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CORTES GENERALES
DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS
COMISIONES DE INVESTIGACIÓN
Año 2025 XV LEGISLATURA Núm. 41
SOBRE LA GESTIÓN DE LA CRISIS DERIVADA DE LA DANA QUE TUVO LUGAR EL 29 DE OCTUBRE DE 2024, ASÍ COMO PARA EL ESTUDIO Y PROPUESTA DE MEDIDAS DE MEJORA DESTINADAS A PALIAR LOS EFECTOS DE ESTOS FENÓMENOS ADVERSOS EN EL FUTURO
PRESIDENCIA DE LA EXCMA. SRA. D.ª CARMEN MARTÍNEZ RAMÍREZ
Sesión núm. 3 1
celebrada el martes,
4 de noviembre de 2025
ORDEN DEL DÍA:
Celebración de las siguientes comparecencias para informar sobre el objeto de la comisión:
- De la señora Álvarez Gil. Por acuerdo de la Comisión de Investigación sobre la gestión de la crisis derivada de la DANA que tuvo lugar el 29 de octubre de 2024, así como para el estudio y propuesta de medidas de mejora destinadas a paliar
los efectos de estos fenómenos adversos en el futuro. (Número de expediente 219/000492) ... (Página2)
1 El diario correspondiente a la sesión número 2 de esta comisión de investigación no se publica en aplicación del artículo 64.4 del Reglamento de la Cámara.
- De la señora Gil Sánchez. Por acuerdo de la Comisión de Investigación sobre la gestión de la crisis derivada de la DANA que tuvo lugar el 29 de octubre de 2024, así como para el estudio y propuesta de medidas de mejora destinadas a paliar
los efectos de estos fenómenos adversos en el futuro. (Número de expediente 219/000493) ... (Página17)
- Del señor Martínez Alfaro. Por acuerdo de la Comisión de Investigación sobre la gestión de la crisis derivada de la DANA que tuvo lugar el 29 de octubre de 2024, así como para el estudio y propuesta de medidas de mejora destinadas a
paliar los efectos de estos fenómenos adversos en el futuro. (Número de expediente 219/000494) ... (Página29)
- De la señora Ruiz Sánchez. Por acuerdo de la Comisión de Investigación sobre la gestión de la crisis derivada de la DANA que tuvo lugar el 29 de octubre de 2024, así como para el estudio y propuesta de medidas de mejora destinadas a
paliar los efectos de estos fenómenos adversos en el futuro. (Número de expediente 219/000495) ... (Página41)
- De la señora Pagán Romero. Por acuerdo de la Comisión de Investigación sobre la gestión de la crisis derivada de la DANA que tuvo lugar el 29 de octubre de 2024, así como para el estudio y propuesta de medidas de mejora destinadas a
paliar los efectos de estos fenómenos adversos en el futuro. (Número de expediente 219/000496) ... (Página48)
Se abre la sesión a las diez y treinta y cuatro minutos de la mañana.
CELEBRACIÓN DE LAS SIGUIENTES COMPARECENCIAS PARA INFORMAR SOBRE EL OBJETO DE LA COMISIÓN:
- DE LA SEÑORA ÁLVAREZ GIL. POR ACUERDO DE LA COMISIÓN DE INVESTIGACIÓN SOBRE LA GESTIÓN DE LA CRISIS DERIVADA DE LA DANA QUE TUVO LUGAR EL 29 DE OCTUBRE DE 2024, ASÍ COMO PARA EL ESTUDIO Y PROPUESTA DE MEDIDAS DE MEJORA DESTINADAS A PALIAR
LOS EFECTOS DE ESTOS FENÓMENOS ADVERSOS EN EL FUTURO. (Número de expediente 219/000492).
La señora PRESIDENTA: Iniciamos la sesión.
Buenos días a todos y a todas.
Procedemos a tramitar el orden del día, que, como ustedes saben, consiste en la celebración de las siguientes comparecencias para informar sobre el objeto de la comisión: de doña Rosa María Álvarez Gil, de doña María del Carmen Gil Sánchez,
de don Ernesto Miguel Martínez Alfaro, de doña Dolores Ruiz Sánchez y de doña María Teresa Pagán Romero. De conformidad con lo dispuesto en el artículo 64.4 del Reglamento del Congreso, las comparecencias se desarrollan en régimen de publicidad.
Hoy comienza una comisión de investigación que estoy segura de que todos y todas los que aquí estamos hubiéramos querido no tener que convocar nunca. Lamentablemente, el 29 de octubre de 2024, 237 familias, 229 en la Comunitat Valenciana,
tuvieron que enfrentarse a la pérdida, al dolor y a la destrucción de su vida tal y como la conocían hasta el momento, y aunque para esas familias ya no hay consuelo, al menos que haya justicia.
Quiero dar la bienvenida a esta sala, y, sobre todo, agradecer sinceramente su presencia, a las asociaciones de víctimas de la dana del 29 de octubre. Sé que no es fácil pasar por este trance, como no lo habrá sido sobrevivir este último
año, así que, de corazón -y seguro que hablo en nombre de todos los que estamos aquí-, muchísimas gracias.
Este va a ser, ante todo, un espacio de escucha y de reconocimiento que nos permita arrojar algo de luz sobre lo que ocurrió aquel fatídico día, para que nadie más en España tenga que volver a pasar por tanto dolor y por tanta injusticia.
El nuestro, sin embargo, no es solo un deber institucional. Por pura humanidad, ustedes se han ganado venir aquí a contarnos qué pasó aquel 29 de octubre, y nosotros les vamos a escuchar para que su voz, la de quienes vivieron el dolor en primera
persona, sea el motor de una gestión más humana, más eficaz y más justa en el futuro. Espero de todas las personas que forman parte de esta comisión de investigación respeto y paciencia, en especial hoy. Vamos a vivir momentos tensos, seguro, pero
sé que vamos a estar a la altura. Gracias de nuevo a las personas que han venido
hasta aquí para contarnos su testimonio y ayudarnos a tomar las mejores decisiones. Gracias, sobre todo, por vuestro coraje, Rosa, por no rendiros durante este último año y por vuestra dignidad, que es un ejemplo para todos nosotros y para
todas nosotras.
Vamos a sustanciar la comparecencia de doña Rosa. Al tratarse de una comparecencia sujeta a lo dispuesto en la Ley Orgánica 5/1984, se ha trasladado a la compareciente la posibilidad de poder comparecer acompañada de la persona que designe
para asistirle. Asimismo, esta Presidencia manifiesta expresamente su voluntad de salvaguardar los derechos de la compareciente, reconocidos en el artículo 1.2 de la citada ley orgánica. Le recuerdo también la obligación, contenida en el artículo
502.3 del Código Penal, de no faltar a la verdad en su testimonio.
En virtud del acuerdo adoptado por la Mesa de la comisión en su reunión del día 21 de octubre de 2025, las comparecencias seguirán el siguiente formato: quince minutos de intervención inicial de la compareciente, para el caso de que quiera,
lógicamente, hacer uso de todo el tiempo; cinco minutos de intervención, como ustedes saben, de los grupos parlamentarios en orden de menor a mayor; después, cerrará la compareciente, con quince minutos más, para contestar aquellas cuestiones que
considere conveniente.
Les recuerdo que el objeto de la comisión, tal y como se aprobó en el acuerdo del Pleno de la Cámara del 13 de marzo de 2025, es el expresado en su requerimiento de comparecencia.
La compareciente, señora Álvarez, tiene la palabra por quince minutos.
La señora ÁLVAREZ GIL: Buenos días.
Antes de empezar mi comparecencia, quería manifestar que voy a tener un problema con la voz, porque estoy tomando una medicación que me hace estar bebiendo agua permanentemente cuando hablo. Así que seguramente vaya a necesitar un poquito
más de tiempo para hacer algún receso.
Señora presidenta, señoras y señores miembros de la Mesa de la comisión, señorías, comparezco ante esta comisión de investigación como hija de víctima, como presidenta de la Asociación Víctimas Mortales de la Dana 29 de octubre y en nombre
de todas las personas que perdieron a un familiar el 29 de octubre de 2024 y que forman parte del colectivo al que represento. Agradezco la oportunidad de dirigirme a este órgano y aporto mi testimonio con el mismo deseo firme de verdad, justicia y
reparación que anima a todas las familias que sufrieron la pérdida de un familiar. Esta comisión, que nació a pesar de los votos en contra de algunos partidos, tiene un nombre largo, tan largo como profundo es nuestro dolor. Por eso, lo primero
que quiero hacer es agradecer no solo su creación, sino el orden de las comparecencias; que las víctimas seamos las primeras en hablar ante ustedes, ante el mundo entero nos hace recuperar la confianza en las instituciones y sentirnos un poco más
cerca de conseguir justicia y reparación para quienes perdieron la vida el 29 de octubre de 2024. Otras comisiones nos negaron el derecho a contar la verdad de lo que nos ocurrió, y solo las protestas de la opinión pública les hicieron rectificar.
En el Senado, ni nos han citado, y ante la Diputación de Valencia, comparecimos en el último momento. Pero aquí se pone el foco en lo que realmente importa: las personas. Gracias, señorías.
Llegamos aquí trescientos setenta y un días después de esa dana, de una dana que no se podía evitar, de una lluvia que -ya lo canta Raimon- en nuestro país no sabe llover. Eso lo sabíamos; lo que no podíamos imaginar era que nuestros
gestores tampoco sabían gestionar. La lluvia -dice Raimon- no va a la escuela. ¿Quién la llevará? ¿Quién le dirá cómo tiene que llover? Pero nuestros gestores, nuestros políticos, sí fueron al colegio, sí fueron a la universidad, sí tenían las
herramientas, no para decirle a la lluvia cómo tenía que llover, pero sí para decirnos a nosotros cómo teníamos que salvar nuestras vidas, cómo ponernos a salvo. Eso es lo que tienen que investigar en esta comisión; una comisión que no tendrá
validez legal, que no servirá para condenar a nadie, pero que, si sirve para tomar medidas que mejoren los efectos de esos fenómenos adversos en el futuro, ya habremos avanzado y habrá servido para algo todo el esfuerzo: el suyo, por poner en
marcha esta investigación que pretende ser exhaustiva, y el nuestro, el de las víctimas, por enfrentarnos de nuevo, como cada día, al dolor de tener que exigir justicia para nuestros muertos.
Carlos Mazón anunció ayer su dimisión. ¿Aminora eso nuestro dolor? Sinceramente, no. La muerte de mi padre me duele hoy igual que ayer, igual que cada día, pero el máximo responsable de nuestra desgracia ya no representa a un pueblo que
se puso en pie para ayudar a los que estábamos en el suelo, heridos y muertos. Es un alivio, es un alivio moral y una victoria social. Es la prueba irrefutable de que las personas pequeñas, haciendo cosas pequeñas -salir a la calle a
manifestarnos, mantener vivo el recuerdo y la dignidad- somos capaces de cambiar el mundo. Mazón no será más honorable president
de la Generalitat. El primer paso es realidad: Mazón, dimisión. Nos queda el segundo: Mazón a prisión. Estamos más cerca. Y lo hemos conseguido nosotros, la sociedad civil, como él nos llamaba, y quienes, sin serlo, nos han apoyado
desde el principio.
Decía Dante Alighieri: Quien sabe de dolor, todo lo sabe. Y nosotros sabemos. Sabemos que, cuando se habla de esos fenómenos adversos, no nos tenemos que referir a la dana ni a la lluvia que, por no saber llover, en nuestros pueblos -en
el mío- ni llovía. Los fenómenos adversos son los que llevaron a las más altas esferas de la política de nuestra comunidad, de la Generalitat Valenciana, a personas que no sabían gestionar las emergencias. A nuestros familiares no los mató el
clima -nosotros bien lo sabemos-, los mató la mala gestión, los mató la falta de respeto por la ciencia, los mató la falta de previsión, los mató una alerta que, cuando llegó, ya habían muerto. Murieron doscientas veintinueve personas en Valencia,
más las seis de Letur, más una en Mira, más otra en Almería. Pronto se contabilizará a cuatro personas más que fallecieron como consecuencia de la nefasta gestión. Doscientas veintinueve personas, no cosas; personas con pasado, con futuro, con
proyectos, con decepciones, con padres, con madres, con hijos, con parejas, con amigos, con mascotas. Animales también murieron; tampoco son cosas. Me llamo Rosa, Rosa Álvarez, pero también me llamo Julio, Hassan, Eva, Resma y Janín y Javier y
Cándido. Me llamo Rosa y tengo cincuenta y tantos, pero también me llamo Angelina y tengo tres meses, y me llamo Escarlett y aún no he nacido, pero ya he muerto. Compartimos la misma herida, la de la dana, sí, pero sobre todo la de la
incompetencia, la ineptitud de quienes deberían protegernos y no lo hicieron y, sobre todo, la de la falta de humanidad de quienes solo son hombres y se sienten tan por encima de los demás que ni siquiera han pedido perdón.
Mi padre se llamaba Manuel y era barbero, pero también tiene otros nombres, otras profesiones, otra historia, que al final es la misma historia: la de una persona que no debía morir esa tarde ni esa noche. Mi padre no tenía que haber
muerto. No quería morir. Ese día se había puesto la vacuna del COVID, estaba febril y quiso acostarse pronto, y se protegió de la lluvia que podía caer, aunque aquí todavía no llovía: puso tablones en las puertas, que es lo que hacemos en
nuestros pueblos siempre que llueve o que amenaza lluvia. Mi padre no quería morir ese día. Ese día no sabía que iba a morir, y miren que seguramente mi padre pensó en la muerte muchas veces. ¿Cómo no hacerlo? ¿Tienen ustedes parejas, maridos,
mujeres, compañeros? No me contesten, solo piensen en ellos, y ahora imaginen que los pierden, que se mueren, que los dejan solos cuando la vida todavía es una promesa que se tiene que cumplir. Eso le pasó a mi padre, a Manuel, el Barber. A mi
padre se le murió su mujer; a mí se me murió mi madre. Me imagino ahora lo cuesta arriba que debió hacérsele la vida, con solo 54 años y una hija de 26, yo, su única hija. Y, sin embargo, mi padre sacó fuerzas, y con sus fuerzas me ayudó a salir
adelante. Me ayudó a no caer, porque nunca se es lo suficientemente mayor para perder a una madre. Cuánta falta hacen, ¿verdad? Me dio los valores que ahora tengo: me enseñó a ser buena persona, empática, justa y valiente; también valiente. Y
no con palabras, con hechos.
Mi padre era una buena persona, pero no lo digo porque sea mi padre, sino porque lo era. Era generoso. No quiero endulzar su imagen, quiero recordarlo tal y como era, y que todo el mundo que piense en él no lo piense como un número, una
cifra más. Reducirlo a eso sería matarlo otra vez. Y yo me pregunto: ¿cuántas veces tiene que morir mi padre? ¿Cuántas veces tenemos que morir para que los responsables de nuestras muertes reconozcan sus errores, paguen por sus inacciones y
podamos descansar? Mi padre leía prensa en papel todos los días, oía la radio y conversaba con todo el mundo que se encontraba, no tenía Internet, prácticamente no veía la televisión, barría la calle al menos dos veces al día. Mi padre diseñó las
puertas de su casa; unas puertas de hierro de forja. Y, por una burla del destino, su obsesión eran las inundaciones, lo que hizo que patentara varios sistemas contra las inundaciones y los enviara a todo tipo de organismos oficiales. La única
fecha importante en el calendario de mi padre, desde el fallecimiento de mi madre, era el 21 de agosto, mi fecha de nacimiento. Todos los años, a las seis de la tarde, la hora en la que nací, me llamaba. Este 21 de agosto, a las seis de la tarde,
se me rompió un corazón que se rompe con frecuencia cardíaca cada vez que late, pero, también con frecuencia cardíaca, cada vez que late, me recuerda que tengo que seguir luchando para que la muerte de mi padre y de todas las víctimas ni quede
impune ni sea en vano.
Mi padre era de esos padres que no tienen WhatsApp en el móvil. ¡Cuánto me alegro ahora de haberle llamado y haber hablado con él tantas veces! ¡Lo que me hubiera perdido si hubiera tenido WhatsApp! Su voz. No quiero que se me olvide nunca
su voz, y tampoco quiero olvidar ese día en el que le vi entrar rápido en la casa y salir igual de rápido con un televisor portátil rojo de la época en la mano. Incrédulas, mi madre y yo vimos cómo se lo regalaba a un cliente de la barbería, uno de
los primeros migrantes
árabes que vinieron a Catarroja. Cuando le preguntamos por qué, nos dijo que nosotras teníamos tres televisores y él ninguno, y que sus dos hijos pequeños no podían ver los dibujos animados como hacía yo. ¡Qué orgullosas nos sentimos ese
día y hoy al recordarlo! ¿Cómo no empatizar con el resto de los seres humanos con un padre así? Mi padre era mi referente, de quien aprendí todo lo que sé. (Se emociona y no puede seguir hablando). Disculpad.
La señora PRESIDENTA: Tranquila. Vamos bien de tiempo, no te preocupes.
La señora ÁLVAREZ GIL: A cocinar no me enseñó porque no quiso, no hacía falta. Mi padre todos los días nos hacía la comida. Le gustaba cuidarnos, mimarnos. Ese martes 29, nos hizo puchero, lo que para muchos de ustedes es el cocido. Al
día siguiente, nos tocaba comer arroz al horno, compartir ese plato, que es el favorito de mi hija. Pero no hubo día siguiente ni sobras ni arroz ni más Manuel, el Barber, ni más mundo tal como lo conocíamos; no hubo más charlas que mantener ni
más fotos que enseñar ni más planes ni más proyectos ni más paseos con Kira, la perra que compartíamos y que todavía espera verle aparecer, como nosotros. Por no haber, les diría que desde ese momento no hubo ni un instante más de felicidad. Mi
padre no era un número, era un hombre; un hombre que tuvo la muerte más horrible que ustedes sean capaces de imaginar, arrastrado por un agua que corría a más de 50 kilómetros/hora, ahogado en el barro, perdido en el lodo durante horas.
Yo le llamé para decirle que el barranco del Poyo se salía a las 18:55 porque una amiga nos avisó. No le dimos una excesiva importancia porque ya se había salido en otras ocasiones. Incluso él, en la última reforma de la casa, la subió
dos escalones para evitar que el agua entrase y dañase el suelo. Tres minutos justo después, me llamó para decirme que había puesto los protectores en las puertas y se iba a acostar. Era muy pronto, pero ya les he dicho que mi padre tenía planeado
vivir muchos años en las mejores condiciones posibles, y ese mismo día se había puesto las vacunas del COVID y de la gripe, y se encontraba algo febril. Evidentemente, nunca llegó a acostarse. Todo empezó a empeorar por minutos. Aquello no era
una barrancada como las que conocíamos, no iba a ser suficiente con los tablones en las puertas. Empecé a llamarle, pero no lo cogía. Era lógico, no podía atender las llamadas con todo lo que estaba sucediendo.
Mientras, Eduard, su yerno, y su única nieta, Aitana, estaban intentando ir a por él a rescatarlo, traerlo a nuestra casa, a un lugar seguro, en una tercera planta. Pero solo pudieron llegar a la esquina de enfrente. El agua, la fuerza del
agua se lo impedía. Mi marido y mi hija me llamaban, y yo a ellos, desesperados, sin saber qué hacer y cómo acceder a la casa. Al final, pude hablar con mi padre a las ocho menos cinco. Fue una conversación agónica, que jamás olvidaré, y jamás
podré perdonar a los responsables que permitieron que esa situación sucediera. Mi padre estaba ahogándose y yo le pedí que se subiera a la terraza, y lo intentó, pero no podía abrir la puerta del patio porque el agua la bloqueó. Le dije que
Aitana, mi hija, y Eduard, mi marido, estaban yendo por él, y mi padre no paraba de decir: La xiqueta que es torne, la xiqueta que es torne. Si mi padre me quería a mí, no pueden imaginar el amor que tenía por su única nieta. O a lo mejor sí, si
tienen ustedes nietos o si tienen suerte, si tienen la suerte que no tiene mi hija, y sus abuelos todavía viven. Llorábamos los dos, chillábamos de horror, hasta que se cortó la llamada. Fue la última vez que hablé con mi padre. En ese momento,
me llamó mi marido porque Aitana quería cruzar como fuese, pero era imposible, y me pidió que le dijera algo, que la convenciera para volver a casa, porque, si no, el agua se los iba a llevar a los dos. ¿Saben lo que hice? Lo único que pude hacer
para que se volvieran: mentir. Que el yayo se había subido a la terraza -le dije- y que estaba a salvo. Y Aitana no se lo creía. ¿Seguro?, ¿seguro? -me preguntaba-. Y yo le prometí que sí. Mentí a mi hija para salvarles la vida, porque si mi
hija hubiera insistido en ir a por su abuelo, si mi hija y mi marido se hubieran quedado unos instantes más en esa esquina, mi realidad hoy sería infinitamente peor.
Dentro de un momento podrán escuchar las palabras de Dolores; no voy a decirlas por ella. Las van a escuchar representantes de todos los partidos, incluidos los que han sostenido a Carlos Mazón en la Presidencia de la Generalitat
Valenciana; incluidos los que niegan el cambio climático; incluidos los que, mientras televisiones de todo el mundo conectaban con una manifestación multitudinaria que recordaba que hace un año de esas muertes evitables, permitían que la
televisión autonómica valenciana emitiera una corrida de toros de 1997; incluidos los que permiten que se ningunee a las víctimas, que se nos cargue con la responsabilidad de que, si no se nos ha recibido en la Generalitat, ha sido porque no hemos
querido; incluidos los que han cobijado a políticos que han dicho que, si era verdad que había cambio climático -si era verdad-, sería mejor para el turismo, porque la temporada duraría más o que las personas que habían fallecido tratando de poner
a salvo sus coches no tenían claras las prioridades.
Les hablaba antes de la mentira que le dije a mi hija, esa mentira que a veces no me deja dormir. Y sé que hice lo correcto, pero no puedo concebir que los responsables de la gestión grosera y negligente -no lo digo yo, que también lo
pienso, lo dijo la instructora Nuria Ruiz Tobarra- duerman tranquilos. Victoria Sánchez también mintió esa noche; ella y su pareja, Cándido Molina. Janine llamó a su madre. Está entrando mucha agua en el coche, me ahogo -le dijo-. Su madre se
llama Mari. Y, de un plumazo, Mari perdió a su hija, que tenía 26 años, y a su nieta, a la que le faltaban dos meses para nacer.
Esa noche, señorías, el 112 colapsó. Pueden imaginarse la angustia de las víctimas, de todos los miles de personas que se quedaron aisladas en las carreteras, encima de los coches, dentro de los garajes, en ascensores, en plantas bajas, en
sus lugares de trabajo. La angustia de las personas que estaban a salvo, pero no sabían dónde estaban sus seres queridos. ¿Qué les hubieran dicho ustedes a Candi, a mi hija, a mi padre? ¿Qué les hubieran dicho ustedes a sus hijos, a sus parejas,
a sus padres, si les hubieran llamado llorando, desesperados, sabiendo los dos que sería la última llamada? Yo no sé cómo hubiera vivido mi padre si hubiese sido yo la que hubiese muerto, pero sí sé lo que hubiera hecho: hubiera luchado por mí,
hubiera luchado por mi muerte, igual que luchó por mi vida. Por eso, si algo tuve claro desde el principio fue que teníamos que estar unidos, que una persona sola no puede hacer demasiado, pero que muchas personas juntas pueden hacer mucho.
El 9 de diciembre de 2024, el Arzobispado de Valencia organizó una misa en la catedral en memoria de las víctimas. Fue polémico, quizá lo recuerden. Algunos familiares no quisieron entrar en el mismo lugar que los responsables de la muerte
de sus seres queridos. ¿Querrían ustedes? Pero yo fui con un objetivo: conocer a otras víctimas, a otras familias, a otras personas atravesadas por el mismo dolor que me atravesaba a mí y a todos los que habíamos perdido a un padre, a un
familiar. En Valencia, cuando alguien muere, se suele decir que ha faltado, no que ha muerto. A nosotros nos faltan 229 personas. A nosotros nos duelen 229 vidas. Por eso fui a ese acto. Los reyes, Felipe y Letizia, se acercaron después. Me
dieron el pésame y estuvimos un rato hablando. También a ellos les agradezco la humanidad y la empatía que han demostrado a lo largo de este año. Los periodistas se acercaron rápido a preguntarme qué me habían dicho, cómo me había sentido y quién
era yo. Y yo entonces vi una oportunidad. Respondería a sus preguntas si ellos me ponían en contacto con otras víctimas a las que hubiesen entrevistado. Así surgió el germen de lo que hoy es la Asociación de Víctimas Mortales de la Dana 29 de
octubre, que actualmente es la que aglutina a la mayoría de las familias que han perdido a un ser querido o que arrastran graves consecuencias físicas desde la catástrofe, amputaciones o enfermedades. Nosotros no tocamos daños materiales.
Sé que lo saben, pero dejen que les diga cómo se murieron todas las personas ese 29 de octubre; desde el primero, arrastrado por el agua desbordada de una rambla del río Magro, a las nueve de la mañana en Benimodo, hasta las decenas que
murieron antes de que la alerta sonase a las ocho y once de la tarde ese día. Murieron dentro de sus coches volviendo del colegio -nadie les dijo que no fueran- o yendo o viniendo de trabajar porque nadie les dijo que no fuesen o volviesen de
trabajar. La decisión quedó al criterio de cada cual. Hubo empresas que les dejaron ir antes a casa y otras que no; unas que les permitieron teletrabajar y otras que no, porque no hubo nadie que les avisara ni les diera directrices. Murieron
dentro de sus casas, en las plantas bajas. ¿Saben quiénes viven en esas casas en los pueblos? Personas mayores, sobre todo, y muchas que no pueden subir escaleras o que viven en la misma casa en la que nacieron. Murieron sin poder subir al piso
de arriba -el que lo tenía-, porque la fuerza del agua impedía abrir las puertas o las derribaba con una fuerza descomunal y los sacaba de allí. Así murió mi padre. Murieron dentro de ascensores que se quedaron parados y se llenaron de agua con
ellos. Murieron en los garajes, tratando de poner a salvo su coche, porque ellos, señorías, no tienen coches oficiales ni choferes ni escoltas. Algunos de ustedes, como políticos, sí; ellos y ellas, no. Murieron intentando salvar a personas
arrastradas por la corriente o siendo arrastrados por la corriente porque no había nadie que les pudiera ayudar. Murieron igual guardias civiles y policías que personas sin formación, que no dudaron en arriesgar su vida y perderla para ayudar a los
demás. Murieron ancianos en residencias de mayores con sus vidas en las manos de auxiliares que tuvieron que decidir a quiénes salvaban y a quiénes condenaban a morir. Esas personas, hoy en día, están devastadas emocionalmente. Murieron parejas
en las que uno podía haberse puesto a salvo pero no quiso dejar al otro, que no se podía mover. Murió una madre que no se separó de su hijo en silla de ruedas. Murieron niños y niñas arrebatados en los brazos de sus padres, que intentaban
mantenerles a salvo.
Algunos de ustedes son de mi tierra. Puede que tengan la desgracia de saber de qué les hablo, pero sinceramente espero que me entiendan, que nos entiendan, sin tener que sentir ese horror que está aquí
(señalándose el corazón) desde que amanece hasta que anochece, mientras estás despierta y también mientras duermes. ¿Pueden imaginar, señorías, que alguna de esas personas fuera familia suya, que fueran sus padres, sus hermanos, sus
sobrinos, sus hijos, amigos, vecinos, conocidos, el repartidor que lleva los paquetes, el panadero que les vendía el pan o la profesora de sus hijos? ¿Se lo imaginan? En un momento me harán preguntas, pero dejen que les haga yo una: ¿qué harían
ustedes? ¿Qué querrían ustedes? ¿Qué le pedirían a la justicia, a los políticos, a los responsables de esas muertes evitables? Pues eso mismo es lo que pedimos nosotros.
Muchísimas gracias por escucharme. [Aplausos de las señoras y los señores diputados de los grupos parlamentarios Mixto (Podemos y Compromís), Euskal Herria Bildu, Junts per Catalunya, Republicano, Plurinacional SUMAR y Socialista].
La señora PRESIDENTA: Gracias a usted, Rosa. Muchas gracias.
Ahora es el turno de los señores portavoces. Saben que tienen cinco minutos para hacer su intervención. Intentemos, por favor, ajustarnos al tiempo; consigámoslo.
Por el Grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra el señor Sánchez Serna.
Cuando quiera, señor Sánchez.
El señor SÁNCHEZ SERNA: Gracias, presidenta.
Buenos días, señora Álvarez.
Creo que hablo en nombre de toda la buena gente de esta Cámara cuando le agradezco no solo su presencia, sino que le agradezco de corazón su testimonio, la valentía, las palabras y la verdad que usted hoy ha dicho aquí.
Todos aquí tendremos seres a los que queremos, seres con los que nos gustaría envejecer, a los que nos gustaría acompañar y cuidar. Son amigos, parejas, hermanas, padres, abuelas. Y a ningún ser humano le debería costar ni siquiera un
poquito imaginar el dolor de quien en un abrir y cerrar de ojos lo pierde todo. Es tanto dolor, tanto sufrimiento, que nada puede compensarlo. Y todo lo que digamos aquí seguramente sea redundante y seguramente esté de más. Pero ese dolor incluso
puedo imaginar que se multiplica cuando sabemos que las vidas se pierden a consecuencia de una negligencia política. ¿Quién sabe cuántas de esas 229 víctimas se podrían haber salvado si hubieran recibido un simple mensaje de móvil a las dos de la
tarde y no a las ocho y once? Lo que podemos hacer desde las instituciones, lo que podemos hacer los representantes de la soberanía popular, es acompañar ese dolor; entenderlo, ponernos a su disposición y demostrarles aquí, en esta comisión, a las
personas que están sufriendo que podemos obtener para ellas verdad, justicia y reparación. Desde las instituciones debemos garantizar que haremos tanto como nos sea posible para poner luz en lo que es ya una noche, hoy y desde hace un año, y que
sabemos que a las familias les parece ahora mismo interminable.
Aquel 29 de octubre la dana segó la vida de 229 personas, pero dejó muchas más víctimas, como vemos aquí: todas las que siguen con el dolor, con la incomprensión de haber perdido a sus seres queridos por una negligencia política. Aquel
desastre, como usted ha dicho, señora Álvarez, no fue solamente un fenómeno meteorológico y, por tanto, inevitable, algo que no se puede controlar. Y esta comisión, por ello, debe también determinar las responsabilidades de los que ignoran los
efectos del cambio climático y no se preparan para ello, los que permitieron la construcción y la especulación en ramblas potencialmente inundables; y, sobre todo, tiene que determinar la actuación negligente del Govern valenciano. Ayer, el
presidente Mazón, efectivamente, presentó su dimisión. En realidad, no la presentó él, no le quedó otra; ha sido toda la sociedad valenciana y han sido especialmente las asociaciones de víctimas las que, con la movilización continua, la presión
social, le han enseñado la puerta. Mazón se fue tarde ayer y se fue de forma indigna; dedicó solo dos minutos a las familias de las víctimas y dieciocho a justificarse y a victimizarse. Pero desde mi formación, desde Podemos, queremos dejar clara
además una cosa: la dimisión de Mazón no basta; hay muchos otros responsables políticos que tienen que caer también y que seguramente, junto con Mazón, tendrán que acabar en la cárcel. De nada sirve que ahora Mazón se vaya y que haya un
intercambio de cromos con VOX para que haya otro president de la Generalitat y que se continúen las mismas políticas de desmantelamiento de los servicios públicos de emergencia, las mismas políticas que niegan el cambio climático y las mismas
políticas de especulación inmobiliaria que permiten construir donde nunca se debería haber construido. Tiempo habrá en esta comisión para analizar todo ello y le prometo que nosotros vamos a hacer todo lo posible, todas las preguntas, para que la
verdad salga a la luz.
Pero hoy no me quiero extender más. El mensaje tiene que estar muy claro, y el mensaje que les queremos decir a las asociaciones de víctimas es que no las vamos a dejar solas, no les vamos a soltar
la mano. Donde estéis vosotras estaremos nosotras, y con vosotros y vosotras estará toda la buena gente -y es mucha- que no quiere olvidar y que sabe que el pueblo valenciano, como dijo una de las afectadas en una entrevista reciente, es
ahora mismo una sociedad en duelo colectivo, pero solo podrá salir de ese duelo si hay verdad, si hay justicia y si hay reparación. Nos tenéis aquí para todo lo que necesitéis. Y os pedimos que seáis exigentes en reclamar aquello que os pertenece:
ayuda, comprensión y, sobre todo, respuestas.
Nada más y, de nuevo, muchas gracias de corazón.
La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Sánchez Serna.
Sería el turno del Grupo Parlamentario Vasco, pero creo que no hay nadie en este momento.
Le tocaría intervenir al Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu.
Señor Otero, tiene la palabra.
El señor OTERO GABIRONDO: Eskerrik asko, mahaiburu andrea.
Buenos días.
Bienvenida, señora Álvarez. Yo quería empezar haciendo mi más sincero agradecimiento por su testimonio, por la valentía de venir a contar su historia y también la historia, aunque sea brevemente, de su padre, Manuel, el Barber. Quisiera
creer también que comprendemos su dolor, aunque nos resulte imposible siquiera arañar la profundidad de este. Y quisiéramos también mostrar nuestra solidaridad con usted, que comparece, y, por extensión, con todas las víctimas y con todas las
afectadas.
Nosotros partimos en esta comisión del convencimiento de que con ustedes se ha cometido una enorme injusticia y no solo eso, sino también una ilegalidad de consecuencias devastadoras. Ustedes tenían derecho -y así lo decía la ley- a ser
informados sobre los riesgos colectivos graves que puedan afectarles y sobre las actuaciones previstas para hacerles frente; y ustedes tenían derecho a recibir información e instrucciones sobre las medidas de seguridad a adoptar y la conducta a
seguir, derecho que, evidentemente, no se ejecutó y provocó destrucción y provocó muertes. Y quería mostrar también el agradecimiento de nuestro grupo por la perseverancia y por la constancia en la búsqueda de la verdad, de la justicia y de la
reparación y en la búsqueda de responsabilidades. Entendemos que esto ha sido algo que ha sido decisivo en la dimisión que vimos ayer del president Mazón, una dimisión indigna, una indignidad que ha sido su constante durante todo este año. Y lo
entendemos como una victoria social y una victoria de su perseverancia.
Nosotros expresamos empatía también como pueblo. Euskal Herria pasó en su día, en 1983, por unas terribles inundaciones -hubo también decenas de personas fallecidas- y sabemos que es un mal trago, terrible, como sociedad, más allá de lo
individual. Y queríamos también dejar clara una diferenciación entre lo que es un fenómeno extremo, como fue la dana, más vinculada tal vez a las causas naturales -aunque esto habría que matizarlo por el cambio climático-, y lo que es una
catástrofe que evidentemente está más vinculada a la gestión del antes, del durante y del después. Quisiéramos que se ponga luz a una gestión -entendemos- negligente -como decía, en el antes, en la prevención, en el durante y también en el
después-, porque entendemos que ha estado llena de ineptitud y de incompetencia, y sobre cuyo detalle se interesará esta comisión. Y pondremos especial atención a lo que en emergencias llamamos esos minutos, esas horas de oro, aquellos momentos en
los que realmente se pueden evitar gran parte de las peores consecuencias. En ese sentido, tenemos una preocupación inmensa por cómo se gestionó la dana en los primeros momentos.
A partir de ahí, queríamos decirle a usted, y también dejarlo claro para las siguientes comparecencias, cuál va a ser el papel de Euskal Herria Bildu en esta comisión. Básicamente, va a ser atenernos al plan de trabajo. Tenemos un plan de
trabajo en el que vamos a recabar muchísima información; van a pasar muchísimas personas, empezando por las víctimas, y a partir de ahí pasarán todo tipo de responsables. Nuestro papel va a ser escuchar los testimonios; nuestro papel va a ser
analizar lo sucedido con rigor; y nuestro papel también va a ser anotar esto y hacernos cargo de las peticiones y de las consecuencias que haya hacia el futuro. Y, por supuesto, cómo no, apoyar las medidas que estén vinculadas a la reconstrucción,
así como otras de índole organizativa, de medios, etcétera. Pero también quería dejar claro para lo que no va a estar Euskal Herria Bildu en esta comisión. Desde luego, no va a estar para decidir por los valencianos y las valencianas, sino más
bien para atender sus peticiones. No va a estar, en ningún caso, ni para fomentar ni para enredarnos en el morbo. Y, desde luego, tampoco vamos a estar para jugar al y tú más, y tú peor. A partir de aquí, les invitamos -ya se ha dicho- a ser
exigentes, a pedir
y a contar el detalle de lo vivido; y a ser completamente exigentes con nosotros para que podamos hacer el trabajo necesario para que en los próximos eventos extremos estemos todos mejor preparados.
Nada más y muchas gracias.
La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Otero.
Pel Grup Parlamentari de Junts per Catalunya, el senyor Cervera té la paraula.
Del Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, el señor Cervera.
El señor CERVERA PINART: Gràcies, presidenta.
Bon dia, senyories.
Moltes gràcies per la seva compareixença i pel seu sentit testimoni. Iniciem avui amb vostè la Comissió d'investigació sobre la gestió de la crisi derivada de la dana d'aquell fatídic 29 d'octubre, d'ara ha fet un any. I des de Junts per
Catalunya ho volem fer un cop més, tenint un sentit record per totes les víctimes i traslladant el nostre escalf a les seves famílies i a totes les persones que es van veure afectades per aquell aiguat.
Aquells dies, nosaltres, des del primer moment, vam intentar fer un seguiment exhaustiu de la crisi desencadenada per la dana, contactant amb institucions amb partits i entitats valencianes per posar-nos a disposició, en aquí articular
iniciatives parlamentàries i altres mecanismes de col·laboració, tal i com requeria aquella situació. Una situació que, un cop més i, per desgràcia, avala aquella dita que la realitat sempre supera la ficció. Les seves paraules així ens ho han
confirmat, però haig de dir-li que jo també en puc donar constància perquè vaig poder viure al costat dels afectats el llarg cap de setmana de l'1 de novembre de l'any passat, ja que formava part del contingent de més de 200 voluntaris de les
agrupacions de defensa catalanes que ens varen desplegar, concretament, al municipi de Picanya, per respondre a aquella situació dantesca. I no parlo d'això per posar en valor el que vam fer nosaltres, sinó que en vull parlar perquè el que vam
rebre allà va ser una lliçó de generositat dels afectats, que malgrat ho havien perdut tot, alguns inclús familiars o persones molt properes, doncs tenien una actitud d'ajuda d'uns vers els altres. I, en aquest sentit, sí que cal agrair i fer un
agraïment als centenars de voluntaris que d'arreu es van mobilitzar aquestes setmanes, però jo volia posar en valor el que va fer la ciutadania de valenciana, els afectats.
Però avui som aquí avui per vostè, per a vostès, per escoltar-los avui i els dies que vindran. Nosaltres hi serem, hi serem per escoltar. Hi serem, per escoltar, per entendre. És veritat que com a grup parlamentari petit a vegades se'ns
farà difícil poder seguir totes les compareixences, però mirarem de fer-ho per saber la veritat que no ens tornarà als morts, però que potser ens ajudarà a fer justícia, i esperem que tots siguem capaços de fer-ho amb una actitud constructiva des
del respecte, que és la manera que segurament ens permetrà fer una lectura correcta del que va passar i del que va fallar. Així que un cop més, mostrant tota la nostra solidaritat amb els afectats per l'aigua, però també, tristament, i ho deia
vostè, per la incapacitat i la manca d'humanitat de massa responsables polítics. Nosaltres serem aquí per, des de Junts, continuar escoltant i treballant perquè la gent a partir d'ara disposi de millors estructures i de millors mecanismes i siguem
capaços de donar una millor resposta davant qualsevol emergència i que mai ningú més hagi de viure el que ha viscut, vostè, el que han viscut vostès, el que ha viscut i viu encara el poble valencià.
Res més. Moltes gràcies i a disposar.
Gracias, presidenta.
Buenos días, señorías.
Muchas gracias por su comparecencia y por su sentido testimonio.
Iniciamos hoy con usted la comisión de investigación sobre la crisis derivada de lo ocurrido el 29 de octubre de ahora hace un año, y desde Junts per Catalunya queremos hacerlo una vez más con un sentido recuerdo hacia todas las víctimas,
trasladándoles el calor a sus familias y a todas las personas que se vieron afectadas por esa riada.
Nosotros, desde el primer día, intentamos hacer un seguimiento exhaustivo de la crisis desencadenada por la dana. Contactamos con instituciones, partidos y entidades valencianas para ponernos a disposición y articular iniciativas
parlamentarias aquí y otros mecanismos de colaboración, tal y como requería esa situación; una situación que, una vez más y por desgracia, avala ese refrán de que la realidad siempre supera a la ficción. Sus palabras así nos lo han confirmado.
Pero debo decirle que yo también puedo dar constancia de ello porque viví al lado de los afectados ese largo fin de semana del 1 de noviembre del año
pasado, porque formaba parte del contingente de más de doscientos voluntarios de las agrupaciones de defensa catalanas que nos desplazamos concretamente a Picaña para responder a aquella situación dantesca. Y no hablo de eso para poner en
valor lo que hicimos nosotros, sino que quiero hablar de ello porque lo que recibimos allí fue una lección de generosidad por parte de los afectados, que, a pesar de que habían perdido todo, algunos incluso a familiares y personas muy cercanas,
mostraban una actitud de ayuda de unos hacia los otros. En este sentido, hacemos un agradecimiento a los cientos de voluntarios que se movilizaron esas semanas por todas partes. Yo quería poner en valor lo que hizo sobre todo la ciudadanía
valenciana, los afectados.
Pero hoy no estamos aquí para eso; estamos aquí por usted, por ustedes, para escucharles hoy y los días que vengan. Estaremos ahí para escuchar, para entender. Es verdad que, como grupo parlamentario pequeño que somos, a veces nos va a
resultar difícil seguir todas las comparecencias, pero intentaremos hacerlo. Lo intentaremos para conocer la verdad, que no nos va a devolver a los muertos, pero quizás sí que nos ayude a hacer justicia. Y esperamos que todos seamos capaces de
hacerlo con una actitud constructiva, desde el respeto, que es la forma que sin duda nos va a permitir hacer una lectura correcta de lo que sucedió y de lo que falló. Así que una vez más, mostrando toda nuestra solidaridad hacia los afectados por
el agua, pero también y tristemente, como decía usted, por la incapacidad y la falta de humanidad de demasiados responsables políticos, nosotros estaremos aquí para que desde Junts podamos seguir escuchando y trabajando para que a partir de ahora la
gente cuente con mejores estructuras y mejores mecanismos, y para que seamos capaces de dar una respuesta mejor a cualquier emergencia y que nunca nadie más tenga que vivir lo que ha vivido usted, lo que han vivido ustedes y lo que han vivido y vive
aún el pueblo valenciano.
Nada más. Muchas gracias y a disponer.
La señora PRESIDENTA: Gràcies.
És el torn ara del Grup Parlamentari Replicà.
El senyor Rufián té la paraula.
Gracias.
Es el turno ahora del Grupo Parlamentario Republicano.
El señor Rufián tiene la palabra.
El señor RUFIÁN ROMERO: Muchas gracias, presidenta.
Buenos días.
Buenos días, señora Álvarez, y bienvenida al Congreso de los Diputados. Tendremos poco tiempo hoy para hablar -de hecho, no es el día para hablar, al menos nosotros y nosotras, es el día para escuchar-, pero sí me gustaría decir alguna
cosa.
Yo llevo diez años aquí, creo que he asistido a todas las comisiones de investigación que se han hecho en estos diez años, todas ellas vinculadas con las malas praxis de un partido político muy determinado, y siempre pasan dos cosas. La
primera -seguramente se diga hoy mismo- es que precisamente los representantes de ese partido político responsable de malas praxis -estoy siendo muy generoso- acaban diciendo lo mismo: No politicemos, no hay que hablar de política. Es una trampa.
Primero, porque todo es política. Para empezar, es política quedarte o no en la sobremesa, en un reservado de un restaurante, mientras tu gente se ahoga. Eso es política, ¿o no?. O irte a un centro de control y, por ejemplo, dar una orden a tenor
de la información que tenías desde la mañana para intentar salvar a tu gente. Su propio padre murió exactamente dieciséis minutos antes de que sonara una alarma. Seguramente, la alarma le sonó en su móvil demasiado tarde. Eso es política. Así
que rehúyan, desconfíen de quien les diga: No politicemos. Y la segunda es la criminalización de las víctimas. Eso también lo harán. Le pasó a una tal Pilar Manjón de forma salvaje y miserable en el 11M; y les pasó a las víctimas del accidente
del tren Alvia, en Galicia, también otra comisión de investigación que se hizo en este Congreso. Todas esas criminalizaciones las ha hecho el mismo partido político: deshumanizar a las víctimas e intentar vincularlas con partidos políticos que,
evidentemente, no son el suyo. Les aviso que eso pasará. Seguramente ya lo saben, seguramente ya lo están sufriendo. Esas dos cosas pasarán, y yo le doy mi palabra de que intentaremos, desde mi grupo parlamentario, denunciarlo y señalarlo y
-permítame- ayudarles.
No sé si usted hoy quiere contestar preguntas o no, o ustedes quieren contestar preguntas o no, pero yo sí tengo dos, por si tiene a bien contestarlas. La primera es qué necesitan, qué necesitan más allá de
las buenas palabras, del todo hermoso y bonito y del aquí estamos para lo que sea. No, no. ¿Qué necesitan concretamente? ¿Qué necesitan que preguntemos concretamente a los responsables? Porque esto tiene nombre y apellidos, lo que
sucedió tiene nombre y apellidos. Que llovió en un solo día más que en años, sí, es cierto. También el cambio climático tiene responsables, la emergencia climática tiene responsables. Pero a nadie se le escapa que hay responsabilidades incluso
homicidas y penales en todo esto. Y la segunda pregunta que le tengo que hacer es cómo calificaría la actuación del Govern, de la Generalitat Valenciana, desde el minuto uno o minuto cero, desde el segundo pacharán del señor Mazón en El Ventorro,
hasta el día de hoy; desde su dimisión, desde su discurso miserable, hasta presentarse en un funeral en el que la gente y los familiares le pedían que no se presentara, como si fuera un psicópata. Esa es la pregunta que tengo que hacer.
Nada más. A partir de aquí -repito-, intentaremos ayudarles y estar a su lado, pero de verdad, incluso incomodando. Nosotros incomodaremos, ¿eh?, y sabemos el coste de esto. Yo me lo sé de memoria. El coste de esto -ya les adelanto que
a ustedes también les pasará- son artículos de periodistas supuestamente imparciales diciendo que somos unos salvajes, que estamos aquí haciendo un espectáculo, que esto es un circo, que todo es política... Bueno, pues si ese es el coste,
bienvenido sea.
Muchas gracias.
La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Rufián.
Té la paraula ara, pel Grup Parlamentari Plurinacional SUMAR, el senyor Alberto Ibáñez.
Tiene la palabra ahora, por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, el señor Alberto Ibáñez.
El señor IBÁÑEZ MEZQUITA: Moltes gràcies presidenta.
Moltes gràcies, senyora Álvarez Rosa.
En primer lloc, l'acompanyem en el sentiment i li demanem honestament perdó. No entenem tampoc que comparega ací primer a les Corts Valencianes, on puga explicar el cas explicat hui.
I començaré amb un prec que quan menges arròs al forn, que és millor que la paella, penses que el barber se sent molt orgullós de que salvares a la seua neta. I crec que això és el primer que has de pensar que, efectivament, aquell dia,
mentre qui dirigia l'emergència, que era el president de la Generalitat, no estava on havia d'estar. Se van evitar algunes poques morts o moltes morts perquè va haver mares que vau tindre instint de salvar les vostres filles, que va haver fills que
se la van jugar salvant els seus pares, entre altres coses perquè els que som d'allà sabem molt bé què passa quan plou. I Raimon ho explicava, però també diu Raimon, que hem de dir 'prou' i que nosaltres no som d'eixe món.
Muchas gracias, presidenta.
Muchas gracias, señora Álvarez, Rosa. En primer lugar, la acompañamos en el sentimiento y le pedimos perdón honestamente. No entendemos tampoco que no comparezcan en las Cortes Valencianas, donde puedan explicar.
Empezaré con un ruego: que cuando comas arroz al horno, que es mejor que la paella, pienses que el Barber se siente muy orgulloso de que salvaras a su nieta. Creo que eso es lo primero que tienes que pensar, que efectivamente aquel día,
mientras quien dirigía la emergencia, que era el presidente de la Generalitat, no estaba donde tenía que estar, se evitaron algunas pocas muertes o muchas muertes porque hubo madres que tuvisteis el instinto de salvar a vuestras hijas, porque hubo
hijos que se la jugaron salvando a sus padres, entre otras cosas porque los que somos de allí sabemos muy bien qué pasa cuando llueve. Raimon lo explicaba, pero también decía que tenemos que decir prou, basta, y que nosotros no somos de ese mundo.
Tristemente, esa mañana el señor Mazón no cambió su agenda. Pero es que la embajada de Japón envió un correo electrónico, disponiendo de la misma información que el señor Mazón, y avisó a sus compatriotas de que fueran con cuidado. Esa
misma mañana, la rectora de la Universitat de València mandó un correo y advirtió a sus trabajadores y a sus alumnos de que no se jugaran la vida. Ese mismo mediodía, el president de la diputación dijo que era mejor irse a casa. Toda esa mañana,
la televisión pública emitía imágenes espeluznantes que advertían de lo que estaba pasando y la consecuencia de esto ha sido que el Partido Popular y VOX han quitado la dirección meteorológica de la televisión pública para que, si vuelve a haber una
dana, no haya imágenes que les contradigan desde el primer momento. Efectivamente, os lo van a poner difícil. Y lo más duro no es solamente saber que tu padre no hubiera muerto. Aparte, en tu intervención has dicho una cosa que creo que es muy
importante para dirimir las responsabilidades políticas,
pero quizá también las penales: que si Manuel, cuando vio lo que llovía, empezó a prepararse y puso tablones en las puertas, incluso tiempo atrás construyó un poco de altura -has contado-, no es normal que todo el Consell continuara con su
agenda. Porque aquí no solamente el señor Mazón estuvo en El Ventorro, sino que el resto continuó con su vida como si no ocurriera nada, y eso solamente puede pasar por tres cuestiones. La primera, porque no conocen el país que gobiernan, lo cual
es grave. La segunda, porque tenían la presión de la patronal turística de salvar los beneficios del puente de Todos los Santos. Esto es muy grave. Y la tercera, que es compatible con la primera y la segunda, es que les daba exactamente igual
porque ellos tenían otras cosas que hacer. Ayer, la periodista Vilaplana explicó delante de la jueza que no solo estuvo cuatro horas comiendo, de sobretaula, donde le llamaron desde el CECOPI, donde tenía la información desde el CECOPI, sino que
cuando terminó la comida tuvo tiempo para irse paseando a hablar del Llevant sin prisa. Y no lo digo yo, lo dice la persona que le acompañaba ese fatídico día.
Así que queremos acompañarlos en su dolor y pedirles disculpas por si cuando nosotros gobernamos hace años tampoco hicimos todo lo que se podía en una situación compleja. Pero sobre todo quiero decirles que estamos aquí para que se sepa la
verdad, se haga justicia y se pueda reparar el daño que se ha hecho a las víctimas; a las familias de las víctimas mortales, a las familias de las víctimas que tienen discapacidades heredadas de la dana de por vida y a aquellos que lo perdieron
todo. Estamos a su disposición, y le hago una sola pregunta: ¿qué espera usted del Gobierno de la Generalitat?
Moltes gràcies.
La señora PRESIDENTA: Gràcies, señor Ibáñez.
Es el turno del Grupo Parlamentario VOX.
Tiene la palabra el señor Gil Lázaro.
El señor GIL LÁZARO: Muchas gracias, señora presidenta.
Quiero comenzar, desde luego, expresándole nuestro más profundo respeto por la trágica pérdida que usted ha vivido en su familia y por la dramática experiencia que vivió y que continúa usted viviendo, tal y como nos ha relatado. Yo creo que
el recuerdo de las víctimas debe ser la principal motivación para que esta comisión de investigación sea útil para definir propuestas que impidan que una tragedia similar vuelva a producirse; y así lo ha dicho usted misma.
Para que usted conozca de primera mano la posición de mi grupo y nadie la engañe, la posición de mi grupo en esta Cámara -le diré que nosotros hemos dicho, lo he dicho yo mismo desde la tribuna en el Pleno ya en varias ocasiones- es que la
reacción del Gobierno autonómico fue errónea, tardía e incompetente y que por eso es responsable. Pero he dicho que también es responsable el Gobierno de España, que abandonó a los valencianos a su suerte por un miserable cálculo político de signo
partidista.
Usted ha hablado de verdad, justicia y reparación, y compartimos absolutamente esa línea de orientación de lo que deben ser no solamente los trabajos de esta comisión, sino la reflexión del conjunto de la sociedad valenciana, pero hacer
justicia es determinar objetivamente las responsabilidades de cada cual y existe una comisión de investigación en las Cortes Valencianas que, a juicio de mi grupo, debe preferentemente analizar las responsabilidades de la Administración autonómica y
esta comisión de investigación, por su propia naturaleza, a juicio de mi grupo, debe determinar fundamentalmente las responsabilidades del Gobierno de España, que existen.
Cuántas víctimas se hubieran salvado si la alerta hubiera llegado a tiempo. Sí, cuántas víctimas se hubieran salvado si, efectivamente, la alerta hubiera llegado a tiempo. Pero cuántas se hubieran salvado también si las presas de
laminación y obras de canalización del barranco del Poyo hubieran estado hechas, que no se hicieron y fueron definitivamente desechadas en 2021 porque el Ministerio para la Transición Ecológica, encabezado por la señora Teresa Ribera, las desechó
literalmente por considerarlas incompatibles con la ley de huerta, aprobada por el Consell socialista de Ximo Puig y Compromís en 2018; y porque además manifestaba el ministerio que el coste de esas obras -200 millones de euros- era demasiado caro
para el beneficio a obtener -así se decía literalmente en el documento-, cuando el beneficio a obtener, señora Álvarez -coincidirá conmigo-, no era ni más ni menos que preservar la seguridad y la vida de las personas y de sus bienes. ¿Y qué le
parece que un año después sigan sin comenzar esas obras y que los valencianos, especialmente los que vivieron en la zona cero de la tragedia, miren con pavor el cielo cuando este se encapota precisamente porque esas obras no están?
Y aprovechando la pregunta del señor Rufián, que le ha preguntado directamente cuál cree que es la responsabilidad de la Administración autonómica, yo le pregunto: ¿cómo calificaría usted la actuación del Gobierno de España? ¿Cree que
existe esa responsabilidad del Gobierno de España antes, durante y
después de la catástrofe? ¿Qué sintió usted cuando escuchó frases como 'si quieren ayuda que la pidan' o 'el Ejército no está para todo'? ¿Por qué cree usted que el presidente del Gobierno no ha pisado las zonas afectadas después de lo
ocurrido en Paiporta y su único contacto con las víctimas en este año haya sido reunirse una vez con representantes de algunas asociaciones de víctimas a puerta cerrada en la Delegación del Gobierno? ¿Por qué cree usted que una parte de las
asociaciones de las víctimas no está haciendo énfasis en la responsabilidad del Gobierno en lo sucedido, que la tiene, igual que la tiene la Administración autonómica, sobre la que sí se está haciendo ese énfasis?
Tendría muchas más cosas que preguntarle, pero agoto mi tiempo. Naturalmente, señora Álvarez, mis preguntas lo son en función de que en este turno tengo que hacérselas, pero entenderé perfectamente, y no se lo reprocharé, que no las
conteste o que no conteste a alguna de ellas.
Y para concluir, el próximo lunes están citados en la comisión de investigación de las Cortes Valencianas el presidente del Gobierno y varios de sus ministros. Su comparecencia es voluntaria, pero ¿cree usted que deben voluntariamente
comparecer?
Nada más y muchas gracias.
La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Gil Lázaro.
Es el turno ahora del Grupo Parlamentario Socialista.
Tè la paraula el senyor Soler.
El señor SOLER MUR: Buenos días, señora presidenta.
Señora Álvarez, en primer lugar, gracias por estar aquí. Gracias a usted y también a las personas que van a comparecer a lo largo de estos días para relatar, para expresar su experiencia, su visión y sus exigencias a la Administración ante
un suceso profundamente doloroso personalmente, ante el que quiero expresarle mi respaldo, el respaldo del Grupo Socialista, nuestro acompañamiento y nuestra sincera voluntad de ayudar.
Este no es un asunto más de los que tratamos en el Congreso. Aquí se ha producido la pérdida de vidas humanas, como la de su padre, Manuel, a consecuencia de la nefasta gestión de los efectos de un fenómeno atmosférico. La gran cantidad de
agua caída el 29 de octubre no fue evitable, pero sus consecuencias sí que lo fueron. Y por ello el Congreso inicia hoy esta comisión de investigación, con el objetivo de identificar las responsabilidades de las autoridades competentes, de evaluar
la asignación de los recursos y, sobre todo, la información que se dio y la que no se dio a los vecinos afectados.
Vamos a analizar minuciosamente los protocolos de comunicación y el uso que se hizo de ellos. Debemos ser capaces de responder a las preguntas: ¿por qué se avisó tan tarde?, ¿por qué se avisó tan mal? ¿Qué hacía el primer valenciano, el
que tenía la mayor responsabilidad y posibilidad de actuar, él y todo su equipo, mientras las personas a las que se debía se estaban ahogando? Vamos a evaluar el nivel de coordinación y eficiencia de los dispositivos de emergencia. Hay que revisar
también el estado de las infraestructuras y ver si las mejoras necesarias están en marcha. Vamos a hacer comparecer, para que respondan a nuestras preguntas, a todos los responsables políticos y técnicos directamente implicados en la gestión de la
emergencia. Y requeriremos toda la documentación necesaria para poder aproximarnos, con el mayor rigor y objetividad, a todo lo acontecido, alejándonos de aseveraciones y manifestaciones apresuradas o poco fundamentadas como las que a veces
escuchamos. Trataremos de dar respuesta a estos interrogantes y evaluaremos el desarrollo del proceso de reconstrucción, tanto en el ámbito personal y familiar como en el de los municipios que quedaron devastados. Finalmente, realizaremos un
dictamen final con todas las conclusiones fruto del trabajo del próximo año, que esperamos que pueda ser útil para conocer lo ocurrido y para que esto nunca vuelva a pasar. Para todo ello, lo primero, señora Álvarez, era darle voz a usted y a las
representantes y los representantes de todas las familias, a todas las víctimas, a quienes han sufrido y sufren la pérdida de un ser querido, a quienes han vivido la tragedia en primera persona, a quienes padecen la impotencia, la rabia, la
frustración de no obtener una respuesta concreta y sincera de por qué se actuó con tanta negligencia y se ha mantenido esa falta de humanidad. Es nuestro deber darles voz y es nuestra obligación darles una respuesta.
La diferencia entre la desgracia y la injusticia es que la primera es la que se produce por fenómenos cuyos efectos son incontrolables. En la segunda, en la injusticia, media la negligencia o la mala fe. Aquí estamos ante una injusticia
con un resultado letal y nos interpela a todos a alzarnos ante ella y exigir la máxima responsabilidad. Es, por tanto, el momento de la verdad, de la justicia y de, en aquello que todavía hoy es posible, la reparación.
Muchas gracias.
La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Soler.
Cierra el turno de intervenciones el Grupo Parlamentario Popular.
Señor Sánchez Pérez, tiene la palabra.
El señor SÁNCHEZ PÉREZ: Muchas gracias, señora presidenta.
Rosa, sus palabras nos han conmocionado a todos. Desde el mayor de los respetos y solidarizándonos con su dolor, desde el Grupo Parlamentario Popular quiero decirle que la vamos a acompañar.
Mis primeras palabras son de recuerdo, por supuesto, para las víctimas, para las familias, para tantas personas que han perdido tanto; de solidaridad y de compromiso. No hay condolencias, por sentidas que sean, como estas, que puedan
suplir el vacío que deja una pérdida ni discursos que puedan aplacar el dolor que tienen ustedes, pero sí hay algo que podemos y debemos hacer los responsables públicos, que es ofrecerles la búsqueda de la verdad, y el Grupo Parlamentario Popular lo
va a hacer con respeto y compromiso. Lo vamos a hacer en el marco de esta comisión de investigación, que tiene por objeto investigar y analizar cuál fue la respuesta que dio el Gobierno de España a la crisis de la dana, al día de la dana y a lo que
llevó a que se produjese una riada como la que se produjo el día 29 de octubre.
Con su permiso, quisiera referirme a muchas víctimas que no están asociadas, a muchas víctimas cuyo silencio también tiene que estar representado en las palabras de todos los grupos políticos y que, a buen seguro, aunque no formen parte de
ninguna asociación, forman parte del sentimiento, de las palabras que hoy has expresado aquí.
Lo ocurrido aquel 29 de octubre del pasado año marcó, sin duda, un antes y un después en la historia de nuestra tierra, de nuestra comunidad, pero también un punto de inflexión, un antes y un después en la vida de muchísimas personas, como
es su caso. La dana arrasó vidas, familias y una parte importante de nuestro territorio, que ya no volverá a ser como antes. Nosotros, el Grupo Parlamentario Popular, esperamos que jamás nada nos haga olvidar lo que pasó el día 29 del año pasado,
porque los pueblos que olvidan su pasado están condenados a repetirlo, y tenemos una lección muy importante que aprender de lo que ocurrió; tenemos que aprender de lo que ocurrió antes, de lo que ocurrió durante y de lo que está ocurriendo meses
después.
La dana nos demostró de forma trágica que la naturaleza en estas tierras en las que nosotros vivimos puede ser inmisericorde con la vida de las personas, y no podemos ignorar estas circunstancias. No podemos seguir ignorando la importancia
que tienen las infraestructuras de defensa de la población. No podemos seguir ignorando que es necesario poner al servicio de los ciudadanos toda la tecnología y todos los recursos para que algo así no vuelva a suceder. Hoy nos preguntamos si
ahora estamos más seguros en nuestra tierra que hace un año, y vemos con preocupación que quizás se podría haber hecho mucho más durante este año. Pueblos como el suyo, como Catarroja, Paiporta, Letur y otros muchos fueron golpeados con una fuerza
de una magnitud que no se recuerda, y es imposible no sentir indignación, dolor y deber moral; deber moral por parte de todas las Administraciones sin excepción, de absolutamente todas las Administraciones. Y es imposible que no hablemos de
soluciones. Quizás las soluciones no puedan acabar con su dolor -no lo van a hacer-, pero sí por lo menos pueden abrir un periodo de esperanza para que no vuelva a producirse algo así. El Grupo Parlamentario Popular entiende que es esencial
aprender de la experiencia. Ya sucedió antes con las riadas de 1957, y de ahí surgió el Plan Sur para proteger la ciudad de Valencia.
Señora Álvarez, Rosa, si me lo permites, es muy difícil, tremendamente complejo, convertir palabras en compromisos en estas circunstancias, pero tiene el compromiso del Grupo Parlamentario Popular de que vamos a trabajar en el seno de esta
comisión para buscar la verdad, para dar respuestas, para ofrecer soluciones. Y le pido en nombre de mi grupo, en esta primera intervención en la comisión, que nos permita acompañarles durante todo este camino.
La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Sánchez.
Ahora, la señora Álvarez, si lo considera, dispone de quince minutos para contestar o hacer las aclaraciones que considere pertinentes. Señora Álvarez, cuando quiera.
La señora ÁLVAREZ GIL: Primero voy a leer mi segunda intervención y, como es muy breve, luego contestaré a todas las preguntas que me dé tiempo.
La dana impactó en 75 municipios y afectó a más de 300 000 personas. Produjo daños en 11 000 viviendas y en más de 140 000 vehículos. Quiero reconocer el valor de todas esas personas que lucharon por salvar sus vidas y sus casas, y lo
consiguieron. Afortunadamente lo consiguieron, aunque muchos de
ellos, muchísimos, sufren secuelas físicas y emocionales de las que tardarán en recuperarse. Sé cuánto sufren y hago mío el dolor, por eso quiero acordarme también de ellos en mi intervención de hoy.
La Asociación Víctimas Mortales de la Dana 29-O representa en este momento a más de 90 familias y trabaja de forma conjunta con el resto de los colectivos que a día de hoy luchan para que no se nos olvide, para que no se nos invisibilice,
para que no se nos convierta en lo que no somos. No somos víctimas de una catástrofe natural, sino de una gestión catastrófica. No somos científicos, pero sabemos que en la ciencia está la respuesta para que lo que nos pasó no vuelva a pasar. No
somos politólogos, pero sabemos que somos algo más que un dato en un estudio demoscópico que hable de intenciones de voto. Nuestras vidas no pueden estar en juego por intereses políticos. Nuestra protección, nuestra supervivencia no puede depender
de las encuestas, del desgaste de un político, de los intereses partidistas, del odio que eso genera y que se vierte en algunos medios de comunicación y en las redes sociales. No somos políticos ni estamos politizados. Somos ciudadanos que, muy a
nuestro pesar, tenemos que levantar la voz para que, en nuestro caso, nuestros muertos puedan descansar en paz, y no lo podrán hacer mientras sigan en el barro de los cruces de acusaciones, de los políticos encasillados que no reconocen errores ni
culpas ni faltas, que se empeñan en mentir y mantenerse en la mentira, que cambian de versión como el que cambia de camisa. No tenemos detrás ninguna organización, lo que tenemos detrás es memoria y dolor; dolor por lo que nos fue arrebatado y
memoria para saber que ellos y ellas nos dan fuerza para seguir adelante cada día encabezando manifestaciones, haciendo entrevistas, manteniendo viva la vida de quienes la perdieron por culpa de gestores irresponsables. No somos superhéroes ni
superheroínas. Somos personas que han perdido peso, cabello; que ya no pueden dormir ni leer un libro ni disfrutar de la vida; que dedicamos tanto esfuerzo a reivindicar justicia para los que ya no están que a menudo, muy a menudo, sentimos que
estamos perdiéndonos la vida de quienes sí que se quedaron. No somos jueces ni abogados y muchos de nosotros, afortunadamente, no habíamos pisado nunca un juzgado hasta ahora. Para nosotros, Nuria Ruiz Tobarra es la primera jueza que conocemos.
Es una suerte que quiero poner en valor aquí, en este lugar, en sede parlamentaria; es una suerte que tengamos enfrente a una persona como ella, que hace la instrucción de forma minuciosa, rigurosa y empática, señorías. Las palabras, los gestos
son importantes; por eso, quiero darle las gracias, también desde aquí, por la instrucción y por la empatía mostrada. Muchos de nosotros no tenemos formación jurídica, pero sabemos que la justicia tiene que actuar sobre los responsables, porque
esa será la única manera de que lo que nos ocurrió no le ocurra a nadie más; de que nunca más estará al frente de ninguna institución un mentiroso; de que nunca más se sitúe en un cargo de responsabilidad una persona que escriba o que diga 'jopé'
cuando le enumeran las consecuencias de las lluvias, a una hora en la que ella sí que podía haber salvado a las personas mayores de las residencias que quedaban bajo su gestión; de que nunca más esté al frente de la comunidad educativa un político
sin la sensibilidad ni la pericia suficiente para ordenar el cese inmediato de la actividad escolar. Me refiero, por supuesto, a Susana Camarero, vicepresidenta y consejera de Servicios Sociales, Igualdad y Vivienda de la Generalitat Valenciana, y
a José Antonio Rovira, conseller de Educación, Cultura, Universidades y Empleo, a quienes responsabilizamos de la gestión que no impidió las muertes en las residencias y en las carreteras, llenas de padres, madres y niños, y de trabajadores de los
centros educativos. ¿Nos devolverá eso a nuestras familias? No, pero si sus actuaciones tienen consecuencias, no se las quitará a nadie más. Les pido su ayuda para que esto no vuelva a ocurrir, porque, si hay una próxima vez, quizá uno de ustedes
ocupe mi lugar. Nosotros no hablamos desde el partidismo, hablamos desde la pérdida, desde el dolor que produce saber que muchas de esas muertes, si no todas, fueron evitables. Confiamos en que esta comisión no sea un trámite más, sino el
principio de algo que cambie de verdad la manera en que se gestionan las emergencias y que se proteja a la gente.
Les agradezco su atención y, sobre todo, su respeto. Les pido que hagan honor a las palabras justicia, responsabilidad y memoria para que ese 29 de octubre no se vuelva a repetir y porque los nuestros, los que no volvieron, merecen al menos
que su muerte sirva para que nadie más tenga que aprender lo que nosotros aprendimos en el peor de los días.
Ahora, lo primero que quiero hacer es agradecer el tono y las palabras de todos los grupos, de los ocho grupos políticos que hoy están representados aquí.
Me preguntaba el señor Rufián qué necesitamos. Evidentemente, mucho más que buenas palabras. Necesitamos apoyo real, que los grupos políticos no tengáis miedo, que no hagáis cálculos electorales para defendernos o no defendernos.
Evidentemente, estamos sufriendo lo que ya me decía de si estamos politizados o no estamos politizados. Evidentemente, la política es todo; lo que no es todo es el partidismo.
Yo, que he estudiado trabajo social, que conozco los movimientos sociales, sé que las decisiones políticas cambian el devenir de nuestra vida, con lo cual hablar mal de la política es hacer un flaco favor a la democracia. Por lo tanto,
necesitamos ayuda real, no solamente buenas palabras.
¿Cómo calificaría al Govern de la Generalitat Valenciana desde el minuto uno hasta su dimisión, desde el minuto uno en que ocurrió? A ver, las cosas no ocurrieron el día 29, ocurrieron el 28 y el 27, porque la AEMET estaba dando avisos. De
hecho, yo hablé con mi padre, en mi casa, el día 27, domingo, que era el día que habían cambiado la hora. Nunca olvidaré ese día. El día 28 lo tengo en blanco, porque era un día tan anodino que no consigo recordarlo, por mucha sesión psicológica
que hago, ya que no querría perderme ni un minuto de los últimos días de mi padre. ¿Cómo lo describo con palabras educadas? Pues lo describo como infame. Han intentado decir que estamos instrumentalizados. Tener criterio propio, radiografiar un
hecho no es estar politizados o no es formar parte de ningún partido, sino eso: tener criterio propio. Somos ciudadanos, ciudadanas de primera, de un mundo de primera, de un país de primera, y solamente faltaría que nos arrebataran tener nuestro
criterio. No lo voy a permitir. Mis padres me educaron para ser una mujer valiente que tomara decisiones propias, y eso es lo que he hecho. Desde el momento en que encontré a mi padre, tenía clarísimo que mi padre no había muerto, que lo habían
asesinado, e hice lo que pensaba que querría mi padre: ponerme al frente de una lucha. Y esta lucha no ha hecho nada más que empezar. Y me da igual que me digan que si soy de esto, que si soy de aquello; no soy de nadie, soy el fruto del dolor.
También querría decir que ayer se marchó de la peor manera posible. No puedo entenderlo. Ayer estuve viendo un rato -cuando llegamos al hotel, de noche- un programa de televisión donde había contertulios de todo el espectro político, y
todo el mundo estaba de acuerdo: había maneras muy elegantes de irse y eligió la peor. Eligió no nombrar a las 229 víctimas. Eligió victimizarse; el victimario eligió victimizarse. Comprometió a la Corona diciendo que estaban de su lado. No;
en el momento en que la Corona estuvo de acuerdo en que no estuviera en esa recepción privada, si ya no estaba acabado, acabó de estarlo. El día del funeral, primero se lo pedimos; luego se lo exigimos, que no estuviera. No nos han escuchado;
nos han menospreciado. La sociedad civil, como él nos dijo el día 22 de septiembre. No, no somos sociedad civil, somos mucho más: somos familias organizadas; somos familias dolientes -dolentes, como se llama en la nostra terra-.
Bueno, paso a otra pregunta. Me ha preguntado el señor Gil Lázaro -compartimos apellido; usted de primero, yo de segundo- qué me parecen las obras que están por realizar. Pues, evidentemente, me parece que se tendrían que haber realizado.
He hablado con muchísimos expertos. Podía haberle hecho un listado. No sé si lo llevo por aquí, porque lo he comentado en otro foro con las familias porque vamos a hacer mesas de expertos. Los expertos, también, cada uno tiene sus ideas. La ley
de huerta no ha tenido nada que ver con todo esto. Por cierto, en nuestra zona, l'Horta Sud, solamente queda sud, porque de huerta prácticamente no queda nada. Creo que el señor Sánchez Pérez es valenciano. Si conoce la comarca de l'Horta Sud, me
dará la razón, solamente queda sud. Los expertos con los que hemos tratado -ingenieros de caminos, canales y puertos, biólogos... bueno, de todo tipo- dicen que todas las obras, esas obras famosas que estaban metidas en el cajón del año 2021 y de
años y años atrás, de otras legislaturas, de otros colores políticos -no voy a entrar-, no hubieran servido más que para paliar mínimamente, porque... -no me acuerdo ahora cómo se llama el término- ... el tiempo de retorno no tenía nada que ver
con lo que sucedió ese día. Pero es que era tan fácil, tan fácil avisar. Es que no estamos pidiendo que fueran a Marte o a Júpiter y volvieran, no, estamos hablando de un aviso a tiempo; un aviso no el 29, sino el 28 o el 27, como sucedió con la
dana de 2019 en la Vega Baja. ¿Que era otro partido político? Es que nos da igual. Es que nosotros estamos hablando del cap del Consell. Nos da igual que se llame Ximo Puig, que Carlos Mazón, o el siguiente, se llame Pérez Llorca o María José
Catalá. Nos da exactamente igual cómo se llame el cap del Consell, unos tendrán unas preferencias, otros tendrán otras. Nos da igual porque en nuestra asociación hay familias.... Por cierto, las familias que les han votado a ustedes (dirigiéndose
a las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso) están muchísimo peor que los que no les han votado. También hay que decirlo.
Me preguntan cómo calificaría la actuación del Gobierno de España en relación con las muertes. La calificaría como que no han tenido absolutamente nada que ver. Porque, ya le digo, respecto a lo que pasó los días siguientes cada uno tendrá
su opinión, todo es mejorable, evidentemente; espero que aquí también se tomen las medidas oportunas para que todo eso mejore. Eso lo hemos tratado en Bruselas: no puede haber distintas interpretaciones de quién tiene que pedir el nivel 3 y
demás. De todas maneras,
ayer, en su intervención, el señor Carlos Mazón dijo que no pidió el nivel 3 porque el líder de su partido le dijo que no lo solicitara. Tendría que aclarar por qué dijo eso.
No recuerdo si el señor Sánchez Pérez me ha hecho alguna pregunta, pero sí que ha hablado de las infraestructuras necesarias y del Plan Sur de Valencia. El Plan Sur de Valencia salvó a Valencia, pero nos ha condenado a l'Horta Sud, como
muchísimos de los expertos con los que hemos tratado nos han hecho saber.
Y, una vez más, quería agradecer el tono y la predisposición de todos ustedes a ponerse a nuestra disposición. Espero que esa predisposición sea real y no cara a las cámaras que hoy están aquí. Espero que se pongan en contacto conmigo.
Yo, el viernes 14 de marzo estuve en Génova. Por cierto, no nos dejaron acceder. Cuando salimos teníamos catorce antidisturbios y éramos once personas. Quise facilitarle el teléfono al señor Feijóo. No se ha puesto en contacto conmigo. Solo
espero que cualquier partido político -nos da exactamente igual, porque en nuestra asociación hay personas de todo el espectro político y nos gustaría tratar con todos ustedes- se ponga en contacto. Si cualquier periodista, cualquiera, hasta de
Japón, se ha puesto en contacto conmigo, no creo que sea tan difícil acceder a mi teléfono.
Ahora sí, muchísimas gracias, señora presidenta; muchísimas gracias a la Mesa; muchísimas gracias, señorías. [Aplausos de las señoras y los señores diputados de los grupos parlamentarios Mixto (Podemos y Compromís), Euskal Herria Bildu,
Junts per Catalunya, Republicano, Plurinacional SUMAR y Socialista].
La señora PRESIDENTA: Gràcies, senyora Álvarez pel seu testimoni. Moltíssimes gràcies i molt d'ànim.
Anem a acomiadar a la senyora Álvarez i donarem la benvinguda al següent compareixent.
Gracias, señora Álvarez, por su testimonio. Muchísimas gracias y mucho ánimo.
Vamos a despedir a la señora Álvarez y luego daremos la bienvenida al siguiente compareciente. (Pausa).
- DE LA SEÑORA GIL SÁNCHEZ. POR ACUERDO DE LA COMISIÓN DE INVESTIGACIÓN SOBRE LA GESTIÓN DE LA CRISIS DERIVADA DE LA DANA QUE TUVO LUGAR EL 29 DE OCTUBRE DE 2024, ASÍ COMO PARA EL ESTUDIO Y PROPUESTA DE MEDIDAS DE MEJORA DESTINADAS A PALIAR
LOS EFECTOS DE ESTOS FENÓMENOS ADVERSOS EN EL FUTURO. (Número de expediente 219/000493).
La señora PRESIDENTA: Continuamos con la comisión. Ya saben que la premisa es que tengo que leer cada vez que, al tratarse de una comparecencia sujeta a lo dispuesto en la Ley Orgánica 5/1984, se ha trasladado a la compareciente la
posibilidad de poder comparecer acompañada de la persona que designe para asistirla. Asimismo, esta Presidencia manifiesta expresamente su voluntad de salvaguardar los derechos de la compareciente reconocidos en el artículo 1.2 de la citada ley
orgánica. Le recuerdo igualmente la obligación contenida en el artículo 502.3 del Código Penal de no faltar a la verdad en su testimonio.
En virtud del acuerdo adoptado por la Mesa de la comisión, las comparecencias saben que seguirán el formato de quince minutos de intervención inicial de la compareciente, que hará el uso que considere, y cinco minutos por cada grupo
parlamentario. Y cerrará la compareciente con otros quince minutos.
Les recuerdo que el objeto de la comisión, tal y como se aprobó en el acuerdo del Pleno de la Cámara de 13 de marzo de 2025, es el expresado en su requerimiento de comparecencia.
Señora Gil, tiene usted la palabra por quince minutos.
La señora GIL SÁNCHEZ: Buenos días, señora presidenta, señoras y señores miembros de la comisión, señoras y señores diputados.
Comparezco hoy para exponer, con claridad y con la mayor responsabilidad, los hechos y las consecuencias derivadas de una nula gestión de la dana del 29 de octubre del 2024, que afectó gravemente a nuestra comunidad, la Comunidad Valenciana.
Era necesario para comprender la magnitud de este desastre político y humano contar con la voz de quienes más lo sufrimos: los familiares de las víctimas mortales, de las personas indefensas, que se vieron sorprendidas por la falta de previsión y
de alarma ante unas condiciones climatológicas sin precedentes. Me llamo Carmina y comparezco hoy en nombre de mi familia (se emociona y no puede seguir hablando) y de muchas otras que padecieron la pérdida de quienes fueron abandonados a su suerte
mientras las instituciones que debían protegerlos miraban hacia otro lado.
Ese fatídico día hace ahora un año, Rosa, mi suegra, falleció (se vuelve a emocionar) y lo hizo de una manera que no merecía. Rosa vivió una vida como cualquiera de su tiempo, con sus momentos felices, otros no tanto, pero siempre salió
adelante con valentía (rompe a llorar) y junto a su familia. Era alegre, amigable y cariñosa y profundamente enamorada de los suyos; orgullosa de sus hijos, de su hija, de su yerno y de sus nueras; adoraba a sus nietos y a sus nietas, y se
derretía con sus bisnietos y sus bisnietas. Rosa tenía 92 años y un excelente estado físico y mental para su edad. Era feliz y vivía en un entorno idílico, rodeada de amigos y amigas en un centro de mayores de Picanya, un recinto cerrado con
treinta y una casitas, todas plantas bajas, diseñadas para personas mayores con una independencia funcional, quiero decir que se valían perfectamente por sí mismas; un centro perteneciente a la Generalitat Valenciana, a la que todos ellos le
pagaban un alquiler. En el mismo recinto disponían de un centro de día también gestionado por la Generalitat, un centro construido en primera línea del Barranco del Poyo.
Lo ocurrido aquel día no fue únicamente consecuencia de un fenómeno climatológico, fue el reflejo de una cadena de errores humanos, técnicos y políticos. Falló la planificación, falló la coordinación, falló la respuesta y, sobre todo, falló
la responsabilidad de un Gobierno autonómico, cuya acción tardía y desorganizada costó sufrimiento y 229 vidas. La dana no fue una sorpresa, los servicios meteorológicos habían emitido avisos con antelación suficiente para activar los protocolos de
prevención; sin embargo, las medidas de emergencia se activaron tarde y de manera incompleta. La gestión de un evento meteorológico de esta magnitud comienza mucho antes de que caigan las primeras gotas, la prevención es fundamental, debió
iniciarse uno o incluso dos días antes. Los servicios esenciales, como el centro de día de Picanya, donde vivía Rosa junto a los habitantes de otras treinta casas, debieron aplicar sus propios planes internos de emergencia, asegurar la integridad
de los usuarios, revisar los accesos y los suministros, coordinar con los servicios de Protección Civil la posibilidad de trasladarlos y mantener contacto con los familiares. Los responsables de coordinar la respuesta en la provincia no asumieron
el liderazgo que les correspondía, las órdenes llegaron tarde, las comunicaciones se colapsaron y las autoridades locales quedaron en muchos casos sin orientación y sin recursos. Mientras los mapas meteorológicos mostraban lluvias torrenciales, la
institución tardó horas decisivas en emitir una alarma oficial, una alarma que llegó tarde y con información errónea. La población no recibió instrucciones claras para poder autoprotegerse, ni un apoyo logístico en tiempo ni en forma.
La dana fue un fenómeno natural, pero la catástrofe social y humana que desencadenó fue consecuencia de la improvisación y de la inacción política. El principio básico de la gestión de emergencias es la prevención, la anticipación y la
coordinación, y en este caso hubo negligencia, una negligencia evidente. La competencia en situaciones de emergencia en la comunidad autónoma está claramente definida en nuestros estatutos de autonomía. A pesar de los avisos meteorológicos, no se
convocaron los comités con la antelación necesaria, tampoco se reforzaron los servicios de atención social a tiempo ni se aseguraron los recursos materiales en las zonas más vulnerables. El Gobierno autonómico optó por esperar, confiando en que la
situación no sería grave o en quién sabe qué. Esa decisión política tomada por omisión tuvo consecuencias dramáticas. En los días posteriores, cuando los medios mostraban las calles inundadas, las carreteras cortadas, las personas atrapadas, se
intentó justificar lo injustificable: que la dana había sido imprevisible. No lo fue, y no fue la primera. La Comunidad Valenciana conoce de sobra este tipo de episodios; existen protocolos, planes de actuación, unidades de emergencia
preparadas; lo que faltó fue dirección, coordinación y, repito, responsabilidad política.
Muchas personas salieron de su casa sin conocer el peligro, otras, especialmente mayores o dependientes, quedaron atrapadas sin que nadie se pusiera en contacto con ellas. Los avisos no llegaban, las líneas estaban saturadas y la ciudadanía
no sabía qué hacer ni dónde acudir. La impotencia de unos hijos que intentaban rescatar a su madre de una muerte agónica, sin ninguna posibilidad; nadie atendía llamadas de auxilio, nadie ponía orden ni conciencia. 'Por favor, un helicóptero,
sáquenla de allí', 'lo sentimos, pasaremos su aviso'. 'El número marcado no existe', 'las líneas están ocupadas, inténtelo más tarde'. Ayuntamiento de Valencia: 'Están llevando a las personas que rescatan a centros públicos de Valencia'. 'Por
favor, ¿puede decirme si mi suegra está en ese listado?' 'Aquí no tenemos ningún listado, llame a la Generalitat'. Generalitat: 'Por favor, ¿puede decirme...?' Etcétera. 'No tenemos información, llame al 112'. El 112: 'Las líneas están
ocupadas, inténtelo más tarde'. Teléfono de desaparecidos: 'El número marcado no existe'. Y así, madres intentando salvar a sus hijos, mujeres a sus maridos, maridos a sus mujeres.
El error más grave, lo imperdonable, lo que nos angustia y nos oprime el alma fue la tardanza en activar la alarma con un mensaje claro a la población; la información oficial llegó cuando ellos ya estaban
muertos. Hoy, Rosa estaría con nosotros y 228 personas más seguirían con sus familias, con sus proyectos de vida: padres, hermanos, madres, parejas, hijos, nietos, sobrinos, personas de todas las edades, de todas las ideologías, de todas
las creencias religiosas; familias destrozadas, vacías, desamparadas. Nunca podremos olvidar ni perdonar que, por una decisión política interesada, por dejar nuestras vidas en manos de incompetentes, hoy estemos así y hoy estemos aquí.
La alarma tardía no fue un fallo técnico, fue el reflejo de una gestión desorganizada, de la ausencia de liderazgo en los momentos más críticos. Si algo demuestra la irresponsabilidad y el alcance de esta negligencia es el fracaso absoluto
del sistema de teleasistencia durante la emergencia, competencia directa de la Conselleria de Servicios Sociales, Igualdad y Vivienda. La teleasistencia, un servicio diseñado precisamente para proteger a las personas mayores, a las personas
dependientes o en situación de riesgo, no funcionó. Estas personas vulnerables murieron atrapadas, solas, asustadas y de la forma más terrible; debieron ser avisadas por varias vías: primero, mediante una alarma general, que hubiera salvado sus
vidas y las de todos los demás; segundo, a través de un protocolo de emergencia específico para centros de titularidad pública; y tercero, y sobre todo, por el servicio de teleasistencia, que debía haber actuado preventivamente. En los pliegos de
este servicio se especifica claramente: prevención y ayuda en situaciones de emergencia, como incendios o inundaciones. La teleasistencia es un recurso esencial dentro del sistema de atención a las personas mayores y dependientes. Gracias a este
servicio, miles de personas pueden vivir solas con la tranquilidad de saber que, ante cualquier emergencia, disponen de una ayuda inmediata con solo pulsar un botón. Rosa se encontraba entre las usuarias, pero no fue así, no fue avisada.
Durante los episodios de dana, este servicio aún cobra más importancia. Los operadores debieron realizar las llamadas preventivas, comprobar que estuvieran bien, que estuvieran atendidos, que tuvieran alimentos y sus medicaciones, que no se
encontraran en zonas de riesgo. En este caso, omitieron todas estas responsabilidades, no ofrecieron prevención ni ayuda ni consuelo en aquellas horas de terror, cuando los mayores se vieron vulnerables, solos y resignados ante una muerte segura,
y, además, preocupados, porque sabían que sus hijos intentarían ir a ayudarlos. En muchos casos, fueron los propios vecinos quienes rescataron a mayores atrapados. Fue la solidaridad ciudadana la que evitó una tragedia mayor. Este abandono no
puede explicarse como un simple fallo técnico; fue una negligencia estructural, una consecuencia directa de la falta de previsión y de la ausencia de gestión. Lo más grave de todo es que sabían lo que estaba pasando, y hoy lo sabemos porque había
informes, avisos, llamadas. Se sabía que la gente pedía auxilio, que se inundaban barrios enteros, que había mayores atrapados en sus casas, y, aun así, la respuesta fue tardía, descoordinada, nula. Este comportamiento no puede calificarse de otra
forma más que de abandono institucional, porque abandonar no siempre significa marcharse, a veces significa no hacer nada sabiendo que otros están sufriendo. Las imágenes de ancianos siendo rescatados por sus vecinos; las imágenes de personas sin
electricidad, sin agua durante días; de familias aisladas sin ayuda son la prueba más evidente.
Las comunidades autónomas no están solo para recibir los fondos que se reparten desde el Estado central, sobre los que tanto se discute -a mí me habéis dado menos, al otro le habéis dado más-, están precisamente para autogestionar sus
competencias: sanidad, servicios sociales, educación y, sobre todo, emergencias. Cuando esas competencias se ejercen mal, cuando la gestión se convierte en abandono, cuando la prevención se cambia por la indiferencia, las consecuencias son vidas
humanas, no estadísticas, no cifras, vidas con nombre y apellidos, con historias, con familias que aún esperamos respuestas. Por eso estoy aquí, por memoria y por justicia. Porque lo ocurrido el 29 de octubre de 2024 no puede volver a repetirse
jamás; porque quienes gobiernan, sean quienes sean, se llamen como se llamen y lleven el color político que lleven, deben asumir su responsabilidad, y porque las vidas que se perdieron merecen que su recuerdo sirva para cambiar algo.
Rosa no solo era mi suegra. En los momentos peores de mi vida, cuando un ictus me dejó como una persona totalmente dependiente durante muchísimo tiempo, mientras mi madre se tenía que hacer cargo de mis hijas... (rompe a llorar y no puede
continuar hablando) -perdón- ella me atendió... (se emociona de nuevo) y cuidó de mí como de una hija. (Pausa). Ella me dio de comer y me bañaba, con todo el cariño. (Pausa). Hoy no dejaré que su nombre, su historia y su muerte caigan en el
olvido. Rosa no era solo una persona mayor que murió en la inundación, era una persona llena de amor y esperanza, como tantas otras que se fueron aquel día, y, aunque su voz ya no puede sonar, hoy resuena en la mía y en la de cada familiar que
llora a los suyos. No pedimos compasión, pedimos verdad; no queremos minutos de silencio, queremos responsabilidad; que cada Rosa, cada Sergio, cada Escarlett, cada Felipe, cada Neizan, cada Janine sean el recordatorio de lo que nunca nunca debe
volver a pasar, porque ningún
Gobierno de ningún color puede olvidar que, detrás de cada decisión política, hay personas que confían su vida a quienes nos representan. Hoy, alzar la voz no nos devuelve a los que perdimos, pero sí puede salvar a quienes vengan detrás. Y
si con este testimonio conseguimos que se actúe con más humanidad, con más rapidez, con más responsabilidad, entonces nuestra lucha y el sufrimiento de nuestras familias habrá tenido un sentido.
Gracias. [Aplausos de las señoras y los señores diputados de los grupos parlamentarios Mixto (Podemos y Compromís), Euskal Herria Bildu, Junts per Catalunya, Republicano, Plurinacional SUMAR y Socialista].
La señora PRESIDENTA: Muchas gracias a usted, señora Gil, por su testimonio.
És el moment del grups parlamentaris.
En primer lloc té la paraula la senyora Micó del Grup Parlamentari Mixt.
Es el momento de los parlamentarios.
En primer lugar, tiene la palabra la señora Micó, del Grupo Parlamentario Mixto.
La señora MICÓ MICÓ: Bé, bon dia, moltes gràcies, senyora Gil.
Moltes gràcies, Carmina per estar avui aquí, perquè crec que és molt important el testimoni que feu totes les víctimes i des d'ací, des de Compromís voldríem agrair-vos explícitament el fet que hageu vingut. Que ens traslladeu el vostre
testimoni, però sobretot la valentia de donar este pas en unes circumstàncies molt complicades per a totes i per a tots vosaltres, amb tot el patiment que esteu tenint per la pèrdua de les vostres persones, de les vostres persones més volgudes.
Però també, i crec que vostè ho ha explicat molt bé en el seu relat, per la injustícia que estan vivint, per no veure reparada la indigna mort de les persones a les que hui venen a representar. Per tant, jo vull que sàpiga que el seu dol, el seu
personal, el de Carmina, el de la seua sogra Rosa, però també el de totes les persones a les que vostè representa, també ens representa a moltes de nosaltres i sap que té a la majoria de la societat valenciana, la tenen al seu costat per a donar-los
suport.
I jo voldria recordar-li, crec que és important, per què hem fet esta comissió d'investigació. Perquè al final, d'alguna forma nosaltres com a parlamentaris, com a diputats i diputades, el que podem ací és ajudar a esclarir el que va
passar. I crec que vostè ho ha explicat, ho ha explicat molt bé. Com se senten i el que va passar en aquell moment, no només el dia de la dana, sinó també la gestió del govern de la Generalitat Valenciana. Jo crec que és una exigència democràtica
i moral que tot el món comparega en aquesta comissió d'investigació i que es puguen esclarir els fets, perquè és una forma també d'intentar restablir eixa veritat que vostés tant reclamen i que és de justícia que la puguen tindre. Esperem que amb
esta comissió triomfe eixa veritat i es puga donar eixa transparència que vostés necessiten, i jo crec que també el conjunt de la societat valenciana exigeix i necessita. Sap que hi ha moltíssima gent que està al seu costat, i ho hem fet en totes
les manifestacions que hi han hagut des del primer cap de setmana després de la tragèdia fins a la setmana passada.
Crec que és important que en esta comissió posar l'ésser humà en el centre. Perquè al final nosaltres el que volem, en este cas Compromís, però tots i totes, és intentar ajudar en la mesura de les nostres possibilitats. I, clar, quan
vostés relaten el que es va passar i pensem que hi han 229 històries de 229 persones que ja no estan cadascuna d'elles amb la seua família, i ací tots i totes tenim mares, tenim sogres, tenim filles, tenim cosines, germanes. I, clar, és difícil, no
tindre empatia. És difícil, no posar-se en la situació en la que vostés estan. Per això per a nosaltres és tan greu el que ha fet el Govern de la Generalitat. I el que ha fet el Partit Popular i el que ha fet el president Mazón, que no ha sigut
capaç ni de demanar disculpes, ja no de ser un govern responsable i competent. I vostè ha parlat d'incompetència i, és que, efectivament, este Govern ha demostrat molta incompetència a l'hora de gestionar una emergència com la que hem tingut. Però
és que no han tingut ni la poca vergonya de demanar-los disculpes, que es lo mínim que es pot exigir a un representant públic de tot un país, que representa 5 milions i mig de persones de valencians i valencianes que sí que volíem que el president i
el govern valencià ens demanarà disculpes perquè, efectivament, el que va passar va ser molt greu i això crec que és molt important.
I abans, el senyor Sánchez, en la compareixença de la seua companya Rosa Álvarez, ha dit que volien contribuir a, i ha dit concretament, 'a buscar la verdad i acompañarlos en su duelo'. Buscar la veritat a partir de hui? Perquè, la
veritat, vostés la busquen des del primer dia que van perdre les seues víctimes. És que crec que el Partit Popular no pot caure més baix del que ha caigut fent les declaracions que fan tan hipòcrites després de tot el que ha passat i tot el que hem
viscut, no només les víctimes, sinó el conjunt
de la societat valenciana. I també vosté ha parlat molt bé dels problemes de la Conselleria de Benestar Social i de la teleassistència, que la seua sogra formava part de teleassistència, però és que jo ho pense que ma mare també està en la
teleassistència i em fique en el seu lloc. I no només va ser Carlos Mazón, va ser també Susana Camarero. Va ser el conjunt del Govern valencià qui va ser incompetent, no va estar a l'altura i no va donar resposta a les necessitats del poble
valencià i, concretament, a vostès, a les persones afectades.
Per tant, no els perdonarem mai i esperem que esta comissió servisca perquè vostés tinguen un poc de justícia de veritat i de reparació.
Gràcies.
Buenos días.
Muchas gracias, señora Gil; muchas gracias, Carmina, por estar hoy aquí, porque creo que es muy importante el testimonio que dais todas las víctimas y aquí desde Compromís queríamos agradeceros explícitamente el hecho de que hayáis venido,
que nos trasladéis vuestro testimonio, pero, sobre todo, el valor de dar este paso en unas circunstancias muy complicadas para todas y para todos vosotros, con todo el sufrimiento que estáis pasando por la pérdida de vuestras personas más queridas,
pero también -creo que usted lo ha explicado muy bien en su relato- la injusticia que están viviendo por no ver reparada la muerte indigna de las personas a las que hoy vienen a representar. Por lo tanto, yo hoy quiero que sepa que su duelo, el
suyo personal, el de Carmina, el de su suegra Rosa, y el de todas las personas a las que usted representa también nos representa a muchos de nosotros. Y sabe también que tienen a su lado a la mayoría de la sociedad valenciana para darles apoyo.
Yo querría recordarle -creo que es importante- por qué hemos hecho esta comisión de investigación: porque, al final, de alguna forma, nosotros como parlamentarios, diputados y diputadas, lo que queremos es ayudar a esclarecer lo que pasó.
Usted lo ha explicado muy bien: cómo se sienten y lo que ocurrió en aquel momento; no solo el día de la dana, sino la gestión del Gobierno de la Generalitat Valenciana. Creo que es una exigencia democrática y moral que todo el mundo comparezca en
esta comisión de investigación y que se puedan esclarecer los hechos, porque también es una forma de restablecer esa verdad que ustedes tanto reclaman y que es de justicia que la puedan tener. Esperamos que en esta comisión esa verdad triunfe y que
se pueda dar esa transparencia que ustedes y también el conjunto de la sociedad valenciana exigen y necesitan. Sabe que hay muchísima gente que está a su lado, y lo han demostrado en todas las manifestaciones que ha habido desde el primer fin de
semana tras la tragedia hasta la semana pasada.
Creo que es importante poner en esta comisión el eje humano en el centro, porque al final nosotros lo que queremos -en este caso Compromís, pero todos y todas- es intentar ayudar en la medida de nuestras posibilidades. Y cuando ustedes
relatan lo que pasó, lo que les pasó, y que hay 229 historias de 229 personas que ya no están cada una de ellas con su familia -y todos y todas tenemos madres, suegras, hijas, primas, hermanas-, es difícil no tener empatía, no ponerse en el lugar en
el que ustedes están. Por eso para nosotros es tan grave lo que han hecho el Govern de la Generalitat, el Partido Popular y el president Mazón, que no ha sido capaz ni de pedir disculpas. No ya ser un Gobierno responsable y competente -usted habla
de incompetencia y es verdad; es que ese Gobierno ha demostrado mucha incompetencia a la hora de gestionar una emergencia como la que tuvimos-, es que no ha tenido ni la poca vergüenza de pedirles disculpas, que es lo mínimo que se le puede exigir
a un representante público de todo un país que representa a 5,5 millones de personas, de valencianos y valencianas, que sí que querían que el president y el Govern valenciano les pidieran disculpas, porque lo que pasó fue muy grave. Yo creo que eso
es muy importante.
Antes, el señor Sánchez, en la comparecencia de su compañera, Rosa Álvarez, ha dicho que querían contribuir -ha dicho concretamente- a buscar la verdad y a acompañarlos en su duelo. ¿A buscar la verdad a partir de hoy? Porque la verdad
ustedes la buscan desde el primer día en que perdieron a sus familias. Creo que el PP no puede caer más bajo de lo que ha caído; hacer esas declaraciones que hacen tan hipócritas después de todo lo que ha pasado y después de todo lo que hemos
vivido no solo las víctimas, sino el conjunto de la sociedad valenciana. Usted ha hablado también muy bien de los problemas de la Consejería de Bienestar Social y de la asistencia. Su suegra formaba parte de esa asistencia, pero es que yo pienso
que mi madre también está en teleasistencia, y me pongo en su lugar. Y no fue solo Carlos Mazón; fue también Susana Camarero; fue el conjunto del Gobierno valenciano, que fue incompetente, no estuvo a la altura y no dio respuesta a las
necesidades del pueblo valenciano y, concretamente, a ustedes, a las personas afectadas.
Por lo tanto, no les perdonaremos nunca y esperemos que esta comisión sirva para que ustedes tengan un poco de justicia, de verdad y de reparación.
Gracias.
La señora PRESIDENTA: Gràcies, senyora Micó.
Es el turno del portavoz del Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, el señor Otero.
El señor OTERO GABIRONDO: Eskerrik asko, mahaiburu andrea.
Buenos días, señora Gil, Carmina. Gracias por la comparecencia. Gracias por dar este testimonio tan valiente. Gracias también por las bonitas palabras que ha tenido acerca de su suegra Rosa.
Queremos comprender lo duro que es esto para ustedes, pero realmente insisto e insistiré en que nos parece admirable que, después de lo que han pasado, ustedes sigan aquí al pie del cañón pidiendo -como usted ha dicho- no compasión, sino
verdad y responsabilidad. Porque es cierto -y lo compartimos con ustedes- que las personas que murieron, como su suegra, murieron como no merecían -como usted ha dicho- y, sobre todo, con la sensación de que la mayoría de las muertes pudieron ser
evitables si no fuera porque se actuó -y usted ha dado una serie de calificativos- con irresponsabilidad, con falta de previsión, con nula gestión, con improvisación, con negligencia, tarde e incompletamente y sin anticipación. De hecho, tendremos
tiempo para repasarlo, pero si uno atiende la secuencia horaria de lo que estaba pasando, de cuándo se emitieron las alertas, cuándo se declararon los niveles de emergencia y lo que se tardó, ese tiempo precioso que se perdió hasta que se reunieron
en el CECOPI, hasta que se mandaron las alertas, etcétera, tiene un componente que -digamos- desespera, que provoca o al menos a mí me provoca muchísima angustia, porque sabemos que si se hubiera actuado en esas horas clave de otra manera, con
responsabilidad y con dirección política -como ha dicho usted-, las cosas habrían sido de una manera completamente diferente.
En cualquier caso, como decía antes, Euskal Herria Bildu llega a esta comisión con toda la intención de acompañar, con toda la intención de ayudar a esclarecer la verdad y no tanto para inmiscuirse en los asuntos de los valencianos y las
valencianas, que entendemos que tienen que liderarlo tanto desde el punto de vista de las peticiones como desde el punto de vista de las respuestas.
Para terminar -porque no quiero repetirme-, si quiere responderme, le preguntaría qué espera usted de esta comisión, qué le gustaría que hiciéramos aquí, qué cree concretamente que se debe esclarecer, dónde están los focos o los puntos
oscuros. Y también si nos quiere dejar testimonio -ya lo ha hecho de los momentos en los que sucedieron las muertes y evidentemente la queja está ahí, la exigencia está ahí-, quisiéramos saber, después de lo sucedido, cómo han sido tratadas este
último año y hasta qué punto han visto satisfechas o insatisfechas sus necesidades y sus demandas.
Nada más y muchas gracias.
La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Otero.
Per Junts per Catalunya, senyor Cervera.
El señor CERVERA PINART: Sí, gràcies de nou presidenta.
Benvinguda, senyora Gil i gràcies per la seva compareixença per posar nom a les víctimes, en aquest cas a la Rosa, per la claredat de les seves explicacions i, sobretot, gràcies per l'actitud valenta davant la duresa de la situació.
Em remeto al que he dit a la meva primera intervenció i que podríem resumir dient que des de Junts per Catalunya el que volem fer primer és mostrar tota la nostra solidaritat amb tots els afectats, amb els afectats per l'aiguat, però
sobretot i tristament, amb els afectats, per la incapacitat i per la manca d'humanitat, de massa responsables o irresponsables polítics.
Res més, dir-li que ens posem a la seva disposició per continuar escoltant, per acompanyar-los i per treballar, per arribar a la veritat, perquè es pugui fer justícia. I també perquè en qualsevol altra situació d'emergència ningú hagi de
viure el que vostè viu i el que vostè va viure, o el que van viure i viuen encara avui, tants valencians.
Així que moltes gràcies i a disposar.
Gracias de nuevo, presidenta.
Bienvenida, señora Gil, y gracias por su comparecencia para poner nombre a las víctimas; en este caso, de Rosa. Gracias por la claridad de sus explicaciones y gracias sobre todo por la actitud valiente ante lo dura que es esta situación.
Repito lo que dije en mi primera intervención, que podríamos resumir diciendo que en Junts per Catalunya lo primero que queremos hacer es mostrar toda nuestra solidaridad con todos los afectados, con los afectados por la riada, pero sobre
todo y tristemente por los afectados, por la incapacidad y por la falta de humanidad de demasiados responsables o irresponsables políticos.
Nada más. Solo quería decirle que nos ponemos a su disposición para seguir escuchando, para acompañarlos y para llegar a la verdad, para que se pueda hacer justicia y también para que en cualquier otra situación de emergencia nadie tenga
que vivir lo que vive usted, lo que vivió usted o lo que vivieron y viven aún los valencianos.
Así que muchas gracias, y a disponer.
La señora PRESIDENTA: Gràcies, senyor Cervera.
Pel Grup Parlamentari Republicà, senyor Rufián.
El señor RUFIÁN ROMERO: Muchas gracias, presidenta.
Buenos días, señora Gil, señora Carmina.
Creo que ha quedado claro que su suegra, Rosa, era una persona maravillosa. Le agradecemos las palabras.
Ya lo he comentado en el primer turno: creo que no es el día de hablar excesivamente, es el día de escuchar. Pero, como ha sucedido en el primer turno también, hay alguna cosa que creo que puede aportar. Ustedes lo único que piden es
humanidad, y creo que eso debería trascendernos a todos y a todas. Yo le prometo a todo el mundo que está aquí y que nos está viendo que a mí me da exactamente igual que el responsable o que la gestión de todo esto haya recaído en el Partido
Popular y en el Govern de la Generalitat Valenciana, presidida por el Partido Popular, concretamente en el señor Mazón. A mí me da absolutamente igual, pero es que es lo que hay; es lo que hay. Y le digo lo mismo que le he dicho a la primera
compareciente: esto se va a poner feo, se va a poner feo. Hoy es un día en el que el Partido Popular y VOX están manteniendo las formas, pero mi experiencia es que, a la que vayan perdiendo el relato, se va a poner feo. Hoy ya están dejando
entrever alguna cosa. Por ejemplo, ni siquiera les aplauden, no aplauden sus palabras, algo bastante incompatible con esa petición de humanidad. Creo que el desprestigio de las instituciones y el desprestigio de los partidos viene por esos gestos,
viene por esas cosas. Yo también le prometo a todo el mundo que nos está viendo y que está escuchando aquí en esta sala que, si el responsable de todo lo que sucedió hubiera sido mi partido, yo aquí vendría con la cara roja a pedir perdón y a
escuchar, porque es que es lo único que nos queda.
Es más, el señor Mazón lo que hizo aquel día fue una salvajada, por intereses que todo el mundo puede llegar a sospechar. Se quedó donde se quedó, y es importante. Incluso se viene a decir hoy en día: pero ¡qué más da!, ¡qué más da que
estuviera dos o tres horas en un restaurante!, ¡qué más da! Hombre, pues la alarma sonó a la hora que sonó, cuando la gente ya estaba ahogada, precisamente porque este tipo se quedó donde se quedó. Pero creo que es importante que aquí se diga lo
que usted ha dicho, al recalcar que las competencias de quien tenía la responsabilidad aquel día fueron de este señor, y de ese Gobierno, que demostró de forma salvaje su incompetencia; su incompetencia. Pero es que es aún peor lo que sucedió
después, y es que durante un año estos incompetentes han tenido cómplices, gente que les ha aplaudido en actos y les ha dicho lo bien que lo hacían. Y hasta que no han tenido números -se lo puedo asegurar, ¿eh?-, este señor al final no ha
dimitido, lo han echado. Lo ha echado la gente de la calle. Pero, sobre todo, es porque el presidente de su partido -se lo puede asegurar-, en Génova, ha recibido una encuesta y le han dicho: o lo echas, o te vas tú, porque así no vas a ser
presidente del Gobierno, porque este tío, cada vez que sigue un día más, te desgasta. Por eso a este tipo al final le han obligado a dimitir. Ya está. Así que a mí que hoy el Partido Popular y VOX ni siquiera les aplaudan a ustedes, a mí me...
Yo les pido una reflexión, porque no les hace menos patriotas ni les hace menos del PP ni menos de derechas ni menos de VOX ni menos de ultraderecha aplaudir aquí a las víctimas. De verdad. Les hace un poquito más respetables, al menos por mi
parte.
Entonces, yo tengo dos preguntas para usted, si tiene a bien responderlas. La primera pregunta es: ¿qué les diría a aquellos que durante un año han mantenido al responsable directo de las muertes de todas esas personas aquel día, Carlos
Mazón? Y la segunda: ¿cómo calificaría la actuación desde ese día hasta el día de hoy del Govern de la Generalitat?
Muchas gracias.
La señora PRESIDENTA: Gràcies.
Ahora, el Grup Parlamentari Plurinacional SUMAR i el seu diputat, el senyor González López. Té la paraula.
El señor GONZÁLEZ LÓPEZ: Moltes gràcies, presidenta.
Carmina, señora Gil, muchas gracias. Gracias por tanta dignidad, por tanta entereza y por tanta valentía. A mí me educaron entendiendo que el amor es imparable y que el amor a un hijo, a una madre, a una suegra o a un familiar tiene una
fuerza incontrolable, que consigue justicia y consigue verdad. Y me acuerdo cuando os vi por primera vez, que no fue en alguna reunión informal que tuvimos, sin fotos, para poder conoceros y escucharos. Realmente, os conocí y os conocimos en las
primeras manifestaciones que hubo en Valencia, de las cuales, cuando empezaron, yo mismo me pregunté si era el momento, y enseguida entendí que la gravedad de la situación de cómo se había gestionado esto era tan grande que el pueblo valenciano
necesitaba estar en la calle, a vuestro lado, para apoyaros y arroparos. Y en vuestra lucha hemos entendido que está lo más bonito de la sociedad, que es la empatía, la búsqueda de la verdad y, sobre todo, la humanidad, el sentido que debería regir
la política.
Ya decía Platón, cuando imaginaba cómo debería ser una sociedad o cómo imaginaba su república, que los gobernantes deberíamos y debemos ser personas éticas con responsabilidad afectiva, con empatía. Y en esa humanidad está el camino que el
pueblo valenciano ha elegido para acompañaros a vuestro lado. Y ha conseguido derrocar a un president del Govern, porque quienes habéis derrocado al president del Govern, al irresponsable de El Ventorro, habéis sido vosotras y vosotros. Ha sido
vuestra dignidad desde el minuto uno, para lo cual los partidos políticos no tenemos que hacer otra cosa que acompañaros y que escucharos desde detrás. Ha sido la que ha hecho que este irresponsable ayer dimitiera. Y es la dignidad de vosotras y
vosotros, la de las familias, la que va a marcar el camino para que se sepa toda la verdad sobre lo que sucedió.
Ustedes han demostrado humanidad en todos los sentidos, en cada palabra y en cada acto; y otros han demostrado poca humanidad, algo que a mí me cuesta imaginar. Cuando llegué al Congreso, nos dijeron que bajo estas paredes muchas veces
había frialdad y cálculos electorales, pero no puedo entender ni nunca entenderemos cómo, frente a una tragedia o una catástrofe como la dana, la responsable de las residencias de mayores, sabiendo la responsabilidad que tenía en ese momento,
decidió irse a reunirse con los comerciantes con total normalidad; o cómo el señor Mazón -efectivamente, ayer lo decía la testigo Vilaplana- a las siete de la tarde estaba hablando de fútbol. A las siete de la tarde estaba hablando de fútbol.
¿Cómo puede pasar esto en nuestro país? ¿Cómo alguien que tiene responsabilidad política puede permitir esto? Creo que demuestra lo peor de la política, lo peor de la política. Efectivamente, no es una cuestión de un color político, sino una
cuestión de una estructura, que es el Govern valencià de la vergonha, que ha sido y es insostenible.
Miren, cuando a ustedes les dicen eso de que se politiza el dolor, yo creo que el dolor está politizado tristemente. El dolor está politizado porque, lamentablemente, en cada catástrofe hay un partido político concreto que demuestra
irresponsabilidad. Y no en todo el Partido Popular son igual de responsables. Es más, yo creo que el señor Sánchez, que hoy ha hablado aquí, no es igual de responsable que el señor Mazón. Lo que no puedo entender es cómo el señor Sánchez hoy aquí
no pide perdón, o cómo hoy el Partido Popular y VOX no piden perdón por la gestión de la dana y por el trato inhumano que se ha tenido hacia las asociaciones de víctimas desde el minuto uno, hasta el punto de que hoy estamos aquí escuchándoos,
cuando en Valencia se debería haber escuchado mucho antes a las asociaciones de víctimas, con humanidad y con empatía. Se llega tarde y solo cabe el perdón.
Nosotros y nosotras vamos a seguir apoyando la lucha por la verdad. Vamos a seguir criticando aquello que se ha hecho mal, venga del color político que sea. Y vamos a seguir entendiendo que, en cada gesto de dolor y cada expresión que
ustedes nos hagan, y cuando nos pidan ayuda, nos van a tener a su lado. Así que gracias por su comparecencia, por tanta dignidad y por tanta valentía.
La pregunta que le voy a hacer es un poco sencilla y va en la línea de la que también antes mi compañero y colega Rufián le ha hecho a Rosa, y es: ¿qué necesitan de nosotros y de nosotras?
Muchas gracias.
La señora PRESIDENTA: Gràcies, senyor González.
Es el turno del Grupo Parlamentario VOX, el señor Gil Lázaro.
El señor GIL LÁZARO: Muchas gracias, señora presidenta.
Señora Gil, desde luego, lo primero que quiero expresarle en nombre propio y en el de mi grupo es que compartimos con usted su dolor y la terrible experiencia dramática que ha vivido, que nunca tenía que haber vivido. También tengo que
decirle que nosotros no vamos a jugar el papel cínico e hipócrita de algunos portavoces, intentando apropiarse de su dolor; o como el señor Rufián, diciéndole al Grupo Parlamentario VOX cómo tiene que expresar su respeto hacia las víctimas y su
dolor; o como otros grupos parlamentarios, como el Grupo SUMAR, diciendo que tenemos que pedir perdón, sin que ellos antes hayan pedido perdón por la cuestión a la que después me referiré.
Por respeto precisamente a su dolor y a la natural emoción que usted ha sentido al comparecer hoy ante esta comisión, yo solamente le haré una única pregunta, complementaria a la que le ha hecho el señor Rufián, porque, si el señor Rufián no
se la hubiera hecho y si hubiera expresado más respeto hacia el dolor de usted en esta su comparecencia, yo esta tampoco se la haría. Por tanto, me limitaré simplemente a hacer algunas consideraciones que entiendo a raíz de su intervención. Ha
dicho que tiene que haber claridad y responsabilidad frente a los hechos y a las consecuencias de la gestión de la dana, y estoy completamente de acuerdo con usted. En nombre de mi grupo, yo he señalado en esta Cámara, en la tribuna en el Pleno del
Congreso y en varias ocasiones que mi grupo considera errónea, tardía, incompetente y, por eso, responsable -responsable- la gestión del Gobierno autonómico, pero que al mismo tiempo considera que hubo una premeditada inacción, fruto de un sucio
cálculo político por parte del Gobierno de España, para dejar abandonados a miles de valencianos ante una situación tan dramática como la vivida.
Falta de previsión y de alarma, ha dicho usted. Sin lugar a duda. Falta de previsión y de alarma antes y durante los trágicos sucesos que se vivieron el 29 de octubre. Antes, porque, como usted y también la anterior compareciente han
reconocido, lo sucedido el 29 de octubre no comenzó el 29 de octubre, sino que comenzó el 27 y el 28, cuando existían ya serias advertencias de tipo meteorológico sobre una dana de proporciones mayúsculas que se avecinaba sobre España. Y es cierto
que el señor Mazón el día 29 de octubre no suspendió su agenda y permaneció con esa célebre comida en El Ventorro. Pero no es menos cierto que, sabiendo que venía lo que venía, advertido desde días antes, ese día 29 de octubre el presidente del
Gobierno estaba en la India; la vicepresidenta y ministra de Transición Ecológica estaba en Bruselas haciendo campaña para ser elegida comisaria europea; su segundo de a bordo, el secretario de Estado -valenciano, por cierto-, estaba en Colombia,
y la directora general de Protección Civil se encontraba en Brasil. Es decir, claro que hay irresponsabilidad, pero por parte de unos y por parte de otros. Desde luego, señora Gil, a juicio de mi grupo, y por eso lo he calificado así, producidos
los hechos, el Gobierno, por un sucio cálculo político, abandonó a miles de valencianos a su suerte, empezando por las familias que habían tenido una trágica pérdida en su seno. Porque, mire usted, no era cuestión de esperar a que el Gobierno
autonómico lo pidiera o no lo pidiera, sino que, dada la dimensión de la catástrofe, el hecho de que afectaba a tres comunidades autónomas y lo previsto en la Ley del Sistema Nacional de Protección Civil y en la Ley de Seguridad Nacional, el
Gobierno de España inmediatamente tenía que haberse hecho cargo del control de todas las operaciones. Así se hubiera evitado lo que usted ha vivido y lo que han vivido miles de valencianos: la situación de abandono absoluto durante las primeras
horas y durante los primeros días, en los que allí no aparecía nadie. Por eso, aquellos gritos de 'el pueblo salva al pueblo' o '¿dónde está el Ejército?'.
Querría decirle algunas cosas más, todas -vuelvo a repetir- desde el respeto. Pero, como no tengo tiempo y voy a tener que concluir, hago mía la pregunta del señor Rufián en el otro ámbito de responsabilidades. Él pregunta cuál cree que ha
sido la actuación del Gobierno autonómico. Yo le pregunto cómo califica la actuación del Gobierno de España.
Muchísimas gracias, señora Gil.
La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Gil Lázaro.
Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Rallo.
El señor RALLO LOMBARTE: Muchas gracias, presidenta.
Buenos días, señora Gil; buenos días, Carmina. Quisiera aprovechar mis primeras palabras para transmitirte, para transmitirle, todo el afecto y el cariño del que sea capaz de transmitir ante la inmensa tragedia que tú, que usted, y que el
resto de los familiares de las víctimas sufrieron el 29 de octubre del pasado año. Y, a continuación, quería pedirles perdón, ya que quienes deberían hacerlo no lo hacen. Yo, en nombre de la decencia y de todas las personas decentes, sí quiero
pediros perdón; perdón por la
incomprensión y el maltrato cruel, ese sí, que habéis sufrido a lo largo de un año y, particularmente, en el día de ayer, y perdón por la falta de humanidad y por el ejercicio de cinismo y de hipocresía que también hoy mismo estamos
comprobando. Porque vuestro dolor es compartido en una cierta dosis -el vuestro es inimaginable- por todos nosotros. Dijo el jefe del Estado el miércoles pasado en el funeral que era imposible encontrar las palabras, que no había palabras para
dirigirse a vosotros ante tanto horror, pero creo que sí que sois conscientes de que una parte, pequeña tal vez, de vuestro dolor también es compartida por nosotros y que os acompañamos en ese mismo dolor; en el dolor y en el respeto, en el mucho y
en el inmenso respeto que hoy, ahora y aquí todos ustedes, todos vosotros, nos merecéis.
Hoy la palabra es de las víctimas. Es suya, señora Gil, y de todas las víctimas, porque hoy no solo representan a los familiares de las víctimas y a las víctimas, sino que sois los verdaderos representantes de los españoles. Por eso hemos
querido que vosotros, las víctimas, seáis los primeros en comparecer en esta comisión para tomar la palabra. Es un derecho y es vuestro derecho. No hay nadie que tenga más derecho que ustedes, que vosotros, de levantar hoy la voz aquí, en esta
comisión. Y nos gustaría pensar que su presencia en esta comisión puede reconfortarles, aunque sea mínimamente, tras este largo, tortuoso y penoso año.
El Parlamento, las Cortes Generales quieren escucharles. Hoy los representantes de todos los españoles tenemos el deber superior de atender a quienes han sufrido, sin duda alguna, una de las más grandes tragedias que se han padecido en
nuestro país. Como servidores públicos queremos conocer de su boca su dolor, sus angustias y sus preocupaciones. Es nuestro deber y es nuestra obligación. Todos ustedes están dando un admirable ejemplo de entereza ante lo peor que un ser humano
puede imaginar. Cada una de las historias personales y familiares es sobrecogedora. Por ello, resulta aún más admirable verles defender esta causa, que es la de todos, que vienen defendiendo durante un largo año en cada manifestación, en el
Parlamento Europeo y hoy aquí. Compartimos su indignación, como decía, por la incomprensión, la indiferencia y el maltrato que han recibido.
Resulta muy triste y doloroso verles clamar justicia sin haber tenido tiempo siquiera para llorar a los suyos y para recomponer su vida. Habrá justicia, no lo duden. La justicia se está abriendo camino. No tenemos ninguna duda de que la
habrá, no puede ser de otra forma. Pero la justicia es una cosa y la política es otra. Los jueces investigan, juzgan y condenan, y así esperamos que sea, pero esta comisión tiene otro cometido, que son las responsabilidades políticas, y para eso
también necesitamos su ayuda, para saber qué pasó el 29 de octubre, quién estuvo y quién no estuvo en su sitio, qué se hizo bien, qué se hizo mal, qué pudo hacerse para evitar esta tragedia y qué no se hizo. Queremos que, en lo que resulta
evitable, esta catástrofe nunca más vuelva a suceder, por eso necesitamos su ayuda para saber cómo avanza la reconstrucción y también, muy importante para nosotros, para saber cuáles son sus necesidades personales, si han sido atendidas o si todavía
están pendientes. Agradeceremos de todo corazón sus comentarios y aportaciones hoy en esta comisión. Suya es la palabra.
Muchas gracias.
La señora PRESIDENTA: Gràcies, señor Rallo.
Para cerrar el turno de portavoces, tiene la palabra por el Grupo Popular, su portavoz, el señor Sánchez.
El señor SÁNCHEZ PÉREZ: Muchísimas gracias, presidenta.
Señora Gil o, si me lo permite, Carmina, Mari Carmen, hoy estamos aquí fundamentalmente para escucharles. Probablemente, va a haber muchas jornadas de trabajo en esta comisión de investigación, en la que vamos a tener la oportunidad de
poder analizar, reflexionar e investigar acerca del papel que jugó, siguiendo con el objeto de esta comisión de investigación, el Gobierno de España en la gestión de la dana antes, durante y, también, las semanas y los meses posteriores. Pero, hoy
estamos aquí para escucharles, y esto es lo más importante. No es, desde mi humilde punto de vista, el día para buscar un minuto televisivo o una frase viral. Y así lo entendemos desde el Grupo Parlamentario Popular, con mucho compromiso, con
mucha responsabilidad y siendo conscientes de por dónde habéis pasado, por dónde estáis pasando y por dónde nos vamos a dejar la piel, los responsables públicos del Partido Popular, para intentar que nunca más muchas familias pasen.
Por tanto, es el día de solidarizarnos, de acompañarles. Es el día también para reflexionar, y así se ha visto en la intervención de la primera compareciente hoy aquí, de Rosa, de usted, y probablemente del resto de comparecientes, en el
que tenemos que hacer una reflexión para aprender la lección, para ver de qué manera las Administraciones, en el futuro, puedan estar mejor coordinadas; para saber qué errores
se cometieron y que no se vuelvan a cometer; para escuchar la voz de todas las personas que sufren un evento, como el que ocurrió, una tragedia, como la que ocurrió, un fenómeno climático extremo, como el que ocurrió el pasado 29 de
octubre.
Y quisiera, si me lo permite, tener unas palabras también para que estén presentes en esta sala víctimas que no van a poder venir o asociaciones que no van a poder comparecer en esta comisión de investigación. A buen seguro sus palabras, y
las palabras de los que van a comparecer en representación de las asociaciones, espero, deseamos y estamos convencidos de que puedan mostrar también ese dolor de muchas personas que no van a poder pasar por esta Cámara, por el Congreso.
Hay algo que sí podemos hacer, lo he dicho en mi primera intervención; hay algo que sí podemos hacer en el transcurso de esta investigación que se va a producir en la comisión, que es analizar las causas de por qué se produjeron los hechos
del 29 de octubre. Desde el Grupo Parlamentario Popular vamos a intentar ofrecer toda la luz posible y toda la búsqueda de la verdad posible. Hoy no es un día para analizar por qué no se hicieron las obras. Hoy no es el día para buscar la
explicación de por qué a día de hoy todavía no tenemos sistema de alerta temprana en la demarcación del Júcar. Hoy no es el día. Hoy es el día para escucharles, para estar a su lado. No es el día para buscar frases fáciles. No es el día para
buscar minutos virales en televisión.
En consecuencia, yo lo que quiero es mostrarle el firme compromiso del Grupo Parlamentario Popular en la búsqueda de la verdad y en el compromiso en buscar soluciones para que no se vuelva a producir una tragedia como la que se produjo. Y
en hacer lo imposible, todo lo que esté en nuestra mano, lo imposible, para que cada iniciativa del Grupo Parlamentario Popular, cada obra que ponga en marcha una Administración, cada inversión o cada presupuesto lleve grabado el recuerdo de las
personas que perdieron la vida: el recuerdo de Rosa y el recuerdo de tantísimas personas que perdieron la vida el pasado 29 de octubre del 2024.
Durante el transcurso de esta comisión no vamos a dejar de mostrar la necesidad de no mirar hacia otro lado ante la naturaleza, cuando aparece con la violencia y con la magnitud que apareció el 29 de octubre del 2024, y otras muchas veces a
lo largo de la historia, como he recordado en mi primera intervención en el año 1957. Aquello conllevó que se hicieran obras para proteger a la ciudad de Valencia. Y no podemos mirar hacia otro lado. Tenemos una responsabilidad las
Administraciones públicas, todas, absolutamente todas, en que los municipios que están en situación de vulnerabilidad frente a este tipo de fenómenos extremos tengan una mejor planificación.
La señora PRESIDENTA: Señor Sánchez.
El señor SÁNCHEZ PÉREZ: Carmina, es tremendamente complicado, cuando estamos analizando, cuando estamos hablando, cuando estamos reflexionando, cuando estamos escuchando palabras como las suyas... Pero, sí que quiero decirle que vamos a
acompañarles, que vamos a buscar la verdad en el desarrollo de esta comisión; que no vamos a descansar hasta que se pongan encima de la mesa...
La señora PRESIDENTA: Concluya, señor Sánchez.
El señor SÁNCHEZ PÉREZ: ... las soluciones para que no vuelva a producirse una situación como la que se produjo.
La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Sánchez.
Es el turno ahora de la señora Carmina Gil, durante quince minutos.
La señora GIL SÁNCHEZ: Yo quería disculparme, en primer lugar, por los lapsus emocionales de la primera intervención, pero yo sé que todos los aquí presentes son conscientes de que, tanto para mí como para Rosa, como después para Ernesto,
Dolores o Maite, es muy difícil relatar lo vivido. Aunque vivimos con ello todos los días, tener que relatarlo nos resulta tremendamente complicado.
Quisiera terminar con una conclusión, con la que creo que algunas preguntas que se me han hecho pueden quedar contestadas. La dana es un fenómeno meteorológico con una virulencia inusual debido al cambio climático, pero la tragedia humana
que provocó fue una consecuencia política. Las instituciones tienen la obligación de proteger, prevenir y actuar. Y, cuando falla esta misión, no se trata de un error; es una negligencia que pone vidas en riesgo. La Generalitat Valenciana tenía
los medios, tenía la información, pero no tuvo voluntad política, y ese abandono se tradujo en sufrimiento, en personas mayores sin
atención, en familias incomunicadas, en vidas que se pusieron en peligro por una gestión lenta y desorganizada, y en 229 muertes evitables.
Mi familia, como otras muchas, tocamos desesperados a su puerta, la puerta de la Generalitat, pidiendo ayuda -ya lo he relatado en la primera intervención- y se nos derivó a otros organismos dependientes que no nos dieron ni respuesta ni
amparo. Cuando la indecencia de las mentiras y los bulos llegaron a las calles, con la manipulación de quienes querían esconder la cabeza hasta que todo se olvidara, decidimos que estábamos preparados para salir a la calle, a los medios y a
comenzar la lucha; a alzar la voz por los que ya no pueden alzarla.
Un año después seguimos sin poder cerrar el duelo, porque los máximos responsables continúan liderando una comunidad que abandonaron a su suerte, dejándola ahogarse en barro y en olvido. Sí, digo que continúan, porque, aunque el nada
honorable ya haya dimitido, llega un año tarde y deja tras de sí un rastro de incompetentes cómplices de esta barbarie. A la consellera de Servicios Sociales de Igualdad y Vivienda, responsable de las residencias, de los centros de día y de la
teleasistencia: Jopé, si necesitáis algo, decirlo. Al conseller de Educación, que dijo que tenía derecho a irse con su familia, cuando otros nos estábamos quedando sin parte de las nuestras, y algunas sin su familia entera. Y al resto de
conselleres y conselleras, que durante un año se han dedicado a aplaudirle, a arroparlo y a felicitarlo. Todos ellos son indignos de ser representantes de nuestra comunidad. No ha sido él el que ha dimitido; no ha sido su jefe de partido el que
lo ha echado; lo hemos echado el mismo pueblo que lo eligió, el mismo pueblo que lo repudia por mentiroso, por incompetente y por mala persona.
Con una alarma a tiempo se hubieran evitado estas muertes. Por ello, sí, señalamos como responsables al presidente de la Generalitat y a todo su Consell con responsabilidades directas en emergencias, sanidad, servicios sociales y educación.
Pero, tras un año, esto ya no nos basta; señalamos también a su partido a nivel nacional por mantenerlo en su cargo, por sostenerlo, por darle palmaditas, felicitaciones y grandes y largos aplausos. Y, sí, señalamos también a sus socios de
Gobierno que, por interés electoral, lo mantienen y lo apoyan y lo manejan a su antojo. Todos cómplices de esta catástrofe.
Durante este tiempo, por parte del Gobierno de la Generalitat y de sus socios de Gobierno hemos recibido desprecios e insultos. No se nos ha reconocido a nuestros familiares fallecidos, se nos ha ignorado, se nos ha ridiculizado, se nos ha
menospreciado y se nos ha insultado. Nos han dicho: Lo que os queda es la calle y el escrache; estáis politizadas; no sois las verdaderas familias; los que fallecieron fueron los culpables de sus propias muertes por no autoprotegerse. Y así,
un sinfín de improperios y descalificaciones. Ahora -para morir matando- nos dice que somos activistas a sueldo en una campaña orquestada para llamarle asesino. Todo esto son intentos de anularnos, de acallarnos y de amedrentarnos para salir
airosos de una situación tan negligente y deshonrosa como la que ha provocado. Pero no, no lo ha conseguido, porque la dignidad, señores, no se rinde.
Valencia es una gran comunidad, es un lugar hermoso lleno de gente maravillosa, solidaria y noble, y no merece este trato ni este desastre institucional al que está siendo sometida por su propio Gobierno autonómico y sus socios de Gobierno.
Hoy hemos transformado nuestro dolor en fuerza, y la rabia, en acciones que empiezan a dar su fruto. Por todo ello, esta comisión debe ir más allá de las excusas, debe asumir los hechos, reconocer las responsabilidades y garantizar que algo así no
vuelva a repetirse jamás. Porque lo que falló no fue el tiempo ni la lluvia ni la tormenta; falló el sistema, falló la gestión, falló la responsabilidad política de los que estaban al frente de la comunidad autónoma, y fallaron los negacionistas
del cambio climático. Hoy estamos aquí para recordarlo, porque la memoria es la única forma de evitar que la historia se repita, porque cada lágrima, cada vida perdida y cada familia rota merecen que se haga justicia. Y porque mientras nos quede
voz seguiremos gritando sus nombres, para que nadie más tenga que gritar de dolor.
Gracias. [Aplausos de las señoras y los señores diputados de los grupos parlamentarios Mixto (Podemos y Compromís), Euskal Herria Bildu, Junts per Catalunya, Plurinacional SUMAR y Socialista].
La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señora Gil, por su testimonio.
Vamos a pasar a la siguiente comparecencia. Después de la siguiente comparecencia, haremos un receso para comer. (Pausa).
- DEL SEÑOR MARTÍNEZ ALFARO. POR ACUERDO DE LA COMISIÓN DE INVESTIGACIÓN SOBRE LA GESTIÓN DE LA CRISIS DERIVADA DE LA DANA QUE TUVO LUGAR EL 29 DE OCTUBRE DE 2024, ASÍ COMO PARA EL ESTUDIO Y PROPUESTA DE MEDIDAS DE MEJORA DESTINADAS A
PALIAR LOS EFECTOS DE ESTOS FENÓMENOS ADVERSOS EN EL FUTURO. (Número de expediente 219/000494).
La señora PRESIDENTA: Si les parece, vamos a continuar con la sesión de la comisión.
Gracias.
Vamos a sustanciar la comparecencia de don Ernesto Miguel Martínez Alfaro. Al tratarse de una comparecencia sujeta a lo dispuesto en la Ley Orgánica 5/1984, se ha trasladado al compareciente la posibilidad de comparecer acompañado de la
persona que designe para asistirle. Asimismo, esta Presidencia manifiesta expresamente su voluntad de salvaguardar los derechos del compareciente reconocidos en el artículo 1.2 de la citada ley orgánica. Y le recuerdo al compareciente la
obligación contenida en el artículo 502.3 del Código Penal de no faltar a la verdad en su testimonio.
En virtud del acuerdo adoptado por la Mesa de la comisión, en su reunión del día 21 de octubre, saben que las comparecencias siguen el siguiente formato: quince minutos, que inicia el compareciente; después, cinco minutos por cada grupo
parlamentario, y cerrará el compareciente con otro turno de quince minutos.
Cuando usted quiera, tiene la palabra.
El señor MARTÍNEZ ALFARO: Hola, buenos días.
Muchas gracias por...
La señora PRESIDENTA: Perdone, perdone.
Le tengo que recordar -me ha hecho la puntualización el letrado- que el objeto de la comisión, tal y como se aprobó en el acuerdo del Pleno de la Cámara, de 13 de marzo, es el expresado en su requerimiento de comparecencia.
Disculpe la interrupción. Puede iniciar su intervención.
Gracias.
El señor MARTÍNEZ ALFARO: Vale.
Muchas gracias tanto a la Mesa por darnos la oportunidad de venir como a todos ustedes por estar aquí. Gracias a todos.
Yo hoy voy a intervenir en dos formatos, en calidad de familiar, y en calidad de técnico de prevención, que lo soy de formación. Como familiar de Elvira Benita Martínez Alfaro, a quien doce días después del 29 de octubre la encontraron en
un terreno a varios kilómetros de donde se la llevó una ola; también soy tío de Elizabeth Gil Martínez, todavía desaparecida a día de hoy; de las dos víctimas que siguen desaparecidas soy el tío de una de ellas.
Voy a ser breve, no tengo mucho que contar. Simplemente quiero decir que aquel día no tenían por qué morir 229 personas si se hubiera hecho en tiempo y forma lo que se tenía que hacer. Y como técnico sé cómo activa un protocolo. Un
protocolo, si se activa en tiempo y forma, funciona. De hecho, seis años antes se activó -da igual quién lo hiciera- y funcionó. Y es el mismo protocolo, sin cambiar una coma. Lo cual quiere decir que los protocolos funcionan, lo que no funcionan
son las personas. Aquí lo que falló es la persona. Si tú te subes a un avión y el piloto se tira en paracaídas y deja el avión a su libre albedrío, lo más fácil es que 229 personas que iban en el avión se estrellen y mueran, que es lo que ha
pasado. Él abandonó el avión y se fue a otra cosa. Yo ya no sé -y es que ya me importa muy poco- dónde estuvo; lo que sí que sé es dónde no estuvo, y es al frente de una emergencia. Creo que hay legislación suficiente que demuestra de quién es
la competencia, que parece que un año después hay gente que no entiende lo que son las competencias de las comunidades. Hay competencias que están derivadas a las comunidades, y una de esas competencias es la de las emergencias, como lo están la
sanidad y la educación. La emergencia es competencia de las comunidades. Y el primero y único responsable de esas competencias es el presidente de cada comunidad. No sé si queda meridianamente claro. Yo creo que sí. Entonces, si después de todo
esto, después de un año diciendo más de lo mismo, todavía no queda claro, vamos a ver si nos aclaramos. Las competencias no son del Gobierno central, y si él quería quitarse esta patata caliente, solo tenía que haber hecho una cosa: aplicar el
nivel 3. Además, luego lo hizo, cuando se produjo el apagón. Ah, pues sí que sabe dónde está el botón de nivel 3, porque con el apagón lo puso en
marcha. Él y ocho comunidades más. ¡Qué casualidad, todas del PP! No sé si va en el ADN o es otra cosa, pero, da la casualidad. Pongámoslo ahí.
Ahora hablo como hermano y como tío de Elizabeth. Mi hermana, para mí, no era una hermana... Yo soy el mayor de siete hermanos. Pongamos el énfasis ahí. Ella era la segunda, aunque empezó a andar antes que yo. Yo tengo la polio desde
los seis meses, o sea, soy una víctima del franquismo. ¿Os suenan 'los niños de la polio'? Pues yo soy uno de los niños de la polio. Cuando había gente en mi misma calle que cuatro años antes ya tenía puesta la vacuna de la polio, a mí me la
negaron. Yo creo que eso también tiene un nombre. Eso es echarle a perder la vida a una persona, en mi caso a un niño porque tenía seis meses cuando me contagié, en una visita de lo más normal a la playa de la Malvarrosa. Mis padres me dejaron
tocar el agua y un bebé lo primero que hace en cuanto toca algo es ponérselo en la boca. Pues me lleve el bicho a casa. Yo sé lo que es vivir tres años de mi vida dejando que te rompan la tibia para que crezca el hueso. ¿Sabéis lo que es eso?
Romper el hueso, poner un centímetro más para que crezca un centímetro de hueso, para que las piernas crezcan por igual. Pues eso lo he vivido yo en primera persona -no me lo han tenido que contar-, en un hospital durante tres años. Yo empecé a
andar a los tres años. Y mi hermana empezó a andar muchísimo antes que yo..., muchísimo. Iba a mi lado, cuando yo tampoco sabía ni... Iba en bicicleta porque tenía que ir en algún sitio. Un día que yo tendría 7 u 8 años, mi hermana... Esta
historia me emociona normalmente cuando la cuento -antes a Elena se la estaba contando en la sala de espera-. Como decía, mi hermana me vio salir del cole llorando como una magdalena. No sabía qué me pasaba y no tenía armas para calmarme. Cuando
llegamos a casa, mi abuela -como todas las abuelas, que suelen ser esas personas que tienen la virtud de calmarte- consiguió calmarme. Y, cuando me preguntó qué me pasaba, le dije que un niño del cole me había dicho que yo era como una cigüeña, que
tenía las patas de cigüeña y que no podría nunca aprender a correr. Y mi hermana me dijo: ¿Y tú para qué quieres aprender a correr si ya sabes volar? Qué bonito, ¿no? Pues yo no sé lo que le dijo al día siguiente mi hermana a ese energúmeno -no
sé cómo calificarlo-, o con qué le amenazó, qué le dijo que le iba a cortar o de dónde lo iba a colgar..., el caso es que ese cada vez que me veía corría, pero en dirección contraria. Me veía y huía. ¿Qué le dijo? Nunca le pude sacar la verdad.
No lo sé, se ha muerto antes de decírmelo. Bueno, se ha muerto, no, la han asesinado. Porque son 227 a-se-si-na-tos de la mano de un a-se-si-no. Y lo seguiremos diciendo.
Nosotros en las manifestaciones decíamos como primera frase: 'Mazón, dimisión'. La segunda era: 'Mazón a prisión'. Y es lo que esperamos que se continúe persiguiendo. Pero no nos quedamos ahí. Cuando un equipo pierde un partido, no lo
pierde el entrenador, lo pierde todo el equipo. Y aquí desde el primero hasta el último han demostrado su inutilidad porque ninguno -unos por dejación y otros por esperar a que los llamasen- ha movido un dedo por nadie. Han abandonado a todo un
pueblo. Esto no puede volver a ocurrir ni por él ni por nadie. Nuestra pelea es esta, pero no acaba aquí. Nuestra pelea es que no vuelva a ocurrir, pero ni en Valencia ni en ningún lado del mundo. Y estamos en ello, es nuestra lucha. No vamos a
terminar cuando ellos estén en prisión, vamos a seguir luchando y vamos a ir a donde haga falta. Hemos estado en Bruselas; han estado en Alemania, viendo lo que pasó hace cuatro años, que también es dantesco lo que quedó allí, y vamos a ir donde
haga falta. No nos vamos a cansar hasta que consigamos nuestro propósito. Esta asociación no ha nacido para deshacerse mañana. Aquí hay víctimas que van a seguir siendo víctimas hoy, mañana y dentro de diez años, que necesitan nuestro apoyo y lo
van a seguir teniendo todos los días de nuestra vida. No nos vamos a cansar, nos van a tener a su lado. Y esa fuerza la tengo de mi abuela y de mi hermana.
No tengo nada más que decir.
Gracias. [Aplausos de las señoras y los señores diputados de los grupos parlamentarios Mixto (Compromís), Euskal Herria Bildu, Junts per Catalunya, Republicano, Plurinacional SUMAR y Socialista].
La señora PRESIDENTA: Gracias, Ernesto.
Por el Grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra la señora Micó.
La señora MICÓ MICÓ: Hola, molt bon dia, senyor Martínez.
Ernesto, estic ací. Hola, soc Àgueda Micó, diputada de Compromís.
Primer que res voldria donar-li les gràcies, mostrar-li el condol de part de tota la nostra organització i donar-li les gràcies per l'enteresa i la valentia d'estar hui ací en el Congrés, en esta comissió d'investigació, representant a
tantíssima gent perquè cada persona morta, assassinada o com li vulguem dir, el 29 d'octubre hi ha darrere una família i en el seu cas, no sols és que li falta un familiar, la seua germana, sinó
que també la seua neboda. I, a més a més, la seua família, no sap encara on està la seua neboda. Jo no vull dir ni posar-me en la pell del que estareu passant tota la família per tindre a la vostra neboda, que no sabeu encara ni on està i
si podreu aconseguir soterrar-la algun dia i poder tindre-la. A més a més, sé que té dos fills i, en fi, és molt greu i molt dur el que esteu vivint i que jo vull que sapigueu que teniu tot el nostre suport i el de la societat valenciana.
I vosté ho ha dit molt bé, ja no només com a familiar, sinó com a tècnic de prevenció. La importància de tindre unes institucions polítiques, de tindre un govern que funcione i que faça la seua feina. Perquè efectivament, quan la
ciutadania votem els diferents partits polítics per a que governem, de vegades governem uns, de vegades governen altres, però siga qui siga qui ostenta la responsabilitat, ha d'assumir la responsabilitat. Ha de gestionar correctament les
competències que té assignades i ha d'assumir la responsabilitat de les conseqüències que té la bona o la mala gestió d'eixes competències. Jo crec que això és una de les qüestions que no ha passat en esta tragèdia i en esta gestió, d'una qüestió
que era complicadíssima. Efectivament, però, teníem informació de sobra, el Govern valencià tenia informació de sobra molt abans del dia de la dana per haver gestionat esta emergència d'una altra manera. I no ho van fer. I el problema és que les
conseqüències és que hi ha 229 persones mortes, hi ha 229 famílies destrossades i quasi un milió de persones afectades en les diferents comarques valencianes, on es va patir en primera persona la dana.
I jo crec que vull dir que almenys caldria que vostés hagueren tingut el reconeixement i el perdó d'eixe Govern, i això és una cosa que sàpiguen que, no sé si el govern el tindran, però que el conjunt de la societat valenciana, de la majoria
de valencians i valencianes, eixe respecte, eixe reconeixement, eixe acompanyament van a tindre-lo del principi fins el final. I que al final en esta comissió d'investigació, quan Compromís ens vam posar molt dures per a que fora una realitat,
volíem contribuir a que eixa veritat, eixa reparació i eixa justícia poguera, almenys per la part que a nosaltres ens pertoca, ajudar a que fora una realitat.
I no només, per acabar, vosté ha dit senyor Martínez, Ernesto, vostè ha dit que no es cansaran i que arribaran fins al final. I jo vull que sàpiga que ací hi ha molta gent que, encara que alguna vegada mínimament es puguen cansar, que no es
preocupen perquè estarem amb vostés, els donarem tot el suport i els acompanyarem i fins que no hi haja justícia, veritat i reparació, i fins que no vegem al president al Poc Honorable Carlos Mazón en la presó, no pararem ni vostés ni nosaltres.
Gràcies.
Muy buen día, señor Martínez. (Pausa). Estoy aquí. Soy la señora Micó, diputada de Compromís.
Yo, primero, quería mostrarle las condolencias de parte de toda nuestra organización y quería darle las gracias por la entereza y por la valentía de estar hoy aquí en el Congreso, en esta comisión de investigación, representando a tantísimas
personas. Porque detrás de cada persona muerta o asesinada -como queramos llamarlo- el 29 de octubre, hay una familia. En su caso, no es que le falte un familiar, su hermana, sino que también le falta su sobrina y, además, su familia todavía no
sabe dónde está su sobrina. Yo no quiero ni ponerme en la piel de lo que estará pasando toda la familia por su sobrina, que ni siquiera saben dónde está ni si la podrán enterrar algún día. Además, sé que tiene dos hijos. Bueno, en fin... Es muy
grave y muy duro lo que están viviendo y quiero que sepan que tienen todo nuestro apoyo y el de la sociedad valenciana.
Usted lo ha dicho muy bien -no solo como familiar, sino como técnico de prevención- lo importante que es tener unas instituciones políticas y un Gobierno que funcione y que haga su trabajo. Porque, efectivamente, cuando la ciudadanía vota a
los diferentes partidos políticos para que gobiernen -a veces gobernamos unos, otras veces gobiernan otros-, sea quien sea quien ostente la responsabilidad, tiene que asumir esa responsabilidad, tiene que gestionar correctamente las competencias que
tiene asignadas y debe asumir la responsabilidad de las consecuencias que tiene la buena o la mala gestión de esas competencias. Yo creo que esa es una de las cuestiones que no se han producido en esta tragedia, en esta gestión. Una cuestión que
era complicadísima, efectivamente, pero de la que tenían información de sobra. El Gobierno valenciano tenía información de sobra mucho antes del día de la dana para haber gestionado esta emergencia de otra manera, y no lo hizo. El problema es que
la consecuencia es que hay 229 personas muertas, 229 familias destrozadas y casi un millón de personas afectadas en las diferentes comarcas valencianas en las que se sufrió en primera persona la dana. Yo creo que, al menos, sería necesario que
ustedes hubieran tenido el reconocimiento y las disculpas de ese Gobierno.
Que sepan que no sé si del Gobierno, pero del conjunto de la sociedad valenciana, de la mayoría de valencianos y valencianas tendrán ese respeto, ese reconocimiento y ese acompañamiento. Lo van a tener
desde el principio hasta el final. En esta comisión de investigación, cuando en Compromís nos pusimos muy duras para que fuera una realidad, queríamos contribuir a que esa verdad, esa reparación y esa justicia pudiera, al menos por lo que a
nosotros nos corresponde, ayudar a que fuera una realidad.
Para acabar, ha dicho usted, señor Martínez, Ernesto, que no se cansarán y que llegarán hasta el final. Yo quiero que sepa que aquí hay muchas personas que -aunque alguna vez se puedan cansar, no se preocupen- estaremos con ustedes, les
daremos todo el apoyo, los acompañaremos y hasta que no haya justicia, verdad y reparación y hasta que no veamos al president, al poco honorable Carlos Mazón, en la cárcel no pararemos ni nosotros ni ustedes.
La señora PRESIDENTA:
Gracias, señora Micó.
Por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, señor Otero.
El señor OTERO GABIRONDO: Eskerrik asko.
Egun on, jaun-andreok.
Buen día y bienvenido, señor Martínez Alfaro.
Quería empezar, como con las anteriores comparecencias, mostrando nuestro agradecimiento por comparecer aquí y por esa entereza que muestra. También desde Euskal Herria Bildu expresamos nuestra solidaridad con usted como víctima y, por
extensión, con todas las personas afectadas. Asimismo, quería agradecerle el recuerdo de sus familiares, Elvira y Elisabeth, que nos ha traído.
Usted ha apelado a su doble condición de familiar y técnico. Se da la circunstancia también de que yo tengo una doble condición -que por un lado soy representante político, pero por otra parte soy profesional de emergencias con más de
quince años de recorrido profesional- y he de decirle que comparto con usted esta sensación de quedarme atónito con la secuencia de los hechos y con la falta de claridad de algunos representantes. Estamos entreviendo ya algunas posiciones, que
seguramente se acelerarán después, de extender tinta de calamar como intentando dejar la impresión de que todos actuaron mal cuando, efectivamente, hay responsabilidades compartidas y hay diferentes ámbitos de responsabilidad, pero la
responsabilidad es muy diferenciada y la dirección de esta emergencia era muy clara y muy evidente. El marco de protección civil, tanto en lo estatal como en lo autonómico -a través de la Ley del Sistema Nacional de Protección Civil, de la Ley de
Protección Civil y Gestión de Emergencias, de Valencia, así como de los planes territoriales de emergencia de la Comunidad Valenciana o el Plan Especial frente al Riesgo de Inundaciones que se activó- deja claramente delimitadas y definidas cuáles
son las responsabilidades de cada uno. Sin embargo, tenemos la sensación de que algunos no terminan de querer asumir esto para intentar repartir culpas donde las máximas responsabilidades están claras.
Estoy de acuerdo con usted en que los protocolos, si se activan a tiempo, funcionan y estoy de acuerdo en que no tenían por qué morir o, al menos, no tenían por qué morir la mayoría de las personas que murieron. Efectivamente, fallaron las
personas y falló la dirección política y técnica de esta emergencia. Efectivamente, si alguien quería hacer dejación de sus funciones, era tan sencillo -digámoslo entre comillas- como decretar el nivel 3 y pasar la responsabilidad a otros; cosa
que no se hizo. Por lo tanto, la responsabilidad está donde está, en el Consell y, en primera instancia, como cabeza de cartel del Consell, en el señor Mazón, y, a partir de ahí, en todo el Gobierno.
Dicho esto que quería dejarlo claro, a partir de aquí también quería ofrecerle, como estamos haciendo con el resto de comparecientes, la oportunidad de que nos diga qué espera usted de esta comisión, dónde cree usted que debiéramos poner el
foco, qué cree que queda aún por esclarecer, qué hay que esclarecer y, también, si nos quiere dejar testimonio de cómo se han sentido tratadas durante y, sobre todo, después de la tragedia de la dana. Tenemos ese objetivo compartido -más allá de
que se separen de la vida pública y política aquellas personas que demostraron su incompetencia y su negligencia- de que la pelea principal es que se den los pasos necesarios y se tomen las medidas necesarias para que esto no le vuelva a ocurrir a
nadie más.
Nada más. Muchas gracias.
La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Otero.
Per Junts per Catalunya, el señor Cervera.
El señor CERVERA PINART: Sí, gràcies presidenta.
Molt bon dia, senyor Martínez. Gràcies per la seva compareixença.
Nosaltres, des de Junts per Catalunya, ja ho he expressat en les anteriors intervencions. No podem fer massa més que solidaritzar-nos amb tots els afectats per la riuada. Més que per solidaritzar-nos amb els afectats per la riuada,
solidaritzar-nos amb els afectats per la incapacitat i la irresponsabilitat i sobretot per aquesta manca crònica d'humanitat que ahir vàrem confirmar per enèsima vegada, de massa responsables polítics. I, a partir d'aquí, escoltar atentament per
entendre, ho farem amb respecte i amb la responsabilitat necessària per acompanyar a les víctimes, per poder saber la veritat, perquè puguin fer justícia i reparar en la mesura del possible, el seu dolor.
Aprofitant la seva vessant tècnica, sí que voldria parlar de la gestió que fan els responsables duna situació de pluja extraordinària, certament. Però sobretot voldria parlar de limpacte i de la presa o la no presa de decisions, com deia
en temps i forma. I en aquest sentit, des de Junts per Catalunya, cada cop que podem, volem posar en valor la importància de disposar d'un sistema d'emergències i de prevenció de riscos eficaç i eficient com el que s'ha anat teixint a Catalunya al
llarg de dècades a través de diferent signe polític. No és mèrit de cap partit. Tenim un servei Meteorològic de Catalunya que funciona, l'Agència Catalana de l'Aigua i Protecció Civil, un cos de bombers que és referència en tot l'àmbit. I és cert
que en funció dels partits que governaven s'ha fet amb més vocació d'Estat que d'altres. Però el que no ha passat mai, mai és que ningú hagi tingut temptacions de renunciar a les competències i molt menys la temptació de suprimir estructures
d'emergència. I lluny del triomfalisme, a Catalunya volem continuar, almenys des de Junts per Catalunya, actualitzant-nos i millorant-nos, i aquí fer aquesta escolta activa, perquè el que ha viscut el poble valencià no ho torni a viure ningú.
Gràcies i a disposar.
Gracias, presidenta.
Buenos días, señor Martínez. Gracias por su comparecencia.
Nosotros, en Junts per Catalunya -y ya lo he dicho con las intervenciones anteriores-, no podemos hacer mucho más que solidarizarnos con todos los afectados por la riada. Además, más que solidarizarnos con los afectados por la riada,
queremos solidarizarnos con los afectados por la incapacidad, por la irresponsabilidad y por la falta crónica de humanidad de demasiados responsables políticos que ayer confirmamos por enésima vez. Y a partir de ahí, escuchar atentamente para
entender. Lo haremos con respeto y con la responsabilidad necesaria para acompañar a las víctimas, para poder saber la verdad, para que se pueda hacer justicia y reparar, en la medida de lo posible, su dolor.
Aprovechando su vertiente técnica, quisiera hablar de la gestión que realizaron los responsables de una situación de lluvias extraordinarias, eso es cierto, pero, sobre todo, quisiera hablar del impacto de la toma o no toma de decisiones en
tiempo y forma, como decía usted. Y, en este sentido, desde Junts per Catalunya, queremos poner en valor, como cada vez que podemos, la importancia de disponer de un sistema de emergencias y prevención de riesgos eficaz y eficiente, como el que
llevamos décadas tejiendo en Cataluña. Lo hemos hecho a través de Gobiernos de distinto signo político, no es mérito de ningún partido. Tenemos un Servicio Meteorológico de Cataluña que funciona, la Agencia Catalana del Agua, Protección Civil, un
Cuerpo de Bomberos que es referencia en todo el ámbito. Y es cierto, según los partidos que gobernaban, se ha hecho con más vocación de Estado que con otros, pero lo que nunca ha ocurrido es que nadie haya tenido tentaciones de renunciar a las
competencias y, mucho menos, la tentación de suprimir estructuras de emergencia. Y lejos del triunfalismo, en Cataluña queremos, al menos desde Junts per Catalunya, seguir mejorando y, en este sentido, hacer una escucha muy activa para que lo que
ha vivido el pueblo valenciano no lo vuelva a vivir nadie.
Gracias y quedo a su disposición.
La señora PRESIDENTA: Per el Grup Parlamentari Català, el señor Rufián.
El señor RUFIÁN ROMERO: Moltes gràcies, presidenta.
Bon dia, senyor Martínez. Vostè és la tercera persona ja que passa aquest matí per aquí i la tercera també víctima. Són familiars, però també víctimes. Vostè és la tercera persona que assenyala amb noms i cognoms els responsables de tot
això. Jo crec que si una comissió d'investigació, on no cal dir que estem buscant la veritat, perquè és que la veritat ja la sabem. En un món ideal aquesta comissió d'investigació serviria principalment per fer una reparació. És a dir, jo em poso
en la situació, és molt difícil, és evident, però em poso en la posició d'algú que vingui aquí a explicar aquesta terrible experiència i, jo almenys, esperaria un perdó.
Muchas gracias, presidenta.
Buenos días, señor Martínez. Usted es la tercera persona que pasa esta mañana por aquí, la tercera víctima también. Son familiares, pero evidentemente también son ustedes víctimas. Usted es la tercera persona que señala con nombres y
apellidos a los responsables de todo esto. Y creo que esta es una comisión de investigación en la que no hace falta decir que estamos buscando la verdad. La verdad ya la sabemos. En un mundo ideal, esta comisión de investigación serviría
principalmente para la reparación. Yo me pongo en la situación -y es muy difícil, evidentemente-, en la posición de alguien que viene aquí a contarnos esta experiencia terrible y yo, por lo menos, esperaría un perdón: Mire, lo siento mucho, mi
compañero es un desastre, porque no puedo decir nada más o nada peor, y me pongo a su disposición para que no se vuelva a repetir.
Això, evidentment, no passarà. Ja els adelanto, porto tot el matí dient exactament el mateix. Això es posarà lleig perquè després hi ha un un després. Aquesta gent té un poder mediàtic terrible, terrible, i aniran un a un amb tot. A
mesura que vagin perdent el relat, que avui ja l'estan perdent. Com ha vist, hi ha dos posicions la del Partit Popular, que ve a dir que el que va passar a València aquell dia va ser una mena de plaga bíblica divina, sense responsables i que no es
podia saber i que 'pobrecitos, los vamos a acompanyar'. Quan durant un any els han menystingut de forma salvatge. La segona posició és la de VOX, encara pitjor, que és la de, com deia el company de Bildu, 'la de tinta de calamar'.
Esto, evidentemente, no pasará, ya se lo adelanto. Llevo toda la mañana diciendo exactamente lo mismo: esto se va a poner feo. Después, esta gente tiene un poder mediático terrible y van a ir uno por uno con todo, a medida que vayan
perdiendo el relato, que hoy ya lo están perdiendo. Como ha visto, hay dos posiciones: la primera posición es la del Partido Popular, que viene a decir que lo que aconteció en Valencia ese día fue una especie de plaga bíblica, divina, sin
responsables, que no se podía saber y que, pobrecitos, los vamos a acompañar, cuando durante un año les han menospreciado de forma salvaje; la segunda posición es la de VOX, todavía peor, lo decía el compañero de Bildu, que hacía alusión a la tinta
de calamar: Mazón muy mal. Lo hemos mantenido durante un año, pero muy mal. Muy mal, ¿eh?, pero lo hemos mantenido durante un año, pero 'Perro' peor.
Crec que he estat suficientment clar. Aquesta serà la posició de VOX i evidentment la seva premsa el que farà és anar per vostès i dir que tot això, que al final és un rifi-rafe, 'no, posicions entre un partit i una altra' quan, repeteixo,
jo a vostè no li preguntaré què opina o com qualificaria l'actuació del Govern de la Generalitat Valenciana, perquè ja ho ha dit de forma molt clara. També els aviso que tota aquesta contundència, pel que sigui, no sortirà segons quin mitjà de
comunicació. Vostè ha qualificat l'actuació del Govern de la Generalitat de València com de assassins. Jo estic absolutament a favor. Per què? Doncs perquè és impepinable, no és una opinió. Tant de bo fos una opinió. Tant de bo aquí hi hagués
un mínim un mínim de dubte. Un mínim. Però és que no n'hi ha. El que sí que li volia preguntar, que ja ho he adelantat en la meva intervenció, a vostè li agradaria que aquí, els representants del PP i de VOX, més enllà de bones paraules en el
primer cas, i del que digui ara Gil Lázaro, que, en fi, li agradaria que li demanessin perdó? Una cosa tan simple com:
Creo que he sido suficientemente claro, ¿verdad? Esta sería la posición de VOX y, evidentemente, su prensa lo que va a hacer es ir a por ustedes y decir que todo esto es un rifirrafe, posiciones de un partido o de otro. Pero, se lo repito,
yo a usted no le voy a preguntar qué opina o cómo calificaría la actuación del Gobierno de la Generalitat Valenciana, porque ya lo ha dicho de forma muy clara. También les aviso de que toda esta contundencia, por lo que sea, no saldrá en según qué
medios de comunicación. Usted ha calificado la actuación del Gobierno de la Generalitat de Valencia, les ha llamado asesinos, y estoy totalmente a favor, porque es impepinable. No es una opinión, ojalá lo fuera; ojalá aquí hubiera una mínima
duda, pero es que no la hay. Lo que sí quería decirle o preguntarle, como he adelantado en mi intervención, es: ¿a usted le gustaría que aquí los representantes del PP y de VOX, más allá de buenas palabras en el primer caso y de lo que diga el
señor Gil Lázaro ahora, le pidieran perdón? Algo tan sencillo como: Señor Martínez, perdóneme. Represento a un partido que sí es responsable de la muerte de sus familiares ¿Le agradaría?
Moltes gràcies.
La señora PRESIDENTA: Gràcies, señor Rufián.
Per el Grup Parlamentari Plurinacional SUMAR, el señor Ibañez.
El señor IBÁÑEZ MEZQUITA: Moltes gràcies, senyora presidenta.
Señor Martínez, en primer lugar, vaya por delante el pésame, el acompañamiento ante el dolor que supone el haber perdido a su hermana y la desesperación que supone no encontrar todavía a su sobrina. Creo que en sociedades como la nuestra el
hecho de no tener el sitio donde llorar a nuestros muertos es quizá más duro todavía. Creo que tenemos que hacer un esfuerzo todas las Administraciones para encontrarla y, al mismo tiempo, garantizar a sus dos hijos que puedan tener la cobertura
pública de orfandad desde ya.
Probablemente yo, algún día, me haya podido encontrar en la cafetería del Hotel La Carreta y, al preparar esta intervención, le daba vueltas a cuántas personas a las que quizá no poníamos nombre murieron aquel día, fueron heridas o perdieron
todas sus casas. Quizá aquí, en Madrid, se ha centrado todo en Paiporta -el centralismo ocurre incluso dentro de zonas muy pequeñitas- y se ha invisibilizado lo que ocurrió en Utiel, en Cheste y en Chiva; por eso creo que es importante su voz
aquí. La Guardia Civil aportó al Juzgado de Catarroja -por tanto, creo que nadie lo pondrá en duda- que, entre las 8:59 y las 10:25 horas, diferentes vecinos y vecinas de Cheste ya alertaban de que el agua les llegaba hasta las rodillas, a las
nueve de la mañana. Es que el problema no es que a las siete el señor Mazón tuviera tiempo de estar hablando de fútbol con la señora Vilaplana sin prisa. Es que a las nueve de la mañana solo tenía que poner la tele o solo tenía que conocer a
alguien de Chiva o de Cheste para poder saber lo que allí se estaba viviendo. Es más, cualquier gobernante decente, el día antes o tres días antes, con la información de la AEMET, hubiese alertado a su población.
Y, efectivamente, el cambio climático mata. Y el cambio climático, que algunos niegan -por eso llegaron a un acuerdo en la Generalitat, porque los dos partidos estabais de acuerdo en negar la ciencia-, hace que las danas sean mucho más
violentas. Pero la negligencia, el no advertir a la población, hace no que sean más violentas, sino que sean mortales. Y, por tanto, no es suficiente pedir perdón -que deben hacerlo-, sino que tienen que asumir responsabilidades, como mínimo,
políticas -los juzgados determinarán el resto-, porque eran muertes evitables. Y, para ello, lo primero que hay que hacer es no negar la ciencia, no negar la realidad del cambio climático.
En las anteriores intervenciones hemos indicado que las asociaciones de familiares, de afectados, conseguisteis que Mazón dimitiese. Veremos, porque mantiene su acta de diputado para estar aforado y, mientras hoy estábamos aquí escuchando
una distopía, en la que diferentes víctimas nos han contado cómo les relataban sus familiares que el agua les llegaba al cuello, cómo su hermana mandó vídeos a su jefe para decirle 'no puedo ir' -porque, señores de la derecha y de la patronal, la
mayor parte de la gente es decente, aunque ustedes crean que se cogen bajas por vicio, e intentan ir a trabajar incluso cuando no se puede, porque la gente se toma en serio sus responsabilidades-, a pesar de todos esos vídeos, a pesar de todo ello y
de conseguir que Mazón dimitiese, mientras hoy escuchábamos esto aquí, toda esta distopía, el señor Mazón estaba en el centro cinematográfico de la Luz, en la Ciudad de la Luz, presidiendo su Consell. ¡Qué tétrico! Y, efectivamente, no nos sirve
solo su dimisión. Queremos que haya elecciones por una sencilla razón: porque hoy aquí ustedes ni piden perdón ni reconocen, uno, que el cambio climático existe, y dos, que ustedes tenían completamente las competencias en materia de emergencias.
Porque -termino- antes de las tres y de que el presidente se fuera a El Ventorro, tomaron la decisión de subir la alerta al nivel 2. No quisieron el nivel 3 por lo que fuere y, por tanto, asumieron las consecuencias políticas de ello, que fueron
229 muertes evitables. Mi única pregunta es qué necesitan, y estamos a su disposición.
Moltes gràcies.
La señora PRESIDENTA: Gràcies, senyor Ibáñez.
Por el Grupo Parlamentario VOX, el señor Gil Lázaro.
El señor GIL LÁZARO: Muchas gracias, señora presidenta.
Mire, señor Martínez Alfaro, yo no voy a perder el tiempo -por respeto a usted, naturalmente- contestando a alguna impertinencia, como la que acabamos de escuchar, del señor Rufián. Yo le llamo señor Rufián y él me llama a mí 'el tal Gil
Lázaro'; ya empezamos por ahí. Pero, claro, si habla de tinta de calamar, el señor Rufián y Esquerra Republicana de Catalunya son especialistas en el uso de la tinta de calamar. Pero, por respeto a usted, no voy a incidir en esa cuestión.
Usted dice que comparece hoy como familiar y como técnico. Permítame que, con todo el respeto hacia usted, como es natural, y mucho más hacia su experiencia dramática, la que ha tenido que vivir, que nunca debería haber tenido que vivir, yo
le precise que usted está hoy citado aquí como familiar, por
mucho que usted tenga una experiencia técnica. (Rumores). Ha dicho usted que no tenían por qué morir 229 personas si se hubiera hecho lo que se tenía que hacer, y estoy completamente de acuerdo con usted.
Ha hablado usted de protocolos y ha dicho usted que fallaron y que no se aplicaron los protocolos. Ha mantenido usted una especie de disertación jurídica inexacta, porque es cierto que las competencias en materia de emergencias están en
manos de las comunidades autónomas y es cierto que la propia comunidad autónoma puede pedir el nivel 3 de emergencia de modo y manera... (El señor Martínez Alfaro: Pero no lo pidió). No, pero no me interrumpa. De modo y manera que en ese momento
pasa a competencia única del Gobierno central. Sí, claro, no lo pidió. No lo pidió y ese fue uno de los principales errores de Mazón. No lo pidió, entre otras cosas, porque se fio, en fin, de quien probablemente no se tenía que haber fiado. Pero
se le ha olvidado a usted, en esa disertación jurídica tan contundente que ha hecho, citar lo establecido en la Ley del Sistema Nacional de Protección Civil y en la Ley de Seguridad Nacional. En la Ley del Sistema Nacional de Protección Civil y en
la Ley de Seguridad Nacional se determina que, en función de las características de la catástrofe -que afecte al menos a tres comunidades autónomas- y a la magnitud de esta, de modo que exija la movilización de todos los recursos del Estado para
hacerle frente, ya no hace falta que el Gobierno de la comunidad autónoma se lo pida o no, sino que el Gobierno de la nación puede asumir directamente y por sí mismo la toma de esa decisión. En fin, quiero nada más que precisar esa disertación
jurídica que ha hecho usted, que ha sido inexacta porque no ha sido completa.
Usted ha señalado también que considera asesinos a quienes estuvieron al frente de la gestión de esta catástrofe. Entonces, yo le pregunto, porque me parece de justicia preguntárselo -no quiero que usted me prejuzgue su respuesta-:
¿considera usted también asesinos a quienes rechazaron hacer esas obras por meras razones de tipo ideológico? Me refiero a las obras de contención del barranco del Poyo, que hubieran evitado, sin lugar a duda, una parte sustancial de la catástrofe.
Y digo que por razones de tipo ideológico porque yo he escuchado hoy a una compareciente decir aquí, literalmente, que el Plan Sur sí salvo Valencia, pero se cargó la huerta. Y el Gobierno de Ximo Puig y Compromís, con la aprobación de la ley de
huerta en el año 2018, facilitó que en el año 2021 el Ministerio de Transición Ecológica rechazara definitivamente esas obras: uno, argumentando que eran incompatibles con la ley de huerta y, dos, como le he recordado también a otra compareciente,
diciendo que el coste de esas obras -200 millones- era demasiado caro para el beneficio que iba a reportar. El beneficio que iba a reportar era ni más ni menos que la seguridad de las personas y los bienes. Por eso el señor portavoz de SUMAR, que
dice que no sé quién tiene que pedir perdón... No sé por qué este grupo parlamentario tiene que pedir perdón a nadie. Respeto, todo -todo-, pero perdón, a nadie, cuando serían el Grupo Parlamentario Socialista y el Grupo Parlamentario SUMAR
quienes tendrían que pedir perdón por no haber realizado esas obras por razones de tipo ideológico. Cuando usted habla de los unos y los otros -ha dicho literalmente 'los unos y los otros han abandonado a todos'-, ¿incluye también en esos otros o
unos al Gobierno de España? Es decir, usted comprenderá, señor compareciente, que, desde el profundo respeto que sentimos por todas las víctimas, quizá a usted, para reforzar la credibilidad de las asociaciones de víctimas ante la sociedad
valenciana -que yo creo que es bueno y necesario que se haga-, le gustaría que los partidos que están intentando aprovechar -y lo digo así, aprovechar- ilegítimamente el dolor de ustedes y su justa exigencia de responsabilidades, les pidieran perdón
por ese uso espurio.
Y termino, señora presidenta, porque ya estoy fuera de tiempo. (El señor Soler Mur: Fuera de tiempo y de lugar). Me sorprende mucho, y lo dejo simplemente ahí, que de los tres comparecientes que ya han comparecido ante esta comisión esta
mañana...
La señora PRESIDENTA: Concluya, señor Gil.
El señor GIL LÁZARO: ... ninguno haya hecho la más mínima mención a la responsabilidad que también tiene el Gobierno de España.
Nada más, muchas gracias.
La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Gil.
Tiene la palabra ahora, por parte del Grupo Parlamentario Socialista, el señor Azorín.
El señor AZORÍN SALAR: Gràcies, presidenta.
Señor Martínez Alfaro, Ernesto, en primer lugar, queremos agradecerle de corazón que hoy esté aquí. Sabemos que comparecer ante esta comisión no es fácil. No lo es para nadie que haya sufrido una
pérdida tan profunda, y mucho menos cuando esta herida sigue abierta. Por eso, mi intervención será desde el respeto, desde la emoción contenida y, sobre todo, desde la empatía.
Hoy no hablamos solo de cifras, de protocolos o de responsabilidades, hablamos de personas, de vidas truncadas, de familias rotas, de recuerdos que siguen vivos y de silencios que duelen. Usted forma parte del colectivo de víctimas de la
dana, y con usted recordamos a su hermana, Elvira Martínez Alfaro, de 64 años, cuyo cuerpo fue hallado días después, y a su sobrina Elisabet Gil, de 37 años, madre de dos hijos, que sigue desaparecida. En ellas -aquí presentes hoy, señor Martínez-
pensamos todos y todas. Sus palabras cuando dice 'que de la abuela hablamos en pasado, pero que de la madre en presente' nos golpean el alma, porque revelan esa esperanza que nunca muere del todo; esa sensación de que en cualquier momento puede
sonar la puerta y que todo haya sido un mal sueño, y, sin embargo, la realidad es otra.
También nos conmueve profundamente cuando cuenta que Elvira y Elisabet grabaron prácticamente su muerte en directo. No hay palabras que puedan describir el dolor que eso implica ni la impotencia de saber que pudieron ser ayudadas y no lo
fueron a tiempo. Por eso, hoy más que nunca, lo más importante es escucharlas; escucharlas tras el ruido, tras las polémicas, tras las declaraciones mediáticas, porque solo escuchando a las víctimas podremos entender la magnitud de lo sucedido y
actuar con la humanidad que merecen.
Señor Martínez, sabemos que están agotados, emocional y físicamente, que llevan meses luchando para que se haga justicia, para que se sepa la verdad, para que nadie más pase por lo mismo. Pero también quiero transmitirle que deben confiar
en la justicia, que confíen en que este Parlamento y esta comisión están para esclarecer, para depurar responsabilidades, para que la memoria de sus seres queridos no quede diluida en un expediente o en una rueda de prensa. Sus seres queridos
siempre siempre estarán presentes. Estarán en cada gesto de solidaridad, en cada decisión que se tome para evitar que algo así vuelva a ocurrir, porque la dignidad de las víctimas se defiende con hechos, con verdad y con respeto.
Como diputado socialista y también como persona que ha servido durante catorce años como alcalde de Pinoso, quiero decirle que sé muy bien para quién estamos aquí: para las personas, para quienes confían en las instituciones cuando todo se
derrumba, para quienes esperan que la política sea consuelo y no distancia. El pasado año, mi pueblo, Pinoso, fue uno de los cientos de municipios que mostraron su solidaridad con las víctimas de la dana. Nos unió el dolor, pero también la
esperanza y la humanidad compartida. Y hoy, desde esa misma cercanía, quiero desearles a usted y a todos los familiares de las víctimas la pronta recuperación emocional que permita con el tiempo llevar el duelo como procede, con la serenidad que da
saber que se ha hecho todo lo posible para esclarecer la verdad.
Vostè ha dit que és tècnic i estes imatges no són de la dana de València. Estes imatges són del meu poble, del Pinós, i públicament demane actuacions de la Generalitat a tots els racons de la Comunitat Valenciana on hi ha zones inundables
per a que no torne a ocórrer. I també he de dir que el dia de laniversari de la dana a la televisió valenciana van televisar una correguda de bous i ara volen eliminar la plaça de la cap de meteorologia, Victoria Roselló, que va vaticinar la dana
i va criticar la falta de reacció davant el temporal. Així són ells. Nosaltres estem amb els treballadors de la televisió valenciana que discrepen i ho manifesten.
Usted ha dicho que es técnico, y estas imágenes no son de la dana, no son de la dana de Valencia (muestra unas imágenes); estas imágenes son de mi pueblo, Pinoso. Y públicamente pido actuaciones a la Generalitat en todos los rincones de la
Comunidad Valenciana donde haya zonas inundables para que no se repitan. También quería decir que el día del aniversario de la dana televisaron en la televisión valenciana una corrida de toros, y ahora quieren eliminar la plaza de la cap, de la
jefa de meteorología, Victoria Roselló, que vaticinó la dana y criticó la falta de reacción ante el temporal. Así son ellos. Nosotros estamos con los trabajadores de la televisión valenciana que discrepan y/o manifiestan.
Y señorías del Grupo Popular, no les iba a dedicar ni una sola palabra, pero dicen que hoy venimos para buscar una frase viral -lo ha dicho en dos o tres ocasiones el señor Sánchez-. Espero que las suyas, las de que 'van a dejarse la piel'
o que 'van a acompañarlos', no se hagan virales, porque lo viral es que les han intentado vetar. Y, como ha dicho Carmina, el Partido Popular no les abrió la puerta de la Generalitat.
Y permítanme terminar con unas palabras sencillas pero sentidas: que Elvira y Elisabet sigan siendo luz en medio de tanta oscuridad, que su recuerdo inspire empatía, la responsabilidad y la justicia que hoy
reclamamos, y que esta comisión no olvide jamás que tras cada nombre hay una historia, un hogar y un amor que sigue latiendo.
Moltes gràcies.
La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Azorín. Moltes gràcies.
Pel Grup Parlamentari Popular, el señor César Sánchez.
El señor SÁNCHEZ PÉREZ: Muchísimas gracias, presidenta.
Señor Martínez, en nombre del Grupo Parlamentario Popular, quiero mostrarle nuestra solidaridad, nuestro compromiso y también transmitirle la importancia que tiene que hoy estemos escuchando aquí los testimonios de las asociaciones de las
víctimas de la mayor tragedia natural de nuestra historia reciente en la Comunidad Valenciana y en el conjunto de España. Aprovecho también para tener un recuerdo para víctimas que no van a poder comparecer y asociaciones que también hubiesen
querido participar de esta comisión. Una comisión que tiene un objeto, que es esclarecer la gestión del Gobierno de España durante la dana, y también antes de la dana y con posterioridad a aquel fatídico día que se llevó vidas, sueños, bienes,
ilusiones, parejas, padres, hermanos, que están en lo más profundo del corazón del grupo parlamentario al que hoy represento con mis palabras.
Para nosotros es muy importante lo que va a suceder en las jornadas venideras en esta comisión de investigación, porque nuestro trabajo, además de esclarecer las responsabilidades del Gobierno de España, también va a ser ofrecer luz y
soluciones para que no se vuelva a producir una situación como la que se produjo el pasado 29, una tragedia como la que sucedió el pasado 29 de octubre de 2024. Hoy no es el día, pese a que algunos grupos políticos lo han intentado, no es el día.
Para nosotros hoy es el día de escucharlos. Habrá días para poder analizar por qué nuestra región, nuestra tierra, no estaba preparada para enfrentarse a 700 litros por metro cuadrado, como sucedió aquel día. ¿Por qué no estábamos preparados?
Habrá días y jornadas en adelante en donde podremos analizar por qué se hicieron o no se hicieron las obras, por qué había o no había sistemas de alerta temprana. Hubo pueblos -usted lo sabe- donde no llovió, y un sistema de alerta temprana, como
el que tienen otras demarcaciones, hubiese permitido predecir, kilómetros abajo, la tragedia que venía por los ríos y por los barrancos aquel fatídico día.
Pero habrá tiempo para todo eso. Hoy, para nosotros, lo importante es su testimonio, son sus palabras, es compartir el dolor que tienen las familias de las víctimas; su dolor, señor Martínez; el dolor de las dos comparecientes que esta
mañana han participado en esta comisión. Acompañarlos, entenderlos, comprenderlos y comprometernos con ustedes: comprometernos en la búsqueda de la verdad y comprometernos también en hacer todo cuanto esté en nuestras manos para que una tragedia
así no vuelva a producirse, ya no en la demarcación del Júcar, ya no en nuestra tierra, sino en ningún lugar del territorio nacional, porque eso sí que está en nuestras manos en adelante. Y también que cada acción -como he dicho en mi intervención
anterior-, cada inversión, cada presupuesto, cada iniciativa, cada norma, cada legislación que se ponga en marcha, lleve el recuerdo de las personas que perdieron la vida el 29 de octubre de 2024 y en los días sucesivos, así como de las personas
que, desgraciadamente, todavía no hemos encontrado.
Gracias.
La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Sánchez.
Señor Martínez, tiene usted quince minutos para concluir la comparecencia.
El señor MARTÍNEZ ALFARO: Gracias, señora presidenta.
La primera pregunta era de Bildu. ¿Qué espero de esta comisión? Yo de esta comisión, realmente, lo único que espero es que se llegue a depurar la verdad, aunque más o menos ya la sabemos. El que no se ha enterado es porque no ha querido,
porque con las pruebas que hay, con la jueza de la dana, yo creo que es evidente quién sí y quién no tenía las competencias, y quién sí y quién no tenía que estar actuando y se fue a El Ventorro. Porque ya lo he dicho alguna vez, un político no mea
colonia, mea lo mismo que yo. Un político, cuando jura el cargo -cuando jura el cargo-, es responsable, o sea, adquiere unos derechos, pero a su vez también adquiere unas obligaciones, y tienes que estar por el pueblo y para el pueblo, que para eso
te han elegido; y si no estás dispuesto a cumplirlo, pues no te metas, no te metas. Posiblemente, en aquel momento, los derechos que él tenía los estuvo cumpliendo con creces, pero sus obligaciones las dejó en un cajón, con el protocolo, y eso es
lo que no se puede permitir, que una persona, por el hecho de... Es que, no sé, es como si fuera un semidiós. Nadie es más que nadie. Él se va a morir,
igual que yo, un día. Por lo tanto, no sé por qué razón tiene que estar fuera de la ley -o, al menos, eso piensan-, porque esto tiene que terminar donde tiene que terminar, que es en un juzgado, y el asesino, vuelvo a repetir -el asesino o
asesinos, porque, por dejación, también hay otros cuantos de su equipo-, en prisión. No me vale el equipo, no me vale ninguno del equipo. El cap del Consell, el cabeza, es el líder de la manada, pero es que todos ladran igual. Entonces, no me
vale ninguno, porque todos, por dejación, han dejado sus obligaciones.
Las competencias están más que claras, por mucho que algunos se empeñen en decir que si... Bueno, pues si vamos a ir depurando hacia arriba, es que los romanos hicieron los puentes muy estrechos, porque, como no pasaban tantos coches, hace
dos mil años no calcularon que podían pasar 240 000 coches por debajo del agujero de un puente y que eso iba a hacer una presa, ¿no? Que eso es lo que llevó, por ejemplo, en Chiva a que desembocara el agua hacia la iglesia, porque por el puente
viejo no cabe más agua, y si encima le pones cuatro coches, el agua se desborda por arriba, que es lo que pasó. O sea, aquí no es cuestión de cañas, como algunos dicen: Es que las cañas... No, perdona, las cañas estaban para hacer su función,
pero no lo están cuando viene cinco veces el Ebro por un sitio que tiene 10 metros de ancho. El barranco del Poyo, en Chiva -y ahí está la historia para confirmarlo-, es donde empieza todo. El barranco del Poyo es el barranco de Chiva, y empieza
en Chiva, queramos o no. En el parque eólico, a la altura de Buñol, es donde empieza el barranco del Poyo y no hay ninguna presa. Es que hay gente que se empeña en decir que toda el agua que venía es porque abrieron las compuertas de una presa.
¿Dónde está la presa? Que alguien me lo explique. Que alguien me lo explique, porque yo no he visto ninguna presa. (El señor Gil Lázaro pronuncia palabras que no se perciben). No. Forata, por el Magro. Así que no hay ninguna presa en el
barranco del Poyo. (El señor Gil Lázaro: Eso he dicho yo, que no hay ninguna presa).
La señora PRESIDENTA: Señor Gil Lázaro. (El señor Gil Lázaro pronuncia palabras que no se perciben). Señor Gil Lázaro, no interrumpa, por favor. Venga, que quedan diez minutos... (El señor Gil Lázaro pronuncia palabras que no se
perciben.-Rumores). Señor Gil Lázaro, por favor, quedan diez minutos; vamos a acabar la comparecencia con el mejor ánimo.
El señor MARTÍNEZ ALFARO: Gracias.
Entonces, la diferencia está en el agua que venía. Aunque hubiera estado la presa de Cheste, la presa de Ribarroja, la presa de Manises o todas las presas del mundo, la presa -que tampoco era una presa como la de Forata o la de Cortes de
Pallás, ¿eh?; era una presa simplemente de un tipo parecido a los azudes que se hacían antes para laminar el agua y frenar la velocidad, que es lo que ha matado la velocidad con la que llegó- no lo hubiera evitado. Cinco veces el Ebro por 10
metros de anchura, cuando antes eso tenía 60 metros. ¿Que se construyó dentro del barranco? Claro que sí, por eso se estrechó. ¿Por qué se ha desbordado? Porque se le ha quitado... Mi abuela siempre decía que cuando llega el agua te presenta
las escrituras y se lleva lo que es suyo. Y se lo ha llevado, no hay más. Pasa un año, pasan cien y pasarán mil, pero el agua viene, te presenta las escrituras y se lleva lo que es suyo, y no hay otra. ¿Volverá a pasar? Pues es posible, porque
estamos en una zona donde la gota fría, por desgracia, es bastante a menudo. Como cada año, septiembre y octubre es la época de la gota fría. ¿Que vuelva a pasar con la misma virulencia? Pues posiblemente no hasta... A lo mejor no estamos aquí
ninguno para verlo, pero que va a volver a pasar como consecuencia del cambio climático, aunque algunos lo nieguen... También hay gente que piensa que la tierra es plana. O sea, que aquí cada uno se agarra a lo que le gusta.
Hay otra pregunta. Me dicen que qué necesitamos. Pues lo único que necesitamos es que la justicia haga justicia. La reparación es difícil, porque yo para reparar un coche sé dónde llevarlo, pero reparar la vida de mi hermana, de mi
sobrina, de Izan y de Rubén, de tres y cinco años, de Escarlett, que todavía no había nacido... Además, estaba embarazada del mismo tiempo que tenía mi nieta cuando... Yo tengo una nieta de diez meses y ahora mismo Escarlett podría tener la misma
edad que tiene mi nieta. ¿Y eso no es una pena? Yo creo que es penoso, ¿no? Que esas 229 vidas, que tenían 229 proyectos de vida, se hayan segado por la negligente forma de actuar de un Consell, y sobre todo del cap del Consell, que es el que
tiene que marcar un poco el hilo de lo que tenemos que hacer. No creo que esto tenga que derivar y quedarse ahí. Esto tiene que seguir, y tiene que seguir hasta el final, y nosotros vamos a seguir hasta el final, cueste un año o cueste diez.
Vamos a seguir luchando por lo que es justo y por dignificar a las víctimas, que hasta ahora nadie las había reconocido. Ese funeral de Estado fue bastante emotivo y creo que dignificó lo que otros no han querido reconocer nunca. Y ya creo que va
siendo hora de darle dignidad a quien lo merece. Son 229 personas que han perdido la vida por una mala gestión. Es que el protocolo
ha funcionado, porque hace seis años funcionó, y no se cambió ni un punto ni... Hace un mes hubo una alerta roja y se puso en marcha el mismo protocolo, no se cambió ni un punto ni una coma, y sí que funcionó la AEMET y el 112, sí que
funcionaron los medios. O sea, los medios técnicos sí que funcionaron; el que no funcionó en su momento es el que estaba con el botón para poner en marcha todo el mecanismo y no nos avisó. Prevaleció el interés económico. Estábamos a un paso del
puente del fin de semana y, claro, había muchos amigotes que se jugaban mucha pasta. Eso es lo que ha prevalecido, lo económico ante lo humano.
Credibilidad de la asociación. No creo que nos haga falta credibilidad, la tenemos toda. A estas alturas, con lo que hemos conseguido las asociaciones con nuestra fuerza, con nuestra lucha y con todo el apoyo que tenemos de la sociedad
civil, creo que la credibilidad está más que sustentada en los actos que tenemos cada mes, en las manifestaciones y en las pruebas de cariño que nos mandan a través de los móviles. Yo soy vendedor de cupón y cada vez que me pongo en la calle a
vender, la gente cuando viene, los clientes, los amigos e incluso los que no son clientes, me dice: Estamos contigo. Esa es la fuerza que nos dan para seguir; esa es la energía, la vitamina que necesitamos para seguir luchando, y eso es lo que
nos carga las baterías. O sea, no creo que la credibilidad la tengamos en tela de juicio, sobre todo las asociaciones de víctimas.
¿Confianza en la justicia? Yo creo que sí, porque nos la ha devuelto precisamente la jueza Nuria Ruiz Tobarra, una jueza que está haciendo una instrucción impecable, intachable, y que cuando acabe... Yo he estado veintisiete años ligado a
la construcción y, aunque no sea lo que estamos aquí delimitando ahora, siempre pongo un ejemplo: una instrucción es como la cimentación de un edificio; si tú la cimentación la haces fuerte y sólida, lo que le pongas arriba lo va a aguantar. Da
igual donde caiga en el TSJ, no habrá nadie que lo tire, que lo tumbe. Y la instrucción que está haciendo, si la termina como tiene que terminarla, no habrá nadie que la tumbe. Por cierto, Elvira no tenía 64, porque no era más vieja que yo, tenía
61. Creo que la foto que os mandé era del último cumpleaños, que era el 13 de mayo. Ella nació el 13 de mayo de 1963 y yo en 1962. Un pequeño matiz.
¿Y considerar asesinos al Gobierno central? No tenían las competencias y si hubieran querido derivar las competencias, solo tenían que haber aplicado el nivel 3, igual que hicieron con el apagón, con el famoso apagón, que directamente
hicieron pum. (Golpea la mesa con el dedo índice de su mano izquierda como si estuviera pulsando un botón). Ah, pues sí que encontraron el nivel 3, donde estaba el botón. ¿Verdad que sí? Pues entonces no hay excusas, no hay excusas. Tú aplicas
el nivel 2 porque alguien te dice que no apliques el nivel 3 y, bueno, todo tiene consecuencias. Ahora que cada palo que aguante su vela. Él ha dimitido y no ha convocado elecciones -nadie se explica por qué-, pero esperemos que pronto convoque
elecciones porque el pueblo, València, volem votar. Nosotros queremos elegir, no que elijan otros. Y creo que ya con esto termino mi aportación.
Muchas gracias a todos. [Aplausos de las señoras y los señores diputados de los grupos parlamentarios Mixto (Compromís), Euskal Herria Bildu, Junts per Catalunya, Republicano, Plurinacional SUMAR y Socialista.-El señor compareciente
conversa brevemente con la señora presidenta].
Perdón, una sola cosa. Este bolso tiene una etiqueta -¿lo veis?- que está rota. (Muestra un bolso que tiene pegada una etiqueta rota en la que se lee: 20:11 Ni oblit Ni perdó). Pues la etiqueta de este bolso tiene una simbología. Esta
etiqueta está rota, igual que están rotas las 229 familias que componemos la familia de víctimas mortales. Porque todas, al final, aunque sean de mi asociación o sean de otra, tenemos el mismo síndrome y es que sabemos lo que le duele a la otra
persona. Y esta etiqueta, esta pegatina, está rota igual que las 229 familias.
Gracias. [Aplausos de las señoras y los señores diputados de los grupos parlamentarios Mixto (Compromís), Euskal Herria Bildu, Junts per Catalunya, Republicano, Plurinacional SUMAR y Socialista].
La señora PRESIDENTA: Gracias a usted, señor Martínez Alfaro, por su comparecencia, por su testimonio.
Reanudaremos la sesión de la comisión a las tres y media.
Se suspende la sesión a las dos y trece minutos de la tarde.
Se reanuda la sesión a las tres y treinta y cuatro minutos de la tarde.
- DE LA SEÑORA RUIZ SÁNCHEZ. POR ACUERDO DE LA COMISIÓN DE INVESTIGACIÓN SOBRE LA GESTIÓN DE LA CRISIS DERIVADA DE LA DANA QUE TUVO LUGAR EL 29 DE OCTUBRE DE 2024, ASÍ COMO PARA EL ESTUDIO Y PROPUESTA DE MEDIDAS DE MEJORA DESTINADAS A
PALIAR LOS EFECTOS DE ESTOS FENÓMENOS ADVERSOS EN EL FUTURO. (Número de expediente 219/000495).
La señora PRESIDENTA: Reanudamos la sesión.
Vamos a sustanciar la comparecencia de doña Dolores Ruiz Sánchez. Al tratarse de una comparecencia sujeta a lo dispuesto en la Ley Orgánica 5/1984, se ha trasladado a la compareciente la posibilidad de poder comparecer acompañada de la
persona que designe para asistirla. Asimismo, esta Presidencia manifiesta expresamente su voluntad de salvaguardar los derechos de la compareciente, reconocidos por el artículo 1.2 de la citada ley orgánica. Le recuerdo igualmente la obligación
contenida en el artículo 502.3 del Código Penal de no faltar a la verdad en su testimonio.
En virtud del acuerdo adoptado por la Mesa de la comisión en su reunión del día 21 de octubre, las comparecencias seguirán el siguiente formato: quince minutos de intervención inicial, cinco minutos por cada grupo parlamentario y cerrará la
compareciente con otros quince minutos, si así lo estima conveniente. Le recuerdo que el objeto de la comisión, tal y como se aprobó en el acuerdo del Pleno, es el expresado en el requerimiento de su comparecencia.
Por lo tanto, Dolores, tiene usted la palabra por un tiempo de quince minutos. Cuando a usted le parezca bien, empezamos.
La señora RUIZ SÁNCHEZ: Buenas tardes, presidenta.
Buenas tardes, diputadas y diputados.
Yo, en este caso, me siento abrumada, pero vengo para defender a mi marido y a mis hijos, y a todas las familias que hemos perdido a nuestros seres queridos. Lo que más se quiere en este mundo lo hemos perdido y de qué manera tan horrorosa,
tan horrorosa y tan espantosa, sobre todo yo. Lo que yo viví... Lo que yo viví fue un infierno, a nadie se lo doy a pasar. A nadie le voy a dar a pasar el sufrimiento que yo viví el día 29 de octubre. Eso jamás se me va a olvidar, nada más que
cuando me muera. Esa es la palabra. Y nada más que estoy aquí por ello, para que se haga justicia, por mis hijos y por mi marido, que es lo mejor que tenía en el mundo, el mayor tesoro. Lo demás son tonterías. Lo demás son tonterías. La familia
está por encima de todo; de todo, de la política y de todo, la familia.
Yo, el día 27 de octubre, porque soy muy familiar, tuve una comida en el campo, que vivía en Chiva. Tenía a toda la familia porque el lunes, día 28, era mi cumpleaños, el día 28 de octubre. Hice una comida en el campo para mis hijos, mi
madre, mi cuñada, mi hermano, mi nieto de siete añitos, y estaba la más feliz del mundo. Soy la persona más feliz del mundo con mi familia. ¡Quién iba a pensar que a mí el martes me iban a arrebatar a mi familia! ¡Quién lo iba a pensar, Dios mío!
(Se emociona).
El domingo estuvimos allí todos comiendo, que los tengo aquí fotografiados, a la familia, y el lunes fue un día normal, pero el martes, día 29, estuvo lloviendo bastante allí en Chiva por la mañana. Otras veces también ha llovido y no había
pasado nunca nada, ha llovido mucho. Y como mi hermana vivía al lado, que también tiene casa... Pero, vamos, ya por la tarde -serían las cuatro y media- mi hijo pequeño, que se llama Javier, con 42 años, salió de casa para ver cómo iba el río, que
pasaba por allí, y a dar una vuelta. Mi hijo mayor, Jesús Andrés, con 46 años; mi marido, con 74 años -se llama Emeterio- y yo estábamos dentro de casa, y los perros. Y entró mi hijo pequeño, nervioso perdido: Mamá, vámonos de aquí, que baja
mucha agua y no se ve por dónde, por qué baja tantísima agua. Y yo pues no lo creía porque no llovía. Digo: ¿Qué estás diciendo, Javier? Y dice: Sí, mamá, vámonos de aquí, que baja mucha agua, pero ya. ¡Vaya! Salimos de casa y le costó trabajo
a mi hijo abrir la puerta para salir porque el agua ya venía por arriba de las rodillas. Entonces, como bajaba tanta agua, me subió mi hijo a la ventana de fuera de la casa y a mi marido también, a mi lado, y a un perrito pequeño, que lo tenía mi
marido en las manos. Mi hijo Javier se quedó con nosotros y con su perro, y mi otro hijo se fue a la otra ventana con su perro. Subió a su perro a la ventana, sujetándolo, pero bajaba tantísima agua y tan fuerte que mi marido le dijo: Jesús, baja
al perro y súbete tú. Mi hijo le hizo caso a su padre y bajó al perro. ¿Al perro qué le pasó? Que, al soltarse mi hijo de la ventana para bajar al perro, el perro se le soltó y se le fue, y entonces mi hijo fue a coger a su perro (se emociona y
no puede seguir hablando) y mi otro hijo detrás para ayudar a su hermano. Y mi marido... Mi hijo pequeño había llamado a su hermano, que vive en Valencia y que se llama Juan Carlos Mora, que no se me pase por alto. Llamó al 112 a las cinco y
cuarto, como está reflejado en la declaración que hizo ante la jueza, porque la jueza averiguó la hora a la que llamó mi hijo.
Él llamó muchas veces a 112 y le decían que ya lo conocían y que ya habían mandado allí ayuda. ¡Mentira! Allí no mandaron a nadie, nadie fue. Y ya, cuando le dijo eso, a mi pequeño se lo llevó el agua y a mi marido detrás de ellos. Eran
las seis de la tarde cuando se fueron los tres y los tres perros, a las seis de la tarde, que era de día. (Se emociona y no puede seguir hablando).
Yo no daba crédito a lo que me había pasado. (Llora). No se puede ver cómo se te van tus hijos y tu marido. No hay nombre, con lo que duelen los hijos y el marido, un hombre más bueno... Cincuenta y tres años viviendo con él; persona
más buena y trabajadora no hay otra, y se han ido. No cambio a mi familia por nada del mundo y por eso estoy luchando, por ellos, porque se lo prometí. (Continúa llorando). Prometí que iba a pelear por mis hijos y mi marido mientras tuviera
fuerzas. Y así, cuando bajó la fuerza del agua, me bajé de la ventana como pude. El agua ya no me llevaba, pero aún estaba bastante alta, y me fui a casa de mi hermana, que vivía al lado. No sé qué hora era, sé que era de noche y que estaba
mojada por todos los sitios, temblando, no podía hablar, no podía decir nada. Y mi cuñado y mi hermana, cuando me vieron llegar a su casa, que no podía ni subirme de tanta broza que había allí también, en su casa, me tuvieron que dar una pastilla
porque yo estaba para haberme ido a un hospital, pero no podíamos salir ni podíamos hacer nada. Y de buena mañana, al día siguiente, fuimos mi hermana y yo con otro hermano que vive también allí, en el campo, a buscarlos (rompe a llorar), y no los
vimos porque estaba todo encharcado y con barro y no se podía pasar. Yo pensaba que podrían estar en algún árbol o algo, pero no los vimos, y así dos días. Y menos mal que un vecino, al que no conocía pero que tenía una casa por allí, bajó a ver
qué me había pasado, y ese vecino fue quien vio a la Guardia Civil en la gasolinera que hay allí cerca y les dijo lo que yo había perdido, y entonces fue cuando la Guardia Civil dio parte a donde fuera.
Mi hijo Juan Carlos, que vivía en Valencia, fue a dar parte de la desaparición de mis hijos y de mi marido. Yo me fui a Xirivella porque tenía allí un piso de cuando me casé y en el campo ya no me quedé. Y fueron apareciendo. Primero mi
hijo Jesús en la rotonda de Cheste el día 8 (llora), el día 9 mi marido en Ribarroja, en el barranco del Poyo -que yo no sabía que era el barranco del Poyo porque yo de todas esas cosas no sé-, y mi hijo Javier también en Ribarroja el día 11. Y
cuando les tuve a los tres juntos es cuando hice el entierro.
Fue un infierno lo que viví, porque lo he perdido todo: mi familia, la casa... El trabajo de mi marido y de mis hijos, porque esa casa la hicieron ellos con su esfuerzo, con su trabajo, poquito a poco. A nadie le doy pasar por lo que yo
estoy pasando. Yo no estoy bien por lo que viví, tengo pesadillas, lo tengo reflejado. Es un infierno lo que viví, pero tengo clara una cosa. Yo pensé, cuando me pasó aquello, que éramos solo nosotros porque vivíamos en el campo, y en el campo no
teníamos ni luz ni nada. Creía que era nada más que allí, en el campo, pero, cuando me informé de todo lo que había pasado, me di cuenta de que lo que ha pasado con mis hijos es que me los han arrebatado por no haber hecho las cosas bien quién
tenía que hacerlas. Tengo más que claro que si hubiesen enviado la alarma cuando lo tenían que haber hecho mis hijos y mi marido estarían vivos. La casa no, pero ellos sí, eso lo tengo claro, porque después han mandado las alarmas con tiempo y la
gente no es tonta. Esa es la realidad: que si hubiesen puesto la alarma mucha gente, por lo menos mis hijos y mi marido... A mí no me pasó nada, yo no sé lo que el Señor hizo conmigo, un milagro. Fue un milagro porque me quedaba otro hijo, que
se quedó sin padre y sin sus dos hermanos. Ellos eran el apoyo fundamental de mi hijo Juan Carlos, que tiene una discapacidad intelectual. Eran su mayor apoyo, sus hermanos y su padre, y ahora no tiene a nadie (rompe a llorar); ahora no tiene a
nadie. Para mi hijo, eran su apoyo fundamental sus hermanos y mi marido, y lo está pasando muy mal.
Por eso, yo no traigo apuntes. Los apuntes ya los han traído Carmina, Rosa María y Ernesto, que saben dar explicaciones y saben todo, pero mi explicación son mi vida y mi familia. Yo vivía en el campo y era la persona más feliz del mundo
con mi familia. Y yo de todo esto no entiendo, pero si las personas no hacen bien su trabajo sí lo entiendo, y este señor no hizo bien el trabajo, el señor Mazón no hizo bien su trabajo. Cuando se fue a comer a El Ventorro sabía que el Poyo no iba
seco, iba lleno de agua, esa es la diferencia. Él se fue tan tranquilo y mis hijos a las seis ya se habían ido. Y él a las seis estaba comiendo. ¡Eso es injusto! ¡Es injusto lo que han hecho! (Continúa llorando). No hay perdón de dios, como se
suele decir, porque vamos, si sabía todo lo que estaba pasando... Yo sí que no lo sabía. ¿Para qué queréis tanta tecnología si luego no dais aviso de nada? ¿Para qué es la tecnología? Si se sabía que venía una dana, ¿por qué no avisaron con
tiempo? Para eso están los teléfonos. ¡Mira como después sí que han valido los teléfonos! Después ha habido dos alarmas, pero ese día no hubo alarma ninguna; bueno, sí, a las ocho y pico. Esto es para morirse. Yo no sé cómo el señor me ha
dejado viva, pero estoy muerta por dentro, porque yo sin mi familia no vivo. (Continúa llorando). No vivo, sin mi familia no vivo. Y el que sea
padre lo entenderá porque sabe lo que se quiere a los hijos. Y ver cómo se te van... Mi Jesús, mi Javi, con un niño al que no va a poder ver crecer, el único nieto que tengo... Por eso digo que yo no necesito papeles para explicarle a la
gente lo que es la pena que tengo dentro de mi alma.
La política es para los que estudian, yo no he estudiado nada, pero sí entiendo que mi familia está por encima de todos, y por encima de todos voy a pelear por ellos y que paguen las personas que no han hecho bien el trabajo. Y yo eso no lo
sé, pero sí que lo sabe la jueza: la jueza sí sabe quién no ha hecho bien su trabajo. (Continúa llorando).
La señora PRESIDENTA: ¿Quieres decir algo más?
La señora RUIZ SÁNCHEZ: Yo ya les he contado todo el sufrimiento que tengo y la vida...
Y eso que decía Mazón de que recibía a las familias, eso es una mentira, porque el día que hicieron la misa en la catedral, a la primera persona a la que me dirigí fue a él, y no se acuerda de mí porque no se ha preocupado ni de llamarme.
Fui directamente a él, a Mazón, en la catedral, sí, y después fue cuando el rey me saludó allí. Y en el funeral, en Valencia, me iba a dirigir a él, pero ya se había ido, porque Pilar me lo dijo. Se lo digo porque yo sé quién es la persona que no
hizo bien el trabajo: el presidente de la Comunidad Valenciana, que no estaba en su puesto. Cuando un padre abandona a los hijos que son pequeños, ¿qué hace la ley? Castigarlo, ¿no? Pues eso digo yo también. Cuando una persona no hace bien el
trabajo, ¿qué hace la ley? Pues tiene que castigarlo. Yo de política no entiendo, pero, cuando los padres dejan a sus hijos abandonados y son pequeños, la ley les echa mano y los castiga. Pues aquí son personas adultas y encima con estudios y
saber. Por eso, yo, cada vez que salía este señor en la televisión, me ponía enferma; todavía más enferma, mi herida me la habría más. Y ya no puedo decir nada más. No sé si me quieren preguntar.
Gracias.
La señora PRESIDENTA: Gracias, Dolores. Muchas gracias.
Pasamos ahora al turno de los portavoces parlamentarios. La primera en hablar será la representante del Grupo Mixto, la señora Micó.
La señora MICÓ MICÓ: Hola, Dolores, ¿cómo estás?
La señora RUIZ SÁNCHEZ: Ya nos conocimos antes.
La señora MICÓ MICÓ: Sí, ya hemos llorado juntas algunas veces.
La señora RUIZ SÁNCHEZ: Yo lloro todos los días de Dios. Me acuesto pensando en ellos, me levanto pensando en ellos, como delante de ellos... Perdón (dirigiéndose a la señora presidenta), no tengo que hablar.
La señora PRESIDENTA: No pasa nada.
La señora MICÓ MICÓ: No pasa nada. Dolores, no pasa nada, me puedes interrumpir, tranquila.
La señora PRESIDENTA: No pasa nada, tranquila.
La señora MICÓ MICÓ: Al final, con tu intervención de hoy, nos has dado una lección de vida, porque sabes mucho más de política de lo que tú te piensas y de lo que saben muchos y muchas que están aquí sentados, porque, al final, la política
es aplicar el sentido común, es ser responsable de lo que haces y es proteger a la gente del país en el que vives. De esto va la cosa y lo has explicado muy bien, Dolores.
La señora RUIZ SÁNCHEZ: A mi manera.
La señora MICÓ MICÓ: Sí, pero te hemos entendido perfectamente.
Es muy duro lo que has pasado, ya lo hemos llorado y lo hemos hablado. Estuvimos juntas, me acuerdo, en Paiporta, en la presentació del llibre d'Esperanza Camps, que també està hui ací, Els morts de Mazón, y estaba también Beatriz Garrote,
la presidenta de la Asociación de Víctimas del Metro. Me acuerdo de que nos pasamos más de una hora toda la gente que estábamos allí, casi todo mujeres -nadie del Partido Popular; por lo que sea, no vinieron esa tarde-, hablando y llorando mucho
juntas, y creo que también es importante poder expresar los sentimientos y poder llorar no solo en casa, sino
colectivamente, en compañía de otra gente que también ha vivido lo mismo que tú, pero también con gente que no lo hemos vivido en primera persona y que empatizamos plenamente porque, efectivamente, somos madres y somos hijas. Hablando
contigo ese día, me acuerdo de que me dijiste que Jesús, tu hijo, y yo teníamos la misma edad, éramos quintos, y todo hacía que fuera muy intenso, y continúa siéndolo para ti, para toda la gente de la asociación y para todos y todas los que habéis
perdido a vuestros familiares, y en tu caso, encima, a tu marido y a tus dos hijos. Es que, por mucho que queramos ponernos en tu piel... Pienso en todo el tiempo que tuviste que estar ahí, sin saber dónde estaban ellos y cogida a la ventana, y me
acuerdo de que en Paiporta me decías: Águeda, es que estoy muerta por dentro. Hoy lo has dicho, pero es que a mí ya me lo decías hace meses. Y también me decías: Pero por ellos voy a luchar. (La señora compareciente hace gestos afirmativos).
Claro que sí, por ellos vas a luchar tú y vamos a luchar todas contigo, esto es lo que también te quería trasladar. El hecho de que hayamos hecho esta comisión de investigación tiene una parte que los diputados y las diputadas queremos que os pueda
servir, aunque sea mínimamente, para poder esclarecer lo que pasó, para que podáis tener un mínimo de verdad y sentiros un poco aliviadas en la medida en la que nosotros podamos esclarecer lo que pasó, preguntar, tener unas conclusiones claras. Y,
sobre todo, que aquí, en sede parlamentaria, se paguen las responsabilidades políticamente, pero que en sede judicial se paguen las responsabilidades penalmente y que vaya a prisión quien tenga que ir a prisión, porque 229 víctimas mortales es una
cifra que no puede aguantar nadie.
Para terminar, porque no quiero hacerlo más largo, simplemente quiero decirte, Dolores, que estamos contigo, que tienes a muchísima gente que lo único que queremos es ayudaros, aliviaros y estar a vuestro lado. Así que lo que te preguntaría
es qué podemos hacer para ayudar, aunque sea un poquito, a que esa sensación que tienes de que estás muerta por dentro no sea así.
Gracias.
La señora PRESIDENTA: Gràcies, señora Mico.
És el torn de Junts per Catalunya, del senyor Cervera.
El señor CERVERA PINART: Sí, gràcies, presidenta. Bona tarda, senyories.
Bona tarda, senyora Ruiz. I gràcies per la seva compareixença. No sé si m'entén en català parlaré a poc a poc.
Gràcies per la seva enteresa. Mentre parlava intentava posar-me jo en la seva situació. I estic segur que no hagués estat capaç d'articular la intervenció que vostè ha fet i amb la serenitat que l'ha fet després del que va viure. Des de
Junts per Catalunya, poc més podem dir només el que hem estat fent tot aquest matí amb totes les víctimes que han passat ja per aquesta Comissió. Mostrar-li la nostra solidaritat. Una solidaritat que volem fer extensiva a tots els afectats per la
riuada. Però sobretot, com ja s'ha dit, els afectats per la incapacitat per la irresponsabilitat i per una manca d'humanitat de massa responsables polítics. I a partir d'aquí, doncs, escoltar per acompanyar-los en el que considerin per poder, en
la mesura del possible, reparar el seu dolor i fer justícia. I també esperem que aquesta comissió serveixi, doncs, per detectar ben bé què és el que va fallar i perquè mai més ningú visqui el que ha viscut vostè i el que han viscut tants de
valencians.
Res més. Moltes gràcies i a disposar.
Gracias, presidenta. Buenas tardes, señorías.
Buenas tardes, señora Ruiz, gracias por su comparecencia. No sé si me entiende en catalán. Voy a intentar hablar lentamente. (La señora compareciente hace gestos afirmativos).
Gracias por su entereza. Mientras hablaba usted, yo intentaba ponerme en su situación, y estoy seguro de que no habría sido capaz de articular la intervención que acaba de realizar usted, y además con la serenidad con la que lo ha hecho
tras lo vivido por usted. En Junts per Catalunya no podemos decir mucho más de lo que hemos dicho esta mañana a todas las víctimas que han pasado por esta comisión. Podemos mostrarle nuestra solidaridad, una solidaridad que queremos hacer
extensiva a todos los afectados por la riada, pero, sobre todo, como ya se ha dicho, a los afectados por la incapacidad, por la irresponsabilidad y por una falta de humanidad de demasiados responsables políticos. A partir de ahí, queremos escuchar
para acompañarlos en lo que ustedes consideren y así poder, en la medida de lo posible, reparar su dolor y hacer justicia. Esperamos también que esta comisión sirva para detectar exactamente qué falló y para que nadie más tenga que vivir jamás lo
que han vivido usted y tantos valencianos.
Nada más. Muchísimas gracias y estamos a su disposición.
La señora PRESIDENTA: Gràcies, senyor Cervera.
Pel Grup Republicà, té la paraula el senyor Rufián
El señor RUFIÁN ROMERO: Muchas gracias, presidenta.
Buenas tardes, señora Dolores.
Yo, sinceramente, no sé qué decirle. Casi nunca tengo nada escrito e intento siempre escuchar a la gente y ser lo más normal posible frente a un micro. A mí, lo único que me sale ahora mismo es, sinceramente, insultar a los responsables.
Pero, claro, darían muchas excusas. Y, si usted no lo ha hecho, yo tengo menos derecho aún.
Una matización. La política no es para los que estudian. La política es, sobre todo, para los decentes. Si hubiera más gente decente... Me dan igual las siglas, me da igual la bandera, me da igual la lengua, me da igual el apellido, me
da igual el barrio, el código postal, la historia... Decencia. Hoy es usted la cuarta persona que pasa por aquí y es la cuarta persona que señala con nombres y apellidos a los responsables. Y hoy aquí aún habrá seguramente dos partidos -sobre
todo uno de ellos-, PP y VOX, que intentarán meterle a esto -perdóneme- mucha mierda, para que la gente no distinga, para que la gente no sepa. Cuando es muy sencillo echarle un poco de humanidad y decencia a esto y decir: Señora Dolores,
perdóneme. Yo lo vuelvo a decir, perdóneme, simplemente porque usted se salvó, por la casualidad de que se agarró a la ventana, pero con sus hijos y su marido no hubo tanta suerte y porque el tipo que tenía que dar la orden para que su marido y sus
hijos supieran que iba a bajar el agua que bajó, estaba tomándose pacharanes en El Ventorro; y esto siendo muy generoso, pues quizá no estaba haciendo eso, estaba haciendo cosas un poco más... No sé, es que da igual.
Su familia a las seis de la tarde ya no estaba. A las seis de la tarde, Carlos Mazón, ¿dónde estaba? Le puedo asegurar que mi compromiso y que, por muchos artículos, editoriales, tertulianos o lo que diga aquí esta gente, eso no habrá dios
que lo oculte, jamás.
Lo que les pido al PP y a VOX, haciendo un ejercicio de inocencia -porque llevo demasiado tiempo aquí para saber que esto no va a pasar-, es que por una vez, por favor, no empecemos aquí con el rollo de rifirrafes: Es que esto es
partidista, es que es politiqueo. Porque es muy claro, yo he estado aquí en un montón de comisiones de investigación y se intentaba hacer ver que no había pasado lo que había pasado. En fin, esto es clarísimo, son lentejas: unas competencias de
un Gobierno y un presidente que estaba comiendo en un reservado que no dio la orden para avisar a su gente de que, si no se iban de donde estaban o se quedaban en sus trabajos o en los áticos, se iban a morir. Ya está, ya está.
Sobre todo me dirijo al Partido Popular -porque esto a VOX le va bien, estas salvajadas les van bien, las intervenciones de Gil Lázaro les van bien-, porque les puedo asegurar que no les va bien a ustedes, señorías del Partido Popular, y lo
saben perfectamente. Por favor, para salvar un poco los muebles, pidan perdón, que tienen aquí a una mujer que no tiene familia, y eso se pudo evitar. No miren sus móviles, no miren al techo ni al suelo. Mírenla a la cara y pídanle perdón, por
favor. Ya no apelo a los salvajes de la ultraderecha, apelo a un partido de derechas, que debería ser decente, democrático, conservador, centrista, con unos valores humanistas... Y, por favor, ya basta, han mantenido un año a este tío.
Ya está. Estoy de acuerdo con usted, no tiene perdón de Dios.
La señora PRESIDENTA: Gràcies, señor Rufián.
Pel Grup Parlamentari SUMAR, té la paraula el senyor Nahuel González.
El señor NAHUEL GONZÁLEZ: Gracias, señora presidenta.
Hoy, Dolores, seguramente has contado aquí uno de los testimonios más fuertes que yo he escuchado en mi vida y que ya conocía, pero que nos lleva a aquellos fatídicos momentos en nuestras comarcas, en nuestros pueblos, en esa Foia de Bunyol
que tanto sufrió durante aquellas horas. Nos traes un relato desgarrador que no se puede ni describir en palabras y que, por más que empaticemos y lloremos contigo, no vamos a poder sentirlo de tal forma, porque es inimaginable.
Te conocía de las manifestaciones, por tanta dignidad que estás demostrando y que has demostrado, y había leído alguna entrevista tuya. Y junto al terrible dolor, también he notado una desgarradora humanidad en tu forma de hablar de tu
familia, de tus hijos, de tu marido, incluso, de los tres perros. Me ha parecido, dentro de lo terrible, muy humana esa parte en la que has hablado de los tres perros. Estoy seguro de que mucha gente que nos escucha también ve en ti esa forma de
querer a toda tu familia, un relato de mucha humanidad y de mucho amor. Por lo tanto, desde ese amor es desde el que tenemos que buscar justicia, y nosotros os vamos a apoyar en todo lo que hagáis.
Creo que la definición de tu intervención va en dos sentidos. Por una parte, la ternura que tenemos que demostrar aquellos que os apoyamos y os apoyaremos siempre; la del pueblo valenciano que está a vuestro lado. No tengáis la mínima
duda de que, en las calles, en las manifestaciones, los grupos de música, el sector social, sindical..., no hay colectivo social que no esté a vuestro lado, porque, ahora mismo, sois la dignidad del pueblo valenciano. Y, por otra parte, y lo
comparto un poco con el anterior portavoz, el odio. La verdad es que siento odio y lo he transmitido. No siento un odio personal, pero sí considero que lo que ha hecho el señor Carlos Mazón no puede quedar en el olvido ni se puede perdonar y lo
vamos a recordar toda la vida.
Alguna vez he tenido dudas en mis intervenciones sobre si decir 'asesino' o 'presunto homicida', pero lo que se está contando aquí, en el cuarto relato de hoy, es gravísimo y ya no cabe silencio alguno por parte de nadie. Yo creo que el
Partido Popular hoy aquí, o pide perdón, o que no hable; no hay otra forma de decirlo. En esta sala hay gente que hoy habla con el señor Mazón, que se reúne hoy con el señor Mazón y esta gente debería de pedir disculpas y decir que no son iguales
a él. Hay que hacer autocrítica y ser conscientes de que lo que ha pasado es muy grave.
Has dicho que a las cinco y cuarto se llamó por teléfono, a las cinco y cuarto; a las siete de la tarde, el señor Mazón -según dice la testigo clave- decía que no había prisa. Eso demuestra la mayor falta de humanidad, sensibilidad y
responsabilidad -y me quedo corto- que pueda haber en la vida; así que no vamos a perdonar, no vamos a olvidar y vamos a ir hasta el final, que lo tengan claro todos los grupos parlamentarios de esta Cámara. Vamos a estar a vuestro lado hasta el
final.
Gracias.
La señora PRESIDENTA: Gràcies, señor González.
Te la paraula el señor Gil Lázaro, del Grupo Parlamentario VOX
El señor GIL LÁZARO: Muchas gracias, señora presidenta.
Señora Ruiz Sánchez, la miseria moral de la intervención del señor Rufián acredita, por contraste, la grandeza moral de la suya.
Señora Ruiz Sánchez, reciba usted la expresión de nuestro respeto y pena por las pérdidas que nunca debería haber sufrido; respeto y dolor extensible a todas las familias afectadas, como ya he manifestado esta mañana en cada una de mis
intervenciones. Su lucha por su familia es justa y legítima y así lo entendemos, para que se haga justicia y para que nunca más vuelva a repetirse una tragedia como la vivida por toda la sociedad valenciana, y de una forma dramática por ustedes, el
pasado 29 de octubre de 2024.
Su comparecencia ha sido profundamente impactante desde un punto de vista humano, no le han hecho falta apuntes, como usted ha dicho, para transmitir la terrible carga de cuanto le ha ocurrido y sigue viviendo hoy día a día. Y hasta sus
legítimos reproches a las autoridades pertinentes los ha hecho de una forma que constituye una auténtica lección para todos.
Quiero decirle, para terminar, que su pena es la pena de toda la gente de bien, y me siento profundamente emocionado por haber tenido la oportunidad de escucharla hoy a usted en persona. Podemos tener discrepancias sobre la responsabilidad
única de lo ocurrido; coincidimos con usted en que la tiene la Administración autonómica por su gestión frívola, tardía, errónea e incompetente, pero mi grupo considera también que la tiene el Gobierno de España por sus decisiones antes, durante y
después de la catástrofe. Pero después de escucharla, señora Sánchez, ni siquiera quiero hacer hoy énfasis en ello. Usted ha dado, con el tono de su intervención, un ejemplo de grandeza humana y de elegancia moral, y por ello, en mi nombre, en el
de mi grupo, y estoy seguro de que en el de miles de valencianos, le doy las gracias.
Nada más.
La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Gil.
Es ahora el turno del Grupo Parlamentario Socialista, y tiene la palabra la señora Marta Trenzano.
La señora TRENZANO RUBIO: Muchas gracias, presidenta.
En primer lugar, señora Ruiz, Dolores, permítame expresarle en nombre del Grupo Parlamentario Socialista nuestra más sincera condolencia y nuestro profundo reconocimiento por su presencia en esta comisión de investigación. Usted ha perdido
a su marido y a sus dos hijos en la tragedia del 29 de octubre. Un día después de celebrar sus setenta años en familia, la riada del barranco arrasó su hogar y se llevó consigo lo más valioso de su vida. No entraré en detalles que usted ya ha
relatado con dolorosa precisión,
pero el gesto heroico de uno de sus hijos al intentar salvar a su hermano y el esfuerzo inútil del padre por resistirse a la corriente lo dicen todo. Son hechos que esta comisión conoce y que no necesitan de un dramatismo añadido para
conmovernos, como usted lo ha hecho con su testimonio.
Es un testimonio que no es solo personal, es un acto de responsabilidad cívica. Usted se ha convertido en una de las portavoces más firmes de la asociación y ha llevado la voz de los afectados hasta Bruselas, ante la presidenta de la
Comisión Europea y la presidenta del Parlamento Europeo. Esa proyección internacional no es casual, refleja la dimensión de una catástrofe que exige respuestas a la altura de las instituciones democráticas, pero también refleja la falta de empatía
de los que han impedido que pudieran comparecer en les Corts Valencianes, en su casa, en su tierra. ¡Qué bien quedan algunos hoy aquí diciendo que están para escucharlos, cuando precisamente son los que les han vetado y los que les han prohibido
entrar en la casa del poble valencià para escuchar sus voces! Y en esa exigencia de respuestas radica el núcleo de nuestra labor en esta comisión.
Usted ha declarado con rotundidad: Me los han matado. No es una expresión retórica, es una acusación fundada en la convicción de que la magnitud del desastre no fue solo consecuencia de la fuerza de la naturaleza, sino de decisiones
políticas previas que fallaron en la prevención, en la alerta y en la respuesta; decisiones tomadas, o decisiones no tomadas, bajo la responsabilidad del Gobierno de la Generalitat valenciana presidido por Mazón y sustentado por el Partido Popular
y todavía hoy por VOX.
Esta comisión debe esclarecer con rigor y sin ambages por qué las alertas meteorológicas del 28 y 29 de octubre no se tradujeron en medidas efectivas de evacuación y protección en las zonas de mayor riesgo; debe determinar si los protocolos
de emergencia estaban adecuadamente financiados, actualizados y coordinados con los ayuntamientos, y debe establecer si la priorización de recursos en otros ámbitos, incluidos los recortes en materia de emergencias y cambio climático -impuestos por
VOX y acatados por el PP- contribuyeron a la vulnerabilidad de la ciudadanía. Usted misma señaló con amargura contenida que el presidente Mazón la vio entrar en la catedral y no se acercó a hablar con usted. Ese gesto -o, mejor dicho, la ausencia
de ese gesto- no es anecdótico, revela una distancia entre la autoridad responsable y las víctimas directas. La empatía institucional no se mide en palabras de consuelo, sino en hechos, en la asunción de responsabilidades y en la adopción de
medidas correctoras inmediatas.
El Grupo Parlamentario Socialista defenderá ante esta comisión tres líneas de actuación claras. La primera, la que estamos haciendo hoy, escucharlos a ustedes; la segunda, exigir la comparecencia de todos los responsables políticos y
técnicos que tomaron decisiones en las horas críticas previas y durante la dana; y, la tercera, proponer resoluciones para reforzar la prevención de riesgos climáticos con dotación presupuestaria suficiente y coordinación efectiva entre
Administraciones.
Señora Ruiz, su dolor no puede ser reparado, pero sí puede ser el catalizador de un cambio estructural que evite nuevas víctimas. Esta comisión no busca revanchas, busca verdad, justicia y reparación. Pero le voy a decir una cosa:
ustedes, a lo largo de este año, han representado la voz y la dignidad del pueblo valenciano mucho más y mucho mejor que aquellos que estaban obligados a hacerlo.
Muchas gracias.
La señora PRESIDENTA: Gracias, señora Trenzano.
Para terminar, tiene la palabra el portavoz del Grupo Popular, el señor César Sánchez.
El señor SÁNCHEZ PÉREZ: Muchísimas gracias, presidenta.
Señora Sánchez -Dolores, si me lo permite-, es tremendamente complejo encontrar palabras para poder mostrar en esta comparecencia todo lo que nos gustaría mostrar, aunque sea poco tiempo, al Grupo Parlamentario Popular: solidaridad,
cercanía, acompañamiento con el dolor que estáis padeciendo desde el pasado 29 de octubre de 2024.
Hoy estamos en el inicio de una comisión de investigación que empieza con la comparecencia de familiares de personas que perdieron la vida. Lo mejor que podemos hacer es escucharlos y acompañarlos. Somos conscientes de que habrá otras
jornadas en las que tendremos la oportunidad de debatir acerca de las causas y de profundizar en el objeto de esta comisión de investigación, que es analizar la respuesta que dio el Gobierno de España a la dana. Vamos a tener ocasiones en las que
podremos analizar cuestiones como las obras y la tecnología de la que entonces carecían la demarcación del Júcar, el barranco del Poyo o la zona de Chiva.
Tendremos muchas ocasiones para eso, pero hoy es el día para escucharlos, para decirles que estamos a su lado, para decir también a algunos grupos políticos que ayer el presidente Mazón pidió perdón y que, ya en muchas ocasiones anteriores,
asumió responsabilidades y reconoció errores. Y
nosotros, el Grupo Parlamentario Popular, comprendemos, entendemos y somos conscientes de que para ustedes eso no es suficiente. Les entendemos y les comprendemos, pero también hemos descubierto durante todo este tiempo que da igual que
ayer el presidente Mazón pidiese perdón, da igual que asumiese errores con anterioridad, a algunos grupos políticos les va a dar igual y nunca les va a ser suficiente por cálculo político, y nosotros también tenemos la responsabilidad de transmitir
ese sentimiento.
Nosotros vamos a estar a su lado, al lado de las víctimas, en la búsqueda de la verdad, y no le quepa la menor duda de que, durante todas las jornadas que tenemos por delante, vamos a trabajar sin descanso para poner negro sobre blanco
soluciones para que no vuelva a suceder algo así. Pero no hay palabras que hoy puedan aplacar el dolor que tiene usted, que tiene Rosa o que tiene Enrique. Y me resulta tremendamente complejo, difícil, prácticamente imposible, porque no me puedo
poner en su lugar por mucho que quiera. No me puedo poner en su lugar, no puedo hacerlo, pero lo que sí le digo es que estamos a su lado y que vamos a estar a su lado -se lo digo de corazón-, representando a un partido que está comprometido con
buscar la verdad y poner soluciones para que no vuelva a ocurrir.
La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Sánchez.
Cuando usted quiera, señora Ruiz Sánchez.
La señora RUIZ SÁNCHEZ: A Águeda Micó, que ha dicho: Lo que necesite y lo que pueda. Lo que yo necesito son mis hijos y mi marido. Nadie me los va a reponer. Nadie, ningún político ni nadie. Sé que hay voluntad, pero nadie puede
ponerse en mi lugar, nadie más que las víctimas. Los que hemos perdido a nuestra familia sabemos lo que se siente. Y sé que toda Valencia nos apoya y también mucha gente.
A usted, señor Gil Lázaro, le voy a decir una cosa. Con lo que haya dicho el señor Rufián yo no tengo nada que ver. Si ha sido su voluntad, no tiene por qué venir a decírmelo a mí. Si usted está arrepentido, dígaselo a él. Pero ¿qué
quiere que le diga? Yo la política no la entiendo; ni les entiendo a ustedes.
Usted me está hablando del terreno y del barranco del Poyo. Yo no sabía ni que existía el barranco del Poyo. A mí todas esas cosas... Ya lo han dicho Rosa María Álvarez, Carmina, que saben de esto, y Ernesto, que sabe más que yo. Y le ha
dado las explicaciones, que lo he estado escuchando. A mí todas esas explicaciones no me valen. A mí me vale con que haya justicia para las personas que no lo han hecho bien. ¿Me entiende usted? Y eso sí lo tengo claro: sé quién no lo ha hecho
bien. Me da igual del partido que sea; lo que importa son las personas que no lo han hecho bien, tanto si son del PSOE como si son de otro partido, porque yo de partidos y de política no sé nada. Sé quiénes no han hecho bien su trabajo. Eso es
lo único que le puedo decir.
Yo tengo mi sufrimiento, y a eso no me responde nadie, ningún político ni nadie. Agradezco el sentimiento, pero mi dolor lo llevo yo sola..., y mi hijo, que no está bien. Mi hijo recibe ayuda porque va a un centro, pero yo me he quedado
sin mi familia, sin mis hijos, y nadie me va a sacar de esa idea. Voy a luchar para que se haga justicia, siempre. Ya está.
La señora PRESIDENTA: Muchísimas gracias, Dolores. Gracias por su testimonio. Lo sentimos muchísimo.
La señora RUIZ SÁNCHEZ: Gracias. [Aplausos de las señoras y los señores diputados de los grupos parlamentarios Mixto (Compromís), Junts per Catalunya, Republicano, Plurinacional SUMAR y Socialista.-Pausa].
- DE LA SEÑORA PAGÁN ROMERO. POR ACUERDO DE LA COMISIÓN DE INVESTIGACIÓN SOBRE LA GESTIÓN DE LA CRISIS DERIVADA DE LA DANA QUE TUVO LUGAR EL 29 DE OCTUBRE DE 2024, ASÍ COMO PARA EL ESTUDIO Y PROPUESTA DE MEDIDAS DE MEJORA DESTINADAS A
PALIAR LOS EFECTOS DE ESTOS FENÓMENOS ADVERSOS EN EL FUTURO. (Número de expediente 219/000496).
La señora PRESIDENTA: Si les parece, vamos a iniciar la comparecencia de doña María Teresa Pagán Romero.
Al tratarse de una comparecencia sujeta a lo dispuesto en la Ley Orgánica 5/1984, se ha trasladado a la compareciente la posibilidad de poder comparecer acompañada de la persona que designe para asistirla. Asimismo, esta Presidencia
manifiesta expresamente su voluntad de salvaguardar los derechos de la compareciente reconocidos en el artículo 1.2 de la citada ley orgánica. Igualmente, le recuerdo la obligación contenida en el artículo 502.3 del Código Penal de no faltar a la
verdad en su testimonio.
En virtud del acuerdo adoptado por la Mesa, las comparecencias seguirán el siguiente formato: intervención inicial de la compareciente por un tiempo de quince minutos, cinco minutos para cada grupo parlamentario, y cerrará la compareciente
con otros quince minutos. Recuerdo que el objeto de la comisión, tal y como se aprobó en el acuerdo del Pleno de la Cámara el 13 de marzo de 2025, es el expresado en el requerimiento de su comparecencia.
Así pues, sin más dilación, doña María Teresa tiene la palabra.
La señora PAGÁN ROMERO: Buenas tardes, señora presidenta, señoras y señores.
Me llamo Mayte y estoy aquí para contarles una parte de mi vida que jamás pensé tener que relatar. El día 29 de octubre perdí a mi hermana, de 43 años, a mi sobrino, de 4, y a mi cuñado, de 45. El día 29 por la mañana, mi hermana, como
cualquier día, llevó a su hijo al colegio. Estaba lloviendo, como otro día cualquiera, pero nadie los alertó de todo lo que podía venir. Nosotros tenemos unos dirigentes que tienen que servir para proteger a la población y alertarnos ante una
situación de emergencia.
Ahora voy a contarles cómo fue ese fatídico día. El día 29 de octubre, mi hermana llevó a mi sobrino de 4 años al colegio Mariano Serra, en Aldaia. Cuando volvió a casa de dejar a Neizan, llegó empapada, como así me dijo mi sobrina de 22
años, que la vio llegar y que, gracias a Dios, sí está viva. A las cuatro y media de la tarde, mi hermana y su pareja salieron a buscar a su hijo. Nunca más volvieron.
El día 29 no pensé que la desgracia nos había tocado, porque en Bétera no llovía. El día 30 vuelvo a llamar al móvil de mi hermana, y el móvil seguía apagado. Llamé a mi sobrina, y también tenía el móvil apagado. Sigo haciendo llamadas.
Llamo a mi primo, cuya hermana vive no muy lejos de la mía, en Montserrat, y él me dice que su hermana está sin luz, sin agua, sin nada y, por tanto, yo me quedo algo más tranquila. Pasan las horas y mi hermana sigue sin contestar, sin encender el
móvil, sin nada. (Se emociona). Son horas desesperantes. El día 30 mi sobrina consigue un poco de cobertura y me llama y me dice: Tía, la mamá, el tete y Jorge no han vuelto a casa desde ayer. Entonces me marcho a Bétera para denunciarlo ante
la Guardia Civil. También me voy a Valencia a denunciar la desaparición de los tres y a buscarlos en todos los lugares que los mismos valencianos habían habilitado para ayudarnos, pensando -incrédula de mí- que los encontraría. Pero ellos no
estaban. Allí solo había alimentos. Se me rompió un poco más el alma. Allí perdí un poco más la... (Se emociona y no puede seguir hablando).
Seguí con mi búsqueda. Empecé a pedir ayuda a través de los medios, de las televisiones, de las redes sociales. Nadie los buscaba. Entonces, la familia y amigos decidieron hacer una quedada de más de un centenar de personas. Allí, en el
barranco del Poyo, sus vecinos y familiares encontraron el coche y el cuerpo sin vida de mi cuñado. Eso fue el día 1. En ese momento, se me rompió un poco más el alma, si cabe, y algo me dijo, no sé por qué, que mi hermana y mi sobrino también
estaban muertos. Yo solo le pedí a Dios que, por favor, dentro de todo el mal que nos había tocado, no hubieran llegado a recoger a mi sobrino a su colegio. Él no podía estar muerto. Ellos no podían estar muertos.
Al día siguiente de encontrar el cuerpo sin vida de mi cuñado, reanudamos la búsqueda del resto de la familia. Era el día 2 de noviembre. Hasta el día 7 seguíamos sin encontrarlos. Yo estaba desesperada. Acudí a los medios de
comunicación pidiendo que, por favor, fueran al barranco del Poyo a buscarlos. A los familiares, a esas alturas, nadie nos ayudaba, ni en la búsqueda de nuestros familiares ni en ayuda psicológica para nosotros. Después de pedir ayuda y de salir
en todos los medios posibles, se deciden a buscar en el barranco del Poyo. Entonces, veo en los medios de comunicación que han encontrado a mi sobrino el día 10. Me pongo a llamar. No me preguntéis por los números, porque no sé dónde los
conseguí, pero eran de los que te decían si eran o no eran tus familiares. Ellos me niegan que fuera él, me decían que era una niña, no mi pequeño sobrino, pero algo me decía, no sé por qué, que era él. Al día siguiente, más de lo mismo. Los
medios anunciaron que había aparecido la madre del niño cuyo cuerpo sin vida habían encontrado el día antes. Entonces, en ese momento, mi tiempo se detuvo y mi alma murió un poco más: supe que eran ellos. Llamé al teléfono del que me lo había
negado el día anterior y otra persona diferente me atendió y me dio esa fatídica noticia. Por las preguntas que me hizo se confirmó que era mi hermana y que el niño de la noche anterior era mi precioso niño, mi pequeño Neizan.
Desde entonces, aprendemos a vivir cada día con dos ausencias, que pesan y duelen. Nada nos prepara para una pérdida así. No hay palabras que alivien, no hay tiempo que cure, pero contar lo que hemos vivido, que nos escuchen, puede
transformar el dolor y servir para que otras familias no vuelvan a pasar por lo mismo. Por eso estoy aquí. Mi intención es que esta comisión sepa que, detrás de cada cifra, detrás de cada expediente, hay vidas reales, hay vidas destruidas,
familias rotas, familias que necesitan apoyo, acomodamiento y sensibilidad institucional. Mi hermana Raquel y mi sobrino Neizan murieron en una
tragedia que nunca habríamos imaginado. No solo perdimos a dos personas maravillosas, perdimos una risa en la casa, perdimos abrazos, perdimos planes de futuro. Ese día no solo se rompió una familia, se rompió nuestra alma. Desde
entonces, cada día es una batalla silenciosa. Los que hemos sufrido una pérdida así sentimos que caminamos por el mundo como si estuviéramos dentro de un ruido constante que nadie escucha. Nos encontramos con trámites, papeles silenciosos y a
veces puertas cerradas.
Estoy aquí para pedir que lo que vivimos no se quede el olvido, que las instituciones vean a las personas detrás de los expedientes y que ninguna otra familia tenga que pasar por lo que hemos pasado nosotros. Yo solo les pido que nos
escuchen, que escuchen a mi hermana aunque ya no pueda hablar, que escuchen a mi sobrino aunque su voz ya no esté. Hablar de ellos duele, pero callarlo me destruye.
Gracias por su tiempo, por su respeto y por su escucha. Gracias por permitir que mi hermana y mi sobrino estén hoy aquí conmigo de alguna forma a través de mis palabras. [Aplausos de los grupos parlamentarios Mixto (Compromís), Junts per
Catalunya, Republicano, Plurinacional SUMAR y Socialista].
La señora PRESIDENTA: Muchísimas gracias, Mayte. Muchas gracias por su testimonio.
Vamos a dar ahora la palabra a los grupos parlamentarios.
En primer lugar, por el Grupo Parlamentario Mixto, la señora Àgueda Micó tiene la palabra.
La señora MICÓ MICÓ: Hola, senyora Pagán, Mayte.
Bona vesprada.
És molt difícil fer estes intervencions perquè el que vostès ens estan contant hui al llarg del dia és tan desgarrador, i per molt que vulguem posar-se en la seua pell, és impossible sentir el que significa perdre la teua germana i perdre al
teu nebot de quatre anys, per una cosa que, jo crec que la pèrdua ja no és només una qüestió del sentiment que tenim, que ens ha passat a tota la gent que hem perdut a familiars nostres, sobretot quan és gent més jove i és un colp molt dur. No saps
per què la vida te s'emporta a una persona a la que tu estimes i que és molt jove. Però quan això passa perquè algú no ha fet el que tenia que estar fent, crec que és molt més complicat de tragar. És molt més complicat de poder pair-ho i de poder
ressarcir-se d'alguna manera, d'eixe dolor i d'eixa pena que estic segura que porteu tots i totes molt endins. I crec que nosaltres quan vam voler fer esta comissió d'investigació, el que preteníem, d'alguna manera, el que volem és posar-vos a les
víctimes en el centre d'esta comissió i intentar, en la mesura de les nostres possibilitats, ajudar a que hi haja eixa reparació i eixa justícia i eixa veritat que porteu un any reclamant.
No té cap sentit que el teu nebot estiguera en el seu cole un dia en el que estàvem en alerta roja. És que no té cap sentit. És que és que el teu nebot no deuria d'haver estat en classe eixe dia. La Universitat de València ja havia tancat
les classes el dilluns ja. I com pot ser que en Aldaia el dimarts estiguera obert? Hi ha determinades coses que jo crec que no ens podem explicar perquè estàvem en plena alerta roja i crec que és important també posar això damunt la taula. La
responsabilitat de qui no va fer el que li tocava fer i que això ha provocat que vosaltres, que tu en particular, hages perdut a la teua germana i al teu nebot. I és gravíssim.
I clar, nosaltres hui ací, en la compareixença que ha hagut abans de la teua, la de Dolores, el diputat del Partit Popular, el diputat Sánchez ha dit coses com que...
Buenas tardes.
Es muy difícil hacer estas intervenciones porque lo que ustedes nos están contando a lo largo del día de hoy es muy desgarrador. Por mucho que queramos ponernos en su piel es imposible sentir lo que significa perder a tu hermana y a tu
sobrino de 4 años. Creo que la pérdida no es solo una cuestión de sentimiento, porque, aunque nos ha pasado a todos los que hemos perdido familiares, sobre todo cuando son personas más jóvenes -es un golpe muy duro, no sabes por qué la vida te
arrebata a una persona a la que quieres y que es muy joven-, cuando eso pasa porque alguien no ha hecho lo que tenía que estar haciendo es mucho más complicado de tragar, mucho más complicado digerirlo y resarcirse de alguna manera de ese dolor, de
eso que llevamos todos y todas muy adentro. Por eso, nosotras quisimos hacer esta comisión de investigación. Lo que queremos es poner a las víctimas en el centro de esta comisión y, en la medida de nuestras posibilidades, ayudar a que haya esa
reparación, esa justicia y esa verdad que llevamos reclamando un año.
No tiene ningún sentido que tu sobrino estuviera en su cole un día en el que estábamos en alerta roja. Es que no tiene ningún sentido. Tu sobrino no tenía que haber estado en clase ese día. La Universidad de Valencia ya había cerrado las
clases el lunes. ¿Cómo puede ser que en Aldaia el martes estuviera abierto
el cole? Hay determinadas cosas que no nos podemos explicar, porque estábamos en plena alerta roja, y creo que es importante también poner eso sobre la mesa, la responsabilidad de quien no hizo lo que le tocaba hacer y que eso provocara que
tú en particular perdieses a tu hermana y a tu sobrino. Y es gravísimo.
Claro, en la comparecencia que ha habido antes, la de Dolores, el diputado Sánchez, del Partido Popular, ha dicho cosas como que Mazón pidió perdón, que Mazón asumió errores, que todos los partidos estamos haciendo cálculos políticos, que el
Partido Popular y el Grupo Parlamentario Popular están al lado de las víctimas para buscar la verdad, que van a estar a vuestro lado, al lado de las víctimas.
Açò és lo que acabem descoltar ací tots els diputats i diputades, quan portem un any, quan porten vostés un any i portem tots i totes un any esperant a què demanem disculpes i demanem perdó per la gestió que van fer de la crisi de la dana,
que expliquen per què el president de la Generalitat ha canviat cent vegades de relat a l'hora d'explicar on estava eixe dia. Per què es va enviar el Es-Alert a les 20 i 11 de la vesprada i no es va enviar molt abans, quan ja se sabia perquè
teníem, sabíem tots i totes... en À Punt vegent l'oratge des de la setmana d'abans. Vull dir, Victoria Rosselló, que ara se la volen carregar també d'À Punt perquè ha dit la veritat, la meteoròloga d'À Punt, ja estava anunciant-ho feia una
setmana. Per què s'obrin escoles? Per què no s'envia l'alerta? Per què no demanen disculpes? Per què no assumeixen responsabilitats?
I ara, un any després, quan el president Mazón ha dimitit, gràcies a la pressió que vostés han fet, i això és un mèrit que vostés tenen i que els acompanyarà sempre i espere que els pugue ajudar un poquet a que se senten un poc millor,
continuen dient que... perquè ahir, el president Mazón, continua dient que la culpa era de tots menys d'ell. Jo no sé quines disculpes, senyor Sánchez, va demanar ahir el president Mazón. El que sí que tinc clar és que nosaltres no pararem fins
aconseguir que hi haja un poc de veritat de reparació i de justícia. Un poc que vos ajude a tots vosaltres, a totes vosaltres, a què intenteu portar un poc millor este pes que no es mereixíeu tindre, perquè esta mort no era una mort natural, era
una mort evitable, efectivament. I que sapigueu que ens teniu al vostre costat.
I jo l'única pregunta que puc fer Maite, què podem fer per a ajudar-vos?
Gràcies.
Eso es lo que acabamos de escuchar todos los diputados y todas las diputadas hoy, cuando ustedes y todos y todas llevamos un año esperando que pidan disculpas, que pidan perdón, por la gestión que hicieron de la crisis de la dana y que
expliquen por qué el presidente de la Generalitat ha cambiado cien veces de relato al explicar dónde estaba ese día y por qué se dio a las ocho y once de la tarde la alerta, el ES-Alert, cuando ya se sabía desde hacía mucho lo que iba a pasar;
todos y todas llevábamos sabiendo lo que iba a pasar desde la semana antes. Victòria Rosselló, la meteoróloga de À Punt, a la que ahora se quieren cargar también porque ha dicho la verdad, ya lo había anunciado desde hacía una semana. ¿Por qué se
abrieron las escuelas? ¿Por qué no se envió la alerta? ¿Por qué no piden disculpas? ¿Por qué no asumen responsabilidades?
Ayer, un año después, el presidente Mazón dimitió, y fue gracias a la presión que ustedes han hecho, mérito de ustedes, algo que los va a acompañar siempre y que espero que les pueda ayudar un poquito a sentirse mejor. El presidente Mazón
dijo que la culpa era de todos menos de él. Señor Sánchez, no sé qué disculpas pidió ayer el señor Mazón. Lo que sí que tengo claro es que nosotros no pararemos hasta conseguir que haya un poco de verdad, de reparación y de justicia que les ayude
a todos y todas a llevar un poco mejor este peso que no se merecían, porque esta muerte no fue una muerte natural, fue una muerte evitable, efectivamente. Que sepan que nos tienen a su lado.
Yo la única pregunta que te puedo hacer, Mayte, es qué podemos hacer para ayudaros.
Gracias.
La señora PRESIDENTA: Graciès, señora Micó.
És el torn ara de Junts per Catalunya.
Senyor Cervera.
El señor CERVERA PINART: Gràcies un cop més, presidenta.
Bona tarda, senyora Pagán i gràcies per la seva compareixença i pel seu testimoni. I com deia fa un moment la diputada Micó davant de l'emotivitat del seu relat, a mi se'm fa difícil articular cap discurs que pugui servir per alleugerir-li
el seu dolor. Així que des de Junts per Catalunya no podem fer massa més
que mostrar la nostra solidaritat amb vostè, de fer-la extensiva a totes les víctimes, a tots els afectats per aquesta riuada certament excepcional, però sobretot a tots els afectats per l'excepcional incapacitat i per l'excepcional
irresponsabilitat i, sobretot, per la manca d'humanitat, d'una humanitat que hem vist que és crònica de massa responsables polítics. I, segon, doncs, per escoltar-los, per escoltar-la a vostè, per escoltar totes les víctimes i acompanyar-los perquè
en la mesura del possible es pugui reparar el seu patiment, es pugui fer justícia i perquè mai més, davant una situació d'emergència previsible, ningú, absolutament ningú, hagi de viure el que va viure vostè, el que està vivint vostè i el que van
viure els seus familiars i tants milers de valencians.
Així que un cop més, gràcies pel seu testimoni i gràcies per la seva fortalesa i a disposar pel que necessiti.
Gracias, una vez más, presidenta.
Buenas tardes, señora Pagán, y gracias por su comparecencia y por su testimonio. Como decía hace un momento la diputada Micó, ante la emotividad de su relato se me hace muy difícil articular ningún discurso que pueda servirle para aligerar
su dolor. Por eso, Junts per Catalunya no puede hacer mucho más que mostrarle su solidaridad y hacerla extensiva a todas las víctimas, a todos los afectados, por esta riada ciertamente excepcional, sobre todo por la excepcional incapacidad y la
excepcional irresponsabilidad, principalmente por la falta de humanidad, que hemos visto que es crónica en demasiados responsables políticos. Estamos para escucharlos, a usted y a todas las víctimas, para acompañarlos y, en la medida de lo posible,
para reparar su sufrimiento y poder hacer justicia y que nunca más, ante una situación de emergencia previsible, absolutamente nadie tenga que vivir lo que vivió usted, lo que está viviendo usted y lo que han vivido sus familiares y tantos miles de
valencianos.
Así pues, una vez más, gracias por su testimonio, gracias por su fortaleza y dispongan de lo que necesiten.
La señora PRESIDENTA: Gràcies, senyor Cervera.
Pel Grup Parlamentari Republicà, el senyor Rufián.
El señor RUFIÁN ROMERO: Muchas gracias, presidenta.
Buenas tardes, señora Pagán. Buenas tardes, señora Mayte Pagán. Como siempre, agradecemos el testimonio. Usted es la quinta persona que pasa por aquí hoy. Tendremos toda la semana testimonios de víctimas, de familiares de víctimas.
Usted es la última persona que va a pasar por aquí hoy, la persona con más pérdidas: estamos hablando de su hermana, de su sobrino y de su cuñado. Usted es la quinta persona que señala, también claramente, el hecho de que no estamos hablando de un
accidente, de un castigo divino, de una plaga bíblica, de algo inevitable. Su sobrino, a las cuatro y media de la tarde estaba en el colegio porque unos inútiles no fueron capaces de avisar a su pueblo de que eso podía pasar. Entonces, usted no
puede disfrutar de su familia por una responsabilidad directa de unos señores y unas señoras, y ya está. Yo llevo diciendo todo el día exactamente lo mismo.
Es que usted es la quinta persona aquí que no se lleva ni un aplauso de esta gente, y porque es una orden de partido, ¿eh? Yo le explico, aunque tampoco hace falta ser muy espabilado, que el Partido Popular tiene dos órdenes hoy, una es
perfil bajo y otra es no aplaudir, porque, si quizá ustedes dicen algo y salen luego aplaudiendo, es como que les dan la razón, y ese algo es la verdad. Y eso lo está haciendo un partido -VOX, por descontado, porque VOX es VOX y le va bien siendo
VOX- que aspira a gobernar este país, que ha gobernado este país y que representa a millones de personas en este país, personas que saben perfectamente -estoy absolutamente convencido- que Mazón es un... (Pausa). No hace falta seguir, pero durante
un año ha tenido unos cómplices que le han permitido seguir en su puesto, y le puedo asegurar que han intentado que colara. Yo le puedo asegurar que, si el señor Mazón no sigue presidiendo la comunidad autónoma o el país valencià o no aspira a la
reelección, es porque tienen encuestas que dicen que, si no, el señor Feijóo se va al carajo, y ya está. No es una cuestión de decencia. Es muy chungo de decir, ¿eh?, porque repito que estamos hablando de un partido de gobierno.
Si en Japón sabían lo que iba a pasar, no hay justificación alguna. Por muy buenas palabras que ahora el portavoz del Grupo Popular, con un tono hermosísimo, maravilloso -le puedo asegurar que va a hacer una intervención increíble- le vaya
a decir, palabras como que le acompaña y que la lleva de la mano y que va a estar, son los mismos que han mantenido a Mazón hasta antes de ayer en su puesto y los que no han dicho absolutamente nada, al revés; y lo que queda. Yo siento ser un
agorero, pero les queda un largo camino de infamias, calumnias y guerra sucia. Si no, llamen a Pilar Manjón y sabrán lo que
es el tratamiento del Partido Popular con las víctimas en este país por culpa de su gestión. Porque sí, todo es política, y no es lo mismo votar a un partido que votar a otro. Esto es así. Ya está.
Dicho esto, le pido, por favor, que sigan con esa determinación que hemos visto hoy, con esta valentía, con esta contundencia. No escondan a sus familiares. Les van a decir que están teleridigidos - se lo digo porque yo lo he escuchado ahí
fuera hoy-, que nosotros les hemos mandado un wasap diciendo que enseñen a sus familiares. Hasta ahí llega la miseria moral de esta gente. Lo van a leer y lo van a escuchar, aunque hoy no, hoy se están cortando, pero lo van a decir, porque lo han
dicho antes y, sobre todo, y esto es lo peor, porque les funciona.
Muchas gracias.
La señora PRESIDENTA: Graciès, senyor Rufián.
Grup Parlamentari SUMAR, señor Ibáñez.
El señor IBÁÑEZ MEZQUITA: Moltes gràcies, senyora presidenta.
Mayte, gràcies per la teua capacitat de posar un mirall on se sàpiga el que va passar. Jo recorde quan vas vindre a demanar que es fera una comissió d'investigació i que vam parlar un poquet. Probablement no te'n recordes perquè t'hauran
passat mil coses en este any i, amb la mà tremolosa, ens vas demanar només una cosa i és que posarem en marxa esta comissió on poguerem saber la veritat i que no vos deixarem sols.
Muchas gracias, señora presidenta.
Mayte, gracias por tu capacidad de poner un espejo para que se sepa lo que ha pasado. Me acuerdo cuando viniste a pedir que se hiciera una comisión de investigación. Hablamos muy poquito. Probablemente no me recuerdes porque han pasado
mil cosas este año. Con la mano temblorosa nos pediste que pusiéramos en marcha esta comisión para que pudiéramos saber la verdad y que no os dejáramos solos.
Yo hoy recordaba a Diana, de Chiva, que casi fallece junto a su hija Dafne y Sergio y que pudieron ser salvados gracias a la valentía de Emilio, que por segundos los sacó de allí, y recordaba hablar de algo muy duro y muy doloroso, y es que,
cuando ellos casi mueren y Chiva se estaba ahogando, el conseller de Educación había pedido un coche oficial para irse a Sant Vicent del Raspeig. La putada de hoy -perdonen la expresión- es que hay que quitar el 'casi mueren', porque yo veo a
Neizan, veo a sus padres -mi hija tiene 4 años- y no puedo entender cómo el conseller de Educación pidió un coche para irse a comer a casa mientras la gente se moría.
Señores del Partido Popular, aunque les duela individualmente, no fue Mazón, fue todo su Gobierno. Vos va donar igual en tota la informació damunt la taula. El tio se'n va anar a sa casa a dinar. I quan després va haver morts va dir que
ell tenia derecho a conciliar. Ella no conciliar la vida familiar i profesional perquè no tenen família. Hi ha vegades que cal estar al puesto. Y esta era una de ellas y no vau estar. I perdonin, eh ? Però crec que mereixem saber la veritat,
però sobretot fer justícia.
I la vostra vida ja no tornarà mai a ser el que va ser. I crec que, efectivament, este congrés té l'obligació de conèixer la veritat de reparar. I després ja vindrà el temps definitivament, de parlar de les infraestructures que no s'han
fet i que cal fer i de moltes coses. Però el problema no és que governaven els que neguen el canvi climàtic. El problema no és només que no van advertir, Es que si haguessin enviat un missatge esta familia no haguera anat a l'escola pel seu fill i
no s'haguera mort. És que estem parlant d'això ?
Però si això no fos suficient, durant un any heu arrastrat la memòria de les víctimes pel fang per a mantindre el senyor Mazón.
Os dio igual. Con toda la información encima de la mesa, el tío se fue a su casa a comer. Y cuando después hubo muertos, dijo que tenía derecho a conciliar. Ellos ya no conciliarán en la vida ni familiar ni profesional, porque no tienen
familia. Hay veces que hay que estar en el puesto y esta era una de esas. Y no estuvisteis. Y perdonen, creo que merecemos saber la verdad, pero, sobre todo, hacer justicia.
Vuestra vida nunca va a volver a ser lo que fue y creo que, efectivamente, este Congreso tiene la obligación de conocer la verdad y de reparar, y luego ya vendrá el tiempo de hablar de las infraestructuras que no se han hecho y que hay que
hacer, y de muchas cosas. Pero el problema no es que gobernaban los que niegan el cambio climático, el problema no es solo que no advirtieron; es que, si hubieran enviado un mensaje, esta familia no hubiera ido a la escuela y el niño no se habría
muerto. Es que estamos hablando de eso.
Pero, si eso no fuera suficiente, durante un año han arrastrado por el fango la memoria de las víctimas para mantener al señor Mazón. Orden de Aznar: No puedes dimitir, porque los muertos no pueden ser cosa del PP; hay que culpar al
Gobierno de España.
Y será la seua estratègia. Aleshores jo vull seguir escoltant a les víctimes. Víctimes de tots els colors polítics. I ho deia abans, Rosa. Els que van votar al PP ens dol més encara que els que no el van votar esperen unes disculpes
sinceres que no va fer Mazón ahir i que no ha fet hui quan ha decidit presidir el Consell com si no anara amb ell i quan encara manté l'acte per a no tindre que anar al jutjat de Catarroja. Si és tan valent i tan màrtir que la seua compareixença
aparecía la víctima 230. Que vaja al jutjat de Catarroja i s'explique. Perquè a mi ningú m'ha d'explicar que el senyor Mazón, que dirigia el cop i per tant tenia responsabilitats perquè quan la consellera el cridava el torro li agarrava el
telèfon. A vegades sí i a vegades no, i sabia el que estava passant. I després va i se va a hablar de fútbol, que no tenía prisa, que no transmitir inseguridad ni ansiedad ninguna.
I vostès i els senyors de VOX han mantingut un any i ara damunt, hem de vore l'espectacle de Los juegos del hambre. A vore des de Madrid a qui col·loquen de president o presidenta. Tenen dignitat, demanen disculpes a les víctimes, reparen
i convoquen eleccions.
Esa era su estrategia. Hoy hemos escuchado a las víctimas de todos los colores políticos. Y lo decía antes Rosa: A los que votaron al PP les duele más que a los que no le votaron. Esperan unas disculpas sinceras que no hizo Mazón ayer y
que no ha hecho hoy, cuando ha decidido presidir el Consell como si no fuera con él, y que hoy todavía mantiene el acta para no tener que ir al juzgado de Catarroja. Si tan valiente es -hay que decir que en su comparecencia parecía la víctima en
230- que vaya a Catarroja y dé explicaciones. A mí nadie me tiene que explicar que él codirigía el CECOPI, porque cuando le llamaba la consejera a El Ventorro a veces le cogía el teléfono y a veces no, y sabía lo que estaba pasando. Y luego se fue
a hablar de fútbol, que no tenía prisa, que no transmitía inseguridad ni ansiedad ninguna.
Y ustedes y los señores de VOX le han mantenido un año y ahora devoran el espectáculo de los Juegos del Hambre para ver a quién colocan de presidente o presidenta. Tengan dignidad, pidan disculpas y convoquen elecciones.
La señora PRESIDENTA: Gràcies, señor Ibáñez.
Es el turno del Grupo Parlamento VOX, señor Gil Lázaro.
El señor GIL LÁZARO: Muchas gracias, señora presidenta.
Señora Pagán, nuestro absoluto respeto y solidaridad con su dolor, como con el de todas las víctimas, tal y como he comenzado mis palabras en todas y cada una de las intervenciones en las comparecencias de personas víctimas del 29 de octubre
que se han producido en el día de hoy.
Ha dicho usted -y estamos absolutamente de acuerdo- que los dirigentes políticos, todos, tienen el deber de proteger a la población, que es precisamente lo que no ocurrió el 29 de octubre, antes, durante y después de la catástrofe, unos, en
primera instancia, por frivolidad e incompetencia y, otros, después, por un miserable cálculo político. Es decir, tanto monta, monta tanto la Administración autonómica como el Gobierno de España.
La angustia de su búsqueda, como la de tantas otras personas que también se vieron en esa dramática circunstancia, es inimaginable, absolutamente inimaginable. Solo puede saber su dimensión trágica quien, como usted, lo ha vivido y hoy nos
lo ha relatado. Esa dramática vivencia debe ser el acicate para que esta comisión determine las medidas que hay que adoptar para que algo así no vuelva a suceder. ¿Qué hubiera ocurrido el 29 de octubre en la ciudad de Valencia si no hubiera estado
hecho el Plan Sur? Pues, probablemente, algo peor que lo ocurrido en 1957. Por eso sorprende que, después de decir muchas cosas, el señor portavoz de SUMAR afirme -como si nada- que ya hablaremos de las obras hidráulicas que hay que hacer y que
-diga- deberían estar hechas, que deberían hacerse. Bueno, pues alguien fue responsable de que esas obras hidráulicas no se hicieran en su momento. Desde luego lo fue el Gobierno de España que las desestimó y el Consell de la Generalitat,
presidido por Ximo Puig y del que formaba parte Compromís, que igualmente hizo presión en función de lo establecido en la ley de la huerta, decía el Gobierno de Sánchez, para que esas obras no se realizaran.
Por supuesto, apoyo, acomodamiento y sensibilidad institucional, como usted ha reclamado, hacia las víctimas del 29 de octubre. No puede haber dificultades, burocracia asfixiante, promesas incumplidas o indiferencia ante sus necesidades.
Eso, bajo ningún concepto. Desde luego, en la parte importante o
modesta que a nosotros nos corresponda en la gobernación del futuro no lo vamos a permitir. La sociedad valenciana y la sociedad española no pueden reparar sus pérdidas personales, pero no pueden victimizarles a ustedes por segunda vez,
dejándoles en segundo plano o en el olvido. Eso, desde luego, por nuestra parte no va a ser así nunca.
Gracias por su testimonio y por la forma de expresarlo. Gracias por primar en él su dimensión humana. Merece el reconocimiento de todos, aunque es evidente que algunos políticos y algunas fuerzas políticas, en vez de respetar su dolor,
quieran o traten de aprovecharse de él para hacer solamente eso, política.
Y como usted ha reclamado, con toda la razón, la necesidad de ayudas rápidas y eficaces, yo solamente le pregunto si en este año transcurrido, desde aquel maldito 29 de octubre, alguien de la Administración autonómica o en representación del
Gobierno de España se ha dirigido a usted para saber cómo se encontraba y qué necesitaba.
Nada más, señora Pagán, muchísimas gracias por su testimonio y muchísimas gracias por la dimensión humana con la que usted ha sabido explicarlo, prescindiendo de tonos políticos. Gracias.
La señora PRESIDENTA: Gracias.
Señora Trenzano, en nombre del Grupo Socialista.
La señora TRENZANO RUBIO: Moltes gràcies, presidenta.
En primer lugar, señora Pagán, Mayte, quiero transmitirle en nombre del Grupo Parlamentario Socialista nuestra más sincera condolencia y nuestro profundo respeto por su comparecencia en esta sede de la soberanía nacional. Usted ha sufrido
una pérdida irreparable: su hermana Raquel, de 43 años; su cuñado Jorge, de 45, y su sobrino Neizan, de apenas 4.
Su intervención aquí no es aislada, en diciembre del 2024 usted fue una de las representantes de las víctimas que entregaron más de ochenta mil firmas en este mismo Congreso demandando, precisamente, la creación de una comisión de
investigación como esta. Ese gesto cívico, que movilizó a miles de ciudadanos, subraya que su dolor no es solo privado, sino un catalizador para el escrutinio público de una catástrofe que pudo mitigarse. Y en ese escrutinio sus palabras resuenan
con fuerza: ¿Por qué aquel día nadie le dijo a mi hermana que era mejor no llevar al niño al colegio? Una pregunta que no es retórica, sino un interrogante sobre la responsabilidad institucional. Porque, efectivamente, la tragedia de su familia
ilustra una gestión nefasta en la Comunitat Valenciana bajo el mandato de Carlos Mazón y el Partido Popular, pero también evidencia una realidad mucho más flagrante: las ideologías negacionistas; los discursos faltos de contenido ético y técnico,
que aportan soluciones simplistas a problemas complejos y que niegan la evidencia científica, contraviniéndola con una letanía de nimiedades sin sentido, y la condonación de impuestos a millonarios para luego recortar en los servicios públicos, como
la eliminación de la UME valenciana, el tijeretazo de 14 millones de euros en emergencias impuesto por VOX y acatado por el PP, los recortes en la sanidad pública y en las brigadas forestales. Es decir, los modelos de gestión neoliberales, que solo
piensan en los mercados y que aparcan en la última fila la humanidad, la empatía, la solidaridad, el conocimiento y la razón, causan muertes, dolor y sufrimiento.
Hay quien pensó que ser president de la Generalitat era como convertirse en la estrella de un reality show, pero nada más lejos. Ser president de la Generalitat es el mayor honor para cualquiera que sienta orgullo por nuestra tierra y sus
gentes y las anteponga a cualquier otra cosa. Ser president, como ser alcalde o alcaldesa, es tener claro que cada día te levantas para dedicarte en cuerpo y alma a conseguir que tu gente viva mejor y más segura. Aquel día, el presidente, desde el
primer momento, restó importancia a lo que venía porque tenía un plan mejor. Abandonó a su pueblo por una tarde de ocio y desde aquel momento nos ha regado con una lluvia de mentiras, de versiones contrapuestas y de indignidad, todas ellas
aplaudidas por su partido entero y blanqueadas por VOX por puro tacticismo electoral; de verdad, para lo que han quedado algunos.
En esta comisión, el Grupo Parlamentario Socialista impulsará con determinación medidas concretas para honrar testimonios como el suyo. Hoy estamos aquí para hacernos cargo de su dolor y de sus demandas, para mitigar en lo posible su
sufrimiento, pero también para exigir responsabilidades.
Señora Pagán, nos aseguraremos de que su voz, cargada de la autoridad de quien ha perdido lo más preciado, no caiga en saco roto. Tal y como le he dicho antes a Dolores, ustedes, las víctimas de la dana, en este último año han representado
la voz y la dignidad del pueblo valenciano mucho más y mejor que aquellos que estaban obligados a hacerlo.
Muchas gracias.
La señora PRESIDENTA: Graciès, señora Trenzano.
Cierra el turno de intervenciones, por el Grupo Parlamentario Popular, el señor Sánchez.
El señor SÁNCHEZ PÉREZ: Muchísimas gracias, presidenta.
María Teresa, no hay palabras para poder expresar los sentimientos que surgen del testimonio que hoy nos has dado aquí y que ya conocíamos con anterioridad. Son pérdidas irreparables y es un dolor irreparable.
El Grupo Parlamentario Popular quiere transmitir a ti y al conjunto de víctimas que hoy han pasado por la comisión, que han comparecido dando sus testimonios y su verdad, nuestro máximo respeto y compromiso en el desarrollo de esta comisión
de investigación para esclarecer todas las responsabilidades, para saber qué falló antes, qué falló durante y las cosas que se pueden hacer mejor en la reconstrucción.
Además, quisiera transmitirle también, ya que es la última intervención en el día de hoy, que para el Grupo Parlamentario Popular hoy no era un día para las disputas y para el debate político. Hoy era un día para escuchar y, a ser posible,
en silencio; para escuchar los testimonios; para escuchar vuestro dolor; para intentar comprenderos mejor; para intentar entender mejor por lo que estáis pasando, y para que, además, todo eso se convierta en acciones en el futuro para que algo
así no vuelva a ocurrir y para que todos aprendamos la lección.
Hoy, en estas últimas palabras después de cinco intervenciones, quiero transmitirle que el mayor y más cariñoso aplauso que podemos darles a ustedes es el aplauso del silencio, porque en el silencio reside el respeto, reside la solidaridad,
reside el dolor compartido y reside la comprensión. Por eso hemos contestado con silencio a cada disputa que se ha intentado plantear por parte de otros grupos y, por eso, esa es la mejor forma que tenemos de mostrar respeto al testimonio de
ustedes en el día de hoy.
Gracias.
La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Sánchez.
Señora Pagán, Mayte, si quiere usted, puede hacer uso de un turno último de palabra.
La señora PAGÁN ROMERO: Primero, me quiero dirigir al señor Sánchez.
Creo que el respeto en el silencio está bien, pero creo que no es suficiente. Para mí, el respeto se tenía que haber demostrado cuando tocaba, el día 29, habiendo hecho Mazón y todo su Consell, incluido educación, todo lo que tenían que
haber hecho el día 29, porque ahora ni el respeto ni el perdón ni nada me valen.
Yo no entiendo de colores políticos, no entiendo de colores ni de política, como ha dicho el señor Rufián que estábamos como compinchados. Yo no entiendo de colores ni mucho menos de política, pero entiendo que no se ha hecho lo que se
debía hacer el día 29. Si en Valencia se hubiera gestionado como tocaba el día de la dana -porque, como han dicho muy bien, se sabía por la AEMET desde hacía dos semanas que iba a venir una dana- y se hubieran hecho las cosas como se debía, mi
hermana, mi sobrino y mi cuñado hoy estarían vivos.
No tengo nada más que decir. [Aplausos de los grupos parlamentarios Mixto (Compromís), Junts per Catalunya, Republicano, Plurinacional SUMAR y Socialista].
La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señora Pagán. Gracias por su testimonio. La acompañamos en su duelo, en lo que podemos, y levantamos la sesión hasta mañana.
Gracias.
Eran las cinco y diecisiete minutos de la tarde.
En el caso de las intervenciones realizadas en las lenguas españolas distintas del castellano que son también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos, el Diario de Sesiones refleja la interpretación al
castellano y la transcripción de la intervención en dichas lenguas facilitadas por servicios de interpretación y transcripción.