted ha comentado, ya tenía agua por las rodillas -creo que ha sido esa su expresión- cuando sonó la alarma. Es innegable que quien
tenía la responsabilidad de las emergencias no actuó, usted lo dijo. Llamó al 112 y le dijeron que no había protocolo de emergencia. ¿Cómo es posible? Si se sabía hacía días que venía una dana, ¿cómo era posible? Sencillamente, no se activó el
protocolo de preemergencias ni de emergencias. Es más, no era la primera vez que en la Comunidad Valenciana había habido una dana; la hubo antes en la Vega Baja y allí hubo una respuesta muy distinta, y aprendimos que era necesario intensificar
los esfuerzos en emergencias. De esa lección nació la Unidad Valenciana de Emergencias, un instrumento operativo para prevenir y responder con eficacia ante catástrofes naturales, en la que puso todo su empeño el president Ximo Puig. Pero ese
modelo nunca llegó a consolidarse porque hubo un cambio de Gobierno. Hasta julio de 2024 -quiero recordar, y hacerlo constar aquí- las emergencias estuvieron en manos de VOX, sí, que no desarrolló la Unidad Valenciana de Emergencias, sino que lo
catalogó de chiringuito, lo descartó, abandonó las políticas de emergencias y recortó el presupuesto en 13 millones de euros. Abandonó el Gobierno, no es que se salieran, es que abandonó el Gobierno; y ahora nos dice que son las instituciones las
que abandonaron.


Lo más grave es que se impusieron las políticas negacionistas que niegan la evidencia del cambio climático y debilitan la capacidad de respuesta del sistema público. Efectivamente, es la negación del cambio climático lo que ha hecho tanto
daño. Resulta inevitable recordar que ese mismo 29 de octubre de 2024, mientras miles de personas sufrían las consecuencias de la dana, PP y VOX alcanzaban un acuerdo en Les Corts para permitir la construcción de hoteles a solo 200 metros de la
costa, en suelo no urbanizable. Es una decisión que simboliza a la perfección un modo de hacer política que niega el cambio climático, modifica leyes en contra del sentido común y abre la puerta a construir en zonas de riesgo o inundables.


Como se me acaba el tiempo, simplemente, para terminar, quiero insistir en este sentido, porque es verdad que puede ser que haya infraestructuras que no se acometieran. Yo no soy ingeniera, no sé si hubieran podido hacerse, pero le puedo
asegurar que esta comisión analizará la resiliencia de las infraestructuras y también averiguará estas cuestiones.


Por último, le doy muchísimas gracias por su valentía, por su claridad, y por recordarnos que detrás de cada cifra hay una vida, una historia y una esperanza de justicia.


Muchísimas gracias.


La señora PRESIDENTA: Gracias, señora Blanquer.


Para terminar, por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra su diputada, la señora Belén Hoyo.


La señora HOYO JULIÁ: Gracias, presidenta.


Señora González, el agradecimiento es nuestro por haber venido esta tarde a esta comisión a compartir con nosotros todo lo que vivió aquella noche, que, desde luego, debió ser una pesadilla para usted. Usted, como muchos otros afectados,
tiene secuelas, que igual no se pueden ver a nivel físico, pero están ahí, secuelas psicológicas graves y que no son fáciles de curar.


Hoy no estamos aquí para hablar de partidos porque no es el momento, así lo entendemos en el Grupo Parlamentario Popular. Hoy es el momento de ustedes, de las víctimas, de los afectados. Los responsables públicos, hoy más que nunca,
debemos ser capaces de estar por encima de los intereses partidistas y de aunar esfuerzos para dar respuesta a los valencianos y al resto de españoles que viven en lugares vulnerables frente a fenómenos climáticos extremos. Los valencianos quieren
sentirse seguros y quieren poder confiar en que las Administraciones van a llevar a cabo todas las infraestructuras hidráulicas necesarias de defensa y de protección.



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Usted, con lo que nos ha contado, seguro que jamás olvida lo que ha pasado, y que esté hoy aquí compartiéndolo con nosotros desde luego hace que tampoco nosotros lo vayamos a olvidar. Además es importante, porque los pueblos que no tienen
memoria están condenados a repetir sus errores. No se trata solo de reaccionar ante la emergencia, sino de construir un territorio más fuerte frente a lo que pueda ocurrir en el futuro; de invertir en infraestructuras que protejan las vidas de las
personas, en sistemas de alerta temprana que den seguridad a la población, en la limpieza de barrancos y cauces, en la restauración de montes, en una planificación urbana que no ignore la geografía ni los mapas de riesgo. Debemos reflexionar sobre
cómo mejorar la coordinación entre las Administraciones -esto es fundamental-; que la respuesta a la tragedia de esta magnitud nos encuentre unidos, ofreciendo lo mejor de nosotros sin esperar que nadie pida ayuda, con responsabilidad y desde luego
con el máximo compromiso. Si de algo puede presumir el pueblo valenciano -lo ha hecho en muchas ocasiones- es de que sabe levantarse; y yo estoy convencida de que lo va a volver a hacer. Pero, como decía, no podemos olvidar. Hasta que cada
lección de esta tragedia se transforme en prevención, en planificación y en protección para las personas, tenemos que seguir trabajando.


Gracias, señora González, por compartir con nosotros su testimonio. Gracias por recordarnos la importancia que tenían las obras del barranco del Poyo. Según el Gobierno de Pedro Sánchez, no se hizo y se desestimó porque el beneficio no
justificaba el coste. Nosotros nos preguntamos: ¿cuánto vale una vida humana? Aquel proyecto del barranco del Poyo costaba 250 millones de euros. Lo más grave hoy, después de lo que ocurrió, es que el Gobierno no ha hecho ninguna obra para que
esto no vuelva a pasar, y ha pasado un año. Señora González, en cada decisión que tome el Grupo Parlamentario Popular va a tener en cuenta lo que pasó. Ha sido una catástrofe que, desde luego, no solo no va a olvidar el pueblo valenciano, sino que
no va a olvidar nunca nuestro país. Su memoria será la razón para encontrar una manera mejor de proteger nuestra tierra, de prevenir, de anticiparnos y de gobernar de forma coordinada cuando la fuerza de la naturaleza se presente ante nosotros.


Muchas gracias.


La señora PRESIDENTA: Gracias, señora Hoyo.


Ahora, la señora González Peralta dispone de quince minutos más para contestar o decir lo que considere.


La señora GONZÁLEZ PERALTA: Gracias de nuevo a todos.


Voy a ser muy breve para intentar contestar las preguntas que me habéis hecho.


Lo primero que tengo que decir es que los grandes partidos políticos de este país han declinado hacer la obra del barranco del Poyo.


¿Cuál era el propósito de que yo presentase la línea de tiempo de este proyecto? Que se comprenda cómo las decisiones políticas, normativas y económicas condicionan la ejecución -en este caso, la no ejecución- de una infraestructura
considerada esencial para la seguridad hídrica, en este caso, en la provincia de Valencia. Mi propósito era ese.


Ahora contesto al compañero diputado: para ser presidente hay que tener honor. Creo que es lo principal para ser un buen presidente o presidenta: tener honor.


Como se ha dicho antes, el pueblo salva al pueblo, porque somos un gran país, pero la labor de ayudarnos era de las instituciones, no era del pueblo.


Sí, yo sufro -como he demostrado antes- un estrés postraumático como consecuencia de una tragedia, como le podría haber ocurrido a cualquiera.


Yo pediría, en este caso a la Generalitat Valenciana directamente, en cohesión con el Gobierno central, que estudien todo lo que se hizo mal; que hagan un estudio con especialistas y nos digan públicamente todo lo que se hizo mal el día 29;
y, desde ese momento, que trabajen con profesionales para cambiar todo aquello que no funcionó, es decir, los protocolos, los planes de actuación, el personal no formado, la falta de medios, la falta de infraestructuras, la mala coordinación entre
organismos públicos. Y que se haga lo mismo con el día 30 en adelante, qué falló y por qué nos sentimos abandonados. Que lo estudien, que hagan públicos los fallos y luego pongan a especialistas a trabajar para que lo modifiquen y esto no vuelva a
ocurrir.


Miren, lo que lleva el pueblo valenciano es un dolor que se aprende a llevar, y te sujetas como puedes en el día a día. Además de las viviendas, nos estamos reconstruyendo a nosotros mismos. ¿Por qué no se declaró el estado de emergencia?
Y ¿por qué, viendo la ineptitud del Gobierno valenciano, el central tampoco lo declaró? Se nos dejó a nuestra suerte.



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Tras mi experiencia y la de muchos, no confiamos en las instituciones. Hemos tenido que cambiar y ser diferentes. Por eso hoy he llegado aquí. Prometí a personas mayores, además de a mí misma, que esto no quedaría así si salía con vida.
Por los que ya no pueden estar, hoy estamos aquí, y por todos los damnificados, que seguimos sufriendo los estragos de la dana.


No pretendo ser demagoga, pero, ya que muchas veces se ha hecho la comparativa, la pandemia no es comparable, ni de lejos, con lo que ha sufrido el pueblo valenciano. Una vez alguien me dijo que las instituciones no fallan, que lo que
fallan son las personas. Pues reflexionen y replanteen los méritos en sus filas.


Cualquier mandatario no sirve -por desgracia, lo hemos comprobado- y debe existir una cohesión para que esto no vuelva a repetirse, esta inacción injustificada, que tanto dolor nos ha causado. Hay una responsabilidad que se debe asumir, y
no puede pasar por aforamientos, sino que debe ser juzgada como la de cualquier otro cargo público, sin necesidad de elevarse al TSJ.


Les pido que intenten que la ciudadanía pueda recuperar la confianza. Ha sido algo profundamente traumático, pero también el inicio de otra etapa, la de buscar sentido al dolor y transformar el miedo en compromiso. Hay cientos de historias
parecidas, personas que vivieron momentos de angustia, pérdidas de familiares, pérdidas materiales, heridas emocionales, cada una con sus particularidades, pero todas con la necesidad de ser escuchadas. Nos ha unido la experiencia del desastre,
pero también las ganas de reconstruirnos y de ayudar a otras personas. Cuando el dolor se comparte, se transforma en fuerza, en resiliencia y también en propósito.


Nuestra labor no se queda solo en el plano emocional. Sabemos que detrás de cada tragedia hay decisiones humanas, responsabilidades y aprendizajes pendientes. Por eso se exige justicia y responsabilidad política, que los culpables paguen
por su negligencia, caiga quien caiga; que se asuman errores, que se tomen medidas y que se escuche al pueblo afectado, porque lo que vivimos no fue una casualidad inevitable, fue el resultado de una mala previsión y de una mala gestión, que no
puede volver a repetirse. Después de un proceso así, no basta con reconstruir casas o carreteras. Necesitamos cuidar las heridas invisibles, el miedo, la ansiedad, la sensación de abandono, pero, además del apoyo psicológico, la escucha, el
acompañamiento institucional -que sí estamos teniendo por parte de algunas instituciones, dicho sea de paso-, también necesitamos apoyo para el duelo y la reconstrucción emocional. Los valencianos necesitamos volver a empezar y reconstruir con más
conciencia resiliente, con más solidaridad y humanidad.


Mientras tanto, seguiremos luchando por nosotros, por quienes no pueden hacerlo y por un futuro más justo para todos, porque no somos cifras, somos personas; de distinta ideología, pero nos respetamos y nos ayudamos, porque el barro solo
tenía un color y porque tenemos derecho a un futuro seguro y digno en un entorno habitable para nuestras comunidades.


A día de hoy no se ha realizado ninguna obra. Se ha repuesto lo que había, y hay obras nuevas de momento no licitadas, y, si volviese a llover, estaríamos igual, por lo que pedimos que por una vez haya cohesión -vuelvo a repetir- entre el
Gobierno central y el Gobierno autonómico y que se pueda llevar a cabo todo esto para intentar paliar de alguna manera toda la problemática y el sufrimiento que todavía tenemos.


Muchas gracias a todos. [Aplausos de las señoras y los señores diputados de los grupos parlamentarios Mixto (Compromís), Junts per Catalunya, Republicano, Plurinacional SUMAR y Socialista].


La señora PRESIDENTA: Gracias a usted, señora González Peralta, por su testimonio y por habernos acompañado.


Señorías, les comunico que, como hemos comentado en Mesa, mañana, que comenzaremos a las diez y media, haremos todas las comparecencias seguidas.


Se levanta la sesión.


Eran las cuatro y treinta y cuatro minutos de la tarde.


En el caso de las intervenciones realizadas en las lenguas españolas distintas del castellano que son también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos, el Diario de Sesiones refleja la interpretación al
castellano y la transcripción de la intervención en dichas lenguas facilitadas por servicios de interpretación y transcripción.