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DS. Congreso de los Diputados, Pleno y Dip. Perm., núm. 301, de 25/08/2015
cve: DSCD-10-PL-301
 


CORTES GENERALES
DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS
PLENO Y DIPUTACIÓN PERMANENTE

Año 2015 X LEGISLATURA Núm. 301
PRESIDENCIA DEL EXCMO. SR. D. JESÚS POSADA MORENO
Sesión plenaria núm. 282 (extraordinaria)
celebrada el martes,
25 de agosto de 2015


ORDEN DEL DÍA:

Minuto de silencio ... (Página3)

Debates de totalidad de iniciativas legislativas:

- Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para el año 2016. "BOCG. Congreso de los Diputados", serie A, número 163-1, de 6 de agosto de 2015. (Número de expediente 121/000163) ... (Página3)


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SUMARIO

Se abre la sesión a las doce y cinco minutos del mediodía.

Minuto de silencio... (Página3)

La Cámara, puesta en pie, guarda un minuto de silencio por el fallecimiento en el día de hoy de don José María Benegas Haddad.

Debates de totalidad de iniciativas legislativas... (Página3)

Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para el año 2016... (Página3)

El señor ministro de Hacienda y Administraciones Públicas (Montoro Romero) presenta ante la Cámara el proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado para el año 2016.

Se suspende la sesión a la una y quince minutos de la tarde.

Se reanuda la sesión a las cuatro de la tarde.

El señor Sánchez Pérez-Castejón, en nombre del Grupo Parlamentario Socialista, defiende la enmienda a la totalidad de devolución presentada por su grupo parlamentario.

En nombre del Gobierno contesta el señor ministro de Hacienda y Administraciones Públicas.

Replica el señor Sánchez Pérez-Castejón y duplica el señor ministro de Hacienda y Administraciones Públicas.

Los señores Duran i Lleida y Sánchez i Llibre, en nombre del Grupo Parlamentario Catalán de Convergència i d'Unió, defienden la enmienda a la totalidad de devolución presentada por su grupo parlamentario.

En nombre del Gobierno contesta el señor ministro de Hacienda y Administraciones Públicas.

Replican los señores Duran i Lleida y Sánchez i Llibre y duplica el señor ministro de Hacienda y Administraciones Públicas.

Los señores Garzón Espinosa, Coscubiela Conesa y Sanz Remón, en nombre del Grupo Parlamentario de IU, ICV-EUiA, CHA: La Izquierda Plural, defienden la enmienda a la totalidad de devolución presentada por su grupo parlamentario.

En nombre del Gobierno contesta el señor ministro de Hacienda y Administraciones Públicas.

Replican los señores Garzón Espinosa y Coscubiela Conesa y duplica el señor ministro de Hacienda y Administraciones Públicas.

La señora Díez González, en nombre del Grupo Parlamentario de Unión Progreso y Democracia, defiende la enmienda a la totalidad de devolución presentada por su grupo parlamentario.

En nombre del Gobierno contesta el señor ministro de Hacienda y Administraciones Públicas.

Replica la señora Díez González y duplica el señor ministro de Hacienda y Administraciones Públicas.

Se suspende la sesión a las nueve y treinta y cinco minutos de la noche.


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Se abre la sesión a las doce y cinco minutos del mediodía.

MINUTO DE SILENCIO.

El señor PRESIDENTE: Se abre la sesión.

Señorías, quiero comunicarles una muy mala noticia. Hace tan solo unas horas ha fallecido don José María Benegas. José María Benegas era el diputado más antiguo de este Parlamento. Lo fue en esta Cámara en el año 1977 y lo era ahora mismo y en los años que han transcurrido. Tuvo una larga y fructífera trayectoria política. Comenzó su carrera como secretario general del Partido Socialista Obrero Español de Euskadi en 1977, fue consejero de Interior del Consejo General Vasco, secretario de Organización del PSOE, presidente del PSOE de Euskadi y secretario de Relaciones Políticas del PSOE. Fue un gran político, comprometido y responsable. La muerte de José María Benegas, Txiki Benegas, es muy triste para todos, pero en especial -y aquí hay muchos- para los que tuvimos el honor de colaborar con él durante una larga trayectoria política. Por ello les ruego que le dediquemos un minuto de silencio. (La Cámara, puesta en pie, guarda un minuto de silencio.-Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados, puestos en pie).

DEBATES DE TOTALIDAD DE INICIATIVAS LEGISLATIVAS:

- PROYECTO DE LEY DE PRESUPUESTOS GENERALES DEL ESTADO PARA EL AÑO 2016. (Número de expediente 121/000163).

El señor PRESIDENTE: Debate de totalidad del proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado para el año 2016. En primer lugar y para la presentación del proyecto de ley, tiene la palabra en nombre del Gobierno el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas.

El señor MINISTRO DE HACIENDA Y ADMINISTRACIONES PÚBLICAS (Montoro Romero): Señor presidente, señor presidente del Gobierno, señoras y señores miembros del Gobierno, señoras y señores diputados, mis primeras palabras son de condolencia por el fallecimiento de quien ha sido miembro activo de esta Cámara, José María Benegas. Él, militando siempre en otra ideología, en otra posición, ha tenido la grandeza de saber transmitirnos el significado mismo de la democracia. Por eso tengo que empezar mi intervención sintiendo y trasladando mi condolencia a su familia y por supuesto también a la gran familia del Partido Socialista en el día de hoy. Es una gran pérdida. Como saben bien, él siempre fue ese referente con el que se puede hablar, con el que se trata siempre con franqueza, con nobleza, anteponiendo los intereses generales del país a cualquier planteamiento partidista o ideológico.

Señorías, el Gobierno trae al Congreso de los Diputados para su debate y aprobación el proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado para 2016, el quinto proyecto que tramitamos en la actual legislatura. El Gobierno ha mantenido una línea muy definida en materia económica con un objetivo: salir de la crisis y crear empleo. Hoy presentamos los últimos presupuestos de esta intensa, de esta difícil etapa, con la confianza de que lo que hemos hecho hasta ahora ha funcionado. Ha sido bueno para España, ha mejorado la vida de los españoles y, sobre todo, ha abierto las puertas de par en par a un futuro de mayor progreso y bienestar para todos. Por eso centraré buena parte de mi intervención de la mañana en analizar la política que hemos realizado, porque es la que explica el nivel de recuperación económica que hemos alcanzado en estos tres años y que habría sido imposible con otras recetas económicas.

La política presupuestaria desarrollada hasta ahora nos abre un abanico amplísimo de oportunidades de futuro y para aprovecharlas debemos respetar la coherencia de nuestros planteamientos. Mantenernos en esta línea en los presupuestos para 2016 no es, por tanto, fruto de ninguna obstinación. Es simplemente la determinación de prolongar en el tiempo los beneficios de una política que ha hecho que nuestra economía se recupere y crezca por encima de la del resto de los países desarrollados, no ya europeos, y esté creando miles de puestos de trabajo cada día en los últimos meses. Esto va a permitir que, entre 2014 y 2015, haya un millón de personas más trabajando, con un ritmo de incremento de empleo anual del 3 %, el mismo con el que crece el producto interior bruto, de manera que, por primera vez en la historia, todo el crecimiento de la economía, todo, en términos nominales, se dirige a crear nuevo empleo. No creo que haya mejor prueba que esta del carácter social que tiene este crecimiento económico. Este es el que garantiza, a través del empleo, la equidad y la distribución justa de la riqueza económica que estamos generando. Por eso, el 20 de diciembre del año 2012 el presidente Rajoy en esta Cámara, en su discurso


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de investidura, resumió su política de la siguiente manera: Me propongo, pues, dedicar toda la capacidad del Gobierno y todas las fuerzas de la nación a detener la sangría del paro, estimular el crecimiento y acelerar el regreso de la creación de empleo. Ese era el proyecto que defendió Mariano Rajoy en su discurso de investidura.

Cuando en abril del año 2012 presentamos los primeros presupuestos iniciábamos un camino que es el que hoy nos ha traído hasta aquí, los quintos presupuestos. Desde entonces, desde aquella primavera de 2012, sabíamos lo que estábamos haciendo. Desde el principio estábamos seguros de que no nos equivocamos de camino. Frente a otras crisis, teníamos un país, España, teníamos una sociedad con bases diferentes para responder a crisis del pasado. Era ya España en 2012 un país con un nivel de desarrollo alto y cuyas empresas se habían abierto ya, habían emprendido un valiente camino de internacionalización que las fortalecía frente a las consecuencias de las crisis internas. Tomando cifras de 2011 recordaré que la renta per capita de España en dicho año era de 24.200 euros en paridad de poder de compra y recordaré que la economía tenía una posición de inversión directa en el exterior, nuestras empresas tenían invertido en el resto del mundo el equivalente a 48,5 puntos del producto interior bruto. Conviene recordar esta mañana que solo quince años antes, en 1995, la renta per capita de España era de 13.400 euros; 13.400 euros frente a 24.200 euros de renta media, en una sociedad como la española que ha incrementado la población en cerca de un 15 %. Recordaré que hace quince años la inversión directa de nuestras empresas en el resto del mundo equivalía a 5 puntos del producto interior bruto. Hoy he dicho que está por encima de 48 puntos del producto interior bruto, que estaba ya en el año 2012 en esa cifra.

Por tanto, había muchas dudas sobre España, pero había bases para sorprender. Había bases para que llegara una recuperación que sorprendiera, que sorprendiera por lo acusado de la recuperación y porque en apenas tres años íbamos a pasar de ser el país que ponía en riesgo la estabilidad de la zona euro a ser el país que lideraría el crecimiento económico y la creación de empleo en la zona euro, incluso por encima de Estados, de países que en 2012 estaban mucho mejor que nosotros en términos económicos y financieros, y hoy estamos liderando ese crecimiento económico y esa creación de empleo. Algo, pues, bueno hemos hecho hasta ahora; algo, pues, positivo hemos hecho en estos tres años que median entre 2012 y 2015. No es una buena coyuntura internacional, porque eso lo tienen todos los países. ¿Por qué España crece el doble que Alemania, el triple que Francia y más del triple que Italia, si tenemos todos la misma coyuntura internacional? ¿Por qué? ¿El precio del petróleo no beneficia a todos por igual o la determinación del Banco Central Europeo no es la misma y la devaluación del euro no favorece al conjunto de las exportaciones de la zona euro? España está a la cabeza del crecimiento económico y de la creación de empleo de Europa y del mundo desarrollado porque hemos hecho cambios, reformas estructurales y porque hemos hecho las políticas económicas que convenían a los españoles para que empezáramos a salir de esta crisis económica. Ya antes de que bajara el precio del petróleo o se devaluara el euro había comenzado nuestro crecimiento económico y nuestra creación de empleo -que ahora recordaré y lo haré también reiteradamente-, que comenzó en términos de afiliación a la Seguridad Social en febrero del año 2014, también superando o mejorando todos los pronósticos. Por eso hoy les digo que los presupuestos que defiendo ante ustedes son los que necesita España y su economía y son los presupuestos que necesitan los españoles. Lo son porque debemos seguir avanzando sin incertidumbres, porque necesitamos que la enorme maquinaria económica que hemos puesto en marcha no se detenga ahora que está alcanzando la velocidad adecuada a nuestros objetivos.

Señorías, el Gobierno trae estos presupuestos al Congreso porque no puede defraudar a la sociedad española y eso es lo que haría si abandonara este camino tan prometedor que hemos alcanzado con tanto esfuerzo. Los presupuestos son garantía de estabilidad económica. Estos presupuestos son garantía de rigor en el manejo de los recursos públicos. Estos presupuestos son garantía de la lucha contra la desigualdad y estos presupuestos son ejemplo de protección social, porque quiero insistir -frente a quienes solo ofrecen meras teorías de política social- en que en la práctica no hay presupuestos más sociales que aquellos que apuestan por crear empleo y que protejen más a quienes aún no se han beneficiado de la recuperación, que son los que necesitan un Estado del bienestar viable, como es el que asegura estos presupuestos. Son en suma unos presupuestos avalados por el trabajo realizado estos años y son la garantía de que la economía española va a seguir creciendo y que cientos de miles de españoles van a encontrar empleo el año 2016. Estos son nuestros presupuestos y son los que comprometen la acción política del Partido Popular para la próxima legislatura. Las promesas electorales que podamos hacer a los ciudadanos cuando llegue la campaña de las elecciones generales, muy pronto,


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no podrán ser utopías inalcanzables como las que acostumbran a hacer otras formaciones políticas -por cierto, no tienen responsabilidad de Gobierno-. Nuestras promesas van a estar condicionadas por estos presupuestos y por tanto estarán basadas en la realidad económica, la realidad que hemos sabido construir estos años.

Señorías, España está sorprendiendo en esta recuperación económica. El espíritu reformista del Gobierno comenzó ya en febrero del año 2012 con la reforma laboral hecha por decreto-ley y se completó con unas acciones sobre el sector bancario obligando a aumentar su recapitalización a través de provisiones y después recurriendo también al MEDE para fortalecer el saneamiento del sector bancario, y con acciones que durante el año 2012 se pusieron en marcha como fue el Plan de pago a proveedores, en el peor momento que vivía España, y la Ley orgánica de estabilidad presupuestaria y sostenibilidad financiera; todos esos cambios en el año 2012 produjeron la primera sorpresa. Si se quiere, la más recóndita, la más difícil de entender en términos económicos era el registro a final de año, en los últimos meses de 2012, de un superávit por cuenta corriente; un superávit por cuenta corriente que ninguna estimación, ni nacional ni internacional, vaticinaba para España. Ese cambio es el que nos abre el horizonte del año 2013 y va haciendo posible que los mercados vuelvan a creer en un país que, haciendo la restricción presupuestaria necesaria en el ámbito del sector público, es capaz de contribuir a dar la vuelta a sus cuentas exteriores de manera tan rápida.

Eso es lo que hicimos en ese año 2012: un ajuste del sector público de carácter estructural. Redujimos el déficit público estructural en 3 puntos porcentuales del producto interior bruto, el estructural, puesto que la economía española caía en el año 2012 incluso más del 2%. Ese esfuerzo, repartido entre todas las administraciones públicas -como corresponde a un Estado de las autonomías como el español-, ese esfuerzo de consolidación presupuestaria, insisto, estaba asentado sobre dos parámetros que de cara a la gran opinión pública son difíciles de transmitir: la balanza por cuenta corriente y la corrección del déficit estructural, pero que son dos elementos absolutamente fundamentales para hacer frente a la crisis de un país, España, que era una crisis de deuda externa como consecuencia de haber acumulado una posición frente al resto del mundo de las más altas del mundo desarrollado -y del no desarrollado, porque al no desarrollado, señorías, sencillamente no se lo permiten, y fuera de la zona euro, bastante menos-. Esa posición de deuda externa, que es la que nos sumió en la crisis de 2008 -ahora insistiré en ello-, es la que se empieza a corregir ya en el año 2012. Por eso son tan importantes las reformas estructurales del año 2012, insisto, la reforma laboral que modernizó nuestras relaciones laborales y que ha hecho posible que el crecimiento económico vaya completamente al empleo; el saneamiento de los bancos, que ha evitado nada más y nada menos que se produjera en España un corralito en el año 2012 como el que ha vivido Grecia, con las consecuencias terribles no para su economía, sino para su sociedad, para sus pensionistas, que es el corralito bancario, corralito bancario que ya anunciaban algunos premios Nobel en el año 2012 que se produciría en España y que realmente estaríamos sometidos u obligados a realizar. Por eso era tan importante hacer ese saneamiento bancario, como también era muy importante acometer la reforma tributaria que comenzamos a aplicar ya en ese año orientada al desapalancamiento de las grandes empresas de nuestro país, algo que ya aprobamos en la primavera del año 2012, porque a través de ese desapalancamiento España efectivamente iba a encontrar solución a sus problemas de credibilidad. También en ese año, como decía antes, pusimos en marcha la Ley orgánica de estabilidad presupuestaria y sostenibilidad financiera, una ley fundamental, el arco de bóveda que introdujo la disciplina presupuestaria para el conjunto de nuestras administraciones públicas. También pusimos en marcha el Plan de pago a proveedores para financiar una deuda comercial muy elevada y la reforma energética que necesitábamos para cerrar el terrible déficit tarifario, siendo la energía obviamente uno de los inputs fundamentales de cualquier economía y, por supuesto, de una economía de pequeña y mediana empresa como la española.

En el año 2012 hubo otro acontecimiento que realmente es el más singular, sustentado sobre estas reformas que acabo de citar, y es el no rescate, el no rescate de España. Cuando había tantas voces dentro de España, tantas voces acreditadas en el campo económico, tantas voces de dirigentes empresariales de máximo nivel en España, tantas voces procedentes de medios de comunicación que dedicaban editoriales enteros a pedir el rescate de España, cuando tantas voces se escuchaban también fuera de España sobre la necesidad de que se hiciera el rescate a España -ahora en la Cámara no es posible encontrar a nadie, pero yo juraría que hubo insinuaciones en esta Cámara con las que se dejaba a los pies del caballo del rescate de España no a un Gobierno sino a una sociedad, porque desde esas posiciones políticas no había otra alternativa que tirar la toalla ofreciendo este rescate-, cuando todo eso ocurría, fue la firmeza del presidente Rajoy la que evitó el rescate de España. (Aplausos). Fue claramente


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una determinación, y lo quiero decir con toda claridad esta mañana, a estas alturas de la legislatura. Lo quiero decir porque yo estuve allí como miembro del Gobierno de España trabajando a su lado y sé quién fue el que evitó el rescate de España, quién tenía el criterio claro y era capaz de no atender a tanto supuesto canto de sirena; cantos de sirena que nos hubieran estrellado contra las peores rocas de pérdida de bienestar social como consecuencia de ese ajuste.

El Gobierno de España tenía su propio plan, un plan duro, exigente, sin duda alguna, como el que yo mismo tuve que defender no solo en el primer presupuesto del año 2012, sino en el real decreto-ley de julio de 2012, que ya fue presentado antes por el presidente Rajoy. Ahora, con la perspectiva del tiempo transcurrido, tenemos que decir que exigimos un esfuerzo a los españoles entonces, pero se lo estamos devolviendo y estamos siendo fieles y coherentes con el planteamiento que hicimos. En la presentación de los presupuestos para 2013, cuando ocupé esta tribuna -estoy hablando de octubre de 2012- dije que 2013 sería el último año de recesión económica en España. Muy pocos expertos coincidían con el Gobierno a la hora de hacer esta afirmación, pero ocurrió. En la segunda mitad del año 2013 hubo un cambio en el signo de evolución económica de nuestro país y las tasas intertrimestrales de evolución económica empezaron a ser positivas y eso facultó que a comienzos del año 2014 comenzara la creación de empleo.

¿Qué estamos viviendo en España? ¿Estamos viviendo, como algunos todavía pretenden, la reproducción de modelos de crecimiento económico anteriores? No, señorías. Estamos viviendo un patrón de crecimiento desconocido para nuestro país por las siguientes razones: Es la primera vez que España está creciendo este año 2015, incluso por encima del 3 % sin inflación. Es la primera vez que esto ocurre en la historia de nuestra economía y es muy positivo porque no tener inflación significa que muchos millones de personas -pensionistas y trabajadores- ganan automáticamente poder adquisitivo, que nuestras empresas también ganan capacidad de competir, ganan competitividad, y el ciclo de la economía siempre es: a mayor competitividad, mayores salarios, señorías. No hay incremento salarial, no hay mejora de las condiciones laborales si no hay capacidad de competir con éxito, de ganar competitividad en un mundo como el nuestro, en una economía global.

Por tanto, en primer lugar, crecimiento sin inflación. En segundo lugar, todo el crecimiento, en términos nominales, se va a creación de empleo. Es la primera vez que ocurre esto en nuestro país, porque sí es verdad que ha ido el crecimiento en términos reales, en volumen, a nuevo empleo -en la anterior etapa de Gobierno del Partido Popular lo vivimos también-, pero ahora es más que eso. Está yendo todo el crecimiento nominal a creación de empleo y lo he calificado antes como lo mejor, lo más justo que nos puede pasar, lo más social que podemos tener en un crecimiento económico. Es otro de los argumentos del nuevo patrón. En tercer lugar, está la compatibilidad con la capacidad de financiación de nuestra economía. Nunca antes la economía había crecido como está haciendo ya en 2015, sobre demanda interna, sobre inversión y sobre consumo familiar. Aun así, mantiene una capacidad de financiación frente al resto del mundo que este año superará el 1% de nuestro producto interior bruto. Esto no había ocurrido nunca. Insisto, otras etapas estaban caracterizadas por la salida de la devaluación económica y, por tanto, lo que está sucediendo ahora es lo que nos permite afrontar con seguridad y fiabilidad ese futuro. Por eso tenemos que seguir esa senda, tenemos que seguir manteniendo capacidad de financiación frente al resto del mundo; por eso tenemos que seguir desapalancando los sectores económicos de España, tenemos que desapalancar el sector público y, por eso, tenemos que corregir nuestro elevado nivel de deuda pública.

Señorías, estamos pues ante un nuevo patrón de crecimiento económico. Además, es el patrón de crecimiento económico más social de los que hemos vivido en toda nuestra historia económica. Por tanto, sobre eso se van asentando los agentes económicos y sobre eso van garantizando y van desarrollando su actividad. Ahí tenemos los últimos datos de exportaciones; récord de exportaciones por parte de sectores económicos como bienes de equipo, automoción y sector agroalimentario y químico. Además cada vez más los propios servicios se van incorporando a esa capacidad de exportación de la economía española en unas cuantías como nunca antes se habían registrado, porque han ganado esa competitividad y porque la empresa española está instalada en todos esos centros mundiales de decisión económica a través de su propia inversión. Por tanto, un nuevo patrón de crecimiento que tenemos que conservar para nuestro futuro inmediato.

Nuestra preocupación como país tiene que estar en la deuda externa. La deuda externa es sin duda alguna el factor que hundió nuestra economía y que ha estado lastrando nuestras posibilidades de recuperación. El Grupo Popular ya advirtió en varias ocasiones al Gobierno socialista anterior de las


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dificultades añadidas que iba a traernos el descontrol de la deuda externa. La verdad es que no nos hicieron ni caso, no sirvió de nada, pero no será porque no está en las advertencias y en el "Diario de Sesiones" de esta Cámara. El líder de la oposición, Mariano Rajoy -por cierto, en un debate de presupuestos que además no realizaba el señor Zapatero, presidente de Gobierno, lo realizaba el competente en la materia entonces, que era el vicepresidente Solbes-, en octubre del año 2007 predijo que la crisis financiera, que había comenzado en verano de 2007, iba a tener terribles consecuencias sobre España, y el entonces encargado de esta materia en el Gobierno subió a la tribuna y respondió: no será así, simplemente podremos tener algunos problemas de liquidez, no de solvencia. Obviamente es más fácil no escuchar determinados planteamientos, pero no será porque no los hemos hecho desde siempre y hemos advertido a los españoles sobre lo que se nos venía encima; desde finales de 2007, en las elecciones generales de 2008 y en toda la labor de oposición que hicimos de 2008 a 2011.

Como saben sus señorías, la necesidad de financiación de nuestra economía alcanzó un insostenible del menos 9,3 % del producto interior bruto en el año 2007. El sector privado se apalancó para incrementar también su presencia en los mercados internacionales y los pasivos netos del sector privado no financiero crecieron espectacularmente. Insisto, los pasivos netos del sector privado pasaron de representar el 5,5% del producto interior bruto en el año 2002 al 67 % del PIB en el año 2008, el máximo alcanzado. Por fortuna para la evolución de la deuda externa en estos años, lo que ha ocurrido es lo contrario, han bajado espectacularmente esos pasivos del sector privado y ha sido la deuda pública la que ha sufrido su presencia en ese ámbito y en la compra por parte de acreedores internacionales.

Es cierto que a partir del año 2008 el sector privado inició un proceso de desapalancamiento, pero lo hizo a ritmo muy lento, muy insuficiente. Tengan en cuenta que desde el año 2012 hasta comienzos del año 2015 el sector privado se ha desapalancado en más de 350.000 millones de euros, es decir, más de treinta y cinco puntos del producto interior bruto, prácticamente dividido entre más de 250.000 millones las empresas no financieras y 100.000 millones las familias. En 2008, con ese nivel de apalancamiento que teníamos, alguien no se enteró -lo voy a dejar así a estas alturas de esta legislatura-, alguien no se quiso enterar de que la crisis era ineludible para España. Era tan ineludible que, en lugar de ir al desapalancamiento, el Gobierno de entonces puso en marcha una batería de decisiones que no hicieron más que empeorar la situación, como si actuara víctima de un ataque de pánico ante una situación que no sabía controlar ni reconducir.

El Gobierno de Rodríguez Zapatero, es decir, el Gobierno del Partido Socialista y del Grupo Socialista -hoy algunos de sus miembros se siguen sentando en estos escaños-, dilapidó lo que con tanto esfuerzo había conseguido la economía española, despilfarró el dinero ahorrado en lo que pudo, malgastó lo que no teníamos y que ahora tardaremos en devolver, y permitió que se dejaran de abonar las facturas de las administraciones públicas, incurriendo en una morosidad, en una deuda comercial no pagada con la que nos encontramos, de más de 35.000 millones de euros. Además arruinó la recaudación tributaria, asistiendo pasivamente a que perdiéramos 70.000 millones de euros de recaudación, más de la mitad en el impuesto sobre sociedades, acusando esa pérdida de recaudación la equivocada política tributaria que estaba resultando y por supuesto haciendo que se tambalearan las estructuras económicas y sociales del Estado del bienestar. El déficit que se creó en las cuentas del Estado, que pasó de un superávit del más 2 % en 2007 a un déficit del menos 11% del PIB en 2009, elevó la deuda pública hasta duplicarla, del 35,5 % al 69,2 %, y lo que es peor, todo ello se tradujo en un incremento de las cifras de paro que ascendió a 3.500.000 personas.

Por tanto, señorías, no ha sido la política del Gobierno del Partido Popular la que ha empobrecido a España, fue la política que practicó en aquellos años el Gobierno socialista. (Rumores). Sí, señorías, esa fue la política que generó pobreza y desigualdad. (Aplausos). Eso es lo que revelan las estadísticas, así como también revelan cómo se dispararon pobreza y desigualdad en la última legislatura del Gobierno socialista. También recordaré que fue en 2010 cuando ya no se podía más, cuando ya todas las instituciones europeas, el Fondo Monetario Internacional y los Gobiernos más importantes del mundo apelaron al Gobierno socialista para que rectificara: 2010. En 2010 se produjo el auténtico recorte social de España, la congelación de las pensiones y la bajada del sueldo de los funcionarios como media -insisto, porque para otros fue muy superior- del 5 %. Eso es hacer recortes sociales, eso es perjudicar a los más débiles y hacer que se perjudique el Estado del bienestar. Y lo hicieron sin pestañear. Nos dijeron desde esta tribuna que las cosas ya iban mejor -2010-, y, por eso, hicieron el mayor recorte social de nuestra historia. Por cierto, lo hicieron también varias de las señorías que están sentadas hoy en los escaños que


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con su voto positivo apoyaron ese recorte social tan profundo como el que se hizo en el año 2010. (Aplausos.-Rumores).

Desde entonces, el Gobierno de España ha puesto todo su empeño en estabilizar lo que hemos llamado los equilibrios macroeconómicos y en generar un crecimiento diferencial con nuestros socios, que tanto necesitábamos, sobre todo en materia de creación de empleo. Y desde entonces, hemos hecho políticas tributarias, y soy el primero, en mi condición de ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, que he tenido que pedir perdón a los españoles por tener que hacerlas, pero no por todas, porque una parte de esas políticas tributarias que comenzamos a hacer ya en el año 2012 eran relativas a las grandes empresas de España. A mí me parece un escándalo que las grandes empresas de España no paguen el impuesto sobre sociedades -la legislación se lo permite, sin duda, pero me parece inadmisible-, y por eso cambiamos esa legislación tributaria, para que pagaran los grandes grupos consolidados en España. Eso es lo que viene ocurriendo desde el año 2012, lo que hace que suba la recaudación, la que procede de los grandes grupos.

También implantamos un recargo transitorio en el IRPF, que era enormemente progresivo: arrancaba del tipo mínimo del 0,75 % para las rentas más comunes de los contribuyentes españoles y llegaba a ser hasta siete puntos superior para las rentas mayores. Fue un recargo que hizo, obviamente, que se recaudara más IRPF, pero que lo hiciera de una manera mucho más progresiva, mucho más equitativa. Además, nos vimos obligados -digo obligados- a subir el IVA. Era mejor hacerlo que no estar pasivamente asistiendo a que fuera el país la causa misma de una crisis del euro. Subimos el IVA, pero dejamos el IVA superreducido sin tocar, que es el que afecta, además de a elementos culturales fundamentales, a alimentación básica; también subimos más moderadamente y dejamos en el tipo reducido de IVA a elementos esenciales para nuestro país, como son el resto de la alimentación, el turismo, el transporte de mercancías y la hostelería.

Una vez que se estabilizó la recaudación hemos podido ir aplicando todas estas medidas de reforma en la Ley de Emprendedores. Hemos podido ir introduciendo y mejorando los incentivos fiscales a la I+D+i: Hemos promovido la capitalización de las empresas. También hemos dinamizado el mercado inmobiliario de arrendamientos, que además de una nueva regulación ha contado con las Socimi y con ese régimen especial de arrendamientos. Todo ello, al tiempo que creábamos la Comisión de expertos tributarios, con cuyo programa hemos acometido en este año 2015 las primeras bajadas de impuestos. Cuando ya tenemos un escenario económico progresivo, hemos bajado el impuesto sobre la renta de las personas físicas y el impuesto sobre sociedades desde el 1 de enero del año 2016.

Quiero también insistir en la importancia que ha tenido la lucha contra el fraude fiscal. Las políticas que hemos puesto en marcha, además de identificar y por tanto aportar ingresos directos a las arcas públicas por un valor de corrección del fraude fiscal superior a un punto del producto interior bruto, nos han permitido disponer hoy en la Agencia Tributaria de información sobre patrimonios fuera de España declarados por valor de 126.300 millones de euros, que corresponden a 197.000 contribuyentes; una información que no teníamos en el año 2012, una información que está en la base precisamente de los procedimientos que se han abierto a partir de la misma en casos públicos y en casos bastante conocidos y que hoy no estarían sujetos a esas investigaciones sin este tipo de información. Ahora la recuperación de la recaudación tributaria está permitiendo, insisto, que adelantemos la bajada del IRPF, prevista para el año 2016, a julio de 2015, de manera que son otros 1.500 millones de euros puestos en manos de los contribuyentes en este ejercicio, convencidos de que ello, además de promover la equidad tributaria, estimulará el propio crecimiento y la creación de empleo en la segunda parte del año.

Estas decisiones tributarias están sustentadas en la evolución de la recaudación tributaria que conocen sus señorías, puesto que los datos son públicos. La recaudación de ingresos tributarios hasta junio ha crecido un 5,8 % interanual, cifra que incluye un crecimiento del 5,2% en la recaudación de los impuestos sobre la renta y un crecimiento del 7 % en la recaudación del IVA. De acuerdo con las primeras estimaciones de la Agencia Tributaria del mes de julio, en el periodo que va de enero a julio del año 2015 respecto a enero-julio del año 2014, la recaudación bruta del IVA procedente de la pequeña y mediana empresa se ha incrementado un 11,2 %. Es la velocidad que lleva este ingreso, que también está revelando el dinamismo de nuestra economía y cómo están participando la pequeña y mediana empresa y el autónomo en ese dinamismo. Además de todo esto, obviamente en este nuevo marco tributario la intención del Gobierno es que no suba la presión fiscal, y ahora me referiré especialmente a ello.

En relación con las políticas de gasto público, permítanme también aclararles, señorías, que hemos tenido que reducir los totales del gasto público, pero lo hemos hecho con carácter selectivo. Lo hemos


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hecho de manera que los elementos fundamentales de la protección social no se resintieran, lo hemos hecho salvaguardando el primer gasto de carácter social que tiene nuestra economía y nuestro país, que son las pensiones. En esta legislatura las pensiones han mantenido su poder adquisitivo, es decir, han subido frente a lo que fue la estrategia del anterior Gobierno socialista de congelarlas en el año 2010, y lo han hecho, además, incurriendo en el déficit del conjunto del sistema, que también incluye obviamente el del seguro del desempleo. A ese respecto también deseo trasmitir un mensaje de mayor tranquilidad esta mañana. El Gobierno es muy consciente de que en la próxima legislatura será conveniente que al Pacto de Toledo se lleve el avance en la división de fuentes de financiación, de manera que sea desde el Estado desde donde se hagan las aportaciones al sistema público de pensiones que garanticen su cobro. Ese cobro de las pensiones no se puede poner en duda. No digo que esté siquiera en riesgo, es que no se puede poner en duda. Es nuestro primer gasto social. Los pensionistas tienen que tener garantizado que el Estado va a estar siempre detrás de ellos y que hará las aportaciones correspondientes para garantizar su cobro, al igual que otras prestaciones de desempleo (Aplausos), obviamente renunciando a otro tipo de gastos, pero dándole prioridad a nuestro principal gasto, que es el de la cohesión social. Por eso los presupuestos del año próximo van precisamente en esa línea que es realmente la de mantener el gasto social, que es lo que hemos hecho en esta legislatura, y lo hemos hecho a través de los mecanismos especiales de financiación, además de lo que ha sido la propia protección social del régimen de Seguridad Social y de desempleo. Lo hemos hecho garantizando la liquidez a las comunidades autónomas para que pudieran emplear esos recursos en la sanidad, en la educación, en la protección social; lo hemos hecho a través de los pagos a proveedores de los mecanismos del Fondo de liquidez autonómica y también, por descontado, lo estamos favoreciendo en la financiación a coste cero de la liquidez del sector público territorial de España.

Señorías, el 70 % del gasto de las administraciones territoriales es gasto social. Por eso, cuando desde el Estado lo que estamos haciendo es favorecer esa financiación con mecanismos de liquidez -nada menos que 183.000 millones de euros hemos puesto en movimiento en esta legislatura- significa que más de 130.000 millones de euros han ido a garantizar las prestaciones sociales que están haciendo nuestras comunidades autónomas y nuestras corporaciones locales. Esa es la responsabilidad de un Gobierno, además obviamente de ejercer la coordinación de las políticas presupuestarias y buscar y garantizar los objetivos de corrección del déficit público, Objetivos que debo decirle a la Cámara también esta mañana que se han conseguido conjuntamente. España ha bajado radicalmente el déficit público desde el año 2011, situado en el 9 %, y lo va a llevar en el nuevo presupuesto, en el que presento a la Cámara, a por debajo del 3 %: desde el 9 % al 3 %. Esa es una tarea fundamental porque hará que España en el próximo presupuesto, en la ejecución de este presupuesto, salga de los procedimientos de corrección de déficit excesivo implantados por la Unión Europea. Es fundamental porque es lo que nos conviene y conseguiremos juntos que se reduzca el nivel de deuda pública sobre el producto interior bruto y de esa forma lo que haremos sera dar facilidad, solución, salida, continuidad, a la crisis económica. Y es fundamental también para garantizar la viabilidad del conjunto de las prestaciones públicas, pero especialmente de las relativas al Estado del bienestar.

Por tanto, esos son básicamente los presupuestos del 2016, unos presupuestos que comprometen el carácter social porque facilitan el crecimiento económico y la creación de empleo, y porque habilitan los recursos para que realmente las bases de nuestro Estado del bienestar sean cada vez más sólidas y no puedan ponerse en cuestión. Son unos presupuestos que, también en la medida en que vaya siendo su ejecución, van a facilitar, van a favorecer la propia evolución de la bajada de impuestos puesto que la política que ya está haciendo el Gobierno en este año 2015 es devolver recaudación a los contribuyentes, convencido de que estamos realimentando el círculo virtuoso de la economía española, donde crecimiento, empleo, competitividad, también son compatibles con un aumento de capacidad económica que coincida con la corrección del déficit público. Quiero decir por ello que la colaboración de las administraciones públicas, de todas las administraciones públicas, ha sido muy positiva a lo largo de esta legislatura y creo que es justo reconocerlo. Para nadie ha sido fácil gobernar en estas circunstancias, pero también ellas deben participar en el éxito de la recuperación económica, puesto que han contribuido mucho a ella.

En términos de política social, recuerdo que en España hay 13 millones de personas que reciben su renta de las prestaciones sociales, de ellas 9.200.000 pensionistas. Esto quiere decir que el 30% de la población española recibe sus rentas fundamentales de las administraciones públicas. Ello está salvaguardado en los Presupuestos Generales del Estado para el año 2016, porque programan un incremento importante en la financiación territorial para el año próximo, un incremento de más de un 8 %


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en los anticipos a cuenta de las comunidades autónomas y de casi un 4% para las corporaciones locales, además de seguir vivos, por supuesto, los mecanismos especiales de liquidez. Así se mantiene un presupuesto, el de 2016, que se caracteriza por un avance de la inversión pública, avance que en el programa crece casi un 5 %, muy ligado a los grandes proyectos de inversión europeos, proyectos que necesita España para fortalecer la construcción de su mercado interior y para impulsar su competitividad.

Por otra parte, son unos presupuestos que devuelven a los funcionarios buena parte del esfuerzo que han hecho estos años. España tiene una excelente Función pública, y ahora, cuando ya tenemos la recuperación económica en marcha, es el momento de que los funcionarios recuperen lo que han cedido estos años para que el conjunto del país pudiera ponerse en marcha. Por eso estos presupuestos programan la total devolución de la paga de 2012, que -como ya tuve ocasión de explicar- se devolverá íntegramente el año próximo, teniendo en cuenta que ya en 2015 se ha devuelto una cuarta parte. La intención del Gobierno es que en los primeros consejos de ministros que se celebren después de este debate de presupuestos se arbitre la fórmula legal para pagar otro cuarto de esa paga extra que fue desplazada en el tiempo en el año 2012. También es el momento de incrementar, aunque sea con moderación, las retribuciones de los funcionarios, después de cinco años de congelación, así como el momento de clarificar que hay muchas plantillas en los servicios públicos que no pueden seguir reduciéndose sin merma de la capacidad de acción de las grandes funciones del Estado, incluyendo obviamente la defensa nacional, la seguridad del Estado, la seguridad ciudadana, la representación exterior y todos los grandes elementos que configuran la gran Administración del Estado.

Voy concluyendo. Insisto, señoras y señores diputados, en que la política que hemos hecho estos años está ahí y también sus resultados; los asumimos y los defendemos. La pregunta es: ¿Qué habrían hecho otros? ¿Qué habrían hecho sus señorías? Se lo pregunto a los diputados presentes en esta Cámara que han presentado enmiendas a la totalidad para los presupuestos del año próximo. ¿Qué pretenden? ¿Que España tenga más déficit público? ¿Que incumplamos la senda comprometida con la Unión Europea en la reducción del déficit de nuestras administraciones públicas? ¿Pretenden acaso que suban los impuestos? ¿A quiénes? ¿Pretenden que realmente reduzcamos gastos o que incrementemos más gastos? ¡Si ya están garantizados los sociales! ¿Cuáles son los proyectos de sus señorías?

Realmente, hemos podido hacer esta política porque hemos tenido estabilidad política en España. La estabilidad política es la mayoría que representa el Grupo Parlamentario Popular. Estamos viviendo días en los que vale la pena hacer una reflexión sobre el mismo concepto de la estabilidad política, porque también hay mayorías absolutas en otros parlamentos de Europa y no tienen estabilidad política. Existen mayorías absolutas en otros parlamentos de Europa y cuando se plantea un asunto como el que trajo la semana pasada el ministro de Economía y Competitividad a esta Cámara, relativo al nuevo procedimiento de financiación para Grecia, esos parlamentos se cuartean y no todos los diputados votan lo mismo. En esta Cámara ha habido estabilidad política. Ha habido un grupo parlamentario que se ha implicado realmente en las decisiones más duras y difíciles que se han tomado en esta legislatura (Aplausos) y quiero referirme con brevedad a dicho grupo, el Grupo Popular, del que formo parte. Yo soy diputado además de ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, diputado por la provincia de Sevilla, y miembro del Grupo Parlamentario Popular. Ese grupo viene de esas diferencias de España. Ese grupo sabe lo que son esas diferencias; sabe lo que es venir de un territorio cuyas aspiraciones no siempre coinciden con las que se viven en otro territorio; sabe qué es la singularidad de este país, de norte a sur y de este a oeste -lo sabe perfectamente-, y jamás ha antepuesto una decisión personal al interés general de los españoles. (Aplausos). Eso es estabilidad política, estabilidad realmente democrática. Ahora vemos que otros parlamentos europeos tienen mayoría absoluta. ¿Para qué? ¿Para volver a convocar elecciones? Por cierto, en España también hay auténticos expertos en convocatorias sucesivas de elecciones: los que no gobiernan. Son los que están ahí, quedan los primeros en las elecciones, pero no tienen ninguna voluntad de gobernar en la dificultad, porque en la facilidad lo hace cualquiera. Hay que gobernar en las circunstancias en las que hemos gobernado y hacerlo asumiendo costes, costes políticos, costes como los que este grupo parlamentario ha sabido asumir sin pestañear, sin fallar un voto. (Rumores). Eso es lo que hay que valorar en términos de estabilidad política. Este ministro no diría lo que ha dicho esta mañana -que estamos creciendo a la cabeza de los países desarrollados, a la cabeza de nuestro mundo, el mundo europeo, en creación de empleo- si no fuera por esa estabilidad política.

Quiero acabar con las palabras del presidente del Gobierno en su discurso de investidura. Es interesante leer estos textos con perspectiva. Estamos hablando de lo que decía el presidente del Gobierno


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en el mes de diciembre del año 2011. Decía: Se equivocan totalmente aquellos que piensan que España no será capaz de hacer las reformas que necesita para tener éxito en la Europa del euro, porque no comprenden lo que los españoles en momentos de dificultad hemos sabido hacer: unir nuestras fuerzas, superar las dificultades, actuar con realismo y mirando al futuro, en definitiva, hacer bien lo que había que hacer en cada momento. Siempre que los retos han sido suficientemente estimulantes, los hemos sabido superar; siempre que las metas han sido suficientemente claras, las hemos conseguido alcanzar. Por eso todos sabemos lo que tenemos que hacer en esta legislatura -diciembre de 2011-, nadie duda de ello ni dentro ni fuera de España; lo que tenemos que hacer para volver a ser una economía estable, con un crecimiento fuerte y sostenido, con capacidad de creación de empleo y garantía de su Estado del bienestar.

A eso es a lo que nos hemos dedicado en esta legislatura, señor presidente, a eso. (Aplausos).

El año pasado hablé de los españoles, hablé del esfuerzo y de la capacidad de emprendimiento que tiene España, hablé de que somos un gran país, un país que no cae de rodillas frente a las dificultades; somos ese gran país que nuestra historia reciente nos ha demostrado ser. Yo pertenezco a una generación que ha sido protagonista de los cambios fundamentales de la historia de España y he contribuido modestamente a alguno de esos cambios. Somos esa generación que en la niñez tenía como renta per capita 2.000 dólares; hoy tenemos 25.000 o 26.000 dólares. Hemos hecho una transición política modélica, una transición política basada en una Constitución que es la garantía de nuestras libertades, de nuestro respeto, de la tolerancia entre nosotros y de nuestra democracia. Eso es lo que hemos hecho los españoles, los que hemos tenido el privilegio de haber participado activamente en que nuestro país sea un país de prosperidad, un país que está cada vez más cerca de encarar un futuro en el que encontremos la igualdad de oportunidades de los españoles, saquemos de una vez a flote nuestra economía y recuperemos no solo los niveles de bienestar, sino los niveles de empleo que en su día supimos merecer. Por eso la próxima legislatura -y estos presupuestos están marcados por ello- será la de los 20 millones de ocupados; por eso la próxima legislatura necesitará de políticas que continúen con estas reformas, políticas presupuestarias que sepan abrir el camino de la seguridad y de la confianza dentro y fuera de España. Estos presupuestos son la llave de un nuevo futuro, señorías, un futuro de trabajo, de progreso económico y de bienestar social, el futuro que se merecen España y los españoles. Les invito a que aporten su grano de arena dando hoy aquí apoyo al proyecto de ley y propiciando en todo caso un debate de carácter constructivo sobre el mismo.

Gracias, señor presidente, y gracias, señor presidente del Gobierno. (Aplausos).

El señor PRESIDENTE: Gracias, señor ministro de Hacienda.

Se suspende la sesión.

Era la una y quince minutos de la tarde.

Se reanuda la sesión a las cuatro de la tarde.

El señor PRESIDENTE: Se reanuda la sesión.

Pasamos al debate de las enmiendas de totalidad presentadas al proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado para el año 2016. Se han presentado doce enmiendas a la totalidad de devolución a este proyecto de ley. En primer lugar, para la defensa de su enmienda a la totalidad, por el Grupo Socialista, tiene la palabra don Pedro Sánchez.

El señor SÁNCHEZ PÉREZ-CASTEJÓN: Gracias, presidente.

Mis primeras palabras serán para honrar la memoria de mi compañero, Txiki Benegas, tan querido y tan respetado por todos y por todas. Él, que nació en el exilio, ha sido un español ejemplar, un socialista vasco que contribuyó decisivamente a construir la España de la democracia y de las libertades. Fue un hombre valiente, que luchó primero contra la dictadura y contra ETA después y venció. Fue generoso, como saben bien todos aquellos que desde nuestras filas o fuera de ellas tuvieron la oportunidad de trabajar con él. Sus libros, sus artículos y sus intervenciones en esta tribuna dan testimonio de su vasta cultura y de su aguda inteligencia. Todos, amigos y adversarios, echaremos de menos sus prudentes consejos. José María Benegas supo honrar el don de la vida y ya lo echamos de menos. (Aplausos).

Señorías, ¿qué emergencia nacional nos convoca a este debate? ¿Cuál es la razón que ha llevado al Gobierno de España a celebrar por primera vez en la historia democrática un Pleno extraordinario el 25 de agosto sobre presupuestos? ¿Será que por fin, señorías, el Gobierno ha decidido homologarse a las democracias avanzadas y anunciar la dimisión del ministro del Interior por su infame reunión con Rodrigo


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Rato? (Aplausos.-Protestas). ¿O quizá la emergencia es en la que han dejado al sistema de atención a dependientes, con casi medio millón de españoles en lista de espera? ¿Nos convoca el Gobierno, señorías, para explicar por qué ha agotado en tan solo medio año la cifra de deuda pública prevista para el año 2015? ¿O nos convoca, quizá, señorías, porque el señor Rajoy ha decidido por fin comparecer en este Congreso para explicar la trama de corrupción que afecta a su partido? (Protestas.-Aplausos). Señorías, nada de eso. Parece ser que lo extraordinario es que la ley obliga a convocar elecciones generales a finales de año. Aunque en realidad, si lo pensamos, tampoco es extraordinario, porque no es la primera vez en la historia de la democracia, señor Rajoy, que se convocan elecciones a finales de año, sin que ningún presidente del Gobierno, hasta su llegada, haya cometido la desfachatez, el atropello democrático de intentar imponer a las próximas Cortes Generales, al próximo Gobierno, antes de haber escuchado y de saber cuál es la decisión del voto de los españoles, unos presupuestos generales. (Aplausos.-Protestas). Aunque a decir verdad, señor Rajoy, quitar derechos y libertades democráticas es lo que viene haciendo usted a lo largo de su legislatura.

Dicen, señorías, que quieren asegurar que 2016 tenga un presupuesto aprobado en plazo; es decir, quieren hacer que el próximo Gobierno no cometa la irresponsabilidad que cometió el suyo, cuando en plena crisis de confianza internacional respecto a España usted, señor Rajoy, por razones electoralistas, pospuso la aprobación de los presupuestos generales hasta saber cuál era la elección de los andaluces en las elecciones. (Aplausos). Pero, señorías, si esa es su preocupación, si honestamente pensaba, señor Rajoy, que era negativo para España iniciar enero de 2016 sin un presupuesto nuevo, lo decente, lo coherente, lo democrático era haber adelantado las elecciones para que el próximo Gobierno, libremente, elaborara sus presupuestos. (Protestas.-Aplausos). Eso es, señorías, lo que hubiese hecho un gobernante democrático responsable y eso es lo que usted no ha hecho, señor Rajoy. Lo que usted ha hecho ha sido aferrarse hasta el último minuto, hasta el último segundo al poder, porque, señorías, lo realmente extraordinario que va a ocurrir en las próximas elecciones es que el actual inquilino de La Moncloa va a llevar a su partido de la mayoría absoluta a la oposición. (Rumores). Señor Rajoy, no hay ninguna emergencia nacional para celebrar el debate el 25 de agosto. Usted ha vuelto a defraudar la confianza de españoles y españolas poniendo al servicio de su partido y de sus intereses personales el interés superior de España y de los españoles. (Aplausos).

Señorías, hoy el Gobierno -lo hemos visto a lo largo de esta mañana- no trae unos Presupuestos Generales del Estado, lo que trae es un programa electoral. Han vuelto a utilizar las instituciones del Estado para dar su primer mitin electoral, incluyendo una vez más una falta de respeto al Congreso de los Diputados. Solo le ha faltado una cosa, señor Rajoy; le ha faltado la gallardía de subir a esta tribuna y defender en primera persona ese programa electoral. (Aplausos.-Protestas). Esa es la gallardía que le ha faltado, señor Rajoy. Pero, pensándolo bien y después de haber visto cómo el presidente del Gobierno huía por el garaje del Senado para no responder a las preguntas incómodas de los periodistas (Rumores), ya sabemos cuál es la responsabilidad política que asume el presidente del Gobierno.

Dicen estar preocupados por el Gobierno que pueda salir de las próximas elecciones y por el impacto que vayan a tener sus políticas sobre la situación económica en nuestro país. Esto es falso. En primer lugar, porque el Gobierno que salga de esas elecciones -yo me comprometo a ello- cambiará, dentro de la ley y con la legitimidad de los votos, estos presupuestos en cuanto tome posesión y en cuanto, señor Rajoy, conozca cuál es el déficit oculto que ustedes han dejado. (Aplausos). Por tanto, señorías, lo que el efímero rodillo parlamentario del Grupo Parlamentario Popular apruebe ahora no quedará atado y bien atado, sino que será libremente desatado por el Gobierno que democráticamente le suceda, señor Rajoy. (Rumores). En segundo lugar, señorías, porque soy de los que creen, como muchos españoles, que lo mejor que le puede pasar a esta economía, a que la recuperación sea justa, es decir en beneficio de la clase media trabajadora, es que usted, señor Rajoy, deje de ser presidente del Gobierno. (Aplausos).

Señor Rajoy, usted es el peligro para la economía española, porque lo que ha hecho su reforma laboral ha sido agrandar los beneficios de unas pocas empresas (Rumores) mientras caen los salarios, mientras se destruye empleo estable, mientras se crea subempleo y hay trabajadores pobres, y no cambiar eso pone en riesgo la recuperación. Usted es el peligro para la economía española, porque su modelo de abaratar costes laborales, su desprecio por la ciencia y por la formación perjudica la apuesta de futuro por la productividad, la innovación, el valor añadido, la competitividad y por hacer bien las cosas y no más baratas, y no cambiar eso, señorías, pone en riesgo la recuperación. Usted es el peligro para la economía española por su falta de visión ante desafíos globales como el cambio climático, que sí han entendido los líderes mundiales, y no cambiar eso pone en riesgo la recuperación, señor Rajoy. Usted es el peligro para


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la economía española, porque lo que han hecho sus recortes al Estado del bienestar y sus subidas masivas de impuestos mientras amnistiaba fiscalmente a personajes como Rato, Bárcenas o Granados ha sido provocar una ruptura y una desigualdad social desconocidas a lo largo de nuestro periodo democrático, y no cambiar eso supone un riesgo para la recuperación. Señor Rajoy, usted es el peligro para la economía, porque ha llevado a España a una grave degradación institucional, con un presidente del Gobierno acosado por la corrupción, con su partido corroído por la corrupción de Gürtel, de Bárcenas, de Púnica, sin que nadie de su Gobierno ni de su partido asuma en primera persona esa responsabilidad política, y no cambiar eso, no cambiarle a usted como presidente del Gobierno, señor Rajoy, es lo que pone en riesgo la recuperación económica en nuestro país. (Aplausos).

Este programa electoral que hoy nos presentan como si fueran unos Presupuestos Generales del Estado es la viva prueba del agotamiento como gobernante del señor Rajoy. No hay una apuesta de futuro de país que convoque a la modernización de España ni un cambio de modelo productivo ni se recupera la cohesión social perdida por los recortes perpetrados por su Gobierno. Sus presupuestos dejan fuera a la mayoría de ciudadanos: a los parados cuya cobertura ustedes recortan hasta niveles intolerables, a los trabajadores pobres, a los parados de larga duración, a las familias que no reciben ingresos, a los millones de españoles en riesgo de caer en la pobreza, a los investigadores, a los trabajadores de la cultura, a los empresarios innovadores, a los funcionarios, a los autónomos y a la economía social, a los pensionistas y a las familias monoparentales que en su mayoría son jóvenes. A todos aquellos que quieren tener al frente del Gobierno a alguien dispuesto a dar la cara, a no esconderse, a mojarse en defensa del interés de España y de su progreso justo ustedes los dejan fuera de estos presupuestos.

Señorías, lo que hace el Fondo Monetario Internacional en su reciente informe sobre España es poner en duda las previsiones de crecimiento de su Gobierno. Señala que sin un cambio de rumbo, que solo vendrá de la mano de un cambio de Gobierno y un cambio de prioridades en la política económica, nuestra economía empezará a rebajar sus tasas de crecimiento durante los próximos años y la tasa de desempleo continuará siendo insoportablemente alta durante muchísimo tiempo. El Gobierno, es evidente, señorías -lo hemos compartido en esta Cámara en algunas otras intervenciones-, gestiona una coyuntura exterior favorable, sin importarle para nada ni la renovación del modelo productivo, ni la creación de más y mejores empleos, ni la creación de más y mejores empresas, ni la mejora de la productividad, ni conseguir que la recuperación sea sostenible y vigorosa por sí misma, sin dependencias externas. En todo caso, viendo los nubarrones que asoman por Asia y el impacto que ha tenido la crisis griega sobre nuestro sistema financiero, resulta ridículo, señor Rajoy, escucharle proclamar que España está blindada tras las crisis como consecuencia de sus reformas. Su apego por políticas equivocadas del pasado, su falta de ideas novedosas para el futuro, su ataque a los derechos laborales y sociales son la principal amenaza para nuestra economía.

Señorías, como se ha hecho un ejercicio de memoria sobre estos últimos cuatro años por parte del interviniente esta mañana, me gustaría hacer lo propio. Hagamos algo de memoria, señorías. En junio de 2012, a los seis meses de entrar el señor Rajoy en La Moncloa, con la prima de riesgo situada en el triple de lo que ustedes la recibieron cuando entraron en el Gobierno (Rumores), España...

El señor PRESIDENTE: Ruego silencio, por favor.

Continué, señor Sánchez.

El señor SÁNCHEZ PÉREZ-CASTEJÓN: ...España fue rescatada por la troika. Señor Rajoy, en 2010 evitamos el rescate de España con su oposición (Rumores) y en 2012 España fue rescatada con su aprobación. Esa es la verdad de la historia. (Rumores.-Aplausos). Miren, un préstamo de 40.000 millones de euros a cambio de firmar un memorándum por la troika semejante al que firmó la troika con otros países rescatados como Grecia, como Portugal o como Irlanda; aunque limitado, eso sí, al sector financiero, que era donde de verdad teníamos el problema como consecuencia de su nefasta gestión de la crisis de Bankia y de la de Rodrigo Rato, que entre otras cuestiones conviene señalar, señor Rajoy, en este debate que usted nombró como presidente de Caja Madrid. Desde entonces su prioridad fue salvar a los bancos, (Rumores.-Una señora Diputada: ¡Qué barbaridad!) que absorbieron la práctica totalidad de recursos públicos en medio de una parálisis generalizada del resto de la economía productiva, que cayó en una profunda recesión por la falta de crédito. Recesión que ustedes ahondaron como consecuencia de su política neoconservadora a través de los presupuestos con los recortes que hicieron en el Estado del bienestar y con una reforma laboral que produjo el mayor número de despidos de la historia. (Rumores).


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Después de su reforma laboral, señorías, que debilitaba precisamente la capacidad negociadora de los trabajadores, asistimos al mayor descenso de los sueldos de los trabajadores, que no de los altos directivos de las grandes corporaciones. La caída en renta disponible de las familias que su irresponsable política produjo ha fracturado gravemente nuestra sociedad, haciéndonos alcanzar niveles desconocidos de desigualdad social. Hoy hay 13 millones de españoles en riesgo de pobreza, señor Rajoy, con más de 2,5 millones de niños y niñas en situación de pobreza. Es usted el responsable de que España hoy sea la segunda economía en la Unión Europea en términos de desigualdad social.

El ataque a los derechos sociales y laborales que ha caracterizado su legislatura, desde presupuestos ideológicos que los ciudadanos identifican en el CIS sabiamente en la extrema derecha, lo único que consiguió, lo único que ha permitido ha sido mejorar nuestra competitividad vía costes laborales y, con ella, nuestras exportaciones. Usted, señor Rajoy -o, mejor, la política que le ha impuesto la troika y, en consecuencia, los hombres de negro-, deprimió la demanda interna y convirtió España en un país con saldo exterior positivo sin que la estructura de nuestro aparato productivo estuviera preparada para hacer frente a ese desafío, siendo ello una apuesta sostenible. Por ello el resultado de su política económica fue la recesión de la economía española (Un señor diputado: ¡Qué barbaridad!); recesión de la que empezamos a salir no como consecuencia de sus aciertos en política económica, señor Rajoy, sino por la nueva política del Banco Central Europeo que siempre hemos defendido los socialistas, por el asentamiento y el avance en la unión bancaria que permitieron aflojar las tensiones de financiación exterior y, en consecuencia, que llegara gota a gota, muy poco a poco, el crédito a las empresas y a las familias. Entonces es el consumo quien toma el relevo y sí, entonces sí, empieza la mejora de la economía española. Pero empieza, señor Rajoy, empujada por el gasto y no por el ahorro, como ustedes dijeron; empujada por la demanda interna y no por la demanda externa, que era como ustedes decían que iba a ocurrir. Lo que está pasando hoy en la economía española es justo lo contrario de lo que ustedes dijeron que iba a pasar, y esa es la mejor prueba del error de diagnóstico y de tratamiento que ustedes cometieron. Mire, señor Rajoy, con sus ataques al Estado de bienestar, con sus subidas masivas de impuestos y con su reforma laboral, usted ha sido el hombre de la troika en España. Y, una vez cumplido ese mandato con la troika, el drama es que usted ya no sabe qué hacer con la economía española. (Aplausos.-Rumores.-Una señora diputada: ¡Qué barbaridad!).

Señorías, señor Rajoy, en estos presupuestos su previsión de ingresos públicos solo se puede aceptar desde la disciplina de partido, pero de su partido, porque nadie más la comparte. Hagamos algo de memoria. En abril de 2012 ustedes, el Gobierno de España, enviaron a Bruselas un programa de estabilidad que decía que en el año 2015 íbamos a tener un déficit público del 1,1 % del PIB -no me quiero equivocar, señor Rajoy- y una deuda pública del 80,8% del PIB. Eso es lo que ustedes decían en el 2012. Pues bien, en mayo de 2015 el déficit público sigue igual que en los niveles de mayo de 2014 y la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal -que usted sabe bien, señor Rajoy, que es una institución que nos obligó a crear la troika durante el rescate- ya ha dicho públicamente que el Gobierno de España no va a cumplir el déficit público de 2015. Sin novedad en el frente, señorías, porque es lo mismo que ha ocurrido en 2012, en 2013 y en 2014; y nuestra deuda pública, lejos de estar en el 80,8% del PIB, está cerca del cien por cien del PIB, supera ampliamente, señor Rajoy, el billón de euros. Es decir, usted se ha gastado en esta legislatura más de lo que ha ingresado por un volumen de 300.000 millones de euros. Esa es la herencia que nos va a dejar, señor Rajoy.

Señorías, en 2013 la recaudación de impuestos fue 6.300 millones de euros inferior a la que presupuestó el Gobierno de España. La causa fue que ustedes dijeron entonces, allá por el año 2013, que gracias a sus recortes y gracias también a su reforma laboral bajaría la tasa de paro, pero la realidad fue que se destruyeron 200.000 empleos adicionales a los 800.000 que destruyeron ustedes en el año 2012. Y no se destruyeron más porque miles de jóvenes se vieron obligados a emigrar en busca de las oportunidades que ustedes negaron en este país y, en consecuencia, desaparecieron de las cifras de paro. Ese desplome del empleo, de los salarios, lo que hizo fue hundir las rentas de las familias, lo que provocó el desplome del consumo, y por ambas razones es por lo que ahora mismo tenemos unas bases imponibles menores en nuestros impuestos.

Pero lo más preocupante, señorías, es lo que ha sucedido desde el año 2011 en la Seguridad Social. La Seguridad Social que usted heredó, señor Rajoy, tenía unas cuentas equilibradas. (Rumores.-Varios señores diputados: ¿Cómo? ¡Qué barbaridad!). Sí, sí, unas cuentas equilibradas. Escuchen porque no les ha informado bien el Gobierno; escuchen. Unas cuentas equilibradas que fueron las que ustedes heredaron y que permitieron, entre otras cuestiones, que de 2004 a 2011 el aumento de las pensiones


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mínimas fuera del 50 % y el aumento de las pensiones de viudedad con hijos a cargo fuera del 90% del año 2004 al año 2011. (Aplausos). Y además se dejó una hucha de las pensiones, es decir, un Fondo de reserva de la Seguridad Social, con una cuantía de 67.000 millones de euros. ¿Sabe lo que ha conseguido su modelo de recortes, señor Rajoy, y su modelo económico de "yo hago las cosas más baratas"? Que la Seguridad Social recaudara 5.000 millones de euros menos de lo previsto en 2012 y 8.000 millones de euros menos de lo previsto en 2013, y que usted haya provocado un empobrecimiento generalizado de los 8,4 millones de pensionistas, que han visto cómo los precios de los copagos farmacéuticos, cómo la subida de los alimentos, de los precios de la luz y la calefacción, que son esenciales para la cesta de la compra de los pensionistas, hayan subido más que la pensión que cobraban en el año 2011. Señor Rajoy, con usted como presidente del Gobierno los pensionistas viven peor, esa es la realidad. (Aplausos).

Según la encuesta de población activa y eliminado el efecto estacional, hay 287.000 españoles menos que han perdido su empleo desde el año 2011, y la mayoría de ellos son jóvenes, señor Rajoy. Los que lo han encontrado lo han hecho con salarios mucho más bajos y hoy hay 700.000 parados más que han perdido toda prestación. Esas son las causas que explican que el edificio de nuestras pensiones empiece a agrietarse y amenace con ruina, y por esa razón usted lo que ha hecho no ha sido más que meter la mano en la hucha de las pensiones desde que es presidente del Gobierno. Esa y no otra es la herencia que usted recibió. (Aplausos).

En su presupuesto para 2015 -hagamos algo de memoria porque también es importante- usted decía en esta Cámara que los ingresos por cotizaciones a la Seguridad Social crecerían este año un 7 %; un 7% decía usted, señor Rajoy. Entre enero y junio de este año han crecido menos de un 1 %. Estamos ante la recuperación económica con menor intensidad de recaudación de la Seguridad Social de la democracia y la culpa es su reforma laboral y su modelo de crecimiento, más propio de un país emergente que de la cuarta economía europea. Pero sus errores de previsión de ingresos en la Seguridad Social no son nuevos, se han cometido sistemáticamente a lo largo de esta legislatura, señor Rajoy, desde el año 2012, al igual que en el resto de previsiones de ingresos por impuestos. Y, en lugar de corregir, en un nuevo acto de irresponsabilidad, han decidido volver a proyectar un crecimiento imposible de los ingresos de la Seguridad Social durante el año 2016. Señor Rajoy, además usted ha dicho públicamente, no una vez sino bastantes veces, que no hay que cambiar nada en política económica, pero si no cambiamos nada, en 2016 la Seguridad Social recaudará 10.000 millones de euros menos de lo previsto, el déficit se acercará a los 15.000 millones de euros y en poco tiempo se acabará la hucha de las pensiones que con tanto esfuerzo contribuyeron los españoles a construir. Hasta su propio secretario de Estado para la Seguridad Social, señor Rajoy, ya reconoce públicamente que con la actual situación y con su actual modelo de cotización a la Seguridad Social no se van a poder financiar vía Seguridad Social las pensiones de viudedad. La precaria situación de la Seguridad Social nada tiene que ver, señorías, ni con la arquitectura del sistema ni desde luego con el sistema de reparto, sino con la pésima gestión de este Gobierno, con su reforma laboral, que crea trabajadores pobres, con bajos salarios y bajas cotizaciones, y con su reforma de pensiones que ha empobrecido a los pensionistas. Su reforma laboral y su reforma de pensiones, señor Rajoy, solo crean trabajadores pobres hoy y pensionistas pobres mañana. (Aplausos).

Señorías, si esta es la fotografía actual de la Seguridad Social, yo le pregunto, señor Rajoy: ¿para esto usted rompió el Pacto de Toledo que existía, el consenso que existía en torno a las pensiones públicas en esta Cámara? ¿Para esto? Señor Rajoy, con su política ha llevado a la Seguridad Social a un callejón sin salida. Solo un cambio de política y de Gobierno podrá recuperar la solvencia de la Seguridad Social y devolver la confianza a los pensionistas. Miren, si soy elegido presidente del Gobierno después de las elecciones, me comprometo solemnemente ante esta Cámara a reconstruir el Pacto de Toledo que ustedes quebraron (Varios señores diputados: ¡Muy bien!-Aplausos) para garantizar la financiación pública de todas y cada una de las pensiones y para aprobar un nuevo estatuto de los trabajadores que garantice vía ingresos el sostén del sistema de pensiones.

Señorías, antes lo he dicho, el déficit público en el mes de mayo fue el mismo que el del año pasado y por eso, señor Rajoy, lo que hace usted es inflar artificialmente los ingresos. Señor Rajoy, como en la campaña de 2011, oculta usted a los españoles que el día después de las elecciones, en el caso de que las gane, lo que va a hacer es aplicar nuevos recortes masivos al Estado del bienestar, y si no que se lo pregunten a los nuevos gobiernos autonómicos a los cuales están obligando a tener que cumplir con objetivos de déficit público imposibles y que van a exigir el desmantelamiento del Estado del bienestar. (Rumores). Pero ya le digo una cosa, señor Rajoy: no se lo vamos a permitir. Su partido nunca creyó en el Estado del bienestar y siempre puso palos en las ruedas a los socialistas cuando lo construimos.


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Universalizar la sanidad, la educación, asegurar las pensiones, crear pensiones no contributivas, crear un sistema de financiación para la dependencia siempre ha contado con la oposición del Partido Popular, como cuenta ahora con la oposición la propuesta que hemos hecho los socialistas de un ingreso mínimo vital para esos 740.000 hogares que no tienen ningún tipo de prestación. (Aplausos). Por eso, aprovechando la crisis, usted vuelve a atacar al Estado del bienestar, para hacer una sociedad más injusta, más desprotegida, más desigual. Pero la decisión más cruel del Gobierno de España es rebajar el IRPF a las rentas más altas a costa de recortar las prestaciones por desempleo. Si en el año 2011 -escuchen bien- el Estado ingresaba en las cuentas corrientes de los desempleados de este país 30.000 millones de euros, hoy ingresa 10.000 millones de euros menos. Mismo número de parados pero más desprotegidos y con menor cobertura. Los parados, señorías, que desgraciadamente van a entrar en pobreza severa y perderán su prestación, aquellos que por su cruel decisión, señor Rajoy, van a vivir de los bancos de alimentos, son los que van a financiar esa rebaja que van a hacer ustedes en el IRPF a las rentas más altas. Eso es lo que ustedes proponen, las recetas más retrógradas, las recetas de la derecha más conservadora que generarán más desigualdad y más pobreza. Indignante, señor Rajoy. (Aplausos).

En política activa de empleo han recortado ustedes en lo que llevamos de legislatura 2.150 millones de euros. Su política de empleo se resume en lo siguiente: en desproteger a los parados y en no formar a los ocupados. Y por el lado de los gastos, le he oído decir a usted, señor Rajoy, y también a miembros de su Gobierno que están ahorrando mucho dinero en el pago de los intereses. Otra mentira más. Voy a compartir con ustedes una cifra. En el año 2011 el Estado pagó 22.000 millones de euros en intereses de deuda pública. Para el año 2016 ustedes tienen presupuestados 33.500 millones de euros. Esos casi 11.500 millones de euros más que pagamos en intereses de la deuda es lo que ustedes han recortado ¿saben en qué? En educación y en sanidad pública. (Aplausos). Ese es el problema, señor Rajoy, y aun así usted sigue gastando más de lo que ingresa y la deuda pública crece sin ningún control.

Señorías, España debe reforzar sus lazos de solidaridad internos y externos. Justo cuando más jóvenes emigran en busca de oportunidades que no encuentran en España, ustedes recortan las partidas destinadas a la emigración en un 41% a lo largo de esta legislatura. Su Gobierno no ha liderado ninguna acción para el retorno de nuestros jóvenes, ningún plan para articular en todos y cada uno de los consulados una ayuda, un asesoramiento a la creciente colonia de españoles en Londres, en París, en Berlín o en América Latina, ustedes no han hecho nada. Bueno, sí, han hecho algunas cosas: recortar el derecho a una tarjeta sanitaria a noventa días y no reformar el voto rogado que les estamos exigiendo los socialistas. (Aplausos).

Ustedes también han hecho bastante daño a la ayuda oficial al desarrollo. Han recortado los fondos de cooperación al desarrollo en un 70% desde el año 2011, y esa política de recortes se conjuga perfectamente, señorías, con la política insolidaria que están manteniendo en la Unión Europea en relación con el asilo de millones de inmigrantes que se están volviendo como consecuencia de las crisis humanitarias y las guerras de Siria, de Afganistán y de Irak. (Aplausos).

Señorías, por todas estas razones, los socialistas defendemos que hay que cambiar urgentemente la política económica en nuestro país, porque los españoles se merecen la verdad y no más mentiras estadísticas. Sin un buen diagnóstico de lo que ocurre en la economía española -y esto no está incluido aquí, en los Presupuestos Generales del Estado, señor Rajoy- es imposible resolver el grave problema de desempleo y de deuda pública que padecemos. Necesitamos un presupuesto que respete a los españoles de clase media, que cobran por nómina y han sido masacrados por sus impuestos, por sus recortes en el Estado del bienestar y por sus políticas, que han empobrecido a la clase media trabajadora desde el año 2011. (Rumores).

Señorías, señor Rajoy, su política ha roto España, y no me refiero a la amenaza de ruptura territorial encerrada en el desafío independentista, que lo que esconde es su incapacidad como gobernante que se aferra a no hacer nada porque nada sabe qué hacer. (Aplausos). El espectáculo que han dado durante estos últimos días e incluso estos últimos minutos, señor Rajoy, con su ratificación sobre la posición de su partido respecto a la reforma constitucional es la viva prueba de no tener un proyecto de país, es la viva prueba de su incapacidad y de su nula voluntad de actualizar nuestras normas de convivencia a la España del siglo XXI; esta es la realidad, señor Rajoy. Pero me refiero más a la ruptura social, a la ruptura provocada por su política, porque nunca como hoy en España ha sido mayor la distancia entre ricos y pobres, nunca como hoy ha sido mayor la distancia entre aquellos que viven la recuperación y aquellos otros que todavía viven en la crisis, entre las empresas instaladas en una economía global y competitiva y las empresas que aún se aferran a los privilegios gubernamentales, entre aquellos españoles que


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contemplan el futuro como esperanza y aquellos otros que lo ven como una amenaza. Usted, señor Rajoy, ha roto España con sus políticas. La herencia que nos va a dejar es una España fracturada socialmente y confrontada territorialmente. Por eso es tan urgente, señorías, poner fin al mandato del señor Rajoy al frente del Gobierno, y por eso usted se resiste a convocar las elecciones, porque sabe que las va a perder. (Aplausos).

Ha llegado la hora de unir a España y a los españoles en torno a un programa de futuro, señor Rajoy, de futuro, de ambición de país, de regeneración política, social y económica; ha llegado la hora de renovar y regenerar a España, y debemos hacerlo para crear las oportunidades que ciudadanos de todas edades y condiciones hoy ven negadas, para reparar los daños que ha causado la crisis, sí, pero sobre todo sus políticas nefastas y su gestión al frente del Gobierno, señor Rajoy. Mejorar la productividad de nuestro país es la base de la propuesta de renovación de nuestro tejido productivo y social que llevaremos los socialistas y que presentaremos a las próximas elecciones generales. Para eso ofrezco, señorías, siete ejes de renovación de España en torno a los que voy a convocar al más amplio consenso de las fuerzas político-parlamentarias, si tengo el honor de ser elegido presidente del Gobierno tras las próximas elecciones generales. (Rumores).

En primer lugar, señorías, empezaremos por renovar nuestro marco educativo dejando atrás la Lomce (Rumores.-Aplausos), comprometiendo una inversión en dos legislaturas que llegue al 7 % del producto interior bruto para que haya más becas, menos tasas universitarias, mas estudiantes de formación profesional; para que haya condiciones laborales dignas de los maestros y maestras, más apoyo a los colegios rurales y a la red de bibliotecas públicas. Señorías, señor Rajoy, nosotros bajaremos el IVA cultural del 21 % al 5 % (Aplausos), porque creemos en la cultura y en la potencia de la industria cultural, como iremos incrementando también la inversión en ciencia e innovación hasta llegar a los niveles del año 2007.

En segundo lugar, propongo una renovación de nuestro marco fiscal y tributario, incluyendo de una vez por todas la prohibición de las vergonzosas amnistías fiscales que su Gobierno ha aprobado. Nuestro principal problema fiscal es la escasa tributación de algunas rentas, por fraude o por vericuetos legales. Un Estado democrático necesita que sus ciudadanos contribuyan a la financiación de los bienes públicos en función de su capacidad de renta. Hacer efectivo este principio constitucional será la total revolución fiscal que haremos los socialistas, dejando atrás un Gobierno que ha estado más pendiente -como el suyo, señor Rajoy- de los regalos fiscales y de controlar políticamente la Agencia Tributaria. Nosotros devolveremos la independencia a los profesionales de la Agencia Tributaria y fortaleceremos sus recursos en la lucha contra el fraude fiscal.

En tercer lugar, es imprescindible renovar el acuerdo sobre el empleo que ayude a reducir no solamente nuestras insoportables tasas de desempleo, que también, sino los niveles de precariedad tan elevados que sufren muchísimos millones de trabajadores en nuestro país como consecuencia de su reforma laboral. Ello exigirá renovar el acuerdo entre trabajadores y empresarios, aprobar un nuevo estatuto de trabajadores que adecue las relaciones laborales a un mundo global, donde debemos hacer compatibles tanto la creación como la consolidación de empresas, la reindustrialización y la internacionalización de nuestra economía, con unos contratos laborales estables que faciliten la formación continua, la conciliación laboral y unas remuneraciones adecuadas al esfuerzo y a la formación de los trabajadores.

En cuarto lugar, necesitamos renovar el pacto en torno a las políticas de cohesión social, tan deterioradas, no tanto por la crisis como por sus políticas, señor Rajoy; necesitamos recuperar los niveles de prestación sanitaria previos a su entrada en el Gobierno; necesitamos recuperar la prestación sanitaria tanto en cantidad como en calidad, y necesitamos recuperar la universalidad del sistema de sanidad pública. Por cierto, no mienta a los españoles, derogue el Real Decreto 16/2012, de exclusión sanitaria, y con ello habrá recuperado el principio de universalidad también para los inmigrantes sin papeles. (Aplausos). No mienta más a los españoles.

En quinto lugar, necesitamos renovar el pacto entre géneros con un gran pacto de Estado en la lucha contra la violencia de género que usted se ha negado a liderar, con una ley de igualdad salarial, con el uso racional de los horarios laborales. Yo me comprometo ante ustedes a que, si soy elegido presidente del Gobierno, devolveremos al centro de la agenda política la agenda de igualdad entre géneros. Este será el compromiso del Partido Socialista. (Aplausos).

En sexto lugar, necesitamos renovar el pacto entre generaciones recuperando el Pacto de Toledo y aprobando un nuevo estatuto de los trabajadores. Necesitamos trabajar activamente desde España, y también liderándolo con el ejemplo, en la lucha contra el cambio climático. Apostar por energías renovables,


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por la eficiencia energética, por el ahorro energético, por un desarrollo sostenible y por una economía circular de la renovación y no del despilfarro serán las señas de identidad de nuestro modelo competitivo.

Por último, necesitamos renovar la confianza entre la ciudadanía y sus instituciones respetando al Parlamento, cosa que usted no hace, señor Rajoy; abriendo las puertas a la participación ciudadana, cosa que usted no hace, señor Rajoy; mejorando la calidad de nuestras instituciones, cosa que usted no hace, señor Rajoy; luchando decididamente contra la corrupción, cosa que usted no hace, señor Rajoy. Usted sabrá por qué. (Varios señores diputados: ¡Muy bien!-Aplausos). Por ello me comprometo a fortalecer la independencia de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal adjuntándole la Agencia de Evaluación de las Políticas Públicas para que de verdad tengamos una agencia que evalúe todas las políticas presupuestarias y el grado de eficiencia del gasto público. En segundo lugar, mi prioridad será mejorar la competitividad de la economía española, articulando propuestas y también haciendo recomendaciones al resto de instituciones y administraciones para lograr una mayor y mejor competitividad de la economía española. (Rumores). España tiene capacidad para ser un país próspero, emprendedor, innovador, competitivo, cohesionado y solidario, pero merece un Gobierno que gobierne para todos, no para el 10% de la población, aquella más pudiente, a la cual usted dirige sus regalos fiscales y sus políticas, señor Rajoy. (Aplausos).

Cuatro años después, los españoles saben que con usted, señor Rajoy, España tiene un problema de diseño de país, de falta de proyecto de futuro y de liderazgo político, y eso no se arregla trayendo un remedo de presupuestos que aprobarán ustedes en solitario y por su rodillo parlamentario, pero que de poco van a servir a España y los españoles. Por eso los rechazamos y por eso anuncio que los cambiaremos, si los españoles me otorgan su confianza mayoritaria tras las elecciones generales.

Muchísimas gracias. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista, puestos en pie).

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señor Sánchez.

Tiene la palabra el señor ministro de Hacienda y Administraciones públicas. (Protestas.-Varios señores diputados: ¡No!-Aplausos).

El señor MINISTRO DE HACIENDA Y ADMINISTRACIONES PÚBLICAS (Montoro Romero): Señor presidente, señorías, segundo debate de presupuestos; segundo debate de presupuestos del señor Sánchez en diez meses. La verdad es que no me ha sorprendido. Tenía mis dudas en el primero de que llegara al segundo, eso se lo digo con franqueza y con la misma nobleza y lealtad; tenía mis dudas, pero ahí está, liderando al Partido Socialista. (Rumores). ¿Y por qué esta liderando al Partido Socialista en este segundo debate de presupuestos? Pues está porque... (Rumores.-Risas). Se lo voy a explicar, señorías. A continuación, el señor Sánchez también desplegará su capacidad de explicación, que tan generosamente ha utilizado esta tarde, por cierto. Está ahí por una razón, porque, tras perder las elecciones del 24 de mayo (Varios señores diputados: ¡Uh!), usted lo que ha hecho ha sido revestirse de apoyo, de pactos con la izquierda radical (Varios señores diputados: ¡Ah!-Risas), con Podemos,... (Rumores).

El señor PRESIDENTE: Ruego silencio.

El señor MINISTRO DE HACIENDA Y ADMINISTRACIONES PÚBLICAS (Montoro Romero): ...para tratar de presentarse aquí en la tribuna como un líder con posibilidades de alternancia.

Me ha parecido interesante el final de su planteamiento, señor Sánchez. Ha dicho: si yo gano las elecciones, cambiaré ese proyecto de presupuestos para el año 2016. ¿Se lo va a permitir o le van a inducir a cambiarlo sus socios potenciales? Esos mismos socios potenciales a los que usted ha dado el poder municipal, que hasta ahora están ejerciendo a la espera de unas elecciones generales pero que todos sabemos lo que realmente están pensando. O será a esos socios que en Cataluña, sin rubor, marcan el independentismo como bandera y a los que está apoyando su partido en Cataluña para que ocupen esas alcaldías. (Rumores.-Aplausos). O a lo mejor hablamos de otros socios en el Gobierno de Navarra, que en la votación de investidura contaron con la abstención de su partido en Navarra para que formaran Gobierno. Ese es el señor Gonzá... Sánchez... (Varios señores diputados: ¡Ole!-Aplausos). Ese es el señor Sánchez -perdón, se me acumulan los apellidos- y su representación política en el Partido Socialista y eso es lo que está haciendo con el Partido Socialista. No me cabe ninguna duda -lo voy a decir así esta tarde- (Continúan los rumores)...


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El señor PRESIDENTE: Ruego silencio para que se escuche al ministro como se ha oído al señor Sánchez.

El señor MINISTRO DE HACIENDA Y ADMINISTRACIONES PÚBLICAS (Montoro Romero): Usted, si llegara al Gobierno, iba a cambiar las cosas, no me cabe ninguna duda, señor Sánchez. ¿Sabe lo que iba a cambiar? Se lo voy a resumir (Rumores): la recuperación económica. Eso es lo que va a cambiar. Usted en el Gobierno, con los anuncios que acaba de hacer, lo que demuestra es que es la amenaza para la recuperación económica, señor Sánchez. (Risas y aplausos.-Rumores). Es usted esa amenaza porque ha hecho un discurso en el que su supuesta alternativa la concentra en siete vaguedades al final del discurso. ¿O no es una vaguedad decir a estas alturas de legislatura y después de lo que ha pasado en España que va a mejorar la competitividad? ¿Eso cómo se hace, señor Sánchez? (Rumores). ¿Con un impuesto sobre sociedades, eso influye en la mejora de la competitividad o no influye? ¿Cómo se hace eso? Explíquelo. (Rumores). Eso no tiene nada que ver con la reforma laboral, la competitividad no tiene nada que ver. No es la mejora de la competitividad la que trae mejores salarios a España o a cualquier país. No es eso lo que lo trae, no es la mejora de la competitividad la que genera en España o en cualquier país nuevas oportunidades de empleo. No es eso. Usted lo que va a hacer es anular todo, todo lo que pueda. (Una señora diputada: Todo). Tiene razón, si ya lo hizo su predecesor, el señor Zapatero. ¿Se acuerdan del señor Zapatero? Se lo recuerdo, por supuesto, con todo interés y con toda intención. El señor Zapatero ya lo hizo y llegó a gobernar. Como he explicado esta mañana, la diferencia después de siete años de Gobierno -por cierto, Gobierno en el que el señor Sevilla estaba en la primera parte- es que endeudó hasta las cejas a España. Eso es lo que hizo, ese es el diagnóstico de España: endeudarla hasta las cejas. ¿Eso se entiende bien o no se entiende bien? (Rumores). Lo he dicho claramente esta mañana. Donde había un déficit por cuenta corriente del 3,5 % el señor Zapatero y su Gobierno lo convirtieron en casi un 10 % de nuestro producto interior bruto. (Rumores). Donde había una deuda externa del orden de 35 millones de euros la convirtieron en términos netos en 92.000 millones de euros, a pulso. ¿Eso no es el diagnóstico de lo que le pasa a España, señor Sánchez? Consúltelo, a ver si le explican realmente el tema de la deuda externa y cómo se genera esa deuda. Por cierto, el señor Sevilla estaba en ese Gobierno (Rumores), y es el que le va a asesorar a usted para las dos tardes de economía, señor doctor en Economía. (Aplausos). Sube a decir a esta tribuna que no sabe qué le pasa a España. Sí le pasa algo a España, se lo he explicado esta mañana. Le pasa que tiene un problema de deuda externa que sus gobernantes anteriores no solo sustanciaron en el sentido de olvidar sino que la impulsaron, porque llegaron a entender que pertenecer al euro era como tener un escudo con el que el endeudamiento era infinito, con el que el saldo de la balanza de pagos daba igual; y no es así. Estamos en el euro, ¿sabe por qué? Troikas arriba, troikas abajo -tiene usted el lenguaje de sus socios de Gobierno, de estos socios cada vez más municipales (Aplausos.-Rumores), cada vez más más autonómicos-, ¿sabe usted por qué estamos en el euro? Para cumplir con los criterios de estabilidad económica.

¿Sabe usted qué es lo que funda y hace posible la integración de Europa? El mercado interior y los programas de estabilidad económica. Eso es lo que hace posible Europa y eso es lo que los europeos nos exigimos porque queremos ser europeos y miembros de esa unidad y de esa integración. Por eso a España, cuando cumple esos criterios de estabilidad, le va mucho mejor; como ocurrió en los noventa, cuando con un Gobierno socialista, en 1995 la tasa de paro de España era del 25 %, el déficit público era del 7 %, la deuda pública era del 70 %, la inflación era del 7% y no cumplíamos ninguno de los criterios de Maastricht. Tuvo que llegar un Gobierno del Partido Popular que cambiara las cosas en los años noventa. (Rumores y protestas). Ese cambio es el que promovió el crecimiento económico creador de empleo más largo y más intenso de la historia de España. De 12,5 millones de personas que trabajábamos en 1995, el mismo número de personas que ya trabajábamos en 1975, hemos pasado en 2007 a trabajar en España más de 20 millones de personas, con casi 5 millones de personas que han venido a vivir con nosotros, a integrarse, porque aquí había trabajo, prosperidad y futuro.

Usted sube esta tarde aquí a decir que un Gobierno del Partido Popular no es solidario. Que fueron los Gobiernos del Partido Socialista los que realmente promovieron ese cambio económico y esa integración de población en nuestro país; por cierto, a algunos de los independentistas catalanes les afea mucho, les estorba -lo decía por alguno de sus aspirantes en esa lista independentista- que lleguen españoles de otras zonas de España o personas a trabajar en Cataluña o en cualquier territorio de España desde otras zonas del mundo. (Rumores y protestas).


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Señor Sánchez, el Pacto de Toledo lo liquidó el Gobierno del señor Zapatero. (Rumores y protestas.- Aplausos). Me quiere usted decir... (Rumores). Que yo sepa o que yo recuerde, era usted diputado, ¿no? (Rumores). No. ¿Sabe qué pasa con usted? Aparte de que es más joven, más alto (Rumores) y tiene mejor voz (Rumores), ¿sabe qué pasa con usted? Con usted pasa una cosa: que va de nuevo. (La señora López i Chamosa pronuncia palabras que no se perciben). Va de nuevo por la vida. (Rumores).

El señor PRESIDENTE: Señora López i Chamosa, la llamo al orden.

El señor MINISTRO DE HACIENDA Y ADMINISTRACIONES PÚBLICAS (Montoro Romero): Y eso, cuando uno va de nuevo por la vida, ¿verdad?, ¿para qué se va a implicar y se va a complicar? Cuando uno coge el liderazgo de una de las grandes formaciones políticas de España, el Partido Socialista, va uno de nuevo por la vida. Usted estaba sentado en esos escaños cuando se aprobó la Ley de Pensiones, actualmente vigente, que prorrogaba el alargamiento de la edad de jubilación. Eso se trajo aquí, a esta Cámara, con los votos en contra del Partido Popular. Realmente ustedes ya hicieron este levantamiento -por lo menos llámele parcial, si quiere- del Pacto de Toledo. Hicieron otra cosa mucho más grave y que he recordado yo esta mañana. Ustedes han sido el único Gobierno de la democracia española que ha congelado las pensiones en España. (Aplausos). Si eso no es saltarse el Pacto de Toledo, señor Sánchez, pues yo no sé a qué le llama usted el Pacto de Toledo. Ha dicho su señoría, eso sí con mucho énfasis, con mucho empaque, ¿eh?, que va a recuperar el espíritu del Pacto de Toledo. Está bien. Usted, estando sentado en ese escaño, ¿votó a favor de la congelación de las pensiones o no? ¿O no era usted? (Aplausos.-Rumores.-Varios señores diputados: ¡Ah!) No, no era el mismo. Ahora es un líder (Risas), antes era un diputado. Ya he hablado esta mañana de los diputados, ya he hablado bastante de los diputados; pero, es la gran diferencia, yo no me reconozco en mí. ¿Y en su familia política tampoco se reconoce? ¿Usted puede hablar realmente de lo que ha sido la gestión pública de los ERE en Andalucía? (Aplausos.-Rumores). ¿O no habla de lo que es la gestión pública de los ERE en Andalucía cuando habla de políticas activas de empleo? (Continúan los rumores). ¿Esa es la forma de hacer políticas activas de empleo, falsear las prestaciones del seguro de desempleo? ¿Ese es el ejemplo, el título de la gestión de su familia política donde el paro es mayor? ¿En Andalucía? (Una señora diputada pronuncia palabras que no se perciben).

Quiero decirles, si me permiten... Quiero decirle, señoría, que usted es nuevo en la plaza. Usted es nuevo, pero, aunque tan nuevo, ya ha tenido que tomar decisiones realmente graves que están afectando al presente y al futuro de España y condicionando su economía. La parquedad de su programa económico no puede ser mayor, por las vaciedades que ha soltado esta tarde desde la tribuna. (Aplausos). Por no llegar, no llegan ni a buenas intenciones; son generalidades. Me veo en la obligación de preguntarle: en ese proyecto suyo, en este énfasis que realmente ha puesto de suprimir el presupuesto que trae el Gobierno a la Cámara para 2016, ¿incluye el incremento del déficit público? ¿Va a hacer eso? ¿Va a incrementarlo sí o no? (Rumores). ¿Va a atenerse a la senda de estabilidad presupuestaria que está acordada con la Comisión Europea, en el seno del Eurogrupo, del Ecofín y en el Consejo Europeo? (Rumores). ¿Se va a atener o no se va a atener? Comprométase, comprométase. ¡Qué cosas digo! Comprométase. ¡Qué cosas pregunto yo también! Bueno, no voy a cejar tampoco en mi empeño.

¿A usted le parece excesivo que el conjunto de las administraciones públicas alcancemos el año próximo un déficit del 2,8 % y de esa manera salgamos del procedimiento de corrección establecido -de corrección del déficit excesivo- por la Unión Europea? ¿A usted le parece que eso está bien? ¿Le parece bien que el año próximo las administraciones públicas registremos el primer superávit nominal que haga que la deuda pública sobre el producto interior bruto empiece a bajar? ¿Le parece bien o no le parece bien? Porque usted ha subido aquí y ha dicho: los nuevos gobernantes autonómicos -esos que usted ha propiciado con esos pactos políticos que para usted serán naturales, desde luego que sí, no lo dudo; lo serán para usted, pero no me negará que crean mucho recelo esos pactos políticos que usted mismo ha auspiciado- han recibido una herencia muchísimo mejor de la que algunos de ellos dejaron. (Rumores y protestas). ¿Cuál era el déficit público de Castilla-La Mancha en 2011? ¿Hace falta que se lo recuerde? (Una señora diputada: Cuéntalo) ¿O acaso hace falta que le recuerde cuál era el déficit público de Extremadura? (Una señora diputada: Eso, ¡recuérdalo!-Rumores). ¿O de Baleares? (Rumores).

El señor PRESIDENTE: ¡Silencio! Señora Rodríguez, le ruego silencio.


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El señor MINISTRO DE HACIENDA Y ADMINISTRACIONES PÚBLICAS (Montoro Romero): ¿Cuál era el volumen de deuda comercial, señor Sánchez? ¿Sabe lo que es la deuda comercial? (Rumores). Deuda reconocida y no pagada. ¿Sabe cuál era el volumen de deuda comercial que dejó su Gobierno -porque la responsabilidad del control de la deuda comercial era de su Gobierno anterior-, sabe cuánto era? 35.000 millones de euros. ¿Sabe lo que significa que no se paguen esas facturas? (Un señor diputado: ¡Venga, hombre!). ¿Usted cree que los hospitales pueden estar abiertos sin pagar la factura de los proveedores de esos hospitales? ¿O acaso lo pueden estar los colegios y los institutos? ¿Acaso lo pueden estar los centros de atención a discapacitados? ¿Acaso lo pueden estar las residencias de mayores? (La señora Rumí Ibáñez pronuncia palabras que no se perciben). Alguno de ustedes, que ha sido alto cargo de esos Gobiernos, se excita esta tarde, y con razón. (Rumores). ¡Ah, si lo hubiera sabido yo! ¡He estado en un Gobierno que ha dejado todas las facturas sin pagar! Las facturas hay que pagarlas porque detrás de ello está la credibilidad y el funcionamiento del servicio público, su viabilidad y por supuesto su calidad. ¿Cómo es posible que en España los gastos de los hospitales, los proveedores de los hospitales -me refiero a la provisión de farmacia en los hospitales-, superaran los 550 días sin pagar? (Rumores). Eso es lo que hemos hecho con la deuda pública. Se lo explicaba al señor Sánchez y a todos ustedes esta mañana, pero no me pasa nada por reiterar este argumento. ¿Por qué se ha incrementado la deuda pública con el Gobierno actual? (Una señora diputada: Zapatero). Por tres razones: primero, por el déficit público. El señor Zapatero dejó 30.000 millones de euros de déficit público, que, según él, no se iba a producir, pero se produjo en 2011; o sea, que en parte se le adjudica al señor Zapatero, sí, plenamente: 30.000 millones de euros. Eso para financiar el déficit público y después para pagar esa deuda comercial. ¿O es que usted, si hubiera sido presidente del Gobierno, no hubiera pagado esa deuda comercial, señor Sánchez? ¿Qué hubiera pasado? ¿Cuántas empresas habrían cerrado? ¿Cuántos laboratorios habrían quebrado? (Rumores). ¿Cuántas grandes multinacionales se habrían ido de España? ¿Cuántos puestos de trabajo habrían desaparecido? ¿Usted no lo habría pagado? ¿Y eso no es pagar los servicios públicos? No, no es pagar los servicios públicos. He llegado a la conclusión de que su falta de reconocimiento de la recuperación económica no es porque usted no crea en ella, sino porque entiende que no le viene bien políticamente (Aplausos). Me parece gravísimo.

¿Es verdad o no que España está creciendo más que ninguno de sus socios europeos, que los grandes países de la zona euro? ¿Es verdad o no? ¿Es verdad o no, como dice el Fondo Monetario Internacional, que España está creciendo a la cabeza del mundo desarrollado, rompiendo el pronóstico del FMI, que no esperaba tal crecimiento? ¿Es verdad o no que España está creando más empleo en Europa que ninguno de los grandes países europeos? (Un señor diputado: ¡No!). ¿Tampoco es verdad? (Rumores). Hay más de 1.100.000 afiliados a la Seguridad Social desde febrero de 2014 hasta ahora. ¿Eso no es verdad? 1.100.000, 165.000 afiliados más. ¿Eso no es verdad? Usted, como político español, ¿no celebra que eso sea verdad? (Rumores). ¿Usted qué dice desde esta tribuna? Que detrás de ello no hay más que precariedad y pobreza. Lo que hay detrás es trabajo. Ya he explicado esta mañana que lo que ha sumido a España en esa pobreza relativa ha sido la crisis. España aparece en todas las estadísticas comparativas -también en la OCDE- con un aumento de la desigualdad en la legislatura anterior. (Risas). Sí, señorías. Lean las estadísticas y las cifras y verán cómo es contundentemente así. Eso tiene una causa: el paro, la destrucción de puestos de trabajo. Si en una sola legislatura se perdieron 3,5 millones puestos de trabajo, ¿cómo no va a empobrecer un país entero? ¿Cómo no va a caer un país entero en una depresión colectiva pensando que no hay futuro, que no hay futuro para sus jóvenes si se destruyen 3,5 millones de puestos de trabajo? ¿Y ahora qué esta pasando, señor Sánchez? ¿Se está recuperando el crecimiento económico y la creación de empleo, sí o no? (Varios señores diputados: ¡No!). ¿Y usted lo celebra, sí o no? (Varios señores diputados: ¡No!). No lo celebra, dígalo con franqueza, como ha hecho esta tarde aquí.

Usted no viene a hablar de recuperación económica, de cómo se fortalece esa recuperación económica, cómo se afianza ese compromiso de España con Europa y cómo se gana credibilidad y confianza ante los inversores nacionales e internacionales. Usted no ha venido a hablar de eso aquí, usted ha venido a hablar de otras cosas que entiende su señoría que son las que políticamente le convienen. Usted no ha venido a hablar de los presupuestos. (Un señor diputado: Ni tú). ¿Usted está de acuerdo con que se suba a los funcionarios el 1 % la retribución en los presupuestos de 2016? ¿Está de acuerdo con que se recuperen los días de libre disposición? (Rumores). ¿Está usted de acuerdo con que se recupere la paga de 2012 puesto que lo que perdieron los funcionarios en 2010, la bajada del 5%, está a sus espaldas? Eso está a sus espaldas, eso es lo que votó usted. Pero claro, no sabemos si el señor Sánchez es el que ha


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subido hoy a la tribuna como líder del Partido Socialista o es el señor Sánchez que votó en 2010 la congelación de las pensiones (Aplausos) y la bajada del sueldo de los funcionarios. No sabemos si el señor Sánchez que ha subido hoy a la tribuna es el mismo que aquel que votó sí a la reforma de la Constitución del artículo 135. (Rumores). Eso lo votó usted también, pero a continuación dijo: me arrepiento de haberlo hecho. En la vida cuando uno se tiene que arrepentir de tantas cosas que ha hecho en términos políticos (Rumores), ciertamente, señor Sánchez, lleva un camino relativamente rápido.

¿Recuerda usted aquella expresión de Groucho Marx -se la adjudicaban, seguro que la dijo-: Estos son mis principios, y si no les gustan traigo otros? (Risas-Rumores). Ese es exactamente el concepto de política que trae usted aquí a la tribuna. Por eso, señor Sánchez, con discursos como los de esta tarde su señoría lo que hace es convertirse en el riesgo político de España. (Aplausos). Usted se convierte en la amenaza de la recuperación económica de España y de los españoles, porque su falta de compromiso es clara y evidente. Usted entiende la política como subterfugios, como pequeñas batallas a dar y no con la intención de ganar una guerra; esa forma de entender la política, además de empequeñecerla, la hace incompatible con la recuperación de la confianza y de la credibilidad de los ciudadanos en la política.

Señor Sánchez, es el momento de fortalecer la recuperación económica. El Grupo Socialista no ha apoyado ni uno solo de los Presupuestos Generales del Estado que ha traído el actual Gobierno a esta Cámara. (Rumores). El Grupo Socialista no ha apoyado ni una sola de las leyes importantes de reformas estructurales económicas que ha traído el Gobierno a esta Cámara, ni una sola. ¿Por qué ha hecho eso? (Risas.-Rumores). Ahora, cuando hay recuperación, ¿cómo lo explica? ¿Cómo lo explica cuando hay una recuperación económica? Lo explica con la liviandad que le caracteriza. Hay recuperación porque el Banco Central Europeo nos salvó del rescate; hay recuperación porque España pidió el rescate -ha llegado a decir- en 2012. (Un señor diputado: ¡Uy, uy!) ¿En qué fecha de 2012 pidió el Gobierno español la ayuda del MEDE para financiar el saneamiento de los bancos? ¿No se lo han aclarado? (Risas). No se lo han aclarado. Fue junio de 2012. No había hablado Draghi. El Banco Central Europeo no había propuesto ese mecanismo de apoyo con condiciones, no. Fue antes. ¿Por qué dice que se ha pedido un rescate cuando lo que se hizo fue precisamente abrir un procedimiento a instancias de las máximas autoridades europeas por el que, con el saneamiento de los bancos, hoy estos están funcionando y dando créditos, cada vez con mayor facilidad y en mejores tipos de interés para todos, especialmente para la pequeña y mediana empresa? Gracias a esa política y a sanearlos, recapitalizándolos, a esa política de exigir mayores provisiones en la aplicación de sus beneficios, hoy en España no hay el riesgo del corralito que han vivido en otros países, como Grecia. Aquí en España eso es imposible que se produzca, pero en 2012, con la herencia recibida, pudo darse, como llegó a anticipar un premio Nobel. Eso no ha ocurrido en nuestro país, lo hemos evitado con esas políticas, que por lo demás son europeas. Para eso está el MEDE, que por cierto es una financiación en unas excelentes condiciones de amortización de plazos y de tipos de interés. Para eso está el MEDE, para eso somos Europa; ahora, también somos Europa para cumplir en casa con las condiciones de estabilidad económica que significa ser europeos.

Usted, señor Sánchez, tendría que comprometerse con ese ser europeo. Usted debería ser como otros socialdemócratas, por ejemplo en Alemania, que no dudan cuando apuestan claramente por las reglas de estabilidad económica. Pero usted está más cerca de lo que representa la izquierda de Syriza (Aplausos) que de la izquierda de la socialdemocracia alemana. Eso es lo que está representando y lo que han demostrado sus últimos movimientos políticos. No sé qué clase de oportunidad entiende su señoría en términos de propuesta de debate de Presupuestos Generales del Estado. El debate de los Presupuestos Generales del Estado tiene el sentido de ver cómo se financian correctamente los grandes servicios públicos de nuestro país. Esa financiación nace de esos Presupuestos Generales del Estado. Eso es de lo que tratan esos Presupuestos Generales del Estado, y de las políticas tributarias, que desde los principios de equidad financian correctamente, con estímulos fiscales, esos servicios públicos de los ciudadanos.

Ustedes se hartan de hablar de la amnistía fiscal, pero los hechos están demostrándoles que en España no ha habido ninguna amnistía fiscal. (Rumores), ninguna. Ha habido una regularización tributaria regida por una ley aprobada en este Parlamento, y no como hizo -seguro que se lo han explicado, señor Sánchez- el anterior Gobierno socialista cuando las autoridades francesas le enviaron la primera lista Falciani, en un procedimiento legal, sin duda alguna, pero en una regularización bastante extraordinaria. Eso es hacer planteamientos fuera de la transparencia de las leyes que se traen a esta Cámara. Aquí no ha habido ninguna amnistía fiscal, ha habido una declaración tributaria extraordinaria que, junto a la Ley Antifraude 7/2012, que obligaba a declarar los bienes y derechos en el exterior, ha propiciado que la


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Agencia Tributaria tenga hoy una información por valor de 126.000 millones de euros, información que hace tres años parecía imposible tener. Eso es una garantía de que en España todos los ciudadanos obligados a pagar impuestos lo hacen, y lo hacen en tiempo y forma, y eso es una garantía de funcionamiento de nuestro sistema equitativo. Como también lo es que la propuesta de la reforma tributaria, que ya está desarrollando el Gobierno -ya es ley la bajada del impuesto sobre la renta de las personas físicas- que deja el tipo mínimo de la escala en el 19 %, que significa 5 puntos menos que el 24 que tenía la anterior escala del Gobierno socialista en el IRPF, y deja el tipo máximo del 45 % en la misma escala que ya tenía el anterior Gobierno socialista.

A usted eso de los números, pues nada, le chirría. Déjeme. No me eche números a las espaldas y mucho menos al conocimiento, no vaya a ser que me intoxique de conocimiento. Esos números, esas realidades van contra su discurso, el discurso de que el Gobierno del Partido Popular lo que hace es política para el 10% de la población. Ese es el discurso que hace posible que 1.165.0000 personas hayan encontrado un empleo desde febrero del año 2104 hasta ahora. Ese es el discurso del Partido Popular, que hace posible que veamos un futuro, el de los 20 millones de ocupados, porque España ya fue capaz de hacerlo al cumplir con los códigos de buenas prácticas, con los códigos de la estabilidad económica, con los códigos de ganar competitividad con políticas efectivas, que son las que nos están conduciendo a sostener y consolidar la recuperación económica y la consiguiente creación de empleo.

Invito a su señoría a que suba a esta tribuna y felicite a los españoles, como ha hecho el Gobierno, por esa recuperación económica. Ellos son los protagonistas. Regatearles que son ellos los que están sacando adelante a España es una posición cicatera que no merece que haga ningún grupo político en esta Cámara.

Muchas gracias. (Prolongados aplausos).

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señor ministro.

Señor Sánchez.

El señor SÁNCHEZ PÉREZ-CASTEJÓN: Gracias, presidente.

Señor Rajoy, usted que ha sido el presidente que más reales decretos-leyes ha aprobado durante la legislatura y durante toda la historia de la democracia, usted que ha sido el presidente que más comparecencias ha rechazado de la oposición, debería haber tenido la decencia de subir a esta tribuna y defender usted mismo los Presupuestos Generales del Estado. (Aplausos). Señor Rajoy, dejen de jugar con eufemismos: fue una amnistía fiscal. Haga caso a su vicepresidenta del Gobierno que dijo amnistía fiscal. Sí, amnistía fiscal. Por cierto, si tanta información afloró esa amnistía fiscal, señor Rajoy, ¿por qué no la comparte con el conjunto de españoles?, ¿por qué no hace pública la lista de defraudadores que se han acogido a la amnistía fiscal? (Aplausos). Por cierto, señor Rajoy, ¿hay alguna trama de corrupción del Partido Popular que no se haya acogido a la amnistía fiscal? Bárcenas, Rato, Granados... (Varios señores diputados pronuncian palabras que no se perciben). Sea usted valiente, señor Rajoy, y publique la lista de amnistiados fiscales. Déjense de eufemismos, señor Rajoy. (Aplausos).

Señorías, se lo digo claramente, ustedes, usted con sus políticas, señor Rajoy, han puesto en riesgo la recuperación económica y han roto España. Han roto España en los elementos claves de cohesión social de este país, en primer lugar, en el sistema educativo. Ustedes, señor Rajoy, han roto la igualdad de oportunidades, y ese deterioro ha llevado, entre otras cuestiones, a que haya hoy 45.000 profesores menos en las aulas de nuestro país que hace cuatro años. Ustedes han recortado las becas en nuestro país en 270 millones de euros, y eso ha significado que hoy la beca media en nuestro país tenga una cuantía 600 euros inferior. Señor Rajoy, con sus presupuestos ustedes van a recuperar los niveles de inversión en educación pública para 2016 que teníamos en 2007, es decir, una década perdida en educación pública. Le digo una cosa, señor Rajoy, nosotros vamos a recuperar el consenso roto por ustedes con esa ley, la Lomce, que impusieron, y vamos a hacer lo siguiente en cuanto lleguemos al Gobierno: vamos a poner al frente a un ministro o ministra que sepa de educación y no se vanaglorie de desconocer lo que es la política educativa, como ha hecho el ministro de Educación a lo largo de este mes de agosto en sendas entrevistas. Lo que vamos a hacer también, señor Rajoy, es recuperar los niveles previos de inversión, los del año 2007, a los que ustedes dejaron. Por cierto, señor Rajoy, explíquele al señor ministro de Hacienda que apostar por la educación, la ciencia, la innovación es la forma de mejorar la competitividad en nuestro país, que nunca la competitividad puede venir de la rebaja de los costes laborales, como ustedes han hecho, porque es el empobrecimiento de la clase media y trabajadora.


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Señor Rajoy, ustedes tampoco han hablado del sistema de atención a la dependencia, y eso parece razonable vistos los números, las cifras. Ustedes han recortado en cuatro años 500 millones de euros en atención a la dependencia. Eso ha significado que hoy haya en la lista de espera medio millón de españoles a la espera de esos derechos reconocidos por ley, y eso ha hecho, señorías, que uno de cada tres fallecidos dependientes lo haya sido sin una atención previa de dependencia. Ese es el resultado, señor Rajoy, de su política. Y ante eso, señorías, escuchamos en muchas ocasiones decir a los miembros del Gobierno que es la estabilidad política que garantiza el Gobierno del Partido Popular. Pero yo les pregunto, señorías, qué estabilidad es la que se da a las familias y a la clase media trabajadora en este país cuando tenemos la mitad de los trabajadores y trabajadoras que como consecuencia de su reforma laboral cobran 950 euros al mes; qué estabilidad es que uno de cada tres contratos que se han firmado en este país tenga una duración media de sesenta días o qué estabilidad es, señorías, la que le da usted a las mujeres cuando cobran un 30 % menos que sus compañeros varones por desarrollar el mismo tipo de responsabilidades en sus oficinas. Señorías, eso no es estabilidad; eso es romper España, como ustedes han roto también el pacto entre generaciones.

Miren, señorías, la situación de la Seguridad Social es alarmante, es alarmante como consecuencia de la ruptura del Pacto de Toledo que ustedes perpetraron con esa reforma del sistema de pensiones y es alarmante por su reforma laboral. Les voy a dar una cifra, en los seis primeros meses del año 2015 el incremento del número de cotizantes a la Seguridad Social ha sido de en torno a 681.000 personas, mientras que el incremento de la recaudación ha supuesto solamente 639 millones de euros, cuando previamente a la reforma laboral ese aumento en el número de cotizantes habría supuesto 1.200 millones de euros. Eso es lo que está ahora mismo arruinando la Seguridad Social, señor Rajoy, y por eso usted lo que está haciendo es utilizar el Fondo de reserva. De los 60.800 millones de euros que ustedes heredaron del Fondo de reserva, es decir de la hucha de las pensiones, ustedes ya han esquilmado 37.701 millones de euros a los pensionistas. Así que claro que sí, nosotros lo que vamos a hacer es recuperar y reconstruir el consenso roto respecto al Pacto de Toledo y aprobar un Estatuto de los Trabajadores que ponga fin a los trabajos pobres que ustedes están creando. (Aplausos).

Señorías, ustedes -lo entiendo- nunca combinan recuperación con regeneración democrática pero tienen que hacerlo. Señorías, yo pregunto en esta Cámara qué pasa en este Gobierno para que un ministro del Interior que aprueba una ley mordaza que recorta los derechos y las libertades a la mayoría social de este país se reúna en secreto con un imputado por blanqueo de capitales, como es Rodrigo Rato (Protestas), y siga siendo ministro. (Prolongados aplausos). ¿Qué ocurre en España y en el Gobierno de España para que un ministro de Hacienda con una mano aumente los impuestos a la clase media y trabajadora, mintiendo como mintió usted, señor Rajoy, a los españoles con su programa electoral del año 2011 y, al mismo tiempo, apruebe una amnistía fiscal a la que se acoge el señor Rato? Aunque, pensándolo bien, señorías, el día en el que el señor Rajoy envió ese SMS a Bárcenas diciéndole: Luis, sé fuerte, perdió toda autoridad moral para exigir la dimisión o la destitución de ninguno de sus miembros del Gobierno. (Aplausos.-Rumores). Usted no tiene autoridad moral, señor Rajoy. Ninguna.

Miren, dígame a su ministro de Hacienda que nosotros vamos a cumplir con los objetivos de déficit que marcamos, con la Unión Europea y, por cierto, también con los objetivos que se fijen en los Presupuestos Generales del Estado. Porque el problema, señor Rajoy, es que en esta ocasión sí podemos decir que todo es falso, salvo alguna cosa. En esta ocasión sí, señor Rajoy, porque usted ha incumplido durante estos cuatro años los objetivos de déficit marcados en los años 2012, 2013, 2014 y 2015. (Protestas). Sí, señor Rajoy, sí; es así. Usted ha incumplido también los objetivos de deuda pública. En lugar del 80% que ustedes fijaron y al que se comprometieron con la Unión Europea en 2012, hoy tenemos una deuda pública del cien por cien. Y usted, señor Rajoy, va a pasar por ser el primer presidente de la historia de la democracia en donde en todos y cada uno de los años de la legislatura la Seguridad Social va a incurrir en déficit público. (Aplausos). Y le digo más, le digo más, señor Rajoy: si usted, de verdad, como le he escuchado decir, está tranquilo con la situación de la Seguridad Social, usted es un irresponsable. Usted es un irresponsable. (Un señor diputado: ¡Sí señor!-Aplausos).

Señorías, termino. Estos presupuestos que ponen en riesgo la recuperación económica, que ustedes van a aprobar en solitario y con su rodillo parlamentario, son unos presupuestos que ya forman parte del pasado. Como usted, señor Rajoy.

Muchísimas gracias. (Protestas y rumores.-Prolongados aplausos).


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El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señor Sánchez.

Señor ministro de Hacienda.

El señor MINISTRO DE HACIENDA Y ADMINISTRACIONES PÚBLICAS (Montoro Romero): Gracias, señor presidente.

Señorías, señor Sánchez: nada, que no hay recuperación económica. ¿Para qué vamos a darle más vueltas? Su señoría sube a la tribuna otra vez con las mismas mandangas, es decir, ¿no quieres una? Pues repito. Repito porque es el guion que se sabe. (Rumores y protestas). Su señoría hace así política, es un estilo de hacer política, que algo queda. Siémbralo que algo queda: en España ha habido una amnistía fiscal y se ha acogido el señor Bárcenas. La Agencia Tributaria ha dicho que no, que no es válido el procedimiento, pero ustedes repiten, repiten machaconamente porque la vida es así, ¿verdad? Porque, ¿qué es esto de que la verdad me hará libre? ¡Qué me va a hacer libre la verdad! Quiere decir ¡la verdad! Usted es un político de verdad, de los fajaos estos, como le decía antes, que le da igual mirar al norte que al sur, al este que al oeste. Ya se lo he dicho claramente y cada intervención suya es lo mismo.

En cuanto al asunto del señor Granados, cuando aparece esa cuenta en Suiza, ya había pasado lo que ustedes llaman amnistía, ya se había cumplido el plazo de amnistía. ¿Pero de qué está hablando, pero de qué está hablando si no sabe de qué habla? (Aplausos.-Rumores). El caso es ir al barullo, ¡al 'bayuyo'! (Aplausos). Eso es lo que hace. (Protestas). Usted repite falsedades auténticas que ciertamente están, pues eso, para ver si entran. Y entran, ¿eh? Entran. Las veo repetidas por ahí. Y entran en los circuitos de esta clase de políticos que no tienen argumentos reales, verídicos y capaces.

Regeneración. Regeneración democrática de España. Regeneración de país. ¿Ustedes creen que si no tuviéramos esta recuperación económica España podría plantearse ninguna clase de regeneración? ¿Usted cree que si no hubiéramos sido capaces de empezar a superar la crisis económica seríamos capaces de hablar de otras cosas en España? ¿Qué sería España si estuviéramos en el 2011? (Un señor diputado pronuncia palabras que no se perciben). ¿Qué sería si tuviéramos esos 6 millones de parados y no hubiéramos mejorado esa situación? ¿O no están registrando nuestras empresas récord histórico de exportación? Nunca se había exportado tanto en nuestro país en términos de producto interior bruto. ¿Eso significa que se han hecho políticas de competitividad o no se han hecho políticas de competitividad en España, señor Sánchez? Quiero decir que hoy tenemos sectores económicos muy punteros en España, pero ¿por qué no lo reconoce usted? ¿Por qué no sube a la tribuna y habla como tiene que hablar un auténtico líder que sea alternativa de oposición? (Un señor diputado pronuncia palabras que no se perciben.-Aplausos). ¡Usted, usted sube a la tribuna para hablar de mandangas! De mandangas, de estabilidades políticas que no define porque hoy no nos ha hablado de la reforma de la Constitución, que nadie sabe lo que es, y llegó a proponer la supresión del Ministerio de Defensa. (Risas). Esas son sus propuestas.

Usted es de esa clase de políticos que dicen: ¿dónde está el micrófono?, que me agarro a él. (Risas). Y lo pide para repetir lo mismo. Y le preguntan: ¿qué vas a contar? Pero da igual. Él dice: ¡Dame el micrófono que yo te lo explico! (Risas.-Aplausos). Eso es lo que es usted. Usted es de esa clase de políticos que ciertamente aparecen en nuestro país que en vez de tener contenidos y llegar a debates concretos sobre propuestas concretas, como significan estos presupuestos del Estado que tienen debates concretos, propuestas concretas. Sin embargo, usted no habla de ellas, de ninguna de ellas porque no le interesa. Insisto: no le interesa.

Ya hemos dicho respecto a la Seguridad Social que los pensionistas tienen que estar completamente tranquilos en España, porque la garantía de las pensiones es el Estado. ¿Usted no está de acuerdo con eso? (El señor Sánchez Pérez-Castejón hace gestos negativos.-Rumores.-No está de acuerdo.) (Risas). Entonces, ¿su propuesta es subir las cotizaciones sociales para que se contrate a menos gente? (El señor Hernando Fraile: Ahí, ahí). ¿A usted le preocupa que este Gobierno esté bonificando las cotizaciones sociales? ¿O esa no es una de las causas por la que los ingresos de la Seguridad Social se debilitan? ¿A usted le parece mal eso? ¿Le parece mal que hayamos instalado en España durante tiempo la tarifa de 50 euros? ¿A usted le parece mal que los primeros 500 euros que se pagan de salarios no tributen en cotizaciones? ¿Eso le parece mal? Pues claro que debilita los ingresos, pero para eso está el Estado: para suplir esos ingresos y para decirles a los pensionistas que lo que garantiza su pensión es la financiación del Estado. Pero la garantizan también los impuestos, porque ya lo estamos haciendo con la división de fuentes de financiación a la Seguridad Social. Hay más de 13.000 millones de euros en estos presupuestos, como los había en los años 2015 y 2014, que van a financiar las pensiones más bajas de


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España, que son los complementos a mínimos y las pensiones no contributivas. Eso ya está financiado con impuestos en nuestro país, señor Sánchez, ¿lo sabía usted? (Varios señores diputados del Partido Popular: No). ¿Sabía usted que esto estaba así y que, por tanto, está siendo el Estado el que está financiando con los impuestos eso? ¿Y no le parece deseable que en un futuro, con toda tranquilidad, en el Pacto de Toledo se aborde cuál debe ser la financiación de la Seguridad Social para que no se penalice el empleo en España? ¿Esto no es importante hablarlo aquí en esta tribuna en la tarde de hoy? No, ha venido a otra cosa; no sé a qué ha venido; la verdad es que no lo sé exactamente. (Risas).

Ha dicho: nosotros cumpliremos con el déficit comprometido. ¿Es que el Gobierno de España no ha cumplido? ¿Cómo que no ha cumplido? ¡Esto sí que es fantástico! ¿Que no cumplimos el año pasado al cierre de 2014? ¿No cumplimos en 2013 y en 2012? Ya he explicado esta mañana que llegamos a bajar el déficit estructural en 3 puntos del PIB, haciendo el mayor ajuste que se ha hecho nunca en la historia de la Hacienda pública de España o en la de cualquier país desarrollado. Solo hay un país que haya hecho un ajuste de esa entidad, de esa envergadura, que es Grecia, la Grecia intervenida. Por tanto, ¿de eso viene a hablar, de que va a cumplir usted el déficit? ¿Cómo lo va hacer, como lo hizo en 2010? Cuando un Gobierno socialista, primero, no reconoció la crisis, después decía que las políticas sociales no se tocaban y, a continuación, lo que se tocó fueron las pensiones y el sueldo de los funcionarios. Esa es la actuación coherente del Partido Socialista cuando está en el Gobierno. Usted, no sé por qué clase de guion, quizá por sus antecesores en el cargo, que van siendo sucesivos -secretarios generales del Partido Socialista que se van sucediendo- (Rumores), no viene a hacer propuestas, pues como ha quedado evidenciado en el debate de hoy no tiene ni una. Usted es el conjunto vacío (Rumores.-Risas), señoría, en expresión política.

Sin embargo, en alianzas políticas es un riesgo, es un riesgo lo que usted ha hecho después del 24 de mayo para España y eso, como usted se ha convertido en un riesgo, lo van a leer los españoles de aquí a finales de año, porque hay preocupación sobre ello. Hay preocupación sobre alianzas políticas porque no valen todas. No se puede hacer alianzas políticas con quienes quieren romper España. ¿Por qué tiene que aliarse con partidos políticos que van a destrozar su país? (Aplausos). Usted es el líder de un partido que es alternativa de Gobierno, pero le da igual. ¿Por qué dice que esas formaciones políticas son progresistas? ¿Qué es ser progresista? ¿Salirse del euro? ¿Eso es ser progresista? Eso es lo que estamos viviendo, los padecimientos de países miembros del euro, como es el caso de Grecia, que por no cumplir sus condiciones está viviendo la situación que está viviendo. ¿Eso es lo que quiere usted para una parte de España? Pues explíquelo y exprésese y déjese de palabras vacías y de expresiones superfluas.

Si hay recuperación económica -ya se lo he explicado- es por la voluntad, el esfuerzo y el ahínco de los españoles. Eso es lo que en modo alguno no se puede quebrar; es lo que da sentido a la presentación de los Presupuestos Generales del Estado para el año 2016; es lo que da continuidad, estabilidad y firmeza, porque la estabilidad es una gran palabra. Hay que cambiar para mejorar, no para retroceder. Para lo que sube usted a la tribuna es para no hacer ninguna propuesta que no signifique retroceder o generar un marco de inestabilidad política en España.

Señor Sánchez, no creo que tenga mucho más tiempo después de las generales para volver a subir a esta tribuna. No va a subir como presidente del Gobierno y con toda seguridad no será usted el líder de la oposición que debata con el siguiente ministro de Hacienda los Presupuestos Generales del Estado para el año próximo.

Gracias, señorías. Gracias, señor presidente. (Prolongados aplausos).

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señor ministro.

Enmienda a la totalidad de devolución que ha presentado el Grupo Catalán de Convergència i d'Unió. Tiene la palabra el señor Macias.

El señor MACIAS I ARAU: Muchas gracias, señor presidente.

En primer lugar, en nombre de mis compañeros y compañeras de Convergència Democràtica de Catalunya quisiera transmitir nuestro pésame a la gran familia socialista por la muerte del diputado Benegas. Muchos de mis compañeros lo conocieron, estuvieron trabajando intensamente con él en varias Comisiones. Ha sido un personaje importante y merece nuestro respeto y quiero que todos los socialistas sepan que cuentan con el cariño de Convergència Democràtica de Catalunya. (Aplausos).

Señorías, hace algunos años servidor se dedicó a hacer una tesis doctoral, y en aquel momento para hacerla se pasó bastantes horas en la biblioteca del Senado leyendo "Diarios de Sesiones" del Parlamento; y la verdad es que frente a intervenciones muy importantes, muy positivas, propositivas, respetuosas,


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desde un punto de vista personal correctas, aparecen de vez en cuando intervenciones que, cuando uno las lee, a pesar de los años y a pesar de incluso no conocer más que por la historia al interfecto, como decimos en Cataluña, se le cae a uno la cara de vergüenza. Tengo la sensación de que a veces en este hemiciclo viene sucediendo esto. (Aplausos). Por tanto, la intervención que voy a hacer va a intentar tratar de algo que me parece que hoy estamos sustanciando, que son las enmiendas a la totalidad de los Presupuestos Generales del Estado para el año 2016. (La señora vicepresidenta, Villalobos Talero, ocupa la Presidencia).

Hay una pregunta que nos formulamos los diputados y diputadas, pero también muchos ciudadanos, y es una pregunta importante. Se preguntan los ciudadanos: ¿por qué el Partido Popular, el Gobierno, tramita este proyecto de ley sabiendo que los Presupuestos Generales del Estado que aprueban, como se ha visto aquí en la intervención anterior, pueden llegar incluso a no ser gestionados, a no ser ejecutados? Porque parece que habrá elecciones a lo largo del mes de noviembre o de diciembre y, por tanto, puede existir la posibilidad de que haya un nuevo Gobierno, un nuevo Ejecutivo ¿Por qué ante esta eventualidad el Gobierno tramita estos Presupuestos Generales del Estado? Ciertamente aparecen, señorías, dos hipótesis: la hipótesis A es que el Gobierno puede estar convencido de que este es un documento, es un trámite, es algo que conviene a la sociedad; que estos presupuestos generales son positivos para los ciudadanos y por eso los tramita; esta es una primera posibilidad. La hipótesis B es que el Gobierno o el Partido Popular crea que más allá de un documento este es un conjunto de trámites que convienen al Partido Popular para sus intereses electoralistas. Lógicamente, en función de una u otra hipótesis la legitimidad de este documento es muy distinta. Desde el punto de vista de la legitimidad, yo incluso llegaría a aceptar que es legítimo que uno diga que este es un buen documento para la sociedad y además nos beneficia electoralmente porque nos da una imagen de seriedad, de rigor, etcétera. Pero la mayor, la imprescindible es que estos sean unos documentos, unos presupuestos que beneficien a la sociedad. Me permitirá al Gobierno que le diga que a mi entender esto no es así.

Esta mañana el señor ministro del ramo ha intentado demostrar que estos presupuestos son los que convienen a la sociedad española. Señor ministro, la verdad es que su intervención matutina no me ha convencido para nada. Usted decía que los presupuestos generales sirven para consolidar la recuperación -primera frase-; luego contaba que los presupuestos generales son una especie de justo premio a los sufridores de sus políticas de austeridad, y finalmente, usted nos decía, con una voz un tanto entrecortada -por aquello de la vergüenza ajena- que estos eran también unos presupuestos muy sociales. Estos eran sus argumentos, señor ministro. La verdad es que yo no creo que haga falta que vayamos a buscar a don Ferrán Adrià para deconstruir sus argumentos; no hace ninguna falta, señorías. Para nosotros, para Convergència estos no son unos presupuestos eficientes para la recuperación.

Ha habido aquí un debate, y hay que reconocer que el señor ministro se ha adelantado a la posible argumentación diciendo que el mérito del crecimiento algo tiene que ver con lo que hace el Gobierno, porque hay tres elementos exógenos -petróleo, euro y liquidez suministrada por el Banco Central Europeo- de los que, igual que nosotros nos podemos beneficiar, también se benefician otros. Esto sería matizable en algunos casos. Nuestra dependencia energética es mucho mayor que la de otros y por tanto deberíamos estar preocupados, cosa que el Gobierno no parece que esté, pero no vayamos a la menor, vayamos a la mayor. Yo creo que hay un cuarto elemento que sí ha propiciado el Gobierno -yo lo reconozco-, y es lo que ha permitido una reducción salarial muy importante. Ello, a nuestro juicio, no debe ni puede perpetuarse. Esta reducción salarial que se ha producido en muchos sectores ha sido la principal vía por la que la economía española ha ganado competitividad, y esto es una mejora de corto recorrido, ya que a nuestro juicio -yo creo que es de justicia decirlo- los salarios deben volver a crecer, y las mejoras de competitividad por tanto ya no pueden depender de esto, sino que deben estar vinculadas a mejoras del valor añadido. Esta es la clave para nosotros.

Se ha hablado -yo tomo las palabras- de un cambio de modelo productivo. Hace falta un cambio de modelo productivo, ya lo creo. Vamos a darle algunas pautas que no son novedad. Mis compañeros de Convergència y de Convergència i Unió lo han hecho durante todo este periodo. ¿Qué suponen estos presupuestos para las pymes? Las pymes son básicas para la creación de empleo, etcétera, pero necesitan más que nadie innovación, y la innovación significa entre otras cuestiones que haya una política de I+D+i. Usted ha repasado el balance de la legislatura, nosotros también, y hemos visto dos datos que a mí me han sonrojado. Primer dato: a lo largo de la legislatura el gasto en I+D+i ha disminuido nada más y nada menos que el 33 %. Pero lo que es aún peor es que algunos años ha habido una ejecución inferior al 50 %. Ciertamente este año se recupera algo, de acuerdo, pero este aumento no va a favor de las


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pequeñas y medianas empresas y de los sectores productivos, sino que se concentra en los grandes centros estatales, que me parece muy bien que existan, pero no en todos aquellos centros de transferencia y aplicación del conocimiento, que son los que favorecen la innovación de las pymes. Cambio de modelo, señor ministro. (La señora vicepresidenta, Montserrat Montserrat, ocupa la Presidencia).

Según usted sus presupuestos favorecen la recuperación, pero cuando uno lee el famoso libro amarillo queda bastante pasmado: nosotros hacemos unos presupuestos para la recuperación económica. La agricultura, el sector primario, la ganadería y la pesca algo deben tener. ¿Por qué bajan las partidas de este ministerio un 13 %? ¿Y la industria? Pues baja un 9,5 %. Otro epígrafe, otras actividades de carácter económico, desciende nada más y nada menos que un 28 %. ¿Qué significan unos presupuestos para la recuperación donde la totalidad de los sectores económicos pierde dotaciones?

Ustedes han hecho muchas reformas, por ejemplo reformas en el sector eléctrico. A mí me gustaría -lo hemos dicho reiteradamente a lo largo de toda la legislatura- que usted nos supiera decir qué competitividad nos aportan estas reformas en el sector eléctrico. ¿O quiere que hablemos de interrumpibilidad? ¿Quiere que hablemos de interrumpibilidad? Esto es competitividad para mucha industria. O si quiere hablamos también de lo que podemos llamar políticas de fomento, de apoyo a sectores industriales. Ha habido una política de estas, con la que estamos de acuerdo -lo reconocemos y nos felicitamos-, en el sector del automóvil, con unos resultados fantásticos, pero en otros sectores son absolutamente inexistentes, como en el sector químico, que no es un sector menor. El sector químico representa el 25% de las exportaciones catalanas, que a su vez como sabe representa una parte importante de las exportaciones españolas. Usted hablaba de que consolidar la exportación es básico para la recuperación. Pues si a un sector tan importante como es el químico -si quiere luego hablamos con detalle de ello- no se le da la mano para nada, ¿qué está haciendo el Gobierno en este sector?

No está aquí la señora ministra de Fomento, pero hay que decir que la inversión productiva en infraestructuras ha sido casi inexistente. Seguimos instalados en un faraónico proyecto de AVE, denunciado ya por casi todos los sectores -Cedea, el Tribunal de Cuentas, las universidades-, y mientras tanto las inversiones productivas -corredor mediterráneo, corredor atlántico o acceso al puerto de Algeciras- nada de nada.

Señor ministro, Gobierno, ustedes no están dispuestos a hacer nada que apoye el incremento de la productividad de las empresas. Les voy a poner dos ejemplos más. Usted se cargó las inversiones ambientales en un momento básico para que nuestras grandes empresas se adecuaran a las mejores técnicas ambientales disponibles, a lo que obliga la legislación europea. Y a ustedes no les da la gana autorizar los camiones de grandes dimensiones para hacer competitivas a las empresas. Señor ministro, no son estos unos presupuestos que apoyen a un cambio de modelo productivo. (La señora vicepresidenta, Villalobos Talero, ocupa la Presidencia).

Para Convergència estos tampoco son unos presupuestos sociales. Ya se ha hecho referencia a las cifras, pero resultan muy obvias. El principal ahorro presupuestario procede de las prestaciones de desempleo: se ahorran 5.480 millones. Y quiero volver a mencionar las cifras. Si lo comparamos con 2011, año que tanto nos gusta, porque el paro estaba aproximadamente al mismo nivel que en estos momentos, este año dedicamos un 39 % menos a prestaciones y un 32 % menos a políticas activas. Esta es la gran política social. Todo esto tiene consecuencias prácticas en la calle, y hay que decirlo. ¿Qué significa, por ejemplo, que la tasa de cobertura de los parados sea del 55 %, 25 puntos menos que en 2010? Para decirlo de otra manera más cruda: solo uno de cada cinco parados de larga duración, parados de más de cuatro años, tiene algún tipo de subsidio. Esta es la realidad, señor ministro. Segundo tema social del Estado: las pensiones. Me gustaría, señor ministro, darle un consejo: sea usted más humilde. ¿Cree que puede venir aquí a dar lecciones de grandes pensiones, cuando a las señoras y a los señores que cobran una pensión mínima se las va a subir usted 1 euro y 45 céntimos al mes? ¿Cree que esto es de recibo? ¿Usted cree que es de recibo que les digamos que ganan poder adquisitivo, cuando todos sabemos perfectamente a qué se dedica una pensión mínima -temas de subsistencia, alimentación, energía, etcétera-, y sabemos que por ejemplo en estos momentos en Cataluña estos gastos suben un 1,8 %? Y usted dice que ganan poder adquisitivo subiéndoles un 0,25 %. ¿Usted cree que es de recibo presentar como algo importante un aumento del 0,25 %, cuando un epígrafe de su presupuesto, alta dirección -usted mismo- aumenta un 3,4 %? Muy social, muy social: a alta dirección le aumentamos un 3,4% y a las pensiones un 0,25 %. Yo creo, señor ministro, que no son presupuestos sociales, por no hablar de la Ley de Dependencia. Aquí el tema ya es de escándalo. El Estado está pagando ya menos del 20 % de los costes de la Ley de Dependencia. O si quiere hablamos de otro tema muy relevante. La semana pasada


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guardamos un minuto de silencio, todos compartimos nuestro pesar por la violencia de género, y todos sabemos que las desigualdades de género son también embriones de la violencia de género. ¿Qué le dedica usted a estas políticas, señor ministro? ¿No lo sabe? Le voy a dar una pista; el Gobierno ni siquiera cumple un mandato de este Parlamento tan simple como realizar unos estudios a fondo sobre conciliación, racionalización horaria y corresponsabilidad. Mire usted si sería sencillo, simplemente cumplir aquello que acordamos entre todos por unanimidad en este Parlamento. Unos presupuestos antisociales son también unos presupuestos que desprecian a la cultura. No voy a seguir con el tema del IVA cultural, que por desgracia ya es un culebrón, pero, ¿a qué esperamos, señor ministro, para rebajar el IVA cultural?

Son estos, señor ministro, unos presupuestos obsesionados por la centralización. Todas aquellas partidas que significan aumento de las competencias estatales reciben generosísimos incrementos. Por ejemplo, protección civil, servicios centrales: aumento del 26 %. Aquí hay generosidad. En cambio todas aquellas partidas que deberían ejecutar las comunidades autónomas, al menos en parte, no tienen ninguna aportación por parte del Estado, por ejemplo, justicia, tasas judiciales. La propia ley dice que hay que dedicar recursos a justicia gratuita y, ¿quiénes hacen la justicia gratuita, quienes ayudan? Las comunidades autónomas, pues ni un euro. Lo mismo ocurre, por ejemplo, cuando el Estado no dota el Fondo de integración a la inmigración. Podría poner muchos ejemplos, señor ministro.

Señor ministro, todos estos argumentos que le he dado de carácter social y de carácter económico ya bastarían para que nuestro grupo, Convergència Democrática, presentara esta enmienda a la totalidad, pero por si todo ello no fuera suficiente hay un argumento adicional: son estos unos pésimos presupuestos para Cataluña. De hecho es la segunda inversión más baja de estos últimos años. Somos la segunda comunidad autónoma con menos inversión per capita. Hay algunos datos escalofriantes, donde menos autovías hay, donde más autovías de peaje hay, menos inversión en carretera hay, un miserable 8 %. Se han dedicado ustedes a bloquear inversiones estratégicas como el corredor mediterráneo, para el que el compromiso era 2015 y en sus presupuestos aparece que se va a acabar en 2019, incomprensible; o la N-340 en Tarragona; el eje pirenaico Lleida-Girona; la N-II en Girona; la variante de Vallirana, que lleva catorce años en obras; la estación de la Sagrera en Barcelona; los accesos al puerto de Barcelona, o las cercanías de Barcelona. Otro ejemplo, ya que hablamos tanto del turismo como un factor económico, desaparece una partida para algo tan importante como la protección de costas en Cataluña, y creo que también en otras comunidades. Hay un trato desigual a las instituciones culturales catalanas. Señor ministro, ¿usted ha visto las partidas que corresponden al Liceo y al Teatro Real? ¿Por qué usted cumple sus compromisos -que me parece muy bien- con el Teatro Real y por qué los incumple en el Liceo? Señor ministro, sabe usted que la ciudad de Tarragona y otras ciudades van a celebrar en 2017 los Juegos del Mediterráneo, que se celebraron hace unos años en Almería con un gran apoyo del Estado -lo que me parece fantástico-, pero no hay ni un euro para ello. Un compromiso de aportación de 15 millones de euros absolutamente incumplido.

Señor ministro, yo creo que tenemos muchos argumentos para demostrar que estos no son los Presupuestos Generales del Estado que sirven para la recuperación. Para lo que sirven, señor ministro, es para continuar con su política de utilizar Cataluña como un arma electoral, y estoy seguro de que mi intervención, y posiblemente otras, les van a servir a ustedes para continuar blandiendo sus argumentos de firmeza contra Cataluña. Se me dijo en una Comisión en estos días: ¿cómo puede usted pedir recursos para una determinada autovía si su partido presenta una determinada opción política de cara a unas elecciones? Se me dijo esto. Pero estos no son los presupuestos para mi partido. Ni siquiera para los votantes de mi partido. Son los presupuestos para los siete millones y medio de ciudadanos de Cataluña. (Aplausos). Yo no sé, a lo mejor tiene usted todo el derecho de castigarnos como partido. Pero usted está castigando a los siete millones y medio de ciudadanos de Cataluña. Lo está haciendo. Y lo más grave es que usted se va a otras partes de España y dice: mira a estos catalanes rebeldes cómo los trato, mira cómo los castigo. Porque, claro, a la postre sabe que esto reporta votos al Partido Popular. Y esto es lo triste y esto, señor ministro, señores del Gobierno, es lo que confirma la hipótesis B: ustedes no han hecho estos presupuestos para el bien de la sociedad española y catalana, sino que los han hecho pura y simplemente para sus intereses electorales. Por esto presentamos esta enmienda a la totalidad.

Muchas gracias. (Aplausos).

La señora VICEPRESIDENTA (Villalobos Talero): Gracias, señor Macias.

Por el mismo grupo, señor Sánchez i Llibre.


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El señor SÁNCHEZ I LLIBRE: Señoras y señores diputados, señor ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, en primer lugar quisiera expresar en nombre de las diputadas y los diputados de Unió, como lo ha hecho esta mañana nuestro presidente, el señor Duran i Lleida, a los familiares de Txiki Benegas, a través de su hijo Pablo, nuestras condolencias a la familia, nuestras condolencias a la familia socialista, al Partido Socialista Obrero Español. Txiki Benegas fue un entrañable amigo de muchos diputados de Unió, un excelente político y una excelente persona, a la cual nosotros también queremos manifestarle desde Unió: Txiki, nunca te vamos a olvidar. (Aplausos).

¿Por qué hemos presentado las diputadas y los diputados de Unió una enmienda a la totalidad? Señor ministro, por cuatro razones básicas y fundamentales. En primer lugar, señor Montoro, porque desde Unió consideramos que estos presupuestos son de baja intensidad y calidad democrática, son unos presupuestos tremendamente triunfalistas, electoralistas y propagandísticos. En segundo lugar, señor ministro, nosotros desde Unió creemos sinceramente que estos son unos presupuestos muy desleales, injustos e insolidarios con Cataluña, obsesivamente centralizadores, y que desgraciadamente maltratan económicamente a las ciudadanas y ciudadanos catalanes. En tercer lugar, señor ministro, hemos presentado esta enmienda a la totalidad porque desde Unió creemos que no contemplan las bases sólidas para el crecimiento y la generación de puestos de trabajo, la generación de empleo, la generación de trabajo, que para nosotros es básico y fundamental. Por último hay una cuarta motivación: nosotros creemos desde Unió que son unos presupuestos -como hemos venido denunciando lo largo de toda esta legislatura, año tras año- que carecen de alma social.

¿Por qué decimos, señor ministro, que son unos presupuestos de baja intensidad y calidad democrática y que son unos presupuestos electoralistas, triunfalistas y propagandísticos? En primer lugar, señor ministro, porque sabe que ustedes han transformado este debate tan importante como es el debate de los Presupuestos Generales del Estado para el año 2016 en el debate del inicio de la campaña del Partido Popular para las futuras elecciones generales. Saben perfectamente que había otras alternativas para plantear este debate y han optado por hacer propaganda, por hacer triunfalismo y por eso nosotros hemos dicho, desde la perspectiva política y económica, que carecen de una calidad democrática suficiente para analizar estos presupuestos tan importantes para todos los ciudadanos del Estado español. Sinceramente creemos que no es serio ni riguroso, es poco democrático, y supone una cierta falta de respeto al resto de formaciones políticas y también una cierta falta de respeto a todos los ciudadanos y ciudadanas que nos están observando través de las cámaras de televisión. Hemos manifestado ya en diversas ocasiones desde que los han presentado que eran unos presupuestos en los que entendíamos que ustedes utilizaban como arma electoral los recursos financieros que aplican a los funcionarios. Hay otras alternativas, nos parece perfecto que tengan los incrementos salariales que corresponden, a los que se comprometieron en el año 2012, pero había otras alternativas para no plantearlos desde una óptica tremendamente electoral.

Asimismo son unos presupuestos propagandísticos, tal como he dicho antes, porque escuchándole esta mañana a usted, con todo nuestro respeto, señor ministro, parece que en España no existen jóvenes parados y usted sabe que existe más de un 50 % de paro entre la población juvenil; parece que no hay parados de más de cuarenta y cinco años de larga duración, y usted sabe perfectamente que existen; parece que hemos salido de la crisis cuando en realidad hemos salido de la recesión, y parece que en España no existe ningún tipo de pobreza, y nada más lejos de la realidad, señor ministro. Nosotros hemos venido manteniendo a lo largo de toda esta legislatura que hay muchísimas familias españolas que tienen serias dificultades para llegar a final de mes, y que hay muchísimas familias que tienen serias dificultades para encontrar trabajo. Por eso -como más adelante explicaré- hemos planteado esta enmienda a la totalidad: porque carecen de alma social.

Segundo aspecto por el que desde Unió hemos planteado esta enmienda a la totalidad: por Cataluña. Sinceramente creemos que son unos presupuestos muy desleales, injustos e insolidarios respecto a Cataluña. Son unos presupuestos -después me referiré a ello- que maltratan innecesariamente a los ciudadanos y ciudadanas de Cataluña, los maltratan económicamente, por decirlo en un lenguaje claro y transparente. Además, señor ministro, estos presupuestos agravan todavía más y profundizan las tensas relaciones entre Cataluña y España. Pero lo más grave, señor Montoro -otra cuestión importante-, maltratando y siendo insolidarios e injustos con Cataluña, ustedes sin quererlo y sin darse cuenta están perjudicando enormemente a la economía española, porque, ¿cómo van a conseguir ustedes los objetivos que ha detallado esta mañana si van a hacer descarrilar la máquina del tren? O sea, Cataluña, les guste o no les guste, es la locomotora económica del Estado español, y castigando a Cataluña están perjudicando, yo diría gravemente, los intereses de la política española. Se lo voy a ilustrar, señor ministro, con diferentes


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cifras. Sabe perfectamente que el nivel de inversión de infraestructuras productivas en Cataluña es del 10,7 %, pero, señor ministro, me gustaría que usted conociera realmente cuál es su realidad económica. Cataluña aporta el 19% del PIB al Estado español, supone el 20 % de la recaudación fiscal de impuestos de toda España, representa el 35 % de las empresas exportadoras, aporta el 22 % de la inversión en I+D+i, y representa el 26 % de las exportaciones totales en millones de euros del Estado español. ¿Por qué este castigo a Cataluña planteando solamente una inversión del 10,7 %? No encontramos ninguna explicación ni ninguna justificación política y económica a esta insolidaridad, a esta injusticia y a este desprecio a la locomotora de la economía española. Espero que en su respuesta nos lo explique.

Entrando directamente en cifras que están perfectamente detalladas en los presupuestos existe, señor ministro, una bajada de inversión en dos proyectos básicos que consideramos fundamentales para la economía catalana y española: en el corredor mediterráneo y en todos aquellos aspectos que hacen referencia a la ampliación de la red ferroviaria para conectar el puerto de Barcelona con el corredor mediterráneo. No entendemos por qué está en vía muerta el tramo principal del corredor mediterráneo entre Castellbisbal y Martorell, por qué la baja inversión del desdoblamiento de la A-2, por qué la baja inversión de la variante de Vallirana en la 340, por qué la baja inversión del cuarto cinturón de Cataluña, por qué la baja inversión contemplada en la A-14, que abre su paso por Lleida, y por qué hay menos recursos para el transporte público. Señor ministro, no existe ninguna inversión en el metro y en el transporte metropolitano. Tampoco entendemos la desinversión de Cataluña que hace referencia a las cercanías de Barcelona en el ámbito ferroviario ni por qué desaparece de Cataluña el eje pirenaico catalán. No entendemos por qué desaparece Cataluña-Lleida; no entendemos sinceramente por qué desparece Terres de l'Ebre en aquellos planteamientos que afectan a las inversiones de Cataluña, y al mismo tiempo tampoco entendemos por qué la ejecución de dichas inversiones en Cataluña siempre es por debajo del 80 %.

Le diría lo mismo de los aspectos que hacen referencia a las infraestructuras culturales, en las cuales siempre existe un gran beneficio económico para las inversiones en Madrid, que no criticamos, pero también nos gustaría que las justificaciones del cien por cien de las inversiones que ustedes realizan en el Reina Sofía, en el Museo de El Prado o en el Teatro Real estuvieran presentes en las infraestructuras catalanas. No entendemos por qué ustedes no rebajan el IVA cultural -es un planteamiento que hemos intentado definir en el Pleno del Congreso de los Diputados a lo largo de esta legislatura- y tampoco entendemos por qué incumplen flagrantemente la ley. No cumplen la disposición adicional tercera aprobada por la Comisión bilateral Cataluña-Estado, sabiendo perfectamente que a Cataluña le corresponden 759 millones del año 2008. No entendemos la razón de este incumplimiento flagrante de la ley. Tampoco entendemos, señor Montoro, que usted se haya presentado...

La señora VICEPRESIDENTA (Villalobos Talero): Señor Sánchez, tiene que finalizar.

El señor SÁNCHEZ I LLIBRE: Voy terminando, señora presidenta, pero me faltan algunos minutos para poder completar mi intervención y ajustarme al tiempo que habíamos fijado previamente con el presidente del Congreso.

No entendemos cómo no se ha presentado ante este Congreso con un nuevo sistema de financiación para las comunidades autónomas. No entendemos cómo se han atrevido a plantear la Lomce, porque es un ataque frontal al modelo de inversión lingüística. No entendemos una serie de cuestiones relativas a la recentralización del Estado de las autonomías. Ya le adelanto que para Unió va a ser fundamental en las enmiendas que vamos a plantear que se pueda incorporar en dichos Presupuestos Generales del Estado una partida de 15 millones de euros para que Tarragona sea la sede oficial de los Juegos del Mediterráneo de Invierno, de tal forma que Tarragona y las quince subsedes que en ella se detallan perfectamente puedan representar un proyecto integral de mejora económica, de calidad del turismo y una gran inversión para todas las comarcas de Tarragona.

Hay otra cuestión que quería resaltar, que es otra motivación del porqué de la enmienda a la totalidad. Nosotros entendemos que estos presupuestos no contemplan unas bases sólidas para la recuperación y para la generación de puestos de trabajo. Creemos que han perdido una gran oportunidad respecto al ahorro que ustedes van a implementar en los Presupuestos Generales del Estado de 2016, como es el ahorro de 2.000 millones de euros en gasto del interés de la deuda pública. No entendemos cómo no han sido capaces, cómo no han tenido la valentía política de poderlos aplicar a la investigación, al desarrollo y a la innovación. Usted sabe perfectamente, señor ministro, que todo lo que presupone inversión en investigación, desarrollo e innovación va a ser puestos de trabajo de cara al futuro. Esta es una cuestión que nosotros también vamos a contemplar en las enmiendas parciales que vamos a presentar. Es una


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oportunidad perdida para consolidar una buena política industrial, una buena política de apoyo a la industria agroalimentaria, una buena política de apoyo a los trabajadores autónomos, a los empresarios autónomos y a las pequeñas y medianas empresas. En estas partidas tanto desde el Ministerio de Industria como desde el Ministerio de Agricultura hay unas rebajas de más de dos dígitos en dichos presupuestos. No entendemos cómo, si estamos hablando de la generación de puestos de trabajo, ustedes dejan todo única y exclusivamente en manos de las empresas, que ya está muy bien, pero ustedes no hacen los deberes para poder potenciar dichas inversiones, para consolidar una buena política industrial.

Habla de la reestructuración del sector financiero. Ha sacado pecho, y hasta cierto punto me alegra que en la reestructuración del sector financiero los depositantes y los ahorradores españoles hayan mantenido sus depósitos, para eso ha valido la pena.

La señora VICEPRESIDENTA (Villalobos Talero): Señor Sánchez i Llibre, tiene que finalizar.

El señor SÁNCHEZ I LLIBRE: Voy terminando.

La señora VICEPRESIDENTA (Villalobos Talero): Termine, señor Sánchez i Llibre, termine.

El señor SÁNCHEZ I LLIBRE: Le pido un minuto más, señora presidenta.

Hemos conseguido mantener los ahorros de los depositantes, pero nos va a costar esta reestructuración, señor Montoro, más de 50.000 millones de euros, que vamos a pagar todos los contribuyentes. Por tanto, hay que decirlo absolutamente todo.

Finalmente -y con esto acabo definitivamente, señora presidenta-, estos presupuestos no tienen alma social. Lo hemos visto en el incremento de las pensiones, que yo diría que es mínimo, irrisorio, en la Ley de Dependencia, en el retraso de la base reguladora de las pensiones de viudedad, en que da la espalda a las familias, no hay dotaciones suficientes para las becas, cuatro de cada cinco parados no tiene ninguna prestación...

La señora VICEPRESIDENTA (Villalobos Talero): Señor Sánchez i Llibre, acabe.

El señor SÁNCHEZ I LLIBRE: ...y lógicamente la pobreza no existe para el Partido Popular.

Por estos importantes cuatro motivos, señora presidenta, el Partido de Unió ha presentado estas enmiendas a la totalidad.

Muchas gracias, señora presidenta, señoras y señores diputados. (Aplausos).

La señora VICEPRESIDENTA (Villalobos Talero): Señor ministro de Hacienda, por favor.

El señor MINISTRO DE HACIENDA Y ADMINISTRACIONES PÚBLICAS (Montoro Romero): Gracias, señora presidenta.

Señorías, atiendo las demandas, la de Convergència, ahora partido diferenciado claramente por razones políticas de Unió, por razones políticas de gran calado, por cierto, ambos con enmiendas planteadas a la totalidad y se preguntan y responden ellos mismos por qué. Francamente, presentan enmiendas a la totalidad los dos porque lo han hecho durante toda la legislatura. Esa es la razón, la única razón, porque no he escuchado en sus argumentos que ustedes estén discutiendo que en Cataluña y en toda España hay recuperación económica, que ustedes estén discutiendo que hay creación de empleo. Lo que han venido a criticar es que nos sigue faltando mucho todavía, por supuesto. La recuperación es un proceso y nadie ni yo mismo, ni ningún miembro del Gobierno pretenderá presentarse ante la Cámara ni ante la opinión pública diciendo que hemos llegado a la meta, en modo alguno. De lo que estamos hablando es de un proceso económico de crecimiento de la renta, de cómo ese crecimiento de la renta se está yendo a nuevas oportunidades de empleo, en Cataluña y en toda España. ¿O no está ocurriendo en Cataluña? ¿Qué está pasando en Cataluña? ¿Está creciendo Cataluña? ¿Se está creando empleo en Cataluña? Sí, se está creando empleo en Cataluña, se está haciendo a unos ritmos muy similares a la media nacional; incluso, en términos de afiliación a la Seguridad Social, ligeramente por encima de la media nacional. Eso significa mucho, porque estoy convencido de que los catalanes lo que quieren es bienestar y empleo y no pueden entender su bienestar sin empleo, como el resto de los españoles y como el resto de los europeos. No podemos entender que vivamos en una sociedad donde nos falten las oportunidades de igualdad en términos de acceso a los puestos de trabajo para todos pero especialmente para los más jóvenes.


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Cataluña está creciendo porque es España. Si fuera parte de otro de los grandes países que esta mañana he citado, estaría creciendo la tercera parte o no estaría creciendo, pero al ser parte de España está creciendo, por una razón que puede ser obvia, pero que es importante que la destaquemos esta tarde y en todos los foros y en todas las oportunidades que tengamos. La economía catalana -ha dicho alguno de ustedes- es el motor de España. Es más que eso. La economía catalana es la economía española. Lo que produce Cataluña se comercializa en más de un 60% en el resto de España. Esa es la integración económica, que ha llevado siglos, no es algo que hayamos sido capaces de construir ahora, sino que ha llevado siglos, siglos de integración económica. Por eso Cataluña es España en términos económicos y cuando España en su conjunto se está recuperando, Cataluña se está recuperando. Eso es también como resultado de que Cataluña tiene una estructura económica diversa, tiene una estructura económica productiva, con un sector agroalimentario muy potente, ahora también muy exportador, con una industria también pujante, recibiendo por descontado, como pasa también en buena parte en el resto de España -ojalá pasara más-, inversiones de multinacionales en el campo de la industria, y en un puesto destacado -lo he citado esta mañana- con el sector de la química, uno de los grandes sectores exportadores de la economía catalana y de la economía española. Lo he citado esta mañana expresamente como uno de los grandes aportadores a la balanza comercial de España.

En Cataluña, por tanto, hay una evolución económica positiva. Se presentan siempre en el plano de las víctimas en el sentido de: pero nos falta algo. Por descontado que les falta: a Cataluña, a España, a Europa y al mundo. Siempre nos va a faltar algo en términos de aspiraciones de bienestar, de metas hacia las que aspiramos, de metas de prosperidad. Siempre nos va a faltar algo. Ese es el gran tren del progreso económico y del avance social, pero de ahí a colegir que con instrumentos o herramientas de este Gobierno, con los Presupuestos Generales del Estado para el año 2016 hay una discriminación para Cataluña y para los catalanes, ¿dónde la ven? Les ha costado encontrarla, francamente. Reconózcanlo, porque no existe.

En esta legislatura hemos vivido -esta mañana ya era suficientemente larga mi exposición- la crisis fiscal del Estado más grave de la historia reciente de España. No me refiero a otros momentos de la historia. El Estado quebró en numerosas ocasiones en España; incluso en la historia moderna tenemos algo así como un récord de quiebras del Estado, que significan quiebras económicas del conjunto del país. Hemos hecho frente en esta legislatura a una de las crisis fiscales más severas. Cuando hemos dicho esta mañana y esta tarde que el déficit público en nuestro país creció desde el año 2009 al año 2011 en 13 puntos de PIB significa que el Estado está en quiebra. Cuando eso ocurre, todo el Estado, el Estado de las autonomías, entra en quiebra. A comienzos de esta legislatura la Generalitat de Cataluña, el Gobierno de la Comunidad Autónoma de Cataluña, no podía acceder a los mercados. Eso era así desde el año 2012. ¿Y qué hemos hecho? Desde el Gobierno de España cumplir con nuestra obligación, suplir esa carencia con instrumentos especiales de financiación.

Si he dicho esta mañana que más de 183.000 millones de euros es el total de los mecanismos de financiación especial -proveedores, FLA- que hemos puesto en vigor, prácticamente 40.000 millones de euros han ido a Cataluña. Tenían que ir a Cataluña, lo añado con toda naturalidad. No es que hayamos hecho nada excepcional, hemos cumplido con nuestro deber, pero le pido a su señoría que reconozca que algo hemos hecho juntos en la financiación de los servicios públicos de los catalanes, porque eso ha sido pagar a proveedores de esos servicios públicos. Hemos pagado servicios públicos de los ayuntamientos catalanes, hemos pagado servicios públicos de una Generalitat que estaba quebrada. ¿O no estaba quebrada la Generalitat a comienzos del año 2012, cuando en el año 2011 tuvo que hacer emisiones de bonos patrióticos y apelando al patriotismo como razón económica para que te compren los bonos del Estado?

Esta mañana el Tesoro español ha colocado a tres meses a tipos de interés negativos y prácticamente rozando el cero a nueve meses, esta mañana. ¿Qué quiere decir eso? Que, con todas las convulsiones -también hay convulsiones ahora procedentes de Asia y convulsiones procedentes de Europa-, estamos dentro de un sistema, somos miembros de un sistema que es el euro, la Unión Europea, donde el Estado español ha podido suplir esa financiación para Cataluña y para el conjunto de las comunidades autónomas que se acogieron a proveedores en 2012 -todas las comunidades autónomas de España, menos una, se acogieron a proveedores en 2012- y, después, a los mecanismos de liquidez, que son endeudamiento, endeudamiento que el Estado está supliendo. El Estado suple lo que tendría que endeudarse la comunidad autónoma porque lo hacemos a tipos más bajos y de esa manera nos favorecemos todos y la comunidad autónoma libera recursos para sus presupuestos. ¿Que la comunidad autónoma va a seguir tenido


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dificultades en términos de carencia de recursos? Está claro, es la crisis fiscal la que está presente, pero eso es lo que hemos hecho. Hemos financiado los servicios públicos de Cataluña con esos 40.000 millones de euros que hemos puesto en vigor y, además, para el año próximo, los anticipos a cuenta derivados del actual sistema de financiación programan también un incremento importante para Cataluña. El total de las comunidades autónomas crece un 8,74 % y Cataluña crece un 12,12% para el año próximo, lo que significa que las comunidades autónomas aumentan su financiación, de acuerdo con el sistema de financiación actual, en 7.455 millones de euros y Cataluña lo hace en 1.800 millones de euros más, adicionales para su presupuesto. Además, tendrán un ahorro derivado de los mecanismos de financiación, de lo que está haciendo el Estado, que es que esa deuda que ya tiene emitida Cataluña el Estado la está supliendo a coste cero, lo que significa que para el año próximo el conjunto del ahorro de intereses para las comunidades autónomas será de 2.908,88 millones de euros, de los que a Cataluña le corresponden 1.026 millones de euros. Por lo tanto, ¿dónde está la discriminación? Estas son las cifras de la financiación. Reprochaban ustedes que no hemos tenido tiempo de hacer un nuevo sistema de financiación. Pues no, no hemos tenido tiempo. Comprendo que sus señorías pueden tener tiempo para todo, hasta para aprender a hacer juegos malabares. Nos hemos enfrentado a una crisis que parecía imposible superar, la estamos superando y lo estamos haciendo juntos. Eso es lo que deberíamos enfatizar, la estamos superando juntos.

Las inversiones regionalizadas del presupuesto crecen el año próximo para Cataluña un 10 %. Las inversiones son lo que son en este presupuesto, ya lo he citado esta mañana. Este no es un presupuesto inversor, es un presupuesto social, no es un presupuesto inversor. Es un presupuesto en el que de cada 100 euros 39 van a pensiones, 7 van a desempleo y gastos similares y 8 van a otras prestaciones sociales, a lo que hay que añadir que el 70 % de la financiación en términos de transferencias desde el Estado a través del sistema de financiación, que vienen a ser unos 30.000 millones de euros, van también a gastos sociales. Por tanto, eso es lo que estamos haciendo en el presupuesto para el año 2016.

Decía alguno de ustedes que eso es hacer electoralismo. ¡Vaya por Dios! Pagar las pensiones, garantizar las prestaciones por desempleo, garantizar la protección social es hacer electoralismo. Devolver el esfuerzo a los funcionarios, en Cataluña y en toda España, es hacer electoralismo. Hacerlo con la responsabilidad con que lo estamos haciendo cuando tenemos un crecimiento económico, cuando tenemos un incremento de recaudación, una recaudación importante, ¿eso es hacer electoralismo? Yo creo que es cumplir con el deber principal, primario, que tiene un gobernante, es cumplir su compromiso con la sociedad y eso es lo que es positivo para los catalanes. ¿Cómo pueden decir que un presupuesto que está enfocado así en términos sociales, en términos de garantía de servicios públicos, discrimina a Cataluña? ¿Cuántos millones de pensionistas hay en Cataluña? ¿Cuántos parados que reciben prestación hay en Cataluña? ¿Cuántos servicios públicos, hospitales, farmacias, educación, protección social, reciben los apoyos de estos sistemas de financiación en Cataluña? Eso es el presupuesto.

Ustedes dicen: podía haber más gasto para otro tipo de inversiones que se llaman productivas. Muy bien, yo también lo querría. Oiga, ojalá hubiera tenido más posibilidades para hacer más gasto en inversiones de otro tipo, ya lo sé, pero no las tengo. Tengo que cumplir el objetivo de déficit porque es lo que nos conviene y lo que nos está sacando de la crisis. ¿O no estamos recuperando el tejido productivo en Cataluña? ¿Cómo están creciendo los servicios en Cataluña? ¿No crecen? No crecen, a pesar de los pesares. Si hubiera otro ambiente político en Cataluña, ¿qué sería de la recuperación económica de Cataluña, de qué estaríamos hablando? En política siempre nos manejamos con lo que tenemos, nunca pensamos en lo que sería si no fuere así, pero si en Cataluña no hubiera tanta formación política que lo que hace es agredir a la inversión, entonces seguro que a Cataluña le iría mucho mejor. Cuando se convocan unas elecciones autonómicas en donde no importa la ideología de quien se integra en la lista electoral, la verdad es que eso crea una confusión política de primer orden. Cuando se pone a una persona, por supuesto con toda su responsabilidad y por supuesto con toda respetabilidad pero que pertenece a la izquierda radical, y se va con ella de cabeza de lista de la izquierda radical, se está lanzando un pésimo mensaje político para la recuperación económica de Cataluña. ¿O no es así? ¿Da igual? Yo no iría en una lista con muchos de ustedes, vamos, no iría, no se me ocurriría. (Rumores) No, no, ni ustedes tampoco me aceptarían en esa lista, por supuesto, pero no se preocupen, que no les iba a dar la oportunidad de estar en ella, o sea, no se preocupen, que cada uno sabemos en esta vida, a estas alturas de nuestra propia circunstancia existencial, dónde estamos, y desde luego yo no iría. No iría porque para mí los valores son importantes, así como los principios para los que trabajo y para los que desarrollamos esas políticas, como antes he tenido ocasión de comentar. Yo no cambio de principios ni de valores. Sí tengo que tomar decisiones que no me gustan como ha sido la de subir los impuestos.


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Cuando estamos bajando los impuestos, ¿eso a los catalanes no les afecta? La bajada del IRPF este año, que ciertamente llevamos en bajada por capacidad normativa en el conjunto de España 2.400 millones de euros, a los que se añaden 1.500 millones de euros de bajada del IRPF en el mes de julio, ¿eso a los catalanes no les afecta? ¿No afecta a la competitividad de la economía catalana que haya un impuesto sobre sociedades que ya ha bajado su tipo general del 30 % al 28 % este año y que tenga programado bajar al 25% el año próximo? ¿Eso no la afecta? ¿Eso no es la política que estamos haciendo en esta Cámara y eso no es para las empresas de Cataluña? Pues yo diría que sí y lo diría sin complejos, sin ambages. Diría que estamos haciendo algo, algo positivo en términos de recuperación económica. O ese sector de la química. ¿Se pueden hacer más cosas por el sector de la química? Sí, claro. ¿No le afecta a ese sector de la química la imparable subida de los costes energéticos? Le afecta. ¿Hemos detenido esa subida de costes energéticos, sí o no?

Por tanto, estamos haciendo políticas, políticas para esas empresas, para que esas empresas efectivamente sean cada vez más competitivas, pero lo estamos haciendo desde ese tipo de políticas -insisto, estos son los presupuestos que traemos a la Cámara-, con la bajada del impuesto sobre sociedades para el año próximo. ¿Están ustedes de acuerdo con esa bajada del impuesto sobre sociedades? No he oído una palabra todavía en el debate parlamentario sobre la bajada del impuesto sobre sociedades que programan estos presupuestos. Es un descenso del tipo nominal al 25 %, que, haciendo uso de las reservas previstas en la ley, haría que para las pymes el tipo efectivo -como saben tienen doble reserva, de capitalización y de nivelación- se quedara en el 20 %. ¿Eso no afecta al empresario catalán y al empresario del conjunto de España? Pues eso es lo que traen los Presupuestos Generales del Estado.

También afectan por descontado inversiones que el Gobierno de España está acometiendo y seguirá acometiendo en los próximos Presupuestos Generales del Estado dentro de los proyectos europeos. Uno de ellos es el corredor mediterráneo, donde se están haciendo inversiones muy importantes, que es una gran demanda desde Cataluña, es una gran demanda desde su empresariado, es una demanda que está atendida en estos presupuestos, que además es una demanda que tiene grandes consecuencias para todo el litoral mediterráneo, por supuesto llegando hasta Algeciras. Por tanto, es un gran proyecto de España y de Europa la pertenencia al mismo.

Acabo diciendo que me ha encantado la expresión, señor Sánchez i Llibre, de que estos presupuestos no tienen alma. ¡Qué bonito! Nos estamos poniendo poéticos a estas alturas de la tarde una vez en el otro grado. Estos presupuestos no tienen alma. La política tiene alma, es la política la que tiene alma. No se puede hacer política realmente sin llamar al alma, no lo puedes hacer porque te estás perdiendo algo absolutamente fundamental de la política. Estos presupuestos, que están hechos por descontado por funcionarios, por técnicos, pero están sustentados por políticos, claro que tienen alma es el alma de la recuperación económica. ¿No es esa el alma que tenemos que cultivar? ¿No es ese el espíritu que tenemos que atender? ¿No es la superación definitiva de la crisis y que Cataluña llegue al pleno empleo en la mayor parte de su territorio? ¿No estaba Cataluña en pleno empleo a comienzos del año 2008? ¿Cuál era la tasa de paro de Girona? ¿Cuál era la tasa de paro de Lleida? ¿Cuál era la tasa de paro de Tarragona y de buena parte de la provincia de Barcelona? Eso es posible y es lo que están trazando estos presupuestos. Eso no tiene que ver con aventuras de otro tipo, no tiene que ver con pretensiones de romper la baraja como están pretendiendo determinados políticos en Cataluña. Eso es lo contrario, esos crean incertidumbre, porque les dan igual las ideas. Lo único que les importa es la nación. Están imbuidos de una sola ideología: el nacionalismo. ¿Da igual ser de una nación que de otra? A mí no, a mí no. Yo me siento español en esta democracia, me siento español en esta Europa, integrado en esta Europa. No me sentiría lo mismo si España fuera otra cosa. Realmente esto es España, la España descentralizada política y administrativamente, la España de la Constitución del 78. Esa es la España en la que yo me siento, la España profundamente europea y comprometida, progresando e integrándose en el proyecto europeo. El proyecto europeo es unión, integración y no desintegración; no es recuperar estructuras de Estado ni hacer ensoñaciones de países que nunca existieron en la historia, sino más bien al contrario. Significa integración en un proyecto político, con una base económica sólida -la que hemos destacado aquí- a la que pertenece España y por la que trabaja el Gobierno de España. Por eso decía que no entiendo sus razones, aunque las tendrá.

Ustedes apoyaron en 2010 a un Gobierno socialista, ese que hacía los recortes sociales que ya he citado a lo largo del día de hoy suficientemente. Dijeron que lo hacían por sentido de España. Por lo menos es un concepto, está bien que lo hagan por eso, pero ahora que las cosas están mejorando es


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cuando tienen la oportunidad no de buscar las diferencias, sino de profundizar en lo que nos une, en lo que nos identifica, en lo que nos reúne en ese proyecto, que estoy convencido que interesa a la inmensa mayoría de los catalanes: el proceso de recuperación económica, de creación de empleo y de completar su integración en Europa conviviendo con el resto de los españoles.

Muchas gracias, señora presidenta. (Aplausos).

La señora VICEPRESIDENTA (Villalobos Talero): Gracias, señor ministro.

Señor Macias.

El señor MACIAS I ARAU: Muchas gracias, señora presidenta.

Señoras y señores diputados, en primer lugar, quiero agradecer muy sinceramente al señor Montoro el magnífico spot electoral que ha hecho. Sus palabras -ya lo verá- serán ampliamente reproducidas cuando llegue la ocasión, pero hoy estamos hablando no de elecciones, sino de su presupuesto. A ver si lo entiende, señor Montoro. A nosotros nos interesa algo muy importante: el bienestar y el progreso de los ciudadanos en Cataluña. Nos ha interesado también históricamente ser solidarios con todos los españoles y hay pruebas -para eso trabajamos-, pero esto que a nosotros nos interesa a veces parece que a usted le ponga, por decirlo de alguna manera. Usted toma medidas -lo ha dicho-, como subir impuestos, y recauda 70.000 millones más en estos años porque tiene que salvar las cuentas, pero de estos 70.000 millones, de estos nuevos ingresos, ¿cuántos destina a las comunidades autónomas? Ninguno. Además, a ciertas comunidades autónomas, como a Cataluña, les impide que hagan esto. Usted se dedica a bloquear la tasa bancaria, el euro por receta o las tasas judiciales, por ejemplo; es decir, que a Cataluña -también a otras comunidades- no le da ninguna vía para poder financiarse, cosa que usted sí hace. Dice: dadme las gracias, que os presto dinero. Pues sí, muchas gracias, pero se lo vamos a devolver, además teniendo en cuenta que fue un tiempo en el que se prestaba con intereses bastante notables. ¡Ya lo creo que se lo vamos a devolver!

Señor Montoro, el esfuerzo que han hecho las comunidades ha sido superior al del Gobierno y lo sabe perfectamente. De 2011 a 2013 el esfuerzo de Cataluña en relación con el PIB fue del 2,58 % mientras que el que hizo el Estado fue solo del 0,33 %. ¿A quién se debe, pues, ese gran esfuerzo? ¿Quién lo ha hecho? ¿La Generalitat? No, los ciudadanos de Cataluña. Por tanto, los ciudadanos de Cataluña que han hecho este esfuerzo tienen todo el derecho a exigir todo a su Estado actualmente vigente, que es el Estado español. Esto es lo que nosotros vamos a hacer como legítimos representantes. Se lo vamos a exigir y, cuando usted no lo cumpla, se lo vamos a recordar.

Muchas gracias, señora presidenta. (Aplausos).

La señora VICEPRESIDENTA (Villalobos Talero): Gracias, señor Macias.

Señor Sánchez i Llibre.

El señor SÁNCHEZ I LLIBRE: Gracias, señora presidenta.

Señor ministro, señoras y señores diputados y diputadas, he escuchado atentamente su intervención y he llegado a una conclusión: usted, señor Montoro, es un ministro liberal sin alma social. Repito, usted es un señor ministro liberal sin alma social, y esto, señor ministro, no es poesía, es prosa. (Aplausos). Usted sabe perfectamente, porque tiene una formación académica económica importante, que el mercado y la recuperación económica producen desigualdades entre toda la ciudadanía del Estado español; usted sabe perfectamente que estas desigualdades se han producido en España, y sabe perfectamente que existe lo que se denomina la economía social de mercado o la economía del bien común. Pues bien, desde Unió siempre planteamos medidas que van en la dirección de la economía social del mercado, de la economía del bien común, esto siempre está incorporado en nuestras medidas, algo que falta en estos presupuestos, que carecen de alma social. Nosotros nos mantenemos en estas tesis.

Finalmente, señor ministro, nosotros nunca hemos criticado el FLA, lo hemos apoyado, pero ha de saber que la única que tiene a su disposición a la Secretaría General del Tesoro para hacer emisiones de deuda pública y pagarés es la Administración General del Estado. ¡Faltaría más que ustedes no hubieran prestado dinero a las comunidades autónomas!; todavía hoy Cataluña forma parte del Estado español y es su obligación dar préstamos con intereses. Por lo tanto, mientras las comunidades autónomas no dispongan de la Secretaría General del Tesoro o no dispongan de una participación para la emisión de eurobonos, difícilmente se puede llegar a la conclusión que usted ha planteado.


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Por consiguiente, señor ministro, nos mantenemos en que estos son unos presupuestos sin alma social y lo defenderemos hasta el final de la legislatura.

Muchas gracias, señora presidenta, y señoras y señores diputados. (Aplausos).

La señora VICEPRESIDENTA (Villalobos Talero): Gracias, señor Sánchez i Llibre.

Señor ministro.

El señor MINISTRO DE HACIENDA Y ADMINISTRACIONES PÚBLICAS (Montoro Romero): Gracias, señora presidenta.

Señorías, si la cuestión no es tener alma social o no, son los números de los presupuestos, son las cifras (Un señor diputado: ¡Anda ya!), son las aplicaciones, es adónde va el dinero de los contribuyentes que programa estos presupuestos. Lo que precisamente estamos sometiendo a la Cámara son estas cifras, estas aplicaciones. Podrían haber sido otras cosas, claro que sí, pero estas son las que estamos proponiendo a la Cámara. Por tanto, señor Sánchez i Llibre, ¿qué estamos proponiendo a la Cámara? Lo he explicado antes: un presupuesto en el que de cada 100 euros, dedica 39 a las pensiones, 7 al desempleo y fórmulas similares, y 8 a las otras prestaciones sociales que van directamente desde el presupuesto del Estado consolidado a Seguridad Social. Además, nuestro sistema de financiación programa que la Administración General del Estado, a través de su gasto, destine treinta y tantos mil millones de euros a la financiación de las comunidades autónomas. Habida cuenta de lo que hacen las comunidades autónomas con esos recursos, que hasta un 80% de su presupuesto va a gasto social -educación, sanidad, protección social, dependencia-, el resto de actividades que programa este presupuesto son muy bajas, porque el dinero que hay es para lo que acabo de citar. A eso le llamará su señoría alma. Yo le puedo llamar alma, corazón y vida. Pero son números, no es discutible. Usted dirá que yo soy un liberal sin alma. Pues ya verá usted cuando hablen los de La Izquierda Plural lo que me van a llamar (Risas) -ya se encargan ellos, no voy a sustituirles en este debate de presupuestos respecto de cómo me valoran y me califican-, si a usted le parezco un liberal sin alma social. Yo comprendo que ustedes definan lo que quieran, pero reconozca que estos son los números. Hay otros que me llaman socialdemócrata por presentar estas cifras en los presupuestos. Uno hace lo que puede en la vida a estas alturas y se define por sus números. Un ministro de Hacienda se valora en función de los resultados numéricos y hace sus propuestas en términos de números, de cifras. Estos son unos presupuestos sociales, les quite usted el alma o no se la quite, pero los números son contundentes.

Con relación a quién ha hecho el ajuste, lo hemos hecho todas las administraciones públicas hasta ahora. El ajuste 2011-2014 lo han hecho las comunidades autónomas en un 1,68 % de producto interior bruto y la Administración General del Estado, las administraciones centrales, en el 1,60 %. Eso es lo que hemos hecho. Ya lo he dicho también esta mañana y en numerosas ocasiones. Hay que valorar lo que han hecho las comunidades autónomas y las corporaciones locales en la reducción del déficit público. ¿Me han escuchado a mí algún tipo de crítica o de censura a ese respecto? Todo lo contrario, soy quien está insistiendo más en que hay que poner en valor lo que significa hacer esto en unos años -2011, 2012 y 2013- de recesión económica, unos años en que estaba cayendo la actividad económica nacional, hasta 2014 en que se produce el primer crecimiento del 1,4 %. Todas las administraciones públicas estamos haciendo un esfuerzo, digámoslo así. No empecemos con lo de: usted no lo ha hecho, porque lo he hecho yo. Esto se mide, estas son las cifras. A usted le parece que su esfuerzo es grande, pero lo estamos haciendo entre todos y eso es lo que tenemos que poner en valor. Insisto en que quien no lo ha hecho ha sido la Seguridad Social, porque no tiene que hacerlo, porque no tenemos que introducir ajustes en la Seguridad Social. La Seguridad Social irá mejorando cuando vayan mejorando sus ingresos, por descontado, pero también es importante que nos planteemos juntos, como hemos hecho en el pasado a través del Pacto de Toledo, fórmulas que garanticen ese futuro de la Seguridad Social.

Dicho esto, el Estado no ha recaudado 70.000 millones de euros más. ¡Válgame Dios! Eso es lo que se perdió entre 2008 y 2009. Si hubiéramos recaudado 70.000 millones de euros más, el déficit público en España habría desaparecido por completo. No son esas las cifras. Las cifras son más modestas. El incremento de la recaudación es del orden de los 20.000 millones de euros. Es una recaudación bastante equitativa, porque no es del IRPF -la estoy comparando ya con el avance de liquidación de 2015, que figura en estos Presupuestos Generales del Estado-, viene del impuesto sobre sociedades -a las grandes empresas las hemos pedido mucho en términos de recaudación-, de pagos fraccionados, y viene del IVA, que es ahora cuando se está recaudando, cuando la economía está creciendo, cuando el consumo está creciendo, porque las familias están gastando en Cataluña y en toda España. Por tanto,


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esas son las cifras. Si manejamos unas cifras que no existen, llegamos a incrementar la recaudación en el conjunto del Estado español en 70.000 millones de euros, que son 7 puntos del PIB. Si hubiéramos hecho esto, estaríamos ya en un superávit presupuestario enorme. La cifra es mucho más modesta y tiene que evolucionar en función del nivel de actividad económica, como la cifra de gasto.

No estamos pidiendo que, en el futuro, para las comunidades autónomas, para Cataluña se reduzca el total del gasto público, estamos pidiendo que el total del gasto público crezca menos de lo que lo hace la actividad económica del país. No estamos ante una etapa de reducciones de gasto público como las que hemos vivido en el pasado. Esta es la diferencia de lo que tenemos por delante. Será mucho más fácil gobernar las finanzas públicas en este planteamiento y, por descontado, estimulando la actividad económica con otras políticas y, también, recaudando más como consecuencia de la mayor actividad económica. Pero el proyecto del Gobierno no es incrementar la presión fiscal sobre niveles del 38-39% del producto interior bruto, sino ir devolviendo a los contribuyentes, a los ciudadanos, en forma de rebaja de impuesto, como ya estamos haciendo en el año 2015 con la reducción del IRPF. Si ya estamos pagando elevados impuestos, no reproduzcamos los hechos imponibles en los diferentes territorios, porque de esa manera lo que hacemos es perjudicar al contribuyente, distorsionar la actividad económica y, a veces, ponernos enfrente de la propia autoridad europea, que con buen criterio no permite que haya esa reproducción de hechos imponibles en sus territorios, porque ello va en contra de la recuperación económica y la creación de empleo en Cataluña y en toda España. (El señor vicepresidente, Barrero López, ocupa la Presidencia.)

Señorías, Cataluña está creciendo, creando empleo, porque es España, y necesitamos a Cataluña para superar esta crisis, porque el mejor premio para los catalanes será la superación definitiva de la crisis económica y las oportunidades de empleo que se pueden crear de aquí al final de la próxima legislatura. (El señor Macias i Arau pide la palabra).

Muchas gracias, señor presidente. (Aplausos).

El señor VICEPRESIDENTE (Barrero López): Gracias, señor ministro.

Sí.

El señor MACIAS I ARAU: Señor presidente, he dicho una cifra errónea. No eran 70.000 millones, sino 27.000. Agradecería que constara en acta.

Gracias.

El señor VICEPRESIDENTE (Barrero López): Así constará.

Grupo Parlamentario de IU, ICV-EUiA, CHA: La Izquierda Plural. Tiene la palabra, en primer lugar, el señor Garzón.

El señor GARZÓN ESPINOSA: Muchas gracias, señor presidente.

En primer lugar, queríamos sumarnos también desde nuestro grupo parlamentario a las condolencias a la familia y al Partido Socialista por el fallecimiento de Txiqui Benegas.

Este debate que comenzamos en el caso de mi grupo en este momento es el quinto que hacemos ya sobre los Presupuestos Generales del Estado y deseamos que también sea el último del señor Montoro como ministro de Hacienda por lo que eso significa en cuanto a consecuencias económicas, porque creemos que hay que cambiar el rumbo que consideramos suicida de esta política económica y que por lo tanto, es necesario y es menester que haya un nuevo Gobierno después de diciembre que aplique una política económica de una forma totalmente diferente.

Hemos revisado y estudiado en profundidad estos presupuestos, como cada año, y en cierta medida, volviendo al debate que estaba manteniendo con el anterior grupo, sí es verdad que por los números los conocerás. Es posible definir a la gente ideológicamente a través de los presupuestos generales porque en última instancia representan una forma de entender la sociedad. El problema para definirle a usted, señor Montoro, no es simplemente si es usted más o menos liberal; el problema es la disociación que existe entre la teoría y la praxis, porque si uno fuera un verdadero liberal pretendería regularlo todo, absolutamente todo por la lógica del mercado, y en realidad no es eso lo que está ocurriendo en esta legislatura, a la que usted hacía más referencia que a los propios Presupuestos Generales del Estado esta mañana. Porque usted más bien sería un liberal del liberalismo realmente existente, es decir, de aquel que cuando las cosas marchan bien para una minoría social considera que es necesario desregular los mercados, pero cuando resulta que una minoría social, las grandes fortunas, las grandes empresas o una


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oligarquía en este país empiezan a sufrir de alguna forma algún tipo de percance económico, usted se conmueve, como su Gobierno, y sale presto a ayudar. Por eso ustedes son en cierta medida liberales del liberalismo realmente existente, del que socializa las pérdidas e interviene en la economía para salvar a los ricos y a los amiguetes, y privatiza las ganancias que es cuando la economía está dando sus frutos a una minoría social.

Eso es lo que en última instancia representan estos presupuestos generales, también este año. Unos presupuestos generales que podríamos definir de fantasía; de fantasía por las predicciones y las hipótesis en las que se basan y de fantasía por el mundo que pretenden reflejar. Incluso en su propia intervención, al hablar una y otra vez de recuperación económica, se le olvidaba el sujeto, quién se ha recuperado económicamente, porque no es lo mismo hablar de las multinacionales, no es lo mismo hablar de los propietarios de activos financieros que hablar de la mayoría social que está sufriendo de una forma mayor o menor, pero en gran medida de manera dramática, las consecuencias de la crisis y de la gestión neoliberal de la crisis. Por eso es tan importante señalar siempre cuál es el sujeto que se está recuperando económicamente.

Señor Montoro, en el liberalismo, el realmente existente y el no realmente existente, es decir en la teoría, siempre hay una tendencia a intentar salir de las crisis generando las condiciones para entrar en otras nuevas. Usted ha dicho que el Gobierno de Mariano Rajoy, su Gobierno, evitó el rescate. Y usted ha dicho también que se han puesto en marcha unas medidas económicas que permitirán la recuperación económica. Nosotros mantenemos que ambas cuestiones son falsas. En primer lugar, porque sí hubo rescate. Hubo un rescate financiero y además se dieron todas las consecuencias de cualquier otro tipo de rescate, es decir, no hemos necesitado tener un memorándum exactamente igual al de Grecia para hacer las mismas cosas que Grecia, porque aquí se ha privatizado; aquí se ha hecho -y usted lo ha reconocido- el mayor ajuste económico sobre ese gasto público y esa inversión pública, lo que quiere decir sobre sanidad, educación, pensiones: sobre el Estado social. En ese sentido, el rescate, sea por una vía o por otra, se ha producido, pero además teniendo a su favor un condicionante exterior muy favorable como, por ejemplo, la intervención de los bancos centrales. A nivel internacional los bancos centrales han estado inyectando liquidez, inundando de dinero el sistema financiero y generando de esa forma las condiciones para una nueva crisis financiera. Esto que acabo de decir yo lo venimos diciendo desde hace varios años en esta misma Cámara, y hoy estamos viendo ya determinadas noticias que apuntan en esta dirección, como es el caso de China y de los mercados financieros internacionales. La única consecuencia que ha tenido inyectar dinero de esa forma tan elevada, tan estratosférica, en el sistema financiero ha sido provocar una burbuja financiera porque los propietarios de activos financieros, incluida la deuda pública y otro tipo de productos financieros, son los que han salido favorecidos, pero eso no son todos los españoles ni todas las españolas. Habrá que salir a la calle, o hacer una encuesta financiera de las familias, para preguntar a la gente quién posee esos activos financieros que se han visto beneficiados por la política monetaria del Banco Central Europeo. Evidentemente no es la mayoría social, sino una minoría que ha visto cómo el Banco Central Europeo sigue dando dinero para que el casino siga abierto. Dinero y prácticas a las que este Gobierno, y el anterior del Partido Socialista, contribuyó con sus rescates al sistema financiero, al dar más dinero a los responsables de la crisis sin que eso se tradujese en un crecimiento de la economía productiva. Dinero que en el caso español suma más de un billón de euros en avales, garantías, préstamos, capitalización bancaria...

En definitiva: mucho dinero para salvar a unos pocos por mucho que la excusa y la retórica sean las de salvar a los depositantes cuando la realidad, en realidad es salvar a los acreedores. Después, a nivel nacional nos hemos encontrado con que lo que estamos viendo de la falsa recuperación económica es la repetición del mismo modelo del que veníamos anteriormente, un modelo en el que, como estamos viendo, el pequeño incremento del empleo se está produciendo en sectores como la hostelería, la restauración o las actividades inmobiliarias. Estamos replicando un mismo modelo favorecido por las condiciones exteriores de alta financiación, aunque eso pueda generar una crisis financiera muy pronto, desgraciadamente más pronto que tarde.

No estamos hablando de cambiar el modelo productivo, señor Montoro, y estos presupuestos deberían haber sido la oportunidad, igual que los cinco anteriores, para cambiar la estructura productiva. Porque el problema real de nuestra economía no es que los trabajadores cobren mucho. El problema real de nuestra economía es que tenemos una economía de bajo valor añadido porque nuestros trabajadores, los de nuestro país, trabajan más horas por año que los alemanes -y los griegos todavía más- pero resulta que tenemos menos productividad. Pero eso no es por ser vagos, señor Montoro, y usted lo sabe porque


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además es andaluz y a nosotros nos acusan de ser vago, de ser mediterráneos y de estar tumbados a la bartola, pero usted sabe que eso no es cierto. Somos trabajadores y somos eficientes. El problema es que no hay una estructura productiva para poder generar producto de alto valor añadido, y no es lo mismo producir un BMW o un Airbus que exportar, en definitiva, productos agrícolas. Eso es lo que define en última instancia la diferencia entre los países del centro de Europa y los países del sur; ese es el debate político que han de afrontar unos presupuestos serios. Un debate serio que se diferencia mucho del que hemos tenido aquí esta tarde. Un debate que vaya a la raíz de los problemas. Pero no van los presupuestos a ese debate sino más bien a replicar los modelos que han fracasado, modelos de endeudamiento, modelos de alta desigualdad de la renta, de la riqueza, del patrimonio; modelos, en definitiva, que van, como en el caso español y en el caso que usted está defendiendo, hacia un horizonte de precariedad laboral y de crisis permanente para la mayoría social. Usted sabe que ese horizonte existe porque han decidido trasladar lo que era el modelo fracasado de la burbuja inmobiliaria -del que usted, además, también era responsable en tanto que también fue ministro de aquel Gobierno-, caracterizado por el endeudamiento para el consumo de viviendas, de constructoras, etcétera, hacia un modelo muy diferente que es el de la competitividad por la vía de los bajos salarios. Eso es lo que ustedes están haciendo: diseñar un modelo de precariedad laboral. Y ya hay rasgos, señor Montoro, de que ustedes no están creando empleo, ustedes están desguazando el empleo realmente existente. Ustedes están desguazando el empleo existente y sustituyendo a un trabajador con derechos por dos trabajadores sin derechos. ¡Así de sencillo! Por eso se multiplica el número de contratos temporales, por eso se multiplican los contratos parciales, y usted sabe, por ejemplo, que al 60% de los que los tienen esos contratos parciales les gustaría tener un contrato a tiempo completo. Y sabe también que en este mismo momento, no solo hay millones de desempleados, sino que hay más de 700.000 hogares que no tienen ningún tipo de ingresos.

¿Cómo es posible decir, señor Montoro, que eso es recuperación económica, cuando se está dibujando un escenario laboral verdaderamente dramático? ¿Usted sabe que la duración media de los contratos laborales es de 54 días y que se ha duplicado el número de contratos de un solo día de duración? Señor Montoro, ¿ha probado usted a buscar trabajo por día? Un día tienes un contrato y al día siguiente a buscarte la vida otra vez. Además, según el CIS, más del 60% de la población española cobra menos de 1.200 euros; lo normal es que, si tienes suerte, cobres menos de 900 euros. ¿Sabe usted lo que es vivir a salto de mata en esas condiciones? Ese es el escenario que dibujan esos presupuestos, ese es el escenario real. Ustedes, con este presupuesto, con estas reformas y con las anteriores, están en un proceso constituyente, están adaptando las instituciones jurídico-políticas a las necesidades de un capitalismo que no es ni siquiera un capitalismo avanzado, es un capitalismo para competir, por la vía de la mano de obra barata, con otros países como China. Esa es una carrera sin fondo, es una carrera en la que nunca se puede ganar y, sobre todo, una carrera en la que se pierden todos los derechos, valores y principios que dan sentido a una comunidad política. Por eso ustedes han dinamitado el derecho del trabajo; no solo ustedes, el Partido Socialista hizo una reforma laboral en el año 2010 que ocasionó una huelga general. Allí ya estaban establecidos los principios que dinamitaban el derecho del trabajo, los principios para acabar con la negociación colectiva, para meter una palanca que facilitase la bajada de los salarios, pero eso lo continuaron ustedes con la reforma laboral de 2012, lo continuaron con la reforma de las pensiones y lo han continuado con lo que llaman las reformas estructurales. Están adaptando las instituciones jurídico-políticas a esas necesidades de un mundo económico que no va a ganar nunca, porque nunca se puede ganar en bajos salarios al resto de países, ¡nunca se podrá ganar en esa competitividad! (Aplausos). Por eso hay que pensar que hay alternativas. Hay alternativas que implican cambiar el modelo productivo, pero una de las palancas fundamentales para ello es la inversión en innovación y desarrollo. Sin embargo, su Gobierno, en cuatro años, ha reducido en un 25 % la financiación a ese sector, un sector duramente golpeado en esta época, un sector que tiene plantillas envejecidas, porque los profesionales y científicos se tienen que marchar del país para buscar alternativas. Están descapitalizando la mano de obra cualificada y no cualificada que podría ser el motor del cambio en este país, que se está teniendo que marchar y además con agravantes democráticos, porque el Partido Socialista y el Partido Popular introdujeron reformas legislativas, como el voto rogado, para dificultar que esas personas que se veían obligadas a marcharse pudieran votar en consecuencia, con la rabia y frustración que les generaban los gobiernos que en última instancia les estaban echando. Ese es el sistema que ustedes han creado y nosotros les proponemos un sistema diferente, pero ese sistema diferente necesita voluntad política y este Gobierno por lo que vemos, porque por sus números se les conocerá, no la tiene.


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En este momento, señor Montoro, la figura del trabajador pobre es una cosa normal en este país. Recuerdo que hace diez años la figura del mileurista era una cosa extraña; hoy es casi un privilegio en el imaginario de la sociedad. Hoy la figura del trabajador pobre es la más extendida; según las estadísticas, por encima del 12 % ya son trabajadores pobres, con una definición de trabajador pobre bastante conservadora. Sus políticas están generando mayor desigualdad entre ricos y pobres y entre hombres y mujeres. La brecha salarial entre hombres y mujeres sigue incrementándose. En este momento, por ejemplo, una mujer tiene que trabajar más de 79 días al año para poder ganar lo mismo que un hombre. Esa brecha salarial sigue aumentando. Los pensionistas están en una situación aún peor, porque es verdad que ahora mismo no hay inflación, pero en cualquier momento que la haya van a ver mermado su poder adquisitivo como nunca antes. También le admito que hubo una reforma de las pensiones del Partido Socialista que se caracterizó por recortes a los pensionistas, pero eso no le quita usted el problema de sus propias reformas. Lo mismo ocurre en sanidad, con lo que significa acabar con el principio de sanidad universal. En este momento, según las declaraciones de este Gobierno -por el momento solo declaraciones-, van a tratar de cambiar esa situación.

Señor Montoro, claro que hay alternativas; hay alternativas, como decía antes, si hay voluntad política. ¿Por qué no invertir en sectores de alto valor añadido? ¿Por qué no aprovechar ventajas de esa naturaleza para no ser una economía basada en los bajos salarios? ¿Por qué no hacerlo? ¿Por qué no priorizar la inversión en innovación y desarrollo en vez de hacerlo en otras partidas presupuestarias? ¿Por qué no utilizar el dinero de forma justa, señor Montoro? Usted y yo hemos debatido en este Congreso muchas veces en estos últimos cuatro años sobre reforma fiscal y siempre le he dicho lo mismo, he sido consecuente. Cuando usted ha subido los impuestos de forma progresiva y tenía razón, se lo hemos recordado. Hemos sido consecuentes. Lo que ocurre es que si uno hace una panorámica de todas sus reformas, de todas, de las primeras hasta las últimas, se encuentra con que el IRPF se ha hecho más desigual y que las rentas que cobran más de 300.000 euros están siendo favorecidas ahora mismo con respecto al principio de la legislatura. Por mucho que usted haya subido las rentas del capital, en última instancia sigue habiendo una discriminación muy evidente con respecto a las rentas del trabajo. Es verdad que usted subió al principio los impuestos o que hizo reformas para que en el impuesto sobre sociedades el tipo efectivo fuera mayor que el que había antes, pero sigue siendo ridículo, señor Montoro. ¿Cuál es el tipo efectivo que pagan las grandes empresas? ¿El 5 %, como dijo una vez? Puede ser. También puede ser, como usted dijo otra vez, que el 3 % fuera lo que se pagara antes, pero sigue siendo ridículo en comparación con lo que paga la mayoría de la gente. Eso significa que se está dañando un principio básico de nuestra Constitución de 1978, que dice que el sistema fiscal ha de ser progresivo. Resulta que los tramos, el diseño fiscal más los paraísos fiscales y el fraude están haciendo que ese artículo de la Constitución, el 31, no se esté cumpliendo, lo que quiere decir que es usted quien está yendo en contra de la propia Constitución, en la que tantas veces se parapetan para cualquier otra cuestión. ¿Qué ocurre con el IVA cultural, señor Montoro?, porque la cultura no es solo un elemento cuantitativo, sino también cualitativo. Expresa unos principios y unos valores que están muy arraigados en la identidad y sería consecuente para quien se define como patriota, en la acepción que cada uno quiera considerar, defender la cultura propia. Eso significa que no se puede poner la bota en el cuello a un sector que ya está bastante tocado como consecuencia de la crisis.

Señor Montoro, permita que le insista una vez. Usted dice continuamente: No hay dinero y esta gente de la izquierda radical -izquierda radical es un concepto que ha usado en este debate varias veces a lo largo de esta mañana y de esta tarde- está en otros mundos. Nosotros consideramos que las soluciones de este país necesitan ser radicales, es decir, ir a la raíz del problema; lo que no se puede hacer es politiquería, estar siempre en la epidermis del problema, en la superficie, navegando entre significantes vacíos. Al final hay que bajar a la realidad e ir a las circunstancias. Y cuando decimos que hay dinero, no es que lo digamos nosotros, es que lo dicen ustedes, porque resulta que cuando quieren sí hay dinero. Hay dinero para rescatar a los bancos, a las autopistas o a cualquier gran empresa que les pida un favor o -quién sabe- cualquier proceso más oscuro de lo que parece, porque son muchos los casos de corrupción que hemos conocido que afectan a su partido y que tienen su raíz y su núcleo en la relación entre el poder público y el poder privado. Pero no es solo eso. Le decía antes que no hace falta tener un rescate como Grecia para ser Grecia, y ustedes lo han demostrado. En Grecia ahora mismo el memorándum aprobado también implica la privatización del patrimonio público. Ya hay más de una docena de aeropuertos que se están privatizando. Pues bien, resulta que aquí hemos hecho prácticamente lo mismo con AENA sin necesitar de ese rescate (Aplausos), prácticamente lo mismo: descapitalizar el patrimonio público, por


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mucho que se diga que se gana dinero con ello. Se pueden ganar unas migajas, pero siempre es mejor tener empresas públicas con las que tener un negocio y una forma de ingresar dinero. ¿Sabe una cosa, señor Montoro, que me ha sorprendido en estos dos últimos años, a mí personalmente y a mi grupo parlamentario? Que su Gobierno no haya hablado ni una sola vez de Endesa, ni una sola vez del saqueo de Endesa. Se lo pregunté al ministro de Economía y a Mariano Rajoy y se lo pregunto ahora a usted como ministro de Hacienda: ¿Qué opinión tiene este Gobierno de lo de Endesa? Endesa tuvo dos saqueos. El primero fue la privatización, en primer lugar por el PSOE y finalmente por el Partido Popular. Así, una empresa pública que podía garantizar un suministro básico, como la energía, a la mayoría de los ciudadanos pasó a manos del capital privado. Primer saqueo. Segundo saqueo: Hace apenas unos meses se repartieron un dividendo de 14.000 millones de euros. ¿Cómo dice usted que no hay dinero cuando una empresa que era propiedad del Estado reparte 14.000 millones de euros a unos accionistas, a ENEL? Y para poder llevar a cabo esa fórmula se endeuda con otra empresa que también es de ENEL y se descapitaliza una empresa pública, se vacía, se saquea, sin que este Gobierno diga una sola palabra sobre ese escándalo. ¿Por qué para eso sí hay dinero, para repartirlo entre los accionistas de Endesa o para los rescates financieros, y no lo hay para la sanidad, la educación o la necesaria reforma estructural de nuestro Estado? Eso es lo que necesitamos, señor Montoro.

Termino ya. Necesitamos un nuevo modelo de país, y un nuevo modelo de país no es parecerse a China en sus relaciones laborales; un nuevo modelo de país implica ser civilizados, porque no hay comunidad política que se sostenga sobre tanta desigualdad. Esto no es un descubrimiento reciente, el propio Maquiavelo hablaba ya de las circunstancias y de cómo afecta la igualdad o la desigualdad al mantenimiento de una comunidad política. Si este Gobierno sigue apostando por un modelo que incrementa la desigualdad, en última instancia está acabando con los cimientos que posibilitan que haya una comunidad política cohesionada. Parecerse a China, señor Montoro, jugar a las mismas cartas que China no solamente es una apuesta muy arriesgada, sino que está encaminada al fracaso económico, político y social, porque la economía es economía política. Por tanto, señor Montoro, nuestro grupo le pide que retire estos presupuestos.

Muchas gracias. (Aplausos).

El señor VICEPRESIDENTE (Barrero López): Muchas gracias, señor Garzón.

Señor Coscubiela.

El señor COSCUBIELA CONESA: Gracias, señor presidente.

Señorías, esta legislatura termina de la misma manera que comenzó, con un Gobierno del Partido Popular mintiendo y engañando a los ciudadanos, y usted, señor Montoro, tiene el deshonor de presentar los presupuestos más falsos de la historia. Son falsos desde sus cimientos, con unas previsiones de techo de gasto absolutamente irreales, usted lo sabe. Pretender que entre 2015 y 2016 se va a reducir el déficit público en un 3 %, es decir, más de la mitad, es una burla a este Congreso, y decir que eso se va a hacer con unos presupuestos sociales es engañar aún más a los ciudadanos. Los gastos sociales en estos presupuestos, señor Montoro, se reducen en un 0,4% respecto al año 2015, un 0,7 % en términos reales. No lo decimos nosotros, lo acaban de denunciar los sindicatos en este país. Sus engaños y sus mentiras presupuestarias, además de deteriorar y corromper la democracia, tienen un grave impacto social. Están llevando a la Seguridad Social a una situación de riesgo por su política ciega, obsesionada en reducir pensiones y despreocupada por garantizar y aumentar los ingresos. El año pasado usted nos dijo que las cotizaciones aumentarían en el año 2015 un 6,8 %. Llegamos a junio de 2015, las cotizaciones han tenido un incremento del 1,32 %, y usted vuelve este año y nos dice que el año que viene van a subir un 8,4 %. ¿No se le cae la cara de vergüenza después de eso? Ni con todos los cubiletes de todos los trileros del mundo va a conseguir usted que alguien se crea esos números, es imposible. (Aplausos). Son engaños y mentiras que tienen graves consecuencias sociales. Están ustedes poniendo en riesgo la Seguridad Social, y no porque sea inviable, sino para salvarse ustedes políticamente. Los pensionistas van a perder poder adquisitivo de nuevo en el año 2016 con estos presupuestos y esto se suma a la pérdida de poder adquisitivo del 3,4 % entre el año 2010 y el año 2014; para que usted no pueda hacer demagogia bipartidista insisto, 2010-2014. Desgraciadamente, con su ley, que terminó con la revalorización automática de pensiones, los pensionistas de este país están condenados a perder poder adquisitivo a perpetuidad, porque con un incremento del 0,25 %, con un poco de inflación que se produzca, el copago farmacéutico y la subida del IPC de alimentos del 1,4 %, hoy los pensionistas pueden comprar menos cosas que ayer y desgraciadamente más que mañana, porque van a volver a perder poder adquisitivo.


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Sea cual sea el indicador social que se utilice, el Gobierno de Rajoy va a dejar este país peor que lo encontró, y eso era difícil. Hoy hay 598.000 ocupados menos y 613.000 asalariados menos que en diciembre de 2011, calculados en empleo equivalente a tiempo parcial, que es lo que cuenta; contabilidad nacional, son números ciertos. Hoy su promesa de terminar con la dualidad laboral ha consistido en igualar a todos a la baja, en precariedad, convirtiendo trabajo digno en precario. La precariedad tiene cada vez más rostro de mujer, como la pobreza. Han aumentado los contratos a tiempo parcial forzados, con lo que ello supone de salarios por debajo del umbral de la pobreza y sus consecuencias después en pensiones de miseria. Hoy, señor Montoro, gracias al decreto-ley de julio de 2012 que usted trajo aquí como compensación al memorándum para salvar bancos en este país, solo 55 de cada 100 parados reciben prestación, diez puntos menos que en 2011, y más de la mitad de los que cobran algo perciben solo subsidio asistencial. Son los datos del Servicio Público de Empleo del último mes, y espero que usted los conozca.

Las principales víctimas de sus políticas son los mayores de cincuenta años. La reforma del Partido Popular y de Convergència i Unió facilitó su despido, lo incentivó. A esas personas mayores de cincuenta años no se les ofrece ninguna oportunidad de empleo, se reducen sus prestaciones de desempleo y se les ha dificultado el acceso a la jubilación anticipada. Se lo he dicho alguna vez, eso tiene un nombre, es sadismo social con los mayores de cincuenta años. Usted los tiene abandonados ahora y los ha tenido abandonados siempre, durante toda la legislatura. En 2016 se va a dedicar a políticas activas de empleo el 30% menos que en el año 2011. Además, una buena parte de esos recursos no son para incentivar el empleo, sino para bonificar contratos precarios y para financiar empresas privadas de colocación reduciendo la transferencia a las comunidades autónomas.

Ustedes en estos presupuestos de 2016 reducen aún más las prestaciones de dependencia. Las reducen un 20 % con relación a 2011, y eso mientras hay 470.000 personas que tienen reconocido legalmente su derecho a prestaciones de dependencia y que no las reciben por falta de recursos. Y usted dice que estos son unos presupuestos sociales. Estos presupuestos no solo son antisociales, son doblemente antisociales, porque en la medida en que son centralizadores y asfixian a las comunidades autónomas y a las administraciones locales, que son las responsables del gasto social, están provocando un verdadero ataque al Estado social.

Están ustedes muy preocupados por la igualdad de los españoles. En cambio, no han tenido ningún tipo de problema en forzar una reducción del gasto sanitario, forzando a las comunidades autónomas a hacerlo, provocando dobles listas de espera y generando una sanidad de dos velocidades: los que están sometidos a las listas de espera, que ponen en riesgo muchas veces su vida y su salud, y los que pueden pagar la asistencia sanitaria. Desgraciadamente no son los únicos. Esa política la comparten, por ejemplo, con el Govern català y su conseller de Sanidad, dedicado en cuerpo y alma a privatizar la sanidad pública y a incentivar la sanidad privada. Así sucede en muchos aspectos. Están ustedes interviniendo hasta el extremo máximo y desposeyendo políticamente a los ayuntamientos, con una vulneración vergonzosa de la autonomía local. Haría usted bien en escuchar lo que le ha dicho don Pere Macias, que es verdad. Lo que han hecho ustedes ha sido intervenir políticamente las comunidades autónomas. Lo han hecho hasta el punto de que usted se permite el lujo de salir aquí y, como si los impuestos fueran propiedad de usted, decir: y nosotros hemos pagado, y nosotros hemos salvado... No, no. Lo han hecho con los impuestos de los ciudadanos. Pero si usted se permite el lujo de hacer eso es porque ha terminado siendo el verdadero conseller de Economía del Govern català. ¿Cuál es el problema? Que el señor Macias se ha olvidado, en un ataque de amnesia, de que eso usted lo puede hacer gracias a la Ley de Estabilidad Presupuestaria que ellos votaron, de la misma manera que cuando se queja de la precarización de los salarios se olvida de que eso viene provocado por la reforma laboral que también votaron. (Aplausos).

Señor Montoro, lo que el Gobierno se ahorra en desempleo, pensiones, dependencia, sanidad y servicios sociales se lo está gastando en rescatar bancos o en compensar empresas eléctricas mientras penaliza las energías renovables y el autoconsumo o en sanear inversiones ruinosas en autopistas o aeropuertos hechos solo a mayor gloria del capitalismo de amiguetes y de sus socios, los caciques locales, que en su gran parte son caciques del Partido Popular. Usted viene hoy aquí repartiendo aguinaldos y propinillas, diciendo que ahora ya puede permitir la recuperación y compensar a algunos ciudadanos del mal que sus políticas han hecho. En cambio, se olvida de los mayores de cincuenta años, se olvida de los parados de larga duración, se olvida del empleo de los jóvenes y se olvida de las personas dependientes. Al menos, señor Rajoy, señor Montoro, dejen ustedes de mentir, dejen de engañar a la ciudadanía, aunque reconozco que esa petición es un tanto ingenua, porque pedir al Gobierno del Partido Popular que deje de


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mentir y de engañar es como pedir a un escorpión que deje de inocular veneno. Va en su naturaleza. Así ganaron las elecciones anteriores, así comenzaron esta legislatura, así la van a terminar y así pretenden ganar las siguientes. Espero que esta vez no lo consigan. Espero que esta vez el engaño y la mentira les pasen factura.

Gracias. (Aplausos).

El señor VICEPRESIDENTE (Barrero López): Muchas gracias, señor Coscubiela.

Señor Sanz.

El señor SANZ REMÓN: Señorías, señor ministro, dejó escrito mi paisano Baltasar Gracián que es tan difícil decir la verdad como ocultarla. Y la verdad es que hoy asistimos al final de un Gobierno carente de toda legitimidad social, que, acosado por su lamentable trayectoria, señor ministro, quiere, en sus últimos estertores, dar una patada para adelante y dejar todo atado y bien atado, hipotecando el futuro del próximo Gobierno del país. Además, todo ello lo hace a golpe de propaganda, porque lo que ha hecho usted hoy desde aquí esta mañana y a lo largo de todo el debate de la tarde no se puede llamar de otra manera que propaganda. Tiene mucho más de propaganda que de política y, a pesar de que lo primero lo hacen mucho mejor que lo segundo, lo cierto, señor ministro, es que su intervención ha sido propia de un triste actor, incapaz, falto de credibilidad y de hacer verosímil el más insustancial entremés.

Señor Montoro, le voy a hacer una pregunta muy concreta. ¿De qué bienestar y progreso para todos nos habla y de qué presupuestos sociales nos habla, cuando solo en Aragón su recuperación, esa de la que usted está hablando, supone que solo una de cada cuatro personas que están en situación de desempleo cobre algún tipo de subsidio? Ustedes han dejado a 80.000 personas en la estacada. En Aragón, hay 13.420 hogares en los que no entra ni un euro, señor Montoro, y más de 31.700 en los que todos sus miembros están en desempleo. Esa es su recuperación económica y esos son sus presupuestos sociales. ¿De qué creación de empleo nos habla, señor Montoro? Quiero que nos explique aquí de qué creación de empleo nos está hablando. El empleo, ya se lo han dicho, se está desmantelando, se está desguazando. Solo en Aragón, desde que estalló la crisis, se han incrementado en un 21% los trabajos parciales y han decaído en un 18 % los trabajos a tiempo completo. Este es el balance de sus políticas. Esta es la realidad que ustedes están construyendo, no la que nos quiere vender aquí. Esta es la realidad, la institucionalización de la precariedad, de la injusticia, y todo ello a golpe de propaganda y de miedo, señor ministro. Eso es lo que ha hecho su Gobierno. Y ya que ha hecho usted balance, nosotros vamos a hacer también el nuestro.

Estos presupuestos suponen un insulto y un ninguneo tremendo hacia los territorios, hacia las comunidades autónomas, incumpliendo, como en el caso de Aragón, su estatuto de autonomía. Le quiero hacer otra pregunta, señor ministro. ¿Por qué usted no se ha dirigido a las comunidades autónomas para ver cuáles eran sus necesidades en materia de inversión? ¿Por qué no lo ha hecho? Se ha coronado, señor Montoro, como el ministro de Hacienda de la legislatura más lesiva, en este caso para Aragón, que se va a saldar con cero inversiones ejecutadas, a pesar de que son más de veinte años los que llevan veinte proyectos consignados, y en estos presupuestos otra vez. Pasa lo mismo en materia de mejora de la financiación. Son cuatro años en blanco para obras fundamentales, para proyectos como el de Canfranc o como el del corredor Cantábrico-Mediterráneo, para los desdoblamientos, para el rescate a las autopistas, para la mejora de los territorios de la España interior, como Teruel, acosados por la despoblación, para la mejora del plan ambiental del Ebro o para gestionar sosteniblemente las avenidas o descontaminar las aguas del río Gállego. Podríamos continuar, pero no hay tiempo, señor Montoro.

El balance de su gestión solo arroja incumplimientos y desprecio para Aragón. Para la Izquierda de Aragón, estos presupuestos generales del Estado, que no ha presentado todavía, solo son una patada para adelante, una lamentable y desgastada copia de los presupuestos de años anteriores. Estos presupuestos, como le digo, así lo certifican: incumplimientos, desprecios y ninguneo. Señor ministro, no se borran cuatro años de ataque a la democracia con una falsa recuperación de diseño. Se han empeñado en pintar de gris el presente y el futuro de nuestro país, en sumergirlo en un medieval presente perpetuo, pero les va a salir mal. Ustedes pagarán haber hecho cierta la cita de Antonio Escohotado que dice: La verdad se defiende sola, la mentira necesita de un Gobierno. Lo pagarán porque en breve los ciudadanos los van a echar de esos escaños.

Muchas gracias. (Aplausos).


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El señor VICEPRESIDENTE (Barrero López): Muchas gracias, señor Sanz.

Señor ministro de Hacienda.

El señor MINISTRO DE HACIENDA Y ADMINISTRACIONES PÚBLICAS (Montoro Romero): Señor presidente.

Señorías, en primer lugar, los datos de empleo. El contrato indefinido es predominante entre los trabajadores asalariados. El 75 %, tres de cada cuatro trabajadores asalariados, dispone de un contrato de trabajo indefinido, según la EPA del segundo trimestre de 2015. Este porcentaje era un punto menos en diciembre de 2011 y del 69 % en el cuarto trimestre de 2007. Hemos pasado de 69 al 75. Además, este porcentaje es sensiblemente inferior, depende del territorio de España que estemos observando. La inversa de este dato es la tasa temporalidad. Se observan también importantes diferencias entre comunidades autónomas a este respecto. Desde el inicio de la recuperación del empleo, en el primer trimestre de 2014 se han recuperado 350.400 empleos de asalariados con contrato indefinido; 350.400 trabajadores que tienen nuevo contrato indefinido. Es el 42,1 % del nuevo empleo creado. En cinco trimestres se ha recuperado casi un tercio, el 31,7%, del empleo indefinido perdido durante los seis años de crisis, que fue de 1.187.000. En el conjunto de España en el último año -no el natural, sino el correspondiente al último dato- se crearon 513.500 empleos. El empleo a tiempo parcial ha disminuido en el último año en 26.000 personas, habiendo crecido el empleo a tiempo completo en 539.000. Hay una disminución de 26.000, por lo que ha crecido más el empleo a tiempo completo. La tasa de parcialidad se ha situado en el 15,8 %, frente a una media del 22,1 % en la zona euro. Desde el primer trimestre de 2014 se han creado 843.900 empleos a tiempo completo -no se han repartido-, lo que supone el 92 % del empleo creado. El 47 % de los nuevos empleos del sector privado son indefinidos. El 94 % de la creación de empleo corresponde al sector privado, es decir no al sector público. En el último año se crearon 197.000 empleos indefinidos en el sector privado. El número de trabajadores con empleos de muy corta duración es inferior al que había a finales de 2011. En el segundo trimestre de 2015 apenas un 3 % de los ocupados tenían empleos de menos de tres meses y apenas un 1% de menos de un mes de duración. En 2007 el porcentaje de trabajadores contratados por menos de tres meses se situaba por encima del nivel actual, en el 4 %, igual porcentaje que a finales de 2011. Los salarios, efectivamente, crecen poco, pero los trabajadores ganan poder adquisitivo porque no hay inflación. Hasta ahí llegamos, estamos de acuerdo. Por tanto, no podemos comparar la evolución de los salarios en un contexto de inflación con un contexto nuevo como el que estamos viviendo en España, en el que no hay inflación. Por cierto, el Gobierno no fija los salarios, los fija la negociación colectiva. La negociación colectiva no ha desaparecido en España, se ha acercado a la realidad de las empresas. Esa es la reforma laboral que hemos impulsado desde el comienzo de esta legislatura. No es la desaparición de la negociación colectiva, no sé de dónde sacan semejante expresión, es el acercamiento de la negociación colectiva a la realidad de la empresa. Bueno, a lo mejor todos estos datos a ustedes les importa lo que les importa, ¡para qué vamos a darle más vueltas! Ustedes, La Izquierda Plural, la izquierda que ya he llamado en otras ocasiones la izquierda tradicional, la izquierda radical, está porque el sistema fracasa, señor Garzón, el sistema capitalista se hunde en las marismas de la crisis; el sistema financiero mundial se resquebraja porque los explotadores realmente humillan a las clases humildes de todo el mundo, del mundo global. Pues no señor, no señor, no pasa eso. La vida es así, ¡qué le vamos a hacer!, no pasa esto. Hay problemas en China pero hoy los mercados en España van mejor, el Tesoro español ha colocado, como decía antes, a tres meses a tipos de interés negativo. Hay confianza. Fíjese cómo será la cosa que los acreedores, esos malvados del mundo, nos dejan el dinero. ¡Oiga, es que nos pagan por que les tomemos el dinero, fíjese cómo son! Estos acreedores son gente realmente terrible. Son los que ustedes llaman los acreedores, y claro que son acreedores: son los fondos de pensiones de la gente. O qué cree usted, ¿que son el patrimonio de cuatro ricos del mundo? No, son los ahorros de la gente del mundo: los fondos de inversión, los fondos de pensiones de la gente que en todo el mundo ahorra, los trabajadores de todo el mundo. Ese es el capital que circula a través de esos fondos, esos son los que ustedes llaman acreedores. ¿Pero cómo cree que se forma el capital en el mundo? Ustedes están en Marx. El otro día el señor Garzón le entregó al presidente del Gobierno un libro de Keynes. ¡Keynes! ¿Keynes inspira a la izquierda radical española? No lo creo, ¡faltaba más! Ustedes no han pasado del Manifiesto Comunista, señor Garzón. Ese es su lenguaje, el lenguaje de esta izquierda que está en lo que está, en el capitalismo explotador, en el financiero vampiro, en lo que es esta globalización terrible que abarata los salarios, cuando es exactamente al contrario: jamás la humanidad ha dado un paso adelante en la lucha contra la pobreza -contra la pobreza absoluta,


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no contra la pobreza relativa- como en los últimos cincuenta años. Jamás. Por cierto, España también lo ha hecho, como he dicho esta mañana. (Rumores.-El señor Coscubiela Conesa hace signos al orador). Yo soy un miembro de esa generación y en mi niñez estábamos con esos 2.000 dólares per cápita. (Varios señores diputados: ¿2.000 dólares?-Rumores.-Risas). Sí, 2.000 dólares. Ustedes rehúyen esto de las estadísticas, no sea que les clarifiquen alguna idea. ¡Mire que si les aportara alguna idea a través de esto de la ciencia económica, de las estadísticas, de lo que significan los procesos de globalización económica, de lo que significa Europa, de lo que significan los mercados financieros globales, de lo que significan los acreedores! (El señor presidente ocupa la Presidencia).

Por otro lado, no me he enterado bien de lo que ustedes dicen, con razón -con su razón, vamos-, que están deseando que yo me vaya. ¡Faltaba más! Están en su derecho, por supuesto. Pero a mí sí me preocupa que haya un Gobierno en España que esté apoyado por esa izquierda radical. Sí me preocupa, profundamente, y lo he dicho ya esta tarde. Claro que me preocupa como español; no como miembro del Gobierno de España, me preocupa como español. ¿Qué van a hacer ustedes con una deuda como la que existe en nuestro país? ¿No la van a pagar? ¿Qué van a hacer? En Grecia gente como ustedes han llegado a convencer a la población de que no había que pagar. Claro, a nadie le gusta pagar las deudas, faltaba más, como los impuestos, ¿es que nos gusta pagar los impuestos? Pues no señor, no nos gusta pagar los impuestos, pero entendemos que es el precio por vivir en una sociedad civilizada, porque necesitamos esos servicios públicos, porque somos una sociedad de clases medias. ¿Ustedes saben lo que es la clase media? La clase media está constituida por todas esas personas que con su trabajo sostienen su actividad, su familia, eso es la clase media. La clase media es esa que trabaja, como decían bien ustedes, somos los que hemos trabajado toda una vida. Yo soy un andaluz que he trabajado 14 horas diarias toda mi vida, pero toda mi vida, que ya es larga en términos laborales. Ese es el armazón de las clases medias, que son también las que utilizan los servicios públicos. No hay clase media que no esté utilizando algún tipo de servicio público, que esté llevando a sus hijos a la educación pública, que esté utilizando los hospitales públicos en algún momento de su vida si no es de una manera regular, que esté haciendo uso de ese servicio público o que se conforme como un trabajador de ese servicio público. Esa es la clase media, que también está constituida por esos millones de pensionistas que tienen todo el derecho porque han generado ese derecho. Es un contrato social, una transferencia entre generaciones lo que estamos haciendo. ¿Qué problema tenemos para que esa transferencia entre generaciones de renta esté garantizada a través de impuestos? Tendremos que tener los mejores impuestos para disponer efectivamente de las empresas más competitivas, que ustedes llamaban de alto valor añadido. ¿Cómo se consiguen esas empresas más competitivas de alto valor añadido? ¿Estos presupuestos no tienen política de I+D? Sí tienen políticas de I+D, y tienen algo muy importante además de la política directa de I+D: tienen la desgravación en el impuesto sobre sociedades. La única desgravación mantenida en los años 2015 y 2016 en el nuevo impuesto sobre sociedades es precisamente sobre los gastos de I+D+i por parte de las empresas. ¿Eso les parece bien o no les parece bien? Eso hará que paguen menos en el impuesto sobre sociedades porque estarán invirtiendo en innovación, estarán invirtiendo en investigación y desarrollo, pero pagarán menos. Luego no me vengan a decir que realmente lo que hacen es evadir impuestos; no, es que hay muchas formas de estimular la actividad económica y la actividad productiva. ¿Eso está en estos presupuestos que se han estudiado tan concienzudamente sí o no? ¿A ustedes les parece bien que bajemos el impuesto sobre sociedades, que lo bajemos especialmente a través de esos fondos que lo que hacen es recapitalizar a las empresas para que no dependan tanto de los créditos bancarios, ni siquiera de los mercados de capitales, sino de sus recursos propios? ¿Les parece bien o les parece mal?

A ustedes esto de que haya recuperación económica... Por cierto, que puede medirse, ¿estamos creciendo o no estamos creciendo? Es que esto es fantástico. Ustedes suben a decirme a estas alturas: ¿pero dónde está esa recuperación? Esto sí que es genial, de verdad, no tiene otro calificativo. Somos el país que más crece de la Unión Europea, tres veces más que los grandes países de la zona euro, y ustedes dicen que eso no es verdad. El señor Coscubiela dice: ¿dónde está esa recuperación? Pero ¿cómo no va a estar? Está en la gente, la está haciendo la gente, la están leyendo ustedes en los indicadores económicos. ¿Quiénes están consumiendo? ¿Los ricos? ¿Solo consumen los ricos? Se resuelve todo con los ricos, todo es cuestión de ricos. Aquí hay cuatro ricos que fíjense lo que consumen. He dicho esta mañana que la recaudación del impuesto sobre el IVA de pequeñas y medianas empresas de autónomos ha crecido de enero a julio del año 2015 con respecto al mismo periodo del año 2014 el 11,5 %. ¿Eso son todo ricos que están vendiendo y que pagan el IVA? Esta es la verdad de esta izquierda.


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La verdad de esta izquierda y de la que está ahí fuera la vamos a ver en los gobiernos con los que ustedes han llegado a coaligarse con el Partido Socialista. La vamos a ver en acción. Ahora están contenidos, para entendernos, porque habrá elecciones generales y no quieren moverse demasiado. Lo que hacen ya ven lo que significa, por dónde van, pero no quieren moverse demasiado. Están renuentes, no vaya a ser que se vea quiénes son, pero no hace falta, señor Garzón, si está en su discurso. Usted es una persona joven, formada en términos económicos y tiene el lenguaje de los progres de comienzos de los años sesenta. Habla exactamente igual, no se separa un milímetro de ellos. Éramos los que estábamos allí y por eso lo digo: no se separa un centímetro de ellos. Dice lo mismo: los bancos, las eléctricas... Hay que leerse algunos de los manuales de los sesenta. ¿Se acuerdan de Los poderes económicos en España? No voy a citar ahora al autor porque realmente no hace falta, lo tenemos todos en la cabeza. Son realmente los mismos, que no reconocen que los valores que defienden no son compatibles con los de la libertad política. No son compatibles con esa libertad porque ahogan la propia libertad política. Esos valores no son compatibles con que España cambie de modelo hacia una economía de mayor valor añadido. No es cierto, sino todo lo contrario. Ustedes no tienen la capacidad operativa para que haya confianza y de esa manera generar nuevas inversiones, porque eso que usted está pidiendo, señor Garzón, ya está ocurriendo en España. Ya está ocurriendo. La creación de empleo se está produciendo en todos los sectores económicos. ¿O no se está creando empleo en la industria? ¿Está usted en contra del empleo en la construcción? Yo no, desde luego que no, en absoluto. Por eso le digo que están en contra de un gobierno que con su política está promoviendo una recuperación económica que en el año 2012 a ustedes y a muchos les parecía imposible, pero está siendo posible, como lo fue en los años noventa. Ustedes dicen que en los años noventa se engendró la burbuja inmobiliaria. ¡Pero qué dice! En los años noventa el sector de la construcción de inmuebles empezó a aportar al crecimiento económico. Fue a partir del año 2000, cuando la gente tenía más dinero. A la gente le gusta vivir en una casa mejor. ¡Fíjese usted cómo es la gente! Le gusta y, si puede, se compra un segundo inmueble en la costa o en la montaña. ¡Cómo es la gente! Pues ese es su bienestar, tener una vivienda, detrás de la cual hay mucha gente trabajando, pero mucha, en puestos de trabajo que tenemos que valorar, que reconocer. ¿Pero qué es esto de la izquierda radical de este país hablando de que realmente en la construcción no se puede crear empleo, como acaba de hacer? Se está creando empleo en todos los sectores económicos, señor Garzón. Se está creando empleo en la industria, en todas las actividades económicas de nuestro país y es muy bueno que eso ocurra. Por eso también en estos presupuestos queremos garantizar el empleo público en los servicios públicos, para que no baje el actual nivel de plantillas en los servicios esenciales del Estado. Esa es la diferencia con quienes no admitirán que hay recuperación económica, porque su adversario político no es el Partido Popular, es la recuperación económica (Una señora diputada: ¡Toma ya!). Lo que les deslegitima es la recuperación económica y la creación de empleo. Eso es lo que realmente desvirtúa su planteamiento, es verdad, como se está demostrando cuando esa izquierda radical gobierna. ¿O es que no sabía el Gobierno griego lo que iba a pasar en Grecia con un corralito? ¿No lo sabía? Pero ustedes insisten, en España ha habido un rescate -ya lo he explicado antes con fechas-, ¿pero quiere usted decirme si hemos hecho un rescate con los bancos -un rescate bancario- y, por tanto, hemos hecho un rescate completo de España a través de los bancos, por qué si hacemos ese rescate en el mes de junio, todo el mundo dentro y fuera de España sigue pidiendo que haya un rescate en España? ¿Por qué, si ya lo habíamos hecho? ¿Me quieren ustedes explicar esto? Ya se lo he preguntado antes al señor Sánchez, que ya se ha ido a atender mejores menesteres, a ver si ve un micrófono abierto por ahí. (Rumores). Señores, ¿qué rescate? ¿Qué es el rescate de España? Todo el mundo pedía ese rescate. ¿Es verdad o no es verdad, señor Garzón, que con este Gobierno no se ha producido ese rescate? Usted dice no, pero hombre, no me quite usted el argumento. Ya se lo he quitado, porque se lo estoy situando en el tiempo. Si lo que ustedes llaman el rescate de España del sector bancario se produjo en el mes de junio, ¿por qué todo el mundo -insisto- pedía después el rescate en el mes de septiembre, en el mes de octubre, en el mes de noviembre? ¿Por qué los medios de comunicación más importantes de España pedían el rescate como única solución? ¿Por qué, si realmente según ustedes ya se había hecho? No se había hecho ese rescate, no tiene nada que ver con lo que son los rescates que estamos viendo de otros países, que son efectivamente rescatados, necesitados o que, en el caso de Grecia, están sufriendo las consecuencias de un corralito. Cuando se está saneando la banca y se está haciendo con dinero público, se está garantizando, por supuesto, a los depositantes. Imagínese lo que habría sido una crisis de depósito en nuestro país, como está pasando en Grecia, donde tienen que restringir la libre circulación de capitales impidiendo que el propietario de un determinado depósito pueda retirar el dinero del banco. A eso han llegado en Grecia,


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en un país miembro del euro. A eso ha llegado una izquierda que no sabía lo que era esto de los bancos o que esto se podía hacer de otra manera, creían que esto de Europa lo iban a entender de otra forma. Esa es la izquierda que ustedes representan. Claro que la izquierda que ustedes representan tiene riesgos, se lo vamos a explicar a los españoles de cara a estas elecciones generales; claro que tienen riesgos. Ustedes no son una izquierda moderna, una izquierda que realmente traerá progreso a través de la confianza; ustedes son -como ya les he llamado durante estos últimos años en todos estos debates- la izquierda radical. El problema no es que ustedes vayan a las raíces, el problema es que con ustedes no crecen las raíces, no crecen las raíces de la confianza, no crecen las raíces de la economía, no crece el consumo, no crece la inversión. Así no puede haber creación de empleo. Este es el problema, hay que actualizarse intelectualmente. Estamos en el siglo XXI, y esos movimientos, que pueden tener su razón de ser en un momento de gran conflictividad social, como se produce en un país que ha perdido millones de puestos de trabajo, no tienen sentido en un país que está creando cientos de miles de puestos de trabajos al año. Eso es lo que está ocurriendo, señor Garzón, y es a lo que deberíamos estar sirviendo todos los grupos políticos de esta Cámara. Pero su lenguaje y sus planteamientos no van a ninguna parte, no suponen alternativa alguna y reflejan ciertamente la indignación de una parte de la sociedad, pero esa indignación hay que saber encauzarla, porque por sí misma no va a incorporar ese valor añadido que necesita la sociedad para que podamos renovar nuestro sistema productivo, como estamos consiguiendo hacer a gran velocidad en España.

Aclaro: AENA es una empresa pública, donde el 51% del capital es del Estado. ¿O no? (El señor Sixto Iglesias: Más o menos). Si el 51% es del Estado tenemos dominio en ese capital. Por tanto, esa comparación que usted ha hecho con Grecia no tiene elemento alguno de base. Las privatizaciones no son para garantizar una rentabilidad de empresas para el Estado. Lo que tienen que hacer las empresas, sean eléctricas, sean bancos o sean lo que fueren, es facilitar las mejores condiciones para la economía en la que están funcionando. Eso es lo que tienen que hacer, y de eso se encargan las políticas públicas y las políticas regulatorias, más allá de la propiedad de las empresas. Por cierto, esa por la que usted pregunta, esa empresa energética tan importante, Red Eléctrica Española, es por la que han pasado también recientemente los dos vicepresidentes del Gobierno socialista, que estaban allí colocados, uno en la matriz, Enel, en otro ejemplo de revolving door del que después el Grupo Socialista está tan arrepentido y tan compungido, y la señora Salgado, que lo primero que hizo al salir del Gobierno fue irse a una filial de esta multinacional en Chile, aparte de otra filial de La Caixa. No era solo una, eran dos, no vaya a ser que con una no tuviéramos suficiente. Esos son los Gobiernos progresistas de España, los Gobiernos coherentes con sus políticas económicas. No tengo ningún problema en hablarle con nombres y apellidos de empresas, ninguno.

Lo que me gustaría es que ustedes reconocieran -porque son estadísticas fáciles de entender- que lo que hemos hecho este año 2015 y se proyecta en los Presupuestos Generales del Estado es una rebaja del impuesto sobre la renta que favorece proporcionalmente más a los que menos renta tienen. ¿O no es así? ¿O no bajan, en relación con lo que pagaban en el impuesto sobre la renta en el año 2011, las rentas hasta 30.000 euros de media un 12,5 % y hasta 22.000 euros bajan incluso un 20 % en tipo efectivo de gravamen? ¿Es así o no es así? Por tanto, seguimos haciendo un impuesto equitativo en nuestras bajadas de impuestos y seguimos haciendo una lucha muy intensa contra el fraude fiscal. Nunca se había luchado con tanta eficacia contra el fraude fiscal. ¿A ustedes les parece bien que estén en la Agencia Tributaria identificados patrimonios por valor de más de 126.000 millones de euros que no estaban en el año 2012? ¿Eso le parece bien a La Izquierda Plural o no le parece un reconocimiento a la eficacia de las leyes que se han ido aprobando en esta legislatura que hace más equitativo nuestro sistema tributario? La eficacia en la lucha contra el fraude también se mide, no es retórica. Ustedes vienen a hablarme de unas cifras que no existen, según el lenguaje del señor Coscubiela, vienen a hablarme de mentiras. (El señor Coscubiela Conesa: ¡Así de grandes!). Ya lo decía Machado: di medias verdades y te dirán que mientes dos veces. Señor Coscubiela, es exactamente lo que usted hace. El manejo de las estadísticas tampoco es lo suyo. Espero que vaya actualizado las ideas, no sea que se le pase el tiempo para ello.

Gracias, señor presidente. (Aplausos).

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señor ministro.

En el turno de réplica, tiene la palabra, en primer lugar, el señor Garzón.

El señor GARZÓN ESPINOSA: Gracias, presidente.

Son muchas cuestiones, por lo que es difícil tratarlas en apenas cuatro minutos.


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Señor Montoro, se le ha olvidado a usted que Aznar, compañero suyo, estaba también en esa empresa de la que hablaba, y me sorprende que se le haya olvidado porque usted, Rodrigo Rato y Aznar formaban un tridente que fue responsable también de esa burbuja inmobiliaria que usted estaba sugiriendo que no existía. Ya en su momento se equivocó. Lo sabe usted y lo recordará muy bien, señor Montoro.

Ha sacado a pasear un fantasma, el fantasma del Manifiesto; ya sabe: un fantasma recorre Europa. Lo cierto es que se decía hace tiempo -quizás no hace tanto- que, cuando llegara el comunismo, nos iban a robar las casas y los ahorros. No ha llegado el comunismo y las casas y los ahorros de mucha gente sí se han evaporado y se han marchado en este momento actual de la historia (Aplausos), y lo han hecho por políticas como las suyas, políticas que han facilitado los desahucios, políticas que han facilitado ya no solo la pérdida de salarios sino incluso las estafas de las preferentes. Con los estafados su Gobierno no se ha comportado de la misma forma que con los acreedores, porque, efectivamente, existen acreedores, señor Montoro, y es verdad que se salva a los depositarios, pero usted sabe también que en economía hay un dicho que dice que si yo te debo mil euros tengo un problema y si te debo mil millones de euros el problema lo tienes tú. Los bancos alemanes y franceses prestaron durante la burbuja inmobiliaria cantidades ingentes de dinero a las constructoras y a las empresas inmobiliarias, que luego fueron finalmente un fracaso, y esas empresas financieras alemanas y francesas no han recibido ninguna penalización por prestar mal, porque ustedes las han salvado. Porque los llamados rescates europeos solo tenían ese objetivo, salvar a esas entidades financieras que se equivocaron, insisto, que se equivocaron. ¿Que hay, señor Montoro, menos liberal que salvar a quienes se han equivocado en una decisión de esa envergadura como era prestar?

Nos pregunta usted también que qué haríamos con la deuda. Sorprende, porque la deuda es la de ustedes, la que han elevado al cien por cien del producto interior bruto, ustedes, los que se dicen a sí mismos liberales. (Aplausos). Pues nosotros haríamos una auditoría de la deuda -usted lo sabe bien- para pagar todas las deudas correspondientes a la financiación del Estado social. Pero si resulta que es una deuda cuyo origen es sencillamente una estafa, como ha sido gran parte del rescate financiero, entonces entendemos que no habría que hacerlo.

Se preocupa usted también por la clase media. Le hemos dicho, señor Montoro, que más de la mitad de la población en este momento cobra menos de 1.200 euros y que la mayoría cobra poco más de 600 euros. ¿Usted se está refiriendo a ellos como clase media? Pues es por ellos por los que nosotros sí nos estamos preocupando, porque sus políticas son las que les empobrecen.

Una cosa más, antes de terminar. Nos preocupa el I+D, y no solo a nosotros. Este Gobierno tiene el lujo, entre comillas, y el beneficio de haber puesto de acuerdo a toda la comunidad científica en aquello que se ha llamado la Carta por la ciencia, por los recortes desastrosos y dramáticos en el mundo de la ciencia que ha producido este Gobierno. Así que no es una cuestión de unos pocos diputados de La Izquierda Plural, sino del resto de los grupos de la oposición y de toda la comunidad científica. Esa I+D es fundamental para ir hacia un nuevo modelo productivo, como le hemos dicho.

Señor Montoro, usted se equivocó en su momento, cuando era también ministro, diciendo que no había burbuja; incluso llegó a decir en aquel momento, cuando participaba en el Gobierno de Aznar junto con Rato, que era un invento de la oposición. Usted se va a volver a equivocar con estos presupuestos generales, se va a volver a equivocar resucitando un modelo que no puede funcionar, que está condenado al fracaso económico, político y social. Eso es lo que le hemos dicho. Probablemente, nadie sepa dónde va a estar usted en la próxima legislatura, pero a nosotros, más que las elecciones, nos preocupan las próximas generaciones. Si a usted le hubieran preocupado exactamente lo mismo a finales de los años noventa, hoy no estaríamos debatiendo sobre la crisis económica.

Muchas gracias. (Aplausos).

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señor Garzón.

Señor Coscubiela.

El señor COSCUBIELA CONESA: Gracias, señor presidente

Señor Ozores, perdón, señor Montoro, cuando los asesores le preparen los datos para la réplica programada, dígales, por favor, que se los expliquen bien para que no haga usted el ridículo como hoy. Su ministra de Empleo se presentó a la reforma laboral diciendo que el objetivo era la reducción de la temporalidad, y hoy la temporalidad está prácticamente en la misma tasa que cuando ustedes llegaron al poder. Segunda cuestión, han impulsado ustedes el contrato a tiempo parcial para un reparto insolidario del empleo: 4 puntos más de contrato a tiempo parcial, con el agravante de que se utiliza para la


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prolongación abusiva de las jornadas, con horas extras que no se pagan, además de que el contrato a tiempo parcial es forzado y afecta fundamentalmente a las mujeres. En cuanto al contrato a tiempo indefinido, señor Montoro, de cada cien contratos que se hacen al mes, ¿sabe usted cuántos son indefinidos a tiempo parcial? No lo sabe; yo se lo voy a decir, menos de la mitad. Esa es la realidad, menos de la mitad son indefinidos a tiempo parcial, y eso que se incluyen los indefinidos para emprendedores, que son indefinidamente temporales, porque, gracias a su reforma laboral, se puede rescindir el contrato durante el primer año porque el trabajador está en periodo de prueba. Ese es su modelo de precarización del empleo. En cuanto a salarios dice: Eso lo fija la negociación colectiva. Sí, ya se encargaron ustedes en la reforma laboral de poner grilletes a los trabajadores y a los sindicatos, para que no pudieran negociar en igualdad de condiciones en la negociación colectiva, como han denunciado ellos.

Por último, señor Montoro, no insista usted en lo de la izquierda radical. Nos sentimos orgullosos de ser izquierda radical porque radical quiere decir ir a la raíz de los problemas y de las soluciones. (Aplausos). Ir a la raíz de los problemas es entender que un país no puede tener un 38% de ingresos fiscales y pretender ser un país justo socialmente y económicamente eficiente; un 8% menos de ingresos que la media de la Unión Europea...

El señor PRESIDENTE: Señor Coscubiela, tiene usted que terminar.

El señor COSCUBIELA CONESA: ...entre el 12 y el 17 % de ingresos menos que los países más avanzados de Europa. Con esos recursos fiscales que usted no está dispuesto a recaudar se podría resolver gran parte de los problemas y posiblemente hasta devolver la deuda. Somos radicales, sí. Queremos un sistema fiscal suficiente, equitativo y eficiente. Ustedes lo que han hecho es exactamente todo lo contrario. Somos la izquierda radical que este país necesita.

Gracias. (Aplausos).

El señor PRESIDENTE: Señor ministro.

El señor MINISTRO DE HACIENDA Y ADMINISTRACIONES PÚBLICAS (Montoro Romero): Gracias, señor presidente.

Por supuesto, voy a contestar a sus señorías. En primer lugar, señor Garzón, a propósito de la referencia que ha hecho, ese dicho en economía viene precisamente de Keynes: si le debes un millón al banco se lo debes tú, el problema lo tienes tú, pero si le debes 100 millones el problema lo tiene el banco. Eso está claro. Por cierto, me encanta ver que esta izquierda radical está en manos de Keynes. (Risas). Esto me parece fascinante, déjeme que por lo menos atienda intelectualmente estas cosas. Cuando le vi entregar al presidente del Gobierno uno de los manuales de Keynes realmente me pareció uno de los gestos políticos más importantes que hemos vivido en esta legislatura: la izquierda radical lee a Keynes, Las consecuencias económicas de la paz (Rumores), lo que fueron las consecuencias de la Primera Guerra Mundial, de la Segunda Guerra Mundial y las consecuencias según todos esos grandes autores de economía como Keynes, Schumpeter y Hayek. La obra clave de Keynes es la Teoría general, que está publicada en 1936; el Camino de servidumbre de Hayek es de 1944, el gran servicio a la libertad en medio de la Segunda Guerra Mundial, y Capitalismo, socialismo y democracia, de Schumpeter. (Rumores) ¿No ha leído a Schumpeter, Capitalismo, socialismo y democracia? Pues realmente es otra obra de esas señeras donde aparece la loa más grande al sistema capitalista en esa comparación respecto de las posibilidades y de la fortaleza que tiene en términos de sistema de renovación. Es también un libro -no recuerdo de memoria la fecha- de 1939 o 1940, cuando la humanidad estaba viviendo las peores guerras, la gran depresión y sus consecuencias. En fin, es la época del gran choque de sistemas económicos entre sí y cuando muchos de esos autores no eran optimistas sobre lo que podía ser el futuro, y se va definiendo el papel del Estado.

Usted decía que realmente no tienen problema con ese -lo ha mencionado ya en esta tribuna, claramente- comunismo. Decía que el problema es que no ha llegado el comunismo a España. (Rumores). Está bien. Se ha quedado ahí, se ha quedado ahí. (Risas). Efectivamente, mejor que no llegue; mejor que no llegue a definir las leyes básicas por las que se regula la democracia en España. Se lo digo también yo, con toda franqueza: mejor que no llegue. Su ideología es exponente -insisten- de que van a las raíces. No, ya se lo he dicho. Con su ideología, con sus planteamientos, no son capaces de que haya raíces; ni raíces de la auténtica libertad, ni raíces de la prosperidad económica (Varios señores diputados pronuncian palabras que no se perciben) ni del bienestar social. (Aplausos). Eso ha sido


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así históricamente, y de ahí viene su actualización; de ahí vienen sus integraciones en otras fuerzas políticas del mundo moderno. En España hemos vuelto a un lenguaje que -insisto- no es del mundo moderno, sino de la Guerra Fría, que acabó con la caída del muro de Berlín.

La deuda -decía el señor Garzón- la van a auditar. Ese es un famoso... Pero, bueno, qué van a auditar; qué van a auditar. (Risas). Ya se lo he explicado. La deuda está ahí, en el presupuesto del Estado. ¿No le podemos explicar a la gente para qué estamos utilizando la deuda? ¿Será posible? De verdad, es que me desgañito en tratar de explicarlo. La deuda viene del déficit público, señor Garzón. ¿Sabe? Hay más gasto que ingresos públicos, y eso hay que financiarlo; proviene de la deuda comercial de otros gobiernos que no pagaban las facturas de los servicios públicos. (Rumores). Repito, que no pagaban las facturas, se lo he explicado también suficientemente esta tarde. ¿Esa es la que no van a devolver, la deuda que se ha emitido porque no se estaba pagando la factura de los servicios públicos? No se lo van a devolver. Luego, ha dicho otra cosa. ¿Qué ha dicho? Que es posible que no se devuelva la deuda destinada al rescate bancario. Es decir, ¿no va a devolver la deuda al MEDE? Eso ha dicho aquí la izquierda radical esta tarde. Yo eso no lo voy a destacar. Aquí en España hay una opción política que desde esta tribuna ha dicho que no va a devolver la deuda al MEDE, al mecanismo europeo. Eso es Europa; eso es Europa, señor Garzón. (Risas) ¿Dónde se sitúan ustedes? ¿Dónde se sitúan realmente respecto de ello? (La señora De las Heras Ladera pronuncia palabras que no se perciben).

Luego decía, en relación con la política tributaria del Gobierno, ¿cuando estamos bajando los impuestos no están mejorando los salarios? (Varios señores diputados pronuncian palabras que no se perciben). ¿No? No, que no, que no; no mejoran los salarios bajando los impuestos, como diciendo... Realmente es fantástica la negación. A ustedes no les interesa que el Gobierno del Partido Popular baje el impuesto sobre la renta de las personas físicas, señor Coscubiela (Rumores); eso es lo que no les interesa, y eso es lo que estamos haciendo, demostrando que nuestra política es más equitativa que la que ustedes proponen. Eso es lo que estamos haciendo realmente. (Aplausos).

Basta leerse los datos de la memoria de la Agencia Tributaria para ver cuánta renta declaran los españoles, léanselos, léanselos. (Rumores). Los españoles son la clase media, son esas rentas. La renta media declarada de los españoles es 24.000 euros, que no es mucho tampoco y que hay que mejorar; por eso estamos habilitando políticas para la recuperación económica, para la creación de empleo y la mejora de la renta. Eso es lo que estamos haciendo. Eso es España, esas no son estadísticas que sean indiferentes a la gente. Son las estadísticas de lo que ganan los españoles, no son las que ustedes manejan. Ustedes pintan un país que no existe. Les interesaría políticamente que existiera pero no existe. España es ese país de grandes clases medias, y a esas son a las que tenemos que referirnos y a las que van dirigidas nuestras políticas. Son ellas las que con su esfuerzo, su tesón, su sacrificio, hacen prosperar a este país; son ellas las que hacen también un país más justo. Si hemos sido capaces de estar en esta recuperación económica es porque los mecanismos de cohesión social de los presupuestos públicos han funcionado al máximo. Han funcionado y han evitado una tensión social excesiva que podía haber roto los mimbres sociales, que es lo que no ha ocurrido afortunadamente en España. Como no ha ocurrido, hay confianza. La recuperación económica es una realidad y tratamos con nuestras políticas de que cada vez haya más gente que se incorpore a esa recuperación económica y que cada vez llegue a más estratos sociales, a más estratos de la población española.

Muchas gracias, señor presidente. (Aplausos).

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señor ministro.

Para defender la enmienda de totalidad que ha presentado el Grupo de Unión Progreso y Democracia, tiene la palabra la señora Díez.

La señora DÍEZ GONZÁLEZ: Gracias, señor presidente.

Señorías, señora vicepresidenta, señores del Gobierno, señor ministro, señor Montoro, efectivamente recordaba el señor Montoro esta mañana que era el quinto año, las quintas cuentas, la quinta ley de presupuestos que presentaba ante la Cámara. Efectivamente, es la quinta vez que esta diputada, esta portavoz de Unión Progreso y Democracia, se sube a la tribuna al filo de las ocho y media de la noche a presentar la enmienda a la totalidad de los Presupuestos Generales del Estado sin que el ministro Montoro haya hablado todavía de presupuestos. Por quinto año consecutivo me ha vuelto a pasar lo mismo, señor Montoro. En fin, a lo mejor me llama usted ingenua, pero siempre espero realmente que para cuando me toque intervenir usted haya caído en los presupuestos. Hoy, a pesar de que ha empezado hablar a las doce de la mañana, me ha vuelto a ocurrir -nos ha vuelto a ocurrir- lo de años anteriores, que usted ha


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hablado de todo menos de los presupuestos. Ha hablado del alma, del muro de Berlín; ha hablado -yo que sé- de la izquierda, de la derecha, del pasado, del futuro; ha calificado a los grupos parlamentarios, ha hablado de cualquier cosa menos de las cuentas públicas. Esta mañana usted ha utilizado su turno para que quedara claro que había venido aquí a hablar de lo suyo, de lo del PP, y que estos eran los presupuestos que el PP necesita para iniciar la campaña electoral. A lo largo de la tarde ha hecho una cosa similar, ha seguido por esa misma trayectoria. Pues no. Este es un debate relevante porque cada uno desde nuestra perspectiva estamos defendiendo lo que consideramos que son las mejores cuentas para España, porque es una ley importante y ordinaria, aunque se haga en un momento extraordinario, en el mes de agosto; pero no es un debate para que el grupo del Gobierno inicie la campaña electoral ni para que el principal grupo de la oposición haga el debate de investidura. No es ni para lo uno ni para lo otro, así que voy a tratar humildemente de hablar de los presupuestos como creo que se ha de enfrentar el debate sobre los presupuestos, y en este caso con la presentación de una enmienda a la totalidad. Hay un diagnóstico, que haremos, sobre la situación y sobre las cuentas, sobre la situación real de España, y frente a ese diagnóstico habrá una propuesta. Explico todo esto porque a lo mejor sorpresivamente cambio un poco la dinámica que ha habido hasta el momento. No tengo intención de calificarle, ni a usted ni a su partido ni a su Gobierno, ni tampoco de descalificarle, ni mucho menos de adjetivarle.

Analicemos, pues, las cuentas de un presupuesto que desde el punto de vista de Unión Progreso y Democracia no sirve para resolver los problemas que tienen los españoles, detallando algunas cuestiones a nuestro juicio importantes. En primer lugar, la vulnerabilidad de las cuentas públicas, que pensamos que está a niveles máximos. El Estado necesitará financiar 137.000 millones de euros en 2016, un 12 % de nuestro producto interior bruto, y la Comisión Europea prevé un déficit del 3,5 % para 2016, y no el 2,8 % que usted ha insistido en plantear; o sea, que ni en eso de lo que usted presume y que parece que justificaría todo, compromiso del déficit, se ponen de acuerdo la Comisión Europea y los presupuestos que usted hoy aquí ha defendido. Dado que la dependencia de nuestra economía -todo lo que les voy a dar son datos oficiales- respecto de la financiación exterior es del 97% de nuestro producto interior bruto, la vulnerabilidad, señor Montoro, es clara. Por tanto, de una previsión incorrecta, que no tiene en cuenta la vulnerabilidad de nuestra economía, se derivan unos presupuestos propagandísticos para ustedes, para su Gobierno y para el partido que lo apoya e inútiles para los ciudadanos. Me importa mucho más lo segundo que lo primero. Si fueran propagandísticos pero útiles destacaría lo de la propaganda, pero al fin y al cabo lo importante es que son inútiles para resolver los problemas de los españoles.

En segundo lugar, y en relación con lo primero, la deuda pública española se ha incrementado en los últimos tres años, como ya se ha dicho, en un 41 %. Ningún país europeo ha incrementado la deuda pública en una proporción tan alta. ¿Qué significa eso, señor Montoro? Que estamos trasladando una carga muy gravosa a las siguientes generaciones, que este es el gran legado de su partido y de su Gobierno de esta legislatura. Los que vengan detrás que arreen, allá ellos. Entonces, cuando vengan detrás y arreen la culpa para ustedes será de ellos, de los que han venido detrás, como durante estos cuatros años se han pasado echando la culpa a los que estuvieron antes. Usted lo acaba de decir hace un momento, en su última intervención. ¿Por qué esta deuda? Porque dejaron arruinadas las comunidades autónomas, los ayuntamientos. ¿Es que no gobernaban ustedes en la mayoría de las comunidades autónomas y en los ayuntamientos más importantes de España? ¿Es que se le ha olvidado eso? Estaban ustedes y ustedes, pero es que ustedes gobernaban en la inmensa mayoría de las comunidades autónomas. ¿O es que solo han rescatado a los Gobiernos que no eran del PP? ¿No, verdad, señor Montoro? Había una deuda, había muchos impagos, había muchas facturas en los cajones, había una deuda contraída; sí, pero ustedes eran protagonistas de esa deuda. El que venga detrás que arree y tendrá la culpa, como tuvieron la culpa los anteriores; qué casualidad, se olvidan de que ustedes estaban allí y eran protagonistas.

En tercer lugar, los bancos de alimentos, por hablar del panorama de España, de la España real, han repartido en 2015 un 130 % más de alimentos a personas desfavorecidas que en 2014, cuando atendieron a 1.650.000 personas en toda España, y un 9,3 % más que en 2013. Esa recuperación de la que usted habla no llega a todos los españoles por igual, y lo sabe bien. No llega a todos los españoles por igual. Déjeme que le haga una pregunta, señor Montoro: ¿No le parece a usted que es inaudito, impresentable -en términos de que no hay manera de presentarlo- e injustificable que con la cantidad de impuestos que pagamos los españoles haya que acudir a la caridad, a la solidaridad privada para que tanta gente tenga qué comer? Usted sabe que hay mucha gente, clases medias, gente que ha estado trabajando hasta hace nada, que se ha visto y se ve obligada a ir a comer a los hogares, a los comedores sociales.


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¿A usted le parece normal que en un país con el nivel de impuestos de España, que se presenta entre los países más desarrollados de Europa, que dice usted que está creciendo más que nadie -luego hablaré de eso-, haya millones de personas que tengan que ir a los comedores sociales y que esas personas aumenten año tras año, también durante estos cuatro años de la legislatura de Gobierno del Partido Popular?

En cuarto lugar, el Gobierno, ustedes, presentan como un ahorro 5.480 millones en prestaciones de desempleo; lo hacen en el libro amarillo y lo han hecho a la hora de hacer todas las presentaciones. Presentan como un ahorro 5.480 millones en prestaciones por desempleo. Señor Montoro, es gente que agota su derecho de prestación y luego se queda sin nada; esa es la otra parte de la verdad. Hay cerca de 3 millones de españoles en paro que no perciben ningún tipo de renta. La tasa de cobertura ha caído del 70 % en 2011 al 50 % este año. La tasa de cobertura en 2011 cubría a las personas que quedaban sin ningún tipo de prestación en un 70 %, ahora 16 puntos menos. Se podría pensar, si uno no leyera las cuentas completas, que una parte importante de ese dinero que ustedes dicen que ahorran se destina a complementar las políticas activas de empleo. Pues no, de esos 5.480 millones que se recortan en desempleo solo 487 han ido a políticas activas de empleo.

En quinto lugar, dentro del análisis de los datos de la España real, según datos del Instituto Nacional de Estadística, el número de defunciones superará por primera vez el de nacimientos en 2015. Se preguntará usted qué tiene que ver esto con los presupuestos, qué culpa tenemos de eso. Esto tiene un significado, porque requiere una actuación. ¿Qué significa? Significa que nuestra pirámide de población vaticina problemas graves para la sostenibilidad del sistema público de pensiones, si no se actúa de forma más activa y más radical financiando una parte importante -como nuestro grupo viene defendiendo, por cierto-, a partir de los presupuestos, de las pensiones; no solo las no contributivas, sino una parte importante de lo que son las pensiones, de viudedad por ejemplo. Ustedes han hecho el anuncio a la hora de presentar los presupuestos en la Comisión, pero no aparece presupuestado por ninguna parte. Por tanto, hay que tomar alguna decisión al respecto, salvo que, efectivamente, cobrar las pensiones empiece a ser un riesgo real a muy corto plazo.

En sexto lugar, dentro de esta caracterización o, mejor dicho, dentro de esta explicación de las cuentas de verdad, está el gasto público en educación -varias veces se ha citado por ahí lo que se gasta en educación, lo que se invierte en educación-. La verdad es que el gasto público en educación se ha reducido un 10 % en los últimos tres años. Asimismo, en los últimos diez años los alumnos de ingeniería, arquitectura y ciencias se han reducido en torno a un 25 %. De 2009 a 2013 se redujo la inversión en educación en 8.600 millones de euros. Dirán ustedes -me lo suele decir cuando hablamos de estas cosas- que la educación es competencia de las comunidades autónomas, pero, para decirlo todo, el presupuesto de la Administración central dedicado a políticas de educación se ha reducido en un 12 % durante la presente legislatura respecto al nivel de 2011, y eso a pesar de la subida de estos presupuestos del 9 %. Suben el 9% pero a pesar de todo se ha reducido un 12 % respecto del presupuesto de 2011.

Señor Montoro, señores del Gobierno y señores del Partido Popular, díganme que no tengo por qué creer que no quieren a nuestro país. ¿Qué futuro tiene un país que no invierte en educación? ¿Qué futuro tiene un país en el que se vacían las aulas de las ramas más ligadas a la innovación? El futuro es el de un país que languidece. Esa es la España que ustedes quieren, esa es la España que ustedes buscan, la de un país que languidece, porque si no se invierte en educación no se tiene futuro. Como se suele decir -es una gran verdad-, el producto interior bruto nos dice lo que somos ahora, lo que invertimos en educación nos dice lo que queremos ser mañana, lo que queremos para las futuras generaciones. Esta España que languidece es lo que ustedes quieren para las futuras generaciones si uno interpreta los números que ponen en los presupuestos.

Siguiendo con los datos, según el ministerio el gasto total en sanidad cayó entre 2011 y 2013 un 9,3 %. Los actuales presupuestos aumentan un 3,5 % los fondos en política de sanidad, a pesar de lo cual su presupuesto sigue siendo un 6 % menor que en 2011 y un 13,5 % menor que en 2009. Ustedes presentan los presupuestos y dicen: se ha incrementado el presupuesto de sanidad -está ahí el ministro departiendo amablemente con la vicepresidenta y la ministra de Empleo- un 3,5 %. Sí, después de haberlo rebajado un 6 % y un 13 % a pesar de todo respecto de 2009.

Señor Montoro, el Gobierno presenta estos presupuestos, como he dicho antes, como la primera parte del programa electoral del Partido Popular, alardeando de crecimiento, pero olvidan decir toda la verdad, como acabo de demostrar. España crece ahora tras recaer en recesión en 2011, en 2012 y en 2013, cuando el resto de Europa crecía. Dice: Crecemos más que el resto de los países europeos. Mientras ellos


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seguían creciendo, aunque fuera poco, nosotros estábamos cayendo a cifras que no hace falta que repita. Ese es un comportamiento clásico, por cierto, para España, usted lo sabe bien: crecer más en ciclos de expansión y caer aún más que la media en los ciclos negativos. Ustedes esto, que es un rebote, lo quieren vender como si fuera un cambio de rumbo. Usted sabe bien -si no lo sabe debería saberlo- que una buena política económica asegura un crecimiento estable y sostenido, sin grandes recesiones ni fuertes expansiones, justo lo contrario de lo que dibujan estos presupuestos, más lo de los años anteriores

En noveno lugar, por seguir con datos, alardean ustedes también de que crece el consumo de las familias -usted lo ha dicho ahora en la réplica varias veces, aunque también esta mañana ha hablado de ello- un 3,5 % en 2015 mientras que en la eurozona crece el 2,1 %. Claro que se le olvida decir que, cuando el consumo se contraía en la eurozona al 0,6 %, en España en 2013 se contraía en el 2,3 %. Hay que decir la verdad completa porque, si no, es una mentira. Crece más, sí, pero decrecía muchísimo más. Es un comportamiento cíclico, como decía hace un momento. Siendo un hecho contrastado por diversas fuentes que la remuneración salarial -hablando de lo mismo, del consumo- por persona no crece -son datos del Banco de España- y que la tasa de ahorro de los hogares está en niveles históricamente muy bajos, dígame, señor Montoro, ¿consumen los españoles o se consumen más los españoles? Yo creo que se consumen más los españoles, y los datos lo dicen, tanto los comparativos con nosotros mismos como con los del comportamiento europeo.

En décimo lugar, la inversión pública se ha recortado a menos de la mitad en los últimos cinco años, pasando de un 4,7 % a un 2,1 % del producto interior bruto. Equivale a unos 25.000 millones anuales. Este es el auténtico ahorro presupuestario generado por su Gobierno, y no las medidas del informe de la CORA del que ustedes están presumiendo. Este es el auténtico recorte y el auténtico ahorro presupuestario. Ya está bien de hablar del ahorro en gasto refiriéndose siempre a ahorros de funcionamiento de los ministerios o a burocracia -lo digo entre comillas porque así lo escriben-, cuando el ahorro de verdad se ha producido sencillamente cortando radicalmente la inversión pública -por cierto, dato que ustedes no dan nunca; cuando se lo contamos nos dicen que sí, pero ustedes no lo dan nunca-. El último informe CORA cifra en 21.000 millones de euros el ahorro de las administraciones desde 2012, lo que sería poco más de 6.000 millones anuales. Si hubiéramos fusionado municipios y suprimido diputaciones provinciales habríamos obtenido un ahorro de 22.000 millones de euros anuales. Digo esto porque usted señala: Hagan otras propuestas. Pues esta es otra propuesta. ¿De dónde sacamos dinero para conseguir el cumplimiento del déficit y tener más recursos? Pues esta es una propuesta reiterada por nuestro grupo parlamentario, pero alternativa a lo que ustedes han hecho y, por tanto, a las cuentas de este Gobierno.

En materia de empleo, otra cuestión de la que usted también ha presumido, a día de hoy aún no se ha logrado recuperar lo destruido durante toda esta legislatura. Digo bien, durante toda esta legislatura. Podemos comparar los datos de la EPA. Según datos de la EPA de 2011 había un porcentaje de parados del 20,89 y en la EPA de 2015 del 22,37. Por tanto, ¿de qué presumen ustedes? Las dos EPA son de los últimos cuatro años, no de cuando gobernaba no sé quién en la legislatura pasada, la antepasada o la anterior. EPA contra EPA, hemos pasado del un 20 largo al 22 largo. La recuperación de empleo, desde los mínimos de 2014, se ha basado, además -aunque no le guste reconocerlo es la pura verdad- en una mayor precarización y en el desarrollo de la jornada parcial. Los contratos indefinidos representan una media del 8% del total de los contratos que se firman mensualmente desde enero de 2014. Llamemos a las cosas por su nombre, señor Montoro: empleo de más baja calidad, más temporal, más precario. Es la realidad de España. Me puede contestar: ya me gustaría tener... Le gustaría. No tengo por qué pensar que le gusta que la gente tenga empleo precario, de baja calidad, de pocos días, pero esta es la realidad. ¿A eso le llaman ustedes recuperación? El gobernador del Banco de España lo llama flexibilidad, y se congratula por ello. No es flexibilidad ni es recuperación, es precariedad, es más pobreza y es más desigualdad, como luego explicaré.

En los años de este Gobierno, ha consumido -se le ha dicho y yo insistiré en ello- un 60 % del Fondo de Reserva de la Seguridad Social para las pensiones. A este ritmo -usted lo sabe bien- se habrá agotado todo el fondo en el año 2018. Dice usted: Es que hacía falta; es que no había dinero. Ha habido dinero para lo que ustedes han querido que lo hubiera. Ha habido dinero para hacer algunas cosas, por ejemplo, para blindar el sistema político que provocó la crisis. Este sistema que provocó la crisis es el que ustedes han querido blindar a lo largo de estos años, y también con este presupuesto. Mientras se recortaban políticas sociales esenciales han destinado 183.000 millones de euros a rescatar a las comunidades autónomas. Este es un debate que siempre tenemos. Dice: ¿Qué quiere, qué no paguemos? No, que pongan condiciones, como las treinta y nueve condiciones que nos puso Europa con


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el rescate al sistema financiero. Por cierto, nos rescataron, señor Montoro. Lo decía entonces y lo digo ahora. Hubo rescate y, ustedes, por cierto, lo celebraron en el año 2013, cuando dijo Europa que España podía ya dejar de seguir siendo rescatada. Por tanto, hubo rescate, y ustedes celebraron su fin. Pues sí, han destinado 183.000 millones de euros a rescatar a las comunidades autónomas. Por cierto, las más irresponsables, las que menos han cumplido con los objetivos son las que más dinero han recibido de este Gobierno del que usted forma parte, lo cual es un incentivo perverso.

Ha habido dinero, ha habido 108.000 millones, destinados a salvar las cajas de ahorros parasitadas por los políticos y por los sindicatos, y llevadas a la quiebra por los mismos, sin que hayan rodado cabezas todavía. Además, el Gobierno hace todo lo que está en su mano, ese Gobierno del que usted forma parte, para que en los procesos judiciales se dificulte que se haga justicia. Mientras eso ocurre, el Fondo de compensación interterritorial, que sigue criterios de solidaridad, y que está para eso, como usted muy bien sabe, se ha reducido de 1.354 millones, que tenía en el año 2009, a 432 millones de euros. Mientras, Navarra y el País Vasco mantienen su financiación privilegiada, que hace que tengan el doble de presupuesto por habitante que el resto de comunidades autónomas. Privilegios que el PP -esto es una presunción por mi parte y, por tanto, tómemela como tal- temo que extendería a Cataluña si eso le asegurase apaciguar al nacionalismo separatista o al otro.

Estos presupuestos, señor Montoro, no sirven para resolver los problemas de los españoles. Se lo han dicho los organismos internacionales, que han alertado de nuestra vulnerabilidad, como le decía al principio, pero ustedes no toman nota de lo que les dicen al respecto. Según el último informe de la Comisión, los hechos que evitan un empeoramiento de las previsiones son la caída de los precios del petróleo, la depreciación del euro, el programa de compra de deuda pública del Banco Central Europeo y el plan de inversiones presentado por la propia Comisión Europea. Nada de esto es gracias a las políticas de su Gobierno. ¿Es verdad que esto ha ocurrido, o no? Es verdad, y es verdad que estamos en esta situación fundamentalmente gracias a lo que ha ocurrido en nuestro entorno y no las políticas de su Gobierno. Nuestro futuro a medio y largo plazo es muy difícil, y esta mala gestión, la suya, es la que determina la falta de ambición y el valor para acometer las reformas de fondo como se debería hacer.

Le quería poner algunos ejemplos del verdadero rostro de la España de Rajoy. Hay 1.657.500 familias con todos sus miembros en paro. La desigualdad entre ciudadanos de distintas comunidades autónomas es brutal, con comunidades autónomas con tasas de más del 30 %. Hay menos empleo, 775.000 personas menos ocupadas y 304.800 personas más en paro que hace cuatro años, como le acabo de decir, según datos de la EPA. Los empleos perdidos desde que se inició la crisis, y aún no recuperados, están en torno a 2,8 millones de personas. La tasa de paro en España es mayor hoy, se lo he dicho, que cuando ustedes llegaron al Gobierno. A desempleo solo nos gana Grecia, ni Portugal ni Irlanda ni Italia ni Chipre. Nadie ha tenido que pasar por lo que han hecho ustedes pasar a los españoles, y además pretenden que les demos las gracias por habernos hecho pasar este calvario. Los salarios bajos son pobreza en el empleo, no flexibilidad. Un 12 % de españoles con empleo se encuentran en situación de pobreza. Los indicadores de pobreza y exclusión social tampoco han dejado de crecer en el año 2014. Hay 13,7 millones de españoles que viven con menos de 663 euros al mes, en riesgo de pobreza, según los indicadores europeos. La población de toda Grecia más un millón o la población de todo Portugal más un millón aproximadamente viven en riesgo de pobreza en España. ¿Estas son cifras como para poder presumir?

Según datos del INE, el 30% de los menores de 16 años también están en riesgo de pobreza, o sea uno de cada tres niños viven en España en riesgo de pobreza, ¿y usted minimiza ese problema, como ha hecho hace nada en el debate con La Izquierda Plural? ¿Le parece que esto es como para presumir? Si se comparan los últimos datos de afiliación a la Seguridad Social, se observa que hay 322.164 afiliados menos que hace cuatro años y prácticamente los mismos que en noviembre del año 2011, al inicio de la legislatura. Desciende de forma alarmante la cobertura de los parados, como dije, pues hay unos 3 millones de parados que no tienen cobertura. En nuestro partido, señor Montoro, le guste más o menos lo que decimos, creemos que se puede hacer otra política y que se puede hacer política de otra manera; que se debe hacer política de otra manera para conseguir que España sea un país normal dentro de la Unión Europea, con tasas de paro normales del 10 % y no del 23 %; un país con unos empleos estables, en vez de con una rotación de empleos temporales enloquecida; un país con protección y formación para los parados mientras salen de su terrible situación; un país que invierte al nivel de la media europea en educación, sanidad, políticas sociales; un país que hace de la investigación un elemento clave de sus políticas de largo plazo. Sobre todas esas cuestiones hemos tenido oportunidad, de forma reiterada, de hacer propuestas detalladas en el Congreso de los Diputados en los debates que hemos tenido a lo


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largo de toda la legislatura; debates y propuestas que se han saldado normalmente con el voto negativo de su grupo, pero que nuestro grupo parlamentario ha podido presentar y defender; propuestas desde de poner en marcha el contrato único indefinido, hasta reformar el sistema de cursos de formación o mejorar la renta activa de inserción y homogeneizar las rentas mínimas de inserción.

Ustedes han rechazado todas nuestras propuestas, pero nosotros vamos a insistir en ellas. Hemos aprovechado este debate de presupuestos precisamente para eso, para hacer el diagnóstico y para hacer una contrapropuesta. Da la impresión -déjeme que se lo diga- de que el Gobierno ha elaborado unos presupuestos para un país en el que ya sabe que no gobernará. Esta es la impresión de mi grupo parlamentario y la mía cuando le he escuchado y cuando lo he leído. Y ha decidido además tramitarlos por esta vía de urgencia que le hurta al Parlamento de facto una de sus tareas más importantes porque no lo hemos podido hacer bien -usted lo sabe-. Nos ha hurtado una de nuestras tareas más importantes: impulsar y controlar la acción del Gobierno. Todo eso para camuflar, antes de unas elecciones, las miserias de una legislatura marcada por los engaños que dejan a España con un elevado coste en términos de cohesión social, desigualdad, desprotección y precariedad. Todo, para eso. Todo para camuflar en la medida de lo posible las miserias de toda la legislatura.

Se han pasado ustedes toda la legislatura negando su responsabilidad, echándole la culpa a otros de lo que estaban haciendo. Ahora vienen a apuntarse los éxitos de un contexto europeo y mundial en el que tampoco han tenido un gran protagonismo. Y aún quieren ustedes, como decía, que les agradezcamos lo que están haciendo por los españoles. Ustedes han negado toda responsabilidad en aquello que ha ido mal, pero la verdad es otra, señor Montoro. Las comunidades autónomas rescatadas eran en su mayoría del Partido Popular, o sea estaban gobernadas en su mayoría por el Partido Popular. El rescate europeo -que existió- ha ido a Bankia, a la Bankia del Partido Popular, del Partido Socialista y de La Izquierda Plural o de la Izquierda Unida y de los sindicatos. ¡Ha ido ahí! Y la justicia sigue atascada y politizada mientras leemos en la prensa enésimos casos de corrupción, no solo pero también de su partido. Claro, que todos estos escándalos no los pagan ustedes de su bolsillo, como el mitin de esta mañana no lo han pagado ustedes de su bolsillo, sino que lo hemos pagado todos los españoles. Claro que todo esto no lo pagan ustedes, sino que lo pagamos todos los españoles.

Nos dejan, como dije, una factura de deuda pública cercana al cien por cien de nuestro producto interior bruto: mayor a la que se encontró al llegar; y eso que desde el año pasado el INE ha revisado los cálculos del PIB al alza para incluir actividades como las drogas y la prostitución. Con estos presupuestos, que no son sino la primera entrega de su programa electoral -no me cansaré de decirlo porque es la verdad- dejan ustedes a 9 millones de pensionistas y a 3 millones de empleados públicos que verán contraer su poder adquisitivo por cuarto año consecutivo. Dejan ustedes los servicios públicos empeorando debido a la tasa de reposición, que no llega al 50 %. Dejan ustedes más de 5 millones de desempleados y casi la mitad de ellos sin ningún tipo de cobertura ni protección. Dejan ustedes un gasto en políticas de dependencia que se mantiene a niveles infrahumanos e inaceptables. Además no hay ningún impulso a un cambio de modelo productivo y, lo que es peor, la desigualdad entre ciudadanos -aunque usted lo ha negado- que viven en diferentes comunidades autónomas y la diferencia de todos los españoles con Europa no hace sino crecer. Solo un dato, ministro: el salario mínimo en España es el cuarto más bajo de España. Decía usted antes que los salarios los acuerdan los sindicatos y se acuerdan en la negociación colectiva. Sí, pero el salario mínimo lo establece el Gobierno y eso marca la negociación como usted muy bien sabe. Muy bien, pues el salario mínimo en España es el cuarto más bajo de Europa, solo Grecia, Portugal y Polonia lo tienen más bajo que los españoles; pero tenemos el honor -entre comillas- de ser el país cuyo salario mínimo supone el porcentaje más bajo de la media de ingresos mensuales. Ahí tenemos el honor de ser los primeros: en el porcentaje más bajo de la media de ingresos mensuales con un 35,5 %. Somos los únicos que estamos por debajo del 40 %.

Estos presupuestos no tenían otro objetivo que intentar resolver sus problemas, los de su partido, los problemas electorales de su partido. Son unos presupuestos fracasados de un Gobierno fracasado. Unos presupuestos regresivos de un Gobierno retrógrado. Unos presupuestos inútiles de un Gobierno que confunde los intereses de su partido con los derechos de todos los ciudadanos españoles. Como dije, hay otra política posible y otra forma de hacer política que es necesaria. Sin la reforma a fondo de las administraciones públicas que nuestro partido y nuestro grupo llevan defendiendo, la fusión de los ayuntamientos, la supresión de las diputaciones, la eliminación de los consejos económicos y sociales, del Tribunal de Cuentas, de los consejos consultivos, de los defensores del pueblo, de las embajadas, ... sin toda esa reforma es imposible: No hay manera de cuadrar las cuentas, de hacer políticas sociales; ni


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siquiera de hacer una política que saque al país de la crisis social y económica que asola a nuestro país. Ni siquiera, señor Montoro, a costa de reducir gastos esenciales en educación, en sanidad, en políticas sociales, en investigación, en infraestructuras. Sin lucha contra el fraude fiscal -esta es otra- y una verdadera reforma fiscal que redistribuya la carga desde las rentas del trabajo y hacia los que hoy eluden legalmente impuestos, aprovechando los agujeros del sistema tributario, no hay forma de lograr unos ingresos públicos necesarios por mucho que se masacre a las clases medias y a las clases trabajadoras.

Una vez más, señor Montoro, señores del Gobierno, señores del Partido Popular, les decimos que no cuenten con Unión Progreso y Democracia para sacar adelante unas cuentas que son en sí mismas un insulto a la inteligencia y una burla para la gente que más ha sufrido y que sigue soportando los zarpazos de esta triple crisis. Por eso, porque nos parecería antipatriótico apoyar unos presupuestos que son negativos para los ciudadanos, para todos los españoles, hemos presentado esta enmienda a la totalidad y por eso pedimos la devolución de las cuentas al Gobierno.

Gracias, presidente. (Aplausos).

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señora Díez.

Señor ministro.

El señor MINISTRO DE HACIENDA Y ADMINISTRACIONES PÚBLICAS (Montoro Romero): Gracias, señor presidente.

Señorías, señora Díez, usted como bien concluye y su grupo político UPyD no va a apoyar estos presupuestos porque no los ha apoyado nunca. Usted no ha apoyado a este Gobierno y usted no va a reconocer nunca lo que puede hacer de positivo el Gobierno de España. Se lo resumo de esa forma; si quiere se lo puedo decir de otra manera, lo puedo intentar, pero más claro no. Usted ha estado negando todo desde el comienzo de la legislatura, todo, todo, excepto la existencia de la crisis. Dice: voy a hablar de presupuestos y ha hablado de una pintura de un mundo idílico. Oiga, yo también trabajo para que en España no haya nadie en el paro, yo trabajo también para que en España haya más equidad y más igualdad social, yo también trabajo para que no haya marginación social y no haya riesgo de pobreza, claro que trabajo para eso. ¿O a qué se dedica el Gobierno de España?

Usted es un grupo de oposición y no puede venir aquí a hacerme un recital de lo que nos falta en España, porque eso ya lo sabemos, señora Díez. ¿Pero estamos saliendo o no estamos saliendo de la crisis económica? Según ustedes, según UPyD, no estamos saliendo; ese es su lenguaje. Ahí está política presupuestaria de este Gobierno cuando teníamos la crisis fiscal del Estado. Somos Gobierno desde finales del año 2011 y esto es la democracia: alternancias en el gobierno. Ya he insistido y explicado en otras ocasiones en la Cámara que en España el bipartidismo consiste en que hay un Gobierno socialista que arruina España y en ese momento tiene que venir un Gobierno del Partido Popular a poner las cosas en orden. (Aplausos). Ese es el resumen del bipartidismo, ¿o no ha ocurrido así siempre? (Rumores). ¿No ha sido esto lo que ha ocurrido en España? (Un señor diputado: Yo no estaba ahí). Yo no estaba ahí claro. (Risas). Claro, yo como he estado ahí lo puedo resumir de esa forma, porque he estado además en los dos Gobiernos del Partido Popular, y teníamos una crisis por delante, señora Díez.

En la crisis de los noventa -porque hubo crisis en los noventa- fíjese qué país éramos: un país con una renta per cápita, como le he dicho, de 13.400 euros en el año 1995, con una tasa de paro del 25 %, y eso que gobernaban los socialistas desde el año 1982. Lo hicieron tan bien que en el año 1995 había una tasa de paro del 25 % y una renta per cápita de 13.400 euros, que significa -lo digo porque fui diputado por Sevilla- que la renta per cápita de Sevilla en el año 1995 sería de unos 8.500 euros, para entendernos, y la media de España eran 13.400. El presidente del Gobierno entonces era natural de Sevilla -lo digo porque soy diputado por Sevilla-, el señor González gobernó España y dejó a España fuera del proyecto europeo de integración en la moneda única porque no cumplíamos ningún requisito. Crecíamos sobre el sector exterior a través de unas devaluaciones y no creábamos empleo. Esta es la historia, y eso se mide. Igual que con La Izquierda Plural. O sea, nosotros como Gobierno -dicen- dejamos endeudado al país. No es verdad. Ustedes no leen las cifras de la deuda externa, si las he contado esta mañana; si no las leen, por lo menos oigan las explicaciones que llevo dando todo el día, por lo menos traten de escucharlas.

Esta mañana he hecho, como dicen ustedes, un acto político. Hombre, claro, cada vez que subo a la tribuna, porque no sé qué se hace en esta tribuna aparte de un acto político. ¡Solo faltaba! Si ustedes quieren que les dé una teórica de economía, no es este el sitio; quedamos en otro lugar y por supuesto les explico los fundamentos de mi pensamiento económico, pero la verdad es que no creo que vengan al caso ni mucho menos. Soy un ministro, un diputado y estamos hablando de política. Su argumento es: con


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este presupuesto ya hemos hecho el programa electoral. Pues qué pronto lo resume su señoría. Con este presupuesto estamos siguiendo, como explicaba esta mañana, la política económica que nos está sacando de la crisis. ¿Hay más empleos ahora que a comienzos del año 2014? ¿Sí o no, señora Díez? No. Me compara con el final de la anterior legislatura, pero tanto usted como yo distinguimos cuándo una economía está cayendo y destruyendo empleo y cuándo está subiendo la actividad económica y creando empleo. ¿O no lo distinguimos? ¿No lo distinguimos? Parece que no.

Yo no presumo de nada; estoy trabajando en el Gobierno para que España vaya bien en términos de crecimiento, de renta, de actividad y sobre todo de empleo; y trabajo en un presupuesto, que es el que traigo aquí, con un marcadísimo carácter social. ¿O no son estas las cifras del presupuesto? Su señoría dice que es muy grave la situación de las pensiones y yo le digo que no, que no hay motivo para preocuparse. En primer lugar, el déficit del conjunto del sistema equivale al 1 % del producto interior bruto y, en este sentido, quedará este año en el cierre claramente por debajo, o sea que no es algo que España no se pueda permitir claramente. Y en segundo lugar, el Estado está detrás y esa propuesta se incorpora también en estos presupuestos, que sigamos avanzando en las fuentes de financiación alternativas a las cotizaciones sociales. ¿En eso está de acuerdo UPyD? Porque según UPyD, ellos ha traído tantos planteamientos a la Cámara..., pero cuando hemos traído leyes importantes no han estado y tampoco les hemos encontrado en ninguna ley de presupuestos.

Señora Díez, el problema político -político- es que UPyD no ha participado en los elementos fundamentales de la recuperación económica de España, porque el discurso que ha hecho usted es el de que no hay recuperación. Que hay una recuperación europea y no hay una recuperación diferencial de España. ¿Pero cómo puede decir eso si España va a crecer este año un 3,3 % y los grandes países de la zona euro apenas van a crecer un 1 %? ¿Cómo puede decir eso? ¿Cómo sostiene este argumento? El Banco Central Europeo lo está haciendo bien. Como todas las organizaciones y las instituciones, cuánta más Europa tengamos, tendremos un mejor y más eficaz Banco Central Europeo, pero lo está haciendo bien frente a esta crisis, contribuyendo, obviamente, a que los países hagamos en casa lo que tenemos que hacer, nuestros deberes, y asumamos nuestras responsabilidades. ¿Pero la política del Banco Central Europeo no es la misma para toda la zona euro? ¿Por qué España crece tres veces más que esos grandes países de la zona euro? Porque los españoles somos así, contestará UPyD. Los españoles somos así y, en definitiva, algo pasará. Sin embargo, quiero decirles que la recuperación económica de España y el cambio económico -lo he explicado esta mañana, señora Díez, en este discurso político equivalente a un mitin, que es lo que dicho usted-, que el crecimiento intertrimestral de la economía española empieza a ser positivo en la segunda mitad del año 2013. ¿Entonces se había producido la devaluación del euro? ¿Había caído el precio del petróleo o había empezado el programa de compra de deuda del Banco Central Europeo? Habíamos hecho en casa cosas importantes, pero que usted reconozca que en casa se hacen cosas importantes es como pedirle que haya algo realmente extraordinario.

Usted no reconoce nada, señora Díez; lleva toda la legislatura dando al mismo tambor, pegándole al mismo tambor. Allá cada uno, por supuesto, faltaría más, tiene todo el criterio y la libertad política para darle al tambor que usted entienda que es importante, pero usted se ha desentendido de la recuperación económica de los españoles, y a eso es a lo que tiene que responder UPyD, a lo que ha sido ese desistimiento de responsabilidad. No estamos presumiendo -insisto por enésima vez en el día de hoy- de que hayamos llegado a ninguna meta; nos falta mucho, pero la cuestión no es esa, que nos falta mucho en términos de recuperación del empleo; claro que sí, nos falta mucho en términos de conseguir más cohesión social y más igualdad. La cuestión es si estos presupuestos, que tienen ese carácter social, si esos presupuestos que siguen insistiendo en la financiación de nuestras comunidades autónomas con esos mecanismos de financiación que ustedes han criticado ferozmente desde UPyD, si con estos términos: están rescatando ustedes a las autonomías, están rescatando ustedes a las corporaciones locales. Estamos rescatando los servicios públicos de los ciudadanos, porque además es la misión que tiene el Gobierno de España. No estamos haciendo nada extraordinario respecto de las capacidades y las responsabilidades que nos atribuye la Constitución española, pero ustedes, UPyD, son un partido a su forma, a su manera y con una líder cuya especialidad no es la economía; para entendernos, señora Díez, este no es su fuerte, usted se maneja lo justo, y ha leído un documento en el que no ha criticado ninguna cifra del presupuesto. Dice que no hemos hablado de presupuestos. Le voy a hacer el ensayo, voy a coger el "Diario de Sesiones" y le voy a decir qué cifra ha criticado usted de presupuestos. (Rumores). ¿El qué, la cifra que emplean los presupuestos en el gasto social de España? Si no lo ha mencionado. (La señora Díez González hace gestos positivos).


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¿A usted le parece verosímil la evolución de la recaudación tributaria para el año próximo, sí o no? Porque claro, necesitamos más recaudación para el Estado. Ahí crece un 6% sobre el presupuesto y crece un 4% sobre la previsible liquidación de recaudación tributaria del año 2015-2016. ¿A usted le parece eso creíble o no le parece creíble? Opine sobre las fuentes de esa recaudación. Pero usted no opina, usted viene aquí, lee un papel -porque ha leído un papel- que no tiene nada que ver con lo que estamos hablando esta tarde, respecto de la evolución económica de España. Usted vuelve a ser otro grupo político que parece que lo que le deslegitima políticamente es que haya recuperación económica en España. Señora Díez, da la impresión de que le viene mal que haya recuperación económica. Como usted no se había anticipado a ella... Le voy a decir la razón, porque ustedes no creen en los españoles. Ustedes no creen en la capacidad que tienen los españoles. Ustedes no creen en la capacidad de iniciativa que tienen las clases media de España.

Usted, que también es nueva en este oficio político, en los años noventa estaba donde estaba, con el socialismo ese. (Rumores). Ese sí sabía. Estaba ahí y es muy legítimo, pero es que es otra personalidad en esta tribuna que se presenta como nueva. Aquí todo el mundo es nuevo. Dice que es nueva porque ha fundado un partido. No, usted no es nueva, como ya le he dicho muchas veces, usted ha participado en Gobiernos con nacionalistas vascos, y ahora, cuando ha creado UPyD, lo de la Hacienda foral le parece un horror, le parece un espanto. La España de las autonomías con haciendas forales le parece increíble y fascinante. Allá usted con su coherencia personal. A partir de ahí hay que decir que usted también fue miembro durante mucho tiempo, legítimamente, de ese Partido Socialista que arruinó con sus políticas a España. (Rumores). ¿O no es así? ¿No se mide en términos de paro, de desigualdad, de desafección con el proyecto europeo, de la creación de la moneda única? ¿No se mide? Sí, se mide. Los criterios de Maastricht se cumplían en los noventa con ustedes en el Gobierno, porque usted era parlamentaria del Grupo Socialista en ese momento. Usted llegó a ser número uno de las listas al Parlamento Europeo por parte del proyecto socialista. Y usted es realmente una socialista que decidió cambiar su vida, lo que me parece muy bien, pero ya sabemos que queda uno pegado a su propia historia.

La historia de este nuevo grupo político en esta Cámara, en esta legislatura -no en este ejercicio, en este final- ha sido desentenderse de las capacidades de recuperación económica que tiene España. Eso ha sido. Por eso usted no ha apoyado ningún presupuesto y ha negado la mayor: España no tiene nada de diferencia, no tiene nada de capacidad distinta de crecimiento económico, cuando usted sabe -además ha estado trabajando mucho tiempo en el Parlamento Europeo- que desde fuera lo que ahora nos preguntan es qué hemos hecho en España para estar viviendo una situación que cada vez es mejor y cada vez está más cargada de esperanza de contribuir al propio proyecto europeo desde su estabilidad. Eso es lo que nos preguntan desde fuera, y es lo que seguro que le llegará a usted en sus relaciones desde fuera. Pero si usted ha entendido que este acto político es una despedida de este Gobierno, la verdad es que es todo lo contrario. Le tengo que precisar que es exactamente lo contrario, es la continuidad de la política económica que nos está sacando de la crisis contra pronóstico, que abre un camino de ilusión, de esperanza y de confianza en cuanto a que consigamos que España tenga las cotas de ocupación de empleo que llegó a tener en su momento. A partir de ahí con las políticas del Estado del bienestar, que son las que hemos preservado en esta legislatura, que son las que hemos hecho prevalentes en esta legislatura, ahí están los datos de en qué se ha aplicado la financiación pública, datos que UPyD ha criticado ferozmente durante esta legislatura, confundiéndolo.

En términos de sector bancario, es verdad -¿cómo no va a serlo?- que España ha tenido una crisis bancaria muy severa, pero no confundamos las cosas. Ya está bien de utilizar ese tipo de tópicos. La crisis bancaria de España no fue porque tuviéramos los políticos encima de buena parte del sector bancario. La crisis bancaria tiene una raíz, tiene una complejidad muy diferente de ello. No admito que su señoría diga que no estamos colaborando con la justicia, como lo estamos haciendo, en todos los supuestos de responsabilidades que se puedan derivar de la crisis bancaria y de cualquier otro supuesto de ilegalidad en España.

No vamos a presumir de nada ni vamos a hacer mítines políticos. Dice que no he hablado de presupuestos. No sé qué entiende su señoría por presupuesto. Para mí el presupuesto del Estado es el que define las políticas prioritarias de un Gobierno, que en esta legislatura se ha llamado Gobierno de carácter social, prioridad de carácter social precisamente para mantener esa cohesión social que es uno de los elementos fundamentales que nos está sacando de la crisis, y que es lo que proyectan los nuevos presupuestos del Estado para el año 2016.

Muchas gracias, señor presidente. (Aplausos).


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El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señor ministro.

Señora Díez.

La señora DÍEZ GONZÁLEZ: Gracias, presidente.

Señor ministro, debe ser cosa de la hora. Ya sé que usted no me habla en ese tono por el hecho de que yo sea mujer (Varios señores diputados: ¡No! ¡No!) o es sencillamente porque no tiene argumentos por lo que me habla así; me habla así porque usted es así, por tanto no se la voy a devolver, sino que voy a volver a hablar de España, de los presupuestos y de la alternativa.

Usted ha dicho que la democracia es alternancia. No. La alternancia es propia de los países en los que no hay una democracia de calidad, porque en la democracia lo que hay es alternativa, no alternancia -ahora me toca a mí y luego te va a tocar a ti-. La alternativa significa políticas alternativas. Nuestro grupo parlamentario ha planteado políticas alternativas siempre, y siempre que ha considerado que tenía que plantearlas. Usted nos dice: no hemos coincidido. Hemos planteado alternativas, y eso no es desistir. Desistir es lo que han hecho ustedes, que tienen los votos suficientes y han desistido y se han resignado, y han dejado a los españoles en la crisis.

Me pregunta usted si estamos saliendo o no de la crisis. Esa no es la cuestión, porque estamos debatiendo sobre los presupuestos y si son la receta que necesitan los españoles. Pero si quiere le contesto a esa pregunta, oiga. Si a usted le parece que estamos saliendo de la crisis, por qué dedica en su presupuesto el 7,3 % menos en gasto social que en el año 2011. ¿Por crueldad? ¿Estamos saliendo de la crisis y hay un 7,3 % menos de gasto social que en el año 2012? ¿Qué pasa, pues, que quiere fastidiar a los españoles? Si estamos saliendo de la crisis, ¿por qué hay 3 millones de españoles que no cobran ningún tipo de ayuda por desempleo? ¿Por fastidiarles? Si yo fuera uno de los 3 millones vendría mañana a manifestarme delante de su ministerio. Estamos saliendo de la crisis y nos va todo estupendamente, pero, oiga, hay 3 millones de españoles que no cobran ningún tipo de subsidio de desempleo, y además dedicamos el 7,3% menos en gasto social que en 2011. ¡Hombre, por favor! (Rumores). ¿Por qué lo hacen? ¿Por fastidiar a la gente? ¿Por crueldad? La pregunta no es si estamos saliendo de la crisis, sino si estamos saliendo de la crisis de la mejor manera, de una manera sostenible, de una manera justa para todos los españoles. Esa es la pregunta, y por eso hay una alternativa. Por eso presentamos una enmienda a la totalidad. No es solo para salir de la crisis de cualquier manera, sino para salir bien, para construir una alternativa y para salir de la manera más justa y más igualitaria para todos los españoles. Eso es la política y eso es la alternativa, y no la alternancia, señor Montoso: ahora me toca a mí y luego ya te tocará a ti. Por eso nuestro grupo parlamentario ha planteado siempre que lo ha considerado enmienda a la totalidad. Esa ha sido nuestra aportación. Somos la oposición, sí señor, y esa es nuestra tarea y para eso los españoles nos pagan el salario, para hacerlo de la mejor manera posible.

En España la protección social, señor ministro, depende de dónde vivas, de la parte de España en la que vivas, de la comunidad autónoma en la que vivas. Lo que el MOU le obliga a Grecia, renta mínima sostenible homologada, en España no existe. No me diga usted que hablo de cualquier cosa que no tiene que ver con los presupuestos. Los presupuestos deberían ser para corregir estas desigualdades, y no lo son. ¿Sabe usted cuál es la renta mínima de las comunidades autónomas, lo que ponen las comunidades autónomas, además de lo que pone el Estado en el Plan Prepara y en la RAI? ¿Sabe usted cuál es en el momento actual la situación entre comunidades autónomas? La que más pone, la que más paga de renta mínima es el País Vasco: veinticuatro meses, 663 euros. Y la que menos la Comunidad Valenciana: treinta y seis meses, 285 euros. Para corregir estas desigualdades es para lo que tendría que funcionar el Fondo interterritorial, para lo que tienen que funcionar los presupuestos, para que haya igualdad entre españoles, al margen de la comunidad autónoma en la que vivan. De eso habla nuestra alternativa, eso es una alternativa: hablar de esas cuestiones. Eso es plantear una alternativa. ¿Cuál es la diferencia de renta entre comunidades autónomas? La media del PIB en España, ese del que usted ha hablado tanto, es de 22.780 euros de renta per capita; en Andalucía 16.000 largos, y en Madrid 31.000. Para evitar estas desigualdades es para lo que deben funcionar los Presupuestos Generales del Estado y el Estado. ¿Cuál es la diferencia de gasto por habitante total de servicios públicos esenciales -sanidad más educación más protección social- entre comunidades autónomas? Alcanza un 60 %, en Asturias 8.531 euros por habitante y en Andalucía 5.600. La diferencia de gasto por habitante en educación es del 55 %, en el País Vasco 1.224 y en Andalucía 959. Para evitar estas desigualdades es para lo que tienen que funcionar el Estado y sus presupuestos.


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El señor PRESIDENTE: Señora Díez, tiene usted que terminar.

La señora DÍEZ GONZÁLEZ: Sí, termino, presidente.

De eso se trata la alternativa, señor ministro, de corregir estas desigualdades, de corregir esta injusticia, y eso se hace con los presupuestos, con unos presupuestos que no se resignen a la miseria, que no se resignen a la desigualdad y que no se resignen a la pobreza. Sí, este grupo parlamentario no desiste, tiene una alternativa y la presenta. No nos resignamos a ser alternancia, ni nos resignamos a aplaudirles a ustedes, presuman o no presuman; sería, señor Montoro, muy antipatriótico. (Aplausos).

El señor PRESIDENTE: Gracias, señora Díez.

Señor ministro.

El señor MINISTRO DE HACIENDA Y ADMINISTRACIONES PÚBLICAS (Montoro Romero): Gracias, señor presidente.

Señora Díez, podía haber dicho lo mismo sin dar voces. (Risas.-Aplausos). Es que cuando hablamos de las formas... Le van a pasar el vídeo para que vea usted que se estaba comiendo materialmente los micrófonos. Por eso le decía que si se trata de guardar las formas, sea hombre o mujer, no dé usted voces, hable normal. ¿O no podemos hablar normal en esta Cámara? Si ya existe el sistema que traslada nuestra voz. Por cierto, la mía no está para dar muchas voces; dará más o menos argumentos, pero voces, ninguna, señoría. Yo no le he dado ninguna voz a usted, ¡solo faltaba eso! Lo que sí he hecho ha sido descalificar su planteamiento. Usted confunde realmente las cosas, y eso que me ha hecho ahora mismo vuelve a ser una confusión. Mire, señora Díez, la diferencia entre la financiación de los servicios públicos entre españoles la define el sistema de financiación autonómica vigente, que no son los Presupuestos Generales del Estado para 2016. Esa diferencia no se puede corregir en estos presupuestos, señoría. ¿Lo entiende o no lo entiende? (La señora Díez González hace gestos afirmativos). Lo acepta. Entonces no me traiga una enmienda a estos presupuestos que nada más y nada menos modifica todo el sistema de financiación autonómica de España, incluyendo las haciendas forales. Eso es lo que hace UPyD: fantástico, tiene una capacidad realmente creativa e innovadora en términos de aportar a los Presupuestos Generales del Estado para el año 2016. Que esa no es la cuestión, señoría. Obviamente estos presupuestos aceptan el sistema de financiación autonómica que en su día fue una ley aprobada en esta Cámara, porque, ¿alguien aprobó eso, no? ¿No la aprobó el señor Sánchez tampoco? ¿No estaba? (Rumores). Yo juraría que estaba el señor Sánchez votando este sistema de financiación autonómica que a todo el mundo ahora le parece una atrocidad, entre otros a los Gobiernos socialistas de las comunidades autónomas. Pero alguien será el padre de la criatura, alguien habrá votado en su día y sabría lo que votaba. Pero esta no es la cuestión, señora Díez, esto no lo puede hacer con los Presupuestos Generales del Estado para el año 2016. Se ha equivocado usted de argumento.

En relación con la disparidad de renta per capita ese es otro argumento en el que evidentemente los presupuestos sí pueden ser activos, pero no pueden resolverlo. Es un problema de crecimiento económico, y si la Hacienda del Estado fuera capaz de promover un crecimiento económico a lo que está obligada es a acortar las diferencias entre los niveles de rentas que se produzcan del crecimiento económico. Eso es lo que hacen los presupuestos. Eso es lo que aportan los presupuestos. Y eso sí lo hacen los presupuestos, que evidentemente también tienen que renunciar, y por tanto son presupuestos que al tener ese marcado carácter social no pueden emplear más recursos en otro tipo de inversión. Pero mire lo que está ocurriendo con esta recuperación económica y su distribución territorial. Están creciendo realmente comunidades autónomas que también, al tener una base digamos de sector agroalimentario más importante, están protagonizando esa recuperación económica. No tienen tanta base industrial y ni siquiera tienen tanta base de servicios, pero tienen una capacidad realmente elevada en el sector agroalimentario, y eso es lo que tenemos que favorecer desde los Presupuestos Generales del Estado e incluso desde los presupuestos europeos, que es el sentido del Feder en su momento y de los nuevos fondos que van al desarrollo y al desarrollo estructural que debe aspirar a recortar distancias.

Pero, señoría, vamos a reconocer que estamos creciendo, que estamos empezando a crecer, que ciertamente esas diferencias de renta son fruto de nuestra historia. Son fruto -antes se lo he mencionado yo- también en términos de lo que es la renta per capita de España en los diferentes territorios de España, cuando he citado la renta per capita de España en el año 1995 y las diferencias cuando he dicho que en Sevilla no era de 13.400 euros -la media de España-, sino que podía estar en ese año en torno a los 8.500 euros. ¡Claro que estamos reconociendo esa diferencia, señora Díez! Y eso es lo que tenemos


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que subsanar en un país que aspira a que haya igualdad de oportunidades entre los españoles. Una tarea pendiente. Una tarea importante; pero una tarea que solo se puede abordar en un marco de crecimiento económico, porque mientras no haya ese crecimiento económico, ¿qué estamos pretendiendo igualar? ¿La pobreza? ¿Eso es lo que estamos pretendiendo igualar? Es todo lo contrario. Tenemos que despertar este crecimiento económico, los Presupuestos Generales del Estado aportan ese crecimiento económico y esa creación de empleo, y para decir estas cosas, señora Díez, no hay que vocear. Hay que utilizar argumentos y hacerlo, digamos, con rigor. Realmente acercarse a los grandes argumentos que son los que interesan a los españoles.

Con estos presupuestos el Gobierno proyecta un horizonte de crecimiento económico para España, e interesa que realmente eso sea así, que los hechos consoliden esa esperanza y esa ilusión que despiertan estos presupuestos, y con ello que podamos tener en una próxima legislatura una gestión de gobierno, el que salga de las urnas, que haga realmente una política presupuestaria para confirmar esta recuperación, y podamos decir, al final de la siguiente legislatura, que España está en práctico pleno empleo en la gran mayoría de sus territorios.

Muchas gracias, señor presidente. (Aplausos).

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señor ministro.

Se suspende la sesión.

Eran las nueve y treinta y cinco minutos de la noche.

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