DS. Congreso de los Diputados, Comisiones, núm. 278, de 20/05/2009
CORTES GENERALES
DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS
COMISIONES
Año 2009 IX Legislatura Núm. 278
ECONOMÍA Y HACIENDA
PRESIDENCIA DEL EXCMO. SR. DON ANTONIO GUTIÉRREZ VEGARA
Sesión núm. 22 celebrada el miércoles 20 de mayo de 2009
ORDEN DEL DÍA:
Comparecencia de la señora vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra
de Economía y Hacienda (Salgado Méndez) para informar sobre:
- Presentar el informe cuatrimestral al que hace referencia el Real
Decreto-ley 6/2008, de 10 de octubre, por el que se crea el fondo para la
adquisición de activos financieros. A petición propia. (Número de
expediente 214/000074.)... (Página 2)
- Las actuaciones del Gobierno en relación con la intervención del Banco
de España en la Caja de Ahorros de Castilla-La Mancha. A petición propia.
(Número de expediente 214/000076.)... (Página 2)
- Las líneas generales de la política de su departamento. A petición
propia. (Número de expediente 214/000077.)... (Página 2)
El modelo de financiación que está negociando con las comunidades
autónomas. A petición del Grupo Parlamentario de Esquerra
Republicana-Izquierda Unida-Iniciativa per Catalunya Verds. (Número de
expediente 213/000084.)... (Página 2)
- La propuesta formulada por el Gobierno en relación a la modificación de
la financiación de Cataluña de acuerdo con lo previsto en el Estatuto de
autonomía. A petición del Grupo Parlamentario Catalán (Convergència i
Unió). (Número de expediente 213/000260.)... (Página 2)
- La intervención de Caja Castilla-La Mancha, solicitada conjuntamente con
la del Gobernador del Banco de España. A petición de Grupo Parlamentario
Popular en el Congreso. (Número de expediente 213/000357.)... (Página 2)
- Los proyectos y medidas que se van a poner en marcha en el ámbito de sus
competencias. A petición de Grupo Parlamentario Popular en el Congreso.
(Número de expediente 213/000372.)... (Página 2)
- Las prioridades de su Ministerio. A petición del Grupo Parlamentario
Catalán (Convergència i Unió). (Número de expediente 213/000378.)... (Página 2)
- La preocupante evolución del mercado laboral, tras el incremento de casi
dos millones de parados y la destrucción de más de un millón trescientos
mil empleos el último año, según los datos de la última Encuesta de
Población Activa. A petición de Grupo Parlamentario Popular en el
Congreso. (Número de expediente 213/000403.)... (Página 2)
Se abre la sesión a las cuatro de la tarde.
El señor PRESIDENTE: Como saben, tenemos como único punto del orden del
día la comparecencia de la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra
de Economía y Hacienda, doña Elena Salgado, que responderá a los
distintos motivos por los que se ha solicitado la comparecencia por los
diversos grupos, así como la que ella misma, a petición propia, había
solicitado. Figuran todos en el orden del día, así que sin más preámbulos
le damos la palabra a la compareciente. Tiene la palabra.
La señora VICEPRESIDENTA SEGUNDA DEL GOBIERNO Y MINISTRA DE ECONOMÍA Y
HACIENDA (Salgado Méndez): Comparezco ante esta Comisión de Economía y
Hacienda a petición propia y con motivo de las solicitudes del Grupo
Parlamentario Popular, del Grupo Parlamentario de Esquerra
Republicana-Izquierda Unida-Iniciativa per Catalunya Verds y del Grupo
Parlamentario Catalán (Convergència i Unió). Me permitirán que me refiera
de forma conjunta a las actuaciones del Gobierno en distintos ámbitos
económicos, así como a las líneas generales de la política que seguirá mi
departamento. Señorías, dos son las ideas fundamentales que les quiero
transmitir. En primer lugar, que el objetivo más apremiante es luchar,
con más fuerza si cabe, contra la crisis y su consecuencia más dolorosa,
el desempleo. Ante la intensidad que ha cobrado esta crisis en el primer
trimestre de este año, se hace necesario dar un impulso adicional a las
medidas para combatirla. En segundo lugar, que todas las medidas que se
adopten para enfrentar la crisis deben ser coherentes con nuestros
objetivos a largo plazo. La difícil coyuntura, lejos de ser una excusa
par posponer las reformas necesarias, las convierte en más urgentes. Es
el momento de prepararnos para la recuperación y la próxima etapa de
crecimiento, y para ello debemos impulsar la transición hacia un modelo
económico, sostenible y de futuro.
En este momento tiene poco sentido insistir en la excepcionalidad y
gravedad de la crisis actual y de su alcance global, que no tiene
precedente. A estas alturas es más que evidente que la economía mundial
enfrenta su peor crisis en muchos años y que el año 2009 va a ser un año
muy complejo en el que las dificultades van a alcanzar su máxima
intensidad, provocando una importante caída de la actividad económica y
un fuerte aumento del desempleo. Ningún país, independientemente de cuál
fuera su posición cíclica de partida, ha podido escapar a los efectos
devastadores de la crisis, que está dejando al descubierto las
debilidades estructurales propias de cada economía.
La situación de España es así comparable a la de las principales economías
de nuestro entorno. Desde el segundo semestre del año pasado venimos
sufriendo una contracción económica cuyos efectos han alcanzado su máxima
intensidad en el primer trimestre del año 2009. Sin embargo, debemos
destacar algunos aspectos específicos de nuestra economía. De manera muy
sintética podríamos decir que, en comparación con los países de nuestro
entorno, la situación de España es relativamente
mejor en cuanto a la solidez del sector financiero y a la posición fiscal
de partida. Sin embargo, se está produciendo un fuerte ajuste en el
sector de la construcción, un ajuste que está teniendo un coste muy
elevado en términos de destrucción de empleo, con una pérdida de cerca de
800.000 puestos de trabajo en este sector desde que iniciara su declive
hace algo más de un año. El rápido aumento del paro es el elemento
diferencial más importante respecto a los países de nuestros y
constituye, por tanto, la máxima preocupación del Gobierno. El
crecimiento del desempleo responde a algunos factores que han
caracterizado tradicionalmente la estructura de la economía española y
cuya corrección requiere tiempo. Tenemos un elevado peso de sectores
intensivos en mano de obra, en muchos casos con bajo nivel de
cualificación media, y un mercado laboral muy segmentado, con una
temporalidad excesivamente elevada. Además, en los últimos años la
población activa ha venido creciendo intensamente y, una vez
desencadenada la crisis, no ha podido ser absorbida por el mercado de
trabajo. Por tanto, el desempleo es la prioridad absoluta para el
Gobierno y lo es en una triple vertiente: luchar contra la destrucción de
empleo, garantizar las prestaciones a los parados y sentar las bases para
una generación de empleo estable en el futuro.
Es destacable también, aunque no es un fenómeno exclusivo de España, que
por primera vez en muchos años tengamos un decrecimiento de los precios y
sobre todo que el diferencial de la eurozona sea favorable a España. Es
previsible que los precios continúen disminuyendo en los próximos meses,
con el consiguiente efecto beneficioso sobre el poder adquisitivo de los
ciudadanos y la competitividad de nuestras empresas. No contemplamos la
posibilidad de que este proceso se convierta en un proceso de deflación.
La bajada de precios en España no es generalizada, puesto que se focaliza
fundamentalmente en los productos energéticos importados, ni será
duradera. Así prevemos que se intensifique hasta el comienzo del verano
para regresar a tasas positivas hacia final de año, ya que en buena parte
esta disminución responde a un efecto base por el fuerte repunte de los
precios el año pasado.
Volviendo al carácter global de la crisis, para todos los gobiernos, y
también para el nuestro, es fundamental restablecer la confianza y poner
freno a la contracción de la demanda para reactivar la economía. Para
ello, como se viene recomendando desde los principales foros
internacionales, en los que España está contribuyendo de forma muy
activa, se debe continuar actuando en varios ámbitos. En primer lugar,
reforzando el compromiso de mantener abiertos nuestros mercados, evitando
medidas proteccionistas que agravarían enormemente la crisis. En segundo
lugar, manteniendo el tono expansivo de la política monetaria hasta que
se produzca la recuperación. Con este criterio vienen actuando los
principales bancos centrales, como confirman las decisiones recientemente
anunciadas por el Banco Central Europeo para adaptar sus instrumentos de
política monetaria a esta situación excepcional. Como saben, se ha
alargado el plazo máximo de sus préstamos al sistema bancario desde seis
meses hasta un año y, por primera vez, va a comprar directamente títulos
de deuda privada. Inicialmente serán 60.000 millones de euros en bonos
garantizados -en España, cédulas hipotecarias-, que se han visto
especialmente afectados por la crisis y que ya han mostrado una reacción
positiva tras este anuncio de compra por parte del Banco Central Europeo.
En tercer lugar, aplicando un importante impulso fiscal a corto plazo,
pero sin relajar el compromiso con la sostenibilidad a medio plazo,
porque tan perjudicial es no utilizar el margen presupuestario disponible
en cada país para contribuir a sostener la demanda, como excederse
entrando en una senda insostenible.
En este punto, afortunadamente, el sector público español ha afrontado la
crisis con una posición fiscal de partida mucho más cómoda que los países
de nuestro entorno, con una deuda pública 30 puntos inferior al promedio
de la eurozona. Eso nos ha dado un margen de maniobra que estamos
aprovechando. El Gobierno español ha sido uno de los primeros en poner en
marcha medidas discrecionales. Ya en el año 2008 el impulso fiscal fue
del 1,8 por ciento del PIB y este esfuerzo se va a intensificar en el año
2009, superando con creces el 2 por ciento del PIB. Este esfuerzo fiscal
incluye una amplia lista de medidas por el lado del gasto, entre ellas
destacan los fondos de inversión local y dinamización de la economía; y
también por el lado de los ingresos, diversas medidas tributarias que
junto con la ampliación de la financiación a través del ICO y diversas
reformas estructurales conforman el planE. A estas medidas se añadirá la
reducción temporal del impuesto sobre sociedades para las pymes que
generen empleo, así como una medida análoga en el IRPF para los
autónomos. Todas estas iniciativas se ajustan a las necesidades
específicas de nuestra economía y combinan de manera equilibrada y
responsable medidas para inyectar liquidez en el sistema económico, la
reducción de impuestos para dotar de más renta disponible a familias y
empresas y el aumento del gasto e inversión públicos para sostener la
demanda agregada y favorecer el empleo.
Otra línea de actuación a corto plazo pretende restablecer el normal
funcionamiento de los mercados financieros para garantizar la continuidad
del flujo de crédito a hogares y empresas. Las medidas extraordinarias
que hemos adoptado en muchos países desde el otoño pasado nos han
permitido evitar un colapso financiero, pero todavía no han logrado
devolver plenamente la normalidad al sector. Las tensiones de
financiación se están viendo aliviadas, pero los problemas de solvencia
en las instituciones de algunos países europeos aún no han sido
plenamente afrontados. En España, el sector financiero ha sido capaz de
soportar razonablemente bien el primer embate de la crisis. Esto ha sido
posible gracias a una regulación y supervisión estrictas y al
comportamiento, generalmente prudente, de las entidades de crédito. Ante
las circunstancias extraordinarias de problemas de liquidez y de manera
coordinada con la Unión Europea, se han adoptado medidas que proporcionan
financiación al sistema sin representar un coste apreciable para los
contribuyentes; su objetivo es movilizar el crédito hacia familias y
empresas. Como bien saben, además de reforzar el sistema de garantía de
depósitos se ha constituido el Fondo de adquisición de activos
financieros, que en un periodo relativamente corto de tiempo ha
adjudicado en cuatro subastas más de 19.000 millones de euros,
distribuidos entre 54 entidades. Sobre estas operaciones ya les dio
abundante y detallada información el secretario de Estado de Economía
durante su comparecencia. No obstante, quiero destacar aquí la elevada
calidad de los activos adquiridos, que en su práctica totalidad tienen
una calificación crediticia AAA. El 48 por ciento de la cartera del FAAF
está invertida en cédulas hipotecarias, un 27 por ciento en fondos de
titulización y el 25 por ciento restante en cédulas multicedentes. Además
de una cartera de calidad, el fondo es rentable, ya que su rendimiento
medio ponderado se sitúa en el 3,45 por ciento. De cara al futuro, sus
actuaciones estarán condicionadas por las decisiones recientemente
anunciadas por el Banco Central Europeo y su capacidad para aliviar la
necesidad de financiación de las entidades de crédito. Les anticipo que
el consejo rector se reunirá el próximo día 1 de junio y se someterá a
aprobación el informe cuatrimestral que, una vez aprobado, será remitido
a esta Comisión.
Con un objetivo similar, aunque centrado en la financiación a medio plazo,
se aprobó la concesión de avales del Estado para respaldar las nuevas
emisiones de deuda de las entidades de crédito. Se han otorgado avales
por importe de unos 90.000 millones de euros, distribuidos entre más de
50 entidades. Las beneficiarias podrán utilizar los avales otorgados en
emisiones de deuda que realicen a lo largo de 2009. Como saben, el hecho
de que se otorguen los avales no implica necesariamente que sean
utilizados en su totalidad ni que ello se haga de manera inmediata. Hasta
la fecha, las entidades han emitido deuda avalada por valor de unos
29.500 millones de euros, otros 1.000 millones han sido ya autorizados y
están pendientes de emisión y cerca de 10.000 millones más se encuentran
en trámite de autorización.
Como les indicaba, se han adaptado y ampliado notablemente las líneas de
financiación del ICO. Este año, la ampliación de líneas y la entrada en
funcionamiento de otras nuevas supone un aumento potencial de la
financiación de unos 33.000 millones de euros, que unidos a las líneas
tradicionales suponen un total de más de 50.000 millones. En este
contexto me gustaría subrayar la importancia de la autorización a los
ayuntamientos para realizar operaciones de endeudamiento para financiar
su déficit de tesorería al cierre del año 2008 y la creación de una nueva
línea del ICO para avalar, por un importe máximo de 3.000 millones de
euros, a las empresas y autónomos con deudas pendientes de pago por parte
de los ayuntamientos. Ambas medidas van a aliviar los problemas de
liquidez de las empresas y de los autónomos y van a suponer una
aportación de financiación de unos 14.000 millones de euros. También les
señalo que esta vicepresidencia evalúa de manera continua el
funcionamiento de todas las líneas del ICO para modificar, si fuera
necesario, alguna de ellas con el fin de aumentar su eficacia.
Como les decía, nuestro sistema financiero está mostrando en su conjunto
una gran capacidad para soportar la crisis. Sin embargo, como demuestra
un caso reciente, nuestros bancos y cajas no son inmunes al deterioro
económico. Si las tensiones financieras internacionales y el deterioro de
la situación económica persisten, cada vez notarán más su impacto,
principalmente a través de la morosidad. La mayoría de las entidades
mantienen un balance suficientemente sólido, aunque no todas tienen la
misma fortaleza para soportar un deterioro adicional de sus activos. En
general, la observación de la realidad de nuestro sistema financiero
muestra una sobrecapacidad que se hace más patente en un período de
contracción como el actual. Por eso estamos trabajando en la creación de
un nuevo instrumento que sirva para facilitar el proceso de reordenación
de las instituciones financieras, siempre siguiendo los criterios
aprobados por sus señorías. Es fundamental que bancos y cajas puedan
absorber el impacto de la crisis, que se manifiesta principalmente en la
morosidad, preservando su solvencia. De esta manera, cuando se inicie la
recuperación económica las entidades de crédito estarán en disposición de
financiar el aumento de la demanda de crédito de las familias y las
empresas para realizar nuevas inversiones. Por tanto, este es un momento
adecuado y oportuno para llevar a cabo una reestructuración necesaria.
Señorías, aunque las medidas para afrontar el impacto inmediato de la
crisis son las que acaparan mayor atención, debemos trabajar también en
objetivos de largo plazo; ha llegado ya el momento de comenzar a mirar
hacia el futuro. Por eso, a las medidas que les he comentado para
sostener la demanda, ya sean iniciativas fiscales o financieras, se une
otro ámbito prioritario de actuación de la política económica, que no es
otro que las reformas modernizadoras. Son medidas que contribuyen a
definir un nuevo modelo de crecimiento y que deben preparar nuestra
economía para aprovechar todo su potencial de recuperación. Las reformas
son la clave para fortalecer la competitividad de la economía española,
para aumentar su capacidad de adaptación a un entorno cambiante y para
impulsar el crecimiento a largo plazo, acelerando así la transición hacia
un modelo económico más equilibrado y más sostenible.
Una condición necesaria para alcanzar un patrón de crecimiento sostenible
es asegurar un entorno macroeconómico estable. Debe ser consistente con
un marco fiscal estable y no generar desequilibrios persistentes en la
balanza de pagos. La estabilidad macroeconómica permite
al sector privado tomar sus decisiones en un contexto de menor
incertidumbre y favorece así la actividad emprendedora y los proyectos de
largo plazo. Como antes les mencionaba, la ambiciosa política fiscal
contracíclica que estamos siguiendo implica asumir un alto nivel de
déficit público con carácter de excepcionalidad. Esto en absoluto,
menoscaba el compromiso del Gobierno con la sostenibilidad a largo plazo
de nuestras finanzas públicas y así parecen reconocerlo los mercados. En
las últimas semanas han devuelto el diferencial de la deuda española
frente a la alemana a niveles más coherentes con los fundamentos de
nuestra económica, en el entorno de los sesenta puntos básicos.
Consciente de la importancia de la estabilidad presupuestaria, el
Gobierno ha combinado la necesidad de un potente impulso fiscal, a través
de actuaciones selectivas, con medidas de austeridad. En este plano
quiero destacar el descenso de los gastos corrientes en los Presupuestos
de 2009 o la reducción de la oferta de empleo público hasta cubrir solo
el 30 por ciento de las vacantes. El último Consejo de Ministros acordó
la no disponibilidad de créditos por importe de 1.000 millones de euros,
que se unen al acuerdo de no disponibilidad por valor de 1.500 millones,
aprobado el 13 de febrero pasado. Y, por supuesto, no duden que este
Gobierno va a continuar realizando un enorme esfuerzo para combatir el
fraude fiscal, facilitando el cumplimiento voluntario de las obligaciones
fiscales, pero también reforzando el control. Para ello, haremos uso de
las ventajas que proporcionan las nuevas tecnologías y la cooperación con
las administraciones tributarias de otros países, principalmente los
Estados miembros de la Unión Europea, así como con las comunidades
autónomas.
Estamos absolutamente convencidos de la necesidad de mantener la
credibilidad del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, para maximizar el
impacto positivo de los impulsos fiscales acometidos. Por eso, el
Gobierno va a trabajar duro para que nuestro déficit presupuestario se
sitúe por debajo del 3 por ciento en el año 2012, tal y como ha requerido
la Comisión Europea. La sostenibilidad de las finanzas públicas se debe
preservar en todos los niveles de las administraciones públicas. Por eso,
una de las tareas importantes de mi departamento es culminar el nuevo
modelo de financiación autonómica, con el objetivo de convocar al Consejo
de Política Fiscal y Financiera antes del 15 de julio, y seguimos
avanzando también en el diseño del nuevo sistema de financiación local.
Además de una economía estable, es necesario contar con una
Administración más eficiente y más orientada a los ciudadanos y a las
empresas, una Administración que reduzca al máximo las cargas
administrativas. Además de las decisiones ya adoptadas en este ámbito, el
Ministerio de Economía y Hacienda va a impulsar el Plan empresa 24 horas
para eliminar obstáculos a los emprendedores. También promoveremos la
Administración electrónica que en el caso del Ministerio de Economía y
Hacienda se concreta en facilitar la contratación electrónica y mejorar
el acceso de los ciudadanos a los servicios de la Agencia Tributaria y a
los tribunales económico-administrativos. También vamos a impulsar una
reordenación del sector público empresarial en aquellos ámbitos que
permitan una gestión más eficiente.
Señorías, es el sector privado quien debe protagonizar la transición hacia
un nuevo modelo económico. El Gobierno se limita a crear un entorno
adecuado que facilite y promueva el desarrollo de la actividad privada.
Por eso es necesario mejorar el funcionamiento de los mercados para tener
una economía más competitiva. En este sentido, vamos a poner en marcha
actuaciones para mejorar el funcionamiento de diversos mercados
estratégicos como el transporte -en puertos, en aeropuertos, en el
transporte de mercancías por ferrocarril-, la energía -por ejemplo, con
el decreto ley que mañana se votará en esta Cámara y que resuelve el
déficit de tarifa en el sector eléctrico-, las telecomunicaciones o los
servicios en general. Simultáneamente, vamos a reformar los organismos
reguladores sectoriales de acuerdo a principios de buena regulación, para
reforzar su autonomía e incrementar los mecanismos de rendición de
cuentas. También se va a modificar la Ley de Auditoría de Cuentas para su
adaptación a la normativa comunitaria, lo que va a mejorar la regulación
y el control de una actividad tan importante como esta.
Con estas iniciativas vamos a contribuir a mejorar nuestra capacidad de
ajuste a un entorno económico cambiante y vamos también a aumentar la
capacidad de nuestro país para generar bienestar a favor de todos los
ciudadanos. Por eso, una de nuestras prioridades es acelerar la
trasposición de la Directiva de Servicios, manteniendo su carácter
ambicioso y complementándola con la modernización de la normativa sobre
servicios profesionales. De este modo, se dará un nuevo impulso a este
sector tan importante por su dimensión y por su impacto sobre la
competitividad del resto de sectores. Estimamos, de acuerdo también con
las estimaciones de la Unión Europa, que su impacto a medio plazo puede
ser un incremento de PIB del 1,2 por ciento, generando 150.000 empleos.
Ciertamente, la trasposición de la Directiva de Servicios es una gran
oportunidad y un buen ejemplo de la capacidad de las políticas de reforma
modernizadora para elevar el potencial de crecimiento.
Desde el Gobierno, somos conscientes del reto que supone para nuestro país
el envejecimiento de la población. Es por ello que en el contexto del
Pacto de Toledo -porque es este y no otro el marco en el que debe
abordarse- se deberán seguir promoviendo reformas progresivas de nuestro
sistema de pensiones para aumentar su equidad actuarial y reforzar su
sostenibilidad en el largo plazo.
También es necesario, a través del diálogo social, impulsar la creación de
empleo, un empleo de calidad y menos vulnerable a los ciclos económicos.
La apuesta por la productividad y por una economía capaz de generar
un mayor valor añadido ha de ser el eje central de todos los sectores
productivos y eso solo se puede lograr con un marco sociolaboral que
tenga como soporte central la estabilidad del empleo y la inversión en
capital humano. La altísima temporalidad se ceba siempre en los más
débiles y la alta rotación desincentiva la inversión en formación. El
sistema educativo y la formación deben estar orientados a las necesidades
presentes y futuras del mercado de trabajo. De ello depende que los
sectores económicos dispongan de los profesionales cualificados que van a
ser los protagonistas del nuevo modelo económico. Se debe fomentar
también el espíritu emprendedor, la iniciativa individual y la
responsabilidad social. Debe darse también un impulso adicional a la
inversión en I+D+i, poniendo de relieve la necesidad y utilidad de las
alianzas público-privadas y potenciando la constitución de macrosectores
en los que la colaboración y la transferencia de conocimiento multiplique
la competitividad. Y debemos, por supuesto, continuar con el esfuerzo
inversor en infraestructuras para mejorar la capacidad, la calidad y la
conectividad de las redes de transporte y comunicaciones, haciéndolas más
sostenibles. Debe aquí también fomentarse la colaboración entre el sector
público y el privado para el desarrollo de fórmulas innovadoras que
permitan la mejor relación gasto-beneficio.
En relación a este nuevo modelo de crecimiento, vamos a enviar a esta
Cámara un proyecto de ley de economía sostenible, que recogerá e
integrará un amplio paquete de actuaciones dirigidas a este ambicioso
objetivo; un objetivo centrado en sentar las bases para la creación de un
entorno económico orientado a la mejora de la productividad a largo
plazo, usando de forma sostenible nuestros recursos para crear riqueza y
con ella mejorar el bienestar social de nuestros ciudadanos. Esta norma
va a incorporar los contenidos previstos para la Ley de eficiencia
energética y energías renovables. Además, el Gobierno contemplará incluir
medidas que promuevan la movilidad sostenible. Asimismo, se incentivarán
los sectores y actividades en los que contemos con ventajas comparativas.
Y, por último, se considerarán nuevas medidas en materia social que serán
consensuadas con los interlocutores sociales.
Por otra parte, el sector de los servicios sociales también tiene un papel
que jugar en esta economía sostenible, puesto que en particular la
atención a la dependencia es generadora de empleo y es también un sector
susceptible de la introducción de nuevas tecnologías. Estas actuaciones
van a contar con el respaldo financiero del Fondo para la Economía
Sostenible dotado con 20.000 millones de euros para 2010 y 2011, y
gestionado por el ICO en colaboración con el sector privado. Ya les
anticipo que, dada la trascendencia de esta ley, el Gobierno va a buscar
el máximo consenso para su elaboración y en su aprobación. Entre las
medidas a incluir en esta ley, se encuentran dos anunciadas por el
presidente del Gobierno durante el debate sobre el estado de la Nación:
la no tributación del cheque transporte y la aplicación de un tratamiento
tributario equilibrado a la adquisición y al alquiler de vivienda. Se
trata de dos ejemplos de medidas fiscales que nos acercan a un modelo de
crecimiento más sostenible. La modificación de la deducción por compra de
vivienda habitual, la equiparación de la deducción por alquiler a la
deducción por compra de vivienda y la mejora de los beneficios fiscales
para arrendadores de viviendas tienen como objetivo eliminar el sesgo que
existe hoy en día a favor de la adquisición de vivienda y que, al mismo
tiempo, desincentiva el alquiler. Además, la modificación de esta
desgravación puede terminar con uno de los factores que más ha
contribuido en el pasado a la expansión insostenible de la actividad
inmobiliaria, como, por cierto, han puesto de relieve todos los
organismos internacionales. En definitiva, queremos estabilizar la
demanda de vivienda, ya sea en propiedad o en alquiler, ayudando a
absorber el exceso de oferta. Con esta medida, entendemos que se avanza
decididamente hacia un desarrollo más ordenado del sector inmobiliario,
con el fin de evitar una nueva expansión insostenible en el futuro. Se va
a constituir también para el año 2010 un nuevo fondo de inversión local
con 5.000 millones de euros, que va a impulsar proyectos ambientales,
tecnológicos y de atención social, de manera que los proyectos
seleccionados no solo crearán empleo, sino que contribuirán a fomentar
actividades de futuro.
Señorías, tanto los esfuerzos que se han realizado como los que están por
hacer, van dirigidos a afrontar los dos principales retos que en este
contexto se presentan: la reactivación económica, con mantenimiento y
creación de empleo, y la transición hacia un modelo productivo más
equilibrado y sostenible que permita, tras la salida de la crisis, un
crecimiento estable y duradero. Las medidas de modernización que se
proponen son coherentes con las que vienen desarrollándose hasta ahora.
No se trata, por tanto, de romper con los cambios introducidos en el
sistema educativo ni con el esfuerzo de inversión pública realizada en
I+D+i, ni con el ambicioso plan de infraestructuras desplegado y
ejecutado ni, por supuesto, con las políticas sociales que han
caracterizado nuestro desarrollo en los últimos tiempos. Se trata de dar
un nuevo impulso rediseñando algunas de las medidas y adoptando otras
complementarias, siempre de manera muy selectiva para crear condiciones
propicias para un modelo económico más sostenible. Este cambio de modelo
económico es un objetivo al que debemos contribuir todos, incluyendo a
los agentes sociales, a todas las administraciones públicas y a las
diversas fuerzas políticas. De esta manera, podremos sacar adelante
reformas ambiciosas que nos permitan acelerar la recuperación económica y
que la futura etapa de expansión sea más duradera.
Señorías, 2009 va a ser un año muy difícil. En este año la crisis ha
alcanzado su máxima intensidad. Por eso, en este momento es importante
realizar un esfuerzo para gestionar la difícil coyuntura, pero también
debemos prepararnos cuanto antes para aprovechar las oportunidades que,
sin duda, nos va a traer el futuro. Como elemento positivo de este cambio
de escenario, podemos destacar que se ha acelerado el proceso de
reequilibrio macroeconómico iniciado antes del estallido de la crisis.
Por un lado, se observa una aportación positiva de la demanda externa y,
por otro, una contención del endeudamiento privado, que a corto plazo
tiene un efecto contractivo pero que permitirá que familias y empresas
enfrenten la recuperación con una mejor posición financiera. Otro factor
positivo es la menor inflación, que tiene un efecto beneficioso sobre el
poder adquisitivo de ciudadanos y favorece la recuperación de la
competitividad de nuestras empresas. La bajada de los tipos de interés de
referencia debe continuar trasladándose a consumidores y empresas en los
próximos meses, y las tensiones financieras internacionales han de
comenzar a remitir. Todos estos factores van a configurar un entorno
económico más favorable, que sin duda ayudará a reactivar el consumo y la
inversión. Por tanto, tras este proceso de ajuste -que no les oculto que
todavía puede durar un tiempo- la situación se va a estabilizar para
después comenzar a crecer de manera más equilibrada, con menos déficit
exterior, menor peso de la construcción y menor endeudamiento privado.
En las últimas semanas se empieza a apreciar en algunas economías
desarrollados los primeros indicios -aunque todavía débiles- que apuntan
a que podemos estar ante un punto de inflexión en esta crisis; indicios
que hay que tomar con la debida cautela, pero indicios al fin y al cabo.
En nuestro país, destacan los datos de afiliación a la Seguridad Social y
de paro registrado, que aunque continuaron siendo negativos en el mes de
abril, lo son en mucha menor medida que en los meses precedentes. Esta
percepción se ve reforzada por la mejoría paralela de algunos indicadores
financieros y por la mejora en la confianza de los consumidores. No
obstante, somos realistas y valoramos estos indicios, como les decía, con
la mayor de las cautelas. Ciertamente, el camino hasta la recuperación
todavía será largo pero al menos parece que empezamos a ver la luz al
final del túnel y, en este caso, no es un tren que circula en sentido
contrario. (Aplausos.)
El señor PRESIDENTE: En primer lugar, intervendrá el Grupo Parlamentario
Popular, en cuyo nombre tiene la palabra el señor Montoro.
El señor MONTORO ROMERO: Señora vicepresidenta segunda del Gobierno,
bienvenida a la Comisión de Economía. Ha tardado mucho, señora Salgado,
en comparecer en la Comisión; ha tardado mucho porque, seguramente, se
estaba estudiando los papeles, pero eso sería una falta menor si no fuera
porque ha vuelto a comparecer sin los deberes hechos. Al final, acabará
convenciéndose, señora vicepresidenta, de que dónde se aprende economía
es aquí, en la Comisión, contrastando sus opiniones -las que le escriben
sus asesores y usted repite ahí- con la realidad de los hechos que nos
vamos a encargar de ponerle delante, como es nuestra obligación
democrática y parlamentaria.
En primer lugar, lo que no nos ha hecho, señoría, es traer el diagnóstico
de por qué España tiene esta recesión. No le oigo en su discurso -y no se
lo oía a su antecesor hasta el final y no se lo he oído al presidente
Zapatero en el debate del estado de la Nación- que los males económicos
de España radican en su déficit exterior por cuenta corriente, es decir,
en la necesidad de financiación de la economía española frente al resto
del mundo, es decir, somos el país desarrollado más vulnerable a la
crisis financiera mundial. Esto que hoy ya es compartido por la totalidad
de los análisis económicos que se hacen en España -totalidad, los hagan
los centros privados, los centros internacionales que nos siguen-, el
Gobierno todavía no lo tiene en su lenguaje. Entonces, le voy a invitar a
que hable así. Lo que nos está ocurriendo, el mal que nos contagia, es,
en definitiva, el exceso de endeudamiento exterior. Le voy a contar la
anécdota de que el presidente de esta Cámara, el señor Bono, me saludó un
día en el despacho y me dijo que, gracias a las intervenciones
recurrentes, ya había entendido qué era el déficit exterior por cuenta
corriente de la economía española. Eso es vital, señora vicepresidenta, y
a usted todavía no se lo han puesto en el texto, no le han escrito que
ese es el origen de los males y de por qué España es tan vulnerable a
esta crisis. El segundo elemento fundamental es -y esto ya se lo he
advertido esta mañana en la breve intervención que he tenido- por qué la
crisis económica es tan diferente en España y es por la destrucción de
puestos de trabajo, la destrucción de empleo, ¿Usted conoce alguna
economía del mundo que retrocediendo su nivel de actividad un 3 por
ciento destruya, en términos de contabilidad nacional, un 6 por ciento?
¿Usted se pregunta por qué? ¿Usted se pregunta qué le pasa a la economía
española? La misma economía que ha sido capaz de ser el ejemplo de Europa
y del mundo desarrollado en crecimiento económico creador de empleo hasta
hace poco tiempo es la misma economía que está destruyendo ese empleo a
esa velocidad de vértigo, cosa que no ocurre en ningún país desarrollado
ni de Europa ni del mundo. Nadie ha duplicado la tasa de paro a la
velocidad que lo ha hecho, nadie está expresando en su contabilidad
nacional en términos interanuales una destrucción de puestos de trabajo
de 1.100.000, 1.310.000 en términos del registro de la Seguridad Social;
personas que estaban cotizando y han dejado de cotizar y, de acuerdo con
la encuesta de población activa, un incremento de parados de 1.800.000 en
un año; señoría un récord, un récord. De la crisis que nunca existió, de
la crisis que su antecesor..., y por eso está usted ahí; usted es el
resultado del fracaso de su antecesor. (Rumores.) Viene a heredar el
fracaso, viene a tomar el relevo, ya veremos cuánto nos dura la señora
vicepresidenta; el anterior nos ha durado un año,
señorías, veremos realmente cuánto tiempo vamos a tenerla delante en el
ejercicio de sus funciones con ese análisis que nos acaba de hacer,
viendo la luz. (El señor Sánchez i Llibre pronuncia palabras que no se
perciben.Un señor diputado: Se ha hecho del Barsa.) decía que no era la
luz del tren, no, y además voy a citar que fue un profesor español en un
artículo en La Vanguardia quien citaba que la luz que se veía de frente
-decía el profesor Sala-, que la luz del final del túnel no era la luz
del tren que viene de frente, es la del camión que viene conducido por el
presidente Zapatero. (Risas.) Es la luz que viene de frente con el
intervencionismo del Estado que nos está advirtiendo usted esta tarde
aquí. (Rumores.)
Nos viene un intervencionismo realmente formidable, un nuevo modelo por
decreto para la economía española, un nuevo modelo donde S.S., su
Vcepresidencia -fíjese, aquí ya se me va la sonrisa- va a señalar los
sectores de futuro de la economía española. ¡Oiga, es que si hace eso le
van a dar a usted el premio Nobel! Porque va a ser capaz de decidir...
Mire, la planificación soviética se pasó de moda porque aparte de
engendrar la pérdida de libertades políticas y sociales más importante de
nuestro tiempo, fue un fracaso económico determinante y ahora usted y,
este Gobierno van a ser capaces de decidir dónde está la especialización
de la economía española, a largo plazo, en un mundo globalizado y con una
economía española totalmente europeizada. ¡Formidable descubrimiento
científico, señoría! De verdad, vaya aportación del Gobierno español no
digo ya al desarrollo económico de España sino a la ciencia económica; le
hemos dado la vuelta al universo del conocimiento con esta aportación.
Y como medidas concretas -no se lo pierdan- que ha anunciado para el
cambio de modelo figura el bono de transporte, la desgravación en el IRPF
del bono de transporte. ¡Una medida importantísima!, equiparándola al
tratamiento del bono de alimentación para cambiar el modelo de
crecimiento de España. Señoría, estamos hablando de la crisis económica
peor de nuestra historia, la crisis económica que ha llevado al cierre de
cien mil empresas que estaban cotizando en la Seguridad Social, la crisis
económica que está llevando la confianza de los españoles a unos niveles
y unos rangos realmente desconocidos, de eso estamos hablando. ¿Pero en
serio es capaz de mencionar que la modificación del tratamiento fiscal en
el IRPF del bono transporte es una medida que va a abrir el futuro de la
economía hacia nuevos sectores definidos? En fin, he tenido que sujetarme
ya a la silla cuando he oído ese enunciado.
Mire, señoría, hay medidas, hay medidas. En un país endeudado lo que tiene
que hacer el Gobierno es frenar el crecimiento del gasto público, primero
actualizar el escenario macroeconómico que tenía la obligación de traer
hoy aquí a esta Cámara, diciendo en cuánto establece el crecimiento
económico el Gobierno una vez que el INE nos ha dicho que la recesión en
el primer trimestre ha sido del menos 3 por ciento. ¿Qué piensa el
Gobierno?, ¿cuánto vamos a crecer este año, señoría? Esta es su
obligación: explicar a esta Cámara y a todos los españoles de inmediato
cuál es la estimación económica de esto. ¿Qué va a pasar con el PIB en
términos nominales que está bajando por primera vez en nuestra historia?
¿qué va a pasar este año?, ¿va a haber aumento del PIB en términos
monetarios o no va a haberlo?, ¿qué va a ocurrir con los ingresos
tributarios con un PIB decreciendo en términos nominales?, ¿qué va a
pasar?, ¿va a haber nuevos ingresos o no va a haber nuevos ingresos? Qué
ocurre con un país que está siendo capaz de duplicar su nivel de deuda
pública pasándolo del 36 por ciento al 62 por ciento -sin extras, sin
extras, ¿eh?, que los extras vienen ahora, los que va a sumar su
señoría-, sin extras en poco más de dos ejercicios; ¿eso no tiene unas
consecuencias de expulsión del crédito bancario a la pequeña y mediana
empresa, a los autónomos, a las familias en España? Entonces, ¿no hay que
hacer una contención efectiva del gasto público, del gasto de todas las
administraciones públicas en primer lugar? Después, ¿dónde está su
reforma tributaria?, ¿en una supresión vergonzante de la desgravación
fiscal a la vivienda que no es capaz ni de decirnos en qué consiste en la
tarde de hoy, después de la aprobación de ayer en el Congreso de los
Diputados retirando el compromiso del Gobierno de establecerla a partir
del umbral de 24.000 euros?, ¿pero saben qué van a hacer con esa
desgravación fiscal o lo están pensando?, ¿y qué ocurre con el resto de
las reformas tributarias que necesitan los autónomos, las pymes en
España, la reforma del impuesto sobre sociedades, la recuperación de los
incentivos fiscales para la I+D+i, la reinversión de beneficios, el
tratamiento fiscal de las plusvalías, el tratamiento del IVA derivado de
la morosidad, que está siendo realmente muy preocupante, la readaptación
de los módulos a la situación de las pymes?, ¿con todo esto qué pasa? No
existe, no existe ni en su vocabulario, por recetarle unas cuantas que
estaban en nuestro proyecto de reforma tributaria. Ahí tiene usted las
ideas para que aplique una reforma tributaria que es lo que está urgiendo
en nuestro país. Y después vamos a seguir hablando de reformas económicas
concretas y en términos de liberalización de la competencia en la
economía española.
¿Qué es lo que nos trae aquí? Un decreto-ley mañana a esta Cámara que
promete una subida de tarifas eléctricas que, como dice usted, va a
suprimir el déficit tarifario. ¡Claro!, a costa de que los consumidores
españoles, de que las pequeñas y medianas empresas, a costa de que el
sistema productivo español pague unos aumentos de tarifa formidables como
son los que se avecinan con el aval del Estado en emisiones en bonos a
las compañías eléctricas. Una gran reforma liberalizadora, ese es el
incremento de la competencia en el sector eléctrico o el mix de políticas
energéticas que necesita España, señorías, ese es el mix: subirles la
tarifa eléctrica a los ciudadanos de este país, a las pymes y a los
autónomos,
de eso sabe este Gobierno un montón. Además, como también sabe hacer bien
este Gobierno, promover el endeudamiento de aquellas empresas, esas de
las que tanto hablan ustedes de la economía del ladrillo; lo que han
hecho con estas empresas es promover un endeudamiento bancario, un
apalancamiento financiero a través del Instituto de Crédito Oficial,
señorías, a través del ICO; con el ICO en los consorcios bancarios se
está haciendo insostenible la evolución del sector inmobiliario en
nuestro país en este momento, la incapacidad para devolver esos préstamos
bancarios dentro y fuera de España.
¿Y la reforma del mercado de trabajo? Ni una palabra, ni una palabra en su
comparecencia. Fuera, fuera, esto no es necesario, esto lo hace solo el
ajuste. Este ajuste... ¿cómo lo ha llamado?, el proceso de ajuste. El
ajuste es que se vaya otro millón de ciudadanos al paro. Ya ha conseguido
que se vayan 1.310.000. Por cierto, ¿dónde ve en las cifras de abril un
alivio? Porque la tasa interanual de decremento de afiliación a la
Seguridad Social ha subido en el mes de abril una décima, no ha bajado.
Entonces, ¿cómo lo mide?, ¿lo mide en comparación con el mes anterior, lo
mide desestacionalizado o por lo menos en tasa interanual?, ¿cómo lo
hace? Porque la pérdida de afiliados a la Seguridad Social en el mes de
abril está subiendo. Ya me contará usted el alivio. ¿Sabe donde está el
alivio que a usted le preocupa, señora vicepresidenta? En que hay
elecciones el 7 de junio. Por eso no trae aquí una reforma económica
decente, coherente y ordenada a las necesidades objetivas de nuestro
país. Por eso están ustedes en dimes y diretes. ¿Están pensando en el
Fondo de reestructuración del sistema bancario o lo van a tener ya
concretado después del 7 de junio? Antes del 7 de junio, no, señora
vicepresidenta. ¿Verdad que no? No nos lo va a traer antes del 7 de
junio. Antes del 7 de junio aquí no pasa nada. No hay deterioro de
nuestro sistema bancario y no por ello se está retirando el crédito a
familias, a pymes y a autónomos. Solo que las agencias calificadoras
están amenazando en rebajar la calificación a 35 entidades bancarias
españolas, que tienen sometida la recalificación a la baja, algo que
tiene mucha importancia, porque automáticamente encarece los préstamos al
exterior a los que tienen que hacer frente esas entidades bancarias. Por
tanto, señoría, en España el tiempo es oro en forma de falta de créditos
para las pequeñas y medianas empresas, para los autónomos y para las
familias. Hay que ponerse ya manos a la obra y mirar menos el calendario
político en el sentido del 7 de junio. Ya verá cómo el 7 de junio S.S.
acelera el trámite, porque lo único que ven es eso, no decirles la verdad
a los ciudadanos, y así seguimos en esta crisis que, en definitiva, es la
crisis de pérdida de confianza, la crisis peor, la recesión económica que
usted misma ya nos ha dicho esta tarde que va a ser larga. Claro que va a
ser larga, señoría. Es más, es posible que tengamos recuperación en
grandes países desarrollados y en el nuestro no. Ese es el riesgo que
tenemos delante, ese es el riesgo que le están poniendo delante todos los
analistas dentro y fuera de España, porque en España el problema se llama
desapalancamiento financiero. Y ese desapalancamiento financiero se está
haciendo sobre la parte más débil de la economía, la PYME y los
autónomos, y eso está llevando a centenares de miles de personas al
paro.
Eso es lo que está ocurriendo con la crisis que no existió, con la crisis
a la que S.S. veía brotes verdes primaverales con el riesgo de que
provoquen alergias, casi asmáticas, depende de donde vengan esos brotes
verdes (Risas.-Rumores.) Si se refiere S.S. a que nos queda muchísimo en
España por vivir, por hacer esos ajustes internos a la economía de
nuestro país, realmente nos falta. Hay que hacer reformas estructurales
profundas, serias, coherentes y ordenadas, porque lo de la trasposición
de la Directiva de Servicios lo llevamos oyendo en esta Cámara desde que
yo no estaba. Desde que estaba en el Parlamento Europeo ya me sonaban los
oídos. (Risas.) Fue allí donde aprobamos, en el Parlamento Europeo esa
famosa Directiva de Servicios, que va a ser el maná que nunca llega a
España porque no le vemos forma, no le dan forma a ninguna reforma
estructural liberalizadora de la economía española, que es lo que
necesitamos con urgencia. Menos ocurrencias, menos improvisaciones, menos
titulares, menos economía de gestos y más de contenidos.
Insisto, y con esto acabo, señoría, no le voy a decir que no me ha
sorprendido, porque luego me pasaré varios días explicando a los medios
de comunicación cuando preguntan: ¿Le ha sorprendido la señora
vicepresidenta? Pues igual que el señor presidente del Gobierno el otro
día, no me ha sorprendido porque quien quiera encontrar alguna novedad en
ese discurso, quien quiera encontrar el ápice de rectificación de
política económica en este discurso, quien quiera encontrar el mínimo de
autocrítica por parte de quienes negaron la crisis, por parte de los que
han aplicado una política económica que la agravado claramente, quien
quiera escuchar un mínimo de autocrítica se equivoca de Gobierno. Este
Gobierno es incapaz de rectificar, porque para rectificar lo primero es
dar un diagnóstico real y efectivo de lo que está ocurriendo. Y
lamentablemente, señorías, lo estamos pagando todos los españoles, lo
estamos pagando en la recesión económica más intensa, más larga y más
destructora de puestos de trabajo. La crisis en España se llama paro. Eso
no ocurre en ningún país desarrollado del mundo por lo que usted dice,
porque en España los sectores económicos son intensivos en mano de obra
-qué bonito es esto-, porque necesitamos gente trabajando. Pues sí,
señoría, necesitamos mucha más gente trabajando. Necesitamos incorporar a
los jóvenes al trabajo, necesitamos incorporar a muchas mujeres en España
al trabajo y necesitamos que España sea un país abierto con crecimiento
económico creador de empleo. Eso es exactamente lo que necesitamos. No sé
qué tipo de economía tiene en la cabeza, porque lo que nos ha
traído y lo que nos amenaza por traer, un decreto para fijar donde está el
futuro de la economía española, eso déjeselo a los ciudadanos. La
obligación que tiene usted es la de crear el escenario para que sean los
ciudadanos los que decidan dónde invierten, donde dedican sus ahorros,
donde arriesgan, en definitiva, dónde radica esa creación de empleo.
Acabo diciéndole que más de lo mismo, señoría. Ante eso, está claro que
vamos seguro a los 5.000.000 de parados. Eso es lo que dicen las
estimaciones del Banco de España, con el 20 por ciento de tasa de paro.
Eso es lo que dicen las estimaciones de la Comisión Europea. Eso es lo
que dicen las estimaciones del Fondo Monetario Internacional. Tasas de
paro en España del 20, 21 ó 22 por ciento son 5.000.000 de parados, y
este Gobierno no es capaz de plantear una política económica que llegue a
esa rectificación. Agradezco, señor presidente, su amabilidad y su
cortesía parlamentaria. Le he planteado una oferta de política económica
bien diferente. Espero que a la vista de la gravedad de la situación,
este Gobierno sea capaz, no digo de atender, pero por lo menos de
escuchar y de comprender. (Aplausos.)
El señor PRESIDENTE: La cortesía es para la vicepresidenta en su primera
comparecencia.
Tiene la palabra el señor Sánchez i Llibre de Convergència i Unió.
El señor SÁNCHEZ I LLIBRE: En primer lugar, quiero dar la bienvenida en su
primera comparecencia a la ministra de Economía y vicepresidenta segunda
del Gobierno y, al mismo tiempo, desearle muchísima suerte en su cometido
al frente de este ministerio porque buena falta le van a hacer dosis de
buena suerte y de buena gestión para que los resultados de su actuación
al final de esta legislatura sean positivos.
Desde Convergència i Unió siempre hemos reiterado, tanto en las
comparecencias del ministro de Economía en la Comisión como en el Pleno,
que hasta la fecha el anterior ministro de Economía, incluso el
presidente del Gobierno, han sido incapaces de plantear un diagnóstico
real de la situación económica española. Lo hemos venido reclamando
reiteradamente porque entendíamos que era fundamental, en primer lugar,
hacer una diagnóstico real de la economía para poder aplicar después
aquellas medidas encaminadas a reorientar estos déficits de la economía
española. En segundo lugar, han sido incapaces hasta la fecha de elaborar
un plan estratégico de legislatura para poder salir de la situación
actual. En diferentes comparecencias, en diferentes debates
presupuestarios y debates del estado de la Nación nuestro portavoz, el
señor Duran i Lleida, ha pedido un plan estratégico de la legislatura
para poder abordar con éxito todos los puntos débiles de la economía
española. Hasta la fecha esto ha sido totalmente imposible de
materializarse por parte del Gobierno. Ni han sido capaces de elaborar un
diagnóstico real ni de elaborar un plan estratégico de la legislatura.
En cuanto al análisis de la situación económica actual, me gustaría
referirme a cinco o seis cuestiones que pienso que son básicas para poder
aplicar después las medidas solventes y resolver la papeleta. En primer
lugar, partimos de la base de que la economía española tiene unos niveles
muy bajos de productividad, unas elevadas tasas de endeudamiento familiar
y empresarial, una balanza comercial y un déficit exterior muy negativos,
y que probablemente hay que buscar como una de las causas de los
problemas de la economía española, una reducida inversión en I+D+i, una
excesiva dependencia energética y un mercado laboral con déficit de
formación, de movilidad y de creación de empleo cualificado, y al mismo
tiempo también tiene unos desequilibrios muy importantes a los que ahora
se ha de añadir un desbocado crecimiento del déficit público que, si no
me equivoco, es posible que este año alcance unas tasas del 8 por ciento
y que muy probablemente, si no lo remediamos, para el año 2010 alcance
unas tasas superiores al 12 por ciento.
Ante esta situación yo diría que delicada pero ante la que caben
posibilidades de aplicar medidas solventes y potentes, entendemos que no
se puede abordar con medidas escaparate, con anuncios publicitarios como
los que hizo el otro día el presidente del Gobierno anunciando este
proyecto de ley de reforma de la economía sostenible -que ya veremos
cuándo entra-, a través del cual parece ser que, cuando lo debatamos, se
van resolver estos problemas endémicos de la economía española. Lo que
ésta necesita son cambios profundos en la política económica para poner
las bases de una reactivación y de un crecimiento futuro estable y
continuo de la economía española, sobre todo mucho más sostenible, basado
en un aumento de la productividad, cuestión que es muy fácil de decir
porque el papel lo aguanta, pero que es muy difícil de poner en práctica
con estas medidas escaparate que están proponiendo, y para poder plantear
un crecimiento de la innovación y de la formación y el valor añadido que
precisa nuestra demanda interna. Por tanto, el nuevo modelo productivo
español, a nuestro entender, más que anuncios escaparate, medidas
publicitarias perfectamente mediatizadas a través del Congreso de los
Diputados, a través del presidente del Gobierno, necesita un modelo
económico mucho más sostenible, mucho más competitivo, y abordar
rápidamente una serie de reformas estructurales que desde el mes de
noviembre del año pasado el Gobierno viene anunciando, y hasta la fecha
ha sido imposible llevar a cabo ninguna de ellas ni abordar un debate
legislativo a través de proyectos de ley que el Gobierno haya presentado
en el Congreso de los Diputados.
Por tanto, Convergència i Unió va a plantear tres o cuatro cuestiones que
pensamos que es interesante abordar rápidamente, algunas de las cuales
aceptaron ustedes en el día de ayer a través de una enmienda
transaccional que pudimos consensuar con el Grupo Parlamentario
Socialista y que van orientadas a los diferentes
campos. En primer lugar, es necesario potenciar medidas orientadas a un
incremento de la productividad global de nuestra economía. Como ejemplo
le diré solamente dos. Sería interesante poder incrementar anualmente un
10 por ciento el gasto de presupuesto destinado, única y exclusivamente,
a inversión en infraestructuras, formación, investigación e
internacionalización. Entendemos que son cuatro campos fundamentales para
incrementar la productividad en nuestra economía. Creemos también en otra
cuestión en la que ustedes creían hasta ayer a las once de la mañana:
impulsar el diálogo social para abordar todas aquellas reformas
estructurales que necesita nuestro mercado de trabajo -y no voy a
hablarle de despido libre- para resolver situaciones como la dualidad de
los trabajos fijos y temporales y de esta manera evitar, por ejemplo, que
nuestra juventud de menos de 30 años siempre esté en el paro o en trabajo
temporal, paro y trabajo temporal, trabajo temporal y paro, con lo cual
es totalmente imposible que estos jóvenes se puedan formar con la
suficiente sensibilidad económica y mental para abordar tareas de más
valor añadido; por tanto, impulsar el diálogo social para abordar estas
reformas del mercado de trabajo que han de llegar. Hasta ayer estábamos
de acuerdo en esta cuestión. También habríamos de abordar la rigidez de
las negociaciones colectivas, la entrada de las empresas privadas en la
recolocación de los parados, temas éstos que no han de dar ningún miedo
al Ejecutivo. Parecen lamentablemente prisioneros de los sindicatos, y de
esta manera es muy difícil incrementar la productividad con este miedo
escénico -nos parece a nosotros- a los sindicatos españoles.
Hay otro segundo aspecto que tendríamos que abordar, que es mejorar las
políticas de internacionalización de nuestra economía. Probablemente
todos estaríamos de acuerdo, y hemos aprobado infinidad de mociones en
esta dirección, pero llegan los Presupuestos Generales del Estado y los
presupuestos destinados al ICEX experimentan una reducción del 10 por
ciento. ¿Cómo queremos incrementar nuestra productividad si somos
incapaces de dotar a uno de los organismos más importantes que tiene el
Estado, como es el ICEX, con menos presupuesto año tras año? Esta es otra
cuestión de la que pienso que valdría la pena que usted tomara la debida
nota para que en un futuro no se produjeran estas divergencias.
En tercer lugar, hay que otorgar un apoyo sostenible en el tiempo a medio
y a largo plazo -que es de lo que ha carecido la política económica- a
I+D+i como elemento clave de un cambio de modelo productivo. Finalmente,
como reforma estructural importante tendríamos que definir conjuntamente
en el Congreso de los Diputados la prospectiva energética a medio y largo
plazo para los próximos treinta años. Hay una subcomisión aprobada en la
Comisión de Economía, a petición del Grupo Parlamentario Catalán
(Convergència i Unió) y del Grupo Parlamentario Popular y con la
unanimidad de todos los grupos parlamentarios, para analizar, sin excluir
ninguna energía a priori, cuál es el mix energético que necesita la
economía española para los próximos treinta años. Les damos estas cuatro
ideas básicas para que las pongan en práctica rápidamente, pero no
esperemos a este famoso anuncio publicitario del proyecto de economía
sostenible, porque con él créame que no vamos a arreglar absolutamente
nada. Entre que llega al Congreso, lo aprueba el Consejo de Ministros, lo
llevamos al Consejo de Estado y lo debatimos en el Congreso de los
Diputados habrá pasado ya un año o un año y medio. De esta manera creo
que hacemos un flaco favor a la economía española.
Segunda cuestión, fiscalidad. Estamos otra vez en lo dicho anteriormente.
Pienso que el planteamiento que hizo el presidente del Gobierno de
anunciar una rebaja de impuestos de 5 puntos para todas aquellas pequeñas
y medianas empresas de un determinado volumen y una determinada
facturación, siempre y cuando mantengan la ocupación, es engañar al
personal, seguramente engañarlo de buena fe, pero estamos creando una
mala imagen de lo que tendría que ser un Gobierno serio. Si hemos de
hacer una rebaja de impuestos, hagámosla debidamente para que se puedan
acoger el máximo de compañías que conforman el tejido industrial y
empresarial español. Si queremos ayudar a los trabajadores y empresarios
autónomos, démosles las herramientas que hemos debatido en esta Comisión
de Economía y Hacienda presentadas por los diferentes grupos
parlamentarios. Y si ustedes están convencidos de que bajar los impuestos
va a ayudar a incrementar la competitividad de nuestro tejido
empresarial, hagámoslo, pero debidamente, como se hace. Bajemos 5 puntos
para todas, tengan o no tengan beneficios o hayan o no hayan mantenido el
empleo, pero que se puedan beneficiar absolutamente todas. Si hablamos de
los trabajadores autónomos, que son trabajadores que están en la
estimación directa, los que no están en los módulos, y les prometemos
bajar los impuestos, digámoslo. Dígalo usted hoy: dentro de los próximos
quince días vamos a llevar al Consejo de Ministros una rebaja impositiva
de 5 puntos, de 7 puntos o de 3 puntos, para que ustedes sepan
exactamente a que atenerse. Señora vicepresidenta, tengo que decir que de
entrada nos parece una ministra seria y rigurosa, porque hemos negociado
otros aspectos importantes de la economía productiva cuando era ministra
de Sanidad y ha demostrado que es una persona seria, por lo que en el
tema de la fiscalidad sean serios. Si quieren rebajar los impuestos,
rebájenlos en el próximo Consejo de Ministros; si quieren rebajar 5
puntos a los empresarios autónomos, díganlo y háganlo, pero no hagan
anuncios escaparate publicitarios como aquel que vende un coche y quiere
rebajar los precios o quiere vender un producto destinado a la limpieza.
Por favor, no engañemos al personal, seamos serios, porque a muchísimos
pequeños y medianos empresarios, que están sufriendo hoy y que cada día
están con muchísimas dificultades de financiación para continuar
en sus actividades empresariales, no les podemos engañar, y con lo que
ustedes hicieron la semana anterior están -créanme- engañando al personal
y esto ustedes no lo pueden hacer; y hay que ser serios. Si no pueden
bajar los impuestos, no prometan lo que no puedan dar, sinceramente. Por
tanto, desde esta perspectiva, también les vamos a exigir rigurosidad en
todos aquellos aspectos que hacen referencia a la fiscalidad, sea de las
grandes, de las pequeñas, de las medianas empresas, de los trabajadores
autónomos como también de la renta de las personas físicas.
Tercer punto que también quería explicar o detallar muy rápidamente:
financiación de las comunidades autónomas. Este es un tema que hemos
tenido oportunidad de poder debatir con el anterior vicepresidente del
Gobierno. En Convergència i Unió entendemos que están maltratando
injustificadamente a todos los catalanes, están maltratando
injustificadamente a todos los catalanes. Están incumpliendo
reiteradamente los compromisos que están perfectamente incorporados en la
legislación básica, en una ley orgánica como es el nuevo Estatuto de
Cataluña, y este sistema de financiación que tenía que haber llegado ya
en el mes de agosto del año 2008 se aplazó a noviembre de 2008, se volvió
a aplazar a marzo de 2009 y ahora el presidente ha dicho que para antes
del 15 de junio o de julio del año 2009. Lo que están haciendo es
maltratar -yo diría maltrata- descaradamente a todas y a todos los
catalanes, porque ustedes están jugando con cuestiones que afectan a
temas muy sensibles. Están jugando con la sanidad, en este caso con la
sanidad catalana, con la educación catalana y con los servicios sociales
catalanes que con el sistema actual de financiación es totalmente
imposible financiarlos con la calidad que se corresponden. Por tanto,
desde esta perspectiva, también le pedimos que cumplan con la legislación
y planteen rápidamente este acuerdo de financiación.
Cuarto punto, y último: reestructuración del sistema financiero. Sabemos
que están tratando con el Banco de España y con los sectores financieros
pertinentes una reestructuración del sistema financiero español y la
única cosa que les pido, desde Convergència i Unió, es que lo hagan de la
mejor manera posible para que, en primer lugar, no se pueda dar sensación
de inseguridad a los depositantes y a los que han confiado sus ahorros en
las cajas y en los bancos españoles, hay que dar seguridad, y para dar
esta seguridad es indispensable que esta reestructuración se pueda hacer
con el máximo consenso posible -que seguro que lo vamos a conseguir-, con
la participación de los sectores afectados y con un objetivo final: que
con esta reestructuración y con esta unificación de entidades crediticias
se pueda volver a consolidar el sistema financiero español con la máxima
solvencia y con la máxima garantía, como se ha hecho hasta fechas
recientes.
El señor PRESIDENTE: La subcomisión sobre el futuro energético, a que ha
hecho alusión en su intervención el señor Sánchez i Llibre, no se ha
creado en el ámbito de esta Comisión, sino en la Comisión de Industria,
Turismo y Comercio. Una confusión muy comprensible, dada la muy notable
polivalencia parlamentaria del señor Sánchez i Llibre.
Tiene la palabra el señor Azpiazu por el Grupo Parlamentario Vasco.
El señor AZPIAZU URIARTE: Señora vicepresidenta y ministra de Economía y
Hacienda, bienvenida a esta su casa, la Comisión de Economía y Hacienda,
aunque se habrá dado cuenta de que estaba un poco aireada y que huele un
poco a polvo. No obstante, quiero, de verdad, darle un margen de
confianza en esta su primera comparecencia. Esta es su primera
comparecencia y con la que está cayendo, con lo que está ocurriendo en la
economía en general y en la economía española en particular, convendrá
conmigo en que ha tardado bastante tiempo en venir aquí. No lo hizo -no
usted, sino el Gobierno- para explicar la intervención de la Caja de
Castilla-La Mancha, tampoco lo hizo para anticipar las medidas de
política económica, antes de recurrir a los socorridos reales
decretos-leyes, y tampoco lo ha hecho hasta hoy para explicar cuál es su
diagnóstico de la economía y las medidas de política económica que piensa
adoptar. Le anticipo que no me ha sonado muy mal su discurso, pero hay
que concretar e iremos viendo como estas ideas que plantea hoy aquí se
pueden ir poniendo en marcha. Le pregunto: ¿Piensa de verdad, como ha
dicho hoy aquí, contar con los grupos parlamentarios para buscar un
acuerdo en materia económica o simplemente va a hacer seguimiento y
acatamiento de las medidas económicas que, un día sí y otro también, de
forma deshilachada va anunciando el presidente Zapatero? Usted sabe,
porque así se lo ha manifestado nuestro grupo, que dada la intensidad de
la crisis económica, la cooperación y la búsqueda de consenso es
absolutamente imprescindible. En primer lugar, porque, como reza el dicho
popular, cuatro ojos ven más que dos y, en segundo lugar, porque el
consenso y el acuerdo envía a los mercados y a los agentes económicos y
sociales señales más positivas que el desacuerdo.
Señora vicepresidenta, lanzar mensajes positivos a los agentes económicos
no es decir, como dijo en su día, que observaba ya brotes verdes o, como
nos ha dicho hoy, que ya empieza a ver la luz al final del túnel. Como
bien apuntaba el señor Martínez-Pujalte, yo no sé muy bien lo que es la
luz al final del túnel, porque todavía el AVE no ha llegado a Euskadi,
pero sospecho qué quiere decir. Este optimismo es un tanto desmedido,
máxime cuando la economía se está hundiendo. Hay un descenso del PIB del
3 por ciento y posiblemente el año que viene sea también superior al uno
por ciento, y desgraciadamente el paro puede llegar, como ha apuntado
también el señor Montoro, a los 5.000.000 de parados, con una tasa de
paro del 20 por ciento.
Permítame, aprovechando los datos que ha publicado hoy el INE, que le haga
una reflexión en este sentido. El PIB, según el INE, ha caído en el
primer trimestre un 3 por ciento en tasa interanual y el empleo lo ha
hecho en un 6 por ciento. ¿Le parecen coherentes estos datos, señora
vicepresidenta? Como economista que es: ¿cree que es posible que la
productividad aparente y el trabajo crezcan de esta manera en la economía
española? Al igual que a don Ángel Laborda me resulta difícil digerir
estos datos. ¿Cómo va a caer el PIB en España el 3 por ciento y en
Alemania un 6,9 y, en cambio, la destrucción de empleo sea mucho más alta
en la economía española que en la alemana? El señor Laborda planteaba en
un artículo que algún doctorando haga la tesis sobre esta cuestión. Me da
la impresión sinceramente de que no hay materia para una tesis. Lo que me
parece es que si la estimación del PIB español se hiciera de la misma
manera que en los países de la Unión Europea, el PIB caería en la
economía española mucho más que en la economía alemana. Por tanto, señora
vicepresidenta, en mi opinión se están falseando u ocultando los datos y
la verdadera intensidad de la crisis. Como portavoz de esta Comisión le
pediría que nos explicara esta cuestión. Seguramente hoy no podrá
hacerlo, porque tendrá que recabar información. Para ello, pídale
explicaciones al Instituto Nacional de Estadística sobre el método de
cálculo y recalcule los datos en términos homogéneos con otros países
europeos para que sepamos exactamente de qué estamos hablando. En ese
sentido, creo que es su responsabilidad y no nos creemos los datos que
ofrece el Instituto Nacional de Estadística. A pesar de ser muy malos,
creemos que la realidad es bastante peor.
Señora vicepresidenta, cuando todos veían la crisis, su Gobierno, no
usted, sino su Gobierno, la negaba y ahora que nadie o casi nadie ve el
final del túnel, ustedes ya están hablando de brotes y de salidas. Se lo
ha dicho el señor Montoro, se deben olvidar de la campaña electoral y hay
que ser honestos y no tratar de engañar a los ciudadanos con falsas
expectativas que luego generan simplemente frustración. No sé si en
Estados Unidos, el presidente Obama o el presidente de la Reserva
Federal, Bernanke, tienen algún microscopio especial para observar los
brotes verdes, pero, señora vicepresidenta, seguro que ese microscopio no
puede captar los brotes verdes de la economía española. En la economía
española los brotes brotarán cuando en Estados Unidos y en Europa se
hayan convertido en árboles o, al menos, en arbustos. Existe un consenso
-y creo que en esto estará de acuerdo- por parte de analistas y
organismos internacionales sobre que la economía española remontará la
situación de crisis en último lugar, tras Estados Unidos y Europa. Es
necesario que, antes que tarde, se sanee el sistema financiero
profundamente. La economía española -y hoy ha reconocido usted la
gravedad de la crisis- no remontará previsiblemente hasta antes de 2011.
Es bueno que hablemos en serio y no lancemos globos sonda que generan
falsas expectativas, e insisto, frustración. No hemos de ser
catastróficos, pero tampoco podemos crear falsas expectativas. Hay que
asumir -en parte usted lo ha hecho y eso es un buen indicador- que la
crisis es profunda y larga y dejará secuelas profundas, tanto en la
estructura productiva, como lo está haciendo ya en el mercado de trabajo.
No vale hacer un PlanE en el que se vayan integrando las medidas
aprobadas vía reales decretos, semana tras semana, y a eso llamarle
documento de política económica; o entender que dicho plan es un conjunto
de medidas coherentes que nos van a permitir afrontar la situación en la
que nos encontramos. Ahora le da al Gobierno por decir que hay que
cambiar de modelo, que hay que buscar un nuevo modelo que nos permita
salir de la crisis. Podemos estar de acuerdo en parte, pero sinceramente,
señora vicepresidenta, ¿cree que es posible cambiar de modelo de
crecimiento a corto plazo casi solo con desearlo, con hacer declaraciones
más o menos solemnes, o pensando que legislando se van a resolver los
problemas, aunque estas declaraciones y esta legislación la haga el
propio presidente del Gobierno?
La crisis actual ha puesto de manifiesto muchas cosas, pero lo más
importante es que ha puesto de manifiesto con toda su crudeza las
vergüenzas, las auténticas vergüenzas de la economía española. Las
debilidades estructurales que nos ha comentado hoy van a impedir, entre
otras cosas, que se produzca a corto y medio plazo el cambio de modelo
que se requiere; la baja productividad de la economía; la nula o baja
competitividad, que es la otra cara de la moneda y que se refleja en el
enorme déficit externo. A ello se le añade una tasa de paro hoy del 17
por ciento, la más alta con mucho de toda la Unión Europea, que va a
continuar incrementándose y que sintetiza -como también ha dicho - la
auténtica profundidad de la crisis. Lo que comenzó como crisis financiera
y siguió como crisis económica puede, en el caso español, degenerar en
crisis social. Estamos hablando de cosas muy serias. Recuperar la
competitividad y la productividad requiere políticas de fondo y duraderas
en el tiempo. Usted lo sabe muy bien y lo ha dicho hoy aquí, aunque sea
en parte. La I+D+i, la formación, las infraestructuras, etcétera, son las
inversiones necesarias para garantizar este futuro cambio de modelo, esta
futura recuperación de la economía española. Le pregunto, señora
vicepresidenta, ¿de dónde va a provenir, dentro de este contexto, la
recuperación, el impulso económico? ¿De dónde va a venir? Si lo
analizamos por la vía de la demanda a mí no me salen las cuentas. El
consumo privado es muy improbable que se recupere hasta que el empleo
vuelva a recuperar el pulso, y ello no es previsible en un horizonte de
dos o tres años. La inversión tampoco es previsible que se recupere, la
inversión residencial y construcción, por razones obvias derivadas de la
crisis económica; y la inversión empresarial tampoco lo hará, dado que la
crisis lo que ha generado actualmente es un exceso de capacidad. Por lo
tanto,
cuando se empiece a recuperar la actividad económica lo que va a haber es
una mayor utilización de capacidad productiva ya existente, pero no una
inversión previsiblemente adicional.
El consumo y la inversión pública tampoco pueden tirar significativamente
de la demanda, dado el acelerado aumento del déficit y que la deuda
pública está creciendo de una manera importante. Si hay que tener en
cuenta la sostenibilidad de las finanzas públicas en un futuro, tampoco
valen estas estrategias para salir de la situación en la que nos
encontramos. Las exportaciones no pueden aumentar por un doble motivo:
primero, por la atonía de la economía mundial, y segundo, por la baja
competitividad de la economía española, a diferencia de la alemana. Hoy
nos ha dicho usted que el saldo exterior está aportando positivamente al
PIB. ¡Pues vaya aportación más triste! Estamos aportando, evidentemente,
porque no somos capaces ahora de importar, porque la demanda, el consumo
privado y las inversiones están realmente deprimidas. ¿Por dónde va a
venir, señora vicepresidenta, este impulso a la recuperación?
Sinceramente, yo no lo veo. Tendremos que hablar mucho de él o tendrá que
explicárnoslo muy claro para que podamos entenderlo.
Desde el lado de la oferta, la industria que es la que normalmente marca
el ritmo del ciclo económico, está también experimentando un gran
retroceso. Los servicios financieros y el turismo tampoco parece que
vayan a tirar del carro. No vale con decir que con las energías
renovables vamos a salir del atolladero. Hace falta un poco más de rigor
y seriedad. Señora vicepresidenta, usted hoy nos habla de una serie de
reformas estructurales. ¿Cuándo va a abordar estas reformas? ¿Y qué
reformas va a abordar? Sabemos que el presidente pone límites y
condiciones a la reforma laboral. Suele decir que la crisis no la van a
pagar los trabajadores. ¡Como si no lo pagaran suficiente con ir al paro
y con haber perdido sus ahorros metidos en acciones o en fondos de
inversión o fondos de pensiones!
Sabemos que en el tema energético, el debate relativo a la energía nuclear
está cerrado; hoy se ha comentado algo aquí. No digo que haya que
impulsar la energía nuclear. Lo que digo es que el debate, que a nivel
europeo está abierto, aquí lo ha cerrado el propio presidente. Y el
debate de la reforma del gasto público, en base a la eficiencia y a la
eficacia de la Administración, que usted ha apuntado tímidamente, tampoco
parece que lo vayan a abordar en serio; aparte de que es necesario desde
el punto de vista del respeto competencial. Nosotros creemos sinceramente
que la Administración ha de portarse racionalmente y buscar hacer más con
menos, ajustándose a la realidad que impone la crisis. Y eso no se
consigue solo recortando 2.500 millones de euros, además en I+D+i, y
manteniendo un ministerio como el de Vivienda o solapando competencias
con las comunidades autónomas con otros muchos ministerios, como el de
Cultura, Agricultura, etcétera. Hay que apostar por la formación, la
innovación, -aunque esto, como usted sabe, dará los frutos a largo
plazo-, para que cuando venga otra crisis no nos pille como a los
alemanes. Como antes decía, los alemanes están perdiendo el PIB de una
manera importante, pero cuando se recupere la economía internacional
ellos saldrán porque tienen una economía bastante productiva, muy
competitiva y se van a enganchar a esa reactivación. No es el caso de la
economía española. Ahora hay que hacer los deberes para que en un futuro
no nos pille la crisis como nos ha pillado y que podamos engancharnos a
la recuperación. La economía tiene, señora vicepresidenta, unos
fundamentos. Lo que es inconcebible es lo que ha ocurrido en la economía
española a lo largo de los últimos años. El sector inmobiliario crecía y
crecía, los ciudadanos veían que su vivienda valía mucho más cada año y
sin hacer nada, y se pensaba que la burbuja especulativa no podía
reventar, y que el futuro sería mejor que el presente. A esto se le llama
el milagro económico español. Y no hay milagros en economía; hay
fundamentos sólidos, pero no milagros. La crisis nos ha devuelto a la
cruda realidad, a la de la economía productiva y no a la de la economía
especulativa. Una economía es sólida si lo son sus empresas, si sus
trabajadores tienen buena formación o si la Administración pública
también es eficaz y eficiente. Lo demás son engaños. Ahora toca a todos
apretar y empujar en la adecuada dirección, sin trampas, y diciéndoles a
los ciudadanos que la situación es realmente difícil, pero que entre
todos intentaremos salir del atolladero.
Hay mucho trabajo por delante. Si quiere contar con el Grupo Vasco para
esta tarea, aquí nos tiene si lo quiere hacer en serio, no para marear la
perdiz y engañar a los ciudadanos. Hasta el momento, el Gobierno, no digo
usted sino el Gobierno en general, no ha querido contar con nosotros
prácticamente para nada. Tampoco nos ha explicado la realidad del sistema
financiero español y cómo piensa resolver las situaciones de aumento de
la morosidad y de la falta de solvencia que puedan presentarse en el
futuro. Casi nada nos dijeron con relación a la Caja de Castilla-La
Mancha y esa parece ser, también, una actitud previsible del Gobierno en
el futuro. Si no quiere contar con nuestro grupo lo entendería
perfectamente, pero díganoslo para no perder el tiempo. Por el contrario,
si busca la colaboración y el apoyo desde la trasparencia y el compromiso
estamos dispuestos a trabajar para salir de una crisis que,
efectivamente, nos afecta a todos, que será muy dura y, en mi opinión,
todavía no observamos ni brotes ni túneles.
El señor PRESIDENTE: Por el Grupo Parlamentario de Esquerra
Republicana-Izquierda Unida-Iniciativa per Catalunya Verds tiene, en
primer lugar, la palabra el señor Herrera.
El señor HERRERA TORRES: Señora ministra, también quiero darle la
bienvenida en esta primera comparecencia como ministra de Economía. Creo
que
una de las debilidades estructurales que ha tenido nuestra economía -si me
lo permite- ha sido la tardanza en la reacción del Gobierno, y a las
debilidades que ha anunciado se le ha sumado demasiado tiempo perdido.
Aquí no es cierto lo que dice la canción de que nunca es tiempo perdido
-lo dice un conciudadano mío, Manolo García-, sino que el tiempo perdido
en este caso es oro, y ha sido excesivo. Primero se negó la crisis; luego
se atribuyó todo a una crisis global y ahora, por fin, aceptan que
tenemos un problema de modelo. Hace tan solo unos meses -en comparecencia
en el mes de noviembre- el presidente del Gobierno decía: El sector
inmobiliario solo pesa un 5 por ciento, no es determinante. Lo decía tan
solo hace cuatro meses. Ese es el problema que hemos tenido, es una de
las debilidades estructurales.
La buena noticia es que ustedes no están con la CEOE, con aquellos que
propugnan que lo que hay que cambiar es el mercado laboral,
flexibilizarlo y abaratar el despido; la mala noticia es que no sabemos
dónde están, no sabemos hacia dónde avanzan. Hay una novedad, que ahora
empiezan a hablar del cambio de modelo, pero el problema está en que lo
tienen que llenar de contenido. Nosotros le dijimos que teníamos que
desinflar la burbuja inmobiliaria -no pincharla pero sí desinflarla- en
la legislatura anterior. Les trasladamos la necesidad de que empezásemos
a reducir las desgravaciones por compra de vivienda e invertirlas en
políticas activas de vivienda, pero no ahora sino cuando se tenía que
desinflar la burbuja inmobiliaria. Les dijimos -y ustedes votaron en
contra- que teníamos que reducir las deducciones marginando las rentas
más altas que se desgravaban la compra de vivienda y ustedes dijeron, no.
Y ahora llegan, pero llegan cuando la burbuja inmobiliaria ha pinchado.
No estamos en contra de la medida, pero decimos muy claramente que la
sociedad española tiene una adicción a unas desgravaciones fiscales que
estaban pensadas para cuando se tenía que reactivar la economía a partir
del sector de la construcción, pero no para la década de los noventa ni
para el 2000. Ustedes hoy piden que esto se quite en 2011 y a partir de
una determinada renta; nosotros les decimos que se tiene que suprimir
quizás un poco antes y de forma más gradual, porque en una sociedad que
es adictiva a estas desgravaciones, toda adicción se tiene que quitar de
forma paulatina.
Lo que nos preocupa es que la otra cara de la moneda de esa burbuja
inmobiliaria, el fuerte endeudamiento familiar, no lo han encarado como
una prioridad porque la otra cara de la moneda es que la actual crisis
tiene unas repercusiones sociales que no han tenido otras crisis
anteriores. El fuerte endeudamiento familiar hace que determinados
colectivos -especialmente aquella gente que ha accedido a la vivienda en
los años 2004, 2005, 2006 y 2007- tengan situaciones incluso dramáticas,
porque no es que les embarguen el piso, es que les embargan el sueldo
porque ese piso ha perdido valor. Y eso hace que las redes de solidaridad
familiar que se producían en las crisis de los ochenta hoy no se
produzcan por el endeudamiento familiar y por la falta de responsabilidad
de esas entidades financieras -después entraré en ello- que hoy no están
a la altura y que lo que hacen es ahogar economías familiares muy
vulnerables.
Cuando hablan del cambio de modelo coincidimos en el discurso, pero nos
preocupa que hablen del cambio de modelo e incluso de la economía
sostenible como si se tratase del nuevo mantra que hay que repetir, un
mantra que antes era: Hemos superado el nivel de renta de Italia y
estamos a las puertas de superar el nivel de renta de Francia. ¿Se
acuerdan? Y que ahora es: Hay que cambiar de modelo, hay que cambiar de
modelo, hay que cambiar de modelo. La pregunta es: ¿Con qué contenido?
Usted ha anunciado medidas hoy, pero no le he oído citar la fiscalidad
verde. Se comprometió ayer a la reforma fiscal verde que venimos
demandando desde hace muchos años, muchísimos, que no es pagar más sino
pagar diferente en función de lo que se contamina, para cambiar de modelo
de verdad. Usted hoy tiene ya una obligación porque tiene que -no
impulsar- implementar la fiscalidad verde antes de que acabe el año, y no
se lo he escuchado. Tiene esa obligación ya no por la resolución de 2004
y 2005 que este Gobierno incumplió, sino por la resolución aprobada en el
día de ayer. Cuando usted habla de la ley de economía sostenible nosotros
queremos cosas concretas. Por ejemplo, ¿van a prohibir a partir de un
determinado año ciertos electrodomésticos especialmente contaminantes o
la bombilla incandescente? No se lo hemos escuchado. En materia de
movilidad: ¿Van a diseñar planes y políticas de movilidad en polígonos
industriales a partir de un determinado número de trabajadores, con
financiación de las administraciones? Porque eso es un cambio de modelo y
no repetir que vamos a cambiar el modelo económico en materia de
movilidad. ¿Van a financiar el transporte público en todas las realidades
metropolitanas o en las ciudades de más de 20.000 habitantes? Eso es un
cambio de modelo en materia de movilidad. ¿Van a trasponer la euroviñeta,
que significa que en el transporte de mercancías haya igualdad de
oportunidades para el que transporta la mercancía por carretera y para el
que la transporta por ferrocarril? Porque eso es lo concreto. Todas esas
preguntas se las trasladamos e incluso les ofrecemos propuestas. Nosotros
tenemos presentada en esta Cámara una ley de movilidad sostenible, una
ley de ahorro y eficiencia; vamos a presentar próximamente una ley en
materia de fiscalidad ambiental. Lo que le decimos es que hay recorrido
pero falta una cosa, voluntad política, porque como dicen en mi casa para
hacer una tortilla hay que romper algún huevo y a ustedes no les veo
decididos a afrontar determinados problemas.
Voy a un ejemplo muy concreto, el real decreto-ley que votaremos mañana.
Ustedes dicen que resolvemos el problema del déficit tarifario, pero lo
cierto es que
no afrontan la reforma necesaria en materia eléctrica de esa ley, la Ley
Piqué, que hace que el déficit tarifario esté sobredimensionado en años
en los que las empresas eléctricas han tenido dividendos y plusvalías
extraordinarias respecto de aquellos que han comprado títulos de esas
eléctricas y que luego los han vendido. Pero ahí no se atreven.
Conclusión: para hablar de cambio de modelo tendrán que afrontar
problemas de falta de buen funcionamiento en nuestro modelo, y en el
modelo eléctrico lo que van a plantear mañana no va en la buena
dirección, como no van en la buena dirección los límites que ponen a las
energías renovables. Eso, días después de hablar de la apuesta por las
renovables y del cambio de modelo. Creo que hay que reflexionar sobre esa
materia.
Otro elemento es fundamental es la política fiscal. Nosotros creemos que
hay que ser serios -como decía el señor Sánchez i Llibre- en materia
fiscal, y uno no puede solicitar la reducción de impuestos y, a la vez,
la ampliación de gasto. Coincido con el señor Sánchez i Llibre en que hay
que ser serios. Toda deducción de impuestos -hoy especialmente, en un
escenario de crisis- tiene que ir acompañada de la ampliación del
incremento de impuestos en otros sectores, por ejemplo en las rentas más
altas. Nosotros vemos que las medidas que han anunciado de reducción de
impuestos, con las que podríamos coincidir, tienen que ir acompañadas de
ampliación de impuestos en las rentas más altas, porque hay que ser
serios. En este sentido vemos falta de coherencia y de compromiso. Cuando
el señor Zapatero citaba a la Administración Obama, -que en este caso
copiaba la Administración Bush sobre esos cheques que se han aportado- se
olvidaba de que la Administración Obama va a subir los impuestos a las
rentas más altas, y eso no se lo hemos escuchado a este Gobierno
progresista y de izquierdas. Lo que echamos de menos es ese compromiso,
de la misma manera que entendemos que se debería revisar esa política de
cheques que, desde nuestro punto de vista, ha sido errónea. Imagínese lo
que podría hacer usted con 6.000 millones de euros que ha costado el
cheque de los 400, esa medida tan inequitativa y nada eficaz. Por mucho
que haya portavoces que nieguen con la cabeza, lo cierto es que la medida
no ha servido en absoluto para reactivar el consumo y por supuesto ha
brillado por la falta de equidad en todos sus aspectos.
Lo que necesitamos son políticas de gasto público, ampliación del Estado
del bienestar que genere ocupación, políticas de infraestructuras
sostenibles, y no ser líderes. Les recuerdo que el presidente Zapatero
hablaba de que somos el primer país en kilómetros de autovía. Supongo que
era antes de descubrir el nuevo modelo de crecimiento. Quizás tengan que
aparcar ahora el discurso de que somos el primer país europeo -nos supera
Luxemburgo- en kilómetros de autovía y tengan que empezar a hablar de
infraestructuras sostenibles. Para hacer todo eso lo que necesitamos es
que haya más gasto público y les decimos que aquí se tendrá que recuperar
una política fiscal que se ha perdido, con mayor progresividad, con
incremento de la fiscalidad sobre las rentas más altas, con reforma o
supresión de ese instrumento elusivo fiscalmente que son las Sicav, por
ejemplo. Eso es lo que esperamos escuchar y, por supuesto, con fiscalidad
con aquellos que tienen recursos que superen el millón de euros o un
despliegue de la fiscalidad inmobiliaria que permita que los incrementos
de los valores urbanos o las recalificaciones vuelvan a la sociedad.
Podemos hablar mucho de este aspecto y le invito a hacerlo.
Para poderme ceñir al tiempo y cederle después la palabra al señor Ridao,
quiero también hablarle de un tema que se tiene que abordar y que es
fundamental, las entidades financiera. El Partido Popular aprobó un plan
de compra de activos a las entidades financieras sin ninguna exigencia a
cambio. La pregunta es: ¿Hasta cuándo? Porque el crédito no se ha
incrementado y lo cierto es que ustedes abordaron este plan con la
necesidad de incrementar el crédito, pero el crédito no llega. Lo que la
nueva ministra tendría que encarar es la necesidad de reformar los
instrumentos y hacer una reflexión a fondo del ICO.
Por último, tengo que decirle que estamos muy preocupados por los retrasos
en materia de financiación autonómica y que un gobierno que no resuelva
ya la financiación autonómica es un gobierno insensible no desde el punto
de vista del autogobierno o desde la perspectiva autonómica, es
insensible socialmente, porque la primera trinchera de las respuestas
sociales en una situación de crisis son las comunidades autónomas y la
segunda, equiparada incluso a la primera, son los ayuntamientos. Por
tanto, hay que solventar este déficit en materia de financiación.
El señor PRESIDENTE: Tiene la palabra el señor Ridao.
El señor RIDAO I MARTÍN: En relación con el cambio de modelo económico y
las reformas estructurales, todo o casi todo está dicho. Hemos tenido
oportunidad de mantener reiterados debates sobre esta cuestión. Lo único
que espero, señora ministra, es que como ayer el Pleno del Congreso
aprobó un pacto de Estado que debe auspiciar la confluencia de agentes
sociales y económicos, partidos políticos y el Gobierno, y hoy el
presidente del Gobierno ha anunciado que va a citar a los partidos, me
confirme ese extremo y me diga cuándo se va a producir.
El motivo de su comparecencia es muy amplio. En el orden del día hay
referencias al Fondo de adquisición de activos, a la Caja de Castilla-La
Mancha, a las líneas generales de su departamento y también al modelo de
financiación autonómico, al cual no se ha referido en su intervención.
Quiero diseñar brevemente algunos trazos sobre la coyuntura económica,
sobre el sistema financiero y, si me lo permite también, una píldora
acerca de la financiación autonómica. Espero hacerlo
brevemente. En cuanto a los datos coyunturales, la evolución del PIB, que
hemos conocido con el avance de la contabilidad del Estado, confirma que
es testarudo pues ignora esos brotes verdes a los que usted se refería
hace algunos días, con una caída de un 2,9 por ciento. Desgraciadamente,
los signos positivos que se empiezan a vislumbrar de recuperación
económica en la eurozona tienen una excepción clamorosa en el Estado
español, de tal forma que, insisto, no se atisban esos brotes verdes.
Otro dato preocupante con relación a la caída de la demanda interna
-estamos hablando de casi un 5 por ciento-, es que ésta no se ve
compensada con la aportación positiva del sector exterior y, por tanto,
lo relevante en este caso es que las familias siguen todavía dudando
sobre su decisión de comprar. Eso pone de relieve la nula efectividad y
el nulo contenido contracíclico de los famosos cheques. Como decía el
señor Herrera, la tasa de ahorro crece y estamos casi en término chinos,
en un 11 ó 12 por ciento, cosa impensable hace algún tiempo, lo cual
demuestra, reitero, el fracaso de esa política del Gobierno. Eso es
importante porque la parálisis del consumo va a seguir endureciendo las
condiciones para acceder al crédito. En ese sentido, ya pueden bajar los
tipos de interés que no fluye el crédito, tema que continúa preocupando y
mucho.
Ya que hablamos del sistema financiero, aprovecho para hacer un sucinto
balance -ya lo hice en otra ocasión- de la evolución del Fondo de
adquisición de activos que ha tenido, en nuestra opinión, un éxito
parcial. Debo reconocer que efectivamente algo más de la mitad de esos
recursos económicos han retornado a la economía productiva, se ha
generado una cierta confianza en el sistema financiero, pero no se ha
corregido el principal problema, que es la presencia de activos tóxicos
en los balances, aunque usted ha hablado de activos buenos. Creo que
persisten activos tóxicos de procedencia internacional, de un cierto
camuflaje de impagos, sobre todo de naturaleza hipotecaria. Sinceramente,
señora ministra, hace falta un enderezamiento más importante, a través de
medidas un poco más enérgicas. La provisión de recursos y de dinero
público que se ha hecho no va a permitir sanear las cuentas más allá del
primer semestre de este año y hay que implementar medidas que restituyan
la confianza y que sean garantía también de la máxima solvencia. Estoy
hablando de líneas de recapitalización y de la liquidación de activos
tóxicos. Hablando de líneas de recapitalización -al menos de ello dan
cuenta los medios-, al parecer se ha reunido recientemente con los bancos
y les ha comunicado -si no es así, me desmentirá- que hasta después del 7
de junio no va a hablar, pero que después de esta fecha se va a aprobar
un plan de recapitalización de entidades a través de un fondo. No sé si
el Gobierno ha cerrado o no -me lo confirmará- el esquema de ese plan de
rescate del sector financiero español. Parece que los bancos ya conocen
al menos una parte de ese plan del Gobierno, pero las cajas dicen no
saber nada. Se habla de tres fases: una de reestructuración, con el
cierre de algunas oficinas; otra, la concentración de algunas entidades,
y otra, la adquisición de algunas cajas por parte de los bancos. Supongo
que si los bancos saben algo y han tenido alguna información de sus
intenciones, no tendrá inconveniente en hacer lo mismo y explicarlo en
esta Cámara. Interesa que nos hable acerca de la publicación en algunos
medios de comunicación, porque se apunta que ustedes quieren modificar la
legislación en materia de cajas para evitar la intervención de las
comunidades autónomas en los supuestos de autorización o no de algunas
operaciones. Le consta, señora ministra, que estamos radicalmente en
contra, no solo nuestro grupo sino el Gobierno catalán, de cualquier
intento de modificación legislativa que invada competencias de las
comunidades autónomas, que en el caso de Cataluña es una competencia
exclusiva. Pedimos nuevamente el diseño de un fondo de recapitalización y
que se preserve, en todo caso, el periodo de consulta previa vinculante a
los gobiernos autonómicos. Insisto en que en Cataluña el modelo de cajas
-se lo dije a su antecesor- tiene un fuerte arraigo.
En segundo lugar, si hay recapitalización -cosa que evidentemente no vamos
a dejar de apoyar- quisiéramos saber qué participación pública habrá y en
qué se va a traducir la adquisición, en este caso, de cuotas de
participación, de preferentes. Nos oponemos a cualquier proceso que
permita crear un escenario de privatización encubierta, es decir, a la
absorción directa o indirecta de bancos, a la superación del límite del 5
por ciento de las cuotas participativas. En ese sentido, me gustaría que
me dijera algo al respecto.
Finalmente me refiero a la financiación autonómica. He perdido la cuenta
de los meses que han transcurrido -si son nueve, diez u once- desde la
fecha prevista en el Estatut, que era el 9 de agosto; ahora tenemos una
nueva fecha, el 15 de julio, una nueva expectativa creada por el
presidente del Gobierno para convocar una reunión del Consejo de Política
Fiscal y Financiera. En cualquier caso, quiero decirle que hemos tenido
mucha paciencia, una paciencia bíblica, propia del Santo Job. Hemos
esperado a ver cómo cuadraban ese famoso sudoku del que hablaba Solbes.
Vimos una propuesta impresentable hace unos meses, en verano; luego hemos
tenido que esperar hasta Navidad; más tarde hemos estado pendientes de su
calendario electoral en Euskadi y en Galicia. En definitiva, llevamos un
retraso muy importante que no admite ni más aplazamientos ni más
dilaciones. El Gobierno catalán ha puesto las cartas boca arriba y no
solo pedimos dinero, sino también un modelo y un cambio en las reglas del
juego.
Quiero preguntarle, señora ministra -no le pido concreción ni cifras,
evidentemente, porque sé que no me las va a dar-, qué salidas piensan
tomar. ¿Van a modificar los criterios de reparto, es decir, que unos
ganen y otros pierdan? ¿Van a aumentar el déficit público, es decir,
todas las comunidades autónomas van
a ganar, aunque unas más que otras, o van a reequilibrar también el pastel
del gasto público, adelgazando el Estado? El tiempo se agota y faltan
decisiones por su parte.
El señor PRESIDENTE: Por el Grupo Mixto va a intervenir la señora Oramas
de Coalición Canaria.
La señora ORAMAS GONZÁLEZ-MORO: Como se decía antiguamente en las
cartillas al cuartel, el valor se le supone. Yo supongo que todos los
portavoces han estado brillantísimos, porque no he podido estar en las
intervenciones.
Me voy a centrar brevemente en dos o tres asuntos. En primer lugar, quiero
dar la bienvenida a la señora ministra y vicepresidenta. Espero que esas
relaciones magníficas, que siempre ha mantenido con el Grupo de Coalición
Canaria en las distintas responsabilidades que ha tenido en los últimos
años, las sigamos manteniendo. Respecto a su intervención, me surgen
varias dudas y una serie de valoraciones. En cuanto al futuro fondo de
inversión municipal, fui de las personas que lo propuse. A pesar de que
algunos diputados suyos de mi Comunidad se ríen, en el "Diario de
Sesiones" del Congreso figura que en el mes de octubre le propuse a Pedro
Solbes ese asunto, que dijo que lo iban a tener en cuenta, y salió el
fondo municipal. Entiendo que en aquel momento, con el apuro que había
por la situación económica, había que montar un gran expediente, que tuvo
la responsabilidad de montarlo como ministra de Administraciones
Públicas. Este expediente tuvo que salir como salió, porque si no, no
salía. Había que generalizarlo, había que ser abierto en el tipo de
proyecto, en los requisitos y en la convocatoria. A la vista de la
experiencia y de la evolución de los datos de empleo, para lo que ha
servido fundamentalmente el fondo -en aquel momento fui de las que dije
públicamente que no iba a crear empleo- es para impedir la destrucción de
empleo en muchísimas pequeñas empresas que llevan las obras pequeñas de
los ayuntamientos y los mantenimientos, que son intensivas en mano de
obra. En una situación de crisis económica, donde los ayuntamientos
ingresan mucho menos, cuyas, prioridades son los servicios sociales, de
lo que se iba a prescindir era fundamentalmente de ese tipo de obras y, a
partir del mes de enero con los nuevos presupuestos del año 2009, se iba
a ir al paro. Efectivamente, el tiempo al final da la razón y en vez de
decir que se han creado equis puestos de trabajo, hay que decir que con
este plan se ha tenido trabajando a equis gente, porque los primeros
despidos de ese Plan de Empleo Municipal son del mes de junio, eran obras
que tenían que estar terminadas antes de diciembre, unas a tres meses,
otras a seis y otras tenían que ser necesariamente a nueve meses para
poder certificar y terminar dentro del plazo Esa experiencia nos hace
meditar. Ahora estamos todavía a nueve meses del próximo Plan Municipal.
Hay que perfilar los usos preferentes, porque en época de crisis
económica, señora ministra, no nos engañemos, los ayuntamientos no se
pueden meter en inversiones, por muy interesantes que sean socialmente,
que después van a requerir gastos de mantenimiento, gastos de personal e
incremento de gastos. Puede haber determinadas, inversiones que pueden
generar empleo que no suponen un incremento de financiación municipal y
unos compromisos que no se pueden cumplir en época de crisis económica,
porque los recursos de los ayuntamientos han disminuido.
Si realmente es una medida antiparo y a favor del empleo, no puede ser
café para todos. Esta vez hay que priorizar aquellas zonas donde es mucho
más difícil adoptan medidas de empleo, donde los índices de paro
sobrepasan la media nacional, sobre todo, porque hay muchas medidas (es
interesante observar hacia donde va la economía) que son para el norte.
El paro del sur es totalmente distinto al paro de Extremadura, de
Andalucía y de Canarias. Estamos en el 26 por ciento de paro con una
estructura productiva, no tenemos las fábricas de coches, ni las empresas
de alta tecnología, ni determinado tipo de industria, que todos apoyamos
que hay que sacar adelante, pero que no da el perfil. Tardaremos todavía
muchos años en contar con ese tipo de industria masiva en mano de obra e
importante, que no tenemos en nuestras comunidades y que tendremos que
adaptar. Tendría que haber una priorización territorial, si es una medida
antiparo, en aquellas zonas donde hay más paro, y con el perfil de las
comunidades que tienen un tipo de mano de obra cualificada. Se lo digo
porque una forma masiva de creación de empleo es la formación de personas
para la Ley de Dependencia, para la asistencia domiciliaria. La
asistencia domiciliaria en este país no la estaban haciendo las
comunidades autónomas, la estaban haciendo los ayuntamientos de este
país. Lo curioso es que donde más atención domiciliaria se estaba
prestando era en estas tres comunidades: Extremadura, Andalucía y
Canarias, fuera de la Ley de Dependencia y ejercida por los
ayuntamientos. El empleo con Fondo de Inversión Municipal, que ha
comentado, debe ir ligado a formación y a empleo desde las escuelas
taller, oficio o determinadas formaciones que impliquen obra y
especialización, como instalaciones o mantenimientos técnicos que puedan
ser inversión -escuelas taller u otro tipo de obra-, pero que incluyan
también formación y reconducción de ese paro en esas zonas donde el paro
es distinto. Porque si no, al final, esto volverá al norte, como en la
famosa película que ha estado hasta hace poco en todas las pantallas, muy
divertida. Esa es la España, la España del norte y la España del sur.
Paro en España lo hay en todas partes, pero distinto y las evoluciones
son diferentes.
Me parece muy interesante todo lo que comentaba sobre hacia dónde vamos en
la economía y cuáles son las prioridades en estos ámbitos: transporte,
puertos, aeropuertos, energía, telecomunicaciones y ferroviario.
Así dicho, yo le diría que esas son las prioridades de Canarias, es
nuestra pelea, es nuestro discurso. Nosotros necesitamos, para ser
competitivos, mejorar la conectividad. Lo que no puede pasar es que nos
encontremos que en los próximos años, por las restricciones
presupuestarias y por los compromisos adquiridos en los planes
nacionales, prácticamente todos los grandes planes de expansión en estas
actividades estén ya comprometidos en determinados proyectos o en la
financiación de proyectos que se ejecutaron. Y usted sabe qué estoy
diciendo. Es importante, si estamos buscando la salida de la crisis y el
cambio de modelo productivo, que prioricemos las inversiones en -repito-
transporte, puertos, aeropuertos, energía, telecomunicaciones y
ferroviario en aquellas comunidades que han estado fuera del inicio de
esos temas puntuales.
Con toda la responsabilidad, un gobierno está para las duras y para las
maduras; un gobierno está para decir qué es lo que prioriza, pero hay que
tranquilizar, porque esto es como una casa: yo voy a gastar en esto y voy
a ingresar menos en esto. Yo le pregunto -porque no ha hecho ninguna
referencia-, ¿por dónde van a modificar los ingresos? Hace seis meses,
con una actitud que no fue política, le pregunté al anterior
vicepresidente que, ante un desplome de los precios del petróleo, por qué
no se había subido en ese momento el impuesto sobre el petróleo. Lo que
sí me preocupa son los rumores -y se lo digo como canaria porque son dos
industrias básicas de nuestra tierra- sobre la subida generalizada del
impuesto del tabaco y de alcohol. Usted sabe que tanto el sector de la
cerveza como el del vino y otros están preocupados. Por eso le pregunto
hoy: ¿Está en las previsiones actuales del ministerio el retoque de los
impuestos? Si es así, ¿se va a hacer de forma precipitada, como el resto
de los decretos, proyectos y leyes que se están sacando sin medir las
consecuencias, o se va a hacer con la serenidad, la tranquilidad, el
consenso y la discreción suficientes para saber las consecuencias que
pueden tener esas medidas que se rumorea que están a punto de salir del
ministerio? Dichas medidas pueden tener un efecto en el empleo en una
industria muy importante en Canarias como la del tabaco que en estos
momentos está pasando grandes dificultades y que es vital para el
equilibrio industrial, o en otras industrias que hay en Canarias cuya
supervivencia puede estar condicionada por una competencia desleal con
marcas blancas que, además, no se fabrican en este país.
Termino diciéndole que en todo lo que es seriedad, claridad, consenso y
diálogo, nos va a encontrar. Y el consenso es renuncia de todas las
partes, pero teniendo la tranquilidad de que a los distintos se les trata
de distinta forma para poder ser todos iguales. Todavía en este país hay
comunidades en las que todas esas medidas multimillonarias anticrisis,
que hemos apoyado desde mi grupo político, no han servido y cada mes
sigue aumentando el índice de paro. Y segundo, que no tenemos todavía
definido un modelo productivo ni una previsión a medio ni a largo plazo
de que estas comunidades puedan ser norte o centro del país. No queremos
ser comunidades subsidiadas, lo que queremos es competir en igualdad de
condiciones y queremos poder ser estratégicos, en aquellos proyectos en
los que podamos serlo, con proyectos como los que estamos presentando de
innovación y desarrollo, desarrollo en África de nuevas alternativas o de
todas esas cosas que se van a decidir. Queremos estar en el mapa porque
el sur existe, señora ministra.
El señor PRESIDENTE: Tiene ahora la palabra la portavoz socialista, la
señora Gastón.
La señora GASTÓN MENAL: Señora vicepresidenta, en nombre del Grupo
Socialista al que represento le doy la bienvenida a esta Comisión y le
damos todos la enhorabuena por su nueva responsabilidad. Estamos
convencidos de que saldrá adelante con un trabajo exitoso porque
conocemos ya su rigor y su profesionalidad en responsabilidades
anteriores. Asimismo, desde el Grupo Parlamentario Socialista le
agradecemos al análisis, la exposición que nos ha realizado de nuestra
realidad económica como país y nuestra realidad económica enmarcada en el
contexto de esta crisis internacional, crisis global que nos está
afectando, lógicamente, que acontece dentro del marco internacional.
Desde luego, no es una situación provocada por este Gobierno, pese a los
empeños de decir lo contrario que una vez más hemos tenido que escuchar
por parte del Grupo Popular, en este caso del señor Montoro. Comprenderá,
señora vicepresidenta, que si para el señor Montoro no ha supuesto
ninguna novedad su intervención, tampoco para el Grupo Socialista ha
supuesto novedad alguna ni nos ha sorprendido la intervención del señor
Montoro, intervención sobre la que me permitirá hacer un par de
precisiones. La primera -y algún portavoz que me ha precedido en el uso
de la palabra ha hecho algún comentario acerca del tema- es decirle al
señor Montoro que sí, este Gobierno tiene que suprimir el déficit
tarifario porque lo crearon ustedes y lo crearon sin prever cómo pagarlo.
Además, en su intervención el señor Montoro manifestaba que no le
representaba ninguna novedad la intervención de la señora vicepresidenta.
Lo que no ha escuchado y el resto de la Comisión sí es que sí se ha
reconocido el problema una vez más por parte del Gobierno, en este caso
por parte de la señora vicepresidenta, la cual ha dicho a lo largo de su
intervención que no podemos seguir permitiéndonos el desequilibrio
exterior que tenemos como país. Ha explicado también el porqué se ha
destruido y se destruye empleo en nuestro país, señor Montoro, y además
también ha dicho que es el sector privado quien debe protagonizar la
transición hacia el nuevo modelo.
Además del análisis que ha realizado la señora vicepresidenta y si
realizamos un chequeo dentro de la recesión mundial de esta crisis
financiera internacional
la cual hace que nos veamos dentro de esta espiral negativa con efectos en
la economía real- de una forma objetiva, también habrá que reconocer
ciertos síntomas incipientes de estabilización financiera en el marco
internacional. A nivel interno sí, claro, hasta la propia vicepresidenta
lo ha dicho en su intervención, tenemos una fuerte destrucción de empleo
ligada fundamentalmente al ajuste brusco del sector inmobiliario, además,
tenemos una desaceleración del crédito al sector privado. Pero en el
chequeo de nuestra economía tenemos otros datos que prudentemente hay que
enmarcar dentro del dinamismo y del escenario de incertidumbre en el que
nos encontramos. Tenemos datos como bajadas de tipos de interés, bajadas
de precios y estímulos fiscales a la demanda -a los cuales ha hecho
referencia la señora vicepresidenta- que han sido ya puestos en marcha y
que continúan en esa dinámica. Todo esto provoca reacciones y la
intención es tener un aumento de la renta bruta disponible de las
familias, de la tasa de ahorro y, sobre todo, un impulso de la demanda
privada. Datos como el precio de la energía, que ha caído, o datos como
la bajada del Euribor van a tener también un importante impacto en la
carga financiera que soportan las familias de nuestro país y que
provocará que pasemos de un 17 por ciento de la renta familiar destinada
a devolver sus deudas en 2008 a un 14 por ciento previsto para 2009.
Haciendo este chequeo podemos constatar que como país seguimos
manteniendo fortalezas. Se ha dicho -y en el Grupo Socialista nos
gustaría insistir en ello- que tenemos un sistema financiero que ha
resistido el primer embate de la crisis, que tenemos unas finanzas
públicas cuya deuda se sitúa a más de 20 puntos por debajo de la media de
la zona euro y tenemos -y de eso los socialistas nos sentimos
particularmente orgullosos- una red de protección social reforzada por el
Gobierno socialista.
Señora vicepresidenta, a estas alturas, cada vez que en esta Cámara se
produce un debate con trasfondo económico -y comprenderá usted que es de
forma recurrente- el Grupo Socialista ve con claridad que hay quienes
permanentemente se quedan aparcados en el diagnóstico, que no tienen
intención de avanzar más allá de las continuas críticas a cuanta medida
se va adoptando y proponiendo por parte del Ejecutivo. Porque, señorías,
entendemos desde el Grupo Socialista -y creemos además que queda patente-
que nuestro Gobierno ha avanzado de forma continua, que no se queda en
los diagnósticos sino que ha reaccionado y que toma, ha tomado y tomará
decisiones puesto que es lo que consideramos que tiene que hacer, como el
resto de los gobiernos de los países a los que está afectando esta
crisis. Desde luego, consideramos que si algo no se le puede achacar a
este Gobierno -esto se lo digo sobre todo a las señoras y señores del
Partido Popular- es que haya hecho gala de inacción o de autismo ante la
situación que estamos padeciendo. Además, toda acción llevada a cabo por
este Gobierno, como también ha dicho la señora vicepresidenta, tiene un
objetivo prioritario que es el desempleo: cortarlo, recuperar además la
generación de empleo y ocuparse en estos momentos de las personas sin
trabajo. Queremos insistir en que este dinamismo en las acciones llevadas
a cabo y esta capacidad de reacción por parte del Gobierno como respuesta
ante la situación económica siempre han venido acompañados de una
disposición favorable al consenso, de una disposición al diálogo y de
nuestras manos tendidas al apoyo que, sobre todo por parte de algún grupo
político, seguimos esperando.
Se han llevado a cabo medidas de carácter temporal así como de carácter
permanente en cuanto a estímulos fiscales, políticas fiscales para la
superación de la crisis. Esto ha sido posible, está claro, porque
contábamos con una saneada posición presupuestaria alcanzada la pasada
legislatura. Medidas llevadas a cabo que en su conjunto suponen un 2,3
por ciento sobre el producto interior bruto en nuestro país y que nos
sitúa con esta medición en el primer puesto de la Unión Europea y además
en los primeros puestos de las principales economías avanzadas según la
OCDE. ¿Cuáles han sido estas medidas en cuanto a política fiscal? Son
conocedores de ellas, pero por resaltar algunas: en cuanto al IRPF,
medida de deducción de los 400 euros, que tanto le gusta a algún grupo
parlamentario, para trabajadores y autónomos; anticipo de la deducción de
vivienda; ampliación del plazo para materializar la cuenta de ahorro
vivienda y del plazo para vender la vivienda habitual cuando previamente
se hubiese adquirido otra; medidas fiscales en cuanto al impuesto sobre
sociedades importantes, como el mantenimiento con carácter indefinido de
la deducción para actividades de I+D+i, o la libertad de amortización
para las inversiones realizadas en los años 2009 y 2010 para las empresas
que mantengan su nivel de empleo, objetivo fundamental, insisto, de toda
medida; medidas que afectan al IVA, como la generalización de la
devolución mensual del impuesto a todas las empresas que lo soliciten.
Además, a todas estas medidas, las citadas y las no citadas, hay que
sumar la acción de las políticas sociales contra la crisis que en nuestro
país suponen un 4,9 por ciento del producto interior bruto. Cabe recordar
también -así lo ha dicho además la señora vicepresidenta- que todas estas
medidas han venido acompañadas de otras medidas de austeridad: la
contención de los gastos corrientes en los presupuestos para este año
2009 para el funcionamiento de la Administración General del Estado, como
vienen reflejados en el capítulo 2 del propio presupuesto y la
congelación de los salarios de los altos cargos dependientes de la
Administración General del Estado y de los altos directivos de entidades
empresariales, organismos y fundaciones públicas estatales. Todas estas
medidas están acompañadas de una petición a otras administraciones
públicas como comunidades autónomas y ayuntamientos, de modo que lo que
se pretendía es que con el esfuerzo de todas las administraciones se
consiguiera evitar un deterioro
adicional de nuestra situación económica. Acuerdos de Consejo de Ministros
como los citados, acuerdos como la no disponibilidad de créditos por
importe de 1.500 millones de euros como el que se produjo en febrero de
este mismo año o el de la no disponibilidad por importe de mil millones
de euros adicionales, compromiso del presidente del Gobierno en el pasado
debate sobre el estado de la Nación. Estas medidas de austeridad suponen
el mayor ahorro en gasto corriente en un ejercicio presupuestario en la
historia de la democracia.
Como este Gobierno sigue trabajando sin descanso, poniendo todo su empeño
en la salida a la crisis, la pasada semana, en el marco del debate sobre
el estado de la Nación, se dieron a conocer nuevas medidas. A la ya
mencionada acerca de austeridad habría que sumarle medidas importantes
-así lo vemos desde el Grupo Parlamentario Socialista-, como el apoyo a
empresas y sectores de actividades emprendedoras con ayudas directas a la
compra de automóviles eficientes y menos contaminantes, contando con la
involucración y sumando esfuerzos conjuntos de comunidades autónomas y
del Estado, con el objetivo de mantener el empleo en el sector del
automóvil, tan importante en nuestro país y en su industria auxiliar.
Medidas en educación, que para el Grupo Parlamentario Socialista ya en sí
misma constituye una política económica importantísima. Nuevas medidas
fiscales, algunas de ellas han sido apuntadas, como la reducción en cinco
puntos durante tres años del impuesto de sociedades a las empresas que
hayan mantenido o mejorado su plantilla media en 2009 respecto al año
2008. Pero hay que tener en cuenta que son medidas fiscales que, dadas
las circunstancias, tienen un carácter excepcional, extraordinario. No
apostamos por unas rebajas fiscales generarlizadas en este momento en
impuesto de sociedades. Medidas que afectan a la fiscalidad como el
cheque transporte que no tributará a Hacienda, lo que supondrá una rebaja
media del 24 por ciento en el coste del transporte público. Hay que dejar
claro que este es un modelo de actuación pública de movilidad sostenible,
más que una medida fiscal, como ha dicho algún portavoz. La medida fiscal
que más ha dado que hablar a lo largo de esta pasada semana supone la
supresión de la desgravación por la adquisición de vivienda a las rentas
más altas a partir del uno de enero de 2011; medida que, desde el Grupo
Parlamentario Socialista quisiéramos insistir de nuevo, no afectará a
quienes hayan suscrito una hipoteca con anterioridad a esa fecha y cuyo
objetivo es contribuir a acabar con la burbuja inmobiliaria, la
especulación y el incremento desmedido de los precios de la vivienda;
medida que viene dentro de una de las claves de la política socialista
que es la accesibilidad a la vivienda y que tiene como objetivo dirigir
hacia las rentas más bajas los beneficios fiscales por la compra de la
vivienda habitual, que tiene como objetivo estimular fiscalmente para dar
salida al parqué actual de viviendas vacías y en obra. Todos somos
conocedores de la cantidad de ese stock, al igual que todos somos
conocedores de lo bien recibida que ha sido esta medida fiscal por parte
de promotores, inmobiliarias, constructores, además de otros sectores
interesados en acceder a la vivienda como el propio Consejo de la
Juventud. Medidas que van dirigidas también a fomentar el alquiler. Se
busca la equiparación del tratamiento fiscal del alquiler y de la compra.
El objetivo es equilibrar el mercado de la vivienda nueva y rehabilitada
y equilibrar la venta de viviendas con el alquiler. ¿Cómo? Buscando una
mejora de beneficios fiscales para los propietarios de vivienda que las
destinen al alquiler. Se aumentará hasta un 60 por ciento, así se
anunció, la deducción para los ingresos generados por el alquiler de
vivienda.
Una vez anunciada esta medida resulta que, siendo conocedor el Partido
Popular de lo necesaria que puede ser para dar salida -insisto- al parque
de viviendas vacías y en obras que actualmente tenemos en nuestro país,
recibimos crítica tras crítica. El Partido Popular decide criticar esta
medida y abanderar la defensa de las clases medias, pero desde el Grupo
Parlamentario Socialista le queremos decir al Partido Popular que, al
menos para nosotros y entendemos que también para el resto de la
ciudadanía, poca credibilidad nos ofrecen en este momento para abanderar
la defensa de las clases medias en materia de vivienda. Y no lo decimos
sin datos. Lo decimos, señor Montoro, porque ¿cree usted que tiene
credibilidad el Partido Popular para defender a las clases medias en
materia de vivienda cuando tenemos datos que nos demuestran que entre el
año 1997 y el año 2003 el aumento de los precios de la vivienda en
nuestro país fue del 105,3 por ciento frente al 19,2 por ciento de
incremento del IPC y el 19,6 por ciento de subida de los salarios?
¿Pueden tener credibilidad cuando en ese transcurso entre 1997 y 2003 el
precio de la vivienda creció seis veces más que los salarios? Señor
Montoro, ¿cree usted que el Partido Popular puede ofrecer credibilidad
abanderando la defensa de las clases medias en materia de vivienda cuando
aprobó una ley del suelo generadora de los grandes negocios especuladores
y causante de la escalada de precios en el suelo? ¿Cree que puede generar
credibilidad en la defensa de las clases medias en materia de vivienda
cuando permitieron con sus gobiernos que el precio del suelo se
incrementara en un 500 por ciento? ¿Y cree, señor Montoro, que el Partido
Popular puede ofrecernos credibilidad como defensa de las clases medias
en materia de vivienda cuando realmente lo que hizo fue abandonar la
vivienda protegida? Existen datos. La vivienda protegida, señor Montoro,
pasó de representar el 20 por ciento de las viviendas que se construían
en España en el año 1995 a representar simplemente el 5 por ciento en el
año 2002. Con todos estos datos, que son objetivos, al menos a nosotros
nos parece que el Partido Popular no merece abanderar en estos momentos
en materia de vivienda la defensa de las clases medias. Insistan en ello,
pero los datos son tozudos, los datos
existen y aquí están como para que ahora vengan como defensores. (Un señor
diputado: ¡Muy bien!)
Señora vicepresidenta, los socialistas somos conocedores de que el
Ejecutivo sigue trabajando activamente y además en positivo, y mientras
solo vemos por parte del Partido Popular críticas, críticas y más
críticas y no alcanzamos a ver más allá. Nunca hemos podido ver
alternativa alguna ofrecida por su parte; solo críticas. Pero no es que
exclusivamente los socialistas no hayamos podido ver alternativa alguna
por parte del Partido Popular. A fecha de hoy quien no lo ha visto ha
sido el conjunto de la ciudadanía de este país. Había un momento que
requería conocer la alternativa política del Partido Popular. Ese momento
fue precisamente la pasada semana en el debate sobre el estado de la
Nación. Claro que, después de escuchar al señor Montoro durante su
intervención, no nos queda muy claro por qué no se presentó el programa
económico alternativo del Partido Popular. No sabemos si es por falta de
tiempo, si tendrá que venir más a menudo el señor Rajoy a esta Comisión a
aprender economía o quizá, señor Montoro, es que ustedes no quieren darlo
a conocer porque está muy cerca el 7 de junio y las elecciones. Usted
mismo lo ha nombrado. Nosotros seguimos esperando conocer el programa
económico alternativo del Partido Popular. Ustedes mismos fueron quienes
elevaron el grado de expectativa a su supuesto programa alternativo pocas
horas antes de celebrarse el debate sobre el estado de la Nación.
Conocíamos declaraciones de sus propios dirigentes acerca de un verdadero
programa económico y original. Y tan original que fue, señor Montoro. (Un
señor diputado: Cero patatero.) Ese era su momento, señoras y señores del
Partido Popular, para exponernos a nosotros y a todos los ciudadanos de
este país su alternativa, en caso de tenerla, claro. Lo único que pudimos
ver es que tienen alternativa cero.
Nosotros, los socialistas, seguimos con nuestras manos tendidas y ustedes
siguen con sus manos vacías. (Un señor diputado: ¡Muy bien!) No hay
partido de la oposición que no sea capaz ni siquiera de trazar de una
forma generalizada, de darnos y aportarnos ni siquiera trazos gruesos de
una alternativa de política económica que acompañe a sus continuas
críticas. Lo único que son capaces de mostrar es una exagerada ansiedad
por desgastar al Gobierno sin tregua; ansiedad acompañada de continuas
contradicciones. Sí, señor Montoro, contradicciones. Ayer mismo se lo
decía nuestro querido compañero Ramón Jáuregui desde la tribuna en el
Pleno celebrado por la tarde. Son contradicciones que hemos visto en
todas las iniciativas que ustedes nos presentan en esta Cámara a lo largo
de la legislatura, porque no hace falta ser demasiado ilustrado ni saber
demasiado de economía para entender que no es compatible ni serio ni
riguroso, por mucho que lo vayan ustedes repitiendo y que lo vayan
pidiendo una vez tras otra, todo lo que ustedes van requiriendo: más
gasto y menos capacidad de las administraciones públicas para endeudarse;
más gasto y menos impuestos. Sigue sin cuadrarnos este tipo de
requerimientos. Pero ustedes, señores del Partido Popular, sigan con su
línea política de mera crítica y sigan aparcados en el diagnóstico, que
nosotros los socialistas, acompañados por las acciones del Gobierno,
seguiremos apostando por la salida de la crisis y, sobre todo, por tratar
de forma activa de dar respuesta a quienes más la están sufriendo, porque
nuestras políticas, las socialistas, seguirán dirigidas a la protección
social, a la búsqueda del crecimiento económico y a la lucha contra el
desempleo. (Aplausos.)
El señor PRESIDENTE: Para responder a esta primera ronda de intervenciones
tiene la palabra la señora vicepresidenta.
La señora VICEPRESIDENTA SEGUNDA DEL GOBIERNO Y MINISTRA DE ECONOMÍA Y
HACIENDA (Salgado Méndez): Lo primero que quiero hacer es agradecer las
intervenciones de los distintos grupos parlamentarios. Creo poder decir
que han sido cordiales en la forma y ricas en contenidos, la del Grupo
Popular solo en lo primero (Risas.), pero en todo caso quiero darles las
gracias. Voy a intentar contestar a las cuestiones que han planteado. Ya
les anticipo que ha habido mucho ofrecimiento de consenso en estas
intervenciones, mucho ofrecimiento para trabajar juntos y todos esos
ofrecimientos, desde luego, los voy a aprovechar, así que cuenten desde
este momento con que mi intención es que esta salida de la crisis
económica sea una salida compartida.
El señor Sánchez i Llibre ha dicho que la dificultad para elaborar un plan
estratégico deriva de que no se ha hecho un diagnóstico real de nuestras
dificultades económicas. Las cuestiones que ha planteado son las que
nosotros también hemos puesto de manifiesto: una productividad que debe
crecer, un endeudamiento familiar y empresarial excesivo, una balanza
comercial y un déficit exterior muy considerable, la necesidad de
invertir más en I+D+i o de mejorar los niveles de formación. No podemos
estar más de acuerdo, por tanto, todos estos van a ser ejes de ese nuevo
modelo económico.
Decía también que lo que necesita España son cambios profundos para poner
las bases de la reactivación y del crecimiento, con un aumento de la
productividad, con un crecimiento de los fondos dedicados a innovación y
comentaba también que había planteado en este sentido algunas cuestiones
concretas, como un incremento de la inversión en infraestructuras, en
educación, en I+D+i y en internacionalización de nuestras empresas, que
el señor Sánchez i Llibre cifraba en un 10 por ciento -creo que en los
últimos años estas partidas presupuestarias han crecido en su conjunto
más de un 10 por ciento-, así como evitar la dualidad del mercado de
trabajo, favorecer esta internacionalización de la economía española y
también hacer una prospectiva energética para los próximos veinte o
treinta años.
A este respecto quisiera decirles ya que en el modelo de economía
sostenible los asuntos referidos a la energía van a tener una importancia
central, absolutamente central, porque creemos que esa economía
sostenible tiene que articularse a partir de una política energética
sostenible entendida en sentido amplio, una política energética
sostenible no solo en lo que se refiere al aprovisionamiento de energía,
sino, por supuesto, a la lucha contra el cambio climático. Por tanto, va
a ser un eje, un vector importante a la hora de diseñar ese nuevo
modelo.
En lo que no podemos estar de acuerdo, señor Sánchez i Llibre, más allá de
coincidencias generales, es en su propuesta de hacer rebajas fiscales con
carácter general, porque en este momento la presión fiscal en España es
la más baja de su historia reciente. Estamos en el 33 por ciento en
relación con el PIB. Desde luego, es la más baja de todos los países de
nuestro entorno, aunque Estonia y algún otro país tienen fiscalidades más
bajas que el nuestro, pero ninguno de los grandes países, y en un momento
de crisis económica creemos que no es el momento de hacer reducciones
fiscales generalizadas. Sí estamos dispuestos, como dijo el presidente
del Gobierno, a hacer alguna reducción fiscal selectiva destinada a lo
que es el elemento fundamental de todas nuestras actuaciones: detener la
destrucción de empleo y generar empleo. Por tanto, las pequeñas y
medianas empresas que, efectivamente, hayan creado empleo o al menos no
lo hayan reducido podrán tener, de acuerdo con una ley que traeremos al
Parlamento, una reducción de su fiscalidad transitoria. Una reducción de
su fiscalidad que quiero recordarle que supone un crédito fiscal para
tres años. Por tanto, no se ve agotado por el hecho de que en este año
2009 no tengan beneficios. Por supuesto, sobre el tema de financiación de
las comunidades autónomas y sobre el tema de la reestructuración del
sistema financiero quisiera referirme a continuación con mayor longitud.
El señor Azpiazu me dice que está dispuesto a llegar a grandes acuerdos.
Está dispuesto, creo que no le he interpretado mal porque además he
tomado al pie de la letra lo que decía, y le diré que nosotros también y
que, por supuesto, nada más lejos de mi intención que dejar al PNV fuera
de esta búsqueda sincera de consensos sobre cómo podemos salir de la
crisis e iniciar esa recuperación que todos deseamos. Ha intentado decir
que el INE maquilla las cifras, porque parece difícil que con un 3 por
ciento de reducción del PIB, sin embargo, haya un 6 por ciento en la
reducción del empleo y que eso no ocurre en otros países. Efectivamente,
en otros países no ocurre de la misma manera. Nosotros tenemos una
economía que tiene una elasticidad mucho mayor en lo que se refiere al
empleo. En épocas de crecimiento generamos más empleo que otros países y
en épocas de crisis económica destruimos más rápidamente el empleo que
otros países. Eso, desde luego, sí que tiene mucho que ver con los
sectores en los que nuestra economía tiene un peso importante, como el
sector de la construcción, y, por supuesto, también con la alta tasa de
temporalidad que tiene nuestra fuerza de trabajo. Para no dejar en el
aire esa posibilidad de que estén maquillados los datos del INE -cosa que
entiendo que simplemente no es nada más que un recurso dialéctico y que
de verdad usted no lo cree-, sí le diré que espero que suponga que la
Comisión Europea hace sus estimaciones para todos los países con la misma
metodología. También lo hace el INE, porque sus datos tienen que ser
normalizados por Eurostat. Sí que le diría que la previsión de
crecimiento del PIB para el año 2009 de la Comisión Europea, en el caso
de España es del menos 3,2 y en el caso del resto de los países, por
ejemplo, de Alemania, es del menos 5,4; y con esa menor destrucción de
empleo a la que usted hacía referencia. Entiendo que, por supuesto, tiene
a su disposición los datos, en las previsiones de primavera 2009, de los
principales indicadores económicos de la Comisión Europea, por lo que con
esto tendríamos dada la respuesta. A falta de escenarios sin cambios de
políticas, dice la Comisión Europea en sus previsiones. Efectivamente, el
escenario sin cambios de políticas que plantea la Comisión Europea para
España para el año 2010 es algo peor que el que plantea para otros
países. No para todos, puesto que quiero recordarle que también en
algunos países, como Irlanda, plantea que tardará más que nosotros
todavía en salir de esta situación de crisis económica. Sí quisiera
decirle que el epígrafe bajo el que están estas previsiones es escenario
sin cambio de políticas, y de eso de trata, de cambiar las políticas, de
ir cambiando el modelo económico para que estas previsiones no se cumplan
y que, por tanto, España pueda también salir de la crisis al mismo ritmo,
velocidad y momento que los grandes países europeos.
Nos decía: ¿de dónde va a venir la recuperación? La recuperación va a
venir de hacer las cosas mejor; de tratar de incrementar la productividad
en todos nuestros sectores; de tratar de ser más competitivos en todos
los sectores; de tratar de mejorar los niveles de formación de nuestra
fuerza de trabajo para que sea incorporable en esas nuevas actividades
que pretendemos diseñar y, por supuesto, realizar un esfuerzo importante
como estamos haciendo en la innovación. Le anticipo, como le decía, que
vamos a contar con el Grupo Vasco. Usted también se ha referido al tema
de la reestructuración del sistema financiero y a la cuestión de
Castilla-La Mancha y, como digo, como eso era objeto también de una de
las interpelaciones quisiera referirme con más detalle a ese tema.
El señor Herrera nos dice, aparte de lo que ya sabemos, que hay un fuerte
endeudamiento familiar y que hemos tardado en reaccionar; yo creo que no.
Lo decimos siempre. Desde la primavera de 2008 el Fondo Monetario
Internacional ha revisado sus previsiones a la baja en seis ocasiones
-desde la primavera de 2008- y verdaderamente la crisis económica en toda
su magnitud se ha percibido desde el verano de este año 2008, momento en
el que, como sabe, el Gobierno de España
ya ha comenzado a poner en marcha medidas importantes para tratar de
combatir los efectos de la crisis, porque eso es lo primero que hemos
hecho en el corto plazo, tratar de combatir los efectos de esta crisis
sobre las empresas, las familias y los ciudadanos, y ya es el momento de
comenzar a pensar en la forma en la que vamos a salir de esta crisis
económica.
Me decía que el modelo productivo le suena bien y que echa a faltar la
fiscalidad verde. Yo quiero decirle que, por supuesto, esa fiscalidad
verde -entendida en sentido amplio- va a estar también en esa ley de la
economía sostenible y que ya hemos comenzado con una fiscalidad verde;
bien es cierto que tímidamente y con algunas medidas que usted
considerará -nosotros también- absolutamente insuficientes, pero que ya
son un indicio de que ese tema nos preocupa. Quiero recordarle, por
ejemplo, que el impuesto de matriculación de vehículos es muy distinto
dependiendo de si el coche es más o menos contaminante. Por tanto, en ese
sentido ya hemos iniciado una política en la que queremos profundizar
para esta economía sostenible, porque ese será uno de los pocos vectores
en los que la acción del Gobierno pueda verdaderamente surtir efectos. En
este sentido, aprovecho para decir -algunos han hecho referencia a esta
cuestión- que creo, y me permitirán que lo lea otra vez -lo leo porque,
como lo he escrito, lo puedo leer-: El sector privado es quien debe
protagonizar la transición hacia el nuevo modelo económico. El Gobierno
se limita a crear un entorno adecuado que facilite y promueva el
desarrollo de la actividad privada, y, señorías, la fiscalidad tiene como
objeto precisamente eso: tratar de dirigir la iniciativa privada hacia
los sectores que entendemos que pueden cooperar más en ese nuevo modelo
y, por supuesto, en la lucha contra el cambio climático. Como estamos de
acuerdo con su afirmación de que no es momento para rebajas fiscales
generalizadas, no me detengo en esa cuestión.
Ha mencionado usted la compra de activos, y me atrevería a decir que la
compra de activos ha sido un ejemplo modélico de la puesta en práctica de
las políticas recomendadas por la Comisión Europea. Ya he anticipado que
el día 1 de junio tendremos una nueva reunión del consejo rector y que
será ese día 1 de junio cuando decidamos el camino a seguir a partir de
ahora, teniendo en cuenta las modificaciones que ha hecho el Banco
Central Europeo.
De financiación también me gustaría hablar en otro momento al señor Ridao,
que prácticamente se ha referido solo a los temas financieros, además de
decir que no se atisban los brotes verdes. Es curioso, porque el hecho de
que los datos de la contabilidad nacional, del Instituto Nacional de
Estadística, se hayan presentado hoy, 20 de mayo, tal vez ha inducido a
una cierta confusión; son los datos que se refieren al primer trimestre,
que terminó el 31 de marzo. Ninguna de las instituciones internacionales
ha hablado de ningún indicio positivo hasta el mes de abril, por tanto,
esperemos un poco para ver si esos indicios se van confirmando. Desde
luego, todavía no forman parte de una tendencia sostenible, pero tenemos
que señalarlos como tales indicios porque, además, es verdad que sí han
producido ya un cambio en positivo de la confianza de los consumidores.
En cualquier caso, tanto las declaraciones del señor Trichet como las del
presidente Obama como las del señor Almunia se refieren al mes de mayo y
a finales del mes de abril.
La señora Oramas ha hecho observaciones interesantes, y ya le anticipo que
vamos a tratar de tenerlas en cuenta, a ver si es posible que en ese
nuevo Fondo local contemplemos también la posibilidad de formación. Hay
que decir que en el Fondo local anterior sí que estaban contempladas las
escuelas infantiles, que en muchos casos son financiadas por las
entidades locales, pero entiendo que, dado que queremos que este nuevo
Fondo local se centre en aquellos sectores que más podrían contribuir a
este nuevo modelo productivo, a este nuevo modelo económico, por supuesto
la formación profesional es, sin ninguna duda, uno de ellos. Por tanto,
me comprometo a tenerlo en cuenta para ver si ese es el sitio en el que
debe figurar o si debe figurar en este Fondo de 20.000 millones que vamos
a hacer para acompañar todas las acciones que vamos a poner en práctica
en el diseño de este nuevo modelo económico. Quisiera tranquilizarle; en
el ministerio, desde luego, no hay ningún proyecto de modificación de la
fiscalidad de los hidrocarburos o del tabaco.
Por supuesto, no quisiera dejar de agradecer a la señora Gastón, a la
portavoz socialista, su intervención. Además, creo que me ha evitado
tener que dar alguna respuesta más detallada sobre los temas de vivienda
al representante del Grupo Parlamentario Popular y no puedo más que
coincidir con sus planteamientos y agradecer el apoyo que nos presta.
Antes de contestar al Grupo Parlamentario Popular quisiera hablarles ahora
de algunos de los temas que se han tratado en esta Comisión, en
particular de lo que es nuestra propuesta para la reestructuración del
sistema financiero; una propuesta en la que ya hemos iniciado los
contactos con algunos grupos parlamentarios, los seguiremos en las
próximas semanas, a eso me comprometo, porque tratamos de que esta norma
salga adelante con el máximo consenso posible. Lo que sí les puedo decir
es que, con carácter general, no se modifica la legislación de las cajas
de ahorro y, por tanto, las competencias de las comunidades autónomas.
Podría decirles que la propuesta involucra al sector privado, tiene como
objetivo minimizar la implicación de recursos públicos, puesto que estos
recursos públicos solo entran en acción cuando no haya habido una
solución privada o cuando no haya tan siquiera una solución vía Fondo de
garantía de depósitos que, como saben, es una suerte de cooperativa de
las entidades financieras; minimiza también los incentivos a la
utilización de esos recursos públicos porque la utilización de esos
recursos públicos exige una reestructuración de la entidad. Por tanto, es
un esquema secuencial. Entendemos,
y entiende también el sistema financiero, que hay una sobrecapacidad que
se hace todavía más patente en este momento de crisis económica, que esa
sobrecapacidad es en este momento una debilidad de nuestro sistema
financiero y puede hacer que ese sistema financiero en el futuro sea
menos resistente a las consecuencias de esta crisis económica que se está
prolongando y, por supuesto, lo primero que deseamos es que sea el propio
sistema financiero el que autónomamente decida cómo debe reestructurarse,
siempre, por supuesto, con la ayuda, el asesoramiento y las indicaciones
del Banco de España, que es el que tiene las competencias y el que tiene
los datos que nos permiten decir dónde hay una debilidad en nuestro
sistema financiero. Si esa primera solución privada no ha dado resultado,
por supuesto hay una segunda etapa en la que el Fondo de garantía de
depósitos, que es separado para cajas y bancos, como ustedes saben, puede
intervenir y aportar fondos que faciliten que esa reestructuración pueda
llevarse a la práctica. Solo en el caso de que se sigan observando
debilidades y que no haya sido posible proceder a la utilización de
cualquiera de estas dos primeras vías, solo en ese caso intervendrá el
Banco de España con la utilización de estos recursos públicos con el
fondo que deseamos crear. Por tanto, la norma en la que estamos pensando
es respetuosa con la distribución de competencias, pero respetuosa
también con lo que implica la Ley de Disciplina e Intervención del Banco
de España, que quiero recordarles que en el caso de la Caja de
Castilla-La Mancha ha supuesto la remoción de los administradores y, en
ese caso, no ha sido la asamblea de la propia caja la que ha decidido las
actuaciones a seguir. Constituye una estrategia global que persigue
únicamente la viabilidad de las entidades a largo plazo y, desde luego,
constituye una solución particularizada por entidades con la flexibilidad
suficiente para ser un instrumento adecuado a cada situación. También les
anticipo que en esta reestructuración, por supuesto, los protagonistas
van a ser las propias entidades financieras y el Banco de España, que
tiene la tarea de supervisión y de velar por la salud, en términos
financieros, de nuestro sistema con carácter general.
En cuanto al sistema de financiación, lo primero que quiero es despejar la
duda que pudiera haber de que el Ministerio de Economía y Hacienda o el
propio Gobierno estén interesados en su retraso. Entenderán fácilmente
que no es así, porque nos hemos comprometido a que los efectos económicos
de este nuevo modelo de financiación tengan efecto desde el 1 de enero
del año 2009. Por tanto, los Presupuestos Generales del Estado no ganan
nada retrasando la solución a este tema. Pero también hay que decir que
hemos convenido que sea una cuestión en la que el Gobierno de España no
imponga una solución, sino que se trate de una solución consensuada con
las comunidades autónomas. Por eso, me alegro de que el señor Ridao, que
gobierna en una comunidad autónoma con la que todavía no hay acuerdo,
haya manifestado su deseo de que ese acuerdo llegue pronto. Yo lo que le
requiero es que haga usted todos los esfuerzos necesarios para que la
otra parte, en este caso la Generalitat de Catalunya, pueda acordar con
nosotros un nuevo sistema de financiación, que creo que tiene bases que
mejoran la situación actual, porque incorpora por primera vez una
garantía de igual financiación de los servicios públicos fundamentales.
Lo incorpora con un factor dinámico, con un criterio de equidad y, por
supuesto, reconociendo la situación poblacional de cada una de las
comunidades autónomas en este momento. Algunas comunidades autónomas han
visto incrementar mucho su población en los últimos años y eso ha
presionado extraordinariamente la prestación de los servicios sociales
con la financiación del sistema anterior. Entendemos que la actualización
de la población en sí mismo -la población es una variable fundamental y
de extraordinario peso en el nuevo sistema de financiación- es una
ventaja con respecto al sistema de financiación vigente en este momento.
Por supuesto, también hay un Fondo de suficiencia global. Ninguna
comunidad autónoma ve perjudicada su situación con respecto a la actual,
por tanto, sí que va a haber un componente de gasto adicional y por
tanto, sí que va a influir en el incremento de nuestro déficit público.
Nosotros entendemos -y seguro que usted también- que es un incremento
justificado, puesto que va a dar respuesta a las necesidades actuales de
comunidades autónomas, en particular aquellas donde ha crecido más la
población. Hay fondos de convergencia, de competitividad y de cooperación
que, no me cabe ninguna duda, van a producir, además, que la financiación
de Cataluña quede por encima de la media, que ha sido una petición del
Gobierno de la Generalitat y que nos parece absolutamente razonable.
Además, como sabe, en la reforma del sistema de financiación hay también
una mayor corresponsabilidad, puesto que se eleva la cesión de los
tributos en el impuesto sobre la renta y en el impuesto sobre el valor
añadido hasta el 50 por ciento. Por tanto, va a elevar el peso de los
recursos tributarios en el global de la financiación de las comunidades
autónomas hasta el entorno del 90 por ciento, es decir, un aumento
aproximadamente de 20 puntos potenciales. También quería decirles, señor
Ridao, señor Herrera y señor Sánchez i Llibre, que hacemos todo lo
posible por cumplir el Estatuto de Cataluña. Creo que hay pruebas de que
eso es así, por ejemplo en la disposición adicional tercera, que el
propio Gobierno de la Generalitat de Catalunya ha reconocido que está
teniendo un cumplimiento absolutamente ajustado a lo que dice la norma
básica de Cataluña.
Para no hacer esta comparecencia muy larga, quisiera contestar al señor
Montoro. La cuestión siempre es la misma: resultado del fracaso,
reconocimiento del fracaso de la política económica... Si atribuimos la
situación particular de España en el contexto de la crisis económica
global a nuestro modelo de crecimiento, en el que la construcción y
particularmente la
construcción residencial tiene un peso mucho más importante que en los
países de nuestro entorno, desde luego esa no ha sido una política desde
el año 2004 para aquí sino que es una política que lleva bastantes años
en vigor y, por tanto, alguna responsabilidad tendrá también el Partido
Popular.
En cuanto al real decreto-ley, espero que pueda contar con su apoyo. Por
cierto, el real decreto-ley que se va a presentar mañana para su
convalidación sobre la eliminación del déficit tarifario, quiero decirle
que a mí me parece una norma muy recomendable. Ustedes hablan siempre de
los problemas que tiene el incremento de la deuda pública, en el sentido
de gravar las generaciones futuras; las tarifas eléctricas en este
momento era eso lo que estaban haciendo, puesto que, como sabe, el hecho
de que las tarifas no fueran suficientes para pagar el coste de la
generación y distribución de la electricidad no significaba que las
compañías eléctricas no percibieran esos ingresos, simplemente hacían una
anotación que después titulizaban, pero esa era una carga que afectaba a
las generaciones futuras. A partir de ahora ese déficit tarifario se
elimina y quiero decirle también que el real decreto-ley que mañana
presentaremos para su convalidación incorpora un bono social que va a
favorecer a más de 5 millones de familias.
Hemos mencionado que uno de los problemas de la economía española es
nuestro déficit exterior. Deberemos hacer lo posible por ser más
competitivos, por internacionalizar nuestras empresas, por reducir ese
déficit exterior y también por reducir el endeudamiento de las familias y
las empresas, y por supuesto el cambio de modelo. Ya le he leído que
nosotros creemos que lo que tiene que hacer el Gobierno es crear un marco
en el que el sector privado pueda llevar a cabo esas actividades de la
economía sostenible, usted lo ha dicho, ese cambio de modelo no se hace
de la noche a la mañana. Pero todo es posible, incluso hacerlo mejor, en
los sectores tradicionales, hacerlo con otra óptica, hacerlo fijándose
más en una eficiencia y en una sostenibilidad en el medio plazo. Si
cambiamos la construcción de viviendas para su venta por la construcción
de viviendas para alquiler, si incorporamos la eficiencia energética en
el sector de la construcción, si dedicamos esfuerzos importantes a la
rehabilitación, si hacemos un uso extensivo de las energías limpias, todo
ello aplicado incluso a los sectores más tradicionales que usted pueda
mencionar, en sí mismo implica un cambio de modelo. Es verdad que el
cambio de modelo económico en su globalidad es tarea de años y hay
ejemplos incluso en Europa. Quiero recordarle -usted también lo tendrá en
su pensamiento- el caso de Dinamarca, que en veinte años pasó de ser un
país donde la agricultura y la ganadería eran la base fundamental de su
economía a uno de los países más avanzados en términos de tecnología, con
un uso muy intensivo de las tecnologías de la información. Por tanto, es
posible incluso sobre los sectores tradicionales añadir medidas de
eficiencia y de sostenibilidad y es por supuesto posible sobre la base de
la fiscalidad, de los impulsos positivos y de ese fondo de 20.000
millones hacer un esfuerzo adicional en aquellos sectores donde en este
momento somos más competitivos y tenemos más fortaleza: la biotecnología;
las energías renovables; nuestras industrias de la alimentación; nuestro
turismo, entendido también como turismo sostenible -porque hay mucha
sostenibilidad y mucha eficiencia energética que añadir al turismo-; los
sectores de movilidad, haciendo más énfasis en el transporte ferroviario
para las mercancías. Hay muchos sectores en los que la actuación del
Gobierno por vía de impulso puede hacer que el sector privado
intensifique su actuación para la economía sostenible.
Se ha referido usted también -no quería dejar de mencionarlo- al anuncio
que ha hecho Moody´s de rebajar la calificación de varias entidades
españolas, de 34. En ese sentido quisiera decirle que en lo que va de año
Moody´s ha realizado 580 rebajas de calificación en el sector financiero
europeo, y en el caso español ya ha anticipado que como máximo la rebaja
será de dos niveles. Por tanto, creo que debemos desear que esa rebaja en
la calificación se produzca en las menos entidades posibles, pero sí que
quiero decirle que la propia agencia de rating, en su comunicado, le
quita al asunto la gravedad que usted ha pretendido imprimir.
He intentado dar respuesta a los planteamientos y me quedo como empecé,
con mi oferta de un trabajo conjunto y de consensuar todas las medidas
que contribuyan a que España salga de la crisis económica.
El señor PRESIDENTE: Señor Montoro.
El señor MONTORO ROMERO: La señora vicepresidenta ha hecho uso de un
trámite especial al reservarme el final. Ya pensaba que se le había
traspapelado el contenido de mi intervención.
Quiero decirle, señora vicepresidenta, y también al Grupo Parlamentario
Socialista, que llevan gobernando en España cinco años. No sé si se le
había olvidado, pero usted lleva gobernando en España cinco años -usted
ha estado en el Consejo de Ministros cinco años- y en ese tiempo han
estado, hasta el último año, en la arcadia feliz. Esto era la arcadia
feliz. Como ha recordado algún portavoz, esto era un crecimiento que daba
gusto; líder en el mundo, teníamos el mejor sistema financiero del mundo
y ahí estaba el socialismo con sus enseñas.
Señora vicepresidenta, le voy a recordar una cifra para que también se la
clave -si me permite- o la grabe en su memoria. Cuando el Partido Popular
salió del Gobierno de España el déficit exterior por cuenta corriente era
del 2,5 por ciento y cuatro años después era del 10 por ciento, y llegó
al 11 por ciento del producto interior bruto. Eso se hace con determinada
operativa, y se lo voy a desglosar. Las familias, cuando nosotros salimos
del Gobierno, apenas tenían endeudamiento en negativo, era menos uno, y
ahora han
pasado a menos 4. Las empresas, que tenían un menos 4 por ciento del
producto interior bruto, han pasado a menos 10 o a menos 11 por ciento.
Eso es lo que crea la vulnerabilidad del país. En muchos de esos
endeudamientos de empresas hay una voluntad política de toma de
posiciones empresariales financiadas sobre empresas del ladrillo,
señorías, tomando posiciones en sectores estratégicos, adquiriendo deudas
gracias a la presencia del ICO que -así es la vida- ahora hay que
devolver y, ciertamente, ahora lo estamos pagando todos los españoles.
La economía es competitiva o no en función del déficit exterior, en
función del déficit comercial en primer lugar, pero es que del 2,5 al 10
por ciento hay un salto, un salto en cuatro años creciendo, y el fallo de
esos cinco años de gobierno está en que ustedes no corrigieron con una
política presupuestaria de superávit. Viendo ese déficit, corrijan y
compensen con una política de superávit presupuestario capaz de
compensar. Eso está advertido por todos los miembros del Partido Popular
y por mí mismo en todas las publicaciones haciendo valoración de los
Presupuestos Generales del Estado que va presentado el Gobierno
socialista. Ergo, cuando sorprende a España la crisis financiera mundial,
la sorprende en una posición de extrema vulnerabilidad, y esa
vulnerabilidad señora ministra, no viene de las leyes del suelo del
Partido Popular porque allí no hay ninguna calificación del suelo, no hay
ninguna. Estúdieselo bien, dígale a sus servicios técnicos que se lo
estudien y verá usted que no hay ninguna calificación del suelo,
urbanizable o no. Lo que hay son esas deudas que se han montado realmente
y, como ya le decía, este es el problema de la economía actual, moderna,
pasada, que es lo que llamamos el desapalancamiento financiero de España,
señora ministra, y digamos que eso se está haciendo de la manera más
brutal, que es hacerlo descansar en la restricción del crédito a la
pequeña y mediana empresa, al autónomo, que es lo que está provocando
esta marea negra de paro. Esa es la gran diferencia de España de la
política económica y de la responsabilidad de la política económica de
los Gobiernos socialistas durante estos cinco años. Ahora estamos
atrapados en la crisis, vulnerables a la crisis financiera mundial y por
tanto inermes ante esa crisis. Eso está llevando a la debilidad del
sistema bancario español, que tiene que devolver los préstamos
exteriores, puesto que ha sido el principal canal, y está aquejado de un
incremento de morosidad vertiginoso. Eso lleva a que tengamos las
revisiones, las bajas de calificación. Ergo, el presidente del Gobierno o
no sabía o no estaba diciendo la verdad en septiembre, cuando se produce
el estallido formidable de la crisis financiera mundial y la quiebra de
Lehman Brothers, cuando dice que nosotros estamos a salvo porque tenemos
el sistema bancario -ahora ¿cómo lo ha llamado usted?- con exceso de
capacidad. Vamos, la misma que ha servido para que tengamos el sistema
bancario con una fuerte competencia, que ha servido para financiar esos
créditos y esa creación de empleo, es la que ahora es de sobrecapacidad y
dice que las entidades bancarias están de acuerdo. ¡Hombre, claro!
Cuantos menos competidores mejor; ya se lo traduzco yo a román paladino.
Le preguntan al sector bancario: ¿Están ustedes de acuerdo en que sobran
unos cuantos? Y dicen: Sí, sí, sobran unos cuantos.
Señora vicepresidenta, gobernar es regir entre los intereses empresariales
de nuestro país. Eso es gobernar. En definitiva, gobernar es buscar los
intereses generales rigiendo, porque los argumentos que usted utiliza
cuando levanta la cara del papel... ¿Usted con quién está hablando de la
reordenación del sector bancario? ¿Con quién está hablando? ¿A quién está
contando esto? El mismo sector está con sobrecapacidad. Muy bien, vamos a
cerrar. ¿Qué va a cerrar? Sucursales ¿Va a despedir plantillas? ¿Ese es
el reordenamiento después de la experiencia de Caja Castilla-La Mancha?
Exitosa experiencia. ¿Usted puede decirnos que ha ido bien esa
experiencia, que ha sido un ejemplo en el mundo de cómo se hace realmente
la reestructuración del sector bancario o de cómo se fracasa? ¿Qué
hacemos con Caja Castilla-La Mancha, señoría? ¿Qué hacemos? ¿Hacia dónde
va? Porque hay una gran preocupación en Castilla-La Mancha, en el
conjunto del sector bancario y en el sector de cajas de ahorro. ¿Hay una
salida, una solución prevista programada? No hay ninguna solución
programada y usted viene aquí a decir ahora que ha tenido que intervenir
el Gobierno. ¿Por qué ha intervenido? ¿Por la falta de calidad de sus
activos? ¿Esa ha sido la causa esencial? Eso nos lo contó el gobernador
el Banco de España, se lo digo para que no tenga usted que mirar otra
ficha antes de responderme. Señoría, cuando falta la confianza en una
sociedad, se producen estos factores y este tipo de desplomes. Cuanto más
dejemos agrandar o agravar las dificultades -ya evito la palabra crisis-,
más difícil será abordar el problema. Lo que nos ha contado usted son
unas líneas básicas muy generales. Usted tiene que estar en disposición
de explicarle a la sociedad española algunas cuestiones relevantes. ¿Van
a poder los bancos comprar cajas? ¿Va a poder comprar un banco
internacional una caja española? ¿Va a permitirse la fusión de cajas
entre territorios? ¿Quién va a decidir esto? ¿El Banco de España solo va
a decidir cada operación? ¿No va a haber ningún control? ¿Va a reordenar
el sector bancario con todos los intereses generales, económicos y todos
los intereses políticos que conlleva? Estas son las grandes cuestiones
que hay que resolver. ¿De dónde saldrá la financiación? ¿Vamos a
socializar pérdidas los españoles? ¿Vamos a pagar por lo que ha sido una
mala gestión en una entidad bancaria? ¿Esa es la intervención del Estado
que estamos aquí proclamando? ¿Cuánto dinero va a costar? ¿Cuál va a ser
el volumen de recursos a utilizar y movilizar? ¿Eso está previsto en el
presupuesto del Estado? ¿Está prevista la nueva financiación autonómica
en el presupuesto del Estado de 2009? ¿Lo tienen previsto? No, no tiene
nada previsto.
Los presupuestos del Estado de 2009, señoría, están falseados porque usted
no es capaz ni siquiera de traer a esta Comisión un escenario económico
realista. ¿Cuál es la previsión del Gobierno? Esta tarde usted tiene que
salir de aquí diciéndoles a los españoles si el cuadro económico del
primer trimestre de 2009 va a ser el cuadro económico general de todo el
año, porque ¿vamos a tener una recesión del 3 por ciento este año? ¿Eso
quiere decir que el empleo, en media del año, se va a destruir al menos
un 5 por ciento? Si ya estamos en tasas de paro del 17,5 por ciento,
¿adónde nos vamos este año, cuál es la tasa de paro a la que nos vamos al
finalizar el año o a comienzos del año que viene, del 21 ó 22 por ciento?
¿Ustedes no tienen previsiones? ¿Qué va a pasar con el superávit de la
Seguridad Social? Porque el señor Granado viene a la Cámara y dice: Yo me
fío de la estimación que me hace el Ministerio de Economía y Hacienda.
Pero, claro, está usted engañando a la Seguridad Social. Si usted no le
pasa los datos relativos a lo que va a ser la evolución del empleo
derivada del cuadro económico, no sabemos dónde estamos. Por un lado, la
Seguridad Social dice: yo estoy funcionando con la estimación de ingresos
que se sustenta en los Presupuestos Generales del Estado para el año
2009. Le recuerdo a S.S. que en ellos el crecimiento de la economía era
positivo, del uno por ciento. Estas son las grandes cuestiones que
tenemos delante como país.
La financiación autonómica -usted lo ha dicho claramente- no tiene
ingresos ordinarios; la va a cargar a déficit y a deuda. ¿Usted cree que
los servicios básicos de los españoles se pueden financiar con deuda?
¿Usted cree que eso es normal? ¿Usted cree que los sueldos de los
hospitales se pueden financiar con deuda en un país normal y civilizado?
(El señor López Villena: Pues sí.) ¿Eso es lo que va a hacer con la
reestructuración de la Hacienda pública española en el nuevo modelo de
financiación autonómica? ¿Ustedes creen que así se sustentan las
premisas, las condiciones de un crecimiento estable en nuestro país? No.
En definitiva, ustedes lo que hacen es vivir en unos requisitos
políticos. Ustedes están obligados a llevar a cabo la financiación
autonómica porque, si no, el señor Montilla peligra en el equilibro del
tripartito de Cataluña y, a su vez, peligra el señor Zapatero aquí en
esta Cámara. Esta es la auténtica causa que lleva a que tengamos que
hacer otra macroemisión de deuda pública para financiar lo que será, nada
menos, que la vertebración de la Hacienda pública española. Esa es la
condición que estamos viviendo.
Acabo con dos consideraciones. Señora ministra, déficit tarifario. ¿Cuál
es la plusvalía que ha sacado una gran empresa constructora española
cuando ha salido de su participación en la primera empresa eléctrica?
¿Cuál ha sido la plusvalía que se ha obtenido? ¿1.400 millones de euros?
Con ese interés que hay por invertir en el sector, ¿cuál es la previsión
de incremento de tarifas que está detrás del decreto-ley de mañana? ¿Cuál
es realmente la previsión? Porque el bono social significa que para
determinado volumen de contribuyentes se estanca la tarifa, pero viene la
subida de las otras tarifas. ¿Y qué pasa con las renovables? Se ponen en
inseguridad completa, en manos de la decisión del Gobierno de cortar ese
suministro, es decir, hay que hacer un crecimiento sostenible sobre
renovables que se pone en la inseguridad más absoluta.
Acabo haciendo una reflexión sobre el cambio de modelo. Señoría, usted ha
hecho una afirmación que es también curiosa. Dice que cuando en España
hay crecimiento económico se crea más empleo y cuando hay menos se
destruye. Es la elasticidad renta del empleo. Señoría, en el año 1995 la
economía española creció el 3 por ciento y se crearon en contabilidad
nacional 170.000 empleos. En el año 2000, la economía española creció el
4 por ciento y se crearon 700.000 empleos. ¿Se quiere usted preguntar -no
digo ya en clave política sino al menos intelectualmente- qué pasó entre
el año 1995 y el año 2000 para que esa elasticidad renta cambiara tan
sustancialmente y el crecimiento económico se fuera a esa creación de
empleo? Se lo resumo y acabo. ¿Sabe lo que pasó? Que se financiaron las
empresas, especialmente la pequeña y mediana empresa. Crédito accesible.
¿Sabe lo que pasó? Que bajaron los impuestos y eso hizo mucho más liviana
la presión tributaria, la carga tributaria, y al mismo tiempo el Estado
recaudó como nunca. ¿Sabe qué pasó? Que se modernizaron las relaciones
laborales y eso hizo también que se creara mucho más empleo con ese
crecimiento económico. ¿Y sabe qué pasó? Que bajaron los costes de
producción, la energía, las comunicaciones, los transportes. Eso es lo
que hizo esa España creadora de empleo que hoy es el ejemplo de Europa y
del mundo. Y eso es lo que hemos perdido. Y lo hemos perdido porque
ustedes ni siquiera lo han entendido. No han entendido qué ha pasado en
España. (El señor Sevilla Segura: Es que no sabemos leer.) Se subieron en
la ola y ahora, cuando realmente esa ola se agotó, vinieron estos tiempos
y vivimos esta restricción. Y esa es la breve historia de la economía
española y de lo que hoy nos está ocurriendo en un gobierno que lo que
hace es perder la confianza y sumir a la sociedad española en la peor
crisis de confianza de nuestra historia.
Señoría, acabo con otra reflexión. Creo, señora vicepresidenta, que cuando
se viene a la Comisión se viene a examinar. Seguramente la Organización
Mundial de la Salud -y tómelo en el sentido más positivo- habría tenido
una magnífica directora general, pero ahora la tarea que ha tomado usted
es de una responsabilidad muy seria, muy grave porque detrás de ella está
el bienestar de los españoles y está el presente y el futuro del empleo
de nuestro país. (Aplausos.-La señora Pozuelo Meño: Graciosillo,
graciosillo, como siempre.-El señor López Villena: Esto se queda
grabado.)
El señor PRESIDENTE: Tiene la palabra el señor Sánchez i Llibre.
El señor SÁNCHEZ I LLIBRE: Señora vicepresidenta, voy a intentar
puntualizar tres cuestiones que desde nuestro punto de vista creo que
pueden ser relevantes en cuanto a las actuaciones a futuro de su
ministerio. Me quedo con la manifestación que ha hecho de que solamente
va a haber una rebaja de la fiscalidad selectiva para la economía
productiva. Tal como lo expresó el señor presidente del Gobierno y
después de su manifestación, mejor que digan a todo el sector productivo
español que no va a haber rebaja de impuestos; que la gente no se haga
ilusiones, que no espere una rebaja del 5 por ciento en el impuesto sobre
sociedades para todas aquellas empresas que mantengan el empleo. Usted
sabe perfectamente, señora, vicepresidenta, que van a ser poquísimas las
empresas que se van a poder acoger a esta rebaja selectiva, porque la
mayoría de las pequeñas y medianas empresas -que fue el anuncio del señor
Zapatero- no tienen beneficios. Díganles también, por favor, a los
trabajadores autónomos que su rebaja impositiva va para largo. Realmente
usted hoy no nos ha aclarado absolutamente nada. Sobre el anuncio
estrella y publicitario del señor Zapatero, hoy nadie sabe quién va a
poder acogerse a esta rebaja de impuestos. Esta mañana le hemos planteado
al señor presidente del Gobierno una posibilidad: premien, por favor, a
aquellas empresas que mantengan el empleo, pero no intenten premiarlas
con un regalo envenenado diciendo que les van a rebajar los impuestos,
porque usted sabe que prácticamente no existen empresas que mantengan el
empleo y que tengan beneficios, me refiero a las pequeñas, porque de las
grandes seguramente sí hay. Planteen, por ejemplo, una rebaja en las
cuotas a la Seguridad Social para todas aquellas empresas que mantengan
el empleo, pero no lo extrapolen al impuesto sobre los beneficios, porque
usted sabe perfectamente que esto va a ser de poca utilidad para la
mayoría del tejido productivo español. Es mejor que digan la verdad, que
sean serios. Es el consejo que les damos. Más vale seriedad en las
propuestas y que todo el mundo sepa a qué atenerse.
En la Comisión de Economía o en una moción presentada en el Pleno del
Congreso de los Diputados aprobamos que ustedes rebajarían los módulos a
todos los empresarios autónomos de acuerdo con la bajada de actividad
empresarial que se ha producido. (La señora Colldeforns i Sol: No.) Eso
está aprobado y todavía no lo hemos visto en el Boletín Oficial del
Estado. Estas son muestras de seriedad, y más que anuncios publicitarios
hechos por el presidente del Gobierno que no van a llegar nunca, lleven
este próximo viernes una rebaja de los módulos de todos los empresarios
autónomos, de acuerdo con la bajada de la actividad, que fue lo que se
aprobó en esta Comisión o en el Pleno del Congreso de los Diputados.
Cumplan con lo que ustedes han planteado, pero más vale que cumplan con
lo poco que se ha aprobado que no que hagan promesas escaparate, porque
al final esto va en detrimento de la seriedad de la clase política
española.
Segunda cuestión, reordenación del sector financiero. Yo sé que usted lo
está intentando, pero en el resto del mundo, básicamente en Norteamérica
y en algunos países importantes de la Unión Europea, el Estado ha
inyectado a las entidades financieras más de 4,5 billones de dólares (4
billones de euros) y el sistema financiero de estos países, a pesar de
estas inyecciones motivadas por la bancarrota de las entidades
financieras, ahora está saliendo del agujero. Afortunadamente, en España
no ha pasado esto, tenemos que alegrarnos de que en España el sistema
financiero no haya quebrado -yo lo digo siempre en mis intervenciones-,
pero no es menos cierto que pasa por algunas dificultades y que hay que
reestructurarlo. La única cosa que le planteamos desde Convergència i
Unió es que esta reordenación se haga lo más rápidamente posible,
respetando los modelos de gestión de las entidades financieras españolas,
que hasta la fecha, salvo algunas excepciones, pienso que ha sido un
modelo de gestión perfectamente exportable a muchos países de la Unión
Europea y también a muchos países anglosajones. Hagan inmediatamente esta
reordenación y cuenten con el sector, porque lo que preocupa en cierta
medida a Convergència i Unió es que esta reordenación se pueda hacer sin
tener en cuenta al sector y que estas futuras intervenciones que puedan
existir en alguna entidad crediticia se hagan extensivas a algunas
entidades que tienen una viabilidad económica importante, debida
básicamente a este buen modelo de gestión de las entidades financieras.
No me gustaría diferenciar entre cajas y bancos; es en general, porque yo
creo que el buen modelo de gestión financiero español es equiparable
tanto en las cajas como en los bancos. Por lo tanto, lo único que le
planteamos es que ustedes hagan los deberes con seriedad -seguramente lo
van a hacer-; que no tarden demasiado; que cuando se tengan que plantear
esta reordenación -y esta es nuestra preocupación, entre comillas-
solamente se plantee en aquellas entidades que no tienen viabilidad, que
pensamos que han de ser muy pocas, y lógicamente que se respeten algunos
aspectos que ya he dicho reiteradamente en esta Comisión, en el Pleno y a
usted personalmente y que son fundamentales para nosotros como es que no
se modifique la Ley de Cajas porque consideramos que hasta la fecha,
salvo raras excepciones -todos sabemos exactamente a cuáles me refiero-,
ha sido muy positiva en España. Hemos escuchado las manifestaciones de la
vicepresidenta en el sentido de que no se va a modificar la Ley de Cajas;
por lo tanto no hace falta profundizar en esta cuestión.
Ha surgido otro tema a raíz de la intervención del señor Montoro al que
quisiera referirme muy de pasada. Usted ha hablado, señor Montoro, del
problema de la financiación. El problema de la financiación no es que
estos señores quieran cumplir con el señor Montilla o con el tripartito;
el problema de la financiación es que el Gobierno la ha de cumplir porque
es una ley orgánica
aprobada mayoritariamente por el Parlamento español y que tienen
obligación de cumplir el Gobierno del señor Montilla, el Gobierno del
señor Maragall o el Gobierno del señor Mas. El Gobierno tiene obligación
de cumplirla inmediatamente, porque es una ley aprobada por este
Parlamento, y si no cumplimos las leyes, mal ejemplo estamos dando a
todos los españoles. Desde esta perspectiva, señor Montoro, la tienen que
cumplir, gobierne quien gobierne en Cataluña, y seguramente las
comunidades donde ustedes gobiernan también se verán beneficiadas de esta
nueva financiación que ha de posibilitar los recursos para las materias
en las que las comunidades autónomas tienen competencias exclusivas como
son los servicios sociales, la educación y la sanidad. Solamente queremos
insistir en que no demoren ni un día más este posible acuerdo sobre la
financiación, porque lo que ustedes están intentando hacer en estos
momentos es cumplir con una legislación vigente que para nosotros es
importantísima.
El señor PRESIDENTE: Tiene ahora la palabra el señor Azpiazu.
El señor AZPIAZU URIARTE: Voy a ser muy breve, simplemente quiero aclarar
una serie de cuestiones. En primer lugar, agradezco a la vicepresidenta
la voluntad de llegar a acuerdos con el conjunto de grupos de esta Cámara
en temas importantes para salir de la crisis. Creo que todos los grupos
somos necesarios porque la crisis es de mucha envergadura. Usted ha dicho
que yo había aludido al maquillaje. No me refería a maquillaje en el
sentido de ocultar o tratar de engañar, sino porque metodológicamente yo
no veía claro cómo hacía el cálculo el Instituto Nacional de Estadística.
Sería bueno que el propio presidente del instituto compareciera en esta
Comisión para explicarnos cuáles son los métodos, los cálculos y para que
nos ponga en términos homogéneos los cálculos del PIB y del empleo, si
quiere, que se hacen por parte de INE en relación con los de otros países
europeos, porque me da la sensación de que no son homogéneos. Entiendo lo
de la elasticidad en parte y además se lo he dicho. Creo que el primer
empleo que se destruye es el menos productivo. En ese sentido es verdad
que hay una parte que afecta al empleo más directamente por la propia
precariedad del sistema del empleo y por la temporalidad, etcétera, pero
a pesar de todo estas cifras no me cuadran, porque si fuera así, también
tendría que ocurrir, aunque fuera en menor medida, en otros países.
Usted me dice que para recuperar hay que hacer las cosas mejor.
Evidentemente, hay que hacer las cosas mejor; hay que acertar en el
diagnóstico y en las medidas y en esto es en lo que el Gobierno necesita
colaboración. Creo que va a tener una prueba. Gracias en primera
instancia al señor Montoro, y a la Ley de Estabilidad -a la que
llamábamos todos ley Montoro y que luego se modificó por el Gobierno
socialista-, el Gobierno tiene que traer el mes que viene a esta Cámara
las sendas del déficit y del endeudamiento, con lo cual me imagino que el
Gobierno aprovechará para hacer una primera revisión con profundidad del
cuadro macroeconómico, y ahí sí que se van a ver cuáles son los datos que
maneja y las primeras intenciones del Gobierno en materia de política
económica. Estaremos atentos a este cuadro macroeconómico y a estas
primeras intenciones.
No le voy a ocultar las nuestras. Yo vengo defendiendo en todos los
debates presupuestarios la necesidad de la reforma del gasto público, el
comportamiento eficiente y eficaz de la Administración pública, se lo he
dicho antes, no solo por cuestiones competenciales, que no son menores,
son realmente importantes, sino también por tener un comportamiento
eficiente, tal y como exige la propia situación económica en la que nos
encontramos. En este sentido, quisiera hacer una referencia casi obligada
a una moción aprobada recientemente en este Congreso por la mayoría de la
Cámara en la que se insta al Gobierno a que aborde en serio la reforma de
la Administración pública, en uno de cuyos puntos incluye la supresión al
menos de un ministerio. Yo creo que esto puede ser un indicador de que el
Gobierno está cumpliendo con la moción y yendo por un camino que nos
parece adecuado. No es que la supresión del ministerio sea suficiente
-forma parte del acuerdo-, pero se daría una buena señal y a partir de
ahí podríamos trabajar más intensamente en la reforma de la
Administración pública y en la búsqueda de la eficiencia y de la eficacia
de las políticas públicas.
El señor PRESIDENTE: Tiene la palabra el señor Herrera.
El señor HERRERA TORRES: En primer lugar, entraré en materia de
financiación, señora ministra, porque creo que el problema está en que la
propuesta que ustedes han hecho -y así lo ha entendido no una fuerza
política sino el conjunto del Govern de la Generalitat- no cumple con el
Estatut. Coincido en este caso con el señor Sánchez i Llibre, de que no
es un problema de cumplir con el señor Montilla, sino que es cumplir con
una ley. Hoy existe un problema real de financiación en las comunidades
autónomas y Cataluña es un ejemplo singular. Cuando ustedes tienen la
capacidad de presentar ese plan para dar ayudas al automóvil, hoy en
Cataluña no hay recursos para hacerlo, y no exageramos, y eso es porque
el modelo de financiación que pactó otro Gobierno no sirve y también
porque su Gobierno lleva retraso. Por tanto, nosotros lo que esperamos es
no continuar con esa prórroga perpetua, que es insostenible.
En segundo lugar, en materia de cambio de modelo, me ha preocupado su
respuesta en torno a la fiscalidad verde, se lo confieso, porque la
fiscalidad verde en ningún país de Europa es la modificación del impuesto
de matriculación. Es mucho más, señora ministra. Si quiere le puedo traer
ejemplos de fiscalidad verde en Alemania, en los países escandinavos, en
un gran número
de países, donde la fiscalidad verde es algo complejo y profundo. El
problema es que en el país más ineficiente de toda Europa, donde
consumimos energéticamente el 20 por ciento más de lo que consumen países
homologables, no se ha abordado. En materia eléctrica, lo que tenemos es
una ley -no es la Montoro, es la Piqué- que lo que hace es tener un
mercado absolutamente liberalizado en parte, no en todo, y sin
instrumentos de intervención, y ustedes mañana traen un real decreto que
no lo aborda, ni aborda la tramificación de la tarifa, ni que se pague
más en función de lo que se consume. Esa es una visión antigua, muy
liberal y muy poco progresista en torno a un bien escaso que nos hace
dependientes del exterior y que además nos hace incumplir con el
Protocolo de Kioto. Ese es el problema de fondo que ustedes aún no han
querido encarar.
Si ustedes quieren hablar del cambio de modelo, hace falta mayor ambición.
Le pongo un ejemplo. Nosotros le entregamos al Gobierno un plan de ahorro
y eficiencia en edificios para que haya una inversión potente, no de
centenares de millones sino incluso de miles de millones de euros, en una
estrategia para adecuar el parque inmobiliario y corregir las
ineficiencias energéticas que tiene el mismo. Este plan nos permitiría
evitar la caída en el sector de la construcción y adecuar un parque
inmobiliario muy ineficiente energéticamente a las realidades que son
imperiosas y que necesitamos. Usted sabe que gran parte de este consumo
energético se debe precisamente a la ineficiencia de nuestro parque
inmobiliario. ¿Por qué no lo hacemos? Se lo han planteado Comisiones
Obreras, se lo hemos planteado nosotros y ustedes se conforman con ese
plan de un centenar de millones y, eso sí, con una reducción de las
inversiones en el IDAE. Por tanto, no han hecho los deberes en materia de
cambio de modelo, hasta el momento, no. Si ahora lo empiezan a hacer,
bingo, pero hasta el momento, señora ministra, no lo han hecho.
Tengo que decir que ha habido algo de su intervención que me ha gustado.
Ha hablado usted de la disminución de ingresos, que la presión fiscal ha
caído en los últimos años. Aunque sea indirectamente, por primera vez
tenemos un mea culpa de un representante del Gobierno en las deducciones
fiscales que han liderado en los últimos años, porque la presión fiscal
ha caído hasta el 33 por ciento del PIB, y eso hace que las políticas
públicas tengan hoy menor capacidad de maniobra, porque ustedes
protagonizaron la reforma del IRPF que benefició a las rentas más altas
-no se lo digo yo, se lo ha dicho Funcas-, la reducción del impuesto
sobre sociedades nos ha situado en un impuesto sobre sociedades medio por
debajo de la media europea, y por supuesto está la política de cheques
que nosotros tanto hemos discutido y que ustedes han protagonizado. Eso
hace que hoy tengamos como mínimo 20.000 millones de euros menos para
hacer las políticas públicas que ustedes dicen ahora defender, pero,
claro, no se puede hacer una política fiscal que hubiese hecho el Partido
Popular en la legislatura anterior para ahora defender lo contrario, y
eso nos preocupa. Le valoro el mea culpa, aunque haya sido
indirectamente, se lo valoro, pero hemos perdido margen de maniobra por
sus políticas pretéritas, las del pasado.
Acabo ya, señor presidente. No sé si la compra de activos ha sido modélica
o no, pero sí sé que no ha cumplido su función, que era garantizar que
hubiese crédito. Sabe usted como yo que en este país hubo demasiado
crédito, se dio demasiado crédito, pero ahora se está dando demasiado
poco, en una actitud ciclotímica de las entidades financieras. Lo que
necesitábamos es que se volviese a dar, no como antes pero sí de una
forma razonable, y eso ustedes no lo han encarado, porque no han exigido
nada a las entidades financieras, y nosotros lo que decimos es que lo
paren o que lo cambien, porque la compra de activos no ha cumplido su
función. En cuanto el endeudamiento familiar usted me dice: sabemos que
existe. Pues hagan algo, porque la medida que nosotros hemos incorporado
en el debate sobre el estado de la Nación es ampliar la inembargabilidad,
pero ustedes tienen que activar un fondo de garantía para las personas
hipotecadas con problemas económicos para que no haya gente, que son
clases medias hoy, que caiga en la exclusión o en la pobreza. Estamos
hablando de esto, señora ministra, en determinadas franjas de edad, en
determinadas situaciones. Dicen ustedes: sí, tenemos presente el
endeudamiento familiar, pero nosotros no vemos las medidas de protección
social y, se lo confieso, las queremos ver.
Sabe usted que las entidades financieras han resistido hasta el momento
-tenemos la excepción de Castilla-La Mancha-, pero como han dicho otros
portavoces, es posible que la segunda andanada de la crisis no la
resistan, porque las entidades financieras españolas son aquellas que
dieron 300.000 millones de euros en préstamos concedidos, por ejemplo, a
promotores inmobiliarios. Hoy tienen dificultades de retorno, hoy no
pueden ir al interbancario, por tanto ustedes tienen que prever qué va a
pasar en estos casos. Y nosotros queremos saber qué va a pasar con las
cajas, qué política van a aplicar, qué les van a exigir y qué va a pasar
con aquello de la privatización de las ganancias y la socialización de
las pérdidas, que puede acabar pasando. Lo que decimos es que cuando se
intervenga, se haga con condiciones. Y como necesitamos instrumentos de
banca minorista con los que se pueda intervenir, aprovéchenlos o
recuperen, por ejemplo, el parque inmobiliario que tienen algunas
entidades financieras para que haya un parque público de vivienda, porque
lo público es eso, lo público es hacer lo que existe en Europa, en toda
Europa existen parques públicos de vivienda. Aquí es un anatema. El
Partido Popular no lo acepta y el Partido Socialista tampoco. Pero
nosotros decimos que quizá sea hora de que la socialdemocracia ejerza de
socialdemócrata y eso significa parques públicos de vivienda cuando se
intervenga una entidad financiera, tan sencillo como eso.
Ahora sí acabo, señor presidente. Ustedes han invertido un 4,9 por ciento
del PIB. El problema está en que lo han invertido mal, mucho en rebajas
fiscales, lo que es impropio precisamente de lo que ustedes hoy predican.
Por eso les decimos que corrijan esa orientación. Solo me queda una
acotación en materia de Ley de Deuda, que le recuerdo que están
incumpliendo. El secretario de Estado tiene que venir a informar sobre el
estado de la condonación de la deuda y espero que el nuevo secretario de
Estado venga a hacerlo en pocas semanas, porque en marzo tenía que
informar y aún no lo ha hecho.
El señor PRESIDENTE: Señora Oramas.
La señora ORAMAS GONZÁLEZ-MORO: No pensaba intervenir pero lo haré porque
antes obvié un tema. En primer lugar, agradezco a la señora
vicepresidenta su comparecencia. En segundo lugar, le haré una reflexión.
Yo no creo que sea el momento -y lo digo con todas las consecuencias- de
asumir el cambio de modelo de financiación de los ayuntamientos. En este
momento en este país hay que redefinir el tema competencial del Estado,
de las comunidades y de los ayuntamientos, que va a ser una negociación
dura e importante. Una vez que se haga eso, habrá que definir, en función
de las competencias, la financiación y los fondos; y, sobre todo, en
época de crisis, cuando uno cambia el modelo de financiación de los
ayuntamientos y el tema fiscal, no puede ser para uno o dos años. Cuando
uno cambia el modelo de financiación municipal y local, tiene que ser un
modelo para los próximos quince o veinte años porque implica consensos,
políticas y cambios de normativas. Se debe empezar, sinceramente -y usted
viene del Ministerio de Administraciones Públicas-, por el gran debate de
qué hace quién. En este país, en los próximos dos años -porque yo soy de
las que creo que esto no ha tocado fondo- lo principal van a ser las
políticas sociales. Realmente, para la eficiencia de las políticas
sociales en época de crisis, la base y el arma con la que se puede actuar
objetivamente son los servicios sociales de los ayuntamientos de este
país. Si seguimos haciendo ministerios de Cultura y de Vivienda,
consejerías de Cultura y de Vivienda, empresas municipales de Vivienda,
organizaciones y empresas públicas de Cultura, habrá un derroche de, por
un lado, funcionarios públicos y, por otro, de fondos públicos y, sobre
todo, no se puede determinar la financiación y hacia dónde tienen que ir
los fondos públicos, que es lo que al final pagan los ciudadanos. El gran
debate, señora vicepresidenta, es el tema competencial, la ejecución de
las políticas y la racionalización de las administraciones -aunque soy
canaria y quito la ese, lo digo con ese-, porque eso es lo que al final
tendré que determinar los fondos. Esta es una reflexión que le hago en
voz alta sabiendo las responsabilidades que tuvo antes de ser
vicepresidenta del Gobierno.
Le agradezco su intervención y le digo que contará con nuestra
colaboración si hay transparencia, si hay comunicación y si aparcamos la
política y hablamos de la realidad de este país.
El señor PRESIDENTE: Señora Gastón.
La señora GASTÓN MENAL: Señora vicepresidenta, permítame que en nombre del
Grupo Parlamentario Socialista me dirija al señor Montoro directamente y
después de haber escuchado la intervención que ha hecho -una más del
mismo signo- le pregunte en nombre de todos los miembros del Grupo
Parlamentario Socialista y de esta Comisión, señor Montoro, ¿de verdad
nos quiere convencer de que si usted estuviera ahora mismo en el
Gobierno, este país no estaría en crisis? ¿Se lo cree usted de verdad?
¿Nos quiere convencer a nosotros y a todos los ciudadanos de que si usted
estuviera en el Gobierno, ahora mismo no habría desempleo, ahora mismo no
habría problemas de acceso al crédito, ahora mismo no habría problemas de
liquidez para pymes y autónomos, por ejemplo? ¿De verdad nos quiere
convencer de eso, señor Montoro? (El señor Montoro Romero pronuncia
palabras que no se perciben.) ¿Puede convencernos? No. Lo que creemos es
que trata de hacerlo pero, realmente, ¿está usted convencido de eso,
señor Montoro? Después de haber escuchado su intervención yo dije que
había un aspecto que nos diferenciaba a los socialistas y al Grupo
Popular. (El señor Aguirre Rodríguez: Es una novata.) Ellos siguen
anclados en el diagnóstico, se ha visto una vez más, vuelta al pasado y
diagnóstico. Después de escuchar también la intervención hemos visto una
nueva diferencia. Hemos escuchado en boca del señor Montoro cómo trataba
de dar lecciones a la señora vicepresidenta diciendo que gobernar es
elegir entre los intereses empresariales de nuestro país. Vemos una gran
diferencia, señor Montoro. Para los socialistas gobernar es sobre todo
tener presente a los ciudadanos, no los intereses empresariales de un
país y elegir entre ellos.
Para finalizar, quisiera mirar al futuro. El Grupo Socialista mira al
futuro, al igual que el Ejecutivo, porque consideramos que combatir esta
crisis también consiste en mirar hacia la salida, hacia el futuro, para
-como se viene diciendo por parte de los socialistas y del Ejecutivo-
sentar las bases para el cambio de modelo económico. Simplemente quisiera
apuntar que no es nada nuevo para los socialistas, como se ha señalado.
Siempre hemos sido conscientes de que había que modernizar nuestro modelo
productivo y ya desde el año 2004 pusimos medidas en marcha, esfuerzos en
esta dirección, patentes y relevantes, como el esfuerzo en educación. Los
socialistas hemos multiplicado por dos los recursos destinados a
educación, y también en investigación, desarrollo e innovación hemos
multiplicado presupuestariamente los recursos por tres. Consideramos, una
vez más queremos insistir, que no podemos volver a un modelo que nos ha
hecho depender en
exceso del ladrillo, de la especulación inmobiliaria y de la precariedad
laboral.
Nos citaba el señor Montoro la creación de muchos empleos. Lo que no nos
decía era la calidad de los empleos que se iban generando. Como
comprenderán, un objetivo de este cambio de modelo productivo es el
empleo. Hay medidas en este sentido también anunciadas en el debate sobre
el Estado de la Nación. Simplemente citaré el Fondo de financiación de la
economía sostenible, al que se ha referido ya la vicepresidenta, pero
también un nuevo Fondo de inversión local dotado con 5.000 millones. Es
un fondo que, quiero insistir, contribuirá al empleo, contribuirá al
nuevo modelo productivo, pero contribuirá, al hilo de lo que decía la
señora Oramas en su intervención, de forma positiva en los ayuntamientos
de este país.
Estaremos todos de acuerdo en que en este momento este país necesita
confianza, y un factor para generar esta confianza consistente en la
prudencia, sobre todo por parte de los políticos. Ha habido a lo largo de
las intervenciones de esta tarde una característica de algunos de los
grupos en esta Comisión que nos ha agradado, y es la voluntad de sumar
esfuerzos junto al Gobierno y de que de forma conjunta podamos avanzar,
no quedarnos instalados en el diagnóstico y avanzar hacia la salida de la
crisis. En este momento, como decía, la prudencia es un factor más de
confianza, confianza que nos tiene que conducir a la salida de la crisis.
Somos conscientes de que utilizan estos datos y esta crisis de forma
partidista, pero no sé si son demasiado conscientes de que este
catastrofismo que están llevando a la práctica lo que hace es alentar lo
contrario, alentar la desconfianza y esto provoca que la parte
psicológica que en toda crisis conlleva que la demanda se frene haga que
la duración de la crisis sea mayor. Por favor, les pedimos no solo que
cambien de actitud y que se unan, como el resto de los grupos ha
anunciado, y sumen esfuerzos con nosotros, con el Gobierno, para tomar
decisiones y apoyar medidas de cara a la salida de la crisis, sino que
además, por prudencia, abandonen ese catastrofismo que no nos hace un
favor a nadie en este país.
Quiero finalizar agradeciendo la comparecencia de la señora vicepresidenta
en nombre del Grupo Parlamentario Socialista y recalcar que seguimos como
grupo con la mano tendida esperando el apoyo del resto de grupos.
El señor PRESIDENTE: Para concluir la reunión tiene la palabra la señora
vicepresidenta.
La señora VICEPRESIDENTA SEGUNDA DEL GOBIERNO Y MINISTRA DE ECONOMÍA Y
HACIENDA (Salgado Méndez): Muy brevemente, quiero decir al señor Sánchez
i Llibre que por supuesto vamos a cumplir con lo que nos hemos
comprometido, y en lo que se refiere a la reorganización del sistema
financiero, estoy segura de que en la percepción y en la voluntad del
Banco de España está por supuesto que sean respetados absolutamente todos
los modelos de gestión de las entidades que tienen viabilidad.
Al señor Azpiazu simplemente le diría que entiendo que el presidente del
INE puede venir a explicarle la forma en que se abtienen los datos. Creo
que bastaría con que pudiéramos ofrecer la metodología que acompaña a
todas las estimaciones y a todos los estudios del INE, pero entiendo que
no tendrá ningún problema en comparecer. En cuanto a la reforma de la
Administración pública, sabe que estamos muy directamente involucrados y
comprometidos a que sea así. Sí quiero anticiparle que la reducción de
cargas administrativas que ya se ha llevado a la práctica va a suponer
para las empresas -y es una estimación externa que han hecho desde una
consultora al Ministerio de Administraciones Públicas- un ahorro de 760
millones de euros. Esos son los datos que nos han ofrecido y, por tanto,
creo que estamos en el buen camino. Me permitirá que no suprimamos ningún
ministerio. Si ustedes hubieran aprobado en su resolución la supresión de
un ministerio equis, no estaríamos de acuerdo pero entenderíamos que era
una propuesta hecha desde la seriedad, desde su propia percepción. Pero,
al ver que no, que lo que proponen es suprimir un ministerio, uno
cualquiera, lo que nos preguntamos es si pretenden suprimir una política,
una cualquiera, elegida por azar, al sorteo, por orden alfabético,
etcétera. Porque si se trata únicamente de suprimir un puesto de ministro
y no una política ministerial que llevaba un ministerio, poco ahorro es y
poca reforma administrativa está usted considerando.
Al señor Herrera le diré -creo que ya lo he dicho- que lo del impuesto de
matriculación era una pequeñísima muestra de lo que entendemos que debe
ser la fiscalidad verde -creo que ha utilizado esas palabras-, era una
pequeñísima muestra, una primera señal de nuestra intención de llevar a
cabo esa fiscalidad verde. Por otra parte, para ayudar a las personas que
pasan más dificultades hemos puesto en marcha una moratoria hipotecaria,
que seguramente no es suficiente, y ahora se va a poner en marcha, como
sabe, alguna prestación adicional para las personas que han finalizado la
percepción del seguro de desempleo. Espero que esto también pueda
contribuir a aliviar la situación de las personas y las familias más
desfavorecidas que, créame, nos preocupa tanto como a usted. En cuanto a
la ley de deuda, estoy segura de que el secretario de Estado comparecerá
para explicarle todo lo que sea menester con respecto a ese tema. A la
señora Oramas le diría que no puedo estar más de acuerdo con que la
financiación local tiene que ser posterior a la delimitación de las
competencias de las entidades locales. Lo que sí me gustaría es que esa
opinión que compartimos usted y yo fuera también compartida por el resto
de los grupos políticos y por la Federación Española de Municipios y
Provincias. A la señora Gastón, como siempre, quiero darle las gracias
por su intervención. El señor Montoro me preguntaba qué era lo que había
cambiado entre el año 1995 y el año 2000. Desde luego, el incremento de
la población activa fue
muy inferior al que había sido en la etapa anterior y al que fue en la
etapa posterior y durante ese año comenzó una construcción masiva de
viviendas; por tanto, el sector de la construcción comenzó a ganar mucho
peso. Además de eso, no tenga ninguna duda -le contesto también al señor
Azpiazu- de que tal como establece la ley, antes del día 30 de junio
presentaremos a este Congreso de los Diputados el objetivo de estabilidad
presupuestaria para los próximos tres años -para este año y los dos
siguientes-; por tanto, en ese momento sabrán ustedes las estimaciones
que hacemos. Creemos, además, que será bueno esperar hasta el último
momento dada la gran dinamicidad de las cifras que en este momento están
presentando las distintas instituciones internacionales. En la referencia
que ha hecho a las empresas eléctricas y a sus plusvalías estamos
descubriendo -esta mañana lo hacíamos con la preocupación por las rentas
bajas- una preocupación casi rayana ya en lo que podría ser una intención
expropiatoria, que hasta el momento no conocíamos, del Partido Popular,
pero nunca es tarde para incorporarse a beneficiar a las rentas bajas.
Finalmente, ya para terminar, puesto que usted ha hecho una broma, me
permitirá también decirle que su intervención me ha recordado una
película de Groucho Marx en la que, acompañando hasta el portal a su
amiga, se inclinaba ceremoniosamente y le decía: He pasado una tarde
maravillosa pero no ha sido esta. Pues igual le digo. (Risas.) En el día
de hoy he escuchado muchas cosas interesantes, ninguna de su boca.
(Aplausos.-El señor Montoro Romero pide la palabra.)
El señor PRESIDENTE: Señor Montoro, el requerimiento que ha hecho la
señora Gastón usted lo ha entendido muy bien como un recurso retórico.
Estoy seguro de que ahora podrán hablar, si quieren, de su hipotética
opción de gobierno.
Se levanta la sesión.
Eran las siete y cuarenta y cinco minutos de la tarde.
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