Ruta de navegación
Publicaciones
CORTES GENERALES
DIARIO DE SESIONES DEL
CONGRESO DE LOS DIPUTADOS
COMISIONES
Año 1997 VI Legislatura Núm. 224
DE INVESTIGACION SOBRE TRAMITACION
DE EXPEDIENTES EN LA AGENCIA ESTATAL
DE ADMINISTRACION TRIBUTARIA
PRESIDENTE: DON JON ZABALIA LEZAMIZ
Sesión núm. 15
celebrada el viernes, 23 de mayo de 1997
ORDEN DEL DIA:
Comparecencia del señor Director General de la Agencia Estatal de
Administración Tributaria (Bermejo Ramos), para informar sobre el tema
objeto de la Comisión. (Número de expediente 212/000676.)
Se abre la sesión a las diez y cinco minutos de la mañana.
El señor PRESIDENTE: Buenos días. Vamos a dar comienzo a la sesión del
día de hoy de la Comisión de Investigación sobre tramitación de
expedientes de la Agencia Estatal de Administración Tributaria.
Comparece ante esta Comisión don Jesús Bermejo Ramos, Director General de
la Agencia Estatal de Administración Tributaria. (El señor Saura Laporta
pide la palabra.)
¿Señor Saura?
El señor SAURA LAPORTA: Una cuestión de orden. Nuestro grupo planteó en
la Comisión la comparecencia del señor Bermejo en una doble condición, en
tanto que actual director de la Agencia Tributaria, pero también en tanto
que anterior responsable de la Unidad de vigilancia y represión del
fraude fiscal. Quiero anunciar, antes de que empiece la comparecencia,
que creo que la opacidad y la ocultación sistemática de información en
relación a los datos de la Unidad de vigilancia y represión del fraude
fiscal hace que nuestro grupo piense volver a solicitar una nueva
comparecencia del señor Bermejo para poder hablar de esa Unidad. Es
decir, no entendemos cómo las fotocopias de los libros de registro, que
nuestro grupo pidió el 12 de marzo, y era cuestión de hacer fotocopias,
se nos entregaron ayer a las ocho de la noche, en medio de una Comisión.
Podría poner muchos más ejemplos; no existe aún información desagregada
de la Unidad del fraude fiscal. Por tanto, insisto, entendemos que ha
habido una ocultación deliberada de información en relación a esta
Unidad; en consecuencia, para nuestro grupo, esta comparecencia sólo
tiene sentido desde el punto de vista de las responsabilidades de la
dirección de la Agencia Tributaria.
El señor PRESIDENTE: Señor Saura, como usted sabe, la Comisión está
abierta a cualquier sugerencia de los grupos o de los comisionados
encaminada a solicitar las comparecencias precisas. Por tanto, su
solicitud será atendida realizándola formalmente a esta Comisión. (El
señor Martínez-Pujalte López pide la palabra.)
¿Señor Martínez-Pujalte?
El señor MARTINEZ-PUJALTE LOPEZ: Para una cuestión de orden, ya que se ha
hablado de información de la Unidad del fraude.
No es la opinión de mi grupo compartir las valoraciones subjetivas del
portavoz de Izquierda Unida sobre ocultaciones deliberadas. Estamos aquí
en una Comisión que está estudiando retrasos injustificados de
expedientes de Hacienda que han tenido como consecuencia la pérdida de
223.000 millones de pesetas.
Cada grupo, y mi grupo lo respeta, debe pedir las comparecencias que crea
conveniente, para este tema o para los temas complementarios. Sobre la
Unidad del fraude que era una unidad de gestión, como un equipo más de
los equipos que había en la Agencia Tributaria, se han suministrado a
esta Comisión todos los datos que hacen referencia a expedientes que se
encuentran en la misma situación que estamos investigando en la Comisión,
y no se entregaron anoche, se entregaron hace un par de semanas. Anoche
se entregó una información complementaria de unos libros registro, que
están en nuestro poder, y que mi grupo entiende que sirven para bien
poco, ya que son una manifestación del descontrol que existía en la
Oficina Nacional de Inspección por falta de decisión política y de que
hubiera un mayor grado de gestión.
El señor PRESIDENTE: Señorías, yo no quisiera que esta comparecencia
tuviese este prólogo, ya que creo que éste es un tema que debe tratarse
en la Comisión.
De todas formas, voy a terminar de dar el turno de intervenciones a todos
los grupos sobre este tema, con el ruego de que, a partir de ahí, los
aspectos relacionados con lo que ha expresado el señor Saura, sean
tratados en la Comisión a puerta cerrada.
Tiene la palabra la señora Fernández de la Vega.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Mi grupo comparte las valoraciones
que ha hecho el señor Saura. De todas formas, queremos dejar constancia
de que eso no impide que hoy se pueda en esta comparecencia, ya que está
aquí el señor Bermejo, aunque viene en calidad de director actual de la
Agencia Estatal Tributaria, formular preguntas referentes a la Unidad del
fraude hasta la información que tenemos hoy, porque la Unidad del fraude
es una unidad que hoy depende de la Agencia Estatal Tributaria.
Por tanto, compartiendo el que es cierto que creemos que es cierto que se
nos ha hurtado la información hasta ayer por la noche y que hemos tenido
poco tiempo incluso para analizar la que anoche se nos suministró,
queremos dejar constancia de que en nuestra intervención vamos a hablar
también de los temas de la Unidad del fraude.
El señor PRESIDENTE: En cualquier caso, dada la posibilidad de solicitar
nuevas comparecencias, les ruego que la próxima semana convoquemos una
reunión para tratar este tema y precisar la posibilidad de que volvamos a
convocar al señor Bermejo.
A partir de ahí, me gustaría entrar ya directamente en el objeto de la
sesión de hoy, que es la comparecencia del señor Bermejo como Director
General de la Agencia Estatal de Administración Tributaria.
Las preguntas que SS. SS. quieran hacer referentes a etapas anteriores,
podrán hacerlas --ya lo hemos hecho en otras ocasiones-- con la
consideración de que el señor Bermejo pueda necesitar preparar
contestaciones para las cuales no esté preparado en este momento y tenga
que ser suspendida esa contestación hasta una nueva comparecencia.
Vamos a dar paso ya a las primeras intervenciones.
Por parte del Grupo Socialista, tiene la palabra la señora Fernández de
la Vega Sanz.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Buenos días, señor Bermejo, bien
venido a esta Comisión, le agradecemos su presencia y vamos a formularle
una serie de preguntas que mi grupo considera importantes.
¿Podría usted previamente explicar a esta Comisión los puestos que ha
desempeñado al servicio de la Administración tributaria a lo largo de su
carrera profesional?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Ante todo, con el permiso del señor
Presidente, estoy aquí a su disposición para todo
cuanto quieran plantear, tanto por mi actual puesto como Director de la
Agencia, como por todos los puestos anteriores de mi vida profesional,
hayan sido al frente de la Unidad del fraude o de los otros puestos --he
estado en varios con anterioridad--, y todo ello lo pongo a contribución
de esta Comisión para aclarar y para conocimiento de todos ustedes. Yo
soy un funcionario que lo único que tengo que hacer es responder a mi
obligación de poner a su disposición todo lo que yo pueda saber y conocer
al servicio de la Administración, de esta Comisión, por supuesto, y, en
definitiva, de los ciudadanos.
Si me permite, hablaré con posterioridad algo sobre esta cuestión previa
que se ha suscitado acerca de la Unidad del fraude. Respondo de inmediato
a su requerimiento acerca de mi trayectoria profesional.
Ingresé en la Administración tributaria, en el cuerpo de inspectores
financieros y tributarios del Estado, en 1977-1978 --ya saben que hay un
período en que, una vez aprobada la oposición, se está en la Escuela de
la Hacienda Pública--. Obtuve mi primer destino en la Delegación de
Hacienda de Cuenca, donde inmediatamente fui nombrado inspector jefe de
la Delegación. Estuve allí dos años y medio y a continuación pasé a la
Inspección de Madrid. Estuve un par de años más en la Inspección de
Madrid y a continuación me llamaron para la Delegación del Gobierno en
Campsa, donde fui jefe de la sección de explotación. Esta fue una
experiencia interesante que completaba la formación puramente
administrativa, por estar en contacto con la empresa privada. He de decir
que previamente a mi ingreso en la Administración durante algún tiempo
estuve trabajando en una empresa privada, en el servicio de estudios,
staff de la dirección general, en Barcelona. Estuve, repito, un par de
años en Campsa, como jefe de la sección de explotación. Después me
llamaron para el Tribunal de Cuentas, donde estuve como jefe del Servicio
de Auditorías, en la sección de Fiscalización --está la sección de
Enjuiciamiento y la sección de Fiscalización-- dos años y ésta fue
también una experiencia profesional muy enriquecedora. Después pasé otra
vez a la Dirección General de Inspección, como inspector coordinador en
la Unidad de vigilancia y represión del fraude fiscal, equipo de
inspección del Area de Servicios Especiales y Auditoría, que es, como
saben ustedes, el órgano que dependía de una subdirección general que, a
su vez, dependía de la Dirección General de Inspección. Al cabo de tres o
cuatro años, fui nombrado jefe de la Unidad de vigilancia y represión del
fraude fiscal y ahí he estado hasta el año pasado, en que se me llamó
para llevar la gestión de la Agencia Tributaria.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: ¿Podría decirnos qué información
concreta entrega usted al Secretario de Estado antes de la comparecencia
de éste ante los medios de comunicación, el 14 de enero de 1997?
Usted sabe que el Secretario de Estado comparece ante los medios de
comunicación y usted comparece con él. Lo que quisiéramos saber, en
primer lugar, es ¿qué información concreta le entrega usted, antes de esa
comparecencia, como Director de la Agencia, al Secretario de Estado?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Es conocido de esta Comisión, porque se envió
aquí, un informe formal firmado por mí antes de la comparecencia que hizo
el Secretario de Estado ante esta Comisión. Ese es el informe formal
donde se recoge toda la información que habíamos obtenido a lo largo de
ese mes de enero, en que se había estado haciendo una primera valoración
de los expedientes posiblemente prescritos, etcétera. Previamente al 14
de enero, como ustedes saben, el Consejo de Ministros había aprobado un
acuerdo de mejora de lucha contra el fraude fiscal. En ese plan, que se
había aprobado en julio de 1996, se incluía justamente algo que después
se ha revelado que tenía que ver con el asunto que estamos tratando aquí:
tenía que ver con el acortamiento de los plazos en cuanto a las
actuaciones de la Administración respecto de la investigación de los
hechos imponibles. Al hilo de eso, para poder poner en marcha los planes
correspondientes a ese plan de lucha contra el fraude, se empezaron a
hacer los trabajos previos y expresamente el Secretario de Estado, y yo
mismo con él, hicimos especial hincapié en el cumplimiento de los plazos
que se estaban dando en el desarrollo de los procedimientos de
inspección, de recaudación, etcétera, y especialmente en el de
inspección, puesto que quizá son los más sensibles de cara al
contribuyente y de cara a la sociedad. Al hilo de eso, se hicieron unos
primeros trabajos, unas primeras aproximaciones, se obtuvieron unos datos
y el equipo directivo y yo mismo los tratamos con el Secretario de Estado
en sesiones de trabajo y con papeles de trabajo y, en definitiva, ésa es
la información que recibió el Secretario de Estado y Presidente de la
Agencia.
El resultado de esos trabajos primeros concretados, como digo, en
determinadas estadísticas, en determinadas valoraciones, en determinadas
cuantificaciones, sirvió para seguir profundizando en la cuestión y dar a
luz el informe que finalmente se le dio, como digo, me parece que fue a
finales de enero y que ha sido aportado a esta Comisión.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: O sea, que usted me dice que el
informe suyo, que lleva fecha 23 de enero, es la información que usted
facilitó al Secretario de Estado antes del 14 de enero.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): No exactamente. Digo que ese informe es en el
que se concretan y en el que se recogen, vamos a decir de una manera
oficial, todos los trabajos que se habían desarrollado hasta ese momento,
hasta el 22 o el 23 de enero. En fin, esto se termina siempre unos días
antes. Ese trabajo estaba ya bastante maduro el 14 de enero, fecha en la
que, como digo, no hay elaborado un informe definitivo, pero sí que hay
una serie de papeles de trabajo y de informaciones que se tratan en las
reuniones de trabajo mantenidas con el Secretario de Estado.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: O sea, que el informe de fecha 23 de
enero se hace después
del 14 de enero, en función de los trabajos que, según usted dice, venían
haciendo con anterioridad.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Vamos a ver, la redacción formal se hace a lo
largo de esos días, toda la información precisa para reflejarlo
formalmente ya estaba recogida en las sesiones de trabajo y en las
investigaciones que se habían estado haciendo en esos días. Ahora mismo
no recuerdo si materialmente el papel en que se concreta el informe
entregado el 23 estaba ya absolutamente perfilado y en esos días se acabó
de perfilar. Evidentemente, un documento de éstos está sometido a
revisiones, incluso se revisa la redacción para ver si está bien y se
terminaría en esos días justamente anteriores al 23 de enero en que se le
entrega al Secretario de Estado. Lo sustantivo, lo que son los datos, lo
que son los números, en definitiva, es lo que ya estaba previamente
constatado.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Usted ha dicho también ahora, me ha
parecido entender, que ese trabajo lo hicieron en el mes de enero, es
decir, ¿el informe es el resultado del trabajo del mes de enero?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Del mes de enero y de fechas anteriores.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Es lo que ha dicho, me ha parecido
entender.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): No. Vamos a ver, todos estos trabajos tienen,
si me permite la palabra, un timing; es decir, se empieza a recopilar
información y eso se empieza a hacer, precisamente he dado la referencia,
tras el acuerdo del Consejo de Ministros de 5 de julio de 1996. A partir
de ahí es cuando nos planteamos el tema del acortamiento de plazos y del
estudio de los plazos que afectan a los distintos procedimientos
tributarios y nos ponemos a trabajar en la materia. Todo este tipo de
información que se ha ido recopilando aquí (aunque yo sé, y lo siento,
que ha parecido que se ha dado de una manera poco sistemática, o incluso
con retrasos, y por lo que se refiere en particular a la cuestión previa
que se ha suscitado de la Unidad del fraude, si me lo permiten, me
referiré inmediatamente a eso) tengo que decir que es muy prolija, es muy
laboriosa. Tengan ustedes en cuenta que la Administración tributaria, la
Agencia Tributaria estaba preparada para otras cosas, y la información,
tal como la tenía, la tenía preparada para otras cosas, no para dar una
información ad hoc para una investigación concreta de unos hechos.
Seguramente éste es un mal general de la Administración no sólo de la
Administración tributaria y de la Agencia Tributaria. En la Agencia
Tributaria hemos visto que se daba un particular valor añadido en cuanto
al descontrol, si me permiten (aunque no quisiera introducir ninguna
calificación por mi parte, porque saben ustedes que yo no suelo hacer
calificaciones de este tipo) un cierto descontrol y una cierta
desorganización en cuanto a la información que puede resultar relevante
para dar cuenta de la marcha de la gestión. Eso es así, tanto en el nivel
informático como en el nivel de otro tipo de datos y de control de los
procedimientos, etcétera.
En definitiva, quiero decir con eso que la recopilación de la información
prolija y laboriosa se inició, evidentemente, antes del mes de enero, en
sus orígenes, porque, desde luego, no hubiera dado tiempo en una semana
de recopilar eso. No sé si contesto con suficiente precisión, y disculpe
si no es así, pero a lo largo del mes de noviembre o diciembre y después
ya, finalmente, a lo largo de enero es cuando se dio a luz este informe
del 23 de enero.
Si me permite, señor Presidente y señoría, antes de que vaya corriendo el
tiempo y ya estemos muy alejados...
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Perdón, señor Presidente, yo
preferiría que si el señor Bermejo va a hablar del tema de la Unidad del
fraude lo dejáramos para luego. Vamos a acabar, si no le importa, con
esta cuestión. ¿Es de eso de lo que quería usted hablar ahora?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Pero no de la Unidad del fraude.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: O de la información referente a la
Unidad del fraude.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Simplemente de la cuestión previa que se ha
suscitado. Iba a hacer un ofrecimiento, pero si a SS. SS. no les parece
bien...
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: No. Señor Presidente, por seguir un
esquema de intervención he de decir que ahora estamos hablando de un
tema; yo preferiría, si el señor Presidente lo tiene a bien y el señor
Bermejo también, sobre todo el señor Presidente, que para hablar de la
información referente a la Unidad del fraude se me permitiese hacerlo
después de que terminara este bloque de preguntas que se refieren a temas
distintos.
El señor PRESIDENTE: De acuerdo. Vamos a centrar las contestaciones a las
preguntas concretas para llevar una sistemática.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Es que me gustaría acabar con el
bloque de preguntas que estamos haciendo ahora referentes al primer
informe.
El señor PRESIDENTE: Puede hacer las preguntas, señora Fernández.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Muchas gracias.
Entonces, parece que ha quedado claro que la redacción formal del informe
del 23 de enero se hace después del 14 de enero, con la información que
ustedes recaban desde noviembre y diciembre.
El señor Costa, en la comparecencia ante los medios de comunicación, el
14 de enero, dijo que en julio de 1996 solicitó un informe a la Dirección
General de la Agencia para analizar precisamente, como usted ya ha
señalado, la situación existente referente a los plazos y los efectos que
pudieran derivarse desde el punto de vista económico. De ese encargo
parece que no hay constancia escrita o, por lo menos, nosotros no hemos
podido tener la constancia escrita. Por eso le quería preguntar: ¿es un
encargo verbal? ¿Se lo hace directamente el señor Costa a usted?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Evidentemente, es un encargo verbal. No sé si
quedó en algún papel, en algún documento. Obviamente, las relaciones del
Presidente de la Agencia con la Dirección General, con el Director
General en concreto, y con el resto de los directores de departamentos es
fluida, se repite a lo largo de reuniones normalmente semanales, lo que
llamamos el comité de dirección, y hacemos otro tipo de reuniones de
trabajo.
Precisamente cuando se toma el acuerdo de mejora de la lucha contra el
fraude, se desarrollaron muchas reuniones de trabajo previas para la
realización del texto del acuerdo, reuniones posteriores para ver cómo se
plasmaba en la práctica el desarrollo de este plan, teniendo en cuenta
que se pusieron en marcha nueve equipos de trabajo; en definitiva, a lo
largo de esas reuniones se pusieron de manifiesto este tema y muchos
otros, todos los relativos a economía sumergida, al fraude que tenía que
ver con paraísos fiscales, etcétera, siendo éste uno de los temas. A mí
particularmente me preocupaba extraordinariamente el cumplimiento de los
procedimientos con suficiente rigor, porque, desde hacía tiempo, en mi
etapa anterior, yo había percibido que los contribuyentes y sus asesores
estaban cada vez más sensibilizados respecto al cumplimiento en sus
justos términos de los procedimientos tributarios. El nivel de respuesta
en cuanto a recursos era cada vez mayor y esta cuestión se alzó como una
de las más importantes a tener en cuenta en el desarrollo del
cumplimiento del plan. Se modo que eso fue tratado en diversas reuniones
y, al hilo de ellas, se hizo el encargo de elaborar los datos.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: ¿No recuerda la fecha en que se le
hizo el encargo?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Esto fue a raíz de la aprobación del acuerdo.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Usted ha dicho que empiezan a
recopilar los datos en noviembre o diciembre. ¿Hasta noviembre o
diciembre no empiezan a cumplir ese mandato del Secretario de Estado?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Usted sabe lo que son estas reuniones de
trabajo. No es que estas reuniones de trabajo se concreten en documentos
en los que se dice: Se ordena por el presidente al director de la Agencia
que haga tal, tal y tal. Son reuniones de trabajo mucho más fluidas, en
las que se van poniendo encima del tapete determinadas cosas. Se dice:
Parece oportuno empezar por tal aspecto o por tal otro. Evidentemente, es
imposible recordar si fue un viernes de una semana --nos reunimos en
viernes-- o de otra. Se ponen en marcha varias cosas, una de ellas, ésta.
Cuando podemos ir concretando la toma de datos es en los meses de
octubre, noviembre, diciembre, etcétera.
Tenga en cuenta que, después de julio, viene el mes de agosto, época de
vacaciones de verano, cuando hay menos personal; yo mismo me fui unos
días de vacaciones, y es después del verano cuando nos metemos más de
lleno en el trabajo.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Parece que se encarga el informe en
julio, porque el señor Costa dijo expresamente que se había encargado un
informe de forma muy concreta, y ustedes empiezan a trabajar en noviembre
o diciembre, a final de año. Es lo que usted me ha dicho, los datos no se
empiezan a recopilar hasta noviembre o diciembre. A usted le preocupaban
mucho los plazos, pero los datos no los empiezan a recopilar hasta
noviembre o diciembre. ¿No? Eso es lo que usted me ha dicho. A lo mejor
no le he entendido. Ahora me dice que en octubre o septiembre, no lo sé.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): No estoy desdiciéndome en absoluto en nada.
Yo quiero dejar constancia, lo he dicho antes y lo repito ahora, de que
hubo sesiones de trabajo en las que, desde el mismo julio, este tema se
puso encima de la mesa. También he dicho que se generaron papeles de
trabajo, reuniones de trabajo, que se tomó nota y razón de este tema
antes del mes de agosto y que, después, fue cuando nos pusimos en marcha
para concretar la toma de datos. No sé si nos pusimos en marcha el 10 de
septiembre exactamente o el 20 de octubre; fue después del verano, y se
aceleró --en eso me reafirmo en lo que he dicho antes--, porque todas
estas cosas requieren un timing y tenemos muchas cosas encima de la mesa,
en los meses de noviembre y diciembre.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: ¿Podría decirme a quién encargó
empezar a realizar este trabajo?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Fundamentalmente al departamento
de Inspección, puesto que estábamos hablando del procedimiento inspector,
pero también se ocuparon de eso los servicios técnicos del gabinete
técnico de la Agencia y también aportó cosas de gran valor el
departamento de Auditoría y, en general, todos los departamentos a que
hubiera lugar, también el Servicio Jurídico. Ya sabe que, desde la
formación de la Agencia, hay una propensión a trabajar en equipo, no de
una manera diseminada, como antiguamente, con las seis o siete
direcciones generales. De estas cosas participan todos los departamentos.
Yo particularmente lo he intentado poner en marcha así desde que estoy
aquí. Participan todos, pero fundamentalmente el departamento de
Inspección, el gabinete técnico y el Servicio de Auditoría.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: ¿Qué datos se estaban utilizando
para elaborar el informe? ¿De dónde salían los datos?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Yo no lo llevaba de una manera inmediata,
pero sí estaba al tanto de lo que se hacía, obviamente. Fundamentalmente
se tuvieron en cuenta los datos de los registros, de las anotaciones
manuales que llevaban las distintas oficinas, la acumulación de datos
informáticos que estaban un poco diseminados; no me atrevería a llamarlos
programas informáticos porque, al parecer y según dicen los técnicos, no
eran unos programas suficientemente desarrollados como para que pudieran
dar una información exacta. De modo que lo que más se utilizó como base
de datos fueron las anotaciones manuales de las distintas oficinas. Me
parece que sobre eso se ha hablado bastante, en cuanto que eran
anotaciones en libretas, en cuadernos, en hojas. Recuerdo que se
utilizaba mucho el término «sábanas» de la ONI, porque en la Oficina
Nacional utilizaban unas hojas apaisadas, muy grandes, donde se iban
anotando a mano una serie de cosas, que es de donde se sacaban los datos,
con contrastaciones de lo que hubiera dentro del departamento de
Inspección, también de los informes que había realizado, en los meses y
años pasados, el Servicio de Auditoría Interna, etcétera.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: ¿Cómo explica usted que un informe
encargado verbalmente en julio de 1996 se entregue en enero de 1997,
después de la rueda de prensa del 14 de enero, tras tantos meses de
laborioso estudio, consulta de fichas, anotaciones manuales y registros
informáticos?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Ya le he explicado el entorno en el que se
desarrollaba la elaboración de este informe. El Acuerdo del Consejo de
Ministros para el plan de mejora del fraude fiscal es muy amplio, como es
conocido, abarcaba más temas además de éste, éste era uno más; teníamos
muchas cosas encima de la mesa. Antes del verano se planificaron una
serie de actuaciones (tenga en cuenta que el acuerdo del Consejo de
Ministros es del 5 de julio), y en septiembre se retoman los temas y se
establecen determinadas prioridades. Una de las prioridades, no la única,
era la de la emisión de este informe y se ponen en marcha los mecanismos.
Ya he dicho que la información era bastante complicada de sacar. De las
distintas oficinas decían que no había unos datos fehacientes. Parece ser
que sacar meros datos manuales para que eso se plasmara en un informe no
les resultaba muy agradable y hubo que hacer contrastaciones
complementarias.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: En la rueda de prensa del 14 de
enero, el señor Costa, tras esos hipotéticos meses de profundo estudio y
análisis riguroso de todos los medios que usted ha mencionado, habla de
600 expedientes de la ONI supuestamente prescritos; quince días después,
el señor Costa, en su comparecencia ante la Comisión de Economía de esta
Cámara, habla ya de 4.797 expedientes; en el primer listado enviado a
esta Comisión, se recogen 5.244; en el segundo, 4.601, y, en el tercer
listado, 4.579. ¿Cómo se puede explicar, señor Bermejo, que, tras todo
ese riguroso estudio desde el mes de julio, con toda la gente que estaba
interviniendo, haya tantas contradicciones y discrepancias, que los
expedientes entren y salgan de un listado, que en el primero aparezcan
unos, que en el segundo aparezcan otros, que caigan de un listado a otro
más de 150 expedientes, que no aparecen en un tercer listado? ¿Cómo se
puede explicar que la metodología entre los distintos listados sea tan
diferente de una vez a otra? ¿Que estemos en esta Comisión, después de
ese hipotético estudio que ustedes llevaban tantísimos meses realizando y
parece ser que a usted le preocupaba tanto, para llegar a esas
discrepancias y para que las primeras afirmaciones del señor Costa se
vayan matizando y corrigiendo posteriormente al hilo de que esta Comisión
empieza a solicitar datos concretos?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Contestaré lo que pueda.
Respecto al tema de la elaboración de los listados, yo, como responsable
máximo de la gestión de la Agencia, lo conocía, estaba al tanto. Ya he
dicho que se encargó directamente a unos determinados departamentos. La
directora de uno de los departamentos de Inspección, por lo que he leído
y por lo que ella misma me ha contado, dio cumplida cuenta de la
elaboración de los mismos. Pero sí hay un tema que quizá me interesa
resaltar y es, básicamente, la comparación entre los 600 expedientes y
los 4.700 y pico que ha señalado su señoría.
En los primeros trabajos lo que se resaltó era lo importante, tanto
cuantitativa como cualitativamente, y lo importante resultaron ser los
600 expedientes, fundamentalmente centrados en los órganos centrales de
la ONI de Madrid y de Barcelona, y también los expedientes superiores a
más de 50 millones, creo recordar, de deuda del contribuyente centrados
en la delegación de Madrid. Desde el principio la cifra fue de 600
expedientes porque era la más
llamativa y era la que concentraba, aproximadamente, los 200.000 millones
de que se ha hablado.
Adicionalmente a esto, y también desde un principio, se habló de que
había un conjunto de expedientes muy amplio en la oficina técnica en la
delegación de Madrid de menor cuantía, y a la oficina técnica le
resultaba más difícil el ir individualizando expediente a expediente.
También desde un principio se dijo que era irrelevante en otras
delegaciones y por eso han quedado dos niveles: un nivel de expedientes
importantes con relevancia cualitativa y cuantitativa, y otro nivel de
expedientes de menor cuantía sobre los que existe un mayor descontrol,
fundamentalmente centrados en la delegación de Madrid.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Señor Bermejo, nosotros todavía no
hemos podido encontrar los 600 expedientes tras esos diversos listados.
Los 600 expedientes no han aparecido por ningún sitio. Aparecen
expedientes, caen unos, entran otros, hasta la cifra de 150 en un listado
que parece que estaban prescritos y luego no estaban prescritos. (El
señor Martínez-Pujalte López: Sí los vimos.)
Me gustaría que me dijera, señor Bermejo, por qué el señor Presidente del
Gobierno, el señor Rato, el señor Costa y otros dirigentes del Partido
Popular, afirmaron en esas fechas, a raíz de la rueda de prensa del 14 de
enero, que esos 600 expedientes supuestamente prescritos eran de
amiguetes del PSOE. Usted, cuando le da toda la información al señor
Costa para analizar los plazos, ¿le da los nombres de esos expedientes?
¿Cómo se puede afirmar que hay 600 expedientes de amiguetes del PSOE? ¿Es
que usted conoce los nombres de estos expedientes? ¿Salen de la Agencia?
¿Quién los da? ¿Cómo saben ustedes que son amiguetes del PSOE?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Obviamente, señorías, no le dimos el listado.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: ¿De dónde puede venir esa
información?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Vamos por partes. Ni yo ni ninguna de las
personas que trabajó en este tema, ni los funcionarios ni los jefes o
directores que llevaban a cabo esta recopilación se fijaban en nombres.
Esto es algo tradicional en la actuación de los funcionarios. Yo llevo
mucho tiempo trabajando en la Administración, particularmente en la
Administración tributaria. Los funcionarios de la Administración
tributaria están constantemente --porque ésa es su obligación y ése es el
desarrollo de su trabajo-- manejando nombres. De los funcionarios nunca
salen nombres porque tienen una extraordinaria sensibilidad acuñada a lo
largo de los años acerca del desarrollo de su trabajo. Los funcionarios,
de los cuales yo formo parte hace más de veinte años, tenemos asumida esa
responsabilidad hasta grados que es difícil comprender fuera de la
Administración tributaria. Eso lo tenemos absolutamente asumido y de eso
nos responsabilizamos hasta tal punto que cuando hay el más mínimo
resquicio en la utilización de los datos desde los funcionarios, supone
un escándalo dentro de la Administración tributaria, dentro del ámbito de
los funcionarios, porque les parece absolutamente inadmisible, porque
ellos están viviendo el día a día de la utilización de datos y saben que
esos datos no los pueden utilizar y no los utilizan absolutamente para
nada. Eso como cuestión de fondo en cuanto al manejo de los datos
respecto a los nombres de los contribuyentes por parte de los
funcionarios que estuvieron desarrollando los trabajos.
Consecuentemente con esto, y conscientes --yo el primero-- de que estos
listados no deben, en absoluto, circular con los nombres, los datos que
se facilitan al Secretario de Estado de Hacienda no son nombres, son
simplemente números, porcentajes. A partir de ahí, cualquier tipo de
especulación acerca de la utilización de los datos no puede provenir del
ámbito de la Administración tributaria, y en particular de la Agencia
Tributaria. Cuando a mí me pasan los listados para contrastar las
informaciones con el fin de dar el visto bueno al informe que se va a
enviar, en lo que me fijo y de lo que estoy pendiente, lógicamente, es de
los porcentajes que se dan en cada una de las oficinas, y hago preguntas
sobre esos porcentajes que representan determinados datos en la Oficina
Nacional de Inspección. Porque yo soy un gestor y estoy preocupado por la
gestión de la organización de la Agencia, y automáticamente, al sacar
estos datos, en lo que pienso es dónde hay que establecer objetivos
prioritarios, dónde hay que poner más medios humanos, dónde hay que poner
medios materiales, etcétera. De eso, el equipo directivo y yo mismo es de
lo que estamos preocupados en la gestión de la Agencia. Eso es lo que nos
preocupa. No nos preocupan los cotilleos de contribuyentes en particular,
de personas o de entidades en particular. Nos preocupa, evidentemente, la
gestión de la Agencia. A mí, por lo menos, es lo que me ha preocupado
toda mi vida. Me preocupó cuando estaba en la Unidad del fraude, me
preocupó cuando estaba de inspector-jefe en la Delegación de Castilla-La
Mancha y, obviamente, me preocupó cuando estaba en el Tribunal de
Cuentas. En todos esos ámbitos se manejaba información delicada,
información a la que están muy sensibilizados los contribuyentes, y eso
ha ido calando a lo largo de estos años. Es todo lo que le puedo decir.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Pero usted acompañó al señor Costa
cuando el señor Costa hizo las manifestaciones concretas en su rueda de
prensa de 14 de enero respecto a que esos 600 expedientes eran de
amiguetes del PSOE. ¿Es que se lo inventó el señor Costa? ¿De dónde sacó
ese dato? Porque no se puede decir que hay 600 expedientes presuntamente
prescritos que son de amiguetes del PSOE sin saber quiénes son los
titulares de esos 600 expedientes. Y usted estaba con él. (El señor
Martínez-Pujalte López pide la palabra.)
El señor PRESIDENTE: Tiene la palabra, señor Martínez-Pujalte.
El señor MARTINEZ-PUJALTE LOPEZ: Señor Presidente, ya que ha citado la
señora Fernández de la Vega al señor Costa y ha hecho referencia a unas
manifestaciones del mismo, le rogaría que leyera textualmente la
transcripción de la rueda de prensa para ver si el señor Costa utiliza la
palabra «amiguetes». Que la lea textualmente y, si no, que retire esas
palabras.
El señor PRESIDENTE: Señora Fernández de la Vega, ¿tiene usted el texto?
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: No, no lo tengo aquí, pero si no lo
dijo el señor Costa, lo mencionó, desde luego, el Presidente Aznar y,
evidentemente, el señor De Grandes y muchos dirigentes del PP. Yo lo que
quiero saber es de dónde sale esto.
El señor PRESIDENTE: Señora Fernández de la Vega, creo que lo que debemos
hacer es centrar las preguntas sobre actuaciones o acciones que hayan
podido desarrollar los comparecientes, no otras personas a las que habrá
que preguntar personalmente. Haga la pregunta concreta referida al
compareciente sobre sus manifestaciones o actuaciones. Evitemos pedir que
él conteste por otras personas que no están presentes en este momento,
que han estado o van a estarlo, que serán quienes puedan contestar a esas
preguntas.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Señor Presidente, por supuesto voy a
atender a su recomendación, pero quiero que quede claro que mis preguntas
van dirigidas al señor Bermejo porque es el Director de la Agencia
Tributaria y es quien ha estado explicando aquí que ha sido el encargado
de realizar un trabajo que, al parecer, se le encomendó desde julio. El
señor Bermejo es el que ha puesto a los funcionarios a trabajar, es quien
da la información al señor Costa, y a partir de ahí es cuando se producen
denuncias de otros responsables políticos de que en los 600 expedientes
hay amiguetes del PSOE. Me interesa saber, señor Presidente, y ya se lo
he preguntado al señor Costa y ahora al señor Bermejo, si él facilita
algún dato, porque éstos vienen de la Agencia, evidentemente. Si es así,
su responsable tendrá que aclararme, porque, si no, señor Presidente, no
entiendo de dónde sale la información para que determinados responsables
políticos del Partido Popular, que ahora no recuerdo exactamente quiénes
son, si son unos u otros, en cualquier caso el Presidente del Gobierno lo
es, imputan que en esos 600 expedientes hay amiguetes del PSOE. De ahí
vienen mis preguntas, señor Presidente. Esto creo que es absolutamente
trascendental para el contenido y el ámbito de la investigación que
estamos llevando a cabo en esta Comisión.
El señor MARTINEZ-PUJALTE LOPEZ: Pido la palabra para una cuestión de
orden.
El señor PRESIDENTE: Un momento, señor Martínez-Pujalte.
Repito que haga las preguntas de forma que el señor Bermejo conteste de
sus acciones o de sus manifestaciones, pero no le haga preguntas para que
responda a declaraciones que haya podido hacer el Secretario de Estado de
Hacienda o el Ministro, a los cuales habrá que preguntarles directamente.
Por favor, centre la pregunta al señor Bermejo.
Señor Martínez-Pujalte, tiene la palabra.
El señor MARTINEZ-PUJALTE LOPEZ: La señora María Teresa Fernández de la
Vega ha vuelto a poner unas palabras en boca del Presidente del Gobierno;
que las lea o que las retire, porque todavía no ha retirado las
afirmaciones que dice que hizo el señor Costa.
El señor PRESIDENTE: Señor Martínez-Pujalte, ese tema ha quedado claro.
De todas formas, todas SS. SS. se extralimitan a veces en la forma de
preguntar. Por tanto, vamos a centrarnos y dejar de hacer juicios de
valor.
La señora Fernández de la Vega tiene la palabra.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Señor Bermejo, ¿usted no le dio ni
le facilitó ningún nombre al señor Costa?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Con el permiso del señor Presidente y de SS.
SS., quería contestar a lo que ha preguntado la señora Fernández de la
Vega. Querría contestar porque fui testigo, y ahora no sé si vengo como
testigo, como compareciente o como comisionado. Estoy como testigo, se
conoce, a raíz de la pregunta que se suscitó en la rueda de prensa.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Perdón, no sólo como testigo sino
como Director de la Agencia, porque usted facilita datos al Secretario de
Estado para hacer una imputación de que hay 600 expedientes prescritos;
como testigo y como director, repito.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Como director estoy siempre desde que tomé
posesión del cargo.
Como testigo, me refería, porque en esa rueda de prensa yo no hablé, lo
hizo el Secretario de Estado. Estábamos acompañándole la Directora de
Inspección y yo mismo. Esa rueda de prensa la recuerdo bastante bien,
dentro de los límites que uno tiene con la memoria. Recuerdo
perfectamente, con todos los respetos a lo que ha manifestado S. S., que
eso no lo dijo el Secretario de Estado; insisto, no lo dijo. Yo, y
perdónenme, estoy acostumbrado a expresarme y a relacionarme en términos
de gestión, a hablar de cuestiones ciertas y de asuntos desde un punto de
vista constructivo para sacar conclusiones que tengan que ver con la
lógica, con la racionalidad, de las cosas, no a contestar cuestiones que
se expresan de una manera ambigua, incluso me atrevería a decir que hasta
tergiversadas. Intentaré adaptarme a este tipo de matices.
Lo que digo es que en esa rueda de prensa yo estuve presente, y el
Secretario de Estado no dijo esas cosas que S. S. dice que manifestó. La
verdad es que fue una intervención en términos muy técnicos. ¿Por qué?
Porque lo que se le había dicho y los datos que se le habían facilitado
al Secretario de Estado eran exclusivamente de carácter técnico.
Recuerdo muy bien la rueda de prensa, insisto, su contenido. Allí se
habló de número de expedientes, de porcentajes, de cuantías que tenían
que ver con cada uno de los ámbitos inspectores; se habló de la
irrelevancia, en términos singulares, de cada uno de los expedientes, de
un determinado número, que seguramente son a los que S. S. se refiere
cuando habla de los más de 1.000 ó 2.000 o los que sean. En definitiva,
yo no puedo decir nada acerca de algo que no se dijo en aquella rueda de
prensa. Me duele que se diga así porque yo estaba allí. Y, perdone, yo no
di datos de ese tipo, como se dijo, en la rueda de prensa.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Le admito su explicación, pero mi
pregunta concreta era otra. En esa rueda de prensa, antes o después de
ella, ¿le dio usted al señor Costa algún dato concreto, algún nombre de
contribuyentes?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): No, porque no es normal. Ya he explicado cuál
es la postura de los funcionarios de la Administración tributaria en este
tema. No es normal que a las altas jerarquías, a los altos responsables
de la administración se les den datos de la Agencia Tributaria; no los
manejamos. Cuando se están mirando expedientes y han de sacarse
conclusiones en cuanto a número, cuantías de carácter general,
porcentajes, etcétera, lo que se hace es usar el número de referencia del
expediente, un número de identificación. Fíjese hasta qué punto es así
que, para poder dar una información a esta Comisión que ha pretendido ser
lo más exacta posible dentro de las limitaciones, en el tratamiento
informático la referencia que se tomaba para poder casar una información
con otra no ha sido la de los nombres de los contribuyentes.
Inmediatamente, en el centro de informática se asignaba un número, una
referencia, para así poder hacer los cruces, las constataciones,
etcétera. Eso es algo que yo querría que captaran y asumieran, porque
todo esto nos duele, nos afecta, nos sensibiliza mucho, particularmente a
los funcionarios. La utilización de los nombres de los contribuyentes no
se corresponde con lo que es la realidad; utilizamos, insisto, números de
referencia, de expediente, etcétera.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: El señor Costa, en su comparecencia
también ante esta Cámara, citó algún ejemplo de expediente concreto,
incluso mencionó uno con un supuesto nombre, el expediente de un tal
Carlos, que luego ha dado la casualidad de que es un expediente que ha
aparecido filtrado en un medio de comunicación concreto y que
correspondía al señor Feo. ¿Cómo se explica usted que se puedan dar
ejemplos concretos de un supuesto nombre que luego aparece filtrado en un
medio de comunicación?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): En la comparecencia, el Secretario de Estado,
para hacerla más gráfica, para poder explicarlo de una manera más
precisa, lo que hizo fue exponer algunos ejemplos anónimos. Para la
preparación de esa comparecencia pidió, y se le dieron, algunos ejemplos
no nominativos sino cuantificados, pero que respondieran a la realidad.
Se le dio un número determinado de referencia, y de eso habló. Le puso el
nombre de Carlos y le puedo mencionar una anécdota. A mí,
particularmente, y a todos nos hizo gracia, porque dicho nombre sí tenía
que ver con una película. Desde luego, la casualidad hubiera sido que
este nombre de Carlos se hubiera correspondido con el que sea, que yo no
lo sé, pero que fuera titular de esa referencia numérica que se le dio.
Imagino que, para el hilo de la conversación y de la presentación, se
utilizó un nombre genérico; podía haber sido Juan, pero se utilizó
Carlos. No deja de tener su gracia, pero nada más.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Sí, tiene mucha gracia, señor
Bermejo. El señor Carlos es el supuesto nombre que ustedes le dan al
señor Feo, porque es exactamente el mismo expediente el que aparece
filtrado en los medios de comunicación, el del supuesto Carlos, que es el
señor Feo. Debe tener mucha gracia, a lo mejor es que ustedes le han
puesto un nombre de guerra al señor Feo y le llaman Carlos, porque, si
no, tampoco se explica muy bien. En fin, doy por contestada esta
pregunta.
Vamos a entrar ya en otro bloque de preguntas. Como en medios de
comunicación han aparecido expedientes concretos, con nombres y
apellidos, quisiera saber si usted, como Director de la Agencia, ha
adoptado alguna medida sobre esos expedientes.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Sobre esto lo que tengo que decir es muy
breve. Ya he dicho antes que entre los funcionarios que participan en la
gestión de la Agencia Tributaria hay una particular sensibilización hacia
la no utilización de los nombres, y hasta hay una --si me permite--
acrisolada tradición de no utilización de los datos por parte de los
funcionarios. Por eso, cuando aparece algún nombre en los medios de
comunicación o a nivel de rumores, es particularmente molesto. En la
mayoría de los casos, cuando aparecen esos nombres --yo no me atrevería a
decir filtraciones, porque eso hace presuponer que parten de algún órgano
que ha estado manejando esos datos, y ésos no es así--, más o menos
divulgados, siempre aparecen de una manera y con algún dato adicional que
no figura en la Agencia Tributaria, es decir, con alguna valoración,
incluso con algún dato, que es absolutamente ajeno a los de la Agencia
Tributaria, lo cual a mí me hace pensar que, evidentemente, no ha salido
de ningún sitio de la Agencia Tributaria. Precisamente, en estos últimos
días, creo que
en un periódico se publicaba la copia de un acta de inspección, y parece
ser que lo que aparecía era la copia que no se queda la Administración,
sino la copia que sale fuera de la Administración. Evidentemente, esto a
mí me preocupa mucho.
En el nivel informático hay unas vías de control muy importantes, muy
rígidas. Tenemos control sucesivo y permanente, por parte de la Agencia,
de protección de datos y, desde luego, intentamos cumplir todas las
sugerencias que se nos hacen en ese sentido. Tenemos un particular
sistema de control de los datos, como digo, muy riguroso y, desde hace ya
meses --no sólo a raíz de lo que ha sucedido en estos días--, se han
tomado medidas profundizando en lo que ya había antes. Hay unos sistemas
de control a nivel de cada una de las oficinas administrativas y de
manejo de datos que se centraliza en una comisión que establece las
pautas, los criterios, etcétera. De modo que en el nivel informático,
repito, hay un control muy riguroso y técnicamente muy sofisticado. Por
un lado, como usted sabe, tenemos un sistema de previsión de sanciones
para el caso de cualquier tipo de filtración de esta clase que yo creo
que es particularmente eficaz; además, es conocido públicamente por todos
los funcionarios. Por tanto, eso retrae la posible utilización de datos.
Se han tomado medidas para que el servicio jurídico tenga conocimiento de
todo esto. Tiene toda la documentación relevante al caso y --como se dijo
en un comunicado público-- está tomando las medidas oportunas. Por otro
lado, en las últimas semanas, con independencia de esos controles
informáticos y de las medidas adoptadas en el nivel jurídico, se ha
encargado también a los servicios de auditoría interna que, en
colaboración con cada uno de los departamentos, fundamentalmente los
departamentos gestores u operativos --gestión, inspección, recaudación y
aduanas, que son los que manejan datos de este tipo--, se intensifiquen
los controles, se hagan informes acerca de la situación, etcétera.
Es todo lo que le puedo decir respecto de las actuaciones que hemos
iniciado en el ámbito gestor.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Pero el señor Rato, anteayer, ante
el Pleno de la Cámara, dijo que la Agencia abría una información concreta
por cada filtración que se había producido. Quisiera que me dijera cuál
es la marcha de esas diversas informaciones que supongo que ustedes
tienen abiertas en relación con cada una de las filtraciones que se han
producido.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): ¿En el ámbito interno de la Agencia?
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Sí, en el ámbito interno.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Abundando en lo que le he dicho de las
investigaciones encargadas al servicio de auditoría en colaboración con
cada uno de los departamentos, ahí es donde se particulariza en cuanto a
la investigación de cada uno de los casos de los que hemos tenido
conocimiento a través de los medios de comunicación. Me satisface decir
que, hasta ahora, de las inmediatas, cercanísimas y rigurosísimas
investigaciones que se han hecho, no se ha podido constatar que ningún
funcionario hiciera transmisión ni hiciera utilización indebida de datos
de contribuyentes.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Si realmente ustedes tienen tantos
controles respecto a que no se filtren los expedientes, que no se sepan
los nombres, y están haciendo ustedes esas investigaciones, la verdad es
que la posibilidad de acertar --volviendo al ejemplo del expediente del
supuesto contribuyente Carlos citado por el señor Costa-- es como la de
intentar, por casualidad, acertar una quiniela. Es decir, el señor Costa
citó ese nombre, que luego dio la casualidad --como acertar, insisto, un
pleno de una quiniela-- que era del supuesto señor Carlos, y resultó ser
el señor Feo. Esto es una quiniela de pleno, ¿no es así?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): ¿Sabe lo que pasa, señoría? Que yo no puedo
hacer ninguna constatación de algo que no he manejado y de algo que yo no
sé. Parece que eso ha salido en los medios de comunicación, y
precisamente yo estoy investigando esas filtraciones. Pero lo único que
me constatan es la parte negativa en cuanto a que no se ha encontrado
ninguna relación con transmisión de datos por parte de la Agencia. Por
tanto, yo no puedo constatar nada sobre eso.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: La constatación es que hubo un pleno
de quiniela de quince resultados al acertar el ejemplo dado por el señor
Costa, que es un contribuyente que luego aparece filtrado. Le digo esto
por si no lo tienen incorporado a la investigación que están haciendo en
ese tema, para que, por favor, lo incorpore, porque realmente es muy
sorprendente.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Aprovecho para decirle --y no es ningún
ejercicio de nada-- que cualquier información que nos pueda ser relevante
dentro de la Agencia Tributaria para completar nuestras informaciones y
los procedimientos de investigación, nos viene de maravilla. Lo digo muy
sinceramente. Todo lo que se nos pueda decir desde el ámbito externo es
bien recibido. (Rumores.--El señor Leguina Herrán: ¡Qué
caradura!--Protestas.) En fin, yo no voy a entrar en consideraciones de
ese tipo. (Rumores.)
El señor PRESIDENTE: Señorías, por favor, silencio.
El señor DEL BURGO TAJADURA: Señor Presidente, pido la palabra.
El señor PRESIDENTE: Dígame, señor Del Burgo.
El señor DEL BURGO TAJADURA: El señor Leguina ha llamado caradura al
compareciente, y eso es algo absolutamente intolerable. Le pido que le
llame al orden, porque es intolerable, insisto, que se insulte de esa
manera a un compareciente.
El señor PRESIDENTE: Señor Del Burgo, yo --lo siento-- no lo he oído;
pero, si es así, por supuesto que le pido que retire lo que haya dicho.
En todo caso, le pido a él y les pido a todos los que no están en el uso
de la palabra que estén en silencio, porque, si no, me voy a ver obligado
a tomar alguna medida disciplinaria.
Señora Fernández de la Vega, ¿quiere continuar, por favor?
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: En los diversos listados que han
remitido ustedes aquí sobre los expedientes hay algunos --bastantes,
diría yo-- que son de fechas anteriores al año 1986, que es el año en que
se publica el reglamento general de inspección tributaria. ¿Qué informe
jurídico, si es que lo hubo, les avala a ustedes para incluir en los
listados expedientes incluso que son de fechas anteriores a la
publicación del reglamento?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Yo creo que expedientes anteriores a la
publicación del reglamento no hay. Otra cosa es que sean actas incoadas
antes de 1986 --creo recordar, porque todos los datos no los tengo ahora
mismo en la cabeza--, pero más que actas lo que puede haber son
ejercicios de comprobación anteriores a 1986. Se hace a lo mejor esa
comprobación dos, tres o cuatro años después, como es normal en estos
procedimientos, y luego, el acto de liquidación, el plazo de alegaciones,
etcétera, se genera en períodos ya muy posteriores a 1986. Yo pienso, y
esto sí lo puedo constatar, que toda la información que se ha remitido es
concerniente a actos de liquidación posteriores a 1990, de modo que a
esas fechas ya había salido el reglamento de inspección.
Claro está, las cuestiones procedimentales son de aplicación en el
momento en que se está tratando la cuestión, y, por tanto, les sería de
aplicación. La prueba de ello es que todos los contribuyentes, o sus
asesores, inmersos en este tipo de expediente lo están pidiendo y los
tribunales se lo están concediendo. En muchas de las sentencias que ya se
han producido en torno a este tema y que avalan la postura de que el
transcurso de los seis meses implica la prescripción, si además han
pasado cinco años, los pronunciamientos de los tribunales se refieren a
años de comprobación muy anteriores.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: ¿Está usted o no de acuerdo con
todos y cada uno de los argumentos expresados en la declaración de
lesividad de 24 de febrero de 1997, firmada por el señor Rato y publicada
en el «Boletín Oficial del Estado»?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): El procedimiento de declarar la lesividad
para poder reclamar después, vía contencioso-administrativa, es un
trámite previo y obligado. Evidentemente, habrá que estar de acuerdo en
que esto es lesivo para la Administración tributaria, y tan lesivo porque
son cuantías económicas que quedan sin cobrarse. Lo que tiene que hacer
la Administración tributaria es agotar todas las vías de acción y todas
las vías jurisdiccionales para poder ganar los asuntos, y aunque todo
este tipo de casos, vista la jurisprudencia que hay y vistos los
pronunciamientos de los tribunales, es poco probable que se pueda ganar,
hay que agotar, insisto, todas las posibilidades. De ahí que se haya
encargado a los servicios jurídicos, en su momento, y siguen encargándose
ahora, el entablar todas las acciones posibles; en eso se enmarca. En
cuanto al contenido de los recursos o de los informes de carácter
jurídico, el propio servicio jurídico y la Dirección General del Servicio
Jurídico del Estado son los que tienen que valorarlo. Nosotros, desde la
gestión de la Administración tributaria, lo que hacemos es agotar todas
las vías gestoras, todas las vías jurisdiccionales, todas las vías de
carácter jurídico, etcétera. En ese sentido están presentados los
recursos.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: ¿Usted cree que el servicio jurídico
está defendiendo ante los tribunales, con absoluto convencimiento, que
esas declaraciones son realmente lesivas? Porque hubo alguna
manifestación del actual Director General del Servicio Jurídico del
Estado ante esta Cámara que a mi grupo le dejó francamente preocupado,
como decir que, por desgracia, en estos momentos sólo hay una sentencia
del Tribunal Supremo. Lo digo porque parece que es un poco contradictorio
el que se esté manteniendo, por parte de los actuales responsables de la
Hacienda pública, que va a prosperar la tesis del Tribunal Supremo --que
ya veremos si prospera o no prospera--, que, al mismo tiempo, el propio
Director del Servicio Jurídico diga que, por desgracia --frase textual--,
sólo hay una sentencia del Tribunal Supremo que avala las tesis que
ustedes mantienen ahora y que, además, se les encarezca que defiendan las
tesis de la Hacienda pública.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Me parecen muy bien estas afirmaciones. El
Servicio Jurídico está para defender los intereses de la Administración,
en este caso de la Administración tributaria. El encargo lo tienen claro:
que hagan todo lo que puedan, y ahí se enmarca. ¿Que ven dificultades en
muchos casos? Eso es normal, y en este caso parece que más. La discusión
sobre si hay una sola sentencia, no sé en qué contexto lo diría el
director del Servicio Jurídico del Estado, pero hay una cosa que yo,
desde el punto de vista gestor --insisto--, que es desde el que puedo
hablar, pienso que flaco servicio nos haríamos a nosotros mismos
si cerramos los ojos ante las evidencias. Es decir, el estar pensando que
a ver si una segunda sentencia avala o no avala y si es en el mismo
sentido o no, sería cerrar los ojos ante la realidad, lo digo
sinceramente. Aquí hay muchas sentencias ya y una línea interpretativa
clarísima. El propio Tribunal Supremo, en la sentencia de febrero de
1996, lo que dice es: visto que ha habido controversias sobre esto, es
hora ya de pronunciarse claramente y de decir que es así.
Insisto en que no podemos cerrar los ojos desde el punto de vista de la
gestión de la Agencia Tributaria, porque éste es un aspecto muy
importante y muy relevante; no podemos cerrar los ojos a una evidencia y
estar esperando a una hipotética segunda sentencia que fuera en la misma
línea.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Eso lo entiendo. Pero lo que
realmente preocupa a mi grupo es que se esté defendiendo con absoluta
convicción y firmeza ante los tribunales una tesis, cuando el propio
Director del Servicio Jurídico, en sus informes --informes que, por
cierto, luego van a ser incorporados a los expedientes y utilizados por
las partes--, diga que es muy probable que siga prosperando la tesis del
Supremo; es decir, en lo que encontramos contradicción es en la defensa
de los argumentos jurídicos ante los propios tribunales, y eso nos
preocupa. Por eso se lo preguntamos, y se lo digo por si no le ha llamado
a usted la atención que eso pueda ocurrir. Yo creo que usted está
tratando ahora --ahí está la declaración de lesividad que me ha dicho que
está de acuerdo con ella--, de defender ante los tribunales la tesis de
la Hacienda pública. Lo contradictorio es que parece que no hay demasiada
firmeza en defenderla cuando se pone a la propia disposición de los
tribunales manifestaciones tan graves --dichas por quien tiene que
defender la tesis-- como que, por desgracia, hay sólo una sentencia, o
que es muy probable que prospere ante los tribunales la tesis del
Tribunal Supremo. Eso es lo que le preocupa a mi grupo realmente. Se lo
digo para que lo tenga usted en cuenta o dé las instrucciones al servicio
jurídico para que lo defienda de verdad, pero que lo defienda no dándole
argumentos a las partes que van a estar ante el Tribunal Supremo para que
prospere la tesis que supuestamente no les interesa a ustedes ni a nadie
que prospere.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Le puedo asegurar que, como gestor, lo que me
interesa es que los intereses de la Hacienda pública y, desde el punto de
vista ya más inmediato, la recaudación y los fondos que allega la Agencia
Tributaria para conformar el presupuesto, sean los máximos posibles,
dentro de la legalidad de lo que hay que recaudar.
En cuanto a los problemas que se tienen en el ámbito jurisdiccional de
los recursos para poder sacarlos con mayor o menor éxito, es muy
variable, como usted sabe mucho mejor que yo. Ahí se tropieza con muchas
dificultades, y me imagino que ahora hay extraordinarias dificultades
para conseguir esto que se recurre.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Pero no le den armas al enemigo, por
favor.
¿Ha cambiado la Hacienda pública en algún momento sus tesis sobre el
alcance del artículo 31.4 del reglamento?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Nosotros no es que cambiemos o no nuestro
criterio. La verdad es que no le entiendo muy bien la pregunta. Me
imagino que se refiere a si tenemos o no en cuenta el criterio expresado
por los tribunales.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: No, el criterio expresado por los
tribunales está ahí. Yo lo que le pregunto a usted es si la Hacienda
pública ha cambiado de criterio sobre el alcance precisamente en relación
con todo el tema que estamos hablando acerca del artículo 31.4 del
reglamento.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Yo diría que ése es uno de los objetos del
contenido de esta investigación. Aquí se ha puesto muy de relieve y se ha
estado valorando la postura manifestada por la Administración a lo largo
del tiempo, que empieza con un informe de la Dirección General de
Tributos en donde, con ocasión de tratar de la disposición adicional 13
de la Ley del impuesto sobre la renta, hace un pronunciamiento acerca de
la trascendencia del transcurso de seis meses en la fase de liquidación,
con un informe que se ha tratado aquí, salido de la Dirección de
Inspección Financiera y Tributaria, diversos informes del servicio
jurídico... Todo eso son precisamente las cuestiones que se están
valorando. No sé qué más puedo decir, porque hay tantos informes sobre el
tema que no cabe más que lo que se está haciendo ahora mismo en los
tribunales, y es recurrir por si la interpretación del artículo 31.4
puede devenir en una postura más favorable para los fondos que intenta
allegar la administración tributaria.
En cualquier caso, añado una cosa. La Agencia Tributaria es el órgano
encargado de la aplicación del sistema tributario. El órgano encargado de
la interpretación de las normas, sobre todo desde un punto de vista
genérico y conceptual, es la Dirección General de Tributos, fuera de la
Agencia Tributaria. En la Agencia Tributaria, además de llevar la gestión
de la aplicación del sistema tributario, tenemos que hacer la
interpretación puntual para cada uno de los casos, pero no tanto la
interpretación genérica a nivel global, que corresponde a la Dirección
General de Tributos.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Entre 1992 y 1996 el Tribunal
Económico Administrativo Central ha venido manteniendo en todas sus
resoluciones que las actuaciones inspectoras concluyen con el acta. Usted
ha sostenido, sin embargo, en el famoso informe del 23 de enero, que el
primer y básico pronunciamiento de la Administración acerca de la
interpretación del artículo 31.4 del reglamento está en la resolución de
la Dirección
General de Tributos de 18 de julio de 1991. ¿Cómo explica usted que en
todo ese período de tiempo no existiera conflicto ni recurso alguno entre
la propia Dirección General de Tributos y el Tribunal Económico
Administrativo Central?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): El Tribunal Económico Administrativo Central
es soberano, es independiente funcionalmente y, por tanto, mantiene la
postura que ya conocemos. La valoración que hay que hacer de los informes
de la Dirección General de Inspección y de la Dirección General de
Tributos de 1991 es que dan unas señales de alerta muy importantes acerca
de la cuestión, se hacen eco de una interpretación alternativa del
artículo 31.4, etcétera, y yo creo que el valor que tienen es ése, de
señales de alerta a tener en cuenta desde el punto de vista gestor.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Usted fue jefe de la Unidad del
fraude desde el 20 de julio de 1994, pero, según tengo entendido y además
quedó claro con la documentación que nos remitió ayer la Agencia, aunque
ya había aparecido en otras manifestaciones hechas en comparecencias ante
esta Comisión, que desde enero de 1993, por habilitación, fue jefe del
área de Servicios Especiales, que englobaba la Unidad del fraude. En su
calidad de tal y hasta la fecha de su nombramiento como Director General
de la Agencia, ¿cuál fue su valoración respecto de la aplicación al
período de liquidación en el caso de las actas de disconformidad del
citado artículo 31.4 del reglamento?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Esto tiene que ver con lo que al principio se
ha planteado como cuestión previa, creo yo.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: No, lo que le estoy pidiendo ahora
es que me diga cuál es su valoración, cuando era jefe de la Unidad del
fraude, que es desde julio de 1994, aunque usted está en calidad de
inspector jefe desde enero de 1993 por una habilitación en el área de
Servicios Especiales, respecto de la aplicación del artículo 31.4 al
período de liquidación en el caso de las actas de disconformidad. Desde
que usted tuvo la calidad de inspector jefe, desde enero de 1993 hasta
que es usted nombrado Director de la Agencia, ¿qué valoración hace usted
de la extensión al período de liquidación del artículo 31.4?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Por eso decía que quizá esto tenía que ver
con la cuestión previa que se suscitada. En enero de 1993 yo no soy
inspector jefe de nada, lo que se hace es una habilitación, por causa de
ausencia o enfermedad del inspector jefe del área de Servicios Especiales
y Auditoría, para que yo firme las cuestiones de trámite, como es sabido,
respecto de estas suplencias cuando falta el titular del órgano. Yo creo
que eso requeriría una explicación concentrada en esto, porque he visto
que ha sido objeto de tratamiento en esta Comisión en otros momentos.
Por eso --y ahora hablaré de la otra etapa, de cuando soy efectivamente
jefe de la Unidad del fraude fiscal, a partir del 20 de julio e 1994--
aprovecho la ocasión para decir que, respecto a la cuestión previa de mi
situación anterior a la de jefe de la Unidad del fraude y en ese período
anómalo --que no dudo en calificar como anómalo-- anterior al 20 de julio
de 1994, en que se me hace una habilitación sin ningún tipo de las
solemnidades requeridas para ello, sin ningún tipo de formalidad y con
otro tipo de circunstancias que puedo explicar, antes se ha suscitado una
cuestión preliminar acerca de mi comparecencia aquí como Director de la
Agencia Tributaria o como jefe de la Unidad del fraude fiscal. Parece que
se quieren separar ambos planos en esta Comisión. A mí me parece muy bien
y estoy a lo que aquí se decida. Ofrezco, para aclarar las cosas, la
elaboración de un dossier completísimo acerca de lo que ha hecho la
Unidad de fraude desde el punto de vista de la coordinación de los temas
de delito fiscal, de los expedientes que ha llevado, etcétera. Yo creía y
creo que eso en principio no estaba en el ámbito de la Comisión, pero si
aquí se suscita y ustedes me lo demandan, estoy dispuesto a aportar en
breve plazo un dossier absolutamente completo, porque la Unidad del
fraude, como comprenderán ustedes, es un aspecto que a mí
profesionalmente me entusiasma porque a ello he dedicado los mejores años
y seguramente los más fructíferos en cuanto a la lucha contra el fraude
fiscal. Por supuesto, aporto ese dossier e inmediatamente vengo aquí a
explicarlo con pelos y señales. Hasta ahora se ha dado un tipo de
información, al hilo de lo que se ha pedido, más o menos sucinta, se han
mandado --creo-- dos informes más o menos sucintos acerca de la Unidad
del fraude que entendíamos que valían para el objeto de la Comisión,
pero, como digo, hago este ofrecimiento si el Presidente lo cree oportuno
y si ustedes lo encuentran de valor.
Desde enero de 1993 no soy inspector jefe de nada, a mí se me hace una
habilitación, que por supuesto no se publica en el Boletín Oficial. Me
han dicho que en la comparecencia de alguno de los otros comisionados se
menciona que se hace una habilitación que aparece publicada en el Boletín
Oficial. Me he preocupado de preguntar si efectivamente eso había
aparecido, porque yo no tenía conocimiento y estaría bueno que una cosa
que se me comunica en el año 1993 se me dijera ahora que está en el
Boletín Oficial. Es falso, tengo aquí la certificación del Boletín
Oficial del Estado en la que se dice que eso no ha aparecido en el
Boletín.
Por otra parte, lo que se hace en 1993 --ahora no quiero profundizar
demasiado en ello, me parece que no es objeto exactamente de la pregunta
que se me hace, pero es interesante por lo menos que lo comente-- es una
habilitación, como digo, para poder firmar los asuntos de trámite y de
urgencia que se suscitaran en el área de Servicios Especiales y Auditoría
y se invoca, en ese escrito que se hace, la previsión legal de los casos
de suplencia por asuntos de ausencia,
vacante o enfermedad. Como es conocido, y en eso nos podríamos extender
más, este tipo de suplencias, en cuanto a la titularidad, a lo único que
afecta es a los casos de urgencia, a los casos de trámite que requieren
una representación y una firma, pero a quien toma suplencia por causa de
enfermedad, de vacante transitoria hasta que se cubre la plaza con la
persona adecuada, no le es dable entrar en aspectos, vamos a decir,
estructurales del órgano sobre el que se le ordena que firme los asuntos
de trámite, no le es dable entrar en aspectos de fondo de la organización
del órgano respecto al que está firmando las cosas. Insisto en que la
previsión legal y las propias normas de procedimiento administrativo, la
Ley de la Función pública, los decretos de desarrollo, hacen hincapié en
que esta suplencia es para despachar asuntos de puro trámite y aquellos
otros actos que, por razones de urgencia o necesidad, no admitan demora
en el tiempo.
En el caso de la sustitución que yo hice se produjo una irregularidad o
una anomalía notoria, y es que esto, que está previsto para un período de
días, mientras dura la enfermedad o la ausencia ocasional del titular del
órgano, se prolongó a lo largo de más de un año. A título personal, diré
que yo se lo manifestaba al director de Inspección correspondiente,
incluso expresé verbalmente mis dudas acerca de la legalidad de esa
situación, pero soy un funcionario que tiene que estar a lo que se le
dice y máxime cuando se lo ordena una autoridad y se le dice por escrito
que lo haga. Como digo, no se hizo caso y esta situación se prolongó
hasta julio de 1994, en que se nombra a otra persona. Por qué se tardó
año y medio en nombrar a otra persona y se mantuvo esa situación, la
verdad es que no lo sé, pero podríamos tratarlo con más extensión. Eso
produjo una situación bastante forzada, bastante poco entendida en la
propia Administración, porque del área de Servicios Especiales y
Auditoría dependían cinco equipos de inspección: equipo o unidad de
inspección del fraude fiscal, equipo o unidad de fiscalidad
internacional, equipo o unidad de coordinación de actuaciones especiales,
equipo o unidad de estudios sectoriales y, finalmente, unidad de
elaboración de auditorías, dictámenes, etcétera. En esa situación a mí no
se me reconocía como jefe de ellos, ni mucho menos; yo no despachaba los
asuntos de ellos porque no estaba legalmente capacitado para eso;
simplemente, me pasaban a la firma los asuntos que despachaban y yo,
naturalmente, me los estudiaba, porque cuando ponía la firma me sentía
responsable de lo que firmaba, y de lo que firmaba sí me hago
responsable. De lo que no me puedo hacer responsable, ni me hacía
responsable entonces, es de la marcha general de aquel servicio, entre
otras cosas porque por encima de mí había un subdirector, que era el que
despachaba directamente, porque no había jefe, con cada uno de los jefes
de las unidades, que no eran inspectores jefes, al igual que yo, que
tampoco era inspector jefe. Hay que tener en cuenta que yo seguía
conservando mi puesto, por el que cobraba y en el que tenía todas las
competencias legales: jefe del equipo de Inspección, Unidad de vigilancia
o represión del fraude fiscal, que se encarga exclusivamente de
actuaciones de comprobación e investigación, no de tareas de liquidación.
Ustedes saben --creo que en la intervención de uno de los anteriores
directores de la Agencia, don Abelardo Delgado, se puso de manifiesto--
que es imposible que una misma persona se haga cargo de la fase de
investigación y comprobación y de la fase de liquidación. Yo no podía
hacer eso; a mí se me había dado una habilitación legal para firmar y eso
es lo único que hacía. No podía llevar la conducción de la investigación
y comprobación en la Unidad de vigilancia y represión del fraude fiscal
y, además, llevar en todos sus términos la fase de liquidación, de
alegaciones, etcétera, que correspondía al jefe del área de Servicios
Especiales y Auditoría. Creo que ésa ha sido una irregularidad sobre la
que merecería la pena profundizar --quizá éste no es el momento--, pero
puedo aportar todos los datos referentes a la situación y esclarecer el
asunto. Por eso digo que no me puedo referir a esa etapa como inspector
jefe y, por tanto, en contestación a su pregunta, me centro más bien en
mi calidad de inspector jefe a partir del 20 de julio de 1994 hasta el 12
de febrero de 1996. Ese es el único período de tiempo en que desempeñé el
cargo de inspector jefe.
En relación con ese período, y puesto que se han pedido por esta
Comisión, se han dado los datos de todos los expedientes que se trataron
en ese tiempo. He de decir, por las actuaciones que hacíamos en la Unidad
de vigilancia y represión del fraude fiscal, que de lo que nos teníamos
que preocupar era de la cuestión del tratamiento y aplicación del delito
fiscal y no tanto de los procedimientos, vamos a decir, normales
administrativos de inspección y comprobación, que corresponden a los
órganos normales, no especiales, de las delegaciones de la Agencia
Tributaria y de la propia Oficina Nacional de Inspección.
La Unidad de fraude fiscal --lo puedo explicar con más extensión de una
forma monográfica-- estaba encargada de coordinar los asuntos relativos
al delito fiscal; por tanto, en aquella época nos dedicábamos
precisamente a profundizar en la aplicación del delito fiscal, a hacer
investigaciones complejas que ya se veía de raíz que no era normal, que
no era fácil que terminaran en una mera actuación administrativa. Nos
dedicábamos a colaborar con los jueces en aquello que pedían tanto en
auxilio pericial como en auxilio general del artículo 17 de la Ley
Orgánica del Poder General, en auxilio genérico de la Administración. Nos
dedicábamos a todas esas cosas más que a procedimientos administrativos
normales y la prueba de ello es que, en esa época --se puede deducir de
la información que se ha aportado a esta Comisión--, hubo lugar a pocas
actas, digamos, administrativas; me parece que hubo ocho o nueve actas de
disconformidad, creo recordar que de poca importancia, de las que en
principio no estaban afectadas por la prescripción. También hubo algunas
actas de conformidad, que normalmente eran sobre temas colaterales con
comprobaciones que iban a tener trascendencia penal, pero que tenían
alguna relación con algún tipo de contribuyente o con alguna situación;
no tenían anda que ver con el ámbito penal, pero se derivaba una
trascendencia tributaria administrativa y se regularizaba en la propia
Unidad del fraude fiscal para no hacer el traslado a otras unidades y no
andar mareando a los contribuyentes, por lo que se terminaban allí. De
modo que yo diría que ése era un aspecto residual.
Creo que es público y notorio, por lo menos lo es en los ámbitos
profesionales, que las personas que estábamos allí, en la Unidad, en
aquellos años, y yo mismo, profundizamos bastante en los asuntos de
trascendencia penal, en asuntos relaciones con la Ley de Enjuiciamiento
Criminal, en lo que el Código Penal, las normas penales, el Derecho penal
dicen en estos aspectos, relaciones con la Fiscalía, etcétera. En ese
aspecto --y en su momento también tendré que exponerlo aquí--, nos
preocupamos extraordinariamente de poner orden en el ámbito relativo a la
aplicación del delito en su fase previa a la denuncia al ministerio
fiscal. En ese aspecto, a la Unidad del fraude se le habían dado unas
competencias muy poco definidas, muy poco concretas y que no había podido
desarrollar en la práctica, y cuando finalmente, a partir del 20 de
julio, se le da carácter de órgano con calidad de jefatura a todos los
efectos --no como antes, que era mero órgano inspector-- se inician en la
Unidad una serie de actividades que yo, con el equipo de personas que
tengo, promuevo, y que son las que me gustaría explicar. Como han salido
aquí como cuestión previa, me gustaría explicarlas al detalle;
naturalmente, ahora no puedo cansarles, pero a eso era a lo que nos
dedicábamos.
En cuanto a cuál iba a ser mi particular valoración del artículo 31.4, en
esa época, ¿cuál iba a ser? Lo que iban diciendo los tribunales y una
sensibilización creciente, como era normal en la Administración
tributaria, al irse sucediendo los pronunciamientos de los tribunales, al
haberse sucedido primero el informe de la Dirección General de Tributos,
después haber circulado el informe de la propia Subdirección de
Ordenación Legal, de la Dirección General de Inspección, al trascender
las diversas sentencias y la curiosidad profesional. Tengan ustedes en
cuenta que ya en 1989 ó 1990 unos compañeros de la Inspección publicaron
un libro que era muy utilizado por la Inspección, que incluso se repartía
en la Escuela de la Hacienda Pública en la que sacaban este problema, y
decían que la fase de liquidación era susceptible de tener en cuenta para
el efecto y la trascendencia de la paralización de las actuaciones
administrativas por espacio de más de seis meses. De modo que, ¿qué iba a
ser?, pues una creciente sensibilización hacia el tema.
Yo le puedo contar una anécdota que no sé si viene al caso, dado que las
posturas personales en estos temas poco tienen que ver, porque lo que
tiene que ver es la postura de los tribunales. Pero les puedo decir a
todos ustedes que cuando en 1991 llegó allí la interpretación de la
Dirección General de Tributos, en torno a la disposición adicional
decimotercera y la trascendencia que tenía para los procedimientos de
inspección, diciendo que había de considerarse que las actuaciones de
inspección no terminaban hasta la notificación al contribuyente, estaba
con mi jefe, que era precisamente el jefe del área de Servicios
Especiales y Auditoría y me dijo: mira, ha venido esto de la Dirección
General de Tributos; qué interesante porque al fin nos vamos a enterar de
qué es lo que ha pasado con la disposición adicional decimotercera, cómo
la debemos aplicar y cuándo debemos tener en cuenta que tiene validez la
aportación de la deuda pública. La estuvimos leyendo y mi jefe, el jefe
del área de Servicios Especiales y Auditoría, dijo: Jesús, resulta que os
enteramos de otra cosa, que, por fin, se consolida el criterio de que los
seis meses acogen también a la fase de liquidación. Está clarísimo. Lo
dice aquí el Director de Tributos. Y me permití yo decirle, porque
estábamos obsesionados con el tema de la aplicación para el tema de la
deuda pública: Esto tendrá que ver con el tema de la deuda pública. ¿A
ver qué es lo que pasa? Ya sabes que, desde la Inspección, nos está
diciendo todo el mundo que cómo vamos a admitir la deuda pública una vez
que se ha iniciado la inspección, será cuando ya ha terminado la
inspección y está actuando el inspector jefe. La respuesta de mi jefe,
que era un hombre muy valioso y del que todos hemos aprendido mucho en la
Administración tributaria, fue: No, no. Una cosa que dice la Dirección
General de Tributos, interpretando un artículo 31.4 del reglamento de la
inspección, hay que tomarlo con carácter general, ¿cómo se va a tomar en
un sentido para un tipo de contribuyentes, precisamente para los que
quieren regularizar su situación tributaria, acogiéndose a la suerte de
amnistía fiscal que aquello supuso y, sin embargo, que no funcione para
otros, cuando se está habilitando como una garantía para el
contribuyente? Yo no quiero entrar en valoraciones que aquí se hayan
hecho al respecto, máxime cuando aquí yo sé que ha estado el Director de
Tributos y habrá hecho las valoraciones que al detalle no he leído. Lo
que sí le puedo transmitir es la impresión y valoración que allí tuvimos:
una creciente sensibilización hacia el tema.
Ahora bien, también he de decir que no se recibieron, y esto no se ha
dicho. Tanto en un sentido, como en otro, se ha dicho aquí también que no
se recibieron instrucciones. Yo era un funcionario que, como jefe de la
Unidad de vigilancia y represión fiscal, que, a su vez, tenía mi jefe que
era el inspector jefe, no recibía directamente nada. Pero en la etapa por
la que S. S. me pregunta, a partir del 30 de julio, sí recibía algún tipo
de comunicaciones, y entre las que me llegaban nunca recibí nada acerca
del tema del artículo 31.4, como no lo recibió ninguno de los otros jefes
de inspección. Lo que pasa es que éramos todos profesionales, estábamos
todos más o menos al tanto de las cosas y había una preocupación
generalizada sobre el tema. Esto no es más que una constatación de
hechos, tampoco quiero hacer valoraciones. Perdónenme ustedes si en algún
momento se me desliza alguna valoración, que sinceramente no quiero hacer
ni creo que sea mi papel hacerlas aquí. Tengan en cuenta lo que yo estoy
describiendo aquí como hechos más que como valoraciones.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Con independencia de que usted se
haya extendido ahora, y se lo agradezco porque después vamos a hablar
sobre las facultades que tenía o no desde enero de 1993, lo que queda
claro es que en esta época, desde enero de 1993, sobre todo desde julio,
usted estaba preocupado por este tema. Usted era una persona que estaba
preocupado por la posibilidad de que se extendiesen los efectos del
artículo 31.4 a la fase de liquidación.
Otra cuestión. En el informe del 23 de enero de 1997...
El señor PRESIDENTE: Señora Fernández de la Vega, me va a permitir que le
interrumpa.
Como usted y todas SS. SS. saben, no les acorto el tiempo de
intervenciones. Creo que todo es interesante y todo es en interés de los
trabajos de la Comisión, pero los días tienen tiempos limitados. En las
intervenciones que hace su grupo, que es el primero, y habitualmente
nunca les he acortado el tiempo, les he dejado que intervengan. Le quiero
recordar que llevamos cerca de dos horas con su intervención. Por tanto,
le ruego que haga las preguntas concretas, y también le ruego al
compareciente que en todo lo posible sea muy concreto en las respuestas,
porque hay otros grupos que tienen que intervenir, aunque creo que esta
mañana las intervenciones se van a centrar en tres, porque el resto no
está en la Comisión. Lo que quiero decirle, señora Fernández de la Vega,
es que se ajuste lo máximo posible para que podamos completar en esta
mañana la comparecencia que tenemos.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Voy a intentar ajustarme. Procuro
hacer las preguntas concretas pero, a veces, es imposible, sobre todo por
las respuestas que da el señor Bermejo. Esta comparecencia para mi grupo
es muy importante y todavía me quedan bastantes preguntas porque estoy
todavía en el primer bloque.
En el informe del 23 de enero de 1997, que se realiza como fundamento y
aviso de la supuesta prescripción, se cita, como fundamento importante de
esa supuesta prescripción, un informe de la Subdirección General de
Ordenación Legal que ha quedado cuestionado ante esta Comisión en el
sentido de que era desconocido por directores de la Inspección y de la
Agencia. Parece que ha quedado acreditado, incluso por la información que
nos han facilitado ustedes ayer, el propio señor Lamela, que es un
informe que no aparece distribuido, que no lleva firma, que no está, en
principio, supuestamente encargado por nadie, es decir, que no existía
con efectos jurídicos. ¿Cómo explica usted que uno de los fundamentos de
esa supuesta prescripción sea un informe inicialmente inexistente, desde
la perspectiva jurídica, y que además ese informe se cite en el del 23 de
enero de forma parcial, es decir la última frase no aparece, frase que
usted sabe que se refiere, porque aquí ya se ha dicho en diversas
ocasiones: a correcto en sí, pero susceptible de argumentación equivocada
ante los tribunales? ¿Cómo se cita un informe parcialmente con esas
características y cómo se cita además como uno de los fundamentos básicos
de la supuesta prescripción?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Yo no sé si se ha citado como básico o no.
Voy a intentar ser conciso. Nosotros lo recogimos como un hito más en la
sensibilización creciente acerca del tema. Punto primero. Ese informe fue
conocido de una manera generalizada por los ámbitos de la Inspección. Yo
lo conocí, y no era más que un inspector que llevaba un equipo de
inspección, como era la Unidad de vigilancia y de represión del fraude
fiscal, dentro del área de Servicios Especiales y Auditoría. Yo no lo
recibí oficialmente porque no recibía ninguna comunicación oficial de la
Dirección General, yo era miembro de un equipo de inspección. Desde
luego, ese informe lo vi en su momento, fue objeto de comentario en el
mismo sentido en que fue objeto de comentario el informe que le he dicho
antes de la Dirección General de Tributos, y claro que es importante. Un
informe que sale de la Dirección de Inspección, de la Subdirección de
Ordenación Legal, a mí me lo parece, y también a las personas que
confeccionaron el documento que sirvió de base; en fin, en el documento
que se hizo para el Secretario de Estado había que poner esto porque era
importante. Si no nos hubieran dicho que estábamos ocultando información.
Lo ponemos ahí, pero a raíz de suscitarse, parece ser, que ese informe no
existía (yo no entro en controversia con nadie, lo único que hago es
constatar hechos), como digo, a raíz de ponerse en cuestión que ese
informe existiera o no existiera, pedí que se buscara para ver cuáles
eran los antecedentes de la existencia o no de ese informe. Se buscó en
la Dirección General de Inspección y allí hay un registro manual, pero
bastante clarito en donde pone: relación de informes realizados por la
Subdirección de Ordenación Legal, y van todos numerados, y aquí aparece:
C-225093, la referencia del informe. Y fíjese, detrás de cada una de
estas referencias hay una sucinta descripción de lo que trata el informe.
Y aquí dice: prescripción del derecho de la Administración a practicar
liquidación por transcurso de seis meses desde la extensión de las actas.
No íbamos a ocultar esto. Esto es un hecho importante.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: O sea, que usted conocía ese informe
ya en su época anterior.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Claro que lo conocía.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: ¿Es el único, parece ser, no? Porque
aquí todo el mundo ha negado el conocimiento de ese informe.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): ¡Ya! ¡Ya! A mí me ha sorprendido.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: No entremos más en este punto.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): A mí me ha sorprendido, porque, fíjese,
quienes no lo debían desconocer eran las personas que hacían el registro,
que lo hicieron, etcétera.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: ¿Está sin firmar el informe, verdad?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA
(Bermejo Ramos): Está sin firmar. Todos los informes.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: ¿No aparece distribuido a nadie?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Que yo sepa, no.
El señor DEL BURGO TAJADURA: Señor Presidente, no le deja contestar.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: En otro bloque de preguntas...
El señor DEL BURGO TAJADURA: Señor Presidente, ha hecho dos preguntas que
son importantes, le ha interrumpido, no le ha dejado contestar. Iba a
explicar por qué razón no tiene firma, y no le ha dejado contestar.
El señor PRESIDENTE: Señor Del Burgo, déjeme a mí que lleve el debate.
El señor DEL BURGO TAJADURA: Pido respetuosamente, señor Presidente, que,
si es posible, esas dos preguntas las conteste.
El señor PRESIDENTE: Déjeme a mí, no vaya a ser que, por ese mismo
sistema, también tenga que intervenir cuando usted hace preguntas, y le
dejo bastante libertad, señor Del Burgo.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Señor Presidente, yo he tratado de
agilizar para que por parte del compareciente no hubiera mayor extensión
en explicaciones.
El señor PRESIDENTE: Señor Bermejo, en cualquier caso, si le interrumpe
con otra pregunta sin haber contestado la anterior, responda con toda
libertad a la pregunta anterior y esperamos para la siguiente; es decir,
que en este caso una cosa es la rapidez y la síntesis y otra que aquí
entremos en una dialéctica en la que no nos entendamos nadie.
Por tanto, vamos a dejar las cosas claras. Haga la pregunta concreta, y
usted responde con toda libertad.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Ya le he preguntado. Señor
Presidente, lo único que quería era constatar una información que se nos
ha facilitado en el sentido de que no llevaba firma el informe. Me ha
dicho que sí. Le he preguntado que no fue distribuido, me ha dicho que no
fue distribuido, y no quiero saber nada más, señor Presidente. Creo que
es correcta la respuesta.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Creo que es imprescindible decir que ninguno
de todos esos informes que están aquí relacionados a lo largo de los años
1992, 1993 y 1994 lleva firma; ninguno lleva firma porque llevaban el
sello de la Subdirección General. Ya está. Yo creo que esto es
importante.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: ¿Pero los informes que se
distribuyen también iban sin firma, siempre?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): También iban sin firma.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: ¿Pero éste no fue distribuido?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Yo no sé si éste fue distribuido. A mí me
llegó, desde luego. No lo sé si fue distribuido.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Y ¿por qué vía le llegó? ¿Cómo le
llegó?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Me llegó, como digo, a través de mi jefe que
era jefe del órgano, era jefe del Servicio de Auditoría, por allí llegó
el informe y lo pudimos leer todos. Voy a hacer una última valoración, y
no quiero yo con esto suscitar problemas en esta comparecencia. A mí
francamente me sorprendió que se dijera que este informe no existía, que
nadie lo conocía. Pero si este informe lo conocía todo el mundo dentro de
la Inspección, y se comentó, y se dijo: ¡Hombre, el Subdirector General
de Ordenación Legal, mira, se ha pronunciado y ya ha tenido la valentía
de ir sentando criterio en estas cosas y tal! O sea, que eso fue notorio
¿eh? No sé si se ha dicho que no se distribuyó y que formalmente no se
dio en la reunión de regionales. Será verdad. No sé, estas cosas se
transmitían a través de las reuniones de inspectores regionales de toda
España. Si, efectivamente, no hay ninguna constancia de que se
distribuyera formalmente, no se distribuiría formalmente, pero los hechos
están ahí ¿eh?
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Bueno, fue informalmente.
Vamos a entrar en otro tipo de preguntas. Usted ha dicho antes cuando
estaba hablando de la Unidad del fraude que se le dio una habilitación
desde enero de 1993 para ausencia, vacante o enfermedad. Pero a usted se
le habilitó como inspector jefe, con independencia de la naturaleza
jurídica de la habilitación. No quisiera, señor Presidente, que se
estableciera aquí una discusión sobre cuál es el alcance de esa
naturaleza jurídica, sino simplemente querría saber si la habilitación
fue habilitación como inspector jefe de esa Unidad que, por razones de
ausencia, vacante o enfermedad, se había producido. ¿Sí o no? Yo creo que
es
una respuesta que podría ser muy sencilla. ¿Fue habilitado para inspector
jefe de esa Unidad o no?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): No.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: No, ¿No fue? ¿Para qué fue entonces?
¿Se pone en la habilitación que era para firmar sólo?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Fíjese lo que dice: Designo como sustituto
para casos de suplencia, y hace especial mención al número 2 del apartado
12 de la resolución del Presidente de la Agencia de 24 de marzo de 1992.
¿Ahí qué es lo que se dice? Lo que se dice es que en caso de ausencia,
vacante o enfermedad se habilitará a la persona que se designe. No
pretendo entrar ahora en una valoración jurídica de esto, que lo podemos
hacer, porque, como digo, podemos dedicar una sesión monográfica o hacer
un dossier por parte de la Agencia acerca del significado de esto. Sin
embargo, creo que es importante que eso se valore porque los casos de
suplencia tienen el contenido que tienen y, por tanto, se refieren a una
situación transitoria. Eso es conocido por todos. Se refieren a unas
cosas muy concretas, como he dicho antes, firma de los asuntos de
trámite. No se pretende que, en una sustitución temporal basada en
situaciones de ausencia, vacante o enfermedad, la persona habilitada para
firmar y a la que se le dice que sustituya, adopte y, en fin, adquiera la
competencia global para dirigir aquello, entre otras cosas porque sería
una ilegalidad manifiesta por lo siguiente: porque quien únicamente tiene
facultades para nombrar inspector jefe, tal y como está la normativa en
la Agencia Tributaria, es el Presidente de la Agencia Tributaria y, sin
embargo, esta suerte de sustitución quien la hace es el Director de
Inspección, que no tiene competencias para nombrar. De modo que yo
insisto en que en ese período lo único que hay es una sustitución
temporal, una suplencia, como dije antes, que tiene las características
que tiene, y ya está. De ahí no se puede derivar que haya un ejercicio
con todas sus consecuencias y efectivo de la jefatura. Ahí lo que hay es
una anomalía, que yo denuncié en su momento, que señalaba a las personas
responsables y que hacía una llamada de atención porque decía: ¡Es que
incluso yo no sé hasta qué punto tiene validez esto que yo estoy firmando
porque mi director me dice que lo firme! Y se me dijo: ¡No! ¡No! Tú sigue
que ya lo vamos a cubrir, y no sé qué y no sé cuántos. Y así transcurrió
año y medio. En fin, ahora no es el momento para entrar a valorar eso,
pero quiero dejar constancia expresa porque me afecta.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: ¿Usted despachaba en esa época, con
independencia de que califiquemos o no, mejor no califiquemos, si era
inspector jefe o no? ¿Usted despachaba con los inspectores de fraude,
como sustituto de lo que fuese, las inspecciones que éstos llevaban a
cabo? ¿Tenía usted despacho con ellos o no?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Sí, sí.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: ¿Decidía las comprobaciones que iba
a realizar cada uno?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): No las decidía nunca, porque los planes de
inspección, en fin, las actuaciones que tuviera que hacer la Unidad del
fraude fiscal venían impuestas por la dirección de Inspección.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: ¿Pero usted hacía los planes de
inspección de la Unidad del fraude?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): No, no. No hacía los planes. Los planes los
hacía el Director de Inspección; el Director de Inspección encomendaba,
hacía encomiendas que tenía que firmar o que llevar adelante el jefe del
Servicio de Auditoría.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: O sea, que los criterios del plan de
inspección los diseñaba el Director General pero, luego, los planes
concretos de la Unidad del fraude los hacía el inspector al que usted
sustituía.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Sí, sí.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Pero en la época en que usted le
sustituía, ¿usted también participaba de la elaboración de esos planes?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Sí, sí, claro.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: ¿Usted en aquella época no llevaba
personalmente ninguna comprobación ni investigación? Eso lo hacían los
inspectores que estaban en la Unidad, claro.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Lo que pasa es que yo la coordinaba muy de
cerca. Lo que hacían estos jefes de unidad era llevar la conducción de la
inspección en sus tareas de comprobación e investigación. Podíamos firmar
actas; por la división de trabajo, en aquellos años no firmé actas, pero
los jefes de otras unidades sí las firmaban.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: ¿Existía en toda esa época y en la
posterior un registro único o varios registros de los expedientes que
entraban y salían de la Unidad del fraude? Para atender a la petición del
Presidente, no pretendo que nos extendamos mucho sobre algo que ya se ha
dicho, las diversas funciones que ustedes tenían dentro de la Unidad del
fraude, pero ¿qué registros se llevaban? De la documentación que se nos
ha remitido ayer, parece que había un registro para los expedientes que
eran sometidos a informe; digo yo, pregunto. Luego, había otro registro
para las actas que se tramitaban. ¿Había distintos registros, era un
mismo registro, eran diversos libros, había uno único?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Cuando yo me hice cargo de la Unidad, apenas
había nada. Me estoy refiriendo a la vertiente de asesoramiento,
actuaciones de apoyo u opinión acerca de la trascendencia penal de los
expedientes. Lo que puse en marcha fue un sistema de registro y control
de los expedientes que entraban, a efectos de opinión, sobre la
trascendencia penal o no trascendencia penal. En esa faceta, había un
registro, que tiene un número ordinal de referencia de entrada por cada
año; después, el nombre del contribuyente; después, el nombre de la
delegación de donde proviene la petición de la opinión; después, me
parece que el año a que se refería y, luego, en observaciones, si se
había apreciado o no indicios de delito. Es un registro que servía, más
que nada, como referencia para poder localizar el expediente. A su vez,
los expedientes estaban en unos archivadores, que se pueden localizar en
cualquier momento a la vista de ese número. Lo que se ha remitido aquí es
justamente esa lista. Soy consciente de que es muy sucinta, pero es lo
que hay, porque el contenido del expediente está guardado en el archivo.
Eso es lo que se ha mandado en cuanto a los expedientes sobre los que se
pide opinión o se hace algún tipo de labor operativa, de apoyo o
asesoramiento de cualquier tipo.
Por lo que se refiere a las actas, tanto A-01, A-02 como A-03,
conformidad, disconformidad o actuaciones que terminan en delito fiscal,
la verdad es que las tenían que llevar en la secretaría administrativa,
donde un funcionario iba anotando manualmente, en una libreta, el
registro del acta. No diría que la fotocopia sea desordenada, es
ordenada, pero tiene anotaciones muy personales del propio funcionario
que, a lo mejor, la hacen difícil de desentrañar, pero es lo que hay.
Ahora se está haciendo de una manera más perfeccionada, se está
registrando desde hace meses de manera informática.
Son dos libros de registros. Repito que una fotocopia de un cuaderno
manual parece muy marginal, que no tiene demasiada trascendencia. Me
parece que no se había pedido expresamente, aunque no me acuerdo y por
eso no se había mandado. Desde luego, el registro de los expedientes de
posible delito o no posible delito, es, por un lado, sucinto y, por otro
lado, tiene una cierta trascendencia. Hay actuaciones abiertas en la
Audiencia Nacional, donde he comparecido y he tenido que explicar todo
esto. No me parecía muy adecuado andar trasvasando información, pero me
he informado y el Servicio Jurídico me ha dicho que no había ningún
problema en que se remitiera aquí la lista de los expedientes que
entraban y salían, siempre que no constaran los nombres. Por eso se ha
mandado finalmente.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Esta Comisión ha solicitado
reiteradamente desde el primer día --desde luego mi grupo y algún otro--
la información referente a los expedientes relativos a la Unidad del
fraude y fiscalidad internacional. Hasta las ocho de la noche de ayer,
nos han remitido, por un lado, un listado donde aparecen los expedientes
de esta unidad desde que se constituye formalmente, agosto de 1994, hasta
1996. ¿Ha elaborado usted este listado o ha sido el jefe de la unidad? Es
una primera pregunta muy sencilla.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): De forma general, esto ha sido elaborado por
los servicios de la Dirección General de Inspección y del gabinete
técnico. Han actuado coordinadamente y con la información que tenían de
los registros manuales, donde han tenido que entrar muy al detalle,
constatado en su caso con los expedientes.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: ¿Usted no supervisó la remisión de
este listado inicial, el primero que nos envían, donde aparecen los
expedientes de 1994 a 1996, de la Unidad de fraude?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Yo lo vi.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Es que la estructura de la
información que se nos manda en este listado es novedosa respecto de la
información de los listados confeccionados por la Agencia para esta
Comisión. En éste, para ambas unidades, tanto la Unidad del fraude como
la Unidad de fiscalidad internacional, se incluye una teórica relación de
actas, ya sean de comprobado y conforme, que creo que son las A-06; de
conformidad, que creo que son las A-01; de disconformidad, que son las
A-02, y aparecen ordenadas por razón decreciente de cuantía de la deuda
tributaria. En la columna de prescripción, ninguna figura con texto sí,
en todas pone no. No hay más datos. Tenemos que hacer un acto de fe.
Según se desprende de estos dos listados iniciales, parece que en las dos
Unidades de vigilancia y represión del fraude nunca se demoró ni un solo
acuerdo de las actas A-02 durante el período 1994-1996, cuando sus jefes
tuvieron la condición de inspectores jefes.
No obstante, esto es contradictorio. Por una parte, la directora de
Inspección ante esta Cámara y frente a otro listado, que es el de la ONI,
manifiesta que en este listado hay expedientes de la Unidad de fraude y
de la fiscalidad internacional y se mandan todos conjuntamente. Cuando
compareció ella, le pedimos que se nos identificaran y, por
primera vez, aparecen identificados ayer a las ocho de la noche. De aquí,
se nos identifican 21 expedientes de 1994-1996 que no están en lo
inicialmente mandado. Realmente, señor Bermejo, la remisión de la
información, como decía el señor Saura, ha sido caótica desde el primer
momento; pero si caótica ha sido con todo, respecto a la Unidad del
fraude ha sido caótica y confusa. Quizá yo no esté acostumbrada a manejar
este tipo de expedientes, ustedes conocen mejor las claves, pero le
aseguro que nos ha costado un trabajo ímprobo tratar de investigar y
descifrar, en una labor casi policial, claves, números, fechas,
estructuras distintas. ¿Por qué, en lo referente a la Unidad del fraude,
adoptan una estructura y una metodología distintas? ¿Por qué, hasta ayer
a las ocho de la noche, no nos identifican 21 expedientes, cuando toda la
información se había pedido reiteradamente por esta Comisión? No
entendemos por qué se nos está ocultando la información de esta unidad.
Realmente, es sorprendente y sospechoso de que no se está queriendo decir
algo desde el primer momento.
Esa es la primera pregunta que quisiera que me contestara, porque la
señora Valiente, en su comparecencia de hace ya bastante tiempo, dijo que
estaban aquí. Pedimos que nos lo identificaran de inmediato y hasta ayer
a las ocho de la noche no se ha hecho con los 21 expedientes.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Todas estas valoraciones que se hacen me
disgustan. Porque a la Unidad del fraude le tengo un especial cariño. Le
he dedicado unos buenos años y hemos conseguido muchos éxitos en la lucha
contra el fraude fiscal realmente notables y reconocidos por todos.
En cuanto a la información que se ha enviado aquí respecto de la Unidad
del fraude, he de decir que me sorprende que se haga tanto hincapié en un
equipo de inspección. Esta investigación se está llevando a cabo sobre
los expedientes que pudieran estar prescritos, sin particularizar en
personas que han sido, en un momento dado, jefes de equipo. Yo no sé por
qué se particulariza en una persona, en un equipo de inspección y en un
grupito de expedientes muy concretos que no representan nada en este tema
de los expedientes prescritos. No sé si se va buscando otro tipo de
investigación. Como yo estoy muy gustoso de explicar la Unidad del
fraude, porque ha sido mi ámbito profesional durante algún tiempo y estoy
muy orgulloso de ella, lo que sí pediría también --y repito que no soy
quién para entrar en controversias-- es que si se demanda algo acerca de
la Unidad del fraude, con toda transparencia y con toda exhaustividad,
estoy dispuesto a decir todo lo que hay y ha habido en ella cuando yo
estaba allí.
Respecto a las peticiones de información que se recibían en la Agencia
Tributaria, nos ha parecido siempre algo marginal. Porque en la Unidad
del fraude no se hacían actas de forma masiva, se hacían procedimientos
que terminaban en delito fiscal. Por tanto, concretamente respecto a la
información que se ha enviado, creo que es conveniente recopilar los
datos porque responden a una lógica. Primero, se envía un listado de
expedientes --me sitúo ya en el segundo envío general-- que, en
principio, estarían prescritos. Ahí se encontraba la ONI de Madrid, la
ONI de Barcelona, por supuesto la delegación de Madrid, y junto con los
expedientes de la ONI de Madrid, están incluidos todos los expedientes
afectados por prescripción del área de servicios especiales y auditoría.
¿Por qué? Porque las unidades más significativas del área de servicio
especial y auditoría están ahora en la ONI. Se pusieron ahí por arrastre
y por eso la directora de Inspección constató, cuando se le dijo que por
qué no estaban incluidos los expedientes de la Unidad del fraude --una
suerte de sospecha que no sé a qué viene--, dijo que sí, que naturalmente
que estaban incluidos.
Posteriormente esta Comisión solicitó expresamente todas las actas
incoadas y liquidadas de la Unidad de fiscalidad internacional y de la
Unidad de vigilancia y represión del fraude fiscal. Nosotros nos atuvimos
--porque eso es lo que solicitaba la Comisión-- a los actos de
liquidación, actas incoadas y liquidadas por parte de las dos unidades
cuando eran órganos, porque cuando no lo eran, eran unos equipos de
inspección. Como se solicitaron con carácter extensivo, he de decir que
se me pidió opinión y me preguntaron si se enviaban nada más las actas
A-02 de disconformidad, como en los otros casos, que son muy pocas, o se
mandaba todo. Y yo a las personas encargadas de realizar este trabajo les
dije que enviaran todo. En primer lugar, ésa fue mi respuesta porque se
pedía todo y, en segundo lugar, porque cuando estuvimos allí se hacían
muchas cosas, además de actas, por lo que iba a parecer si no que la
Unidad del fraude lo único que hacía eran cinco o seis actas a lo largo
de esos dos años. Se hicieron muchas otras actas, muchos expedientes que
no terminaban en acta administrativa, sino en acta A-03, que iban al
ministerio fiscal, para que se tuviera conocimiento de todo ello. Todo
esto es lo que se envió circunscrito al período 1994 a 1996. Como las
incoadas, las liquidadas, las de posible delito fiscal, las de
conformidad, etcétera, no estaban incluidas en los listados de
prescripción, eso tampoco estaba incluido. Sí estaban el resto de actas
tramitadas originadas en la Unidad de vigilancia y represión del fraude
fiscal y en la Unidad de fiscalidad internacional, que fueron tramitadas
en su fase de liquidación por el área de servicios especiales y
auditoría, de los años 1993, 1992, 1991 y de todo lo que había.
Al particularizar en el último requerimiento y al decir que se mandaran
concretamente las de la Unidad del fraude que no estuvieran recogidas en
el primer listado general enviado, se ha hecho una especie de separata,
que es lo que se ha remitido, con alguna particularización. Creo que se
han incluido algunos datos que concretan un poco más que los generales de
los listados de prescripciones, y eso se ha enviado. Creo que con ello se
completa la información. Como, al parecer, había algún tipo de sospecha
ante tanto reiteramiento acerca de la Unidad del fraude, se ha enviado
también una copia del registro que llevaba el funcionario
correspondiente, que no sé hasta qué punto eso puede aclarar mucho las
cosas, pero se ha enviado. Y se ha enviado también el registro de los
expedientes de posible delito fiscal remitidos a la unidad para opinión.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Aquí no hay ningún tipo de sospecha.
No es cierto que lo hayamos pedido de forma específica en el último
requerimiento, es que desde el primer día mi grupo y otros grupos
solicitaron la identificación de las actas. Al tardar tanto tiempo en
enviarlas, hemos seguido insistiendo. Lo que nos ha sorprendido es que,
habiendo pedido las actas desde el primer día, no se nos dieran. Nos ha
sorprendido que, habiéndole dicho aquí a la señora Valiente que nos las
identificara en el listado, hasta anoche no lo hicieran. No es que haya
ningún tipo de sospecha, es que estamos investigando todos los
expedientes que pueden estar supuestamente prescritos y también puede
haberlos en la Unidad del fraude porque ustedes mismos nos identifican
ayer 21 expedientes. Seguimos sin comprender por qué ustedes dan un
tratamiento distinto a la información que remiten de la Unidad del
fraude. No es que nosotros hayamos tenido ninguna obsesión con la Unidad
del fraude, sino que queríamos tener conocimiento de ello, así como de
todos los temas que puedan afectar al objeto de esta Comisión.
Tiene que comprender las dificultades que hemos tenido para descifrar la
información que ustedes nos envían. Cuando la señora Valiente nos dice
que en el segundo listado remitido por ella están los expedientes de la
Unidad del fraude, nosotros también empezamos a bucear en este listado y
hay algunos elementos que nos pueden hacer determinar cuáles son, incluso
antes de que nos los identifiquen ustedes. Ustedes ahora nos identifican
sólo 21. ¿Está usted en condiciones de decirme que de este listado los
únicos expedientes que se refieren al fraude de la fiscalía son estos 21?
¿No habrá alguno más? Porque es una pregunta importante. Me da la
impresión de que puede haber más.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Los datos están ahí. Se solicitan una serie
de datos que están constatados y sacados de los registros, haciéndose las
previsiones, acompañadas de un informe. En este momento no sé si estoy en
condiciones de entrar a hablar de cada uno de los expedientes, pero yo
tengo aquí una lista bastante exhaustiva.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Se lo digo, si me permite, señor
Presidente, porque en este listado de la ONI, que es muy complicado,
aparecen series de expedientes. Hay unas referencias en donde se pasa de
un número que no llega a la centena a una indicación de unas series en
las que de la centena pasamos al 3.000; no hay series intermedias, si no
que se pasa al 3.000. Podría pensarse que aparte de estos expedientes,
que son cien, en la medida en que se refieren a conceptos tributarios que
normalmente son de personas físicas (IRPF, patrimonio), ya que los que se
tramitan en la ONI no son con carácter general, pudiera haber de los que
dicen. Además, los que ustedes identifican también, los 21, están en esa
lista, pero aquí aparecen muchos más, cerca de cien. Podrían ser más
expedientes de los que ustedes identifican. Por eso mi pregunta era:
¿ustedes están seguros de que sólo eran 21 o hay más? Porque por los
datos de este listado por los que ustedes nos los identifican me parece
que podría haber cien expedientes de fraude.
Si no está en condiciones de responderme ahora, lo único que le pediría
es que, por favor, señor Presidente, se nos pueda decir a la mayor
brevedad si exactamente de la serie de expedientes 3.000 que figuran en
el estado de la ONI, de los cuales ustedes sólo han identificado 21, los
restantes son de la Unidad de fraude o no. Insisto en que si no está en
condiciones de contestarme me lo puede enviar.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Verdaderamente, me siento incapacitado para
entrar en esas particularizaciones de números. Lo que sí puedo decir es
que esto se me ha enseñado antes de traerse. Se hizo hincapié en unas
determinadas fechas, precisamente porque se hace la habilitación al jefe
de la Unidad de vigilancia y represión del fraude fiscal el 21 de enero
de 1993, que es válida hasta el 20 de julio de 1994, en que se le nombra
inspector jefe y se da tal categoría a la Unidad del fraude fiscal. Como
parece que ha podido dar lugar a una interpretación errónea, en cuanto a
que se le da la habilitación precisamente al jefe de la Unidad de
vigilancia y represión del fraude fiscal, había duda también acerca de
si, por eso, por nombrarle jefe del área del Servicio de Inspección y
Auditoría, arrastraba otra calificación de inspección, al ser jefe, a la
Unidad de vigilancia y represión del fraude fiscal. Como eso ocurre en el
período de enero de 1993 a 20 de julio de 1994, por ello se hace esta
particularización aquí y se les envía.
Estoy convencido, porque esto lo han hecho en los servicios técnicos con
suficiente precisión, de que no hay otros expedientes en esta época que
no sean de los tramitados o cuyo origen está en la Unidad del fraude
fiscal.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Señor Presidente, yo quisiera que
quedara constancia de que mi grupo solicita el listado de la ONI donde
figura el número de referencia 3.000; que se nos facilite fotocopia del
acta de esos expedientes, carátula de grabación informática que acompaña
al acta y el acuerdo. Son aproximadamente cien. Le ruego que solicite al
señor Bermejo, si es tan amable, que nos lo facilite.
El señor PRESIDENTE: Señora Fernández de la Vega, queda constancia.
De todas formas, ¿tiene alguna pregunta referente a estos expedientes?
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: No, si se nos va a aportar la
información relativa a ellos.
El señor PRESIDENTE: ¿Tiene más preguntas para hacer?
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Sí.
El señor PRESIDENTE: ¿Son muchas?
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Sí, unas pocas.
El señor PRESIDENTE: ¿Cuánto tiempo prevé?
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: No sé decirle, señor Presidente,
pero media hora, aproximadamente.
El señor PRESIDENTE: Vamos a interrumpir la sesión durante cinco minutos.
(Pausa.)
El señor PRESIDENTE: Vamos a continuar con la sesión.
Tiene la palabra la señora Fernández de la Vega para que continúe con sus
preguntas.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Continuando con el bloque de
preguntas que le estaba formulando mi grupo al señor Bermejo en relación
con la información remitida sobre la Unidad del fraude, quisiera ver si
me puede responder --y ya le adelanto que, si no está en condiciones de
hacerlo ahora, nos puede mandar luego una nota--, a qué se deben las
diferencias entre el número de actas A-02 de los listados del primero,
que ustedes enviaron de la unidad del fraude, y las de las memorias de la
Agencia Estatal de Administración Tributaria, en donde aparecen actas
A-02 de la Unidad del fraude en número y cuantía que no cuadra. Si puede,
me lo explica ahora brevemente y, si no, me facilita usted la
información.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): La verdad es que no hemos constatado el cruce
con lo que viene en las memorias, en las que a veces hay un problema de
periodificación de actas que se han hecho materialmente a finales de un
año y se recogen sin embargo al siguiente porque se hayan liquidado,
etcétera. Es muy importante tener en cuenta que normalmente lo que se
recoge en las memorias son actas incoadas. Me parece que ha quedado aquí
bastante claro a lo largo de toda la información que se está dando y de
las intervenciones de todos que el control y la medición de las
actuaciones de la Inspección se fundamentaba sobre todo en las actas que
se incoan. A partir de ahí es otra cosa, porque, si se tratara de actas
liquidadas, poco tendría que ver lo que aparece en las memorias con lo
que es la realidad de las actas liquidadas, de modo que esa comparación
es prácticamente imposible.
Por otro lado, aquí se ha dado --a ver si lo consigo aclarar-- primero,
una información de unos listados en donde aparecen todas las actas que se
han constatado prescritas de la ONI junto con las del Area de Servicios
Especiales y Auditoría, donde se engloba la Unidad del fraude fiscal. Ese
es el listado madre, si me permiten, y ahí están en principio todas. Se
ha ido con la cautela necesaria para no decir que estuviera una cosa
prescrita y que sin embargo no lo estuviera, pero lo que está ahí está
constatado que está prescrito, y en principio son todas las que están
prescritas.
Lo que se ha enviado también, adicionalmente y con respecto a la Unidad
del fraude, han sido dos cosas. Una, listado de actas que se habían
incoado y liquidado por la Unidad de vigilancia y represión fiscal cuando
es órgano inspector liquidador con todas sus competencias, es decir,
aquellas actas de las que la Unidad de vigilancia y represión del fraude
fiscal, con un responsable a la cabeza, se puede responsabilizar de todo
el tracto desde que se incoa el acta hasta que se liquida. Es cuando yo
estaba de inspector jefe, con todas sus consecuencias, de la Unidad de
fraude fiscal, desde el 20 de julio de 1994 hasta el 16 de febrero de
1996, actas incoadas y liquidadas, de las que se hace responsable en
unidad de acto y en todo su tracto la Unidad de vigilancia y represión
del fraude fiscal, plena responsabilidad de la Unidad de vigilancia y
represión del fraude fiscal.
Obviamente hay actas que se han incoado en ese período y que se han
liquidado después, y ésas no están incluidas ahí, y obviamente también
hay actas que se han incoado antes, provinientes de la Unidad del fraude
fiscal, dentro del conglomerado del Area de Servicios Especiales y
Auditoría, que no se liquidan hasta después del 20 de julio, y ésas las
liquida el compareciente, el jefe de la Unidad de vigilancia y represión
del fraude fiscal en ese período, en tanto en cuanto provenían de la
Unidad del fraude fiscal, originadas allí. Lógicamente, ésas tampoco
están metidas, porque no ocupan todo el tracto desde que se incoa el acta
hasta que se liquida, y se ha entendido que lo que se pedía era lo que
fuera responsabilidad plena del jefe de la Unidad de vigilancia y
represión del fraude fiscal, pero se firmaron allí y las firmé yo con
plena consciencia de mi responsabilidad.
Ahora bien, ahí hay un tema, y es que digo: con plena consciencia de mi
responsabilidad, y no estoy seguro de que fuera responsabilidad plena que
yo firmara eso --por arrastres se trajeron allí--, y lo digo por lo
siguiente, porque esas actas se originaron en la Unidad de vigilancia y
represión del fraude fiscal, dentro del órgano Area de Servicios
Especiales y Auditoría. Dicho órgano seguía perviviendo cuando la Unidad
de vigilancia y represión del fraude fiscal, el 20 de julio de 1994, pasa
a ser órgano inspector y liquidador. De modo que lo lógico, entiendo yo
--a lo mejor con el tiempo se ven las cosas con más claridad y en aquel
momento también nos lo planteamos--, es que aquellas actas que se habían
generado antes del 20 de julio de 1994 por la Unidad del fraude fiscal
dentro del órgano Area de Servicios Especiales y Auditoría podían haber
ido al órgano para su liquidación, y había una persona nombrada al efecto
jefe del Area de Servicios Especiales y Auditoría. Seguramente tendría
que haber sido esa persona, como titular del órgano, la que firmara y la
que llevara el acto de liquidación, yo creo que era la opción más lógica.
Sin embargo, lo que se hizo fue que se arrastraron y se llevaron a la
Unidad de vigilancia y represión del fraude fiscal porque se habían
originado en esa Unidad en cuanto equipo de inspección.
Esta aclaración, aunque ha sido prolija y lo siento, intenta dejar las
cosas claras. Lo que se ha dado en ese período han sido actas incoadas y
liquidadas en ese período.
Evidentemente hay actas incoadas en los años anteriores y que estaban ahí
acumuladas, y el jefe de la Unidad de vigilancia y represión del fraude
fiscal las asume, a lo mejor no las tendría que haber asumido, yo soy en
concreto esa persona y yo las firmé. También hay actas que se generaron
en ese período en el que el compareciente era jefe de la Unidad de
vigilancia y represión del fraude fiscal a todos los efectos que no se
liquidan en ese período y se liquidan con posterioridad. Eso en cuanto a
la información que dimos como propia de la Unidad de vigilancia y
represión del fraude fiscal. Junto a estas actas, que eran cinco, seis o
nueve --no recuerdo bien porque no lo tengo delante--, estaban también
las de conformidad, que no llevan acto de liquidación, porque, como
saben, es automática, y los expedientes que terminan en la Fiscalía, que
tampoco llevan liquidación. Me parece que surgieron algunas dudas, porque
se dijo que se había enviado una información que no contenía los datos
completos. Tengo que decir que no contenía los datos de aquello que no
existía, como son las liquidaciones o alegaciones, porque en esos casos
las hace el fiscal. Eso se explicaba bastante pormenorizadamente en el
informe que se acompañaba a esos datos. Esa es, como digo, la información
relativa a la responsabilidad plena de la Unidad de vigilancia y
represión del fraude fiscal.
Por otro lado, se ha enviado este último listado, en el que se recogen 21
actas, liquidadas en el período que va del 21 de enero de 1993 hasta el
20 de julio de 1994. En ese período soy yo el que está firmando, por esa
habilitación que se prolonga anómalamente durante tanto tiempo. Aunque yo
no he venido aquí para escudarme en nada ni para defenderme de nada,
porque no tengo nada de qué defenderme, quiero decir que en esa época se
da lo que no dudo en calificar de anómala situación, por la que me veo
obligado a firmar todo ese tipo de cosas. Hemos traído esta
documentación, se ha aportado así, porque pudiera caber la confusión de
que en ese período, al ser el titular de la Unidad de vigilancia y
represión del fraude fiscal, como equipo de inspección, el que, a su vez,
personalizadamente, está asumiendo las tareas de representación del área
y, por tanto, es el que firma, que no se creyera que eso lo hacía como
jefe de la Unidad de vigilancia y represión del fraude fiscal, y ésta es
la información que se ha mandado relativa al período comprendido entre
enero de 1993 y 20 de julio de 1994, como aparece aquí perfectamente
determinado. La conclusión de lo dicho es que, evidentemente, habrá otras
actas firmadas antes de estas fechas y liquidadas dentro de estas fechas,
y actas incoadas entre estas fechas y liquidadas posteriormente a las que
puede haber afectado la prescripción.
Hacía usted alusión a unos números de referencia. No tengo aquí el
listado general; para poder comentar alguna cosa tenía el número de
contribuyente, pero no el número de prescripción en el listado. Por eso,
puedo hablarles de estas veintitantas actas que tienen el número de
contribuyente. De todos modos, sobre lo que me pregunta se podrá dar lo
que haga falta.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Es que en los listados viene un
número de referencia, que es 3.000. Sin embargo, para no prolongar más la
intervención, como mi grupo ha dejado constancia de que solicitábamos
todas las actas que venían con 3.000 como número de referencia, lo
comprobaremos con posterioridad.
De todos modos, por lo que usted acaba de decir, desde enero de 1993
hasta febrero de 1996 usted liquida, usted firma las liquidaciones.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Yo firmo las liquidaciones que prepara el
inspector que realizaba las tareas de oficina técnica en el Area de
Servicios Especiales y Auditoría.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: ¿Firma las liquidaciones?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Firmo las liquidaciones que preparaba, que
hacía, que conducía y respecto de las que se hacía cargo de los
expedientes el inspector que llevaba los servicios de la oficina técnica.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Usted estaba firmando liquidaciones
de expedientes que estaban fuera de plazo, ya que aquí por lo menos hay
21, ya veremos si hay más. Entonces, mi pregunta es que, si usted estaba
firmando expedientes, y si los firmaba es porque los liquidaba y se los
estudiaba antes --usted ha dicho que asumía la responsabilidad de lo que
firmaba--, ¿cómo es posible que usted, que ha dicho que era consciente
--hasta ahora es la única de las personas que han comparecido aquí de esa
época que era consciente-- de que liquidar fuera del plazo de seis meses
suponía un riesgo de prescripción, no liquidara antes? ¿Por qué no
liquidó antes? ¿Por qué no liquidó más rápido o por qué no avisó a sus
superiores de que se estaba liquidando fuera de plazo?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Porque yo no podía decidir eso.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Decidir no, avisar. ¿Por qué no
liquidó usted antes en ese período?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Avisé de muchas cosas.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: De muchas cosas no. De esto en
concreto, ¿avisó o no avisó?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Yo avisé de que...
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: ¿Hay constancia escrita de ese
aviso?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): No, porque las relaciones eran con la
subdirectora, en aquel momento, de Inspección centralizada, ya que con el
director de Inspección yo no hablaba, puesto que mi nivel no era de
despachar con el director; yo despachaba con una subdirección. Todas
estas cuestiones se ponían de manifiesto en los despachos habituales con
la subdirección, esto y muchísimas más cosas. Yo no recibía, como ningún
jefe de bajo o medio nivel, instrucciones en este sentido. No se
recibieron; al revés, lo que se recibió fue que se estaban recurriendo
aquellos casos en los que habían transcurrido más de seis meses. Me
parece que ir a buscar responsabilidades, no ya por mi parte...
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: No, no; estoy preguntando nada más.
Aquí no hacemos juicios de valor. Nada más le estaba preguntando si usted
avisó.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Tómeselo como una afirmación mía. Quiero
decir que esto no es una cosa de funcionarios ni de jefaturas, que actúan
con arreglo a las instrucciones que reciben y las instrucciones que se
recibían eran sacar los expedientes y que se pudieran sacar de manera que
no se perdieran en los tribunales por cuestiones conceptuales, etcétera.
En aquella época, en el Area de Servicios Especiales, era difícil obtener
alguna satisfacción a las demandas que se hacían, primero, porque el que
las hacía no era el jefe del Area de Servicios Especiales y Auditoría,
sino una persona, yo, puesta allí exclusivamente para firmar las cosas de
trámite. Los jefes de las otras unidades, naturalmente, no reconocían,
como no podía ser de otra manera, la jefatura más que para esas
cuestiones de trámite y, por tanto, la conducción de aquello, el orden
estructural y el orden de la marcha de las cosas, la verdad es que lo
llevaba la subdirección; la subdirección era la que, de una manera
inmediata, llevaba aquello. A partir de ahí, todo lo que yo pudiera hacer
carecía de relevancia.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Pero ¿por qué no liquidó usted
antes, si era consciente de que había ese riesgo?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Porque a mí se me pasaban los papeles para
firmar.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Pero para firmar, se los estudiaría.
Si usted se responsabiliza de ellos, si usted sabía que...
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Yo no me iba a negar a firmar algo para que
se perjudicara del todo. Inicialmente, se podía perjudicar, porque ya
habían pasado seis meses, pero, desde luego, cuando ya era seguro que se
perjudicaba era si yo no lo firmaba. Me parece que, igual que ahora
estamos recurriendo ante los tribunales y hemos dado la orden al Servicio
Jurídico de que lo haga, hubiera sido una irresponsabilidad por mi parte
--yo lo veo así-- no firmarlo y no echarlo adelante.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: No digo no firmarlo. Mi pregunta es,
si usted era consciente de que podía prescribir, por qué no liquidó
antes.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Porque yo no conocía los expedientes cuando
me los pasaban. Igual que había otras unidades que hacían las cosas y yo
no despachaba con ellas y no conocía lo que hacían, a mí me lo pasan, me
lo pasa el inspector encargado de estas cosas, que, desde luego, no
recibía instrucciones de que lo hiciera en más o menos de seis meses; no
recibía ninguna instrucción y lo hacía con arreglo a su buen orden.
Entonces, cuando a mí me la pasaban, yo me lo leía y atendía al contenido
de aquello, ¿qué más iba a poder hacer?
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Ya entrando en otro orden de
preguntas, le diré que hoy aparece publicado en un medio de comunicación
una información relativa a unas supuestas visitas a la Delegación de
Hacienda del Paseo de la Castellana y a la Unidad del fraude. Le voy a
hacer una serie de preguntas muy concretas sobre este tema; no tengo más
remedio que hacérselas, habida cuenta de la información que aparece en
los medios de comunicación.
¿Es cierto que los días 27 y 28 de abril se reunió usted en los locales
de Castellana 106? ¿Quién asistió a esa reunión y para qué?
El señor PRESIDENTE: Perdón. Siempre y cuando este tema tenga relación
con la Comisión de Investigación y los trabajos de la misma.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Señor Presidente, tiene relación con
esta investigación, porque estamos tratando de saber qué ha pasado con
los expedientes, con la información que se nos remite de la Unidad del
fraude... En ese sentido, me gustaría saberlo.
El señor PRESIDENTE: De acuerdo.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): En Castellana 110 se encuentran unas oficinas
de la ONI y de diversas unidades, por cierto, englobadas en la ONI, o
sea, de la Oficina Nacional de Inspección. Son oficinas públicas de la
Agencia Tributaria. Yo, en la actualidad, soy el director de la Agencia
Tributaria
y, como director, hago lo que puedo, con mi conocimiento profesional y
con mi disposición plena día y noche, con un horario que muchas veces
abarca horas fuera de la, vamos a decir, normal dedicación de un
trabajador, es dedicación plena, como no puede ser de otra manera.
A las oficinas de la Agencia Tributaria creo que puedo ir en cualquier
momento para cuestiones de trabajo. A la Oficina Nacional de Inspección
siempre he acudido de manera oficial, acompañado de las personas que
oficialmente me tienen que acompañar, incluso del coche oficial que está
a disposición de la Agencia Tributaria para los traslados con las
personas responsables de cada una de esas oficinas. Eso ha sido así
siempre, y en concreto en Castellana 110.
Particularmente, como en Castellana 110 se encuentra la documentación,
los expedientes y cualquier tipo de información que tiene relevancia
precisamente para los informes que se han estado haciendo de cara a esta
Comisión, allí se ha montado un equipo de trabajo. Ya he dicho que esto
lo coordinaba el gabinete técnico de la Agencia, en conjunción con la
Dirección General de Inspección. Claro que han ido a la ONI, y recuerdo
que esos días 26 y 27, que fue justamente un fin de semana, sábado y
domingo, el jefe de la ONI convocó allí a diversas personas colaboradoras
suyas para hacer el tratamiento de los expedientes, porque ya he dicho
que hubo que ir expediente a expediente, y también de la Unidad del
fraude. Allí se han estado viendo esos expedientes y han hecho un horario
de trabajo. El jefe de la ONI tuvo que llamarlos expresamente para
decirles: A ver si podéis venir el sábado y el domingo; hay que hacer un
esfuerzo porque, si no, hay que recopilar la información en días hábiles,
lunes, martes, miércoles, que puede entorpecer más el trabajo normal,
aunque también se tuvo que trabajar en estos asuntos a lo largo de días
lectivos de la semana, pero especialmente se pegaron acelerones en esos
días.
Yo acudí ese fin de semana, y estuvieron el jefe de la ONI, todos sus
adjuntos, la directora de Inspección y personas de mi gabinete. Es decir,
se hicieron unas sesiones de trabajo hasta tarde. La verdad es que yo no
estuve en el trabajo constantemente, pero sí que estaba allí coordinando
las cosas. He hecho más visitas, no sé exactamente cuántas, pero siempre
de manera oficial, para hablar de los temas que estamos llevando a cabo.
Finalmente, hay una cosa que no se les puede ocultar, y es que yo, en la
Unidad del fraude fiscal he estado bastante tiempo y he ido acumulando
muchos papeles, documentos míos propios, de mi quehacer profesional; he
dado bastantes conferencias, bastantes charlas, he escrito muchos
artículos en toda mi época pasada, y eso está todavía allí. Entonces, los
administrativos que están en esa oficina, con los que tengo cierta
confianza, me lo han ido metiendo en cajas. También tengo colecciones de
manuales de información tributaria, etcétera, cosas mías particulares.
Eso lo han ido metiendo en cajas, insisto, y repetidamente me han llamado
los administrativos que llevan esto para pedirme que fuera por allí a
echar un vistazo y llevármelo. Por eso he ido a echar ese vistazo a los
papeles y lo que no me interesaba decir que lo tiraran directamente
porque eran cosas que no utilizaba, contenidos de conferencias mías, de
participaciones en seminario, etcétera.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: ¿Los días 27 y 28 fue usted a la
reunión para preparar o analizar la documentación que se remitía a esta
Comisión?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Claro, con las personas que estaban allí.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: ¿Es verdad, según dice la
información, que el domingo 28, al final de la tarde, usted y la señora
Valiente se desplazaron a la planta del edificio donde está la sede de la
Unidad del fraude?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): En aquel día nos distribuimos para trabajar,
y yo estuve en la planta 7.ª, en una mesa de trabajo redonda donde me
dediqué a leer cosas. Supongo que también vendría que en la planta 7.ª
distribuía trabajo porque había bastantes personas, también había gente
trabajando en la 5.ª, en la 6.ª y en la 7.ª
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Lo que dice la información es que
usted y la señora Valiente, a última hora de la tarde, se desplazaron a
esa planta. Lo que quiero saber es si usted y ella se desplazaron
expresamente para algo, porque es un poco raro. Lo digo por la
información que aparece en el medio de comunicación.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): No sé hasta qué punto hay que dar un
tratamiento a la información que ha aparecido en la prensa.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Se lo pregunto porque tiene relación
con la información.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Lo que sí que le puedo asegurar es que en
aquellos días trabajamos tanto en la planta 5.ª como en la 6.ª y en la
7.ª, que son fundamentalmente las plantas donde está la jefatura de la
ONI y la jefatura de la Unidad de vigilancia y represión del fraude
fiscal. Yo he trabajado muchos años en aquel edificio y el término, que
no sé si se utiliza en el periódico, supongo que sí porque lo dice S. S.,
de desplazarse de un sitio a otro me hace gracia.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Eso es lo que dice.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA
(Bermejo Ramos): Pero desplazarse es pasar un pasillo o subir unas
escaleras. Efectivamente estábamos en aquellas plantas trabajando. No sé
si es momento de hacer valoraciones, pero me parece que es una
información tergiversada, inicua e impropia que se diga de un funcionario
que ha estado allí tantos años y que se le conoce perfectamente. Lo
primero que voy a hacer es ir el lunes a hablar con los funcionarios de
allí, que me conocen perfectamente y estoy convencido de que se van a
reír conmigo de semejante información.
Por otro lado, no se puede decir que el Director de la Agencia no puede
ir oficialmente a las oficinas, porque creo que es su obligación. A veces
se me ha dicho que no me he desplazado lo suficiente a los centros de
trabajo, y a lo mejor por motivos de precisamente trabajo no lo he podido
hacer todo lo que quisiera y debiera. Pero me parece bastante
incomprensible que eso se utilice como arma arrojadiza de no se sabe qué
y, además, que eso salga en el momento que tengo aquí la comparecencia.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Lamento tener que hacerle estas
preguntas, pero me veo obligada a ello. Lo siento.
¿Llamó usted la mañana del 29 de abril, según dice también esta misma
información, a su antigua unidad para avisar que enviaría un coche a
recoger los libros-registro?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Naturalmente que se ha comunicado
oficialmente a cada centro donde se ha pedido la información: se ha
pedido a las oficinas de la delegación de Madrid, se ha pedido
repetidamente a las oficinas de la delegación de la ONI de Barcelona, y
han llamado las personas que en cada momento tenían más proximidad, con
competencia y con rango para poder hacerlo como directora del
departamento, jefe de gabinete y personas que trabajan en el gabinete. En
el caso de la Unidad de vigilancia y represión del fraude fiscal, como
allí, además de compañeros de trabajos son amigos, porque he estado
trabajando con ellos mucho tiempo, repito, tuve el detalle (y aquí hay
que sacar las cosas personales, parece increíble) de llamar a la persona
que llevaba estos registros porque un familiar suyo había tenido una
operación quirúrgica y aproveché la ocasión para interesarme por esa
operación quirúrgica de su familiar. Lo primero que le pregunté fue por
eso, estuvimos hablando de ello un buen rato y le dije: por cierto, para
lo que te llamaba es porque te van a pedir, y te lo pido yo y te lo
traslado ya directamente, los registros que llevas manualmente, que ya sé
que es una cosa que tú llevas de forma particular, pero que nos van a
servir para poder realizar las constataciones y los trabajos que estamos
haciendo. Y muy amablemente la funcionaria me dijo: Muy bien; yo lo
mando. Le dije: para mayor rapidez, que vaya una persona de aquí, ya
encargo a mi secretaría que envíe alguien; tú lo coges, lo metes
reservadamente en un sobre y lo mandas para acá. Así fue. Desde mi
secretaría se encargaron de mandar a un conductor para que recogiera
aquello y se lo trajo para acá. Que se le quiera buscar a eso algún tipo
de connotación de cualquier tipo, me indigna, y perdóneme S. S., no lo
digo por usted, pero es un desahogo poder explicar esto.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Lo único que quería decir es que,
cuando menos, es un poco curioso que los libros-registro salgan de una
unidad y se lleven a otra. Por eso le preguntaba si usted reclamó los
libros-registro en esa conversación, y si los llevó y los tuvo usted en
su despacho. ¿Salieron de la unidad los libros-registro? No es muy normal
que unos libros-registro salgan de una unidad.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): ¿No es normal? Pues de todos los sitios han
salido para poderlos coger las personas que lo estaban haciendo, y lo
estaba haciendo un equipo de personas del gabinete, centralizado de la
Dirección de Inspección, etcétera, y se han mandado.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Se mandó una fotocopia, no un libro.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Entonces, se ha recopilado y se ha vuelto a
mandar, por supuesto, y, además, quedó un recibí allí; me dijeron que
había quedado un recibí en la propia oficina. Y el otro día, una vez
terminados esos trabajos, se le ha devuelto con otro recibí para que
quede constancia y también para tranquilidad del funcionario. Pero esos
libros están a su disposición. De todas formas, sobre esos libros hay que
tener en cuenta una cosa. Primero, no son libros, son dos cuadernos
llevados manualmente que no están oficializados y que los llevaba el
funcionario de allí, la funcionaria para su buen orden. Allí hacía
anotaciones suyas manuales un poco para tener conocimiento del
seguimiento, y a veces bastante confuso, sobre todo porque hacía
anotaciones que no las entendían otras personas. Pero lo que sí he de
decir sobre esos cuadernos es que allí se registran las actas de
conformidad y las actas de disconformidad, con nombres y apellidos, y,
además, todo aquello que ha sido enviado a la Fiscalía.
Por tanto, la información es bastante delicada, sobre todo por la
vertiente que tiene de personas que han sido enviadas al ministerio
fiscal. Andar haciendo fotocopias para allá y para acá de todo eso a mí
me parece francamente peligroso, y entonces lo que se hizo fue decir: que
lo manden para acá, esto va a ser una utilización de dos o tres días,
luego fue de más de dos o tres días porque no se entendía bien y hubo que
estar con ello un tiempo; ahora se ha devuelto, y se ha devuelto, desde
luego, con la encomienda de que, por favor, no ande por encima de la mesa
de una manera desahogada porque aquello es muy delicado. Entre otras
cosas, como ustedes saben, aquí se ha iniciado un procedimiento judicial
penal por parte de la Audiencia Nacional. Yo he tenido que comparecer
allí igual que ha comparecido el Secretario de Estado, y se nos ha
preguntado
una serie de cosas que tienen que ver con la reserva propia de todo
procedimiento judicial penal; eso yo lo tengo que tener en cuenta. Creo
que desde un punto de vista jurídico no falto a la reserva de la
comparecencia si digo exclusivamente que allí se ha hablado de todas
estas cosas, yo he hablado de todas estas cosas, y eso está declarado
secreto del sumario. De modo que tengo que tener una especial reserva,
insisto, y un especial sigilo en cuanto al tratamiento y a la utilización
de esos cuadernillos y de cualquier otra cosa que tenga que ver con todo
eso que tiene una orientación hacia una vertiente penal.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Yo no le pregunto eso.
El señor PRESIDENTE: Señora Fernández de la Vega, por favor.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Señor Presidente, dos preguntas más.
El señor PRESIDENTE: Lo siento muchísimo. Las preguntas que le queden,
por favor, para un segundo turno.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Señor Presidente, sólo dos preguntas
sobre este tema.
El señor PRESIDENTE: No, porque pueden ser dos preguntas de media hora.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: No, sobre este tema concreto
solamente una pregunta.
El señor PRESIDENTE: Sobre este tema concreto están suficientemente
aclaradas las cosas. Además, aparte de conocer los pormenores de lo que
aparece hoy en la prensa, que creo que ha quedado suficientemente claro,
no sé qué más quiere usted saber referente a las repetidas actuaciones,
porque me parece que no veo la importancia concreta para el hecho que
estamos investigando. Por tanto, las dos preguntas que tenga...
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Una sólo; la reduzco a una.
El señor PRESIDENTE: Una, señora Fernández de la Vega.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Además, quiero hacer la aclaración
de que tiene mucha relación con lo que estamos hablando aquí, señor
Presidente, porque nosotros hemos pedido información que no se nos ha
dado, y ahora aparece en unos medios de comunicación que el
libro-registro está en otro sitio. Esto, realmente, para nosotros es muy
importante.
La siguiente pregunta que voy a hacer, señor Presidente, es: ¿le ha
pedido usted al jefe de la Unidad del fraude que le enviara los
expedientes, que, al parecer, no le envió porque se los dio al servicio
de auditoría interna?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Eso es de una falsedad que me ha indignado.
No lo he leído en el periódico...
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Son expedientes de la Unidad del
fraude que estamos reclamando.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Eso me lo han dicho verbalmente y me parece
de una indignidad, de una falsedad de tal calibre, que afecta al buen
nombre, con independencia del mío, del propio jefe de la Unidad del
fraude fiscal, de los funcionarios que están allí y del servicio de
auditoría; es una tergiversación de tal calibre que no tengo
absolutamente nada que decir. Las relaciones con los jefes de las
oficinas administrativas son absolutamente oficializadas, y si yo le pido
algo al jefe de la Unidad del fraude fiscal, se lo pido con un oficio y
me lo manda sin ningún problema, porque la relación es de absoluta
fluidez con todos los órganos de la Administración tributaria. Se han
tergiversado las cosas de tal manera que, respondiendo a esto que se dice
de los servicios de auditoría, he de afirmar que lo que están haciendo
allí --y con esto termino-- los servicios de auditoría es una información
reservada, como es todo lo que hace el servicio de auditoría, que ordené
yo, no para que se vieran otro tipo de cosas, sino que lo ordené para que
hicieran un informe previo acerca de la situación, de la tramitación de
expedientes, visto lo visto, en la Oficina Nacional de Inspección. Espero
que se dé lugar a ese informe y seguramente más adelante tenga que hacer
otro tipo de informes el servicio de auditoría. Lo ordené yo, insisto,
naturalmente de acuerdo con el Secretario de Estado, pero yo fui el que
dirigí el documento al director del servicio de auditoría. Fíjese usted
cómo se tergiversan las cosas, porque lo que se dice es algo estrambótico
que nada tienen que ver con la realidad. En fin, yo llevo muchos años en
esto y me parece que por lo que estoy ahora como Director de la Agencia
es precisamente por la dignidad y por la componente profesional que
siempre he tenido, valorada por todas las personas que han estado en el
ámbito profesional a mi alrededor. De modo creo que con esto no tengo por
qué decir nada más.
El señor PRESIDENTE: Por el Grupo Parlamentario de Izquierda
Unida-Iniciativa per Catalunya, tiene la palabra el señor Saura.
El señor SAURA LAPORTA: Señor Bermejo, yo no le quiero esconder que en
esta Comisión de Investigación, y en el desarrollo político de los
acontecimientos, nuestro grupo está preocupado por el propio futuro de la
Agencia Tributaria. Y estos días, desde la responsabilidad, nos
planteábamos --y en concreto me planteo-- qué salida tiene esto; incluso
creo que el hecho de que el Director General de la Agencia Tributaria
haya tomado --y permita que pueda hacer un juicio de valor pero así lo
siento-- partido
en una batalla nuclear, podía, en cierto modo, imposibilitar el propio
futuro del actual Director de la Agencia Tributaria en esa
responsabilidad.
He de decirle --y se lo digo de inicio, no quiero decirlo al final sino
de entrada para que usted incluso en sus respuestas pueda contestar más
contundentemente o más profundamente--; he de decirle, repito, que
después de las informaciones que nos han remitido y después de la propia
comparecencia que usted ha hecho hoy, yo creo que sería aconsejable que
se replanteara si el funcionamiento de la Agencia Tributaria o el
restañar las heridas que se han abierto haría necesario el que usted, en
base a la dignidad profesional que decía, y evidentemente desde una
capacidad profesional reconocida, presentara la dimisión de Director
General de la Agencia Tributaria. Yo tengo la sensación de que, en la
necesidad de sacar algunos tapones de esta actual situación, en estos
momentos su propia actuación y la propia comparecencia coloca a la
Comisión y a la propia Agencia Tributaria en una situación de callejón
sin salida. Esta es una opinión personal mía, no es una posición de
grupo, pero yo lo quiero poner a su consideración, no hace falta que me
responda hoy. En todo caso, con esto le quiero manifestar mi preocupación
porque, dada la situación que se ha creado, en la que posiblemente usted
se ha visto obligado a entrar, hace difícil que usted pueda continuar
siendo un director general de la Agencia Tributaria que enderece de
alguna manera el desaguisado que en estos momentos tenemos.
Antes de preguntarle quiero hacer dos consideraciones previas; una
importante. Al inicio de esta Comisión esta mañana, en una cuestión de
orden, he planteado la necesidad de una nueva comparecencia suya en base
a lo que he calificado de opacidad, de ocultismo, para mí sistemático e
importante, de la información que se nos ha remitido, y especialmente de
la información de la Unidad de fraude fiscal. Usted esto, en respuesta a
la señora María Teresa Fernández de la Vega, lo ha despachado con dos
argumentos: el primero el de la complejidad técnica; el segundo el que
usted consideró que, por ejemplo, mandar una fotocopia de los libros de
registro era marginal. Y yo aquí le quiero hacer dos preguntas: desde un
escrupuloso respeto, ¿quién es usted para no mandar una información a una
Comisión parlamentaria porque considera que esa información que se pide
es marginal? ¿Quién es usted para decidir eso? Sobre todo cuando luego ha
reconocido que esa información marginal que nos ha estado negando a la
Comisión durante dos meses, usted se la ha hecho llevar a su despacho
precisamente para examinarla. No debería ser tan marginal. ¿Quién es
usted, insisto, para opinar sobre la marginalidad de la información de la
Comisión? Qué casualidad que esa información marginal motiva que usted la
pida y la tenga en su despacho no sé cuánto tiempo. Esta es una primera
cuestión.
La segunda cuestión previa es la siguiente. Cuando esta mañana he hecho
afirmaciones de opacidad y ocultismo en relación a alguna información,
después de estas tres horas y media de comparecencia está claro. En esta
sala no hay nadie que haya tenido los documentos y haya estado trabajando
esta noche que pueda entender prácticamente nada de lo que ocurrió en la
Unidad de fraude fiscal. El nivel de confusión y de imposibilidad de
entender algo ha sido brutal, a pesar de que usted ha cambiado su
posición después del receso, porque ha explicado por primera vez algunas
cosas que hasta ahora no se habían dicho.
Antes del receso, la información de la Unidad de fraude fiscal tenía dos
fases, de 1993 a 1994 y de 1994 a 1996. Después del receso, hemos sabido
que hay unos espacios vacíos, de expedientes que se iniciaron antes y que
se liquidaron más tarde, que no están en los listados. Usted ha
reconocido que podía haber expedientes iniciados antes y después.
En todo caso, las dos cuestiones previas son la marginalidad y cómo
usted, insisto, se atreve a decir esto aquí, sobre todo cuando se lleva
los libros de registro. Creo, ya no es una opinión mía sino de cualquier
persona que haya podido estar aquí esta mañana, que ha sido imposible
entender prácticamente nada fundamental, de números agregados o números
desagregados, de la Unidad de fraude fiscal en este período.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Yo creía que venía aquí a explicar hechos y
estoy basculando constantemente, porque se me piden valoraciones, o se me
exige.
Primera cuestión. Se me dice algo sobre tomar partido. Yo no he tomado
partido por nada; he venido aquí a describir hechos. Desde la
responsabilidad de la dirección de la Agencia hemos mandado papeles e
informes en los que no se hace absolutamente ninguna valoración; se
mandan hechos. Yo sigo en esa misma postura. Incluso aquí, al calor de
las preguntas que se me están haciendo, a lo mejor he realizado algún
tipo de valoración, pero he avisado que no se me tome en cuenta porque
soy consciente de que mi obligación es exponer hechos.
Sobre las valoraciones acerca del futuro de la Agencia, si les parece, le
contesto al final y le comento algo.
Respecto a la petición de la segunda comparecencia, perdone pero yo no he
despachado nada. Al revés, me parce que lo que he ofrecido es, visto el
interés que hay por la Unidad del fraude, elaborar un dossier
completísimo, para lo cual, por cierto, me permitirán que vaya a las
oficinas de la Unidad del fraude fiscal a hablar con los funcionarios de
allí para poder organizar las cosas. A lo mejor tengo que ir un fin de
semana, que es cuando el día a día de la Agencia me permite ir para allá.
Les ofrezco, repito, elaborar un dossier muy completo, conceptual,
operativo y todo lo que quieran, de la Unidad de fraude fiscal y venir
aquí y explicarlo con pelos y señales. Incluso estaré muy gustoso de
explicar las carencias que tiene, porque me resulta extraordinariamente
agradable hacerlo desde el punto de vista profesional, pues he sido la
persona que, dentro de la Administración tributaria, ha impulsado --y se
conoce en el ámbito profesional de una manera palmaria-- la aplicación
del delito fiscal, y he tenido una actitud particularmente beligerante
respecto a esa cuestión.
Se ha dicho muchas veces que esto del delito fiscal no vale para nada
porque después la Fiscalía y los jueces no
resuelven, no hacen caso, y yo he tratado de impulsarlo vía relaciones
con la Fiscalía, con el servicio jurídico, con el Consejo General del
Poder Judicial, etcétera. Me encantaría que alguien tuviera interés en
escuchar la labor que he hecho, porque también he de decir que no se me
hacía mucho caso respecto a problemas que yo ponía antes de manifiesto.
De modo que, sobre eso, estoy dispuesto a todo lo que ustedes quieran.
En cuanto a los expedientes de antes y después, que completarían la
información que han tenido ahora, ha sido una pregunta expresa de la
señora Fernández de la Vega y yo he contestado como he podido.
Por otro lado, y referente a los papeles, estoy acostumbrado a ser
bastante preciso con ellos, y cuando antes de venir aquí me han pasado a
leer las cosas que me han pasado, que no ha sido todo, estaba
perfectamente acotada la información que se daba. En este aspecto, como
digo, me he interesado en particular y he visto que lo que se daba eran
actas incoadas y liquidadas entre julio de 1994 y febrero de 1996. Si son
incoadas y liquidadas no son incoadas antes y liquidadas después y
viceversa, por aquello que explicaba antes de que acogiera el tracto
completo.
En lo que se ha mandado ahora se habla de un plazo muy concreto, de enero
de 1993 a julio de 1994. Además, he comentado la razón por la cual se
enviaba eso, porque en el requerimiento se mandaba una fecha que nadie ha
entendido, el 30 de noviembre de 1994, pero hemos creído que había una
equivocación, ya que cuando compareció la señora Valiente, directora de
Inspección, parece que quedó claro, y en su comparecencia está acotado,
que se estaban refiriendo al período en que la Unidad del fraude fiscal
existe como tal Unidad de fraude fiscal. En el requerimiento apareció
luego el 30 de noviembre. Por supuesto era una confusión y la información
que hemos dado es de todo el período, no hasta el 30 de noviembre. Si hay
algo con el 30 de noviembre, se dice lo que sea. (El señor Leguina
Herrán: La fecha de la sentencia.) Gracias. Entonces, se tiene en cuenta.
Perdonen si las explicaciones son prolijas, pero intento hacer lo que
puedo.
Respecto a replantearse el futuro de la Agencia tributaria, no sé qué
tendrá que ver esto con lo otro. Este tema se ha suscitado, y los que
estamos al frente de un organismo debemos afrontar en cualquier momento
lo que se venga encima. A mí se me nombró como gestor para que llevara la
conducción, desde el punto de vista de la gestión, de un órgano al que le
tengo un gran cariño, la Administración tributaria, donde he estado
trabajando toda mi vida, al que me debo, y estoy encantado de hacer todos
los esfuerzos que se me pidan y pueda hacer para aplicar aquí todos los
procedimientos que sean necesarios.
Sobre los replanteamientos futuros, me parece que ya es conocido que los
estamos haciendo. En la Agencia, no ahora y sólo por esta cuestión sino
desde el inicio, se hizo un planteamiento novedoso --no me meto en
valoraciones, a unos les parecerá mejor y a otros peor-- en cuanto a la
lucha contra el fraude fiscal para la mejora del cumplimiento fiscal, que
fue el acuerdo del Consejo de Ministros de 5 de julio. Se ha hecho un
planteamiento novedoso, insisto, impulsado desde la Administración, y
desde la Agencia Tributaria en particular, respecto a las relaciones con
los contribuyentes, que se ha concretado en el proyecto de ley de
derechos y garantías del contribuyente. También se ha hecho un
planteamiento novedoso en cuanto a las relaciones con los contribuyentes,
que a mí siempre me ha parecido importantísimo para una aplicación
racional y equilibrada del sistema tributario, referente al tema del
defensor del contribuyente y la oficina operativa que hemos puesto ya en
marcha en la Agencia Tributaria. Asimismo, y de alguna manera, ha servido
de catalizador esta Comisión de Investigación y las cosas que aquí se han
tratado, hemos hecho un planteamiento respecto de un plan de
modernización global de la Agencia Tributaria. Cada organización tiene su
momento de hacer unas cosas y otras no. Este momento parece el más
oportuno, sin necesidad de descalificar cosas que se han conseguido en
otros momentos, para acometer un plan de modernización general. En eso,
modestamente, estoy metido. Y junto a eso, está la gestión del día a día
de la Agencia Tributaria. Por ello cuando a mí se me dice algo sobre
replanteamientos del futuro de la Agencia como si estuviera en un punto
de ruptura o inflexión radical, vuelvo a repetir que soy un gestor, y,
desde el punto de vista de la gestión, lo único que puedo decir es lo que
hemos hecho en estos cuatro meses de 1997 con respecto al mismo período
de 1996, para que se vea si la conducción de la Agencia Tributaria
requiere un rompimiento radical, poner esto patas arriba y hacer otra
cosa. Aquí estamos tratando sobre un organismo que tiene 27.000
empleados, que recauda 15 billones de pesetas al año, que es la columna
vertebral del funcionamiento de la Administración. Este asunto, por el
tratamiento que se le ha dado, puede haber tenido su influencia, del tipo
que sea. Puede haber tenido una influencia negativa en cuanto a la
percepción de determinados asuntos, pero también su influencia positiva
en cuanto a replantearnos determinadas cuestiones.
Respecto a lo que tenga que ver con la conducción y realización de la
gestión, con la moral de los funcionarios que están ahora mismo actuando,
con la tensión de trabajo positiva que estén llevando ahora mismo los
órganos que gestionan la Agencia Tributaria, les tengo que dar
--permítame, señor Presidente-- cuatro o cinco datos, para no alargarme,
acerca de lo que está ocurriendo con la gestión de la Agencia Tributaria
en estos cuatro primeros meses. Punto uno, recaudación general. Estamos
24.000 millones por encima de lo previsto. Se ha recaudado el 11 por
ciento más que en 1996 en estos mismos cuatro meses; se ha pasado de 4
billones y medio a 5,06 billones. Se ha incrementado un 11 por ciento
sólo en este primer cuatrimestre. En impuestos directos la recaudación ha
aumentado un 15 por ciento; en impuestos indirectos ha aumentado un 6,8
por ciento.
En cuanto a la ejecución del presupuesto, que quizá es lo que más da la
medida de la marcha de la organización a nivel interno de la Agencia, por
supuesto de los tres grandes renglones en cuanto a gastos de personal y
gastos corrientes, éste es un órgano administrativo y evidentemente es
muy rígido y estamos en un 30 por ciento como todos los años.
En cuanto al plan de inversiones, que es lo que da la medida de si las
cosas se hacen con suficiente agilidad y de si se hacen bien, los cuatro
primeros meses del año anterior se había comprometido el 9,8 por ciento;
este año se lleva comprometido el 32,5 por ciento. Espero que esto sirva
para que nos acomodemos a las previsiones y que no queden cantidades sin
gastar en inversiones por una mala gestión. Eso es lo que hemos
acelerado.
Además, en el programa de devoluciones, por ejemplo --ya saben que las
devoluciones se programan a principio de año para que no haya desvíos y
tan malo es ir por encima como por debajo--, estaban programados 733.600
millones y en el primer cuatrimestre estamos cumpliendo al 98,8 por
ciento lo programado. En los cuatro meses del año anterior, por
comparación, se estaba en el 84 por ciento. Había una desviación del 16
por ciento con respecto a lo que se tenía que hacer. Ahora hay una
desviación del 0,3 por ciento.
En cuanto a otros datos generales para que los conozcamos al hilo del
presupuesto, en contratación, por ejemplo, en los cuatro primeros meses
del año pasado, estábamos en 1.057 expedientes, con un volumen de 5.000
millones. Se trata de suministros, contratos menores, convenios, acuerdo
marco, etcétera. Este año llevamos 2.223 expedientes. Hay un 110 por
ciento más que el año pasado. Estas cifras no pueden dar idea de
relajación en la gestión, de tener que provocar un rompimiento en las
cosas, etcétera. Y para dar una idea de la actuación del órgano operativo
por excelencia en cuanto a lo que tiene que hacer la Agencia Tributaria
en la aplicación del sistema tributario, les puedo decir que el número de
actas levantadas por la Inspección en este primer cuatrimestre es un 13
por ciento superior al mismo período del año pasado. En cuanto a la deuda
descubierta es un 53 por ciento superior al mismo período del año pasado,
de 117.000 millones se pasa a una deuda defraudada, descubierta, de
180.000 millones de pesetas.
Finalmente, sin tener en cuenta las sanciones, en cuanto a cuotas
tributarias, se ha pasado de 64.000 millones en el primer cuatrimestre
del año pasado, a 97.000 millones en este primer cuatrimestre, es decir,
se ha incrementado en un 50 por ciento. Y no digamos nada, finalmente,
sobre la campaña de renta, que va muy bien. Esto se está constatando en
las informaciones parciales --en cuanto al tiempo, porque estamos
comenzando la campaña de renta-- de cada una de las delegaciones por las
encuestas que se hacen a los contribuyentes que piden la colaboración y
por cómo va la experiencia piloto que se está desarrollando como novedosa
este año en Zaragoza, Badajoz, Castellón y Valladolid, en cuanto al nivel
de ocupación para la utilización del programa Padre, etcétera. Las cifras
son muy superiores a las previstas, pero con capacidad de atender todo.
Permítanme, señorías, dar estos datos respecto de la gestión, puesto que
aquí se están tratando temas que poco tienen que ver con mi actuación
concreta de gestor de la Administración, dicho sea en los términos de
justo entendimiento que vamos a tener todos aquí sobre las cosas. Quiero
decir que al hilo de la postura de la Agencia, de la posición de
rompimiento o de cuanto se ha sugerido por aquí, lo único que yo puedo
dar son los datos objetivos de la gestión durante estos cuatro meses.
El señor SAURA LAPORTA: Yo lo he dicho de forma delicada, lo repito y no
vuelvo a decirlo más. Yo creo que lo que ha ocurrido en la Agencia en
este período y su misma comparecencia de hoy, para mí cuestiona su
continuidad, pero es una opinión mía que el grupo habrá de reflexionar y
yo le invito a que usted reflexione en este sentido.
Usted dice que lo que aquí se habla tiene poco que ver. Vamos a ver,
señor Bermejo. ¿Cómo es posible --y a esto usted no me ha respondido-- y
por qué razón las fotocopias de los libros de registros, solicitadas en
marzo, usted las hace llegar ayer a las ocho de la noche? Usted nos ha
dicho antes que consideraba que eran marginales. Ahora dice: quizá la
expresión no es buena. ¿Cuál es la razón? Durante tres meses nos dice que
no envía a la Comisión unas fotocopias que no tienen ninguna complejidad
técnica. ¿Por qué no las manda? ¿Cómo se atreve a decir que es marginal,
si usted mismo ha estado con esos libros de registro no sé cuánto tiempo?
¿Usted pierde el tiempo en este momento? ¿Se dedica usted a leer
marginalidades? Esta es una primera pregunta. A esto no ha dado ninguna
explicación.
Le voy a decir otra cosa. Yo creo que usted no puede pretender, con estos
datos que da, decir que en la Agencia no pasa nada. Por tres razones.
Primera, porque los efectos de una crisis como la que hoy hay en la
Administración tributaria no son inmediatos, por lo tanto, lo que ocurrió
en enero o en febrero no cuenta. Segundo, usted mismo, a no ser que
también el periodista que ha dado la noticia haya desvirtuado sus
palabras, ha dicho que la Agencia vive hoy un ambiente enfermizo. Si
usted no ha dicho esto, yo retiro esta consideración. ¡Casi nada!, que el
responsable máximo de la Agencia Tributaria diga públicamente que hay un
ambiente enfermizo. ¿Qué debe estar pasando ahí? Lo que está pasando lo
sabemos. Apife, que agrupa a una parte importantísima de funcionarios, ha
hecho llegar al señor Costa tres puntos concretos. Pero es que además en
esta Comisión ha habido comparecencias de funcionarios y de altos
funcionarios con un notable nivel de confrontación entre ellos que deja
huellas. Usted no puede venir aquí, decirnos estos números y quedarse tan
ancho, cuando ha habido una reunión hace muy poco, en la que usted estuvo
presente, con el Secretario de Estado de Hacienda, y cuando aquí ha
habido intervenciones y comparecencias violentísimas.
Por lo tanto, para concretar la pregunta, señor Bermejo, reitero lo que
he dicho. Usted aquí no ha dado ninguna explicación de la información. No
nos dice por qué razón no sólo los libros de registro, sino la
información, que hoy nos ofrece de manera maravillosa y transparente, nos
la ha hecho llegar, incompleta, una parte, ayer a las 10 de la noche.
Responda por qué. Responda por qué las fotocopias que era posible hacer
en marzo, nos las da, y no todas, como luego demostraré, ayer por la
noche. ¿Qué razón hay?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Yo no he dicho que no pase nada en la
Agencia. He dicho que, a pesar de lo que sucede, la gestión va como va.
Yo hablo de los cuatro primeros meses; no hablo de hipótesis o de cosas
que puedan suceder o no; no hablo de rumores; no hablo de ese tipo de
cosas. Hablo de lo que ha pasado objetivamente en estos cuatro meses.
Si esto deja huella que afecte a la gestión en el futuro, lo veremos
entonces. En cualquier caso, nosotros estamos tomando medidas para que
eso no ocurra. Desde luego, en los próximos meses veremos si la gestión
se ha resentido o no. Ahora, desde luego, no se ha resentido. Me parece
que lo más impactante de estas investigaciones, de los trabajos de esta
Comisión y de todo lo que ha salido en los periódicos ha estado
suficientemente presente como para que se deje sentir su efecto. Pero yo
no he dicho que en la Agencia no pase nada. Naturalmente, aviados
estaríamos y me resultaría penoso y triste que los funcionarios no
estuvieran preocupados con este tipo de cosas que están saliendo, y como
son unos profesionales lo están. Parece que cuando se dicen estas cosas
sólo son palabras. Estamos todos tan acostumbrados a la demagogia que
cuando se dice algo que es verdad pero que parece que puede ser
demagógico, se le tilda así en vez de calificarlo de realidad. Yo le digo
a usted una cosa que es real y no demagógica: que los funcionarios son
muy conscientes de su profesionalidad. A pesar de lo que de negativo haya
podido suponer este tipo de cosas, a pesar de que se sientan dolidos, a
pesar de que se sientan de alguna manera involucrados en estos asuntos,
la semana pasada hubo una reunión de jefes regionales de inspección y el
ambiente era de piña. Pensaban: si algo nos puede afectar de todo esto,
lo que tenemos que hacer es reaccionar trabajando con mayor precisión,
con mayor firmeza y con toda profesionalidad. A lo mejor resulta que es
un mecanismo normal de reacción de las personas con una cierta formación
y con cierta entidad personal. Eso es lo que está ocurriendo.
Respecto al tema de la aportación o no de papeles, quiero recordar una
cosa. Me parece que se hicieron 74 peticiones el primer día, que
recibimos, pero no que una de ellas fuera un informe sobre no sé qué.
Cada una de las 74 pedía todos los informes de auditoría, todas las no sé
qué. A partir de ahí se han seguido pidiendo cosas y se ha ido
respondiendo de la manera en que les hemos podido ir dando salida. Que
esto no se tome tampoco como motivo para engancharlo con una pregunta en
otro sentido, pero creo recordar que los libros registro de la Unidad del
fraude no se han pedido nunca. Se ha pedido la relación de actas, la
relación no sé qué, no sé cuántas. Hemos ido dando esta información. Ha
llegado un momento en el que nos parecía que la única manera de zanjar la
cuestión era dar la fotocopia de los cuadernos registro, y es lo que
hemos aportado. Si ha llegado más o menos tarde, si ha podido entorpecer
la labor de sistematización de datos, ahora está aquí y me brindo a
hablar, antes no he tenido oportunidad. He comparecido cuando me han
llamado. Ahora es cuando digo que un dossier más particularizado en la
Unidad del fraude fiscal está a su disposición. Porque insisto, dicha
Unidad a lo que se dedicaba era a la coordinación del delito fiscal.
Hablemos de ello y de todo lo que tenga que ver con el delito fiscal, de
sus actas también, que ahí están. Pero, insisto, y les aseguro que las
actas de la Unidad del fraude fiscal son marginales respecto a todo el
bloque que hay. Sobre todo eso, poco más puedo decir. Desde luego, asumo
y tomo en cuenta todas las valoraciones o afirmaciones que se hacen sobre
el tema. Las asumo expresamente.
El señor SAURA LAPORTA: Simplemente deseo recordar que el primer punto,
de las 74 peticiones, por parte de nuestro grupo era precisamente los
datos de los libros de registro, y dice: así como los mismos datos cuando
correspondan a expedientes que hayan sido incorporados como resultado de
la reestructuración organizativa operada en enero de 1996, con mención
expresa de esta circunstancia y del órgano del que provienen: Unidad
especial de vigilancia y represión del fraude fiscal. Aquí está
absolutamente detallado, pedido el 13 de marzo, reiterado en cada
Comisión y, como digo, aún no recibido completo y una parte ayer por la
noche. Leía esto para que no cupiera ninguna duda de que no se pidió de
forma imprecisa.
Segunda pregunta. Señor Bermejo, en relación a algunas informaciones que
ustedes nos han remitido, dijeron que se habían perdido muchos
expedientes. La expresión fue: se han perdido muchos expedientes. En otro
párrafo se dijo que algunos expedientes estaban incompletos. Yo no quiero
preguntar cuántos, porque reconozco que es muy difícil o que no se pueda
saber. En cambio, la Comisión reiteró la necesidad de que se contestara
sobre cuántos expedientes se habían perdido. Después se nos contestó
diciendo que era muy difícil saberlo.
Entiendo que la Agencia Tributaria, ante una afirmación de que se han
perdido muchísimos expedientes, no puede contestar que eso es difícil.
Por lo tanto, le haría dos preguntas: cuántos expedientes enteros se han
perdido y cuáles son --ya sé que no me puede decir el nombre de la
persona física o jurídica, pero identifíquelos--; y, ante la afirmación
del Ministro de Economía y Hacienda hace cuarenta y ocho o setenta y dos
horas de que el anterior Gobierno socialista había hecho desaparecer
pruebas, si tiene constancia de cuántas pruebas y cuáles han
desaparecido, porque evidentemente nos interesa a los miembros de la
Comisión.
En síntesis, cuántos expedientes han desaparecido y si le consta a usted
cuáles son las pruebas o los documentos que el anterior Gobierno
socialista pudo hacer desaparecer para entorpecer su labor.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): En cuanto a la pérdida de expedientes...,
claro, es la inexistencia de expedientes. Parece ser. Yo creo que esto ha
sido tratado ya en comparecencias anteriores por personas que tienen un
conocimiento más cercano de estos pormenores.
Parece ser que ha habido muchos casos en el pasado en que se enviaban los
expedientes a los tribunales, que los pedían para sustanciar el asunto, y
no quedaba ninguna copia en la oficina correspondiente, en la oficina
administrativa. Supongo que ése sería uno de los casos de inexistencia o
de pérdida de expedientes.
También parece ser que ha habido expedientes que estaban ilocalizados;
que constando su existencia en medios informáticos, no estaban. ¿Qué más
le puedo decir? Que a las personas que han estado recopilando la
información y que tenían referencia de algún tipo de expedientes, cuando
lo han pedido, no se les ha dado. No lo sé.
Por otro lado, parece que la Intervención General del Estado en alguno de
los informes también lo pone de manifiesto. Supongo que esto se mezcla
con su existencia parcial, parcial en el sentido de que los documentos
estén muy incompletos. Me parece que en los informes que se han enviado
aquí se ha dicho --a modo de ilustrar-- cómo estaba la información que se
enviaba, las vicisitudes que se han encontrado a la hora de recopilar
toda la información, etcétera.
Perdone, me parece que había planteado otra cuestión.
El señor SAURA LAPORTA: Era en relación a la afirmación del señor Rato de
que el anterior Gobierno se había llevado pruebas de todo este affaire.
Queríamos saber si usted tiene constancia de todas esas pruebas. O sea,
qué es lo que el Gobierno socialista se ha llevado y que hoy no tenemos.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Me parece --creo, por lo que yo he visto de
las comparecencias que ha habido aquí, que parece ser que hay un
elemento-- que se dijo aquí por alguno de los comparecientes que se había
hecho una valoración, en documentos, en papeles de trabajo, de los
expedientes que pudieran estar afectados por la prescripción, por estar
suspendidos en las oficinas técnicas de la Oficina Nacional de Inspección
sin resolver; valoración que tenía que ver tanto con el número como con
la cuantía. Bueno, yo eso es la primera vez que lo oigo, y me parece que
fue en esta Comisión la primera vez que se dijo. Si esa valoración, esa
especie de lista de expedientes que podían estar afectados por la
prescripción se utilizó, se manejó, y no se ha dado en el traslado de
poderes a los nuevos responsables de la Administración, en ese sentido, a
lo mejor habría que hablar de ocultación de papeles. (Rumores.) No lo sé,
pero supongo --parece ser-- que está referido a eso.
También hay un tema que nunca ha quedado suficientemente aclarado, que es
la transmisión de poderes --en la que no participé porque yo me incorporé
como director de la Agencia unos días después de que se hubiera hecho
este traslado de poderes y esta explicación de las cosas--, pero la
verdad es que en el documento de traslado de poderes que se recibió, se
explicaba de manera muy sucinta este tema de la prescripción, dándose a
entender que estaba ya absolutamente solucionado y que, salvo en algún
caso de la delegación de Madrid, en todo lo demás no había problemas. De
modo que no se alertaba sobre el tema. Si eso se compara con que se diga
que había algún tipo de evaluación ya hecha del número de expedientes, de
cuantía, etcétera, pues, choca, y de ahí me imagino las manifestaciones
de las que usted me está hablando, pero poco puedo añadir sobre eso.
El señor SAURA LAPORTA: De las dos preguntas, en la primera ha hecho una
explicación y al final me ha dicho: qué más le puedo decir. Una cosa:
¿cuántos? Muchos ¿qué son, 10 ó 100? ¿Cuántos tienen ustedes localizados?
Usted me puede decir: hemos localizado 100, y puede ser que unos estén en
los tribunales, pero ¿cuántos? Es decir, me imagino que, viendo los
registros de los expedientes que ustedes tienen, han visto que no hay
expedientes, y nos han dicho: hay muchos expedientes desaparecidos. Yo
sólo quiero una cifra. ¿Cuántos son muchos?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Me parece excesivo que yo le pudiera
contestar ahora el número de cuántos.
El señor SAURA LAPORTA: En orden de magnitud.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Pero sí que le voy a explicar una cosa. Mire,
esto de la inexistencia de expedientes, fundamentalmente provenía de las
oficinas técnicas de Madrid, en donde se acumulaba un número masivo de
expedientes. ¿Qué es lo que ocurrió? Que, a efectos de la cuantificación
de datos, se fijaron primero en los expedientes de mayor cuantía, y se
deslindaba a los de más de 50 millones y de menos de 50 millones.
Entonces, se dijo que hicieran un seguimiento de todo lo que figuraba en
los listados de referencia, y es cuando la oficina técnica comunicó que
de muchos de ellos no se podían dar todos los datos que se pedían, porque
no los encontraban. Y se referían especialmente a los expedientes de
menor cuantía, a los de menos de 50 millones --que parece que eran
algunos de ellos, muchos, bastantes, no lo sé; serían los que se dijera
en el informe--, que no los habían podido localizar en la investigación
que habían estado haciendo. Yo, de eso, no puedo decir nada más. Tampoco
lo puedo decir ahora, porque no puedo aventurar una cifra. Tenga en
cuenta que eran 3.000 y pico expedientes susceptibles de que estuvieran
afectados por la prescripción, y ahí es donde han encontrado más
dificultades para establecer cuantía de cuota, sanciones, intereses de
demora, etcétera. Al tener que buscar eso y al tener que buscar el
pormenor de si había habido alegaciones, de cuándo no sé qué, etcétera,
es cuando ha surgido que algunos, bastantes, no los encontraban. Depende
de la dimensión que le queramos dar en cada momento a las palabras
bastantes, muchos o algunos, pero ésa es la cuestión. En la ONI sí que se
han encontrado todos --creo, ¿no?--; no ha habido ninguno que no se haya
encontrado.
El señor SAURA LAPORTA: Esto no se dice en el informe por escrito, por
eso le pedí si usted podía localizarlos y si nos podía dar la dimensión.
Usted dice: depende de la dimensión. Yo le pido la dimensión. Usted no
puede contestar, y hago otra pregunta.
El Gobierno ha lanzado la acusación de amiguismo, fundamentalmente,
aludiendo a la prescripción de algunos expedientes; por otro lado, a
usted, como responsable en algunos momentos de determinadas unidades, le
han prescrito expedientes. ¿Usted se siente aludido por la acusación de
amiguismo o no?
El señor MARTINEZ-PUJALTE LOPEZ: Señor Presidente, una cuestión de orden.
El señor Saura ha dicho que en el PP hemos lanzado la acusación de
amiguismo. (La señora Fernández de la Vega Sanz: El Presidente del
Gobierno.) Me gustaría que dijera exactamente en qué términos se refiere
el amiguismo. El PP, por boca de este portavoz, ha dicho que amiguismo
era negligencia más discriminación. (La señora Fernández de la Vega Sanz:
El Presidente del Gobierno, no.) Lo digo para que el señor Saura tenga
claro lo que hemos dicho el Grupo del PP.
El señor PRESIDENTE: Señor Saura, ¿tiene algo que decir?
El señor SAURA LAPORTA: Todo el mundo lo ha leído.
La señora FERNANDEZ DE LA VEGA SANZ: Lo hemos visto por televisión, señor
Presidente.
El señor PRESIDENTE: Puede contestar.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Por un lado, yo puse en marcha, en la Unidad
de fraude fiscal, un sistema de trabajo en equipo, desde un principio,
donde, en las decisiones que se tomaban, participaban los inspectores
coordinadores y yo mismo. Por otro lado, el trabajo estaba organizado de
manera que, como todo tenía que ver con algún órgano de origen de alguna
delegación especial, de alguna comunidad, las cosas se trataban en común
y se decidían en común, y formábamos un equipo bastante correoso y pétreo
en cuanto a cualquier tipo de influencia externa --y no estoy intentando
calificar ni prejuzgar nada; simplemente, eso--, viniera de donde
viniese. Desde luego, era bastante difícil que allí, en la Unidad del
fraude, hubiera, se materializara, cualquier intento de presión o de
cualquier otro tipo de cosa que no fuera sacar adelante los expedientes.
Eso se puso de manifiesto a través de actuaciones, tanto en el ámbito
administrativo como de las que tenían trascendencia penal; seguramente
por eso, por lo delicado de las cosas que tratábamos allí, teníamos
especial cuidado en todo eso. De modo que difícilmente podía darse allí
ninguna clase de presión o de influencia de cualquier tipo.
El señor SAURA LAPORTA: Creo que me he expresado mal. Yo no me refería
tanto a si ustedes habían tenido presiones --que me imagino que no--,
sino que, ante la afirmación, por miembros del Gobierno del Partido
Popular, de que la prescripción se había producido por amiguismo, y en la
medida en que a usted también le prescribieron expedientes, quería saber
si usted se ha sentido aludido de que ha hecho amiguismo.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Es que yo considero que a mí no me
prescribieron expedientes. Punto uno. Punto dos. Yo no recibí ningún tipo
de instrucciones acerca de este tema del artículo 31.4. Lo único que
teníamos eran percepciones personales profesionales del tema, pero no se
recibió ninguna instrucción ni ninguna llamada de atención, y yo estaba
actuando como funcionario jefe, como tantos otros jefes de oficinas
técnicas o jefes de inspección, que no recibieron ninguna instrucción
sobre la aceleración de los procedimientos. De modo que, en ese sentido,
poca cosa hay que hablar acerca de los funcionarios que en aquel momento
estaban, o estábamos, al frente de alguna de estas oficinas.
No cabe hablar de valoraciones de conductas. Desde luego, sí que tiene
relación con lo que le he comentado antes de inadmisión de cualquier tipo
de presiones, de dificultad para que se produjera cualquier tipo de
presión porque, si se retrasaban conscientemente los expedientes, sería
por algo, y si a algún expediente se le sometía a un tratamiento que no
fuera el normal dentro de los plazos que se estuvieran dando, sería por
algo. Digo que no ha habido presiones porque no ha lugar a ellas en ese
sentido. De modo que yo no me siento en absoluto aludido, en mi actuación
en los dos años en que fui inspector jefe, respecto a ningún tema de los
que usted ha citado.
Los expedientes salieron con arreglo a los términos generales de las
instrucciones que se tenían, a la marcha del trabajo y al tipo de medios
que había en el área de servicios especiales de auditoría, y por tanto en
la Unidad de vigilancia y represión del fraude fiscal.
¿Sabe usted lo que teníamos en aquella época? Teníamos un ordenador, que
estaba en una salita, apartado allí en el fondo, en donde las auxiliares
tenían que ir a practicar. Así se hacían las cosas. Había dificultades
hasta de armarios. Vinieron tres nuevos inspectores coordinadores de
nivel-28 y no tenían armarios. Yo me desgañitaba pidiendo armarios,
aunque fueran de estos metálicos para que pudieran guardar los
expedientes y establecer un cierto orden de las cosas.
Allí había una serie de carencias que imposibilitaban un orden racional
en el despacho de las cosas. En los dos años en que fui jefe me preocupé
de ponerlo de manifiesto y de luchar para que aquello se hiciera. Lo
conseguí hacia el final, y vinieron auxiliares, medios informáticos,
etcétera. El tesón nunca está de más y siempre se consigue algo. Pero las
condiciones en que trabajaba el funcionario que se hacía cargo de los
expedientes para dictar los actos, para elaborar los actos
administrativos, lo que tenía era un bolígrafo,
el papel y una secretaria que después lo pasaba a máquina, y, después, en
un ordenador antediluviano. Estaban las cosas en un punto que propuse que
si no podíamos tener ordenadores para poder meter un VP51, que es lo que
entonces se llevaba en condiciones, se comprarían de segunda mano, ya que
los de desecho iban a estar en unas condiciones mejores. Eso no se podía
hacer porque en la Administración hay que llevar las cosas de una manera
más reglada.
En fin, esto no es más que una anécdota para que vea las condiciones en
las que se desarrollaban los trabajos.
El señor SAURA LAPORTA: Ha dicho ahora que a usted no le han prescrito
expedientes y yo creo que esto no se ajusta a la realidad. En uno de los
anexos que nos dieron ayer, en el III, hay 21 expedientes que usted
firmó. Usted puede decir si los debió firmar, si la situación era
irregular, pero el responsable en ese período fue usted. Es decir, usted,
don Jesús Bermejo, firmó actas de liquidación que estaban prescritas y
usted era el responsable de la firma. ¿Cómo puede decir que no le
prescribieron? Porque usted es el señor Bermejo. Que no prescribieron, lo
digo siempre desde la teoría y la concepción del Gobierno. En este anexo
III hay 21 expedientes que usted firmó.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Me parece que he explicado que yo me
responsabilizo de lo que se incoa, se inicia el acta bajo mi
responsabilidad y se termina el acta bajo mi responsabilidad.
La mayoría de las actas que figuran en ese listado de veintitantos
expedientes, cuando a mí me hacen esta habilitación, ¿sabe con cuánto
tiempo vienen? Con esto no me quiero defender, porque creo que no tengo
por qué, repito que no era mi responsabilidad. Hablo de memoria, me
parece que lo tengo por aquí, pero no merece la pena particularizar
tanto. Hay algunas que vienen, cuando me hacen la habilitación y estaba
de vacaciones, con 237 días de retraso; otras muchas vienen en bloque con
175 días de retraso, es decir, que llegan prescritas o prácticamente
prescritas en el término de seis meses.
Pero yo insisto en algo que tiene mucha importancia. Cuando se me concede
la habilitación, lo único que puedo hacer es dar salida a los asuntos de
trámite y a los asuntos urgentes. Cuando el funcionario encargado de dar
salida a estos asuntos me los pasaba a la firma yo los leía, si estaban
bien los firmaba y seguían su curso.
Lo que no podía hacer era decir: vamos a ver qué es lo que está pasando y
plantearme, primero, lo que no se hacía en otras oficinas donde sí que
había un jefe nombrado. Entre otras cosas porque yo no era jefe nombrado
por nadie. Solamente tenía una habilitación para firmar. Yo fui víctima
de esa situación. Ahora encima no se me pida la responsabilidad de algo
de lo que era víctima.
Cuando se me habilita para la firma, yo estoy diciendo cada veinte días
al director o al subdirector, ¿seguro que esto es así como se debe hacer?
Es que esa habilitación se está prolongando no por ocho o diez días, sino
por meses y por años. Ahora se pretende aquí hacerme partícipe de una
responsabilidad, que la tendría quien organizó las cosas así. La
responsabilidad de las cosas las tiene quien las organiza y quien
organiza la oficina de una determinada manera, quien tiene la
responsabilidad de poner allí en unas condiciones de precariedad a una
persona determinada. Ese tipo de cosas son las que yo creo que debo
explicar y por eso las estoy diciendo aquí. Las valoraciones, sáquenlas
ustedes.
El señor SAURA LAPORTA: Haré otra pregunta. Encuentro incomprensible que
el Director de la Agencia Tributaria diga que ha estado firmando actas de
liquidación, que a todos los efectos son válidas jurídicamente en
cualquier instancia, y que no es responsable de eso, añadiendo que ha
sido víctima de ello. Igual lo fue, pero no creo que después de estar un
año y medio en esa situación se pueda presentar como víctima, sobre todo
si además, en contradicción con lo que otros comparecientes decían, usted
sí que percibía el riesgo. Distinto es que usted dijera que no percibía
el riesgo. Pero usted nos ha dicho que desde 1991 percibía el riesgo,
estando en una situación irregular. Usted está un año y medio firmando
actas de liquidación, de las que jurídicamente era el responsable máximo.
Por lo tanto, no me convence su explicación, pero tampoco le pido que
vuelva a ampliar esa información. Se lo he vuelto a preguntar porque nos
ha dicho que a usted no le han prescrito actas. En nuestra opinión, a
usted en este período ya le han prescrito 21.
Voy a hacer las dos últimas preguntas, que me parecen importantes. En el
último listado de la ONI de Madrid la directora de Inspección nos dijo
que habían actas de fraude fiscal prescritas. Como no están desagregados,
a pesar de nuestra petición de marzo, no podemos saber cuáles son. Del
listado de la ONI de Madrid, a pesar de estos tres meses transcurridos y
de esa extraordinaria transparencia que demuestra hoy, es imposible saber
cuáles proceden de la Unidad de fraude. Eso no se nos ha dado.
De todas maneras, yo quería hacerle una pregunta. La señora Fernández de
la Vega ya ha dicho que hay una serie de expedientes, en concreto, cien,
que llevan el número del 3.000 al 3.099, que prácticamente, si no todos,
muchos de ellos tienen unos conceptos tributarios de IRPF y de patrimonio
que no pueden corresponder a la ONI, porque la ONI trabaja sobre
sociedades. Mi pregunta sería, esos cien expedientes que no son de la ONI
por los conceptos tributarios que dice, ¿de dónde proceden?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Primero, no me parece lo de la ONI. En la ONI
se pueden levantar actas a personas físicas, relacionadas con los grupos
empresariales. De hecho, muchas veces se las adscriben a personas
físicas. Eso para empezar. Segundo, hay muchas actas del IRPF que tienen
que ver con retenciones, bien de capital, etc. No sé si se ha desagregado
y se ha dicho IRPF retenciones en todos los
casos, sí, o en todos los casos, no. Tercero, son del área de servicios
especiales de auditoría. Pues serán de ese área de servicios y ahí están.
Ocurre una cosa, y es que la información en ningún momento se ha dado
desagregada por equipos de inspección. La Unidad del fraude era un equipo
de inspección. En la ONI --ahora seguramente hay más-- entonces había 15
ó 17 --me parece que 17-- equipos de inspección. No se ha pedido, ni nos
ha parecido en absoluto adecuado dar el número o nombre del equipo de
inspección de donde habían surgido, porque casi es tanto como identificar
al contribuyente. Me parece excesivo que se identifiquen los equipos de
inspección que han hecho la inspección porque es tanto como identificar
al inspector. Todo lo que provenga del área de servicios especiales y
auditoría es identificable y se aporta a esta Comisión. Hasta ahora se ha
aportado en tanto en cuanto tenía que ver con el tema de la Unidad del
fraude fiscal, que parece que es lo que tenía un particular interés en
general. Esto se desglosará y se enviará.
El señor SAURA LAPORTA: Usted dice y se queda tan tranquilo, y hasta
sonriente --y me alegro para rebajar la tensión--, que no se ha
desagregado. Pero es que --se lo he leído antes-- hace tres meses que se
lo hemos pedido desagregado. La pregunta es por qué no lo han
desagregado.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Del área de servicios especiales y auditoría,
que era el órgano, me parece que no se ha pedido. Se pidió de la Unidad
de vigilancia y represión del fraude fiscal, y de tal Unidad como órgano
se ha dado. Me parece que aquí ha habido una pequeña confusión, que yo
estoy dispuesto a aclarar respecto a lo que significaba la Unidad de
vigilancia y represión del fraude fiscal.
El señor SAURA LAPORTA: Yo tengo claro esto. Nosotros pedimos la de la
Unidad de vigilancia y represión del fraude fiscal, la de fiscalidad
internacional y la de servicios especiales. Por tanto, lo que estoy
diciendo es que en el listado definitivo aparecen, entre otros, cien
nuevos expedientes que no proceden de la ONI. Usted dice que lo serán y
se pueden identificar, pero el problema es que hoy deberíamos saber esto.
Seguro que se pueden identificar, por eso lo pedimos, pero usted no los
ha identificado hasta ahora. Que se pueden identificar ya lo sé, por eso
lo pedimos. De lo que nos quejamos es de que, pudiéndose identificar
fácilmente, hoy aún usted no los haya identificado. Por tanto, en ese
sentido expreso una queja. Si hemos pedido estos expedientes desagregados
y ustedes hasta hoy no los han remitido, ¿por qué no los han remitido?
¿También usted ha estimado que no era importante esta información?
En todo caso, lo que le estoy diciendo es que los Diputados de la
Comisión --le he puesto ejemplos, cien expedientes de la serie 3.000-- no
podemos saber de dónde proceden. Se lo pregunto y usted me contesta
diciendo: es posible saberlo. Lo serán o no lo serán, pero nos iremos de
aquí sin saberlo.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Es posible saber de qué equipos de inspección
proviene cada una de las actas.
El señor SAURA LAPORTA: Ya lo sé.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Pero lo que aquí se está diciendo es si
venían de la Unidad del fraude fiscal, que era un equipo de inspección.
Perdone, pero me gustaría constatar que se han pedido las actas que
provienen del área de servicios especiales y auditoría. Hemos intentado
ser precisos en las contestaciones a los que se ha pedido. Si ahora, y no
antes, se piden las actas que provienen del área de servicios especiales
y auditoría, se mandan. Yo me imagino que, al hilo de ir estudiando la
información --y no me resulta extraño--, surgen nuevas cosas y se van
pidiendo. La prueba de ello es que a lo largo de todas estas
comparecencias se han ido pidiendo cosas. Si ahora se piden las actas que
surgieron del área de servicios especiales y auditoría, se identificarán
allí y se mandarán, y además con mucho gusto. Yo soy consciente de que
hay dificultad para sistematizar toda la información que tiene ahora la
Agencia Tributaria, que, como decía al principio, estaba preparada para
otras cosas, pero evidentemente se atiende a todos los requerimientos y
las actas que provengan del órgano área de servicios especiales y
auditoría se sacarán, igual que se han sacado las de la Unidad de fraude
fiscal, con todas las particularizaciones que haga falta hacer.
El señor SAURA LAPORTA: En todo caso, como he dicho esta mañana, como
esta información la tendremos, según usted, ya será motivo de otra
comparecencia.
La última pregunta, que me parece importante, es que ayer ustedes nos
remitieron una fotocopia del libro registro de la Unidad de fraude
fiscal. A pesar de que fue muy tarde, como mínimo he podido localizar dos
expedientes en la Unidad en este libro de registro que aparecen como
prescritos en la relación de la ONI. Para concretar, por ejemplo, me
refiero a los expedientes 3.031 y 3.033, por valor de 63 millones y 74
millones en la deuda propuesta inicialmente, que están en esta fotocopia
el libro de registro del año 1995 y que aparecen en este listado. En
cambio, no aparecen en el listado del fraude fiscal, porque ustedes nos
han remitido ese listado y no hay ninguno prescrito. Podríamos discutir
si hay bastantes que hayan sobrepasado en un mes, pero para no caer en
minucias en esta Comisión me gustaría que nos aclarara lo siguiente.
Usted dice que no han prescrito en su período expedientes de fraude
fiscal y, simplemente, viendo la fotocopia del libro de registro que nos
remitieron ayer, diciéndonos que era del fraude fiscal, he podido
localizar en el listado de la ONI dos expedientes que están prescritos.
¿Qué explicación nos puede dar sobre este asunto?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): ¿Cuáles son los números?
El señor SAURA LAPORTA: Son los expedientes 3.031 y 3.033, IRPF, fecha de
notificación del inspector jefe el 6 de marzo de 1995 y fecha de
alegaciones el 20 de junio.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): ¿Que cuantía?
El señor SAURA LAPORTA: El primero por 63 millones de deuda propuesta y
28 de deuda liquidada, y el segundo 74 de deuda propuesta y 35 de deuda
liquidada. Lo que le quiero decir es que no hemos podido comprobarlo
todo. A las dos de la mañana los ojos se nos caían. En todo caso, le
pongo de manifiesto que el hecho de que no nos hayan dado la información,
que ahora dice que nos pueden dar, y el hecho de que la que nos han
mandado ha llegado tan tarde, hace imposible examinar esta documentación.
No obstante, yo le pregunto cómo puede explicar que usted diga que no ha
habido expedientes prescritos y que aquí aparezcan dos. Si es verdad que
éste es el libro de registro de fraude fiscal y no ha prescrito ninguno,
no deberían estar aquí, ¿o hay algún error?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Evidentemente, yo no he hecho estos listados
y no me los conozco de memoria uno a uno. Creo que debe haber alguna
razón que lo mejor no se desprende de esa relación, sino del propio
expediente, alguna vicisitud que haya ocurrido y que hace que se tenga
que computar en otro período, pero no lo sé. Desde luego yo tomo nota y,
si es posible, señor Presidente, aportaré de un modo diferenciado e
inmediato la nota clarificadora acerca de esto. Si es de la Unidad y
pertenece a la época que se ha solicitado también lo diremos, y si hay
alguna razón por la que no ha figurado ahí por supuesto la expondremos.
Me extraña, porque esto se vio con bastante detalle; me extraña no en
cuanto a duda de lo que dice S. S., sino en cuanto a duda técnica. Esta
misma tarde voy a decir que se aclare esto y que podamos dar cumplida
cuenta.
El señor PRESIDENTE: Tomamos nota del ofrecimiento y le agradeceríamos
que, al margen de estos dos expedientes que se han localizado, si hay
otros más, que es posible que la Agencia tenga más facilidad de
localizarlos que los comisionados, nos haga llegar también la explicación
de esa situación.
Vamos a continuar la sesión. Señor Martínez-Pujalte, ¿nos va a dejar
marchar a las cuatro de la tarde? Era por establecer un límite de la
comparecencia, que yo creo que es importante para poder hacernos una
idea.
El señor MARTINEZ-PUJALTE LOPEZ: A mi grupo no le importa, como pasó con
el señor López Ibáñez, interrumpir ahora y seguir esta tarde, pero
entiendo que no van a ser diez minutos.
El señor PRESIDENTE: Como de lo desprendido hasta ahora es posible que el
señor Bermejo tenga que volver a esta comisión, esta Presidencia, salvo
opinión en contrario de los miembros de la Comisión, es partidaria de
continuar la sesión hasta una hora prudencial, que pueden ser las tres y
media o las cuatro de la tarde, como máximo.
Tiene la palabra el señor Martínez-Pujalte.
El señor MARTINEZ-PUJALTE LOPEZ: Muchas gracias, señor Bermejo, por su
comparecencia.
Tanto la aportación de datos como las comparecencias cada día ponen más
de manifiesto que los hechos denunciados son verdad. Hoy nos hemos
dedicado durante dos horas a saber de dónde procedían las actas
prescritas, pero sabemos que existen unas actas, que esas actas están
prescritas y que son de grandes contribuyentes. Ya se va avanzando algo.
Desde luego, mi grupo está feliz después de cada comparecencia y también
en el intermedio de ésta, porque parece que ya todos los grupos reconocen
los hechos, lo cual es un avance. Ahora ya vamos a identificar de qué
unidad provienen los hechos.
El resto de los grupos hacían algunas valoraciones al inicio y, señor
Presidente, permitirá que yo no sea menos, porque me parece que la
preocupación por el futuro de la Agencia, que es una afirmación que ha
hecho el señor Saura, es absolutamente compartida por mi grupo. Estamos
preocupados por el futuro de la Agencia, en la que se encuentra la base
de recaudación del Estado; eso, evidentemente, nos preocupa. También nos
preocupa que se cobren las deudas tributarias y, sobre todo, las de
grandes contribuyentes. Por eso mi grupo va a procurar, en este turno y
en esta comparecencia, centrarse en los hechos que han llevado a la
creación de la Comisión: que hay unos expedientes de grandes
contribuyentes, por importe de 223.000 millones, que se han pasado más de
seis meses sin liquidar, lo que ha supuesto un perjuicio para la Hacienda
pública.
Desde luego, no entiendo que el futuro de la Agencia se ponga en
entredicho por la transparencia; la credibilidad está en la
transparencia, y si lo que decía el señor Saura
--lamento que no esté-- en relación con esa batalla era referido a
una batalla entre opacidad y transparencia, tengo que decir que mi grupo
siempre va a estar en el lado de los que buscan la transparencia. La
transparencia da credibilidad; la transparencia hará que la Agencia
funcione mucho mejor. Lo que no hace que la Agencia funcione mejor es la
ocultación y el engaño al actual Gobierno, que se puso de manifiesto en
el traspaso de poderes. Por eso, señor Bermejo, en primer lugar, aparte
de agradecerle que hoy esté aquí, voy a referirme al traspaso de poderes.
Señor Bermejo, ¿qué información le dieron en torno al perjuicio que
podría tener la Hacienda pública con los retrasos injustificados o con la
consolidación de la doctrina del Tribunal Supremo? ¿Qué información le
dieron?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA
(Bermejo Ramos): Prácticamente ninguna información, en el sentido de que
en las conversaciones que se mantuvieron este tema no salió a la palestra
y no se trató. La única referencia que había era un documento que me
trasladó la anterior directora sobre la situación de la Agencia
Tributaria en sus distintos departamentos. En el último punto, en uno de
los apartados referido a la situación del departamento de Inspección
Financiera y Tributaria, se decía que la sentencia del Tribunal Supremo
sobre este tema, de confirmarse --en realidad ya estaba confirmada por
los pronunciamientos anteriores de la Audiencia Nacional y de otras
instancias--, podría dar lugar a una situación peligrosa. Lo que ocurre
es que, a continuación, en ese mismo párrafo, se decía que la situación
estaba ya controlada en todos sus ámbitos, salvo algún caso en Madrid. De
modo que esas anotaciones hechas en este documento de trasvase de poderes
fueron una especie de señal de algo que había ocurrido con un potencial
riesgo y que, sin embargo, estaba ya resuelto. Eso es todo, lo que ocurre
es que también había un documento que al parecer, había elaborado el
propio departamento de inspección. Este documento de la dirección de la
Agencia se nutría de los informes que había elaborado cada uno de los
departamentos correspondientes. En uno de ellos, el proporcionado por el
departamento de Inspección, la verdad es que se decían las cosas de otro
modo. Sin embargo, ese otro modo de decirlas no estaba incorporado al
documento que constituyó el traspaso de poderes. En ese otro documento
del departamento de Inspección, lo que se decía no es que estuviera todo
resuelto a excepción de algo de Madrid, sino que estaba resuelto casi
todo lo de la ONI y el resto de delegaciones. Además, había algún otro
matiz que ahora no recuerdo y, al ver ambos documentos, hay lugar a una
muy distinta percepción de las cosas. Eso es lo que puedo decir que se
habló sobre este tema.
El señor MARTINEZ-PUJALTE LOPEZ: Señor Bermejo, usted conocerá que, en
los últimos días, se ha trasladado a los medios de comunicación un debate
que hemos tenido en el Parlamento, durante el cual el Vicepresidente
Segundo y Ministro de Economía dijo que, en el traspaso de poderes, la
frase que se refería a este problema era una que decía: Estamos ante la
primera sentencia del Tribunal Supremo y, por tanto, sin jurisprudencia
sobre el tema, no obstante, la insistencia en este criterio por parte de
los diferentes tribunales superiores de justicia hace presumibles
pronunciamientos del Tribunal Supremo en el mismo sentido. Desde hace
tiempo, y como consecuencia de dichos pronunciamientos, la Agencia ha
venido adoptando las medidas necesarias, con lo que se ha conseguido que
la totalidad de los órganos liquiden dentro del plazo reglamentario, con
la única excepción de la Delegación de Madrid.
¿Esa es la frase que usted recuerda que le dieron en el traspaso de
poderes como única referencia a este tema?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Sí; efectivamente, ésa es la frase. Además,
he buscado en los documentos y la tengo delante. La verdad es que la
frase: desde hace tiempo y como consecuencia de dichos pronunciamientos
la Agencia ha venido adoptando las medidas necesarias, con lo que se ha
conseguido que la totalidad de los órganos liquiden dentro del plazo
reglamentario, es precisamente la que no aparece en el documento que
decía antes --y con sus palabras me la ha hecho ver-- del departamento de
Inspección. Esta frase que acabo de remarcar aquí es la que no estaba
incluida en el documento que, con el mismo título y con el mismo apartado
5: Asuntos pendientes, había elaborado el departamento de Inspección. Eso
no se dice en el documento del departamento de Inspección y es lo que
digo que proporciona una visión, una percepción distinta de las cosas,
porque lo que se dice en el documento es: en este momento, la casi
totalidad de los órganos de inspección, delegaciones y ONI, han liquidado
en plazo. Esta frase es bastante diferente. Pero, además, en cuanto a los
asuntos pendientes que transmite el departamento de Inspección en su
documento, respecto a este asunto de la sentencia del Tribunal Supremo de
28 de febrero de 1996, lo que deja escrito dicho departamento es lo
siguiente: Debemos dejar constancia de aquellos asuntos que precisan de
especial atención. Lo cual ya hubiera sido una llamada de alerta,
efectivamente, más precisa. Sin embargo, eso se suprime en el documento
de traspaso de poderes y no se dice nada de que esto precise especial
atención. Se dice simplemente que hay que dejar constancia expresa de la
sentencia del Tribunal Supremo, que establece que la suspensión no
justifica que por causas ajenas... no interrumpe el plazo de
prescripción. Además, dice: estamos ante la primera sentencia del
Tribunal Supremo y, por tanto, sin jurisprudencia sobre el tema. Por
contra, el departamento de Inspección en su escrito, al que hemos tenido
acceso posteriormente, dice que es un asunto que precisa especial
atención. Son las diferencias que después han llamado la atención. Esto
es todo lo que tiene que ver, y que yo pueda decir, con respecto al
traspaso de poderes.
Este documento del departamento de Inspección, que se traslada a la
Dirección de la Agencia a través de un documento de fecha 10 de abril de
1996, tiene una entrada oficial con el número 499/96, y está incluso en
el registro de la base de datos de entrada del gabinete. Ese es uno de
los documentos que queda constatado que sirvió de base para elaborar este
otro documento que constituyó el traspaso de poderes y donde se dijeron
cosas diferentes de las que decía el propio departamento que
inmediatamente llevaba estos asuntos.
El señor MARTINEZ-PUJALTE LOPEZ: ¿Usted entiende que en la valoración que
hizo el departamento de Inspección sobre la situación de los riesgos y
del perjuicio que podía tener la Hacienda pública, con la prescripción de
unos expedientes y la nota que sale de la Dirección, hay una modificación
que al nuevo equipo de la Agencia le hace percibir la realidad de un modo
distinto?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Sí. Justamente eso. Eso es lo que
estaba comentando, porque la percepción que se tiene, leyendo una cosa u
otra, es distinta. El contexto en que está escrito el documento de la
dirección de Inspección es distinto del enfoque que se le da en el
documento de traspaso de poderes.
Por otro lado, ya había en aquellas fechas un informe de la Delegación de
Madrid, que era un trabajo específico, ad hoc, que trataba el tema de los
expedientes que había en Madrid y la cuantía de los posiblemente
afectados por la prescripción. De eso tampoco se dice nada en el
documento de traspaso de poderes.
El señor MARTINEZ-PUJALTE LOPEZ: ¿Cuándo tuvo usted conocimiento de ese
documento de la Delegación de Madrid que hablaba de una evaluación de los
posibles perjuicios?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Ese documento lo tuve que pedir
posteriormente, cuando surgieron ya esos temas; me interesé, como es mi
obligación, en cada una de las delegaciones y en cada uno de los ámbitos
inspectores y oficinas técnicas; a través del departamento de Inspección
pedí la documentación que hubiera, y entonces surgió este documento que,
además, y esto lo digo de memoria, me parece que se me dijo que se había
enviado a los servicios centrales de la Agencia para que lo tuvieran en
cuenta.
El señor MARTINEZ-PUJALTE LOPEZ: El señor López Ibáñez, que creo que fue
el último Director General de Inspección, dijo en su comparecencia aquí
que él tenía una nota interna, que se la hicieron, aproximando la
incidencia que pudiera tener este problema y qué empresas estaban. ¿Usted
tuvo conocimiento en algún momento de esta nota? ¿Se la hicieron llegar
escrita o verbalmente?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): En absoluto. De eso tuve total
desconocimiento hasta que el otro día en la comparecencia se puso de
manifiesto. Yo no sabía nada de esto. En la situación anterior, quizá por
proximidad a la Oficina Nacional, si eso se hizo, no se transmitió y
desde luego no se me transmitió tampoco como Director de la Agencia
Tributaria.
El señor MARTINEZ-PUJALTE LOPEZ: ¿En ningún momento le hablaron de cuánto
dinero --estamos hablando de 223.000 millones de pesetas, no de poca
cantidad-- podía estar perjudicado y no ser ingresado en las arcas
públicas por este problema?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Ojalá lo hubieran dado. Si se hubiera
adelantado esta información, que parece que estaba muy avanzada y, además
realizada en el momento en que era más fácil, es decir el momento más
cercano a la sucesión de los hechos, nos hubiera allanado bastante el
camino que nosotros hemos tenido que seguir para reconstruir el conjunto
de datos, tanto en cuanto a volumen de cuantía presuntamente prescrita,
como en cuanto al número de expedientes. Ese hubiera sido un documento
muy valioso para poder, entre otras cosas, documentar a esta Comisión
seguramente con mayor rapidez.
El señor MARTINEZ-PUJALTE LOPEZ: En la nota de traspaso de poderes el
anterior equipo pone de manifiesto de manera clara que tenían ya
conciencia expresa de que el dinero se iba a perder porque dice: ...hace
presumible pronunciamiento del Tribunal Supremo en el mismo sentido.
Yo entiendo, no sé si usted percibiría lo mismo, que el anterior equipo
de Gobierno tenía una conciencia clarísima de que ese dinero se iba a
perder. Usted, cuando leyó la nota, ¿tuvo esa misma percepción de que ese
dinero se iba a perder, aunque no sabemos ni qué cantidad, ni de cuántos
contribuyentes era, porque a usted no le habían informado?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Ya le digo que a lo que tuvimos acceso fue al
documento del traspaso de poderes y no, en primera instancia, a este que
ha aparecido después de la dirección de Inspección.
Yo me atrevería a decir una cosa, sin pretender entrar en valoraciones.
Quien escribe esto, a la vista de las cosas, tendrá conciencia de la
importancia y de la trascendencia de esto. Otra cosa es lo que se
transmite con esta escritura monda y lironda y sin nada más. Desde luego
es una señal de alerta, eso no cabe duda. Pero la idea de la verdadera
trascendencia de lo que luego se ha visto que es al hacer las
investigaciones la tendrían, creo yo, las personas que elaboraron estos
documentos.
El señor MARTINEZ-PUJALTE LOPEZ: Dijo el señor López Ibáñez aquí que la
nota se la hacen llegar de la Oficina Nacional de Inspección, y se
entiende que allí habría un jefe, que estaría en contacto directo con el
señor López Ibáñez, que podría evaluar esos riesgos.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): La Oficina Nacional de Inspección ahora
depende directamente, y en esos años también --antiguamente no--, de la
dirección de Inspección. Por tanto, el jefe de la ONI despacha
continuamente con el director del departamento y le transmite todo este
tipo de cosas. Todos esos datos que se hubieran sucedido, sea como
documento formal, sea como documentos de trabajo, se transmitirían,
pienso, a través de la jefatura de la ONI.
El señor MARTINEZ-PUJALTE LOPEZ: Se cierra este capítulo del traspaso de
poderes. Ya sabemos que hay una nota que se ha perdido por el camino. Ha
habido un
compareciente que ha dicho que esa nota existe y que se la habían hecho
llegar, pero a usted no le llegó nunca, con lo cual entendemos que esa
nota se debió de quedar por el camino. No sabemos quién la tenía, pero
era una nota que tenía evaluación de cantidades y nombres. Seguiremos en
otras intervenciones parlamentarias procurando enterarnos dónde está esa
nota, ya que es un dato clarísimo para esta Comisión de Investigación,
porque si estaban evaluados los riesgos y había nombres es que había una
lista y una evaluación que no se nos hicieron llegar.
Vamos a entrar en los hechos, porque aquí esta mañana se ha hablado mucho
de dónde procedían los hechos. Aquí hemos mencionado que alguna parte de
esos hechos, que son los expedientes prescritos por el transcurso de más
de seis meses, provenían de la Unidad del fraude, pero hay unos hechos
incuestionables. Lo primero que me interesa saber, señor Bermejo, es si
existen los expedientes, porque la señora Fernández de la Vega esta
mañana, en alguna de las valoraciones que hacía cuando hacía preguntas,
todavía se planteaba si existen o no los expedientes. El señor Leguina
ayer en una radio por fin reconoció que los expedientes existen. Señor
Bermejo, ¿existen los expedientes? ¿Existen los expedientes que sustentan
la información que se ha suministrado a esta Cámara? Nosotros hemos visto
127 de más de 1.000 millones de pesetas. ¿Existen esos expedientes?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Esta pregunta sí que me sorprende.
Naturalmente, los expedientes se han visto aquí, los han estado manejando
los funcionarios encargados de recopilar este trabajo, se ha constatado
su existencia, primero, a través de los registros, pero, después, se ha
constatado su existencia, su conformación, la documentación que existe
sobre los mismos de una manera física, si me permiten la palabra,
material. De modo que, efectivamente, ahí están los expedientes. Yo creo
que eso es algo que ya ha quedado como indiscutible. Los expedientes
existen, los expedientes se vieron aquí, de los expedientes se ha dado
toda la información que ha sido posible dar, dentro de los límites que
impone el artículo 113 acerca de la reserva de los datos tributarios;
aquí se ha tenido oportunidad de valorar actas, diligencias, con las
cautelas de haber borrado los nombres, informes ampliatorios de los
inspectores actuarios; en definitiva, esos informes, esas actas, esas
diligencias, toda esa documentación, que es la que conforma los
expedientes, se ha contrastado incluso después en las actuaciones
complementarias que ha hecho la Inspección de los servicios en el
Tribunal Económico Administrativo, donde gran parte de estos expedientes,
la mayoría, está allí centrada. De modo que mayor constancia me parece
que es imposible. Ahí están, y por cualquier vía de investigación que se
siga nos lleva al expediente físico.
El señor MARTINEZ-PUJALTE LOPEZ: Muchas gracias, porque esto también es
un punto clarísimo: existen los expedientes.
Segundo hecho incuestionable: esos expedientes están perjudicados. El
anterior equipo de Gobierno, el Gobierno socialista, dice que lo más
probable es que no se puedan cobrar nunca; o dice que hace presumible el
pronunciamiento del Tribunal Supremo. Eso significa que son incobrables.
En el traspaso de poderes sabían que esos expedientes, que luego no
dijeron cuáles eran ni de qué cantidad, iban a ser incobrables.
Ya ha quedado claro que existen los expedientes. ¿Esos expedientes que
tenemos relacionados en la Comisión están perjudicados porque han pasado
más de seis meses? ¿Usted está en condiciones de afirmarlo hoy aquí,
porque tiene constancia de que la información que se ha enviado es la
fidedigna?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): La información que se ha enviado es la
fidedigna y precisa; yo creo que es muy precisa. Con esa información y
con esas mismas circunstancias, el Tribunal Supremo, la Audiencia
Nacional y repetidísimamente tribunales de otros ámbitos han declarado la
prescripción. Con ese mismo tipo de datos, con esas mismas
circunstancias, yo insisto, lo que no podemos hacer desde la Agencia
Tributaria, y creo que desde ningún otro ámbito, es cerrar los ojos y
decir que eso no está prescrito. Habrá que decir que está prescrito y
habrá que pensar que está prescrito si los tribunales en casos idénticos
han dicho lo que han dicho. Yo no sé si merece la pena volver a insistir
sobre las sentencias que se han ido produciendo. No creo que haga falta;
están ahí, en los documentos, numerosas sentencias de tribunales
superiores de justicia, más de quince o veinte, yo creo que ahora ya hay
más, porque se siguen sucediendo; veo que hay muchísimas más en la lista
que se me está pasando aquí; también hay numerosas sentencias de la
Audiencia Nacional, como todos ustedes saben, el pronunciamiento del
Tribunal Supremo y ahora ya el Tribunal Económico-Administrativo que se
está pronunciando de manera sucesiva una vez admitido ya el criterio del
Tribunal Supremo, de la Audiencia Nacional y de los tribunales superiores
de justicia de diversos ámbitos.
De modo que yo creo que esto, tanto en el ámbito conceptual como en el
ámbito de constatación de hechos, converge a una situación y a un camino
que no puede ser otro, ni considerar otra cosa (yo creo que sería una
equivocación flagrante), que a la prescripción de todos estos
expedientes.
El señor MARTINEZ-PUJALTE LOPEZ: Muchas gracias, porque ése es el segundo
dato claro para nosotros. Primero la existencia de los expedientes;
segundo dato, que esos expedientes están perjudicados.
Lo tercero que queríamos conocer habla del tercer capítulo de los hechos,
que son las alarmas ante las cuales no se toman las medidas pertinentes,
que es lo que nuestro grupo está hablando de negligencia. Hay unas
alarmas, no se toman los medios, hay un riesgo. Los anteriores
comparecientes a usted han dicho que nunca percibieron ese riesgo. Lo que
es claro es que ese riesgo se ha convertido
en una catástrofe; ese riesgo, que era un riesgo de no poder cobrar unos
expedientes, se ha convertido en que la Hacienda pública ha perdido
223.000 millones. Los anteriores comparecientes dijeron que no se podía
percibir.
Yo quiero preguntarle algunas cosas sobre la percepción del riesgo. El
año 1986 sale el reglamento, y esta mañana usted ha mencionado una
publicación de dos inspectores que hablan del procedimiento inspector;
dicen en esa publicación esos dos inspectores que el procedimiento
inspector va desde que se inicia hasta que se liquida, hasta que hay un
acto administrativo. En 1986, cuando se publica el reglamento ¿se comenta
que los seis meses podían hacer referencia a todo el proceso?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Esta es una interpretación que surgió desde
el momento en que está ahí el reglamento, seguramente no en los primeros
meses, no en los dos primeros años pero sí, como muy bien dice S. S., en
el año 1989. En 1989 es cuando los compañeros de la Inspección, por
cierto, muy cualificados y que se toman como punto de referencia para
estos aspectos procedimentales en muchas ocasiones, lo dejan publicado en
un libro y, además, de una manera bastante contundente. Como digo, ésa
quizá sería la primera señal de alerta desde el punto de vista
conceptual, doctrinal. También hay otra señal de alerta de un tribunal de
la propia Administración, el Tribunal Superior de Justicia de Valencia,
que antes que el Tribunal Superior de Justicia de Aragón ya había
resuelto diciendo que los seis meses operaban también para la segunda
fase. Esto por lo que tiene que ver con la propia Administración. A
partir de ahí, van surgiendo sentencias de distinto calibre y de
distintos ámbitos. Insisto, en el año 1991 aparece el informe de la
Dirección General de Tributos, ampliamente comentado ya, y que,
naturalmente, va en la misma línea de lo que habían dicho los inspectores
que habían publicado el libro sobre procedimiento ante la Inspección
Tributaria, de amplia difusión entre todos los alumnos de la escuela.
Por lo que se refiere a la propia Administración, hay que volver a
resaltar el informe de la Subdirección General de Ordenación Legal, al
que he hecho referencia, que está perfectamente definido e incorporado a
los archivos de la Dirección General de Inspección con un nombre muy
expresivo, como es la prescripción por inactividad de la Administración
por más de seis meses desde que se hace el acta hasta la fase de
liquidación. De modo que no cabe duda de que la intención del que hizo
ese informe era precisamente tratar ese tema y no otro.
También hay otro documento (hasta ahora estos otros que he citado han
sido aportados a la Comisión) que no había aparecido hasta muy
recientemente, por eso no estaba aportado a la Comisión; ha aparecido en
estos últimos días, en las indagaciones que se ha mandado hacer para que
se vea todo lo que pueda haber concerniente a estos asuntos, ya que veía
que en la Comisión permanentemente se iban suscitando cuestiones nuevas.
Al hilo de eso, yo me he preocupado de que se recopilara cuanta mayor
información posible, y en ese ámbito tengo aquí otro documento que, si el
señor Presidente lo considera oportuno, se aporta, no sé si
inmediatamente, o lo enviamos oficializado, por decirlo así, a esta
Comisión. Es un informe de la Subdirección General de Organización y
Planificación, dependiente del servicio de asesoría jurídica de la
Agencia. Fíjense ustedes lo que se dice en él: De acuerdo con la
conversación telefónica mantenida --con otro subdirector--, adjunto me es
grato remitir a V. I. copia de la sentencia y los comentarios que al hilo
de esto se suscitan. Y dice inmediatamente lo siguiente: En la sentencia
se plantea el no nuevo problema --el no nuevo problema-- de
interpretación del artículo 31 del reglamento general de inspección de
los tributos. Continúa el informe explicando las cosas y, a mitad del
informe, se dice: Por el grave daño que para el interés general --de la
Administración tributaria-- tiene la doctrina sentada, debería producirse
una serie de actuaciones, toda vez que, en vía meramente de recurso ante
la jurisdicción correspondiente, parece que tiene pocos visos de
prosperar. Habría que --dice-- resolverse adoptando las medidas
organizativas precisas. Voy a ser más concreto. Dice: Nada más podrá
resolverse tan sólo adoptando medidas organizativas precisas.
¿Qué quiere decir esto? Que allí se estaba siendo consciente de que, por
la vía de recurso, poco se iba a conseguir, porque estaba siendo ya del
dominio público, y además suficientemente fundamentado, que el tema iba a
caminar tal como lo habían empezado a resolver los propios tribunales.
Por eso se hacía hincapié: tan sólo adoptando las medidas organizativas
precisas.
De modo que creo que tenemos un nuevo elemento que puede arrojar luz en
esta investigación que se está siguiendo, en el sentido de que, hasta
ahora, se había hablado de señales de alerta en cuanto al concepto, en
cuanto a la doctrina, en cuanto a la calificación jurídica que circulaban
dentro de la Administración tributaria. Este es un documento de la
Administración tributaria a efectos internos, pero al que parece que no
se hace mucho caso, a pesar de la llamada de atención tan precisa acerca
de que este tema tan sólo se resolvería adoptando las medidas
organizativas precisas en las oficinas técnicas, adecuación de personal,
adecuación de medios, etcétera; tan sólo se resolvería por esa vía. Aquí
está, creo que puede ser relevante y es grato aportarlo junto con la
sentencia.
El señor PRESIDENTE: Por supuesto, quedamos a la espera de que nos envíe
de forma oficial el documento.
El señor MARTINEZ-PUJALTE LOPEZ: Señor Bermejo, este capítulo de la
percepción del riesgo es muy importante para determinar la negligencia de
los responsables políticos de la Hacienda pública. No podemos olvidarnos
de que en esta Comisión de Investigación estamos viendo si, ante la
percepción del riesgo, habría que adoptar las medidas pertinentes, porque
allí es donde puede haber negligencia; había un riesgo posible y hay que
adoptar medidas para que ese riesgo no se convierta en catástrofe para la
Hacienda.
En el año 1991 aparece el famoso informe de la Dirección General de
Tributos. ¿Entiende que se puede hacer
un informe que sólo afecte a unos contribuyentes que van a ser
amnistiados fiscalmente y que eso no sirva para el resto de
contribuyentes, o que ese plazo de seis meses sólo sea aplicable a
aquellos contribuyentes que estén incursos en un proceso de
regularización fiscal y no al resto de contribuyentes que están en
cualquier otra fase de inspección?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): A mí me parece que cuando se pronuncia la
Dirección General de Tributos interpretando un artículo del reglamento
general de inspección, evidentemente tiene efectos generales, no puede
tener efectos para unos contribuyentes y para otros no. Igual que el
articulado en sí tiene efectos para todos los contribuyentes, no puede
ser que la interpretación sea de una manera para unos contribuyentes
determinados y para otros sea de otra manera. Creo que está plenamente
admitido que la interpretación que se dio al artículo 31.4 extiende sus
efectos a todos los contribuyentes. Eso es absolutamente claro y diáfano.
Otra cosa es que el motivo de origen por el que se hiciera esa
interpretación y se acometiera la elaboración de ese documento fuera
precisamente el tema de la llamada amnistía fiscal a través del proceso
de regularización. Ese sería el motivo de que la Dirección General de
Tributos estudie la cuestión, porque creo que fue un informe emitido a
instancias de la propia Dirección General de Inspección, y con ese motivo
y para ese motivo se elabora ese informe. Una vez valorado
concienzudamente y con todo rigor, si se dice lo que se dice,
evidentemente tiene que tener extensión para todos los contribuyentes a
los que alcance la aplicación del artículo 31.4.
El señor MARTINEZ-PUJALTE LOPEZ: ¿Usted cree que, a la lectura del
informe de la Dirección General de Tributos, todos los responsables de la
Hacienda debían haber percibido que las actas de inspección no podían
estar paralizadas más de seis meses desde el momento en que se instruían
hasta el momento en que se liquidaban? Eso es lo que yo entiendo.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Efectivamente, ése fue un motivo más, además
importantísimo, porque era el posicionamiento de la Dirección General de
Tributos.
El señor MARTINEZ-PUJALTE LOPEZ: Siguiendo con la percepción del riesgo,
anteriores comparecientes han minusvalorado que los contribuyentes
hicieran alegaciones en este sentido. Desde el otro lado de la
Administración tributaria, yo pienso que, cuando las alegaciones de los
contribuyentes se van generalizando en torno a decir que la prescripción
se producía por la paralización de más de seis meses y que las deudas
tributarias de las actas provenientes de la firma en disconformidad iban
a verse perjudicadas, habría que haber adoptado medidas, desde mi punto
de vista.
Como Director de la Agencia, yo le quiero preguntar si la generalización
de este motivo en las alegaciones de los contribuyentes no debería haber
supuesto un motivo de alarma.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Efectivamente, las alegaciones de los
contribuyentes, que en años pasados tenían que hacer referencia a la
prescripción en la primera fase, de comprobación e investigación, por
parte de la Inspección, a partir del año 1989, 1990 (de esos años) se
centran mucho, cada vez más insistentemente, en la segunda fase, de
liquidación subsiguiente a la de mera comprobación e investigación. Eso
era objeto no sólo de alegaciones puntuales en cada uno de los
expedientes, sino también de numerosos artículos de profesionales que se
mueven en el ámbito tributario. Por tanto, claro que eso suponía una
señal de alerta muy inmediata y que debía haber promovido la toma de
medidas. Creo que esto es reconocido con generalidad.
El señor MARTINEZ-PUJALTE LOPEZ: Ayer, la Directora General de la Agencia
anterior a usted dijo que se habían adoptado medidas, pero que las actas
de disconformidad iban en aumento progresivo. ¿Usted cree que el
conocimiento de los contribuyentes de que se podían ver perjudicadas esas
deudas tributarias pudo haber supuesto un aumento de la firma de actas en
disconformidad?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Los asesores fiscales --es su obligación--
conocen muy bien el funcionamiento de la Administración, porque en
general son muy buenos profesionales. Si desde el ámbito de la asesoría
profesional se conocía que los expedientes estaban en las oficinas
técnicas pendientes de liquidación durante largos períodos de tiempo,
miel sobre hojuelas, si me permiten la expresión, recurrimos, de momento
no pagamos, podemos argumentar lo que queramos, pero, además,
argumentaremos el tema relativo a los seis meses porque parece que es lo
que tiene más visos de triunfar. También es notorio y conocido que la
firma de disconformidad a partir de esos años fue creciendo de una manera
muy notable.
El señor MARTINEZ-PUJALTE LOPEZ: Esto para nosotros es muy importante
porque indica negligencia, ya que conociendo unos hechos no se ponen los
medios. Ahí hay una actitud negligente de los responsables políticos y no
de ningún funcionario.
Señor Bermejo, permítame que haga un paréntesis. Si esta Comisión quiere
algo es prestigiar a los funcionarios de la Hacienda pública que nos
parece que hacen un trabajo encomiable. Nosotros, a quienes estamos
investigando es a los responsables políticos. Digo esto, ya que usted es
el director de la Agencia, para que tenga conocimiento de ello. Creemos
que el tema de las alegaciones suponía también una señal de alarma
importante y nos ha parecido que anteriores comparecientes lo han
minusvalorado,
cuando nosotros nos hemos encontrado aquí con que un informe de la
Inspección de Servicios del Ministerio de Hacienda dice que el 75 por
ciento de las actas prescritas que están en el Tribunal
Económico-Administrativo alegan prescripción.
Señor Bermejo, en esta Comisión se ha hablado mucho de la nota del 14 de
abril de 1993, incluso se ha llegado a negar la existencia de ese
documento o informe. ¿Usted conoció el contenido de ese informe?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Ese informe trascendió. Ya he tenido
oportunidad de comentar anteriormente que se ha dicho que no ha quedado
constancia de que se enviara a todos y cada uno de los órganos de
inspección y liquidación actuantes. Esa sería una prueba más de que no
trascendía la información que se generaba con toda fluidez y en los
momentos oportunos. Lo que sí puedo decir es que ese informe lo conocí,
no porque yo lo recibiera --porque, insisto, yo entonces no era jefe de
ningún órgano--, sino porque lo comenté con el que era el inspector jefe
del área de servicios especiales y auditoría. Efectivamente tuvo su eco y
su trascendencia, se comentó entre diversos compañeros y se sabía que
estaba ahí, había circulado, y no podía ser de otra manera porque estaba
registrado, como se ha visto ahí, con toda expresividad, incluida, por
supuesto, la última parte acerca de las conclusiones. Más aún, la reseña
que se recoge en el registro de la subdirección general donde están
incluidos todos los informes, precisamente de lo que habla es de esa
última parte, porque se habla de lo de los seis meses en la fase de
liquidación, etcétera. De modo que el espíritu de quien confeccionó ese
informe iba dirigido a esta cuestión y así quedó reflejado. Ese informe
efectivamente trascendió y fue comentado.
El señor MARTINEZ-PUJALTE LOPEZ: La sentencia del Tribunal Superior de
Justicia de Aragón, ¿se la hicieron conocer o era conocida en el ámbito
de la organización?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Sí, trascendió. Todas aquellas sentencias que
eran trascendentes eran remitidas con una nota bien por el Servicio
Jurídico General de la Agencia o bien por la Subdirección General de
Ordenación Legal, particularmente del departamento de Inspección. Ahora
mismo no lo recuerdo de memoria, pero creo que esa sentencia, por parte
de la Dirección General de Inspección se transmitió con algún tipo de
informe de la Subdirección General de Ordenación Legal y, desde luego,
los servicios jurídicos también la transmitieron con las valoraciones
adecuadas.
El señor MARTINEZ-PUJALTE LOPEZ: Ni que decir tiene que la sentencia de
la Audiencia Nacional que daba la razón al contribuyente en la
prescripción por más de seis meses, creo que en noviembre de 1994,
también fue conocida.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Esa sentencia tuvo un gran eco porque era ya
la Audiencia Nacional la que se manifestaba sobre todo lo que se había
estado diciendo antes. Tenga en cuenta que para la Administración
tributaria hay dos niveles que le son particularmente relevantes a
efectos de consideración. Uno es los pronunciamientos del Tribunal
Económico-Administrativo Central, porque es el máximo órgano en cuanto a
la resolución en el ámbito administrativo, y otra es la Audiencia
Nacional, con independencia, naturalmente, del Tribunal Supremo. Por ello
los pronunciamientos de la Audiencia Nacional se consideran muy
importantes. No me extraña que el otro día uno de los directores de
inspección que han pasado por aquí dijera que para él era la Biblia.
Efectivamente, los pronunciamientos de la Audiencia Nacional tienen un
gran impacto y relevancia para la Administración tributaria, si la
cuestión es trascendente, como lo era en este caso y, por lo tanto, fue
del dominio público, transmitida y conocida por todos.
El señor MARTINEZ-PUJALTE LOPEZ: Para terminar con el capítulo de la
percepción del riesgo, entiendo que las alegaciones de contribuyentes
iban en aumento, había informes internos, sentencia del Tribunal Superior
de Justicia, informe de la Audiencia y anteriormente, como punto clave,
el informe de la Dirección General de Tributos del año 1991. Usted
entonces no era responsable político de nada, era un funcionario que
ejercía su trabajo y a lo mejor no le llegaban, pero mi pregunta, si la
quiere contestar, es la siguiente. ¿En algún momento usted entendió que
la organización tomara medidas, que a usted le llegaran como funcionario,
para que este problema no supusiera un perjuicio para la Hacienda
pública?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Rotundamente, no. Cuando yo estaba de
inspector y no era jefe de nada estaría justificado, porque no tenía por
qué recibir instrucciones en cuanto a la conducción de la gestión. Cuando
era jefe de la Unidad de vigilancia de represión del fraude fiscal, no me
llegó, en absoluto, ningún papel, ningún documento, ninguna instrucción,
absolutamente nada en este sentido. Todo lo que pudiera conocer sobre
este tema lo conocía a título meramente personal porque me interesara,
desde el punto de vista de mi propia formación profesional, por los
asuntos, pero, desde luego, no conocía absolutamente nada por vía
institucional. Esto es todo lo que puedo decir.
El señor MARTINEZ-PUJALTE LOPEZ: Vamos a terminar con el capítulo de los
hechos, que es lo que de verdad nos importa hoy en el seno de esta
Comisión, es decir, si hay 223.000 millones de grandes contribuyentes
prescritos, expedientes que han prescrito por el transcurso de más de
seis meses y que han producido un perjuicio a la
Hacienda pública. Hemos hablado de que existen los expedientes, hemos
dicho que esos expedientes han estado más de seis meses paralizados,
hemos dicho que había alarmas y no se pusieron los medios, pero ahora
quería preguntarle, señor Bermejo, si sobre esos expedientes de los que
han transcurrido más de seis meses, usted entiende --no me conteste si no
quiere-- que se pudo haber solucionado el problema si se hubieran puesto
los medios cuando sonaron las alarmas. Una segunda pregunta es si había
algunos expedientes que se liquidaban en tiempo y otros no. Porque
expedientes, transcurso del tiempo, negligencia, y unos que pagaban y
otros no, eso es lo que yo entiendo por discriminación. ¿Se pudo haber
solucionado si se hubieran puesto los medios? ¿Se pudieron haber dedicado
más efectivos de la Agencia a liquidar expedientes, con una decisión
política, de forma que no se hubieran paralizado y, por tanto,
perjudicado a otros? Además, ¿unos se liquidaban y otros no?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Yo no puedo entrar en valoraciones, y mucho
menos de intenciones, de conductas, etcétera. Esto lo he dicho desde un
principio, a pesar de que en algún momento se me ha dicho que yo he
tomado partido por algo. No sé por qué he tomado partido como no sea por
la realidad de las cosas y la descripción de los hechos.
Junto con la falta de instrucciones concretas y claras acerca de la
aceleración y, en general, de la tramitación de los expedientes en la
fase de liquidación en la oficina técnica en aquellos años hubo --y yo
desde el punto de vista gestor lo he echado de menos y lo estoy
acometiendo ahora-- una falta de definición clara de prioridades y de
precisión en los objetivos. Lo que puedo decir, desde luego, es que entre
las prioridades no figuraba la liquidación de los expedientes mientras
que sí se establecían otras. Existiendo estos pronunciamientos de los
tribunales y esta sensibilización por parte de las personas que
integraban la Administración tributaria, existiendo esta sensibilización,
en el nivel doctrinal, en los profesionales de todo este ámbito y
existiendo además un número creciente de expedientes en los que se
alegaba esta prescripción, a este asunto no se le dio prioridad en el
sistema. Esto es lo que puedo decir sobre este tema desde el punto de
vista del gestor que se fija en lo que ha podido conocer de lo que podía
ocurrir antes, para sacar lecciones acerca de lo que tiene que hacer
ahora. Pienso lo mismo en cuanto a la definición de los objetivos, porque
se tendía a sacar cuantas más actas mejor y de mayor cuantía, dejando a
un lado temas tan sustanciales como éste, con lo que se daría al traste,
precisamente, con toda la labor que se había hecho antes, por su falta de
cumplimentación adecuada.
Esta falta de definición clara de objetivos y de prioridades se pone de
manifiesto incluso en los mecanismos de control establecidos y en la
utilización de los medios informáticos, que, como ustedes saben, en la
Agencia son ciertamente importantes; se utilizan en unas cosas sí y en
otras no se utilizaron, por ejemplo, en el control de las actas en su
primera fase; se utilizaron también, con toda la sofisticación y todos
los adelantos técnicos, en la fase de recaudación, el famoso sistema
integral de recaudación, y sin embargo no se cubrió ese importante hueco
que va desde que se firma el acta hasta que se convierte en algo que
puede reclamar la Hacienda, que es cuando se firma el acto
administrativo. Ahí hay una laguna, y el análisis de las cosas ha puesto
de manifiesto que es extremadamente peligroso que no se haya cubierto con
los controles informáticos y de otro tipo. Esa laguna pone de manifiesto
la falta de definición de las prioridades adecuadas a los problemas que
se iban viendo por las señales de alerta, como era el tema de la
prescripción, advertido por los tribunales y por los propios órganos
internos.
El señor MARTINEZ-PUJALTE LOPEZ: Acabado el capítulo de los hechos, sólo
voy a hacer tres o cuatro preguntas y, además, muy breves.
Creo que los hechos son claros. Existen 600 expedientes de 223.000
millones con negligencia y con discriminación y se pudo haber solucionado
el problema con voluntad política. Ahora sólo voy a hacer tres o cuatro
preguntas muy sencillas para tener contraste de opiniones con otros
comparecientes.
Doña Magdalena Alvarez, antigua Directora General de Inspección, dijo:
aquí alguien miente, y acto seguido añadió: Teníamos controles
suficientes para ver si pasaban más de seis meses desde las alegaciones a
la liquidación, porque había programas informáticos. El señor Valencia en
la siguiente comparecencia nos dijo que eso no era verdad. ¿Usted nos
confirma que no había ningún control para estimar si pasaban más de seis
meses desde las alegaciones hasta el acto de liquidación?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Eso es precisamente lo que he puesto de
manifiesto cuando decía que se han ido desarrollando dos aplicaciones
informáticas. Una es la que se refiere al procedimiento inspector previo
a la confección del acta, donde se intentó una especie del control del
procedimiento con los siguientes hitos: citación al contribuyente,
extensión de algún tipo de diligencia sustantiva, suspensión de la
actuación en esa fase de investigación y comprobación, y esa aplicación
termina justamente con la redacción del acta. Y ahí existe un salto en el
vacío hasta que el acta es susceptible de cobro. Se meten muchísimas
variables en el sistema integrado de recaudación; ciertamente está muy
perfeccionado por todos los avatares que se producen en esa fase de
cobro. Efectivamente existe una laguna, que además no me extraña que se
dé, porque hay un plan de empleo que tiene fecha de noviembre de 1995,
firmado en diciembre de 1995. Es un plan de empleo operativo en el área
de informática tributaria. Está firmado por todas las representaciones
sindicales de la Agencia y también por la Directora de la Agencia
Tributaria. En dicho plan de empleo se trata de acometer soluciones y
emprender actuaciones que tendrían que mejorar la gestión informática.
Diré lo que se pretendía con esto en el área de inspección en concreto.
Papel estratégico de la informática tributaria,
área de inspección. Voy a leerlo. Dice: ... citar las aplicaciones que
posibilitan el seguimiento individualizado e íntegro de los procesos
ejecutados por los actuarios desde la selección de los contribuyentes,
conforme al respectivo plan de inspección, hasta la confección del acta.
(Hasta la confección del acta, no más allá.) Cada procedimiento tiene
determinado un conjunto de fases que se asocian a un programa dentro de
los concernientes a un plan de inspección concreta. Por tanto, se intenta
a partir de este escrito de noviembre de 1995, firmado en diciembre de
1995, acometer modificaciones en las aplicaciones informáticas para
mejorar evidentemente la gestión. En lo que se hace hincapié, por lo que
se refiere al área de inspección, para mejorarla, es en el proceso que
controle el seguimiento del procedimiento desde que se inicia hasta la
confección del acta, pero algo tan importante, sobre todo en los términos
en que aquí se está poniendo de manifiesto, como es el tránsito desde que
se hace el acta hasta que después se inicia el procedimiento de
recaudación, es precisamente lo que queda fuera del plan de empleo
operativo en el área de informática tributaria, y esto se hace en
diciembre de 1995, cuando había caído todo lo que cayó sobre este tema.
De modo que hay que señalar que efectivamente es así; es constatación de
hechos. Este no fue un asunto que se tomara como prioridad en ninguno de
sus ámbitos gestores dentro de la Administración tributaria por quien
tenía que marcar las prioridades y los objetivos. Esto es así.
El señor MARTINEZ-PUJALTE LOPEZ: La segunda pregunta corta que quiero
hacer se debe a que un compareciente dijo que el Servicio de Auditoría
Interna podía haber detectado el problema en la ONI. Esto, por los datos
que tenemos en esta Comisión, es especialmente grave. Allí prescribió el
40 por ciento de los expedientes firmados en disconformidad y, además, de
la deuda tributaria de esos 223.000 millones de pesetas casi el 85 por
ciento está situado en la ONI. Dijo que ese gran problema, ese enorme
problema para las arcas públicas se pudo haber detectado si los servicios
de auditoría hubieran acudido. No tenemos ningún informe de ningún
servicio de auditoría interna que hubiera entrado en la ONI. Parece que
ni siquiera el señor Delgado, que dice que si hubieran ido lo hubieran
detectado, los envió. Por otra parte, parece que era en la ONI donde más
necesario era hacer esa auditoría interna, porque estaban los grandes
contribuyentes españoles. ¿Hubo algún informe o alguna actuación del
Servicio de Auditoría Interna en la ONI? ¿Usted lo conoce?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Desde luego, yo comparto la opinión de que la
ONI era de las que necesitaba algún tipo de actuación del Servicio de
Auditoría, precisamente porque allí se sustancian los expedientes más
importantes. Yo, en aquellos años, no tenía ninguna responsabilidad ni
ningún cargo, ningún puesto que me pudiera propiciar el conocer las cosas
con exactitud, pero parece ser que el Servicio de Auditoría tenía graves
inconvenientes para poderle hacer una auditoría a la ONI. Lo cual no deja
de ser chocante porque el Servicio de Auditorías está para hacer
auditorías, además con arreglo a una planificación --la que sea-- y, si
resulta que, desde la alta dirección, no se propician o no se promueven
o, incluso, se obstaculizan, mal van las cosas. Parece que tuvo
dificultades para poder acometer informes de auditoría relativos a la
ONI.
El señor MARTINEZ-PUJALTE LOPEZ: Ya que se ha hablado esta mañana
tantísimo aquí, durante su comparecencia, de la Unidad del fraude, creo
que usted era funcionario en ese momento, y además en un puesto que no
era de libre designación sino por concurso. ¿Eso es así?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Sí, sí; eso es así. El único puesto de libre
designación que he ocupado en toda mi carrera administrativa es el que
actualmente estoy ocupando. Con anterioridad, el puesto que ocupé en la
Unidad del fraude fiscal era el de inspector coordinador, al que llegué
por concurso, evidentemente. Después, el de jefe de la Unidad de
Vigilancia y Represión del Fraude Fiscal, que como no tenía competencias
de jefatura en el sentido de inspector jefe, más que de la coordinación
de los procedimientos de comprobación e investigación tributaria, era un
puesto más de concurso, porque era la conducción de un equipo de
inspección, igual que la conducción de los equipos de inspección de la
ONI; incluso tiene --sigue teniendo ahora-- el mismo nivel
administrativo, la misma retribución y la misma consideración, y, por
supuesto, nombramiento estricto y riguroso a través de concurso de
méritos, no así el puesto de la jefatura del Area de Servicios Especiales
y Auditoría, que sí era por libre designación. Fácil hubiera sido
--insisto en ese tema--, al ser precisamente de libre designación
--puesto que era de libre designación, no necesitaba concurso--, el
designar una persona y cubrir la plaza y no mantener la vacante año y
medio hasta que se encontró el momento oportuno. Yo no sé por qué motivos
se estuvo ese puesto sin ocupar durante tanto tiempo.
El señor MARTINEZ-PUJALTE LOPEZ: Señor Bermejo, dijo ayer un
compareciente que ese puesto se amortizó, el de la jefatura de ese área.
¿Se amortizó ese puesto o fue ocupado luego por una persona designada por
la señora Alvarez?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Ese puesto se amortizó muchísimo después, y
después de que se nombrara a otra persona antes de que se amortizara. Voy
a hablarles de memoria, pero creo que esto puedo decirlo con cierta
precisión. La jubilación del jefe del Area de Servicios Especiales y
Auditoría se produce el 21 de enero de 1993. Con esa misma fecha, a mí se
me hace la habilitación --como es obligado hacerlo, para que alguien
pueda firmar; el órgano continúa-- y hasta el 1 de julio de 1994 no se
nombra a otra persona, por libre designación, para que ocupe el cargo de
jefe del Area de Servicios Especiales y Auditoría. Y se nombra
en esa fecha a una determinada persona, estando efectivamente la
directora de Inspección siguiente al director de Inspección que había
hecho mi habilitación. Eso continúa así hasta seis u ocho meses después,
en que --ya sí-- se saca una resolución del presidente de la Agencia
amortizando ese puesto. Se hace una reorganización y ese puesto, junto
con otros, aparece amortizado y sustituido por otros. En concreto, ese
puesto se sustituye por uno que se llama jefe del área adscrito a la
Dirección de Inspección.
Desde luego, yo tengo que decir que son absolutamente falsas dos cosas.
No me explico cómo unos responsables tan inmediatos de la Agencia
Tributaria, que conocen perfectamente mi situación, que conocían aquella
situación, puedan decir --francamente, me parece increíble-- que esa
suerte de nombramiento o de designación de sustituto se publicó en el
«Boletín Oficial del Estado» y que tenía todos los efectos, cuando se
sabía que yo no era --ni muchísimo menos-- jefe del Area de Servicios
Especiales y Auditoría, sino que era una mera habilitación; y, más aún,
que se diga que se amortizó entonces. ¡Si se hubiera amortizado entonces,
todos los actos administrativos que se habían generado en todo ese
período de tiempo serían nulos! En fin, me parece que las cosas, a lo
mejor, no se llevaban con la regularidad y con la normalidad con que
deberían llevarse, pero no creo que llegaran a ese tipo de irregularidad.
Lo sé. No llegaron a ese nivel de irregularidad. No se amortizó el
puesto, se amortizó mucho más tarde.
El señor MARTINEZ-PUJALTE LOPEZ: Nos engañaron ayer, en la comparecencia.
Una última pregunta. ¿Quiénes eran los responsables políticos superiores
a usted mientras desempeñó el cargo de responsable de la Unidad del
fraude?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Vamos a ver. Le voy a relatar las personas,
que eran bastantes (Risas.), y de ahí sacarán las conclusiones. Por
encima de la Unidad del fraude fiscal estaba, como digo, el jefe del Area
de Servicios Especiales y Auditoría --todo esto, hasta el 20 de julio...
El señor MARTINEZ-PUJALTE LOPEZ: El jefe del Area de Servicios Especiales
y Auditoría era también un puesto de libre designación, pero no de «BOE»,
no cargo político, ¿no?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Era puesto de libre designación; creo que no
de BOE.
El señor MARTINEZ-PUJALTE LOPEZ: No con rango de director general.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): No, no; yo se lo explico, si me permite. Por
encima de mí, por encima del jefe de la Unidad del fraude estaba el jefe
del Area de Servicios Especiales y Auditoría --categoría de inspector
jefe, nivel 29--, por encima de este cargo estaba una subdirección de
Inspección Centralizada --nivel 30...
El señor MARTINEZ-PUJALTE LOPEZ: Que también era un cargo de libre
designación, pero no político.
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): ¡Hombre! Los subdirectores siempre se ha
dicho que son técnicos, no creo que tengan una trascendencia política. Y
por encima del subdirector de Inspección Centralizada estaba el director
del departamento de Inspección, cargo también de libre designación, como
es conocido.
El señor MARTINEZ-PUJALTE LOPEZ: Ese cargo sí que tiene rango político,
sí que tiene --en término oficial-- nombramiento en el BOE, porque lo
nombra el Consejo de Ministros, a propuesta del director de la Agencia,
me imagino. Tiene rango de director general, ¿no?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): Tiene rango de director general.
El señor MARTINEZ-PUJALTE LOPEZ: En esos momentos, ¿quiénes eran los
directores generales responsables del funcionamiento?
El señor DIRECTOR GENERAL DE LA AGENCIA ESTATAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA (Bermejo Ramos): En la primera época, hasta el verano de 1993,
era don Manuel Bravo; en la segunda época, a partir de esa fecha y
durante el año siguiente, fue doña Magdalena Alvarez y, desde septiembre
de 1995 en adelante, era don Luis López Ibáñez. Todas ellas personas que
han pasado por esta Comisión.
El señor MARTINEZ-PUJALTE LOPEZ: Sí, todos ellos han comparecido y, desde
luego, nos dijeron que todo funcionaba muy bien y que no había ninguna
irregularidad en ningún sitio, ni siquiera en la Unidad donde usted
estaba.
Muchísimas gracias. (El señor Moreno Monrove pide la palabra.)
El señor PRESIDENTE: Lo siento, señoría, no le voy a dar la palabra --lo
siento muchísimo--, salvo que sea para una precisión muy concreta y
específica, y --casi le iba a decir-- para una cuestión de orden. No
quiero abrir otra vez otro turno de intervenciones a estas horas, y
además por respeto al compareciente, que lleva cinco horas y media
contestando a todas las preguntas que ustedes le han hecho y soportado
este interrogatorio. Creo que también tenemos que ser condescendientes
con él. Por lo tanto, señor Moreno, explíqueme para qué ha pedido la
palabra, porque, si es para seguir con las preguntas, no se la puedo dar.
El señor MORENO MONROVE: Señor Presidente, después de cinco horas y
media, yo comprendo el agotamiento de todos, pero parece razonable que,
habiéndose producido siempre un posible segundo turno, ahora, ya que es
muy tarde, ocurra de la misma forma. Me parece que no sería razonable no
tener la posibilidad de hacer una pequeña puntualización que puede
consumir dos, tres o cuatro minutos, que en el transcurso de cinco horas
y media supone poco.
El señor PRESIDENTE: ¿Es una pregunta o es una reflexión la que va a
hacer?
El señor MORENO MONROVE: Sí, una reflexión, y probablemente una última
pregunta al señor Bermejo como conclusión de la reflexión.
El señor PRESIDENTE: Señor Moreno, sus tres o cuatro minutos nunca son
tres o cuatro, no porque sean suyos sino porque no lo son de nadie; esos
diez minutos, que suelen ser los reales, requieren otros diez minutos de
cada uno de los otros grupos parlamentarios. Yo lo siento muchísimo, pero
el señor Bermejo va a volver por aquí. Creo que ha explicado
suficientemente y ha aclarado absolutamente todo lo que en estos momentos
podíamos necesitar saber, y si es preciso que vuelva, yo creo que el
señor Bermejo, amablemente, no tendrá inconveniente en volver, porque así
ha quedado constancia, ya que parece ser que algunos grupos
parlamentarios, entre los que está el suyo y no sé si el de Izquierda
Unida, querían volver otra vez a establecer una convocatoria para que
explicara algunas cuestiones.
Lo siento muchísimo, señor Moreno, pero creo que el darle a usted paso a
que haga nuevas preguntas y reflexiones es dar paso al resto de los
grupos parlamentarios. En estas condiciones, salvo que sea una cosa
absolutamente imprescindible...
El señor MORENO MONROVE: Yo creo que es imprescindible, señor Presidente,
si no, no estaría pidiendo la palabra. Por supuesto que usted tiene la
responsabilidad de ordenar los debates, y si no la tengo, no la tengo,
pero creo que es imprescindible, es una reflexión que mi grupo quisiera
no dejar de hacer en este momento antes de que concluya esta larga
sesión, y está en relación con las últimas respuestas dadas por el señor
Bermejo al Grupo Popular.
El señor PRESIDENTE: Señor Moreno, lo siento muchísimo, y le voy a decir
por qué.
Su grupo parlamentario ha consumido más de dos horas...
El señor MORENO MONROVE: Se han producido nuevas pruebas aquí, con nuevos
documentos, que no he tenido la suerte de estar fuera para conocerlo,
sino que he tenido la mala suerte como comisionado de enterarme el último
o, mejor dicho, de no enterarme. Ese documento ha sido leído de manera
muy parcial y, desde mi punto de vista, manipulado, y yo rogaría que se
leyera completamente el documento. Esa es toda mi reflexión.
El señor PRESIDENTE: Señor Moreno, no sé que utilización se ha podido
hacer fuera de esta Comisión del documento que creo que se va a poner en
conocimiento de la Comisión por vía oficial, pero si se ha hecho
utilización de él fuera de esta Comisión, como desgraciadamente es ya
habitual, le ruego que las contestaciones a esa situación se hagan
también fuera de esta Comisión.
Vamos a dar por finalizada la sesión, no sin antes agradecer al señor
Bermejo Ramos su presencia en esta Comisión.
Se levanta la sesión.
Eran las tres y cincuenta minutos de la tarde.