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Congreso de los Diputados

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DS. Congreso de los Diputados, Pleno y Dip. Perm., núm. 2, de 04/01/2020
cve: DSCD-14-PL-2
 


CORTES GENERALES
DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS
PLENO Y DIPUTACIÓN PERMANENTE

Año 2020 XIV LEGISLATURA Núm. 2
PRESIDENCIA DE LA EXCMA. SRA. D.ª MERITXELL BATET LAMAÑA
Sesión plenaria núm. 2
celebrada el sábado,
4 de enero de 2020


ORDEN DEL DÍA:

Juramento o promesa de acatamiento de la Constitución por nuevos señores diputados ... (Página6)

Debate sobre la investidura del candidato a la Presidencia del Gobierno. "BOCG. Congreso de los Diputados", serie D, número 8, de 27 de diciembre de 2019. (Número de expediente 080/000001) ... (Página6)


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SUMARIO

Se abre la sesión a las doce del mediodía.

Juramento o promesa de acatamiento de la Constitución por nuevos señores diputados ... (Página6)

El señor don Jaume Alonso-Cuevillas i Sayrol adquiere la condición plena de diputado al prestar acatamiento a la Constitución.

Interviene la señora Álvarez de Toledo Peralta-Ramos.

Debate sobre la investidura del candidato a la Presidencia del Gobierno ... (Página6)

El señor secretario (Pisarello Prados) da lectura de la propuesta de candidato a la Presidencia del Gobierno.

El señor Sánchez Pérez-Castejón, candidato a la Presidencia del Gobierno, comparece ante la Cámara para solicitar la confianza de la misma, según lo establecido en el artículo 99.1 de la Constitución.

Inicia su discurso afirmando que nadie va a romper España ni a quebrar la Constitución.

Recuerda que en las últimas elecciones los españoles han elegido a diecinueve fuerzas políticas diferentes para conformar la Cámara, siendo el Partido Socialista Obrero Español la más votada. Señala que corresponde a todos traducir este resultado en Gobierno y no en bloqueo, y que para que la democracia funcione necesita de todas sus piezas, del Parlamento y del Gobierno, y que por eso aceptó el encargo del Jefe del Estado. Indica que lo ha hecho con el empeño de alcanzar la mejor solución que pueda lograrse bajo las circunstancias del aquí y el ahora, y de acuerdo con los principios progresistas.

Afirma que hubieran preferido conformar un gobierno integrado por socialistas y enriquecido por independientes de prestigio, pero dado el resultado de las urnas han acordado formar un gobierno de coalición al que han sumado otras formaciones hasta alcanzar la cifra necesaria para la constitución de un Gobierno que eche a andar la legislatura.

Explica que se ha llegado a una coalición progresista entre el PSOE y Unidas Podemos, abierta a la colaboración de otras fuerzas parlamentarias, cuyos objetivos son gobernar con una mirada progresista, alcanzar acuerdos amplios y transversales en asuntos de Estado, y reducir mediante la política y el diálogo la tensión territorial y comenzar a superar el contencioso político en Cataluña.

El señor Sánchez afirma que se propone encabezar dicha coalición progresista por sus valores, por su actitud y por su método.

Detalla que dicha coalición progresista se sustenta en los siguientes valores: en primer lugar, la justicia social, el propósito de recortar las desigualdades que sufre buena parte de nuestros compatriotas; en segundo lugar, la defensa de los servicios públicos; en tercer lugar, la defensa de la libertad, y, en cuarto lugar, la construcción de la cohesión social a través de la cohesión territorial. Señala que su actitud será gobernar para todos los españoles a través del diálogo. Y el método lo resume diciendo que será un Gobierno activo, ejecutivo y resuelto.

Seguidamente enumera las medidas concretas significativas del programa de gobierno.

En primer lugar, la consolidación del crecimiento y la creación de empleo, mejorando en competitividad, productividad y cohesión. Se luchará contra la precariedad, se fomentará el diálogo social y se elaborará un nuevo Estatuto de los Trabajadores. Se apostará por el retorno de personas emigradas y el empleo juvenil, por la lucha contra el paro de larga duración y el fraude laboral, por las políticas


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activas de empleo, por la simplificación del sistema de protección por desempleo y por la prevención de los riesgos laborales. Se abordará la plena integración en el Régimen General de la Seguridad Social de las empleadas del hogar y la titularidad compartida de las explotaciones agrarias. Se impulsará el Plan Nacional de Emprendimiento social, la Formación Profesional Dual y el Plan Estratégico de Formación Profesional y se desarrollará el Estatuto Básico del Empleado Público. Asimismo, se continuará con la equiparación salarial de la Policía y la Guardia Civil.

En segundo lugar, la justicia fiscal y el equilibrio presupuestario. Es necesario un desarrollo orientado al cambio tecnológico y aprovechar las oportunidades de la transición hacia una economía verde que exige más evaluación de las políticas y más control del gasto público; cumplir con los compromisos en materia de responsabilidad fiscal con Europa, y tener un sistema fiscal justo con un sistema progresivo en el que no haya lugar al fraude. También explica las modificaciones en cuanto a la fiscalidad señalando que lo esencial es abordar la modernización de nuestro sistema fiscal con criterios de justicia y eficacia para los ingresos.

En tercer lugar, el impulso a la industria, las pymes, los autónomos y el sector primario para reforzar nuestro tejido productivo en el marco de la revolución tecnológica. Se fomentará el Ecosistema Español de Innovación, dentro de la Estrategia España Nación emprendedora, se potenciará el papel del CDTI y la transformación digital de las pymes, y se impulsará la ciencia y la inversión en I+D+i. Se impulsará la digitalización y la adaptación a las nuevas tecnologías, así como la internacionalización de la economía española. Se mejorará a los trabajadores autónomos. Se creará un plan de desarrollo industrial para mejorar la competitividad y crear empleo de calidad y una estrategia de turismo sostenido 2030 basada en la sostenibilidad y la implementación de la inteligencia turística. Se defenderá una política agraria común para garantizar la sostenibilidad económica, social y medioambiental de las explotaciones agrícolas, ganaderas y forestales, así como mejoras en el sector pesquero. Y se pondrán en marcha medidas encaminadas a la revolución digital.

En cuarto lugar, la lucha contra la emergencia climática. Se aprobará la ley de cambio climático y transición energética, y el plan nacional integrado de energía y clima. Se creará el instituto de transición justa. Se elaborará una estrategia de economía circular con el objetivo de alcanzar el "residuo cero" en el horizonte de 2050. Se regulará y fomentará el autoconsumo energético. Se creará un bono social que incluya el bono gasista además del eléctrico. Se elaborará una ley de movilidad sostenible y financiación del transporte público, habrá ayudas económicas para el vehículo eléctrico y se impulsará el plan de cercanías 2019-2025. Asimismo, se llevará a cabo un plan nacional de depuración, saneamiento, eficiencia, ahorro y reutilización del agua, se ampliará la red de espacios protegidos y se impulsará la ley de bienestar animal.

En quinto lugar, el reto demográfico. Se desarrollará la estrategia nacional frente al reto demográfico, de lucha contra la despoblación, de conectividad y de apoyo a la población joven. Se consolidará un Estado del bienestar inclusivo en las zonas rurales.

En sexto lugar, el impulso de la cultura y el deporte como factores esenciales de calidad de vida. Para ello se aumentarán los fondos de forma progresiva en los Presupuestos Generales del Estado. Se completará el desarrollo del Estatuto del Artista. Se creará una oficina de derechos de autoría pública. Se pondrá en marcha un pacto por la lectura que revitalice el sector del libro. Se defenderá un modelo de RTVE plural, independiente, pública, transparente y de calidad, orientada al fomento y difusión de la cultura española. Se promoverá una ley del deporte que buscará, entre otras cosas, apoyar especialmente el deporte femenino, el deporte de base y el universitario. Y se impulsará un plan de acción sobre igualdad en el ámbito cultural.

En séptimo lugar, las políticas dirigidas a alcanzar la plena igualdad entre mujeres y hombres. Se desarrollará una ley que ampare la igualdad retributiva a través de la transparencia salarial. Se impulsará la equiparación de los permisos de paternidad y maternidad. Se impulsará un acuerdo social por la racionalización de los horarios. Se desarrollarán todas las medidas pendientes del Pacto de Estado contra la Violencia de Género. Se aprobará un plan integral de compensación, reparación y recuperación de la autonomía. Se aprobará una ley integral contra la trata de personas con fines de explotación sexual. Se impulsará una protección reforzada de los menores para evitar


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su acceso a la pornografía. Se negará la gestación subrogada. Se garantizarán los derechos sexuales y reproductivos. Y se cerrará la brecha de género en las áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas.

En octavo lugar, la protección y ampliación de los derechos sociales y a la regeneración democrática. Se impulsará una ley básica de educación que derogue la vigente Lomce. Se pondrá en marcha un pacto por la Universidad de la mano de todos los agentes políticos y sociales. Se revisará el sistema de becas. En sanidad de eliminarán progresivamente los copagos y se introducirá la atención bucodental. Se avanzará en la implementación del marco estratégico de actualización de la atención primaria, el desarrollo de un sistema de atención temprana, la integración de las necesidades de las enfermedades raras y la revisión de la Estrategia de Salud Mental. Asimismo, se mejorarán las condiciones del personal sanitario. En cuanto a los servicios sociales se blindará el sistema público de servicios sociales como Cuarto Pilar del Estado del Bienestar. Se mejorará el Sistema de Atención a la Dependencia y se aprobará una estrategia frente a la soledad no deseada. Se propondrá a todas las fuerzas políticas y a los agentes sociales un nuevo pacto de Toledo que garantice la sostenibilidad y suficiencia del sistema público de pensiones. A través de determinadas medidas se buscará llegar a un ingreso mínimo vital que rescate de la pobreza a los sectores más vulnerables, y se culminará la ley para la protección integral de la infancia y adolescencia. Asimismo se establecerán políticas en cuanto a la vivienda, especialmente en materia de alquiler. Se impulsarán criterios de sensibilización y reparación de los efectos negativos de la actividad del juego. Se renovarán los órganos constitucionales y los organismos independientes primando los principios de mérito, capacidad, igualdad, paridad de género y prestigio profesional. Se elaborará un plan nacional contra la corrupción reforzando los medios operativos en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Se reformará la ley de Transparencia y Buen Gobierno. Y se promoverá un pacto de Estado para la modernización de la justicia, que incida sobre todo en la agilidad y en el sistema de acceso.

En noveno lugar, los nuevos derechos y la memoria democrática. Se aprobarán cambios legales en pro de los derechos de las personas LGTBI, las personas con discapacidad (artículo 49 CE) y la convivencia intercultural. Se regulará una ley de regulación de la eutanasia. Se avanzará en los derechos de las personas con diversidad funcional. Se protegerá a todo tipo de familias. Se declarará el 31 de octubre como día de recuerdo para todas las víctimas del franquismo y el 8 de mayo como el día de reconocimiento a las víctimas del exilio. Se aprobará una nueva Ley de seguridad ciudadana para garantizar el ejercicio del derecho a la libertad de expresión y reunión pacífica. Se aprobará un plan de ciberseguridad y se creará un foro nacional de ciberseguridad, para el desarrollo tecnológico y la investigación. Se aprobarán leyes que supongan el reconocimiento de iguales derechos para todas las singularidades.

En décimo lugar, el Estado de las autonomías y su desarrollo dentro de una Europa federal. Se mejorarán los mecanismos de colaboración institucional con todas las comunidades autónomas. Se impulsarán mesas de diálogo entre el Gobierno de España y la Generalitat de Cataluña dentro del marco constitucional. Se colaborará con el Gobierno vasco en el cumplimiento de las transferencias pendientes del actual Estatuto, y en la renovación que del mismo quiera hacer el Parlamento vasco. Se promoverá la constitución formal de las conferencias de Presidentes con carácter anual. Además España seguirá teniendo una voz firme en la redefinición del proyecto de integración europea reforzando nuestro compromiso y orientándolo desde la reducción de la desigualdad, la precariedad y la pobreza. Por ello se impulsará la creación de un alto comisionado europeo para los derechos fundamentales y la igualdad de trato.

Termina su intervención insistiendo en el compromiso de dialogar dado que la sociedad pide grandes acuerdos, grandes pactos y grandes consensos.

Se suspende la sesión a las diez y cincuenta y cinco minutos de la mañana.

Se reanuda la sesión a las doce y treinta minutos del mediodía.

El señor Casado Blanco interviene en nombre del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso.


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Contesta el señor Sánchez Pérez-Castejón, candidato a la Presidencia del Gobierno.

Replica el señor Casado Blanco y duplica el señor Sánchez Pérez-Castejón.

Vuelven a hacer uso de la palabra los señores Casado Blanco y Sánchez Pérez-Castejón.

El señor Abascal Conde interviene en nombre del Grupo Parlamentario VOX.

Contesta el señor Sánchez Pérez-Castejón, candidato a la Presidencia del Gobierno.

Replica el señor Abascal Conde y duplica el señor Sánchez Pérez-Castejón.

Vuelven a hacer uso de la palabra los señores Abascal Conde y Sánchez Pérez-Castejón.

Se suspende la sesión a las tres y treinta minutos de la tarde.

Se reanuda la sesión a las cuatro de la tarde.

Los señores Iglesias Turrión, Asens Llodrà, Garzón Espinosa y Gómez-Reino Varela intervienen en nombre del Grupo Parlamentario Confederal de Unidas Podemos-En Comú Podem-Galicia en Común.

Contesta el señor Sánchez Pérez-Castejón, candidato a la Presidencia del Gobierno.

Las señoras Borràs Castanyer, Sabanés Nadal y Oramas González-Moro, y los señores Quevedo Iturbe, Baldoví Roda, Rego Candamil, Mazón Ramos y Guitarte Gimeno intervienen en nombre del Grupo Parlamentario Plural.

Contesta el señor Sánchez Pérez-Castejón, candidato a la Presidencia del Gobierno.

Replican las señoras Borràs Castanyer, Sabanés Nadal y Oramas González-Moro, y los señores Quevedo Iturbe, Baldoví Roda, Rego Candamil y Mazón Ramos, y duplica el señor Sánchez Pérez-Castejón.

El señor Rufián Romero interviene en nombre del Grupo Parlamentario Republicano.

Contesta el señor Sánchez Pérez-Castejón, candidato a la Presidencia del Gobierno.

Replica el señor Rufián Romero y duplica el señor Sánchez Pérez-Castejón.

Vuelve a hacer uso de la palabra el señor Rufián Romero.

La señora Arrimadas García interviene en nombre del Grupo Parlamentario Ciudadanos.

Contesta el señor Sánchez Pérez-Castejón, candidato a la Presidencia del Gobierno.

Replica la señora Arrimadas García y duplica el señor Sánchez Pérez-Castejón.

Vuelven a hacer uso de la palabra la señora Arrimadas García y el señor Sánchez Pérez-Castejón.

El señor Esteban Bravo interviene en nombre del Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV).

Contesta el señor Sánchez Pérez-Castejón, candidato a la Presidencia del Gobierno.

Replica el señor Esteban Bravo.

Se suspende la sesión a las nueve y treinta y cinco minutos de la noche.


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Se abre la sesión a las nueve de la mañana.

La señora PRESIDENTA: Muy buenos días, señorías, y feliz año a todos y a todas.

Se abre la sesión.

JURAMENTO O PROMESA DE ACATAMIENTO DE LA CONSTITUCIÓN POR NUEVOS SEÑORES DIPUTADOS.

La señora PRESIDENTA: Como asunto previo al orden del día, vamos a proceder al segundo llamamiento para el juramento o promesa de acatamiento a la Constitución del señor diputado don Jaume Alonso-Cuevillas i Sayrol, que no lo prestó en la sesión anterior del Pleno de la Cámara.

Pregunto a don Jaume Alonso-Cuevillas i Sayrol si jura o promete acatar la Constitución.

El señor ALONSO-CUEVILLAS I SAYROL: Sí, con la venia, presidenta, y con permiso de la Junta Electoral Central, para que esta Cámara pueda seguir velando, como hasta ahora, por la conciliación familiar... (Continúa su intervención en catalán.-Fuertes protestas).

La señora PRESIDENTA: Señorías, por favor.

El señor ALONSO-CUEVILLAS I SAYROL: (Termina su intervención en catalán).

La señora PRESIDENTA: Don Jaume Alonso-Cuevillas i Sayrol ha adquirido la condición plena de diputado. (Varias señoras y señores diputados: ¡No!-Fuertes protestas.-La señora Álvarez de Toledo Peralta-Ramos pide la palabra).

La señora PRESIDENTA: Señora Álvarez de Toledo.

La señora ÁLVAREZ DE TOLEDO PERALTA-RAMOS: Gracias, señora presidenta.

En función del artículo 72.2 del Reglamento, mi grupo pide que antes de esta sesión de investidura se lea por parte de la Presidencia o de la Secretaría de esta Cámara el acuerdo entre Esquerra Republicana de Catalunya y el Partido Socialista de creación de una mesa entre el Gobierno de España y el Govern de la Generalitat de Catalunya para la resolución del conflicto político. Nos parece que es de absoluta pertinencia para este debate. (Rumores.-Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Señora Álvarez de Toledo, el texto al que usted hace mención es conocido públicamente por todo el mundo (varias señoras y señores diputados: ¡Nooo!) y por tanto no procede su lectura en este trámite parlamentario. (Aplausos).

DEBATE SOBRE LA INVESTIDURA DEL CANDIDATO A LA PRESIDENCIA DEL GOBIERNO. (Número de expediente 080/000001).

La señora PRESIDENTA: Punto único del orden del día. Debate sobre la investidura del candidato a la Presidencia del Gobierno.

Por el señor secretario primero de la Cámara se procede a la lectura de la propuesta de candidato a la Presidencia del Gobierno.

Señor secretario primero.

El señor SECRETARIO (Pisarello Prados): Gracias, presidenta.

De acuerdo con lo establecido en el artículo 99.1 de la Constitución, tras celebrar consultas con los representantes designados por los grupos políticos con representación parlamentaria, vengo en proponer al excelentísimo señor don Pedro Sánchez Pérez-Castejón como candidato a la Presidencia del Gobierno. Lo que comunico a vuestra excelencia para que se formule al Congreso de los Diputados la oportuna propuesta. Palacio de la Zarzuela, 11 de diciembre de 2019. Felipe, rey. La presidenta del Congreso de los Diputados, Mertixell Batet Lamaña.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor secretario primero.

El señor Sánchez Pérez-Castejón, candidato propuesto a la Presidencia del Gobierno, tiene la palabra. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista, del Grupo Parlamentario Confederal de Unidas Podemos-En Comú Podem-Galicia en Común y de los miembros del Gobierno en funciones, puestos en pie).


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El señor SÁNCHEZ PÉREZ-CASTEJÓN (candidato a la Presidencia del Gobierno): Señora presidenta, señorías, señoras y señores diputados, buenos días.

No se va a romper España, no se va a romper la Constitución. (Rumores). Aquí lo que se va a romper es el bloqueo al Gobierno progresista democráticamente elegido por los españoles. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista, del Grupo Parlamentario Confederal de Unidas Podemos-En Comú Podem-Galicia en Común y de los miembros del Gobierno en funciones, puestos en pie).

Señorías, comparezco ante este Congreso de los Diputados en virtud del artículo 99 de nuestra Constitución al objeto de obtener la confianza mayoritaria de esta Cámara para poder ser investido presidente del Gobierno.

Antes de exponer el programa de gobierno, quiero hacer algunas reflexiones de partida. Una, lógicamente de carácter personal, es el honor que representa para mí como demócrata, como ciudadano y como español tener la ocasión de obtener la confianza de la Cámara y también de poder dirigirme a la nación desde esta tribuna. Otra es de carácter político, directamente vinculada a lo que este momento representa, y es el punto de partida de un nuevo tiempo en España, en el que todos los aquí presentes estamos llamados a participar. Unidos a estos dos sentimientos, permítanme también trasladar un agradecimiento sincero. En primer lugar, al conjunto de la ciudadanía por su paciencia y por su compromiso con la democracia. Los datos de participación en todas las citas electorales que ha habido en el año pasado así lo atestiguan, evidencian la fortaleza de la democracia española. Y, en segundo lugar, un agradecimiento sincero y profundo a mi partido, el Partido Socialista Obrero Español. Gracias compañeros y compañeras por la enorme dosis de confianza que depositáis en mí. (Aplausos). Es un honor para mí representar en vuestro nombre a una fuerza política que representa también la historia viva de España.

Señorías, el pasado 10 de noviembre los españoles fueron de nuevo a las urnas y señalaron una preferencia clara: situaron al Partido Socialista como primera fuerza, a gran distancia de la siguiente. No era ni mucho menos la primera vez que eran convocados a las urnas el pasado año. Han votado cinco veces en el año 2019 y, en las cinco elecciones, el Partido Socialista ha obtenido una mayoría clara en relación con la segunda fuerza política. No solo el PSOE es la fuerza más votada y, por ello, quien tiene un mayor número de representantes tanto en el Congreso de los Diputados como en el Senado. Con los resultados de las últimas elecciones, y una vez manifestada la posición de cada formación, no cabía otra mayoría parlamentaria como la que hoy vamos a presentar (un señor diputado: ¡Mentira!), aunque ya hemos visto que puede haber una mayoría de bloqueo suficiente para impedir que se forme cualquier Gobierno. Pero las elecciones arrojaron también, señorías, otro resultado sobresaliente, y es que los españoles y las españolas, al elegir a sus representantes, repartieron sus preferencias electorales entre diecinueve fuerzas políticas diferentes, el mayor número de partidos representados en la Cámara Baja desde el inicio de nuestra democracia. Quiero decir esto y subrayarlo, porque esa es la voluntad de los españoles y las españolas y nos corresponde a los trescientos cincuenta diputados y diputadas que estamos aquí presentes, a todos nosotros, traducirla en Gobierno. Insisto en que no somos nosotros quienes hemos decidido la conformación de esta Cámara, han sido, con su voto, los españoles, y nosotros lo que tenemos que hacer en estos cuatro días de investidura es traducir su voluntad en Gobierno y no en bloqueo. Nuestra Constitución atribuye, señorías, a las Cortes Generales la función de representar a la ciudadanía, porque es en ella donde reside la soberanía de la nación, pero también demanda de ellas algo más, la misión de formar Gobierno que ejerza la función ejecutiva y dirija la política interior y la política exterior de nuestra nación. No hay Gobierno sin Parlamento, pero tampoco puede haber un Parlamento que funcione indefinidamente sin Gobierno. Para funcionar plenamente, el mecanismo de la democracia necesita de todas sus piezas. Por esa razón, señorías, acepté el encargo del jefe del Estado y por esa razón comparezco hoy ante ustedes con la esperanza de obtener la confianza mayoritaria de la Cámara.

Señorías, represento a un partido que tiene ciento cuarenta años de vida. Nació cuando en España solo tenía derecho a votar el 3 % de la población porque para ejercer el derecho al voto se requería, en primer lugar, ser hombre y, en segundo lugar, ser una persona pudiente. En las elecciones que se celebraron hace ciento cuarenta años el Partido Socialista, lógicamente, no obtuvo ningún representante, ni uno solo, y, sin embargo, un siglo después, al restablecerse la democracia, ha gobernado España en más de la mitad de las últimas cuatro décadas. Cuando un partido o cualquier otra institución humana, señorías, perdura de forma tan prolongada a través del tiempo suele significar dos cosas. En primer lugar, significa que su existencia hunde sus raíces en sentimientos y en aspiraciones profundas de la sociedad,


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que no es un accidente, que no es un producto de las circunstancias pasajeras, sino que da voz a los deseos de millones y millones de españoles y españolas. Pero esta longevidad del Partido Socialista tiene también un segundo significado. El partido en cuyo nombre les hablo es una institución que ha superado desde sus inicios las más diversas situaciones, propicias y también adversas: nació sin otro apoyo que el impulso de dos docenas de trabajadores y profesionales que aportaban 50 céntimos de su salario para su sostenimiento; ha predicado en el desierto hasta extender su organización y su influencia a todos los rincones de nuestro país; ha sobrevivido a la persecución y al exilio. Es un partido que no se rinde, que no desfallece. Es un partido que ha conocido todo tipo de situaciones y las ha encarado todas con ánimo de superación. (Rumores.-Aplausos). El PSOE es, como dicen sus siglas, señorías, y acredita su historia, un partido español, formado por compatriotas. (Rumores.-Aplausos). Sí. Lo repito, un partido español (rumores), formado por compatriotas, que con aciertos y con errores, señorías, ha contribuido y contribuye a mejorar la vida de nuestra sociedad. Y se equivocan muy gravemente quienes desde la bancada de la derecha ponen en duda el compromiso de la izquierda con España. Por eso, les pido a todos desde aquí, desde esta tribuna, el mismo respeto que reciban de nosotros (rumores), porque el respeto a la pluralidad es también el mecanismo esencial de la democracia, y el Partido Socialista lo ha representado a lo largo de su historia, que es la historia de España.

Señorías, la voluntad soberana de los españoles ha dibujado un mapa político sumamente fragmentado, que convierte en un reto la configuración de las mayorías y, por tanto, también la constitución del Gobierno, hasta incluso con las zancadillas que estamos viendo en las últimas horas por parte de la bancada de la derecha. (Protestas). Hay dos formas de encarar esta situación: una es la cómoda, que consiste en refugiarse en la pureza de las creencias propias, en inhibirse, en evitar correr cualquier riesgo y en esperar que sean otros quienes aporten la solución. No es la nuestra, no es la que corresponde a nuestra historia, tampoco a nuestra cultura. Nuestra opción pasa por asumir la realidad parlamentaria salida de las urnas y construir con ella una solución. Ese ha sido nuestro empeño después de las elecciones del pasado 10 de noviembre: alcanzar la mejor solución que puede darse y lograrse bajo las circunstancias del aquí y ahora, y de acuerdo con los principios progresistas que caracterizan a una formación progresista como es el Partido Socialista.

En ello hemos puesto nuestro empeño, señorías, primero -como dijimos antes de las elecciones del 10 de noviembre-, en un plazo de cuarenta y ocho horas alcanzamos un preacuerdo para constituir una coalición progresista con Unidas Podemos, a quienes agradezco su apoyo. Es cierto que hubiésemos preferido formar un Gobierno socialista integrado por socialistas y con el aporte de reconocidos independientes de prestigio en el Gobierno. Es verdad también que nos abrimos en julio a un Gobierno de coalición con Unidas Podemos; y, por último, es cierto que esa negociación no fructificó, como todo el mundo sabe. Pero sirve de poco señalar las culpas. Es más útil volver a intentarlo sobre nuevas bases que aseguren las dos condiciones que dificultaron el entendimiento meses atrás: el principio de cohesión y el principio de idoneidad. Eso hicimos porque eso es lo que nos pidieron los españoles y las españolas el pasado 10 de noviembre. Eso hicimos, y acordamos lo que no había sido posible meses antes: unir nuestras fuerzas en una coalición progresista que funcionará como un Gobierno unido, pues -y cito el acuerdo- 'se regirá por los principios de cohesión, lealtad y solidaridad gubernamental, así como por el de idoneidad en el desempeño de las funciones.' (Un señor diputado: ¡Ah, muy bien! ¿Y eso?-Rumores).

A partir de ahí, señorías, lo que hemos hecho ha sido trabajar para sumar a este acuerdo las fuerzas de otras formaciones, hasta alcanzar la cifra crítica que permita la constitución de un Gobierno que eche a andar esta legislatura. Y en esa situación, señorías, comparezco ante ustedes para solicitar su apoyo. Los españoles han votado en uno u otro sentido, eso es más que evidente, por la conformación plural de esta Cámara; pero han votado Gobierno, señorías; no han votado bloqueo, no han votado parálisis; y nuestra obligación es buscar la mejor solución que pueda lograrse aquí y ahora. Todas las soluciones, señorías, son respetables. No lo es la falta de solución. Por eso quiero dejar constancia de mi pesar por la conducta de las fuerzas de la derecha democrática al negarse a prestar la menor contribución a la gobernabilidad de España. (Aplausos.-Rumores). Menos aún, señorías, se entiende que agiten los peores presagios sobre el porvenir de España (rumores) y, a la vez, se nieguen a evitarlos. No comparto ni remotamente sus terrores, señorías, pero si son sentidos y no fingidos no alcanzo a entender cómo es posible que no muevan un dedo para evitar que suceda. (Rumores).

Al concluir esta sesión de investidura se producirá, señorías, un voto, y ese voto expresará tres posturas. De un lado, se perfilará la España que avanza, que trasciende sus diferencias y se une para


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avanzar formando una coalición de progreso, diálogo y justicia social; en medio, quienes no quieren sumarse a esa avance, pero al menos no lo impiden con su abstención; y, de otro lado, una coalición curiosa, señorías, variopinta, en la que figuran desde la ultraderecha, la derecha, hasta los que se dicen antisistema, y también los nacionalismos más intransigentes de uno u otro signo. (Rumores). En definitiva, es la España que bloquea sin alternativa, sin solución, sin horizonte, sin respuesta, solo no.

Señora presidenta, señorías, en resumen, del mapa de este Parlamento pueden sacarse varias conclusiones que me gustaría compartir con ustedes. La primera, que los españoles -y se lo recuerdo a la bancada de la derecha, porque parece que lo olvida- han señalado al Partido Socialista como primera fuerza no una sino cinco veces en el año 2019 y, por tanto, a nivel general lo que quieren es un Gobierno progresista liderado por el Partido Socialista. Segunda, que los españoles y las españolas han distribuido con equilibrio su voto y han otorgado también a las derechas una representación significativa. Por tanto, quieren acuerdos amplios, transversales, que rompan la lógica estéril de los bloques y que ofrezcan el futuro de concordia que necesita y demanda España. Y, tercera, que los españoles han ampliado su representación en un buen número de formaciones de carácter territorial, por tanto, quieren que superemos las tensiones territoriales que arrastra nuestro país y en particular que superemos el conflicto político que desde hace demasiado tiempo erosiona Cataluña y enturbia las relaciones entre Cataluña y España. (Rumores). Y justamente esos serán los objetivos de la coalición progresista, señorías: gobernar con una mirada progresista, alcanzar acuerdos amplios y transversales en los asuntos de Estado y reducir mediante la política y el diálogo la tensión territorial y comenzar a superar el contencioso político catalán.

Señorías, me presento ante esta Cámara, por tanto, con un plan de Gobierno progresista que aúna la voluntad de avanzar del Partido Socialista y de Unidas Podemos, pero que está abierto a la colaboración de todas aquellas fuerzas parlamentarias que apuesten por una solución de progreso a los desafíos que como sociedad tenemos por delante. Permítanme que describa la coalición progresista que me propongo encabezar, en primer lugar, por sus valores, en segundo lugar, por su actitud y, en tercer lugar, por su método, para exponer seguidamente su programa de gobierno.

Comencemos por sus valores: cuáles son los valores que sustentarán esta coalición progresista. En primer lugar, la justicia social, el propósito de recortar las desigualdades lacerantes que sufre buena parte de nuestra sociedad. En España hay más de 12 millones de personas, es decir, la cuarta parte de nuestros compatriotas, que están en riesgo de pobreza o de exclusión social; la tasa de paro es demasiado elevada, el 13,92 % según el último dato de la EPA, y entre los empleados hay trabajadores que soportan la precariedad laboral, sobre todo la gente joven, e incluso la pobreza: 1 de cada 8 trabajadores está en riesgo de pobreza, o diría mejor trabajadoras porque son en su mayoría mujeres. La pobreza infantil sigue en España entre las más elevadas en Europa, afecta a casi 3 de cada 10 niños y niñas, es decir a más de 2 millones de menores en España. Soportamos uno de los índices de natalidad más bajos de Europa y el más bajo desde que se registran estadísticas en España. Eso refleja varias cosas, pero sobre todo y ante todo las dificultades de los jóvenes para emanciparse, para encontrar un trabajo no precario y para desarrollar un proyecto de vida personal. Les doy un dato que me parece que es lo suficientemente ilustrativo de la realidad que viven nuestros jóvenes: solo diecinueve de cada cien jóvenes menores de veintinueve años, por ser más precisos, se han emancipado. (Rumores). La desigualdad extrema es, señorías, corrosiva para la convivencia y también para el progreso, y esa reducción de la desigualdad puede alcanzarse a través de mecanismos de predistribución, es decir, mediante la elevación de los ingresos más bajos -y así lo vamos a hacer-, y puede alcanzarse también mediante la redistribución, es decir, a través de la justicia fiscal y también de los servicios sociales consecuentes, y así lo haremos también desde la coalición progresista.

En segundo lugar, y junto a la justicia social, un proyecto progresista también se define por la defensa de los servicios de la comunidad, la defensa de los servicios públicos. Defendemos y defenderemos la economía social de mercado, tal y como estipula nuestra Constitución. Creemos que el mercado es esencial para la generación de riqueza social y de prosperidad y entendemos que la persecución del interés personal forma parte de la naturaleza humana y es un estímulo poderoso también para la prosperidad, pero existen otros impulsos que también forman parte de la naturaleza humana, como la generosidad, la solidaridad y la empatía. Por eso, creemos en una economía social de mercado, pero no creemos en una sociedad de mercado, porque no se pueden entregar al mercado bienes como la salud, como la educación, como la seguridad, como el porvenir y la vida, en definitiva, de las personas. (Aplausos).


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Señorías, tanto como creemos en la iniciativa privada creemos también en los servicios públicos universales. Hablo por ejemplo de la educación y hablo por ejemplo de la sanidad, que han sufrido en la última década recortes que se han traducido en un deterioro que se plasma, por ejemplo, en el aumento de las listas de espera, en copagos o en la externalización de servicios públicos. (Rumores). Hablo también de los servicios de dependencia, tras ocho años desde la entrada en vigor de la ley y que se resintió desde durante los Gobiernos de la anterior Administración conservadora, con un descenso del gasto público, señorías, de 4600 millones de euros. Somos una comunidad, no un grupo de personas; en eso consiste el verdadero patriotismo, señorías, en el reconocimiento de un bien común y no solamente en la identificación con los símbolos de todos. Es rotundamente falsa la concepción neoliberal para la que la sociedad no existe y que solo toma en cuenta a los individuos y a las familias. Existimos, señorías, como comunidad y en lo público es donde nos reconocemos, porque es lo público lo que nos une, nos vincula y nos representa como sociedad. Es verdad que los símbolos son importantes para los seres humanos pero lo son precisamente por aquello que simbolizan. España para nosotros es la educación pública de nuestros hijos, son las pensiones públicas de nuestros mayores, es el cuidado sanitario público de nuestros familiares. España es el socorro de nuestros vecinos en las catástrofes; es la comodidad de nuestros desplazamientos, la seguridad en nuestras calles. España es también los impuestos que pagamos solidariamente para costear todo ello. El dinero no siempre está mejor en el bolsillo de quien posee una fortuna, como estamos escuchando últimamente. A menudo el dinero está mejor, por ejemplo, en las escuelas públicas y en las bibliotecas que nos hacen más sabios, en los hospitales que nos mantienen más sanos, en las vías que nos comunican, en las pensiones que amparan nuestra vejez, en las comisarías y en los juzgados que garantizan los derechos y las libertades. (Aplausos). Y quienes invocan a cada minuto el patriotismo deberían prestar más atención a los bienes públicos, que nos definen y representan como sociedad. Eso es patriotismo y ese es el patriotismo social en el que se reconoce la coalición progresista que quiero encabezar y que comparte, estoy convencido, la inmensa mayoría de nuestro país.

En tercer lugar, el proyecto de la coalición progresista está indisolublemente unido a la libertad. La libertad frente a la intrusión arbitraria de las instituciones públicas. La libertad también frente a la interferencia interesada de quienes tienen más poder. La libertad no para hacer nuestro capricho sino para no estar sometido al capricho de nadie. Libertad para disponer plenamente del propio destino, para expresarse, para asociarse, para vivir la vida de acuerdo con nuestros propios valores y nuestras propias creencias. Una noción de la libertad incompatible con la ley mordaza, por ejemplo, o con el propósito de ilegalizar organizaciones, si no piensan como uno (aplausos) o clausurar medios de comunicación. Una libertad para vivir plenamente y para administrar con dignidad el fin de la propia vida, una libertad para realizarse sin sufrir discriminación, y menos aún violencia, por el hecho de ser mujer. Una libertad para no soportar persecución ni postergación por la orientación sexual. Una libertad para no ser relegado por la raza o menospreciado por la procedencia. Una libertad plena, incompatible con el machismo, con la homofobia, con la xenofobia o con el racismo. Una noción plena y valiente de la libertad porque nunca ha habido nada tan opuesto a la valentía como atacar a las mujeres o a los menores, ni nada menos noble que perseguir a los diferentes. Una noción de la libertad que se inspira en el humanismo, en la defensa del valor de la vida humana y que no se detiene en nuestras fronteras sino que se proyecta en el socorro de quienes precisan del auxilio de España y de Europa.

Es cierto que no deberíamos, señorías, estar dedicando a estos asuntos ni un solo minuto, porque han sido durante décadas bienes sociales conquistados y asumidos colectivamente como sociedad, pero, por desgracia, vivimos un tiempo doloroso en el que se vuelve a cuestionar algo tan elemental como los derechos humanos. Hay que volver a recordar a Bertolt Brecht cuando se preguntaba qué tiempos son estos los que vivimos, que tenemos que defender lo obvio. Pues seguiremos defendiendo lo obvio todo el tiempo que haga falta hasta devolver la intolerancia y el fanatismo a la irrelevancia. (Aplausos). Asimismo, en el régimen político democrático, la libertad supone una implicación activa de la ciudadanía en el gobierno e implica también un control estricto de cualquier abuso por parte de los poderes públicos. Exige, en consecuencia, transparencia, limpieza, ejemplaridad... Debemos combatir la desafección política ciudadana con ejercicios claros de transparencia, mecanismos estrictos de control y garantías en la rendición de cuentas. No hay ni habrá ninguna excusa, ninguna justificación, señorías, para ningún comportamiento irregular.

En cuarto lugar, señorías, una coalición progresista debe construir la cohesión social a través de la cohesión territorial. Es evidente que en nuestro país no existe un único modo de vivir o de sentir la identidad nacional. Esta circunstancia no es nueva; era conocida por los constituyentes, que la plasmaron


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en el artículo 2 de nuestra Carta Magna. Es también evidente que los sentimientos no pueden imponerse a la fuerza. La clave de la cohesión consiste precisamente en compatibilizar sentimientos diversos bajo unas mismas reglas de respeto. Hoy existe, señorías, en un sector amplio de la población catalana un sentimiento de agravio respecto a las instituciones catalanas o, mejor dicho, centrales (rumores), un sector amplio que no siente reconocida y respetada su personalidad. Existe (rumores), existe otro sector igualmente amplio de la población catalana que se siente ignorado y tratado injustamente por las instituciones de su propia tierra, y existe en otros puntos de España un rechazo a las acusaciones que vierten algunos líderes independentistas sobre la España constitucional, y yo me incluyo entre ellos. Y esos sentimientos pueden tener mayor o menor racionalidad, pero son innegables, existen, y son el resultado de la incapacidad política y el abandono de la vía política para resolver un conflicto que es de naturaleza política, no solo en el acomodo institucional de la diversidad de las identidades que tiene nuestro país, sino de las debilidades y de los desgastes acumulados de nuestro sistema autonómico que debemos corregir.

Esta, señorías, es una crisis heredada de la que ya advirtió el Partido Socialista estando en la oposición, y que asumimos con toda lealtad constitucional y con toda la responsabilidad institucional para devolver a la política un conflicto político, permitiendo con ello dejar atrás la deriva judicial que tanto dolor y tanta fractura ha causado (un señor diputado: ¡Qué vergüenza!) en buena parte de la ciudadanía catalana y española. (Aplausos). Señorías, hay que retomar la única vía posible, que es la política, la del diálogo, la de la negociación y el pacto, amparada lógicamente por nuestra Constitución. (Rumores). Señorías, llevamos demasiados...

La señora PRESIDENTA: Señorías, por favor, guarden silencio.

El señor SÁNCHEZ PÉREZ-CASTEJÓN (candidato a la Presidencia del Gobierno): Señorías, llevamos demasiados años consumiendo las energías colectivas en tensiones políticas que tienen que ver con la vertebración de nuestro modelo de convivencia. Llevamos demasiado tiempo acumulando agravios, demasiado tiempo en querellas, muchas de ellas estériles que restan tiempo a los asuntos que podrían proporcionarnos a todos mayor prosperidad y progreso. Ahora, señorías, iniciamos 2020, un tiempo donde los desafíos se han vuelto más globales y las soberanías están más compartidas. La desigualdad, el proyecto común europeo, la lucha contra la emergencia climática, la resolución de problemas como las migraciones, el combate contra el dumping o los paraísos fiscales, el combate contra el terrorismo internacional nos sitúan en la era de la interdependencia. Y es cierto que una de las secuelas de la pasada crisis económica fue el retorno de fórmulas de otro tiempo que permitieran recobrar la prosperidad perdida y liberarse de los desafíos, de las amenazas que se ciernen sobre los individuos en un mundo global, pero esas fórmulas, señorías, ya no son válidas en el mundo interdependiente que vivimos. Sabemos que los sentimientos no se imponen ni se prohíben y que la solución no vendrá de la imposición de una percepción sobre la otra, sino de un cambio de ambas percepciones, así que lo que propongo a esta Cámara, señorías, es recomenzar. Necesitamos recomenzar, retomar nuestro diálogo político en el momento en el que los caminos se separaron y las razones y los argumentos dejaron de escucharse, retomar el diálogo en el punto en el que los agravios comenzaron a acumularse, retomar en definitiva la senda de la política, dejando atrás la judicialización del conflicto (aplausos); retomar la senda del diálogo, la negociación y el pacto porque es nuestra obligación, y es nuestra obligación y nuestro deber porque se lo debemos a nuestros hijos y a nuestros nietos, que merecen vivir en un país unido en su diversidad (rumores), no fracturado y confrontado.

Todos sabemos que es necesario el diálogo, que el diálogo debe partir del reconocimiento del otro, de la atención a sus razones, que no hay otra forma de resolver este contencioso, que no hay otra vía que a través de un diálogo que se desarrolle dentro de la ley. La ley por sí sola tampoco basta y lo hemos visto. La ley es la condición, el diálogo es el camino. Si queremos comenzar a trabajar honestamente partamos ya de esas dos premisas. Abramos un diálogo honesto amparado por la seguridad que otorga nuestro marco legal. Tenemos la responsabilidad todos los partidos aquí presentes en esta Cámara de arrimar el hombro para reconstruir la cohesión dañada durante más de una década, y hacerlo en torno a una propuesta de España diversa, que se enriquece en la pluralidad de sus identidades, de sus lenguas, de sus culturas y de sus personas. No resolveremos súbitamente un problema largamente larvado durante la última década, pero podemos comenzar a resolverlo con paciencia y constancia, con templanza y responsabilidad y con generosidad y empatía, y yo les garantizo, señorías, que la coalición progresista


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trabajará con eso, con paciencia y constancia, con templanza y responsabilidad y con generosidad y empatía. (Aplausos).

Existe también otro problema territorial, acaso menos agudo pero mucho más extenso, que tenemos que afrontar con igual esmero, y es el reto demográfico, el de la España que se ha despoblado por la falta de atención, porque la cohesión territorial es trabajar por crear empleo para aquellos jóvenes del mundo rural que se vieron obligados a buscarse la vida en grandes ciudades o en el extranjero; la cohesión territorial es tener una política de infraestructuras que conecte oportunidades para que nadie se sienta abandonado por las administraciones públicas. Nuestra obligación es llenar a esa España interior, que languidece ante la despoblación, el envejecimiento, el desmantelamiento de sus servicios públicos y el empobrecimiento de sus hogares, y para ello el Gobierno que aspiro a formar tomará todas las medidas que sean necesarias, como detallaré más adelante, medidas que lógicamente van a contribuir a perfeccionar el mejor modelo territorial que tenemos en nuestra historia, que es el Estado autonómico.

Señora presidenta, señorías, estos son los cuatro principios, los cuatro valores cardinales que definirán la orientación de la coalición progresista: justicia social, defensa de los servicios públicos, libertad y cohesión y diálogo territorial.

Si estos son los valores de la coalición progresista, ¿cuál será su actitud? Y respondo sin duda: pretendemos gobernar para todos los españoles, sean cuales sean sus ideas y fuera cual fuere su voto. Y pretendemos hacerlo además a través del diálogo. La política no puede ser un tapón de la vitalidad de un país que quiere avanzar, y esa sociedad nos lo reclama a todos, a las fuerzas progresistas en primer lugar -porque ese ha sido el sentir mayoritario de su voto-, pero también se lo pide a las fuerzas de la derecha, que también representan un número elevado de los ciudadanos, y asimismo a los partidos nacionalistas y regionalistas. Sería, señorías, un gran error, un grave error ignorar ese mandato, no reconocer el resultado de las elecciones y negarnos unos a otros la legitimidad, como en algunas ocasiones escuchamos a la bancada de la derecha. Todos tenemos la plena legitimidad democrática, señorías, estamos aquí por eso, con posiciones diferentes, a veces antagónicas, pero con posiciones, al fin y al cabo, que representan a una parte de la ciudadanía española. Esa ciudadanía podría llegar a entender que no alcancemos acuerdos, pero no podría entender nunca, jamás, que ni siquiera lo intentemos alegando que los puntos de partida de cada uno son muy distantes. Justamente porque partimos de puntos distantes necesitamos más que nunca a este Parlamento, necesitamos más que nunca sentarnos a hablar, precisamente por eso necesitamos más que nunca diálogo.

Nuestras orientaciones difieren, pero los problemas que padecemos, si lo pensamos realmente, son los mismos. La contaminación y el cambio climático no hacen distinción entre las izquierdas y la derecha, ni siquiera distinguen entre quienes creen o no creen en sus efectos. Por eso es necesario un pacto para reducir las emisiones de CO2, y que se establezca entre otras cuestiones la obligatoriedad de zonas libres de emisiones en todos los municipios de más de 50 000 habitantes. De la educación, de la cultura, de la ciencia, de la investigación depende en buena medida el futuro de nuestro país, y el signo de ese futuro no hará distinciones entre progresistas y conservadores. Por eso es necesario un pacto que garantice una inversión educativa al final de la legislatura del 5 % del producto interior bruto anual. (Aplausos).

La vejez es algo que espero lógicamente nos alcance a todos y no hace distinción tampoco entre la izquierda y la derecha. Por eso es necesaria una renovación del Pacto de Toledo, por eso es necesaria la revalorización de las pensiones conforme al coste de la vida, y por eso es necesaria también la sostenibilidad del sistema público de pensiones. (Aplausos). Lo que les quiero decir, señorías, es que tenemos la oportunidad de probar a los ciudadanos que somos capaces de articular mayorías amplias para resolver problemas capitales. Lo que les propongo es que devolvamos la fe en la política; demos prueba de que, por encima de nuestras particularidades y nuestras diferencias, hay una voluntad firme de entendimiento por el bien y el avance de España. Desde el Gobierno no pediremos a nadie que renuncie a sus principios, señorías, no lo vamos a hacer; solo les vamos a pedir que renuncien a su sectarismo. (Aplausos.-Rumores).

En años pasados, señorías, fue muy criticada por estéril la lógica bipartidista, que reducía la vida política a una dialéctica de dos grandes partidos. Aún sería peor que cayéramos en una dialéctica de dos bloques cerrados y herméticos. España necesita que se rompan los bloqueos; España necesita que hagamos cosas que hasta hace poco no éramos capaces de hacer. Y así trataremos de hacerlo, señorías, desde el Gobierno. No tenemos enemigos personales en esta Cámara, créanme, no tenemos ningún enemigo personal en esta Cámara (rumores), y nos vamos a esforzar por dialogar con todos y cada uno de ustedes; vamos a evitar el insulto, el exabrupto. Creemos que la democracia se caracteriza por la


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palabra como un instrumento de persuasión, y es por cierto el más poderoso. Nuestros enemigos, señorías, son la injusticia, el odio y el fanatismo, y el único sentido de un cordón sanitario es precisamente ese: evitar el acceso de las ideas extremistas a posiciones de poder desde las que pueda dañar la convivencia. (Protestas). Por eso cualquier cordón sanitario que se establezca no se va a dirigir a las personas, se dirigirá a las ideas. Por tanto, señora presidenta, señorías, valores progresistas y actitud de diálogo.

En cuanto al método permítanme que lo resuma en pocas palabras. Será un Gobierno activo, ejecutivo, y en consecuencia resuelto. Necesitamos un Gobierno que dialogue y que decida. Nos han tratado de convencer, señorías, desde las posturas conservadoras de que el Estado forma parte del problema y no de la solución; que el mejor Gobierno es aquel que esté indolente y se inhiba de los problemas del país. Hemos tenido bastante durante estos últimos ocho años. (Protestas.-Rumores). Ya hemos visto que no es así en la crisis, por ejemplo, de Cataluña, en las pensiones, en la investigación, en la proyección internacional. Ya hemos visto que cuando no se abordan los problemas rara vez mejoran, a menudo empeoran y a veces se emponzoñan. Claro que los Gobiernos a veces cometen errores en sus acciones, señorías; también se equivocan las empresas, también se equivocan los mercados, no son infalibles, pero el peor error de un Gobierno es precisamente no actuar, es cruzarse de brazos. El mundo, señorías, vive una revolución tecnológica, social, climática, y tenemos que darle respuesta. La revolución que queremos promover no precisa de grandes alardes; esa es la propuesta que nosotros estamos haciendo, no una propuesta de grandes alardes. Se compone de un gran flujo constante de reformas y cambios en la buena dirección. Cambios, por ejemplo, que aumenten la sensación de seguridad de las personas, y reduzcan en consecuencia el miedo al futuro. Cambios que reduzcan las grandes diferencias de renta que sufren muchísimos españoles y españolas, y devuelvan un sentido de comunidad y de confianza a nuestro país. Cambios que reduzcan la tensión y la fractura territorial y alimenten el entendimiento, la comprensión y la concordia entre españoles. Así pues, señora presidenta, señorías, estas serán las señas de identidad de la coalición progresista. En primer lugar, valores que serán progresistas, actitud dialogante y método activo, ejecutivo y resolutorio.

Permítanme ahora que desgrane con mayor detalle las propuestas concretas y programáticas que transformarán esos valores en hechos y resultados. Hoy aquí nos disponemos a votar algo inédito en la historia democrática de nuestro país; hoy aquí nos disponemos a votar la primera propuesta de Gobierno de coalición de nuestra historia reciente. Pero el programa que ofrecemos a la sociedad no es solo el sumatorio del programa electoral del Partido Socialista y el programa de Unidas Podemos, sino un programa que va mucho más allá, pues incorpora demandas que emanan del propio Parlamento -de otras fuerzas políticas-, y sin duda alguna también de la sociedad a la que nos debemos y de las transformaciones que necesita. Les recuerdo cuáles son. En primer lugar, el crecimiento económico, la creación de empleo digno y la sostenibilidad de las pensiones. En segundo lugar, la digitalización de nuestra economía. En tercer lugar, la transición ecológica justa. En cuarto lugar, la igualdad real y efectiva entre hombres y mujeres. En quinto lugar, la justicia social, y en sexto lugar, el diálogo y el entendimiento de una España unida en su diversidad y comprometida con una Europa fundada en los derechos humanos. Estas reformas conforman nuestra hoja de ruta para el cambio de década que comienza, y nuestro país debe iniciar una gran transformación que nos lleve a la España que nos merecemos en el año 2030.

El acuerdo de coalición progresista, señorías, distribuye en diez grandes ejes este amplio paquete de medidas. El programa completo está a su disposición, es público, pero permítanme que esboce aquí solo algunas de las medidas concretas más significativas que se incluyen en el mismo.

En primer lugar, señorías, el primer capítulo se refiere a la consolidación del crecimiento, a la creación de empleo digno. España, señorías, necesita consolidar su crecimiento económico, seguimos creciendo por encima de la media europea -esto es una evidencia-, pero debemos mejorar las condiciones de competitividad, de productividad y de cohesión para hacer de nuestro crecimiento un crecimiento más sostenible. Los tres objetivos que conforman esta triada -competitividad, productividad y cohesión- serán los pilares que justifiquen las transformaciones económicas que abordaremos. De ahí, por ejemplo, que propugnemos un crecimiento que se traduzca en empleo; de ahí que propugnemos un crecimiento que combata la precariedad; de ahí que propugnemos un crecimiento que garantice el trabajo digno, estable y de calidad. Este Gobierno, señorías, cree firmemente en el diálogo social, en el diálogo y en el acuerdo social, por eso proponemos reconstruir consensos rotos y derogar la reforma laboral del año 2012. (Aplausos). Señorías, hay consenso sobre las cuestiones que tienen que ser derogadas de la reforma laboral del año 2012, llevamos arrastrándolas durante demasiado tiempo, y afortunadamente hoy tenemos


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una mayoría parlamentaria que puede garantizar esas modificaciones. También tenemos que avanzar junto a los agentes sociales en la elaboración de un nuevo estatuto de los trabajadores que tenga en cuenta las nuevas realidades laborales, y afronte los retos del empleo del siglo XXI. Junto a ello el diálogo social deberá abordar muchas tareas, y a título de ejemplo pongo algunas, como la simplificación y la reordenación del menú de contratos de trabajo; reforzar la causalidad de los despidos; la eliminación de los cambios que están facilitando el despido por absentismo laboral justificado, como nos están pidiendo los sindicatos; la recuperación de los derechos laborales en los procesos de modificación sustancial de las condiciones de trabajo; así como la revisión de los contratos formativos, incluyendo la aprobación y el desarrollo del estatuto del becario. Vamos a continuar apostando por el programa de retorno de personas emigradas, al igual que continuaremos con los planes de lucha por el empleo digno, por la creación de empleo entre jóvenes y la lucha contra el paro de larga duración. El Gobierno, señorías, también impulsará una lucha sin cuartel contra el fraude laboral y hará una apuesta decidida por la mejora, la eficiencia y la coordinación de las políticas activas de empleo, así como por la simplificación del sistema de protección por desempleo. Actuaremos en materia de prevención de riesgos laborales actualizando su legislación.

Señorías, hemos dicho antes que uno de los valores que guiarán la acción del Gobierno será uno de los principales retos que tiene nuestra sociedad, que es la reducción de la desigualdad. Y ello se acometerá desde la redistribución de la riqueza y las rentas, pero también mediante mecanismos de predistribución -como decía antes-, es decir, con base en el incremento de las rentas más bajas. Lo que quiero decir es que gracias a ese diálogo social fijaremos el horizonte de alcanzar el objetivo de que el salario mínimo al final de la legislatura sea del 60 % del salario medio en nuestro país. (Aplausos). Abordaremos también cuestiones que están pendientes desde hace mucho tiempo, como es la plena integración en el régimen de la Seguridad Social de las empleadas del hogar a lo largo de la legislatura; incentivaremos la titularidad compartida de las explotaciones agrarias de las mujeres, mejorando su posición en el sistema de Seguridad Social; nos proponemos impulsar también un plan nacional de emprendimiento social, y desde esa misma filosofía tenemos que hacer frente a uno de los principales desafíos que tenemos por delante, y es hacer una apuesta decidida por la formación profesional y en particular por la formación profesional dual. Impulsaremos un plan estratégico de formación profesional, incorporando a las empresas con fórmulas flexibles, creando también consorcios con la participación de los agentes sociales y la comunidad educativa. Fíjense, señorías, el reto es que hasta 2025 España necesitará crear 200 000 nuevas plazas de formación profesional, reforzar también la formación del profesorado, además de su movilidad y vinculación con los sectores productivos. Hoy en día ya estamos actualizando -lo saben ustedes- el catálogo para incorporar ochenta nuevas titulaciones y cursos de especialización, asociados sobre todo y ante todo con uno de los objetivos que he citado antes: la digitalización de nuestra economía. Pero es necesario ir mucho más allá y vamos a actualizar los contenidos de los ciento setenta y dos títulos ya existentes para que en todos ellos se incorpore un nuevo módulo de digitalización aplicada a cada sector productivo. Se trata en definitiva de adaptar nuestro modelo de formación a las necesidades laborales de la economía del siglo XXI, y en este sentido vamos a trabajar en la reforma del catálogo de las cualificaciones profesionales para adaptar las titulaciones a las necesidades laborales de nuestra economía.

Este Gobierno cuenta entre sus valores, señorías, con la defensa de los servicios públicos, como he dicho antes, y el impulso de los bienes comunes, y para hacerlo con eficacia tenemos retos por delante que es preciso acometer. Retos como, por ejemplo, el desarrollo del Estatuto Básico del Empleado Público, que exige mejorar los sistemas de acceso a la Función pública, agilización de los procesos, carrera profesional, evaluación del desempeño y clasificación profesional. Es preciso en este ámbito revisar también algo que es muy común y que habrán escuchado ustedes por parte de muchos de sus colectivos, que es el contrato de interinidad de las administraciones para evitar su uso abusivo, y avanzar de forma decidida en la perspectiva de género en las instituciones de la Administración General del Estado para eliminar cualquier tipo de discriminación de género.

Por último, señorías, en esta legislatura les adelanto que el Gobierno va a continuar con la equiparación salarial de la Policía y la Guardia Civil, una medida que es justa, para reparar una situación que se ha prolongado de forma injusta durante demasiado tiempo. (Aplausos).

El segundo capítulo, señorías, es la justicia fiscal y el equilibrio presupuestario, que son dos caras de la misma moneda. Señorías, partimos de una convicción clara, y es que es esencial combinar cohesión social con equilibrio territorial o, mejor dicho, equilibrio presupuestario, disculpen, y llevar adelante este ambicioso programa progresista de reformas. Sentar las bases de un desarrollo orientado al cambio tecnológico, y aprovechar las oportunidades de la transición hacia una economía verde exigen más


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evaluación de las políticas y también un mayor control del gasto público. Vamos a cumplir, señorías, nuestros compromisos en materia de responsabilidad fiscal con Europa, y lo vamos a hacer a la vez con sensatez en el gasto y con justicia fiscal; una justicia fiscal que va a exigir de progresividad, y en consecuencia que nos sitúe en la media del resto de países de la zona euro. Un sistema fiscal justo, señorías, es un sistema en el que contribuyen en mayor medida quienes más tienen, es decir, un sistema progresivo en el que nadie elude sus obligaciones fiscales, porque el fraude es la peor de las injusticias fiscales. (Rumores). Es imprescindible luchar contra el fraude con más y mejores herramientas, por eso les anuncio que vamos a impulsar una ley de medidas de prevención y de lucha contra el fraude fiscal, y vamos a elaborar una estrategia nacional que incluya reforzar los medios, actualizar la lista de paraísos fiscales y potenciar la prevención mediante la lista de morosos de la Agencia Tributaria. Asimismo vamos a impulsar algo que hizo el anterior Gobierno, y que vamos a prohibir por ley, y es que se puedan aprobar en un futuro amnistías fiscales. (Aplausos).

Es necesario introducir límites rigurosos a los pagos en efectivo, prohibir el software de doble uso, impulsar la unidad de control de grandes patrimonios y ejercer un mayor control sobre las Sicav. En materia de sociedades, señorías, elevaremos el tipo efectivo para las grandes corporaciones y se lo vamos a reducir a las pequeñas y medianas empresas. También vamos a revisar algo importante, que es el régimen fiscal de las cooperativas, de las sociedades laborales, en definitiva de la economía social, para recuperar la eficiencia tributaria en el fomento de este tipo de empresas. Y en lo relativo al impuesto de la renta de las personas físicas evitaremos cualquier aumento de la presión fiscal sobre las clases medias, que no se van a ver afectadas (rumores), y únicamente incrementaremos los tipos sobre la base general para los contribuyentes con rentas superiores a 130 000 euros anuales. (Aplausos). Promoveremos la fiscalidad digital, tal y como demandan las recomendaciones de la Unión Europea, e impulsaremos la tasa Tobin, como tienen otros países europeos. Señorías, es el momento de apostar por un futuro verde y la fiscalidad es un instrumento más para lograrlo. El objetivo último será desincentivar comportamientos nocivos para el medio ambiente, y tendrá una premisa clara, que es evitar que cualquier cambio normativo impacte sobre las clases medias y trabajadoras. En este ámbito también a nivel europeo seguiremos promoviendo el establecimiento de mecanismos de compensación de CO2 en frontera para las importaciones. Es esencial abordar la modernización de nuestro sistema fiscal con criterios de justicia y eficacia para los ingresos. Creo que este es un diagnóstico que podemos compartir la mayoría de esta Cámara, pero si tenemos que poner al día y asegurar la eficiencia de los ingresos aún debemos mostrarnos más vigilantes en el control del gasto. En definitiva debemos ser más eficientes en nuestra gestión para que las transferencias de renta desde lo público cumplan los fines para los que fueron concebidas.

Señorías, el tercer capítulo se refiere al impulso de la industria, de la pyme, de la economía social a la cual antes he hecho referencia, de los autónomos y del sector primario para reforzar nuestro tejido productivo en el marco de la revolución tecnológica. Señorías, España tiene la posibilidad real de estar en el grupo de países que lideren la cuarta revolución industrial, pero para lograrlo debemos acometer reformas y prestar atención especial a algunos de los segmentos que sostienen nuestro tejido productivo, como es la economía social, las pequeñas y medianas empresas y también los trabajadores autónomos que representan a más de tres millones de españoles. Les expongo a continuación algunas de las medidas que queremos impulsar durante los próximos cuatro años. Continuaremos fomentando el ecosistema español de innovación, apoyaremos decididamente a las pymes y todo ello dentro de la Estrategia España Nación Emprendedora. Para ello vamos a potenciar el papel del CDTI como principal agente dinamizador de la innovación en nuestro país, y vamos a apoyar también la transformación digital de las pymes a través de la aprobación de un marco estratégico pymes 2030. Una pieza esencial de la política productiva es el impulso a la ciencia y la inversión en I+D+i. Vamos a aumentar la inversión pública en I+D+i civil por encima del incremento del límite de gasto no financiero del Estado, avanzando hacia los objetivos comunitarios de inversión total pública y privada. Señorías, es preciso facilitar la contratación de personal en los centros de investigación públicos, aumentar las becas predoctorales y los contratos posdoctorales, así como mejorar las condiciones del personal investigador predoctoral, equiparándolos en definitiva en derechos y apostando por la estabilización profesional. Señorías, es prioritario desarrollar la Ley de la Ciencia, que lleva sin hacerse desde el año 2011, con el refuerzo de la transferencia de conocimientos y la simplificación del trabajo de los investigadores de los organismos públicos. Sin duda alguna habrá que aumentar recursos, pero también orientarlos con más eficacia desde una óptica plurianual para aprovechar


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mejor el talento y la continuidad del personal. España puede y debe ser un país para la ciencia, y será un país para la ciencia, para la innovación y para el conocimiento.

Cambiando de tercio, señorías, el comercio no debe estar ausente de la ola de modernización que necesita nuestro país, y presentaremos un plan de modernización del comercio minorista que impulse la digitalización y la adaptación a las nuevas tecnologías. La internacionalización de la economía española es clave para conseguir un crecimiento más sólido y saneado, y para potenciarla vamos a desarrollar un plan de acción para la internalización 2020-2021, que modernizará los instrumentos de apoyo financiero e introducirá también la sostenibilidad como criterio y elemento transversal en la política de internacionalización que ponga en marcha el sector público español. Señorías, el Gobierno se compromete a mejorar la cobertura y a fijar cuotas más justas para los trabajadores autónomos. Procederemos a una equiparación gradual de los derechos de este colectivo con los de los trabajadores por cuenta ajena, y se establecerá un sistema de cotizaciones por ingresos reales con mayor protección social en caso de desempleo, enfermedad o jubilación. Señorías, España también necesita aumentar el peso de su industria en el conjunto del producto interior bruto, y para ello se va a crear un plan de desarrollo industrial que sirva para mejorar la competitividad y crear empleo de calidad. Señorías, el Gobierno activará los recursos del Estado para garantizar la continuidad de aquellas empresas -esto es importante- que sean una fuente fundamental de empleo en sus comarcas, es decir, vamos a luchar, como hemos luchado durante estos últimos meses decididamente, contra las deslocalizaciones industriales. Con la participación de las comunidades autónomas y de los principales agentes económicos y sociales del sector elaboraremos una estrategia de turismo sostenible 2030, basada en la sostenibilidad y en la implementación de la inteligencia turística.

Señorías, son muy importantes para este Gobierno las condiciones de vida del mundo rural, al cual antes he hecho referencia en el ámbito de la repoblación y de la lucha por el reto demográfico, y sin duda alguna del sector primario en su conjunto. Por ello, como he dicho en otras muchas ocasiones -cada vez que he tenido oportunidad de poder subir a esta tribuna y referirme a ello-, defenderemos una política agraria común suficientemente dotada, que sea capaz de garantizar la triple sostenibilidad económica, social y medioambiental de las explotaciones ganaderas, agrícolas y forestales en España durante el período financiero 2021-2027. Señorías, el campo puede contar con el Gobierno de España. (Aplausos). Y puede contar también con nosotros, señorías, el sector pesquero, porque vamos a impulsar una pesca y una acuicultura sostenibles basadas en el conocimiento, la innovación y la investigación científica.

Por último, dentro de este capítulo, me gustaría detenerme por un instante siquiera en la revolución digital. Pondremos en marcha una serie de medidas encaminadas a completar el despliegue de infraestructuras digitales con una nueva tecnología móvil, que es la 5G, crearemos un bono social de acceso a Internet para las colectivos vulnerables, impulsaremos la ley de derechos digitales y presentaremos una ambiciosa estrategia española de inteligencia artificial. En todo ello, por supuesto, la Administración pública deberá tener una actitud ejemplar, por lo que caminaremos hacia una Administración digital más abierta y más eficiente. En este sentido, me gustaría destacar la extensión de la carpeta ciudadana, por la que cualquier ciudadano o ciudadana podrá acceder a los trámites y todos sus expedientes en relación con la Administración General del Estado.

El cuarto capítulo, señorías, se refiere a la lucha contra la emergencia climática. La reciente Cumbre del Clima COP25 de Chile en Madrid nos familiarizó a todos aún más con el gran debate que nos atañe como sociedad. Aquí sufrimos ya, señorías, las sequías, que afectan a los campos, a los embalses; los incendios, que asolan nuestros montes; y la pérdida de biodiversidad -en un país enormemente rico en biodiversidad- de nuestros ríos y de nuestros mares. Solo hay una conclusión posible, y es que nuestro modelo de desarrollo está obsoleto, ha colapsado y está arruinando el planeta en el que vivimos. El Gobierno que voy a presidir si la Cámara me otorga esa confianza estará, no les quepa duda, en primera línea del compromiso con la transición ecológica, la protección de nuestra biodiversidad y la garantía de un trato digno a los animales. (Aplausos). Aprobaremos la ley de cambio climático y transición energética, en la que se fijarán objetivos ambiciosos de emisiones de gases de efecto invernadero. El objetivo será alcanzar, señorías, un reto bien ambicioso en 2050, como es una generación de electricidad con origen cien por cien renovable, y entre el 85 % y el 95 % en 2040. Aprobaremos el plan nacional integrado de energía y clima, reformaremos el mercado eléctrico con el propósito de reducir la factura energética, siempre dando certidumbre a los inversores antiguos y futuros -no como ocurrió con anteriores administraciones-, y cualquier acción emprendida por el Gobierno tendrá como prioridad la transición justa en el nuevo modelo energético. No puede quedar nadie atrás, no puede haber perdedores, y para


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ello, señorías, les anuncio que crearemos el instituto de transición justa, que será la evolución del instituto de las cuencas mineras, para desarrollar planes de acción urgente para las comarcas afectadas por el cierre de centrales de carbón, de centrales nucleares en el calendario conocido, de manera que se aseguren nuevas oportunidades de empleo en las comarcas afectadas. (Aplausos).

Señorías, vamos a elaborar y a aprobar una estrategia de economía circular con el objetivo de alcanzar el residuo cero en el horizonte de 2050; vamos a impulsar la aprobación de una ley de plásticos de un solo uso y vamos a abordar también medidas de eficiencia para sectores clave, como son: la construcción, la agroalimentación, el turismo, los envases, los embalajes, el textil, la fabricación eléctrica y también la electrónica. El Gobierno regulará y fomentará el autoconsumo energético simplificando los trámites administrativos y técnicos para autoconsumir sin sobrecostes. Y en su voluntad de proteger a las familias más vulnerables, el Gobierno reformará el bono social eléctrico creando un bono general que incluirá también un bono más gasístico, y además prohibiremos los cortes de suministros básicos cuando el impago se deba a motivos ajenos a la voluntad de los titulares. (Aplausos). Resulta fundamental afrontar, señorías, la movilidad sostenible, para lo que elaboraremos una ley de movilidad sostenible y financiación del transporte público, pondremos en marcha un esquema de ayudas económicas para el vehículo eléctrico e impulsaremos un plan de cercanías 2019-2025 entre muchas de otras medidas en este ámbito.

En este capítulo de transición ecológica y medioambiente, señorías, me gustaría hacer referencia expresa a la gestión del agua como uno de los elementos capitales. Vamos a elaborar para ello un plan nacional de depuración, de saneamiento, de eficiencia, de ahorro y de reutilización del agua, consagrando, entre otras cuestiones, el acceso al agua como un derecho humano y no como un bien mercantil. Vamos a ampliar la red de espacios protegidos, dotando de financiación adecuada a las políticas de defensa de la biodiversidad y la gestión de los espacios naturales. Y, por último, señorías, impulsaremos una ley de bienestar animal, una exigencia cada vez más clamorosa en nuestra sociedad.

El quinto capítulo, señorías, es el reto demográfico. Como decía antes, la cohesión territorial no se refiere solamente al conflicto catalán, a la financiación autonómica o al desarrollo competencial de las comunidades. En nuestra geografía hay amplísimas zonas que se extienden por la mayoría de las comunidades autónomas -no queda a salvo ninguna de ellas- que se han ido vaciando por la falta de oportunidades. Los jóvenes se han ido de los pueblos por falta de oportunidades. Es urgente, en consecuencia, revertir esta situación, y para ello el Gobierno desarrollará lo que aprobó en la anterior legislatura, la Estrategia Nacional frente al Reto Demográfico, una estrategia de lucha contra la despoblación, de conectividad y de apoyo a la población joven. Vamos a consolidar el Estado del bienestar inclusivo de las zonas rurales. Nos vamos a comprometer a extender el conjunto de servicios públicos de bienestar a toda la ciudadanía, al margen de su tamaño, la dispersión o el grado de envejecimiento de su población. Pondremos en marcha medidas transversales y de apoyo a proyectos de empleo, de autoempleo o de emprendimiento colectivo en los municipios rurales en riesgo demográfico. Vamos a desarrollar la cobertura de más de 30 megas y de 3 gigas para el cien por cien de la ciudadanía a precio asequible. (Rumores). Vamos a priorizar la mejora de las infraestructuras existentes y, en particular, todas las poblaciones, sea cual sea su tamaño, van a contar con servicio de transporte que comunique con la cabecera de la comarca. (Aplausos). Además, se va a garantizar la atención sanitaria a domicilio cuando no exista un centro local de salud y vamos a garantizar la seguridad de nuestros pueblos con la recuperación de las plantillas de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Y para estimular, señorías, la recuperación económica de las zonas más deprimidas, abandonadas, vamos a crear oficinas de despoblación en, al menos, veinte comarcas rurales que requieren una intervención urgente. (Aplausos). Su función será acompañar a las personas y empresas que quieran instalarse en la zona, facilitándoles los contactos y la mediación en el proceso. (Rumores).

El sexto capítulo es el impulso de la cultura y el deporte como factores esenciales de vida. El Gobierno quiere asentar la cultura como un derecho y el deporte como una garantía de salud, de integración y de calidad de vida. Queremos impulsar, en consecuencia, la actividad cultural y apoyar la creación, sobre todo, desde sectores más jóvenes. Ya les anuncio, señorías, que el presupuesto para la cultura aumentará de forma progresiva durante los próximos años. Vamos a completar el desarrollo del Estatuto del Artista, aprobado en este Parlamento por unanimidad, para mejorar las condiciones de los creadores y las creadoras. Vamos a crear una oficina de derechos de autoría pública dependiente del Ministerio de Cultura y Deporte para optimizar la gestión de los derechos y velar por la protección... (Rumores).

La señora PRESIDENTA: Señorías, por favor, guarden silencio.


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El señor SÁNCHEZ PÉREZ-CASTEJÓN (candidato a la Presidencia del Gobierno): Pondremos en marcha un pacto por la lectura que revitalice al sector del libro. Vamos a defender un modelo de Radiotelevisión Española plural, independiente, público, transparente y de calidad (continúan los rumores), que esté orientado al fomento de la difusión de la cultura española. (Rumores.-Aplausos). Vamos a regular, señorías, las profesiones del deporte con un plan de formación y empleo para los deportistas retirados. Y dos últimas medidas que me permiten anticipar el siguiente capítulo del programa de Gobierno: promoveremos una ley del deporte que buscará, entre otras cuestiones, apoyar especialmente el deporte femenino, también al deporte de base y al deporte universitario, e impulsaremos un plan de acción sobre igualdad en el ámbito cultural para dar visibilidad a las autoras, a las artistas, a las creadoras invisibilizadas, al eliminar la brecha de género. (Aplausos).

Señorías, una de las señas de identidad de este Gobierno serán las políticas dirigidas a alcanzar la plena igualdad entre hombres y mujeres, y a ellas está dedicado el séptimo apartado de este programa. La igualdad de género, señorías, no es una moda pasajera, sino que nos define como sociedad. El feminismo no va a dar marcha atrás. Es un movimiento social y político irreversible que defiende la igualdad de forma pacífica y transversal. Por eso, precisamente, señorías, es imparable. Este Gobierno se inscribe, precisamente, en esa filosofía de la igualdad que reivindica el movimiento feminista a nivel global. Por tanto, desarrollaremos, en primer lugar, políticas que garanticen la igualdad entre hombres y mujeres en el empleo mediante una ley que ampare la igualdad retributiva, estableciendo medidas que favorezcan la transparencia salarial. Seguiremos impulsando la equiparación de los permisos de paternidad y maternidad iguales e intransferibles. El avance de la igualdad y de la corresponsabilidad implica también una reflexión sobre el uso que damos al tiempo; por ello, vamos a impulsar y a aprobar un acuerdo social para la racionalización de los horarios, que queremos acordar con los agentes sociales y también con todos los actores políticos. Y para velar por el cumplimiento de estas medidas se potenciarán las inspecciones laborales, se incrementará el régimen sancionador y crearemos la oficina estatal de lucha contra la discriminación de género. El avance de la igualdad supone acabar con aquellas discriminaciones que sufren las mujeres en todos los ámbitos, señorías, y así, vamos a abordar, entre otras cuestiones, la desactivación de lo que se denomina la tasa rosa, es decir, el incremento de precio de un mismo producto cuando se trata de una versión femenina.

Pero si la igualdad es un objetivo irrenunciable, la lucha contra la violencia de género es una verdadera emergencia social, social. Los datos siguen siendo estremecedores: llevamos más de cincuenta mujeres asesinadas en lo que va de año; las cifras de condenados por delitos sexuales llevan aumentando un 10 % al año desde 1998. (Rumores). Para luchar contra esto, debemos recuperar la vigorosidad con un Gobierno en plenas capacidades y, para empezar, lo haremos por lo preliminar: regulando en el Código Penal que en el consentimiento sexual solo sí sea sí. (Aplausos). El Gobierno desarrollará todas las medidas pendientes del Pacto de Estado contra la violencia de género, incorporando a nuestro ordenamiento lo dispuesto en el Convenio de Estambul para prevenir y erradicar todas las formas de violencia que sufren las mujeres. Reforzaremos el apoyo a las que padecen esa violencia con la aprobación de un plan integral de compensación, preparación y recuperación de la autonomía. Estableceremos la suspensión del régimen de visitas de menores por parte de progenitores o tutores legales que estén cumpliendo condena, o se hayan dictado medidas cautelares por delitos graves de violencia de género o cometidos en su presencia.

Trabajaremos para erradicar la prostitución y erradicar la trata de seres humanos con fines de explotación sexual. (Aplausos). A este respecto se aprobará una ley integral contra la trata de personas con fines de explotación sexual e impulsaremos una protección reforzada de los menores para evitar el acceso a la pornografía en la línea con la normativa audiovisual del Parlamento Europeo.

Señorías, decimos no a la gestación subrogada. La explotación reproductiva está prohibida en nuestra legislación y, por eso, actuaremos frente a las agencias que ofrecen estos servicios, a sabiendas de que están prohibidas en nuestro país. (Aplausos). Garantizaremos los derechos sexuales y reproductivos para asegurar una maternidad libremente decidida mediante políticas de educación, prevención de embarazos no deseados mediante la facilitación del acceso a los últimos métodos anticonceptivos, a la anticoncepción de urgencia y a la interrupción voluntaria del embarazo de todas las mujeres, y garantizando los tratamientos de reproducción asistida a todas las mujeres a través del Sistema Nacional de Salud.

Es importante, señorías, que hagamos un esfuerzo también compartido por cerrar la brecha de género en las áreas de ciencia, de tecnología, de ingeniería, de matemáticas, pues necesitamos a más mujeres en esas áreas y, para ello, desarrollaremos diversas medidas dentro de los ámbitos científico y educativo.


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El octavo capítulo es la protección y la ampliación de los derechos sociales y también la regeneración democrática. El Gobierno para el que solicito la confianza de la Cámara va a trabajar por la protección, por la recuperación y la consolidación de los derechos sociales, y lo hará desde una óptica claramente progresista de defensa de lo público, de la educación, de la sanidad y de la atención a la dependencia y los servicios sociales. Uno de los vectores estratégicos que marcarán el futuro de nuestro país es, sin duda, señorías -y estaremos todos de acuerdo-, la educación. Se trata de un ámbito en el que un amplio acuerdo no solo es deseable sino también imprescindible. El Gobierno impulsará una ley básica que derogue la vigente Lomce, una norma que parta de dos consideraciones básicas: blindar la educación pública como eje vertebrador del sistema educativo, y la incorporación de los acuerdos alcanzados por la comunidad educativa. En dicha norma es preciso alinear la formación profesional con el resto del sistema y el refuerzo de la formación en valores, así como también los mecanismos de autonomía y gobernanza de las escuelas. La nueva ley educativa debe garantizar la inclusión, la eliminación de la segregación escolar por las condiciones de origen de los estudiantes, por sus necesidades educativas especiales o por sexo. Señorías, ningún centro sostenido con fondos públicos puede amparar ninguna forma de segregación. (Aplausos).

Tenemos la obligación de actuar ante fenómenos como el fracaso escolar, el abandono temprano, el acoso y la violencia en los centros educativos, y lo haremos a través de planes específicos en cuyo impulso tendrán un papel esencial las comunidades autónomas en virtud del título competencial que ostentan en la materia. Vamos a garantizar la gratuidad real y efectiva de la educación obligatoria para que ninguna familia en situación de vulnerabilidad vea truncada la carrera educativa de sus hijos y sus hijas. La asignatura de religión tendrá carácter voluntario sin que haya una asignatura alternativa ni la nota sea computable a efectos académicos. (Aplausos). Y en ese constante esfuerzo de adaptación es imprescindible apostar por el profesorado. Vamos a reforzar la formación inicial, promover la estabilidad docente y avanzar en la evaluación del desempeño de manera acordada con los representantes del sector. Señorías, una educación pública de calidad es la mejor herramienta de igualdad de oportunidades y de movilidad social con que cuenta España. Por ello, vamos a incrementar los recursos públicos destinados a la educación, a las becas, hasta situarnos en ese objetivo ambicioso pero posible de una inversión educativa en un 5 % del producto interior bruto en el año 2025. (Aplausos).

Del mismo modo, esta legislatura debe ser, con el concurso de las comunidades autónomas, la legislatura de la universalización del acceso a la educación infantil de 0 a 3 años a través de una red pública y en condiciones de equidad. Y en el ámbito de la educación universitaria, me propongo poner en marcha un pacto por la universidad de la mano de todos los agentes políticos y sociales. Tenemos que garantizar no solo la suficiencia en recursos, también la capacidad de atracción de retención del talento a nuestra universidad o la estabilidad del profesorado reduciendo la precariedad. Es necesario impulsar la simplificación de los procedimientos de acreditación de los nuevos títulos académicos, afianzar una nueva política de becas y también de tasas universitarias, y en eso tendremos que hablar, y mucho, con las comunidades autónomas. El sistema de becas será revisado para considerarlas como un derecho subjetivo según la situación de las rentas familiares. Dicho sistema debe ser ante todo -en esto estaremos todos de acuerdo- ágil. Las becas deben dejar de ser una dádiva y pasar a ser un derecho de las personas que cumplan con ciertos requisitos sociales y académicos. Además, vamos a facilitar la movilidad y la residencia -esto quiero también trasladarlo a aquellos que estamos comprometidos en la lucha contra la despoblación- del alumnado del medio rural en el acceso a los estudios universitarios. No podemos consentir que nadie sufra discriminación o dificultad añadida porque proceda del medio rural. (Aplausos).

En materia sanitaria, el Gobierno, para cuya investidura solicito la confianza de la Cámara, va a avanzar sin demora en la eliminación progresiva de los copagos, empezando por los pensionistas y los hogares con menos recursos y en riesgo de vulnerabilidad. A lo largo de este mandato vamos a introducir también de forma progresiva la atención a la salud bucodental de la población en la cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud y vamos a avanzar en el blindaje de nuestro modelo público con la apuesta clara y decidida por la gestión pública directa. Del mismo modo, es preciso reorientar las políticas relativas a la industria farmacéutica priorizando la eficiencia y la transparencia en la fijación de precios. España debe alcanzar, señorías, una inversión sanitaria equiparable a la media de los Estados de la zona euro, y lo tenemos que hacer durante esta legislatura, de modo que logremos ese horizonte del 7 % del PIB en el año 2023. El derecho a la protección a la salud implica el acceso universal al Sistema Nacional de Salud y por eso, señorías, vamos a hacer algo que lleva pendiente desde el año 2012, y es extender este


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derecho a las personas ascendientes que llegan desde países extracomunitarios reagrupadas por sus hijas e hijos con nacionalidad española, revirtiendo las medidas que en este sentido -como decía antes- fueron implementadas en el año 2012 por la anterior Administración. Y, por último, es preciso avanzar en ámbitos como la implementación del marco estratégico de actualización de la atención primaria, el desarrollo de un sistema de atención temprana, la integración de las necesidades de las enfermedades raras en una planificación global de la cobertura sanitaria o la revisión de la estrategia de salud mental.

No quiero concluir este apartado sin una referencia al que considero el mejor capital que tiene nuestro sistema sanitario, que son sus profesionales. Vamos a mejorar las condiciones del personal al garantizar el cumplimiento de los acuerdos vigentes, y a promover un programa de retorno de profesionales que hoy trabajan fuera de nuestro país como consecuencia de los recortes que fueron implementados por la anterior Administración. (Aplausos).

En materia de servicios sociales, nos proponemos el blindaje constitucional del sistema público de servicios sociales como cuarto pilar del Estado del bienestar. Es fundamental abordar una de sus principales tareas: la reducción de listas de espera en el sistema nacional de atención a la dependencia y vamos a mejorar además las cuantías en el nivel mínimo y en el acordado de dependencia. Por último, vamos a actuar ante una problemática creciente en nuestras calles y que afecta a nuestros mayores singularmente: aprobar una estrategia frente a la soledad no deseada.

Señorías, este será el Gobierno de la garantía de pensiones dignas, a través de la suficiencia y la revalorización del sistema público; vamos a plantear a todas las fuerzas políticas y a los agentes sociales un nuevo Pacto de Toledo que garantice, mediante el blindaje en la Constitución, la sostenibilidad y la suficiencia del sistema público de pensiones. Vamos a actualizar mediante ley las pensiones conforme al coste de la vida, al IPC, y vamos a aumentar el poder adquisitivo de las pensiones mínimas y las no contributivas. Vamos impulsar la reducción de la brecha de género en las pensiones y la ampliación de las pensiones de viudedad en los casos de parejas sin vínculo matrimonial. (Aplausos). A este respecto me propongo impulsar la reforma y la reorganización del sistema de Seguridad Social en el marco del diálogo social y, en consecuencia, tenemos que propiciar un aumento estructural de ingresos y limitar los gastos impropios del sistema.

España, señorías, como he dicho al principio de mi intervención, necesita de un Gobierno comprometido con las políticas de lucha contra la pobreza y contra la desigualdad extrema, y este Ejecutivo se va implicar a fondo. Vamos a aumentar la prestación por hijo a cargo para las familias vulnerables y más adelante aplicaremos una garantía de renta para las familias sin ingresos o con ingresos bajos. La meta, en consecuencia, señorías, es acabar implantando en nuestro país un ingreso mínimo vital que rescate de la pobreza a los sectores más vulnerables. (Aplausos). En este ámbito, como he dicho al principio de mi intervención, vamos a combatir la pobreza infantil con medidas como el impulso de ayudas para comedor, para material escolar, ayudas para la conciliación, y vamos a adoptar medidas para la racionalización de horarios. Vamos a proteger la infancia, la adolescencia, porque proteger a la infancia y a la adolescencia es invertir en sociedad. Tenemos que proporcionar las herramientas, pero también tenemos que otorgar la protección necesaria. Por eso les anuncio que es el momento de culminar -lo vamos a hacer cuanto antes- la ley para la protección integral de la infancia y la adolescencia frente a todas las formas de violencia. (Aplausos).

Señorías, solo diecinueve de cada cien jóvenes menores de veintinueve años se emancipan. El acceso a la vivienda es uno de los mayores problemas que enfrentamos como sociedad y uno de los campos en los que el mandato constitucional se ve más insatisfecho. Este Gobierno tratará de estar a la altura de lo que ese mandato representa y trabajará con una hoja de ruta clara, no solo con un incremento en la dotación de recursos presupuestarios, sino con medidas normativas claras, que protejan a quienes más necesitan del apoyo del Estado, especialmente en materia de vivienda en alquiler. Vamos a frenar las subidas abusivas de los alquileres al poner techo en zonas de mercado tensionado y vamos a reforzar el marco competencial de las entidades locales para que puedan actuar en este ámbito. (Aplausos). Impulsaremos, señorías, medidas de realojo inmediato en situaciones de vulnerabilidad, y fomentaremos el alquiler social para las personas que hayan sufrido un proceso de ejecución hipotecaria y no tengan alternativa habitacional, impulsaremos mecanismos para la reestructuración viable de las deudas hipotecarias sobre la vivienda habitual de los deudores de buena fe en situación de vulnerabilidad. Es preciso estudiar la aplicación de obligaciones adicionales para los grandes tenedores de vivienda y, en consecuencia, vamos a reformar el régimen jurídico y fiscal de las Socimi. En materia de alquiler turístico vamos a reforzar las potestades de las comunidades de propietarios para que puedan condicionar el


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ejercicio de esta actividad. Apostaremos con decisión, señorías, por la rehabilitación, pondremos en marcha un plan estatal que incluya financiación específica para la vivienda destinada al alquiler y tenga en la eficiencia energética uno de los elementos centrales. Tenemos que avanzar en el uso social de la vivienda y el parque público con un marco legal claro. No podemos tolerar lo que hemos visto durante estos últimos años, señorías: la desamortización, es decir, que la vivienda de protección pública pueda ser explotada como ocurre hoy por fondos de inversión, y debemos garantizar, en consecuencia, que su destino sea el adecuado, es decir, el de las familias que necesitan de ella. En este ámbito yo creo que la Sareb tendrá un papel relevante, al garantizar la firma de convenios con administraciones autonómicas y locales, que impulsen la utilización de las viviendas para alquileres sociales. Tenemos que utilizar todas las herramientas a nuestra disposición para garantizar la efectividad del derecho constitucional a la vivienda y vamos a movilizar, en consecuencia, suelo público y a estimular la oferta privada de alquiler.

Este Gobierno va a actuar con decisión en otro ámbito que genera preocupación creciente, y es el de la prevención de adicciones. Vamos a regular la publicidad de los juegos de azar y apuestas en línea, y a introducir medidas de información y gestión en educación de consumo de juegos de azar. (Aplausos). Impulsaremos criterios homogéneos con las comunidades autónomas para evitar que los locales de apuestas puedan abrir en determinados horarios y que limiten su proximidad a los centros escolares, como hoy en día ocurre en muchas ciudades de nuestro país desgraciadamente. Y vamos a reorientar la tasa de gestión administrativa del juego de los operadores en línea para destinar un porcentaje a iniciativas preventivas de sensibilización y reparación de los efectos negativos de la actividad del juego.

Las iniciativas hasta ahora expuestas, señorías, apelan a un cumplimiento de las obligaciones sociales en las instituciones. No queremos expandir indiscriminadamente la presencia de lo público. Queremos un Gobierno activo y un Estado eficiente. Pretendemos instituciones eficaces y transparentes para combatir la desigualdad y luchar por lo que nos une, que es la equidad.

Este último mandato, el de la transparencia, entronca directamente con la regeneración democrática. Señorías, en esta cuestión tenemos el deber moral de ser ambiciosos porque lo que está en juego, en último término, es la propia confianza de la ciudadanía en la política y en sus instituciones. Tenemos la obligación de ponernos de acuerdo para la elección y la renovación de órganos constitucionales y los organismos independientes, y debemos hacerlo además primando los principios de mérito, de capacidad, de igualdad, de paridad de género y de prestigio profesional.

El Gobierno también elaborará un plan nacional contra la corrupción, reforzando los medios operativos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, estudiando la introducción de nuevas figuras penales, y vamos a aprobar una ley integral contra la corrupción y un estatuto del denunciante que refuerce esta figura esencial para combatir una lacra como esta que es intolerable para la sociedad. (Aplausos).

Del mismo modo, señorías, vamos a abordar la regulación de los lobbies para hacer transparente su labor, vamos a regular de forma mucho más efectiva las condiciones de incompatibilidad y desempeño de las actividades privadas para los sectores públicos, y también es preciso reformar la Ley de transparencia y buen gobierno y aprobar su reglamento para hacerla efectiva sobre la base de la experiencia que hemos acumulado durante estos últimos años. Es necesario iniciar acciones para reforzar la lucha contra los cárteles en la contratación pública y es fundamental avanzar en la integración de los principios de buen Gobierno y de responsabilidad social corporativa en el sector público fundacional y también empresarial. Y vinculado a estos objetivos, en materia de regeneración democrática, la apuesta por una justicia eficaz será una prioridad en esta legislatura. Vamos a promover un pacto de Estado por la modernización de la justicia que incida sobre la agilidad y el sistema de acceso y vamos a modificar también, señorías, la reforma del artículo 324 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal para eliminar el plazo máximo de instrucción, que no es sino una limitación para luchar contra la corrupción política.

El noveno capítulo son los nuevos derechos y también, señorías, la memoria democrática. Uno de los grandes éxitos de la España constitucional ha sido la ampliación de derechos que ha convertido a nuestro país en una sociedad moderna, libre y que sirve de referente internacional. Pero esa tarea no está acabada, señorías. El Gobierno que aspiro a formar se compromete a consolidar España como el país de la diversidad que es, recogiendo las peticiones de la sociedad civil y aprobando en esta legislatura cuantos cambios legales resulten necesarios en pro de los derechos de las personas LGTBI, las personas con discapacidad, con la modificación del artículo 49 de la Constitución, y la convivencia intercultural. (Aplausos). Aprobaremos en este sentido, como hemos anunciado públicamente, la regulación de la eutanasia que reconozca el derecho a una muerte digna. Seguiremos avanzando también en los derechos de las personas con diversidad funcional mediante el desarrollo de normas y leyes inclusivas. El Gobierno


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va a proteger a todas las familias, a todas, a todo tipo de familias, como demanda la sociedad española, también a las familias monomarentales, a las familias monoparentales, a las familias numerosas, las de parto múltiple y también las familias que acogen. Elaboraremos también medidas de apoyo a la adopción por parte de familias LGTBI y de reconocimiento de la filiación de las parejas de mujeres lesbianas.

Señorías, el pasado mes de octubre, el Estado, con el concurso de sus tres poderes, desplazó del mausoleo del Valle de los Caídos al dictador Francisco Franco. (Aplausos). Este hecho simbólico fortaleció la democracia española, abrió una nueva etapa de reparación, de justicia y de memoria que tiene que servir para empezar a cerrar definitivamente la división entre españoles. Y aunque hubo personas que se sintieron molestas, esa acción no se dirigía contra nadie y se desarrolló dentro del respeto que merece cualquier ser humano, incluso aquellos que han vulnerado sistemáticamente los derechos humanos. Eso distingue precisamente a las democracias de las dictaduras, y vamos a proseguir ese camino de reparación y a mantener esa misma filosofía. Para ello, desarrollaremos actuaciones de reconocimiento y reparación de las víctimas de la Guerra Civil y la Dictadura. Vamos a declarar el día 31 de octubre como día de recuerdo para todas las víctimas del franquismo (aplausos) y el día 8 de mayo como el día de reconocimiento de las víctimas del exilio. Impulsaremos las exhumaciones de las víctimas del franquismo que continúan en fosas comunes, retiraremos la simbología franquista de los lugares públicos y anularemos las condecoraciones derivadas de acciones represivas ejercidas durante la Dictadura. (Aplausos). Por último, auditaremos los bienes expoliados por el franquismo para devolverlos a sus legítimos titulares, empezando por la recuperación lo antes posible del Pazo de Meirás para el patrimonio público. (Aplausos).

El Gobierno aprobará una nueva ley de seguridad ciudadana que derogue la Ley mordaza para garantizar el ejercicio del derecho a la libre expresión y la reunión pacífica. (Rumores). Este es otro compromiso firme. El Gobierno tiene la voluntad también de avanzar hacia la justicia del sistema electoral, siempre recabando el mayor apoyo parlamentario posible, y en ese sentido vamos a plantear a la Cámara la eliminación del voto rogado.

Otro de los fenómenos más dañinos para la confianza en la que se asienta la convivencia civil es la proliferación de fake news. La mentira, la calumnia, la falsedad, no son fenómenos nuevos, pero la irrupción... (Rumores y protestas.-Risas y aplausos.-El señor García Egea: ¡Bravo!-Aplausos). Señora presidenta, yo creo que en este ámbito vamos a encontrar un consenso bien amplio en esta Cámara. (Risas.-Aplausos). Como decía antes, señorías, otro de los fenómenos más dañinos para la confianza en la que se asienta la convivencia civil es la proliferación de fake news. (Rumores). La mentira, la calumnia, la falsedad no son fenómenos nuevos, pero la irrupción, lógicamente, de la digitalización ha perfeccionado su producción y facilitado su expansión. Por eso, y dentro siempre del respeto escrupuloso a la libertad de expresión e información, vamos a impulsar una estrategia nacional de lucha contra la desinformación. (Protestas y rumores). Además, vamos a aprobar un plan de ciberseguridad y vamos a crear un foro nacional de ciberseguridad para el desarrollo tecnológico y la investigación. (Un señor diputado: ¡Muy bien! ¡Muy bien!-Rumores).

Señorías, en un Estado aconfesional no tiene sentido que ninguna confesión se sitúe por encima de la ley ni disfrute de privilegios que hieran el principio de legalidad y el principio de igualdad (un señor diputado: ¡Feliz Navidad!), y por esa razón el Gobierno realizará las modificaciones legislativas oportunas -ya les anuncio- para facilitar la recuperación de los bienes que hayan sido inmatriculados indebidamente por la Iglesia. (Aplausos.-Rumores).

Igualdad no significa uniformidad, al contrario; la igualdad para ser plena... (Rumores).

La señora PRESIDENTA: Señorías, por favor.

El señor SÁNCHEZ PÉREZ-CASTEJÓN (candidato a la Presidencia del Gobierno): ... exige el reconocimiento de iguales derechos para todas las singularidades y por eso reivindicamos en todo momento el orgullo a la diversidad, el derecho a la diferencia, señorías. Aprobaremos una ley integral para la igualdad de trato y la no discriminación; aprobaremos una ley contra la discriminación de las personas LGBTI, incluyendo la prohibición a nivel nacional de las, mal llamadas, terapias de reversión; aprobaremos la primera ley trans, fomentando la integración sociolaboral de las personas transexuales y su plena participación en la vida política, social y cultural. (Aplausos). Adoptaremos políticas públicas orientadas a mejorar el acceso y la permanencia en la educación y en el empleo de la población gitana e impulsaremos, por último, un marco integral legislativo y político que erradique los discursos y los delitos de odio.


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Señorías, he dicho que este Gobierno no tratará a ninguna persona como enemigo, y así será, pero vamos a ser militantes contra la ideología racista, contra la xenofobia, contra la homofobia y contra el machismo. (Aplausos). Para este Gobierno patriotismo significa amparar, amparar por igual a todos los españoles, también a las minorías y a los más vulnerables. Patriotismo significa exhibir con orgullo nuestros logros en derechos sociales, nuestra condición de pioneros que somos en nuestro país. No hay más que ver lo que está debatiendo ahora mismo Francia sobre la Ley integral de violencia de género; pioneros que somos en libertades civiles. Patriotismo significa desplazar del espacio público los símbolos que evocan un periodo de opresión y dictadura ejercida contra españoles por sus ideas, por su cultura y por su lengua. Y este será un Gobierno que enarbolará y hará honor a nuestra bandera, a nuestras banderas, pero jamás se camuflará tras ellas para herir u oprimir a otros compatriotas. (Aplausos).

El décimo y último capítulo del programa de Gobierno, señorías, es el reforzamiento de la cohesión territorial, el reforzamiento de nuestro Estado autonómico, el reforzamiento del autogobierno y su desarrollo dentro de una Europa federal en la que se inscribe nuestro futuro. El Gobierno, señorías, como he dicho antes, va a trabajar para superar el conflicto político en Cataluña. Lo debemos hacer por todos los catalanes y por el conjunto de españoles, por convicción y por responsabilidad. El diálogo, siempre dentro de la Constitución, será una prioridad absoluta para alcanzar fórmulas de entendimiento y de encuentro. No podemos asumir, señorías, la herida territorial como una dolencia crónica, destinada a pasar de generación en generación. La España de las autonomías, la España del autogobierno es una realidad incuestionable y consolidada que no admite marcha atrás; una realidad que ha corrido en paralelo en las últimas décadas con la plena implicación de nuestro país en el desarrollo del proyecto europeo. El marco de organización territorial previsto en nuestra Constitución en su título VIII ha permitido que territorios silenciados durante décadas tuvieran al fin una voz clara; ha permitido el libre desarrollo de las identidades nacionales dentro de nuestro marco constitucional. Ha perfilado España tal y como es, plural, diversa, democrática, completa de matices que nos enriquecen a todos. España tal y como es, ese va a ser nuestro proyecto político. (Rumores). Como ha señalado la autoridad fiscal independiente, contrariamente a ciertas creencias que se están poniendo en cuestión por parte de la bancada de la derecha, el modelo de autogobierno ha supuesto una mejora de la distribución territorial de la renta superior a los países de nuestro entorno, por ejemplo Francia, con un Estado centralista. El camino, por tanto, no puede ser el de la involución como plantean algunos, sino el de la mejora, la reforma y la actualización de nuestro sistema, siempre garantizando, lógicamente, la igualdad entre españoles. El nuestro es un modelo complejo, señorías, eso es evidente, pero la complejidad no es más que una manifestación de la diversidad de nuestro país, de nuestra sociedad, y no puede convertirse en un pretexto para no avanzar; ha de ser un estímulo para el consenso, para el diálogo desde una premisa clara y es que se exige voluntad de compartir el poder, no de limitar el poder, o mejor dicho, efectivamente, no de asumirlo solamente una institución. Por eso, vamos a mejorar, señorías, los mecanismos de colaboración institucional con todas las comunidades autónomas. Lo hemos hecho durante estos últimos meses, hemos puesto en marcha todas las comisiones bilaterales que están recogidas en muchos estatutos de autonomía para reforzar la cooperación interinstitucional entre Gobierno central y Gobiernos autonómicos y también, como consecuencia de que existe un conflicto político que tenemos que resolver, les anuncio que vamos a crear una mesa de diálogo bilateral entre el Gobierno de España y el Gobierno de la Generalitat de Catalunya (Protestas.-Aplausos). Lo vamos a crear, vamos a debatir dentro del marco constitucional y vamos a poner fin a esta confrontación territorial.

Colaboraremos también, señorías, con el Gobierno vasco en el cumplimiento de las transferencias pendientes del actual estatuto y en la renovación del mismo que quiere hacer el Parlamento vasco, siempre dentro, lógicamente, de nuestro marco constitucional. Es imprescindible clarificar el reparto también, señorías -lo he dicho antes-, porque mucho de lo que estamos viviendo, de los agravios territoriales, tiene que ver con el desgaste de nuestro Estado autonómico, que tenemos que renovar, que tenemos que clarificar en el ámbito competencial entre el Estado y el poder autonómico. Al hacerlo, estaremos combatiendo uno de los efectos más perversos del actual sistema, que es la incertidumbre normativa que produce conflictos competenciales. Es verdad que el anterior Gobierno ha reducido -y mucho- el nivel de conflictividad interinstitucional que ha existido entre Estado y comunidades autónomas, pero es evidente que tenemos que clarificar competencias para seguir reduciendo este conflicto o este nivel de conflictos. Más eficiencia, más claridad y más concreción en el reparto competencial tienen retornos, a mi juicio, positivos para la sociedad y para los actores económicos; significa menos conflicto y más claridad. Del mismo modo, vamos a promover la


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participación de las comunidades autónomas en las decisiones del Estado y del Estado en las actuaciones autonómicas cuando esté afectado el interés general y propiciar un intercambio de información real para favorecer una auténtica integración entre ambos poderes. Esta que se inicia, señorías -lo he dicho en otras ocasiones-, debe ser la legislatura del diálogo en general y, en particular, la legislatura del diálogo territorial. Vamos a promover también la constitución formal de la Conferencia de Presidentes con carácter anual. Esta será, además, en coherencia, señorías -como hemos anunciado en nuestro acuerdo de coalición progresista-, la legislatura de la financiación autonómica. Es evidente que no podemos hacerlo solos, que vamos a necesitar también a la bancada conservadora, pero creo que las comunidades autónomas, que son gestoras del Estado del bienestar, necesitan una actualización de la financiación autonómica. Este es un diagnóstico y una reclamación hecha no solamente por presidentes y presidentas de Gobiernos socialistas, sino también de otros signos políticos y, en consecuencia, creo que tenemos que abordarla sin dilación. Tenemos que garantizar la mejora de la financiación autonómica, también de la financiación local, desde el respeto de sus elementos nucleares, entre otras razones porque de ella depende el gasto en materias sociales que son, como he dicho antes, esenciales para nuestro Gobierno, como son la educación, la sanidad o los servicios sociales y la dependencia.

El proceso de descentralización en España es inseparable, incluso en términos históricos, señorías, del proyecto de construcción europea. En ese sentido, quiero vincular ambas corrientes que transitan en paralelo: la descentralización del poder territorial en nuestro país y también la construcción europea. Transitan en paralelo como la manifestación de un gran éxito que es patrimonio de toda la sociedad española, una España autonómica, una España descentralizada, una España federal en una Europa federal y unida. (Rumores). España seguirá teniendo una voz firme (un señor diputado: ¡Mentira!) en la redefinición del proyecto de integración europea. Vamos a reforzar nuestro compromiso y orientarlo desde el principio y desde un principio bien claro, que es el de la reducción de la desigualdad, la precariedad y la pobreza. Vamos a seguir defendiendo el establecimiento de un salario mínimo europeo, un seguro de desempleo europeo complementario a los sistemas de protección de desempleo nacionales y la consolidación efectiva del pilar social de la Unión. El proyecto europeo tiene que ensanchar sus bases de apoyo, relegitimarse como un instrumento útil para las personas. En definitiva, como una unión en valores que ensalza la diversidad de nuestro continente y nuestras sociedades y ofrece una plataforma única para influir en un mundo globalizado. La Unión Europea tiene que ser un referente global en la lucha contra cualquier forma de discriminación y, por ello, vamos a impulsar la creación de un alto comisionado europeo para los derechos fundamentales, la igualdad de trato, que armonice y supervise la protección de los derechos fundamentales en todos los Estados. (Aplausos). Europa, señorías, es mucho más que un mercado, es una auténtica comunidad de valores humanistas y si abdica de la defensa de estos valores pierde su razón de ser. Esa es una visión con la que España sigue abrazando el ideal europeo.

Señorías, con esto concluyo la recapitulación de algunas de las medidas contenidas en el acuerdo de coalición progresista. Son todas ellas medidas alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Agenda 2030, con la cual este Gobierno se compromete y pretende precisamente alumbrar la España que queremos para la próxima década. He comenzado exponiendo los valores que sustentan la orientación progresista de una coalición progresista para las que les pido el apoyo; he continuado describiendo la actitud integradora y dialogante que vamos a mantener con todos y cada uno de los grupos políticos; he definido su método de trabajo como activo y he enumerado por fin su programa.

Señorías, hace justo dos décadas, Europa adoptó la moneda única. Nada parecía detener el afán de la Unión de expandir sus límites y su modelo de economía social de mercado, primacía del Estado de derecho y valores democráticos. Hace justo una década, una devastadora crisis económica nos golpeó y nos obligó a frenar en seco; esa misma Europa no supo responder con eficacia ni con equidad y descubrió de repente sus limitaciones. En este tiempo España, nuestra nación, ha tenido que curar sus heridas sin casi poder pensar en todo lo que se ha dejado por el camino y en el precio a pagar, que se ha pagado, en términos de desigualdad y precariedad. Ante este cambio de década es hora de recuperar y de reparar las secuelas que aún permanecen en la sociedad española, sentar las bases, en definitiva, para la tercera gran transformación de nuestro país. La primera transformación, señorías, nos devolvió a Europa y nos alineó con un sistema de libertades y de derechos sociales. La segunda transformación nos convirtió en referente de igualdad y de oportunidades en Europa y en el mundo, y la tercera nos emplaza a encarar los grandes retos de nuestro tiempo, a encarar la transición ecológica, a encarar la revolución digital, a encarar el debate y el desafío de la desigualdad, a saber entendernos


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y saber conocer, respetar y reconocernos en la diversidad de identidades que tiene nuestra nación, a la vez que alcanzamos la plena igualdad de género y una mayor justicia social que nos haga sentir a todos integrantes de una misma comunidad.

Señorías, hay grupos de esta Cámara que evidentemente no comparten las ideas que les he expuesto y yo soy consciente de ello. Lo mismo sucede en nuestros centros de trabajo, en nuestras familias, en nuestro vecindario, pero eso no impide dialogar, alcanzar acuerdos, convivir a diario todas y todos. Por eso, insisto en el compromiso de hacer del diálogo una herramienta que vuelva a reconciliar la política con la calle, con una sociedad que ansía de nosotros grandes acuerdos, grandes pactos, grandes consensos, que vuelva la cultura del acuerdo y que se aleje el enfrentamiento.

En unos minutos, señorías, abandonaré esta tribuna y después escucharé con atención sus intervenciones y cada portavoz empleará su tiempo como estime oportuno, lo único que les pido humildemente es que piensen en la gente que nos ve desde sus hogares. (Rumores). Suban a esta tribuna, expongan una visión alternativa al programa que he expuesto, defiéndanla con pasión y con la convicción que les dicte su conciencia, voten según su criterio, porque, señorías, será un honor escucharles y debatir junto a ustedes. (Aplausos.-Rumores.-Continúan los aplausos con varias señoras y señores diputados puestos en pie). Lo único que les pido es que no contribuyamos con nuestras palabras a que la convivencia se resienta. No traslademos desde esta tribuna más división a la calle, más discordia a las empresas, más desencuentro a las familias. Eso, señorías, también es patriotismo.

Gracias. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados de los Grupos Parlamentario Socialista y del Grupo Parlamentario Confederal de Unidas Podemos-En Comú Podem-Galicia en Común y de los miembros del Gobierno en funciones, puestos en pie.-Aplausos del señor Sánchez Pérez-Castejón, candidato a la Presidencia del Gobierno).

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias.

Se suspende la sesión hasta las doce treinta.

Eran las diez y cincuenta y cinco minutos de la mañana.

Se reanuda la sesión a las doce y treinta minutos del mediodía.

La señora PRESIDENTA: Señorías, se reanuda la sesión.

Comenzamos con los turnos de intervención de los grupos parlamentarios. Como saben, estos intervendrán en orden de mayor a menor, tomando la palabra en último lugar el grupo parlamentario al que pertenece el candidato a la Presidencia del Gobierno.

En primer lugar, por tanto, por el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, tiene la palabra el señor Casado Blanco. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie).

El señor CASADO BLANCO: Gracias, señora presidenta.

Señor Sánchez, ¿usted duerme bien? ¿Usted ha dormido bien esta noche? (Aplausos). ¿Ha conseguido conciliar el sueño después del espectáculo bochornoso que anoche dieron sus propios socios de investidura? ¿O le pasa como a ese 95% de españoles que usted mismo dijo que no podrían conciliar el sueño si se perpetrara el pacto de Gobierno que usted tiene la desvergüenza de traer a esta Cámara? (Aplausos). Parece que a usted le interesa el género de lo onírico, y, entre colchones e insomnios, nos trae aquí un Gobierno de pesadilla, sobre todo para todos los españoles que viven en Cataluña. Pero desengáñese, no va a ocurrir lo que sueña, sino lo que teme, y este Gobierno será su epitafio político. Hoy mismo ha dado la vuelta al reloj de arena, y, al final, no le va a salir gratis: dependerá de las cesiones que haga a sus socios con qué rapidez vayan cayendo los granos. Y recuerde que esta es su quinta sesión de investidura y que en las cuatro anteriores fracasó; de hecho, de la última a esta ha perdido 800 000 votos, tres escaños, la dignidad de presidir un partido constitucionalista... (Aplausos.-Rumores). Digo que ha perdido tres escaños, 800 000 votos, la dignidad de liderar un partido constitucionalista y la decencia de no mentir continua e impúdicamente. Que haya tenido que empezar su discurso de investidura diciendo que España no se va a romper es algo patético -ya sabe usted lo de excusatio non petita-. Además, esta investidura arranca justo cuando la Junta Electoral Central, a instancias del Partido Popular, ha dado a conocer dos importantes resoluciones, la primera referida al expresidente de la Generalitat, al que se le retira la condición de diputado autonómico por desobediencia, quedando inhabilitado para ejercer un cargo público, incluido el de máximo representante del Gobierno catalán, tal y como contempla el propio


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estatut y también la Ley Orgánica del Régimen Electoral General. Torra ha dicho que no piensa reconocer esta decisión y que solo responde ante el Parlament de Catalunya, es decir, que se declara de nuevo en flagrante desobediencia a la legalidad. Incluso llegó a retirar ayer la bandera de España por unos minutos de la sede oficial. Señor Sánchez, usted juró cumplir y hacer cumplir la Constitución y la legislación en vigor. ¿Qué va a hacer frente a este desacato? ¿Va a permitir tener un presidente autonómico en abierta rebeldía frente al Estado y pretende venir a una sesión parlamentaria, con esta solemnidad, sin decir absolutamente nada? Señor Sánchez, si Torra no cesa de su cargo en las próximas horas, usted debería iniciar el requerimiento del cumplimiento de sus obligaciones constitucionales y, si no las acata, debería activar de inmediato el artículo 155. (Aplausos.-Rumores). Y sí, para ello contará con el apoyo de los senadores del Partido Popular, pase lo que pase en la sesión de investidura. Pero, si no lo hace, le recuerdo que podría estar incurriendo en la prevaricación, por hacer resoluciones injustas por rédito electoral y partidista. Y, en ese caso, le aseguro que actuaremos con usted con la misma firmeza que hemos tenido contra Torra. (Rumores.-Aplausos). Además, la Junta Electoral Central ayer dijo claramente que impide adquirir la condición de eurodiputado a Oriol Junqueras, como consecuencia de la condena en firme del Tribunal Supremo. El Gobierno, aunque sea en funciones, debe cumplir y hacer cumplir también esta legalidad, no tratar de encontrar subterfugios para sortearla ni presionar a los órganos del Estado, ni siquiera decir que son zancadillas de la derecha. Tampoco son admisibles las declaraciones de su portavoz sobre la Junta Electoral, que aplica una ley aprobada con los votos del Partido Socialista y de Convergència i Unió durante un Gobierno del Partido Socialista. Un delincuente encarcelado por un delito tan grave como el de sedición no debería ser un interlocutor válido para negociar una investidura. ¿Se imagina usted que hubiera pactado con Tejero la investidura el presidente Calvo Sotelo? (Rumores). Y lo digo delante del hijo de Adolfo Suárez, que tuvo la gallardía de enfrentarse cuando intentaban coaccionar a un ministro; al contrario de usted, que retiró la cara cuando escupieron al ministro de Exteriores. (Aplausos.-Rumores).

Señor Sánchez, hace cinco meses le dije en esta misma tribuna quién era usted realmente, porque después de tantas metamorfosis, tantas máscaras, tantas mentiras ni se reconoce usted mismo ante el espejo, y mira que le gusta mirarse al espejo. Hoy hasta ha aplaudido su propio discurso; ya es el colmo de la arrogancia y de la fatuidad. Pero su trayectoria política es un grotesco reflejo de los del Callejón del Gato, con una cambiante imagen, solo dependiendo de un sociópata interés personal. Le voy a decir simplemente unas frases, que lo mejor le pueden sonar: "No podemos permitir que la gobernabilidad de España descanse en partidos independentistas". "No es no". "Nunca es nunca". "Falso es falso", decía usted sobre su pacto con separatistas -lo de falso la verdad es que está bien traído-. "El orden de los factores claro que altera el producto: primero ley y luego diálogo, no puede haber diálogo sin respeto a la ley". Eso es lo contrario de lo que hoy ha dicho aquí. "No hay mucha diferencia entre lo que dice la ultraderecha en España y los independentistas en Cataluña, no tenemos nada que ver con el Le Pen español". Esto no se le decía usted al señor Abascal, se lo decía al señor Torra, a su socio. (Aplausos.-Rumores). Hay más. Decía: "Ni antes ni después ni durante va a pactar el PSOE con el populismo de Podemos, con Iglesias a ningún lado"-. Y ahí los tiene, aplaudiéndose de pie. (Risas). "Sería incapaz de pactar con el populismo que nos lleva a la Venezuela de cartillas de racionamiento, le exijo a Pablo Iglesias -decía- que explique su pacto con Bildu en Navarra". Claro, esto fue antes de que usted pactara con Bildu en Navarra. (Aplausos). "No llame presos políticos a los asesinos de Isaías Carrasco", le espetaba a su vicepresidente Iglesias después de que él le tirara la cal viva a la cara -todo un matrimonio bien avenido parece ser-. "Hay que echar a un Gobierno de un partido condenado por corrupción". Claro, salvo si es socialista con el mayor caso de latrocinio de la historia de la democracia. (Aplausos). Y esta le va a gustar: "Los españoles se merecen un Gobierno que no les mienta". ¿Le suena? Esto lo decía el señor Rubalcaba. Aplíquese el cuento, señor Sánchez. (Aplausos). Porque hoy hemos visto que hablaba usted de mentiras. Decía: "Este Gobierno va a combatir las mentiras". ¡Oiga, si usted es una mentira andante! Habla usted de combatir las fake news, y usted es un presidente fake. ¿Cómo es posible que tenga la desfachatez de hablar aquí de falsedades y de calumnias?

Pero, permítame que le haga otra pregunta: ¿Cómo ha llegado usted hasta aquí? Porque nos trae una sesión de investidura apresurada y casi clandestina en pleno fin de semana y víspera de Reyes, como si estuviéramos en el Oratorio San Felipe Neri, que, con los socios que nos trae, no descarto que tengamos que utilizar para defender nuestras libertades. Y lo más humillante es que han esperado a convocarlo hasta última hora, a expensas de una votación de una asamblea liderada por un recluso que acabó al grito de: ¡Independencia para Cataluña! Que quede una cosa muy clara, señor Sánchez: usted trae a esta


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Cámara un acuerdo de investidura que ha buscado y deseado, no el que no le ha quedado más remedio por culpa de los demás. Esto es lo que quería y esto es lo que tiene; no ha ofrecido nada nunca a nadie, todo lo ha hecho para que esto acabara así. Para eso usted se dio tanta prisa para anunciar, apenas un día después del recuento electoral, el pacto con Podemos, con abrazo hilarante incluido. Aún no se sabían ni los resultados de las mesas impugnadas, que, por ejemplo, nos dieron un escaño en Vizcaya; aún no se había podido recibir al jefe del Estado de regreso de su estrambótico viaje al que usted le mandó a Cuba; aún no se había dignado a devolverme la llamada que le hice en la propia noche electoral -y hasta hoy-, porque usted quería cerrar rápidamente cualquier posibilidad de acuerdo con el PP, sobre todo porque sospechaba que su cabeza podía estar en juego. Por eso, convocó urgentemente una consulta a sus bases para blindar su pacto con Iglesias y se embarcó en un maratón de negociaciones con toda la alineación inconstitucional de esta Cámara y luego la acorazó con las conclusiones del congreso del PSC, que es el que manda de verdad en Ferraz. Y después de todo este mes berlanguiano se dignó a citarme como atrezo de sus negociaciones; eso sí, me enteré en uno de sus nodos, sin preguntas. En esa reunión lo único que me exige es que me abstenga para hacer vicepresidente a Iglesias y sin renunciar al cuaderno de bitácora con los populistas, separatistas y abertzales que íbamos conociendo en la redes. ¿Le parece esto serio? Señor Sánchez, usted sabe que tenía alternativa, con dos posibles investiduras, sin depender de los separatistas ni de los partidos de centro derecha, pero no quiso explorarlas. Usted podía intentar gobernar en solitario con el apoyo externo del Partido Popular materializado en once pactos de Estado, que bien daban para culminar una exitosa legislatura para España, para poner orden en Cataluña, para echar a Bildu de Navarra, para aprobar unos presupuestos responsables, un pacto educativo, un acuerdo en política exterior, o sobre la justicia, o por el agua, o por la reforma electoral o contra la despoblación y la violencia de género. Tan solo tenía que intentar la misma investidura que trajo aquí en 2016 con Ciudadanos y Podemos, el pacto del otro abrazo, o, si no, intentar el pacto sin independentistas, con la abstención de Ciudadanos, incluida la coalición Navarra Suma de la que forma parte el Partido Popular, rompiendo con Bildu en Navarra, como le pidió el presidente de UPN en mayo, que no es mucho pedir. Por eso, le anuncio que, si usted rompe el Gobierno de Miguel Ángel Revilla por el cambio de voto del PRC, el PP lo apoyará para dar estabilidad en Cantabria. ¡Qué paradoja! (Aplausos). ¡Qué paradoja que el único apoyo que tuvo usted en la investidura de julio sea ahora coaccionado para mantener su apoyo a lo indefendible!

Parafraseando a nuestro nobel, señor Sánchez, le haré otra pregunta: ¿Cuándo se jodió no el Perú sino el socialismo constitucional? Ya sabemos que con usted del todo -la cabra tira al monte-. Este Gobierno Frankenstein que hoy presenta aquí es la cuarta vez que lo intenta. Pretendió hacerlo en 2016, antes de que Iglesias se descolgara con eso del CNI, el Ministerio del Interior y de Justicia, y por eso sus compañeros le echaron de la Secretaría General del Partido Socialista, con el rocambolesco episodio de la urna y la cortina de por medio. ¿Se acuerda, señora Díaz? ¡Qué vacía está la tribuna de invitados de barones del Partido Socialista y qué silencio atronador el suyo, por cierto! (Aplausos). También lo intentó hacer en abril. Que la campaña electoral, disfrazado de moderado, no nos haga olvidar que fue Iglesias el que se plantó, allá por el cuarto ministerio. Por cierto, en esa ocasión Esquerra Republicana le daba la abstención gratis. Lo añora, ¿verdad? Y lo llegó a consumar en la moción de censura contra el Gobierno del Partido Popular, basada en otra de sus mentiras, porque con los mismos argumentos con los que echó a Rajoy esta Cámara debía haberle echado a usted por el caso de los ERE, que es el más grave de la historia democrática de España. (Aplausos). Pero luego le pillamos negociando en Pedralbes la soberanía nacional, y tuvo que disolver y convocar elecciones por la movilización social que lideró nuestro partido. Por tanto, cuatro intentos con un mismo y claro objetivo, que es el que le llevó además a ganar las primarias de su partido, así que no responsabilice a los demás de sus decisiones libres y voluntarias.

Sin embargo, le diré que esta deriva no es suya en exclusiva. Ya sabe que el líder espiritual de su futuro vicepresidente decía que la historia ocurre dos veces, primero como gran tragedia y luego como miserable farsa. Los errores trágicos de su partido con Esquerra Republicana de Catalunya se remontan ya a principios del siglo XX, pero, yendo a la memoria histórica reciente, si tenemos que poner un epicentro del verdadero tsunami antidemocrático, ese fue el Pacto del Tinell de 2003 y el infame cordón sanitario contra el Partido Popular que tejió su partido. Parece paradójico que usted venga aquí a hablar de cordones sanitarios, cuando lo han ejercido ustedes durante tres lustros. A este pacto siguieron los Gobiernos de Zapatero en 2004 y 2008, cediendo a Esquerra Republicana las pretensiones de derogar la LOCE, el Plan Hidrológico Nacional o cambiar la financiación autonómica, y luego siguieron los tripartidos de Maragall en 2003 y de Montilla en 2006 y el estatut inconstitucional, que rompió todo, y la coalición de la Entesa de


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Progrés en el Senado y la declaración de Granada en 2004 y la de Barcelona en 2017 y la ignominiosa cumbre de Pedralbes en 2018. Y de aquellos polvos vienen estos lodos: de la geometría variable a la nación discutida y discutible, del federalismo asimétrico a la plurinacionalidad, de la bilateralidad a la nación de naciones. Todo por culpa de ustedes, de nadie más; recuérdelo. (Aplausos).

Señor Sánchez, permítame que le haga otra pregunta: Y todo esto, ¿para qué? ¿Qué Gobierno justifica este bestiario de pactos? Pues, ya lo hemos visto: un Gobierno contra el Estado, el primer Ejecutivo de coalición y el más radical de nuestra historia democrática, con comunistas, asesores de dictadores bananeros y blanqueadores de batasunos y separatistas. (Rumores). Lo de asaltar los cielos debía ser por el Falcon, está bastante claro. (Aplausos). Y encima lo pretenden llamar progresista, después de haber escuchado el programa más retrógrado que ha venido a esta Cámara en la época democrática. (Risas). En materia económica propone una subida brutal de impuestos; la derogación de la reforma laboral del Partido Popular, que creó 3 millones de empleos -más de 2 millones de empleos, siendo más exactos-; el desvío del déficit, de la deuda y del gasto, lo que causará un paro masivo y la quiebra de la Seguridad Social, como ya consiguió el PSOE en 1996 y en 2011, con Sánchez votando los recortes y la congelación de las pensiones, como acaba de hacer ahora. (Aplausos). No sé cómo no se les cae la cara de vergüenza de volver a proponer un engaño masivo a los pensionistas de este país, después de lo que usted hizo en 2011. Y todo ello en un momento en el que el empleo está en su peor cifra de los últimos seis años, el crecimiento económico ha bajado del 2 % y el déficit se ha duplicado en relación con lo comprometido. ¿Cómo va a cumplir con los 7000 millones de euros que le exige la Unión Europea que recorte en el gasto público, señor Sánchez? ¿A quién miente, a España o a la Unión Europea? ¿O a todos? En materia social, pretenden imponer una agenda sectaria en la educación, en la sanidad, en la política de vivienda, liquidando el derecho de la libertad de elección de las familias y la propia propiedad privada. Retoman la ingeniería social de Zapatero con ese colectivismo identitario como bandera, dividiendo la sociedad por el género, la religión, la renta, la ideología... ¡hasta los hábitos de vida! Su discurso de hoy daba miedo, hemos escuchado un anticlericalismo guerracivilista que llevábamos mucho tiempo sin escuchar en esta Cámara. (Aplausos). En materia institucional, amenazan con nombrar jueces a dedo, con derogar la ley que protege a nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y con recuperar la agenda internacional bolivariana en favor de las narcodictaduras de Cuba y Venezuela y sus socios en países como Bolivia. (Protestas.-Aplausos). ¿Va a explicar lo que ha pasado en la embajada mexicana, con el personal diplomático español en Bolivia, señor Sánchez? Y el colmo es que hablan de regenerar la vida pública, con todos los casos de corrupción sobre los que usted aún no ha informado a la opinión pública española desde la sentencia de los ERE. Y también habla de luchar contra el fraude fiscal. Señor Sánchez, ¿ha mirado usted al banco azul, los casos que tiene de irregularidades patrimoniales y de instituciones opacas para eludir el pago de impuestos? (Aplausos.-El señor Garcés Sanagustín: Todos, todos. Unos jetas). El colmo es que hablan de potenciar las comunidades autónomas los mismos que las han asfixiado financieramente y discriminado con las prebendas nacionalistas. Y ahí llegamos al pacto con el Partido Nacionalista Vasco -una cesión intolerable-, que llega a decir que hay que adecuar las estructuras del Estado a las realidades territoriales y que ya no disimula el ansia anexionista con Navarra, lo cual es un insulto a una comunidad foral fundamental en la historia de España, y no un mero apéndice de una imposible Euskal Herria independiente que no permitiremos nunca. (Aplausos).

Señor Sánchez, la búsqueda del Gobierno a cualquier precio se paga muy cara, al coste del desgobierno y la desintegración cívica. "Es mejor perder las elecciones que perder el alma". Estas palabras de un socialista víctima del terrorismo como José Mari Múgica resuenan un día después del comunicado de Bildu diciendo que su Gobierno es el mejor para sus fines. (Protestas). "Ya no me quedan dudas de que cerrarás más veces los ojos y dirás y harás muchas más cosas que me helarán la sangre, llamando a las cosas por los nombres que no son. A tus pasos los llamarán valientes. ¡Qué solos se han quedado nuestros muertos!" La madre del socialista José Pagazaurtundua tampoco ha oído el perdón de los batasunos, que están en esta Cámara permitiendo con su abstención imprescindible la investidura de un socialista como usted. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie). Y permítanme una última cita: "La Constitución de 1978 no instaura reglas de juego democráticas, y quien primero se dio cuenta de esto fue ETA". Esto lo dijo su futuro vicepresidente; terrible. Y así, señorías, llegamos al pacto con Esquerra Republicana de Cataluña, que aún no sabemos a estas horas si tendrá un pulgar hacia arriba o hacia abajo, como en un circo romano, pero con el emperador encarcelado por dar un golpe de Estado. (Aplausos). El procés había acabado gracias a la justicia, y usted lo ha resucitado y ha amnistiado de facto a sus autores materiales.


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¡Qué desvergüenza, señor Sánchez, firmar un pacto que quiebra la igualdad de los españoles con una mesa de Gobiernos bilateral, degradando a España al nivel de una autonomía, que vulnera la legalidad al decir que hay que superar la judicialización, dando por hecho -me imagino- que usted seguirá presionando a la Fiscalía de la Abogacía del Estado. Ha dicho hoy: Devolver a la política un conflicto político y dejar atrás la deriva judicial. Esta es una frase que pasará a los anales de la historia negra española. ¿Qué es eso de un conflicto político, señor Sánchez? ¿Qué inmoral equidistancia es esa? ¿Pero qué conflicto político hay por parte de los catalanes a los que les queman las tiendas o tienen que emigrar o a los que ridiculizan a sus hijos en el recreo o a los que tienen que ir escoltados para que no los agredan por la calle los de la kale borroka independentista que hoy le aplaudían en el discurso? (Aplausos). ¿Qué narices de conflicto político es ese, señor Sánchez? ¿Qué eclipse moral trae usted a esta Cámara? Dice usted que el conflicto político es una dolencia crónica. Señor Sánchez, la única dolencia que hoy se puede cronificar en la democracia española es usted. (Aplausos).

Y, en cuarto lugar, el pacto que firma con Esquerra rompe la soberanía nacional al aceptar una consulta de la autodeterminación en Cataluña, tal y como ha afirmado ayer Esquerra Republicana -pregúntele al señor Nuet-. ¿Dónde ha quedado su promesa de tipificar el referéndum ilegal que hizo ante diez millones de espectadores en la última semana de la campaña electoral? ¿La apoyará cuando la traigamos a votación a esta Cámara? ¿Y la modificación de la euroorden? ¿Y la prohibición del adoctrinamiento educativo? ¿Y de la propaganda pública en los medios de comunicación? ¿Y cuando traigamos la reforma de la Ley sobre Financiación de Partidos Políticos para prohibir la financiación a aquellos liderados por sediciosos ya condenados en firme la apoyará? ¿Y cuando modifiquemos la Ley de Partidos, para que no puedan estar los condenados por rebelión o sedición, apartando a sus líderes y también con responsabilidad jurídica, como pasa en la corrupción, para que esos partidos también puedan tener el reproche jurídico de los tribunales? Señor Sánchez, ¿mentía usted cuando decía a los españoles en el debate electoral que haría todo lo posible por atajar el independentismo? Usted no puede comprometerse a celebrar una consulta solo para Cataluña. Lo que usted puede hacer es comprometerse a convocar elecciones generales para que todos los españoles puedan decidir sobre lo que le piden sus socios una vez que ya lo haya debatido con ellos. (Aplausos). Declárelo aquí. Diga: Oiga, si me piden algo que sea inconcebible para la Constitución, me comprometo a disolver las Cortes y me comprometo a que no lo voten solo los catalanes, sino a que lo voten todos los españoles. Pero no lo hará. ¿Y sabe por qué no lo hará? Porque, si llevara eso en su programa, la derrota sería estrepitosa. Y por eso lo ocultó durante la campaña electoral y por eso me mintió cuando se lo pregunté directamente en el debate electoral. Ya perdió su referéndum el 10 de noviembre, y eso que fue dopado a las elecciones, con el CIS, con Televisión Española (rumores), retorciendo los reales decretos, retorciendo el presupuesto y hasta retorciendo la agenda judicial en España; aun así perdió el referéndum. (Aplausos). Ahora que estamos en el centenario de Galdós, recuerde cuando decía que la moral política es como una capa con tantos remiendos que no se sabe ya cuál es el paño primitivo. Esa es su capa, señor Sánchez, y es irreconocible.

Que le quede a usted muy claro: la voluntad mayoritaria del pueblo español va a prevalecer, y esa voluntad no es la que se expresa en el pacto para el desgobierno que hoy trae aquí. Este intento de desfalco de soberanía solo puede merecer el más firme ejercicio de reafirmación de la soberanía nacional y lo vamos a liderar nosotros. Ustedes exigen su privilegio, nosotros defenderemos una ley para todos. Ustedes quieren ser considerados de primera y que los demás seamos de segunda; nosotros reafirmaremos la España de ciudadanos libres en la ley e iguales ante ella. Ustedes proclaman la diferencia de derechos y nosotros proclamamos el derecho de todos a la diferencia, porque en lo esencial somos iguales. Esto no es un conflicto político sino legal. Esto no es un conflicto territorial sino moral. Esto es un conflicto entre libertad y servidumbre, entre la modernidad española y el arcaísmo nacionalista y desde hoy socialista. El problema de España no es que falte democracia, sino que usted negocia con los que atentan contra la democracia. (Aplausos). Y los españoles que hemos conquistado cada día nuestra libertad a pesar de ustedes la seguiremos conquistando a partir de hoy frente a ustedes. Sobre todo, a esos catalanes que miran con preocupación sus pactos con los separatistas hoy les digo que Cataluña es España, tierra de libertad, y seguirá siéndolo, le pese a quien le pese en su Gobierno. (Aplausos).

Señor Sánchez, mi última pregunta para usted es: ¿Por qué hace esto? ¿Por qué lleva al abismo a todos y a todo? Usted llegó al poder con una moción de censura al Gobierno y pretende perpetuarse en él con una moción de censura al Estado. Por eso no solo viene aquí a obtener el visto bueno a un programa radical y fracasado antes siquiera de que pueda empezar a ponerse en marcha; usted prefiere revestirse de populista para intentar que no se note que se ha convertido en el líder de la coalición que


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quiere acabar con la España constitucional tal y como la conocemos. No, no estamos ante una investidura fruto del consenso constitucional de 1978, estamos ante el intento de un cambio de modelo constitucional. Nuestra Constitución no es el problema, señor Sánchez, es la solución y el único modelo posible para un país plural y descentralizado, pero unido e indivisible desde hace siglos.

Decía Gabriel Cisneros, uno de los cuatro padres de la Constitución de nuestra familia política, que fue atacado, disparado y casi secuestrado por uno de sus socios, que nuestra Constitución implica un consenso, y ese consenso implica renuncias que nos obligan a aceptar el texto de la misma en su conjunto, incluyendo lo que no nos gusta y adhiriéndonos a ello expresamente. Por eso, ¿a qué se refería usted cuando hablaba esta mañana de recomenzar y actuar frente a la debilidad de nuestro sistema? Usted podrá dañar nuestra nación, señor Sánchez, pero no conseguirá acabar con ella. Porque el problema no es Podemos ni Esquerra Republicana ni Bildu, el problema es usted, que les ha dado carta de naturaleza haciéndoles socios en la gobernabilidad del país que pretenden destruir. (Aplausos). Ellos no engañan, pero claro que no van a conseguir destruir nuestra nación, no lo han conseguido ni los terroristas, ni los golpistas, ni siquiera los comunistas que ya han arruinado a otros países. España es mucho más, puede mucho más y hará mucho más para defenderse y nosotros seremos el dique de contención de cualquier intento de mutación constitucional por la puerta de atrás o de cualquier modificación estatutaria ilegal.

No olvide, señor Sánchez, que la inmensa mayoría de los españoles se sienten parte de su patria antes que votantes de un partido, también la mayoría de los votantes socialistas se sienten antes españoles que ninguna otra cosa y harán de usted una anécdota en nuestra historia, que ha sobrevivido a situaciones peores que esta, cuando le retiren su apoyo en las próximas elecciones. Quiero que los españoles sepan que nos enfrentaremos a esta operación de derribo constitucional, que estaremos aquí, en el Parlamento y en los tribunales, y en los Gobiernos autonómicos, provinciales y municipales; que estaremos en los centros de trabajo y de estudio, con los jóvenes, las familias, los mayores; que estaremos en las ciudades y en los pueblos, en las calles y en las plazas. No habrá recurso que no utilicemos para combatir la pretensión de acabar con España. Y no le quede la menor duda, ganaremos y ustedes perderán. (Aplausos). Los separatistas, los batasunos, los populistas, liderados por el Partido Socialista, perderán. (Aplausos).

Señorías, la misión fundacional del partido que presido fue unir todo lo que estaba a la derecha de la izquierda, pero ahora nuestra responsabilidad es reagrupar a todo el constitucionalismo, incluidos aquellos socialistas avergonzados por lo que usted está haciendo. El Partido Popular siempre ha estado dispuesto a sacrificarse por España, pero no a sacrificar a España apoyando a un irresponsable como usted en su Presidencia. (Aplausos).

Usted no puede seguir jugando a la ruleta rusa con nuestro país y pretender encima que nosotros le pongamos la bala. Nosotros vamos a pedir la unión de todos los españoles para superar este trance desgraciado. A todos ellos, que durante cuarenta años han demostrado ser una ciudadanía moderada de un país moderno, que han comprobado el éxito de nuestro régimen de libertades y que ven con inmensa preocupación lo que está pasando, a todos ellos, les quiero decir que ahora la prioridad es defender la nación. Olvidemos las pequeñas diferencias, a izquierda y a derecha; ahora solo importa España y España no se va a rendir. (Rumores.-Aplausos).

Señorías, voy terminando. Hoy España se queda sin socialismo constitucionalista y usted, señor Sánchez, es el responsable. (Rumores). Y eso es todo lo que ya es. No va a haber gasto público capaz de salvar la distancia entre su realidad política y su ambición personal. Usted pone en riesgo hoy la base de nuestro Estado social y democrático de derecho, que es la soberanía nacional y el respeto a la Constitución y, en consecuencia, se inhabilita para construir nada que pueda merecer el calificativo de social. Haberse disfrazado a ratos de moderado y tratar de culparnos no solo no le ayuda a rebajar la gravedad de lo que hoy ha decidido hacer, sino que se lo pone más difícil porque significa que usted sabe que eso es impresentable y que le da igual. Alguien así no merece la confianza de ningún demócrata; desde luego, no merece la de mi grupo parlamentario.

Hoy es un día aciago también para España y para el Partido Socialista porque es el día en el que el socialismo democrático español desapareció para ponerse al frente de una coalición de Gobierno radicalizada, que impugna toda la contribución que los políticos socialistas hicieron al progreso de España en los últimos cuarenta años y que niega la que hemos hecho los demás. Usted no rectifica sino que lleva a sus últimas consecuencias la deriva sectaria que Zapatero activó hace quince años. Esta es la decisión que va a marcar su historia política personal. Pacta usted con un partido que considera a ETA la vanguardia de la democracia, justificando el asesinato de socialistas, tal y como siguen haciendo los herederos de


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Batasuna. (Protestas.-Aplausos). Pregúnteles si condenan el asesinato de inocentes en España, pregúnteles. ¿Cómo era eso de "el mal que se podía asumir", que dijo el señor Otegi en la televisión pública? Pacta usted con personas que cuestionan nuestra forma política, la soberanía nacional y la jefatura del Estado y piden la abolición de la monarquía parlamentaria. Pacta usted con quienes piensan que nuestra Transición fue una farsa y que la convivencia debe dejar paso al sectarismo y la concordia al revisionismo de la memoria histórica; recuerde, esa concordia que es suelo común del acuerdo y el desacuerdo, en palabras de Julián Marías. Pacta usted con activos defensores de dictaduras cuya devastación humanitaria es ya apocalíptica. Pacta con quienes detestan el europeísmo, el Estado de derecho, la Constitución, la libertad individual, la propiedad privada y la economía de mercado, todo aquello sobre lo que se ha construido el mejor periodo de la historia de Europa y de España. Pacta usted con quienes nos conducirán, seguro, a una crisis dramática de nuestro Estado del bienestar, con quienes nos empobrecerán, con quienes dará una vuelta de tuerca al desempleo y dejarán sin futuro a una nueva generación de jóvenes españoles. Pacta con ellos, y los lleva al Gobierno de España, es decir, al Gobierno de lo que no quieren que exista.

Señor Sánchez, hoy sella usted un pacto para destruir todos los pactos, para deshacer cuatro décadas de libertad y de progreso. Llevará usted de nuevo a nuestro país al conflicto interno y a la irrelevancia europea, y lo pondrá a la altura moral de los peores, de los que no saben de lo que hablan, de los que nunca aciertan, de los que siempre nos dejan mucho peor. Volverán a la agenda divisiva, al enfrentamiento, a la polarización y a la parálisis reformista, y dañarán a las familias, a los inversores y a todo nuestro tejido productivo para no conseguir nada. Fijarán en el centro del debate público una agenda excéntrica, caprichosa y desenfocada de las verdaderas necesidades de los españoles. Continuará el desamparo a los jueces y el acoso borroka de nuevo cuño. Transigirá con quienes pretenden destruir nuestro sistema de libertades, alterará los equilibrios entre poderes y usará tramposamente los instrumentos legislativos. Aceptará que se rompa la igualdad entre españoles y volverá a mercadear con sus derechos. (Rumores). Negociará libertades que no son suyas y que habrá prometido proteger. Y cuando todo salga mal, tratará de resistir a costa de todo y de todos. En definitiva, firma usted la condensación de todo lo que no se debería hacer.

Acabo ya, señora presidenta. (Rumores). Señor Sánchez, yo quiero lo contrario a lo que usted presenta hoy en esta Cámara. Quiero un proyecto que favorezca el encuentro y la convivencia, que refuerce la ley y las instituciones. (Rumores). Un proyecto para el servicio público y no para la ocupación del poder. Un proyecto para la libertad efectiva de todos, para que las políticas respeten y promuevan la dignidad de todos, para que el principio de no discriminación sea una realidad y para que removamos los obstáculos que impiden que muchos puedan avanzar hacia donde quieren y hasta donde quieren. Yo quiero un proyecto que estreche el vínculo entre territorios, generaciones y acentos. Quiero un proyecto para que haya más sociedad y mejor gobierno, más libertad, más diversidad, más responsabilidad, más empresa, más innovación, más cultura, más solidaridad, más empleo, más cohesión, más educación, más progreso, más riqueza, más bienestar. Pero usted está... (Protestas).

La señora PRESIDENTA: Señorías, por favor, guarden silencio.

El señor CASADO BLANCO: Señor Sánchez, usted nos aleja del núcleo económico y político del cual tenemos que ser parte esencial. Y lo hace para satisfacción de los que en estos cuarenta años no han aportado nada, no han sumado nada, no han contribuido en nada sino todo lo contrario.

Debe de tener usted una idea casi enfermiza de su propio valor político, si considera que puede pagar un precio tan alto con el patrimonio histórico de todos para lograr su investidura. Entregándose a los peores radicales podrá ser presidente del Gobierno, pero no podrá gobernar. Solo puedo lamentarlo y anunciarle que haremos todo lo que esté en nuestra mano para que el tiempo de pesadilla en el que ha decidido sumirnos sea breve y haga el menor daño posible. Se ha colocado usted, definitivamente, en el lado equivocado de la historia pero no podrá arrastrarnos con usted, ni a nosotros ni a España.

Muchas gracias. [Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular, en el Congreso puestos en pie.-Aplausos del diputado del Grupo Mixto (Foro Asturias)].

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Casado.

Tiene la palabra el candidato a la Presidencia del Gobierno. (Aplausos).


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El señor SÁNCHEZ PÉREZ-CASTEJÓN (candidato a la Presidencia del Gobierno): Muchas gracias, señor Casado, por la moderación en su intervención. (Risas y aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista y del Grupo Parlamentario Confederal de Unidas Podemos-En Comú Podem-Galicia en Común). Acabó el año 2019 y con él el supuesto viraje a la moderación del señor Casado; toca afeitarse la barba de nuevo. (Risas y aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista).

Fíjese, señor Casado, que yo he escuchado su intervención con mucha atención. (Varios señores diputados: Sí, seguro.-Una señora diputada: La lleva escrita.-Rumores). Hombre, ¡claro que la llevo escrita! ¡Es que llevan ustedes repitiendo quince meses "el fin de España y el fin del mundo" -que no llega- con los mismos argumentos!¡Pues permítanme ustedes que prepare las intervenciones! (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista.-Rumores). He escuchado, señor Casado, su intervención con atención -como le decía- y he observado... (Rumores). Un poco de respeto, señorías.

La señora PRESIDENTA: Señorías, por favor.

Guardemos silencio y escuchemos a quien tiene el uso de la palabra.

El señor SÁNCHEZ PÉREZ-CASTEJÓN (candidato a la Presidencia del Gobierno): Un poco de respeto, señorías.

He observado que se le ha pasado, señor Casado, un pequeño detalle, y es que se han celebrado las elecciones, y usted las perdió y el Partido Socialista las ganó. De hecho, en el año 2019 se han celebrado cinco elecciones, las cinco elecciones las ganó el Partido Socialista y las cinco elecciones las perdió el Partido Popular. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista). Señor Casado, creo que se haría un favor si comenzara a asumirlo, es decir, si subiera a esta tribuna y dijera: Hola, soy Pablo Casado y he perdido cinco elecciones en un año. (Risas y aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista). Se lo digo con el máximo de los respetos (protestas) porque sería el primer paso para dejar de perder, porque empezaría a entender por qué la ciudadanía le ha dicho cinco veces en un año que no a usted y a su partido. (Protestas). Señor Casado, para saber ganar algún día, hay que saber antes perder con decoro. (Rumores).

Usted, señor Casado, no se ha conformado con bloquear la formación del Gobierno progresista que han votado los españoles el pasado 10 de noviembre. Cuando ha visto que los votos no le bastaban, usted y la ultraderecha han utilizado todo tipo de artimañas jurídicas y extrajurídicas para tratar de sabotear la formación del Gobierno. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista y del Grupo Parlamentario Confederal de Unidas Podemos-En Comú Podem-Galicia en Común).

Señor Casado, usted ha hecho cosas impropias de un candidato a la Presidencia del Gobierno. Se lo repito: usted ha hecho cosas impropias de un candidato a la presidencia del Gobierno. No se va a salir con la suya porque las maniobras, además de torticeras, es decir, de tramposas, son demasiado evidentes y se van a volver en su contra. (Aplausos). Y cuando lo piense, entenderá mejor por qué es el primer líder que pierde cinco elecciones en un año, porque para saber ganar, señor Casado, hay que saber perder. Hay que aprender a perder, señor Casado, al igual que hay que aprender a ganar. Fíjese, yo le reconozco... (Rumores). Sí, claro que sí, escúchenme, si me van a entender perfectamente. (Rumores). Escúchenme. Yo les reconozco que las izquierdas ganamos en abril y no fuimos capaces de ponernos de acuerdo. Los españoles nos dijeron en noviembre que debíamos ponernos de acuerdo y hemos entendido el mensaje, pero a usted los españoles le han dicho no una ni dos ni tres, sino cinco veces en menos de un año que no y sigue sin entender el mensaje, sigue sin cambiar un ápice, ni un milímetro su mensaje.

Verá usted, señor Casado, lo he dicho antes en mi intervención y lo vuelvo a repetir porque me parece importante: aquí no se va a romper España y no se va a romper la Constitución; se va a romper el bloqueo al Gobierno que democráticamente han votado los españoles el pasado 10 de noviembre. (Aplausos). Se lo he dicho antes: la composición del Parlamento no la hemos elegido nosotros, la han votado los españoles; lo han decidido con su voto los españoles. Cada uno de nosotros, señoría, hubiera deseado un resultado diferente. Yo no tengo reparo en reconocer que estoy satisfecho, lógicamente, con haber ganado las elecciones, pero hubiera querido ganar con una mayoría mucho más amplia, claro que sí. Yo me figuro que a usted, señor Casado, aunque es verdad que comparece muy sonriente en todas las jornadas electorales, no le habrá hecho gracia tener los dos peores resultados de la historia del Partido Popular (aplausos), y tampoco, señor Casado, le habrá gustado sentir el aliento en el cogote de la


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ultraderecha y supongo que le hubiera gustado ganar las elecciones. También supongo que a la señora Arrimadas tampoco le habrá hecho gracia perder cuatro de cada cinco escaños en seis meses y que su partido político esté a punto de desaparecer. Lo mismo, imagino, que el señor Abascal, puesto que él además tiene una meta tan ambiciosa como es salvar España -nada más y nada menos, el señor Abascal lo que quiere es salvar España-, querrá salvarla hoy y no esperar cuatro años a que hay elecciones y salvarla entonces. (Rumores). Lo que quiero decirle con esto, señor Casado, es que todos y cada uno de nosotros hubiésemos querido un resultado diferente, mejor, en los resultados electorales. Por lo tanto, vuelvo a decir lo que dije al principio: la composición de este Parlamento no la hemos elegido nosotros, la han decidido los españoles. Pero nosotros, como he dicho en mi primera intervención, lo que tenemos que hacer es traducir esa composición del Parlamento en Gobierno y es lo que humildemente estamos haciendo en esta sesión de investidura.

Ahí es donde se van a dibujar, lo he dicho antes en mi intervención, señor Casado, señorías de la Cámara, tres posturas distintas. Hay una España que quiere avanzar ante los retos que tiene nuestro país y nosotros, en menos de cuarenta y ocho horas, nos pusimos de acuerdo con Unidas Podemos para formar una coalición progresista. Así sumamos... (Protestas). Señorías, escuchen tranquilamente. Si tampoco pasa nada, no estoy diciendo nada sino simplemente los resultados electorales. Así sumamos ciento cincuenta y cinco escaños, que son más, por cierto, que la suma de PP, VOX y Ciudadanos. Sumamos ciento cincuenta y cinco escaños, hemos sumado después otras fuerzas y estamos por encima de los ciento sesenta y cinco escaños en un Parlamento tan fragmentado como el que tenemos. Hay quienes también han optado por abstenerse para permitir avanzar. No son socios de Gobierno, pero no impiden que se forme Gobierno. Ahí quiero agradecer la actitud de Esquerra Republicana (protestas), que ha decidido permitir que se forme Gobierno. Se ha negociado, se ha acordado y se ha hecho público. Nosotros no tenemos esos pactos privados... (Protestas).

La señora PRESIDENTA: Señorías, por favor, ruego silencio.

El señor SÁNCHEZ PÉREZ-CASTEJÓN (candidato a la Presidencia del Gobierno): Y por último, hay una España que quiere bloquear, que no tiene horizonte y que no plantea salidas, sin alternativa. En ese campo, la verdad es que hay personas y partidos de distinto pelaje, un campo bastante variopinto, señorías: hay ultranacionalistas españoles, hay ultranacionalistas catalanes, hay gente de ultraderecha, también hay gente antisistema. ¿En qué coinciden todos, señorías? Pues coinciden en un punto central, que es bloquear, impedir que se forme el Gobierno. Su propuesta es no a todo.

Señorías, vayamos al meollo de la cuestión, porque esto es lo importante. (Rumores). ¿Por qué no quieren ustedes que se forme Gobierno? ¿Por qué no lo quieren ustedes, después de dos elecciones generales en 2019 y cinco procesos electorales que han perdido en el año 2019? (El señor Betoret Coll: ¡Cuéntanos el pacto con Esquerra!-Rumores). Se lo repito, señor Casado: usted está a tres millones de diferencia del peor Mariano Rajoy. Por tanto, lecciones las justas. (Aplausos). ¿Por qué no quieren ustedes un Gobierno? ¿Por qué no quiere un Gobierno la derecha de este país? Pues cada uno tiene sus motivos, pero hay una respuesta que define la actitud de todos -desde VOX a la CUP, desde el Partido Popular a Junts per Catalunya-, todos piensan que cuanto peor, mejor. (Aplausos).

Veamos el caso del partido más grande de ese bloque del bloqueo y, por cierto, el más activo en el bloqueo. Es el caso del señor Casado y del Partido Popular. El señor Casado dice que el Partido Popular va a votar en contra porque -voy a traducirlo en términos coloquiales más respetuosos- un Gobierno de coalición... (Rumores). Escuchen un momento, que tampoco pasa nada. Dice que un Gobierno de coalición progresista, y que además sale elegido con la abstención de partidos nacionalistas e independentistas, va a ser terrorífico para España. Esto es lo que usted ha sostenido con palabras mucho más gruesas que las mías. Por citar sus palabras, las que dijo hace muy pocos días, señor Casado, usted dijo que España va mal y tiene perspectivas y pinta de despeñarse hacia el precipicio. Palabras moderadas y mesuradas que estamos acostumbrados a escucharle. Si ese escenario es tan terrorífico como usted dice, señor Casado, señorías del Partido Popular, ¿por qué no se abstienen? (Rumores). Lo tienen bastante sencillo. Bastarían trece abstenciones del Grupo Parlamentario Popular, trece abstenciones patrióticas. Incluso podría hablar con la señora Arrimadas: siete del Grupo Parlamentario Popular y la mitad del Grupo Parlamentario Ciudadanos. (Rumores.-Aplausos). Y, por tanto, no habría ningún problema en que la abstención de Esquerra Republicana fuera relevante en la investidura de mi persona. (Aplausos). Entonces el señor Casado dice que no, que no, que no. (El señor Herrero Bono: ¡Hay que escuchar!-Fuertes protestas). El señor Casado dice que esto es inaceptable porque el Partido Popular


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no se puede abstener, porque se va a formar un Gobierno de coalición con Unidas Podemos que sería fatal para España. (La señora Beltrán Villalba: Lo dices tú.-Rumores). Esto es lo que viene a decir el señor Casado. Es curioso que diga usted esto, señor Casado, y que ahora, señorías del Grupo Parlamentario Popular, les parezca mal la coalición con Unidas Podemos, cuando en verano ustedes elogiaban la dignidad de Unidas Podemos por entrar en el Gobierno de coalición. En todo caso, si el problema es la presencia de Unidas Podemos en el Gobierno, lo que le pregunto humildemente -aunque usted podrá decir lo que quiera- es: ¿por qué no se abstuvieron tras las elecciones de abril, cuando no había un acuerdo con Unidas Podemos para formar un Gobierno de coalición? (Aplausos). El señor Casado dice que tampoco, que no, que el problema es que no se puede abstener el Partido Popular, porque entonces España no tendría oposición. Eso es falso de nuevo. El Partido Socialista se abstuvo (un señor diputado: ¡Pero tú no!) y ejerció una oposición tan seria ante Rajoy que le hizo pagar con una moción de censura los casos de corrupción. (Varios señores diputados hacen signos negativos.-Fuertes protestas.-Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Señorías, por favor.

El señor SÁNCHEZ PÉREZ-CASTEJÓN (candidato a la Presidencia del Gobierno): Vamos a decir las cosas de verdad. Ustedes no se abstienen porque su estrategia es cuanto peor, mejor. Además, así ha sido siempre, señorías. Siempre ha sido así. (Varios señores diputados: ¡No! ¡No!-La señora Beltrán Villalba: Eso es.-Rumores).

Usted ha parafraseado a Vargas Llosa, ha hablado del socialismo constitucional... (Rumores). Señora presidenta,... (Fuertes rumores.-Un señor diputado: Siempre son los mismos).

La señora PRESIDENTA: Señorías, por favor. Señorías, vamos a desarrollar el debate en condiciones para poder escuchar a quien tiene uso de la palabra y, en estos momentos, es el candidato a la Presidencia del Gobierno. Les ruego, por favor, respeto y silencio.

El señor SÁNCHEZ PÉREZ-CASTEJÓN (candidato a la Presidencia del Gobierno): Ustedes se acuerdan de España y de la Constitución cuando les conviene. Son un partido que estuvo a medias en el consenso constitucional; de hecho, la mitad de sus diputados de entonces se abstuvieron, y su refundador, el señor Aznar, para el que usted trabajó, señor Casado, escribía artículos contra la Constitución cuando se sometía a referéndum. La verdad es que la Constitución la forjamos un partido de centro derecha, la UCD, lamentablemente desaparecida, el Partido Socialista, el Partido Comunista de España y el nacionalismo moderado. (Aplausos). Ustedes son muy atlantistas, Estados Unidos y tal, pero cuando hay que hacer un referéndum sobre la OTAN juegan a la contra, a ver si se llevan por delante al Gobierno de González. Hablan sin parar de ETA y del terrorismo. Hoy usted ha vuelto a hacerlo, y no quiero utilizar ningún tipo de calificativo porque me excedería en las apreciaciones. (Rumores.-Un señor diputado: ¡Hazlo!). Hablan sin parar de ETA y del terrorismo y cuando gobernaban, claro, lógicamente reclamaban todo el apoyo, y con razón, para combatir a ETA y también para negociar con ETA. Pero cuando ya no están en el Gobierno, se acabó el apoyo y entonces dicen que Zapatero traicionó a los muertos, cuando él y Rubalcaba fueron quienes acabaron con ETA. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista y del Gobierno en funciones, puestos en pie). Ustedes son muy patriotas, muy muy patriotas... (La señora Jiménez-Becerril Barrio: ¡Ahí tienen a sus herederos!-La señora Jiménez-Becerril Barrio señala al Grupo EH Bildu.-Protestas.-Aplausos de los diputados del Grupo Parlamentario Popular, algunos de ellos puestos en pie, dirigidos a la señora Jiménez-Becerril Barrio).

La señora PRESIDENTA: Señora diputada, por favor. (Protestas).

Les ruego silencio, por favor.

El señor SÁNCHEZ PÉREZ-CASTEJÓN (candidato a la Presidencia del Gobierno): Ustedes son muy patriotas, señorías. Exigen la lealtad del Partido Socialista cuando están en la oposición para ayudar y arrimar el hombro en circunstancias muy difíciles que abordó la democracia española en el año 2017, pero son tremendamente desleales, como hemos visto hoy en la tribuna, cuando están en la oposición. Ustedes critican, por ejemplo, señorías, que haya una comisión bilateral entre el Gobierno de España y el Govern de la Generalitat. Ustedes se olvidan, señorías, de que la bilateralidad existe no solamente en el Estatuto de Autonomía de Cataluña, sino que existe también en los estatutos de autonomía de Andalucía, Aragón,


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Canarias, Castilla y León e incluso, señorías, existe en el estatuto... (Protestas). Bueno, déjenme explicar. (Protestas).

La señora PRESIDENTA: Señorías, por favor, les vuelvo a pedir que respeten el uso de la palabra. Absténganse de comentarios en voz alta. Cada grupo parlamentario tiene a su representante designado para este debate.

Muchas gracias.

El señor SÁNCHEZ PÉREZ-CASTEJÓN (candidato a la Presidencia del Gobierno): Incluso fíjese, señor Casado ?tanto que critican ustedes la bilateralidad?, el Estatuto de Autonomía de Extremadura en su artículo 71 reconoce la bilateralidad entre Extremadura y un Gobierno extranjero, el Gobierno de Portugal. (Aplausos). Ese estatuto, señor Casado, fue votado por el Partido Socialista y por el Partido Popular en el Parlamento extremeño y en el Parlamento de España. (Aplausos). Hablan de consultas, las consultas, el referéndum. Once estatutos de autonomía, señorías, once estatutos de autonomía reconocen la capacidad de convocar consultas y referéndums, no solamente Cataluña, también Andalucía, Asturias, La Rioja, Murcia, Valencia, Aragón, Canarias, Navarra, Baleares, Castilla y León. Señor Casado, ¿va a llevar todos estos estatutos al Constitucional o, mejor dicho, a la Junta Electoral Central? (Aplausos). Cuando necesitaron la abstención del Partido Socialista para poder formar Gobierno, usted, señor Casado, dijo textualmente lo siguiente: "Imaginemos que el Partido Socialista le saca cincuenta y dos escaños y 2,5 millones de votos al Partido Popular. ¿Alguien podría entender que bloqueáramos la investidura del líder socialista?". Más escaños, más votos le sacamos en las elecciones de abril y su voto ya vimos cuál fue. Una pregunta, señor Casado: ¿Si un español no vota al Partido Popular es un mal español? (Rumores).

Señor Casado, ¿el problema cuál es? Lo ha dicho usted al final. Cuando uno se queda sin argumentos y no sabe muy bien cómo seguir, echa mano al último recurso, y es que el problema es el sanchismo, es Sánchez. Ese es el problema. Según usted, señor Casado, en su versión más soft, más light, yo soy el peor presidente de la historia de la democracia. (Varias señoras diputadas y señores diputados: ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí!). Soy el peor. ¿Soy el peor? (Varias señoras diputadas y señores diputados: ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí!). La verdad es que suena impresionante, señorías, porque vean lo que decían ustedes del señor Rubalcaba. Rubalcaba -decía el señor Arenas- es peor que Felipe González y Zapatero juntos, porque trabajó con los dos. (Rumores). Entonces, la pregunta que habría que hacerse, señorías, es: ¿Es que entonces era bueno Zapatero? Tampoco. Le voy a recordar unas cuantas perlas que ustedes dedicaron a Zapatero. "El Gobierno de Zapatero es el peor que ha tenido España". Esto lo decía la señora De Cospedal. (Rumores). Cuanto más tiempo sea Zapatero presidente, peor será para España. Esto lo decía Rajoy. Bueno, ya hemos visto, señorías, que yo no les gusto un pelo, ni lo más mínimo yo. (Rumores). Hemos visto que aborrecían usted también a Rubalcaba. (Rumores.-Un señor diputado: ¿Podéis callar? ¡Si le dejáseis hablar!). Hemos visto que Zapatero era diabólico. (Rumores). Entonces, ¿es que les gustaba Felipe González? Pues tampoco. También le dedicaron unos cuantos piropos a Felipe González cuando era presidente del Gobierno. Les voy a recordar algunos. Por cierto, creo que es la misma mano, señor Casado, que le ha escrito el discurso que ha subido usted a la tribuna. (Risas.-Aplausos.-Rumores). Decía el señor Aznar, señor Casado, sobre González - escuchen ustedes un momento porque, de verdad, que es más o menos un revival- que era despreciable, histérico, profesor del engaño, oportunista y chantajista. Por si fuera poca toda esa cascada de epítetos que ustedes profirieron al señor González entonces, cuando era presidente, su número dos de entonces, Álvarez-Cascos, que luego fundó un partido y luego volvió, aseguró sobre el señor González, y cito textualmente, que era la podredumbre y no tenía otro camino que el basurero. Todo ello para acabar con su memorable mensaje "váyase, señor González". Es decir, que el mecanismo es bien sencillo, señorías: el malo, el malísimo, es el líder socialista que está en el Gobierno y el bueno es el que ya no está. (Aplausos.-Rumores). En cuanto un líder socialista deja de estar, señorías, se convierte en buenísimo y ustedes le añoran muchísimo.

Miren, vamos a decir las cosas como son, ustedes bloquean todas las posibilidades de formar Gobierno y después dicen que son preferibles otras elecciones. Usted lo ha dicho textualmente, señor Casado. Usted ha dicho textualmente, en octubre, antes de las elecciones del 10 de noviembre, que la única manera de que se desbloquee la situación en España es que el Partido Popular gane las elecciones. El señor Casado está, como le he dicho antes, a tres millones de votos del peor Rajoy. Así que, después de cinco elecciones perdidas en un año, ¿cuántas elecciones necesita el señor Casado? (Una señora diputada: ¿Y tú?). ¿Diez? ¿Veinte? ¿Treinta? Tantas como haga falta hasta que, por cansancio electoral, entendiese que solo hay un Gobierno en España si el Partido Popular forma ese Gobierno. Entonces sí,


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entonces ustedes irán al Partido Socialista, pedirán una abstención responsable y patriótica para que gobierne la fuerza más votada. ¡Claro que sí!, por el bien de España y por el bien de la Constitución. (Aplausos). Le voy a decir lo que les pasa a ustedes, señorías del Grupo Parlamentario Popular. Ustedes dicen que les duele España, ¡pero lo que realmente les duele es no gobernar España, y ese dolor se les hace insoportable! (Aplausos). Por eso, ustedes bloquean y bloquean, y después de bloquear buscan excusas para seguir bloqueando.

Pero este, señorías, no es el único caso de doble rasero del Partido Popular. Me va a permitir el señor Esteban que simplemente cite un ejemplo del Partido Nacionalista Vasco. Veamos lo que sucede con el Partido Nacionalista Vasco, señorías, porque es muy interesante. Hay un ejemplo, yo creo que bastante ilustrativo de lo que estamos hablando. Señorías, tengo que anunciarles que hay un PNV bueno para la derecha, y es el que respalda al Partido Popular; y hay un PNV malo, malo, que es el que respalda al Partido Socialista. Con el PNV ustedes acuerdan; el Partido Socialista lo que hace es ceder. Y, así, llegamos al extremo ridículo de decir que ceder las competencias de tráfico en Navarra es el colmo de la desvergüenza, cuando fueron unas transferencias pactadas hace veinte años por el presidente del Gobierno, Aznar. (Aplausos).

Dialogar con Bildu, señorías, es atroz, atroz, pero solo si lo hace el Partido Socialista. Si lo hace el Partido Popular es algo mucho más saludable. Fíjese lo que decía el actual residente en Sotosalbos (risas), anterior alcalde de Vitoria, portavoz en el Senado del Grupo Parlamentario Popular, el señor Maroto, y cito textualmente, señor Maroto, -usted recordará las frases igual que yo porque las profirió-: Yo he tenido el coraje -decía el señor Maroto- de llegar a entendimientos con ustedes -se refiere con Bildu-. Y también dijo el señor Maroto: No hay ningún inconveniente para el acuerdo, el acuerdo es bueno.

Y si se trata de ETA, ¿qué les voy a decir, señorías? Si el Partido Popular negociaba con ETA, o -como decía el señor Aznar- con el Movimiento de Liberación Nacional Vasco, eso es bueno para España, (el señor García Egea: ¡No digas más mentiras, hombre!), pero si lo hace Rubalcaba o Zapatero, que acabaron con ETA -insisto, derrotaron a ETA-, lo suyo era traicionar a los muertos. Y a Rubalcaba, al que ahora ustedes añoran tanto, llegaron a pedirle la dimisión cuarenta y seis veces y compararon con Roldán. (Aplausos). ¿Se puede llegar más lejos en la vil utilización del terrorismo y del dolor de las víctimas? Pues sí, sí se puede, señorías, lo hizo su portavoz hace muy pocas semanas, cuando dijo que la situación hoy en España es peor que cuando ETA mataba; y lo hizo usted, señor Casado, cuando dijo que en Cataluña se estaba siguiendo la misma estrategia que ETA en el País Vasco. El doble rasero alcanza todos los aspectos, en particular la convivencia. Ustedes tienen patente de corso para ofender y para insultar, pero pobre de aquel que ose ofenderles. Si un actor, alguien ajeno a la política, comete el desliz y dice una inconveniencia sobre el alcalde de Madrid, cosa que me parece mal, se les cae el cielo encima, pero usted puede lanzar al presidente del Gobierno diecinueve insultos encadenados, empezando por felón, acabando por okupa, y les parece de lo más normal. Señor Casado, España no es el PP, y la Constitución no es el PP. El PP está dentro de España y de la Constitución, pero afortunadamente España y la Constitución son mucho más grandes que el Partido Popular. (Aplausos).

Esta coalición progresista, señor Casado, señorías del Grupo Parlamentario Popular, está integrada por hombres y mujeres tan españoles como ustedes, ha sido votada por españoles tan españoles como quienes votan al Partido Popular. Nos mueven sentimientos patrióticos de búsqueda del bien común tan respetables al menos como los suyos y nos vinculan a la Constitución y a la democracia unos lazos al menos tan poderosos como los que ustedes exhiben. La diferencia entre ustedes y nosotros es que su versión de la Constitución consta de un solo artículo: Es constitucional aquello que hace el PP y es inconstitucional aquello que no hace el PP. (Aplausos). Para el señor Casado y el Grupo Parlamentario Popular la Constitución se resume en un único artículo, y es que gobierne el Partido Popular. Pues no, señor Casado, la Constitución lo que dice es que gobierne quien obtiene la confianza mayoritaria de esta Cámara, y es lo que va a ocurrir el día 7 de enero. (Aplausos). Tanto que habla de España usted, señor Casado, ¿de verdad cree que VOX, que la CUP, que Junts per Catalunya, que son con los que ustedes van a bloquear la investidura a la Presidencia del Gobierno, lo que quieren es una España más fuerte?

Y ahora sube usted a la tribuna y todo lo que ofrece es bloqueo y la descripción de un panorama apocalíptico, aparte de repetir la falsa leyenda de la gestión económica del Partido Popular. No voy a entrar en ella porque ya tendremos ocasión a lo largo de la legislatura. (Protestas). No, yo lo único que les digo, señor Casado, señorías del Grupo Parlamentario Popular, es que la evocación de su gestión


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económica ya no se la creen ni en Alcalá-Meco. (Risas.-Aplausos.-Rumores). Yo lo que le digo, señor Casado, es que si su proyecto de España es tan formidable y el Gobierno progresista acarreará todas esas desdichas que usted describe, ¿por qué los españoles le han vuelto la espalda cinco veces en un año y han dado cinco victorias al Partido Socialista? (Rumores). ¿Se ha parado a pensar en qué lugar le deja a usted todo eso? (Rumores.-Risas). Si tiene usted un proyecto tan formidable para España, señoría, ¿por qué le vuelven la espalda los españoles? Escuchen bien, les voy a explicar por qué, señorías. Se lo voy a explicar, señor Casado, le voy a explicar por qué le vuelven la espalda los españoles cinco veces en un año al Partido Popular: porque su idea de España, la idea de España que tienen ustedes, señoría, es temerosa frente a los cambios; es anticuada frente al progreso; es acobardada frente a la diversidad; es cerrada frente al exterior; es la visión de una España perdedora y oscura, insegura de sí misma y replegada sobre sí misma. (Aplausos).

Si tiene una solución espléndida para Cataluña, señor Casado, ¿por qué no le aclaman los catalanes y todos los españoles y su partido está a punto de desaparecer en Cataluña? También se lo voy a explicar: porque ustedes no tienen ninguna respuesta para Cataluña. Su única respuesta ya la demostraron durante los siete años que gobernaron: dos referéndums ilegales, una declaración unilateral de independencia y todos los puentes rotos. Y ahora fíjese qué respuesta de futuro tan formidable tiene que está votando lo mismo que el señor Puigdemont y la CUP: el bloqueo. (Aplausos). Yo a lo que les invito, señor Casado, señorías del Grupo Parlamentario Popular, es a aceptar lo evidente, a aceptar la derrota electoral, a que abandonen el tremendismo, a que contribuyan a construir puentes por encima de las enormes diferencias que tenemos. Hay medidas que podemos impulsar ante los seis grandes desafíos que antes he dicho en materia de empleo, de pensiones, de feminismo, de lucha contra la desigualdad, de transformación digital de la economía, de cambio climático, de Europa en el mundo. En definitiva, hay muchas cosas en las que estoy convencido de que los ciudadanos españoles -da igual que voten al Partido Socialista o al Partido Popular- estarían satisfechos de encontrar a estas dos formaciones políticas en el acuerdo.

En suma, señor Casado, yo le invito a que empiece por aceptar la voluntad de los españoles, que ya se han expresado muchas veces en las urnas, a que vuelva la espalda a la ultraderecha -a sus exageraciones, a sus hipérboles, a sus frases tronantes-, a que deshaga ese frente de bloqueo contranatura que mantiene con toda suerte de extremistas, a que acepte la diversidad de España, a que acepte que la diversidad de España es un activo y no un pasivo, que la recentralización no es la solución de nada, que asuma que el mercado no resuelve todo, que el Estado debe atender necesidades sociales, que hay libertades y derechos que la sociedad española no se dejará arrebatar. En definitiva, señor Casado, que España quiere avanzar, no quiere bloqueo, no quiere retroceso. Y que para bloquear o para retroceder ya está la ultraderecha, que en extremismo les gana a ustedes de calle. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista, del Grupo Parlamentario de Unidas Podemos-En Comú Podem-Galicia en Común y de los miembros del Gobierno en funciones, puestos en pie).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor candidato.

Por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra el señor Casado Blanco.

El señor CASADO BLANCO: Gracias, señora presidenta.

Definitivamente, señor Sánchez, hoy no ha dormido bien. (Risas). Viene usted aquí con una réplica escrita, de sonámbulo, para intentar lavar su mala conciencia. Intenta seguir insultando a la oposición, incluso recordando algo que le será muy familiar, porque tenemos cinco escaños más de los que usted cosechó cuando se presentó a la Presidencia del Gobierno. De derrotas electorales no hable usted, señor Sánchez. (Aplausos). De hecho, es usted el candidato a la Presidencia del Gobierno con más exiguo resultado en escaños que viene a esta Cámara. Le voy a recoger el guante a la pregunta que usted hacía. ¿Por qué no viene aquí y dice: Hola, soy Pedro Sánchez -no me sale el tono igual que cuando le imita su vicepresidente in pectore (risas)- y soy el primer presidente del Gobierno funciones que va a pactar con los herederos de Batasuna, con los independentistas y con los comunistas para seguir en el poder, en La Moncloa (Aplausos). No sé quién le escribe las réplicas, señor Sánchez; espero que no sea quien le escribe los libros. (Risas.-Aplausos). Mire que ha tenido tiempo para haberse presentado a esta investidura y haberse preparado un debate más allá de esas dos horas de esa filosofía de almacén, de esos lugares comunes, de esa arrogancia, de esa fatal arrogancia, para no decir absolutamente nada. Lo que hemos visto es un trampantojo de un presidente noqueado, que no sabe cómo explicar, ni siquiera a su bancada, por qué ha dado un viraje, el enésimo viraje en su trayectoria política. Señor Sánchez, ¿por


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qué le echaron a usted de la secretaría general del Partido Socialista? ¿Por qué le echaron, aparte de por intentar dar un pucherazo detrás de una cortina? (Risas). ¿Por qué trae usted aquí el nombre del señor Rubalcaba el día en el que perpetra el Gobierno Frankenstein y, según el propio señor Rubalcaba, dejó de dirigirle la palabra por haberle acusado? Lo dijo en una entrevista con Susana Griso. (Aplausos). Yo por respeto al señor Rubalcaba no voy a decir lo que pensaba de usted, Felipe González sí que lo ha hecho público; Zapatero es el que está muy contento por lo que usted ha traído aquí, ni él se atrevió a tanto. Ahora, que usted venga a esta Cámara a recordar el legado de Zapatero creo que más que audacia es temeridad. (Risas). Rodríguez Zapatero sumió a España en la peor crisis de nuestra historia reciente. (Varios señores diputados: ¡Hala! ¡Hala!). Por culpa del socialismo de Zapatero 3 millones de españoles se fueron a la calle, con sus votos. (Aplausos). Por tanto, ¿cómo se puede tolerar que el partido que destrozó la economía nacional, que dejó a España al borde de un rescate internacional que hubiera abocado a los pensionistas a un recorte en su prestación de un 40 %, que hubiera abocado a aquellas personas que tienen un sueldo público a un recorte del 30 % de su sueldo, como pasó en Grecia o en Irlanda o en Portugal, que hubiera abocado a los parados a un recorte en su prestación por desempleo de casi la mitad, cómo es posible que el Partido Socialista venga a reírse de esos jubilados, parados y de esos jóvenes emigrados apenas unos años después? (Aplausos). Es indecente que presuman del peor legado económico y antisocial de la historia de España. ¿Y sabe lo peor, señor Sánchez? Que usted estaba ahí, que usted era diputado, que usted votó la congelación de las pensiones, que usted votó el mayor recorte; tal y como dice su secretario de Estado de Seguridad Social, Octavio Granado: lo hicimos fatal. Claro que lo hicieron fatal, y lo que pensamos aquí es que hay que hacer oposición al Gobierno para que no devuelva de nuevo a esas páginas oscuras la economía, el Estado del bienestar y las prestaciones que habíamos conquistado entre todos durante estos cuarenta años.

Por tanto, claro que usted es un peligro para la prosperidad de este país, y le vuelvo a preguntar: ¿Cómo va a cuadrar usted ese programa electoral? ¿Cómo sigue mintiendo, señor Sánchez? Pregúnteselo a su ministra de Hacienda. Ya presentó las cuentas con Podemos aquí, ya se las tumbaron en la Unión Europea. Mentía también sobre que iban a aceptarlas. ¿Cómo va usted a recortar 7000 millones de euros en gasto si los cálculos que hemos hecho pueden subir hasta 30 000 millones de euros en gasto público las promesas que ha hecho con sus socios de Podemos? Y, sobre todo, ¿por qué sigue usted eludiendo la explicación de por qué ha pactado con Esquerra Republicana de Catalunya lo que la Constitución no permite? No es verdad que se permitan consultas solo en una parte del Estado sobre lo que compete a toda la nación española. (Aplausos). No es verdad. Señor Sánchez, léase el artículo 1 y el artículo 2 de la Constitución española: La nación española es única e indivisible. No son ocho naciones, como dice el señor Miquel Iceta. ¿Usted autoriza esa expresión del señor Miquel Iceta? ¿Está de acuerdo en que Madrid -ha dicho hasta Madrid- puede ser una nación, como dijo el secretario general del Partido Socialista de Madrid? ¿Está de acuerdo con el señor Iceta, que dice que puede haber siete, ocho o nueve -yo las he contado dice Iceta- entre baile y baile? (Risas.-Aplausos). ¿Pero qué desfachatez es esta, señor Pedro Sánchez? España es una única nación y nosotros defenderemos la unidad nacional, el Partido Popular, las antípodas a la ignominia que usted representa. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie.-Varios señores diputados: ¡Bravo! ¡Bravo!).

¿Sabe qué es lo peor de todo, señor Sánchez? Que le da la risa, que España le importa nada. Le da igual que sean ocho naciones, que sea una nación discutida y discutible, que sea plurinacional; le da exactamente igual. A usted solo le importa el oropel del poder, la capa de armiño; solo le importa su espejo deformado, solo le importa su fatal arrogancia. (Una señora diputada: Eso es). A nosotros nos importa el futuro de nuestra nación, pero por nuestros hijos, también por las suyas, y lo que no puede ser es que usted venga aquí a presentar un programa que no ha podido ni leer porque le da vergüenza, que usted presente documentos en los que no cita ni la Constitución porque se avergüenza de ella y que usted pretenda desbordarla por la puerta de atrás, por una gatera, y ahí se va a encontrar con un Partido Popular que no lo va a permitir. Presentaremos el recurso previo de inconstitucionalidad ante cualquier estatuto de autonomía que pretenda mutar la soberanía nacional del pueblo español que reside en su conjunto en las Cortes Generales. (Aplausos). Fíjese, ni Juan José Ibarretxe tuvo el coraje de intentar subvertir lo que marca la legislación en vigor. Él presentó una proposición de ley en el Parlamento vasco y vino a las Cortes españolas, donde se rechazó su plan, por cierto, gracias también a la tipificación del referéndum ilegal que introdujo el Partido Popular y ante las penas que podría acarrear hacer una consulta ilegal.


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Por tanto, señor Sánchez, no nos dé lecciones sobre la Constitución española. Hay cuatro padres de la Constitución, cuatro ponentes de la Constitución, que están en nuestra familia política. ¿Le suena Manuel Fraga? ¿Le suena Miguel Herrero de Miñón? ¿Le suena José Pedro Pérez-Llorca? ¿Le suena Gabriel Cisneros? ¿A Otegi le suena Gabriel Cisneros? (Aplausos). Usted ha pactado con Otegi. ¿Para usted es un hombre de paz, una patente de corso, aquel que estuvo encausado y aún no se ha dilucidado, que pudo disparar en el vientre de un padre de la Constitución, antes que reconocer que el Partido Popular es un pilar sistémico y fundamental del sistema constitucional? (Un señor diputado: Sí, señor). ¿Usted prefiere ser presidente cambiando el sistema de la Constitución en vez de ser oposición manteniendo las reglas del juego que ustedes y nosotros pactamos en 1978? (Protestas). ¿Pero qué tipo de inmoralidad pretende usted, señor Sánchez?

Si tiene coraje, plantee una reforma de la Constitución, se lo he dicho. Conlleva la disolución de las Cortes, conlleva ir a elecciones, conlleva votar esa ponencia constituyente y conlleva, por tanto, una ratificación de todo el pueblo español. Pero no pretenda mutarlo por la puerta de atrás, no pretenda simplemente ser investido con los peores enemigos de la nación española. No es una hipérbole, lo dicen ellos, ellos lo han dicho esta mañana en la asamblea nacional -dicen de Esquerra Republicana de Cataluña, lo dijo ayer el señor Torra, lo dice hasta su secretario general del Partido Socialista de Cataluña. Por tanto, señor Sánchez, no nos dé lecciones de nada, tampoco de corrupción. Pregunte a la señora Calvo, a la señora Montero y al señor Planas qué se hablaba en el Consejo de Gobierno de Chaves y de Griñán, porque tienen responsabilidad solidaria y están condenados a cárcel uno y a inhabilitación otro. (Aplausos). Pregúntelo. Los cien años de honradez han acabado en trescientos años de cárcel para el socialismo corrupto de Andalucía que a usted le aupó a la secretaría general. (Aplausos). Lecciones a mí de corrupción, ni una, y a este partido tampoco. (Aplausos). Dé cuenta de los ERE, explíquelo a toda la ciudadanía española. Dos meses sin hablar de los ERE, que es el caso de mayor latrocinio de la historia democrática de Europa y de España, por cierto. (Aplausos).

Y no difame usted. El portavoz del Senado jamás recibió el apoyo de Bildu ni para la investidura ni para un presupuesto. (Protestas.-Varias señoras diputadas y señores diputados: ¡Nooo!). Si apoyó Bildu alguna ley que se aprobara en el Ayuntamiento de Vitoria sería porque quisieron. (Protestas.-Varias señoras diputadas y señores diputados: ¡Ahhh!). Aquí su abstención es esencial. No me compare usted una tasa de recogida de residuos urbanos con la necesidad de que usted... (Protestas).

La señora PRESIDENTA: ¡Señorías, por favor!

El señor CASADO BLANCO: Acabo ya, señora presidenta.

Señor Sánchez, seguimos en el centenario de Galdós. Decía otra cosa sobre usted, voy a decir, cien años después. Decía que un hombre sin ideal es como el mendigo cojo que está en el medio del camino pidiendo limosna a quien sea sin saber quién es. Eso es lo que hace usted, le da igual pedir la abstención al Partido Popular que a Ciudadanos que a los de Bildu que a los de Esquerra que a los de Junts per Cat que a los de Podemos. Le da igual, porque solo le importa usted, y España, señor Sánchez, no se merece un presidente como usted, pero tendrá una oposición como merece, firme e inflexible frente al atropello que usted pretende votar aquí.

Muchas gracias. (Prolongados aplausos de las señoras diputadas y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie.-Algunos señores diputados: ¡Bravo!).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Casado.

Tiene la palabra el señor candidato a la Presidencia del Gobierno. (Rumores).

El señor SÁNCHEZ PÉREZ-CASTEJÓN (candidato a la Presidencia del Gobierno): Bueno, hay una cosa en la que coincidimos, señor Casado, y es que lecciones sobre corrupción al PP, ninguna. (Risas.-Aplausos.-El señor Casado Blanco: Cero.-Varios señores diputados: ¡ERE, ERE!).

La señora PRESIDENTA: Señorías, por favor. ¿Podemos continuar con la sesión parlamentaria y dejar la plaza del pueblo? (Risas). Muchas gracias. (Aplausos). Les ruego silencio y respeto. Gracias.

El señor SÁNCHEZ PÉREZ-CASTEJÓN (candidato a la Presidencia del Gobierno): Bueno, yo sigo viendo lo mismo, señor Casado. Usted sigue sin reconocer su derrota electoral (rumores); sigue usted encerrado en esa visión delirante de la realidad que describe el futuro de España como si fuera el túnel


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del miedo. (Rumores). Fíjese, señor Casado -porque hoy además me parece que anda el alcalde de Madrid y alguno más del Partido Popular en la plaza de Colón-, faltan muy pocos días para que se cumplan once meses desde que usted acudió a la plaza de Colón, en compañía del anterior líder de Ciudadanos y también de la ultraderecha. (Rumores). Allí ustedes leyeron un manifiesto en el que, tras proferir su retórica habitual -ya se pueden ustedes imaginar- y hablar de traición, humillación y todas estas cosas a las que nos vienen acostumbrando desde que está en la oposición, ustedes reclamaban elecciones, señor Casado. Ustedes dijeron: Elecciones ya. Lo decía el señor Abascal, lo decía usted y lo decía el exlíder de Ciudadanos, señor Rivera. Ese día usted dio un giro a la política española y a la vida de su propio partido, hay que reconocerlo; ese 10 de febrero ustedes tenían 137 escaños y Ciudadanos tenía 32 escaños. La ultraderecha tenía cero diputados, era entonces una planta exótica -vamos a calificarla así- que había comenzado a florecer en Andalucía. Y durante estos once meses ustedes han celebrado las gracias a la ultraderecha, han mimado a la ultraderecha y gobiernan con su apoyo, han seguido la línea de oposición que marca la ultraderecha -yo no sé, señor Casado, que le ha dejado al señor Abascal por decir-, han imitado el lenguaje, las formas, el tono de la ultraderecha. Han trazado un cordón sanitario al Partido Socialista y se han abrazado a la ultraderecha. El resultado, once meses después, está a la vista: se han celebrado no una elección, como ustedes reclamaban entonces, sino cinco elecciones, y dos elecciones generales, y ustedes las han perdido todas, y la izquierda ha ganado las elecciones. Y ustedes han perdido uno de cada tres diputados que tenían y Ciudadanos ha perdido dos de cada tres diputados. Y el señor Rivera ni siquiera está aquí entre nosotros, porque los resultados se lo llevaron por delante. Acuérdese de lo que decía el señor Rivera: quien no sepa pactar y dialogar que se vaya. Bueno, pues siguiendo su máxima el señor Rivera acabó yéndose. (Aplausos).

Y sinceramente, lo digo con todo el respeto, yo no quisiera que usted, señor Casado, corriera la misma suerte que el señor Rivera. De hecho, yo no quería que el señor Rivera tuviera el final que tuvo, y así se lo dije en varias ocasiones, en las pocas en las que me dejó hablar con él por teléfono. Yo no quiero que desaparezca el centro derecha en España, señorías. (Varios señores diputados: No). No, créanme, no quiero que desaparezca el centro derecha en España, porque hay muchos españoles que se sienten de centro, conservadores, y que tienen derecho a verse representados. Yo me pregunto si muchos de ellos, escuchándole a usted, señor Casado, aquí en la tribuna, en la sesión de investidura solemne a la Presidencia del Gobierno, se han sentido representados con las formas, el tono y el contenido de su intervención. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista y del Grupo Parlamentario Confederal de Unidas Podemos-En Comú Podem-Galicia en Común). Señor Casado, créame, no quiero -habrá gente que le diga lo contrario- que siga creciendo la ultraderecha a sus expensas. (Risas.-Varios señores diputados: No, no.-Un señor diputado: Muy bien). No lo quiero. No lo quiero, porque no quiero que la convivencia se deteriore más y más y que el extremismo y el fanatismo campen a sus anchas. (Protestas). Pero para eso, señorías, para que eso no ocurra -y se lo digo a usted y se lo digo a la señora Arrimadas- el centro se tiene que comportar como centro y la derecha se tiene que comportar como derecha. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista). Para eso, señorías, usted debe empezar por volverse a sus seguidores -y no me refiero a los de la bancada, con todo el respeto a las señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario Popular-, a sus votantes, y decirles la verdad. (Rumores). Y decirles la verdad significa, señorías, que ETA desapareció hace tiempo, que fue derrotada por la democracia, que no estamos ante un apocalipsis, que no estamos en la víspera del fin de España ni del fin del mundo. (Varios señores diputados: No, no, no). Que lo único que ha ocurrido es que se han celebrado dos elecciones generales y tres procesos electorales distintos, es decir, cinco en total (protestas) y la izquierda ha ganado las elecciones, el Partido Socialista y la izquierda del Gobierno. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista). Decirles la verdad es decir que se ha formado una coalición progresista con otra fuerza a su izquierda, como sucede en otras partes de Europa y que ha negociado con otras formaciones políticas, como el Partido Nacionalista Vasco y otros partidos de índole y corte regional, nacional, y que algunos de ellos antes por cierto apoyaron a Gobiernos del Partido Popular, y que ha negociado la abstención con fuerzas independentistas -claro que sí-, porque esa es la configuración que han querido los españoles para su Parlamento. Insisto, esta composición la han votado los españoles, y tan legítimos son sus escaños como los escaños de Esquerra Republicana, del Partido Socialista, de Unidas Podemos y del resto. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista y del Grupo Parlamentario Confederal de Unidas Podemos-En Comú Podem-Galicia en Común). Señorías, que los votos de esta Cámara son todos


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legítimos y que en Cataluña existe unas crisis y que en España existe -por si no se ha dado cuenta usted, señor Casado- un contencioso territorial serio. Si usted solamente ha hablado de eso; no ha hablado de nada más. (Rumores). Un contencioso que por cierto hemos heredado de su brillante gestión. A ustedes les hicieron dos referéndums ilegales, una declaración unilateral de independencia y hubo huidos de la justicia. Así que, por su bien y el bien de España, señor Casado, deje las trompetas del apocalipsis a la ultraderecha (rumores) porque la convivencia se resiente, y porque con ese clima que ustedes están insuflando solo deterioran la convivencia. Créame, señor Casado, se lo digo con todo el respeto: con el tono, la actitud, las formas y el contenido que usted está profiriendo desde esta tribuna lo único que está haciendo es beneficiar a la ultraderecha de este país. (La señora ministra de Hacienda, Montero Cuadrado: Ahí, ahí.-Aplausos de las señoras y los señores del Grupo Parlamentario Socialista y del Grupo Parlamentario Confederal de Unidas Podemos-En Comú Podem-Galicia en Común y de los miembros del Gobierno en funciones, puestos en pie).

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor candidato.

Por el Grupo Parlamentario Popular tiene la palabra el señor Casado Blanco.

El señor CASADO BLANCO: Señor Sánchez, usted no respeta a la prensa y no contesta a sus preguntas y a nosotros tampoco.

Llevamos ya varias horas de debate y no ha contestado absolutamente a nada de lo que hemos planteado sobre qué va a ejecutar del pacto que hemos conocido con Esquerra. Por cierto que hace unos minutos Esquerra Republicana de Catalunya ha anunciado que está de acuerdo con la insumisión del señor Torra. Por tanto, ¿qué va a hacer usted teniendo a un presidente autonómico en abierta desobediencia? ¿No va a hacer absolutamente nada? No, porque depende de él. Le digo algo más -supongo que lo dirá la señora Arrimada después-, hablando de Cataluña y recordando a Rivera, ojalá que usted fuera la mitad de patriota que el señor Albert Rivera. (Aplausos). No le llega ni a la suela del zapato. Un respeto. (Aplausos.-La señora ministra de Hacienda, Montero Cuadrado: ¡Ahora!). Pero usted no respeta nada.

El señor Iglesias ahora se ríe, pero recuerde cómo le trató en la investidura de julio, recuerde cómo ha tratado a Felipe González, al señor Rubalcaba, a Susana Díaz, a los que debe todo; recuerde cómo trató a Mariano Rajoy después de un par de semanas de haber pactado un acto tan importante como intervenir Cataluña con la Constitución, y recuerde cómo trató a Ciudadanos y cómo nos trata a nosotros. El señor Sánchez es como un jinete que va en un caballo directo a un precipicio, y lo que dice es: súbase al caballo. No, hombre, no, señor Sánchez, pero no por nosotros, sino por el caballo, que es España. Nosotros estaremos abajo haciendo un dique de contención para que no vaya al precipicio y con un lazo derribaremos su Gobierno. (Rumores.-Protestas). Sí, con la fuerza democrática por supuesto, y ya se lo he dicho: en el Parlamento y en la Junta Electoral Central, claro que sí.

No es una artimaña de la ultraderecha el Estado de derecho, señor Sánchez; es una auténtica aberración lo que acaba de decir. ¿Cómo que artimaña jurídica? (Aplausos). Contencioso territorial, conflicto político, artimaña jurídica, pero, ¿usted quién se cree que es? Usted está aquí, en el hemiciclo que representa la soberanía nacional de la una vieja nación europea, con cinco siglos de historia. ¿Usted se cree que está a la altura para decir que el Estado de derecho, el ordenamiento jurídico, la Constitución española son una artimaña jurídica? (La señora ministra de Hacienda, Montero Cuadrado: ¿¡Pero qué dice!?). ¿Pero usted se ve con derecho moral y político a denostar nuestra historia democrática, la memoria de nuestros abuelos simplemente para estar unas semanas, unos meses o unos años más en la Moncloa y con su avión privado, señor Sánchez? (Rumores.-Protestas). Sinceramente creo que esto es gravísimo. Si yo fuera socialista estaría francamente avergonzado en el día de hoy. (Protestas.-Rumores.-Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Señorías, por favor.

El señor CASADO BLANCO: Y le digo una última cosa. En mi primer discurso como presidente del Partido Popular, público, donde presenté la fundación del partido, les sorprendió a muchos periodistas que dedicara prácticamente la integridad del discurso a reivindicar al socialismo histórico, al democrático, al de la transición. (Rumores). Al igual que sorprendió a mucha gente que en la última campaña electoral, cuando valoré la exhumación de Franco, dijera que era una enmienda a la totalidad al legado de ese socialismo que durante catorce años no vio de imperiosa y urgente necesidad para cerrar el ciclo


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democrático la exhumación del dictador. (Rumores). Por tanto, ya que no nos respeta nosotros ni va a respetar a sus socios, al menos respétense a ustedes mismos. Le he dicho hace ya tiempo que están intentando cabalgar un tigre, pero que ese tigre no se va a hacer vegetariano y que les va a devorar, y nosotros no vamos a entrar en su jaula, señor Sánchez. Al menos tenga la prudencia o la educación o los modales de venir a hablar a la oposición, si es que pide la abstención como la pedía en julio, de otras maneras. No había ninguna duda: nosotros no podíamos embarcarnos en esa deriva en la que están ustedes, pero desde luego hoy ha quedado aún más claro. España es mucho más que la torpe representación de la política nacional a la que ha dejado usted reducida esa bancada.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Casado.

Tiene la palabra el candidato a la Presidencia del Gobierno. (Rumores).

El señor SÁNCHEZ PÉREZ-CASTEJÓN (candidato a la Presidencia del Gobierno): Tranquilidad, señorías.

Mire, señor Casado, usted me ha preguntado quién soy. Solo desde la ultraderecha se pregunta al líder de una bancada con 120 escaños en un régimen parlamentario quién es. (Aplausos).

Señor Casado, le vuelvo a repetir que ni se va a romper España ni se va a romper la Constitución. Lo que estamos haciendo es comenzar a romper el bloqueo a la investidura a la Presidencia del Gobierno, después de dos elecciones generales y de cinco procesos electorales que usted ha perdido y que ha ganado el Partido Socialista. (Rumores). También le diré otra cosa, señor Casado. Lo que se ha roto -y precisamente usted está abonando esa ruptura y esa quiebra- es el espacio del centro-derecha en este país. Antes solamente había un partido político, el suyo. Hoy hay tres partidos políticos. Uno está desapareciendo, otro ya veremos qué pasa con él, y ustedes, con su discurso, con sus formas y con su actitud, lo que están haciendo es legitimar el discurso de la ultraderecha. Sí, sí. Señor Casado, le diré una cosa. Ningún votante, o voy a decirlo de manera menos grave, la mayoría de los votantes de este país -y estoy convencido de que muchos votantes del Partido Popular- no se han visto reconocidos en el discurso, en el tono, en las formas y en el contenido que usted ha expuesto. (Fuertes protestas.-Aplausos). Estoy convencido, señor Casado, estoy convencido. Por eso yo, como hacía en la primera de las intervenciones, no voy a caer ni en el insulto ni en la calumnia ni en la difamación. (Varios señores diputados: ¡No!-Protestas). No, no voy a hacerlo. Lo que le voy a decir, señor Casado, es que le tiendo la mano para forjar esos grandes consensos y acuerdos que necesita el país. (Varios señores diputados: ¡Ahora!-Fuertes protestas).

La señora PRESIDENTA: Señorías, por favor.

El señor SÁNCHEZ PÉREZ-CASTEJÓN (candidato a la Presidencia del Gobierno): Y si usted quiere, señor Casado, esta legislatura también puede fraguar esos grandes consensos que necesita y demanda España. (Varios señores diputados: ¡Muy bien, presidente!-Aplausos de las señoras y los señores diputados de los grupos parlamentarios Socialista y Confederal de Unidas Podemos-En Comú Podem-Galicia en Común, puestos en pie).

La señora PRESIDENTA: Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Abascal Conde. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

El señor ABASCAL CONDE: Gracias, señora presidenta.

Quim Torra debe ser detenido. Afrontamos un debate de investidura en circunstancias absolutamente excepcionales con el presidente de la Generalidad de una región y con una Generalidad en total y absoluta rebeldía. Quim Torra acaba de ser condenado e inhabilitado por los tribunales por desobediencia, por cometer el delito de desobediencia; por cierto, a raíz de una querella que VOX inició en los tribunales, y aprovecho la ocasión para dar las gracias a los miles de españoles que pagaron la fianza que entonces los tribunales nos exigieron. (Aplausos). La Junta Electoral Central ha decidido, a raíz de esa condena, destituir al presidente de la Generalidad y la respuesta del presidente de la Generalidad ha sido la de un rebelde y la de un sedicioso. Ha decidido arriar la bandera de España del palacio de la Generalidad, ha convocado ilegítimamente un pleno y ha dicho que él no se da por destituido, porque solo le destituye el Parlamento de Cataluña, en una declaración clarísima de rebelión y de desobediencia de nuevo. El señor


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Quim Torra debe ser detenido, pero en España no hay ley por las necesidades de la investidura del señor Sánchez.

Señorías, hace unos meses en esta misma tribuna nos dirigíamos a los patronos del señor Sánchez: a los señores de Podemos, del Partido Nacionalista Vasco, de Esquerra Republicana y al grupo de liberados y laguntzailes de Bildu. Les decíamos lo siguiente: jamás apoyaremos a un Gobierno que ponga en riesgo la unidad nacional, el orden constitucional, las libertades de los españoles y la prosperidad económica de nuestra patria. A nadie le sorprendió, porque era lo mismo que habíamos venido diciendo por toda España antes de las elecciones de abril. Por lo tanto solo cumplíamos con el mandato que nos habían dado los electores. Esa misma promesa la hemos repetido durante estos meses en la campaña electoral de noviembre a lo largo y ancho de toda España [las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Plural (Junts per Catalunya) abandonan el hemiciclo], y en consecuencia votaremos no a esta investidura clandestina, a esta traición navideña, a esta emboscada a la Constitución que hoy se está perpetrando en las Cortes Generales. (Aplausos). Y de nuevo nuestra negativa no sorprenderá a ningún español y no sorprenderá a ninguno de los diputados de esta Cámara, porque simplemente estamos haciendo lo que habíamos prometido, a pesar de que algunas voces también nos decían a nosotros que tuviéramos un gesto para que el señor Sánchez no tuviera que depender de los golpistas. Pero si yo ahora subiera a esta tribuna y dijera lo contrario de lo que dije en las elecciones de una manera clara y rotunda, ¿qué dirían los españoles de mí? Pues dirían que soy un fraude, que soy un mentiroso, que soy un estafador, que soy un personaje sin escrúpulos, una persona indigna de representar a los electores, indigna de representar a sus compatriotas. En fin, una persona sin escrúpulos y sin honor, que es una palabra que por cierto se ha pronunciado mucho a lo largo de esta mañana. Pues bien, ¿qué repitió el señor Sánchez y conviene que recordemos de nuevo para que conste en el Diario de Sesiones durante estos años, durante estos meses, y durante estas fechas electorales? Hoy por cierto nos ha dicho que la mentira no es un fenómeno nuevo. Ya lo sabemos. Nos dijo y nos prometió a todos los españoles, especialmente a los que le votaron, que no pactaría con los populistas, con los comunistas, porque eso conduce a la pobreza, a las cartillas de racionamiento y a la Venezuela de Chávez; literalmente, señorías. El señor Sánchez dijo que no tendría ministros comunistas en el Gobierno, porque entonces no podría dormir, igual que la mayoría de los españoles; nos dijo que aquello le quitaba el sueño y nos llevó a unas nuevas elecciones. El señor Sánchez dijo que prohibiría en el Código Penal los referéndums ilegales y que nunca pactaría con los separatistas. El señor Sánchez, hoy de nuevo candidato a la Presidencia del Gobierno, dijo en el templo de la soberanía nacional, aquí mismo, en esta tribuna, lo siguiente: lo voy a decir aquí para que conste en acta, yo no voy a permitir que la gobernabilidad de España dependa de partidos independentistas como ERC. Y hoy depende precisamente de su abstención. Consta en acta, señorías, como consta en los actos del señor Sánchez la traición permanente. (Aplausos). Así que en buena lógica ya sabemos lo que es el señor Sánchez para muchos españoles, algunos de los cuales le habían votado. El señor Sánchez es un fraude, es un mentiroso, es un estafador, es un personaje sin escrúpulos que a caballo del apoyo mediático y sometiendo a las instituciones democráticas es capaz de cualquier cosa con tal de seguir viviendo en el palacio de la Moncloa. (Aplausos). Es un villano de cómic, es un tirano banderas, que lo mismo se envuelve en la bandera nacional, que en la estelada, que en la europea, que en la cubana; un político indigno que ha cometido el mayor fraude electoral de la democracia española pactando al día siguiente de las elecciones con los que había dicho por activa y por pasiva durante la campaña que no iba a pactar, al día siguiente exactamente. (Aplausos). Y la verdad es que a algunos ya no nos extraña. En el señor Sánchez todo es un fraude, desde su tesis doctoral convertida en secreto de Estado, hasta el discurso que ha interpretado hoy, que ha interpretado hoy -y lo quiero decir con esas palabras-, que es toda una estafa a los votantes, muy especialmente a los honrados votantes socialistas, y una traición al conjunto de los españoles. Pero da igual, porque señores comunistas y separatistas, a su testaferro ya nada le quita el sueño con tal de seguir durmiendo en el palacio de la Moncloa.

Por cierto, ha dicho el señor Sánchez que no nos gusta un pelo, y es verdad, ya se gusta bastante él solito. (Risas.-Aplausos). Y ha dicho también que VOX, a lo que él llama la ultraderecha, es una planta exótica que comenzó a florecer en Andalucía, y floreció rápidamente por necesidades de la sociedad andaluza para mandar a los socialistas a la oposición, después de cuarenta años haciendo lo imposible, lo que todos habían pensado que no iba a ocurrir y lo que los socialistas habían dado también por imposible. (Aplausos). Y por cierto, si aquello lo pudimos hacer, con mucha más facilidad vamos a poder echar al señor Sánchez, porque de hecho trescientos mil de los socialistas que ya le votaron a él en abril


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han decidido apostar por VOX en estas elecciones de noviembre. (Aplausos.-Risas). En definitiva, nada de lo que diga el señor Sánchez en esta tribuna ni en ningún sitio merece la más mínima credibilidad ni respeto, así que no tiene mucho sentido hablar de lo que él ha dicho esta mañana en la Cámara. Aquí hemos oído a un charlatán cuyas palabras tienen el mismo valor que las de un timador profesional, a un actor con corbata morada que lo mismo podría haber venido aquí con el lazo amarillo en la solapa.

La palabra dada se cumple. Eso es algo que algunos enseñamos a nuestros hijos, algo que el señor Sánchez no practica y nunca podrá transmitir. Por eso creo que hago bien en dirigirme desde esta tribuna a los verdaderos capos de este Gobierno: a los señores comunistas de Podemos y a los separatistas y golpistas de toda condición. Ustedes ya saben perfectamente que el señor Sánchez les va a traicionar. Eso es algo tan evidente que le están pidiendo que cumpla a toda prisa los acuerdos a los que han llegado, acuerdos infames que producirán daños, en algunos casos irreversibles. Usted, señor Pablo Iglesias, le ha pedido, en primer lugar, unos cuantos sillones en el Consejo de Ministros desde donde manejar presupuestos con los que alimentar a ese leviatán comunista que necesita de la subvención, del dinero público y de los impuestos brutales para desarrollarse. Por eso lo primero que harán será subir los impuestos a los españoles, sin importarles la miseria y el desempleo que van a producir. De hecho ustedes necesitan la miseria para atrincherarse en el poder, como ha ocurrido en Venezuela. (Aplausos). Y con esos millones saqueados a la España que madruga regarán a cada asociación, a cada ONG, a cada medio de comunicación y a cada empresa controlada por sus camaradas, gasolina que pagaremos todos los españoles para alimentar la maquinaria liberticida que ya se vislumbra en el programa que han pactado, a pesar de los eufemismos y de esa neolengua en la que ustedes hablan y en la que algunos nunca hablaremos.

Voy a poner solo unos ejemplos. Ustedes pretenden liquidar la libertad de educación impidiendo que los padres ejerzan el derecho constitucional a elegir la educación de sus hijos. Probablemente acabarán apoyando contenidos para niños -por cierto, en contradicción con lo que decía el señor Sánchez esta mañana- que hasta hace poco se habrían considerado corrupción de menores, como ya ha ocurrido en alguna comunidad autónoma. Ustedes pretenden liquidar también la libertad religiosa incorporando ese concepto de laicidad del Estado absolutamente fuera de la Constitución, que recoge que España es un Estado aconfesional, pero no laico. Ustedes pretenden incluso coartar la libertad de expresión. Ya anuncian -y lo ha hecho esta mañana el señor Sánchez- que van a crear guías y cursos que, de facto, servirán para censurar un contenido u otro en las redes y promocionar los que convengan. Es decir, más millones, más dinero, más oficinas para comisarios políticos. Entiendo que esto de las redes les preocupe, porque ya controlan ustedes una gran parte de los medios de comunicación, entre otras cosas gracias al señor Rajoy, como bien sabe el señor Casado. Y ahora pretenden acallar las voces críticas en las redes y en las calles, y me viene a la imagen un buen hombre jubilado que ayer osó ponerse delante de la sede del Partido Socialista a decir viva España y feliz Navidad, y que fue arrastrado de malas formas por la policía que envió el señor Marlaska. En una España en la que se pueden cortar carreteras, en la que se pueden quemar contenedores y en la que el presidente de la Generalidad está en absoluta rebeldía, se arrastra un buen hombre jubilado porque osa ponerse delante de la sede del Partido Socialista. Esta es la España bolivariana a la que algunos nos quieren llevar. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Pero en este programa bolivariano todavía van más allá y están dispuestos a pisotear incluso el derecho al trabajo. Sí, el derecho al trabajo, porque ustedes proponen en su acuerdo derogar el artículo 315.3 del Código Penal, que voy a leer aquí: "Quienes, actuando en grupo o individualmente, pero de acuerdo con otros, coaccionen a otras personas a iniciar o a continuar una huelga, serán castigados con la pena de prisión de un año y nueve meses hasta tres años". Es decir, que bajo su Gobierno, sus piquetes, sus escraches, es decir, sus milicianos tendrán impunidad total para coaccionar a empresarios y a trabajadores. Si no, explíquennos por qué quieren derogar este artículo del Código Penal. Esa coacción, señorías, que podrán ejercer miles de liberados, ¿hasta dónde va a llegar? ¿Acabará también con la libertad de cátedra, con la libertad de expresión en las universidades, como intentaron con la señora Rosa Díez, a la que no le permitieron ustedes hablar?

Por supuesto los socios comunistas y bolivarianos imponen también un programa de gobierno que profundice en la división de los españoles en todos los aspectos, ya sea por su sexo, por su visión de la historia, por su religión, por su lengua o por el territorio en el que vivamos. En fin, les ha faltado proponer directamente la derogación del artículo 14 de la Constitución; es de hecho lo que ustedes pretenden, y en gran medida ya lo han logrado en algunos aspectos. Esa estrategia suicida de división y de enfrentamiento,


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por supuesto, apuesta por seguir con las profanaciones de tumbas, por imponer una historia maniquea y oficial que condene a media España, que amordace a los historiadores y su libertad de cátedra, que reabra las heridas que el pueblo español ya había cicatrizado y que tantos buenos socialistas habían aplaudido. Por cierto, está bien que elijan el mes de octubre como el día de recuerdo a las víctimas de odios pasados, así podrán ustedes, los socialistas, pedir perdón por los crímenes del PSOE en 1934, cuando dieron un golpe de Estado contra la República, o los crímenes de octubre de 1936 en Aravaca, donde las milicias socialistas y comunistas comenzaron el asesinato de miles de españoles, muchos de ellos niños -aunque ustedes se rían en estos momentos-, que luego continuarían en Paracuellos. (Aplausos).

No tengo duda de que ustedes van a hacer muchísimo daño; harán mucho daño pero fracasarán, y excepto unos miles de fanáticos y de nostálgicos y otras decenas de miles que viven del cuento de la memoria histórica, la mayoría del pueblo español acabará rechazando su cultivo de los odios viejos, de los odios de otro milenio. Pero todavía nos propone más ámbitos de división, por ejemplo, en eso que ustedes llaman género. Ya han hecho leyes como la fracasada en la lucha de la violencia contra la mujer, que acaban con la igualdad de todos los españoles ante la ley. -Y no solo lo digo yo; lo dice don Alfonso Guerra, de su partido, que hace poco advertía que esa ley que ustedes defienden y que, por cierto, han apoyado todos los grupos de esta Cámara menos VOX, es una ley abiertamente inconstitucional y que solo fue aprobada por el Tribunal Constitucional por las presiones que recibió de Zapatero. Y de la sumisión de los tribunales ya hablaremos luego, que es un tema que interesa especialmente a la señora Lastra y al señor Garzón-.

Esta locura sin pies ni cabeza necesita muchos millones. Es la ideología de género y la quieren extender ustedes también al terreno fiscal. Nos hablan de fiscalidad de género en su acuerdo, y eso va a ser divertido porque lo que ustedes llaman género es una percepción personal que el Estado tiene que reconocer según sus propias leyes y nada tiene que ver con el sexo de nacimiento. Si ustedes, por ejemplo, pretenden una fiscalidad favorable a las mujeres por el hecho de serlo, dígannos cuántos españoles no se van a sentir mujer a la hora de hacer la declaración de la renta. (Aplausos). Y es que en ustedes, todo lo que no es violento o ilegal es, sencillamente, absurdo.

Dividirán a los españoles con respecto al cambio climático. Ya lo están haciendo como excusa para culpabilizar a nuestro campo, a nuestra industria y a nuestra agricultura, para ponerse un plan hidrológico nacional que lleve el agua a todos los españoles, para castigar a las personas más humildes que ya no pueden entrar con sus coches en las ciudades y no tienen dinero para comprarse otro, para criminalizar nuestras formas de vida y para llevar al paro a miles de españoles trabajadores del sector del automóvil, industria absolutamente imprescindible en nuestro país. Ya han visto estos días cómo en España han caído las ventas del automóvil. Claro, a la ministra se le calienta la boca contra el diésel y eso tiene consecuencias directas sobre nuestra economía y sobre los empleos. Por supuesto, promueven ustedes la división entre territorios. Según la comunidad en la que resida cada español tendrá unos derechos u otros; y eso no es nada nuevo, porque esa injusta división ya existe en España, pero ustedes proponen profundizar en ella hasta el punto de que quien resida en una comunidad autónoma -esa es la clave de la cuestión y de lo que aquí estamos debatiendo-, una que ustedes consideren nación, podrá decidir sobre el conjunto de España, y el que resida en Teruel no podrá decidirlo.

Aquí enlazamos con otra de las cartas a los Reyes Magos que han escrito los otros patronos del señor Sánchez: los separatistas, los caciques del Partido Nacionalista Vasco a lo suyo en este juego ya tradicional y miserable de sacar tajada de cada debilidad de España, bien sea recogiendo las nueces del terrorismo o las nueces del golpismo en Cataluña. (Aplausos). Es decir, lo de siempre, aquí no ha cambiado nada; ellos con tal de debilitar a España hacen lo que haga falta: de izquierdas, de derechas, republicanos, comunistas racistas, supremacistas, lo que sea, como bien sabe don Aitor Luis Esteban, un estudioso de la historia de su partido y a quien tanto le gusta disfrazarse de gudari y recrear batallitas -¡ojo, señores diputados!, que esta no es una licencia literaria; entren ustedes en Google-. Pues bien, estos señores del PNV primero piden que el señor Sánchez cumpla los acuerdos que en su día firmaron con el señor Rajoy -por cierto, no sé si el señor Casado se opone a esta parte del programa de Gobierno- y, en segundo lugar, hablan en nombre de los navarros -donde el PNV es inexistente- con esa prepotencia clásica del separatismo vasco y piden echar a la Guardia Civil de la Comunidad Foral. -Otro desprecio más a los mejores hombres y mujeres de España, a los que nos cuidan y protegen, a los que han cuidado y protegido a tantos concejales socialistas en el País Vasco y en Navarra y para los que exigiremos siempre respeto y equiparación salarial pero de verdad, no la expresada en un discurso de alguien que


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jamás cumple su palabra-. (Prolongados aplausos). Y, por último, piden igualdad en el reparto del botín golpista, porque, claro -ustedes lo valen-, no quieren ser menos que el separatismo catalán. Ellos son ciudadanos de primera, y los de Palencia, los de Murcia, o los de Canarias, o los de Teruel son unos súbditos que tienen que aceptar lo que negocien los supremacistas de distinta condición. Con estas peticiones del PNV a Bildu le quedaba poco por pedir, así que se han conformado con el acercamiento de un asesino en serie en los últimos días y con la garantía de que podrán seguir homenajeando impunemente a sus criminales. Por todo lo demás, parece que están contentos; no hay más que verlos; el empleado Sánchez cumplirá los acuerdos con ETA de excarcelaciones y de blanqueamiento, como antes hicieron el señor Rajoy y el señor Rodríguez Zapatero. En justicia, señor Sánchez, debería darles a ellos un ministerio que bien le podría quitar al señor Iglesias, que tanto les alababa en aquella herriko taberna, porque son los que más han trabajado por la conformación de este Gobierno y, de hecho, han venido haciéndolo el señor Eguiguren, el señor Zapatero y el señor Rubalcaba, precisamente desde mucho antes del fatídico 11 de marzo en España.

Esquerra Republicana de Catalunya ha sido el capo más exigente y el más complacido. Desde la cárcel, condenados por sedición, los dirigentes de Esquerra han impuesto la consolidación del golpe y la liquidación de la soberanía nacional. El señor Rufián ha exigido a Sánchez que al golpe de Estado se le llame conflicto político -ya lo ha conseguido- y que se supere la judicialización del mismo. Vamos a ver, señores de Esquerra, eso que ustedes llaman judicialización no es más que la ley actuando contra los criminales que hay en sus partidos. Por lo menos hablen claro y digan que lo que ustedes quieren es impunidad para saltarse la ley y destruir el orden constitucional en España. (Aplausos).

Con un presidente, como el que hoy pretenden elegir en esta Cámara, España será lo que los separatistas de todos los rincones pacten y voten, y el resto de los españoles tendrá que aceptarlo y pagar las cuentas de las diversas obsesiones nacionalistas, entre ellos, los residentes en Teruel, muchos de los cuales verán cómo su voto -el que dará hoy usted, señor Guitarte- servirá para convertirlos en ciudadanos de tercera.

Déjenme que hable con pena del triste papel que pretende hoy jugar el representante de Teruel Existe en esta farsa que estamos viviendo. (Rumores). Y digo con pena porque muchos españoles vimos con simpatía la elección del señor Guitarte como representante de los olvidados del Estado de las autonomías, de las víctimas de un sistema que venía premiando a los traidores y castigando a los que eran leales a España. Se lo digo con franqueza, señor Guitarte: ninguna migaja, pero tampoco ningún mendrugo o ningún festín, que le ofrezcan justifica una traición a España, porque España también existe, señor Guitarte. (Aplausos). Quizá la mayoría de los votantes de Teruel Existe creían legítimamente que al estar representado el nombre de su provincia en el Congreso obtendrían privilegios que han obtenido otros de mala manera al chantajear a los Gobiernos, pero ahora van a ver cómo se convierten en una triste alfombra de esos mismos privilegiados. Espero que usted reflexione, señor Guitarte, creo que todavía está a tiempo -y si no que sus paisanos le pidan cuentas, que no tengo ninguna duda de que lo harán-; de la misma forma que están a tiempo de evitar este Gobierno los diputados socialistas de Extremadura, de Andalucía, de Castilla, en definitiva, del resto de España. De lo contrario, también tendrán que explicar a sus votantes por qué apoyan un Gobierno que restringe libertades y derechos, que pone en peligro la prosperidad económica, que negocia con golpistas y que convierte a los españoles de sus provincias en parias que tienen que aceptar lo que los separatistas decidan. (Aplausos). Y no lo reconocerán ustedes por la disciplina de partido, pero son muchos de entre ustedes los que lo están pensando.

Este proyecto de Gobierno bolivariano, socialista, comunista, separatista y demás, claramente acreditado en su radicalismo -escuchando las palabras del señor Sánchez esta mañana-, ¿cómo pretende imponer esa disparatada agenda, que supone una voladura del régimen constitucional, el ataque a derechos y libertades de los españoles y de la misma soberanía nacional? Ya lo hemos visto con claridad, incluso lo hemos intuido en esta tribuna: sometiendo y pisoteando las instituciones democráticas. Ya durante la etapa de Gobierno en funciones lo hemos comprobado, no solo por los ridículos desplantes a la corona, que a veces son casi infantiles y ridículos. Ayer mismo vimos las presiones al Tribunal Supremo por parte del señor Garzón -que se perfila como ministro- y de la señora Lastra -la portavoz del Partido Socialista-, que salieron rápidamente en auxilio de Junqueras y de Torra, respondiendo obedientemente a los que les decían que apretasen contra el Tribunal Supremo. Hemos visto con vergüenza también cómo la Abogacía del Estado en mitad del proceso cambió su propio criterio, convirtiéndose así en la abogacía de Junqueras. Y gracias a esa pirueta hemos visto cómo el Tribunal Supremo se rendía, negando el evidente delito de rebelión que todos habían sostenido, que había


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sostenido el juez instructor, la fiscalía, la acusación popular, la abogacía del Estado hasta que el señor Sánchez se instaló en el palacio de La Moncloa, y que intuíamos en las palabras del rey cuando dijo que se estaba atentando contra el orden constitucional en Cataluña.

Hemos visto también al Centro de Investigaciones Sociológicas convertido en una agencia electoral más del Partido Socialista, dirigido por un individuo que se ha dedicado a insultar a millones de españoles. Y ya en plena negociación, esta vez para contentar a sus socios, hemos visto a policías embozados, que hacen visitas de cortesía a narcoterroristas aliados de Podemos y a los que, según el Gobierno de Bolivia, pretendían liberar de la Embajada de México. Estén absolutamente seguros de que descubriremos qué estaban haciendo allí unos servidores públicos, cumpliendo las órdenes que ustedes les habían dado; lo descubriremos, con total seguridad. (Aplausos). Pero quizá lo más escandaloso ha sido ver al Partido Socialista, -insisto, al Partido Socialista-, no a un Gobierno -que estaría mal-, sino al Partido Socialista, negociando con los golpistas de ERC el último escrito de la Abogacía del Estado. Y por último también, señora presidenta, hemos visto cómo esta misma Cámara se sometía para que consiguiesen el acta de diputados electos aquellos que en vez de jurar la Constitución se habían expresamente conjurado contra ella. Pueden estar seguros de que VOX perseguirá en los tribunales todos estos atropellos contra las instituciones democráticas de la nación española, que no son de ningún partido porque efectivamente son de todos.

Por eso no podemos considerar legítimo un Gobierno con tan clara vocación totalitaria, que será investido con los votos de diputados que realmente no lo son. Esta devaluación de nuestras instituciones, además de una senda antidemocrática, está siendo el camino para que otras instituciones y Gobiernos nos pisoteen, por ejemplo, en Europa donde otros Gobiernos -en teoría aliados- han puesto en duda nuestra democracia, han humillado y cuestionado a nuestros tribunales y han permitido que los fugitivos de la justicia española estén hoy en Bruselas riéndose del Estado de derecho, viviendo a cuerpo de rey o, mejor dicho, viviendo a cuerpo de eurodiputado. (Aplausos).

No ha habido ni habrá una sola voz en este Gobierno que defienda nuestra soberanía y nuestra democracia en Europa ni en ningún sitio. Por eso, por ejemplo, nuestros vecinos marroquíes se gastan el dinero que el señor Sánchez les regala para controlar las fronteras en comprar tanques y helicópteros de combate mientras reclaman las aguas de Canarias. Y es lógico porque cuando una nación no se respeta a sí misma todos tratan de aprovecharse de ella, como bien vemos en esta misma Cámara.

Señorías, enfrente de este proyecto fraudulento y traidor al que ustedes quieren dar forma de Gobierno, hay una España atónita y preocupada, una España sobrecogida que ve cómo las instituciones -Gobierno, tribunales y parlamentos- que debían representarles se han convertido en cuevas de traidores, de cobardes y de mentirosos. Pero España frente a ese proyecto que no dejaba dormir al señor Sánchez y que ahora no deja dormir a los españoles, encontrará siempre un dique de contención, el dique de contención de VOX, de sus cincuenta y dos diputados y de sus más de 3,5 millones de electores. Por eso, haremos, como ya les advertí en el pasado mes de julio, no una oposición leal, que no merece este Gobierno, sino una oposición leal al pueblo español y, por lo tanto, una oposición total y frontal a este proyecto antiespañol y anticonstitucional que algunos quieren poner en marcha. (Aplausos). Frenaremos con todas las herramientas legales, judiciales y cívicas su plan liberticida y lo haremos en esta Cámara, lo haremos en los tribunales y lo haremos en las calles, como ya lo están haciendo los miles de españoles que hoy están preocupados a las puertas del Congreso en una manifestación espontánea convocada por un ciudadano (risas), y lo haremos el próximo 12 de enero a las doce en los ayuntamientos de los pueblos y ciudades de toda España.

De nada les va a servir, por cierto, que se empeñen en silenciarnos o en escondernos como han hecho en este hemiciclo repartiendo los escaños de una manera inaudita y ridícula en cualquier democracia. Es verdad que para diseminarnos por el hemiciclo han tenido que contar con la anuencia, el apoyo -y que se hayan aprovechado de ello- del Partido Popular y de Ciudadanos, porque para intentar silenciarnos los socialistas, los populares y los de Ciudadanos parece que sí se ponen de acuerdo. (Aplausos). Pero da igual, señorías, contra su grotesca ambición personal, señores del PSOE, de Podemos, de Esquerra Republicana, del PNV y de Bildu, VOX trabajará por una España unida, en el que el orden constitucional prevalezca en todos los territorios y por un Gobierno que atienda a los verdaderos problemas de los españoles, un Gobierno que baje todos los impuestos que no se puedan suprimir y que recorte el gasto político, porque ese es el único camino para fortalecer la economía y para conseguir unos salarios dignos sin tener que cargar la factura a los que con todas las dificultades están creando empleo; un Gobierno que proteja nuestra industria y nuestro campo, ahora amenazado por la competencia de productos extranjeros


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producidos con mano de obra esclava; un Gobierno con coraje para defender nuestras fronteras y para expulsar a todos los ilegales; un Gobierno que respete la libertad y la igualdad de todos ante la ley, que derogue las leyes que nos dividen y proteja de verdad a las mujeres y a todas las víctimas de la violencia doméstica; un Gobierno decidido a que los criminales sexuales y los terroristas no salgan nunca de prisión, digan lo que digan los tribunales supranacionales a los que ustedes obedecen; un Gobierno que defienda la libertad, la familia y la vida; un Gobierno que esté al lado de los españoles más desfavorecidos, que devuelva la seguridad a los barrios y devuelva los MENA a sus países y a sus padres; un Gobierno, en definitiva, al servicio de España y de los españoles.

Concluyo. Señores del PSOE, les ha costado una moción de censura, dos elecciones, millones de euros y trillones de mentiras instalarse en el Palacio de la Moncloa. Los españoles vamos a pagar muy cara su factura, pero les aseguro que el recibo de la vergüenza histórica la van a pagar ustedes, va a ir una vez más a cargo del Partido Socialista (aplausos), y además no van a triunfar porque España es mejor y mucho más fuerte que todos ustedes y todos los representantes que mienten a los españoles. Señorías, la soberanía nacional reside en esta Cámara y en ningún otro lugar, en la sede de ningún partido y en ningún otro Parlamento, y este no es un vago concepto de teoría política, es la posibilidad que tenemos los españoles para elegir nuestro futuro. Quienes entre ustedes quieran arrebatarnos ese derecho y esa posibilidad, quienes traicionen la soberanía del pueblo español, quienes estén dispuestos a trocearla tendrán que responder ante los tribunales y ante el pueblo español. Se lo puedo prometer y se lo prometo. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Abascal.

Tiene la palabra el candidato a la presidencia del Gobierno.

El señor SÁNCHEZ PÉREZ-CASTEJÓN (candidato a la Presidencia del Gobierno): Gracias, señora presidenta.

Señorías, aunque parezca una novedad del año 2020, señor Abascal, no es la primera vez a lo largo de la historia de la democracia de España que a esta tribuna sube alguien en representación de la ultraderecha (protestas) -ya sucedió con anterioridad con Blas Piñar, ¿se acuerdan ustedes?-, pero sí es la primera vez que las derechas están pendientes de la palabra de la ultraderecha. Es la primera vez que tiene un eco amplio, el que le conceden las derechas con sus pactos y su complacencia; y es la primera vez que influyen en el debate nacional, y no por ustedes ni por lo que ustedes dicen, sino por lo que repiten desde el Partido Popular y desde Ciudadanos, tanto que a veces le he escuchado a usted, señor Abascal, y hasta incluso me ha parecido más moderado en el tono que el señor Casado (aplausos), pero utilizan el mismo lenguaje lleno de exabruptos, de amenazas, de insultos, y el mismo tono de espanto y de terror. Hablan como si -usted además lo ha dicho en muchas ocasiones- fueran los portavoces del sentido común, pero todo lo que defienden está en el extremo opuesto al común de los sentidos de la mayoría de los españoles. (Rumores). ¿Acaso, señor Abascal, señorías del grupo de la ultraderecha, es de sentido común tildar de dictadura progre a quienes defienden la igualdad entre hombres y mujeres? (Rumores y protestas). ¿Acaso es de sentido común desproveer de recursos las casas que acogen a las mujeres que necesitan salir de su hogar para que sus maridos no las maten? (Protestas.-Aplausos). ¿Acaso es de sentido común dejar ahogarse a personas en el Mediterráneo? ¿Acaso es de sentido común, señorías (rumores y protestas), permitir que se siga marginando a las personas por su orientación sexual o se califique, como califican ustedes, de enfermas a esas personas? (Un señor diputado: Mentira).

Ustedes citan a héroes nacionales como don Pelayo, como el Cid Campeador o incluso como Blas de Lezo para mostrar una supuesta fortaleza que en realidad no es tal. Nada más lejos de la realidad, señor Abascal. Ustedes son fuertes con los débiles y son débiles y sumisos con los poderosos. (Aplausos). Son fuertes e incluso crueles -cuando se les escucha, a uno se le hiela la sangre- con las víctimas de la violencia de género, señor Abascal: violencia de género, no violencia doméstica. Eso es de hace mucho tiempo, señor Abascal (aplausos), de una España en blanco y negro que dejamos atrás hace cuarenta años. Ustedes son fuertes y crueles con las víctimas de la violencia de género, con los menores desamparados, con las personas a las que se margina por su identidad sexual o con los inmigrantes que huyen del horror, y sin embargo son sumisos con los poderosos. No tienen problema en pedir la privatización de la sanidad, como se les ha escuchado, la educación o las pensiones, para que los privilegiados lo sean todavía más, ni en bajar los impuestos a los que más tienen ni en mostrar su plena sintonía con líderes autoritarios, aunque vayan incluso en contra de los intereses de nuestro país. A ustedes les resulta difícil


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convencer con verdades, señor Abascal, y por eso recurren con frecuencia a las contraverdades, es decir, a las falsedades, para alimentar un clima de alarma social y de odio.

Le voy a explicar unas cuantas de esas falsedades, señor Abascal. Ustedes dicen: la política del Gobierno genera un efecto llamada. Falso. Ahí están los datos: la inmigración irregular se ha reducido en un 50,5 % en lo que llevamos de año, actualizados los datos al 15 de diciembre, y por cierto vamos a seguir aumentando -ese es nuestro compromiso la Ayuda Oficial al Desarrollo. (Aplausos). Ustedes dicen, señor Abascal, que los inmigrantes cometen más delitos que los españoles, y especialmente cometen más agresiones contra las mujeres y los homosexuales. Además -cito textualmente- ustedes dicen que el Gobierno esconde datos sobre la delincuencia de extranjeros. Esto es rotundamente falso, señor Abascal. En 2018 -fíjese, señor Abascal, estos son los datos- el 76,3 % de los condenados por un delito eran españoles. (Protestas). Además los extranjeros condenados solo suponen un 1,43 % del total de inmigrantes que viven en nuestro país. En 2018, el 73,9 % de los condenados por delitos contra la identidad sexual eran españoles, así como el 79,7 % de los detenidos o investigados por delitos de odio. Es más, le digo una cosa, señor Abascal, infórmese mejor porque el Instituto Nacional de Estadística desglosa datos de procedencia por continentes.

Ustedes dicen que la violencia de género no es un problema específico que haya de estar tratado al margen de la violencia -que dicen ustedes- intrafamiliar o doméstica. Esto es falso, señor Abascal. Los delitos sexuales: 11 692 en 2017, 13 811 en 2018. Son 1033 mujeres asesinadas por violencia de género desde el año 2003 hasta hoy, señor Abascal. (Protestas). El número... -Míreme usted a la cara, señor Abascal, cuando hablo de esto-. El número de las mujeres víctimas de la violencia de género aumentó en el registro central del Ministerio de Justicia un 7,9 % en el año 2018 hasta las 31 286 víctimas. En 2018, señor Abascal, el 62,2 % de las víctimas de violencia doméstica fueron mujeres. Las denuncias falsas, dicen ustedes, por violencia de género afectan a millones de españoles; más del 80 %, dicen ustedes, de las denuncias se archivan. Falso. Las condenas por denuncias falsa en el ámbito de la violencia machista ascienden -escuche bien, señor Abascal- al 0,01 % del total de las denuncias presentadas. (Aplausos).

Usted dice que el Estado autonómico es un despilfarro. Falso. En cuanto a la gestión autonómica, por ejemplo, pongamos un caso, el de la educación: ha aumentado las tasas de éxito escolar, ha aumentado el número de estudiantes con formación superior en la secundaria en 23 puntos porcentuales, del 11 % en 1992 al 34 % en la actualidad. ¿Sabe cuándo se transfirieron las competencias de educación, señor Abascal? Precisamente en los años noventa. Señor Abascal, ustedes mienten más que hablan (protestas.-Risas), ¡y mira que hablan bastante! (Aplausos). Lo que le pregunto, señor Abascal, es si cuando miente usted también miente por España. Sé de sobra -a tenor un poco de lo que estoy viendo en su grupo, en su bancada- que yo no voy a convencerle ni a usted ni a sus compañeros de escaño. La verdad es que no aspiro a ello, señor Abascal, tengo que reconocérselo. (Rumores). Pero puesto que las derechas con las que pactan y se manifiestan, por ejemplo, en el día de hoy guardan silencio y no se atreven a responderles, pretendo al menos que sus falsedades en esta tribuna no queden sin respuesta. Ustedes, señor Abascal, no libran una batalla contra el Partido Socialista, no se equivoqué. Ustedes no libran una batalla contra el Partido Socialista ni contra la izquierda ni contra los nacionalistas o los independentistas; ustedes libran una batalla contra el tiempo, señor Abascal, contra el tiempo. (Varios señores diputados: ¡Oh!). Porque las ideas que defienden: el machismo, la homofobia, racismo, la xenofobia, la penalización del aborto, el Estado clerical que defienden, el Estado centralista -todas esas ideas-, son las ideas -fíjese lo que le digo, señor Abascal- del partido al que usted antes representaba y defendía, que era el Partido Popular. El Partido Popular defendía todas estas cuestiones hace muchos años, al principio de la democracia. También el Partido Popular, señor Abascal, se oponía, por ejemplo, al divorcio; se opuso también al aborto. Es verdad que ahora el señor Casado nos ha vuelto a alarmar y a inquietar a todos, porque dice que si hay una mayoría parlamentaria revisará el aborto también en nuestro país, -o al menos era lo que decía ustedes, señor Abascal, cuando no tenía barba-. (Risas). El Partido Popular se oponía a eso; se oponía al divorcio, se oponía al aborto, se oponía al matrimonio de personas del mismo sexo y tenía sus reparos también con el Estado de las autonomías. De hecho, ellos votaron, como le he dicho antes, en ese sentido al título VIII de la Constitución; no lo apoyaron. Pero ahí tiene usted el entusiasmo, señor Abascal, con el que después han hecho uso de esas leyes muchos miembros significados del Grupo Parlamentario Popular. Y le digo esto, señor Abascal, no porque el Partido Popular y Ciudadanos sean la derechita cobarde, como ustedes les llaman con desprecio, sino porque la sociedad española, afortunadamente, ha hecho suyas esas leyes y ha ido arrinconando esos valores rancios, esos prejuicios que ustedes defienden. La defensa de la involución, señor Abascal, señorías del grupo de la


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ultraderecha, y la marcha atrás en la historia podrá parecerles a ustedes heroica. Ustedes apelan mucho al Cid Campeador, el otro día vimos al señor Ortega Smith por Granada, pero en realidad solo es descabellada e irresponsable. (Rumores.-Un señor diputado: ¡Qué tiene que ver!). Y le voy a decir por qué es descabellada e irresponsable, señorías del grupo de la ultraderecha. (El señor Sánchez del Real: ¡Analfabeto!-Rumores).

La señora PRESIDENTA: Señorías, por favor.

Guarden silencio, por favor. (Rumores y protestas).

Señorías, respeten a quien tiene el uso de la palabra, por favor, el candidato a la Presidencia del Gobierno de España.

El señor SÁNCHEZ PÉREZ-CASTEJÓN (candidato a la Presidencia del Gobierno): Como les decía, señorías, la defensa de la involución y la marcha atrás en la historia les podrá parecer histórica y heroica, pero en realidad solo es descabellada e irresponsable y les diré por qué. Porque volver atrás hacia un Estado centralista para regresar a una sociedad donde el Código Penal lo escribía una confesión religiosa, para retroceder a una situación en la que las mujeres bajaran la cabeza y obedecieran, para volver la espalda a Europa y retornar al aislamiento, para erradicar la sensibilidad ante el medio ambiente y el cambio climático, para cargarse las pensiones públicas y el Estado del bienestar como ustedes defienden, para venerar a Franco y la dictadura, para lograr todo eso, señor Abascal (rumores), ustedes tendrían que pasar por encima de la sociedad española, tendrían que cargarse la democracia. Y, ¿sabe lo que le digo, señor Abascal? Que eso no va a ocurrir. (Prolongados aplausos).

En realidad, señorías, el verdadero peligro del señor Abascal y de la ultraderecha es que sus ideas lleguen a influir y a ejercer poder a través del Partido Popular, como ya se está haciendo precisamente en ayuntamientos importantes como el de la capital de España y en Gobiernos autonómicos. Por eso, nuestra obligación, señorías -y lo vamos a hacer siempre-, es hacer lo que el PP no se atreve a hacer: rebatir sus falsedades, alertar sobre el fanatismo que genera odio, defender la convivencia, la tolerancia, la diversidad, la igualdad, la libertad. Señor Abascal, míreme, defender la democracia. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores del Grupo Parlamentario Socialista del Congreso, del Grupo Parlamentario Confederal de Unidas Podemos-En Comú Podem-Galicia en Común y de los miembros del Gobierno en funciones, puestos en pie).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor candidato.

Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Abascal Conde. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

El señor ABASCAL CONDE: Yo estoy muy contento con la respuesta del señor Sánchez porque creo que estamos avanzando. Me decía que le mirara a los ojos, y yo recuerdo, cuando nos estrenamos en esta Cámara, que el señor Sánchez ni se dirigía a nosotros ni nos contestaba ni nos miraba, como tampoco lo hacía en ese debate de televisión en el que parecía que quería salir corriendo. Hoy hemos ido avanzando: con veinticuatro escaños nos ninguneada, ahora insiste en que le mire a los ojos. Como convoque otra vez elecciones va a querer pactar con nosotros, porque todo le da igual. (Risas.-Aplausos). El señor Sánchez ha venido aquí a soltar un montón de porquería y de mentiras sobre VOX y no me voy a esforzar en contestar todas ellas porque creo que vamos a tener mucho tiempo para poder confrontar datos, mentiras y fake news que propaga el Partido Socialista y muy especialmente Pedro Sánchez. Pero no ha explicado aquí lo que tenía que haber explicado, y se lo han pedido otros portavoces parlamentarios y se lo he pedido yo. Usted no ha explicado su mentira, usted no ha explicado por qué engañó a los españoles. Yo estoy absolutamente en contra y no puedo estar más alejado de las posiciones del señor Iglesias, pero creo que quiere el poder para algo, pero para algo malo y que a mí me parece peligroso. Más lejos aún estoy de las posiciones de los separatistas, que quieren el poder para destruir España, y creo que esas organizaciones políticas deben ser ilegalizadas, pero creo que lo quieren sinceramente. El señor Sánchez, ¿para qué quiere el poder? El señor Sánchez ha engañado a los españoles diciendo que no iba a pactar con unas fuerzas políticas y ha hecho exactamente lo contrario. Suba aquí y diga exactamente por qué ha cambiado de posición al día siguiente de las elecciones. No ha hecho aquí ningún relato, ninguna explicación, ninguna justificación de por qué ha engañado usted a todos los españoles y muy especialmente a los electores socialistas. (Aplausos). Nosotros sabemos por qué lo ha hecho, porque usted no tiene ningún escrúpulo. Yo le dije en el anterior debate parlamentario,


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en ese en el que no me miraba, que a usted le daba igual arre que so, Juana que su hermana, y recuerdo como la señora Calvo y usted se reían. Nos han dado la razón. Se presentaron a las elecciones con el lema "Ahora España" y lo que nos encontramos en este debate en Cortes de investidura es ahora separatismo, ahora el Gobierno de España depende de los separatistas; es decir, el señor Sánchez no cree absolutamente en nada. (Aplausos).

Hoy ha venido aquí a decirnos literalmente que quiere una España descentralizada y federal en una Europa federal y unida, es decir, la liquidación de la Constitución y de la soberanía española, porque la soberanía no se puede trocear ni en federaciones en España -salvo cambiando la Constitución, si ustedes lo logran- ni entregando nuestra soberanía a instituciones supranacionales. Ustedes al final lo que quieren hacer -y eso me sorprende en el señor Sánchez- es reemplazar nuestra soberanía nacional, este Congreso y este Gobierno, para entregar el poder a los oligarcas de Bruselas, a esos tan poderosos a los que usted se somete y a los caciques locales. (Aplausos). Me sorprende en alguien que tiene tanto afán de poder y al final llego a la conclusión de que a usted solo le interesa el palacio y el Falcon, porque no quiere el poder para otra cosa, usted quiere transitar y de paso se ve en la necesidad de subir aquí a la tribuna, acudir a los debates parlamentarios e insultar a diestro y siniestro. Usted es el que ha insultado, nosotros no le hemos insultado para nada, le hemos descrito, hemos descrito su mentira (rumores), su trampa a los españoles. Usted debería subir aquí a explicar por qué les ha engañado, porque lo que estamos viviendo en esta sesión es de extrema gravedad, es una traición a la soberanía. Se escuda usted en un eufemístico concepto de bilateralidad cuando lo que está planteando son dos legitimidades y dos soberanías, y nosotros no vamos a aceptar nunca que una región pueda decidir sobre lo que corresponde a todos los españoles. (Aplausos). Si el Partido Socialista quiere negociar con Esquerra, que negocie con los bienes del Partido Socialista y con las casas del pueblo, pero no con lo que corresponde a todos los españoles sin distinción, que es nuestra soberanía, y, además, negocia con la dignidad de España y de las instituciones. Produce vergüenza tener que escuchar aquí a diputados que realmente no lo son y que se han conjurado contra la Constitución pero que son diputados porque usted lo necesita. Y entonces tiene que subir aquí a insultarnos, porque es absolutamente incapaz de subir a esta tribuna y decirnos por qué ha mentido a los españoles. Dice que VOX es la ultraderecha, habla de las mentiras de VOX cuando usted propaga todo tipo de mentiras; dice que estamos fuera de la Constitución, cuando defendemos el orden constitucional; se atrevió a decir que negábamos el Holocausto, cuando nosotros precisamente afirmamos que hay que combatir todos los totalitarismos, el nazi y el comunista, con el que usted quiere pactar, que no niega ni los gulags ni las checas. (Aplausos). Dice que hay que aplicar un cordón sanitario, no a las personas -porque usted nos quiere mucho, usted es bondadoso, se le nota cuando aprieta la mandíbula (risas)-, sino que hay que combatir las ideas y aplicarles un cordón sanitario, a las ideas extremistas. ¿Es extremista el comunismo y el marxismo, ese al que ustedes renunciaron en 1979? ¿Es extremista el separatismo y la ruptura de España? ¿Es extremista depender de la abstención de los votos de los herederos de ETA? ¿Eso es extremista o no? ¿O es que para usted vale absolutamente todo, señor Sánchez? (Aplausos).

Luego ha venido aquí con esa basura de que nosotros queremos que las personas se ahoguen en el mar y que las mujeres sean violadas y maltratadas, sin reconocer que esa ley que llaman ustedes contra la violencia de género ha fracasado y no ha conseguido erradicar la violencia contra la mujer ni otras violencias en el ámbito familiar y sin reconocer que precisamente las mafias están muy pendientes de las ONG a las que ustedes financian y ayudan desde el poder público, llamando a personas para que vengan, prometiéndoles un falso paraíso que no les podemos dar y luego tenemos que meterlas en centros de menores donde hacen que la convivencia en los barrios sea imposible. (Aplausos). Son ustedes los responsables de la tragedia en el Mediterráneo y son ustedes, señor Sánchez, los responsables de la violencia sexual contra muchas mujeres. (Protestas). No, no, me van a tener que escuchar. No es de sentido común que ustedes, que se niegan a la prisión permanente, acepten que los violadores reincidentes condenados una y otra vez entren por una puerta en la cárcel y unos años después salgan por la otra y vuelvan a violar a mujeres. (Aplausos). Ustedes tienen una responsabilidad, y nosotros decimos con claridad que prisión permanente, ni revisable ni nada; para siempre en prisión aquellos que atacan a las mujeres. Así que díganos que defendemos peor a las mujeres que usted. Usted tiene en su familia mujeres, como las que tenemos los demás; admita por lo menos que las defendemos igual y déjese de ese trazo de brocha gorda cuando luego no acepta que se use con usted. (Aplausos).

Ha presumido antes también de la larga trayectoria histórica del Partido Socialista. No presumía ni Indalecio Prieto cuando le decía a Juan Simeón Vidarte, vicesecretario del PSOE: "No quiero hablar,


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porque no sé si podré contenerme y no soltarle alguna andanada a Caballero, Baráibar y compañía. Tan culpables han sido ellos como Falange de haber creado el ambiente que propició la sublevación". Usted ha dicho aquí también algunas mentiras sobre nosotros y voy a aprovechar para recordarle de nuevo -porque usted no la conoce- la larga trayectoria histórica del Partido Socialista. En 1910, las amenazas de muerte a Maura en el Congreso por parte del señor Pablo Iglesias. ¿Es eso de lo que usted presume y se siente orgulloso? ¿Presume de que el PSOE convocara una huelga en el año 1917 que terminó con decenas de muertos? ¿Presume de que en el año 1931 el PSOE votara en contra del voto femenino y la señora Victoria Kent dijera: "Es necesario que las mujeres que sentimos el fervor democrático, liberal y republicano pidamos que se aplace el voto de la mujer"? (Rumores.-Aplausos). ¿Presume de que otra socialista, Margarita Nelken, sostuviera también que "la mujer española carecía en aquel momento de la suficiente preparación social y política como para votar responsablemente, porque estaba muy influenciada por la Iglesia" y por los confesionarios? ¿Presume usted del golpe de Estado de 1934? ¿Presume usted de que Indalecio Prieto mostrara una pistola en este Congreso? ¿Presume usted de Largo Caballero y de su intención declarada de ir a la guerra civil cuando decía: "Quiero decirles a las derechas que si triunfamos colaboraremos con nuestros aliados; pero si triunfan las derechas [...] tendremos que ir a la guerra civil declarada. Que no digan que nosotros decimos las cosas por decirlas, que nosotros lo realizamos"? Eso lo dijo Largo Caballero. ¿No habían presumido ustedes de la larga trayectoria histórica del Partido Socialista? ¿Por qué les molesta que se la recordemos? (Aplausos). ¿O presumen del fraude en las elecciones que ganó el Frente Popular? ¿O presumen del asesinato de Largo Caballero a manos de la escolta de Indalecio Prieto? ¿O presumen -por cierto, ya que decían que iban a recuperar algunos bienes- del envío de las reservas de oro del Banco de España a Moscú nunca recuperadas? (Risas). ¿O presumen de cuando la URSS -¡cómo se ríen!, pero va a quedar en el Diario de Sesiones- pidió moderación al Gobierno republicano? Stalin llegó a pedir moderación al señor Largo Caballero y le pidió que respetase un poco más la propiedad privada. ¿O presumen de la creación de los GAL, o de la corrupción en la época de Felipe González que tanta risa les da, o la de los ERE? (Aplausos). Sigan presumiendo ustedes de lo que quieran, aunque no pueden presumir prácticamente de nada; y, desde luego, no podrán presumir de lo que hoy están perpetrando en el Congreso, de ese ataque a la soberanía que les va a dejar un retrato histórico más feo del que ya tienen. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Abascal.

Tiene la palabra el señor candidato a la Presidencia del Gobierno.

El señor SÁNCHEZ PÉREZ-CASTEJÓN (candidato a la Presidencia del Gobierno): Señor Abascal, usted continúa diciendo que nosotros vertimos todo tipo de falsedades, que ustedes dicen la verdad. Le voy a seguir indicando algunas cosas, porque usted hace algún tiempo dijo que la legislación, por ejemplo, discrimina a los españoles en el acceso a la ayuda a la vivienda, y esto es falso, porque se les exige -decía usted- el arraigo. En la Comunidad de Madrid simplemente -por citarle un caso- se exige tener la nacionalidad española o la residencia legal. El 65,17 % de admitidos provisionales a las ayudas denunciadas en su conocido discurso, señor Abascal, eran españoles. Dicen ustedes, señor Abascal, que los extranjeros vienen a operarse y la factura no se manda al país de origen. Además, con saltar la valla -usted ha venido a decir algo muy parecido hoy aquí desde la tribuna- te entregan la tarjeta universal. Falso; para recibir la tarjeta de sanidad universal es necesario cumplir algunos requisitos, como ser trabajador afiliado a la Seguridad Social, por ejemplo, señoría, y los migrantes que entran en España saltando la valla de Melilla no los cumplen. Los extranjeros que precisan atención sanitaria en España deben presentar un documento acreditativo del derecho a la exportación de la asistencia. En 2017, por ejemplo, se enviaron facturas por importe de 670 millones de euros. Si la persona no cumple los requisitos, se le cobra directamente a ella la atención recibida. Ustedes dicen que no necesitamos inmigrantes para el sostenimiento del sistema de pensiones. Estará ligado a aquello que dicen ustedes de que hay que privatizar el sistema público de pensiones. Llegamos a escuchar incluso a un portavoz económico del grupo de la ultraderecha decir que en España el verdadero problema lo tenían los ricos con el sistema fiscal. Pero, en fin, dice el señor Abascal y la ultraderecha que no necesitamos inmigrantes para sostener nuestro sistema público de pensiones. El Instituto Nacional de Estadística, la AIReF, Naciones Unidas, Eurostat, estiman que para no elevar la ratio actual de pensionistas por trabajadores haría falta tener al menos 34 millones en 2050. La Ley contra la


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violencia de género ustedes dicen que discrimina a los hombres, y esto es falso. Las mujeres que cometen delitos no quedan impunes porque la violencia doméstica está recogida en el artículo 173 del Código Penal, entre otras normas. En todo caso, señor Abascal, desde el año 2008 el número de hombres muertos a manos de sus parejas o exparejas nunca ha superado las diez víctimas, y la violencia de género en nuestro país se ha llevado ya más vidas de mujeres que el terrorismo de ETA. (Aplausos).

Ustedes afirman, señor Abascal, que no son un partido homófobo, que es mentira que sean ustedes un partido homófobo, que al igual que defienden la seguridad de las mujeres, defienden supuestamente también la diversidad de nuestra sociedad, pero la señora Monasterio, su líder en la Comunidad de Madrid, firmó una petición para permitir lo que llaman terapias de reorientación de la orientación sexual. No se ha quedado contenta con ello, señor Abascal, y ha asegurado que los colectivos LGTBI generan cada vez más niños LGTBI. Y el Ayuntamiento de Murcia, donde ustedes gobiernan con el Partido Popular, ha promovido una subvención a una asociación que corrige la desviación sexual. Desde la entrada en vigor de la Ley contra la violencia de género, señor Abascal, y usted ha venido a decir lo contrario -le recuerdo las cifras más que nada para que sea serio y riguroso al menos en las mismas, no utilice contraverdades, falsedades, señor Abascal-, se ha reducido de setenta y dos en el año 2004 registradas, a cincuenta en el año 2018, el último año completo. Fíjese, ahora usted se ha erigido en la España uninacional, la España uniformada, pero usted tiene también un pasado, señor Abascal. Usted ha sido miembro del Partido Popular en el País Vasco. Fíjense qué cosas decía el señor Abascal cuando estaba en el Partido Popular en el País Vasco. Cito textualmente: Los vascos -y no decía las Vascongadas, como ahora parece que dice la Generalidad (risas)- podemos sentirnos afortunados -decía entonces el señor Abascal, un recién llegado a la política, bienvenido, señor Abascal- de vivir en una sociedad democrática donde se respetan las libertades de expresión, las libertades de participación política y los derechos lingüísticos de las personas, y tenemos -decía el señor Abascal- la suerte de gozar de una amplísima autonomía política y de aportar nuestra esencia, nuestro olor, no solo al jardín de España, sino al jardín del mundo. (Risas.-Una señora diputada: ¡Anda!-Aplausos). Eso decía el señor Abascal del Estado de las autonomías.

En todo caso, señor Abascal, usted acaba de poner de manifiesto las enormes diferencias ideológicas que nos separan. Para ustedes España empieza y acaba en la plaza de Colón y para nosotros tiene una diversidad que la enriquece. Ustedes piensan en una España anclada en el pasado y volcada hacia el pasado y nosotros en una España resuelta a responder a los desafíos del futuro, desde el cambio climático, que no reconocen, a la revolución tecnológica. Ustedes tienen una visión de la mujer como un ser sometido, dócil (rumores), y nosotros la vemos como seres iguales en derechos y en libertades. Ustedes siempre encuentran una disculpa para las manadas y para quienes atemorizan a los menores desasistidos y nosotros creemos que toda vida humana merece la protección. Ustedes reducen España a sus símbolos pero desdeñan el valor de las pensiones públicas, de los servicios públicos, se desentienden, en definitiva, del aire que respiramos o del agua que envuelve nuestras costas. Ustedes, señor Abascal, hablan mucho de hacer a España grande y, escuchándole a usted y a su bancada, lo que es evidente es que España les queda grande, muy grande, señor Abascal. (Aplausos). Pero siendo grandes esas diferencias, existe aún una mayor. Nosotros no descendemos ni descenderemos jamás al ataque personal, a la amenaza personal o a la incitación al odio personal, como hacen ustedes. Fíjense, en los últimos días hay dirigentes de su partido que están entrando en una deriva peligrosa para la convivencia. Han comenzado, por ejemplo, reclamando medidas para ignorar el resultado electoral; han seguido con expresiones de odio y están ya en la incitación al ejercicio de la violencia. (Rumores). Sí, sí. Hablen, por ejemplo, con el portavoz que tienen ustedes en el Ayuntamiento de Palma de Mallorca o con el concejal que tienen ustedes, por ejemplo, en el Ayuntamiento de Cáceres. (Denegaciones del señor Abascal Conde.-Varias señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario VOX hacen signos negativos).

Aprovecharé, señorías, para explicar por qué proponemos que se levante, como en otros países europeos, un cordón sanitario a la ultraderecha que ustedes representan y lo que significa para nosotros un cordón sanitario. Para nosotros un cordón sanitario, señor Abascal, señorías de la ultraderecha, no se levanta contra las personas sino frente a las ideas. Para nosotros un cordón sanitario tiene por objeto impedir que las ideas extremistas y fanáticas que ustedes representan influyan en la sociedad a través de mayorías de Gobierno. Pero un cordón sanitario no es romper las reglas de la educación y la convivencia, por eso les invitamos a ustedes a mantener una reunión y ustedes se negaron a acudir a ella. Desgraciadamente, en España vivimos una situación singular. Los conservadores y los liberales se abrazaron a la ultraderecha y levantaron un cordón sanitario a la socialdemocracia, una de las fuerzas que


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ha traído la democracia a España y ha estado en el centro de todas las grandes democracias de la posguerra. Yo me siento muy orgulloso, señor Abascal, de ser el secretario general del Partido Socialista Obrero Español. (Aplausos). Y en eso nos diferenciamos también. Y le diré más. Alguno de sus representantes, de los que más se distinguen por su radicalidad y por su truculencia, desempeñó altas responsabilidades en cargos de confianza política en la Administración socialista -me estoy refiriendo al portavoz del Ayuntamiento de Palma de Mallorca-, de lo que se deriva una conclusión bien clara, señor Abascal, que quiero que escuche: la superioridad de la democracia sobre el autoritarismo, porque eso hubiese sido imposible a la inversa. La democracia permite aprovechar todas las capacidades en beneficio del bien común y permite así enriquecer la convivencia. Señor Abascal, señorías del grupo de la ultraderecha, la democracia española es tan grande, la democracia española es tan grande que, incluso, ustedes caben en ella también. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista y del Grupo Parlamentario Confederal de Unidas Podemos-En Comú Podem-Galicia en Común, puestos en pie).

La señora PRESIDENTA: Señor Abascal Conde.

El señor ABASCAL CONDE: Gracias, señor Sánchez, por acogernos en el templo de la soberanía y por habernos permitido la entrada en esta Cámara. Gracias por su magnanimidad. (Risas).

Señor Sánchez, usted ha practicado aquí la estrategia del calamar, que suelta la tinta y huye por el mar. (Risas). Todo para no contestar a la única pregunta que le hemos hecho: ¿Por qué ha engañado a los españoles diciendo que no iba a pactar con Podemos y con los separatistas y por qué lo ha hecho justo al día siguiente de las elecciones?

Muchas gracias. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor Abascal.

Tiene la palabra el candidato a la Presidencia del Gobierno.

El señor SÁNCHEZ PÉREZ-CASTEJÓN (candidato a la Presidencia del Gobierno): Muchas gracias, señor Abascal.

Señorías del grupo de la ultraderecha, señor Abascal, le voy a decir una cosa bien clara, ¡si es que yo he respondido a esa pregunta, incluso, sin haberme imaginado que me la iba a hacer! Yo he dicho que la composición de los grupos parlamentarios de este Congreso de los Diputados no la ha elegido el Partido Socialista, no la ha elegido usted, no la ha elegido nadie; la han elegido, con su voto, los españoles; ¡con su voto, los españoles! Y tan legítimos son sus escaños como los escaños del resto de formaciones parlamentarias, señor Abascal. (Aplausos). Ahora bien, yo entiendo que para el máximo dirigente de la ultraderecha esto sea imposible de entender. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor candidato.

Suspendemos la sesión hasta las dieciséis horas.

Eran las tres y treinta minutos de la tarde.

Se reanuda la sesión a las cuatro de la tarde.

La señora PRESIDENTA: Señorías, continuamos con el debate de investidura.

Por el Grupo Parlamentario Confederal de Unidas Podemos-En Comú Podem-Galicia en Común, tiene la palabra, en primer lugar, el señor Iglesias Turrión. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Confederal de Unidas Podemos-En Comú Podem-Galicia en Común, puestos en pie).

El señor IGLESIAS TURRIÓN: Gracias, señora presidenta, señorías.

En primer lugar, gracias, señor Pedro Sánchez, por su exposición al inicio de esta sesión. Usted no solamente ha hablado del programa que nos une para encarar los próximos cuatro años, ha definido también -a mi juicio, de manera correcta- los retos de país que tiene el primer Gobierno de coalición en nuestra historia democrática reciente. Creo que ha señalado usted con acierto que la próxima etapa deberá ser una etapa de avances sociales y avances democráticos. Quiero dar las gracias también a mi grupo parlamentario por el apoyo y por la perseverancia. Efectivamente, como decíais, las cosas no salen a la primera. (Aplausos). Quiero dar las gracias a todas las personas que han trabajado para hacer


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posible este acuerdo y quiero señalar al menos cuatro nombres propios: María Jesús Montero y Pablo Echenique, por haber hecho posible un acuerdo, y Félix Bolaños e Ione Belarra, por haber trabajado en la trastienda, en lo que muchas veces no se ve pero que es tan importante. El resultado de vuestro trabajo y el de las personas que os han acompañado ha ilusionado a millones de compatriotas. Ojalá seamos dignos del texto de ese acuerdo. (Aplausos). Para terminar con la lista de agradecimientos, quiero dar las gracias a los movimientos sociales y a la sociedad civil. Este acuerdo es mucho más mérito de ellas y de ellos que de cualquier partido político. Los movimientos sociales que han defendido los servicios públicos y la justicia social son los verdaderos arquitectos de este acuerdo de gobierno. Por desgracia, estamos acostumbrados a que sean grandes poderes económicos y financieros los que a través de sus brazos mediáticos -y no solo- presionen al Gobierno. El próximo Gobierno necesitará de la crítica y de la presión de los movimientos sociales para hacer las cosas bien. (Aplausos).

Abandonamos una década que, en muchos aspectos, ha sido una década perdida, una década de corrupción, una década de recortes sociales y también de recortes de las libertades y de los derechos civiles; una década en la que la torpe gestión de la derecha ha convertido el conflicto político territorial en una de las claves fundamentales que tendremos que asumir en nuestro país en los próximos años. Pero también ha sido una década de esperanza, ha sido la década del movimiento 15-M, la década de las mareas que defendieron los servicios públicos, la década de los pensionistas reivindicando lo que es suyo y, sobre todo, la década del movimiento feminista, que ha convertido nuestra patria en un referente de los avances sociales que están protagonizando las mujeres. (Aplausos). Los movimientos sociales nos dijeron ¡sí se puede!, y el próximo Gobierno tiene la obligación de convertir ese ¡sí se puede! en políticas concretas que sirvan para mejorar la vida de la gente.

Se ha presentado aquí un programa que combina la experiencia del Partido Socialista con la valentía y la frescura de Unidas Podemos. Es un programa, por una parte, de reconstrucción; de reconstrucción de los derechos y las libertades arrebatadas a los ciudadanos en los últimos tiempos, pero también es un programa que quiere garantizar y construir nuevos derechos para la ciudadanía. Aspiramos a que España se convierta en un referente de la justicia social para Europa y para el mundo, porque la mejor vacuna frente a la mayor amenaza que se cierne sobre Europa, que es la extrema derecha, es la justicia social. (Aplausos).

Señores de la derecha, de la ultraderecha y de la ultraultraderecha, he escuchado sus intervenciones con mucha atención. Querría rescatar algo positivo de su intervención, señor Casado, y creo que lo voy a conseguir. Ha citado usted a Benito Pérez Galdós. No solamente es uno de los escritores más importante de los últimos doscientos años, era también un republicano que acabó siendo socialista. Si me permite un consejo: más Pérez Galdós y menos Pérez Reverte, señor Casado. (Aplausos).

Señor Abascal -aunque no está usted aquí en el Congreso en este momento-, he escuchado su discurso y creo que ha habido demasiados insultos. Creo que hay muchos votantes de su partido que no tienen problemas en votar a un facha, pero prefieren a un facha educado antes que a un facha maleducado. (Aplausos). Ha hablado usted, señor Abascal, del Leviatán que quiere crear la izquierda para que algunos vivan de las subvenciones. Habiendo estado chupando del frasco de Esperanza Aguirre tanto tiempo, creo que debería ser usted un poquito más prudente. (Aplausos).

De sus intervenciones, señores de la ultraderecha y de la ultraultraderecha, se destacan algunas conclusiones. La primera es la sensación de que para ustedes la democracia y las instituciones tienen un carácter instrumental. La reconocen y les parece bien si ustedes ganan las elecciones y si ustedes tienen el poder, pero cuando hay una mayoría parlamentaria que va a dar como resultado un Gobierno distinto, hablan ustedes de apocalipsis, hablan ustedes de pesadilla y dicen ustedes que van a utilizar todos los medios, incluso la ocupación de las plazas -sería irónico verles a algunos de ustedes acampar en la Puerta del Sol-, para tratar de acabar con el próximo Gobierno. Lo único que quiero preguntarles es si cuando dicen que van a utilizar todos los medios para hacer oposición se refieren ustedes a medios legales, porque es lo que nosotros y nosotras esperamos. (Aplausos).

Se constata de sus intervenciones, señorías, que ustedes siguen oponiéndose a todos los avances sociales. El 31 de octubre de 1978 la Constitución que ustedes tanto reivindican solo tuvo seis votos en contra en las Cortes: uno, muy esperable, de los polimilis, y otros cinco de Alianza Popular. Ustedes se opusieron en su momento al divorcio, y es algo curioso, porque muchos de ustedes, señorías, son personas felizmente divorciadas. (Risas). ¿Se imaginan ustedes que no hubieran podido divorciarse si en este país se hubiera hecho lo que ustedes decían que había que hacer? Ustedes, señorías, se opusieron a que las lesbianas y los gais se pudieran casar. ¿Se imagina usted, señor Maroto, no haberse podido


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casar con quien le diera la gana porque en este país se hubiera hecho lo que decía su partido? (Aplausos.-Rumores). Hoy se oponen ustedes incluso a la evidencia del cambio climático, pero quiero decirles, señorías de la ultraderecha y de la ultraultraderecha, que los avances sociales se seguirán produciendo en este país a pesar de ustedes. (Aplausos).

Tengo la sensación de que ustedes repiten permanentemente la palabra España básicamente porque no entienden España. España está aquí, España es muy diversa, los diputados de Bildu, de Esquerra Republicana, del BNG y de cualquier formación política representan a los ciudadanos de este país con la misma dignidad que ustedes. Ustedes no entienden la diversidad de nuestra patria y por eso ustedes no aceptan que una mayoría parlamentaria que representa a los ciudadanos vaya a construir un nuevo Gobierno. Ustedes desprecian a esa mayoría parlamentaria y, al despreciar al Parlamento, su problema es que desprecian a España, señorías. (Aplausos). Ustedes han recuperado el peor discurso de las tradiciones políticas de nuestro país, el discurso político de la anti-España. El discurso político de la anti-España, de llamar antiespañoles a sus rivales políticos, es el discurso político de la dictadura, el discurso político que asesinó a millares de compatriotas, el discurso político que envió una división a combatir junto a Hitler (rumores.-Un señor diputado: ¡Venga, sigue, sigue!) -sí, señor Abascal-, en la Segunda Guerra Mundial. (Aplausos). El discurso político que destruyó nuestra democracia.

Señorías, su partido fue fundado por seis ministros de la dictadura, por seis ministros de una dictadura sanguinaria a los que hay que dar las gracias (rumores), porque nuestra democracia se construyó también con algunos ministros de la dictadura que de un día para otro cambiaron de chaqueta y se hicieron demócratas. (Rumores). Hay que dar las gracias a esa gente, pero acépteme un consejo, señor Casado, no vuelvan ustedes a la ideología totalitaria que les vio nacer porque, si lo hacen, la democracia española les colocará en su sitio. (Aplausos).

Han hablado ustedes de tiranías, de mentirosos, de emboscadas, y han hablado ustedes una vez más de la traición a España. Hablemos de lo que significa traicionar a España. Traicionar a España significa atacar los derechos de los trabajadores; traición a España es vender vivienda pública a fondos buitre (aplausos); traición a España es vender y privatizar el patrimonio público; traición a España es privatizar los servicios públicos; traición a España es robar a manos llenas y financiarse ilegalmente en las campañas electorales. (Aplausos.-Varias señoras y señores diputados: ¡Muy bien!). La tarea del próximo Gobierno, señorías, es básicamente reparar las traiciones a España y a la Constitución que ustedes han perpetrado, porque ustedes hablan de la Constitución española pero olvidan los artículos que protegen el derecho a una vivienda digna, el derecho a una remuneración adecuada en el trabajo, el derecho a que haya un sistema fiscal redistributivo, y ustedes desprecian el artículo más patriota de la Constitución española, el 128, que dice que toda la riqueza del país estará subordinada al interés general. De esto va la nueva legislatura, de reparar sus traiciones a la patria. (Aplausos).

Hace algunos días vi una imagen que me conmovió. Era un acto del partido de la señora Merkel; le entregaron una bandera de Alemania, ¿y saben lo que hizo la señora Merkel? Pues devolver inmediatamente esa bandera, porque ningún partido alemán tiene el derecho a representar a Alemania. Ojalá aprendieran ustedes algo de la responsabilidad de Estado de sus colegas alemanes. Ningún partido político en esta Cámara se puede arrogar el derecho de representar a España, porque todos los diputados y diputadas que están aquí son representantes de este país con la misma dignidad que cualquiera de ustedes. (Aplausos).

Señorías, si ustedes supieran el significado de la responsabilidad de Estado y del sentido patriótico, por mucho que ustedes admiren a los demócratas evangélicos, que después de un pronunciamiento militar han tomado el poder en Bolivia, por mucho que les admiren, ustedes hubieran defendido a nuestros policías y a nuestro cuerpo diplomático. (Aplausos). El problema de ustedes, señorías, de la ultraderecha y de la ultraultraderecha, es que antes que españoles son ustedes reaccionarios. (Aplausos).

Quiero dirigirme a las fuerzas políticas independentistas representadas en este Parlamento. Me encantaría convencerles mediante el diálogo para que ustedes dejasen de ser independentistas; me encantaría convencerles de las posibilidades de que construyéramos juntos un país diverso, de que empujáramos juntos el republicanismo en este país, de que construyéramos un país en el que, efectivamente, a día de hoy conviven diferentes sentimientos nacionales y diferentes naciones. Pero no soy ingenuo, sé que la mayoría de ustedes van a seguir siendo independentistas, y eso es perfectamente legítimo en democracia, pero creo que hay valores democráticos y valores sociales que nos unen para afrontar democráticamente los conflictos y también para mejorar la vida de la gente, hable la lengua que hable y se identifique con los símbolos con los que se identifique. Y creo que la gente que nos ha votado


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a nosotros y que les ha votado a ustedes quieren que, al menos en esas cosas, nos podamos entender. (Aplausos).

Quiero tener unas palabras hacia los independentistas catalanes que están en prisión y en el exilio. (Rumores). He podido conocer a algunos de ellos y tengo grandes diferencias políticas, pero he podido comprobar la profundidad incuestionable de sus convicciones democráticas. Me consta que algunos de ellos, desde la prisión, han trabajado para defender el acuerdo y el diálogo y desde esta tribuna quiero darles humildemente las gracias. (Aplausos). Europa ha dejado clara la inviabilidad de una solución judicial al conflicto político en Cataluña. Hagamos política, señorías; hagamos política. (Rumores).

Para ir acabando, el próximo Gobierno tendrá muchos enemigos; tendrá poderes económicos y financieros con sus brazos mediáticos preparados para combatir atacando al próximo Gobierno; habrá quizá también algaradas callejeras y puede que también haya algunos togados que pongan por delante su ideología reaccionaria respecto al derecho. (Varios señores diputados: ¡Hala!). El próximo Gobierno deberá defender la democracia con la ley, con la ley, con la ley y con la ley. (Aplausos).

Permítame acabar con una reflexión que Antonio Machado ponía en boca de Juan de Mairena: "La patria es en España un sentimiento sencillamente popular del cual suelen jactarse los señoritos. En los trances más duros, los señoritos la invocan y la venden; el pueblo la compra con su sangre, y no la mienta siquiera". Pedro (rumores), estarás al frente de una coalición progresista histórica. Para nosotros es un honor caminar junto a vosotros. ¡Sí se puede! Adelante, presidente. (Varias señoras y señores diputados: ¡Muy bien!-Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Confederal de Unidas Podemos-En Comú Podem-Galicia en Común, puestos en pie.-Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista.-El señor Iglesias Turrión estrecha la mano del señor Sánchez Pérez-Castejón.-Varias señoras y señores diputados: ¡Oh!).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Iglesias.

Por el mismo grupo parlamentario, tiene la palabra el señor Asens Llodrà.

El señor ASENS LLODRÀ: Presidenta, señorías, hoy se ha hablado mucho de la legislatura de Zapatero y cuando les oía me he acordado de los tres días antes de su victoria. Entonces vimos lo mejor y lo peor de la política española. A un lado -hoy que se ha hablado tanto de mentiras-, la mentira descarnada en forma electoral y, al otro, la dignidad de las víctimas y de las miles de personas que salieron a la calle a gritar: ¡Basta de guerra, de autoritarismo, de mentiras! Ese fue el inicio de la legislatura más progresista desde la recuperación de la democracia. Hubo fracasos como el del estatut, evidentemente, pero también hubo grandes hitos como el de la retirada de las tropas de Irak. Y en una cosa estoy de acuerdo con el señor Casado en su intervención -quizá sea la única-, cuando decía que había similitudes en el momento histórico. Es verdad, yo cuando le oía a usted me parecía oír al señor Acebes y al señor Aznar y es verdad que hoy también hay la misma ilusión y esperanza que hubo entonces y no podemos defraudarla. Hoy, como ayer, tenemos la obligación política de sanar las heridas territoriales y sociales que ustedes nos han legado e ir más lejos de lo que se llegó entonces, ir más lejos de lo que nunca se ha llegado, recordando que lo que nunca ha sucedido no envejece. Decía Galeano que el tiempo es breve, el desafío ardiente y el reto gigante, y tenemos un reto gigante. De la capacidad que tengamos de ponernos de acuerdo personas con ideologías y con culturas políticas tan diversas dependerá la próxima década. Para ello será fundamental tener cintura política, estar atentos a los matices y aprender que gobernar es gestionar las contradicciones. Sería más fácil permanecer en la oposición sin mancharse, al menos para nosotros, pero la situación es excepcional y hay que arriesgarse, arriesgarse no de cualquier modo, no de forma inconsciente, sino con sentido de la responsabilidad y del momento histórico que nos ha tocado vivir, este momento tan grave. Nosotros nacimos, de hecho, arriesgándonos con una activista de la PAH que hoy es alcaldesa y con un profesor universitario que será vicepresidente del primer Gobierno de coalición desde la República. Muchas gracias, Pablo, por creer en esa posibilidad que finalmente se ha hecho realidad. (Aplausos).

Como decías, Pablo, enfrente tendremos muchos enemigos. Es verdad. Hoy hemos escuchado, y escucharemos estos días, cómo agitan el fantasma del comunismo, que vienen las siete plagas, Venezuela -lo sabemos- y que se rompe España y la Constitución -ellos, que no la votaron en su día-, el 155... (Rumores). Y el señor Casado sigue sin leerse la sentencia del Tribunal Constitucional porque se ha inventado un 155 que el Constitucional ha dicho que no es posible en nuestro ordenamiento. No hay que atemorizarse; nosotros ya vivimos eso, lo vivimos en Barcelona. Entonces nos decían que no había alternativa, que sería el caos si gobernábamos nosotros, que saldría azufre de las alcantarillas.


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Pero demostramos que sí era posible, que era posible gobernar de otro modo, que era posible dejar atrás los recortes de la derecha y ser líderes en inversión social sin generar deuda, que era posible crear el dentista municipal, la eléctrica pública, la primera de España, que era posible hacer más vivienda social que nunca, que era posible triplicar las becas comedor y que era posible plantar cara a los bancos y a los fondos buitre. Demostramos que era posible todo eso. Si lo demostramos ahí y en otros ayuntamientos, también podemos demostrarlo en el Gobierno de España. Ese es nuestro compromiso. Venimos de esa experiencia. Es verdad -Pablo lo decía- que traemos frescura, pero también nos avala esa experiencia. Venimos de ahí, pero también venimos de lejos: nos sentimos herederos de tantos hombres y mujeres valientes, de tantos luchadores y luchadoras como la primera mujer ministra que impulsó la primera ley del aborto, como el primer ministro catalán de la Marina republicana que defendió el sufragio femenino junto a Clara Campoamor. Nos sentimos orgullosos de Federica Montseny, nos sentimos orgullosos de Lluís Companys, nos sentimos orgullosos de Rafael Alberti y nos sentimos orgullosos de todos aquellos hombres y mujeres que arriesgaron su vida y en algunos casos la perdieron defendiendo la democracia, como Ernest Lluch. (Aplausos). Hoy se ha hablado de las víctimas del terrorismo. Nos sentimos orgullosos de que nuestra candidata fuera su hija Rosa, que hoy se habría avergonzado oyendo ciertas cosas sobre el terrorismo. Ernest Lluch trajo la sanidad pública y fue vilmente asesinado por defender el diálogo. Nosotros se lo debemos a toda esa gente y también a toda la gente que salió con el voto entre los dientes a frenar a la extrema derecha y a la derecha extrema; se lo debemos también -no podemos fracasar- al movimiento LGTBI, al movimiento feminista, a los sindicatos y a los jóvenes que salieron a la calle a defender el futuro del planeta; se lo debemos a todos ellos. Porque lo que está en juego no es quién será el futuro presidente, no es solo eso; lo que está en juego es la convivencia entre los pueblos, la democracia, los derechos conquistados por toda esa gente. Y a la extrema derecha se la vence y se la combate no con gesticulaciones, no convocando al antifascismo. A la extrema derecha se la gana gobernando para la gente y por el bien común; se la gana así. A la extrema derecha y a la derecha extrema se las gana trabajando también por la fraternidad y la solidaridad entre los pueblos, porque cuando las fuerzas progresistas y las fuerzas plurinacionales se entienden, entonces España avanza, tanto en democracia como en derechos. Siempre ha sido así a lo largo de la historia y también será así a partir de hoy. Por eso, muchas gracias al PSOE, a Esquerra Republicana, a Bildu, al BNG, a Compromís, a Más País y a todas aquellas formaciones que han entendido que no se puede gobernar de espaldas a esa plurinacionalidad, a esa diversidad. Eso es lo que nunca ha entendido la derecha, ni en la Restauración ni con Franco ni durante la dictadura de Primo de Rivera ni durante las legislaturas de Aznar o de Rajoy; nunca han entendido que España es plurinacional. No habrá futuro hasta que no lleguemos a un acuerdo donde nos sintamos todos incluidos.

El señor Casado hablaba de Galdós, le citaba, aunque estaría bien que lo leyera además de citarlo. Yo quiero citar a Albert Camus, escritor y filósofo que murió hace 60 años. Camus decía -y está bien recordarlo hoy, precisamente en su aniversario- que la democracia, si es consecuente, no puede beneficiarse de las ventajas de la venganza. Y esto lo digo porque tampoco hay futuro si damos la espalda a Europa. Por eso a ustedes Europa les duele, les molesta. Les molesta que les recuerde que sus adversarios también tienen derechos. A ustedes solo les interesa Europa cuando se trata de la troika, pero la Europa de los derechos humanos no les interesa. Cuando ustedes acumulan poder social, económico o judicial, ya sabemos lo que pasa; ayer vimos que usted se convirtió en el portavoz de la junta electoral, porque a nadie se le escapa que no es ninguna casualidad que el señor Casado hiciera de portavoz. Es evidente que la derecha va a utilizar su brazo judicial para intentar ganar en los tribunales lo que ha perdido en las urnas. Cuando gana la derecha, sabemos lo que pasa, que las cosas se tuercen. Usted parafraseaba a Vargas Llosa cuando se preguntaba qué es lo que se jodió en el Perú. Yo no sé lo que pasó en el Perú, pero sí sé lo que pasa en Cataluña y en España. En Cataluña las cosas se rompieron precisamente con la legislatura de Rajoy y cuando ustedes organizaron mesas petitorias por todos los pueblos de España contra el estatut. Ahí empezó todo. Desde entonces no tenemos un estatuto votado por la ciudadanía catalana. Ahí se rompió la constitución territorial, no el día 1 de octubre. Nosotros queremos un país donde no se apalee a la gente indefensa, tan solo por querer votar al grito de ¡A por ellos! No queremos un país donde se construya más trincheras que puentes; queremos un país donde no haya vencedores ni vencidos; queremos un país que hable a sus pueblos. Por eso, ese país lo está construyendo este bloque histórico que se está constituyendo, que quiere dejar atrás la España vieja, carcomida y hueca del cardenal Cañizares, que hoy decía que hay que rezar por España...


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La señora PRESIDENTA: Señor Asens, tendría que terminar, por favor.

El señor ASENS LLODRÀ: Voy acabando, presidenta.

Para eso va a ser fundamental que la ciudadanía nos acompañe. No nos dejéis solos; no nos dejéis solos cuando la derecha vuelva a agitar sus banderas para dividirnos; no nos dejéis solos cuando Endesa, la CEOE o los fondos buitre quieran impedir que regulemos los precios de alquiler, cuando quieran impedir que acabemos con la reforma laboral del Partido Popular o que bajemos el precio de la luz. No nos dejéis solos, marcadnos el camino, vigiladnos de cerca, sed exigentes con nosotros, porque nosotros, que venimos de los movimientos sociales -algunos-, sabemos de la importancia de luchar contra los fuertes cuando somos débiles y de luchar contra nosotros mismos cuando seamos fuertes. Nosotros sabemos de la importancia -acabo- de ser valientes para ir lo más lejos posible, pero también de ser valientes para decir la verdad a la gente cuando la correlación de fuerzas nos imponga sus límites. Ese es nuestro compromiso, decir la verdad a la gente e ir lo más lejos posible.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Confederal de Unidas Podemos-En Comú Podem-Galicia en Común, puestos en pie).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Asens.

Tiene la palabra el señor Garzón Espinosa.

El señor GARZÓN ESPINOSA: Muchas gracias, señora presidenta.

Del debate de esta mañana me han sorprendido bastantes cosas, pero hay una que me ha llamado especialmente la atención porque me ha parecido muy significativa y es que las derechas en sus intervenciones han dedicado un escaso, si no directamente nulo, interés a las medidas programáticas que se han expuesto a primera hora de la mañana y que son las que deben vehicular cualquier debate de investidura. (Aplausos).

En nuestro país, como bien decía el compañero Pablo Iglesias, hace diez años comenzó una crisis económica, social y después política de enorme gravedad, que fue gestionada con políticas neoliberales que provocaron una serie de recortes y de privatizaciones en los servicios públicos, reducciones salariales, reformas laborales, leyes mordaza y una reducción de la libertad de expresión, una serie de regresiones a todos los efectos que llevaron al incremento también de la explotación laboral y de la desigualdad. Quienes más han sufrido en estos diez años han sido las familias trabajadoras, la clase trabajadora ha sido la que más ha sufrido durante estos diez años y hoy, después de unos cuantos años de inestabilidad y volatilidad política, se trae a esta Cámara la oportunidad de abrir una senda que revierta todas estas políticas que han perjudicado a las familias y a la clase trabajadora durante los últimos diez años. Este es el centro de la atención, a mi juicio, de esta investidura, las propuestas que hemos puesto encima de la mesa: subida del salario mínimo, derogación de la reforma laboral, medidas ecologistas, medidas feministas, viviendas asequibles y la lucha contra la ludopatía y las casas de apuestas, una serie de medidas de las que las derechas no han querido hablar, como si creyeran que la vida cotidiana de las familias trabajadoras depende de comer banderas y nacionalismo, y la realidad es que no. (Aplausos). Obedece más a los programas políticos y económicos que se han defendido esta mañana por el señor Pedro Sánchez. Estas mismas políticas neoliberales aplicadas en los últimos diez años en nuestro país se han aplicado también en el resto de Europa y las consecuencias están ahí. Las consecuencias son el incremento de la rabia, de la frustración y de la indignación en sectores populares, que están optando por votar a partidos xenófobos, racistas y clasistas, unas extremas derechas que encabezan las encuestas en Francia, Italia, Suecia y Finlandia, entre otros. Se está viendo con claridad cómo la política económica neoliberal está destruyendo también las propias democracias representativas, junto con la presión de esos partidos xenófobos y racistas. Creo que en esa ola reaccionaria global es donde tenemos que analizar la radicalización de las derechas españolas. Esa radicalización de las derechas españolas de los últimos años obedece a un signo y a un lenguaje de los tiempos modernos, pero muy peligroso. Tiene que ver con esa competencia que hemos visto esta mañana entre las diferentes derechas por ver quién rentabiliza mejor la difusión y la extensión del odio frente al diferente, por ver quién rentabiliza mejor el discurso hiperbólico, el discurso hiperventilado, por ver quién rentabiliza mejor, en definitiva, el conflicto político. Porque aquí a mí me ha quedado claro algo esta mañana: la derecha política española vive del conflicto, se alimenta del conflicto y por eso quiere obstaculizar de todas las maneras posibles una senda alternativa que acabe y resuelva el conflicto. (Aplausos).


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Han sonado esta mañana en las intervenciones de las derechas los ecos de la noción española de Menéndez Pelayo, y era fácil contemplar un hilo que va desde Cánovas del Castillo hasta el señor Abascal y el señor Casado, pasando por Primo de Rivera. Es un hilo y una noción de España absolutamente estrecha, esencialista, tradicionalista y que, por cierto, conlleva eso que decía el compañero Pablo Iglesias, la noción -menendezpelayista, por cierto- de España frente a la anti-España, solo que esta vez, señores de la derecha, tendrán que reflexionar sobre por qué, según sus criterios, prácticamente ya el 60 % de los votantes de este país pertenecen a la anti-España. Un problema tienen ustedes con esa noción y un problema tienen con la noción de la realidad española, que es mucho más diversa, es plural y, por cierto, es plurinacional, algo que está mucho mejor reflejado en los debates y en el espíritu y la letra de la Constitución de 1978. Inciso: yo estoy muy contento y muy satisfecho de pertenecer a un partido, además de Izquierda Unida, que es el Partido Comunista de España, sin el que no se entendería ni la democracia española ni la Constitución de 1978. (Aplausos). Entonces, señor Casado, le tengo que preguntar si su verborrea anticomunista es compatible con ese espíritu que usted dice defender de la Transición. Yo creo que no, porque o no entiende usted la historia o una de las dos es mentira, y creo que su anticomunismo no es mentira. (Aplausos).

Por tanto, creo que debemos entender la realidad que estamos viviendo y apostar por diálogo, negociación y soluciones. Hay que apoyar esta investidura. (Rumores). Lo digo de una forma muy sencilla: creo que es la última oportunidad para que las cosas no se estropeen más en el ámbito económico y en el ámbito político. ¿Imaginan ustedes a los que han hablado esta mañana por la derecha gobernando este país? ¿Se imaginan alguna resolución de los conflictos en nuestro país por esa vía? Yo creo que no, porque lo que quieren es agitar el conflicto, viven del conflicto, se alimentan del conflicto, porque ese ultranacionalismo español comparte con algunos sectores del independentismo catalán la noción que el señor presidente decía muy bien esta mañana de que cuanto peor, mejor. Pero, ¡ojo!, la realidad y la historia suelen demostrar que ese tipo de crisis conllevan un gran dolor social que suele pagar la mayoría social y que solo unas pequeñas elites se suelen beneficiar de hecho. Por cierto, si los dos bloques pueden acabar diciendo que cuanto peor, mejor, es verdad que uno de los dos tiene que estar fallando. Lo cierto -la historia lo demuestra- es que cuanto peor, mucho peor. Por tanto, apostemos por el diálogo, apostemos por la negociación, apostemos por una vía de resolución de los problemas y apostemos por aplicar ese programa que hemos dicho esta mañana. Los elementos reaccionarios se han puesto en contra de esta investidura y eso no debería dificultar esta investidura, debería mostrar a las claras lo necesaria que es.

Muchas gracias, Partido Socialista; muchas gracias, Podemos; muchas gracias, compañeros y compañeras. No fallemos ante los anhelos, esperanzas y retos a los que nos enfrentaremos en los próximos meses y años. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Confederal de Unidas Podemos-En Comú Podem-Galicia en Común, puestos en pie.-Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Garzón.

Tiene la palabra el señor Gómez-Reino Varela.

El señora GÓMEZ-REINO VARELA: Boa tarde, señorías; boa tarde, presidenta. Gracias.

Empiezo por el final. Señores y señoras de la derecha, nos merecemos -no nosotros, mi grupo parlamentario o el Grupo Parlamentario Socialista, sino el conjunto de la sociedad democrática de este país- algo más que sus exabruptos, gritos, amenazas e insultos continuados. Acostúmbrense a la democracia porque ya llevamos más de cuarenta años en democracia, señores de la derecha. (Aplausos).

Señor Casado, hablaba usted de una traición a España. La señora Arrimadas hablaba de una pesadilla de insomnio. Lo que es una traición a España son los años y años de cajas B del Partido Popular, los más de 800 imputados y los más de 80 000 millones de euros que nos ha costado su corrupción. (Aplausos).

Sí, tengo que empezar con un llamado no solo a los votantes de izquierda, sino al conjunto de los demócratas. Ante el ilusionante desafío histórico pero también ante la ofensiva bárbara de la derecha, hago un llamado a la calma y a la mesura, pero también a la firme movilización cívica para defender la democracia y el legítimo Gobierno que va a salir en pocos días de esta sesión de investidura. (Aplausos).

En segundo lugar, desde Galicia en Común decíamos en campaña que nuestro país, Galicia, tenía que estar en el próximo Gobierno del Estado y Galicia va a estar. Galicia está presente ya en el programa de Gobierno que hemos firmado con la subida de las pensiones y del salario mínimo interprofesional, con la derogación de la reforma laboral, de la Lomce o de la Ley mordaza y con la medida para acabar con el


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copago farmacéutico y no permitir que cierren unidades de asistencia al parto, como está sucediendo en Galicia, en Verín; pero también cuando hablamos del programa de retorno de personas emigradas, de mujeres y medio rural con el compromiso para activar la Ley de titularidad compartida, de lucha contra los incendios, de defensa y saneamiento de nuestras rías, y con el plan de desarrollo industrial y del nuevo estatuto electrointensivo, que tiene que ser ya la garantía para los trabajadores y trabajadoras de Alcoa en Galicia, de Alcoa en Asturias, de Ferroatlántica y de tantas fábricas. (La señora Vázquez Blanco pronuncia palabras que no se perciben.-Aplausos).

Finalmente y voy acabando ya, hablamos de un Gobierno ya comprometido con Galicia cuando hablamos del compromiso que hemos conseguido para la ratificación del Convenio 188 de la OIT, que va a mejorar la vida de más de 11 000 personas en Galicia que se dedican a ir al mar cada día. Por último, algo muy importante. Lo hemos hablado y debatido muchas veces en esta Cámara, porque es algo fundamental: el compromiso de memoria democrática para devolver a la ciudadanía gallega el Pazo de Meirás. (Aplausos).

Acabo ya. En Galicia en Común entendemos que este es el primer paso de un segundo que va a venir en el próximo otoño, porque a partir de ahí va a cambiar también el Gobierno de Galicia y va a cambiar nuestro país. (La señora Vázquez Blanco pronuncia palabras que no se perciben).

Muchas gracias y boas tardes. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Gómez-Reino.

Tiene la palabra el señor candidato a la Presidencia del Gobierno.

El señor SÁNCHEZ PÉREZ-CASTEJÓN (candidato a la Presidencia del Gobierno): Muchas gracias, señora presidenta.

Señorías, gracias al Grupo Parlamentario Confederal de Unidas Podemos-En Comú Podem-Galicia en Común, a Pablo, a Alberto (varios señores diputados: ¡Ohhh!), al señor Gómez-Reino y también a Jaume Asens por sus palabras y también por los buenos deseos para esta primera coalición progresista de la historia de nuestra democracia que va a nacer -esperemos- de este proceso de investidura. El señor Iglesias ha hecho una ristra de agradecimientos que voy a secundar; no los quiero repetir, aunque me parece que, efectivamente, ha habido mucha gente en la trastienda que ha hecho muy bien las cosas para que podamos llegar a buen puerto. Es cierto también que durante este último año 2019, en las ocasiones en que hemos confrontado electoralmente, al fin y al cabo todos coincidíamos, tanto las confluencias como Unidas Podemos y el Partido Socialista, en un ánimo y en un objetivo, que era que España tenía que avanzar, que España tenía que poner pie en pared ante las dinámicas reaccionarias, de regresión y de involución que, por desgracia, estamos viendo en algunas comunidades autónomas y en algunos ayuntamientos como consecuencia de ese entendimiento entre la ultraderecha y la ultraultraderecha, además de la derecha. Me quedo con eso y lo digo más que nada porque esta mañana he sufrido un poco las consecuencias de su retórica. (Aplausos).

Es cierto que, como bien decía el señor Garzón, tenemos un país con una enorme dosis de esperanza después de haberlo relatado entre todos, no solamente en el documento público que firmamos hace pocos días, sino también en el día de hoy. Hay una enorme esperanza y una enorme ilusión por el componente simbólico, en primer lugar, de que por primera vez en mucho tiempo, en décadas, las izquierdas de España se entiendan y podamos compartir camino no solamente desde el punto de vista de los grupos parlamentarios sino conjuntamente en el Gobierno; hay, por tanto, una enorme dosis de esperanza, de ilusión, de optimismo frente a lo que emiten otros sectores más reaccionarios de la sociedad española, y también de responsabilidad. En ese sentido, quiero agradecer al señor Iglesias y al conjunto de Unidas Podemos y de sus confluencias la asunción de esa responsabilidad, porque al gobernar -como bien comentaba antes creo recordar que el señor Garzón o el señor Asens, para ser más explícito- efectivamente tenemos que asumir contradicciones y esas contradicciones, lógicamente, tendremos que compartirlas, tendremos que asumirlas desde un punto de vista de solidaridad. Por eso, creo que es importante lo que hemos comentado y lo que he comentado yo en primera persona en la primera de las intervenciones esta mañana, que esta coalición progresista va a tener como valores y objetivos fundamentales la justicia social, el Estado del bienestar, la libertad y también la cohesión territorial.

Quiero empezar por este último, porque todos los que estamos aquí y representamos a la bancada de las izquierdas, Unidas Podemos, el Partido Socialista Obrero español y también partidos de corte nacionalista, localista o incluso también independentista, lógicamente somos conscientes de que existe


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un problema de cohesión territorial en Cataluña que tenemos que abordar. Es verdad que nos ha costado, que partimos de diferencias bastante importantes entre, por ejemplo, Esquerra Republicana y el Partido Socialista Obrero Español -yo en esto tengo que decirle y reconocerle, señor Iglesias, la generosidad que ha tenido en dejar al Partido Socialista la negociación con Esquerra Republicana para poder llegar a un acuerdo-, pero efectivamente creo que es una buena noticia que podamos constituir una comisión bilateral entre el Gobierno de España y el Gobierno de la Generalitat de Catalunya para empezar a resolver este contencioso territorial. Lo es, y en muchas ocasiones algunos líderes políticos desde la bancada de la derecha nos dicen que esto poco menos que es inconstitucional. Y fíjese, antes me comentaba un compañero de la bancada socialista que incluso la Conferencia de Presidentes no tiene anclaje constitucional, no está reconocida como tal en la Constitución española y, en cambio, no solamente ha habido presidentes de Gobierno socialistas sino también presidentes del Gobierno del Partido Popular que la han desarrollado. Nosotros queremos, lógicamente, resolver el contencioso territorial en Cataluña y vamos a poner, como he dicho en mi primera intervención, toda la enorme dosis de generosidad, de empatía, de responsabilidad y también de vocación de devolver a la política lo que es un conflicto político. Y desde luego mi compromiso con Esquerra Republicana, con el independentismo catalán es que, en la medida de nuestras posibilidades y nuestras responsabilidades, vamos a devolver a la política una crisis política y vamos a dejar atrás la vía judicial, que creo que también va a ser muy importante para el conjunto de la sociedad catalana.

Sobre la cooperación, yo creo que hemos tenido un buen aperitivo durante estos diecisiete meses que hemos gobernado en cooperación. Hemos tenido un buen aperitivo con la subida del salario mínimo interprofesional. Había muchísimos agoreros que nos decían poco menos que se iba a destruir empleo, que iba a afectar sobre todo a las capas más vulnerables del mercado laboral, singularmente a aquellos que tienen peor formación y a la gente joven, y en cambio hemos visto unos datos de creación de empleo lo suficientemente robustos como para ver que efectivamente no ha existido un impacto lo suficientemente sustantivo como para que ello ocurra. Por tanto, yo creo que el que compartamos desde ese punto de vista y en el marco del diálogo social el ánimo de cumplir con la Carta Social Europea de llegar al 60 % del salario medio al final de la legislatura es una muy buena noticia para los trabajadores y trabajadoras de nuestro país, sobre todo para hacer realidad lo que decía yo al principio de la intervención: no solamente está en la redistribución la solución a la fractura social como consecuencia de las políticas de austeridad y la crisis económica, sino que también las políticas de redistribución están para mejorar los salarios de los trabajadores y las trabajadoras. También hemos tenido un buen aperitivo en el ámbito laboral en otras cuestiones que dejamos al final en el tintero. Yo creo que hay un enorme consenso, que supera por cierto al Partido Socialista y a Unidas Podemos y que entronca también en el Partido Nacionalista Vasco, en fuerzas independentistas catalanas, como puede ser Esquerra Republicana, sobre cuáles son los elementos de la reforma laboral del año 2012 que tenemos que revisar, que tenemos que derogar. Por tanto, yo creo que ahí hay un camino que tenemos que recorrer conjuntamente. En fin, creo que hemos hecho muy buenas cosas en el ámbito del mercado de trabajo, aunque insuficientes, porque hay otras muchas que nos están diciendo los agentes sociales y, en particular, los sindicatos que tenemos que poner en marcha, y desde luego yo creo que ese va a ser el ánimo de la coalición progresista.

Son muy importantes también algunas de las cosas que hemos reflejado en el documento, señor Iglesias, y se lo agradezco enormemente. Aunque lo demos por hecho, que en un documento para una coalición progresista, con las críticas que nos está vertiendo la bancada de la derecha, digamos que la responsabilidad fiscal va a ser también una guía en la acción de la política económica del Gobierno de España genera tranquilidad y certidumbre. Aunque para nosotros sea obvio, porque efectivamente lo llevamos en nuestro ADN, para algunos actores económicos probablemente sea algo que inquiete, sobre todo por toda la propaganda y todas las intoxicaciones que estamos viendo durante estas últimas semanas sobre lo que vamos hacer en el ámbito de la política económica. (Aplausos).

Tampoco quiero extenderme mucho en las políticas sectoriales, políticas transversales que vamos a compartir, porque, al fin y al cabo, cuando hablamos de feminismo estamos hablando de una causa que comparte el Partido Socialista con Unidas Podemos o Unidas Podemos con el Partido Socialista; cuando hablamos de ecologismo, efectivamente son políticas en las que compartimos una visión de la sociedad, y los desafíos que tenemos por delante los comparte el Partido Socialista con Unidas Podemos y Unidas Podemos con el Partido Socialista; cuando hablamos también de la lucha contra la desigualdad ocurre lo mismo; cuando hablamos de la diversidad, otro tanto de lo mismo. En definitiva, tengo que decirle, señor Iglesias, señoras y señorías del Grupo Parlamentario de Unidas Podemos, que es verdad hemos tenido


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enfrentamientos dialécticos muy contundentes en esta Cámara, pero también es verdad que bien está lo que bien acaba, y esto acaba con un entendimiento de las izquierdas, lo cual es una gran noticia para muchos votantes y ciudadanos y ciudadanas progresistas. Por cierto, señor Asens, usted hacía una referencia, que me parece importante, a la necesidad de entroncar nuestro programa de coalición progresista -así lo han hecho tanto el señor Iglesias como el señor Garzón, como usted mismo, como representante de las Mareas en Común y yo también en mi intervención desde el Partido Socialista, con las demandas de la sociedad, sino también someternos a la fiscalización de los sectores sociales, que al final son a los que servimos desde la izquierda o desde las izquierdas, tanto sus partidos políticos como el nuestro. Pero bien está lo que bien acaba. Esto va a acabar en entendimiento entre las izquierdas para formar un Gobierno de coalición progresista, y tengo que decirles, señor Iglesias, señor Garzón, que estoy francamente ilusionado. Tengo la esperanza de que vamos a hacerlo bien y que dentro de cuatro años miraremos atrás y demostraremos a muchos de aquellos que hoy dicen que no va a ser posible que somos una izquierda que pudo gobernar y supo gobernar España.

Gracias. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores del Grupo Parlamentario Socialista y del Grupo Confederal de Unidas Podemos-En Comú Podem-Galicia en Común, puestos en pie.-El señor Sánchez Pérez-Castejón se acerca al escaño del señor Iglesias Turrión y se dan un abrazo).

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias.

Por el Grupo Parlamentario Plural, tiene la palabra, en primer lugar, la señora Borràs Castanyer.

La señora BORRÀS CASTANYER: Presidenta, señorías, empieza el año y volvemos a estar en un debate de investidura al que Pedro Sánchez ha acudido con otro tono, con otro talante, y se lo agradezco. Le hemos escuchado con mucha atención, especialmente cuando hablando de los ejes cardinales; ha hablado de la libertad, incluso ha hablado de la libertad plena, pero no se ha acordado de los compañeros presos políticos. Sí lo ha hecho Pablo Iglesias, y le quiero dar, en nombre de todo nuestro grupo, las gracias. (Aplausos). Ha aludido también a la libertad para no estar sometido - lo he apuntado- al capricho de nadie, pues los independentistas estamos sometidos al capricho de la justicia española. Así que yo quisiera formularle algunas preguntas. ¿Es consciente, señor Sánchez, de que en el país que usted aspira a presidir la democracia se ve atropellada día tras día por todos los aparatos del Estado? ¿Que la solución no pasa por alardear de que conseguiría traer de vuelta al president Puigdemont, sino por aceptar el error colosal que supuso cesarlo? ¿Que es de una miopía política apabullante que la Abogacía del Estado -su Abogacía, señor Sánchez-, mientras usted habla de desjudicializar el conflicto, llama a Llarena para que a la mayor brevedad -son palabras textuales- retire la inmunidad a Carles Puigdemont y a Toni Comín? La Abogacía, que alardeaba también de haber conseguido cien años de cárcel para líderes civiles que han ejercido derechos fundamentales y para políticos honorables y pacíficos que no han hecho más que cumplir con su compromiso electoral.

¿Quién más debe decirles que se equivocan? Lo ha hecho ya el grupo de trabajo sobre detenciones arbitrarias de Naciones Unidas; lo ha hecho Amnistía Internacional; lo han hecho tribunales de Alemania, de Bélgica, de Escocia; ni siquiera una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea parece incomodarles excesivamente. El eurodiputado Oriol Junqueras lleva dieciséis días en una situación de cárcel ilegal, y la Abogacía del Estado ha necesitado once días para elaborar un informe donde reconociera, sin acabarlo de reconocer, algo tan obvio como que una sentencia europea debe cumplirse. Lo sorprendente del Estado español es que cuando uno cree que ya ha rebasado todos los límites, se encuentra con una resolución de un órgano administrativo que pretende determinar si el presidente de la Generalitat puede seguir ejerciendo su cargo o no por haber colgado una pancarta. (Aplausos).

Yo sé que está indignado por esta decisión, señor Sánchez. Por eso, ayer por la tarde reaccionó al momento, como todos los demócratas de España, y mostró su más firme disconformidad con una resolución tan insólita, ridícula, vergonzosa e inaceptable. Sus tuits de indignación alcanzaban el apogeo cuando el señor Casado entonaba el réquiem definitivo a Montesquieu en España, anunciando en primicia la denegación de la credencial de eurodiputado a Oriol Junqueras. (Aplausos). Pero es que no hizo nada de esto; ni tan siquiera lo ha mencionado hoy en su discurso; solo retuiteó la gran noticia del acuerdo con el BNG que añade un voto favorable a su investidura. ¿Seguro que esto es algo obviable? ¿Qué opinión le merece la decisión de ayer de la Junta Electoral Central de que Oriol Junqueras no pueda tomar su credencial y ejercer como eurodiputado? ¿Puede decirnos si eventualmente la Junta Electoral Central le pusiera un decreto para cesar al president de la Generalitat, usted lo firmaría? Igual nos dirá que la Junta Electoral Central no depende de usted, aunque mejor que no le preguntemos de quién depende, porque


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ni el Tribunal Supremo ni el Constitucional ni la Policía que derriba puertas y apunta a niños con metralletas (rumores) para inventarse delitos de terrorismo inexistentes como los CDR y las detenidas del 23 de septiembre. Seguramente, tampoco dependen de usted los 155 2.0, en forma de decretazo digital, ni las andanadas de Borrell. Nada depende de usted mientras, a base de empeorar la democracia española, perjudique a Cataluña y mantenga atada y bien atada la sacrosanta unidad de la nación española.

Políticamente, señor Sánchez, para haber estado en funciones ha funcionado selectivamente y casi siempre bajo este criterio. Le daré tres simples ejemplos, porque no dispongo de tiempo suficiente para listar los abusos democráticos enmascarados de política. A finales de junio, el Gobierno advertía que mantendría el control financiero de la Generalitat mientas el president Torra continuara -cito textualmente- haciendo afirmaciones desafortunadas sobre sus intenciones políticas. ¿Sabe lo que dijo? Ho tornarem a fer. Esto nos lo recordaba la ministra de Hacienda. Me gustaría saber en qué artículo del estatut o de la Constitución se sustenta una afirmación o potestad de este tipo. El ministro Borrell, en un segundo ejemplo, además de recurrir las nuevas delegaciones catalanas, porque las consideraba claramente nocivas, espió la acción exterior del Govern en Europa. También se mintió con un informe inexistente para no pagar las deudas con los Gobiernos de Catalunya, Valencia y Baleares, y no había informe de la Abogacía del Estado como se afirmó, sino meras consultas verbales. Pedro Sánchez, el de los mil rostros, se ha presentado hoy ante nosotros dócil, conciliador y dialogante. ¿Pero ante quien estamos hoy y realmente? ¿Es usted el Pedro Sánchez del 155, que contó con su inestimable colaboración? ¿El de Mariano, utilízame; una frase de su libro que ciertamente no pasará a formar parte de los anales de la historia literaria, pero que sin duda lo hará de la memoria histórica más lamentable de la vulneración de la democracia en la época contemporánea en España? ¿Estamos ante el Pedro Sánchez que habla de un problema de convivencia entre catalanes o del que para conseguir unos votos reconoce a regañadientes que se trata de un conflicto político? Por cierto, viéndoles a ustedes -los de una bancada y otra- discutiendo me parece que el problema de convivencia lo tienen aquí en España, pero bueno. (Aplausos.-Protestas). ¿Qué Pedro Sánchez es, el que se llena la boca de diálogo pero luego no descuelga el teléfono o el que otorga carnés de independentismo razonable para luego poder pactar con ese otro independentismo que hoy ha llamado nacionalismo intransigente? No; los nacionalistas son ustedes, aunque no lo sepan. Nosotros somos independentistas, y somos independentistas exigentes, eso es lo que somos. (Aplausos).

Si realmente usted y sus colaboradores más allegados creen que la solución para Catalunya pasa por el diálogo, lo celebramos. El primer ingrediente indispensable es que se reconozca y se respete a los interlocutores, unos interlocutores que -lo siento mucho- no los elige usted, los elige el pueblo de Catalunya con su voto; el mismo voto que, a pesar de la Justicia española, ha convertido a Carles Puigdemont, a Toni Comín y a Oriol Junqueras en eurodiputados; el voto que la Junta Electoral desprecia soberana y españolísimamente. Pero a día de hoy, ¿cuál es su propuesta para Cataluña, para acudir a esa mesa de diálogo a la que hoy ha añadido in voce el marco constitucional, que no estaba escrito en el acuerdo? ¿Cuál es esa receta? ¿Cómo quiere resolver el conflicto? ¿Quiere resolverlo o lo quiere cronificar?

Se ha hablado mucho de Zapatero. En Catalunya recordamos mucho el "apoyaré". Ahora usted puede que proponga un "me sentaré y hablaré". Muy bien, bienvenido de nuevo al diálogo que hace un año usted mismo abandonó, pero no espere que con un planteamiento tan de mínimos los catalanes lo concibamos como un estadista, todo lo más como un mal menor, pero mal al fin y al cabo, para los que deseamos abordar en profundidad cuestiones tan ineludibles como el fin de la represión y el recorte de libertades y derechos democráticos. ¿Qué credibilidad le podemos dar hoy por hoy a su repentina voluntad de diálogo y resolución del conflicto por la vía política, señor Sánchez? El secretario de organización de su partido ya se apresuró a echar agua al vino y a esclarecer, en relación con el referéndum de autodeterminación de Catalunya, que -y cito-: Estamos dispuestos a debatir cualquier iniciativa, pero, evidentemente, esto no significa admitir cualquier iniciativa. O sea, que pasamos de no querer hablar del tema a hablar del tema siempre y cuando no pasemos de hablar, no vaya ser que nos confundan con cualquiera de estas democracias consolidadas del tipo del Reino Unido o de Canadá, a las que no se les ocurre otra cosa que hablar, acordar y permitir a la gente votar, es decir, hacer política. No deja de ser curiosa -siempre hemos sido innovadores los catalanes- esta rebelión que nace y se hace desde dentro de un Parlamento y por mandato popular, porque tanto que les gusta a algunos hablar de golpistas, el 23 de febrero del año 1981 Tejero intentó perpetrar uno y el 3 de enero de 2020 la Junta Electoral Central ha querido perpetrar otro. Del primero, del violento, quedan rastros físicos en este hemiciclo; del


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segundo trataremos de que no queden rastros y, pese a la violencia que conlleva, ya les avanzo que, finalizado este discurso de denuncia y de rechazo ante la vulneración de la soberanía de los catalanes y del desprecio por sus votos, regresaremos con todos los compañeros de Junts per Catalunya a Barcelona para acudir a nuestro Parlamento y dar apoyo a nuestro presidente (aplausos), porque el asunto es de una extraordinaria gravedad. Si después de saber que se controla el Tribunal Supremo por la puerta de atrás; si después de declarar públicamente y sin ningún tipo de complejo: "La fiscalía ¿de quién depende...? Pues eso"; si después de injustas penas de cárcel, de exilio, de imputaciones masivas, de una represión feroz y que no cesa nos pensábamos que ya lo habíamos visto todo, ayer, con la resolución de la Junta Electoral, se puso en marcha un nuevo golpe de Estado, un golpe a la constitucionalidad que tanto alardean algunos defender, un golpe de Estado en toda regla contra la máxima institución de Catalunya. Un órgano electoral se ha atribuido unas funciones que no son de su competencia, interpretando la ejecución de una sentencia judicial que no era firme. Es esta la segunda vez que se intenta destituir a un president de Catalunya desde un despacho de Madrid, esta vez sin tan siquiera pasar por el Senado, en una suerte de 155 postelectoral. Y ante esta decisión arbitraria, indefendible desde un punto de vista democrático, les decimos que no nos rendiremos; que de la misma manera que el 1 de octubre defendimos las urnas para poder defender el derecho democrático a la autodeterminación, defenderemos también las instituciones en Catalunya. Y lo peor de todo es que no hay solución para España si continúa por la vía de la represión, ni tampoco la hay para Catalunya, pero nosotros no cejaremos en nuestro empeño. España opta por la represión, Catalunya opta por la democracia. Fíjense, no les gustan los presidentes que escogemos. No les gustó el presidente Mas, a quien inhabilitaron y trataron de arruinar; no les gusta el president Puigdemont y fue arbitrariamente destituido; los ciudadanos revirtieron en las urnas lo que el 155 había impuesto y ratificaron la Presidencia que ustedes habían cesado, pero se le impidió prometer el cargo. Jordi Sánchez seguía sin gustar como presidente de la ANC y se vulneraron sus derechos prohibiéndole acudir a su investidura. En el caso de Jordi Turull fue encarcelado en tres sesiones; ahora parece que es el turno del president Torra y se pretende inhabilitarlo. Ayer se alteró la voluntad democrática de los catalanes, pero este ataque -y acabo, presidenta- no deja de ser un ataque un ataque contra la ciudadanía que vota con el fin de que sus votos sean respetados. ¿Mañana quién puede ser?

Se ha citado a Bertolt Brecht. Hay un poema que se atribuye a Brecht, pero que en realidad es de Martin Niemöller, que habla de que cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas, hubo alguien que guardó silencio, porque no era comunista; cuando se encarceló a los socialdemócratas, también guardó silencio, porque no era socialdemócrata; lo mismo con los sindicalistas, porque no lo era; y lo mismo cuando vinieron a buscar a los judíos, porque no era judío. Cuando finalmente le fueron a buscar a él, no había nadie más que pudiera protestar. Recuerden el poema los que se llaman demócratas, porque igual para frenar al independentismo van a destrozar su democracia hasta tal punto que ya no quede nadie para salvarla.

Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señora Borràs.

Tiene ahora la palabra la señora Sabanés Nadal.

La señora SABANÉS NADAL: Gracias, presidenta.

Señorías, a pesar de la exageración, a pesar de la sobreactuación, a pesar de los insultos y a pesar de la crispación e incluso de los viajes al pasado, la realidad es que lo que estamos haciendo estos días aquí es lo que desde hace mucho tiempo nuestro país merece, que es conseguir un Gobierno de progreso. Desde Más País-Equo siempre hemos defendido claramente un compromiso con el desbloqueo de la situación que durante tanto tiempo ha afectado a nuestro país, hemos defendido diálogo en lo territorial y hemos defendido la urgencia de una agenda verde, feminista y de justicia social que los españoles tanto necesitan. Esto es realmente lo que hoy deberíamos estar haciendo aquí. Nosotros vamos a poner de nuestra parte y, por supuesto, vamos a dar los votos a este Gobierno de coalición que entendemos que es muy importante para nuestro país. (Aplausos). No ha sido fácil llegar hasta aquí ni será fácil la continuidad de este camino, pero vemos positivo el balance general del programa que hoy se ha presentado aquí. Puede que a las propuestas que han hecho, tanto el Partido Socialista como Unidas Podemos, les falte alguna concreción, pero la realidad es que es un buen comienzo para rehacer un contrato social imprescindible para recuperar derechos y capacidad para nuestro país. Por eso nosotros lo vamos a apoyar.


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Les ponemos, a unos y a otras, al Partido Socialista y a Unidas Podemos, una única condición: que sean valientes; que sean valientes para tirar hacia delante con esta agenda imprescindible para nuestro país; que en ningún caso cedan a las presiones de los reaccionarios; que sean valientes y que lleven adelante un proyecto importante para nuestro país.

A los señores de la derecha les diría que igual por una vez estaría bien que expresaran el verdadero sentido del patriotismo, que no es otro que cumplir las normas democráticas. Estamos hablando de un Gobierno legítimo, de una mayoría legítima y de una coalición legítima, no se olviden. (Aplausos).

Para nosotros ser ambiciosos significa que la transición ecológica es una oportunidad perfecta para modernizar nuestra economía y ponernos en hora con Europa. Señor Sánchez, he echado de menos que no haya hablado del Pacto verde, en sintonía con Europa, de una forma más integral y entendiéndolo como un elemento nuclear de la política de nuestro país, que tiene que enlazar la emergencia climática, la lucha contra el cambio climático, con la formación, con el empleo y con la innovación. Tiene que enlazar esa visión integral, el cambio y la transición ecológica, porque no hablamos solo de medio ambiente sino que hablamos de cambios muy importantes. Estamos en una situación excepcional. Para nosotros, ser Más País significa pensar en los intereses de la gente por encima de los intereses de los partidos políticos, y esperamos que sean capaces de pensar fundamentalmente, frente a cualquier discrepancia y diferencia, en los intereses del conjunto de la ciudadanía; significa luchar contra la violencia machista, defender que en nuestro país ames a quien ames y seas quien seas puedas hacerlo sin miedo. No nos queremos olvidar de nada ni de nadie, para que la transición sea justa: ni del Mar Menor, en sus momentos más difíciles, ni de la España vaciada, que sufre los efectos de la despoblación, ni de los trenes que no llegan a Extremadura ni a otras partes de nuestro país, ni de las industrias que necesitan una transición justa. No nos queremos olvidar tampoco de los jóvenes, que necesitan una expectativa, una oportunidad; seguro que en este cambio de modelo esta coalición de Gobierno será capaz de generar esa expectativa.

Empezamos a vislumbrar otra política posible, y a nosotros, en este contexto, nos toca ayudar. Si ustedes son valientes, nosotros, no tengan la menor duda, con toda la responsabilidad, vamos a ayudar a asumir que en el siglo XXI el mundo está cambiando y que nuestro país no puede perder ni esta oportunidad ni este tren.

Muchas gracias. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señora Sabanés.

Tiene la palabra la señora Oramas González-Moro.

La señora ORAMAS GONZÁLEZ-MORO: Gracias, señora presidenta.

Señorías, como dijo Neruda, podría escribir los versos más tristes este día, porque hoy, señorías, se está inaugurando la demolición del Estado que conocemos. El candidato que viene al Congreso para ser investido presidente de todos los españoles ha pactado precisamente con aquellos que no quieren ser españoles; aspira a ser presidente de España con el apoyo de quienes quieren destruir España. Hace tiempo que en este país hacemos mala política; hace años que los partidos han dejado de preocuparse por los ciudadanos y de ocuparse de ellos, pero jamás se había planteado una situación como la que hoy estamos viviendo, un absurdo que protagoniza la izquierda constitucional por ambición y que permite la derecha constitucional por egoísmo electoral.

Señor Sánchez, usted quería un Gobierno gratis total y no le salió; ahora está dispuesto a pagar el mayor precio que nadie pudo imaginar. Ha pactado usted con los que quieren acabar con la democracia del 78 y la monarquía parlamentaria. Se arrodilla usted ante el secesionismo. Ha negociado con los partidos que declararon unilateralmente la república catalana y está dispuesto a abrir un diálogo bilateral entre España y Cataluña, el mayor triunfo para los secesionistas y una ofensa para el resto de las comunidades autónomas. Usted no está cometiendo un error; usted está dispuesto a traicionar a toda la sociedad española a cambio de un puñado de votos. Lamentable.

Señor Sánchez, yo he defendido a Canarias desde esta tribuna con todas mis fuerzas, porque quiero a mi tierra y amo a mi gente. Ustedes querían el voto de los canarios para maquillar este desastre y han tenido la desvergüenza de ofrecernos cumplir la ley. Han tenido la cara dura de decir que van a cumplir el estatuto de autonomía y la Ley del REF. Señor Sánchez, nuestros fueros no se negocian, se cumplen. ¿O es que me va a decir que si no le votamos a favor no va a cumplir el estatuto? ¿Chantajes a los canarios? No; no se lo vamos a permitir.


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Señor Casado, usted es corresponsable de lo que está pasando. (Rumores). Usted se ha pasado las semanas diciendo a otros lo que tenían que hacer mientras esperaba sentado. También usted ha puesto el tactismo político por encima del interés ciudadano. No se laven las manos como Poncio Pilatos.

A usted, señor Sánchez, por último, le digo que hoy hablo por las personas que confiaron en mí y en mi partido; hablo por las mujeres y hombres que fueron a un colegio electoral para darnos su confianza. Me han presionado de todas las maneras posibles para que los traicionara, pero no lo voy a hacer porque son mi gente, y en su nombre le digo: no, no y mil veces no. No pienso traicionar a este país ni a sus ciudadanos; no voy a traicionar a Canarias a cambio de que usted cumpla con sus fueros, porque sus fueros están muy por encima de usted, señor Sánchez. Su ambición de poder es inmensa, lo está demostrando, porque, aunque no se lo crea, hay límites que no se pueden sobrepasar. No voy a ser cómplice de ello, y por eso voy a votar no a su investidura.

Muchas gracias, señora presidenta. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señora Oramas.

Tiene la palabra el señor Quevedo Iturbe.

El señor QUEVEDO ITURBE: Señora presidenta, señorías, señor candidato a la Presidencia del Gobierno, buenas tardes a todas y a todos.

Este debate supone una dicotomía clara: o se produce el fin del bloqueo político que ha habido en España o más bloqueo político y unas inaceptables nuevas elecciones. Eso es lo que nos estamos jugando hoy aquí y eso es lo que oculta el concurso de disparates en el que se ha convertido una parte del discurso de la política española, porque, al final, ¿quién va a ser el responsable de que eso ocurra? De nuevo la culpa será del sursuncorda.

Por eso, Nueva Canarias ha cumplido con un compromiso que estableció en la campaña electoral y que mantiene, que es tratar de colaborar con el desbloqueo de la política española a través de un acuerdo con quien tiene que hacerse un acuerdo, que es quien tiene la posibilidad de gobernar, que es el Partido Socialista, con quien hemos suscrito un acuerdo ayer al que haremos honor mañana.

En el plano estatal, ese acuerdo pretende demostrar el fracaso rotundo de la receta ultraliberal para superar la crisis, que, entre otros muchos males, supuso que se fueran de rositas los auténticos responsables de la crisis y que la pagaran los más débiles -las clases medias y las clases populares-, más desigualdad y más pobreza.

En el plano canario, los nacionalistas canarios y Nueva Canarias sabemos que o somos relevantes en la política española o los que serán irrelevantes serán los intereses de Canarias, porque bajo la frivolización de Canarias como destino turístico, donde todo es de color rosa y el tabaco más barato, se esconde una realidad durísima, como algunos de ustedes conocen y yo tengo la obligación de señalar. Hasta tal punto, por cierto, se olvida esto que cuando se habla de las singularidades territoriales no hay nadie que diga cuál es la máxima singularidad territorial en el Estado español. ¿A que no saben cuál es? La canaria. El archipiélago canario es la máxima singularidad territorial en el Estado español, con todo el respeto que saben que les tengo al resto de las singularidades territoriales. Por ese motivo, nosotros hemos suscrito un acuerdo exigente con la defensa y el reconocimiento de los derechos canarios establecidos en sus fueros y con sus singularidades fiscales y económicas, que son producto precisamente de esa diferencia. No voy a poder contarlo todo, como siempre, pero aprovecharé la réplica para acabar.

Y quiero decirles también algo: esto del brexit duro puede ser un golpe decisivo para los intereses de Canarias. Confiamos en que se haga honor a este acuerdo defendiendo los intereses españoles y los de Canarias en la Unión Europea, haciendo honor a nuestro estatus de región ultraperiférica. Después continúo.

Gracias. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias a usted, señor Quevedo.

Tiene la palabra el señor Baldoví Roda.

El señor BALDOVÍ RODA: Moltes gràcies, senyora presidenta.

Hay algunos a los que les encanta el olor a napalm por las mañanas (risas), a gasolina y a tierra quemada; son aquellos que no dudan en incendiar España cuando no es suya, aquellos que no buscan solucionar los problemas de las personas, solo buscan el poder para mantener sus privilegios, para servir a los poderosos de siempre; son irresponsables que, cuando sus votos les dan la espalda, no dudan en


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utilizar la infantería judicial que ellos mismos nombraron para crear un Apocalipse now cada día; son saboteadores que representan a esa España cerrada, monolítica, antigua, excluyente y egoísta. Para todos ellos una idea muy clara: esta investidura la vamos a ganar (aplausos), y la vamos a ganar los que creemos que este Estado es diverso, plural, multilingüe, moderno y solidario.

Compromís viene aquí con una determinación clara: vamos a votar a favor de esta investidura, a favor del candidato, por varias razones (Aplausos). Por respeto a los millones de ciudadanos que quieren que busquemos acuerdos y que no sigamos creando problemas cada día. Porque este acuerdo es absolutamente legítimo. Los que vamos a permitir que esta investidura prospere somos más: somos más diputados, más votos; votos respetables, legítimos, como los de todos. Porque para Compromís hoy es un día importante: por primera vez en la historia una formación valencianista firma un pacto para la gobernabilidad del Estado; por primera vez la agenda valenciana forma parte de un pacto para elegir presidente. El pacto que firmamos ayer con el Partido Socialista es un pacto responsable, posible, solidario, necesario, que mejorará el bienestar de millones de personas y dará un trato justo a valencianos y valencianas. Es un pacto que en los puntos cruciales no hace sino dar un impulso a que se cumpla la ley, algo elemental, de sentido común: fijar un plazo de ocho meses para que haya una propuesta de un nuevo sistema de financiación sobre la mesa; un nuevo sistema que, por ley, tenía que estar aprobado hace más de cinco años y por el que el PP no hizo nada de nada; un sistema de financiación que de una vez sea justo con las valencianas y los valencianos, pero también con los murcianos, con les Illes Balears, con los andaluces; un pacto para que progresivamente, al final de la legislatura, el Estado asuma el 50 % de la dependencia, como marca la ley; un pacto para que el Estado suscriba la Carta Social Europea para ampliar derechos sociales, para proteger nuestra agricultura, para apostar por las inversiones en cercanías, el tren de cada día. Es un pacto de nueve puntos en el que se recogen reivindicaciones justas de los valencianos, reivindicaciones que han aprobado todos los grupos parlamentarios en les Corts Valencianes.

Hoy, señorías, hay que ser valientes. Hoy no nos pueden temblar las piernas. Esta legislatura tiene que salir; va a salir a pesar de los rugidos que oímos diariamente, a pesar de las maniobras orquestales en la oscuridad. Queremos un Gobierno que amplíe los derechos sociales, que cumpla lo acordado y ponga en marcha la agenda valenciana, que sea valiente y al que no le tiemblen las piernas.

Por último, permítanme un consejo sus señorías de la derecha, la ultraderecha y la derecha que se va, porque últimamente les veo muy alterados. (Rumores). Este es un pequeño remedio para que templen sus nervios (el señor Baldoví Roda muestra una bolsita de tila); un remedio castizo, tradicional, español, como les gusta a ustedes, muy español. Esta humilde bolsita de tila, tomada en cantidades moderadas, hace verdaderos milagros. (Risas.-Aplausos). Señorías, dejen el napalm y la gasolina, resígnense, porque esta legislatura va a empezar el martes.

Moltes gràcies. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Tiene la palabra el señor Rego Candamil.

El señor REGO CANDAMIL: Boas tardes, presidenta.

Señorías, quero que as miñas primeiras palabras sesan na miña lingua, na lingua do meu pobo, de esa Galiza históricamente maltratada por los Gobiernos españoles y que, a pesar de ello, no se resigna y se alza orgullosa en defensa de sus derechos como nación y como pueblo. Por eso, el compromiso firme del BNG es defender aquí los intereses de Galiza por encima de todas las cosas, de los más inmediatos a los estratégicos, de la solución a la crisis industrial al derecho a la autodeterminación y la soberanía como forma de que nuestro país tenga capacidad plena para decidir sobre sus asuntos.

En este momento, en el contexto del proceso de investidura, colocamos sobre la mesa la agenda gallega y hemos trabajado en los últimos días para conseguir un acuerdo que desbloquease la solución a los principales problemas sociales y económicos que enfrentamos, entre ellos, acabar con la estafa de la AP-9, garantizar la continuidad de los puestos de trabajo en la industria electrointensiva y en la construcción naval, asegurar una transición energética justa, reactivar la Ley de dependencia, avanzar en la lucha contra la violencia de género, regenerar nuestras rías, modernizar la red ferroviaria interior y, como mínimo, avanzar en la disposición a transferir todas las competencias previstas o reclamadas por el Parlamento de Galiza. Y lo hemos conseguido. Lógicamente, aspiramos a más, pero hemos logrado dar pasos en compromisos claros para desbloquear una situación que no fueron capaces de desbloquear los Gobiernos españoles de los últimos años y el desgobierno sumiso e inoperante del Partido Popular en Galiza. Solo esperamos, señor candidato, que su Gobierno cumpla estricta y diligentemente sus


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compromisos con un país que lleva demasiado tiempo esperando y que hasta ahora sabe más de marginación, olvido e incumplimientos por parte de los Gobiernos españoles que de soluciones.

Con claridad decimos que el Gobierno que usted propone encabezar no es nuestro Gobierno y no solo porque ningún Gobierno español será nunca nuestro Gobierno, sino porque en el programa de la coalición que va a encabezar existen muchos elementos insuficientes, inconcretos o que quedan a medio camino en la necesaria aplicación de políticas verdaderamente transformadoras cuando no claramente continuistas y con los que discrepamos profundamente. Entre estos, está su apuesta por reformar el modelo de Estado unitario frente al necesario reconocimiento de su carácter plurinacional, de la existencia de naciones como Galiza y, por tanto, del reconocimiento de un derecho fundamental como el de autodeterminación. (Una señora diputada: ¡Venga ya, hombre!-Aplausos.-Una señora diputada pronuncia palabras que no se perciben).

La señora PRESIDENTA: Señorías, por favor.

El señor REGO CANDAMIL: Con todo, el acuerdo alcanzado entre el PSOE y el BNG, que va a permitir avanzar y mejorar la calidad de vida de todos los gallegos y gallegas, así como nuestra responsabilidad política como fuerza democrática a la hora de cerrar el paso a esa derecha cada vez más ultra y más españolista, nos lleva a votar a favor de su investidura como presidente del Gobierno español. (Rumores.-Aplausos). No es un cheque en blanco ni mucho menos un acuerdo de legislatura, solo un apoyo puntual para posibilitar que haya un Gobierno y no nuevas elecciones. En ese sentido, quiero dejar claro que el BNG no se vincula ni se vinculará a su acción de Gobierno, salvo en lo concerniente al acuerdo establecido... (Una señora diputada pronuncia palabras que no se perciben).

La señora PRESIDENTA: Señorías, por favor, guarden silencio.

El señor REGO CANDAMIL: ... salvo en lo concerniente al acuerdo establecido y a aquellas políticas en las que coincidamos y representen avances en derechos, democracia y bienestar. Ojalá sean muchas, porque eso querrá decir que avanzamos.

Obrigado. (Aplausos.-Una señora diputada pronuncia palabras que no se perciben).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Rego.

Tiene la palabra, a continuación, el señor Mazón Ramos.

El señor MAZÓN RAMOS: Muchas gracias, señora presidenta.

Señorías, el PRC se fundó para defender los intereses de Cantabria y recuperar su nombre y su identidad, pero al mismo tiempo es un partido profundamente español y solidario con el resto de las comunidades autónomas de España. Nos definimos como un partido progresista y porque desde su fundación siempre hemos defendido a los más desfavorecidos y los intereses de Cantabria, por esto votamos a favor del señor Sánchez en la pasada legislatura y fuimos el único partido distinto del suyo que le apoyó.

Pero en mi intervención en el mes de julio en esta tribuna, después de exponer las reivindicaciones de Cantabria y sin que en aquel momento estuviera en la discusión, dije lo siguiente apelando a la Constitución y al Estado de derecho en relación con Cataluña: "Todo es posible dentro del ordenamiento jurídico vigente. [...] pero hay una cosa [...] clara: [...] cualquier decisión sobre Cataluña debe tomarse entre todos los españoles, pues [...] afecta a los derechos que todos tenemos en esa parte de España. [...] Cantabria siempre ha sido una región leal con el resto de España, y lo seguirá siendo". Diario de Sesiones del 23 de julio de 2019. Creo que lo dejé claro y que ustedes lo entendieron. Lo dijimos entonces, lo hemos repetido estos meses durante la campaña y lo repetimos ahora: somos un partido coherente y por eso, entre otras razones, nos ha votado el 21 % de los cántabros cuando antes solamente fue el 14 %, y somos en estos momentos el primer partido de Cantabria.

Hemos oído su programa y leído el acuerdo de Gobierno, y lo asumimos. Estamos de acuerdo globalmente con él, especialmente con la agenda social -también hay cosas que no nos gustan demasiado, pero no vamos a pretender que adopten nuestro programa-, pero luego hemos leído el acuerdo con Esquerra Republicana de Catalunya y hemos visto cosas que nos parecen inasumibles. No tengo tiempo aquí para entrar en detalles, solamente diré dos cosas: nos parece inaudito que un acuerdo entre la Generalitat y el Gobierno de España que afecte al equilibrio territorial, como sin duda va a afectar, solo lo voten en Cataluña y no en toda España, y eso en mi modesta opinión también es anticonstitucional.


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Nos parece inasumible que no se diga expresamente que cualquier acuerdo, cualquier medida que se pretenda adoptar en este marco, esté dentro de la Constitución.

Nosotros no hemos cambiado, han cambiado sus circunstancias y creo reflejar con nuestra posición el sentir de la gran mayoría de los españoles, de muchísimos votantes socialistas, de millones de catalanes no independentistas que en estos momentos están desmoralizados y que no admitirían ninguna concesión a los independentistas fuera del marco de la Constitución. (Aplausos). Con todos mis respetos, señor Sánchez, si desea usted que cambiemos nuestro voto, desfavorable en este momento, asuma aquí esto que he dicho y dígaselo en esta tribuna a los representantes de Esquerra Republicana de Catalunya, cuyos votos necesita para ser investido. Y en cuanto a los acuerdos en Cantabria, los consideramos vigentes porque son de justicia para todos los cántabros y no solo para el PRC, porque estamos en política para defender los intereses de todos los ciudadanos de Cantabria.

Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor Mazón.

En último lugar, tiene la palabra el señor Guitarte

El señor GUITARTE GIMENO: Gracias, presidenta y señorías.

En 1974 un ministro del Gobierno entonces vigente, Cruz Martínez Esteruelas, vino a Teruel a inaugurar una ciudad escolar y nos dijo: Vosotros, turolenses, que estáis destinados a emigrar para hacer florecer otros territorios colindantes, ya que vais a emigrar, por favor, emigrad formados, y para eso os hacemos este centro escolar. Eso evidencia el destino que desde hace décadas ha tenido el Estado para la provincia de Teruel: para sus hombres y sus mujeres, la emigración; para sus recursos naturales, el expolio, la explotación, el colonialismo interior. Por eso hoy me duele especialmente más cuando desde esa bancada se nos está queriendo decir qué tenemos que hacer los turolenses. Exigimos un respeto para los turolenses. Nuestro futuro lo decidiremos nosotros. (Aplausos). Y denuncio aquí que estamos siendo sometidos a una presión tremenda desde los medios, desde las redes sociales incluso esta mañana misma llenando de pintadas mi pueblo, mi comarca, mi región. (Rumores.-Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista y del Grupo Parlamentario Unidas Podemos-En Comú Podem-Galicia en Común, puestos en pie). Aprovecho para decir que si alguien cree que directa o indirectamente es responsable de esas pintadas, que han sido denunciadas ya ante los cuerpos de seguridad, que dé la orden, por favor, de que se paren y de que se retiren. (Risas).

Teruel Existe es un movimiento ciudadano, somos gente normal y de la calle. He de reconocer que esta mañana me he sentido avergonzado de ver los términos y la dureza con la que se hablaba aquí. Esa no es la España que queremos. Esa no es la cohesión y el diálogo que estamos reclamando todos desde todos los sitios. Nosotros somos un movimiento transversal en el que hay ciudadanos de derechas y ciudadanos de izquierdas, pero somos capaces de dejar a un lado la ideología para ponernos conjuntamente a trabajar, en este caso, frente al olvido de nuestra provincia. Eso mismo pedimos que se haga para el conjunto de España. Seamos capaces de dejar a un lado la preponderancia masiva de las ideologías y pongámonos a trabajar en los problemas que tiene la gente, en los problemas de las personas, en el día a día. Nosotros vamos a cerrar una central térmica en la provincia, en Andorra, que no puede tener un convenio de transición justa porque no hay Gobierno y, como no hay Gobierno, no hay ni alternativas de empleo ni seguridad para toda esa gente que se va a quedar en el paro, más de 450 personas y más de 4000 empleos indirectos. Ningún Gobierno ha resuelto los problemas estructurales que tiene la provincia para su desarrollo -ninguno- durante más de cuarenta años de democracia y durante muchos de la Dictadura. Nosotros no somos un partido político. Hoy es la primera vez en la historia que una agrupación de electores -es decir, directamente los ciudadanos- llega al Congreso; y llega siendo la fuerza más votada en su provincia, la más votada por encima de los partidos mayoritarios tradicionales. Esto significa, aunque ustedes no lo quieran reconocer, que una parte del territorio de este país se ha movilizado por el hartazgo y el abandono al que ha sido sometido durante décadas por el Estado. Los sucesivos Gobiernos han incumplido sistemáticamente los artículos 131, 138 y 139 de la Constitución, que mandatan el equilibrio entre los territorios de España, y es una Constitución que todos nos hemos comprometido a respetar.

La revuelta de la España vaciada, iniciada en la multitudinaria manifestación del día 31 de marzo en Madrid, evidenció que el desequilibrio y la falta de cohesión territorial afecta no solo a la provincia de Teruel, sino a una gran parte del territorio español. Estamos evidenciando un problema global desde lo local. No somos localistas, sino que evidenciamos un problema global gravísimo para España que necesita soluciones globales y urgentes para solventarlo. Consideramos prioritario entonces que la lucha contra la


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despoblación y el reequilibrio territorial, social, económico y demográfico de la España rural se conviertan definitivamente en cuestiones de Estado. Entendemos que este cambio solo puede producirse a través del diálogo y de la concertación política y que esa responsabilidad recae a partes iguales en todos los grupos políticos, ostenten o no ostenten responsabilidades de Gobierno a escala nacional, autonómica o local. Por ello, desde esta tribuna instamos a la firma de un pacto de Estado por el reequilibrio territorial, por la repoblación y por la creación de un ministerio específico con objeto de abordar de forma consciente, decidida e inmediata dicho reto. Dicho pacto deberá contemplar inexcusablemente para nosotros un mecanismo estable de financiación al objeto de acabar de una vez y a medio plazo con las desigualdades internas de las dos Españas que de manera consciente o inconsciente hemos creado: una España desarrollada y otra España vaciada. La extrema gravedad de esta problemática que denunciamos; la radical injusticia social, territorial, patrimonial y cultural que supone...

La señora PRESIDENTA: Señor Guitarte, tiene que terminar, por favor.

El señor GUITARTE GIMENO: ... la constatación de cómo se ha jugado con nuestras vidas y haciendas en beneficio de otros, y el convencimiento de que la España vaciada ha dicho basta nos lleva a advertir que, si la acción política durante esta legislatura que se inicia no evidencia una voluntad real manifestada en los sucesivos presupuestos del Estado, buscaremos una solución de cohesión y reequilibrio territorial y seremos capaces -no les quepa la menor duda de que seremos capaces- de articular nosotros una respuesta firme, estable y permanente. Es decir, o en esta legislatura se ve que hay una voluntad real de solucionar el problema que denunciamos o la España vaciada tendrá que tomar ejemplo de lo que ha hecho Teruel Existe.

La señora PRESIDENTA: Señor Guitarte, tiene usted que terminar.

El señor GUITARTE GIMENO: ¿Podemos utilizar el tiempo de la réplica?

La señora PRESIDENTA: Es que ya ha agotado el tiempo de la réplica también.

El señor GUITARTE GIMENO: Sin ningún tipo de cálculo partidista ni electoral y siempre dentro del marco constitucional, Teruel Existe va a cumplir con el compromiso que hizo en la campaña electoral de facilitar la gobernabilidad que demandaba la sociedad española y simplemente por evitar unas terceras elecciones, y lo hace por responsabilidad institucional. Hace nueve meses el corazón de la España vaciada latía fuerte a escasos metros de la puerta del Congreso, hoy una parte de ese corazón está aquí dentro y les aseguro que no vamos a permitir que deje de escucharse ese latido, que es el latido de la mayor parte del país. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Guitarte.

Tiene la palabra el candidato a la Presidencia del Gobierno.

El señor SÁNCHEZ PÉREZ-CASTEJÓN (candidato a la Presidencia del Gobierno): Muchas gracias, señorías.

Gracias a todos los integrantes del Grupo Plural. Me voy a referir a todos y cada uno de ellos, no sin antes agradecer a todos los integrantes del grupo que han manifestado el voto afirmativo en la sesión de investidura de mi candidatura a la Presidencia del Gobierno el eterno agradecimiento tanto mío como del Grupo Parlamentario Socialista por poder hacerlo posible. Porque efectivamente, como bien ha dicho el representante de Teruel Existe, es evidente que es inaceptable ir a terceras elecciones y que con la composición tan compleja, tan diferente, tan diversa que existe hoy en el Congreso de los Diputados como consecuencia de la voluntad de los españoles con su voto hoy estamos haciendo posible: uno, el entendimiento; dos, la gobernabilidad, y tres, el poner en marcha una legislatura para abordar muchos de los desafíos y retos que se han puesto aquí encima de la mesa, y singularmente uno muy importante al que ha hecho referencia el representante último de este grupo, que es el reto demográfico y la lucha contra la despoblación.

Empezaré dirigiéndome a la señora Borràs, a la representante de Junts per Catalunya, para decirle varias cosas que entiendo que podemos compartir o al menos me gustaría preguntarle. Yo estoy dispuesto a reconocer que el Estado y que el Gobierno, no solamente nosotros, sino también Gobiernos anteriores, hemos cometido errores. De hecho, cuando estábamos en la oposición, señora Borràs, advertimos al


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grupo mayoritario, al Partido Popular, y al señor Rajoy, entonces en el Gobierno, de los errores que estaban cometiendo y de que era necesario abrir una vía de diálogo político con la Generalitat de Catalunya, con los integrantes del independentismo para poder resolver un conflicto político y que la deriva judicial efectivamente era peligrosa por las dinámicas que abría, que estaban fuera y escapaban al control de la política, y al final nos encontramos en una situación en la que efectivamente tenemos que dar respuesta desde lo político a decisiones judiciales que lógicamente tienen otra lógica, otra dinámica como corresponde a un Estado de derecho como el que tenemos en nuestro país. Por tanto, yo le digo aquí, desde la tribuna, que asumo esos errores, esa responsabilidad, incluso hasta habiendo sido líder de la oposición y habiendo dicho al entonces presidente del Gobierno que teníamos que retomar la senda de la política. Pero también me gustaría, señora Borràs, que entre todos asumiéramos nuestros errores políticos. ¿O es que ustedes lo han hecho todo bien? Fíjese, señora Borràs, usted ha hecho referencia a algunas sentencias de Estrasburgo, ha hecho referencia también a la sentencia del Tribunal de Justicia Europeo, y tengo que decirle lo siguiente: yo comparto el análisis de la Abogacía del Estado en cuanto a que, efectivamente, las sentencias del Tribunal de Justicia Europeo de Luxemburgo son sentencias de un tribunal nacional, este es un Gobierno europeísta y este es un Gobierno que defiende todas y cada una de las sentencias, y además las asume desde el ámbito nacional, porque al igual que el Tribunal Supremo, el Tribunal de Justicia Europeo es un tribunal nacional. (Aplausos). Pero también le digo, señora Borràs, que hagamos un propósito de enmienda todos. Como he dicho en mi primera intervención, retomemos el diálogo, recomencemos, porque efectivamente creo que la sociedad catalana, tanto la independentista como la no independentista y el conjunto de la sociedad española, lo agradecerá.

Pero fíjese lo que decía el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, el Tribunal de Estrasburgo, señoría, sobre lo que aconteció en el año 2017. Decía textualmente el Tribunal Europeo de Derechos Humanos que fue necesaria la defensa de la legalidad para la protección de los derechos y las libertades de terceros frente a los abusos cometidos por la mayoría parlamentaria y dejaba claro que un partido político puede hacer campaña a favor de un cambio en la legislación o en las estructuras jurídicas o constitucionales del Estado siempre que utilice medios legales y democráticos y proponga un cambo compatible con los principios democráticos fundamentales. Esto lo dice el Tribunal de Estrasburgo, esto lo dice el Tribunal Europeo de Derechos Humanos y da la razón al Estado español frente a la quiebra unilateral que se planteó por el independentismo en el año 2017. Por tanto, si todos tenemos que asumir parte de culpa, de responsabilidad, por lo que se sufre ahora mismo en Cataluña, por el contencioso territorial que sufre nuestro país, yo le pregunto, señoría: ¿Ustedes también asumen esa responsabilidad? ¿Ustedes asumen o no que fue un error la declaración unilateral de independencia por parte del Parlamento de Cataluña? (Aplausos). ¿Ustedes asumen o no como un error el que el entonces presidente de la Generalitat de Cataluña, señor Puigdemont, no convocará unas elecciones autonómicas y derivara todo a esa declaración unilateral de independencia? ¿Ustedes asumen o no, señorías, que es difícilmente comprensible, y no digo para nosotros sino para los ciudadanos de a pie, no solamente en Cataluña sino en el conjunto del país, decir que se quiere dialogar con el Gobierno de España, que se quiere sentar a España a dialogar con Cataluña, tal como ustedes lo formulan, e impedir con su voto, junto a la ultraderecha y al Partido Popular, que se constituya un Gobierno que reconoce que hay que abrir esa mesa de diálogo entre el Gobierno de España y el Gobierno de la Generalitat de Cataluña? Es más, es bastante curioso y bastante contradictorio decir, señora Borràs, y por eso le pido esa reflexión a usted y a quienes representa, que se defienda un diálogo y defender al mismo tiempo la vía unilateral. O una cosa o la otra; las dos, señoría, son incompatibles.

Por eso, señora Borràs, me preocupa que diga que lo volverán a hacer, porque ¿volverán a hacer qué, una declaración unilateral de independencia? En el último CEO, el instituto de investigación sociológica de Cataluña, la vía unilateral solamente es apoyada por el 11 % de los catalanes y catalanas; es decir, hay una amplia mayoría de catalanes y catalanas que no quiere la vía unilateral, y yo no he escuchado al grupo que usted representa ni a los líderes que usted representa en esta Cámara renunciar a la vía unilateral. Creo que sería un buen paso que usted hoy aquí, desde esta tribuna, diga que, efectivamente, asumen que hay que abrir ese diálogo político y que asumen que la vía unilateral es una vía fracasada para resolver el contencioso territorial en Cataluña. (Aplausos).

Señoría, ustedes lo llaman represión. Ustedes dicen que el Estado actúa. Es contradictorio decir que el Estado no actúe, en este caso el Poder Judicial, ante derivas unilaterales. Por eso, nosotros, y yo en este caso como presidente del Gobierno, me he comprometido en mi discurso de investidura a devolver al territorio político la política. Pero no lo puedo hacer solo, señoría, y por eso agradezco que, al menos,


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se facilite la constitución de un Gobierno con la abstención, en este caso, de Esquerra Republicana. Me gustaría que ustedes también se replantearan su posición, porque me parece que no tienen argumentos; tienen excusas que a lo mejor tienen más que ver con el horizonte electoral que se pueda abrir en Cataluña que con la realidad de tratar de resolver una crisis política en Cataluña. (Aplausos).

Señora Borràs, se lo digo en serio, yo no tengo ningún problema en que ustedes defiendan la autodeterminación. Aquí, en esta Cámara, se defendió la autodeterminación cuando se habló de la Constitución española. Cuando se estaba elaborando la Constitución española se defendió una enmienda a la autodeterminación por distintos grupos de corte nacionalista y fue rechazada democráticamente por la voluntad de la soberanía nacional. Por tanto, yo soy consciente de que en esa comisión de diálogo ustedes van a poner encima de la mesa la autodeterminación, y yo voy a defender, con igual pasión que ustedes defienden la autodeterminación, lo contrario. ¿Y eso significa que mi posición no es legítima y que la suya es legítima, que son ustedes los que quieren dialogar y nosotros no queremos dialogar? No. Yo voy a tratar de convencerles a ustedes, pero sobre todo a los catalanes que les apoyan, de que la mejor vía para resolver este contencioso territorial es llegar a un acuerdo; efectivamente, es votar, pero es votar un acuerdo, no una ruptura, no una quiebra. (Aplausos).

Ustedes dicen al Partido Socialista que cuál es la propuesta del Partido Socialista. Si la propuesta del Partido Socialista, señoría, es bien conocida. Aquí se ha dicho por parte del portavoz del Grupo Parlamentario Popular, de la ultraderecha, imagino que también lo dirá la señora Arrimadas cuando intervenga, porque están un poco en la misma onda. Es la Declaración de Granada, es la Declaración de Barcelona. Somos el único partido a nivel nacional que ha puesto encima de la mesa una propuesta de solución para el contencioso territorial. Ustedes, a lo mejor, considerarán que no es suficiente, con toda legitimidad, pero no pueden decir que nosotros no tenemos una propuesta encima de la mesa para resolver el contencioso en Cataluña. ¡Claro que la tenemos!

Fíjese, en ese CEO de este último mes de diciembre, creo recordar, o de noviembre, ahora me falla la memoria, la reforma y la mejora del autogobierno cuenta con un apoyo social en Cataluña del 71,9 %; la independencia cuenta con un rechazo del 48,8 % de catalanes y catalanas. Ustedes dirán: Pues permítannos ustedes votar la autodeterminación porque veremos efectivamente si somos más o somos menos.

Señoría, como le he dicho antes, yo no tengo ningún problema en sentarme con ustedes, con Esquerra Republicana, debatir, debatir, dialogar, dialogar, y tratar de convencerles a ustedes de que la mejor manera de resolver muchos de los problemas que tenemos encima de la mesa como sociedad, que tienen que ver con la desigualdad, que tienen que ver con la falta de oportunidades, que tienen que ver con la transición ecológica, que tienen que ver con la necesidad de reforzar un proyecto común, que es Europa, la mejor manera de resolver todos esos problemas es hacerlo juntos, es caminar juntos. (Aplausos). Pero, insisto, eso no significa que nosotros no seamos dialogantes y ustedes sí lo sean. Nosotros, al menos -permítame la expresión-, tenemos la misma voluntad de diálogo con ustedes que con otras formaciones políticas y defenderemos con pasión -la misma que usted tiene-, efectivamente, nuestras posiciones políticas.

Es evidente que tenemos posiciones políticas muy alejadas, muy alejadas; pero, insisto, se compadece mal, señoría, que ustedes vayan a votar en contra de la formación de un Gobierno que abre la oportunidad para poder sentar a ambos Gobiernos y poner en marcha ese diálogo. Pero, en fin, probablemente tenga que ver más con dinámicas internas de la política catalana y del horizonte electoral que con otra cuestión, porque, si no, no se entiende que usted vaya a votar con la ultraderecha, con el Partido Popular y con Ciudadanos en contra del Gobierno de coalición progresista.

En todo caso, usted ha dicho una cosa que a mí me parece importante, señoría, y es que efectivamente la confrontación, el contencioso territorial catalán está bloqueando la política española, y es cierto. Pero, ¿no está bloqueando la política catalana? Fíjense, ustedes, ¿cuántos años llevan sin aprobar unos presupuestos? Los han aprobado ahora o los van a aprobar. ¿Con quién los aprueban? Los aprueban con un partido político que no depende o, mejor dicho, no pertenece al bloque independentista. ¿Qué le quiero decir con esto? Que para resolver y desbloquear la situación política en Cataluña y en España lo que tenemos que hacer es trascender la dinámica de bloques. Por eso, agradezco al menos que Esquerra Republicana dé esa oportunidad a la trascendencia de bloques en la política española. (Aplausos).

También le diré una cosa en relación con lo que ha comentado usted, señora Borràs, y es que, efectivamente, el diálogo tiene muchos enemigos, y en estos días los vemos más activos que nunca, pero la razón y los argumentos son más potentes que los gritos. Eso sí, el diálogo, para dar sus frutos, no se puede basar en la imposición. Quédese por lo menos con esa reflexión, señora Borràs.


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Quiero agradecerle sus palabras también a la señora Sabanés, con la que tuve el honor de compartir escaño en el Ayuntamiento de Madrid hace ya unos cuantos años, y decirle que es un honor volver a compartir con usted escaño aquí en el Congreso de los Diputados. Usted ha tenido un trabajo, no solamente desde el gobierno municipal del Ayuntamiento de Madrid; la verdad es que es una pena que Carmena no siga siendo alcaldesa de Madrid. (Varios señores diputados: ¡Oh!). Sí, entiendo que ustedes les deban todo a la ultraderecha, qué le vamos a hacer. (Aplausos). Si el precio que tiene que pagar precisamente el Partido Popular es ponerse enfrente del señor Ortega Smith -ahora mismo no tenemos el placer de contar con su presencia- para decirle que ellos tampoco están a favor de denominarlo violencia de género y que, efectivamente, ellos defienden la violencia intrafamiliar, a lo mejor, señora Sabanés, es un precio inasumible como el que estamos viendo desgraciadamente ahora en el Ayuntamiento de Madrid.

Usted ha dicho cosas importantes y yo quiero, en primer lugar, agradecerle la voluntad que siempre ha manifestado Más País en el desbloqueo de la situación política española. A lo mejor no me he explicado bien, pero evidentemente tanto el feminismo como el ecologismo van a ser materias transversales para este Gobierno. Así, el feminismo lo es, lo ha sido en muchas de las políticas que hemos puesto en marcha durante estos últimos meses y también lo va a ser durante los próximos años, y el ecologismo otro tanto de lo mismo. Nos estamos planteando objetivos muy ambiciosos; lo reitero: el cien por cien del suministro eléctrico gracias a las energías renovables en el año 2050. Porque además entendemos, señoría -y en esto compartimos semejanzas ideológicas-, que el cambio climático nos plantea contextos diferentes, nuevos, para luchar por las causas que han definido siempre a la izquierda. Cuando hablamos de igualdad o, por ejemplo, de combatir la desigualdad, ¿quién sufre más las consecuencias del cambio climático sino las personas con menos recursos? Y no solamente estoy hablando, efectivamente, de la migración -ahora existe ya esa figura de refugiados climáticos- sino que estamos hablando también de aquellas personas que no pueden pagar la factura de la luz o que no ven asegurado el abastecimiento de recursos básicos como es el agua. Cuando hablamos de cambio climático también estamos hablando de oportunidades y, en ese sentido, quiero que sepa que, desde luego, uno de los planteamientos que tiene este Gobierno y la coalición progresista es que esa transición ecológica sea justa porque nadie puede quedar atrás. Eso también es una diferencia que tiene la izquierda frente a la derecha en el ámbito del progreso. Nosotros no queremos dejar a nadie atrás y la derecha lo que hace es plantear un progreso en el que cada vez son menos los que caben en ese barco y más los que quedan expulsados.

Y, sin duda alguna, también la solidaridad intergeneracional. Aquí ha habido una cumbre importante a la cual España ha dado respuesta en un gesto no solamente de compromiso multilateral, de compromiso con la causa de la transición ecológica sino también de compromiso con la comunidad iberoamericana en un contexto muy difícil, y en un mes -y además en medio de una campaña electoral- fuimos capaces como país de poner en marcha y de albergar la COP25 de Chile en nuestra capital -he agradecido a todas las instituciones su concurso-. Y hemos sido testigos de la cara y la cruz; hemos visto a mucha gente joven marchar por las calles de Madrid a favor precisamente de defender el planeta y también hemos visto a personas reaccionarias que han puesto en cuestión por ejemplo el compromiso político de algunas de esas figuras jóvenes más ilustres. Desde luego, yo me identifico más con los jóvenes que marcharon por las calles de Madrid defendiendo algo que es de izquierdas -creo que hasta incluso trasciende las izquierdas; al menos pertenece al ADN de las izquierdas- y es la solidaridad intergeneracional. En ese sentido, si me he explicado mal lo siento, señora Sabanés; desde luego, el cambio climático va a ser un elemento transversal de la acción política de la coalición progresista, como también lo es el feminismo.

La señora Oramas ha manifestado su voto en contra. Lo lamento, señora Oramas; lamento que no podamos encontrarnos, que no se abstenga Coalición Canaria en la investidura, como entendí en el día de ayer que iba a hacer. Lamento que usted se una a otros votos de la ultraderecha, de la derecha, de los antisistema, para bloquear la única formación de Gobierno posible, porque así además lo han querido los españoles. Simplemente, quiero recordarle una cosa, señoría: nosotros defendemos que en el Estado cabe la bilateralidad. De hecho, el Estatuto de Autonomía de Canarias también reconoce esa figura de la bilateralidad y, por tanto, no entiendo por qué tiene usted estos resquemores. (Aplausos). Hemos hecho cosas muy importantes para Canarias durante estos diecisiete meses. En la crisis, por ejemplo, de una compañía aérea turística muy importante para Canarias y para las Islas Baleares como era Thomas Cook, el Ministerio de Industria y el conjunto del Gobierno pusieron encima de la mesa recursos, alternativas,


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soluciones para el sector turístico, un sector muy importante para el empleo y el crecimiento de la economía canaria. Creo que eso también ha sido reconocido por parte de la ciudadanía canaria porque tengo que recordarle que el Partido Socialista es la primera fuerza en Canarias, y lo ha sido no solamente una vez sino cinco veces en las elecciones del último año. (Aplausos). En todo caso, señora Oramas, me gustaría que reflexionara. De verdad se lo pido, me gustaría que reflexionara, me gustaría que se planteara al menos pasar del bloque del bloqueo al bloque de facilitar la investidura y que eche la legislatura andar, que empecemos a caminar y que a lo mejor encontremos puntos de acuerdo. Tenemos todavía tiempo de aquí al martes día 7 para que usted pueda reflexionar sobre las consecuencias que pueden tener el bloqueo y su voto contrario, la pérdida de oportunidades y de relevancia que ha dicho el señor Quevedo, que me parece importante. Ser relevante no es una cuestión del número de escaños de que uno goza en el Congreso de los Diputados, del honor que puede tener de representar con más o menos diputados y diputadas en este caso a una formación política como la suya, de corte nacionalista, sino que creo que es ponerlos al servicio del bien común, de la utilidad, ser útil. Da igual tener cincuenta y siete escaños, cincuenta y dos, ciento veinte u ochenta y nueve si no se ponen al servicio de la utilidad y del bien común, en este caso de Canarias y del conjunto del país. Yo entiendo sus dificultades, usted lo ha dicho en muchas ocasiones desde esta tribuna; usted tiene muchas dudas por decirlo en términos políticamente correctos- sobre un Gobierno de coalición con Unidas Podemos; yo no comparto esos temores. En todo caso, señoría, creo que el Partido Socialista se ha entendido con Coalición Canaria en muchas ocasiones y podemos hacerlo perfectamente. Por tanto, al menos deje echar a andar la legislatura con su abstención y no con su voto en contra.

Al señor Quevedo le quiero agradecer de corazón su voto afirmativo. Hemos compartido también candidatura en las elecciones de 2016, hemos compartido muchos años y muchos meses de gran intensidad política. Creo que la reflexión que usted hace sobre la relevancia de cada uno de los escaños es importante y que podemos hacer muchas cosas conjuntamente. Sé que el señor Román y el señor Ángel Víctor Torres están haciendo cosas muy importantes por los canarios y las canarias, y en ese sentido le quiero garantizar que el Gobierno de España, en la medida de nuestras posibilidades y capacidades, tratará lógicamente de dar respuesta y no defraudar esa agenda canaria que usted ha puesto encima de la mesa en su necesaria y breve intervención, cargada de contenido y que nosotros compartimos.

Al señor Baldoví, de Compromís, también le quiero agradecer de corazón su voto afirmativo. Sé que para el partido de Compromís es muy importante el gesto político que van a hacer de involucrarse en la estabilidad y en la gobernabilidad del país. Tengo que decirle que hemos seguido muy de cerca durante estos años la vida política en la Comunidad Valenciana, que nos sentimos enormemente orgullosos de la labor, de la tarea de regeneración democrática y de progreso que está liderando el PSPV junto con Compromís en esa comunidad, y que desde luego nosotros somos empáticos y nos sentimos próximos a muchas de sus demandas. Desde luego, esta es una coalición progresista que va a proponer el reforzamiento y la reconstrucción del Estado del bienestar y para eso usted antes ha hecho una referencia explícita no solamente a la financiación autonómica, sino también al Sistema Nacional de Dependencia, que tenemos que revitalizar. Por eso es importante resolver la financiación autonómica. Es verdad que no va a depender solamente de nosotros, señoría, sino que va a depender también de otros Gobiernos autonómicos de distinto signo, pero frente a las veleidades, los gritos y los aspavientos que se escuchan aquí por parte de los grupos parlamentarios de la oposición -y me refiero singularmente al Partido Popular-, sus presidentes autonómicos, que tocan tierra y que saben lo que implica gobernar y saben que las cosas cuestan más que venir a esta tribuna y decir las cosas que hemos escuchado durante esta mañana por parte del líder de la oposición, son conscientes también de que hay que renovar la financiación autonómica y que hay que hacerlo encontrando ese equilibrio, como usted bien ha comentado, entre la financiación por habitante para comunidades autónomas que han aumentado la población durante estos últimos años como consecuencia del desarrollo económico y otras comunidades autónomas, como comentaba por ejemplo el portavoz de Teruel Existe, donde nos encontramos ante un reto silente pero muy presente como es el de la despoblación y el reto demográfico. Desde luego, tengo que decirle que para nosotros el Acuerdo del Botánico ha sido una inspiración, y lo ha sido no solamente en los diecisiete meses posteriores a la moción de censura, cuando hemos puesto en marcha cosas que ustedes ya adelantaron, como por ejemplo la recuperación de la universalidad de la sanidad pública o la reversión de algunos hospitales privados que volvieron a lo público, sino que también pretendemos hacer muchas de estas cuestiones en el ámbito nacional. El hecho de que ustedes plantearan la renta valenciana de


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inclusión, el pacto valenciano contra la violencia de género o lo que le he dicho antes sobre la recuperación de la sanidad universal ha sido fuente de inspiración para esta coalición progresista y le quiero agradecer en ese sentido la aportación valenciana no solamente a la gobernabilidad, sino también en cuanto a la inspiración de las políticas que se van a poner en marcha.

Señor Rego, representante del BNG, obrigado. Le agradezco de corazón que dé un paso al frente. Que el representante del Partido Regionalista de Cantabria cambiara su voto afirmativo por un voto negativo ha hecho aún más importante la aportación del Bloque Nacionalista Galego a esta investidura y yo no quiero pasar por alto que, efectivamente, también es muy importante su voto afirmativo. Es cierto que durante estas últimas horas se ha estado trabajando por parte del Gobierno, de la portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, con usted y con sus representantes en un acuerdo que creo que es bueno; es bueno para España y es bueno para Galicia. No quiero entrar en concreciones de ese acuerdo porque es público y, por tanto, conocido, pero ojalá, señoría, podamos encontrarnos y reforzar esa colaboración y cooperación no solamente en España sino también en Galicia, porque eso significará que se puede producir un cambio en Galicia, y esperemos que sea cuanto antes. (Aplausos).

Al señor Guitarte le agradezco de corazón varias cosas. La primera de ellas, su valentía al subir a esta tribuna. (Aplausos). Todos los que estamos aquí presentes somos muy conscientes de que hemos tenido nuestro bautismo, de que subir a esta tribuna impone, de que no haber tenido experiencia política antes lo hace más difícil o al menos más trascendente, y tengo que decirle que lo ha hecho de manera sobresaliente. (Rumores). Compartimos muchas cosas. (Continúan los rumores). Sí, yo creo que ha sido valiente al denunciar todo este atropello con el que de alguna manera el espacio conservador y, diría, ultraderechista está menoscabando el libre ejercicio a votar lo que considere un representante del pueblo en el Congreso de los Diputados. (Aplausos). Es verdad, señoría, que la estrategia del reto demográfico fue un compromiso asumido por la anterior Administración, por el señor Rajoy, creo recordar que en el año 2015, en una Conferencia de Presidentes, la primera y la única que hizo el señor Rajoy en todo su mandato, en los siete años que estuvo al frente del Gobierno de España. Se planteó entonces el compromiso de las comunidades autónomas al Gobierno de España de presentar una estrategia de reto demográfico; no lo hicieron y tuvo que venir el Partido Socialista para, en cuestión de meses, aprobar esa Estrategia nacional por el reto demográfico y, efectivamente, no hemos tenido tiempo de ponerla en marcha y de desarrollarla. (Protestas). Es verdad, señorías, llevamos mucho tiempo en funciones y queremos ponerla en marcha cuanto antes. Creo que el Gobierno de Aragón, el Gobierno del Partido Socialista del señor Lambán está haciendo muchas cosas también, por ejemplo, por abrir escuelas rurales, por abrir centros de atención sanitaria rurales, aquellos que precisamente durante las anteriores administraciones del Partido Popular fueron cerrados, y en particular en Teruel. Creo que el Gobierno autonómico está haciendo cosas importantes por Teruel y sin duda alguna vamos a continuar esa senda. Usted ha dicho -y me parece importante- que necesitamos más financiación para hacer frente a esa España vaciada. Tiene toda la razón, y no solamente en el ámbito de la financiación autonómica. Quiero decirle algo importante y es que el Gobierno de España está trabajando en el ámbito europeo, aunque sea en funciones, como hemos estado durante estos últimos meses. Este año va a ser el año en el que -esperemos- se pueda poner en marcha y aprobar el marco financiero plurianual, es decir los presupuestos de la Unión Europea; ahí está la PAC, a la que me he referido en mi primera intervención esta mañana, pero también me quiero referir a los fondos de cohesión. En tanto en cuanto los fondos de cohesión, y también la PAC, son importantes para frenar el reto de la despoblación, quiero decirle que desde luego el Gobierno de España va a defender en Bruselas una PAC y unos fondos de cohesión lo suficientemente dotados como para poder hacer frente con criterios demográficos a esta realidad, que, por cierto, no solamente compartimos y sufrimos en España en muchos territorios, sino que cuando uno tiene la oportunidad de poder hablar con otros líderes nacionales de otros países de la Unión Europea se da cuenta de que también comparten esta preocupación. Por contarle una anécdota: hace unos meses vino el presidente de la República Federal de Alemania, socialdemócrata -no estoy hablando de Merkel, que es la canciller, sino del presidente-, y me llamó mucho la atención porque le pregunté qué iba a hacer al día siguiente de la reunión que tuvimos en Moncloa y me dijo que iba a Extremadura y que lo hacía precisamente porque quería hablar con las autoridades extremeñas para ver, in situ, las políticas que se están poniendo en marcha para frenar la despoblación y para luchar contra este mal común que tiene Europa. Me llamó la atención que esto ocurriera en Alemania y le pregunté precisamente por esta cuestión, y me dijo que, efectivamente, Alemania también -y, fíjese, es una economía bien desarrollada- está sufriendo este problema de la


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despoblación y el envejecimiento. Con lo cual, le quiero decir que este es un debate, como bien ha dicho usted, y me ha gustado, global; no es un debate localista, es un debate global que exige volcar no recursos económicos solo, sino también voluntades políticas a escala local, a escala autonómica -como se está haciendo-, a escala nacional -como vamos a hacer- y también a escala europea, como me comprometo también ante usted y ante esta Cámara a liderar, si el próximo martes tengo la confianza de esta Cámara para poder sacar adelante mi investidura.

Y al señor Mazón quiero decirle que lo siento mucho, y la verdad que tampoco entiendo muy bien los argumentos. Usted ha definido su partido como un partido progresista, un partido que defiende el Estado autonómico, que defiende en este caso Cantabria, y que defiende la unidad de España. Bueno, pues estamos de acuerdo, señor Mazón. No entiendo tampoco por qué usted cuestiona el compromiso con la Constitución del Partido Socialista Obrero Español. Honestamente, no lo entiendo, no creo que le hayamos dado ninguna razón. Es más, creo que si hay un partido que está defendiendo la Constitución, una Constitución plural, diversa, con una lectura no uniforme sino una lectura rica, para poder no solamente ensanchar el margen de actuación y resolver problemas que tienen que ver con lo social sino también con el contencioso territorial en Cataluña, ese ha sido el Partido Socialista. Es más, señor Mazón, yo le pregunto una cosa. Si al final llegamos a un acuerdo y se vota por parte de los catalanes, porque así además está reconocido constitucionalmente no solamente en el Estatuto de Autonomía de Cataluña sino en once estatutos de autonomía, señor Mazón, ¿para usted eso sería un fracaso? ¿Usted considera que la situación actual tiene que mantenerse de por vida? ¿No considera que la responsabilidad que usted me tendría que exigir a mí como presidente del Gobierno o, mejor dicho, como candidato a la Presidencia del Gobierno es que tendría que poner encima de la mesa todas las energías y voluntades y toda la inteligencia política que tiene el Estado para resolver este contencioso territorial? Y usted dice que no, que lo que va a hacer es situarse en el bloque del bloqueo, junto con aquellos a los cuales usted les reprocha precisamente sus posiciones políticas. Es decir, usted se está situando con el bloque de cuanto peor, mejor; o cuanto peor, peor, por seguir la línea -que yo comparto- del señor Garzón en su intervención. No lo entiendo, señor Mazón, no lo entiendo. Y espero que al menos las palabras de esta intervención, y de esta mañana, y de este debate de investidura les hagan reconsiderar, tanto a usted como al señor Revilla y a su partido, su posición.

No deja de llamar la atención, señor Mazón, que diga que el acuerdo que firmamos sigue vigente; es decir, usted dice que son cuestiones de justicia y yo lo comparto con usted, pero si son cuestiones de justicia, ¿por qué niega la creación del Gobierno que va a resolver estas cuestiones de justicia en Cantabria? (Aplausos). No lo entiendo. Por tanto, señor Mazón -y con esto acabo-, me gustaría que su partido reconsiderara su posición; creo que no es razonable. Hablamos de dos partidos políticos que se están entendiendo y que están gobernando en Cantabria; colocaría las cosas en una situación insostenible. Yo no creo que ustedes tengan mucho interés en gobernar apoyados por el Partido Popular en Cantabria. ¡Vaya usted a saber!, no lo sé. Yo creo que si algo ha beneficiado a Cantabria, así como el aporte de Cantabria a España y a la política española ha sido precisamente el entendimiento de dos fuerzas progresistas como son el Partido Regionalista de Cantabria y el Partido Socialista de Cantabria. (Rumores). Espero y deseo que replanteen su posición. Tenemos todavía tiempo y así espero que lo hagan en la votación de mañana y en la votación del próximo martes. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor candidato.

Por el Grupo Parlamentario Plural, tiene la palabra la señora Borràs Castanyer.

La señora BORRÀS CASTANYER: Señor Sánchez, me ha dicho muchas cosas -las he estado anotando- y voy a tratar de responderle lo más ordenadamente que sea capaz en el tiempo del que dispongo.

Hablaba de las advertencias que le hicieron al PP ante sus errores. Pues no sé, igual con una mano les advertían, pero con la otra les alentaban porque firmar el 155 no parece que fuera a llevar a corregir errores, sino a generar errores más grandes, errores mayúsculos, que son los que nos han llevado adonde estamos en este momento.

Ha dicho que ustedes asumen las sentencias, que estaba de acuerdo. Entonces, no sé por qué Oriol Junqueras no puede ejercer como europarlamentario si asumen las sentencias. Hablaba de culpas, hablaba de responsabilidades y de quién las iba pagar. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia). Me pregunto: ¿Hay que pagar más todavía? ¿Más cárcel? ¿Más exilio?


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¿Más dolor? Y respecto a esa cárcel, ese exilio, ese dolor, esas culpas o esas responsabilidades hablaba usted de recomenzar. Entonces, ¿eso les afecta a ustedes? ¿Tiene carácter retroactivo o no?

Ha hablado de las elecciones; ha dicho: ustedes cometieron errores. Habrá oído al president de la Generalitat -al legítimo president de la Generalitat, Carles Puigdemont- hablar de los errores que cometió y le habrá oído decir que quería, que propuso la convocatoria de elecciones. Yo antes le hablaba de su libro, pero el libro de Mariano Rajoy dice, afirma, que aunque se hubieran convocado elecciones en Cataluña, el 155 se hubiera aplicado. Así que dejemos de mirar hacia atrás y miremos hacia delante. (El señor Sánchez Pérez-Castejón, candidato a la Presidencia del Gobierno, pronuncia palabras que no se perciben). Tengo poco tiempo luego, si acaso, luego me lo dice.

Unilateralidad. Yo no he hablado de unilateralidad, pero usted sí. Pues hablemos de unilateralidad. Quien la ha aplicado sistemáticamente es el Estado español. Ahora mismo hay un Pleno extraordinario en el Parlamento de Cataluña precisamente porque unilateralmente se quiere cesar en sus funciones, inhabilitar, al presidente que ha escogido la ciudadanía de Cataluña. ¿Quiere más unilateralidad que esta? (Aplausos). Y hablaba de diálogo, algo que yo celebro; celebro el tono y celebro la invitación porque nosotros hemos querido participar siempre de ese diálogo, lo entendemos como la base de la política y lo he ofrecido repetidamente y lo seguiré ofreciendo. Nos dice que es contradictorio defender el diálogo y la vía unilateral, y yo le pregunto: ¿Y no es contradictorio defender el diálogo e inhabilitar a uno de los interlocutores con los que se va a dialogar?

Hablaba también de esa mesa de negociación. Para clarificar, señor Sánchez, ¿acudirá con la Declaración de Granada a esa mesa de negociación? ¿Va a ser el espíritu de la Declaración de Granada la que nos va a llevar a esa mesa de negociación? Para clarificar.

Y luego habla de las elecciones. Ha hablado mucho de si esto era coyuntural a causa de unas elecciones. ¿Tiene más información de la que yo dispongo? Porque la legislatura en Cataluña se termina, en principio, en diciembre de 2021. Si usted tiene más información, nos la facilita porque nosotros no hemos hablado de elecciones.

Y ha hablado del CEO y de encuestas. Pues si mira unas cifras, mire otras. Más de un 80 % de la población en Cataluña quiere votar en referéndum para poder decidir su futuro. No sería necesario hablar de unilateralidad si hubiera un referéndum para decidir ese futuro. Pero, en cualquier caso, la mejor encuesta es justamente una votación, poner papeletas en las urnas. En Cataluña, cada vez que las urnas salen a la calle el independentismo sale ganando.

Y la única y la última pregunta -y termino, señor presidente- que nos queda por hacerle es si tendrá algún día el valor de preguntar democráticamente a los catalanes qué quieren o los guardianes de las esencias y la unidad del Estado seguirán intentando silenciar y reprimir a todo aquel que intente levantar la voz para defender derechos y libertades. Presumen mucho de ser una democracia consolidada. Pues no consoliden la represión. Atrévanse, háganlo juntos, señor Iglesias y señor Sánchez. Es solo un reto, pero es un reto democrático y yo creo que deberíamos poder afrontarlo conjuntamente.

Muchas gracias.

El señor VICEPRESIDENTE (Rodríguez Gómez de Celis): Muchas gracias, señora Borràs.

Tiene la palabra la señora Sabanés Nadal.

La señora SABANÉS NADAL: Muchas gracias.

En primer lugar, quiero decir que me tranquiliza la aclaración del presidente en cuanto a la transversalidad de las políticas de cambio climático, porque me había parecido entender un cierto sesgo sectorial en el primer discurso. Reconozco que hay una aclaración en cuenta la transversalidad y también en cuanto a la oportunidad, lo que nos tranquiliza. No obstante, ya habíamos visto el acuerdo con Unidas Podemos y en el mismo hay elementos muy positivos, como la obligatoriedad de zonas de bajas emisiones en ciudades mayores de 50 000 habitantes. Créanme que esto es de agradecer, porque para nosotros ha sido una especie de deporte de riesgo luchar por la salud de los ciudadanos y ciudadanas con Madrid Central y con la política de lucha contra la contaminación. Por tanto, es importante que todo esto tenga un marco protector que permita a las ciudades trabajar con muchísima cooperación y en red.

El segundo elemento muy importante de lo que se ha planteado hoy es la Ley de financiación del transporte público y de movilidad. Esta es una oportunidad de reequilibrio; no es solo una necesidad en la lucha contra la contaminación, sino una oportunidad de reequilibrio de las infraestructuras, fundamentalmente de cercanía, en las comunidades y de conexión interna y externa en el conjunto del territorio. Merece la pena que en el futuro trabajemos esta oportunidad. Lo mismo ocurre con la Ley de cambio climático. Para


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nosotros hoy, y lo he dicho, la condición es que ustedes le pongan capacidad, coraje y valentía. A partir de ahí, no nos equivoquemos, tendremos que trabajar mucho cada día, ley a ley, propuesta a propuesta, estrategia a estrategia, y para ello he ofrecido nuestra disposición tanto al apoyo como al trabajo. Sin duda, fundamentalmente después de la COP25, en Europa nos piden no solo que seamos ambiciosos, sino que seamos referencia de esa ambición climática. Tenemos mucho que decir en nuestro discurso interno, pero también tenemos mucho que decir con relación a Europa y a una visión muchísimo más global.

Hoy, yo quería haber hablado más de futuro; hemos tenido una mañana difícil, con un repaso crispado del pasado. Por eso, merece la pena que traslademos a la ciudadanía que hay una oportunidad de futuro. Nosotros no votamos con excusas, votamos con convicción este Gobierno de coalición porque creemos que es una opción de cambio y de transformación muy importante.

Finalmente, hay una serie de cosas que no vemos muy claras en el acuerdo: la prestación por hijo a cargo, el acuerdo habla de un aumento decidido, las organizaciones de infancia y adolescencia hablan de 1200 euros; el tema de pensiones con protección constitucional; una mayor ambición en los objetivos de la Ley de cambio climático, pero termino como les he dicho al principio. Lo más importante es mostrar la clara valentía y voluntad de transformación. Por lo demás, seguro que trabajando día a día, compartiendo, cooperando y teniendo en cuenta las distintas voces podremos avanzar y conseguir esa transformación que nuestro país necesita. (Aplausos).

El señor VICEPRESIDENTE (Rodríguez Gómez de Celis): Muchas gracias, señores Sabanés.

Tiene la palabra la señora Oramas.

La señora ORAMAS GONZÁLEZ-MORO: Gracias, señor presidente.

Señor Sánchez, le agradezco mucho el tono en el que se ha dirigido a mí, pero le quiero decir dos cosas. A lo mejor la Cámara no sabe que usted y yo nos conocimos hace diez años en una tertulia de madrugada en Radio Nacional, donde usted era el tercer suplente. El primero era Pedro Zerolo, después estaba Mar Moreno y el tercero era Pedro Sánchez, y allí estábamos hasta las tantas de la mañana. Me admiró que usted tuviese principios y coherencia -dimitió, recorrió España y salió- y hoy le quiero decir que quiero que me respete. Yo sirvo a este país. Durante mis años en la política he apoyado mucho más al PSOE que al Partido Popular, y no votar hoy su investidura no significa estar con VOX ni con la derecha. Jerónimo Saavedra, Alfonso Guerra, Felipe González, Eduardo Madina, muchísima gente socialista a lo mejor discrepa de sus compañeros de viaje. Yo nunca le he tenido miedo al PSOE; fui la única que le apoyó en su acuerdo con Ciudadanos y en la moción de censura hace un año, le dije: Yo confío en usted, no en sus compañeros de viaje. Soy una persona que nunca ha votado en contra de su país ni de sus convicciones ni de su tierra, y le doy mi palabra de que hoy yo no le puedo apoyar en esta investidura porque usted ha dicho de sus compañeros de viaje cosas mucho más duras hace un mes que las que yo he dicho ahora, pero también le digo que soy una persona que vota siempre a favor de las cosas que son buenas para los ciudadanos. Hoy es la investidura, hay unos presupuestos, hay esos jueves y esos martes, esa Ley de lucha contra la violencia de género, la Ley de dependencia, y esta diputada -esté o no esté en su partido porque he mantenido la coherencia en el día de hoy- seguirá apoyando a este país y las cosas que sean buenas para los ciudadanos. Le doy mi palabra. Le doy mi palabra, pero los que hoy no le apoyamos no somos ni extrema derecha ni fascistas ni nada; sencillamente, somos gente que discrepamos y por eso le pido también un respeto.

Muchas gracias. (Aplausos).

El señor VICEPRESIDENTE (Rodríguez Gómez de Celis): Muchas gracias, señora Oramas.

A continuación, tiene la palabra el señor Quevedo.

El señor QUEVEDO ITURBE: De nuevo estamos aquí. Decía antes que me quedaban cosas por plantear -telegráficamente siempre- del acuerdo exigente -así lo he calificado- que hemos suscrito con el Partido Socialista a la hora de entender las necesidades que tiene Canarias; ningún privilegio, ningún privilegio, es producto justamente de esa singularidad de la que les hablaba antes. Eso lo entendieron hasta los Reyes Católicos, así que mire si la cosa tiene gracia. Ahora en este compromiso tenemos que recordarle algo que es muy importante. Los canarios sabemos que a lo largo de la reciente historia democrática española, por mucho que estuviese en la Ley del REF, reconocido en la Constitución, que hubiese un Estatuto de Autonomía de Canarias, etcétera, el incumplimiento ha sido la norma. Hemos


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intentado trabajar y modificarlo entre ambos y el espíritu del acuerdo que hemos firmado es para que eso se cumpla, por la sencilla razón -si no, no lo hubiesen dicho- de que es pura justicia y puro reconocimiento a las singularidades. Estamos acostumbrados al incumplimiento de nuestros fueros. Tenemos un ejemplo en los pasados presupuestos, que también tengo que decir que creo que se hubiese resuelto en la fase de enmiendas, pero he de manifestar aquí que con la misma voluntad de que las cosas se hagan bien, de que esto funcione, de que se demuestre la viabilidad de una política distinta de la que ha dirigido en los últimos tiempos la política española y en la Unión Europea, ahora también pedimos que se respeten los acuerdos, que se entienda por qué siempre tenemos la mosca detrás de la oreja, y no la tenemos por cuestiones baladíes y lo podríamos demostrar. Confío en que no nos defraudemos mutuamente. (Aplausos).

El señor VICEPRESIDENTE (Rodríguez Gómez de Celis): Muchas gracias, señor Quevedo.

A continuación, tiene la palabra el señor Baldoví.

El señor BALDOVÍ RODA: Moltes gràcies, senyor president.

Quiero empezar haciendo un par de agradecimientos. En primer lugar, al equipo negociador del Partido Socialista por el talante y porque ha sido difícil, pero hemos llegado a un acuerdo, y mira que ha costado en días tan señalados. Quiero dar las gracias también a los 175 000 valencianos y valencianas que pensaron que Compromís era una opción útil, que confiaron en la utilidad de Compromís una vez más. Somos el segundo diputado más caro del Parlamento nuevamente y estamos orgullosos de contribuir a la gobernabilidad de este Estado. Estamos orgullosos de que la agenda valenciana figure en el compromiso que hemos firmado, de contribuir al bienestar de muchos valencianos y valencianas y también de muchos españoles y españolas, pero esté seguro de que vamos a cumplir, de que vamos a ser unos socios leales. Nosotros cumpliremos con nuestra parte, contribuiremos con la gobernabilidad, pero esperamos sinceramente que ustedes cumplan con su parte del acuerdo, es decir, con la propuesta número uno, con la número dos... En fin, con las nueve propuestas que hemos señalado, pero fundamentalmente las dos primeras: financiación y dependencia, porque no son solo un qué hay de lo mío, sino un qué hay de todos los españoles, de lo nuestro. Por tanto, espero sinceramente que usted cumpla.

Por cierto, un mensaje para Tomás, de Teruel Existe. Tomás, ni caso, ni caso, ni caso. No hagas caso a salvapatrias apocalípticos, a salvapatrias antediluvianos ni a salvapatrias casposos. El señor Abascal no está, pero le hago la misma pregunta: cuando cobraba 83 000 euros de un chiringuito por no hacer absolutamente nada, ¿lo hacía por España?, ¿lo hacía por España también? (Aplausos). Y acabo con una última recomendación que se me había olvidado: la tila tiene otra cualidad, es muy barata. Ayer compré cincuenta bolsitas por solo un euro, aplíquensela. (Risas.-Aplausos).

El señor VICEPRESIDENTE (Rodríguez Gómez de Celis): Muchas gracias, señor Baldoví.

Tiene la palabra el señor Rego Candamil.

El señor REGO CANDAMIL: Señor Sánchez, valoro y agradezco el compromiso firme que ha expresado con el acuerdo que hemos adoptado. Efectivamente, estamos convencidos de que es un gran acuerdo, un buen acuerdo para Galicia, y además creo que acertamos, sobre todo al comprobar ayer la reacción del presidente de la Xunta, el señor Núñez Feijóo, de rabia incontenida al conocer el texto de este acuerdo porque, como antes decía, hemos sido capaces de desbloquear la solución a muchos problemas que llevaban años esperando y que él, como presidente de la Xunta, o no tuvo interés o no fue capaz de solucionar. (Aplausos). Coincidimos también, por tanto, en la necesidad de que se produzca un cambio político en Galicia lo más rápidamente posible; un cambio no solo de personas, no solo de partidos sino también de políticas, y para eso está trabajando el Bloque Nacionalista Galego. Le pedimos, eso sí, que en relación con este acuerdo sea diligente en la aplicación de algunas medidas porque son realmente urgentes, en concreto para atajar una crisis industrial que está poniendo en riesgo miles de puestos de trabajo en nuestro país, un país que está sufriendo ya una nueva ola migratoria, con más de 300 000 personas -especialmente jóvenes bien formados- que en los últimos años han tenido que marcharse de Galicia.

Queremos poder vivir con dignidad en nuestro país y queremos hacerlo además con derechos. Por eso hemos incorporado al acuerdo propuestas para derogar las leyes y medidas lesivas para los intereses sociales que fueron aprobadas en los últimos años. En todo caso, ratificamos nuestro compromiso con la


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aplicación de este acuerdo que consideramos que será positivo para Galicia, y también nuestro voto favorable con todo lo que implica.

Muchas gracias. (Aplausos).

El señor VICEPRESIDENTE (Rodríguez Gómez de Celis): Muchas gracias.

Tiene la palabra el señor Mazón Ramos.

El señor MAZÓN RAMOS: Muchas gracias.

Nosotros no hemos cambiado, señor Sánchez; ustedes conocían nuestras condiciones. No ha respondido a los dos aspectos básicos que antes cité del acuerdo con Esquerra Republicana de Catalunya, pero la interpretación de este acuerdo la vamos a oír a continuación en la intervención del Grupo Parlamentario Republicano.

En relación con la unidad de España solo le pido un mínimo de sentido de Estado. Usted tiene la responsabilidad, la que no han tenido los partidos de la derecha, ni el Partido Popular ni Ciudadanos, hasta ahora. Le hago una pregunta: ¿usted cree que la unidad de España se defiende con acuerdos que son solo un paso más en la estrategia de desconexión que llevan desarrollando desde hace tiempo estos partidos independentistas? Usted, como aspirante, debería conocer al pueblo español y saber que este acuerdo supone una humillación para muchísimos españoles y un abandono para muchísimos catalanes constitucionalistas porque esperan un Gobierno que les defienda, que es lo que no está haciendo actualmente el Gobierno de la Generalitat.

Respecto a los compromisos con Cantabria, estarán en manos del futuro Gobierno. Son de justicia, como he dicho, y será su responsabilidad o del Gobierno que sea. Y por favor, no nos mezcle con la derecha ni con la ultraderecha ni comiencen a repetir esa muletilla que ya estoy empezando a oír porque los que nos conocen saben que decir esto solo descalifica al que lo pronuncia.

Muchas gracias.

El señor VICEPRESIDENTE (Rodríguez Gómez de Celis): Muchísimas gracias.

El señor Guitarte ya había consumido su tiempo de réplica, que solicitó con anterioridad. Por tanto, ahora tiene la palabra el candidato a la Presidencia del Gobierno.

El señor SÁNCHEZ PÉREZ-CASTEJÓN (candidato a la Presidencia del Gobierno): Gracias, señor presidente.

Señorías, voy a ser muy breve. En respuesta a la portavoz de Junts per Catalunya simplemente quiero recordar, para que conste en el Diario de Sesiones, que cuando se debatía la aplicación del artículo 155 en el año 2017, el Grupo Parlamentario Socialista sostuvo una enmienda hasta bien entrada la noche del viernes, criticada por el Grupo Parlamentario Popular e incluso por algunos medios de comunicación conservadores, para suspender la aplicación del artículo 155 si se convocaban elecciones autonómicas por parte del entonces presidente de la Generalitat, el señor Puigdemont. Simplemente quiero que conste en el Diario de Sesiones porque es toda la verdad, no es solamente una parte, sino el conjunto de la verdad. Lo que es evidente es que tenemos que hablar y mucho. Tenemos que hablar de política. Efectivamente, tenemos que abandonar la vía judicial porque, como he dicho en la primera intervención de esta mañana, creo que se lo debemos a nuestros hijos y a nuestras hijas. Pero, como bien recordaba antes el portavoz del PRC, cuando tengamos ocasión de hablar con el Grupo Parlamentario Republicano imagino que seguiremos hablando de Cataluña.

En cuanto a Más País, agradezco a la señora Sabanés el tono y de nuevo su voto afirmativo. Deseo que el señor Errejón se reponga pronto del contratiempo que ha tenido. Efectivamente, señora Sabanés, creo que en Madrid están ocurriendo cosas muy lamentables. Escuchar a la presidenta de una comunidad autónoma como la de Madrid decir que la contaminación no mata es simplemente vergonzoso. Por eso creo que es muy importante algo que he anunciado en el discurso de investidura y que tiene mucho que ver con lo que usted ha hecho personalmente con Madrid central cuando gobernaba la izquierda, con el fin de que se reduzcan las emisiones en determinadas zonas en las grandes ciudades a partir de cincuenta mil habitantes. Creo que compartimos la ambición climática y también es importante incorporar el elemento de la biodiversidad, el cuidado o la protección de nuestra biodiversidad. Esta es una cuestión en la que estoy convencido que también podremos coincidir.

Señora Oramas, creo que debería usted replantearse su posición. Todos tenemos un compromiso con nuestro país. Yo no dudo del suyo y lo único que le pido es que no dude de mi compromiso con España.


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Usted dice que es una exageración plantearle que con el voto contrario efectivamente se está situando con aquellas fuerzas políticas que tal vez no quieren lo mejor para España, pero es que también usted me está acusando de unas cosas simplemente porque comparta el que determinadas fuerzas políticas permitan la formación del único Gobierno posible después de dos procesos electorales a nivel general y de cinco procesos en total en el año 2019. Usted ha visto cuál ha sido la actitud del Partido Popular, pero no solamente hoy, sino también durante toda la legislatura desde la moción de censura; si se les ha atragantado la moción de censura, si es evidente que hoy por hoy el Partido Popular no está dispuesto a llegar a ningún acuerdo con el Partido Socialista. Yo hoy le he tendido la mano al Partido Popular para llegar a acuerdos. (Protestas).

El señor VICEPRESIDENTE (Rodríguez Gómez de Celis): Un momento, por favor.

El señor SÁNCHEZ PÉREZ-CASTEJÓN (candidato a la Presidencia del Gobierno): Por eso, señoría, lo que le pido es que reconsidere su posición, no creo que estemos tan lejos, no creo que sean tan insalvables las distancias y las diferencias como para que usted no mantenga la puerta abierta a una abstención, que es simplemente facilitar y respetar también la voluntad en cierta medida del pueblo español, que ha sido expresada no una vez, sino cinco veces a lo largo del pasado año y en dos procesos electorales. Con lo cual, ¿cuál es la alternativa? ¿La alternativa es volver a convocar elecciones? ¿Ir a terceras elecciones? ¿Y si el Partido Popular no gana qué, vamos a cuartas, a quintas, a sextas, a séptimas? En fin, yo creo, señora Oramas, que también tiene una responsabilidad, que además usted nunca ha eludido en su carrera política. Por eso apelo también a su razón, a ese sentimiento patrio que tiene y le pido que reflexione, estamos a tiempo de que reconsidere su posición no solamente en la votación de mañana, sino también en la del próximo martes. Yo no creo que no podamos entendernos y compartir camino en todas las políticas que usted ha puesto encima de la mesa desde esta tribuna, de verdad, pero para poner en marcha esas políticas necesitaremos Gobierno, y eso es lo único que humildemente le pido, que facilite la formación de Gobierno. No le estoy pidiendo nada más. Yo entiendo que para Coalición Canaria es difícil, es complicado, y además se lo he dicho en la primera de las intervenciones, pero creo que para ser relevantes en el Congreso de los Diputados y para defender a su tierra -yo entiendo y sé que quiere a su tierra- lo importante es que haya Gobierno, que eche a andar la legislatura y esto no se quede varado. ¿Vamos a empezar el año 2020 sin Gobierno? ¿Vamos a seguir así meses, meses y meses hasta cuándo, hasta que se desgaste más aún el sistema? Permita que eche a andar este Gobierno, facilite la formación de un Gobierno y luego pida y exija todas las responsabilidades a ese Gobierno. Pero hágalo así, no bloqueando porque nos lleva simplemente al sinsentido de que no haya Gobierno y a un Parlamento que no tiene todas las capacidades para exigir a ese Gobierno las responsabilidades que usted me está exigiendo desde esta tribuna con toda legitimidad y con toda razón. Yo solamente apelo a esa razón, a ese compromiso y reconsidere esa posición. (La señora presidenta ocupa la Presidencia).

Al señor Quevedo le agradezco también su apoyo y la confianza. Al señor Baldoví lo mismo -si me permiten, quiero ser muy breve en los agradecimientos-, así como al señor Rego. He hablado y mucho con la ministra de Industria a lo largo de estos diecisiete meses y le puedo garantizar que Alcoa ha estado presente en todas las conversaciones, de una u otra manera siempre ha estado presente. Y eso también tiene mucho que ver con un Gobierno que, como he dicho antes en mi intervención, se va a comprometer en la lucha contra la deslocalización. Eso implica hacer una transición energética justa y aprobar un estatuto del consumidor electrointensivo, que es necesario en nuestro país. Ya llegamos tarde en el sentido de que hay muchos inversores que están preguntando cuándo va a haber Gobierno en España, cuándo se va a aprobar ese estatuto y cuándo se volverá a volcar recursos económicos no solamente en Galicia, sino en Asturias, en Cantabria o en el País Vasco. En definitiva, creo que hay muchas cosas que podemos hacer juntos y le agradezco el apoyo de corazón.

Señor Mazón, de verdad que no lo entiendo; no tiene argumentos, tiene excusas. Con excusas puede subir aquí y defender lo que quiera, pero argumentos de fondo no tiene. Usted no puede decirle al Partido Socialista que no es un partido comprometido ni con la unidad de España ni con el respeto a la Constitución. Le digo lo que he dicho cuando he subido a esta tribuna a las nueve de esta mañana: ni se va a romper España ni se va a romper la Constitución. Lo que tenemos que romper entre todos es precisamente el bloqueo a la formación del único Gobierno posible. (Aplausos). Y le digo una cosa, señor Mazón, yo no cuestiono la legitimidad ni la credibilidad que pueda tener usted erigiéndose en esta tribuna como portavoz de un partido regionalista cántabro del sentir y de la opinión de los catalanes que no son independentistas


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en Cataluña, pero simplemente le recuerdo una cosa; después de Esquerra Republicana, que es la primera fuerza política en Cataluña, la segunda ¿sabe cuál es? El partido de los socialistas catalanes. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor candidato.

Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra el señor Rufián Romero. (Aplausos).

El señor RUFIÁN ROMERO: Buenas tardes, señora presidenta.

Buenas tardes a todas y a todos. Una cuestión previa, pero que considero importante para luchar contra las falsedades, contra las fake news. Usted, señor Casado, y usted, señora Álvarez de Toledo, han empezado hoy sus discursos o intervenciones diciendo que había una especie de pacto secreto entre el PSOE y Esquerra Republicana; de hecho, lo pedían. Si tienen wifi, si tienen datos, está en la web de Esquerra Republicana; de hecho, está en la web de un montón de medios de comunicación. (Rumores). Yo lo tengo aquí, si quiere se lo doy. (Varios señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso: Léelo). Mejor se lo doy cuando acabe la intervención. (Rumores). Calma. Está claro que ir a colegios de pago no te hace más educado. (Risas.-Aplausos).

El único secreto que hay aquí, señor Casado, el único pacto secreto es lo que ustedes hicieron anoche en la Junta Electoral Central. (Aplausos). Como saben, la Junta Electoral Central inhabilitó ayer al president Quim Torra y al eurodiputado Oriol Junqueras. Que un órgano administrativo sin competencias específicas sobre la materia y fuera del periodo electoral se extralimite de esa manera pretendiendo inhabilitar y destituir al president de la Generalitat y a un eurodiputado reconocido plenamente por el máximo tribunal de justicia europeo no solo es una salvajada, sino que es un golpe de Estado de libro (aplausos), aquí, en España, y allá, en Cataluña, de los de siempre y para lo de siempre. Todo el mundo sabe -no hace falta ser muy espabilado- quién y qué hay detrás de lo que sucedió ayer por la tarde. Ha sido su última bala. Intentado, está bien, de hecho incluso lo anunciaron antes por Twitter. De primero de golpismo, bastante torpe. Nosotros, hoy aquí, los demócratas, independientemente de la bandera que tengamos, les decimos que frente a ataques a la democracia, más democracia y que ochenta y nueve años de historia no se tumban así como así. (Aplausos). Tengan claro, tengan muy claro que lucharemos y defenderemos hasta no poder más -hasta no poder más- los derechos políticos del president Quim Torra y de nuestro presidente Oriol Junqueras; y créanme que podemos un montón, tenemos mucho aguante.

Lo que sucedió ayer es el Estado fagocitado por la extrema derecha y por la derecha extrema, según qué instituciones del Estado contra el Gobierno. Llevo desde anoche intentando encontrar la manera de explicar lo que ustedes hicieron -de hecho, lo que llevan un montón de tiempo haciendo-, y no conseguía encontrar nada hasta que recordé una historia de un fabulista vasco, Félix María de Samaniego, que junto a Berlanga estaría encantado de conocer a algunos de ustedes. Es una historia escrita hace casi 240 años, la historia del gato y los ratones. Érase una vez 'ratonlandia', un país con un montón de ratones que nacían, crecían, vivían y, sobre todo, morían; morían por culpa de un gato, de un gato muy bien cuidado y muy bien alimentado por sus amos, pero que a pesar de eso atacaba, acosaba y amenazaba constantemente a los ratones. Un día, los ratones decidieron reunirse en asamblea y dialogar, debatir, esas cosas tan raras que se hacen en democracia. Al final, uno de ellos ideó una solución: ponerle un cascabel al gato para así tenerlo controlado, oírle y que dejara de acosarlos, de atacarlos y de cazarlos. El problema vino cuando ninguno de los ratones se atrevió a ponerle el cascabel al gato.

Señores del PP, señores de Ciudadanos, señores de VOX, estos ratones nos hemos atrevido a ponerle el cascabel al gato. Ustedes son el gato, nosotros somos los ratones y este acuerdo es el cascabel que los va a controlar. (Rumores.-Aplausos). La única pregunta es quiénes son sus amos, los que les alimentan y les cuidan. Para que lo entiendan; no van a tumbar ochenta y nueve años de historia inequívocamente antifascista. No lo hicieron profesionales de la materia -no lo hicieron profesionales en la materia-; ahora no lo van a hacer advenedizos como ustedes. (Aplausos).

Unas palabras obligadas y ex profeso de alguien que hoy no está aquí, pero que debería estar como el que más: Somos republicanos, somos independentistas, somos catalanes, pero sobre todo y ante todo somos demócratas y como tales jamás, ni por activa ni por pasiva, favoreceremos un Gobierno de la extrema derecha y de una derecha cada vez más extrema. Siempre se debe estar dispuesto a dialogar, siempre, con todos y de todo, independientemente de que nosotros y nosotras estemos o no en prisión. No hacerlo sería traicionarnos a nosotros mismos. Nosotros no le pedimos a nadie que deje de defender lo que defiende; que nadie nos pida a nosotros que dejemos de defender lo que defendemos:


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la independencia de nuestro país. Dialoguemos. Oriol Junqueras i Vies, celda 47, Lledoners. (Aplausos). Sigo leyendo: Este problema político no se resuelve escondiéndose tras tribunales y togas. Hay un problema político que tenemos que resolver. Señor Sánchez, buenas tardes, este era usted a principios de 2018. Sigo: "Si hablamos de la crisis territorial derivada del pulso soberanista, nosotros consideramos que el problema de Cataluña es un problema de convivencia, no de independencia". Este era usted a mediados de 2019. Sigo, refiriéndose a Puigdemont: "Me comprometo aquí y ahora a traerlo y que sea juzgado por la justicia española. La fiscalía ¿de quién depende...? Pues eso". Este es usted apenas hace dos meses. Sigo: "Este es un conflicto político que hay que devolver a lo político para evitar la judicialización de la política. Los sentimientos ni se imponen ni se persiguen, retomemos el diálogo". Y este es usted hoy. ¿Qué cree que ha pasado? (Risas.-Rumores). ¿Qué creen que ha pasado...? (Rumores).

La señora PRESIDENTA: Señorías, por favor.

El señor RUFIÁN ROMERO: ¿Qué creen que ha pasado para que el candidato a la Presidencia del Gobierno pase de decir una cosa a, luego otra, llegando a presumir incluso en campaña electoral en el prime time de la tele pública española de poder utilizar a la Fiscalía a su antojo, para acabar hoy hablando de política y de diálogo? ¿Qué provoca tanto bandazo? Se lo digo yo: esta gente. (Señalando a la bancada de la derecha.-Varios señores diputados: ¡Ohhh!). El miedo a esta gente, el acomplejamiento a esta gente. Cada vez que un progresista ha callado frente a las amenazas o frente a los insultos de la derecha, un derecho se ha perdido, un derecho se ha perdido. (Aplausos). Tenemos una derecha asilvestrada, a los hechos... (Protestas). Me están dando la razón, es que no se dan ni cuenta. A los hechos me remito.

A usted, señor Sánchez, algún gurú de la demoscopia le dijo que utilizando Cataluña como arma arrojadiza electoral ganaría las elecciones, no pasa nada. No pasa nada. (Rumores). Cálmense, que estamos casi acabando. No pasa nada, no se fustigue, no es algo nuevo. Le ha pasado prácticamente a todos los presidentes de este país, pero en su caso, señor Sánchez, olvidó algo crucial: que no ha habido nunca ningún presidente socialista que haya llegado a Moncloa sin Cataluña, y mucho menos contra Cataluña. La campaña que usted hizo insultando y criminalizando a la escuela pública catalana, insultando y criminalizando a los medios públicos catalanes, insultando y criminalizando a más de dos millones de personas que votaron de forma heroica el 1 de octubre fue de una enorme miopía e irresponsabilidad. Solamente o casi a la altura de la enorme miopía e irresponsabilidad que cometieron tanto ustedes como Podemos provocando las elecciones del 10 de noviembre, las cuartas en cuatro años y las segundas en un año.

Pero esto, señor Sánchez, le aseguro que no va de repasar e incidir más aún en el pasado. No va de repasar e incidir en su hemeroteca, todos tenemos hemeroteca. La mala noticia es que usted dijo eso y seguramente en aquel momento se lo creía, la buena es que somos políticos y políticas. Aquí no hay dogmas inamovibles de fe, no somos sacerdotes, no somos curas, la política es movible. Tenemos la obligación de interpretar adecuadamente la realidad cada vez para intentar aportar soluciones. Aquí no hay iglesias, hay partidos políticos y yo, por lo menos, hace mucho tiempo que llegué a la conclusión de que prefiero malas hemerotecas a dejar de ser útil. Así que bienvenidos al diálogo, bienvenidos a la política, señor Sánchez.

Dijimos que septiembre nos complicaba la vida a todos, y vaya si lo hizo. Dijimos que quizá ni siquiera habría septiembre, y no lo hubo. Dijimos que el otoño sería un mal momento para hacer política, y fue un muy mal momento, casi tan malo como ahora. Y dijimos que las filias y fobias personales que ustedes podían llegar a tener estaban dejando pasar una oportunidad histórica y que se arrepentirían, y yo creo que lo hacen. ¿Qué ha cambiado? Algunos nos han recriminado cierta tardanza en este acuerdo; no sé dónde han estado todos estos meses porque ha cambiado todo. Una sentencia: casi 100 años de cárcel a nueve demócratas por un referéndum, a nueve compañeros y compañeras. De hecho, VOX le pedía a nuestro líder y presidente Oriol Junqueras 75 años de cárcel por votar. (Rumores). Partido Popular y Ciudadanos le pedían 25 años y ustedes, vía Abogacía del Estado, llegaron a aplaudir en algunos casos 13 años de cárcel. Esa es la receta de algunos de los grupos parlamentarios que están hoy aquí: que más de 2 millones de personas dejen de existir, que dejemos de ser quienes somos, que dejemos de pensar como pensamos y que dejemos de votar como votamos. (Aplausos). Nosotros no le pedimos a nadie, ni siquiera al fascismo, que deje de ser quien es. No le pedimos a nadie que deje de ser quien es, no le pedimos a nadie que deje de votar lo que vota; simplemente pedimos lo mismo para nosotros. Ni nosotros


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vamos a desaparecer ni muchísima gente en Cataluña, evidentemente, tampoco. Nos guste más o nos guste menos, estamos obligados a dialogar; estamos obligados a hacer política, nos guste más o nos guste menos. Esquerra Republicana de Catalunya -y la verdad es que en eso somos bastante aburridos- se ha presentado a dos generales y ha ganado dos generales con un mensaje y un discurso muy claro: diálogo, diálogo y diálogo. Y quien diga lo contrario, quien diga que ahora le sorprende, o no nos conoce, o no nos escucha, o miente directamente. Ni se puede implementar una república con el 50 % de la población en contra, ni se puede imponer una autonomía con el 50 % de la población en contra. Lo que hoy aquí decimos, lo que hoy aquí presentamos es un compromiso electoral de Esquerra Republicana. Dijimos que sentaríamos al Gobierno de España en una mesa de diálogo y es lo que hemos hecho. (Rumores.-Aplausos).

He aquí, pues, el acuerdo por una mesa de diálogo y negociación entre el Govern de la Generalitat y el Gobierno de España; un acuerdo que no nace de la ingenuidad o de la candidez, nace de la necesidad. Nosotros, señores del PSOE, no les tenemos manía, les tenemos memoria, porque que nadie se olvide -y no lo digo con alegría- que a este monstruo (señalando a la bancada de la derecha.-Protestas) en alguna ocasión también le han alimentado ustedes. Les avisamos en muchas ocasiones de que algún día también vendría a devorarles. (Protestas.-Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Señorías, por favor.

El señor RUFIÁN ROMERO: Pero lo que no unió el afecto lo ha unido el espanto. (Un señor diputado: Es una vergüenza.-Rumores). Se ha escrito mucho y se escribirá aún más sobre este acuerdo, pero no es ni más ni menos que un instrumento creado por dos equipos de trabajo de los dos partidos ganadores de las elecciones en Cataluña y en España, Esquerra Republicana y el PSOE, al servicio del diálogo, al servicio de la política; en el caso de Esquerra Republicana, al servicio de nuestro país, al servicio de Cataluña. Esto no será en cualquier caso, pase lo que pase, la victoria o el fracaso de un partido, ni mucho menos de Esquerra Republicana; esto será la victoria o el fracaso, pase lo que pase, de un país. Esquerra Republicana pone al servicio de Cataluña y de la política la fuerza de sus trece diputados y diputadas en la investidura para la creación de una solución, porque Esquerra Republicana no es el problema, ni siquiera es parte del problema, Esquerra Republicana es la solución. (Rumores). Es un partido al servicio de un país y no un país al servicio de un partido. (Aplausos). Mesa de Govern a Gobierno, con cuatro pilares, con cuatro bases claras que aglutinan el sentir, que aglutinan el consenso de hasta el 80 % de la población de Cataluña, y ahí, a la fuerza, hay votantes suyos: del PP, de Ciudadanos e incluso, por qué no decirlo, de VOX; son lentejas. Uno -primera base-, entre iguales: reconocimiento mutuo y respeto mutuo institucional, desjudicialización y activación de la vía política. Dos, sin vetos: se habla de todo y con todos; nosotros llevamos ochenta y nueve años de historia defendiendo la autodeterminación de Cataluña, no engañamos a nadie y estaremos encantados de escuchar sus propuestas. (Protestas).

La señora PRESIDENTA: Señorías, por favor, guarden silencio.

El señor RUFIÁN ROMERO: Nosotros vamos por la autodeterminación y la amnistía. Tres, calendario: monitorización, vía calendario público y claro; que todo el mundo sepa cuándo es la siguiente reunión. (Protestas). Cuatro, garantías: el acuerdo que se alcance entre las partes será consultado y refrendado por el pueblo de Cataluña. (Protestas). Me encanta. Cuál sea este dependerá de la fuerza y habilidad negociadora de cada cual. (Protestas). Señora presidenta, a mí me echaron por mucho menos. (Risas y aplausos). Desde aquí se oye todo.

Y, a la pregunta del millón de cómo hacemos para que ustedes cumplan (varios señores diputados: ¡Ahhh!), de cómo hacemos para que el PSOE cumpla, intentaré ser muy claro y, evidentemente, con enorme respeto a todos, incluido, por supuesto, Podemos, miembro de esta coalición de Gobierno y que espero nos ayude en esta labor; intentaré ser muy claro: si no hay mesa, no hay legislatura. (Varios señores diputados: ¡Ahhh!). Si no hay mesa, no hay legislatura.

La señora PRESIDENTA: Señorías, por favor, guarden silencio. No quiero estar interrumpiendo constantemente al orador para pedir algo obvio, y es que hay que respetar y escuchar a quien tiene el uso de la palabra.

El señor RUFIÁN ROMERO: Están ustedes a un rato de proclamar a Pablo Casado presidente legítimo de España y de Venezuela, ¿eh? Cálmense.


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Repito: si no hay mesa, no hay legislatura. Esquerra Republicana ya lo ha hecho antes -solamente hay que hacer memoria- en defensa de los derechos civiles, sociales y nacionales del pueblo de Cataluña, y puede volver a hacerlo. Si esta vez el pueblo de Cataluña vuelve a ser estafado, si esta mesa no se cumple, si este acuerdo no se cumple, no se estará estafando a un partido, no se estará estafando a Esquerra Republicana, se estará estafando a un pueblo. Otra vez, una vez más.

Por último, y como parte del acuerdo, también quiero anunciarles que nos comprometemos a crear comisiones de seguimiento Esquerra Republicana-PSOE en pos de articular un paquete legislativo para la recuperación de derechos civiles, sociales y laborales perdidos durante estos años, muchos de ellos por estos patriotas de aquí. En este país hay mucha gente que está esperando a ver qué pasa con este conflicto político que hoy se retorna a la política, pero también hay muchísima gente que está pendiente de saber qué pasará con la derogación de la Ley mordaza -ahí estaremos?, de las reformas laborales -ahí estaremos-, con la dignificación de la memoria histórica -ahí estaremos-, de las pensiones -ahí estaremos-, con la igualdad entre hombres y mujeres -ahí estaremos-, con el medio ambiente y las energías renovables -ahí estaremos-, o con el precio abusivo de sus alquileres o del recibo de la luz. Ahí estaremos y a ello nos comprometemos. (Aplausos). Porque, ¿de qué sirve una patria, patriotas, de qué sirve una bandera si maltrata a su pueblo? El drama es que en este país, en España, un chico de veintiocho años, por ejemplo, destina el 90 % de su sueldo a pagar su casa. Eso es la España real y no las cuatro pulseritas que lleva cada uno en la muñeca. (Aplausos.-Protestas). Esto es lo que hay y no hay más de lo que es, pero tampoco es menos; no es más de lo que es, pero tampoco es menos. Esto es de largo mejor que lo que tenemos, pero ni mucho menos es todo cuanto queremos. ¿Qué es lo peor o qué es lo mejor? Que no estaremos peor que de dónde venimos, amenazados por una derecha asilvestrada (protestas) y a veces abandonados por un progresismo acobardado. (Aplausos).

Señorías, existe un mientras tanto, entre el hoy y el mañana; un mientras tanto entre los deseos y su realidad. Existe un mientras tanto que es la vigilia de nuestros sueños y ese mientras tanto necesita de guías, de gestores y de líderes y nosotros no solamente nacimos para luchar y hacer cumplir nuestros sueños. Nosotros también nacimos para guiar, para gestionar y para liderar sus vigilias. Nosotros queremos gestionar y liderar ese mientras tanto, ese día a día porque si no lo hacemos nosotros lo hará algún otro contra nosotros. ¡Viva Andalucía libre! ¡Gora Euskal Herria askatuta! ¡Viva Galiza ceive! ¡Visca els països catalans!

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Republicano, puestos en pie).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Rufián.

Tiene la palabra el candidato a la Presidencia del Gobierno.

El señor SÁNCHEZ PÉREZ-CASTEJÓN (candidato a la Presidencia del Gobierno): Muchas gracias, señora presidenta.

Gracias, señor Rufián. (Rumores.-Un señor diputado: ¡Contéstale viva España!). Quería empezar, señor Rufián, por hacer un agradecimiento explícito, porque he seguido lógicamente muy en directo las negociaciones del equipo negociador que ha liderado la extraordinaria portavoz que tenemos en el Grupo Parlamentario Socialista. Quería dar las gracias y que conste en el Diario de Sesiones tanto a la señora Vilalta como al señor Jové y a usted mismo por haber logrado, junto con José Luis Ábalos, Salvador Illa, secretario de organización del PSC, y también Adriana Lastra, este importante acuerdo que efectivamente permite desbloquear la situación y lograr la formación de Gobierno en nuestro país.

Hay alguna cuestión de la que discrepo con usted. Usted ha hablado de la hemeroteca. Hemos tenido ocasión de hablar en muchas ocasiones de Cataluña en tribuna y lo vamos a seguir haciendo durante los próximos años, estoy convencido. Por cierto, despreocúpese porque la comisión se va a crear y, por tanto, no vamos a tener, al menos de esta parte, ese problema. He escuchado a sus socios de Gobierno en la Generalitat tener algunas dudas en cuanto a la integración y la incorporación a esa comisión, pero, en todo caso, por nuestra parte va a existir. Damos ese paso, creo que es importante, creo que es necesario y, como bien usted indicaba antes, es nuestra obligación; nuestra obligación es hacer política.

Siempre he hablado de conflicto político en Cataluña, siempre. He hablado también de crisis de convivencia en Cataluña y no creo que sean incompatibles. Entiendo que no sea el diagnóstico que ustedes hacen sobre la situación en Cataluña y el contencioso territorial, pero, fíjese, en ese CEO al cual antes hacía referencia la intervención de señora Borràs se preguntaba si las consecuencias del procés catalán habían dañado la convivencia y el 51 % de los catalanes reconocía que sí y el 41 % reconocía


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también en esa misma encuesta que había dejado de hablar con familiares y también con amigos sobre política. Hay que reconocer que efectivamente algo de eso existe y ustedes de alguna manera implícitamente así lo han reconocido cuando han creado, por ejemplo, una mesa diálogo entre distintas fuerzas parlamentarias en el Parlament de Catalunya, que nos gustaría también que tuviera lógicamente su recorrido y su desarrollo. Es una propuesta que puso encima de la mesa el Partido de los Socialista de Cataluña, que ustedes además apoyaron, cosa que agradezco, y sin duda alguna creo que también es necesario tener ese diálogo abierto entre las distintas fuerzas políticas catalanas. (Rumores). ¿Eso significa, señoría, que no existe un conflicto político? Es evidente que existe un conflicto político, si no, ¿de qué estamos hablando aquí? ¿De qué llevamos hablando diez años, si no es precisamente del conflicto político, de la relación y del acomodo de la realidad catalana en un Estado como es el Estado plural que representa España?

Efectivamente, creo que ahí vamos a partir de diagnósticos muy diferenciados, netamente distintos. Ustedes consideran que el problema es que el Estado español no reconoce el derecho de autodeterminación. Nosotros creemos que la autodeterminación no solamente no es constitucional, sino que no está amparada por el derecho internacional. Sé que ustedes dicen que sí que lo hace, les escucho, les leo y, por tanto, entiendo o, mejor dicho, conozco sus posiciones. Sin embargo, no solamente están las causas legales que puedan justificar nuestra oposición y nuestro rechazo al derecho de autodeterminación que ustedes defienden, también hay unas cuestiones que tienen que ver más con la política, con lo social y es algo que usted ha comentado antes. Efectivamente, no se puede construir una república -por utilizar sus términos- con un 50 % de la población apoyándolo y con el otro 50 % en contra. Por tanto, tenemos un diagnóstico distinto y discrepante. Pero, fíjese, ahora que se rasgan las vestiduras algunos diputados y diputadas de la bancada conservadora, yo aquí en tribuna antes de las elecciones del 28 de abril -no estoy hablando de antes de las elecciones del 10 de noviembre, señor Rufián, ya que usted ha sido testigo de ello porque pertenecía al Grupo Parlamentario de Esquerra Republicana- cuando era portavoz el señor Tardà defendí que la única solución que veía para resolver el contencioso en Cataluña era precisamente una votación. Lo he defendido siempre y lo he defendido porque dije, como digo hoy, que uno de los principales problemas que tiene ahora mismo de legitimidad el Estatuto de Autonomía de Cataluña es precisamente que no fue el votado por los catalanes antes de ser modificado en las Cortes Generales y también modificado por una sentencia del Tribunal Constitucional como consecuencia de un recurso presentado por el Partido Popular.

Fíjese en lo que ha dicho hoy el señor Casado, que incluso sin conocer nada, sea lo que sea, va a presentar un recurso en el Constitucional situándose en contra. Esa es la antipolítica que desde luego nosotros no defendemos (protestas), porque con lealtad y responsabilidad institucional vamos a hacer frente a este contencioso.

Le digo una cosa, señor Rufián -no sé si lo he dicho antes, pero lo digo ahora que llevo como presidente del Gobierno y en funciones unos cuantos meses, poco más de un año y medio y, efectivamente, como corresponsable porque he sido líder de la oposición y apoyé al entonces presidente del Gobierno en circunstancias muy traumáticas-: todo lo que está ocurriendo ahora mismo en Cataluña lo siento como un fracaso político, porque es un fracaso político. La falta de decisiones que están siendo hoy dirimidas en el Poder Judicial no representa más que un fracaso político. ¿Un fracaso político que pertenece en exclusiva a los partidos de ámbito nacional? Sí y no, depende de los partidos de ámbito nacional, pero también depende de los partidos de ámbito catalán. En ese sentido, creo que todos tenemos que hacer propósito de enmienda. Por eso, es importante recomenzar, ver dónde las emociones sustituyeron a las razones, ver dónde las emociones sustituyeron a los argumentos y ver dónde entre todos podemos encontrar un punto de equilibrio, de encuentro, que permita cohesionar de nuevo a la sociedad catalana y si no definitivamente resolver, porque probablemente no podamos resolverlo definitivamente, sí encontrar un equilibrio que las próximas generaciones agradezcan a los representantes políticos que están presentes en esta Cámara. Desde luego, yo asumo esa grave responsabilidad. Además, entiendo que tengo muchísimas limitaciones, entre otras cuestiones, porque no voy a contar con una oposición leal, como sí tuvo el Gobierno del Partido Popular con el Partido Socialista, pero esa, señoría, es la desgracia que tenemos en España. (Protestas.-Aplausos). ¡Qué le voy a contar! No solamente sufre usted a la derecha y a la ultraderecha, también la sufrimos desde la izquierda de ámbito español.

También le voy a decir otra cosa, y es una reflexión que lanzo al aire. Escuchadas las intervenciones del señor Casado, escuchadas las intervenciones del señor Abascal, leídos los sondeos demoscópicos, vista también la realidad electoral que ha hecho que hoy el señor Abascal y la ultraderecha tengan 52


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escaños, y escuchado también cuál es el sentir de los votantes del Partido Popular, espero -no pierdo la esperanza- que el Partido Popular entienda que está en riesgo su existencia como un partido político de centroderecha y esperemos que ponga un cordón sanitario no a las personas, sino a las ideas retrógradas y reaccionarias que representa el partido de la ultraderecha. (Protestas.-Aplausos).

Hemos vivido situaciones muy traumáticas y dramáticas, señor Rufián. Llevo dieciséis meses al frente del Gobierno de España, unos cuantos en funciones, y es verdad que hemos vivido una moción de censura, pero hemos vivido también una sentencia en el mes de octubre que, entre otras cuestiones, tuvo una réplica de contestación social en Cataluña, en primer lugar, inevitable, pero que, en segundo lugar, se convirtió en una crisis de orden público a la cual tuve que poner remedio. (Rumores). Ahí tengo que reconocer la extraordinaria labor y cooperación que hemos tenido entre la Policía Nacional, la Guardia Civil y los Mossos d'Esquadra. Entiendo la difícil situación que vivió su partido entonces, pero también le digo que ustedes fueron valientes, porque fueron los primeros en el ámbito independentista que criticaron y rechazaron el uso de la violencia -en ese caso una contestación legítima, porque estamos en un Estado democrático- en respuesta a una sentencia que ustedes no compartían. Evidentemente, yo me tomo como un fracaso político la situación que se está viviendo en Cataluña. Muchos dirigentes del Partido Popular y de la ultraderecha me critican y dicen: el señor Sánchez está negociando su investidura -lo dicen en términos muy hiperbólicos- con un reo, con un preso, Oriol Junqueras, que está en la cárcel. Probablemente sin quererlo, señor Rufián, lo que están diciendo es algo muy evidente, es una obviedad. Esta es la consecuencia de todo, esta es la situación que vivimos, la situación de ver cómo la deriva judicial al final ha hecho imposible poder hacer política o que la política al final vaya por detrás de los acontecimientos judiciales. (Rumores). En ese sentido, señorías, yo creo que es importante devolver el conflicto político a la política.

Señorías, en cuanto a la agenda social, tampoco tendré ningún problema. Y con respecto a la agenda territorial, desde luego partimos de posiciones muy distintas; tenemos diagnósticos muy diferentes sobre cuál es el origen de la crisis política en Cataluña, pero entiendo -eso es lo que aprecio, al menos, en el partido que usted representa hoy aquí desde su bancada- la voluntad de dialogar, de superar el conflicto y de intentar lograr un punto de encuentro y de equilibrio que sea positivo tanto para Cataluña como para España. El reto merece la pena y nosotros, desde luego, vamos a acudir a esa Mesa y a este Congreso de los Diputados con el mejor de los ánimos. Va a ser muy difícil, vamos a necesitar tiempo (rumores), pero le garantizo que nuestra voluntad es firme y honesta y que no solamente el Partido Socialista, sino también una amplia mayoría de ciudadanos españoles quiere de una vez por todas resolver este contencioso territorial. Esperemos que así sea y, si no lo logramos en esta legislatura, que al menos dejemos encauzada una crisis política para que nuestros hijos, sus hijos y mis hijas, puedan encontrar una Cataluña y una España unidas en su diversidad. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor candidato.

Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra el señor Rufián Romero.

El señor RUFIÁN ROMERO: Señor Sánchez, yo también le agradezco, evidentemente, el tono. Lo he comentado esta mañana: la música que llega desde el Partido Socialista Obrero Español desde hace unos días, unas semanas e incluso unos meses suena bien, es diferente. También conviene recordar -lo digo sin acritud, no es un reproche- que forma parte de un contexto de cierta debilidad y -por qué no decirlo, y lo hacemos con humildad pero también con firmeza- de la victoria del republicanismo catalán en Cataluña, que creo que algo ha ayudado a que ustedes cambien o puedan cambiar en cierta manera de senda. No haré aquella broma de qué PSOE veremos, si el de Lastra o el de Borrell, porque creo que está claro qué PSOE tenemos enfrente. Y repito que lo digo sin acritud.

Quiero ser muy claro también en esto. No hay ninguna idea ni en la vida ni en política, repito, no hay ninguna idea, ninguna ideología ni en la vida ni en política, ni la unidad de España ni la independencia o la autodeterminación de Cataluña, que valga la pena hacerla mediante vías violentas. No nos representa ninguna vía violenta. (Aplausos). No nos representa ninguna vía violenta, no hay nada en la vida que lo justifique. Y con esto, evidentemente, no me estoy refiriendo a nuestras juventudes, a nuestros chicos y chicas que luchan y lucharon como tantos otros en el pasado por sus derechos civiles, sociales y laborales en Cataluña. (Aplausos). Ahora bien, señor Sánchez, lo repetiremos 155 veces: la única violencia hasta el momento inequívocamente constatada y nunca condenada es la del 1 de octubre. (Aplausos).

Hay un montón de cosas, señorías del PSOE, de las que hablar, un montón, y en quince días, solamente en quince días desde que se conforme este Gobierno, hablaremos. La primera es que me chirría enormemente


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que alguien que se autocalifica de izquierdas y que representa a un partido que tiene unas siglas gloriosas, de muchísima historia, diga que votar y que la política provoca una crisis de convivencia. Jamás lo aceptaremos, porque es aquello -y no me refiero ahora tanto a usted- de no te metas en política porque divide, que decía un tal Francisco Franco Bahamonde. (Aplausos). Yo creo que es una gran noticia que la población de Cataluña, que todo el mundo en definitiva, esté politizado. Lo que divide, lo que genera una crisis de convivencia, no es una urna, es un desahucio, y nunca nos cansaremos de decirlo.

Para acabar, estoy de acuerdo en que hay que romper bloques. Creo que para alcanzar nuestros fines, que evidente son antagónicos -los suyos y los nuestros-, para trascender nuestras siglas, nuestros números, nuestros votos, hay que romper bloques. Nosotros creemos que esto es un inicio y evidentemente creemos que hemos atraído a alguien del otro bloque hacia nuestra parte, pero creo que es la única manera. El no a todo, el mal llamado no a todo, el cuanto peor, mejor -lo dije hace seis meses y lo repito-, que creo que es heredero de aquel eslogan nefasto, el peor eslogan de la historia de los eslóganes, el de España nos roba, es nefasto y es falaz. El no a todo, el cuanto peor, mejor, el España nos roba, son mentira y no sirven absolutamente de nada. Porque, repito -y no me cansaré de decirlo-, a mí no me roba una señora de Malasaña o de Lavapiés que cobra la misma pensión que mi abuela de Singuerlín; a mí me robó y me roban Rato, Bárcenas, Pujol y Millet. Y esos da igual la bandera que tengan. (Aplausos.-Una señora diputada: ¡A mí también!-Varias señoras y señores diputados: ¡Y los ERE! ¡ERE, ERE, ERE!).

La señora PRESIDENTA: Señorías, por favor; señorías.

El señor RUFIÁN ROMERO: Si les cabrea tanto es que es bueno. (Risas y aplausos).

Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Rufián.

Tiene la palabra el candidato a la Presidencia del Gobierno.

El señor SÁNCHEZ PÉREZ-CASTEJON (candidato a la Presidencia del Gobierno): Si me permite, señora presidenta, al señor Rufián le responderé desde el escaño simplemente para ratificarme en los extremos del compromiso que hemos alcanzado dos fuerzas políticas con bastante historia a nuestras espaldas (Rumores). Esquerra Republicana tiene su longevidad; el Partido Socialista Obrero Español tiene también su longevidad. Ambas hemos sufrido muchas cosas a lo largo de esta historia: el exilio, la represión, la dictadura, el exterminio de muchas personas que defendían la causa republicana en Cataluña y también la causa socialista en el conjunto del país, y creo que tenemos una enorme responsabilidad también como fuerzas políticas históricas para con nuestras sociedades.

Me ha gustado escucharle decir -me reconforta mucho- de su boca que se rechaza la violencia. No tenía ninguna duda de ello, porque precisamente durante el mes de octubre escuché al secretario general de su partido, el señor Pere Aragonès, desmarcarse absolutamente de la violencia. Agradezco de verdad que planteemos trascender los bloques, porque efectivamente los sentimientos no se imponen. No le voy a imponer yo el sentimiento de ser español ni usted me va imponer a mí el sentimiento del independentismo catalán, pero creo que entre ambos podemos lograr un cambio de percepciones, tanto de ustedes como de nosotros, y a eso estamos llamados, al menos, a empezar a andar en esta legislatura. Por nosotros, señor Rufián, no será. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor candidato.

Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra el señor Rufián Romero.

El señor RUFIÁN ROMERO: Intervendré muy brevemente.

Señor Sánchez, un matiz: no se trata tanto de imponer a uno o a otro hablar de identidades, porque, al final, ¿la identidad qué es? Sentirse catalán, sentirse español, sentirse de Tombuctú, ¿qué es? Yo, por ejemplo, no renuncio a Machado, no renuncio a Cervantes, no renuncio a Rosalía, no renuncio a Alejandro Sanz, no renuncio a un montón de cosas que forman parte de mi cultura. (Rumores). Pero la buena noticia -o la mala, según para quién- es que yo no soy una excepción. Esta gente, cuando me habla de Pujol, del 3 per cent y tal... Si Pujol era más suyo que nuestro: fue español del año, primero pactó con Felipe y después con Aznar. En definitiva, hablemos y dialoguemos, porque lo que tenemos enfrente es esto. Y bienvenidos otra vez a la senda del diálogo.

Muchas gracias. (Aplausos).


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La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Rufián.

Por el Grupo Parlamentario Ciudadanos, tiene la palabra la señora Arrimadas García. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Ciudadanos).

La señora ARRIMADAS GARCÍA: Gracias, señora presidenta.

Señor candidato, hoy lamentablemente es un día histórico; es un día histórico y lo hemos sabido desde la primera frase que ha pronunciado el señor Sánchez. ¡Cómo será el daño que ha hecho a este país el señor candidato que ha tenido que empezar su intervención diciendo que España no se va a romper! Además, ¡qué daño le habrá hecho a la socialdemocracia en España que ha tenido que explicar que el Partido Socialista es un partido español! Sin duda será un día histórico por la humillación que acaba de verter el señor Rufián mientras el señor Sánchez ha salido a agradecerle el apoyo sin rebatir ni una de las cosas que ha dicho de España. (Aplausos). Histórico. Este día histórico y este acuerdo infame no estaban escritos. No es cierto que los españoles dijeran en las urnas que este era el acuerdo que se tenía que aprobar. No es cierto. ¿Cómo puede el señor Sánchez decir que esto es lo que han votado los españoles si se presentó a las elecciones prometiendo justo lo contrario de lo que ha presentado hoy ante esta Cámara? (Aplausos). ¿Cómo puede usted tener tanta desfachatez, señor Sánchez? Usted cambia mucho de opinión o quizá tiene muy poca memoria, pero los españoles tienen mucha más coherencia y más memoria de la que usted ha demostrado. Usted se presentó a las elecciones diciendo que no podía hacer un Gobierno de coalición con Podemos porque no dejaría dormir al 95 % de los españoles. Usted dijo que con el independentismo no, nunca, y que iba a prohibir los referéndums ilegales en Cataluña y los iba a tipificar como delito, y hoy tenemos un acuerdo por escrito que dice que va haber una consulta solo en Cataluña. A usted no le ha votado nadie en este país para cometer la infamia que piensa cometer, mientras los ciento veinte diputados socialistas callan y otorgan. ¡Qué vergüenza, señorías, haberles visto callar ante lo que ha dicho el señor Rufián de España! (Aplausos). ¡Qué vergüenza, señorías!

Hoy va a ser un día histórico, lamentablemente; histórico porque el propio candidato Sánchez hoy votaría que no a su propia investidura si fuera coherente con lo que decía hace apenas unas semanas. Lo que no me extrañaría, señor Sánchez, es que usted presentara una moción de censura contra sí mismo cuando le vuelva a cambiar la idea dentro de unos pocos meses. Pero hoy podría haber sido un día histórico en sentido contrario, hoy se podría haber hecho, por primera vez en la historia de la democracia española, un acuerdo constitucionalista. Hoy, por primera vez, el partido socialdemócrata podría haber dejado de pactar con el nacionalismo y podría haber hecho un acuerdo tendiendo la mano a los constitucionalistas. Esto, que es lo más razonable, parece lo más inverosímil, porque es verdad que el PP y el PSOE nos tienen muy mal acostumbrados en democracia. Miren, en Europa acabamos de hacer lo que Ciudadanos propuso desde el primer día después de las elecciones, un gran acuerdo constitucionalista donde los socialdemócratas, los liberales y los conservadores en Bruselas nos hemos puesto de acuerdo para hacer un pacto histórico que deja al margen al nacionalismo y al populismo, porque en Europa los socialdemócratas tienen muy claro que nacionalismo es enfrentamiento, es retroceso, es ruptura y es identidad excluyente por encima de los derechos y libertades, pero los socialdemócratas también tienen claro que eso mismo es lo que representa el populismo. Ahora bien, en Bruselas no tienen una cosa, y es que en España tenemos al señor Pedro Sánchez y en Bruselas los socialdemócratas piensan en los señores europeístas y en el proyecto europeo. Esta vía alternativa que Sánchez desprecia, que Sánchez trata con tanta humillación, tan diferente a cómo trata al señor Rufián o a la señora diputada imputada, la señora Borràs, sería la única alternativa para España, es la única vía para dar estabilidad.

Señoras y señores diputados, ¿han escuchado todas las intervenciones de los nacionalistas? ¿Han leído las cesiones del señor Pedro Sánchez? Pues esto es solo para la investidura; a partir de ahora los nacionalistas van a pasar por caja cada vez que el Gobierno quiera aprobar algo. Y digo bien: pasar por caja, porque PNV, etcétera, no dan los buenos días sin pasar por caja y sin cobrar. Pues bien, este acuerdo constitucionalista no solo lo hemos propuesto nosotros, no solo lo ha propuesto Ciudadanos, sino que hay muchos y por supuesto ilustres socialistas que han dicho de una u otra forma que hay que optar por un acuerdo parecido. Supongo que al señor Sánchez le parecerán fachas los señores Redondo Terreros, el señor Leguina, el señor Paco Vázquez, César Antonio Molina, el señor Ibarra o el señor Alfonso Guerra. Supongo que el señor Sánchez tiene una lista muy larga de fachas y agoreros. Pero la verdad es que hoy hemos escuchado discursos muy de partido y muy poco de futuro. Necesitamos superar esta etapa del bipartidismo siempre pactando con los nacionalistas, siempre pactando con los que quieren dejar de ser españoles. Es verdad que jamás habíamos visto una humillación y una infamia como la que


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estamos viendo con el señor Sánchez, pero hemos llegado aquí por haber renunciado a trabajar por lo que nos une a los que sí queremos ser españoles y sí queremos lo mejor para nuestro país.

Tenemos que hablar de educación, porque a los padres en España, señor Sánchez, les preocupa mucho más la calidad educativa de sus hijos que su contrarreforma ideológica que quiere imponer con los señores de Podemos. A los españoles, señor Sánchez, les importa mucho más tener un mercado laboral de futuro, que piense en el empleo, en la calidad del empleo, que no volver al modelo fracasado del señor Zapatero. A los españoles, señor Sánchez, les importa mucho más que usted diga cómo piensa garantizar las pensiones y que hable de cómo ayudar a las familias a poder aumentar la natalidad que hablar de los privilegios territoriales que concede al PNV. Cuando hablamos de competitividad universitaria, ¿qué vamos a tener, un Gobierno con un vicepresidente que se dedicaba a hacer escraches en la universidad? ¿Ese es el señor que va a garantizar la calidad universitaria, el que utiliza para hacer escraches a personas que no piensan como él? ¿Le gusta? ¿Eso es lo que vamos a tener en España? (Aplausos). Necesitamos asumir grandes retos, como recuperar el liderazgo de España en Europa. ¿Quién lo va a hacer, un señor que por defender a Junqueras por cuatro votos está atacando ahora mismo a los jueces de la Junta Electoral Central? ¿Es usted el que va a defender el buen nombre de la democracia española? (Aplausos). Necesitamos una Administración pública sin burocracia excesiva, sin enchufes, sin chiringuitos que solo sirven a los partidos políticos. ¿Quién lo va a hacer, el partido que no quiere ni hablar de los ERE? Hoy, el señor candidato ha hablado más de Franco que de los ERE que afectan a su partido. ¿Eso es lo que vamos a tener en España? (Aplausos). Necesitamos luchar contra la corrupción en este país, que es una auténtica lacra, una desventaja para nuestra economía también. ¿Quién lo va a hacer, el señor que se ha escondido durante semanas de los periodistas para no tener que dar explicaciones o el señor que no ha querido decir ni una palabra de la corrupción del PNV porque son sus socios preferentes?

Nosotros tenemos en nuestro entorno en Europa otros países que están asumiendo estos retos de futuro -innovación, competitividad económica, natalidad, pensiones- y aquí estamos pendientes de las gracietas de Rufián, señor Sánchez. Y eso solo depende de usted, porque usted hoy tenía otras alternativas, pero nunca quiere otras alternativas que no dependan del nacionalismo y del separatismo. Hay dos maneras de estar hoy en la oposición, señoras y señores: una es frotándose las manos y celebrando lo mal que lo van a hacer estos señores y preparándose para recoger después los escombros y otra es intentar hasta el último momento que España no sea reducida a escombros por este Gobierno populista y nacionalista. (Aplausos). Hay dos maneras de estar.

Le voy a reconocer que para mí no ha sido nada fácil; pedirle una reunión y ofrecerle un pacto para que usted sea presidente con tal de no tener al señor Iglesias de vicepresidente y dependiendo de los nacionalistas le aseguro que no ha sido nada fácil. Pero es que su propuesta genera tanta intranquilidad y tanto miedo que teníamos la obligación moral de intentar buscar una salida. Porque, ¿sabe una cosa, señor Sánchez? Usted no viene hoy como candidato nuevo, usted no viene hoy a prometer cosas que va a hacer en su Gobierno, usted viene hoy como un señor que ya ha gobernado. Los autónomos de este país ya saben qué les pasa cuando gobierna usted. Los pensionistas de este país ya han visto cómo usted los ha utilizado de chantaje diciéndoles que no van a cobrar o no se va a subir la pensión si no tenemos a Pedro Sánchez investido. Usted no viene como un candidato nuevo. Sabemos cómo gestiona. Por eso hoy es un día histórico, pero no un día histórico para bien, con ese acuerdo constitucionalista que podríamos haber hecho, que supera sin duda el bloqueo, que garantiza estabilidad de la legislatura, no solo la investidura, que es en lo que usted está pensando. Usted piensa tan a corto plazo, señor Sánchez, que está pensando en el martes, en su investidura. No tiene ni idea de cómo va a aprobar las leyes. Todo lo que le ha sacado el PNV, todo lo que le ha sacado el BNG, todo lo que le ha sacado Esquerra es solo para su investidura. Prepárense los españoles con lo que va a quedar de España después de una legislatura de Pedro Sánchez teniendo que vender lo que sea para sacar las leyes en este hemiciclo.

Hoy es un día histórico, sin duda, porque el acuerdo con Podemos, que se celebró en cuarenta y ocho horas, después de negar el señor Sánchez por activa y por pasiva que quisiera hacer un acuerdo con ellos, fue simbólico, porque fue el abrazo de dos púgiles derrotados que se abrazaron para no caerse. (La señora ministra de Hacienda en funciones, Montero Cuadrado: ¡Hombre!, derrotados...). Sí sí, perdieron un 'chorrón' de votos entre los dos. (Risas.-Un señor diputado: ¿Y vosotros?). Sí sí, nosotros también, pero ustedes también, sí sí. Y nosotros no pretendemos gobernar, vosotros sí. (Aplausos).

Usted ha hecho como siempre, señor Sánchez. Usted no ha defendido unos principios porque no tiene. Ahora recordaremos sus frases magistrales, que a lo mejor hieren su propia sensibilidad. Usted no está aquí para defender un proyecto para España, porque no tiene. Usted está aquí para defender una


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silla y, lo más triste de todo, está aquí para defender un colchón en Moncloa. Pero no se puede ser presidente a toda costa, señor Sánchez. Usted no puede humillar y reírse de los constitucionalistas y luego salir como un corderito, después de la humillación de Rufián, para que no se enfaden los socios. No es digno. No es digno de España, no es digno del Partido Socialista y, fíjese lo que le digo, casi no es digno de usted; casi no es digno de usted.

Pero le voy a decir por qué vamos a votar que no a este acuerdo con Podemos. La verdad es que me va a resultar muy fácil. Nunca había hecho un debate de investidura tan fácil, porque solo tengo que utilizar frases del propio candidato para desmontar el acuerdo que presenta el propio candidato. ¡Cuidado que alguna de sus frases, señor Sánchez, pueden herir su propia sensibilidad! El señor Sánchez decía: yo hoy podría ser presidente del Gobierno, de un Gobierno de coalición, pero sería un presidente del Gobierno que no dormiría por la noche, junto con el 95 % de los ciudadanos de este país, que tampoco se sentirían tranquilos. Ese día usted estaba de un facha agorero muy heavy; usted estaba de un facha agorero muy duro. (Aplausos). Otro día; tenemos un día en que el señor Sánchez dijo: España no se merece lo que está proponiendo Podemos, con Iglesias como vicepresidente y con el apoyo directo o indirecto de los independentistas. Ese día usted era muy de derechas, pero muy de derechas y, como diría Rajoy, mucho de derechas. Tiene usted otro día también glorioso, dijo: Ni antes ni después ni durante va a pactar el PSOE con el populismo de Podemos. Y otro que dijo: El final del populismo es la Venezuela de Chávez. Usted ese día era de ultraderecha, pero vamos, que VOX se le quedaba corto. Después tiene otra frase que para mí es la favorita de todo lo que ha dicho el señor Sánchez, que fíjense si ha dicho cosas: ¿Os imagináis, amigos, esta crisis en Cataluña con la mitad del Gobierno defendiendo la Constitución y la otra mitad del Gobierno con Podemos dentro, diciendo que hay presos políticos en Cataluña y defendiendo el derecho de autodeterminación en Cataluña? ¿Dónde estaría España y dónde estaría la izquierda? No sé si era usted o su persona el que dijo esa frase ese día, (aplausos), pero, desde luego, ¿no le da vergüenza presentarse a una investidura y llamar fachas a los que vamos a votar que no, precisamente a esto? ¿Era usted facha ese día? ¿Era usted de extrema derecha? ¿Era usted un bloqueador agorero de los acuerdos de España, o simplemente tuvo usted un buen día pero se le pasó pronto y hemos vuelto a tener al Pedro Sánchez de siempre?

Mire, los españoles tienen memoria, los españoles tienen coherencia y los españoles que hoy están intranquilos con su acuerdo no es que sean fachas, es que creen en la democracia española y saben que usted es un peligro para nuestro país. Además, decía antes el señor Garzón que no habíamos hablado del contenido del acuerdo del insomnio; sí sí, también vamos a hablar, por supuesto. Las medidas que incluye el acuerdo con Podemos, como no puede ser de otra manera, son nefastas para la economía española. Porque, claro, ¿cómo no se nos había ocurrido antes, para solucionar los problemas de España, poner a ministros comunistas en este país? ¿Cómo no se nos había ocurrido? ¿Cómo no se nos había ocurrido? (Aplausos). ¿Cómo no se nos había ocurrido, señoras y señores diputados, a ninguno de nosotros, hasta que no ha llegado Podemos, para salvar la precariedad y el paro de este país, volver al modelo laboral de Zapatero? ¿Cómo no se nos había ocurrido, señores diputados?

Mire, estas medidas no solo nosotros decimos que no son buenas para la economía; es que las que ha podido implantar el señor Sánchez en estos meses de su Gobierno han tenido ya un impacto perjudicial en la economía. Usted hoy decía que el paro iba bien o que los datos económicos eran positivos. Mire, los datos de paro están arrojando datos muy preocupantes de creación de empleo que nos retrotraen al año 2013, como mínimo; son datos muy malos para los autónomos y las pymes de este país. De hecho, los representantes de los autónomos y de las pymes de este país ya han advertido del peligro de que se lleven a cabo las medidas del Gobierno de Podemos y del Partido Socialista. ¿También son fachas todos los autónomos españoles? ¿También son fachas las pymes que generan empleo en este país? Las medidas que usted incluye en este acuerdo ya fueron tumbadas en el presupuesto que ustedes le mandaron a Europa, y les dijeron que no cuadraban, que estaban inflados los ingresos, que no se lo creyeron en Europa, señor Sánchez. Usted no solo está acostumbrado a mentir a los españoles. En Europa ya le tienen cogida la medida y por eso le dijeron no al presupuesto, que no cuadraba, y no a las mentiras inflando ingresos.

También hay otros problemas en este acuerdo de gobierno, cómo no: politizar la justicia aún más. Tenemos a unos señores que lo que quieren es controlar más la justicia; eso sí, controlarla ellos, atacar a los jueces. Por cierto, su partido se dedica a atacar a los jueces del Supremo que están designados dentro de la Junta Electoral Central y usted no sale a defenderles. Usted está atacando a los jueces y defendiendo a los que dan un golpe de Estado en Cataluña. ¿De verdad cree que vale la pena todo esto para llegar de


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nuevo a Moncloa, señor Sánchez? O, por supuesto, una cosa muy interesante, que creo que no se ha comentado hoy, que es que se cargan el concurso público de Televisión Española. ¡Hombre, por favor, van a perder el juguetito de Televisión Española! Y hoy, cuando usted decía que va a poner en marcha un plan para combatir las fake news era como escuchar a Herodes hablando de la protección infantil. (Risas y aplausos). ¡Usted combatiendo las fake news y controlando la calidad de los medios de comunicación!

Vamos a votar que no también a este Gobierno porque estamos viendo cómo tratan ustedes a los medios y cómo tratan ustedes a la prensa. Porque, sinceramente, presentar un acuerdo de gobierno echando literalmente a los periodistas de la sala donde lo presentan es una indecencia y, por supuesto, sabemos por dónde van los derroteros de los populistas cuando se meten dentro del Gobierno.

Miren, votaremos que no también porque nos preocupa mucho lo que han incluido en el acuerdo de la educación, una contrarreforma ideológica que no busca la calidad educativa, que busca otra vez utilizar la educación como medio de canalización de su ideología. Quiero defender aquí a todas las familias de los hijos que van a escuela concertada y a las familias de los hijos que van a escuelas de educación especial, que hoy están muy preocupadas con el Gobierno de Podemos y del Partido Socialista. (Aplausos). Seguiremos siendo también su voz en el Congreso de los Diputados. Por no hablar de muchos olvidos imperdonables, como los militares o los funcionarios de prisiones. ¿Pero qué esperar de un Gobierno que ha utilizado a los pensionistas para decir que si no había un Gobierno suyo, como ellos querían, no se iban a subir las pensiones? ¿Qué pensar de un Gobierno que ha utilizado a la Abogacía del Estado para ganarse unos votos en una investidura? Utilizar a la Abogacía del Estado para que sea la abogacía de Junqueras. Mire, el problema no es solo que dependen de Esquerra, el problema lo tienen dentro, dentro del propio Gobierno, como usted bien decía, señor Sánchez. Como usted bien decía en esos días de claridad, para usted serían días de fascismo -supongo-, en esos días de claridad que decían que con Podemos dentro del Gobierno usted no podría dormir tranquilo. Además, es un Gobierno débil. Señor Sánchez, usted parece que está vendiendo aquí un acuerdo de 190 o de 200 escaños. El acuerdo de Podemos y del Partido Socialista tiene 155 escaños, no dependen solo -que por supuesto no los va a tener- de los diez escaños de Ciudadanos, es que dependerían de muchos más, es que de cada decisión que ustedes traigan al Congreso, de cada decisión el PNV, el BNG, Esquerra o todos nacionalistas que ustedes puedan encontrar en este hemiciclo -que, ciertamente, cada vez son más- van a sacar tajada y no van a pensar en los retos de futuro. ¿Usted cree de verdad que cuando el PNV o el BNG o Esquerra le exijan algo, van a pensar en las infraestructuras de Extremadura o van a pensar los autónomos de Andalucía o de Castilla-La Mancha o van a pensar en un sistema educativo que despolitice y que saque el adoctrinamiento de las aulas? Van a pensar solo en su agenda nacionalista.

Señor Sánchez, solo hay que ver el acuerdo con el PNV. Ustedes dicen: No, absténganse ustedes. ¿Y tengo que apoyar yo el acuerdo con el Partido Nacionalista Vasco? Un acuerdo que dice textualmente que hay que adecuar las estructuras del Estado a las identidades territoriales de Cataluña y el País Vasco, por supuesto las identidades que digan ellos. Porque, claro, aquí la homogeneización nacionalista de las identidades ya la conocemos. ¿Eso le parece a alguien de la bancada socialista progresista? Adaptar las estructuras del Estado a las identidades territoriales que definan los señores nacionalistas, ¿es eso progresismo? ¿No sería mejor adaptar las estructuras del Estado a las necesidades del siglo XXI, a la igualdad de oportunidades en todos los territorios de España, a los servicios públicos necesarios? No, no, a las identidades. Bueno, es que cuando escucho que este acuerdo es progresista y veo dentro al Partido Nacionalista Vasco no puedo parar de reír. ¿Ustedes de verdad consideran que toda España, la señora Oramas, el señor Revilla, son fachas por votar en contra de usted y que los señores del Partido Nacionalista Vasco son muy progresistas porque le hacen la pelota y le van a votar que sí? ¿De verdad lo piensan? (Aplausos). Ese acuerdo incluye echar a la Guardia Civil de Navarra, casi 200 personas saldrán porque ustedes les quitan los competentes en Tráfico. ¿Con eso están ustedes de acuerdo, señores socialistas? ¿Sí? Bueno, el señor Odón Elorza por supuesto que está de acuerdo. ¿Pero los representantes Aragón, de Castilla-La Mancha, de Extremadura, están de acuerdo con echar a la Guardia Civil de Navarra? ¿De verdad que van a votar que sí al acuerdo con el PNV? (Rumores). ¿Tanto pesa un sueldecito o un cargo? (Aplausos).

Otra cosa importante. En su acuerdo con el PNV -del que se habla menos que del de Esquerra pero que a mí me parece casi tan grave-, el PNV ha negociado el nombre de la Comunidad Foral de Navarra. Ustedes han aceptado que el PNV sea la voz de Navarra en un acuerdo con el Partido Socialista y con el Gobierno de España. ¿Usted sabe lo que significa esto? Es el precedente. ¿Para qué? Para que el día de mañana Esquerra Republicana negocie por la Franja d'Aragó o por Valencia o por Baleares porque


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supuestamente existen los països catalans. (Aplausos). Eso es lo que ustedes están haciendo. ¿Se van a reír también ese día, señores diputados socialistas de Aragón, cuando vean a Esquerra Republicana negociando por la Franja d'Aragó? ¿Se van a reír también ustedes, como se ríen hoy, señores de Valencia, cuando vean a Esquerra Republicana negociando por la Comunidad Valenciana, porque para ellos existen els països catalans? Yo creo que a lo mejor ustedes se ríen, o lloran, o lo que les diga Pedro Sánchez, porque al final hay que cobrar (aplausos), pero los votantes socialistas no se van a reír en esos territorios; no se van a reír, de verdad que no.

Eso sí, son muy defensores de la autonomía; son muy defensores de la autonomía cuando, por ejemplo, en Madrid deciden bajar impuestos. Dicen: No, no se pueden bajar impuestos porque afecta a mi autonomía. Pero cuando el PNV negocia por la Comunidad de Navarra, eso les da igual a los defensores del sanchismo. ¿Qué tiene esto de progresismo? ¿Qué tiene esto de socialdemocracia? Que ustedes se están basando en el relato identitario, en que los nacionalistas definan cuáles son las identidades a las cuales se tiene que adaptar España. ¿Qué tiene eso de progresismo? ¿Qué tiene de progresismo que haya comunidades de primera y comunidades de segunda? ¿Qué tiene de progresismo que haya más servicios públicos en un territorio que en otro? ¿Qué tiene de progresismo que un niño que nazca en una comunidad autónoma tenga más oportunidades que los que nazcan en otra comunidad autónoma de España? ¿Qué tiene eso de progresismo, señores socialistas? ¿Qué tiene eso de progresista? (Aplausos). ¿Qué tiene de progresista decirles a los políticos que no se preocupen, que si se saltan las leyes, los jueces no van a intervenir? Ustedes están aquí aprobando leyes, estamos todos aprobando leyes que tienen que cumplir los autónomos y las familias de este país, y pobre del que se las salte. Pobre del autónomo que pague un día tarde el IVA, pobre de la familia que meta a su hijo en el colegio un día después de que se cierre la matrícula, pero si eres Junqueras, Puigdemont o Torra, cuidado que Sánchez te dice que no se va a judicializar la política. ¿Eso es progresismo? ¿Es progresismo decirles a los jueces desde una bancada del Congreso de los Diputados lo que tienen que hacer? ¿Es eso progresismo, señores del Partido Socialista? No, no es progresismo; es rendición, es una enmienda a la totalidad del progresismo y a la socialdemocracia en España, y le diré más. Ustedes ven estos acuerdos con el PNV y con Esquerra, y alguno quizá diga: Bueno, tiene poca importancia, son cosas de relato, son cosas de matiz, son cosas que no tienen aplicación directa. Miren, llevan ustedes haciendo esto desde los años ochenta. El PSOE y también el PP llevan cediendo ante los nacionalismos desde el año ochenta y pico. Cada gesto que hace el nacionalismo es un metro más de tierra ganada al mar que no se recupera tan fácilmente. ¿Ustedes se creen que en los años ochenta los socialistas, los populares -o sus precedentes- se pensaban que en el año 2017 Convergència i Unió iba a dar un golpe de Estado en Cataluña? Cada vez que miraban para otro lado con el adoctrinamiento en las escuelas, cada vez que les daban alguna competencia, cada vez que quitaban a la Guardia Civil competencias, ¿ustedes piensan que ellos sabían que el nacionalismo iba a dar un golpe de Estado en el año 2017? Probablemente no. Era fácil saberlo a partir del año 2000, 2005, que es cuando nace Ciudadanos y lo empezamos a advertir, pero quizás en el año 1990 nadie se lo imaginaba, porque el nacionalismo va avanzando y porque el supuesto constitucionalismo piensa a corto plazo y el nacionalismo piensa a largo plazo. No quiten ustedes importancia a ni una de las frases que han firmado con los nacionalistas porque es tierra ganada al mar para el nacionalismo y tierra perdida para el constitucionalismo y para España, que es lo que ustedes no tienen en cuenta muchas veces. (Aplausos).

Miren, ni voy a hablar del acuerdo con Esquerra que, insisto, no es el único -no hay que quitar solo a Esquerra; tendríamos el problema del Gobierno y con el PNV-, pero después de la humillación de la intervención del señor Rufián, ¿de verdad que a ninguno de los diputados del Partido Socialista (un señor diputado: ¡Nooo!), después de hablar de represión, de presos políticos, de que le habían puesto el cascabel al gato, como después de hablar de països catalans, les ha removido un poquito ver cómo ha salido el señor presidente del Gobierno en funciones -candidato hoy- y ha empezado a agradecerle a Rufián la intervención y el apoyo? ¿No han sentido ustedes nada? ¿No se les ha pasado por la cabeza decir: por esto no trago? ¿No hay ni un solo valiente, ni uno solo que haría decaer la investidura entre toda esta bancada, como ha hecho la señora Ana Oramas, que hoy ha cambiado su voto? ¿Ni uno? ¿Uno solo? ¿Uno? (Aplausos.-Rumores.-El señor Sicilia Alférez pronuncia palabras que no se perciben). ¿De verdad les vale la pena, les vale la pena? Miren, a los catalanes constitucionalistas ustedes nos han vuelto a vender, nos han vendido de nuevo al nacionalismo hablando de conflicto político, pero ¿qué conflicto político?, ¿que declararan la independencia de manera ilegal? ¿Qué conflicto político?, ¿que adoctrinen a nuestros hijos en las escuelas? ¿Qué conflicto político?, ¿que nos insulten desde TV3


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cada día? ¿Qué conflicto político?, ¿que nos amenacen y nos señalen nuestras casas cada día? Señor de Teruel Existe, lamento mucho sus pintadas de hoy y las condeno absolutamente; ahora imagínese lo que es vivir así cada día durante años en Cataluña; imagínese usted eso cada día en Cataluña, cada día. (Aplausos). El señor Sánchez, cuando va a Cataluña, habla con Iceta, le cuenta su versión, va con un subfusil por si le pasa algo y rápidamente tiene su protección y desde luego no necesita nada más. Pero, ¿sabe qué pasa? Que los constitucionalistas en Cataluña la mayoría de las veces lo único que tienen para protegerse es su valentía; su valentía ante la humillación y los ataques del nacionalismo.

Usted no puede negociar una consulta solo en Cataluña. Usted ha pasado en pocas semanas de decir que iba a tipificar el referéndum ilegal a darle a Esquerra una consulta, solo en Cataluña, solo en Cataluña, y de lo negociado solo por el separatismo. ¿Cómo puede usted explicar esto a los españoles? Y, sobre todo, tendrá que explicar algo más, ¿o piensa despachar el acuerdo con Esquerra así? ¿No piensa dar más explicaciones? Lo que ha dicho el señor Rufián de la amnistía, ¿lo va a explicar usted aquí, señor Sánchez o se va a escabullir también y va a huir de las preguntas de la oposición? ¿No tiene nada que explicar de lo que ha dicho el señor Rufián de la amnistía?

Cuando dice usted judicialización, señor Sánchez, ¿a qué se refiere? Cuando habla de eliminar la judicialización, ¿a qué se refiere? ¿A que no van a recurrir las leyes inconstitucionales que haga el Gobierno de la Generalitat? ¿A qué se refiere, señor Sánchez, a que van ustedes a amenazar a los jueces para que no intervengan cuando estos señores se saltan las leyes? ¿A qué se refiere? ¿Va usted a despenalizar el delito de sedición y de rebelión? Lo digo porque tengo un truco para que no se judicialice la política, de verdad, y lo comparto gratis: no te saltes las leyes y no se judicializa la política; es muy fácil, muy fácil. (Aplausos).

Creo que el mejor resumen del día de hoy, histórico sin duda alguna, lo ha hecho Bildu: Es una oportunidad para nosotros. Si es una oportunidad para Bildu, ¿nada le dice que es un peligro para España, señor Sánchez? (Aplausos). Si este acuerdo es bueno para Bildu, ¿no hay nada en su conciencia que le diga que quizá no es bueno para el conjunto de los españoles? Mire, los que vamos a votar que no y los que criticamos este acuerdo no somos fachas. No creo que Rubalcaba o el señor Felipe González sean fachas, ¿verdad? (Rumores). No creo que usted fuera facha los días que decía que esto era inasumible. No sé si el señor Revilla también es facha. Por cierto, al señor Revilla le amenazan con romper el acuerdo en Cantabria, pero el de la Diputación de Barcelona con Puigdemont no han amenazado con romperlo. El de Revilla en Cantabria sí porque no les rinde pleitesía.

El Partido Socialista Obrero Español puede quedarse simplemente en el PS, partido sanchista; solo está a un voto, a un valiente de que eso no suceda hoy. (Rumores). Creo sinceramente que hay dignidad en muchos socialistas, que hay mucha dignidad en muchos socialistas (protestas); solo le pido valentía, porque un sueldo público, un cargo público nunca justifica tanta humillación para el conjunto de los españoles... (Rumores).

La señora PRESIDENTA: Silencio, por favor.

Señora Arrimadas, tendría que terminar, por favor.

La señora ARRIMADAS GARCÍA: Sí, acabo enseguida, señora presidenta.

Quiero dirigirme a todos los españoles que hoy están preocupados, que hoy están indignados, que hoy están intranquilos. Quiero decirles que no están solos y que no se rindan. No nos rendimos en Cataluña en el año 2017, no nos vamos a rendir ahora. Estos señores nos quieren enfadados, nos quieren callados, nos quieren desesperados, y nos encontrarán firmes luchando por España como siempre hemos hecho desde Ciudadanos. Quiero también recordar que esto requiere un centro fuerte, un centro liberal fuerte, porque el señor Sánchez quiere extremos, quiere resucitar las dos Españas. (Rumores). Sin las dos Españas, el señor Sánchez no se mantiene en Moncloa. Igual que en la Transición el centro fue determinante, igual que para parar el golpe de Estado en Cataluña el centro fue determinante, lo va a ser hoy.

Por último, a los señores separatistas y nacionalistas que hoy están tan contentos, no se confundan, España no es Pedro Sánchez; España es mucho más que lo que representa hoy Pedro Sánchez e igual que os ganamos en Cataluña os vamos a ganar en el conjunto de España.

Muchas gracias. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señora Arrimadas.

Tiene la palabra el candidato a la Presidencia del Gobierno.


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El señor SANCHEZ PÉREZ-CASTEJÓN (candidato a la Presidencia del Gobierno): Señora presidenta, señorías, señora Arrimadas, varias matizaciones previas. La primera es que usted ha apelado a un acuerdo entre la socialdemocracia europea, el Partido Popular europeo y los liberales europeos y, simplemente para su conocimiento, yo fui quien negoció eso en nombre de la familia socialdemócrata europea. (Aplausos). Fíjese, señora Arrimadas, recuerdo, porque estuvimos treinta horas metidos en el edificio del Consejo Europeo, que ahí estaba el presidente de la República francesa; el primer ministro holandés, de la familia a la que usted pertenece a nivel europeo; estaba también el primer ministro de Luxemburgo; estaba el primer ministro belga, que hoy es el presidente del Consejo Europeo, fruto de ese acuerdo y me preguntaban cómo iba esto de la investidura en España después del 28 de abril y antes del 10 de noviembre. Me decían: ¿Y con Rivera, que suman el Partido Socialista y Ciudadanos 180 escaños? Es que no se me pone ni al teléfono el señor Rivera. Entonces, se sorprendían mucho y yo les explicaba a los liberales europeos que el problema en España es que los supuestamente liberales habían puesto un cordón sanitario al Partido Socialista y se habían abrazado a la ultraderecha. Alguno de ellos, que en el pasado había hecho eso, me recordó que el resultado de su entendimiento con la ultraderecha en alguno de esos Gobiernos y también en algunas municipalidades de su país les había llevado a la derrota más absoluta. Ahí lo dejo, señora Arrimadas, a ver si reflexiona en relación con los resultados del 10 de noviembre. (Aplausos).

Segunda cuestión, señora Arrimadas. Da igual que tenga cincuenta y siete escaños, diez escaños, un escaño, yo voy a ser profundamente respetuoso con su organización. El Partido Socialista es un partido con 140 años de vida, es un partido que ha sufrido muchos avatares. Recuerdo que cuando fui elegido secretario general hubo un sentimiento muy importante de la militancia del Partido Socialista no solamente para tener primarias. El Partido Socialista fue el primer partido con primarias del sistema político español, no las primarias que ustedes hacen, si no las de verdad. (Aplausos).

El Partido Socialista, señora Arrimadas, tomó la decisión también, fruto de lo que ocurrió en la investidura del señor Rajoy, de incorporar en sus estatutos las consultas ante decisiones de investidura que se pudieran producir, de acuerdos de gobierno que se pudieran producir. Y, fíjese, el acuerdo de coalición progresista con Unidas Podemos fue ratificado por más de 50 % de los afiliados y afiliadas del Partido Socialista y avalado por el más del 90 % de los afiliados y afiliadas del Partido Socialista. Los acuerdos han sido ratificados por la Comisión Ejecutiva Federal, fue en plenario. Lo que le quiero decir con esto, señora Arrimadas, es que el Partido Socialista toma sus decisiones de manera colegiada, democrática y, en ese sentido, señora Arrimadas, lo único que le pido es respeto.

El otro día hubo algo que me llamó muchísimo la atención, porque ustedes cogieron el teléfono y llamaron a sus representantes en el Parlamento de Asturias. Resulta que en el Parlamento de Asturias, señorías, para aquellos que no estén familiarizados con la vida política en Asturias, los representantes de Ciudadanos cometieron el error de negociar con el Gobierno socialista la aprobación de unos presupuestos. La señora Arrimadas, la gestora que ahora lleva Ciudadanos, no se había enterado; descolgó el teléfono, llamó a la diputada y le dijo que no tenían que apoyar esos presupuestos. Resulta que la diputada, que había negociado lealmente, asumió la dimisión, votó a favor y renunció a su acta y a su militancia en Ciudadanos. ¿Por qué digo esto? Porque resulta que ustedes les dicen a sus territorios lo que tienen que hacer y usted llama a los presidentes autonómicos del Partido Socialista para decirles a ellos que me digan a mí lo que debo hacer. Por cierto, señora Arrimadas, si no ha hablado con ellos, tengo aquí el móvil (risas), se lo dejo, le dejo el móvil de cualquiera de los 120 escaños que tenga usted aquí para hablar con ellos, señora Arrimadas. (Aplausos).

Pero lo que no voy a tolerar -y eso que conste en acta al menos, señora Arrimadas, porque no quiero entrar en este tipo de rifirrafes porque es lo que quiere usted, que entre en este barro y no voy a entrar- (rumores), es que para usted votar que no a mi investidura sea como consecuencia de la convicción moral que defiende usted tan fervientemente y los diputados y diputadas del Congreso que pertenecen a la bancada socialista si votan que sí es porque quieren ganar un dinerillo. (Aplausos). ¡Un respeto, señora Arrimadas! ¡Un respeto al Partido Socialista! ¡Un respeto al Grupo Parlamentario Socialista! (Aplausos.-El señor Ábalos Meco: ¡Si supieras lo que es un partido!). Porque lo que hemos visto, señora Arrimadas, es que año nuevo, discurso viejo. Hemos cambiado de año, pero ustedes no han cambiado ni de actitud, porque continúan con el bloqueo, ni de discurso, que es un discurso absolutamente tremendista. Eso es, señoría, como si no hubiese ocurrido nada; es lo mismo que le dije al señor Casado, ¿no? ¡Pero claro que ha ocurrido, señora Arrimadas! En su formación hoy hay una gestora y usted es la supuesta contendiente a liderar el Partido Ciudadanos tras la dimisión del señor Rivera tras el resultado


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del pasado 10 de noviembre. Fíjese, en seis meses, señoría, ustedes han perdido cuarenta y siete escaños de cincuenta y siete que obtuvieron el 28 de abril, el 72 %. ¿Cuántos escaños han obtenido en Cataluña de los cuarenta y ocho que se repartían? Los mismos que el Partido Popular y que la ultraderecha. Y los veintitrés escaños o, mejor dicho, veintitrés de esos cuarenta y siete escaños que ustedes han perdido lo fueron allí donde pactaron con el PP y con la ultraderecha la formación de Gobiernos.

Han cambiado mucho las cosas, señora Arrimadas, y usted no puede subir aquí a poco menos que -además hasta incluso en un, si me lo permite, con todo el cariño y con todo el respeto (rumores), argumento un tanto temerario- a dar lecciones de resultados electorales al Partido Socialista que ha ganado las elecciones cinco veces el año pasado, pero bueno. (Aplausos). Han cambiado mucho las cosas, señora Arrimadas. Han cambiado tanto que hoy tienen diez diputados cuando hace muy pocos meses tenían cincuenta y siete. Pasaron de querer liderar la oposición -acuérdese de lo que decía el señor Rivera, usted misma y también la bancada de Ciudadanos entonces de venimos aquí a liderar la oposición- a aquella curiosa estrategia de querer apuntalar a quien se quería superar. Hoy somos testigos del resultado de esa estrategia. Aún nos sorprenden, señora Arrimadas, las lecturas que escuchamos de ustedes sobre su desplome electoral. La última, la más exótica, se la hemos escuchado a usted, que dice, señorías, lo siguiente: La causa, según la señora Arrimadas, del desplome de Ciudadanos en las elecciones del 10 de noviembre fue que desorientaron al electorado de Ciudadanos porque antes de las elecciones prometieron desbloquear la gobernabilidad en España fuera cual fuera el resultado electoral. ¿No se ha preguntado, señora Arrimadas, que quizá -solamente digo quizá- las razones del descalabro se encuentren en su posición de bloqueo y, por tanto, de su inutilidad en sus pactos con la ultraderecha y con la derecha y en su cordón sanitario inexplicable para el liberalismo en Europa a la socialdemocracia? ¿En la inutilidad de apoyar una formación que dice lo mismo que la ultraderecha y que la derecha? ¿En la incredulidad de la familia europea liberal que les ve actuar y pactar con la derecha y con la ultraderecha y cerrar cualquier vía de entendimiento con el Partido Socialista? Ustedes han escuchado mucho más a la ultraderecha y a la derecha que a sus votantes, señora Arrimadas. Entiendo que quiera seguir los pasos de su antiguo presidente, pero no los siga todos, señora Arrimadas, sobre todo aquellos que llevaron al precipicio a su formación política. (Aplausos).

Visto que ustedes, señora Arrimadas, han hecho una apelación al centro, visto que ustedes en consecuencia se dicen de centro y que llevan un año abrazados a la derecha y a la ultraderecha y están a un paso de la extinción, ¿por qué no prueban por una vez a hacer algo de centro a ver si funciona? Porque ustedes dicen lo mismo que el PP y que VOX, dicen lo mismo, van juntos a los mismos sitios, son el mismo libro; si acaso, VOX es tapa dura, el PP tapa blanda y ustedes una versión de bolsillo. (Risas.-Aplausos).

Señora Arrimadas, señorías de la bancada de Ciudadanos, no tienen ningún tipo de argumentos para bloquear esta investidura, pero sí tienen muchas excusas. Si antes del 10 de noviembre no votaron un Gobierno del Partido Socialista en solitario, hoy no facilitan la gobernabilidad porque proponemos una coalición progresista. Excusas, señora Arrimadas. Si antes del 10 de noviembre no votaron a favor de un Gobierno del Partido Socialista en solitario, alertando de su dependencia de fuerzas nacionalistas, hoy no dejan más camino que ese. Excusas. Si antes y después del 10 de noviembre, tal y como pasó el pasado 28 de abril, ustedes calificaban al Gobierno de radical, lo hacían escondiendo que el 60 % de los reales decretos-leyes que aprobó la anterior Administración del Partido Socialista, presentados en consecuencia por el Gobierno en funciones, contaron con su aprobación, así como el 72 % de las leyes.

Señora Arrimadas, ustedes tiene ahora la que probablemente pueda ser la última oportunidad para ser útiles, porque hay muchas cosas que podríamos trabajar conjuntamente. Le invito a que cambie de posición, a que haga un análisis crítico y veraz de la razón del desplome de Ciudadanos. Yo me atrevo a sugerirles su reto. Su reto es resultar útiles en esta legislatura, no someterse a los dictados de la derecha y de la ultraderecha porque, créame, señora Arrimadas -si no me cree nada, al menos coja este mensaje y este consejo-, ni el PP ni la ultraderecha les desean a ustedes nada bueno. Hay muchos asuntos en los que tenemos que trabajar: la educación, los autónomos, los derechos, las libertades y la regeneración democrática.

En definitiva, señora Arrimadas, señorías del Grupo Parlamentario Ciudadanos, contribuyan al desbloqueo, sean útiles, voten a favor de la investidura, aporten a la gobernabilidad del Estado y así podrán recuperar mucho del crédito perdido en tan poco tiempo. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor candidato.

Por el Grupo Parlamentario Ciudadanos, tiene la palabra la señora Arrimadas García.


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La señora ARRIMADAS GARCÍA: Gracias, señora presidenta.

Señor candidato, toda España -toda la que esté hoy, un 4 de enero, viendo este debate- puede ver la diferencia entre cómo se dirige usted al nacionalismo y cómo se dirige usted al constitucionalismo. Le he preguntado en mi intervención cómo es posible que usted no haya rebatido o no haya levantado la voz ante todas las humillaciones que ha vertido el señor Rufián, ante todo lo que ha dicho la señora Borràs. No ha rebatido ni una, se las ha tragado todas, y además les ha tratado con muchísimo más respeto que a los votantes de Ciudadanos. Ha dicho cosas que han sorprendido, pero estoy convencida de que no solo me han sorprendido a mí. Usted ha confesado que, cuando estaba en Europa con sus socios europeos, les decía que quería gobernar con Ciudadanos, pero que somos nosotros los que no le dejamos. Una pequeña duda: ¿Se lo decía usted también al señor Iglesias mientras negociaba con ellos el Gobierno? ¿Les decía lo mismo a los socios europeos? No sé si el señor Pablo Iglesias ha estado atento, pero su presidente acaba de reconocer que, en verdad, cuando negociaba un acuerdo con Podemos en el fondo quería un Gobierno con Albert Rivera.

Sus mentiras no se las cree nadie. ¿Y sabe por qué? Porque tengo otra pregunta para usted: ¿Cuándo estaba hablando con sus socios europeos les comentó el pequeño detallito de Navarra? ¿Les comentó el pequeño detallito del acuerdo que han hecho ustedes con Geroa Bai y con Bildu en Navarra o eso no se lo dijo a sus socios europeos? Porque ahí teníamos una oportunidad de sumar. Ahí Navarra Suma podía haber llegado -lo intentamos hasta el final- a un acuerdo con el Partido Socialista de Navarra, un acuerdo moderado, un acuerdo reformista, un acuerdo constitucionalista, pero, como siempre, la cabra tira al monte y el Partido Socialista eligió a los nacionalistas y, por supuesto, apoyarse en Bildu.

Ha hablado de las primarias del Partido Socialista. Después de lo que protagonizó usted poniendo una urna detrás de una cortina no sé si le viene muy bien sacar esto (aplausos), pero ha dicho una cosa interesante, ha dicho que una inmensa mayoría de los afiliados de las bases del Partido Socialista han apoyado el acuerdo con Podemos. Tengo una pregunta: ¿Cuántos han apoyado el acuerdo con Esquerra?, por saberlo. ¿Cuántos han apoyado el acuerdo con Esquerra, señor Pedro Sánchez, o eso no lo va a someter a votación de sus bases? ¿Eso no lo somete a votación de sus bases, señor Pedro Sánchez? ¿El del PNV, que habla de quitar a la Guardia Civil de Navarra? ¿Ese no lo va a someter a sus bases? Es un poco raro, ¿no?

No ha respondido ni a una sola de las preguntas que le he formulado en mi intervención. ¿Qué significa que Rufián hable de amnistía? ¿Va a dar explicaciones a los españoles? ¿Usted cree que cuando no me responde a mí solo está dejando de responderme a mí? Está dejando de responder a 1 600 000 votantes de ciudadanos, para empezar, pero estoy convencida de que hay muchísimos más que quieren saber qué significa eso que acaba de decir Rufián de que la despolitización incluye la amnistía. ¿Va a responder a algo o tampoco? ¿Qué significa la desjudicialización, como le he dicho? ¿Va a llamar a los jueces para que no actúen contra las ilegalidades de sus socios? ¿Eso es progresista? ¿Que los políticos gobernantes tengan el respaldo del presidente del Gobierno, que tengan a unos jueces que no les puedan tocar porque son políticos y son muy poderosos, pero que luego al español de a pie, a los autónomos y a las familias se les haga cumplir hasta la última letra pequeña de la última ley? ¿Eso es progresismo? A mí no me lo parece; me parece que eso es sanchismo y está muy alejado del Partido Socialista Obrero Español. ¿Va a explicar usted qué significa eso de adecuar las estructuras del Estado a las identidades territoriales del País Vasco, según el PNV? ¿Lo va a explicar o tampoco?

Decía usted que solo tenemos diez escaños, y es verdad, solo tenemos diez, pero, vamos, si yo fuera nacionalista usted hubiera estado dos meses haciéndome la pelota y prometiéndome el oro y el moro. (Aplausos). Sin embargo, como soy constitucionalista, nos desprecia. Lo digo porque los seis votos del Partido Nacionalista Vasco sí que le importan, ¿eh?, señor Sánchez. Ahí sí que llaman ustedes, ahí sí que negocian, ahí sí que ceden, pero, claro, como nosotros le pedimos proteger a la Guardia Civil y no echarla de Navarra, no nos hace ni caso; como nosotros le pedimos no subir los impuestos y otros le piden subirlos, con nosotros no quiere saber nada; como nosotros pedimos igualdad de derechos y de obligaciones de todos los españoles en todos los lugares de España, con nosotros no hay nada que hablar; como nosotros les pedimos que los que han dado un golpe de Estado cumplan con las leyes y que no haya privilegios para los políticos, entonces nuestros diez diputados valen muy poco. Mire, señor candidato, si usted sale elegido presidente el día 7 lo será por un voto, ¡lo será por un voto! Menos despreciar a ese 1 600 000 votantes de Ciudadanos, menos despreciar los diez votos de Ciudadanos, porque usted va a salir por la abstención de Bildu. Si no fuera por Bildu y por Esquerra, usted hoy batiría un nuevo récord de candidatura en un debate de investidura sin salir.


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Además, usted está dando por hecha una cosa que es muy preocupante: los constitucionalistas nos tenemos que abstener gratis para el señor Pedro Sánchez. No representamos a la gente, no tenemos derecho a exigir un acuerdo constitucionalista, no, no, no, nos tenemos que abstener gratis. ¿Al Partido Nacionalista Vasco? Lo que sea. ¿A Esquerra Republicana? Hombre, por favor, la mesa bilateral, el conflicto, la consulta, la amnistía y lo que haga falta, pero a los constitucionalistas no, los constitucionalistas nos tenemos que abstener gratis. ¿Por qué desprecia usted tanto a los votantes constitucionalistas y trata tan bien a los votantes separatistas? ¿Por qué? (Aplausos). Además, se da la paradoja de que, con esta Ley electoral tan estupenda, tenemos un partido como Esquerra Republicana que tiene la mitad de votos que nuestro partido, o el PNV, que tiene 300 000 votos. Los desprecia doblemente. Señor Sánchez, usted hace muchas referencias a la cantidad de escaños que hemos perdido en estas elecciones. Hemos perdido un montón de escaños, un montón, 47 ni más ni menos, pero, ¿sabe lo que no hemos perdido? La dignidad, y no vamos a dar el okey al acuerdo con Esquerra Republicana. (Aplausos).

Yo sé que al Partido Socialista, o al partido sanchista, le costará mucho trabajo creer esto, pero hay gente que no tiene miedo a perder su cargo público. De verdad, se lo prometo. Usted hacía referencia al señor Albert Rivera. Saque más el ejemplo del señor Albert Rivera, sáquelo más en sus intervenciones, porque cada vez que usted recuerda a Albert Rivera toda España recuerda que Albert Rivera dimitió por sacar un mal resultado electoral y usted se mantuvo después del peor resultado de la historia del Partido Socialista. Recuerde más a Albert Rivera. (Aplausos). No pasa nada por dimitir, no pasa nada por irse a su casa con su trabajo, pero para eso hay que tener un trabajo fuera de la política, claro; para eso hay que tener un currículum en el que no solo ponga el logo del PSOE; para eso hay que tener una profesión fuera de la política.

¿De verdad usted me va a dar a mí lecciones de pactos, señor Pedro Sánchez? Usted no contesta a las preguntas que le hago -no ha contestado ni una, no solo a mí, sino a los españoles-, pero, ¿de verdad me da a mí lecciones de pactos un señor que se presenta a la investidura por primera vez en la historia con la abstención de Bildu, con un pacto infame con Esquerra y con otro, también infame, con el Partido Nacionalista Vasco que supera todo lo concedido hasta ahora? ¿De verdad? (Una señora diputada pronuncia palabras que no se perciben). Antes usted hacía referencia a Albert Rivera. ¿Sabe lo que le pasó a Albert Rivera hace ya unos cuantos años en Cataluña? Que miembros de las juventudes de Esquerra Republicana de Catalunya, de sus socios, le mandaron una bala ensangrentada a su casa. Esa amenaza fue condenada por la justicia. Hoy Albert Rivera está en su casa por dignidad, porque dimitió y porque no depende de un cargo público, como otros, y hoy su socio es Esquerra Republicana, cuyos miembros de las juventudes fueron condenados por la amenaza. (Aplausos.-Varios miembros del Grupo Parlamentario Republicano hacen gestos negativos). Sí, sí, condenados en firme por amenazar al señor Albert Rivera en su casa.

Por último, señor Pedro Sánchez, explique a los españoles qué está dispuesto a ceder. Esto, todo lo que le ha dado al nacionalismo y al populismo, toda la enmienda a la totalidad de lo que usted había dicho, era solo por una investidura. Sigue usted teniendo 155 escaños. ¿Cómo puede hablar de bloqueo y de inestabilidad si usted es inestabilidad? Y le hago esta reflexión: todas las comunidades autónomas de España tienen Gobierno, ninguna ha tenido que repetir elecciones, ninguna. El único lugar de España que tiene inestabilidad es el que depende de Pedro Sánchez. ¿No tendrá usted algo que ver en ese bloqueo? ¿No tendrá usted algo que ver con esa inestabilidad? (Aplausos).

Más allá de las críticas de partido, muchos españoles están preocupados por llegar a final de mes; por los autónomos, a los que ustedes les van a volver a subir los impuestos; por las familias, a las que ustedes van a hacer sacar a sus hijos de los centros de educación especial; por las medidas de los autodenominados comunistas, que sacan pecho de medidas fracasadas. Muchos españoles están preocupados y lo que usted está resolviendo hoy, o el martes, no es una solución de Estado, señor Pedro Sánchez. Usted no va a tener estabilidad como presidente y España no va a tener estabilidad como país. Usted ha despreciado el constitucionalismo; lo despreció en Navarra, lo despreció antes de las elecciones y lo ha despreciado ahora. Señor Sánchez, el problema es usted, no la inmensa mayoría de los españoles que hoy no han dado un voto favorable a un acuerdo con Podemos; es usted, y no le va a salir bien, señor Sánchez, no le va a salir bien. Con usted en el Gobierno España va a estar más empobrecida en lo económico, va a estar más dividida por territorios y por trincheras, porque usted se dedica a cavar trincheras todos los días con temáticas que sabe que no son de futuro sino de pasado. España va a estar mucho más debilitada en sus instituciones, pero España, sin duda alguna, es mucho más fuerte de lo que usted se cree.

Y si se piensa que las referencias a Albert Rivera nos hacen daño...


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La señora PRESIDENTA: Señora Arrimadas, tiene que terminar, por favor.

La señora ARRIMADAS GARCÍA: ..., le digo que cada vez que pueda saque el ejemplo de Albert Rivera, porque cada vez que saque su ejemplo se va a ver la diferencia entre un hombre de Estado y una persona que a cualquier precio va a intentar llegar a dormir en un colchón de Moncloa.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Ciudadanos, puestos en pie).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señora Arrimadas.

Tiene la palabra el candidato a la Presidencia del Gobierno.

El señor SÁNCHEZ PÉREZ-CASTEJÓN (candidato a la Presidencia del Gobierno): Señora presidenta, señorías, señora Arrimadas, nunca he pedido el voto gratis a Ciudadanos. Cuando tuvimos la reunión en la que hablamos de la investidura, usted me presentó un documento en el que había tres puntos. Hablaba del pacto educativo, hablaba de la Ley electoral -es verdad que usted planteaba cuestiones que para nosotros no eran asumibles, pero planteaba una modificación de la Ley electoral que yo también en mi discurso de investidura he dicho que hay que cambiar; por ejemplo, hay de suprimir el voto rogado- y hablaba también de responsabilidad fiscal y de estabilidad presupuestaria. Yo le dije que estos tres temas -el pacto educativo, la Ley electoral y la responsabilidad fiscal- eran asumidos si esas eran las exigencias que usted me planteaba. No lo digo porque esté descubriendo ninguna conversación privada, porque no quiero en absoluto centrarme en eso ni creo que sea procedente desde esta tribuna, simplemente estoy poniendo negro sobre blanco o, mejor dicho, digo en la tribuna lo que, negro sobre blanco, ustedes publicaron también en los medios de comunicación el día que nos reunimos. Estas eran las tres exigencias que ponía encima de la mesa el partido de la señora Arrimadas: un pacto educativo, la Ley electoral, una estabilidad presupuestaria y una responsabilidad fiscal. Señora Arrimadas, estamos de acuerdo. Trabajemos en ello. Si esos son los tres puntos que usted exige para votar a favor de mi investidura, no tengo ningún problema en asumirlos y en trabajar en esos tres puntos. Nunca he aspirado a la votación gratis de su partido. Le tengo respeto a su partido, como le he dicho en la primera intervención, señora Arrimadas.

¿Cuál es el problema? Que a usted no le importa tanto el qué, sino el quién. Y el quién no son ni los nacionalistas ni los independentistas ni Unidas Podemos, el quién es el Partido Socialista. Este es el problema, señorías, que ustedes han puesto un cordón sanitario al Partido Socialista Obrero Español y se han abrazado a la derecha y a la ultraderecha. Así han hecho en Andalucía, así han hecho en Madrid, así han hecho en Murcia, así han hecho en Castilla y León, así han hecho en la ciudad de Madrid y así han hecho en tantos y tantos y tantos lugares, lo que explica el desplome y la debacle electoral del partido Ciudadanos. (Aplausos).

Ustedes están advirtiendo a todas horas sobre las calamidades que ocurrirían si los votos de Esquerra Republicana resultaran decisivos. Señorías, señora Arrimadas, si ese horizonte es tan aterrador como lo describen, ¿cómo es posible que ustedes no lo eviten con los votos? ¿En qué se convierte un partido de centro que se manifiesta siempre con la derecha y con la ultraderecha, que pacta siempre Gobiernos con la derecha y con la ultraderecha y que vota siempre con la derecha y con la ultraderecha? Pues, se convierte en un partido que se confunde con la derecha y con la ultraderecha. (Aplausos). Señorías, la pregunta del millón: ¿para qué sirve un partido de centro que siempre hace lo mismo que la derecha y la ultraderecha? Pues le diré lo que piensan sus propios antiguos votantes: para nada.

Señora Arrimadas, usted ganó las elecciones en Cataluña. Fue el triunfo más estéril que se recuerda, la mayor decepción para sus propios votantes. Ni siquiera intentó conformar Gobierno y su partido no presentó una moción de censura. Fíjese, ustedes no presentaron una moción de censura hasta que usted se marchó del Parlament de Catalunya. Entonces, a los pocos días de las elecciones de abril, presentaron una moción de censura que no iba dirigida a desplazar al señor Torra de la Presidencia de la Generalitat de Catalunya, sino que iba contra el Partido de los Socialistas de Cataluña para intentar ponerlo en dificultades. Y ahora, después de haber sido la primera fuerza en Cataluña, tienen la misma representación que sus otros dos compañeros de la foto de la plaza de Colón. ¿Cuándo se van a dar cuenta, señora Arrimadas, de que esa estrategia de seguidismo ciego de la ultraderecha y del Partido Popular les lleva a la desaparición? ¿Cuándo se van a dar cuenta? Yo le invito a que abandone usted esta coalición del apocalipsis y que no voten ustedes con la ultraderecha y con la derecha para bloquear más tiempo un Gobierno que necesita España. Se quejan y exageran todo el tiempo de la fuerza que tiene Esquerra Republicana cuando Esquerra Republicana tiene la fuerza que ustedes les regalan y que amplifican con


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sus hipérboles y con sus exageraciones. Se pasan todo el tiempo proclamando lo que piensan los votantes socialistas y llamando a dirigentes socialistas. Es asombroso cuánto dicen que saben de los votantes socialistas y qué poco conocen a sus propios votantes, que huyen de ustedes en desbandada. (Aplausos).

En todo caso, señora Arrimadas, señorías del Grupo Parlamentario Ciudadanos, yo les digo lo siguiente: España no se va a reducir a escombros, como ha dicho la señora Arrimadas en su primera intervención, pero no va a ser porque haya un Gobierno progresista, una coalición progresista, sino porque no tendrá un Gobierno retrógrado de la derecha y la ultraderecha. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor candidato.

Señora Arrimadas.

La señora ARRIMADAS GARCÍA: Gracias, señora presidenta.

Señor Pedro Sánchez, no sé si es que tiene usted muy mala memoria. ¿No recuerda el punto número uno del documento que le llevé a la reunión? No pactar con populistas ni nacionalistas un Gobierno de España, que es lo que usted decía en campaña electoral, ni más ni menos. ¿Se le ha olvidado este punto número uno? Un pequeño detallito, ¿no cree? ¿De verdad usted se va a ir de aquí, de la sesión de investidura, sin explicar a los españoles los detalles del acuerdo con Esquerra Republicana de Catalunya, sin explicar lo que acaba de decir el señor Rufián de la amnistía, sin explicar qué significa eso de no judicializar el asunto que usted llama conflicto político, que es un conflicto de unos señores que se saltan las leyes en contra, además, de la mitad de los catalanes? ¿Se va a ir de aquí de verdad sin explicar esto a los españoles? ¿Se va a ir de aquí sin responder ni a una sola de las preguntas? Usted está dejando abandonados a millones de catalanes, que están viendo cómo usted está premiando a los que se saltan las leyes y está dejando indefensos a los que sufrimos el ataque mayor a la democracia en las últimas décadas en España. ¿No va a responder a esto? ¿De verdad que usted va a seguir dando lecciones de socios cuando gobierna con Puigdemont en la Diputación de Barcelona? ¿De verdad que usted va a seguir dando lecciones de socios cuando gobierna en muchísimos ayuntamientos de Cataluña con Esquerra Republicana o con Junts per Catalunya? ¿De verdad que usted va a seguir dando lecciones cuando en Navarra están gobernando con Geroa Bai dentro del Gobierno y apoyándose en Bildu? Señor Sánchez, ¿se va a ir de aquí sin contestar a estas preguntas y dando lecciones? ¿De verdad cree que usted está en esa condición?

Mire, el problema de su acuerdo de Gobierno, como usted muy bien decía en campaña -mintiendo a todos los españoles, por cierto- no es solo lo que le está dando a Esquerra Republicana, es que el problema está dentro del Gobierno, porque hoy se va a hacer historia, señor Sánchez. Cuando usted vaya a hablar con sus amigos y sus socios europeos va a tener que explicarles por qué usted ha elegido como vicepresidente a un señor que dice que en España hay presos políticos o que hay que hacer un referéndum de secesión en Cataluña. Ese es también el problema de su acuerdo, no todo lo que ha cedido -que, por supuesto, también lo es- con Esquerra Republicana. ¿Pero sabe qué pasa, sabe para qué sirve Ciudadanos? Para hacerle una oposición mucho más incómoda que la que le hacen VOX y el Partido Popular. Usted está encantado con VOX y muy nervioso con Ciudadanos porque sabe que les desenmascaramos. (Rumores). Sí, sí, están encantados con las trincheras, pero España va a salir de esta desde el centro, como salió en la Transición; España va a salir de esta desde el centro, como salimos después del golpe de Estado en Cataluña. Usted habla de la Ley electoral en Cataluña. Por cierto, ¿sabe por qué yo no me pude presentar a una sesión de investidura? Porque el Partido Socialista y el Partido Popular no han querido cambiar la Ley electoral, que concede una sobrerrepresentación al independentismo en Cataluña. (Rumores.-Aplausos). Eso es culpa suya, señor Sánchez. Le pedí cambiarla en mi reunión. Le pedí poner un porcentaje mínimo para tener representación en el Congreso de los Diputados, como tienen muchísimos países -sus socios en Europa se lo dirán la próxima vez que vaya-, y ¿sabe lo que me dijo? Que no, porque usted cede mucho ante los que se saltan las leyes, usted cede mucho ante los que quieren romper España, pero usted menosprecia y humilla a los votantes de los partidos constitucionalistas.

La señora PRESIDENTA: Señora Arrimadas, tiene que terminar.

La señora ARRIMADAS GARCÍA: Acabo con esto, señora presidenta.

Gracias por recordar que cuando presentamos una moción de censura en Cataluña contra Torra ustedes no la apoyaron. Muchísimas gracias, señor Sánchez.


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Lo último. Es mejor no llegar nunca a ser presidente del Gobierno que llegar como usted lo va a hacer a Moncloa. Es mucho mejor no tener nunca un cargo público que ejercerlo como usted lo está ejerciendo ahora. Y le aseguro que muchos votantes socialistas están mucho más de acuerdo con lo que hemos dicho nosotros hoy que con lo que ha dicho usted desde la tribuna. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señora Arrimadas.

Tiene la palabra el candidato a la Presidencia del Gobierno.

El señor SÁNCHEZ PÉREZ-CASTEJÓN (candidato a la Presidencia del Gobierno): Gracias, señora presidenta.

Señora Arrimadas, estamos en un debate circular. Usted tira mucho de argumentario, lo respeto. (Rumores). Simplemente, le digo, señoría, que reflexione, que recapacite, que replantee cuál tiene que ser el papel que tiene que jugar Ciudadanos con diez escaños en este Congreso de los Diputados, porque pueden hacer muchas cosas si se declaran una formación política útil. En todo caso, señoría, espero que recapacite, que reconsidere su posición, que deje de ser un apéndice de la derecha y la ultraderecha, que sea efectivamente el centro. Y para ser centro lo que hay que hacer primero es creérselo, no hacer lo que dicen la derecha y la ultraderecha, ser un partido de centro y no apostar siempre por el mismo lado. A partir de ahí, si podemos encontrarnos en algunas de las políticas, bienvenido sea. Yo, desde luego, señoría, la respeto, le deseo lo mejor como próxima líder del Grupo Parlamentario Ciudadanos y espero y deseo que en los próximos cuatro años podamos encontrarnos en la aprobación de leyes que sin duda alguna van a ser importantes para nuestro país. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor candidato.

Por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV), tiene la palabra el señor Esteban Bravo.

El señor ESTEBAN BRAVO: Señor candidato, señoras diputadas, señores diputados, buenas tardes.

Permítanme que recuerde el pasado reciente, porque ayudará a situarnos y porque tanto en la vida como en el cine vamos pasando pantallas. Como diría José Luis Garci, ¡qué grande es el cine! ¿Quién lo iba a decir? Pasamos cinco meses sin acordar un Gobierno, desde abril a septiembre, en circunstancias muchísimo más favorables que las actuales para conformar una mayoría. Meses perdidos, sin que sucediera nada. Ya lo dije en su momento, fue nuestro día de la marmota de Atrapado en el tiempo. Era imposible, al parecer, conciliar un acuerdo entre los señores Sánchez e Iglesias, tanto que ello nos llevó a nuevas elecciones, propiciando prácticamente un año de Gobierno en interinidad. Ahora vemos que lo que parecía una quimera, algo tan dificultoso como mezclar el agua con el aceite, se hizo realidad a los dos días de la noche electoral con un raudo abrazo entre los líderes del Partido Socialista y Unidas Podemos. Así que henos aquí, en plena semana de Reyes -fechas inusuales donde las haya, fin de semana incluido-, deprisa y corriendo, para llevar adelante una investidura. Estas semanas en nuestras pantallas Fast & furious.

No voy a decir que sea sencillo conseguir una mayoría suficiente para pasar este trámite de investidura y poder mantener en unas mínimas condiciones de estabilidad el Gobierno. Las nuevas elecciones han aportado unos resultados complicados de gestionar: nada menos que diez grupos parlamentarios y veintidós -que no diecinueve, señor candidato- formaciones políticas representadas en la Cámara, si no he contado mal. Aun así, parece que esta investidura va a concluir exitosamente para el candidato. Debemos felicitarnos todos, no solo los socios de la coalición gubernamental y aquellas otras formaciones que, como ya es sabido, vamos a apoyar o a posibilitar la conformación de Gobierno; deberían congratularse incluso aquellos que vayan a votar en contra, pues no hay peor situación, en términos de gobernabilidad y futuro, que la continua provisionalidad en las instituciones, por todo lo que supone la parálisis de la vida de un país, no la hay.

Es también una situación inédita en la formación de un Gobierno español. Desde los tiempos de la II República no se habían experimentado Gobiernos de coalición; raro hecho para un sistema puramente parlamentario. Un Gobierno de coalición necesitado de apoyo parlamentario externo supone una novedad, cierto; es un cambio de paradigma y, potencialmente, un cambio de ciclo. Pero por mucho que, como Susan Sarandon en Thelma y Louis, algunos digan que "bueno, no estamos en el fin del mundo, pero desde aquí se ve", ni mucho menos la situación es la de salto al vacío que vaticinan; todo lo contrario, todo lo contrario.


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Y para ahondar en esta idea, ya que estamos con símiles cinematográficos, permítanme que continúe en esa línea, porque esta situación en la que nos encontramos me recuerda a una película que muchos de ustedes habrán visto, Moneyball, que es la biografía de un director deportivo de béisbol, Billy Beane, a principios de este siglo. En una escena, al final de la película, el protagonista -que está siendo vilipendiado después de poner en funcionamiento un sistema de gestión de equipos basado en la estadística que consigue poner patas arriba la forma de entender la competición y los contratos de la liga- está conversando con el manager de los Red Sox, y este último, el manager, le dice: El primero en romper el muro siempre sale sangrando, siempre. Lo ven como una amenaza a su medio de vida. Amenaza sus trabajos, sus formas de hacer las cosas, y cada vez que ocurre eso, sea un Gobierno, una forma de hacer negocio o lo que sea, las personas que llevan las riendas, las que tienen el control, se vuelven locas de atar. Y es eso exactamente lo que denota la excitación desde algunos ámbitos en estos momentos, sea el económico, sean el mediático, el político, el judicial, el de las Fuerzas Armadas, la Guardia Civil u otros mundos funcionariales. A unos cuantos que sienten que llevan las riendas en este momento les surgen muchas preguntas, dudas o directamente reticencias o rechazo; algunos por interés económico, otros ideológico, otros laboral, otros por temor a perder influencia. Creen que los mecanismos que conocían desde la Transición pueden cambiar, unos mecanismos que desde su posición hacían previsible la evolución de las cosas. De pronto, los mecanismos, las prioridades, los acuerdos, la forma de entender el futuro pueden -y solo digo pueden- cambiar. Pero si lo que se pretende es lograr un tiempo de convivencia, de búsqueda de las soluciones más allá de los eslóganes, de reconocer al otro, de aceptar la realidad tal como es, incluido el sentimiento nacional diferenciado en algunos lugares del Estado; si lo que se quiere es hacer frente a los grandes problemas estructurales, no solo en lo territorial, sino también en el ámbito social, ya sean las pensiones, el desempleo, la igualdad de oportunidades, la justicia, es necesaria e inexcusable la colaboración entre diferentes.

No considero una solución realista, ni en términos democráticos ni en términos políticos, pretender solucionar los problemas amordazando o ninguneando a millones de ciudadanos. Lo que hemos oído estas semanas acerca de un posible Gobierno apoyado por un conjunto multipartito ha sido desde separatistas a golpistas, pasando por irresponsables e incluso delincuentes, un Gobierno Frankenstein. Y hoy hemos oído otros apelativos y alguno más se ha repetido, porque se han dicho más cosas, algunas muy graves si los que las dicen se toman realmente en serio la Constitución: se ha calificado al candidato de traidor y se le ha acusado de vender a España. En definitiva, se trata de descalificar, como si los únicos sensatos fueran ellos y ellas, como si fueran los únicos legitimados para tomar acuerdos de calado que afecten a la ciudadanía, porque, si no, todo Gobierno alternativo es ilegítimo. Y no me estoy refiriendo a lo que se ha vertido en las redes sociales, no; me refiero a lo que se ha dicho por representantes del PP, VOX, Ciudadanos y muchos opinadores mediáticos en tertulias, radios, televisiones y prensa escrita: la legitimidad de representar lo auténtico, lo único admisible, la auténtica España.

Recordarán que en la película El buen pastor hay una escena en la que el jefe de contrainteligencia de la CIA, interpretado por Matt Damon, un auténtico wasp -ya saben, el estereotipo americano blanco, anglosajón y protestante-, se reúne con un anciano italoamericano. El anciano, en un momento determinado, le dice: Los italianos tenemos la familia y la Iglesia, los irlandeses tienen su patria, los judíos, su tradición, incluso los negros tienen su música, pero su gente, señor Carlson, ¿qué tiene? La respuesta del jefe de la CIA es fría y rotunda: Los Estados Unidos de América, ustedes solo están de visita. Su idea de Estado es la única válida, todas las demás no son aceptables ni constitucionales. Los marginales, por mayoritarios que sean en sus respectivos territorios, son gentes a silenciar, bien sea cambiando la Ley electoral -porque muchos de ustedes nos quieren expulsar de este hemiciclo-, bien excluyéndonos de toda participación en el Gobierno, porque al parecer cualquier cosa que se acuerde con nosotros -vascos, catalanes, rojos separatistas- les viene como anillo al dedo para su agitprop y la mentira. Con nosotros no se debe ni se puede discutir una ley, al parecer, ni el sistema de pensiones ni la estructura territorial, nada. Porque claro, los Estados Unidos de América -léase en este caso España- son suyos. De hecho, van incluso más allá de lo que dice el jefe de la CIA en la película porque ni siquiera nos permiten votar a ver si queremos dejar de estar de visita. En realidad, han convertido España en una idea reducida a kilómetros cuadrados donde lo importante es el mantenimiento de las fronteras, la participación de algunos ciudadanos puede ponerse en cuestión. Para ustedes millones de personas son perfectamente prescindibles, no hace falta tenerlas en cuenta si no están de acuerdo con esas fronteras o simplemente no responden a sus estándares patrióticos y se sienten miembros de naciones diferentes dentro del Estado.


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Al señor Casado hoy le ha traicionado el subconsciente cuando se ha mostrado preocupado, literalmente, por todos los españoles que viven en Cataluña. Esa actitud no está en consonancia con un verdadero espíritu democrático, no vale todo. Como dice Spencer Tracy en su papel de juez en la película Vencedores o vencidos, un país no es una roca ni tampoco es la prolongación de uno mismo, es la causa que defiende; es aquello que defiende cuando defender algo es lo más difícil. Así es, un país son sus valores, es justicia, es verdad, son las personas, el valor de los principios democráticos por encima de los deseos personales, el respeto, el diálogo inclusivo. Y eso es lo que constituye la espina dorsal de un país que se precie, su ser o no ser, se llame ese país como se llame y se ubique donde se ubique. (Aplausos). Y visto lo visto, está claro que la única posibilidad que se abría no solo como esperanza, sino como única vía real de formar Gobierno y dejar de vivir en la provisionalidad institucional era el acuerdo que, probablemente, se visualizará mañana y el próximo martes en las votaciones de este Congreso. Queda más claro todavía viendo los discursos de algunas fuerzas en esta Cámara.

Es una alianza complicada, no lo niego, pero también puede tener sus ventajas. Es un Gobierno que tiene que trabajar con fórmulas nuevas, desde su inicio y, por lo tanto, puede estar dispuesto a enfrentar nuevos retos, a buscar soluciones a los eternos problemas aplazados que siempre se intentan ocultar; unos bajo el manto de la ley y la Constitución, como el territorial, y otros, como el de las pensiones, el desempleo juvenil o las nuevas fórmulas de realidad laboral que están apareciendo haciendo mella en la sociedad y generando desigualdad sin que la legislación se adapte, simplemente, se obvian por presiones o por inercia. Pero la formación de este Gobierno puede abrir paso a un país que deje de mirar al pasado, a los poderes fácticos, al inmovilismo a la hora de tomar decisiones que mejoren la concordia. Señor candidato, la dirección final que tome este Gobierno dependerá mucho de su capacidad real de liderazgo y la audacia que demuestre. Entiendo que pueda haber reticencias entre los socios al comenzar a caminar, es normal. Este camino no se ha recorrido hasta ahora, pero creo que todos los que nos vamos a implicar en que salga bien deberíamos pensar respecto del otro como en La delgada línea roja, puede que yo sea tu mejor amigo y aún no te hayas dado cuenta. (Risas).

En lo que respecta al Partido Nacionalista Vasco, puedo asegurarle que contará con nuestra colaboración leal y también sincera, puede contar con nosotros para afrontar y buscar soluciones a los retos que vayan planteándose en la legislatura. Seremos propositivos e imaginativos, conocemos perfectamente las dificultades de la situación política, pero también las oportunidades colectivas que se presentan y que avancemos en las soluciones va a depender a la postre de usted como presidente del Ejecutivo. Debe tener el arrojo suficiente para avanzar por puertas que todavía no se han explorado, es un reto y una gran oportunidad.

Nadie dice, insisto, que la tarea de Gobierno vaya a ser fácil en la coyuntura en la que nos encontramos, pero no es imposible. Quiero ser optimista porque es la actitud que permite que algo se haga realidad, pero ¿tendrán la valentía de encontrar soluciones que encaucen los grandes problemas estructurales en términos democráticos? ¿Sabremos entender la complejidad del momento y respetar los mecanismos de intercambio de información y posiciones de manera que nos sintamos todos a gusto en el desarrollo de la legislatura? ¿Respetará la acción del nuevo Gobierno las competencias autonómicas? Porque demasiadas veces he visto quedarse en agua de borrajas compromisos y buenas voluntades. Así que como en El ultimátum de Bourne, mi regla número uno es espera lo mejor y prevé lo peor. Así es exactamente como encara mi grupo parlamentario el momento.

A fuer de sincero, entre esas dificultades, también asoman otros riesgos. El primero es el de los egos y los intereses partidistas. Si esto se convierte desde el primer día en una competición interna y entre personas para ver quién mediatiza a quién y en una lucha por protagonizar la portada del día siguiente, la cosa no va a funcionar, porque tampoco se lo van a poner fácil las presiones mediáticas ni desde los ámbitos económicos que se van a hacer presentes desde el minuto uno, si no lo han hecho ya -que sí lo han hecho-, y su fuerza no es desdeñable. Ni qué decir tiene que surgirán presiones internas dentro de los partidos, que aflorarán dudas y miedos en los socios. Ninguno puede prever las circunstancias sobrevenidas que vayan a suceder. Así que, como en Eva al desnudo, abróchense los cinturones, esto va a ser una noche movidita. (Risas).

Quienes con el voto favorable a la abstención vamos a facilitar esta investidura debemos aplicarnos aquella frase de Un domingo cualquiera: de ustedes depende, o aprendemos a pelear como equipo o perderemos como individuos. Seamos todos conscientes, es posible avanzar, hacer algunas cosas, otras no. Pongamos sensatez para buscar un punto de encuentro, para sacar lo mejor de todos y para todos.


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Mi grupo parlamentario, vuelvo a insistir, es muy consciente del momento que atravesamos. Ya habrán visto que nuestro acuerdo con el candidato y su Gobierno se basa en líneas básicas y prácticas. Hemos buscado un compromiso a la hora de afrontar problemas estructurales en diversos ámbitos. Su primer punto, que habla de mantener una comunicación fluida y constante con el Partido Nacionalista Vasco, dando a conocer con antelación suficiente los proyectos e iniciativas que el Gobierno desee impulsar, comprometiéndose además a llegar a un acuerdo satisfactorio en caso de discrepancia, es la clave para el desarrollo correcto del resto de la legislatura. Pretende que el Gobierno en su labor no invada, por una parte, competencias autonómicas y, por otra, que podamos ponernos de acuerdo en los contenidos fundamentales, dada la diferencia ideológica entre partidos. Podemos discutir de todo; estamos dispuestos a llegar a acuerdos, pero no puede convertirse en norma de funcionamiento el trágala legislativo que nos coloque ante la disyuntiva de apoyar proyectos de ley con los que estemos en amplio desacuerdo para no provocar una crisis de gobernabilidad. Espero que los dos socios que formarán parte de la estructura de Gobierno lo entiendan así. Por otra parte, confiamos en que este Parlamento recupere su normalidad dejando para lo estrictamente necesario los decretos leyes.

Otro eje fundamental de la acción del Gobierno que proponemos es el abandono de la judicialización de la política, que solo ha traído dificultades a la hora de encontrar precisamente soluciones políticas. Los tribunales no pueden seguir siendo la excusa para no hacer política y aún menos pueden ser los instrumentos con los que se pretenda hacerla. Lo estamos viendo continuamente: el uso, el manoseo descarado, obsceno del derecho en la lucha partidista. Ya no son solo los tribunales, son incluso órganos administrativos como la Junta Electoral Central, que se arrogan competencias que no tienen y hacen interpretaciones de la ley que mandarían a septiembre a cualquier estudiante de derecho. Y lo perpetran siendo muy conscientes de que con su intervención hacen política. El mundo del derecho está patas arriba y los tribunales europeos no salen de su asombro. ¿Es este intervencionismo pseudojudicial lo que significa España? No se asombren cuando dentro de unas semanas, ante tales actuaciones, el Parlamento Europeo deniegue los suplicatorios. Volverá entonces de nuevo a bramar contra Europa la España fetén, la que denomina felones al resto y lo hará al grito torero de ¡dejadme solo!, porque si algo se está visualizando es que España es menos europea de lo que decía ser.

Por supuesto, una de las mayores crisis del Estado en estos momentos que viene arrastrándose desde la Transición es la territorial. De ello es evidencia notoria este mismo Pleno. Si se quiere normalizar la situación se puede, pero exige de todos la voluntad suficiente y la necesidad de reconocer que en la ciudadanía existen diferentes sentimientos de pertenencia nacional y de nada sirve negarlo. La letra con sangre no entra; eso ya lo intentó Franco y otros antes. Por eso es una cuestión que el nuevo Gobierno ni debe ni puede ignorar. Se ha puesto el grito en el cielo por el reconocimiento de la existencia de contenciosos políticos nacionales. No vale la imposición ni la mera apelación a la ley como algo inmodificable que debe ser aplicada con rigor penal por medio de palo y tentetieso. Eso no conduce sino al enconamiento del problema y a la inestabilidad institucional, social y económica. Lo estamos viendo, la vía es el diálogo y el acuerdo, desde el reconocimiento de la pluralidad y la realidad; un diálogo que desemboque de manera pactada -pactada- en un acuerdo que modifique, en su caso, el ordenamiento jurídico y sea ratificado por la ciudadanía. ¿Qué hay de extraordinario o de inaceptable en esto? ¿Qué tiene de reprochable en un marco europeo occidental? Absolutamente nada. Eso es lo que establece nuestro acuerdo: reconocimiento del problema político que se origina por el hecho de la existencia de distintas sensibilidades de pertenencia nacional, voluntad de diálogo y búsqueda de acuerdo, y modificación en su caso de la ley en los términos acordados. No valen ni los atajos judiciales ni la excepcionalidad.

El área de la economía debe ser una pieza básica también para el próximo Gobierno. Nos jugamos mucho; en primer lugar, evitar que las y los ciudadanos sufran un empeoramiento de sus condiciones laborales como consecuencia de la necesaria transición energética y tecnológica; también las infraestructuras correspondientes al Estado sin las cuales no es posible un desarrollo adecuado.

Quería nombrar también el ámbito europeo, que se ha convertido ya en un área doméstica a la que debemos prestar especial atención y en la que las instituciones vascas deben tener presencia directa implementando vías ya existentes como, por ejemplo, la Ley de tratados, que está ya en el ordenamiento jurídico, y otras nuevas. En este contexto internacional se enmarca también la búsqueda de cauces para vehiculizar las reivindicaciones de representación propia en el deporte y la cultura, reivindicaciones que gozan de un amplio soporte social en Euskadi y cuya solución puede ayudar a resolver, y mucho, las tensiones identitarias.


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En el ámbito de los derechos y libertades, es necesaria una modificación de los conocidos como decretos digitales, cuya constitucionalidad está más que cuestionada. Reformar la denominada Ley mordaza o una nueva ley de secretos oficiales -vuelvo a insistir en ello-, que supondría un hito en la necesaria profundización de la memoria histórica; cuestiones todas ellas sobre las que nuestro grupo ya ha presentado las correspondientes iniciativas también en esta legislatura.

Otra parte del acuerdo está dedicada al estricto cumplimiento de la ley -repito, al estricto cumplimiento de la ley-, tanto de los estatutos como de los instrumentos de relación financiera cuyo contenido es lamentablemente obviado en demasiadas ocasiones en la dinámica de los Gobiernos españoles. Vuelvo a decirlo, insisto: al estricto cumplimiento de la ley actual. Sobre esto quiero añadir algo más. Tienen gracia, si fueran un hecho puntual, los comentarios que el secretario general del Partido Popular hizo el jueves sobre este acuerdo: Con la ley no se negocia -dijo-, se aplica y punto; es una vergüenza histórica que supone liquidar el Estatuto de Gernika y la Constitución. Hace falta tener rostro, viniendo de una formación que presentó y sometió a votación en el Senado una moción para que no se realizaran las transferencias pendientes del Estatuto de Gernika que, como todos sabemos -quizás el PP no-, es una ley orgánica refrendada. Esta es la medida y el nivel de la política española. Dicen estas cosas con un descaro tremendo. Les da igual que la realidad sea a todas luces otra; les da igual mentir sobre los actos propios y los de los demás, sobre el alcance de acuerdos o de lo que dicen las leyes. Lo hacen ustedes, además, con el tono de Chico Marx disfrazado de Groucho en Sopa de ganso: Hombre, por favor, ¿a quién va usted a creer, a mí o a sus propios ojos? (Risas).

Ese es el mismo tono que usan en las críticas que, al alimón con UPN, han realizado sobre nuestro acuerdo para que se trasfiera la competencia de tráfico a la Comunidad Foral de Navarra, hablando de cesión intolerable; críticas a las que, por cierto, también se ha sumado el grupo parlamentario de flechas, pelayos y margaritas y también la versión de bolsillo, ya sabe, señor candidato, Ciudadanos. Hace falta tener rostro para llevarse las manos a la cabeza por que el Partido Nacionalista Vasco negocie algo sobre Navarra. Para empezar, se compadece mal con que nos estén diciendo siempre que deberíamos saber que los diputados y senadores representamos a toda la ciudadanía. Pues eso, ¿no?

Por otra parte, que el PP, nacido en 1989, y UPN, que fue fundado en 1979, digan que el PNV no es un partido navarro tiene delito, sobre todo considerando que el primer acto nacionalista vasco se produce en el siglo XIX en Navarra, durante la gamazada en defensa del régimen foral y que la ejecutiva navarra del PNV existe desde el año 1912. Fueron nuestras gentes quienes por defender la identidad navarra y sus símbolos tuvieron que soportar los abusos de los precedentes ideológicos de PP y UPN, como Santiago Doxandabaratz, concejal peneuvista de Tafalla que sufrió exilio y posteriormente confiscación de propiedades por izar en 1924 la bandera navarra en el balcón del ayuntamiento. Sí, la bandera navarra, no la ikurriña. Y por si se les había olvidado, la segunda autoridad en Navarra, el presidente del Parlamento, es del Partido Nacionalista Vasco, el presidente de su ejecutiva, para más señas, en Navarra. Como lo son también muchos parlamentarios de la coalición Geroa Bai; Geroa Bai es una coalición que es la tercera fuerza del Parlamento de Navarra, que además forma parte de la coalición de Gobierno y, por lo tanto, tiene consejeros. Fíjense, resulta que el partido mayor de esa coalición llamada Geroa Bai es el Partido Nacionalista Vasco. Así que vayan acostumbrándose, seguiremos defendiendo el derecho y las libertades navarras.

Por cierto, cuando se oponen a la transferencia de tráfico en Navarra deberían recordar que en el octavo congreso de UPN, en 2009, hace apenas diez años, su ponencia política pedía como objetivo irrenunciable -literal, irrenunciable- la asunción de dicha transferencia para su ejercicio exclusivo -literal, exclusivo- por la policía foral: Objetivo irrenunciable en la asunción de dicha transferencia -tráfico- para su ejercicio exclusivo por la policía foral. De un tiempo a esta parte está cada vez más claro para qué nació UPN, que no era precisamente para defender el fuero navarro. Por cierto, el Partido Popular debería recordar que Aznar ya se había comprometido a realizar esa transferencia en el año 2000. Y para rematarla, resulta que el PNV no puede decir nada de Navarra y el PP en cambio designa como experto para la modificación del estatuto vasco nada menos que al significado navarro y navarrista Jaime Ignacio del Burgo. Bien, coherentes, como siempre. Por cierto, si tanto quieren tener todos ustedes un gesto con la Guardia Civil, les voy a hacer una sugerencia. Les sugiero que homenajeen a José Rodríguez-Medel, comandante de la Guardia Civil en Pamplona, quien se enfrentó a la sublevación franquista dirigida por Mola en defensa de la legalidad y fue asesinado, negándosele incluso tumba propia y lápida en su recuerdo. (Aplausos).


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Señoras diputadas, señores diputados, como saben, nuestro voto favorable es un gesto excepcional si atendemos a los precedentes de las últimas décadas. Tan sólo hemos votado sí en dos ocasiones, pero entendemos las circunstancias en las que nos movemos. Sin nuestro voto a favor del candidato, la investidura fracasaría sin solución, y hemos de actuar responsablemente. Si apostamos por echar a andar esta legislatura, lo hacemos con todas las consecuencias, sabedores de que esto implica un compromiso que no acaba en la investidura. Si hace falta resolver los problemas, eso exige un Gobierno mínimamente sólido; si queremos que se dé respuesta a los retos enunciados en nuestro acuerdo es necesaria una estabilidad. El Estado no puede permitirse otro año sin Gobierno, tampoco el resto de las instituciones que necesitan que se haga política y se imprima dinamismo en la toma de decisiones desde los ministerios. Que no nos hablen otros de su sentido de Estado y de amor a su país. Si este acuerdo significa realmente el final de España, el apocalipsis patrio, si esta conjunción rojoseparatista es tan perniciosa, ¿por qué, en vez de facilitar la investidura, optan ustedes una y otra vez por bloquearla, cuando su abstención haría innecesaria nuestra participación? ¿Qué juego de engaños es este? ¿Sentido de Estado? ¿Realmente saben qué significa? Quizá nosotros no lo tengamos, pero sí sentido común, visión de la política no como mera fórmula de anular al adversario y vocación institucional. No creemos en el cuanto peor, mejor, ni tampoco en el quítate tú para ponerme yo. La política, si es útil, si sirve para avanzar, se hace acordando, no negando y enfrentando a la sociedad. Vaya perla que nos ha dejado hoy el señor Casado. Ha dicho literalmente: Nosotros ganaremos, ustedes perderán. Una frase propia de guerracivilista, nunca de un político de altura con sentido de Estado. (Aplausos).

No podemos someter a la sociedad a una continua partida en la que estemos eternamente echando los dados a manera de elecciones sucesivas hasta tener el resultado que nos conviene. De hecho, lo que sucederá si seguimos echando los dados, si seguimos jugando a la política es que nos vamos a quedar sin crédito y, si no hay crédito, la política, la democracia y sus valores son los que van a salir perdiendo y con ello vendrá el ascenso de partidos intolerantes y totalitarios. Lo hemos visto recientemente y para muestra un botón en las últimas elecciones. Es un momento trascendental, más de lo que podamos imaginar. Sepamos leerlo y actuar en consecuencia. Como dice Robin Williams en El club de los poetas muertos (risas), hay un momento para el valor y otro para la prudencia. El que es inteligente sabe distinguirlos.

Señoras diputadas, señores diputados, a veces la realidad supera la ficción. Han sido unos años dignos de una película de guion vertiginoso. Se escucha en Lawrence de Arabia una frase en la que creo realmente: Las ilusiones pueden ser muy poderosas. Que así sea.

Señor candidato, suerte en la investidura y le deseo audacia y templanza para el ejercicio de su cargo, porque en ello va el futuro de todas y todos los ciudadanos.

Muchas gracias. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Esteban.

Tiene la palabra el candidato a la Presidencia del Gobierno.

El señor SÁNCHEZ PÉREZ-CASTEJÓN (candidato a la Presidencia del Gobierno): Señora presidenta, señorías, la verdad es que reconozco la dificultad en recoger el testigo de un extraordinario parlamentario como es el señor Aitor Esteban. (Aplausos). Ha hecho una magnífica intervención y creo que gratifica que nos podamos encontrar con ustedes que afortunadamente, y eso también se lo quiero agradecer, van a votar a favor de nuestra investidura, de mi investidura para la Presidencia del Gobierno de España. Sí reconforta que el parlamentarismo encuentre en personas como usted la templanza, la asertividad y la originalidad también en los planteamientos de sus posiciones políticas después de lo que hemos escuchado durante toda esta mañana. Ojalá en esta legislatura todos copiemos o nos inspiremos en el parlamentarismo que personalidades como usted despliegan cuando suben a esta tribuna, porque creo que será bueno no solamente para el funcionamiento de esta Cámara, sino sin duda alguna para la reconciliación de la calle con la política, que hace falta también por nuestra parte.

Simplemente trataré de complementar algunas de las cuestiones que usted ha hecho en su intervención, de manera probablemente peor en la retórica y en la dialéctica. Usted ha empezado diciendo que son veintidós grupos y no diecinueve. Bien, lo importante es que, como bien ha comentado usted y como he dicho yo a lo largo de la mañana en mi primera intervención, efectivamente hay una mayoría parlamentaria de izquierdas representada en el Partido Socialista y en Unidas Podemos, que tenemos 155 escaños, y es el punto de partida. Es cierto también que las elecciones del 10 de noviembre le confirieron a la derecha una importancia en la presencia parlamentaria en esta Cámara y, en consecuencia, necesitamos contar


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con el Partido Popular -ojalá podamos contar con el Partido Popular para forjar grandes consensos que son importantes y necesarios a lo largo de esta legislatura- y también es evidente que hay, junto con esa representación más ideológica, otra representación mucho más plural de lo que nació el pasado 28 de abril en el ámbito territorial. No solamente están los partidos nacionales clásicos, están también los partidos nacionalistas digamos tradicionales por su historia como es la suya, también los partidos independentistas, los partidos locales y territoriales y algunas agrupaciones de ciudadanos que se han presentado por primera vez a estas elecciones y han conseguido representación parlamentaria. Es decir, no solamente necesitamos esos grandes consensos que trasciendan el ámbito ideológico, sino también entrar en el diálogo territorial y los contenciosos territoriales encuentran su epicentro, como es lógico, y nos ha ocupado muchísimo tiempo a lo largo de esta jornada parlamentaria en Cataluña por lo urgente, también por lo importante, sin duda alguna también en el País Vasco por lo importante que es el reto, el desafío -y lo digo en términos positivos no en términos absolutamente negativos, sino positivos- que representa la renovación del Estatuto de Gernika en el País Vasco y que sabe además de la voluntad tanto del Partido Socialista de Euskadi como del Partido Socialista Obrero Español de caminar en esa renovación que creo que es importante. Hemos hablado de ella en alguna otra ocasión aquí en tribuna y tendremos ocasión de hacerlo a lo largo de esta legislatura.

Por tanto, el diálogo. Quiero entrar en lo que usted antes comentaba. Es verdad que ahora todos rechazan el diálogo en la bancada de la derecha y en la ultraderecha por supuesto, pero critican también el diálogo. Hoy, por ejemplo, el portavoz de Esquerra Republicana ha dicho una cosa muy importante, ha dicho muchas cosas importantes. Esquerra Republicana ha dicho cosas muy importantes a lo largo de esta semana, pero ha dicho una cosa muy importante. Ha dicho que están dispuestos a trascender la dinámica de bloques y a encontrarse con el distinto, con el diferente. Y en lugar de ser algo que la bancada Popular apreciara como un cambio, como un síntoma de hacer útil la política, de dejar atrás la confrontación y abrir un tiempo nuevo, o al menos retomar un tiempo pasado que se echa mucho de menos en la política española y en la política catalana, aquí de lo único que se ha hablado por parte de la bancada de la derecha ha sido precisamente de seguir abriendo una fosa entre aquellos que pensamos de una manera y de otra. Desde luego, señorías, ese no es el ánimo de la coalición progresista que proponemos a esta Cámara. Proponemos diálogo y proponemos también la toma de muchas decisiones que tiene que tomar este Ejecutivo.

El día que presentamos el acuerdo de Gobierno, el acuerdo de coalición progresista, el señor Iglesias y yo en una sala de este Congreso, le dije una cosa que me gustaría trasladarles a ustedes y que va al hilo de lo que ha dicho antes el señor Esteban. Somos muy conscientes de que tenemos 155 escaños y, por tanto, de que necesitamos muchos más para poder sacar adelante muchas leyes que son importantes para justificar la coalición progresista que estamos proponiendo a esta Cámara y, en consecuencia, a la sociedad española. ¿Qué quiero decir con esto? Pues que ley a ley, decisión a decisión, vamos a tener que dialogar mucho, y vamos a tener que dialogar con una pluralidad de fuerzas políticas que están aquí representadas y que cuentan con toda la legitimidad que les han dado las urnas en nuestro país.

Señor Esteban, soy consciente -y lo hemos hablado en alguna otra ocasión, aunque también es verdad que las circunstancias eran distintas, porque era en la anterior legislatura- de que en el tramo final después de la moción de censura ha habido algunas cuestiones que no han funcionado del todo bien en cuanto a la información y en cuanto a la preocupación, que también tiene lógica, que tiene el Partido Nacionalista Vasco por el respeto del Estado al autogobierno vasco en un ámbito autonómico mucho más general y, en consecuencia, las competencias que tienen los Gobiernos autonómicos y por compartir las decisiones y tener espíritu de equipo. En eso probablemente cometamos errores, pero le puedo garantizar que vamos a tratar de enmendar algunos de los que hemos cometido a lo largo de la pasada legislatura.

También tengo que decirle que a lo largo de estas semanas el señor Iglesias y yo hemos hablado mucho, que los grupos parlamentarios han hablado mucho y que las comisiones negociadoras han hablado mucho. Es verdad que es una experiencia inédita en la historia de la democracia española que vayamos a tener un Gobierno de coalición, pero sí he apreciado -y me gustaría, señor Iglesias, si me lo permite, hablar por los dos- una voluntad sincera, leal, de tener un funcionamiento de equipo dentro del Gobierno de coalición, que esperemos que se pueda poner en marcha a partir del próximo martes, día 7 de enero.

Efectivamente, tenemos muchos retos por delante y es verdad que tenemos que combinar prudencia y audacia, prudencia y valentía. Es cierto que tenemos que abandonar la vía judicial, y eso ya lo he dicho aquí. Precisamente que tengamos la situación judicial que tenemos ahora mismo en Cataluña no


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representa más que el fracaso de la política. Eso tenemos que enmendarlo y, desde luego, el Gobierno que pueda salir tras este debate va a poner encima de la mesa todo lo necesario para devolver a la política una crisis que es política.

En el ámbito económico, coincido con usted en que nos estamos jugando mucho, y más la izquierda. Ese es un análisis que compartimos tanto Unidas Podemos como el Partido Socialista. Tenemos que ser muy claros y muy firmes en la defensa de los valores que nos definen como progresistas, pero ser conscientes también del entorno económico que tenemos: un entorno de desaceleración del crecimiento económico mundial, de desaceleración del crecimiento económico europeo y, en consecuencia, de desaceleración del crecimiento económico español. Es verdad que seguimos creciendo por encima de la media europea, pero evidentemente hay inversores, hay deuda, hay déficit y hay también seguridades jurídicas que tenemos que garantizar en muchísimos ámbitos. En ese sentido, señor Esteban, puede contar con ello.

En el ámbito de la industria, qué decirle. Estamos todos pendientes de tener por fin legislatura para poder aprobar el estatuto electrointensivo, para poder defender en Europa lo que he dicho en mi discurso de investidura, y es un impuesto en frontera de CO2 para proteger, como protegen otras grandes economías, a su industria. Esto es algo que, efectivamente, afecta a territorios como el País Vasco. He estado hablando ahora mismo con la ministra de Defensa y me dice que estamos ya en la modificación de la Ley de Secretos Oficiales, una cuestión recurrente, una cuestión que saca usted cada vez que tiene oportunidad de subir a la tribuna. En definitiva, lo que le tengo que decir, señoría, es que estamos dispuestos a cumplir con el Estatuto de Gernika. Hay un calendario fijado de transferencias y queremos cumplirlo; es verdad que en algunas tenemos discrepancias de fondo con ustedes, pero en otras no tenemos ninguna. En consecuencia, espero y deseo, señor Esteban, que podamos caminar juntos en esta etapa que para mí -tengo que decirlo- es ilusionante. Frente a todo lo que se está diciendo por parte de los medios conservadores y también por parte de la bancada de la derecha y de la ultraderecha, qué quiere que le diga, me gustan estos retos, me gustan estos desafíos. Trabajo mucho mejor bajo presión y por tanto estoy deseando salir al terreno de juego y empezar a jugar este partido, que yo creo que España lo merece y lo necesita.

Muchas gracias por el apoyo y gracias, señora presidenta y señoras y señores diputados. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor candidato.

Señor Esteban Bravo.

El señor ESTEBAN BRAVO: Señor presidente, le agradezco sus palabras, pero ya es tarde -miro las caras de las diputadas y de los diputados; llevamos todo el día discutiendo- y tendremos ocasión de dialogar en otro momento. Entre todos vamos a intentar que funcione, que se cumplan los acuerdos por parte de todos, y me quedo con una frase que ha pronunciado usted en su intervención de esta mañana, en la inicial. Casualmente, coincide con el casi mantra que he ido repitiendo en estas últimas campañas electorales: que la solución pasa por diálogo, negociación, acuerdo. Y lo ha dicho usted literalmente; coincido plenamente. Espero que todo esto funcione y que para el bien -lo he dicho antes y lo vuelvo a repetir- de toda la ciudadanía pueda haber un Gobierno y se empiecen a tomar determinaciones y a arbitrar soluciones.

Muchas gracias. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor Esteban.

Señorías, mañana continuaremos con los grupos parlamentarios que faltan. Retomaremos la sesión a las nueve de la mañana.

Se suspende la sesión.

Eran las nueve y treinta y cinco minutos de la noche.

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