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CORTES GENERALES
DIARIO DE SESIONES DEL
CONGRESO DE LOS DIPUTADOS
COMISIONES
Año 1994 V Legislatura Núm. 390
NO PERMANENTE SOBRE LA FINANCIACION
DE LOS PARTIDOS POLITICOS
PRESIDENTE: DON LUIS MARDONES SEVILLA
Sesión núm. 14
celebrada el lunes, 19 de diciembre de 1994
ORDEN DEL DIA:
Comparecencia de don Angel Sanchis Perales, acordada por la Comisión no
Permanente para el estudio de la financiación de los partidos políticos y
las transformaciones precisas para su adecuación a la necesaria
transparencia que demanda la opinión pública puesta en cuestión por los
casos como Filesa, Naseiro, etc., para informar sobre temas objeto de la
misma. (Número de expediente 219/000703.)
Se abre la sesión a las cuatro y treinta minutos de la tarde.
El señor PRESIDENTE: Señores comisionados, se abre la sesión.
Comienzo por agradecer aquí la presencia de don Angel Sanchís Perales
citado a comparecer ante esta comisión, al cual significo que podrá
emplear un turno prudencial en primera instancia para dirigirse ante esta
Comisión e informar de los temas que le implican por los que ha sido
citado. A continuación, esta Presidencia dará la palabra, señor Sanchís,
a los señores comisionados, comenzando por el representante del Grupo
Parlamentario Socialista. Seguidamente, de mayor a menor, y cerrando en
su turno las intervenciones de comisionados, el representante del Grupo
Parlamentario Popular. Cualquier indicación, señor Sanchís, que usted
quiera hacer a la Presidencia la puede hacer en cualquier momento de las
intervenciones.
Dentro de las normas en que ha sido citado, tiene la obligación de
comparecer ante esta Comisión de investigación, como así se ha hecho, y
permanecer en la misma mientras dure la comisión constituida. Puede
negarse a declarar en contra de sus legítimos derechos amparados en la
Constitución Española y que esta Presidencia hará respetar. Pero, de la
misma manera, le significo que los señores comisionados tienen el derecho
de hacerle todas las preguntas que estimen pertinentes.
Sin más, tiene la palabra don Angel Sanchís.
El señor SANCHIS PERALES: Yo he venido a esta Cámara, a la que he
pertenecido, a la que tengo todos los respetos, y estoy ante SS. SS, con
el mejor ánimo de colaborar contestando a todas las preguntas que se me
hagan, incluso aquellas que puedan provenir de algún ilícito --en este
caso lo haré notar a efectos taquigráficos y a otros posibles efectos,
pero las contestaré siempre--, y, como preveo que voy a tener ocasión de
exponer todos mis criterios al respecto en función de las muchas
preguntas que supongo que se van a hacer, contestaré en su momento a todo
lo que me digan SS. SS. y diré todo lo que tenga que decir en ese
momento. Ahora, solamente quiero repetir que vengo con el ánimo abierto
de colaborar con esta Cámara en todo lo que me quieran preguntar.
El señor PRESIDENTE: Tiene la palabra, en primer lugar, el comisionado
por el Grupo Parlamentario Socialista, don Fernando Gimeno.
El señor GIMENO MARIN: Quiero agradecer la comparecencia del señor
Sanchís, máxime habiendo sido, como ha sido, Diputado de esta Cámara, con
lo cual supongo que este trámite le será más cómodo que a los que no lo
han sido.
El señor SANCHIS PERALES: Por favor, ¿dejo abierto o cerrado el
micrófono?
El señor GIMENO MARIN: Tengo la impresión de que es mejor dejarlo
abierto, pero no lo sé. Si las preguntas son fluidas, será de mayor
comodidad para todos, posiblemente.
El señor PRESIDENTE: Señor Gimero, si me permite una observación de tipo
técnico en cuanto a la fluidez que esta Presidencia, por supuesto,
auspicia y ampara. Rogaría únicamente que, dentro de la fluidez, por
respeto a los servicios de taquigrafía de la Cámara, se mantengan las
pausas correspondientes. Yo quiero, una vez más, agradecer a los
servicios de taquigrafía y estenotipia de la Cámara la labor profesional
que realizan. Para que el «Diario de Sesiones» y el acta consecuente
mantengan la claridad de las exposiciones, pido únicamente esta
disciplina de tiempos de intervención.
Nada más. Perdón, señor Gimeno. Siga con su intervención.
El señor GIMENO MARIN: Haciendo caso a sus indicaciones, voy a comenzar
la intervención en la confianza de que la comparecencia del señor
Sanchís, que es una persona experta en lo que son finanzas de partidos
políticos --en el mejor sentido de la palabra, se lo digo-- va a ayudar a
esta Comisión para conocer la problemática que, sin ninguna duda, ha
existido en forma diferente.
Me da la impresión de que a usted, como responsable de las finanzas de un
partido político, le ha tocado vivir una época, la inmediatamente después
de la instauración de la democracia en este país, más problemática, con
una carencia de normas que, de alguna manera, ha dado lugar a
determinadas situaciones diferentes de las que se producen después de la
Ley de la Financiación de los Partidos Políticos. Además, con la
confianza en su propio temperamento, estoy convencido de que nos va a
ayudar a resolver alguno de los problemas que tenemos. Que no tienen nada
que ver con usted --también se lo quiero decir claramente--, sino que
estamos intentando llegar al fondo de lo que ha sido la financiación de
los partidos políticos, en este caso concreto estamos hablando del
Partido Popular. Afortunadamente, como digo, no tienen que ver con
ninguna incriminación personal, porque tenemos la gran ventaja de que no
hay procedimiento judicial, lo cual es una enorme ventaja para esta
Comisión.
Señor Sanchís, la primera pregunta que le hago es la siguiente: ¿Desde
cuándo asumió usted las responsabilidades en Alianza Popular o qué tiempo
fue usted responsable de las finanzas? Me parece que la terminología
exacta es tesorero de Alianza Popular.
El señor SANCHIS PERALES: Con una terminología u otra, porque a través de
los distintos congresos se fue cambiando la terminología --unas veces era
tesorero, otras coordinador general de finanzas y había otro tesorero--,
en la realidad yo llevaba las finanzas desde el año 1982 hasta que Fraga
se retiró.
El señor GIMENO MARIN: ¿Estamos hablando de los años 1986-87?
El señor SANCHIS PERALES: En 1987 me retiré.
El señor GIMENO: En 1987.
El señor SANCHIS PERALES: Concretamente, le puedo decir hora y día: a la
mañana siguiente de asumir la Presidencia el señor Hernández Mancha.
Hasta ese día yo me ocupé de las finanzas.
El señor GIMENO MARIN: Perfectamente. Es decir, ¿le tocó todo el período
en que no había prácticamente Ley
de Financiación de los Partidos Políticos o le tocó ya conocer durante un
corto plazo de tiempo la experiencia?
El señor SANCHIS PERALES: Un corto período de tiempo. Es que no me atrevo
a contestar sobre la marcha por las...
El señor GIMENO MARIN: No, no; me parece bien. Si es para situarnos en el
espacio de tiempo. No tiene otro interés mi pregunta.
Cuando usted asumió la tesorería de Alianza Popular en 1982, fue una
época paradójica para Alianza Popular. Digo paradójica porque, a pesar
del triunfo socialista, Alianza Popular se convirtió en el primer partido
de la oposición, si mal no recuerdo.
El señor SANCHIS PERALES: Pues recuerda usted mal, señoría, porque
entonces teníamos nueve diputados.
El señor GIMENO MARIN: Sí. ¿En el año 1982, después de las elecciones
generales?
El señor SANCHIS PERALES: ¡Claro!
El señor GIMENO MARIN: ¿Cuándo se produjo la situación?
El señor SANCHIS PERALES: En 1986.
El señor GIMENO MARIN: Perfecto; o sea, que le tocó vivir la peor época
desde el punto de vista financiero.
El señor SANCHIS PERALES: No le quepa a usted la menor duda
El señor GIMENO MARIN: Estaba intentando llegar a esa situación. Es decir
que las subvenciones públicas estaban limitadas por el número de
diputados, con lo cual lógicamente a Alianza Popular le produciría algún
problema.
En el año 1982, ¿recuerda qué deuda reconoció públicamente Alianza
Popular? Lo digo porque he leído algunas cuestiones y quería contrastar
si son verdad o no.
El señor SANCHIS PERALES: Señoría, vengo con el ánimo decidido a no decir
nunca no lo sé, pero, claro...
El señor GIMENO MARIN: Yo le digo...
El señor SANCHIS PERALES: Me hace usted una pregunta que con exactitud no
lo sé. Siempre hemos debido por encima de los 1.000 millones de pesetas.
Le voy a contestar siempre lo mejor que sepa, lo único que no quiero es
decirle no lo sé, pero tampoco puedo decírselo con exactitud.
El señor GIMENO MARIN: Se lo pregunto por lo siguiente.
He leído concretamente en el libro «De Fraga a Fraga» que casi siempre
cada tesorero o cada responsable de finanzas --no digo en su caso, sino
en todos los casos--, cuando toman posesión, les gusta decir cuál era la
situación anterior, cosa que es bastante razonable.
El señor SANCHIS PERALES: No. En mi caso he de decirle que en mi primera
etapa usted habrá visto muy pocas declaraciones mías en prensa. Yo no
creo que haya ninguna declaración mía en los años 1982, 1983, 1984,
solamente al final. Tengo que decirle que nosotros en aquel momento, como
no había una Ley de Financiación de Partidos Políticos, teníamos dos
auditorías; una interna y otra externa. La interna la hacía el personal a
mi cargo, y la externa, Price Waterhouse. Nosotros presentábamos siempre
ésta a los órganos del Partido.
Usted me pregunta a cuánto ascendía la deuda cuando yo llegué al partido.
Si yo hubiera sabido esta pregunta la hubiera preparado.
El señor GIMENO MARIN: Le digo la cifra que se comenta en alguna
publicación. Simplemente si usted la recuerda y si no...
El señor SANCHIS PERALES: No tengo ningún motivo para desmentir cualquier
cifra.
El señor GIMENO MARIN: Le digo que este libro, escrito por Carlos Dávila
y Luis Herrero, dice en la página 105 --simplemente para citárselo en
concreto-- que reconocía usted --lo pone en su nombre-- una deuda de
3.000 millones de pesetas. Digo lo que dice el libro.
El señor SANCHIS PERALES: Si lo dice el libro y lo dicen los señores
Herrero y Dávila será verdad, pero yo ahora mismo no me acuerdo. No es
que lo afirme, simplemente no me acuerdo.
El señor GIMENO MARIN: Perfecto.
En 1982 o en esos primeros años, ¿qué fuente de financiación utilizaba su
partido?
El señor SANCHIS PERALES: Múltiples y variadas, había que agudizar el
ingenio. Está todo publicado.
El señor GIMENO MARIN: Sí, lo sé, por eso se lo estoy preguntando.
El señor SANCHIS PERALES: Yo se lo repito con mucho gusto.
Desde cenas en las cuales «esquilmaba» --entre comillas y en el mejor
sentido de la palabra-- a todos mis amigos para que nos diesen dinero;
amigos, conocidos, conocidos de mis conocidos y conocidos de mis amigos.
Les pedíamos dinero y nos daban lo que buenamente podían. Quiero recordar
a su señoría --y usted me perdonará-- que en aquel momento a quien daban
dinero era a ustedes, a nosotros no; a nosotros, muy poquito, algunas
migajillas
de vez en cuando. Con eso íbamos andando, hacíamos lo que podíamos.
Hubo otra ocasión en que escribí cientos de miles de cartas a cientos de
miles de españoles, que me enviaron miles de donativos, que en aquel
entonces nosotros los habíamos limitado a 10.000 pesetas. Tengo cientos
de anécdotas que contar de aquella etapa y nos llegó bastante dinero.
Después estaban las cuotas de los afiliados, y luego estaban los créditos
que nos daban. No sé si me he dejado alguna cosa.
El señor GIMENO MARIN: Las subvenciones públicas.
El señor SANCHIS PERALES: Las pocas que había entonces.
El señor GIMENO MARIN: Pero alguna había.
El señor SANCHIS PERALES: Sí, sí.
El señor GIMENO MARIN: Esto es lo que vienen a recoger las distintas
publicaciones en su día sobre lo que se escribió a ese respecto en
relación con Alianza Popular.
El señor SANCHIS PERALES: ¿Me permite S. S. alguna puntualización?
El señor GIMENO MARIN: Sí, por favor.
El señor SANCHIS PERALES: Como resulta que en la prensa aparecen tantos
datos, a mí, con todos los respetos, me da la sensación de que muy pocos
periodistas se han leído la Ley de Financiación de Partidos Políticos,
porque si no, no sé dónde está el problema de que recibiésemos dinero, si
era perfectamente legal y lo es hoy. No sé dónde está el problema,
repito. Quiero hacer esta matización. Ya sé que a S. S. no le hace falta,
porque usted se la conoce perfectamente, pero como estamos en una sesión
pública y hay prensa, tengo que tener en cuenta también a la opinión
pública.
No he negado nunca recibir dinero para el Partido Popular. Estoy
orgullosísimo de esa etapa de mi vida en la cual ayudé a financiarse al
Partido Popular. Lo ayudé a financiar con fondos ajenos y con fondos
propios. En aquella etapa aporté algunas docenas de millones de pesetas
al Partido Popular.
Con esto quiero decirle, señoría, que no solamente estoy orgulloso de esa
etapa, es que era perfectamente legal. Lo ilegal es recibir dinero a
cambio de algo, pero eso no está en la Ley de Financiación de Partidos
Políticos, eso está en la otra. Eso es un cohecho. En la Ley de
Financiación de Partidos Políticos (que yo sí que la sé, sí que me la
conozco, pero veo que hay muy poca gente que se la conozca) no hay ningún
problema.
El señor GIMENO MARIN: Estoy no sólo de acuerdo, sino que lo que me
preocupa es que el que le sucedió a usted en las finanzas del Partido
Popular estuviera tan preocupado en decir permanentemente que no, que no,
que no, que no.
El señor SANCHIS PERALES: No se la habría leído.
El señor GIMENO MARIN: Eso es lo que creo.
Pero le voy a recordar una cuestión. Es verdad lo que está diciendo
usted, y no sólo en la Ley de Financiación de Partidos Políticos, que es
del año 1987. Sabe usted que hay limitaciones en la Ley de Financiación y
en las leyes electorales.
El señor SANCHIS PERALES: En las electorales es una cosa, hablemos de la
otra, porque yo estoy hablando siempre de la financiación genérica de los
partidos políticos y en toda mi intervención tendré que dejar siempre
bien claras las fechas, porque las fechas cambian y en función de que
cambian las fechas cambian los significados de los temas. No me refiero a
campañas, yo en campañas prácticamente no actuaba. Las campañas son tan
cortas que no era mi misión actuar en eso. Yo actuaba en toda la
financiación general del Partido. Entonces nosotros, los problemas que
usted me dice desgraciadamente no los teníamos, porque nos daban
migajitas; nos daban muy poco dinero. Desgraciadamente, no, repito.
Perdóneme, los que tenían más Diputados son los que recibían.
El señor GIMENO MARIN: No tardaron ustedes mucho en tener muchos más
Diputados.
El señor SANCHIS PERALES: Pero nunca suficientes.
El señor GIMENO MARIN: Eso ya es otra cuestión, pero empezaron a tener
muchos Diputados no tan tarde como usted dice.
El señor SANCHIS PERALES: Ni el poder tampoco lo teníamos.
El señor GIMENO MARIN: Esa es otra cuestión.
El señor DEL BURGO TAJADURA: Pero muy importante.
El señor GIMENO MARIN: Una pregunta que también se ha escrito mucho sobre
ella: ¿Les financiaba a ustedes la CEOE?
El señor SANCHIS PERALES: A ese respecto he de decirle que a mí la CEOE
como tal nunca me dio un duro, como tal. Lo único que ocurre es que sí
que es cierto que en alguna ocasión actuó de correa transmisora. Quiero
decir que algunos empresarios y no empresarios --toreros, yo qué sé--,
algunas personas físicas o jurídicas, en vez de entregar el dinero
directamente en el Partido, lo hicieron a través de alguna otra persona.
Es lo único que puedo decir, señoría.
El señor GIMENO MARIN: Por decírselo de otra manera, ¿más que correa de
transmisión no sería cámara de compensación, como dice alguna
publicación?
El señor SANCHIS PERALES: No; yo conozco muy bien lo que es una cámara de
compensación y creo que S. S. no está acertado al hacer la comparación.
Sé muy bien lo que es una cámara de compensación.
El señor GIMENO MARIN: Fíjese lo poco acertados que debían estar los que
lo escribieron, que fueron los del libro que usted sin ninguna duda se ha
leído: Se trata de que quien fuere gire cuotas patronales extraordinarias
a las grandes empresas, que el patrón de patrones --supongo que se
referían a la CEOE o al señor Cuevas, es una impresión-- las reciba y
actúe como cámara de compensación y que, a voluntad, dirija los dineros
resultantes al partido. Como resulta que quien se comporta como cámara de
compensación no tiene que pasar inspección, el resultado es que, por un
lado, entra dinero blanco y, por otro lado, sale dinero negro. Eso no lo
digo yo, lo decían ellos. Es un comentario que se hace en el libro.
El señor SANCHIS PERALES: ¿Y todo lo que decían ellos ni usted ni yo lo
suscribimos, supongo yo? Yo, por supuesto, no lo suscribo.
El señor GIMENO MARIN: Se lo estaba preguntando.
El señor SANCHIS PERALES: Entonces, yo le contesto, señoría. Sé lo que es
una cámara de compensación y sé lo que es recibir dinero para dar. Lo
único que se hizo en aquella ocasión es que pequeños donativos... Repito
que pequeños donativos, porque el poder lo tienen ustedes, la posibilidad
de agradecer la tienen ustedes, nosotros, no. Nosotros teníamos nueve
Diputados. ¿A quién le íbamos a agradecer nosotros nada, si no nos
consideraban, si no nos hacían caso? Ellos son los que daban el dinero.
Si usted me permite, señoría, le puedo contar una anécdota.
El señor GIMENO MARIN: Sí.
El señor SANCHIS PERALES: Muchas gracias.
Por mi condición de empresario (he sido empresario toda mi vida, fui
presidente de un banco con treinta y tres años y he tenido relación con
bastantes empresarios) en una ocasión supe que un empresario amigo mío
les estaba dando dinero a ustedes en cantidades realmente importantes. Le
dije: Pero hombre, ¿cómo les das dinero a estos señores que tú no votas y
a nosotros que nos votas, no nos das un duro? El hombre abochornado nos
dio unas migajitas. Oiga, mano de santo. Desde entonces utilicé esta
táctica y cada vez que me encontraba a alguien que les daba dinero a
ustedes pedía un poquito para mí y alguna migajilla me caía.
El señor GIMENO MARIN: Fíjese lo que son las migajillas, señor Sanchís.
Dicen las informaciones a las que me estoy refiriendo que le costaba
usted a la CEOE y a los bancos más de 3.000 millones al año.
El señor SANCHIS PERALES: Falsean. Diga usted que he dicho yo que eso es
mentira.
El señor GIMENO MARIN: Sin ninguna duda, usted lo dice. Lo que sí le
aseguro es que lo dicen.
El señor SANCHIS PERALES: Yo le aseguro a usted que los que lo dicen
mienten.
El señor GIMENO MARIN: Se dice en las revistas y hasta en este libro
también se dice. Lo digo simplemente para que las migajillas, que se lo
oí a usted el otro día en una emisora de radio... Me sorprende lo de las
migajillas, ya iremos viendo si lo son o no.
El señor SANCHIS PERALES: Se las iré contestando una a una, señoría.
El señor GIMENO MARIN: ¿Cuándo empezaron ustedes a tener un Grupo
Parlamentario más amplio?
El señor SANCHIS PERALES: En 1986.
El señor GIMENO MARIN: ¿Con cuántos Diputados?
El señor SANCHIS PERALES: Con 102.
El señor GIMENO MARIN: Fue en 1982.
El señor SANCHIS PERALES: Pido disculpas porque antes me confundí.
El señor GIMENO MARIN: Quería situarle a usted en que las cantidades que
percibía usted como subvenciones ya eran muy altas en 1982. Estoy
hablando después de las elecciones que ganó el Partido Socialista.
El señor SANCHIS PERALES: Yo tomé posesión, señorías, antes de los 106
Diputados.
El señor GIMENO MARIN: De eso soy consciente, pero usted tuvo ya ciento y
pico Diputados desde el principio.
El señor SANCHIS PERALES: No lo he negado nunca, porque a partir de 1986
tuve más de 106. Tuve uno más, creo.
El señor GIMENO MARIN: Se lo quiero recordar, para situar bien la
información porque nos habíamos ido un poco de la realidad.
El señor SANCHIS PERALES: Sí señor, tiene usted razón y me parece muy
bien que la situemos en su punto.
Yo fui tesorero con nueve Diputados, que fue la época más dura.
El señor GIMENO MARIN: No dudo en absoluto de que fue una época dura, sin
duda alguna por ejemplo el año 1986 fue un año muy duro, por razones
políticas y por razones de todo tipo.
El señor SANCHIS PERALES: Económicas todos los años. No tuve bonanza ni
un solo día.
El señor GIMENO MARIN: Pero tenía ya más de cien Diputados. Lo digo para
que usted no lo olvide.
El señor SANCHIS PERALES: Pero no teníamos el poder, señoría, el poder lo
tenían ustedes.
El señor GIMENO MARIN: Sí, pero seguro que tenían poder en algún sitio,
porque el poder no se define sólo por el Gobierno, se define también por
ayuntamientos, por comunidades autónomas, etcétera, y ustedes fueron
siendo ya importantes en algunos sitios.
El señor SANCHIS PERALES: Quizás ahora entenderá usted lo de las
migajillas: nosotros teníamos migajillas de poder y ustedes tenían el
poder grande. Por eso sería.
El señor GIMENO MARIN: A mí me da la impresión de que siempre han sido
las migajillas que dice usted las más importantes en este tema de la
financiación de los partidos políticos. Es una impresión.
El señor SANCHIS PERALES: La importancia la doy en función del volumen,
no de otros considerandos.
El señor GIMENO MARIN: Yo lo planteo en función de que en la
Administración local se han producido problemas, sin ninguna duda, como
estamos constatando en esta Comisión. En cualquier caso lo de las
migajillas, vuelvo a insistir, señor Sanchís, iremos diciéndolo, porque
migajillas cuando hablamos de miles de millones, me parece que no son tan
migajillas.
El señor SANCHIS PERALES: Me parece, señoría, que los señores taquígrafos
están bastante preocupados de la forma rápida en que hablamos, porque...
El señor GIMENO MARIN: No se preocupe, lo hacen muy bien, vamos a hablar
más lento, pero estaba situando también los términos.
El señor SANCHIS PERALES: Le tengo que decir que para un diálogo fluido y
eficaz, es mejor hacerlo con cierta rapidez, pero para los señores
taquígrafos es malo el tema.
El señor GIMENO MARIN: Estaba situando simplemente algunas de las
cuestiones para llegar a un problema que sin ninguna duda es muy
importante y es hablar de la financiación en este caso del Partido
Popular.
Señor Sanchís, la terminología al uso que se usaba en plan amigable era
la del impuesto voluntario y las cartas que dirigían ustedes a militantes
y simpatizantes para pedirles dinero como otras formas de financiación.
El señor SANCHIS PERALES: ¿No me estará diciendo S. S. que en alguna de
esas cartas o alguna vez haya dicho yo algo de impuesto voluntario?
El señor GIMENO MARIN: Yo he mencionado la terminología que se usaba. No
he dicho que lo dijera usted, sino los libros y las publicaciones.
El señor SANCHIS PERALES: Jamás he dicho yo eso. Si ha sido mediante
publicaciones, que vengan aquí los periodistas, señorías.
El señor GIMENO MARIN: Lo que usted ha dicho es que hacían cenas y que se
dirigía también por carta, en plan amigable, a militantes, a empresas, a
amigos, o lo que sea, para pedir dinero. A eso me estaba refiriendo. A
eso me estaba refiriendo.
El señor SANCHIS PERALES: Sí, a eso me estaba refiriendo, pero, por
favor, retire lo del impuesto y no sé qué, porque yo jamás lo dije.
El señor GIMENO MARIN: Cantidades voluntarias, si ellos querían, para
abonar donativos a Alianza Popular.
El señor SANCHIS PERALES: Eso es más acorde con la realidad.
El señor GIMENO MARIN: De acuerdo, señor Sanchís.
Señor Sanchís, reiteró en conversaciones privadas que los presidentes de
su Partido no sólo conocían, sino que participaron en reuniones
reservadas organizadas por él para recaudar fondos para el primer partido
de la oposición. Vuelvo a repetirlo. Creo que usted hizo declaraciones en
algún momento en el sentido en que se está pronunciando: que tuvo cenas,
reuniones y que dirigió cartas. Supongo que la mayoría no se las
contestarían y que otras las recibiría con menos dinero del que a uno le
gustaría. Supongo que sería así, porque esto es lo normal en este tipo de
cosas.
El señor SANCHIS PERALES: Estaban limitadas a diez mil pesetas.
El señor GIMENO MARIN: Pedían sólo diez mil pesetas.
El señor SANCHIS PERALES: Pedíamos cantidades inferiores a diez mil
pesetas.
El señor GIMENO MARIN: En las cenas que tenían ustedes con empresarios
pedían diez mil pesetas.
El señor SANCHIS PERALES: No, perdón, creía que se refería usted a las
cartas.
El señor GIMENO MARIN: En las cartas solicitaban diez mil pesetas. En las
reuniones y cenas...
El señor SANCHIS PERALES: No había límite, pero tampoco crea usted que
eran demasiado grandes. Yo quería hubiese habido límite, pero por abajo,
no por arriba. (Risas.)
El señor GIMENO MARIN: Lo vuelvo a repetir. Reiteró usted en algún medio
de comunicación --parece que S. S. hizo declaraciones en ese sentido--
que los presidentes de su Partido no sólo lo conocían, sino que
participaron en reuniones reservadas y organizadas --por usted, se
supone-- para recaudar fondos para el primer Partido de la oposición.
El señor SANCHIS PERALES: Reservadas, no; parecería que estábamos en
tiempos de la dictadura cuando no nos podíamos reunir. Reservadas, nada.
Acudía todo el que quería darnos dinero o el que quería venir a cenar a
mi casa.
El señor GIMENO MARIN: Supongo que les avisaría usted primero.
El señor SANCHIS PERALES: Estaban invitados a mi casa porque la mayoría
de ellas era en mi domicilio particular.
El señor GIMENO MARIN: Usted ha dicho en alguna ocasión que a esas cenas
que usted organizaba, lógicamente no con nombre y apellidos, acudían los
presidentes de su Partido.
El señor SANCHIS PERALES: Don Manuel Fraga, claro, porque yo no he tenido
otro presidente; solamente él.
El señor GIMENO MARIN: Usted hizo estas declaraciones en el mes de junio
de 1990 y entonces el Presidente no era el señor Fraga. Era el Presidente
fundador.
El señor SANCHIS PERALES: Yo hice las declaraciones en el año 1990 pero
obviamente, no me refería a ese año, porque entonces yo no era tesorero.
Me refería a la época en que organizaba las cenas, no al año 1990.
El señor GIMENO MARIN: En sus declaraciones dijo que participaron --no
digo que participó--, aunque usted dice que se refería sólo al señor
Fraga.
El señor SANCHIS PERALES: Usted me ha preguntado por los presidentes,
pero como yo no he tenido nada más que un presidente.
El señor GIMENO MARIN: Estoy repitiendo las palabras que dijo usted en un
medio de comunicación. No sé si coinciden.
El señor SANCHIS PERALES: Si S. S. da como dogma de fe todo lo que digan
los medios de comunicación...
El señor GIMENO MARIN: Le estoy preguntando a usted.
El señor SANCHIS PERALES: Yo le estoy contestando a usted, señoría. Yo
tengo aquí un rosario de agravios que puedo empezar a mencionar después.
El señor GIMENO MARIN: Estoy convencido. Yo le estoy preguntando a usted
y usted me dice que no o me matiza.
El señor SANCHIS PERALES: No, perdone. Yo le matizo y le contesto. Porque
--repito y supongo que quedará claro esta tarde-- vengo con la voluntad
más amplia de colaborar con su señoría.
El señor GIMENO MARIN: Yo no pretendo otra cosa.
El señor SANCHIS PERALES: Usted me pregunta por los presidentes y yo le
tengo que decir que no he tenido nada más que uno. Luego hace referencia
a los miembros del Partido, y tengo que decirle que sí, que es posible
que es posible que otros miembros del Partido acudiesen a aquellas cenas.
Eran cenas que se celebraban en mi casa, invitaba a amigos y entre mis
amigos se cuentan mis compañeros del Partido.
El señor GIMENO MARIN: ¿Hasta qué año hizo usted ese tipo de cenas?
El señor SANCHIS PERALES: Yo creo que fue durante los dos o tres primeros
años.
El señor GIMENO MARIN: ¿Conoce usted el informe que elaboró el señor
Gallardón sobre el denominado caso Naseiro y que fue aprobado por la
dirección de su Partido?
El señor SANCHIS PERALES: Lo conocí en su día y le he leído ayer y lo
tengo aquí. Lo leí anoche viniendo por carretera, mi mujer conducía y yo
lo iba leyendo con la luz del coche lo iba leyendo, porque esta semana no
he estado en Madrid, he recibido la visita de una senadora de Estados
Unidos y he estado visitando España con ella y no he podido leerlo hasta
anoche.
El señor GIMENO MARIN: Le pregunto, simplemente, si lo conoce, porque el
señor Naseiro no lo conocía.
El señor SANCHIS PERALES: Yo sí.
El señor GIMENO MARIN: Perfecto.
¿Conoce las acusaciones vertidas contra usted por el señor Gallardón,
acusándole de atribuirse funciones que ningún órgano del Partido le ha
atribuido, incluso invocando,
sin permiso, el nombre de los presidentes de su partido para conseguir
aportaciones de las empresas?
El señor SANCHIS PERALES: Las conozco perfectamente. Además, como las leí
en su día y ayer las volví a leer, me las sé casi de memoria. Quiere que
le conteste al respecto, ¿verdad?
El señor GIMENO MARIN: ¿Qué es lo que opina usted sobre ello?
El señor SANCHIS PERALES: Le contesto con mucho gusto, señoría.
El informe de don Alberto Ruiz-Gallardón (he de aclarar que es muy amigo
mío, lo ha sido siempre y lo será y con el que me he visto en multitud de
ocasiones después de ese informe) hay que leerlo y entenderlo en el
contexto y en la fecha en la que se hizo. Quiero recordar a S. S. que se
hizo inmediatamente después del llamado por muchos caso Manglano y por
otros llamado caso Naseiro. En aquel momento las circunstancias eran
distintas. Si S. S. me lo permite, en este tema tengo que extenderme.
El señor GIMENO MARIN: Por supuesto.
El señor SANCHIS PERALES: Cuando ocurrió el caso Naseiro-Manglano yo
estaba en Argentina en una finca en la que no había teléfono y tardé dos
o tres días en llegar. Por cierto, que el día que llegué publicaban la
prensa y las revistas que yo estaba en mi finca argentina, huido y
rodeado de un ejército armado. Digo esto, porque como hace usted tantas
referencias a la prensa. Yo no estaba rodeado por ningún ejército armado
como no fuesen los peones con el azadón, yo no estaba rodeado de ningún
ejército armado.
Llego a Madrid y me encuentro, señoría, con que a dos compañeros del
Partido y amigos los han metido en la cárcel, los han incomunicado cinco
días, no les han dejado tener abogado defensor de confianza, los han
tratado como al peor de los criminales o de los narcotraficantes o
terroristas...
Además, en los titulares de prensa se dice que el tema de Valencia surge
en relación con las drogas y el sexo. Pero, ¿esto qué es? En ese contexto
yo mismo pensé: ¿Qué habrán hecho estos tíos? Estos han debido matar a su
madre, este Palop se ha vuelto loco y ha robado la caja del ayuntamiento,
Naseiro ha debido violar... Yo qué sé la cantidad de barbaridades que
habían pasado. ¿Cómo es posible esto? ¿Cómo es posible que les hayan
hecho esto? Han tenido que hacer algo muy gordo. Yo mismo dudaba,
señoría. Yo decía: A ver si éstos han realizado cualquier actividad
ilícita y yo estoy aquí, sin comerlo ni beberlo, soy amigo de ellos y
resulta que ahora me encuentro en el centro del huracán.
En el contexto en el que se escribe ese informe, yo lo suscribo. Ahora
bien, si se escribiese el informe ahora no se diría eso, ni muchísimo
menos, porque hoy se sabe lo que no se sabía entonces, señoría. Entonces
no se sabía, señoría, que en el tema Manglano como posteriormente S. S.
sabe, las cintas no han sido anuladas por ilícitas; no, es que las cintas
fueron manipuladas. Yo afirmo que fueron manipuladas. Se dice por ahí:
Todos hemos escuchado las cintas. Es mentira. Nadie escuchó las cintas.
Es mentira. Algunos han escuchado una escenificación de actores que
leyendo lo que está transcrito en el sumario, uno hacía la voz de Palop,
otro hacía la voz de Naseiro y otro hacía mi voz, sin parecerse nada. (El
señor Gimeno Marín hace signos negativos.) Sí señor, lo que está usted
oyendo.
El señor GIMENO MARIN: Eso es lo que dice usted.
El señor SANCHIS PERALES: Es lo que digo yo y es lo que es. Perdóneme.
Nadie ha escuchado las cintas del caso Manglano. Se lo digo porque llevo
cuatro años sufriendo este tema, señoría.
Cuado yo leí las transcripciones no entendía nada. Supongo que S. S., si
las ha leído --salvo que tenga una inteligencia preclara, que yo no
tengo--, no habrá entendido mucho, porque yo no he entendido nada de las
cintas. Cuando fui al Tribunal Supremo y el magistrado instructor las
puso, entonces entendí lo que pasaba. Las cintas, señoría, han sido
manipuladas. Pero no lo digo yo, lo dicen los propios policías que las
manipularon, como luego diré. Se tomaron docenas y docenas de horas de
conversaciones. Fuimos espiados durante docenas y docenas de horas;
espiados ilegalmente. Cuando yo escuché esas cintas y le dije a su
señoría: «Esta parece mi voz, pero yo no hablo así, yo no me expreso así,
ésta no es mi dicción, yo no me reconozco, parece y debe ser mi voz; yo
no digo que me la hayan falsificado. Simplemente digo que yo no hablo
así, los que me conocen saben que yo no hablo así.» Después de esto me
enteré de que las cintas no eran las originales y su señoría dijo: «Tiene
usted toda la razón.» Se pidieron las originales y contestaron que las
cintas originales se habían destruido, porque la policía todos los días
ponía una cinta máster, de un grosor mayor --según he podido saber
después--, para que se grabase el cúmulo de conversaciones que se
realizaban. «Al día siguiente» --entrecomillo-- aquellos pasajes que
policialmente fuesen más interesantes se transcribían en una cinta más
pequeña, con lo cual a mí se me hurtó el derecho que tenía, primero, a
escuchar las cintas originales; segundo, a escucharlas todas en su
integridad; tercero, a que no se me haya eludido.
Estoy indignado, y perdóneme la vehemencia con que lo digo, porque he
sufrido mucho y mi familia mucho más, porque yo, después de todo, sé de
qué va la historia.
Mi familia ha sufrido mucho y yo he tenido graves perjuicios con todo
esto. Resulta que se unían conversaciones privadas con conversaciones
empresariales, con conversaciones políticas, y hacían aparecer
conversaciones que no tenían que ver con nada político como si lo fuesen.
A base de cortar y unir, resulta que yo estoy hablando de una cosa y
parece otra.
Posteriormente, he sabido, señoría, que si S. S. me diese un discurso
suyo yo se lo devolvería diciendo exactamente lo contrario de lo que
usted dijo en él. No digo que se utilizasen esas técnicas, ni mucho
menos. Digo que donde dice sí, con su propia voz yo le pongo no. Repito,
no digo
que lo hiciesen, afirmo que fueron fragmentadas, que fueron unidas y que
se hace entender en esas cintas cosas que no son, y yo no tuve la
oportunidad de poner de manifiesto eso.
Señoría, yo he dicho esto toda la vida, llevo años diciéndolo, a mí no me
ha corregido nadie; ni el juez Manglano, ni nadie. Lo he dicho, he
escrito artículos, y he clamado en el desierto, señoría, porque durante
mucho tiempo he tenido que soportar la cantidad de cosas que se han dicho
en medios de comunicación hasta que me he rendido. Si usted me escuchó el
otro día, yo dije que me rindo, porque para qué más; me rindo ante
ustedes, porque yo puedo decir una vez que esto no es cierto, pero usted
dirá doscientas mil veces lo contrario, y ¿qué posibilidades tengo yo de
defensa? No tengo ninguna posibilidad.
¿Usted cree que es de recibo, señoría, que mi hermana, que no ha salido
nunca de la casa de Valencia, tuviese que leer en un titular:
«Veinticinco años de cárcel para el Diputado Angel Sanchís»? ¡Hombre, por
Dios! ¿Usted cree que hay derecho a que mis hijos tuviesen que ver todo
esto y el sufrimiento que nos ha supuesto? Usted entenderá que yo esté
indignado.
El señor GIMENO MARIN: Señor Sanchís, yo puedo entender que esté
indignado. Lo que pasa es que no se puede trivializar sobre un problema,
ni siquiera se le puede comparar con otro tipo de actuaciones
presuntamente delictivas. No estoy hablando de que usted cometiera ningún
tipo de delito.
El señor SANCHIS PERALES: Por supuesto.
El señor GIMENO MARIN: Pero el tema de la financiación de un partido
político, si fuera cierto que se hace por cohecho o por prevaricación, es
un delito grave, muy grave.
El señor SANCHIS PERALES: No le quepa a usted la duda, pero jamás hicimos
eso.
El señor GIMENO MARIN: No estoy diciéndole que usted... Le digo que no
trivialicemos el tema...
El señor SANCHIS PERALES: No, pero cada vez...
El señor GIMENO MARIN: Permítame que yo dé mi opinión ahora. Usted ha
tenido tiempo y le he dejado hacer uso de la palabra para que dé su
opinión sobre lo que le pasó judicialmente.
Yo le puedo hasta comprender, pero supongo que eso mismo que dice usted
que podrá decirlo mucha gente en este país que ha tenido que someterse a
los procedimientos judiciales que por lo menos son los de un sistema
democrático, mejores o peores. Tenemos lo que tenemos, espero que cada
vez la justicia sea mejor. En cualquier caso, lo que me preocupa es que
cuando los asuntos judiciales aparentemente les afectan a ustedes de una
forma negativa, siempre es muy negativo lo que pasa con la justicia, pero
cuando les afecta a otros, ustedes jalean y aplauden. Esa es la impresión
que me da.
Vamos a entrar en el tema. Yo no le estaba preguntando ni siquiera por
las cintas. No estoy utilizando las cintas, aunque supongo que el informe
que hizo su Partido se basaba en lo que leyó, pero también en el informe
de su Partido dicen que no sólo se han basado en eso. El informe de su
Partido dice que ha tenido otras fuentes de información. Pero, fíjese si
lo tiene usted sencillo. A nosotros nos dejaría sin ningún instrumento
fundamental en esta Comisión si su Partido ahora dijera que ese informe
que hizo no vale para nada. Que lo diga. Si su Partido dice que ese
informe no vale para nada, yo ya no podré utilizar ese informe como le he
utilizado. Que se diga que el señor Ruiz-Gallardón se equivocó totalmente
y que en la dirección de su Partido se equivocaron totalmente cuando
tomaron la decisión que tomaron. Eso es lo que le quería decir,
simplemente para ir situando los temas, porque, si no, a lo mejor no
llegamos a donde queremos llegar. Yo no tengo por qué llegar a donde yo
quiero, sino a la verdad.
El señor SANCHIS PERALES: Efectivamente. ¿Me permite que yo apunte cuatro
o cinco cosas, porque, si no, se me van a olvidar?
Cada vez que usted diga algo repetitivo, yo también seré repetitivo en
negárselo, porque, si no, no estamos en igualdad de condiciones.
El señor GIMENO MARIN: Por supuesto.
El señor SANCHIS PERALES: Lo digo a la primera parte de su pregunta para
que no me malinterprete. Cada vez que diga usted una cosa, yo volveré a
decir lo mismo.
Yo no me he quejado nunca del tema judicial, ni mucho menos. Al revés,
hay multitud de declaraciones mías en las cuales he dicho que tengo y
siempre he tenido una afección a la justicia. ¡Si yo no temo a la
justicia! A lo que temo es a los señores que hay ahí detrás, que son el
primer poder. A la justicia, no. Yo temo a la prensa, porque la justicia
actúa con unas reglas muy claras, actúa con un código, y yo me lo sé. A
la justicia, ¡qué voy a tenerle miedo! No lo digo hoy, que ya estoy
absuelto, lo dije mucho antes, y siempre. A quien tengo miedo yo es a los
que, sin ningún tipo de código y sin ninguna responsabilidad, dicen lo
que dicen y allá películas.
Me da la sensación de que muy pocos se han leído la Ley de Financiación
de Partidos Políticos, en la prensa, muy pocos. Alguien escribe un
artículo, dice algo, pontifica sobre algo, y todos los demás, como lo que
dicen sus compañeros es dogma de fe, lo repiten, lo repiten, lo repitenÉ
¡Qué hago yo clamando en el desierto, diciendo una vez una cosa si los
demás han dicho mil veces lo contrario!
Al final, tengo que decir lo que afirmé el otro día: «Me rindo, hagan
ustedes lo que quieran.»
Por otro lado, yo ni jaleo ni aplaudo nada de lo que usted decía.
El señor GIMENO MARIN: Me refería a su Partido, a veces.
El señor SANCHIS PERALES: Pregúntele usted a mi Partido.
El señor GIMENO MARIN: De acuerdo.
El señor SANCHIS PERALES: En cuanto a que las cintas son ilegales, eso no
le cabe duda a nadie. Pero es que el informe también, señoría, porque el
informe, no digo que sea ilegal, perdón...
El señor GIMENO MARIN: ¿Al informe de su Partido se refiere?
El señor SANCHIS PERALES: Un momento. Sí, al informe de mi Partido.
El señor GIMENO MARIN: Me interesa conocer esa opinión.
El señor SANCHIS PERALES: Déjeme que le explique. No digo que sea ilegal
el informe. Es ilegal lo que se deduce del informe, porque el informe
está basado en una ilegalidad. Esto es como cuando...
Perdóneme, le digo otra cosa. Hago un inciso, y no quiero que se me vaya
el hilo.
El señor GIMENO MARIN: No, no.
El señor SANCHIS PERALES: Señorías, ustedes la semana pasada, creo que
por unanimidad, han aprobado una ley en la cual me parece que son seis
años de cárcel al que difunda unas grabaciones ilegales. Más ilegalidad
que las cintas del caso Manglano, no debe haber ninguna en España, porque
éstas son ilegales por el Tribunal Supremo, así que no hay más ilegalidad
que ésa.
El señor GIMENO MARIN: Yo creo que no estamos difundiendoÉ Yo no estoy
utilizando todavía las cintas en sus preguntas.
El señor SANCHIS PERALES: Perdón, señoría, debe ser una apreciación suya
que yo respeto pero no comparto. Aquí estamos...
El señor GIMENO MARIN: ¿Qué hacemos con el informe de su Partido? ¿Lo
destruimos, lo quemamos?
El señor SANCHIS PERALES: Vamos por partes, que tenemos tiempo para todo.
El señor GIMENO MARIN: Yo estoy hablando del informe de su Partido.
El señor SANCHIS PERALES: Y yo le estoy contestando del informe de mi
Partido, señoría.
El señor GIMENO MARIN: No, parece que me está contestando que no se puede
hablar del informe de su Partido.
El señor SANCHIS PERALES: No, no, perdóneme. Le estoy contestando del
informe de mi Partido. Le estoy contestando con arreglo a mi leal saber y
entender. No pretenda usted que le conteste lo que usted quiera. Yo le
contestaré lo que crea que debo contestar. Vamos por partes.
En cuanto al informe de don Alberto Ruiz-Gallardón, ya he explicado antes
en qué contexto y en qué fecha se hizo. He dicho que supongo --y que sé--
que hoy no se volvería a hacer en esas condiciones y creo que el
publicarlo hoy sería ilegal, señoría, porque proviene de una ilegalidad.
Eso es tanto como el caso de un ladrón que roba joyas, por ejemplo, pues
el receptor que las compra es tan delincuente como el ladrón que las
robó, por lo tanto...
El señor GIMENO MARIN: Señor Sanchís, está diciendo usted unas cosas muy
gordas.
El señor SANCHIS PERALES: Gordísimas, pero permítame que termine.
El señor GIMENO MARIN: No, no. Yo le voy a pedir que se ajuste ya a las
preguntas. Sin ningún tipo de problema, pretendo que usted pueda hablar y
explayarse lo que quiera. Lo que ya empieza a plantear cuestiones que me
preocupan, porque me está haciendo acusaciones no sólo a mí, sino a esta
Cámara.
El señor SANCHIS PERALES: No, no, perdóneme. A esta Cámara, ninguna, ¿de
dónde deduce usted esto?
El señor GIMENO MARIN: Está usted comparando ya que estemos utilizando el
informe de su Partido con un robo...
El señor SANCHIS PERALES: No, no, esa deducción la saca usted pero yo
afirmo que no es cierta. Yo no he hecho deducción. Por lo tanto, si usted
la tenía, estaba equivocada.
El señor GIMENO MARIN: ¿Está de acuerdo o no está de acuerdoÉ?
El señor SANCHIS PERALES: Es que no tiene...
El señor GIMENO MARIN: Pero yo le he preguntado una cuestión y usted me
está contestando con una teoría.
El señor SANCHIS PERALES: Déjeme que le conteste con arreglo a como yo sé
contestar. Yo no estoy tan preparado como usted para contestar con tanta
concisión.
El señor GIMENO MARIN: No creo, señor Sanchís. Le he preguntado si está
de acuerdo con lo que dice el señor Ruiz-Gallardón de usted en un
informe. Me ha dicho que no, creo entender. Pero si me dice que sí,
también me parece bien.
El señor SANCHIS PERALES: No, no. Le he dicho que en el contexto en que
se hizo y en la fecha en que se hizo, lo comprendo.
El señor GIMENO MARIN: Pero no estuvo usted de acuerdo entonces tampoco,
porque hizo unas declaraciones muy contrarias a ese informe.
El señor SANCHIS PERALES: A mí no me llamaron a declarar en ese informe.
Claro que no puedo estar de acuerdo en un tema cuando, con posterioridad
a esas declaraciones, yo sabía que ese informe había sido hecho en el
contexto que antes le he explicado y que, por no ser repetitivo, no
repetiré, en el contexto en el cual las cintas, etcétera, etcétera.
Cuando yo ya supe eso, ¿cómo iba a estar de acuerdo con ese informe,
señoría?
El señor GIMENO MARIN: Yo, si quiere, le matizo algunas de las cuestiones
al respecto, en el siguiente sentido. Lo que le acusaban es de haber
utilizado el nombre. Una de las cuestiones que se planteaba en ese
informe es que usted estaba usurpando funciones, parece ser. Eso es lo
que decía, entre otras cosas, ese informe. Y usted yo creo que le
contestó, con mejor o peor acierto, diciendo que lo que usted hacía lo
sabían en el Partido hasta los presidentes del Partido. Ironizó incluso:
«Con que los militantes que en adelante se encarguen de recibir
donaciones de empresas para sufragar la labor de oposición tendrán que
exigir un documento notarial donde se deje constancia que tienen
autorización del Partido.» Hasta eso dijo usted.
El señor SANCHIS PERALES: Evidentemente, señoría. Me refería a la época
en que yo era tesorero.
El señor GIMENO MARIN: Pero contestaba después de los problemas que se
produjeron en un caso concreto.
El señor SANCHIS PERALES: Claro, como estoy contestando ahora después,
señoría.
El señor GIMENO MARIN: Ya sabemos, pues, que entonces se refería a cosas
de antes de ese caso.
El señor SANCHIS MARIN: Efectivamente, me refería a cosas de cuando yo
estaba en la tesorería.
El señor GIMENO MARIN: Pues vamos a volver hacia la época en la que usted
estaba en la tesorería. En el año 1984-85 los problemas financieros que,
por supuesto existían, igual que existían, supongo, en los demás
partidos, yo creo que se agudizaron en AP por lo que he leído. En 1986,
se produjo un debate político sobre si el señor Fraga continuaba o no. El
decidió lo que consideró conveniente políticamente para su partido y para
la sociedad. Fueron épocas de duros debates entre medios financieros, la
CEOE. ¿Recuerda usted el informe que elaboró la Tesorería nacional de su
Partido el 7 de julio de 1986 dirigido al Presidente de su partido?
El señor SANCHIS PERALES: Señoría, ni idea, pero si usted me lo hubiese
dicho con anterioridad, habría traído documentación.
El señor GIMENO MARIN: No, no. Se lo digo porque como usted se está
refiriendo continuamente a su época de tesorero, yo le voy a recordar
alguna cosa. En este informe se decía textualmente --lo he tenido que
sacar de un medio de comunicación, eso tengo que reconocerlo--...
El señor SANCHIS PERALES: Le agradecería a S. S. que cuando me vuelva a
citar un medio de comunicación me diga qué medio y qué periodista para
poderme situar yo, porque, si no, usted dice que lo saca de un medio de
comunicación y yo le tengo que creer.
El señor GIMENO MARIN: No tenga usted ningún problema. No se preocupe, he
hecho el esfuerzo de intentar documentarme. En el periódico «El País», de
27 de abril de 1990, se publica una fotografía de un informe dirigido por
la tesorería a don Manuel Fraga Iribarne.
El señor SANCHIS PERALES: ¿Del 90?
El señor GIMENO MARIN: El periódico es de 1990. Esto sale como
consecuencia del caso Naseiro, pero los hechos son anteriores.
El señor SANCHIS PERALES: ¿De qué fecha son?
El señor GIMENO MARIN: El informe interno es del 7 de julio de 1986. Esta
fotocopia que figura aquí es de un informe de Alianza Popular, en
aquellos momentos, que dirigen a don Manuel Fraga Iribarne, pone
tesorería nacional, creo entender que pone también copia a don Carlos
Robles Piquer, informe económico a 10 de junio de 1986. Calculo que este
informe económico se elaboró más o menos después de las elecciones. En un
párrafo de ese informe se dice textualmente lo siguiente: «Es urgentísimo
que el resto que falta de la financiación empresarial, 87 millones de los
600 millones, llegue para hacer frente a los últimos pagos de campaña,
fundamentalmente resto agencias.» A continuación aparece una descripción
de la situación económica y financiera en aquel momento. Hablaban de la
necesidad de una financiación adicional y si no, habría problemas para
pagar nóminas, etcétera. ¿Recuerda usted ese informe «grosso modo»?
El señor SANCHIS PERALES: En el primer momento no recordaba nada, después
de lo que usted me ha dicho recuerdo que ése es un informe que,
efectivamente, nos fue robado y luego fue publicado. Ese informe nos fue
robado y fue publicado con posterioridad.
El señor GIMENO MARIN: Yo desconocía que fuera robado.
El señor SANCHIS PERALES: Y yo se lo digo.
El señor GIMENO MARIN: Vale.
El señor SANCHIS PEALES: Pues, muy bien.
El señor GIMENO MARIN: No digo nada.
El señor SANCHIS PERALES: Es que no sé el alcance de su pregunta.
El señor GIMENO MARIN: Ahora mismo la va a entender perfectamente.
El señor SANCHIS PERALES: Pues dígamela.
El señor GIMENO MARIN: ¿Sabía usted que los ingresos declarados por
Coalición Popular --en aquellos momentos había una coalición entre
distintos partidos-- al Tribunal de Cuentas respecto a los comicios
celebrados en esas fechas, no recogían una financiación privada de ese
volumen? Se lo voy a intentar recordar. Los ingresos declarados por
Coalición Popular para esos comicios fueron exclusivamente los
siguientes: 1.700 millones de préstamos bancarios; 141,5 de adelanto de
subvenciones estatales; 19,2 de aportaciones procedentes de la Tesorería
nacional de Alianza Popular entre las que se encuentra una donación
anónima de 394.000 pesetas. Es decir, donaciones --estamos en la época en
que los partidos todavía podían tener donaciones--, 394.000 pesetas; y
19,2 millones de aportaciones procedentes de la Tesorería nacional de AP
a esta campaña electoral. Es decir, AP recibió más de 500 millones de
financiación empresarial para la campaña y no fueron declarados al
Tribunal de Cuentas.
El señor SANCHIS PERALES: No, no, es que ahí debe haber un error; no digo
mío, sino quizá de la lectura. Tendría que leerme ese informe bien para
poder estar en igualdad de condiciones con usted y poderle contestar.
Pero lo que creo que se desprende de lo que usted ha leído es que no hay
ningún problema. Si había que recaudar mil y pico de millones y está
hablando de 600, el único problema que hay es que quizás usted interprete
que parte de lo que se recaudó por la vía de créditos o por la vía de
financiación de la ley que entonces estaba en vigor y que esté puesto
ahí. Es la única explicación que se me ocurre, porque yo no veo ningún
problema. Si usted dice que se recaudaron 600 millones y que dijimos mil
y pico, aún faltan 400 y pico.
El señor GIMENO MARIN: No, mil y pico de préstamos bancarios, que es
distinto. Normalmente ya sabe usted que se financia uno la campaña
previendo lo que va a obtener. A veces se equivoca uno, tiene un déficit,
pero, en cualquier caso, de la financiación pública de las campañas se
devuelve un dinero importante, ustedes ya eran un partido muy importante,
lo digo porque estamos hablando de resultados electorales por encima de
cien diputados, de lo que es la Cámara de este país. Lo que le estoy
indicando es que los préstamos bancarios nada tienen que ver con las
donaciones empresariales, que no estoy entrando a calificar.
El señor SANCHIS PERALES: Por supuesto.
El señor GIMENO MARIN: Cuidado. Estoy de acuerdo con usted en que las
donaciones y los donativos no tienen por qué ser ilegales. Y no quiero
confundir. La ilegalidad no tiene nada que ver siquiera con los delitos.
Delito es un hecho específico dentro de una ilegalidad o no. ¿Me explico?
El señor SANCHIS PERALES: Se explica tan bien que le tengo que hacer una
puntualización: ni siquiera es delito en la ley actual, porque todo lo
que dice la ley actual señala que es ilícito hacerlo, pero no dice cuál
es la pena.
El señor GIMENO MARIN: De acuerdo, señor Sanchís. Lo único que le digo es
que...
El señor SANCHIS PERALES: Es que no he terminado de contestarle.
El señor GIMENO MARIN: Dígame.
El señor SANCHIS PERALES: Lo que ocurre es que yo no veo ninguna
contradicción en lo que usted me está diciendo. Me tendría que leer mucho
más el tema para estar en condiciones parejas con usted. Creo que no hay
ningún problema en lo que usted me está diciendo.
El señor GIMENO MARIN: De acuerdo. Yo no le digo que haya problema. Le
digo que en lo que se declara al Tribunal de Cuentas figuran 1.700
millones de préstamos bancarios que nada tienen que ver con las
donaciones o con las aportaciones empresariales. Es mi opinión.
El señor SANCHIS PERALES: Y yo le tengo que decir a S. S. que
posiblemente estén englobadas las dos partidas y de ahí no se deduzca,
porque eso...
El señor GIMENO MARIN: ¿Usted cree que cuando se refiere usted en esta
parte que le he leído se está refiriendo a préstamos bancarios?
El señor SANCHIS PERALES: Le repito, señoría, que no me conozco de
memoria el tema.
El señor GIMENO MARIN: Pero estoy intentando que lo recuerde porque usted
era el responsable en aquellos momentos.
El señor SANCHIS PERALES: Sí, señoría. Yo tengo buena memoria y trato de
recordar. Déjeme que le explique. Lo que ocurre es que eso no es un
documento oficial, eso es una carta.
El señor GIMENO MARIN: El documento oficial es el que le he leído de lo
que declaró usted a la Junta Electoral. Ese sí que es el oficial. Ese sí,
el de los 1.700 millones es el documento que ustedes declararon ante la
Junta Electoral.
El señor SANCHIS PERALES: Pues sería cierto, señoría, si yo lo declaré.
Yo le digo la verdad. Yo no miento.
El señor GIMENO MARIN: Estoy absolutamente convencido. En lo que quiero
incidir, porque estos días se está hablando también en los medios de
comunicación sobre divergencias entre cuentas del partido y cuentas
electorales, es en que no me cuadra, en que me faltan 500 millones de
financiación empresarial en las declaraciones electorales. Eso, señor
Sanchís, de acuerdo con la Ley de 1985, sí que no está nada claro cuál es
la calificación jurídica, porque en aquellos momentos no había Ley de
Financiación de Partidos Políticos, pero sí que había una ley electoral
que establecía, delimitaba y tipificaba determinadas figuras delictivas.
El señor SANCHIS PERALES: Lo que yo no tengo claro, señoría, es que a
usted le falten 500 millones de pesetas porque a mí no me faltan. Yo los
tengo clarísimos. Lo que está ahí escrito en la información pasada al
Tribunal de Cuentas es la realidad, y lo que está en ese otro documento
periodístico que usted nos ha leído es una simple carta que le enviamos
al Presidente, que nos la robaron, que la publicamos y que no sé
exactamente lo que quiere decir, porque ni la he leído. La he leído hoy.
El señor GIMENO MARIN: Ya me he enterado que se la robaron. Lo que sí
quiero decir es que si esa carta fuera cierta, yo le digo simplemente que
la Ley Electoral sí tipificaba figuras delictivas. Con eso le quiero
recordar algo, para que usted no lo diga con tanta alegría: sí son
posibles las donaciones empresariales, pero también respetando los
límites de las leyes electorales.
El señor SANCHIS PERALES: Obviamente, he dicho que me conozco la ley. Los
que parece que no se la conocen...
El señor GIMENO MARIN: La Ley de Financiación. Ahora estoy hablando de la
Ley Electoral.
El señor SANCHIS PERALES: Las dos.
El señor GIMENO MARIN: ¿Cuál es el límite que fija? Si lo supiera no se
lo preguntaría.
El señor SANCHIS PERALES: Sí, señor, se lo digo: un millón de pesetas. Me
conozco las dos. Los que no se lo conocen son los demás.
El señor GIMENO MARIN: Me consta de lo que voy oyendo en algunos
momentos. Le he recordado ese tema volviendo a las épocas en que usted
era tesorero en aquellos momentos.
El señor Ruiz-Gallardón, en el informe que elabora por el caso Naseiro,
dice que resulta acreditada la participación de varios miembros del
Partido Popular en una serie de conversaciones en las que, utilizando el
nombre del Partido, se pretende conseguir aportaciones no finalistas de
determinadas empresas que, por su actividad, participan de forma habitual
en los concursos públicos cuya adjudicación corresponde a corporaciones
locales de las que forman parte cargos electos del Partido. Entre otros,
se está refiriendo a usted, creo. ¿Está de acuerdo con esta afirmación
del informe elaborado por su Partido?
El señor SANCHIS PERALES: Señoría, como ya dije al principio...
El señor GIMENO MARIN: Es que esto es otra cosa diferente de la anterior.
El señor SANCHIS PERALES: Por supuesto. Como ya dije al principio, cada
vez que S. S. haga referencia a algo que yo considere proviene de un
ilícito, lo pondré de manifiesto a efectos taquigráficos y a otros
efectos posibles. No sé cuáles son. ¡Torres más altas han caído!
El señor GIMENO MARIN: Ya estoy viendo cuál es la pretensión suya, que el
ilícito es el informe del Partido Popular.
El señor SANCHIS PERALES: No, no, perdóneme. El ilícito es todo aquello
que provenga del ilícito que supuso la obtención de unas cintas que no
solamente fueron declaradas ilícitas por el Tribunal Supremo, es que se
admitieron otras faltas más. Por tanto...
El señor GIMENO MARIN: Si lo que está diciendo S. S. es que lo que estoy
haciendo yo es un ilícito, me empieza a preocupar.
El señor SANCHIS PERALES: Yo no lo estoy diciendo.
El señor GIMENO MARIN: Entonces, ¿qué me está diciendo?
El señor SANCHIS PERALES: Le estoy diciendo a S. S. que yo entiendo que
S. S. no debería preguntarme algo que proviene de un ilícito.
El señor GIMENO MARIN: ¿O sea que lo que quiere decir usted es que la
decisión que ha tomado esta Cámara para que se investigue el caso
Naseiro, automáticamente no se puede hacer nada sobre este caso porque
resulta que, según usted, es un ilícito?
El señor SANCHIS PERALES: No es cierto, señoría.
El señor GIMENO MARIN: ¿Qué es lo que quiere decir entonces, señoría?
El señor SANCHIS PERALES: Yo creo que hablo en castellano muy puro.
El señor GIMENO MARIN: No lo tengo tan claro.
El señor SANCHIS PERALES: Le estoy diciendo, señoría, que lo que venga de
esas cintas no es lícito. Todo lo demás, sí. Usted me ha hecho muchas
preguntas y yo las he contestado. Usted puede decir que no me pregunta
por las cintas, pero sí por lo que han publicado los periódicos de las
cintas. Es lo mismo.
El señor GIMENO MARIN: Le estoy hablando de lo que ha dicho un informe de
su Partido. Eso es lo que me preocupa a mí.
El señor SANCHIS PERALES: Pero sobre las cintas, señoría.
El señor GIMENO MARIN: No, sobre las cintas, no. El informe de su
Partido, si lo ha leído, dice que las fuentes no son sólo las cintas.
Dice que ha preguntado a militantes de su Partido.
El señor SANCHIS PERALES: Pero las preguntas que usted me hace son de las
cintas.
El señor GIMENO MARIN: No. Puedo leer el informe de su Partido para que
vea que usted está equivocado.
El señor SANCHIS PERALES: Perdóneme. He leído el informe de ayer y lo
tengo aquí. Las preguntas que usted me hace provienen de las cintas, y
como provienen de las cintas, provienen de un ilícito. Y es mi opinión
--con todos los respetos a S. S. y a esta Cámara-- que nadie públicamente
pueda hacer exposición de unas cintas que fueron declaradas ilícitas. Es
mi opinión . Perdóneme, señoría. ¿Usted opina que no es así y me
pregunta? Yo le estoy contestando. No le estoy negando nada.
El señor GIMENO MARIN: ¿Usted dice que el informe de su Partido es un
ilícito o no? Porque es lo que estoy utilizando.
El señor SANCHIS PERALES: Volveré a repetir lo mismo, señoría, porque
cada vez que usted me pregunta le estoy diciendo lo mismo.
Yo digo que todas aquellas preguntas que se me hagan o todos aquellos
informes que salgan provenientes de unas cintas ilícitas, son ilícitas,
porque provienen de un ilícito. Lo he dicho varias veces y lo repetiré
tantas veces como haga falta. Todas aquellas preguntas, sean de S. S.,
sean del informe de Ruiz-Gallardón, sean de quien sea, que provengan de
unas cintas declaradas nulas, ilícitas, etcétera, para mí no son ilícitas
tanto en cuanto estamos en una sesión pública donde esto puede ser mañana
transcrito en la prensa. ¿De qué me vale a mí que hayan ustedes aprobado
la semana pasada una ley en la cual se prohíbe este tema, si esta misma
Cámara que ha aprobado la ley resulta que hace públicas todas las cintas,
de una forma o de otra? Porque usted no se refiere a las cintas, señoría,
pero cuantas veces se refiera usted a un periódico que publicó las
cintas...
El señor GIMENO MARIN: No, a un informe.
El señor SANCHIS PERALES: Pues a un informe, me da igual. Cada vez que
usted se refiera a un informe o periódico que publicó las cintas, usted
está poniendo de manifiesto las cintas y se está enterando toda la
prensa. Como consecuencia de este tema yo estoy siendo violado en el
derecho que tengo a que eso no sea así.
El señor GIMENO MARIN: Yo le estoy preguntando sobre cuestiones. Usted
conteste lo que considere conveniente.
El señor SANCHIS PERALES: Eso estoy haciendo.
El señor GIMENO MARIN: En cualquier caso, el debate que usted está
produciendo ya lo tuvimos el otro día, y le puedo asegurar que, en mi
opinión --y supongo que en la de la Cámara, si no no estaríamos en esta
Comisión--, una cosa son los planteamientos judiciales y las
consecuencias judiciales de unos hechos, y otra muy distinta son los
hechos sociológicamente, en lo que ha significado a la opinión pública
española, que eso sí tiene relevancia. Y guste o no guste, aunque estos
hechos no tengan relevancia judicial, por lo menos en los que se derivan
de haber escuchado unas cintas, ¡claro que tienen relevancia los hechos,
que son conocidos por el conjunto de la sociedad española y que este
Parlamento ha decidido investigar!
El señor SANCHIS PERALES: ¿Me está diciendo S. S. entonces que la ley
distingue ambas cosas; es decir, que la ley no está clara en cuanto a que
sí se puede hablar cuando se trata de un tema político, se pueden
publicar las cintas, y cuando no se trata de un tema político no? ¿Me
dice usted que hay una discriminación?
El señor GIMENO MARIN: Le estoy planteando que la diferenciación existe
respecto a hechos políticos.
El señor SANCHIS PERALES: Perdóneme, yo entiendo que no. La ley es clara
en ese aspecto.
El señor GIMENO MARIN: Señor Sanchís, vamos a seguir.
¿Durante el tiempo que no ha sido tesorero se ha dedicado también a
recaudar fondos para su Partido?
El señor SANCHIS PERALES: No, señor. No he seguido.
El señor GIMENO MARIN: ¿No ha hecho ninguna actividad?
El señor SANCHIS PERALES: No la he hecho.
El señor GIMENO MARIN: ¿Mantuvo usted conversaciones con el señor Palop
hablando de cobro de comisiones?
El señor SANCHIS PERALES: Si la pregunta es tan escueta como ésa, diré
que sí, pero no políticas, sino empresariales.
El señor GIMENO MARIN: Perfecto.
El señor SANCHIS PERALES: El señor Palop era entonces representante en
Valencia de una empresa de un hijo mío que vendía «bañotos». Además, está
en todas las cintas y en todos los sitios.
El señor GIMENO MARIN: No sabía que era representante. De eso me acabo de
enterar ahora.
Desde la época que no es usted tesorero, ¿mantuvo contactos con altos
dirigentes de su partido para hablar de la recaudación de fondos para el
Partido?
El señor SANCHIS PERALES: No, para hablar de eso, no; para hablar de
otras cosas, sí.
El señor GIMENO MARIN: En su opinión, desde que usted no es tesorero,
¿cree que se han seguido realizando las actividades que usted realizaba
cuando era tesorero?
El señor SANCHIS PERALES: Yo no voy a contestar a eso. ¿Cómo voy a
contestar lo que creo o dejo de creer que han hecho los demás? Si ha
estado aquí el señor Naseiro el otro día, haberle preguntado a él.
El señor GIMENO MARIN: Ya le pregunté. Lo que le pregunté a él se lo voy
a recordar. Aquí tengo una carta del señor Aznar pidiendo dinero a
empresarios, con lo cual supongo que su Partido ha seguido haciendo esa
actividad.
El señor SANCHIS PERALES: Si usted me pregunta suposiciones...
El señor GIMENO MARIN: Se la voy a leer.
El señor SANCHIS PERALES: Es que no le puedo decir que sí a suposiciones.
El señor GIMENO MARIN: Yo le estoy diciendo que se la voy a leer. No pasa
nada. Lo que me extraña es que el señor Naseiro no se acordaba de nada,
aunque no desmintió sus declaraciones ante el juez, y ahora usted viene a
plantear que cuando era tesorero sí pedía dinero, con algunos problemas,
aunque después no lo ha pedido usted y no conoce --me dice-- que su
Partido lo haya pedido. Yo le digo que creo que los partidos suelen pedir
dinero para los gastos del partido, para el partido y para las campañas
electorales, que, por cierto, suelen costar mucho dinero y creo que es
una fuente importante de las deudas que han tenido los partidos
políticos.
En una carta dirigida a un empresario, dice el señor Aznar: «Por estas
circunstancias tan especiales» --estamos en campaña electoral-- «puedes
suponer lo necesaria que resulta tu aportación voluntaria» (es lo mismo
que decía usted antes: pedir voluntariamente dinero), «la que te sea
posible en estos momentos de dificultades económicas, a los gastos de la
campaña que se desarrollará por nuestra parte, bajo el firme criterio de
la austeridad».
Vuelvo a insistirle --aunque creo que no habría que insistir en esto-- en
que doy por supuesto que en su Partido y en otros partidos se sigue
pidiendo dinero a quien sea, si lo quiere dar, lógicamente dentro de los
límites legales. El problema no está en la petición de dinero, el
problema está en si se cumplen o se dejan de cumplir los límites legales.
Ese es el único problema.
El señor SANCHIS PERALES: A mí me parece muy bien que suponga usted eso.
Yo también lo supongo.
El señor GIMENO MARIN: Se lo digo simplemente para ir situando el
problema, porque, si no, me da la sensación de que usted se está
asustando también de que se pida o no se pida dinero.
El señor SANCHIS PERALES: No me asusto tan fácilmente. Lo que ocurre es
que no veo dónde está el problema en lo que usted me ha dicho. Me parece
muy bien.
El señor GIMENO MARIN: ¿Cuando usted era tesorero no hablaba con alguien
de su Partido de estos temas? ¿Dependía de alguien en relación con estos
temas?
El señor SANCHIS PERALES: No, mi única dependencia fue siempre de don
Manuel. A él le exponía lo que tuviese que exponerle, que era más bien
poco porque él tenía y tiene mucha confianza en mí y yo hacía lo que
creía que tenía que hacer.
El señor GIMENO MARIN: Estoy seguro de ello.
El señor SANCHIS PERALES: Cuando consideraba oportuno informarle de algo,
le informaba. Le informaba de cosas importantes, obviamente.
El señor GIMENO MARIN: Ya imaginaba que eso era así. Lo digo porque en
los estatutos más recientes --no sé si cuando usted era tesorero ocurría
igual-- la dependencia del tesorero durante un tiempo era del Presidente
del Partido, aunque en la práctica todos los que han comparecido han
dicho que se sentían muy autónomos.
El señor SANCHIS PERALES: Sí, pero tiene usted que entender cuál es la
autonomía. En eso creo que estamos todos de acuerdo. Yo dependía del
señor Fraga y él me daba las órdenes gordas. Yo ejecutaba el resto de las
cosas. No iba yo a estar preguntándole constantemente. Sí le puedo decir
que despachaba con él muy a menudo. Yo llevaba, además de los temas de
tesorería, otros. Por lo tanto despachaba con él con frecuencia y le
informaba de lo que tenía que informarle. La verdad es que no sé dónde
quiere usted llegar.
El señor GIMENO MARIN: Lo que le estoy preguntando es para saber la
estructura que existía cuando usted era tesorero y la estructura que
existe cuando usted no es tesorero. Había una estructura de relación en
todos los partidos.
Esto se ha discutido y se ha planteado no sólo con su comparecencia. Con
el caso Filesa también se ha discutido este tema, etcétera.
El señor SANCHIS PERALES: Debe ser muy parecida, señoría. Digo yo. No lo
sé.
El señor GIMENO MARIN: Puede ser. No lo sé.
¿Mantuvo contactos con cargos públicos del Partido para que se pusieran a
disposición de Salvador Palop, al objeto de poder intervenir en asuntos
de Alicante?
El señor SANCHIS PERALES: Naturalmente que no, señoría. Es que además...
El señor GIMENO MARIN: No, no, si me dice que no, ya vale. No se
preocupe.
El señor SANCHIS PERALES: Es que quiero matizarle, porque si no matizo
algunas de sus preguntas podrían tener, en una lectura posterior, una
interpretación un poco...
Es que eso ni en las cintas aparece.
El señor GIMENO MARIN: No aparece en las cintas, sino en el informe de su
Partido.
El señor SANCHIS PERALES: ¿Que yo había hablado con...?
El señor GIMENO MARIN: El informe de su Partido contiene el siguiente
diálogo, que seguro que es falso...
El señor SANCHIS PERALES: No lo sé, hasta que no lo lea usted.
El señor GIMENO MARIN: Dice: «Bueno, ya sabes que Montesinos vino. Lo
primero que hizo.» Y contesta Sanchís: «Ha hablado hoy conmigo
Montesinos. Me ha dicho que estaba a tu disposición.» Eso dice el informe
de su Partido.
El señor SANCHIS PERALES: Y dice bien. ¿Dónde está el problema?
El señor GIMENO MARIN: ¿Entonces no ha hablado usted con ningún cargo
público para que se ponga a disposición del señor Palop?
El señor SANCHIS PERALES: Que se ponga a disposición, ¿para qué?
El señor GIMENO MARIN: He dicho para que se ponga a disposición.
El señor SANCHIS PERALES: Es que no puede usted hacer una pregunta así.
¡Claro que he hablado para que se ponga a disposición!
El señor GIMENO MARIN: Ya sabemos que ha hablado con el señor Montesinos
para que se pusiera a disposición del señor Palop. No le he preguntado
nada más.
El señor SANCHIS PERALES: Con el señor Palop y con 200.000 más.
El señor GIMENO MARIN: No le he hablado de nada más.
El señor SANCHIS PERALES: Ya, ya.
El señor GIMENO MARIN: No le he hablado de nada más. No se preocupe
usted, no prejuzgue lo que le quiero decir.
El señor SANCHIS PERALES: No prejuzgo nada, pero...
El señor GIMENO MARIN: ¿Habló con el señor Palop de asuntos en los que
era posible que por parte de empresas se entregaran donativos al Partido
Popular? Donativos he dicho.
El señor SANCHIS PERALES: No recuerdo, no creo. Digo que no creo porque
me he leído las declaraciones y el sumario para venir preparado para
contestar. No, no es cierto.
El señor GIMENO MARIN: ¿Habló usted de la posible recalificación de un
suelo en Cullera a cambio de la cual percibirían una posible comisión
para el partido?
El señor SANCHIS PERALES: Señoría, no solamente no hablé, sino queÉ Usted
me perdonará, pero cada vez que me haga una pregunta de ésas se la tengo
que matizar, porque es como si me dice usted: ¿Robó usted la carteraÉ?
El señor GIMENO MARIN: Responda. Si no le digo otra cosa. No se preocupe
usted.
El señor SANCHIS PERALES: Es que a veces parece que...
El señor GIMENO MARIN: Yo le estoy preguntando y usted está precisando.
El señor SANCHIS PERALES: Lo que usted está diciendo es falso y además no
está en las cintas.
El señor GIMENO MARIN: Sólo lo digo porque el señor Palop declaró ante le
juez que sí que había hablado con usted de este tema, no por otra cosa.
El señor SANCHIS PERALES: De Cullera no.
El señor GIMENO MARIN: Le puedo asegurar que sí. Yo qué le voy a hacer.
Pero el señor Palop va a venir otro día y también nos lo dirá. ¡Qué le
voy a hacer!
El señor SANCHIS PERALES: Es que yo me he leído el otro día las cintas y
yo, que no recordaba el tema...
El señor GIMENO MARIN: Yo las cintas no me las he leído; me he leído las
declaraciones del señor Palop.
El señor SANCHIS PERALES: He leído las transcripciones, perdón, el
sumario.
El señor GIMENO MARIN: Pues yo las transcripciones no; me he leído la
declaración del señor Palop ante el juez. Sólo le digo eso.
El señor SANCHIS PERALES: Permítame la pregunta.
El señor GIMENO MARIN: ¿Habló usted de la posible recalificación de un
suelo en Cullera a cambio de la cual percibirían (al Partido Popular me
refiero) una posible comisión para el partido?
El señor SANCHIS PERALES: A eso le tengo que decir categóricamente que no
y que aun cuando hubiese declarado el señor Palop eso ante el juez
debería, supongo yo, haberlo declarado en función de algo que apareciese
en las cintas.
El señor GIMENO MARIN: No lo sé.
El señor SANCHIS PERALES: Tengo razón yo que no aparece en las cintas.
El señor GIMENO MARIN: Yo le estoy preguntando a usted cosas directas.
Usted me contesta. Yo no le estoy diciendo nada más que eso.
El señor SANCHIS PERALES: Señoría, perdóneme y comprenda usted mi
posición. Yo he tenido, como le he dicho antes, muchos problemas y
sufrimientos con este tema.
El señor GIMENO MARIN: Lo sé.
El señor SANCHIS PERALES: He tenido que soportar la prueba de la carga al
revés. No es que yo sea inocente porque nadie me haya probado nada; no.
Es que tengo que demostrar que soy inocente.
El señor GIMENO MARIN: Usted no tiene que demostrar que es inocente
porque es inocente.
El señor SANCHIS PERALES: Perdóneme, políticamente quiero demostrar que
soy inocente.
El señor GIMENO MARIN: Este es otro problema.
El señor SANCHIS PERALES: Políticamente estoy hablando. Yo no estoy
hablando de otra cosa porque inocente lo he sido siempre.
El señor GIMENO MARIN: De acuerdo.
El señor SANCHIS PERALES: Políticamente yo tengo la carta de la prueba en
mi contra. Cualquiera...
El señor GIMENO MARIN: Yo qué le voy a hacer. ¿No sabe usted todos los
que están viniendo por esta Comisión? Ultimamente tenemos muchas
comisiones de investigación y le aseguro que como todos dijeran lo que
usted dice tendríamos un problema.
El señor SANCHIS PERALES: Yo respondo de mí y me quejo por mí. Me quejo
de la situación en la que me he encontrado. Señoría, no quisiera ser
melodramático pero si tuviese que decirle a usted los problemas
familiares que a mí me ha acarreado este tema... Pero en fin, me
abstendré.
El señor GIMENO MARIN: Estoy convencido. Eso no me va a convencer porque
ya estoy convencido de que le ha causado muchos problemas a la fuerza.
El señor SANCHIS PERALES: Muchas gracias.
El señor GIMENO MARIN: Entre otras cosas porque usted dimitió de sus
responsabilidades, etcétera.
El señor SANCHIS PERALES: No, perdone. Está usted equivocado.
El señor GIMENO MARIN: ¿No dimitió de sus responsabilidades?
El señor SANCHIS PERALES: No, no. Esa es otra de las muchas falsedades
que se dicen.
El señor GIMENO MARIN: Pero ahora me lo va a aclarar usted.
El señor SANCHIS PERALES: Efectivamente. Si usted me lo permite lo voy a
aclarar.
Cuando estalló el caso Naseiro --llamado Manglano por nosotros-- en un
primer momento yo le exhibí una carta, previa conversación con José María
Aznar, para decirle: Mira, José María, mientras esta situación esté así,
con los ataques que estoy recibiendo y que está recibiendo el partido,
quiero dejar la militancia momentáneamente, circunstancialmente, hasta
que esto se aclare. Yo hice eso porque pensé que al ser un procedimiento
abreviado, sería una cosa de un par de meses. Luego se prolongó un año y
pico o dos, pero al año y pico o dos yo volví a ser militante del partido
sin ningún problema. Y además, yo no dejé de ser nunca Diputado ni de
pertenecer al Grupo Popular. Podría haberme pasado al Grupo Mixto.
El señor GIMENO MARIN: Lo que consta es que dejó de ser afiliado o
suspendió su militancia.
El señor SANCHIS PERALES: Suspendí voluntariamente mi militancia...
El señor GIMENO MARIN: Justo en el momento en que se hizo el informe. Ya
me acuerdo.
El señor SANCHIS PERALES: No, antes.
El señor GIMENO MARIN: Un poquito antes del informe.
El señor SANCHIS PERALES: No, no, bastante antes. Perdón, no sé las
fechas exactas.
El señor GIMENO MARIN: Poquito es; está también por ahí publicado.
El señor SANCHIS PERALES: Será porque había poca distancia desde que
estalló el caso hasta ese momento. Le puedo decir la fecha exacta. Yo
dejé la militancia del Partido Popular a los seis o siete días de
estallar el caso Naseiro.
El señor GIMENO MARIN: De acuerdo. En ese sentido hablaba de la dimisión
a esos niveles.
¿Usted pidió insistentemente una certificación acreditativa de la
decisión tomada por el pleno del Ayuntamiento de Valencia o algún
documento que pudiera justificarlo? Esa decisión, se lo recuerdo, fue el
14 de diciembre de 1989, Ayuntamiento de Valencia. Punto 16. Compras:
Propone declarar válido el concurso convocado y adjudicar la construcción
de las obras del aparcamiento subterráneo glorieta Paz-Colón-Puerta del
Mar. En lo que yo he visto hay una referencia a que se piden
certificaciones sucesivas por usted. ¿Recuerda usted eso?
El señor SANCHIS PERALES: Señoría, antes de contestarle, que lo haré con
mucho gusto, una vez más repetiré que esa pregunta que usted me hace
proviene de las cintas o de algún otro...
El señor GIMENO MARIN: Esa pregunta proviene de la declaración que hizo
usted, creo, ante el Tribunal Supremo y se la voy a situar porque usted
la contestó.
El señor SANCHIS PERALES: ¿En el Tribunal Supremo?
El señor GIMENO MARIN: Usted creo que compareció en el Tribunal Supremo.
¿Es así?
El señor SANCHIS PERALES: Sí, comparecí y no me preguntaron nada.
El señor GIMENO MARIN: Sí, le preguntaron algunas cuestiones. Igual tengo
yo mal la declaración que hizo usted. No quiero decir con esto que esté
prejuzgando lo que va a decir. Se lo voy a plantear. Yo creo que le
preguntaron eso.
El señor SANCHIS PERALES: La pregunta la conozco. Tengo que decirle que
no. Además, no tenía por qué. ¿A mí qué me importa lo que haga el
Ayuntamiento de Valencia que entonces lo gobernaban ustedes? ¿A mí qué me
da? ¿A mí qué me importa?
El señor GIMENO MARIN: Como bien sabe usted, no con mayoría absoluta.
El señor SANCHIS PERALES: No sé si con mayoría absoluta, el poder lo
tenían ustedes.
El señor GIMENO MARIN: Se lo recuerdo yo. Y recordará que el señor Palop
era Presidente de la Comisión de Compras.
El señor SANCHIS PERALES: Pero no ha estado en el Ayuntamiento en ningún
cargo de poder.
El señor GIMENO MARIN: Digo que estaba de Presidente de la Comisión de
Compras; suficiente como para llevar propuestas de la Comisión de Compras
al pleno.
El señor SANCHIS PERALES: En cualquier caso, yo nunca jamás le pedí nada.
El señor GIMENO MARIN: De acuerdo. Esto es lo que pretendo que usted me
conteste concretamente, si es posible. ¿Quedó usted con el señor Palop
para entregarle unos talones el 31 de enero de 1990?
El señor SANCHIS PERALES: No. Tengo que matizárselo.
El señor GIMENO MARIN: Matícelo.
El señor SANCHIS PERALES: No, no es así. Lo que ocurre es que de algún
sitio se habrá desprendido, no sé de dónde, que yo hice entrega a un
afiliado y compañero mío del partido de 200.000 pesetas. Entre paréntesis
quiero recordarle que de lo único que me acusaba el fiscal es de
conspiración para el delito, o sea de malos pensamientos, y de haber dado
200.000 pesetas a no sé quién. Efectivamente, yo le di 200.000 pesetas a
don Jorge Lamparero porque habíamos organizado un viaje en tren a Galicia
--cada uno se pagó sus gastos, sus billetes-- pero yo compré unas
naranjas porque el tren de afiliados al Partido Popular que fue a Galicia
iba regalando por la calle en Santiago naranjas con una pegatina que
decía: Vota a Fraga. Pues bien, yo compré las naranjas y le envié 200.000
pesetas para que pagase las naranjas, y por 200.000 pesetas fíjese usted
la que me han montado.
El señor GIMENO MARIN: ¿Esto tiene que ver con lo de la paella de Galicia
de que se ha hablado en alguna ocasión?
El señor SANCHIS PERALES: Efectivamente.
El señor GIMENO MARIN: ¿Usted no habló con el señor Palop de zonas
industriales urbanas, diciendo que podía ser un buen negocio?
El señor SANCHIS PERALES: Es posible, de eso y muchas más cosas.
El señor GIMENO MARIN: Yo no lo sé. Se lo pregunto.
El señor SANCHIS PERALES: Es muy posible. No afirmo que sí porque no sé
exactamente de donde viene la pregunta, pero con la inconcreción de la
pregunta le digo que sí. Si me la concreta más, no lo sé.
El señor GIMENO MARIN: Antes me ha dicho que las relaciones que tenía con
el señor Palop sobre el supuesto de los «bañotos» o mobiliario urbano era
que el señor Palop era representante de una empresa...
El señor SANCHIS PERALES: De una empresa que presidía mi hijo y era
propietario de una parte. Y el señor Palop, con la única condición
impuesta por él de no hacer ninguna gestión en el Ayuntamiento de
Valencia, quedó en ayudarnos en este tema y cobrar un dinero por ello. El
señor Palop no tenía ninguna incompatibilidad, no tenía un sueldo fijo o
por lo menos un sueldo que le permitiese vivir decorosamente por su cargo
de concejal, y actuaba empresarialmente en este tema. A este respecto
debo decirle que uno de los problemas que me supuso fue, primero, que no
logré vender ninguno y, segundo, que tuvo que vender mi hijo la empresa e
irse a Argentina a trabajar, donde está actualmente. Este es uno de los
muchos quebrantos y problemas que a mí me ha traído este asunto.
El señor GIMENO MARIN: El asunto quiere decir que era una empresa privada
y no tiene nada que ver con el partido ni nada de esto.
El señor SANCHIS PERALES: Evidentemente.
El señor GIMENO MARIN: Vale. Le estoy preguntando.
El señor SANCHIS PERALES: Y yo le estoy contestando.
El señor GIMENO MARIN: Las conversaciones a las que se ha hecho
referencia con el Alcalde de Toledo no tienen nada que ver con el Partido
Popular ni nada por el estilo.
El señor SANCHIS PERALES: ¿Al Alcalde de Toledo ha hecho usted alguna
referencia?
El señor GIMENO MARIN: Sí, en un medio de comunicación sale.
El señor SANCHIS PERALES: ¿Me podría usted decir en qué medio y cuándo,
porque yo no he hablado nunca de ningún tema con...?
El señor GIMENO MARIN: Si me lo permite, dentro de un momento se lo
enseñaré y se lo daré, para no buscar ahora entre los muchos papeles que
tengo aquí.
El señor SANCHIS PERALES: En cualquier caso, tengo que decirle que no he
hablado para nada con el Alcalde de Toledo.
El señor GIMENO MARIN: De acuerdo.
¿Cuando usted era tesorero tenía una estructura montada, a nivel de todo
el partido, por comunidades autónomas para los problemas de financiación
del partido y para recoger donativos?
El señor SANCHIS PERALES: Cuando yo era tesorero cada provincia tenía su
tesorero.
El señor GIMENO MARIN: Eso ya lo sé. Al margen de eso, ¿tenía usted una
estructura para recoger donativos? He dicho donativos, no he dicho una
estructura...
El señor SANCHIS PERALES: Cualquier donativo que hubiese lo tomaban los
tesoreros.
El señor GIMENO MARIN: ¿Los tesoreros siempre?
El señor SANCHIS PERALES: Claro.
El señor GIMENO MARIN: ¿Usted ha conocido si había o no una estructura
como la que le estoy preguntando con posterioridad a ser usted tesorero?
El señor SANCHIS PERALES: He conocido que no. Yo tengo muy buenas
amistades en el partido y nos conocemos. No les pregunto nada de eso
porque no es mi función preguntar, pero me habría podido llegar alguna
información o rumor y no me ha llegado ninguno.
El señor GIMENO MARIN: El informe de su partido --que se ha leído usted
ayer-- del caso Naseiro dice que en el ejercicio de 1989 y en el período
comprendido entre el 30 de mayo y el 31 de diciembre, es decir, el
segundo semestre de 1989, se ha ingresado, sumados los donativos
recibidos, un total de 20.134.127 pesetas. ¿Recuerda usted eso? Esa es la
cifra exacta.
El señor SANCHIS PERALES: Si lo dice S. S. será cierto.
El señor GIMENO MARIN: Y desde el 1 de enero de 1990 hasta la fecha se
han recibido donativos por un importe de 241.000 pesetas aproximadamente.
Eso es lo que dice el informe que elaboró el señor Ruiz-Gallardón.
El señor SANCHIS PERALES: Si lo dice el informe será cierto. No lo sé.
El señor GIMENO MARIN: Le digo esto por dos cuestiones. Ha habido un
comentario que se difundió en
«El País» y el algún otro periódico, el 7 de junio de 1990, en que una
persona que dice que se relaciona con usted, ex tesorero de AP, expresó
ayer su extrañeza ante la versión de Ruiz-Gallardón de que el PP recibió
desde la primavera a finales del año pasado unos 20 millones de pesetas
en donaciones privadas, cuando sólo Sanchís --debe ser que le tenía mucha
admiración-- aportó el triple de esa cantidad. Estoy hablando de esas
fechas justas.
El señor SANCHIS PERALES: Habría que preguntarle al que hizo esa
manifestación.
El señor GIMENO MARIN: ¿Usted dice que no?
El señor SANCHIS PERALES: No, no.
El señor GIMENO MARIN: Le voy a decir simplemente una cosa. El Tribunal
de Cuentas, en el informe de los partidos de 1989, cuando habla del
Partido Popular contradice lo que dice el señor Ruiz-Gallardón en parte.
Voy a matizarlo para no decirlo de otra manera. Lo que dice es lo
siguiente: El Tribunal de Cuentas en el informe de los partidos de 1989,
de las informaciones por él recopiladas... Es decir, el Partido Popular
presenta un informe --que es el que acabo de decirle yo a usted-- al
Tribunal de Cuentas en 1989, en el que se dice: donativos, dieciocho
millones y pico de pesetas; donativos anónimos, 1.194.000 pesetas; cuotas
de afiliados, 24.000 pesetas (ya nos explicó el señor Naseiro por qué
sólo figuran 24.000 pesetas); otras aportaciones, 20 millones de pesetas.
Pues bien, el Tribunal de Cuentas efectúa la fiscalización normal con los
informes de los partidos políticos. Ya sabe usted que normalmente el
Tribunal de Cuentas (lo recuerdo por si no lo saben los demás
comisionados) lo que hace es dirigirse personalmente a todos los bancos
o, mejor dicho, dice a los partidos que autoricen a los bancos para que
le den la información al Tribunal de Cuentas y a las empresas, a las
federaciones de las regiones, a las provincias, a toda la estructura del
partido, porque a veces los partidos, a pesar de lo que dice la ley, no
la cumplen estrictamente, en mi opinión, porque exigir que una ley se
cumpla de un año al siguiente es muy difícil. Lo digo para justificar, y
no sólo a su partido sino a todos los partidos. Pues bien, dice que de
esa información recopilada y que investiga directamente se encuentra con
84 millones más como donativos y otros 45 millones sin explicación. Le
digo esto por si sirve para ayudar en esas afirmaciones que hacía esa
persona que tanto le admiraba a usted, que recogía tanto dinero. Es
decir, que faltan ciento veintitantos millones que no figuran en la
declaración al Tribunal de Cuentas por parte del Partido Popular en el
año 1989. Fue también, me parece, un año electoral; creo que sí.
El señor SANCHIS PERALES: Señoría, no tengo la capacidad de poner en duda
sus palabras de ninguna forma. A lo mejor, supongo, estoy casi seguro de
que debe usted tener razón, pero ¿qué tiene que ver eso conmigo? Yo no sé
nada del tema. Quiero decir que seguramente estará usted en lo cierto.
El señor GIMENO MARIN: Sólo se lo decía por si lo recordaba usted. Ya veo
que usted manifiesta claramente que no ha hecho ninguna recaudación,
desde que no es tesorero, para el Partido Popular.
El señor SANCHIS PERALES: Efectivamente. Si quiere que le matice algo
también lo puedo hacer.
El señor GIMENO MARIN: No, aunque si usted quiere matizar en algún
sentido sí.
El señor SANCHIS PERALES: Me da igual, pero no.
El señor GIMENO MARIN: Me ha parecido entender que usted me ha dicho eso
a lo largo de varias contestaciones.
El señor SANCHIS PERALES: Efectivamente, así ha sido.
El señor GIMENO MARIN: Cosa que parece que contrasta un poco con algunas
otras cuestiones. En cualquier caso, es su declaración y son sus
afirmaciones.
¿Recuerda usted lo que declaró ante la Comisión del Estatuto del Diputado
o le leo lo que yo he leído?
El señor SANCHIS PERALES: Pues mire, no me he leído esa declaración este
fin de semana.
El señor GIMENO MARIN: Se la voy a leer por si acaso.
El señor SANCHIS PERALES: Pues haga usted el favor.
El señor GIMENO MARIN: Compareció usted a petición propia, que yo
recuerde. El trámite normalmente puede hacerse por escrito o
personándose. Usted eligió la personación ante el suplicatorio que se
pedía en aquella ocasión. Decía usted: A mí me parece que es un ejercicio
de cinismo estar acusándome así, porque nada hemos hecho en el partido
político que yo representaba en ese momento que no hubiese hecho otro
cualquiera, porque nadie hemos hecho ninguna ilegalidad, ni nosotros ni
supongo, por mis conocimientos, tampoco los demás partidos. Hemos
recibido dinero los partidos políticos de señores que lo dan, pero nunca
a cambio de nada, nunca a por una motivación concreta, nunca por nada que
pudiese ser cohecho. Por tanto, acusarme a mí hacerme pasar este calvario
por algo que es lo que ha sido práctica habitual, porque repito que ha
sido práctica habitual recibir dinero de los particulares, no ha sido
práctica habitual, no lo ha sido nunca, recibirlo a cambio de nada. ¿Qué
opina de sus declaraciones hoy después del tiempo que ha pasado?
El señor SANCHIS PERALES: Que las ratifico plenamente. ¿Dónde está el
problema?
El señor GIMENO MARIN: Depende, señor Sanchís.
El señor SANCHIS PERALES: Déjeme que termine. Yo era tesorero en una
época en que no existía la Ley de Financiación de Partido Políticos.
Obviamente me refiero a ese momento. Por tanto, ¿dónde está el problema?
Ya he dicho que me enorgullezco.
El señor GIMENO MARIN: Yo lo entiendo de la siguiente forma, aunque
posiblemente estoy equivocado, señor Sanchís. Se le hacen unas posibles
imputaciones, por lo cual se pide un suplicatorio; es decir, se refieren
a unos hechos, no se están refiriendo a cuando usted era tesorero.
El señor SANCHIS PERALES: Yo sí.
El señor GIMENO MARIN: Usted sí, pero yo lo que le digo es que usted
comparece en esa Comisión...
El señor PRESIDENTE: Señor Gimeno, sabe usted que las declaraciones ante
la Comisión del Estatuto de los Diputados son secretas.
El señor GIMENO MARIN: Sí, señor Presidente. ¿Sabe usted que han salido
publicadas en un medio de comunicación hoy?
El señor PRESIDENTE: Formalmente ante esta Cámara, igual que el señor
Navarro cuando compareció se remitió a la Comisión del Estatuto del
Diputado, me informa el señor Letrado que ya obran las declaraciones en
poder de la Comisión a disposición de los comisionados y que el señor
Sanchís está en su perfecto derecho, si quiere, igual que cualquier
comisionado, de que solicite del Presidente de la Cámara que facilite a
esta Comisión la declaración que en su día con carácter secreto prestó
ante la Comisión del Estatuto del Diputado. Lo digo a los efectos de que
estamos en una Comisión abierta a los medios informativos, no estamos en
sesión secreta. Esta es la matización que quería hacer.
El señor GIMENO MARIN: Seguro que usted ignora, señor Presidente, que
esta declaración fue publicada profusamente en el año 1990 en todos los
medios de comunicación, y además hoy ha sido publicada también tal cual.
No he tenido otro acceso. El acceso que tengo son las informaciones que
han aparecido en un medio de comunicación ahora y las que aparecieron en
su día. Nada más.
El señor PRESIDENTE: Señor Gimeno, si usted desea que esta Comisión tenga
en su poder las actas fidedignas de la declaración ante la Comisión, no
por reproducciones totales o parciales que esta Presidencia sí desconoce,
se puede solicitar del Presidente de la Cámara que se aporten a esta
Comisión las declaraciones del señor Sanchís, si la parte implicada no
tiene ninguna objeción a que así sea.
El señor GIMENO MARIN: No se preocupe, que si lo considero conveniente la
solicitaré.
El señor SANCHIS PERALES: Señor Presidente, con todos los respetos a esta
Cámara, a SS. SS., con la mayor de las humildades, sin crisparme, tengo
que decir que no es de recibo que S. S. se aproveche de algo secreto que
ha sido publicado ilícitamente para repetirlo aquí en público. Perdóneme,
es mi opinión. No es moral, yo no lo haría. ¿Cómo está usted repitiendo
estos temas que son secretos, que la Cámara los hace secretos, y se
aprovecha usted de que alguien los haya publicado para repetírmelos y
para que se entere todo el mundo? Usted tendría que guardar ese secreto,
perdón.
El señor GIMENO MARIN: Señor Sanchís, ¿cómo va a ser secreto algo que es
público?
El señor SANCHIS PERALES: ¿Es que usted no me entiende? Claro que es
secreto.
El señor GIMENO MARIN: Se lo estoy explicando. Le he dicho que se
publicaron en su día en todos los medios de comunicación. Seguro que
usted lo sabe...
El señor SANCHIS PERALES: ¿Pero y qué?
El señor GIMENO MARIN: Le digo que se publicaron. No sé si usted ratifica
o no esas declaraciones como que las hizo.
El señor SANCHIS PERALES: Perdóneme. Yo ratifico todo lo que haya dicho y
hecho, y además lo contesto todo. Como contesto a todas las preguntas de
S. S., creo tener derecho a matizar lo que estimo que no está bien.
El señor GIMENO MARIN: Por supuesto, pero estoy intentando decir que se
publicaron en su día y se han publicado hoy también.
El señor SANCHIS PERALES: Muy bien. Aunque se hayan publicado, señoría,
provienen de un secreto de esta Cámara que se debía guardar, y usted es
Diputado de esta Cámara. Lo mismo que antes he dicho que cualquier
pregunta que usted me haga, aunque la haya conseguido porque el Espíritu
Santo le haya iluminado a usted, y no es legal y no es ortodoxo que se me
haga esa pregunta, se las contesto todas. Tampoco es ortodoxo ni
moralmente aceptable que usted me pregunte eso, pero se lo contesto.
El señor GIMENO MARIN: No comparto, como puede suponer, su opinión,
primero porque creo que es un hecho público, pero usted puede decir que
ese hecho público no lo mantiene como tal y entonces veremos si es cierto
o no. Le he preguntado de algo que sale publicado si es verdad o no. Si
usted me dice que no, ya pediré que me faciliten las actas.
El señor SANCHIS PERALES: No he dicho que no. He dicho que lo ratifico
todo.
El señor GIMENO MARIN: Puede contestar también si quiere.
El señor SANCHIS PERALES: Ya lo sé, pero no. He venido aquí a contestar
todo. No quiero que pueda decir nadie que he dicho que no sé. Yo lo sé
todo, con perdón; sé todo lo que usted me pregunta.
El señor GIMENO MARIN: Entonces diga sí, o no conteste a esa pregunta.
¿Lo que aparece en los medios de comunicación es verdad o no?
El señor SANCHIS PERALES: Es rotundamente verdad referido a la época en
que yo era tesorero, señoría; absolutamente verdad.
El señor GIMENO MARIN: Pues de acuerdo, señor Sanchís. ¿Ve qué fácil es?
El señor SANCHIS PERALES: Ya sé que es fácil, pero cada vez que usted me
haga una pregunta de éstas yo volveré a matizar lo mismo, a efectos
taquigráficos y a efectos de mi propia dignidad.
El señor GIMENO MARIN: Señor Sanchís, en esta otra pregunta no me va a
tener que matizar nada, sólo me tiene que contestar. Ha aparecido
publicado en un medio de comunicación, que creo que se llama «Levante»,
que usted está en estos momentos trabajando como asesor del señor Aznar.
¿Es verdad o no?
El señor SANCHIS PERALES: Trabajando no, y como asesor del señor Aznar,
no.
El señor GIMENO MARIN: ¿Como asesor de quién?
El señor SANCHIS PERALES: Del Grupo Popular. Asesor del Grupo Popular
cuando me pide asesoramiento.
El señor GIMENO MARIN: ¿Desde cuándo está trabajando usted como asesor
del Grupo Popular?
El señor SANCHIS PERALES: Desde hace poco tiempo, pero le recuerdo a S.
S. que éstos son temas de mi actividad privada que no deberían salir aquí
a la luz pública, porque si no me preguntará usted también...
El señor GIMENO MARIN: Permítame que le diga que no comparto lo que está
diciendo. Trabajar usted de asesor con el Grupo Popular es un hecho
político. Le guste o no le guste a usted.
El señor SANCHIS PERALES: Acepto su matización. Es un hecho político, sí.
El señor GIMENO MARIN: ¿Percibe retribución por ello?
El señor SANCHIS PERALES: Percibo.
El señor GIMENO MARIN: ¿Me puede precisar más desde cuándo está
haciéndolo?
El señor SANCHIS PERALES: No llega a un año.
El señor GIMENO MARIN: Señor Palop, le entiendo casi todas las
contestaciones.
El señor SANCHIS PERALES: Señor Palop no (Risas.)
El señor GIMENO MARIN: Señor Sanchís, le entiendo casi todas las
contestaciones que me ha dado usted esta tarde.
Nada más, señor Presidente.
El señor SANCHIS PERALES: Si S. S. no ha entendido alguna estoy dispuesto
a colaborar para que las entienda todas.
El señor PRESIDENTE: Seguidamente tiene la palabra el comisionado por el
Grupo Federal de Izquierda Unida-Iniciativa per Catalunya, don Luis
Felipe Alcaraz. (Pausa.)
El señor Sanchís me solicita un receso de cinco minutos. ¿El señor
comisionado lo admite?
El señor ALCARAZ MASATS: No hay ningún problema.
El señor PRESIDENTE: Hacemos un receso durante cinco minutos. (Pausa.)
Reanudamos la sesión.
Tiene la palabra el comisionado del Grupo Parlamentario Federal de
Izquierda Unida-Iniciativa per Catalunya, don Luis Felipe Alcaraz.
El señor ALCARAZ MASATS: Gracias, señor Sanchís, por comparecer y
responder a las preguntas que se le están haciendo.
Usted ha dicho antes que nadie había oído las cintas, sin embargo se
pusieron la 1, la 2 y la 3 en su comparecencia ante el señor magistrado
don Luis Román Puerta Luis.
El señor SANCHIS PERALES: Claro, nadie que no fuese yo.
El señor ALCARAZ MASATS: Había algunos abogados y estaba allí el fiscal.
El señor SANCHIS PERALES: Solamente mis abogados y el fiscal, pero los
abogados de la acusación popular no estaban.
El señor ALCARAZ MASATS: Pero alguien más las ha oído aparte de usted.
El señor SANCHIS PERALES: Hombre, por Dios, se sobreentiende. Las escuché
yo porque me las puso el magistrado instructor, si no, ¿cómo las podía
haber escuchado? Me refiero a que no las ha escuchado el público, no
las ha escuchado la prensa, no las ha escuchado nadie, pero claro,
estaban mi abogado, el fiscal y el magistrado.
El señor ALCARAZ MASATS: Su comentario fue el siguiente: que tiene dudas
acerca de la autenticidad de la voz y también respecto del contenido de
las conversaciones por recogerse un léxico que no reconoce como suyo.
El señor SANCHIS PERALES: Así lo he manifestado hoy también.
El señor ALCARAZ MASATS: Pero usted dice aquí que tiene dudas, no que
desautoriza, descalifica, que han sido manipuladas.
El señor SANCHIS PERALES: Ante el magistrado yo dije lo que usted dice
que dije, y ahora, matizando esas declaraciones, las añado y las aumento.
Comprenderá que no es lo mismo el convencimiento personal, íntimo, que
tengo de un tema que decirlo ante el magistrado, donde uno siempre se
retrae un poco, pero una cosa no contradice la otra.
El señor ALCARAZ MASATS: Pero usted no dice en ningún momento que son
trozos, pasajes escogidos.
El señor SANCHIS PERALES: Claro, porque eso no lo sabía yo en ese
momento.
El señor ALCARAZ MASATS: Pero ¿no perdía el hilo del discurso? ¿La
secuencia era lógica?
El señor SANCHIS PERALES: Exactamente, como las secuencias no eran
lógicas, el magistrado, que también lo entendió así, pidió las cintas
originales.
El señor ALCARAZ MASATS: Aquí no figura ese tema.
El señor SANCHIS PERALES: No sé lo que dirá el magistrado. Yo digo que
allí, por los gestos, por lo que yo veía, la impresión que yo saqué es
que aquello no había quien lo entendiese. Entonces es cuando se pidieron
los originales y es cuando la policía dijo lo que dijo. Yo no podía decir
eso ante ese magistrado porque la policía no había dicho nada todavía.
Fue posteriormente cuando la policía dijo lo que dijo.
El señor ALCARAZ MASATS: En todo caso, eran conversaciones entre usted y
el señor Palop, ¿no es así?
El señor SANCHIS PERALES: Nada más.
El señor ALCARAZ MASATS: Señor Sanchís, usted dimite a raíz de la
publicación de este escándalo. ¿Cuándo dimite como dirigente político?
El señor SANCHIS PERALES: Yo no era dirigente político en ese momento,
era Diputado y afiliado, sin otro cargo, y no dimito de nada. Pido al
Presidente del partido que me dé la baja circunstancial y momentánea
porque en ese momento yo pensaba que era cosa de dos o tres meses y
mientras tanto yo no quería ser ninguna carga para el partido, al que
quiero y al que respeto y aprecio, en aquel momento, con la presión de la
prensa, que hay que abrirles expediente, etcétera. No; que no me abran
expediente ninguno. Yo me retiro y cuando se aclare todo esto ya volveré,
y es lo que hice, pero no dimití de nada.
El señor ALCARAZ MASATS: ¿Deja el partido?
El señor SANCHIS PERALES: Dejo la militancia circunstancial y
momentáneamente, eso es lo único que dejé, pero continué perteneciendo al
Grupo Popular, como Diputado del Grupo Popular, y acudía a las reuniones
y tengo que decir que nunca tuve la sensación de que mis compañeros no me
considerasen compañero. Entendí más beneficioso para mi partido en esos
momentos de tremenda presión el decir: Me aparto, porque no quiero ser
obstáculo ni moneda de cambio, etcétera. En aquellos momentos incluso
algún ex dirigente del partido decía: Hay que echarlos a la calle. Pues
mire usted, no quiero polémicas: no me tienen que echar para nada, yo me
voy y ya volveré. Nada más.
El señor ALCARAZ MASATS: De todas formas, hay algo exótico en la
situación que usted tiene a partir de ese momento, porque el señor
Ruiz-Gallardón, como ponente del informe aprobado por los órganos de
dirección del Partido Popular tan citado en esta Comisión, calificó como
falta grave los supuestos hechos a los que posteriormente iremos, pero
inmediatamente añade: Dada la baja en la militancia del Diputado nacional
Angel Sanchís Perales, no procede la exigencia de responsabilidades
disciplinarias.
El señor SANCHIS PERALES: Antes de contestar, a efectos taquigráficos y a
efectos de mi propia dignidad, tengo que recordar a S. S. que la pregunta
que usted me hace proviene de un informe que a su vez proviene de un
ilícito, y yo considero que esa pregunta no debería hacérseme, pero yo
tengo mucho respeto por S. S. y por esta Cámara y, por lo tanto, le voy a
contestar, siempre haciendo la salvedad que acabo de hacer.
Eso era lógico; no me podían expedientar porque no era militante. No me
podían echar del partido porque yo había pedido la baja momentánea y
circunstancialmente. Y repito que si ese informe se hubiese hecho
simplemente unos días más tarde, cuando se sabía lo que no se sabía
cuando se hizo el informe, estoy seguro --es una opinión-- de que no se
habría hecho. En cualquier caso, tiene usted razón: no me podían echar,
me había ido yo.
El señor ALCARAZ MASATS: ¿Usted ha presentado algún recurso o alegación
frente a ese informe del señor Ruiz-Gallardón.
El señor SANCHIS PERALES: No solamente no presenté ningún recurso sino
que no fui a audiencia, a mí nadie me preguntó.
El señor ALCARAZ MASATS: Digo con respecto al funcionamiento interno del
partido.
El señor SANCHIS PERALES: Entendí su pregunta muy bien, le contesto con
respecto al funcionamiento interno del partido. A mí no me dieron
audiencia, a mí no me preguntaron para nada.
El señor ALCARAZ MASATS: ¿No escribe usted siquiera una carta protestando
de cómo se había confeccionado este informe?
El señor SANCHIS PERALES: No me hacían falta cartas. Cuando hablo con mis
compañeros les digo mis opiniones. Yo tengo que decirle, señoría, que soy
muy amigo de don Alberto Ruiz-Gallardón --tengo respeto y admiración por
él desde hace años-- y lo continúo siendo, y después de ese informe habré
almorzado con él docenas de veces, y en conversaciones privadas yo
siempre le he dicho: Ese informe lo hiciste con falta de información. Y
me dice: Pues efectivamente, y si hubiese tenido la información que hoy
tengo, posiblemente no lo habría hecho. Pero en conversaciones
intrascendentes de amigos, sin darle más importancia; yo no le di ninguna
importancia. Si el partido consideró en ese momento que debía hacer ese
informe, pues muy bien; yo soy muy respetuoso con mi partido y lo acepto,
qué le voy a hacer.
El señor ALCARAZ MASATS: Usted utiliza constantemente el término
«ilícito», pero este informe fue aprobado en una sesión del órgano de
dirección del Partido Popular.
El señor SANCHIS PERALES: Señoría, no digo que el informe sea ilícito,
digo que el informe se basa en unos hechos ilícitos y, por lo tanto, las
conclusiones que se sacan de una ilicitud son igualmente ilícitas, sean
políticas o no, sean de lo que sea, porque la ley no distingue. Es
ilícito todo aquello que proviene de una ilicitud. Lo que ocurre en que
en ese momento Ruiz-Gallardón no sabía hasta qué punto eran ilícitos
porque no sabía lo de las cintas, no sabía lo de las grabaciones, no
sabía que las cintas no eran las auténticas y habían sido manipuladas,
cercenadas y unidas, etcétera. No sabía nada de todo eso. Por eso es por
lo que yo no le doy ningún valor de ofensa hacia mí a ese escrito.
Comprendo el momento en que se hizo y el momento en que se tomaron esas
decisiones; lo comprendo y entiendo que posiblemente es lo que había que
hacer; yo habría hecho lo mismo con él siendo tan amigo de él como él de
mí.
El señor ALCARAZ MASATS: De todas formas, el informe que aprueba un
órgano solamente ese órgano puede desaprobarlo.
El señor SANCHIS PERALES: Muy bien.
El señor ALCARAZ MASATS: ¿Lo ha desaprobado?
El señor SANCHIS PERALES: Lo ignoro. Supongo que no, pero tampoco me
importa. Si es que yo no estoy en contra de nada; si a mí me da igual; si
yo ya estoy totalmente satisfecho con el tema. A mí las satisfacciones
que me tenían que dar ya se me dieron ampliamente. A mí me da igual.
El señor ALCARAZ MASATS: Le quiero decir que desde el punto de vista de
las responsabilidades políticas, el informe, como usted dice, no se
refiere a nada legal, tampoco a nada ilegal, se refiere a un ilicitud de
tipo ético, de funcionamiento político inadecuado según el punto de vista
del Partido Popular. En función de este punto de vista, que elabora como
ponente el señor Ruiz-Gallardón, los órganos de dirección aprueban una
posición que no han desaprobado, no han desautorizado posteriormente; por
tanto, lo que aprueban son unas responsabilidades políticas concretas y
califican su responsabilidad política como falta grave.
El señor SANCHIS PERALES: Bueno, pues yo respeto las decisiones de mi
partido y, repito, si en aquel momento entendieron que era falta grave y
hoy resulta que no entienden que fuese falta grave, pues muy bien. No
tengo nada que decir, señoría.
El señor ALCARAZ MASATS: Hay una diferencia, a la hora de valorar cómo se
recauda el dinero, entre lo que usted ha expuesto anteriormente y lo que
expuso el señor Naseiro, quien negó que se hubiese pedido ninguna
cantidad a ningún tipo de persona, sea individual o procedente de ninguna
empresa. El negó que esa costumbre existiese en el Partido Popular, al
menos cuando él era tesorero.
El señor SANCHIS PERALES: Y por lo que yo conozco el señor Naseiro tenía
razón, porque no es un hombre muy abierto a las peticiones. Y no olvide,
señoría, que entre el señor Naseiro y yo hubo otro tesorero; él no me
sustituyó. Esa es otra de las muchas cosas que se dicen por ahí, pero,
claro, como uno escribe una cosa y los demás la reproducen, todo es
verdad. Pues no señor, hubo otro tesorero durante dos años.
El señor ALCARAZ MASATS: En el informe del señor Ruiz-Gallardón se dice
que la fórmula que usted utiliza no es aceptable para el Partido Popular.
El señor SANCHIS PERALES: Es que el señor Ruiz-Gallardón, cuando hizo el
informe, pensaba que yo utilizaba una fórmula; luego se ha visto que no
utilizaba ninguna fórmula.
El señor ALCARAZ MASATS: No, simplemente hablaba de operaciones de
recaudación de fondos, utilizando, para obtener su confianza, los nombres
del presidente fundador y del presidente nacional del partido; no dice
nada más.
El señor SANCHIS PERALES: Exactamente. Y yo no necesitaba utilizar los
nombres de nadie para nada, porque
si eran conversaciones empresariales no tenía por qué hacerlo; y si he
utilizado alguna vez el nombre de don Manuel es porque don Manuel es
amigo mío, y cómo no se va a utilizar un nombre en una conversación... Es
que, permítame, señoría, grabaron docenas y docenas de horas y las
transcribieron en seis o siete. Que yo hablase de don Manuel Fraga... Y
de mucha más gente, supongo.
El señor ALCARAZ MASATS: ¿En qué año dimite usted?
El señor SANCHIS PERALES: No he dimitido nunca; lo he dicho antes.
El señor ALCARAZ MASATS: Digo como tesorero.
El señor SANCHIS PERALES: ¡Ah!, perdón. Dimití el mismo día que Hernández
Mancha tomó posesión del cargo.
El señor ALCARAZ MASATS: ¿En 1987?
El señor SANCHIS PERALES: Sí, en 1987, creo recordar.
El señor ALCARAZ MASATS: Sin embargo, usted siguió funcionando, en el
tema de la recaudación, hasta el año 1990.
El señor SANCHIS PERALES: No es cierto, señoría.
El señor ALCARAZ MASATS: Lo digo en función de declaraciones del señor
Palop.
El señor SANCHIS PERALES: Lo puede decir quien sea, pero la verdad es la
verdad.
El señor ALCARAZ MASATS: ¿Usted sigue considerando que el señor Palop es
una persona fantástica, en el sentido de fantasiosa?
El señor SANCHIS PERALES: Yo no he dicho nunca eso.
El señor ALCARAZ MASATS: Sí, en la declaración ante el juez lo dice
usted.
El señor SANCHIS PERALES: ¿Que es fantasioso?
El señor ALCARAZ MASATS: Que, en todo caso, no recuerda en concreto qué
era lo que se perseguía. Se refiere al caso de Cullera.
El señor SANCHIS PERALES: Pero eso, ¿quién es el que lo dice?
El señor ALCARAZ MASATS: Usted.
El señor SANCHIS PERALES: No, está usted confundido. Léalo usted bien. Yo
no he hecho nunca declaraciones ante el juez. Usted no puede tener eso
ahí. Léalo usted bien y verá como ésas son declaraciones que hizo el
señor Palop o el señor Naseiro.
El señor ALCARAZ MASATS: No, no, las hizo usted.
El señor SANCHIS PERALES: No.
El señor ALCARAZ MASATS: Sí, sí. Son sus declaraciones en 1990.
El señor SANCHIS PERALES: Repítamelo, porque usted las tiene y yo no.
El señor ALCARAZ MASATS: Es que nosotros estamos personados en la causa,
como usted sabe, por tanto las estoy utilizando legítimamente.
El señor SANCHIS PERALES: Es que yo creí que estaba hablando con el
representante de Convergència i Unió.
El señor ALCARAZ MASATS: No, no, de Izquierda Unida.
El señor SANCHIS PERALES: ¡Ah! (Risas.)
El señor ALCARAZ MASATS: ¿Por eso estaba usted tan confiado? (Risas.)
El señor SANCHIS PERALES: No, no. No estoy nada confiado, pero, claro,
ustedes son los que me acusaban. No lo entendía.
El señor ALCARAZ MASATS: Son sus declaraciones ante el Tribunal Supremo.
En la página número 2, refiriéndose al tema de Cullera, usted dice que en
todo caso no recuerda en concreto qué era lo que se perseguía, porque en
las conversaciones que ha oído se mezclan diversos temas, con
afirmaciones fantásticas del señor Palop.
El señor SANCHIS PERALES: A eso tengo que decir que si lo dice ahí y lo
dice S. S., lo creo a pies juntillas, pero yo, en Cullera, políticamente
hablando, nunca he visto nada ni dije nada. Además, tampoco sé cuál es el
alcance de su pregunta... ¡Ah, sí! Su pregunta es si continúo
considerando a Palop fantástico. ¿Es esa su pregunta concreta?
El señor ALCARAZ MASATS: Sí.
El señor SANCHIS PERALES: El señor Palop es muy amigo mío; tiene sus
virtudes y sus defectos, como todos los humanos, pero continúa siendo
amigo mío, por tanto, no siento nada más que el mayor de los respetos
para el señor Palop.
El señor ALCARAZ MASATS: La idea va en el sentido de que usted dimite en
1987 y estas declaraciones son
de 1990, y en las declaraciones del señor Palop se mantiene que todavía
había relaciones entre usted y el señor Palop y contactos con el señor
Naseiro, no exentos de conflictividad a veces, y se sigue procediendo a
la recaudación a través de los métodos que he citado anteriormente, entre
1987 y 1990, cuando usted ya ha dimitido como tesorero.
El señor SANCHIS PERALES: Señoría, como previa tengo que decir que la
pregunta que usted me hace proviene de un ilícito y considero que
moralmente no me debe de ser hecha, pero yo se la contestaré a S. S.
Tantas veces como S. S. insista en hacerme preguntas de este estilo, yo
insistiré en decirle que creo que no se me deberían hacer, pero es tanto
el respeto que tengo a S. S. que se la contesto.
El señor ALCARAZ MASATS: No estoy hablando de la cinta, señor Sanchís.
El señor SANCHIS PERALES: Yo sí. Yo estoy diciendo que usted está
hablando de eso porque lo conoce por el sumario de las cintas, que
primero fue declarado secreto, y luego, cuando ya se abrió, ha sido
anulado y quemado, porque, además, ustedes, no solamente no me hicieron
ninguna pregunta... Me podían haber hecho estas preguntas en el Tribunal
Supremo. ¿Por qué no me las hicieron ustedes? ¿Por qué usted se atreve,
entre comillas, a hacérmelas hoy y no me las hizo ante el magistrado,
porque si son tan lícitas me las pudo usted hacer ante el magistrado,
usted o el representante de ustedes? Por tanto, si no se me hicieron
entonces porque se consideraron ilegales, no se me deberían hacer hoy,
con mayor motivo, porque son tan ilegales como eran entonces y, además,
han sido destruidas las cintas. Además, ustedes pidieron que las cintas
no se destruyesen para presentar un recurso ante el Tribunal
Constitucional; no lo han hecho y ha habido que esperar un año para que
se destruyan las cintas. Se han destruido las cintas, se ha destruido
todo. ¿Por qué usted me pregunta ahora eso y no me lo preguntaron
entonces?
El señor ALCARAZ MASATS: Muy sencillo, señor Sanchís, se lo voy a
explicar. Me hace usted a mí más preguntas que yo a usted.
El señor SANCHIS PERALES: Es para aclarar el tema, porque aquí hemos
venido a esclarecer el tema Manglano y...
El señor ALCARAZ MASATS: Esta pregunta no se hace por una sencilla razón,
porque ya la ha hecho el juez instructor y nosotros no la vamos a
reiterar. Usted contesta al juez y nosotros nos damos por satisfechos con
que se haya hecho esta pregunta, y usted contesta que todo lo que ha
dicho el señor Palop puede deberse a su espíritu fantástico, a
afirmaciones fantásticas del señor Palop, entre 1987 y 1990, ya dimitido
usted.
El señor SANCHIS PERALES: Si S. S. lo ha leído y está ahí, yo afirmo que
S. S. tiene razón: lo he dicho. Lo que no sé es dónde está el problema.
El señor ALCARAZ MASATS: El problema está en que usted siguió
funcionando, después de dimitir como tesorero, y hasta 1990, en la
recaudación de fondos para el Partido Popular.
El señor SANCHIS PERALES: Funcionando solo, sí; en la recaudación del
partido, no.
El señor ALCARAZ MASATS: Ahí está el problema, señor Sanchís.
Incluso en las conversaciones --y se extrae de ahí la calificación del
señor fiscal-- se habla de una especie de conflicto por la sustitución de
usted por el señor Naseiro, y entonces tiene lugar una especie de
funcionamiento autónomo entre usted y el señor Palop; funcionamiento
autónomo a la hora de la recaudación, que puede llegar a que haya
partidas que no entren de forma exacta y directa en el partido.
El señor SANCHIS PERALES: ¿Conflicto, señoría? Si al señor Naseiro lo
recomendé yo. ¿Qué conflicto va a haber? Si el señor Naseiro fue nombrado
por don Manuel Fraga, entre otras razones, supongo, a petición mía. Si el
señor Naseiro es amigo mío, cómo va a haber conflicto. Fue nombrado a
petición mía, entre otras razones. Es decir, don Manuel pidió información
sobre una serie de personas para nombrar tesorero, a mí me preguntó y yo
le contesté eso.
El señor ALCARAZ MASATS: Usted, en todo caso, estableció, es lógico, una
serie de contactos muy fluidos y estables con un importante número de
empresas hasta que dimite como tesorero en 1987. Por tanto, tiene una
serie de contactos muy amplios y muy bien trabados.
El señor SANCHIS PERALES: No en función de tesorero, en función de mis
propias actividades. Hasta que yo tomé posesión del cargo de tesorero
había sido presidente de un banco y de otras 10 ó 12 sociedades anónimas
cotizando en Bolsa, por tanto, tengo amplias relaciones; es por ello que
podía conocer a una serie de personas que acudían a las cenas famosas,
porque tenía amistades que podían hacerlo. Por tanto, si la pregunta es
si yo, siendo tesorero, establecí relaciones, le diré que no; las tenía
de mucho antes, las he tenido siempre y las continúo teniendo ahora.
El señor ALCARAZ MASATS: Y luego se traba una relación especial, por lo
menos más larga de lo que parecía lógica después de ser usted sustituido
por el señor Naseiro, entre usted, el señor Naseiro y el señor Palop, que
dura hasta 1990.
El señor SANCHIS PERALES: Y hasta hoy.
El señor ALCARAZ MASATS: No, no digo una relación en términos de
funcionamiento financiero de cara al Partido Popular.
El señor SANCHIS PERALES: Ya le he dicho repetidas veces que no. Lo único
que ocurre es que el señor Naseiro es amigo mío y si en algún momento
necesitó que le diese alguna información, algún consejo o alguna opinión,
obviamente se lo di. Si me llama o nos vemos para almorzar y me pregunta:
¿Qué harías tú en este caso? Le contesto y le informo porque es amigo. Me
ha sustituido, aunque con un intervalo, en la tesorería. Yo he sido
tesorero durante muchos años y si me pide alguna información se la doy,
obviamente, y si le puedo ayudar le ayudo. Pero que lo sustituya o lo
suplante, nunca.
El señor ALCARAZ MASATS: ¿Desde cuándo conoce usted al señor Palop?
El señor SANCHIS PERALES: Doce, quince años. No sé.
El señor ALCARAZ MASATS: Sin embargo, no existían estas relaciones con él
antes de 1986-87, ese tipo de relaciones que se demuestra en las
declaraciones que proceden de la cinta, pero que ya no son las cintas.
El señor SANCHIS PERALES: Lo que no existía antes de ese momento es el
espionaje que ha supuesto esto, porque si me hubiesen espiado desde hace
quince años habrían visto que sí tenía relaciones con el señor Palop. Yo
fui presidente de mi partido en Valencia, soy valenciano, señoría. Por
tanto, lo que no existe es espionaje anterior a lo que usted me dice.
El señor ALCARAZ MASATS: ¿El señor Naserio no es valenciano?
El señor SANCHIS PERALES: No.
El señor ALCARAZ MASATS: ¿Cómo establece esa relación con el señor Palop?
El señor SANCHIS PERALES: El señor Naseiro vive en Alicante. Además,
supongo que se lo habrá preguntado a él. Quiero entender que lo conocerá
como se conoce a tante gente. Me hace usted una pregunta que obviamente
no debo contestarle.
El señor ALCARAZ MASATS: Se lo digo en función de que, por las
declaraciones del señor Palop, cuando de verdad se establece una relación
mucho más íntima entre usted y el señor Palop es a partir del último
trismestre de 1989, en que usted ya no es responsable de finanzas,
tesorero.
El señor SANCHIS PERALES: No. Eso es lo que se deduce de las cintas, pero
ya le he dicho antes que si me hubiesen espiado años antes habrían visto
que también tenía relaciones de toda índole con el señor Palop.
El señor ALCARAZ MASATS: De lo que se deduce de las cintas y de las
declaraciones del señor Palop.
El señor SANCHIS PERALES: Pues de ambas cosas.
El señor ALCARAZ MASATS: O sea, que está explícitamente expresado no sólo
en las cintas, no me estoy refiriendo a ellas.
El señor SANCHIS PERALES: No creo que se deduzca de nada, señoría, que
mis relaciones con Palop son de aquella fecha, porque es obvio que Palop
es militante y miembro del comité ejecutivo en Valencia, donde yo he sido
presidente años antes. Siempre tengo que hacer al revés la carga de la
prueba, pero la hago con mucho gusto. Diga lo que diga quien lo diga, lo
que es obvio es obvio y la única verdad es la realidad, y la realidad es
que yo conocía al señor Palop desde mucho antes, ¿Quién lo puede dudar?
El señor ALCARAZ MASATS: ¿Por qué usted a partir de 1989, por ejemplo, en
varias ocasiones le dice al señor Palop que antes de informar al señor
Naseiro le informe a usted de ciertos contactos?
El señor SANCHIS PERALES: Eso es falso. Eso que usted me está diciendo
proviene de unas cintas que han sido grabadas ilícitamente y que usted,
en mi modesta opinión, no tiene...
El señor ALCARAZ MASATS: No. Parto de la declaración del señor Palop; de
las preguntas que se le hicieron...
El señor SANCHIS PERALES: La declaración del señor Palop parte de las
cintas y lo que parta de las cintas, aunque pase a través del señor Palop
y del Metro de Madrid, es ilícito. (Risas.)
El señor ALCARAZ MASATS: Yo parto, señor Sanchís --y lo digo para que no
vea que tengo una fuente ilícita--, de declaraciones hechas en el seno
del Poder Judicial.
El señor SANCHIS PERALES: Es que también...
El señor ALCARAZ MASATS: No, no...
El señor SANCHIS PERALES: Perdóneme, señoría, yo no soy abogado y a lo
mejor...
El señor ALCARAZ MASATS: Señor Sanchís, nosotros estamos personados y
podemos utilizar esas fuentes perfectamente.
El señor SANCHIS PERALES: Yo no digo que usted no las pueda utilizar; yo
digo que tengo el derecho a expresar mi opinión. Y tan no digo que no las
pueda utilizar que se las contesto. Mayor colaboración no puede pretender
de mí; le estoy contestando a todo. Pero déjeme que le diga, porque antes
de venir aquí fui a ver a mi abogado, que todas aquellas preguntas o
causas que provengan de
ellas son tan ilícitas como las otras. Yo no soy abogado, me lo ha dicho
un abogado. Vengo y le digo a usted que le contestaré a todo, vengo con
el mayor de los ánimos de colaboración, pero cada vez que me pregunta una
cosa de ésas déjeme que...
El señor ALCARAZ MASATS: ¿Todas las operaciones con el señor Palop se las
comentaban al señor Naseiro?
El señor SANCHIS PERALES: Pero qué operaciones, si yo...
El señor ALCARAZ MASATS: Operaciones de este tipo que estamos hablando...
El señor SANCHIS PERALES: ¿Pero de qué tipo, si yo no he hecho ninguna
operación, si le he dicho que no he hecho ninguna operación con el señor
Palop de nada? Si tenía alguna conversación con el señor Palop de tipo
empresarial o personal, ¿por qué se la tenía que comentar a Naseiro ni a
nadie? Yo no las tengo que comentar a nadie. Además no eran
conversaciones políticas.
El señor ALCARAZ MASATS: No me refiero a conversaciones políticas; me
refiero a captación de fondos legales, por ejemplo.
El señor SANCHIS PERALES: Que no he aceptado fondos con el señor Palop ni
legales ni ilegales. Si los hubiese aceptado se lo diría igual. ¿Por qué
no iba a decírselo, señoría? Lo que no puedo decir es lo que no es
cierto. Usted sabe muy bien que la Ley de Financiación de Partidos
Políticos permite hasta diez millones de pesetas por año, persona física
o jurídica. En la jurídica tiene que haber una información al consejo de
administración. Permite también hasta un cinco por ciento de donaciones
anónimas, lo que supone en el Partido Popular alrededor de 600 millones
de pesetas. ¿Dónde tendría que estar el problema, señoría? No tendría por
qué ocultarle nada. Si hubiese recibido algo se lo diría llanamente: He
recibido dinero. ¿Y dónde está? Pues no lo he contabilizado con nombre y
apellidos porque era dinero anónimo. Se lo diría a usted con toda
sinceridad. No se lo puedo decir porque no es cierto. No le voy a mentir.
¿Por qué le tendría que mentir si, además, a mí me da igual toda esta
historia? No tengo por qué. Le estoy diciendo la verdad.
El señor ALCARAZ MASATS: Por lo tanto, procede de la fantasía del señor
Palop la idea de que alguna cantidad de dinero no revertía en los fondos
del partido.
El señor SANCHIS PERALES: Yo no afirmaría eso, señoría. No sé si es
fantasía o no. El señor Palop le responderá a usted lo que tenga a bien
responderle y yo le respondo lo que sé. El señor Palop es un buen amigo
que tiene sus virtudes y sus defectos, como los tengo yo. Por tanto, no
sé si en algún momento él será más o menos fantasioso, pero no quisiera
que se considerase ofendido porque haya dicho que es fantasioso. No.
El señor ALCARAZ MASATS: Pero asumen la idea propuesta por usted de
constituir una sociedad de intermediación para la compra de solares y
terrenos en los que se puedan construir centros comerciales y
revenderlos, y para ello el señor Palop resucita la mercantil Torneo,
Sociedad Anónima.
El señor SANCHIS PERALES: Señoría, esa pregunta que me hace es
exclusivamente de las cintas. No podrá citar ninguna otra fuente.
El señor ALCARAZ MASATS: No. Se le hace al señor Palop en su
comparecencia judicial.
El señor SANCHIS PERALES: No. Yo he leído la comparecencia judicial, la
tengo aquí, y si quiere la contrastamos. Eso es de las cintas, única...
El señor ALCARAZ MASATS: No se habla de Torneo, se habla de una empresa
de intermediación.
El señor SANCHIS PERALES: Yo he leído las cintas, señoría.
El señor ALCARAZ MASATS: No, no hablo de las cintas...
El señor SANCHIS PERALES: Yo he leído las transcripciones de las cintas y
he leído las declaraciones del señor Palop ante el juez Manglano. No es
cierto. Usted las ha sacado de otro sitio. Me da igual, porque las saque
de donde las saque son ilícitas, pero en este caso son doblemente
ilícitas, porque las ha sacado de las transcripciones de las cintas, no
del...
El señor ALCARAZ MASATS: Le voy a hacer la pregunta de otra manera, señor
Sanchís. ¿Conoce usted una empresa que se llama Torneo, Sociedad Anónima?
El señor SANCHIS PERALES: No tengo ni la menor idea; es que ni idea.
El señor ALCARAZ MASATS: ¿No le ha comentado --no digo informado-- nunca
el señor Palop que existe esta empresa?
El señor SANCHIS PERALES: No. Porque si usted lee bien las
transcripciones de las cintas --que yo las he leído y por tanto las tengo
claras en la mente--, en ningún sitio aparece que él y yo hayamos hablado
de Torneo; en ningún sitio aparece. Y si aparece que alguien me diga
dónde, por favor. No aparece. (El señor Gimeno Marín hace movimientos con
la cabeza.) ¿Usted me está diciendo que sí o que no? Que tengo razón yo,
que no aparece.
El señor GIMENO MARIN: No se preocupe.
El señor SANCHIS PERALES: Es que no aparecen.
El señor ALCARAZ MASATS: Pero usted a veces cita las cintas como fuente
autorizada. Yo no estoy hablando de las cintas.
El señor SANCHIS PERALES: No, no. Las cita usted, ¡qué las voy a citar
yo! Lo que pasa es que me envuelve diciendo que se ha enterado porque el
Espíritu Santo le ha iluminado o porque lo ha leído no sé dónde... No,
las cintas son las cintas y la realidad es la realidad, señoría. Y como
usted se refiere a ellas, yo me tengo que referir, pero obligado por
usted. Y le digo que esa fuente que usted acaba de citar no fue declarada
por el señor Palop a ningún juez, no fue declarada en ningún sitio; está
única y exclusivamente en las cintas, y son las cintas las que usted
cita. Por tanto es doblemente preocupante la insistencia de S. S. en este
tipo de cosas. A lo mejor estoy equivocado yo --y mi abogado--, pero creo
que en una Cámara como ésta, en que hace una semana ha sido aprobada,
creo que por unanimidad, una ley por la que habrá seis años de cárcel
para aquellos que difundan unas cintas grabadas ilícitamente...
El señor ALCARAZ MASATS: No, señor Sanchís. Yo le estoy preguntando si
usted conoce la existencia de una empresa a la que hace referencia como
empresa de intermediación el señor Palop y que se llama Torneo, Sociedad
Anónima.
El señor SANCHIS PERALES: Y yo le digo...
El señor ALCARAZ MASATS: Con independencia de otras fuentes. Le estoy
haciendo una pregunta directa.
El señor SANCHIS PERALES: Y yo directamente le contesto, primero, que esa
pregunta no me la puede hacer por los motivos que...
El señor ALCARAZ MASATS: Sí se la puedo hacer. ¿Existe en su opinión esta
empresa? Olvídese de cintas...
El señor SANCHIS PERALES: No lo sé, si no la conozco, si no tengo nada
que ver con ella, si no aparezco por ningún lado, si ni siquiera está en
las cintas ese tema. No he tenido conocimiento jamás de ella. Se lo juro
ante 27.000 biblias. No he tenido jamás conocimiento de ella, señoría.
El señor ALCARAZ MASATS: Pero usted sabe que existe.
El señor SANCHIS PERALES: Me lo está usted diciendo ahora y como yo me
fío de usted, existirá.
El señor ALCARAZ MASATS: Usted ha sido Diputado. A mí me da la impresión
de que ahora me está mintiendo, señor Sanchís.
El señor SANCHIS PERALES: Pues no. Perdóneme. Le ruego que no diga eso
porque me ofende. No le estoy mintiendo.
El señor ALCARAZ MASATS: Ha dicho usted: No existe. Y después: No tengo
conocimiento de ello.
El señor SANCHIS PERALES: Que no existe en lo que a mí respecta. Nunca he
sido miembro de esa empresa, nunca he tenido conocimiento de ella, nunca
he sido accionista, nunca he sido consejero, nunca he trabajado con esa
empresa, nunca ha trabajado esa empresa con nadie que yo conozca. Nada de
nada de nada. Pero además de nada de nada, como la carga de la prueba la
tiene usted y no yo, le digo: No solamente no hay nada de nada, sino que
además afirmo que no se puede deducir, ni de las cintas ni de las
declaraciones del señor Palop, que yo haya tenido nada que ver. No hay ni
indicios, señoría. Y por favor, si usted insiste en que le estoy
mintiendo, permítame le diga que me ofende, y le rogaré que me diga de
dónde saca usted el tema; déme usted algún indicio.
El señor ALCARAZ MASATS: Del Registro Mercantil, señor Sanchís.
El señor SANCHIS PERALES: Pues perdóneme que, entonces, le diga que usted
miente.
El señor ALCARAZ MASATS: ¿Por qué?
El señor SANCHIS PERALES: Porque yo en esta empresa...
El señor ALCARAZ MASATS: No, yo no le digo que esté usted en ella, le he
preguntado si existe la empresa.
El señor SANCHIS PERALES: ¡Yo qué sé si existe o no la empresa! Existirán
200.000 en el Registro Mercantil, pero usted me tendrá que preguntar si
yo tengo conocimiento...
El señor ALCARAZ MASATS: Ahora se lo voy a preguntar. ¿Influyó usted en
el señor Palop para la constitución, perdón, para la revitalización de
esta empresa?
El señor SANCHIS PERALES: ¡Pero cómo voy a influir si le acabo de
contestar que no la conozco de nada ni tengo idea, ni he estado nunca en
ella ni se deduce de la lectura del sumario de las cintas ni de nada que
yo haya tenido nada que ver con ella! Yo me he leído el sumario ayer y no
aparece para nada ni me acuerdo de haber yo leído ayer en el sumario
que...
El señor ALCARAZ MASATS: ¿Usted leyó el sumario ayer y no recuerda que
hizo estas declaraciones, sobre Cullera, el día 12 de mayo de 1990?
El señor SANCHIS PERALES: Perdóneme, he leído el sumario, no esas
declaraciones de 1990. He leído el sumario del Juez Manglano.
El señor ALCARAZ MASATS: Pero esto figura en el sumario del Juez
Manglano, porque se recogió su testimonio aquí, en Madrid.
El señor SANCHIS PERALES: El sumario es muy gordo, señoría, y yo ayer he
alcanzado a leer las declaraciones de Palop y las conversaciones de Palop
y mías transcritas en el sumario, nada más que eso.
El señor ALCARAZ MASATS: ¿Conoce usted Motilla del Palancar?
El señor SANCHIS PERALES: Paso por allí muy a menudo, soy valenciano.
El señor ALCARAZ MASATS: ¿Estuvo allí el 30 de enero de 1990?
El señor SANCHIS PERALES: No señor, rotundamente no, está dicho en todos
los sitios y lo ha dicho todo el mundo; no, jamás.
El señor ALCARAZ MASATS: ¿No es más cierto --permítame que establezca un
cierto tono narrativo-- que quizá estuvo usted realmente allí?
El señor SANCHIS PERALES: No.
El señor ALCARAZ MASATS: ¿Quizá hubo una entrega de dinero, la policía
tenía detectado este tema, pero la policía se durmió y llegó tarde a la
entrega del dinero?
El señor SANCHIS PERALES: ¡Qué dormilones son! Señoría, vamos por partes.
Tan no es cierto lo que usted dice que una vez más yo soportaré la carga
de la prueba. Si usted lee atentamente el sumario y las conversaciones
verá que se deduce que yo no fui, incluso de las conversaciones. Es tan
falso lo que S. S. está diciendo que si usted lo lee bien verá que la
carga de la prueba me pertenece.
El señor ALCARAZ MASATS: Sobre la carga de la prueba y en función del
sumario vea usted lo que dice el señor fiscal en la acusación que hizo en
su momento.
El señor SANCHIS PERALES: ¿Qué fiscal?
El señor ALCARAZ MASATS: La acusación que hace al excelentísimo señor
Magistrado instructor de la causa especial 610/90, la acusación del
Fiscal don Juan Martín Casal.
El señor SANCHIS PERALES: Yo preguntaba si era el fiscal de Valencia o de
Madrid.
El señor ALCARAZ MASATS: Es el fiscal que intervino en la causa. Habla de
las 200.000 pesetas a las que usted ha aludido anteriormente y dice:
Dicha suma es recibida en Madrid por don Rafael Sanchís, en fecha
aproximada al 27 de enero de 1990, mediante entrega de talones bancarios
al portador, quedando en principio con el otro acusado en repartirse la
cantidad en la población de Motilla del Palancar, el 30 de enero de 1990.
Luego sitúa taxativamente el señor fiscal en encuentroÉ
El señor SANCHIS PERALES: Eso lo puede decir el señor fiscal. Don Rafael
Sanchís es mi hermano; ahí se habrá confundido el señor fiscal.
El señor ALCARAZ MASATS: Sí, creo que ahí existe un error.
El señor SANCHIS PERALES: Repito, don Rafael Sanchís es mi hermano, se
habrá confundido. Puede decir el fiscal eso, me parece muy bien. Eso es
lo que le he dicho yo, que 200.000 pesetas fueron para pagar las
naranjas, pero eso lo ha sabido todo el mundo.
El señor ALCARAZ MASATS: ¿Usted sabe que ese día sí estuvo allí la
policía, hacia las 10 de la mañana?
El señor SANCHIS PERALES: Me importa muy poco; el que no estaba era yo.
El señor ALCARAZ MASATS: ¿Ustedes estuvieron a las ocho, quizá?
El señor SANCHIS PERALES: No, a ninguna hora. Ya le he dicho que no.
Señoría, perdóneme, yo me estoy comportando en esta comparecencia
--creo-- con la mayor honestidad y la mayor transparencia, contestando a
todas las preguntas, incluso a aquellas que creo no deberían hacérseme;
por favor, no me ofenda S. S.
El señor ALCARAZ MASATS: Le estoy haciendo una pregunta.
El señor SANCHIS PERALES: Que es ofensiva, según mi criterio.
El señor ALCARAZ MASATS: Hombre, me estoy basando en lo que dice el señor
fiscal.
El señor SANCHIS PERALES: El señor fiscal no dice que yo haya estado en
ese sitio, creo recordar, ¿o lo dice?
El señor ALCARAZ MASATS: Lo acabo de leer, que ustedes habían previsto ir
a ese sitio.
El señor SANCHIS PERALES: Pero usted me dice que estuve y yo no estuve.
El señor ALCARAZ MASATS: No, le estoy preguntando si estuvo.
El señor SANCHIS PERALES: No, no estuve, pero tampoco lo preveía. Y usted
me dice ¿No es más cierto que usted estuvoÉ? No, no es más cierto, es
menos cierto, no estuve.
El señor ALCARAZ MASATS: Bien, ahora lo ha dicho usted.
El señor SANCHIS PERALES: Y antes también.
El señor ALCARAZ MASATS: No, yo le hago la pregunta en función de lo que
dice el señor fiscal, que ustedes tenían previsto ir ese día a Motilla
del Palancar. Yo le pregunto ¿fueron? Y usted me dice no. Vale.
El señor SANCHIS PERALES: Yo le digo no y que no teníamos previsto ir,
las dos cosas. Además, ¡qué casualidad que se durmiese la policía!
(Risas.)
El señor ALCARAZ MASATS: Así consta, que se durmió la policía y llegó
tarde, a las 10,30 de la mañana.
El señor SANCHIS PERALES: Perdone S. S. que le diga --entre paréntesis--
que es una descomunal chapuza, dentro del caso Manglano.
El señor ALCARAZ MASATS: Como fue chapuza, efectivamente, no cambiar el
permiso sobre las escuchas. Se pidió permiso en otro tema y se mantuvo el
permiso en principio, sin cambiar el tema objeto de todas estas
comparecencias.
El señor SANCHIS PERALES: Perdone, ¿sólo esa chapuza? ¡Hay 200!
El señor ALCARAZ MASATS: Hay dos chapuzas fundamentales.
El señor SANCHIS PERALES: ¿Cómo que dos? Si entramos en chapuzas, tengo
aquí un rosario.
El señor ALCARAZ MASATS: Pero como eso ha sido anulado, señor SanchísÉ
El señor SANCHIS PERALES: Es que como usted habla de dos yo le tengo que
decir que dos no, que 200. Algunas presuntos delitos, mucho ojo. Y conste
que yo he perdonado al señor Manglano, ¡eh!
El señor ALCARAZ MASATS: Yo le estoy hablando de los policías, no del
señor Manglano.
El señor SANCHIS PERALES: También. Además dos de ellos han muerto, fíjese
usted, dos de los que estuvieron allí. Yo les he perdonado a todos,
porque tengo buen corazón.
El señor ALCARAZ MASATS: Vamos a ver, señor Sanchís, en el asunto de
Cullera, en el tema de un volumen de edificabilidad que había que
modificar, al que usted hizo referencia en su declaración de 12 de mayo
de 1990É
El señor SANCHIS PERALES: ¿Y qué decía? ¿S. S. me podría indicar lo que
decía, porque yo no tengo ese documento?
El señor ALCARAZ MASATS: Usted, preguntado por el instructor acerca del
tema de Cullera, que se recoge ampliamente en las distintas
conversaciones oídas, manifiesta exactamente que lo único que tiene claro
es que el tema no llegó a concretarse en nada, según ha podido saber con
posterioridad a la fecha de las conversaciones, al parecer grabadas en
las cintas. Que, en todo caso, no recuerda en concreto qué era lo que se
perseguía, porque en las conversaciones que ha oído se mezclan diversos
temas con afirmaciones fantásticas del señor Palop. Que, en todo caso, el
arquitecto que sale a relucir en las mismas es persona que el declarante
no conoce, ni sabe quién es y, por tanto, nunca ha hablado con él. Acerca
de las distintas cifras que se manejan en esas conversaciones, así como
los posibles repartos de las mismas, manifiesta que no recuerda nada de
los términos que figuran en la conversación y es posible que en alguna
ocasión haya hablado de temas económicos, si bien nunca ha sido en temas
relativos respecto a ningún tema relativo con alguna actividad con
Cullera.
El señor SANCHIS PERALES: Lo suscribo plenamente, señoría. Yo he debido
hablar con el señor Palop muchas veces de temas económicos. No conozco,
entonces ni hoy, a ese arquitecto que usted me nombra, que no sé quién
es, y no tengo más relación con Cullera excepto que veraneo allí, pero
ninguna con actividad alguna, ni sé quién estaba entonces en el poder en
el Ayuntamiento de Cullera.
El señor ALCARAZ MASATS: ¿Pero usted conocía este tema a través del señor
Palop?
El señor SANCHIS PERALES: ¿Qué tema?
El señor ALCARAZ MASATS: El tema de esta variación de la edificabilidad
de una serie de edificios que se iban a hacer en el ayuntamiento de
Cullera.
El señor SANCHIS PERALES: No tengo ni idea, señoría; creo que no.
El señor ALCARAZ MASATS: Pero usted dice que sí lo conoce, aunque nunca
ha hablado de ese tema con el señor Palop, en términos económicos.
El señor SANCHIS PERALES: Si dije eso, señoría, lo ratifico, porque ahora
mismo no tengo el documento que usted tiene, no lo puedo leer y no lo sé,
pero no tengo por qué dudar de lo que usted me está leyendo. Por tanto,
si usted lo dice yo digo que sí, que tiene usted razón.
El señor ALCARAZ MASATS: Por tanto, habló de este tema con el señor
Palop, sin saber cómo terminó. Usted cree (dice la declaración ante el
señor instructor) que el tema no llegó a concretarse en nada. Luego,
conocía el tema, aunque cree que al final terminó en nada.
El señor SANCHIS PERALES: Sí, pero no me está usted diciendo de qué tema
se trata. Sería un tema empresarial, quizá, yo no lo recuerdo.
El señor ALCARAZ MASATS: Se lo describo inmediatamente. En la población
de Cullera, mediante sentencia del Tribunal Supremo, se había
reclasificado un solar declarándolo zona urbana. Sobre dicho solar se
había presentado ante el Ayuntamiento un plan de construcción, que éste
aprobó, aplicando un volumen para edificar considerado excesivamente bajo
por la empresa que promovía la construcción. Querían ampliar el volumen
de edificabilidad.
El señor SANCHIS PERALES: ¿Quién lo quería?
El señor ALCARAZ MASATS: Unos empresarios. El empresario de la
construcción quería modificar los niveles aprobados, interesándose la
empresa constructora a través del señor Palop y, concretamente, por medio
de don Javier Domínguez Rodrigo.
El señor SANCHIS PERALES: A este don Javier que usted cita no le conozco
de nada, no he hablado con él nunca ni por teléfono, no sé quién es ni
nada de nada. En cuanto a lo que usted me dice, si tenían derecho los
empresarios, el constructor, el arquitecto o quien fuese, yo no sé nada,
a mí me da igual. Si tenían derecho, muy bien; y, si no tenían derecho,
que no se lo diesen.
El señor ALCARAZ MASATS: ¿Nunca se habló de la cantidad de diez millones,
derivada de una gestión?
El señor SANCHIS PERALES: No, señoría, nunca he necesitado de eso.
El señor ALCARAZ MASATS: En el tema del Ayuntamiento de Alicante, que
usted conoce, se había planteado un concurso público para la adjudicación
del servicio de limpieza.
El señor SANCHIS PERALES: Señoría, no lo conozco. Además, ni siquiera con
una lectura atenta de la transcripción de las cintas se puede deducir que
yo conociese ese tema. Ruego a S. S. que relea bien las cintas, porque no
se puede deducir eso. Las leí ayer y yo no lo he recordado nunca. No lo
recordaba anteriormente pero ahora afirmo que no.
El señor ALCARAZ MASATS: ¿No establecieron ustedes una serie de
contactos, a través de la portavoz del Partido Popular en el Ayuntamiento
de Alicante, doña Isabel Díaz de la Lastra, para obtener la información
precisa y garantizar un apoyo agregado de construcción? Lo pregunto.
El señor SANCHIS PERALES: Y yo le contesto.
Tan no es cierto eso, señoría, que, de una atenta lectura de la
transcripción de las cintas, no podrá deducirse ni indiciariamente que
eso sea cierto. No lo es, es falso. Repito, ni siquiera leyéndose todo el
sumario y todas las cintas, usted podrá deducir nunca que yo tuve nada
que ver con una señora que no he visto en mi vida o, si la he visto, no
sé quién es. Pero repito, esa pregunta que S. S. me hace podría tener
algún sentido si viniese en alguna cinta; yo no aceptaría como legal la
pregunta, aunque la contestaría, como estoy haciendo, pero es que ni eso,
en las cintas no está, señoría.
El señor ALCARAZ MASATS: Me dirá usted que tampoco intervino en el tema
de Promoción de Infraestructuras, Sociedad Anónima.
El señor SANCHIS PERALES: ¿Qué es eso?
El señor ALCARAZ MASATS: Se había presentado proyecto para la
adjudicación --se ha citado aquí-- de un aparcamiento subterráneo en la
zona glorieta Paz. La empresa promotora y que resultó adjudicataria
frente a otra, había mantenido contactos directos con usted, señor
Sanchís.
El señor SANCHIS PERALES: ¿Conmigo? Perdóneme, rotundamente falso. Ruego
a S. S. ...
El señor ALCARAZ MASATS: Las deducciones que hace usted de la cinta las
hago yo en este caso.
El señor SANCHIS PERALES: Pues S. S. miente, perdone que se lo diga así
de claro. (Protestas.)
El señor ALCARAZ MASATS: No miento, consta así, señor Sanchís.
El señor SANCHIS PERALES: Está usted en un error, las he leído y me lo
sé. ¿Cómo lo va a saber usted mejor que yo? No, señor, eso es falso.
El señor ALCARAZ MASATS: No se puede saber porque las cintas fueron
destruidas. Yo lo sigo a través del señor Palop.
El señor SANCHIS PERALES: Pero están las transcripciones manipuladas. No
lo puede deducir de las transcripciones manipuladas. Yo las he leído y es
falso, señoría. Es falso y, con todo el respeto que me merece, permítame
le diga que usted está mintiendo. (Protestas.)
El señor ALCARAZ MASATS: Señor Sanchís, el señor Palop dice textualmente
que usted contactó con él diciéndole que había hablado con estos señores
de la empresa que acabo de citar. El señor Palop mentirá, no yo. Luego
matice, no se envalentone. Quien mentirá será el señor Palop, no yo: será
su amigo el señor Palop.
El señor SANCHIS PERALES: Perfectamente. Entonces, usted por lectura.
El señor ALCARAZ MASATS: El señor Palop. El señor Palop dice que usted le
llegó con esta embajada. Luego no tire en corte por lo derecho.
El señor SANCHIS PERALES: Yo le estoy diciendo a usted que es falso,
señoría.
El señor ALCARAZ MASATS: Mantengamos las formas porque si alguien está
mintiendo aquí no soy yo.
El señor SANCHIS PERALES: Mantengámoslas, pero me está haciendo unas
preguntas que me están ofendiendo.
El señor PRESIDENTE: Señor Sanchís y señor Alcaraz, por favor.
En primer lugar, para que los servicios de la Cámara sean capaces de
recoger lo que SS. SS. están diciendo para la constancia debida en el
«Diario de Sesiones», pese a la demostrada eficacia profesional de los
señores taquígrafos y estenotipistas, en un diálogo fluido, es muy
difícil distinguir las intervenciones tanto del comisionado como del
responsable que está deponiendo.
En segundo lugar, rogaría a ambas partes que los juicios de valor sobre
las afirmacionesÉ (Varios señores Diputados pronuncian palabras que no se
perciben.)
El señor ALCARAZ MASATS: Protesto airadamente de la interpretación del
señor Presidente.
El señor PRESIDENTE: Acepto su protesta, señor Alcaraz.
Señor Sanchís, por favor, en las referencias que está haciendo, el señor
Alcaraz, a quien tengo que defender igual que amparo los derechos del
compareciente, se está refiriendo a la lectura de unos documentos.
El señor SANCHIS PERALES: Pido disculpas al señor Alcaraz y a S. S. Tiene
razón, no he debido decir eso. Le pido humildemente perdón y digo que es
fruto de mi indignación por una serie de cosas de las que me hace
responsable.
El señor ALCARAZ MASATS: O fruto de las fantasías del señor Palop, pero
no me asigne usted la capacidad de fantasía del señor Palop.
El señor SANCHIS PERALES: Tiene razón. Retiro lo de mentiroso y, además,
le digo que es fruto de la indignación que tengo por todas estas
circunstancias, de las cuales no es usted responsable, pero déjeme que,
por lo menos, me indigne.
El señor ALCARAZ MASATS: Es que dice más el señor Palop, señor Sanchís,
dice que usted insistió reiteradamente ante él para que le remitiera
copia del acuerdo para, a su vez, gestionar el cobro de las cantidades
que había acordado con la empresa con domicilio en Madrid, cantidades que
efectivamente cobró y que compartió con el señor Palop. Se deduce de las
declaraciones del señor Palop.
El señor SANCHIS PERALES: Se deducirá si usted lo dice así. Yo digo que
no, que eso es falso.
El señor ALCARAZ MASATS: Efectivamente, no consta la cuantía económica de
dicha aportación.
El señor SANCHIS PERALES: El señor fiscal la cuantificó en 200.000
pesetas, pero se equivocó, no eran esas 200.000 pesetas.
El señor ALCARAZ MASATS: Eran otras.
El señor SANCHIS PERALES: No eran otras, ni era nada; eran esas 200.000
pesetas, pero no de eso, eran 200.000 pesetas mías que yo entregué para
las naranjas. El señor fiscal tuvo ahí una confusión, pero él las
cuantificó. Usted no las cuantifica; él sí, en 200.000 pesetas.
El señor ALCARAZ MASATS: Yo no las cuantifico porque no puedo
cuantificarlas, pero sí puedo decir lo que he dicho.
El señor SANCHIS PERALES: Tiene usted razón en decir lo que ha dicho y yo
en decirle que eso es falso y que el señor fiscal las cuantificó en
200.000 pesetas efectivamente.
El señor ALCARAZ MASATS: Señor Sanchís, usted hizo ante este Congreso una
declaración de bienes. (El señor Sanchís Perales: Sí, señoría.) ¿Recuerda
que tiene aproximadamente dos líneas esta declaración?
El señor SANCHIS PERALES: Es la que es.
El señor ALCARAZ MASATS: O sea, que realmente no hay declaración de
bienes ante este Congreso.
El señor SANCHIS PERALES: Es la que se me pedía, señoría. Se me pidió una
declaración de bienes y eso hice. Nadie me pidió nunca que especificase
nada. Supongo que las declaraciones de bienes de otros miembros de esta
Cámara serán iguales que la mía. Yo no he mentido en la declaración de
bienes, simplemente no he especificado porque nadie me pidió que lo
hiciese.
El señor ALCARAZ MASATS: ¿Usted sabe que en su declaración de bienes no
viene absolutamente nada? Dice que usted ha hecho una declaración ante un
notario y punto.
El señor SANCHIS PERALES: Exactamente, es que era lo legal entonces,
señoría. Quiero recordarle que era así. Yo presenté ante un notario la
declaración de bienes y ahí está. Es lo que se nos pedía y yo hice lo que
se nos pedía, señoría. Era lo legal y lo que se nos pedía y supongo que
otros muchos más habrán hecho lo mismo.
El señor ALCARAZ MASATS: Yo se lo pregunto no desde el punto de vista
legal, señor Sanchís, sino desde el punto de vista de que hay que serlo y
parecerlo, en el sentido de que, si no se conocen los bienes, yo podría
dudar ahora mismo, a nivel interno, de cosas que se deducen de
las declaraciones del señor Palop, que había cantidades que se pudieron
desviar.
El señor SANCHIS PERALES: Señoría, déjeme que le conteste con un poco más
de amplitud.
Vamos a ver, lo que se nos pedía era eso. Un juez puede pedir al notario
mi declaración de bienes. Si se nos pedía eso, eso hice. Nadie me puede
decir que no sea moralmente aceptable ese tema, lo es porque es lo que me
pedía la Cámara. Usted tiene la obligación de declarar aquí sus bienes y
puede declararlos ante notario. Yo los declaré ante notario, el notario
los tiene y cualquier juez puede pedirlos al notario. Esto, por un lado.
Por otro lado, señoría, quiero decirle que a mí me han investigado hasta
el último pelo de la cabeza, no lo digo de Hacienda sino de la prensa,
ustedes, no sé quién. Me han investigado y lo único que han conseguido
saber es que soy más pobre hoy que cuando entré en política. Yo me he
empobrecido en la política.
En cualquier caso, le estoy contestando a la pregunta que me hace. Está
en el notario, pídanlo ustedes allí o que lo hubiese pedido el juez.
Repito, esto que hice yo supongo que lo hicieron muchos más porque era lo
que se nos pedía que hiciésemos. No sé si eso ha cambiado ahora. En mis
tiempos, lo que se nos pidió era justamente eso.
El señor ALCARAZ MASATS: Un último tema, señor Sanchís.
Con independencia de que sus declaraciones me han suscitado muchas más
dudas que al principio...
El señor SANCHIS PERALES: ¡Pues sí que estoy listo!
El señor ALCARAZ MASATS: En función de ese informe que presentó don
Alberto Ruiz-Gallardón, ¿usted piensa que ese informe ha sido
desautorizado porque reingresa en el Partido Popular, y no sólo reingresa
sino que ya está trabajando para el grupo parlamentario en condición de
asesor?
El señor SANCHIS PERALES: Usted me pide una opinión, señoría, y
naturalmente es una opinión. Creo que no se ha desautorizado nada. Yo no
cesé en el partido para siempre, cesé --y hay una carta que lo dice--
sólo hasta tanto se viese mi no participación en algún hecho que pudiese
ensombrecer a mis compañeros de partido. Como eso se dio, volví a
ingresar, pero no ha habido ninguna oficialidad en la ida ni en la
llegada. Yo pedí la baja voluntaria y circunstancial en unas determinadas
condiciones y por unas determinadas fechas. Cuando se cumplieron las
fechas y se acabaron las condiciones, volví a ingresar en el partido.
Realmente, no tengo conciencia de no haber pertenecido al partido
nunca...
El señor ALCARAZ MASATS: ¿Desde cuándo no habla con el señor Rato?
El señor SANCHIS PERALES: Desde hace diez días, cinco, ocho días, quince
días.
El señor ALCARAZ MASATS: ¿Le ha comentado si existe algún acuerdo para
que esta Comisión tenga un final pronto?
El señor SANCHIS PERALES: No. ¿Por qué me iba a comentar a mí eso?
Tampoco sé si esta Comisión tendrá un final pronto o tarde, no tengo ni
idea de eso.
El señor ALCARAZ MASATS: Muchas gracias.
El señor SANCHIS PERALES: Perdón, señoría. Quisiera una vez más, en
primer lugar, pedirle disculpas. Segundo, ha sido fruto del
acaloramiento, de mi vehemencia y de la indignación por lo que estoy
pasando, pero no es usted culpable de ello.
El señor ALCARAZ MASATS: Lo entiendo, señor Sanchís, pero quería
aclararle algo.
Estoy realizando a veces intervenciones no largas, porque quiero que sean
muy rigurosas. En todo caso, me he basado en las intervenciones del señor
Palop, pero sí quiero decirle una cosa. Nosotros, como comisionados, creo
que todos los grupos, no nos vamos a arredrar ante ningún compareciente.
(El señor Sanchís Perales: Por supuesto.) La tranquilidad que estamos
demostrando va en esa dirección. Por tanto, tenga en cuenta que nos hemos
basado rigurosamente en declaraciones ante el juez, nunca a través de las
cintas, y en función de eso le hacía yo esa pregunta.
El señor SANCHIS PERALES: Señoría, tiene razón, pero yo jamás he
pretendido arredrar a nadie; en todo caso, el que debería estar arredrado
soy yo. ¿Por qué ustedes si son los que me preguntan?
Lo que pasa es que tengo mi forma de expresarme y mi vehemencia. Cuando
estoy tan convencido de lo que estoy diciendo y de la verdad, lo expreso
con la vehemencia que a mí me caracteriza, pero nada más.
El señor ALCARAZ MASATS: Es cierto que usted puede estar convencido. Pero
yo sí estoy en condiciones de decirle que sus declaraciones aquí no
coinciden con las del señor Naseiro. Objetivamente sí estoy en
condiciones de decírselo.
El señor SANCHIS PERALES: Respeto lo que usted me dice. Tendrá usted
razón, posiblemente. No he leído las declaraciones del señor Naseiro
porque no me ha dado tiempo. Pero tengo que decirle que supongo que en
algo habremos coincidido.
El señor ALCARAZ MASATS: En algo sí, evidentemente.
El señor SANCHIS PERALES: Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE: Señor Sanchís, agradezco que haya retirado esas
expresiones. Los señores comisionados no me han dejado terminar antes
cuando me refería
a ambas partes para el ritmo ante los señores taquígrafos, pero quiero
recordarle al señor Sanchís que está aquí como compareciente y los
señores comisionados están en función de su responsabilidad
parlamentaria, y están utilizando documentos sobre los cuales usted puede
negarse a contestar o matizar que responden o no responden a hechos
ciertos; pero no puede imputarle a ningún comisionado que miente o no
miente. En este caso, quisiera dejarlo bien claro por el buen nombre,
respeto y defensa de los derechos políticos y parlamentarios de los
miembros de la Comisión. Lo digo para que en los siguientes
interrogatorios o preguntas de los señores comisionados que procedan se
mantenga este clima de cortesía y de respeto.
El señor SANCHIS PERALES: ¿Señor Presidente, me permite?
El señor PRESIDENTE: Sí, señor Sanchís.
El señor SANCHIS PERALES: Tiene usted razón, señor Presidente. Ya he
dicho por dos veces lo mismo. Simplemente quiero preguntar al señor
Presidente: ¿Puedo continuar diciendo que aquello que provenga de un
hecho que considero ilícito para mí es ilícito?
El señor PRESIDENTE: Usted puede hacer esos juicios de valor, pero
siempre respetando el principio de legitimidad y de derecho que tienen
los señores comisionados a hacerle las preguntas correspondientes, sin
que esto merezca una descalificación al respecto.
El señor SANCHIS PERALES: Tiene usted razón, señor Presidente. Muchas
gracias.
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señor Sanchís.
Tiene la palabra el comisionado representante del Grupo Parlamentario
Catalán (Convergència i Unió), don José López de Lerma.
El señor LOPEZ DE LERMA I LOPEZ: Quiero sumarme a las palabras de
reconocimiento que ha expresado S. S. al señor Sanchís en los comienzos
de la Comisión y que otros compañeros han refrendado.
A lo largo de esta tarde, señor Sanchís, ha ido insistiendo en una
construcción, que es la siguiente: todo lo que envuelve al llamado caso
Naseiro o caso Manglano es ilícito, por tanto, todo lo que se deriva de
este caso es igualmente ilícito. ¿Según usted, en base a esa construcción
que ha reiterado, hasta el punto que ha preguntado ahora al señor
Presidente si puede reiterarla de nuevo, no tiene ninguna validez para
esta Comisión todo lo que ha acontecido y todo lo sabido a través de los
medios de comunicación o quienes han comparecido en los actos judiciales
pertinentes?
El señor SANCHIS PERALES: Según mi humilde criterio, que he contrastado
con otras personas amigas --no del partido político-- así es; pero podría
estar equivocado. Por eso contesto a todo. Yo podría haber venido
diciendo que las preguntas no son válidas y no contesto, o no contesto
simplemente porque me acojo al derecho constitucional de no contestar,
pero yo he contestado. Creo que esta Cámara, independientemente de otros
considerandos, tendrá que entender que estoy contestando a todo, que no
estoy eludiendo ninguna respuesta. Pero como algunas de las preguntas
pienso yo que no deberían hacerse, a efectos de mi propia dignidad,
quiero ponerlo de manifiesto, y lo quiero hacer pregunta a pregunta
porque en algunos casos las preguntas que me hacen SS. SS. no tienen nada
que ver con las cintas, y las contesto sin el latiguillo, pero en las
otras quiero dejar bien claro que ésa es mi opinión, sometida a cualquier
otro criterio más fundado que el mío. No soy abogado. A lo mejor resulta
que otros abogados opinan lo contrario. Yo lo he consultado, se me ha
dicho esto, y es lo que digo.
El señor LOPEZ DE LERMA I LOPEZ: Señor Sanchís, creo que no es necesaria
tanta respuesta alargada, la verdad. La pregunta mía es muy concisa. Se
la hago de nuevo para que me conteste sí o no. No vuelva a contestarme en
globo y a reiterar todo cuanto ha contestado de manera machacona a mis
predecesores. Para usted todo lo acontecido alrededor de este caso no
tiene ninguna validez jurídica, lo ha calificado de ilícito. Le pregunto:
¿Para usted todo lo que ha acontecido no tiene ninguna validez para esta
Comisión?
El señor SANCHIS PERALES: Jurídicamente hablando, no.
El señor LOPEZ DE LERMA I LOPEZ: ¿Y políticamente?
El señor SANCHIS PERALES: Políticamente, para eso estoy aquí, señoría.
El señor LOPEZ DE LERMA I LOPEZ: Muchas gracias.
Sigamos con esa construcción que usted ha hecho a lo largo de esta tarde.
Todo lo que envuelve este caso es ilícito, todo lo que se deriva de este
caso es ilícito. Esto es un silogismo, para algunos incluso un sofisma,
que sabe usted qué es. Entonces, como el informe de Ruiz-Gallardón se
deriva de este caso, siendo ilícito lo que envuelve este caso, ¿usted
cree que es ilícito ese informe?
El señor SANCHIS PERALES: El informe en sí no. Aquella parte del informe
que se refiere a las conversaciones telefónicas no lo era entonces,
porque entonces no habían sido declaradas nulas las cintas. Hoy, si se
volviese a hacer ese informe, modestamente creo que sí, señoría.
El señor LOPEZ DE LERMA I LOPEZ: Entonces, siguiendo ese razonamiento
suyo, cargado de lógica, lo que podemos concluir hoy es que ese informe
es deficiente.
El señor SANCHIS PERALES: En aquel momento no lo fue. Hoy creo que es
deficiente.
El señor LOPEZ DE LERMA I LOPEZ: Por tanto, es un informe no
fundamentado.
El señor SANCHIS PERALES: En aquel momento lo fue. Hoy, si hubiese que
hacer ese informe, no estaría bien fundamentado.
El señor LOPEZ DE LERMA I LOPEZ: ¿Cree que en aquel momento pudo ser
fundamentado un informe que no contó con su comparecencia ni con sus
declaraciones?
El señor SANCHIS PERALES: Yo afirmo que no fui llamado. Lo que no sé es
si los Estatutos --porque no los he leído ahora, la verdad-- establecen
quién debería haber sido llamado. No se lo puedo contestar, señoría.
El señor LOPEZ DE LERMA I LOPEZ: Hagamos un paralelismo. Según las
noticias de prensa de aquel entonces, el informe interno del Partido
Popular --que le honra-- se hace como una réplica a la negativa del
Parlamento a investigar y como una manifestación de honradez, que no
pongo en duda sino que precisamente la subrayo a favor del Partido
Popular. Pero imagínese usted que en todo el proceso judicial, que usted
considera ilícito, no es llamado a declarar...
El señor SANCHIS PERALES: Perdón, yo en el proceso judicialÉ
El señor LOPEZ DE LERMA I LOPEZ: Ilícito el resultado. Lo matizo.
Pero usted imagínese que en esa acción judicial no es llamado a declarar.
¿Lo hubiera considerado lógico?
El señor SANCHIS PERALES: Es que fui llamado, pero no declaré. Nadie me
preguntó nada. En el juicio me senté allí pero nadie me preguntó. No abrí
la boca.
El señor LOPEZ DE LERMA I LOPEZ: Pero por su partido no fue ni siquiera
llamado.
El señor SANCHIS PERALES: Allí ni tan siquiera llamado, pero en el
Tribunal Supremo nadie me preguntó nada. Se retiraron las acusaciones.
El señor LOPEZ DE LERMA I LOPEZ: En base a que ese informe parte de unos
supuestos que la justicia se encargó luego de enmendar en sus orígenes, y
que usted lo considera deficiente precisamente porque parte de donde
parte y de qué parte, ¿usted cree que las conclusiones del informe
Ruiz-Gallardón son erróneas?
El señor SANCHIS PERALES: Vistas en el contexto en que se escribieron,
creo que eran acertadas; vistas hoy, después de lo que hemos sabido, creo
que no.
El señor LOPEZ DE LERMA I LOPEZ: Si entonces fueron acertadas y hoy no lo
son, como mínimo deben ser unas conclusiones precipitadas.
El señor SANCHIS PERALES: Es posible, porque no se hicieron sabiendo lo
que se ha sabido luego. No sé si llamarle a eso precipitado o no, porque
tampoco se sabía que iba a haber precipitación. Perdone que lo matice.
Algo es precipitado si uno sabe que puede hacerlo después, pienso yo,
pero como en este caso no se sabía el futuro, que eran precipitadas lo
hemos sabido luego. Entonces no se sabía que eran precipitadas.
El señor LOPEZ DE LERMA I LOPEZ: ¿Podemos deducir de todo ello que el
informe de Ruiz-Gallardón parte de una verdad que no es verdad y es que
todo lo iniciado por la justicia, es decir, lo que se deriva de las
cintas, etcétera, parte como hechos probados, hechos verdaderos?
El señor SANCHIS PERALES: No sabría decir este matiz; puede que tenga
razón, señoría, pero no me atrevería a especificar mucho más que eso.
El señor LOPEZ DE LERMA I LOPEZ: ¿En ningún momento usted pidió
comparecer ante su propio partido para que fuera escuchada su versión y,
por tanto, incorporada a ese informe que finaliza con unas conclusiones
que posiblemente con su comparecencia hubieran sido otras?
El señor SANCHIS PERALES: Claro, señoría, no lo hice porque no pertenecía
al partido circunstancialmente en aquellos momentos, como S. S. sabe. No
tenía derecho a pedir nada porque yo no era militante del Partido Popular
en esas fechas.
El señor LOPEZ DE LERMA I LOPEZ: No lo era en esas fechas, pero se
trataba de asuntos relacionados con su quehacer y con su militancia.
El señor SANCHIS PERALES: Ignoro si hubiesen dicho sí en caso de que
hubiera pedido ir, pero lo cierto es que no lo pedí. A lo mejor, si lo
hubiese pedido, me habrían llamado, pero ni me llamaron ni yo lo pedí.
El señor LOPEZ DE LERMA I LOPEZ: Cambiando de tercio, que se llama en
términos taurinos, usted tiene responsabilidades financieras o de
tesorería --la denominación es lo de menos-- entre los años 1982 y 1987,
según ha puesto de manifiesto al comienzo de su comparecencia. Durante
ese período se parte de la no existencia de normativa en cuanto a
financiación de partidos políticos hasta los años 1986-1987, en que hay
una primera normativa. ¿Qué diferencias encontró a lo largo de esos años
en la financiación de su partido entre la no existencia de normativa y la
existencia de normativa? Es decir, ¿la financiación de su partido siempre
ha sido la misma o al amparo de una normativa le obliga a no hacer algo
que usted encontraba lógico y plausible, que en todo caso la ley no
prohibía antes?
El señor SANCHIS PERALES: Eso coincide también con el aumento de
diputados y de votos. Por tanto, ya se necesitaba menos financiación y
hay una diferencia, los agobios quizá fuesen menores, aunque también
teníamos más gastos. Contestando muy concretamente a su pregunta la
diferencia es que cuando no había ley no había que atenerse a una ley y
cuando existe había que atenerse a ella. Esa es la diferencia, y yo me
atenía a esa ley siempre.
El señor LOPEZ DE LERMA I LOPEZ: Estoy convencido de ello. No le pregunto
sobre cómo atenerse a esa ley desde el punto de vista de contabilización,
de administración, etcétera, sino sobre el método de financiación, que es
lo que creo yo interesa básicamente a esta Comisión, es decir, la ley que
entra en vigor casi al final de su mandato ¿cercena posibilidades de
financiación que hasta aquel momento eran normales en su partido y en
otros partidos quizás?
El señor SANCHIS PERALES: No, señoría, porque en lo único que podría
cercenarlo sería en determinadas cantidades y las cantidades que a
nosotros nos daban eran realmente pequeñas por las circunstancias que
concurrían entonces en nuestro partido. Por tanto, no había esa
diferencia real, aunque la hubiese legal.
El señor LOPEZ DE LERMA I LOPEZ: ¿Usted puede afirmar que hasta donde
usted sabe --por tanto, en el período de sus responsabilidades-- la
financiación de su partido ha sido siempre correcta?
El señor SANCHIS PERALES: Lo afirmo, señoría.
El señor LOPEZ DE LERMA I LOPEZ: De su experiencia de entonces y de lo
que ha podido saber a partir de entonces, ¿usted puede sugerir a esta
Comisión algunos cambios o algunos planteamientos distintos en torno a
una nueva ley? Supongo que usted sabe --y, si no, le informo brevemente--
que esta Comisión, aparte de sus trabajos investigadores en unos casos
concretos, tiene el encargo de estudiar la financiación y, por tanto,
subyace la idea de promover una reforma donde la transparencia esté
absolutamente asegurada, donde quizá se ponga interrogante sobre si se
debe recibir tanto dinero o más de los fondos públicos o si se debe
incrementar o no la captación de fondos de particulares, sean personas
físicas o sean personas jurídicas. En ese apartado de futuro de esta
Comisión, ¿usted nos puede dar alguna sugerencia que pudiera ser útil?
El señor SANCHIS PERALES: Sí, señoría, y le agradezco mucho la pregunta
porque, si no, parecería que he venido aquí solamente a que se me
pregunte lo que no se me preguntó en el Tribunal Supremo. Por tanto,
agradezco mucho que las preguntas vayan por un derrotero, según mi
criterio, más normal. Me parece muy bien.
Creo que la Ley de Financiación de Partidos Políticos no es tan mala, lo
que hay que hacer es cambiar algunas cosas. Según mi modesta opinión (y
no represento al Partido Popular ni a nadie, me represento a mí mismo, es
mi propia opinión), yo creo que la ley no es tan mala, aunque hay que
cambiar algunas cosas. Por ejemplo, que las donaciones sean desgravables,
como si se diese dinero a alguna fundación.
Segundo, que en la ley haya alguna penalidad, porque la ley no establece
ninguna penalidad; resulta que uno la incumple ¿y qué? Aquí parece que
vayamos a ir todos a galeras y no pasa nada, la ley no establece ninguna
pena, por tanto yo tampoco tendría por qué haber hecho hincapié en que yo
no he hecho esto. No lo he hecho porque no lo he hecho, pero si lo
hubiese hecho no habría pasado nada, esto está muy claro.
Tercero, yo suprimiría las donaciones empresariales, porque así, muerto
el perro, se acabó la rabia; que las empresas no den nada, que las
aportaciones sean personales y desgravables, y yo establecería, si se
quiere, hasta un límite en la cifra anual.
Cuarto, yo quitaría que fuesen anónimas. ¿Por qué van a ser anónimas? Que
sean públicas, que lo pueda saber quien quiera y que, además, sean
desgravables. Por tanto, que sean públicas.
Quinto, creo que la financiación estatal está bien, porque refleja un
poco la voluntad popular. Otra cosa sería que se hiciese alguna
corrección para partidos de ámbito nacional y pequeños, porque para los
partidos de ámbito no nacional quizá también habría que establecer esa
corrección, pero un poco menos, porque al final un partido como el que S.
S. representa podría tener una proporción mayor no por voto obtenido,
sino por voto posible. No sé si me he explicado bien. (Pausa.) Lo vuelvo
a repetir, permítanme que me explique mejor. Si hay una corrección en
cuanto a que los partidos reciban un dinero por voto y escaño, siempre
estarán en mejor posición los partidos mayoritarios y en peor posición
los que empiezan o los pequeños, porque no tendrán nada. Por tanto, no
estaría de más establecer una corrección que determinase que estos
pequeños o que empiezan tuviesen una especie de prima. Por ejemplo, si a
los mayoritarios que tienen muchos votos se les dan equis pesetas por
escaño, que a los pequeños que se les dé un poco más de equis pesetas por
escaño. Pero esa matización tendría que ser doble, porque no es lo mismo
los que se presentan en un ámbito territorial amplio que los que se
presentan en un ámbito territorial más pequeño. Si esa corrección fuese
pareja, saldrían beneficiados los de ámbito territorial pequeño. A esto
me refería en esa corrección.
Yo no haría demasiadas correcciones más, así a bote pronto. No he
estudiado el tema, me ha pedido usted una opinión y se la estoy dando
creo que amplia, pero a lo mejor si me estudiase un poco la situación
podría ser más extenso. Yo no cambiaría jamás las aportaciones estatales,
porque creo que sería una barbaridad, entonces no podrían funcionar los
partidos políticos y eso no sería bueno para la democracia. Hay que
compaginar las dos financiaciones, hay que hacerlas transparentes y
evitar que pueda haber algún tipo de cohecho, y la mejor forma de
evitarlo es que sean transparentes y no de sociedades, anónimas, sino de
particulares, e incluso limitarlas en su cuantía, no sé si en diez
millones, en veinte, en cinco o en ochenta, pero dejar
a los partidos que se les arreglen como puedan sería catastrófico, pienso
yo; eso sería muy malo. Por tanto, creo que no hay mucho más que
modificar de esta Ley. Creo que es buena, pero hay que cambiarla en algo
y establecer una penalización para aquellos que la transgredan, porque no
sé si alguien me podrá corregir y lo aceptaré, pero yo no he visto
ninguna penalización en la ley, a lo mejor existe. La hay en campaña,
pero en la ley no; en la ley está el cohecho, pero ese cohecho está en la
ley general, y el cohecho es cohecho en este caso y en cualquier otro.
El señor LOPEZ DE LERMA I LOPEZ: Le agradezco esta opinión.
Por último, en dos ocasiones ha dicho que entre usted y el señor Naseiro
al frente de las finanzas del partido, o entre el señor Naseiro y usted,
tanto da, hubo una tercera persona. ¿Quién fue?
El señor SANCHIS PERALES: Don José Ramón del Río, en la época del señor
Hernández Mancha.
Le explico. Yo he dicho en varias ocasiones que dimití el día que el
señor Hernández Mancha tomó posesión, y me sustituyó otro. Ese fue don
José Ramón del Río. Con posterioridad, a don José Ramón del Río le
sucedió el señor Naseiro, y la conexión mía con Naseiro no es más que a
mí me pareció que era una persona idónea; matizo lo de idónea porque yo
lo recomendé entre comillas, porque el Presidente pidió opinión a mucha
gente, y no creo que fuese por mi opinión por lo que le nombrase. Yo lo
único que hice fue opinar que él era la persona adecuada, supongo que
preguntó a otros muchos más, pero como se ha dicho por ahí que estábamos
enfrentados y no sé cuántos, debo decir a S. S. que yo, de vez en cuando,
una vez al mes o así, almuerzo con el señor Naseiro y pasamos ratos
agradables cuando me cuenta lo que ocurrió en la celda. Si me permite S.
S., por distinguir un poco, él pensaba que había habido un golpe de
Estado y ponía la oreja en las paredes porque pensaba que en las celdas
de al lado tenía que estar el señor Agramunt o cualquier otro de los
dirigentes del partido. No podía soñar que estaba encarcelado e
incomunicado por esos motivos. Pensaba que había habido un golpe de
Estado.
El señor LOPEZ DE LERMA I LOPEZ: Nada más, señor Presidente.
El señor PRESIDENTE: Seguidamente, hace uso de la palabra el comisionado
por el Grupo Vasco (PNV), señor González de Txabarri Miranda.
El señor GONZALEZ DE TXABARRI MIRANDA: Brevemente, primero para agradecer
la comparecencia del señor Sanchís en nombre del Grupo Vasco, tal y como
otros portavoces lo han indicado, y sólo quisiera formular una pregunta
genérica y global, pero una pregunta.
Creo que hemos asistido a una comparecencia muy enrevesada en la que uno
ha tenido serias dudas en muchos momentos de quién preguntaba y quién
respondía, o si el compareciente de verdad era el único comisionado ante
siete comparecientes. Por ello, y dado que los demás comisionados le han
dirigido preguntas específicas y muy concretas, quisiera formularle una
pregunta global. ¿Cuál es su verdad sobre el caso Naseiro?
El señor SANCHIS PERALES: Será un poco extenso contestarla.
El señor GONZALEZ DE TXABARRI MIRANDA: Yo no le voy a hacer más
preguntas.
El señor SANCHIS PERALES: El caso Naseiro, llamado por mí y por otros
caso Manglano, proviene de que la policía siguió los pasos de un hermano
de Salvador Palop, porque es abogado y estaba defendiendo a pequeños
traficantes y camellos; es abogado muy joven, recién salido, o quizá
también --creo que no, pero no lo sé--, quizá él lo utilizase también, no
lo sé, el asunto es que le siguieron.
Entonces la policía pidió permiso creo que fue al Juez de Instrucción
número 14, de Valencia, para pincharle el teléfono, que lo autorizó.
Cuando la policía tuvo en sus manos las primeras cintas vio que había
conversaciones políticas que le sonaron raras. En lo que voy a decir
ahora no tengo seguridad, en lo que no tenga seguridad se lo diré a S.
S., y en lo que tenga seguridad también. Yo creo que lo consultó con
alguien, no sé si un partido político, no sé si sus mandos, lo consultó
con alguien en Madrid y entonces dijeron que adelante con la
investigación, pero como el juez que la tenía no era el que la policía
consideraba adecuado, esperó a que estuviese de guardia el Juez Manglano
y le entregó las cintas que habían sido autorizada por otro juez; se las
sustrajo al otro juez --son hechos reales--, hasta tal punto de esta
descomunal chapuza que el Juez Manglano las acepta y en el propio sumario
pone que él autoriza tal día como hoy la intervención del teléfono del
señor Palop y acepta las cintas de 15 días atrás, cuando él no había
autorizado ese pinchazo. ¡Está en el sumario!
Entonces el Juez Manglano continúa con esas intervenciones cometiendo una
serie de errores garrafales, que no sé si S. S. quiere que se los diga
con más o menos puntualización, pero se los puedo decir.
Que el Juez Manglano fue elegido por la policía a mí no me cabe duda,
pero es mi opinión, no lo sé. Si fuese así, a mí se me privó del derecho,
y estoy leyendo un artículo que yo escribí en «ABC»... (El señor González
de Txabarri Miranda pide la palabra.)
El señor PRESIDENTE: Perdón señor Sanchís.
Señor González de Txabarri.
El señor GONZALEZ DE TXABARRI MIRANDA: Quisiera hacer notar al señor
Sanchís si es consciente del tipo de país que nos está describiendo,
donde la policía puede seguir a un abogado y donde la policía da órdenes
al juez. No sé si es consciente de la gravedad de los temas que está
denotando.
El señor SANCHIS PERALES: Señoría, soy tan consciente como que esto está
publicado en «ABC» y en otros periódicos. Además, le estoy diciendo la
verdad, que es lo que usted me ha pedido. ¿Usted desea que continúe
diciendo la verdad? Esto está publicado en el «ABC», en periódicos de
Valencia y yo lo he dicho por activa y pasiva en radio y televisión, y a
mí nadie me ha dicho nada.
En ese momento a mí se me privó del derecho que tenía de tener un juez
imparcial, a mí y a los señores Naseiro y Palop. Pero es que además era
comúnmente aceptado, señoría, que un juez puede pinchar un teléfono. Pues
no es verdad. Un juez puede pinchar un teléfono con determinadas
condiciones y circunstancias. Tiene que pinchar un teléfono con arreglo a
un Convenio del Tribunal Europeo, de Derechos Humanos al que la ley
española se tiene que atener. Ese convenio está ratificado y firmado por
España y establece una serie de limitaciones para que los jueces no
puedan pinchar el teléfono a alguien por capricho. Establece, por
ejemplo, que no se puede investigar un delito a cometer, sino un delito
cometido. No se puede espiar a alguien porque se suponga que va a cometer
un delito, sino porque, habiendo cometido ese delito, se busca la verdad
a través de un pinchazo autorizado por el juez. En este caso se pinchó
porque se suponía, a través de la policía, que se iba a cometer un
delito. Tampoco se puede pinchar el teléfono por un delito menor, porque
entonces se pincharían todos los teléfonos de España; se debe pinchar por
un delito que tenga cierta importancia, por un delito muy grave. Ese
delito tiene que estar incluido en una lista cerrada que expresamente los
determine y los enumere, siempre según lo que ha firmado España en el
Convenio Europeo de Derechos Humanos.
No se puede pinchar un teléfono por unas diligencias indeterminadas,
señoría, sino abriendo diligencias previas o sumario, aunque con
posterioridad se declaren secretos. No se puede dejar en manos de la
policía la elección y custodia de las cintas, sino que tiene que ser el
propio juez quien las custodie y vele por su integridad. No se pueden
aportar al sumario parte de las conversaciones, se tienen que aportar
todas. No se pueden destruir las cintas originales, señoría, se tienen
que unir al sumario y a disposición de las partes. Y un largo etcétera de
medidas cautelares para proteger los derechos del encausado y no dejarlo
al arbitrio de la policía o el juez. Ninguna de estas cautelas se tuvo en
cuenta por el Juez Manglano ni por los Fiscales Beltrán y Altrés.
Pero es que, además, se continuó incurriendo en una serie de
irregularidades. Así, cuando habiendo utilizado el pinchazo, el día 28 de
diciembre de 1989 el Juez admite e incluye en el sumario las cintas del
espionaje telefónico de fechas anteriores a la propia autorización, no sé
por qué.
En los cuatro meses que duró el espionaje telefónico, el Juez Manglano
debió inhibirse en favor de la Sala Segunda del Tribunal Supremo y
previamente pasar a reparto por tres veces la causa. La primera vez,
cuando supo que había un aforado. En cuanto a la decisión de reparto por
su cuenta a otro juez cuando conoció que las primeras escuchas tenían su
autorización en una resolución del juzgado 14; luego cuando resultaron
positivas las escuchas y, en tercer lugar, al aparecer diversos hechos de
los investigados. No hacerlo así fue privarnos nuevamente de nuestro
derecho a un juez imparcial y al predeterminado por la Ley, no al elegido
y determinado por la policía. Cada vez que aparecía una cosa nueva tenía
que ir a reparto y nunca fue.
Después de estas y otras y irregularidades, señoría, llegamos a Semana
Santa y cuando Palop se dio cuenta de que le estaban investigando y de
que le habían pinchado el teléfono, y en las cintas está, me dice: Me han
pinchado el teléfono y me están investigando las cuentas. Digo yo, y está
en las cintas: Entonces no has hecho la declaración de Hacienda. Me dijo;
Sí la hice. Digo yo pues habrá alguna irregularidad y si te están
investigando las cuentas prepárate que tienes una inspección de Hacienda
en poco tiempo, porque quién se iba a suponer toda la cantidad de
barbaridades que luego ocurrieron.
Cuando el Juez Manglano escucha --supongo yo-- esta cinta dice: Ya saben
que les estamos pinchando y entonces trató de conseguir por vía de la
presión lo que no había conseguido por la vía del espionaje y les sometió
a lo que les sometió. No voy aquí a volver a decir lo que ocurrió en
aquel tiempo. Repito, no les dejó tener abogado defensor de confianza;
les aplicó la Ley Antiterrorista. Ya sé que la Ley Antiterrorista no
establece diferencia en cuanto a su aplicación, pero el juez Lerga ha
declarado públicamente que él jamás aplicó la ley con esa dureza, y que
en los juzgados de Madrid en todo el período anterior a ése nunca se
había aplicado nada más que en seis o siete ocasiones, y eso para delitos
gravísimos. El propio Juez Manglano tampoco la había aplicado nunca con
esa dureza. Por tanto, es lítico sospechar que algo pasó en ese tema.
No es creíble, señoría, todo este rosario de despropósitos que
ocurrieron. Pudieron ser fruto de la casualidad o de la negligencia, pero
creo que pudo haber algo más, y como no les voy a leer el artículo
entero, simplemente decirles que yo todo aquel tema lo olvidé y lo
perdoné.
El señor GONZALEZ DE TXABARRI MIRANDA: Menudo país de chapuceros nos ha
descrito, señor Sanchís.
El señor SANCHIS PERALES: No un país, un caso. Tengo que decirle --y
perdone la interrupción, si me permite, señoría-- que he manifestado
públicamente docenas de veces que tengo no solamente un gran respecto por
la justicia, sino que creo en ella rotundamente, si no creyese en ella
sería la desesperación. Claro que creo en la justicia, tengo fe ciega en
la justicia; pero ello no quita para que haya alguna equivocación. No
puede usted decir, señoría, y perdóneme, con todo el respeto, que porque
en un caso haya ocurrido esto estemos en todos los casos igual. Yo le he
relatado un caso muy concreto y específico, es real todo lo que le he
dicho y fue publicado con anterioridad muchas veces.
El señor GONZALEZ DE TXABARRI MIRANDA: Aceptando su interpretación, que
indudablemente es así, comprenderá que este caso se llama Caso Naseiro en
esta Comisión oficialmente y la pregunta genérica que este comisionado
le ha formulado ha sido; cuál es su verdad sobre el caso Naseiro. También
convendrá conmigo, señor Sanchís, que nos ha contado lo mala que es la
policía, lo malos que son esos jueces determinados y en ese caso y que no
nos ha dicho absolutamente nada sobre si ustedes eran los únicos que no
hacían chapuzas.
El señor SANCHIS PERALES: No he terminado, señoría.
El señor GONZALEZ DE TXABARRI MIRANDA: Esa es mi pregunta, en ese campo
de chapuceros, ¿ustedes eran los únicos que no hacían chapuzas? ¿Ninguna
chapuza?
El señor SANCHIS PERALES: No he terminado, señoría.
El señor GONZALEZ DE TXABARRI MIRANDA: Le he dejado terminar hasta que
usted ha dicho basta. Yo, inasequible al desaliento, hasta que ha pasado
todo el artículo y nos ha dicho que no nos iba a leer todo el artículo...
¿Ese artículo dice algo en referencia a las chapuzas que hacía usted,
Naseiro o Palop?
El señor SANCHIS PERALES: Lo que ocurre, señoría, es que nosotros,
políticamente hablando, no hicimos nada, ni chapuza ni no chapuza.
Nosotros no estábamos financiando irregularmente al Partido Popular y,
por tanto, me he limitado a decirle lo que ocurrió en el caso Naseiro,
interpreté que la pregunta suya iba por ahí, si hubiese interpretado que
la pregunta se refería sólo a lo que hicimos nosotros habría contestado
lo que le estoy contestando ahora.
El señor GONZALEZ DE TXABARRI MIRANDA: ¿Cuál es su verdad sobre el caso
Naseiro?
El señor SANCHIS PERALES: La verdad mía, señoría es que nosotros en el
caso Naseiro-Manglano no estuvimos financiando para nada al Partido
Popular porque no era ésa mi misión.
El señor GONZALEZ DE TXABARRI MIRANDA: ¿Estaban haciendo negocios
particulares a expensas del Partido Popular?
El señor SANCHIS PERALES: A expensas en absoluto. No necesito al Partido
Popular para hacer negocio; pero naturalmente que no, nunca lo he
utilizado y nunca lo utilizaré, señoría.
Lo único que ocurre es que esas conversaciones, como tantas veces he
insistido aquí, han sido malinterpretadas. Para qué voy a repetirlo, lo
he dicho varias veces.
El señor GONZALEZ DE TXABARRI MIRANDA: ¿Y no le llama la atención que muy
pocos ciudadanos en este Estado, no del Partido Popular, sino de casi
ninguno de los partidos, se crean lo que los comparecientes desde esa
tribuna afirman?
El señor SANCHIS PERALES: Yo no he hecho esa encuesta, pero le puedo
presentar a muchos que sí me creen.
El señor PRESIDENTE: Tiene la palabra, por el grupo Parlamentario Mixto,
doña Pilar Rahola, de Esquerra Republicana de Cataluña.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Supongo que debe ser --es un pequeño
paréntesis-- por una cuestión de orígenes universitarios, porque he hecho
filología y me gustaba mucho la gramática histórica, pero me imagino que
usted se llama Sanchis y no Sanchís.
El señor SANCHIS PERALES: Sí señora, me llamo Sanchis.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: La catalanización es Sanchis, como Llopis es
de López. Le digo eso, porque después de oírlo toda la tarde, he pensado
que era así.
El señor SANCHIS PERALES: Lo que pasa es que como todo el mundo me llama
Sanchís, he tirado la toalla, porque a todo el mundo tengo que explicarle
que soy Sanchis. Tiene razón su señoría, soy Sanchis.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: No la tire, porque los orígenes paternos
son, como usted sabe, muy importantes. Le llamaremos Sanchis.
El señor SANCHIS PERALES: Tiene usted razón. Muchas gracias.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Señor Sanchis, de pequeña oía mucho aquello
de «usted sabe latín», pero me ha parecido que usted sabía griego, porque
nos ha llenado de diálogos socráticos esta comparecencia.
Déjeme hacerle algunos resúmenes. En primer lugar, le agradezco mucho que
haya cambiado el tono, porque cuando usted ha llamado varias veces
mentiroso al comisionado de Izquierda Unida, nos hemos sentido insultados
todos los miembros de esta Comisión. Por tanto, en este sentido, repito,
agradezco el cambio de tono, porque ha habido momentos en que parecía que
los comparecientes éramos todos los miembros de esta Comisión y que usted
era el que hacía las preguntas. Incluso en algún momento ha habido
ribetes de drama calderoniano, cuando usted decía que le ofendíamos, o
que le ofendía algún miembro de la Comisión. En esta Comisión no se
ofende, en esta Comisión no se miente, en esta Comisión lo único que se
intenta es llegar a unas conclusiones en unos casos de investigación. Le
diría que si usted tiene motivos de indignación se indigne por los cauces
que tenga que hacerlo, pero que respete a estos comisionados.
El señor SANCHIS PERALES: ¿Me permite su señoría?
Tiene usted razón. Si usted se ha sentido ofendida también le pido
disculpas, así como a todos los miembros de la Cámara.
No quería ofender a nadie. Si fruto de la vehemencia y de la indignación,
de la que ustedes no son responsables, he dicho lo que he dicho, a usted,
a los que se hayan podido sentir ofendidos, y al señor Alcaraz, vuelvo
otra vez a pedir disculpas. No era mi intención. Tengo mucho respeto por
el señor Alcaraz y por usted, así como por todos. Por tanto, en ningún
momento ha sido mi intención. Lo siento mucho. Estoy consternado por
haber actuado de esa forma. Rogaría a S. S. que lo dé por olvidado; que
me amnistíe. No que me perdone, que me amnistíe.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Yo no tengo que amnistiar a nadie, señor
compareciente; sólo tengo que pedirle que se mantenga en el respeto mutuo
que compareciente y comisionado hemos que tenernos. Me ha parecido que en
algunos momentos en esta Comisión se perdía el respeto a los comisionados
y es por ello que lo he querido subrayar, señor Sanchis.
El señor SANCHIS PERALES: Señoría, no se preocupe; tiene usted razón.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Voy a empezar con las preguntas, que no creo
sean muchas, porque ya se le ha formulado la inmensa mayoría de ellas.
Una cosa me ha llamado mucho la atención. Usted ha dicho que se había
atenido a la legalidad remitiendo al notario su declaración de bienes.
Quiero leerle el artículo 160 de la Ley orgánica del Régimen Electoral
General del año 1984, que dice: Están obligados los diputados a formular
declaración de todas las actividades que pueden constituir causa de
incompatibilidad, conforme a lo establecido en esta Ley orgánica y de
cualesquiera otras actividades que les proporcionen o puedan proporcionar
ingresos económicos, así como de sus bienes patrimoniales. ¿Por qué usted
no hizo esta declaración?
El señor SANCHIS PERALES: La hice, señoría.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Usted se remitió a una declaración ante
notario.
El señor SANCHIS PERALES: Claro, porque me dijeron en la Cámara (supongo
que a otros también, y se podrá hacer la consulta si S. S. lo estima
oportuno) que ese era un cauce tan legal y tan normal como otro
cualquiera. Hice una amplia declaración y la dejé a disposición de la
Cámara y de los jueces. Me parece que en aquel momento era lo propio.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Es una interpretación de la Ley que
probablemente... (El señor del Burgo Tajadura: Está en el Reglamento de
la Cámara.) ¡Deje el señor del Burgo de apuntar al compareciente! Se
apunta él sólo. (El señor del Burgo Tajadura: ¡Te apunto a ti!) Cuando a
usted le toque...
EL señor PRESIDENTE: Perdón, señora Rahola. Le significo que el
Reglamento de la Cámara en su artículo 18 expresa clara y
contundentemente que los diputados estarán obligados a efectuar
declaración notarial de sus bienes, etcétera. Lo digo para su
ilustración.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Y en el artículo 160 se pide que se haga una
declaración extensiva de los bienes. Yo lo que digo es que usted utilizó
la vía más opaca para hacer la declaración de bienes en este Parlamento.
Sencillamente pongo esto de manifiesto.
El señor SANCHIS PERALES: Señoría, permítame le diga que como mi
declaración de bienes era un poco más extensa, no era cuestión de venir
aquí a transcribir todo. Hice una declaración de bienes, que me
elaboraron los servicios de mis empresas, para que no faltase de nada,
para que estuviese todo. Si hubiese venido aquí de memoria a decir
exhaustivamente los bienes, las acciones, adónde pertenecen, etcétera...
Me pareció que era lo más normal porque, además, así estaba recogido en
el Reglamento de la Cámara. Pregunté y así me lo dijeron. Por tanto, la
declaración de bienes mía, yo la revisé. Me tuvieron que ayudar a hacerla
y lo hicieron.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Señor Sanchis, ¿a usted los rojos le
quitaron la inmunidad parlamentaria?
El señor SANCHIS PERALES: ¿Los rojos?
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Lo digo porque tengo una fotocopia de la
revista del diario «El Sol», de 30 de noviembre de 1990, donde su hermano
--no sé si es el que está hoy en esta sala--, Salvador Sanchis (El señor
Sanchis Perales: No, no está.) dijo: Los rojos han quitado la inmunidad a
mi hermano. Luego continuó diciendo: La inmunidad la quitan los enemigos
y en este caso los enemigos se la han quitado a la gente buena.
¿Qué opina usted de estas declaraciones tan curiosas?
El señor SANCHIS PERALES: Pienso que mi hermano es más vehemente que yo.
(Risas.)
La señora RAHOLA I MARTINEZ: No sólo es más vehemente, sino que utiliza
una retórica curiosa, de otras épocas.
El señor SANCHIS PERALES: No la puedo compartir, señoría. Primero, no sé
dónde están los rojos. Yo no sé que haya rojos, para mí no hay rojos.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Aquí hay algunos rojos, señoría.
(Risas.--Rumores.)
El señor SANCHIS PERALES: No, yo no les considero a ustedes rojos en
absoluto. Jamás consideraría yo que ustedes son rojos. En absoluto, ¿por
qué? De ninguna de las formas. Les tengo mucho respeto. ¡Faltaría más!
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Me alegro.
El señor SANCHIS PERALES: Lo digo y lo he dicho siempre. En mi
trayectoria nadie podrá decir cualquier cosa de éstas, de ninguna de las
formas.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Pues explíquele usted a su hermano que la
retórica democrática es otra.
El señor SANCHIS PERALES: Además, señoría, tengo grandes amigos en los
grupos de ustedes y en el Grupo Socialista y me honro de ello. O sea, que
al revés. Además, a usted le tengo admiración. (Risas.) Sí, porque la veo
en todas partes. Tiene el don de la ubicuidad, allá donde pongo la radio
o la televisión, la veo a usted. Y mi mujer también, ¿eh? (Risas.)
La señora RAHOLA I MARTINEZ: No vuelva a incurrir en lo que ya ha estado
haciendo con todos los comparecientes: convertir al comisionado en el
compareciente. La comparecencia es la suya y usted lo que tiene que hacer
es responder a mis preguntas. (El señor Sanchis Perales: ¿No quiere que
le repita...?)
Deje usted de hacer valoración del trabajo de esta parlamentaria o de
cualquier otro parlamentario, señor Sanchis. Remítase a las preguntas y a
las respuestas.
El señor SANCHIS PERALES: Así lo haré.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: ¿Garantiza usted que no ha tenido nada que
ver con la financiación del Partido Popular a partir del momento en que
ha dejado la tesorería?
El señor SANCHIS PERALES: Sí, señoría.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Lo garantiza en rotundo.
El señor SANCHIS PERALES: Rotundo.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Por tanto, ¿cualquier declaración del señor
Palop ante el juez en su momento que tuviera alguna cosa que ver con
financiación irregular por su parte, la desmiente rotundamente?
El señor SANCHIS PERALES: Rotundamente.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: ¿Garantiza que nunca ha tenido nada que ver,
por ejemplo, con Dragados y Construcciones?
El señor SANCHIS PERALES: Políticamente hablando, nunca.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Políticamente hablando, por supuesto.
¿También garantiza que no ha tenido nada que ver con las presumibles
irregularidades en el caso Cullera?
El señor SANCHIS PERALES: Ni lo conozco siquiera.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: ¿Cómo califica las declaraciones del señor
Palop en las cuales se le implicaba a usted? Algunas de ellas las ha
leído el comisionado de Izquierda Unida, Felipe Alcaraz.
El señor SANCHIS PERALES: Es que yo no las he interpretado como una
implicación. Pero, en fin, acepto lo que usted me dice. Si me implicaban,
creo que no eran reales, pero no entiendo que me haya implicado en nada.
Pero puede tener usted razón.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: En todo caso, usted no se siente implicado
ni directamente aludido porque entiende que nunca cometió ninguna
irregularidad para el Partido Popular.
El señor SANCHIS PERALES: Así es, señoría.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: De acuerdo. Voy a remitirme a un tema que no
sé si es incómodo para usted o para nosotros, puesto que en la brillante
retórica que ha esgrimido en esta Comisión ha llegado un momento en el
cual casi lo convertía en un frontón. Voy a sacarle de nuevo, perdóneme
usted, el informe del Partido Popular, firmado por el señor
Ruiz-Gallardón.
El señor Ruiz-Gallardón me parece un político serio. ¿A usted también se
lo parece?
El señor SANCHIS PERALES: Muy serio, una gran persona.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Si es un político serio, absolutamente
responsable de sus actos y de sus decisiones políticas sobre todo, usted
convendrá conmigo en que antes de hacer un informe de la naturaleza
política y de las repercusiones del que estamos hablando supongo que tuvo
en cuenta todas las afirmaciones que podía tener a mano.
El señor SANCHIS PERALES: ¡Claro! Las que conocía entonces, sí.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: El señor Ruiz-Gallardón no es un señor tan
irresponsable como para tener en cuenta sólo unas grabaciones ilegales y
unos pinchazos telefónicos, sino que probablemente se informó con otras
fuentes para elaborar este informe.
El señor SANCHIS PERALES: No había otras fuentes de información. Usted me
pregunta y me pide una opinión. No puedo afirmar lo que el señor
Ruiz-Gallardón pensaba en ese momento, pero creo que se atuvo solamente
al sumario. Creo, ¿eh? No había otras cosas.
Es más, señoría, yo ya no sé si le puedo contestar más ampliamente o no
porque usted me ha dicho lo que me ha dicho y yo le tengo mucho respeto.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: ¡No se haga la víctima, señor Sanchis!
Responda usted.
El señor SANCHIS PERALES: Si quiere que le responda, le tengo que decir:
«Mire usted, el caso Naseiro-Manglano, como usted quiera llamarlo o como
lo llame quien sea, fue un solo tema. Nos han investigado y no ha salido
más. En otros casos es como una cesta de cerezas. Ha salido una cereza y
han empezado a salir cerezas y cerezas porque han salido más cosas. A mí
no se me ha preguntado nada más que sobre este tema, pero se me ha
investigado. Podían no haberme encontrado nada en Valencia, pero sí en
Salamanca, en Cuenca o en cualquier otro punto. En fin, como se nos
investigó, podían haber salido cosas distintas a las del caso concreto y,
entonces, el caso Naseiro-Manglano sería más amplio.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: ¿Me está usted diciendo que hay algún otro
tema del Partido Popular que tengamos que llevar a esta Comisión?
El señor SANCHIS PERALES: No, le estoy diciendo que no existe ningún otro
tema que pudiese venir a esta Comisión ni a ninguna, porque no existe,
porque si existiese, habría salido. A eso me refiero. Yo, desde luego, no
lo conozco, y aunque yo no lo conociera, obviamente podría haber existido
algo, pero habría salido; incluso, como me han investigado, si yo hubiese
hecho algo que no fuese lícito políticamente hablando o como se quiera
llamar, habría salido, señoría. No ha salido nada porque no había nada.
Por eso digo que yo creo, contestando muy concretamente a su pregunta,
que el señor Ruiz-Gallardón se atuvo solamente al sumario porque no había
otra cosa donde investigar. No había ningún indicio.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Señor Sanchis, yo casi me acojo sólo a sus
propias palabras. Usted, machaconamente, como decía el comisionado López
de Lerma, nos ha dicho una y otra vez que todo aquello que parte de un
hecho ilícito es ilícito en sí mismo. Por tanto, ¿usted me está diciendo
que una persona tan responsable y un político de la altura del señor
Ruiz-Gallardón, partía de un hecho ilícito para hacer su informe?
El señor SANCHIS PERALES: Señoría, he repetido muchas veces que cuando el
señor Ruiz-Gallardón... Usted me dice que soy machacón en la repetición,
pero es que no tengo más remedio que contestar, porque la pregunta
también lo es.
Perdóneme usted me ha hecho una pregunta que me han hecho los demás.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Sí, sí. (El señor González de Txabarri: Yo
no.)
El señor SANCHIS PERALES: Perdone, si me he equivocado, le pido disculpas
nuevamente. A lo mejor no me la han hecho los demás y yo he creído que
sí. Disculpe. A lo mejor ha podido ser parecida.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Usted responda.
El señor SANCHIS PERALES: El señor Ruiz-Gallardón hizo ese informe en el
contexto de lo que conocía entonces y de las circunstancias de entonces.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: ¿Usted me está diciendo que el señor
Ruiz-Gallardón necesita que judicialmente se diga que no es válido el
pinchazo telefónico para considerarlo él políticamente no válido?
El señor SANCHIS PERALES: No el pinchazo, sino...
La señora RAHOLA I MARTINEZ: ¿Las grabaciones?
El señor SANCHIS PERALES: No las grabaciones. Bueno, en el informe él
recoge que no son válidas y tal. Eso ya lo dice él.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: ¿Y no parece más probable, señor Sanchis --y
ahora soy yo quien hago valoración, pero permítame que haga una
valoración política--, que mientras que el señor Ruiz-Gallardón piensa
que esto puede inculpar directamente al Partido Popular hace ese informe,
y cuando descubre finalmente que hay exculpación porque se destruyen las
cintas y no se considera válido el método --el método, no las
acusaciones-- entonces hay una revisión del proceso?
El señor SANCHIS PERALES: He contestado ya a su señoría. Es que lo que el
señor Ruiz-Gallardón no sabía no era que no fuesen válidas ni ilícitas.
Eso lo sabía y está en el informe. Su señoría sabe que eso está en el
informe. No era ése el tema, no. Lo que no sabía el señor Ruiz-Gallardón
es que habían sido mutiladas, que habían sido... No sé lo que habían
sido, la verdad es que no lo sé. Habían sido unidas, yo qué sé. Lo que no
sabía es la segunda parte, señoría. La primera la sabía y la pone en el
informe.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Y, señor Sanchis, ¿les condenan
políticamente a usted, al señor Naseiro y al señor Palop, sin conocer
todo el proceso del caso? ¿El señor Ruiz-Gallardón toma una decisión
política de tal relevancia sin conocer todos los condicionantes del
proceso, todas las contingencias?
El señor SANCHIS PERALES: A mí no me condenan a nada, señoría, porque yo
ya no pertenecía al Partido. Lo único que podían haberme hecho...
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Políticamente.
El señor SANCHIS PERALES: Lo único que podían haber hecho era echarme del
Partido. No me echaron del
Partido, ni tampoco echaron al señor Palop ni al señor Naseiro.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Usted sabe que en el informe se habla, en el
caso del señor Naseiro, de entre leves y graves acusaciones y en el caso
del señor Palop de graves actuaciones. En su caso no hay valoración, si
no recuerdo mal, porque usted ya se había dado de baja del Partido.
El señor SANCHIS PERALES: Claro, señoría, pero es que ése era el informe
que hizo él a la Comisión de Conflictos. Ahí la Comisión de Conflictos
tenía que haber establecido un proceso para expulsar del Partido y
entonces habrían tenido audiencia las personas implicadas. La valoración
que se hizo de ese informe, aunque dijese que era una cuestión grave y
tal, no fue como para que se abriese un expediente sancionador, no hubo
oportunidad para que las personas que fuesen sancionadas con la expulsión
pudiesen alegar nada porque no habían sido expulsadas.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: En todo caso, y para acabar con este punto,
prácticamente ya es el último, usted considera que el informe no fue
irresponsable, desde su punto de vista, porque las contingencias del
momento lo podrían justificar pero sería irresponsable ahora. ¿He
entendido bien su reflexión? ¿Iba por aquí?
El señor SANCHIS PERALES: Sí, quizá con otras palabras señoría; en lo
global está usted en lo cierto.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Hay que tener en cuenta esto que hoy se ha
dicho en esta Comisión para conocer la fiabilidad de los informes que a
partir de ahora haga el señor Ruiz-Gallardón cuando hable de algún
miembro del Partido Popular.
El señor SANCHIS PERALES: El señor Ruiz-Gallardón por lo que a mí
respecta es un hombre muy inteligente, inteligentísimo.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Que se equivocó en este informe.
El señor SANCHIS PERALES: No, tuvo que hacer el informe con los datos que
entonces tenía. No conocía datos que posteriormente se han producido,
pero esto ocurre muchas veces. Cuando uno tiene los datos que tiene actúa
en función de esos datos. Si tuviese otros habría actuado, supongo, de
otra forma, pero tampoco yo puedo decirlo con absoluta exactitud. Yo
creo, por lo que conozco del señor Ruiz-Gallardón, que hoy ese informe no
se haría así, porque se conocen otras cosas que no se conocían entonces,
pero no sé más.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: ¿Por qué no hay ninguna declaración en
ningún momento del señor Ruiz-Gallardón diciendo precisamente esto? ¿Qué
opina usted?
El señor SANCHIS PERALES: Señoría, quiero ser tan respetuoso con S. S.
que no le puedo decir que le pregunte usted a él, pero yo no lo sé;
perdóneme, no lo sé.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: ¿Usted lo encuentra a faltar?
El señor SANCHIS PERALES: No. Yo me encuentro muy satisfecho ya con la
situación. Lo único que creo es que, por las circunstancias, en la
opinión pública hay una versión --en algunos casos-- quizá un poco
distorsionada de todo esto y yo creo que mi verdad --sea o no cien por
cien la verdad, porque todos tenemos nuestros matices-- no es conocida
por la opinión pública. Por lo tanto eso ha supuesto para mí..., pero no
me quiero poner melodramático y, por lo tanto, me callo, no quiero que
usted me eche otra bronca, ya no digo nada.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Señor Sanchis, yo no le echo ninguna bronca.
El señor SANCHIS PERALES: Me ha hecho usted una puntualización.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Yo tengo el mismo derecho que usted a
indignarme ante contestaciones que no me parecen respetuosas.
El señor SANCHIS PERALES: Tiene usted razón, por eso no quiero indignar a
S. S.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Hará bien usted en no indignar a esta
señoría ni a esta Cámara.
La última pregunta que le quería hacer es: ¿Usted es, como ha dicho,
asesor en estos momentos del Partido Popular?
El señor SANCHIS PERALES: Sí.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: ¿Tiene un contrato?
El señor SANCHIS PERALES: No.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: ¿Cobra como asesor?
El señor SANCHIS PERALES: Sí.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Supongo que no es opaco.
El señor SANCHIS PERALES: No. Está en la Seguridad Social, señoría.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Me alegro muchísimo.
¿En qué ámbito asesora usted al Partido Popular? ¿En el ámbito económico?
El señor SANCHIS PERALES: No, en todos, señoría.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: ¿Es un asesor global?
El señor SANCHIS PERALES: Sí.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Pero fundamentalmente, dada su experiencia,
usted debe ser un asesor financiero del Partido Popular, porque es un
hombre de negocios, que tiene unas buenas relaciones empresariales, que
es el ámbito en el cual estaba en su momento en el Partido Popular.
El señor SANCHIS PERALES: No, señoría, justamente en ese campo de la
financiación es en el único que no asesoro. Yo tengo otras versatilidades
y otros conocimientos, señoría.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Pero usted ha dado muestras en esta Comisión
de conocer muy bien la ley de financiación e incluso ha dado ideas, yo
creo que buenas, para mejorarla. Me parece sorprendente que no asesore en
este campo, que es el de su experiencia.
El señor SANCHIS PERALES: Supongo que esta misma preparación la tienen
los que están en el Partido Popular y más y no necesitan de mí para que
yo les asesore en este tema. Me conozco la ley de financiación porque se
negoció e hizo cuando yo estaba; es decir, yo intervine en ella. Me la sé
muy bien, me la sé de memoria, me la he sabido siempre.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: ¿Va a asesorar pues en este terreno al
Partido Popular?
El señor SANCHIS PERALES: No, pero si me preguntasen sí. Voy a asesorar
en todo lo que me pregunten, señoría, pero es que no me han preguntado
nunca nada de eso.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE: Finalmente tiene la palabra el comisionado por el
Grupo Parlamentario Popular, don Jaime Ignacio del Burgo.
El señor DEL BURGO TAJADURA: Señor Presidente, señorías, yo creo que a
estas alturas habría que decir, por lo menos ésa es mi opinión, que el
caso es que no hay caso, porque en esta Comisión se está tratando de
investigar si el Partido Popular se financió irregularmente como
consecuencia de los hechos incorporados al sumario del llamado por
nosotros, creo que con absoluta justicia, caso Manglano.
Desde luego, ni en la comparecencia anterior, ni en ésta ningún
comisionado ha podido hacerle la siguiente pregunta al compareciente: ¿Es
cierto que el Partido Popular recibió 40 millones de pesetas como
consecuencia de determinadas actuaciones en no sé qué ayuntamiento que
tuvieron como consecuencia, a su vez, la adjudicación de unas obras a
quien pagó esa supuesta comisión de 40 millones? Ningún comisionado ha
hecho esta pregunta, una pregunta que, a diferencia de las que este
comisionado sí hizo en comparecencias relacionadas con el caso Filesa,
demostraría que podría haber algún indicio, alguna sospecha, de que, en
efecto, el Partido Popular se financió irregularmente como consecuencia
de algún tipo de actuación que pudiera imputarse a los comparecientes en
este caso. Esta es una cuestión que me parece clave y capital.
Se ha intentado también --muchas preguntas iban dirigidas a eso-- hacer
una especie de causa general --lo dije en la anterior comparecencia y lo
repito ahora-- sobre la financiación del Partido Popular. El
compareciente, señor Sanchis o Sanchis, nos ha contado cuál fue su
experiencia como tesorero del Partido Popular, Alianza Popular entonces,
aun cuando ése no era el objeto de la comparecencia, y nos ha dicho
además que se sentía orgulloso de la actividad que había realizado en
beneficio del Partido como consecuencia de su gestión al frente de sus
finanzas. Nos ha contado lo que, por otra parte, ya sabíamos, porque el
señor comisionado del Partido Socialista no ha hecho más que leer libros
y periódicos últimamente y hacer preguntas sobre temas que eran
suficientemente conocidos: que se hacían cenas, que se hacían
aportaciones, que se solicitaba dinero, incluso a través de carta, a
militantes o simpatizantes en cuantías como las que ha especificado el
señor Sanchis. Es decir, que todo lo que se ha tratado de hacer esta
tarde en ese campo no tiene que ver nada con el objetivo de la Comisión,
pero de ello tampoco se desprende que el Partido Popular, antes Alianza
Popular, se hubiera financiado, en absoluto, de una forma irregular como
consecuencia de ninguna de las actuaciones del señor compareciente.
Insisto, porque hay que recordarlo, en que en las tres operaciones por
las que finalmente acusa el fiscal éste no hace ninguna afirmación en el
sentido de que tales actuaciones se hubieran consumado. No hay ningún
tipo de actuación del Partido Popular en la dirección que se presume que
tenía que haber seguido el partido si efectivamente hubiera existido una
trama de financiación irregular del mismo. El fiscal acusa de intentos,
en todo caso, de conspiración para el cohecho, pero en ningún caso dice
que el cohecho fuera consumado. Eso a mí, como portavoz en este momento
del Grupo Popular, me interesa en grado superlativo destacarlo: ni
siquiera hay acusación por parte de la fiscalía de que el Partido Popular
hubiera recibido ni una sola peseta de las actividades que presuntamente
hubieran podido realizar los implicados en el llamado caso Manglano.
Se ha hecho mucho hincapié a lo largo de esta jornada, y también en la
anterior, sobre el ya famoso informe Ruiz-Gallardón. Ese informe, para
ser respetuosos, con principios éticos, hay que utilizarlo en su conjunto
y no hay que fragmentarlo; hay que ver lo que dice en su integridad. Por
ejemplo, el señor Ruiz-Gallardón, en su informe, empieza diciendo que el
siguiente relato de los hechos se deduce del contenido de las cintas que
figuran en las diligencias y que no pretenden tener el carácter de hechos
probados, puesto
que todo eso está «sub judice». Así comienza el informe del señor
Ruiz-Gallardón. Incluso, cuando hace relación de hechos, hace también una
advertencia: la secuencia de hechos se elabora sobre la base narrativa
que contiene el orden de las cintas aportadas a las diligencias por ser
el único criterio que se ha estimado válido para poder llevar a cabo una
narración inteligible de los confusos hechos, poco concretos e
indeterminados, que se pueden deducir a lo largo de las diligencias. Y es
verdad que no solamente hace relación a este tipo de actuaciones, que son
las esenciales, sino que también hace referencia a algunas declaraciones
de personas a las que se citan, no las del señor Sanchis, sino de otras.
Pero también hay que tener en cuenta que esas declaraciones tienen
relación directa con otros aspectos políticos de la cuestión, que nada
tienen que ver con la financiación irregular, cual era la también
presunta realización de actuaciones encaminadas a la organización de una
tendencia organizada dentro del partido.
Por consiguiente, situemos el informe del señor Ruiz-Gallardón en sus
justos términos y establezcamos que, efectivamente, el Partido Popular lo
que demostró con ese informe, en primer lugar, es que dando por bueno,
porque en aquellos momentos era la única información que se tenía, el
contenido y la transcripción de las cintas, se podía llegar a
conclusiones de las que se derivaba que si los hechos fueran ciertos,
evidentemente las conductas de los implicados serían manifiestamente
reprochables, y el señor Ruiz-Gallardón llega a la conclusión --también
lo dice el informe-- de que, aunque en ningún caso se pretendieron
donaciones finalistas, es decir, donaciones que se consiguen como
contraprestación de favores políticos, si efectivamente esas conductas se
hubieran producido, naturalmente el Partido Popular no podía permanecer
impasible y tenía que exigir las responsabilidades políticas procedentes.
¿Pero cuáles eran esas responsabilidades políticas que en ese momento y
con los datos en la mano pretendía exigir el señor Ruiz-Gallardón y, por
tanto, el Partido cuando aprobó esas conclusiones? Ni más ni menos que la
apertura de un expediente disciplinario. ¿Por qué exige la apertura de un
expediente disciplinario? Porque, evidentemente, una cosa es que de esos
hechos se dedujeran conductas reprobables, que, efectivamente, si fueran
ciertas, insisto, serían manifiestamente contrarias al comportamiento
ético --con independencia de su valoración penal-- de cualquier militante
del partido, y otra, seguir más allá de la incoación de su expediente
hasta tanto esos hechos realmente pudieran ser probados. Y dice el
informe de Ruiz-Gallardón que las actuaciones disciplinarias no podrán
iniciarse en ningún caso hasta que finalicen las actuaciones judiciales,
y los hechos declarados probados en éstas habrán de servir de base para
la resolución del Comité nacional de conflictos y disciplina. De tal
manera que cualquier decisión quedaba deferida, en lo disciplinario, a
que se concluyese el procedimiento judicial.
Cuando se ha dicho aquí si el informe ha sido o no rectificado, diré que
no ha sido rectificado, pero evidentemente no ha sido cumplido, porque se
ha sobreseído el expediente. A la vista de la resolución judicial que
declara la nulidad de las pruebas, las únicas que existían o que
presuntamente podían considerarse como tales, el partido ha sobreseído
las actuaciones disciplinarias, puesto que las únicas actuaciones
disciplinarias posibles se tenían que derivar de los hechos probados en
una sentencia judicial firme; y esa sentencia judicial firme lo que ha
hecho es absolver a los inculpados y destruir --ya se ha dicho muchas
veces aquí--, por la ilicitud o ilegalidad de su obtención, las únicas
pruebas en las que se podía basar la exigencia de responsabilidades
disciplinarias.
Pero si vamos a citar el informe del señor Ruiz-Gallardón, deberemos
también citar cómo el señor Ruiz-Gallardón dice: Ninguna de las
operaciones objeto de investigación llega a consumarse, por lo que el
Partido Popular, o los intervinientes en las mismas, no han recibido
aportación económica alguna. También tendríamos que decir lo que dice en
la conclusión segunda, que todas estas actuaciones no suponen la
revelación de un sistema permanente y estable de financiación del Partido
Popular. Por el contrario, se trata, en el supuesto de que fueran
probados, de hechos aislados, etcétera.
Esta es la cuestión, señor Presidente, señores comisionados. La cuestión
es que no hay caso Naseiro, hay caso Manglano, ciertamente. Porque, a lo
mejor, este Parlamento --como decía el señor González de Txabarri--
tendría que ver si, efectivamente, el hecho de que un juez pudiera
realizar lo que él ha calificado como una actuación tan chapucera, podría
a su vez trasladarse o generalizarse y llegar a la conclusión a la que
quería llegar el señor González de Txabarri de que vivíamos en un país
chapucero.
Yo creo que el señor Sanchis, en ese punto, le ha contestado
adecuadamente. Le ha dicho que porque se haya producido un caso no se
puede extender a la generalidad del supuesto del funcionamiento de la
justicia. Pero de lo que no cabe ninguna duda es que el auto del Tribunal
Supremo es de tal calibre que sí hubiera merecido que el señor Fiscal
General del Estado, de oficio, hubiera instado judicialmente la exigencia
al señor Manglano de responsabilidades por una conducta que puede
calificarse como claramente prevaricadora, y eso no lo hizo el señor
Fiscal General del Estado. Es verdad que lo podían haber hecho los
directamente perjudicados, pero yo me imagino que los perjudicados
bastante tienen con todo lo que han sufrido o padecido durante todo el
procedimiento para que, al final, una vez que el tribunal les absolvió,
dijeran: Yo lo que quiero es olvidarme de este asunto, y se acabó la
historia. Pero el Fiscal General del Estado no tenía que haberse inhibido
cuando el Tribunal Supremo está diciendo que un juez incumple las normas
de reparto, que un juez interviene ilegalmente un teléfono de un
ciudadano, además, so pretexto de investigar un presunto delito de
narcotráfico, del que todo el mundo se olvida después, para realizar una
investigación que no le correspondía, para la que carecía de competencia,
y que, incluso, durante cuatro meses, a sabiendas de que en cualquier
caso podría estar implicado un aforado, no se inhibió, como era su deber,
en favor del Tribunal Supremo. Cuando un juez incumple el deber más
elemental de velar por los derechos ciudadanos, haciendo que las cintas
pudieran ser oídas por él directamente y no
por la Policía, y hacerse cargo de sólo lo que la Policía entendía que
debía hacerse cargo; cuando un juez detiene a unos ciudadanos y les priva
del derecho a tener un abogado de su confianza, derecho que,
evidentemente, en ese momento, podía perfectamente haberse respetado,
puesto que no había ningún motivo para que ello no fuera así; que un juez
aplique unas medidas tan desproporcionadas, como privar de libertad
durante cinco días, con incomunicación absoluta, a los posibles supuestos
delincuentes, que, al final de todo el proceso, de lo único que se les
acusa es de una presunción de haber cometido una tentativa de cohecho,
para la que el Fiscal pide tres meses de arresto. El Fiscal pidió tres
meses de arresto por unos hechos que, nada menos, hacen que unos
ciudadanos pasen por la cárcel durante cinco días de incomunicación
absoluta, privándoles de los derechos más elementales para su defensa.
Esto es lo que el Fiscal General del Estado debió sustanciar ante la
propia justicia. Sin embargo, el propio señor Manglano, el que anunció
que se vestiría de torero en el supuesto de que se declararan nulas las
cintas por el Tribunal Supremo, no solamente no lo hemos visto de torero,
sino que ejerce todavía sus funciones como Magistrado de la Sala de lo
Contencioso del Tribunal Superior de Justicia de Valencia, si es que no
ha ascendido, porque la información que tengo es de hace algún tiempo.
Este es el caso. Caso Naseiro, no; caso de financiación irregular del
Partido Popular, de ninguna manera; trama de financiación irregular del
partido, mediante la prestación de favores políticos, absolutamente nada.
Caso Manglano, evidentemente; violación de derechos fundamentales,
clarísima. Y tengo que añadir algo más todavía, y es que la reapertura de
este caso en sede política, aun cuando se diga que perfectamente se puede
hacer porque una cosa son las investigaciones judiciales y otra cosa son
las conclusiones de responsabilidad política que se pueden hacer, no ha
sido más que como consecuencia del intento del primer partido
parlamentario, del partido que sustenta al Gobierno, y del Gobierno
mismo, de su Presidente, de tratar de transmitir a los ciudadanos la idea
de que todos los partidos están pringados y de que, por consiguiente,
ante el asunto Filesa, lo que hay que hacer es contraponerlo con el
llamado caso Naseiro para transmitir la idea a los ciudadanos de que, en
efecto, todos los partidos son iguales y que, si unos han pecado, todos
los demás también. Esta es la realidad de esta Comisión en este caso, en
este momento; es el intento político del señor Felipe González de no
asumir sus responsabilidades en el asunto Filesa y tratar, como ha
tratado desde el principio en ese asunto, de obstaculizar, en unos casos,
la justicia y, políticamente, de enmarañar la situación, poniendo en
marcha lo que se ha llamado la apertura del ventilador para ver si, al
final, la porquería cae sobre todos y se reparte sobre todos. Esa es la
realidad del caso del que estamos hoy ocupándonos y que, sin duda, lo que
está manifiestamente claro, insisto, a lo largo de todas estas
comparecencias es que el Partido Popular, en primer lugar, fue capaz de
adoptar una actitud decidida con los datos que tenía en el momento en que
estalla el escándalo, es decir, tiene una actitud de transparencia y de
responsabilidad ante la opinión pública; esto por una parte, y, por otra
parte, queda manifiestamente claro que la pretensión de transmitir a la
opinión pública que el Partido Popular en el caso Naseiro ha podido
financiarse irregularmente es una pretensión absolutamente vana y carente
de la menor base probatoria.
Nada más, señor Presidente.
El señor PRESIDENTE: Señor del Burgo, usted va a dirigir alguna pregunta
al Comisionado? (Pausa.) ¿Señores miembros de la Comisión que quieran
pedir la palabra para un segundo turno? (Pausa.)
Tiene la palabra el señor Gimeno.
El señor GIMENO MARIN: Siempre que interviene el señor del Burgo,
forzosamente hay que intervenir otra vez, aunque, sin duda, alguna
pregunta más le quería hacer al compareciente.
El señor del Burgo nos tiene acostumbrados, y en las últimas
comparecencias que se han producido también algo, que parece, señor
Presidente, como si se quisiera transformar esta Comisión, por parte de
algunos de los comparecientes y por parte de algún partido, en un juicio
contra un juez. Señor Presidente, me parece muy importante lo que le
estoy diciendo porque creo que no se puede consentir en esta Comisión que
lo que parezca, al final, es que lo que se está enjuiciando es la
actividad de un juez; que, además, se pronunció, ya, que yo sepa, el
Consejo del Poder Judicial sobre el tema, y manifestó que había actuado
legalmente; otra cuestión es que se valoraran unas pruebas específicas,
como ocurre en multitud de sentencias que se producen en el sistema
judicial de este país.
Yo lo quiero resaltar porque me parece muy importante en el desarrollo de
lo que queda de esta Comisión y de las comparecencias que quedan en este
caso, porque yo creo que también debemos amparar a quien ni siquiera
puede comparecer aquí porque no le hemos citado, que es al señor juez, y
yo estoy convencido (y puedo entender hasta a los comparecientes) de que
actuó de acuerdo con los criterios legales que él creía que debía
hacerlo, y lo hizo, y yo, además, creo justo todo lo contrario de lo que
dice Jaime Ignacio del Burgo, el Portavoz del Grupo Popular. Fíjese
usted, hasta en este caso han aparecido personas que hoy están procesadas
también y están siendo juzgadas por posibles delitos, como el Consejero
antiguo de Economía de Castilla-León, que también aparece en las cintas,
pero también, aunque sólo fuera por eso y por algunas otras cuestiones,
yo creo que se debería tener mucho más cuidado en lo que se dice, porque
yo, ahora, empiezo a plantearme otra cuestión: lo que ya empiezo a creer
es que aquí no ha habido ninguna responsabilidad política en este caso.
Yo creía que había habido responsabilidades políticas, pero yo empiezo a
ver que no ha habido responsabilidades políticas, por supuesto, del señor
Sanchís, no, parece. Del señor Naseiro, no lo sé. Me lo tendrá que decir
el Partido Popular porque si no va a tener que dar marcha atrás en el
informe que hizo. Y debía hacerlo públicamente, porque ese informe, le
guste o no le guste ahora a quien sea del Partido Popular, al margen de
los hechos que se han enterado todos los ciudadanos españoles, han
llegado a un convencimiento
en este caso y en otros, al margen de las decisiones judiciales. Eso nos
ocurre en más casos, no sólo en los políticos. Estos últimos días hemos
asistido a decisiones judiciales sobre temas de narcotráfico importantes
en que existe el convencimiento total de que las personas que han sido
absueltas de determinadas actividades son narcotraficantes. Dicho está
por los jueces. Pero una cuestión es ésa y otra tener pruebas que tengan
valor judicial suficiente para producir una determinada pena o condena,
que son cosas totalmente distintas. Yo quiero resaltarlo y quiero
insistir en ello, señor Presidente, sobre todo también para lo que queda
de Comisión, en todos los casos y en todas comparecencias que se tengan
que producir. Si no a mí me parece que nos estamos equivocando. Yo he
insistido desde el principio en que aquí no se trataba de acusar a
ninguna persona concreta. En absoluto, ni a usted ni a ninguno de los que
comparecían. Lo que sucede --lo digo por la intervención del portavoz del
Grupo Popular-- es que parece que hay dos varas de medir, y lo decía el
otro día el portavoz de mi grupo: cuando se trata de asuntos que le
afectan a un partido, dicen esto es de desastre, se nos ha perseguido, se
nos ha espiado; todo lo que se ha dicho aquí es sorprendente. Pero
resulta que cuando hay actuaciones de jueces que afectan a otro partido,
como alguien diga algo ¡la que se monta! Ya sé que no es usted, señor
Sanchís. Lo sé, y lo sé porque lo sé. Y le entiendo, además. Pero ésa es
la intervención del Grupo Popular.
Yo planteo una cuestión: entienda que se nos plantee este problema, señor
Sanchis, y corrijo la forma de pronunciarlo. Yo no sé si hay dos verdades
o no, la de 1990, cuando el señor Ruiz-Gallardón hace un informe, y la de
1992, cuando el Tribunal Supremo me parece que dictó sentencia anulando
el tema de las cintas. Pero, en términos políticos, guste o no, los
hechos produjeron un convencimiento social, más perfecto o más
imperfecto, y de los datos que hemos tenido aquí en esta Comisión, de las
declaraciones ante los jueces del señor Naseiro, nos dijo que esto iba en
contra de lo que había declarado; dijo que no se acordaba, y dio unas
razones del porqué, nos parezcan mejor o nos parezcan peor. Nosotros
hemos constatado unos hechos, pero en la verdad de 1990, guste o no
guste, el informe del Partido Popular, diga lo que diga el señor Del
Burgo, que, por cierto, no sólo dice que utiliza las cintas, sino cosas
que usted hoy me ha confirmado que no es así, dice que también ha contado
con la colaboración total de las personas afectadas. ya he visto que como
no habló con ustedes es difícil. Lo dice el informe. (El señor Del Burgo
Tajadura: Se lo he leído.)
El señor SANCHIS PERALES: Que habló conmigo.
El señor GIMENO MARIN: No, que contó con la colaboración total, lo cual
supongo que sí, pero, en cualquier caso, lo que es cierto es que no habló
con usted.
En cualquier caso, dice que no sólo tenía en cuenta las cintas, sino
conversaciones con militantes, afiliados, etcétera, de su partido, para
llegar a un convencimiento de los hechos. Es más, de algunas cosas unos
nos hemos enterado mejor por el informe del Partido Popular que por lo
que hemos leído en otros sitios, porque algunos hechos los ha explicado
más concretamente. De ese informe se deduce --le guste o no le guste al
señor Del Burgo, señor San
chis--, o dice que ha habido actuaciones aisladas que hacen referencia o
no a posible cobro de comisiones, aunque no hayan terminado bien. Eso
dice ese informe, y lo dice de determinadas personas. (El señor Del Burgo
Tajadura: Se lo he leído.) Lo cual quiere decir que la diferencia que
nosotros tenemos con ese informe es que lo que creemos --y en eso
coincidíamos con usted cuando hizo declaraciones en el año 1990
contestando a ese informe-- es que esto era una actividad del Partido
Popular. No entro ya en concretar hechos. Usted hizo una declaración de
ese tipo cuando conoció el informe o por lo menos hizo declaraciones
públicamente en ese sentido en su día, que antes le he dado a conocer,
pero que podría volver a repetir, diciendo que todo lo que hacía usted
era conocido por su partido. Eso es lo que creía yo y eso es lo que creo.
pero lo decía después de conocer el informe público de la dirección de su
partido. Usted lo dijo después o cuando conoció el informe. Lo tengo aquí
porque coincide con la declaración de Ruiz-Gallardón que dice que niega
que Fraga y Aznar conocieran los intentos de dirigentes del Partido
Popular de cobrar comisiones. Porque ese informe lo único que pretendía
era echar la responsabilidad sobre unas personas concretas y eludir la
responsabilidad de la dirección del Partido Popular. Esa es la diferencia
política que esta Comisión tiene que plantearse. Yo no digo cuál es la
conclusión; el señor del Burgo está llegando a conclusiones muy rápidas.
ya veremos lo que decide esta Comisión. A mí lo que hoy me ha preocupado
es ver que parece ser que no se van a asumir las responsabilidades
políticas. Hasta ahora. ¡Yo creía que sí! Pero yo empiezo a pensar que
no. Y me parece un tema muy interesante. Pero, bueno, eso es lo
fundamental. Se lo digo a usted, pero sobre todo al portavoz del Grupo.
Sinceramente, mi convencimiento es que ese informe del señor
Ruiz-Gallardón sí dice la verdad del 1990, que es válida políticamente
para todos en estos momentos en una parte; pero no dice toda la verdad,
ni siquiera la del año 1990. Pero ése es un problema que esta Comisión
tendrá que dilucidar y saber si llega a conclusiones o no.
Me va a permitir que le diga una cosa, señor Sanchis: ¿usted continúa con
sus actividades empresariales?
El señor SANCHIS PERALES: ¿Puedo contestarle?
El señor GIMENO MARIN: Sí, por favor; por supuesto que sí. Le preguntaba
simplemente. No tengo ningún interés especial en que me cuente muchas
cosas, pero lo que le digo es si sigue con sus actividades empresariales.
El señor SANCHIS PERALES: Sí sigo. Y quiero matizarle que lo que ha dicho
usted de la prensa es cierto, yo lo dije, pero me refería a mi época ya
lo contesté antes.
El señor GIMENO MARIN: Pero es difícil creer que cuando está haciendo un
informe el señor Ruiz-Gallardón,
o cuando usted habla en relación con los temas del suplicatorio, cuando
hablan de temas concretos, específicos, que se referían al caso Naseiro,
usted no estuviera hablando de eso, cuando todo el mundo hablaba de eso;
se estaba hablando del pasado.
Me comprenderá que es difícil. Yo entiendo lo que usted dice; yo le he
entendido perfectamente. Es más: me alegro de que usted, por fin, haya
reconocido algo que parecía normal,y es que recaudaba donativos de
empresas o de ciudadanos para aportarlos a un partido político, aunque yo
le matizo que en esta cuestión, en la que estoy de acuerdo con usted, ya
le he dicho que también se ha seguido haciendo posteriormente por su
partido, porque es legal. El único problema que existe es que las únicas
ilegalidades están en si se rebasan los límites electorales o no; ésa era
la cuestión antes de 1987, y después de 1987, los condicionantes que
introduce la propia Ley de Financiación de Partidos Políticos, como usted
ha dicho bastante correctamente.
Pero, en cualquier caso, ante esas afirmaciones interpretativas de pasado
que me hace usted, yo tengo mis dudas, porque a mí me parece que se
refería usted claramente al momento en que salieron esos temas.
Y le digo: ¿usted trabaja en sus actividades empresariales? Me va a
permitir, por lo menos (pero es mi impresión; no tiene por qué ser ni la
suya ni la de su partido) que le diga que nos ha sorprendido, a mí me ha
sorprendido, cuando me enteré que usted estaba de asesor del Grupo del
Partido Popular. No me sorprende por sus cualificaciones personales; en
absoluto. No sólo eso, sino que no me sorprende en sí mismo por el hecho
político de que usted esté colaborando con su propio partido a través del
Grupo Parlamentario; me parece bastante normal. Pero a mí la duda se me
suscitada por la valoración política, porque a mí me ha sorprendido, pero
yo tengo la impresión de que a los ciudadanos también les ha podido
sorprender, porque alguna duda se puede suscitar. Porque yo no sé si
usted viene mucho por el Grupo parlamentario o no. ¿Viene mucho por el
Grupo parlamentario? Yo es que voy por el Grupo y no le he visto casi
nunca, y me extraña.
El señor SANCHIS PERALES: Hoy mismo he estado. Cuando me llaman.
El señor GIMENO MARIN: Ya me imagino que habrá estado. Hoy me parece más
normal, porque venía a la Cámara, y si es asesor del Grupo, lo más
natural es que vaya por el Grupo. Pero a mí me da la impresión (pero eso
me lo tiene que contestar usted) de que usted... ¿trabaja muy activamente
en el Grupo?
El señor SANCHIS PERALES: No, no; porque para los asesoramientos que yo
hago y para la intervención mía no hace falta una presencia estable allí,
no soy una persona de horario fijo y de fichar, no.
El señor GIMENO MARIN: ¿Usted no cree que se le puede ocurrir pensar a
alguien (a mí igual no se me ocurre ni siquiera eso) que usted trabaja
ahora para el Grupo Popular porque les preocupaba su enfado?, porque
estuvo muy enfadado usted con el caso Naseiro, aparte de la situación
personal, del tema judicial y del tema policial, usted estuvo muy
enfadado; yo le he leído declaraciones (que a mí me parecieron bastante
interesantes, por cierto) duras, ¿eh?, con su partido.
El señor SANCHIS PERALES: No sé a qué declaraciones se refiere usted.
Supongo que no serán tan... pero, en fin, es una valoración. No debería
extrañarle, porque yo he trabajado para el partido durante muchos años,
señorías.
El señor GIMENO MARIN: Sí, pero la impresión que teníamos todos era que
había habido responsabilidades políticas asumidas y una le había tocado a
usted. Yo ya me he empezado a enterar hoy de que no, por lo siguiente:
porque usted no ha dimitido de nada, ni de ningún cargo ni del partido.
Sigue siendo afiliado, y no sólo eso, sino que además es asesor de su
Grupo parlamentario, con lo cual parece obvio... Yo la imagen que tenía
(permítame que se lo diga) era que había tres personas, que hoy ya no sé
si han asumido alguna responsabilidad política, y otra más que no está
citada del Partido Popular, que se llama Arturo Moreno, que era el
secretario general adjunto, me parece, o de algún área en concreto, y que
sí que dimitió, o le hicieron dimitir, no recuerdo perfectamente. Este no
está citado a comparecer en esta Comisión, pero a mí, por las
comparecencias que voy viendo y por la suya específicamente, me da la
impresión de que, en su caso, no ha habido asunción de responsabilidades
políticas. ¿Usted cree que ha habido asunción de responsabilidades
políticas o no?
El señor SANCHIS PERALES: Creo que no, porque no las he tenido.
El señor GIMENO MARIN: Perfecto, señor Sanchis. Pues yo, señor Sanchis,
le digo mi impresión. Le he entendido perfectamente que ha diferenciado
usted mientras era tesorero y cuando no lo era y de cuando no era
tesorero no me han convencido todas sus afirmaciones y sus declaraciones.
Ya sé que no tiene usted por qué aspirar a convencerme, sino que usted
dice su verdad y nosotros intentamos tener la nuestra. A mí me parece
--ésa es mi impresión por lo que voy viendo, por lo que voy conociendo y
por lo que voy oyendo-- que no eran responsables ustedes en sí mismos,
sino que era el Partido Popular el que era responsable de algo que creo
que sí se articuló o se intentó articular, que era una trama de
financiación que no funcionó muy bien. Tengo que decir que ésa es mi
impresión. También le digo que los últimos datos que usted ha aportado
alguna duda pueden suscitar --aunque, repito, yo no dudo de su capacidad
para ser asesor, pero algunas dudas pueden suscitar--, por lo menos al
pensar que si está usted de asesor --y casi todos creemos que nos hemos
enterado hace pocos días-- tal vez usted tenía más dificultades en decir
según qué cosas.
El señor SANCHIS PERALES: No. Perdóneme, señoría, pero el hecho de ser
asesor comprenderá que, sea lo
que sea lo que me paguen, no tiene gran importancia en mi patrimonio. Por
tanto, si alguien pudiese pensar que me están pagando para que me
calle... Oiga, a mí el partido político me cuesta muchísimos más millones
que todo eso, que ni me hace falta ni lo necesito.
El señor GIMENO MARIN: Señor Sanchis, yo estoy absolutamente convencido
de eso, de que el partido político le ha tenido que costar mucho más
dinero que el que reciba de él, pero el asesor, aunque sea remunerado,
también produce satisfacciones políticas personales.
El señor SANCHIS PERALES: Efectivamente. Tiene toda la razón, señoría, y
es por eso por lo que he aceptado el cargo; si no, no lo hubiera
aceptado. Si me permite, le señalaré que había sido ya tan vapuleado en
muchos aspectos, se decía que me habían echado del Partido, etcétera, y
que como no me habían echado del Partido y como todo eso no era cierto
entendía que aceptar el cargo de asesor era algo que, por lo menos a los
efectos de mi propia familia y de mi entorno más íntimo, suponía el
desmentido de que yo había sido un apestado y un represaliado. Por eso lo
acepté señoría. Primero porque creo que tengo una experiencia suficiente
en ése y en otros campos y, segundo, porque llevo 12 ó 14 años en el
Partido y, por tanto, aceptar este cargo para mí es más honorífico que
real. Bien es cierto que como tenía que estar dado de alta en la
Seguridad Social, etcétera, se hizo por los caminos y cauces existentes,
pero puedo asegurar a S. S. que no hay una valoración económica en este
aspecto.
El señor GIMENO MARIN: Estoy absolutamente convencido de eso, pero, en
cualquier caso, a mí me lleva a la conclusión, por un lado, de suscitarme
alguna duda, aunque no desde el punto de vista económico, sino del
político, y a la confirmación de que el señor Sanchis no ha asumido
ninguna responsabilidad política.
El señor PRESIDENTE: Tiene la palabra el señor Alcaraz.
El señor ALCARAZ MASATS: ¿Cuándo reingresa usted en el Partido Popular,
después de dejarlo circunstancialmente tras el estallido del caso
Naseiro?
El señor SANCHIS PERALES: Cuando se promulga la sentencia del tribunal
Supremo, señoría.
El señor ALCARAZ MASATS: ¿En 1992, aproximadamente?
El señor SANCHIS PERALES: A los pocos días de la sentencia, ahora mismo
no recuerdo la fecha. Posiblemente sea en 1992.
El señor ALCARAZ MASATS: ¿Y desde cuándo trabaja usted como asesor del
Grupo Parlamentario?
El señor SANCHIS PERALES: No llega a un año, señoría.
El señor ALCARAZ MASATS: No llega a un año. ¿En qué últimos temas ha
trabajado usted como asesor del Grupo?
El señor SANCHIS PERALES: Permítame que no le conteste a esto, señoría,
con todos los respetos.
El señor ALCARAZ MASATS: De acuerdo. Las condiciones que usted tiene como
asesor del Grupo ¿las tienen otros asesores?
El señor SANCHIS PERALES: Permítame que le diga que lo desconozco,
señoría.
El señor ALCARAZ MASATS: ¿No lo sabe? ¿No se reúne con otros asesores?
El señor SANCHIS PERALES: No, mi asesoramiento es para temas muy
concretos y puntuales, de toda índole, también económica, pero no
económica partidaria, partidista, de partido, sino económica genérica.
El señor ALCARAZ MASATS: En función de esto, le voy a comunicar
brevísimamente algunas de las conclusiones a las que yo llego, en función
de las propias declaraciones que usted ha hecho, no yéndome más allá ni
imaginándome declaraciones objetivas que no se han hecho. Yo pienso que
hay una desautorización del informe de don Alberto Ruiz-Gallardón
realizado en 1990. En dicho informe, que parte --se dice y no ha sido
desmentido-- de contactos con los supuestos implicados en una serie de
cuestiones que se relatan pormenorizadamente, el señor Ruiz-Gallardón,
como ponente del informe, deduce responsabilidades políticas graves, uno.
En segundo lugar, no se pueden tomar medidas contra el señor Sanchis
porque ha dimitido y se ha ido del Partido, concretamente dice: porque se
ha ido del Partido. No utilizo palabras textuales. Posteriormente, usted
reingresa en el partido y, además, desde hace menos de un año usted llega
a ser asesor del Grupo Parlamentario. Es más, esto supone que sigue en
pie la asunción de las responsabilidades políticas, sigue en pie, puesto
que no han tenido consecuencias ni han sido desestimadas ni sobreseídas
formalmente por el órgano de dirección que adoptó la aprobación de este
informe, siguen en pie las consecuencias. Porque un informe que se
sobresee o se rectifica o un informe que se anula tiene que ser el mismo
órgano que lo aprobó, usted lo sabe perfectamente.
Por tanto, desde ese punto de vista, a nuestro juicio, don Alberto
Ruiz-Gallardón y su informe han sido desautorizados o quizá usted lo ha
insinuado menos directamente, pero mucho más directamente el señor
Naseiro, hubo que hacer algo, y esto suena un poco a paripé; hubo que
hacer algo en aquel momento, dijo hasta dos veces, que yo recuerde, el
señor Naseiro, como entendiendo que hubo que montar un poco aquella
carpintería, aquella tramoya.
Por consiguiente, desde este punto de vista, la conclusión formal a la
que en principio llego, con independencia del resto de las comparecencias
que aquí se produzcan, es
que hay una desautorización formal y explícita del informe de don Alberto
Ruiz-Gallardón.
El señor PRESIDENTE: ¿Desea S. S. la respuesta a alguna pregunta más?
El señor ALCARAZ MASATS: Esta es mi opinión. Sé que la suya no es ésta.
El señor SANCHIS PERALES: En algunos puntos quizá coincidamos, señoría.
Lo único que yo lamento es no haber convencido a SS. SS., porque he
venido aquí con el ánimo abierto para colaborar con ustedes, creo que he
contestado a todo, y mi interés, mi ilusión era que esperaba
convencerles, pero ya veo que no. Estoy bastante desilusionado.
El señor PRESIDENTE: ¿Algún otro miembro de esta Comisión desea hacer uso
de la palabra? (Pausa.) La señora Rahola tiene la palabra.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Intervengo para consumir un brevísimo turno
de conclusiones de la comparecencia del señor Sanchis. La primera
constatar, como han hecho otros comisionados, que hoy sabemos, en todo
caso esta Comisión lo sabe hoy, que en el llamado caso Naseiro no ha
habido responsabilidades políticas.
Como segunda conclusión destacaría que podemos decir que la
honorabilidad, como mínimo, en el interior del Partido Popular del señor
Sanchís ha sido restituida. Por tanto, ¿entiende usted que ha sido
restituida su honorabilidad?
El señor SANCHIS PERALES: Sí, yo estoy satisfecho, suficientemente
agradecido. Me doy por satisfecho.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Quiere decir que de una forma indirecta el
Partido Popular ha desautorizado las recriminaciones que le hizo contra
usted a través del informe Ruiz-Gallardón.
El señor SANCHIS PERALES: No me atrevería a decir esto, pero, en fin, S.
S. puede tener razón, pero yo no lo sé.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Tercera conclusión; por tanto, que el
Partido Popular, de forma indirecta, desautoriza al propio
Ruiz-Gallardón, y cuarta conclusión --no puedo evitarlo, señor Sanchis;
déjeme usted que haga una pequeña especulación--, a mí me da toda la
impresión de que a usted le han comprado su silencio; me da toda esa
impresión porque usted, realmente, en unos momentos determinados estuvo
francamente enfadado con el Partido Popular, o así lo pareció
públicamente, y en este momento, en cambio, no sólo no está enfadado sino
que vuelve a hacer piña con sus compañeros políticos y probablemente
también humanos y, además, tiene cargo en el Partido Popular. ¿Le han
comprado a usted su silencio?
El señor SANCHIS PERALES: Señoría, no me han comprado, obviamente; no
podían comprarme; no tienen dinero...
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Moralmente, económicamente. No le hablo sólo
en términos económicos. Moralmente, por ejemplo.
El señor SANCHIS PERALES: No tienen dinero suficiente para comprarme,
señoría. ¡Claro que no me han comprado! Pero yo puedo estar enfadado en
determinados casos y en determinados temas puntuales, como S. S. bien
dice, y eso no significa nada. Yo me enfado con mi mujer muchas veces y
no por ello me divorcio, claro que no. Yo podía tener algún enfado con el
Partido. Su señoría tiene razón, pero que me han comprado, no, porque de
haberme comprado me tendrían que haber comprado entonces. Me tendrían que
haber comprado cuando estalló el caso, no ahora. Ahora ¿qué sentido
tendría que me comprasen? Si cuando a mí me propusieron ser asesor ni
siquiera se sabía que iba a existir esta Comisión, señoría. Si ya todo se
había terminado, ¿por qué me tendrían que comprar? Primero, no me han
comprado. Segundo, no tendrían por qué. Tercero, no me vendo, y, cuarto,
señoría, cuando yo empecé, perdón, quiero matizar, he dicho menos de un
año, pero es casi un año porque pronto hace el año. Por tanto, hace un
año no se tenía la más mínima idea ni existía la posibilidad de que se
fuese a crear esta Comisión. Si me hubieran tenido que comprar, lo
tendrían que haber hecho ahora, pero no me ha comprado nadie, no tenía
por qué.
Por otro lado, pese a mis enfados, señoría, jamás he hablado mal del
Partido Popular, ni de su Presidente ni de nadie. Pude estar enfadado y
molesto por alguna circunstancia, pero no he hecho ninguna
descalificación, ni global ni específica, de nadie; no la he hecho,
señoría.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: En todo caso, me reconocerá, señor Sanchís,
que usted era un cabo suelto, no del todo atado, puesto que había salido
en un informe del Partido Popular. Necesariamente tenía que estar molesto
por lo que decía este informe, no ha habido ninguna rehabilitación
después de este informe, que se ha producido ahora por el hecho de que
usted es asesor.
En todo caso, sólo quiero decirle que, cuando estalló el caso, no
trataron de comprarle, le colgaron sin ningún tipo de escrúpulos en su
momento a través del informe. Después cuando el Partido Popular consideró
que tenía cubiertas las espaldas, por tanto, que no habría
responsabilidades directas, puesto que, como mínimo judicialmente el tema
estaba cerrado, es cuando ese informe no llegó a puerto, pero
previamente, cuando existía la posibilidad de que el Partido Popular
saliera como principal inculpado en un juicio, no hubo ningún escrúpulo
en considerar a usted uno de los responsables. Sólo quisiera constatar
este hecho.
El señor SANCHIS PERALES: Lo que ocurre es que tendríamos que situarnos
en las fechas. Su señoría tiene razón en todo lo que ha dicho, pero la
exculpación no ha venido ahora ni hace un año, vino inmediatamente
después
de que el señor Ruiz-Gallardón conociera las cintas en su integridad, lo
he explicado antes. A mí se me dieron las explicaciones verbales
oportunas en aquel momento. Mi enfado pudo durar muy pocos días, señoría,
porque desde el primer momento fui compensado moralmente en cuanto que
nunca dejé de estar con ellos. Es decir, no ha habido una interrupción
para nada. Yo siempre he estado en las reuniones del Partido.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: ¿Usted nunca se fue del Partido?
El señor SANCHIS PERALES: Ya lo expliqué antes. Yo pedí la baja
voluntaria y circunstancialmente sólo por el espacio de tiempo que
pudiese estar en entredicho mi buen nombre político.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Y durante esos días, usted no iba por el
Partido.
El señor SANCHIS PERALES: Por el Partido, sí.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: ¿Era un montaje su baja?
El señor SANCHIS PERALES: No. Mi baja fue a petición mía, señoría. Cuando
había presiones para ser expulsado del Partido, no quise pasar por eso y
dije que si alguien quería expulsarme, no hacía falta, me iba, pero
continué yendo por el Partido. Perdón, tengo que matizarlo bien, pese a
que no era miembro del Partido, sí que lo era del Grupo Popular y, como
tal, pertenecía a ciertos órganos del Grupo Popular.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Perdóneme mi ignorancia, pero si no era
militante del Partido ¿cómo pertenecía al Partido?
El señor SANCHIS PERALES: Al Grupo Popular.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: ¿Cómo independiente?
El señor SANCHIS PERALES: En «stand by», supongo, o como independiente,
no lo sé. La verdad es que no lo sé; pertenecía al Grupo Popular y no he
dejado de pertenecer nunca.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Usted ha creado una nueva figura política,
que es la del diputado «stand by».
El señor SANCHIS PERALES: Independiente, quizás; no lo sé.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Si lo he entendido bien, usted volvió como
militante de pleno derecho después de que se sobreseyera la causa. ¿Es
así?
El señor SANCHIS PERALES: Después de que fuera absuelto.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Después de que fuera absuelto. A partir de
ese momento, usted vuelve ya de pleno derecho como militante del Partido
Popular.
El señor SANCHIS PERALES: Claro, porque, como la baja mía estaba
condicionada a eso, no hizo falta hacer nada. Digamos que fui de oficio
porque yo había pedido la baja solamente hasta que ocurriese lo que
ocurrió. Cuando ocurrió, volví.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Déjeme que le haga el «timing» muy cortito,
porque yo no sé si a estas horas esta diputada ya no acaba de entender
las cosas.
Vamos a ver. Usted, en primera instancia, para hacer un servicio al
Partido, coge la baja momentáneamente a la espera de que haya una
resolución judicial. Sin embargo, continúa yendo, como mínimo, a las
reuniones del Grupo Parlamentario Popular. Por tanto, permítame decirle
que incluso en la primera instancia, responsabilidades políticas plenas
no hay porque usted no es expulsado del Grupo Popular ni tiene mala
relación con sus compañeros, no hay ningún tipo de culpabilización en
ningún ámbito en primera instancia y desde el primer momento, permítame
que en estos momentos tengamos la sensación de descubrir una cosa nueva.
Algunos habíamos pensado que el Partido Popular, a través precisamente de
su baja como militante, asume responsabilidades políticas en el caso
Naseiro, como mínimo hasta que sale el juicio. Pero no es cierto. Esto no
ocurre así. ¿No hay asunción de responsabilidades políticas por parte del
Partido Popular en ningún momento?
El señor SANCHIS PERALES: Señoría, a mí no me corresponde contestar esa
pregunta. Lo que yo puedo decirle es que continué siendo miembro del
Grupo Popular, que voté siempre con el Grupo Popular y acudí a sus
reuniones en el Congreso, pero de ahí a que yo opine... No puedo opinar.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Y antes de la resolución judicial, y por
tanto que se viera exculpado, Ruiz-Gallardón ya le hace saber a usted que
el informe está equivocado.
El señor SANCHIS PERALES: No es exactamente eso.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: O sea, su restitución moral a través del
propio Ruiz-Gallardón, ¿cuándo se produce en el tiempo?
El señor SANCHIS PERALES: Conforme se van conociendo los acontecimientos.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Por tanto, antes de...
El señor SANCHIS PERALES: Antes. Y conforme iba sabiéndose hasta qué
punto las cintas habían estado manipuladas y se había llegado a
conclusiones erróneas por causa de esta mutilación, se iba viendo que no
había ninguna responsabilidad, por lo que a mí me respecta. Yo estoy
hablando de mí.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Hoy da la impresión, señor Sanchis, de que
usted fue un poco esa cabeza de turco útil en un momento determinado. Que
le dijeron: Mira, lo siento, tendrás que darte de baja del partido
durante unos días, pero oye, somos amigos de por siempre y te vamos a
restituir en cuanto podamos. ¿No fue esto así?
El señor SANCHIS PERALES: No.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Porque con el «timing» que usted hace da
casi esa impresión. En primera instancia usted se da de baja
momentáneamente del partido, pero se queda como diputado «stand by». En
segunda instancia, antes de la resolución judicial ya sabe que los altos
dirigentes del partido consideran que usted no es responsable de nada,
puesto que no hay responsabilidad política. Y finalmente, cuando ya todo
ello se ha resuelto, pasa a ser algo tan importante como asesor del
Partido Popular. Su baja del partido da un poco la impresión del montaje,
señor Sanchis.
El señor SANCHIS PERALES: Señoría, yo no lo interpreto así. Respeto su
opinión, pero no lo interpreto así.
Yo continúo manteniendo amistad con todos ellos. ¡Evidentemente! No
tendría por qué cambiar mis amistades por este «affaire», o como queramos
llamarlo. Yo tengo muchos amigos en otros grupos parlamentarios y en
otras formaciones políticas. Conservo amigos que han cambiado de mi
formación política a otra. Continúan siendo amigos míos y continúo
saliendo a cenar con ellos. No tendría por qué haber cambiado mis
costumbres y mis amistades por este tema. Por lo tanto, yo continúo
teniendo mis mismas amistades y en el terreno de la amistad, en el
terreno de la conversación privada y en el terreno de que un amigo mío
que hace un informe me diga: si yo hiciese ahora el informe posiblemente
tendría otros datos para valorar el informe, no se puede considerar que
sea una información política institucional sino personal. Yo con eso me
doy por satisfecho.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Esta Diputada sólo constata finalmente,
pues, que el Partido Popular nunca asumió responsabilidades políticas por
el caso Naseiro y que, además, con su plena restitución queda
definitivamente desmentido y desautorizado el informe de Ruiz-Gallardón.
El señor SANCHIS PERALES: Sólo le queda decir, señoría, que yo lo he
desautorizado.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: No. El propio Partido Popular ha
desautorizado el informe.
El señor PRESIDENTE: ¿Algún comisionado desea intervenir? (Pausa.)
Tiene la palabra el señor Del Burgo.
El señor BURGO TAJADURA: Señor Presidente, voy a intervenir porque no
puedo dejar pasar algunas de las afirmaciones que se han hecho por parte
de otros compañeros comisionados.
En relación a que aquí se pretende por nuestra parte realizar un juicio
contra el juez, diré que se trata simplemente de la vista de la
constatación de unos hechos que sí son probados; hechos que figuran en un
auto judicial. Así pues, por lo menos podemos tener el derecho de señalar
que, cuando un juez comete tales atropellos, desde el punto de vista del
ejercicio de su función, el Fiscal General del Estado debería haber
intervenido para ver si la Justicia declara conformes a Derecho o no esas
actuaciones, en lo que se refiere a la responsabilidad personal del señor
Manglano. No cabe alegar que se hizo no sé qué informe del Consejo
General del Poder Judicial, porque el Consejo General del Poder Judicial
no es un tribunal de justicia que absuelve o que condena. El Consejo
General del Poder Judicial es simplemente el órgano de gobierno
administrativo y disciplinario de los jueces, y nada más.
El comisionado del Partido Socialista señor Gimeno ha ido mucho más
lejos. Lo que ha venido a decir es que, en resumidas cuentas, el informe
llamado de Ruiz-Gallardón lo único que pretendía era eludir la
responsabilidad de los dirigentes del Partido Popular. Es decir, como son
ciertos los hechos que se derivan de la transcripción de las cintas y,
por consiguiente, de ello se deduce --según el señor Gimeno-- que hay
unas actuaciones de irregularidad en cuanto a cobro de comisiones para el
Partido Popular, eso significa que se ha organizado una trama irregular
y, en consecuencia, los responsables de esa trama son los dirigentes del
Partido Popular. Esa es la conclusión que se desprende inequívocamente de
las palabras del señor Gimeno. Y ésa es una acusación tan grave que no
tiene absolutamente ningún respaldo más que exclusivamente, la mala
intención de quien la ha formulado, pero en absoluto ninguna prueba ni
jurídica ni política. Esa es una afirmación absolutamente gratuita. Es
como si yo le dijera al señor Gimeno que, porque en la prensa ha
aparecido que en la operación de Galerías Preciados el señor Sarasola ha
recibido una comisión de 100 millones, lo sabía el señor González. ¿Le
parecería razonable que dijera eso sin base alguna, sin prueba jurídica
alguna? Y podría decir que el señor González veraneó en una finca o en
una isla del señor Cisneros. Esto sí está publicado. ¿Y de ahí quiere que
yo deduzca que el señor González sabía que el señor Sarasola cobraba una
comisión por la operación de Galerías Preciados? Me parece muy fuerte.
Jamás lo diré porque no tengo pruebas ni ninguna razón para sospechar que
eso sea cierto. Por consiguiente, no puedo afirmar ni sostener una
acusación tan gratuita como ésa. Señor Gimeno, hay que meditar las
palabras que se dicen.
Esta Comisión, señor Presidente, está haciendo algo que es una auténtica
perversión del sistema jurídico, que es lo que voy a decir a
continuación. Todo el asunto Naseiro
se basa en la existencia de unas cintas obtenidas ilegalmente por el Juez
Manglano. Esas cintas han sido declaradas nulas y destruidas, y el auto
del Tribunal Supremo, además, dice que queda anulado todo lo que tenga
conexión directa con las cintas. Por tanto, todas las declaraciones que
se hicieron ante el Juez Manglano o ante cualquier otra instancia
judicial, en conexión con las cintas, es decir; ¿Reconoce usted que se
está diciendo tal cosa o tal otra? ¿Qué dice usted a esto? (que es lo que
hacía el señor Manglano, ponía las cintas y luego preguntaba sobre
ellas), esas pruebas han sido declaradas nulas. Sin embargo, aquí,
estamos dando como hechos probados lo que es el contenido de esas cintas
declaradas nulas, con la pretensión, lógicamente, de reabrir un proceso
judicial cerrado por sentencia firme. Es evidente que una de las
garantías del Estado de Derecho es que no se puede reabrir ningún tema.
Se me dirá que estamos en sede política. No es cierto, porque si en sede
política estuviéramos llegando a la conclusión --si esta Comisión lo
dijera así-- de que el señor Sanchis, el señor Palop y el señor Naseiro
se confabularon para solicitar comisiones ilegales, estaríamos
produciendo una inculpación inmediata que tendría que sustanciarse de
nuevo ante el tribunal correspondiente, porque estábamos acusando de la
comisión de un delito.
Por eso, cuando yo desde el primer momento dije en esta Comisión que
estábamos creando el precedente de reabrir un caso judicial en sede
política, a pesar de estar cerrado judicialmente, y me refería a las
consecuencias negativas que eso pudiera tener, era porque entonces la
seguridad jurídica, que es un principio constitucional, desaparece de
raíz; y desaparece de raíz porque a partir de ahora, políticamente, se
podría reabrir cualquier caso judicial y, por consiguiente, poner en
solfa cualquier resolución judicial. Eso es manifiestamente un atentado,
una grieta tremenda para lo que es el Estado de Derecho.
En cuanto a las conclusiones que se han hecho aquí respecto a que el
Partido Popular ha desautorizado el informe Ruiz-Gallardón --y ya no
entro en ello porque me parece que es la insinuación que se ha podido
hacer aquí de que el Partido Popular ha comprado el silencio del señor
Sanchis--, me parece una insinuación tan calumniosa y tan injuriosa para
nuestro Partido que tengo que protestar enérgicamente, con toda la
energía que pudiera tener mi voz, que es lo único que tengo para
protestar. No se puede, por mucho derecho que haya, hacer preguntas a un
compareciente. No se pueden verter acusaciones de esa índole que, en
definitiva, si fueran ciertas serían constitutivas de delito, porque lo
que se ha insinuado aquí es la comisión de un delito al Partido Popular
--la compra del silencio del señor Sanchis-- y esto es manifiestamente
intolerable. No se puede hacer esa insinuación porque ello representa la
imputación de una conducta no sólo política, sino gravísimas desde el
punto de vista penal. Y así, gratuitamente, no se puede hacer este tipo
de insinuaciones. Es verdad que no se ha afirmado rotundamente, pero
basta con decir: Tengo la impresión de que a usted le han comprado el
silencio. Esta es una cuestión excesivamente grave, y yo como portavoz
del Grupo Popular no tengo más remedio que elevar mi radical protesta.
Por lo que respecta a la desautorización, como se ha dicho, por el
Partido Popular del informe del señor Ruiz-Gallardón, no hay tal cosa.
Insisto en que hay que leer en su integridad el informe del señor
Ruiz-Gallardón. Ya he dicho antes que el informe concluía con una
apertura de expediente disciplinario sujeto a que las pruebas se
confirmaran en sede judicial; y como no hay pruebas en sede judicial, el
Partido Popular no tiene más remedio que sobreseer ese expediente, porque
si toda la responsabilidad de los señores Sanchis, Naseiro y Palop se
fundamenta en la existencia de las cintas y esas cintas han sido
destruidas, no existe, igual que en sede judicial, la posibilidad de
efectuar ninguna imputación disciplinaria. Al no poder imputar
disciplinariamente nada, el expediente queda sobreseído, lo cual no
significa que se haya desautorizado el informe. Además, siempre con la
presunción, nunca se hacen afirmaciones rotundas. Siempre se dice que si
esto fuera cierto. Evidentemente, sería una conducta contraria a. El
problema es que en este momento, por la nulidad de las pruebas, nadie ha
podido decir si eso es o no cierto. Y es verdad que la duda podrá existir
en la opinión pública --eso es cierto--, porque las cintas ahí están.
Las cintas fueron transcritas y difundidas profusamente a la opinión
pública e incluso el Partido Popular, sobre la base de esas cintas,
exigió o por lo menos abrió el inicio de responsabilidades políticas.
Pero, ¿por qué no se pueden consumar esas responsabilidades? Porque nadie
puede decir que el contenido de esas cintas sea cierto y nadie puede dar
por probado, salvo que quiera cometer delito, que lo que se dice en las
cintas es verdad --a partir de esas afirmaciones, o de lo que se
desprende de las cintas-- para exigir responsabilidades en este momento
cuando esas cintas han sido declaradas nulas por la autoridad judicial.
El señor Sanchis, en el momento mismo en el que obtuvo una sentencia
absolutoria, tenía el perfecto derecho a exigir la readmisión en el
partido político, porque su suspensión de militancia estaba sujeta a que
se dedujeran las responsabilidades en el juicio penal. Es así que el
juicio penal no hubo responsabilidad ninguna. Luego al señor Sanchis
nadie le puede reprochar absolutamente nada basado en esas cintas, puesto
que las mismas han sido destruidas. Luego ni disciplinaria ni
estatutariamente el Partido Popular podía impedir el acceso de nuevo del
señor Sanchis a su militancia en el partido en función de que realmente
la decisión judicial declaraba la nulidad y la inexistencia, por tanto,
de todo el procedimiento. Y ésa es la situación, señores comisionados.
Pero termino remachando, porque voy a ser muy machacón en esta idea, lo
voy a decir por activa y por pasiva.
En primer lugar, el Partido Socialista impidió que esta Comisión, que
este Parlamento pudiera investigar en su momento, cuando todavía no había
ninguna nulidad de las pruebas. Este Parlamento pudo haber investigado
entonces y no se quiso, y ahora se pretende investigar sobre algo que ya
no se puede conocer, porque no existe en el mundo del Derecho. (El señor
Gimeno Marín: Lo ha decidido usted.) No existe en el mundo del Derecho.
Se conoce lo que se ha escrito, naturalmente que sí. (El señor Gimeno
Marín: Usted ha votado a favor de la investigación.) Sí,
claro, hemos votado a favor para poder investigar el asunto Filesa, señor
Gimeno, que ése es el grave y ése es el importante. Segunda cuestión que
quería decir, señor Presidente. El Partido Popular no se ha financiado
ilegalmente de ninguna de las actuaciones que pudieran imputarse --que no
se pueden, porque no hay base probatoria alguna-- a los señores Sanchis,
Palop y Naseiro. Por consiguiente, estas dos ideas son fundamentales. Se
pudo investigar en su momento, y no se quiso. Ahora se quiere investigar,
y no se puede. En cambio, lo que sí está claro es que no es que no se
pueda probar, es que está demostrado, aun dando valor probatorio a las
cintas, que ni una sola peseta vino al Partido Popular y que es Partido
Popular, allí donde tenía posibilidad de dar favor político a cambio de
comisión, justamente hizo lo contrario de lo que se supone que tendría
que haber hecho para obtener esa donación ilegal.
El señor PRESIDENTE: Finalizamos aquí la comparecencia de don Angel
Sanchis y le agradecemos su comparecencia.
Antes de pasar al siguiente punto del orden del día, habrá un receso para
poder tener un intercambio de opiniones con los señores comisionados, a
la vista de la hora y de la cantidad de escritos recibidos pendientes de
resolución. (Pausa.)
El señor PRESIDENTE: Se reanuda la sesión.
Se van a exponer por esta Presidencia, de acuerdo con los datos que me
pasa el señor Letrado, los documentos que han tenido entrada en este
Congreso de los Diputados, remitidos por la Presidencia del mismo a la de
esta Comisión, de acuerdo con el orden de registro de entrada y agrupados
por temas. Harán uso de la palabra los proponentes para que expongan las
propuestas correspondientes al respecto. Después se abrirá un turno de
intervenciones entre los restantes comisionados y, en los casos que
procedan, se someterán a votación.
El primer grupo son dos escritos. El primero, del Grupo Parlamentario
Popular, que solicita la comparecencia, en relación con la financiación
del partido Comunista de España, del Fiscal General del Estado, señor
Granados, y del ex Fiscal señor Hernández. El segundo escrito es del
Grupo Parlamentario Socialista y propone la investigación de la
financiación del Partido Comunista de España por el anterior partido
Comunista de la Unión Soviética. Estos son los dos escritos que, en
primer término, se someten a esta Comisión.
Tiene la palabra, en primer lugar, don Jaime Ignacio del Burgo, por el
Grupo Popular.
El señor DEL BURGO TAJADURA: Señor Presidente, en relación a este tema,
quiero dejar constancia que no es nuestro propósito, en este momento al
menos, que esta Comisión abra el caso de la posible financiación del
Partido Comunista de España o de otros partidos comunistas por parte del
Partido Comunista de la Unión Soviética o de la Unión Soviética, sino
que, a la vista de las informaciones que se han publicado en la prensa,
en las que podría haber algún tipo de información en poder de la Fiscalía
General del Estado, parece que lo adecuado sería solicitar, antes de
tomar una decisión al respecto, la comparecencia del propio Fiscal
General del Estado para que informe a la Comisión de qué datos existen,
para que esta Comisión, en función de lo que el propio Fiscal nos cuente,
pueda determinar si hay caso o no hay caso que investigar. En nuestra
propuesta se hacía referencia también al ex Fiscal del Estado señor
Hernández. Entiendo que cabe la posibilidad de circunscribir la
comparecencia al actual Fiscal General del Estado que, lógicamente, tiene
que conocer cualquier actuación que hubiera podido realizar, en su caso,
el señor Hernández.
En consecuencia, la propuesta del Grupo Popular es solicitar la
comparecencia del Fiscal General del Estado para que informe acerca de si
tiene algún dato relativo a la financiación del Partido Comunista de
España en los términos que antes he dicho, sin perjuicio de que, una vez
producida la comparecencia, esta comisión pueda o no decidir la apertura
real de ese caso para su posible investigación.
El señor PRESIDENTE: El señor Gimeno tiene la palabra, para la propuesta
del Grupo Parlamentario Socialista.
El señor GIMENO MARIN: La propuesta del Grupo Socialista está, digamos,
en el interior de la del Grupo Popular, en el sentido de que el Grupo
Popular avanza más y no sólo decide un caso, sino que hace una propuesta
de comparecencia específica.
Por ir rápidamente, a mí me parece que con la propuesta del Grupo Popular
es suficiente para que, con posterioridad, se decida, si hace falta, que
se produzcan otras comparecencias. Aceptaría esa propuesta.
El señor PRESIDENTE: Entiendo, señor Gimeno, que usted está proponiendo
entonces la retirada de su propuesta.
El señor GIMENO MARIN: No, el Grupo Socialista hace una propuesta de
caso, que sí que está, que yo creo que no es incompatible con que, además
del caso, que sí se aprobaría, se pida la comparecencia del Fiscal
General y de acuerdo con sus informaciones deduciremos si es conveniente
o no que se produzcan nuevas comparecencias. Yo creo que es prácticamente
lo mismo. Si lo que me está diciendo es que es retirada, yo preferiría
utilizar otra terminología, señor Presidente. La propuesta del Grupo
Socialista, en todo caso, no es incompatible con la del Grupo Popular,
que es más concreta, y nos metemos en esa propuesta.
El señor PRESIDENTE: ¿Se podrían asumir en una votación conjunta?
El señor GIMENO MARIN: Sin ningún problema.
El señor PRESIDENTE: Señor Alcaraz.
El señor ALCARAZ MASATS: Señor Presidente, nosotros desde el principio
hemos dicho que estamos abiertos
a cualquier tipo de investigación o comparecencia. Se ha hecho y no nos
vamos a oponer, porque nosotros, de la misma manera, pedíamos otras
comparecencias, a ver si había caso o no.
De todas formas, vamos a colaborar rotundamente, a partir de esta
comparecencia, con respecto al tema de las financiaciones exteriores,
habría que verlo con un abanico más amplio, pero en principio nos
atenemos a la comparecencia que se ha hecho y posteriormente veremos si
hay que estudiar o no las financiaciones exteriores de los partidos que
han figurado como grupos parlamentarios en esta Cámara, y hablo en
plural. Como soy andaluz, no pronuncio las eses finales.
El señor PRESIDENTE: Esta presidencia, antes de someter a votación esto,
pregunta a los señores comisionados: la comparecencia que aquí se
implica, ¿consideran SS. SS. que se haga en los días que restan para
finalizar el presente mes o que se traslade al mes de enero, pidiendo su
habilitación, o a fecha posterior?
El señor DEL BURGO TAJADURA: Si puede ser este mes, mejor.
El señor GIMENO MARIN: Yo comparto ese criterio de lo antes posible,
señor Presidente. El 29 hay comparecencias en esta Comisión, el 28 creo
que no y el 27 tampoco.
El señor ALCARAZ MASATS: Se ha trasladado al 28.
El señor PRESIDENTE: Una vez que lo consulte con el señor Presidente de
la Cámara, lo notificaré a los señores comisionados.
El señor GIMENO MARIN: Lo que sí pediría al señor Presidente es que se
diferenciara claramente la comparecencia del Fiscal General de otras
comparecencias.
El señor PRESIDENTE: Así se tendrá en cuenta.
Por tanto, se somete a votación la propuesta del Grupo Parlamentario
Popular con la asumida por el Grupo Parlamentario Socialista, en los
términos expuestos por el señor del Burgo.
Efectuada la votación, dijo:
El señor PRESIDENTE: Queda aprobado por mayoría de los presentes.
Seguidamente, se informa de los tres escritos que hacen referencia al
caso denominado del señor De la Rosa.
Como saben SS. SS., esta Comisión ya aprobó entrar en el tema y citar al
señor De la Rosa, para lo cual esta Presidencia cursó el oportuno oficio
al señor Presidente de la Cámara. Falta por fijar la fecha de esta
comparecencia, dado el criterio de la Presidencia, del Presidente del
Parlamento, de estar a la expectativa de la predisposición del órgano
jurisdiccional correspondiente, ya que el señor De la Rosa está en
prisión.
Existe un escrito de Esquerra Republicana de Cataluña, del Grupo Mixto,
en que solicita la comparecencia del señor De la Rosa, a lo más tardar...
La señora RAHOLA I MARTINEZ: ¿Habéis votado? He pedido un receso porque
necesitaba hacer una llamada.
El señor PRESIDENTE: Señora Rahola, no había llegado a conocimiento de
esta Presidencia la petición de un receso.
El señor ALCARAZ MASATS: Señor Presidente, el traspunte no funciona, el
que da la entrada y salida.
El señor PRESIDENTE: Señora Rahola, en mejor cortesía parlamentaria se
acaba de votar la consideración de la propuesta del Grupo Parlamentario
Popular y una adicional del Grupo Parlamentario Socialista respecto a la
financiación del Partido Comunista de España por parte del PCUS.
El señor ALCARAZ MASATS: Se ha votado la propuesta del Grupo Popular sin
ninguna adicional, que se entiende que coincidía con la del Grupo
Socialista. No vayamos a crear confusiones.
El señor PRESIDENTE: Le agradezco la aclaración, señor Alcaraz, pero
quería esta Presidencia avanzar en el trámite. Ha habido voto por
unanimidad. Si la señora Rahola y por cortesía quiere hacer cualquier
observación de voto, esta Presidencia lo entiende, por mantener este
criterio de unidad en temas de trascendencia política.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Me gustaría que constara con la vehemencia
de mis compañeros de la Comisión que yo también me añado a la unanimidad.
El señor PRESIDENTE: Entramos en los escritos de Esquerra Republicana,
solicitando la comparecencia del señor De la Rosa, lo más tardar en
febrero de 1995. Después un escrito, según el orden de registro, del
Grupo Parlamentario Popular, en el que solicita la comparecencia, en
relación con el caso de De la Rosa, de los señores que todos ustedes
conocen y que vienen en la relación, relevantes personalidades de la
política de la Comunidad Autónoma de Cataluña. Finalmente, un escrito del
Grupo Parlamentario Catalán de Convergència i Unió en el que solicita
también la comparecencia, para el caso de De la Rosa, del señor Rato.
Los señores que están en la primera relación del Grupo Popular son los
señores Cullel, Alavedra, Roca, Maragall, Obiols, Serra, La Calle, Vidal
Cuadra, Fernández, señora Vintró, señor Ribó, señora Rahola y señor
Colom.
Tienen la palabra los proponentes de los escritos. En primer lugar, la
señora Rahola con respecto a su primer escrito de la comparecencia de De
la Rosa a lo más tardar en febrero del próximo año.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: En principio, está suficientemente
justificado con el debate que hubo en
su momento. Sólo quiero decir en este sentido que me parece necesario
que, puesto que está acordado que el señor De la Rosa venga a la
Comisión, se ponga una fecha en esta reunión. Yo me inclinaría porque
esta fecha sea lo más próxima posible, teniendo en cuenta que estamos a
punto de finalizar el año y que, en principio, no hay trabajo
parlamentario en enero. En todo caso, pediría que pusiéramos una fecha
concreta que fuera bien para la Comisión y tomáramos el acuerdo.
El señor PRESIDENTE: Señora Rahola, sobre este tema acabo de informar
antes de su entrada que esta Presidencia lo iba a consultar con el señor
Presidente del Parlamento porque habría que pedir la habilitación del mes
de enero para el trabajo formal de la Comisión, en cuyo caso, llevaríamos
la comparecencia del señor De la Rosa cuando estimara S. S., salvo que se
autorizara por el juez la comparecencia en las fechas inmediatas, que es
lo que se ha acordado, a propuesta del señor Gimeno, que se haga con la
mayor premura de tiempo.
Señor López de Lerma.
El señor LOPEZ DE LERMA I LOPEZ: Señor Presidente, aquí nadie ha
planteado el tema de la habilitación de enero fuera de S. S. En todo
caso, nuestro Grupo está inicialmente en contra. Lo que se debe plantear
es para cuándo se cita al señor De la Rosa y si es posible citarlo dentro
de este mismo mes. La habilitación se planteará si estamos en contra de
que venga durante este mes.
El señor PRESIDENTE: Así se efectuará por esta Presidencia.
¿El señor Gimeno decía alguna cosa al respecto?
El señor GIMENO MARIN: Simplemente quería insistir, sí a la comparecencia
del señor De la Rosa, que ya lo decidimos, y lo antes posible. La única
duda que tengo, señor Presidente, es la fórmula a plantear, si se le cita
o si esta Comisión, a través de la Cámara, se dirige al juez. Son
problemas que habría que estudiar. Si es posible este mismo mes, el Grupo
Socialista está de acuerdo.
El señor PRESIDENTE: Señora Rahola.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Sólo quiero comentar que me parece que en
principio sería lógico que la Comisión tomara el acuerdo de citarle. En
todo caso que sea la Cámara quien decida cómo se hace. Como ya se ha
tomado la decisión de que venga, que se fije día y se hagan los trámites
naturales.
El señor PRESIDENTE: De acuerdo. Así se actuará.
Con respecto al escrito del Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra
el señor Del Burgo.
El señor DEL BURGO TAJADURA: Señor Presidente, lo prudente, a la vista de
los acontecimientos, es demorar, o mejor dicho, no es la palabra adecuada
demorar, sino que dejo sobre la mesa esta propuesta hasta que veamos cómo
se desarrollan los acontecimientos.
El señor PRESIDENTE: Tiene la palabra el representante del Grupo
proponente del tercer escrito, el señor López de Lerma, por el Grupo
Catalán de Convergència i Unió.
El señor LOPEZ DE LERMA I LOPEZ: Me parece lógica la propuesta que ha
hecho el señor Del Burgo. Ya manifesté en su momento que la propuesta que
nos venía de Izquierda Unida era la más atinada. Antes de saber si hay
caso o no hemos de escuchar al señor De la Rosa. Lo que creo procedente
es fijar ya una fecha de comparecencia de este señor ante esta Comisión,
teniendo en cuanta la independencia de los poderes. Tenemos que citarle;
veremos si viene o no y en función de qué argumentación no viene en el
supuesto de que no venga, pero sin previas consultas. Es el Parlamento.
El señor PRESIDENTE: Yo me dirijo a S. S. ¿Ustedes proponen una fecha
concreta para mañana trasladársela por acuerdo de esta Comisión al señor
Presidente del Parlamento con carácter de urgencia?
La señora RAHOLA I MARTINEZ: El 28.
El señor PRESIDENTE: Con respecto al 28, el señor Gimeno había hecho una
observación para que no coincidieran las comparecencias.
El señor GIMENO MARIN: Sólo he pedido que la comparecencia del Fiscal
General no se mezcle, que se tengan en cuanta las situaciones, dentro de
lo posible. Se ha quedado en que venga el 28, que es la fecha que parece
que tenemos disponible. Si no es un día, será otro.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Estoy de acuerdo con el señor Gimeno en que
no me parece, en principio, oportuno hacer las dos comparecencias, pero
para mí es prioritaria la de Javier de la Rosa antes que la del Fiscal
General.
El señor GIMENO MARIN: De todos modos, el 28 es miércoles. Quiero decir
que hay días este mes.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: No muchos.
El señor GIMENO MARIN: Lo que quiero decir es que hay días que hay Pleno
y otros días que no lo hay. Que se utilice los días que quedan libres
durante este mes.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Creo que el 28 sería una fecha posible.
El señor PRESIDENTE: De acuerdo, señorías, esta Presidencia propondrá a
la Presidencia del Parlamento, si están conformes, el día 28. En las
conversaciones que se puedan tener con el Fiscal General del Estado no
creo, por
tratarse de autoridad institucional, que haya ningún problema de fecha.
Me advierte el señor letrado que estas propuestas no se votan. Han
quedado las del Grupo Popular y las del Grupo de Convergència i Unió
sobre la mesa a la espera de las comparecencias del señor De la Rosa.
Finalmente, hay tres escritos. Uno de Esquerra Republicana de Catalunya,
Grupo Mixto, comparecencia en relación con el caso Filesa del Director
Comercial de Hauser y Menet. Otro escrito de Esquerra Republicana de
Catalunya, Grupo Mixto, de comparecencia en relación con el caso Filesa
del señor Oliveró, ex administrador de Filesa, Matesa y Time Export. Otro
escrito del Grupo Parlamentario Federal de Izquierda Unida-Iniciativa per
Catalunya, comparecencia en relación con el denominado caso Filesa de don
Carlos Alberto van Schouwen.
¿Los proponentes tienen que decir algo al respecto?
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Muy brevemente, señor Presidente.
Entiendo que fruto de las comparecencias sobre el caso Filesa que ha
habido en esta Comisión, si en su momento ya considerábamos necesarias
las dos comparecencias que pedimos ahora, ahora nos parecen absolutamente
exigibles, puesto que en el caso, por ejemplo, del Director Comercial,
fue el propio Director General quien nos remitió permanentemente al
Director Comercial como la persona que tenía las respuestas a las
preguntas que hacíamos en esta Comisión. Entiendo que no sólo es
necesario, sino que, fruto de esa comparecencia, es exigible.
Así lo entiendo también en el caso de las otras comparecencias que
pedimos.
Aprovecho para decir que nos parece absolutamente necesaria la presencia
de Carlos van Schouwen. Esta Diputada no presentó escrito porque conocía
ya que había uno de Izquierda Unida, pero manifiesto nuestro total apoyo
a que Carlos van Shouwen venga a esta Comisión, por entender que también
es imprescindible para la investigación.
El señor PRESIDENTE: Señor Alcaraz.
El señor ALCARAZ MASATS: Señor Presidente, se trataría de completar en lo
que fuese posible las comparecencias del denominado caso Filesa. En
principio, hay que recordar que entre todos los grupos solicitamos en
torno a cincuenta comparecencias. Se aprobaron siete, creo recordar, y
han comparecido sólo seis. Tres de ellos pertenecen a una cooperativa de
amnésicos, me van a permitir la broma a esta hora de la noche, dos no han
hablado y el señor Galeote se ha autoinculpado y me parece que
completaría mucho el tema de las comparecencias uno de la otra parte, es
decir, de los denunciantes, en este caso quien planteó en primer lugar la
denuncia. En ese sentido, reiteramos una propuesta de comparecencia que
ya hicimos en un principio y que fue derrotada entonces.
El señor PRESIDENTE: Señor Gimeno.
El señor GIMENO MARIN: Señor Presidente, iba a hacer una propuesta que no
sé si admitirán los proponentes o que no sé si puede ser sometida a la
consideración de la Comisión. Hasta ahora, en el estudio de los casos que
se han producido, fundamentalmente los dos prioritarios --digo
prioritarios por la definición con nombres y apellidos por la resolución
de la Cámara--, se han estudiado los casos Filesa y Naseiro.
Concretamente mi propuesta sería que esperáramos al caso Naseiro para
votar las propuestas, tanto del caso Filesa como las que se puedan
considerar del caso Naseiro, porque también, evidentemente, se pueden
producir hechos de esas características.
Creo que eso no producirá ninguna molestia a los comisionados, puesto que
no va a poder anticiparse ninguna citación por los espacios de tiempo que
vemos que tenemos. Yo haría esa propuesta a los comisionados que han
presentado su propuesta, porque, en definitiva, es esperar un poquito más
y decidir inmediatamente, porque mi Grupo tampoco sabe si hará propuestas
o no sobre los casos, en la medida y con la evolución que vayan teniendo,
y me refiero al caso Naseiro.
Esto lo sometería a la consideración de los comisionados que han hecho la
propuesta, si no tienen inconveniente; si lo tienen, no sé si es posible
hacer la propuesta que he hecho a la Comisión, pero es la que defendería
mi Grupo.
El señor PRESIDENTE: Señor del Burgo.
El señor DEL BURGO TAJADURA: Señor Presidente, preferiría saber si los
comisionados proponentes mantienen su propuesta en este momento.
El señor GIMENO MARIN: No se trata de votar en contra; se trata de
esperar a que terminemos el caso Naseiro para votar tanto esas propuestas
como otras, si las hubiere, para comparecer en otro caso.
El señor PRESIDENTE: Significa, señor Gimeno, que su propuesta se
concreta en solicitar a los proponentes que dejen esto para una votación
posterior.
El señor GIMENO MARIN: Para que se vote dentro de muy pocos días, porque
tampoco se va a poder anticipar mucho más, es prácticamente imposible.
El señor PRESIDENTE: Tiene la palabra el señor Alcaraz.
El señor ALCARAZ MASATS: En mi caso no retiro la propuesta. No tengo
inconveniente en esperar una semana, que es lo que se va a esperar. Si es
una semana, sí; otra cosa es posponerlo a febrero, que me parece ya un
tiempo excesivamente dilatado. Si es así, bien.
El señor GIMENO MARIN: Esa es la intención.
El señor ALCARAZ MASATS: No arriesgo la posibilidad de la comparecencia.
El señor PRESIDENTE: Señor López de Lerma.
El señor LOPEZ DE LERMA I LOPEZ: Ya sé, señor Presidente, que en este
momento tenemos un poco de desorden. Había pedido antes la palabra el
señor del Burgo.
Me parece lógica la propuesta del Grupo Parlamentario Socialista, porque
de hecho la propuesta de investigación se hizo en paralelo, para
entendernos, sobre los dos casos. Se abrió un plazo de quince días para
proponer comparecencias en uno y otro caso; se ordenó la investigación
consensuadamente, empezando por uno y terminando por un segundo y creo
que deberíamos finalizar ambos casos para proceder a la votación de las
propuestas de comparecencias que se hagan de uno y otro caso. Por tanto,
me uno a esa solicitud hacia los grupos proponentes, que no quiere decir
que rechazo sus propuestas, sino simplemente esperar a finalizar la
investigación que nos hemos propuesto del segundo caso.
El señor PRESIDENTE: Señora Rahola.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Aceptaría, en principio, la propuesta del
señor Gimeno si tuviera fecha la decisión sobre las comparecencias. Por
ejemplo, la última comparecencia del caso Naseiro, si no me equivoco,
está fijada para el día 22, jueves.
El señor PRESIDENTE: Para el día 28, los últimos comparecientes.
El señor LOPEZ DE LERMA I LOPEZ: Era para el día 29 y lo pasamos al día
28.
El señor PRESIDENTE: De acuerdo con el señor Presidente de la Cámara, que
nos advirtió tiempo ha de que reserváramos para plenos de la Cámara, por
la votación de los Presupuestos del Estado, que vienen del Senado, los
días 27 y 28. Posteriormente, el señor Presidente me comunicó que quedaba
liberado el 28, dado que el día 27 sería el Pleno para la votación de las
enmiendas del Senado. Así, y atendiendo las sugerencias de diversos
comisionados, las comparecencias previstas para el día 29, con lo que
finalizaría el denominado caso Naseiro, se han pasado al día 28.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Señor Presidente, sólo le pediré que cuando
pida sugerencias también me las pida a mí, que me cuesta un poquito
establecer conexión con usted.
Aparte de ello, no tengo ningún inconveniente en que el miércoles por la
mañana sean las comparecencias que faltan en el caso Naseiro. Yo pediría,
si está de acuerdo el señor Gimeno, que ése fuera el día que debatiéramos
las comparecencias del caso Filesa. Si ello es así, estoy de acuerdo.
El señor PRESIDENTE: Señor López de Lerma.
El señor LOPEZ DE LERMA Y LOPEZ: Me parece muy lógica la propuesta que
hace la señora Rahola, pero yo le añadiría, si se me permite, un gramo
más de lógica. Atendido que se cierran el día 28 las comparecencias del
llamado caso Naseiro, caso Manglano (El señor del Burgo Tajadura: Muchas
gracias.), hasta ese momento mismo estuviera abierta la posibilidad de
presentación de las propuestas. Diría más, para no tener que suspender la
sesión e ir al Registro en la Comisión, etcétera, que de viva voz se
pudiera presentar aquí en la Comisión. Señor Presidente, es simplemente
una cuestión operativa.
El señor PRESIDENTE: Señor Gimeno.
El señor GIMENO MARIN: Me parece todo muy operativo. Estoy de acuerdo con
el planteamiento del día 28, porque, además, creo que no modificaría
tampoco las pretensiones de los grupos proponentes.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Absolutamente de acuerdo.
El señor PRESIDENTE: ¿Están de acuerdo con la propuesta del señor López
de Lerma, señores comisionados? (Asentimiento.)
Sin más, y reiterando esta Presidencia la gratitud al Cuerpo de
Redactores Taquígrafos y Estenotipistas de este Parlamento, que elogio en
nombre de todos los comisionados, pidiéndoles disculpas por el arduo
trabajo de seguir los diálogos «polifacéticos» de los miembros de esta
Comisión, se levanta la sesión.
Eran las nueve y veinticinco de la noche.
e de viva voz se
pudiera presentar aquí en la Comisión. Señor Presidente, es simplemente
una cuestión operativa.
El señor PRESIDENTE: Señor Gimeno.
El señor GIMENO MARIN: Me parece todo muy operativo. Estoy de acuerdo con
el planteamiento del día 28, porque, además, creo que no modificaría
tampoco las pretensiones de los grupos proponentes.
La señora RAHOLA I MARTINEZ: Absolutamente de acuerdo.
El señor PRESIDENTE: ¿Están de acuerdo con la propuesta del señor López
de Lerma, señores comisionados? (Asentimiento.)
Sin más, y reiterando esta Presidencia la gratitud al Cuerpo de
Redactores Taquígrafos y Estenotipistas de este Parlamento, que elogio en
nombre de todos los comisionados, pidiéndoles disculpas por el arduo
trabajo de seguir los diálogos «polifacéticos» de los miembros de esta
Comisión, se levanta la sesión.
Eran las nueve y veinticinco de la noche.