Hace 200 años. Diario de las Cortes de Cádiz


31 de diciembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

Continúa el debate sobre la proposición presentada por Francisco Javier Borrull y Vilanova sobre nulidad de los tratados realizados por Fernando VII en cautividad.

El debate se había iniciado en la sesión secreta del día 28 y fue el tema de tres últimas sesiones públicas del mes de diciembre, que según dice en el diario de sesiones deben reputarse como una sola en permanencia.

Ramón Lázaro de Dou interviene en primer lugar para disculparse por no estar a la altura de los Cicerones y Demóstenes de este ilustre Congreso y alude a Cataluña, tierra por la que es diputado: Los catalanes dirán: cuando teníamos la libertad y la Constitución que quieren hacer revivir las Cortes, los Reyes y nosotros éramos más felices: entonces nuestras leyes del consulado de Barcelona se hicieron más famosas en todo el Mediterráneo, que la ley Rhodia en la legislación romana…. Suscribe todo lo que han dicho los diputados que le han precedido en el uso de la palabra.

José Salvador López del Pan apoya la proposición hecha por Borrull y el proyecto de decreto de Pérez de Castro, uno y otro con las modificaciones que se han ido sugiriendo a lo largo del debate: Solo tengo que añadir que así en el decreto como en el manifiesto que debe acompañarle, se haga expresión clara y enérgica de la religión católica, apostólica romana, que es la base y fundamento de los imperios y la gloria y distintivo de la Monarquía Española

Mariano Blas Garoz se manifiesta a favor de la proposición, pero añade dos consideraciones: Que la voz que se dice han divulgado los generales del tirano… es fundada… y por tanto es necesario prevenir las funestas consecuencias… y que para verificarlo es necesario sea de un modo que convenza a la Nación de la necesidad que tiene de evitarlas

Fernando VII, 1784-1833Fernando VII, 1784-1833

Francisco de Sales Rodríguez de la Bárcena declara que después de tan sabias intervenciones poco puede decir. Insiste en que la religión consagra esta decisión y obliga a las Cortes a extender este decreto: El juramento público y solemne que hicimos ante los diversos altares, y a presencia de los ángeles y de los hombres, al poner la mano en el desempeño de nuestro importante cargo, exige de nosotros como un deber religioso mantener y consolidar la integridad e independencia de la Nación

Pedro González Llamas da por suficientemente debatido este asunto y dice: Señor, aunque la proposición del Sr.Borrull no fuera en realidad un axioma, se ha ampliado, analizado y extendido tanto por los dignos diputados que han discutido sobre ella, que me parece será poco o nada lo que se pueda añadir

Dionisio Inca Yupangui envía un escrito que es leído por el Secretario de las Cortes, ya que el diputado se encontraba ausente por enfermedad: La América, cuya cordialidad por la Metrópoli y demás virtudes nos son conocidas, une sus votos y sentimientos… Ella ama al Rey Fernando, desprecia a Napoleón, quiere ser libre como la madre Patria y como esta detesta la esclavitud… así pues aumente el número y fuerza de nuestros ejércitos…

Concluida la lectura del escrito de este diputado, el Congreso da por suficientemente discutido este grave asunto y se procede a la votación. La propuesta es aprobada por aclamación y se encarga a Evaristo Pérez de Castro que prepare el proyecto de decreto en menos de veinticuatro horas. Se autoriza a este diputado, junto a Francisco Gutiérrez de la Huerta y Felipe Aner, para que redacte el manifiesto que debe hacerse a la Nación, expresando los nobles sentimientos de las Cortes.

Otros asuntos:

El parte de guerra informa sobre un ataque sufrido el 26 en la costa de Trocadero.

La secretaría de Gracia y Justicia comunica haber remetido a las Cortes 22 tomos de una "Colección de Cortes de España” y dos más con el título de Becerro de Behetrías para el uso que se estime.

Se retoma la consideración sobre la legitimidad de Joaquín Tenreyro y Montenegro, diputado por la provincia de Santiago, para continuar en las Cortes, ya que no era natural de Galicia. Tras un breve debate se decide excluirle, no sin previamente agradecerle su colaboración con las Cortes.

El diputado José Salvador López de Pan solicita que se aplique idéntico criterio con los diputados que estén en la misma situación.

La sesión secreta vuelve a dedicarse al asunto del Regente José María de Puig de Samper que se había tratado en sucesivas sesiones. Se presenta un oficio del conde de Puñonrostro sobre las injurias contenidas en el periódico El Patriota de las Cortes del pasado 27 de diciembre, que retrata a Puig de Samper como un hombre ambicioso y que con tal de seguir como Regente se ha humillado ante las Cortes.

El asunto vuelve a diferirse para discutirse en otra ocasión.

Para el reinado de Fernando VII, véase Historia del reinado de Fernando VII, de Estanislao de Kotska Vayo y Fernando VII Rey constitucional. Historia diplomática de España de 1820 a 1823, del marqués de Villa-Urrutia e Historia política y parlamentaria de España, de Juan Rico y Amat. En esta última obra, al comentar el decreto de 1 de enero de 1811, se reproducen algunos de los discursos de Argüelles, Pérez de Castro, Aner, Esteban y Mexía, pues según el autor: En los debates que promovió aquel decreto, se pronunciaron notabilísimos discursos que honrarán siempre nuestra elocuencia parlamentaria.

Cronología del decreto de nulidad de los tratados hechos por Fernando VII durante su cautiverio

Proposición de Francisco Javier Borrull y Villanova: 29 de diciembre de 1810.

Debates: Sesión secreta del 28 y sesiones públicas del 29, 30 y 31 de diciembre de 1810.

José María Puig de Samper, magistrado de la Audiencia de Aragón, miembro del Consejo Real, Decano del Tribunal Supremo, Magistrado de la Audiencia de Valencia, era regente suplente de la segunda Regencia, nombrada el 28 de octubre de 1810 por las Cortes generales y extraordinarias en la Isla de León, hasta la llegada del titular, Gabriel Ciscar.

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30 de diciembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

Sigue la discusión sobre la proposición de Borrull para que se declaren nulos los actos o convenios que ejecuten los Reyes de España estando en poder de los enemigos y que puedan ocasionar perjuicio al Reino.

 Parece evidente que la intervención de tantos diputados en un asunto en el que estaban todos de acuerdo, responde a una manifestación pública en defensa de la Monarquía, siempre que esté sujeta a las leyes. Algunos se remontan a la historia y principios que rigen dicha institución en España.

En esta segunda sesión pública, cuyo tema monográfico es la situación planteada por el posible matrimonio del Rey Fernando VII durante su cautiverio por Napoleón, intervienen varios diputados.

García Herreros manifiesta que los diputados no sólo han hablado para explicar su punto de vista sino que lo han hecho para informar al público que sigue la sesión en las galerías de la gravedad de la situación. En su discurso apoya las tesis de sus compañeros y dice que no se trata de remontarse a las leyes de la Monarquía española: Si aquellos pelearon con bárbaros árabes, nosotros peleamos con vándalos franceses.

Retrato de Napoleón Bonaparte. 1769-1821Napoleón Bonaparte. 1769-1821

Villafañe alude a la responsabilidad de que cada diputado representa a 50.000 españoles.

Pérez Martínez, obispo de Puebla de los Ángeles, diputado del Virreinato de Nueva España que hacía pocas sesiones que se había incorporado a la Cámara, se estrena con esta intervención en un asunto bien delicado. Amenaza con que en adelante no hay que esperar ni un peso de América si permanecemos en la antigua España. Incluso, recomienda que se esté preparado si hay que abandonarla: …sépanse los buques extranjeros y nacionales con que podemos contar para aquel caso: pongamos en salvo todos los archivos y todo lo que convenga salvar, y tomemos todas las precauciones que no se tomaron en Sevilla, por cuyo motivo se perdieron inmensos tesoros.

Esteban, Monte y Muñoz Torrero participan en el debate. Este último, con gran claridad de ideas, hace un resumen de los puntos más importantes: primero, el derecho de la Nación; segundo, el orden de la providencia. Hace una dura crítica a Napoleón y apoya la guerra eterna. Recomienda el nombramiento de una comisión que redacte el decreto.

Riesco se solidariza con los diputados que le han precedido en el uso de la palabra y dice que se ha hablado tanto y tan bueno que no resta nada que decir. Añade que el decreto debe ir acompañado de una proclama que anime al pueblo a la lucha.

Fernández Leyva, aun no estando seguro de que los rumores sean ciertos, dice que La Nación no debe seguir a un Rey que no está libre en el ejercicio de sus facultades; y esto creo que no necesita prueba alguna... La América, Señor, no quiere nada de los franceses: los despreciamos todos; Bonaparte allí está tenido por un embustero, a quien nunca se debe dar crédito, aun cuando alguna vez diga verdad… que diría el Dos de Mayo, que vio sacrificar y llevar al suplicio tantas víctimas que claman venganza.

Valcárcel empieza diciendo: casi tres años han pasado ya de una guerra la más inaudita y desoladora, en la que la Nación ha experimentado los mayores desastres y calamidades… las viudas, padres y huérfanos de tantos militares defensores… de Zaragoza, Gerona, Ciudad Rodrigo, Rosas, Astorga… en los campos de Bailén, Talavera, Ocaña, Medellín… esperan para alivio de tantos males a nuestro Rey Fernando que nos gobierne bajo las bases de la Constitución que V.M. ponga en sus manos.

La sesión de este día finaliza con la intervención del diputado Gutiérrez de la Huerta que insiste en un análisis parecido y que al concluir llega a afirmar que lo que Napoleón desea es impedir que V.M. llegue a formar la Constitución tan deseada… Así que circule el decreto y circule con rapidez, acompañado de un manifiesto enérgico.

Comienza la sesión secreta. Se da cuenta de los partes de guerra y fortificación de Cádiz y la Isla. Se lee el informe de la comisión de Justicia acerca de un recurso del escribano de Cámara del Consejo Real, Segundo García Cid, donde se queja de haber sido apartado de su plaza por orden de la actual Regencia, en beneficio de Jacinto Velandía; las Cortes acuerdan remitir el expediente al Consejo de Regencia para que informe de los antecedentes.

De nuevo, el diputado Blas Ostolaza es el objeto de críticas de otros diputados por su falta de respeto al secreto debido a los asuntos gubernamentales. La sesión finaliza aplazando la discusión sobre este asunto.

 

Cronología del decreto de nulidad de los tratados hechos por Fernando VII durante su cautiverio

Proposición de Francisco Javier Borrull y Villanova: 29 de diciembre de 1810.

Debates: Sesión secreta del 28 y sesiones públicas del 29 y 30 de diciembre de 1810.

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29 de diciembre de 1810

Diario de Sesiones

Se discute el informe de la comisión de Poderes sobre los de José Caro Sureda diputado por Valencia. Joaquín Tenreyro presenta una exposición en la que dice que si se excluye a Caro por no ser natural de Valencia sino de Mallorca, él debe ser excluido por no haber nacido en Galicia, cuyo reino le había nombrado. Intervienen en esta discusión varios diputados. Se vota y José Caro es excluido por una mayoría notable. Toma la palabra Luis Rodríguez del Monte para aludir otra vez al caso de Joaquín Tenreyro, pero se decide que no procede reconsiderar los poderes de este diputado. Caro Sureda es sustituido por Pedro Aparici.

 En esta sesión. el tema principal es el debate sobre la proposición presentada por Francisco Javier Borrull y Villanova sobre el asunto suscitado en la sesión secreta del día anterior, cuyo texto dice:

Que se declaren nulos y de ningún valor ni efecto cualesquiera actos o convenios que ejecuten los Reyes de España estando en poder de los enemigos y puedan ocasionar algún perjuicio al Rey.

 Cada diputado que participa en el debate lo hace en profundidad.

En defensa de la proposición interviene el propio Francisco Javier Borrull y Vilanova, autor de la misma: Las leyes en tanto autorizan los tratos y convenios, en cuanto los suponen dimanados de libre y espontánea voluntad de los contratantes… Más como no puede haber voluntad ni consentimiento cuando no está libre la disposición de las cosas, de aquí se sigue inmediatamente que no resulta obligación, ni aun convenio alguno… Esto puede aplicarse a nuestro Rey Fernando, el cual, sin libertad ni arbitrio para obrar, no podrá hacer pacto ni convenio en el que no intervengan el capricho de los que le rodean y oprimen…

Agustín Argüelles se muestra partidario de la proposición y, después de hacer una dura crítica a Napoleón, atribuye a la falta de libertad de imprenta y otras causas el conocimiento de todos los males y el engaño de Bonaparte a la Nación en épocas anteriores: Desde aquella época este mal hombre ha caminado de crimen en crimen; y no sólo ha procurado destronar a todos los Reyes, sustituir a todas las dinastías reinantes su obscura familia sino destruir principalmente la casa de Borbón.

José Pablo Valiente se manifiesta de acuerdo con la proposición: Solo nos importa aclararla para evitar el daño que nos amenaza… Hace tiempo que se sabe que los generales franceses tienen empeño en hacer que se crea en sus ejércitos que Fernando está casado, que Napoleón está dispuesto a reintegrarle en su Trono…

Francisco Fernández Golfín apoya la tesis de los dos diputados que han hablado anteriormente y manifiesta la necesidad de tomar medidas y todo tipo de precauciones: …pues con ella evitaremos que de un Monarca grande, cual es y querido de su pueblo se convierta en un régulo despreciable a manera de los de la Confederación del Rhin…

Evaristo Pérez de Castro añade pocos argumentos pues, según sus propias palabras, todo está dicho: Todo lo que venga por mano de Napoleón, aunque venga pasando por las manos de Fernando, o cualesquiera otras ha de perjudicar siempre a la Nación. Se extiende sobre la manera en que se debe redactar un decreto y hacerlo llegar a todos los españoles.

Felipe Aner es el diputado que hace una exposición más extensa, destacando la gravedad de la situación si se confirma como cierta: Señor, hace muchos años que la ambición de la Francia ha pretendido la cesión de las provincias de la parte de allá del Ebro. Sus miras en esta cesión no son otras que engrandecer aquel reino, quitar la barrera de los Pirineos, mantener sus ejércitos en el corazón de España, y emprender luego la conquista de todo el Reino.

Juan Nicasio Gallego no se conforma con las sospechas del matrimonio del Rey. Es de la opinión de que se deben tomar medidas más duras para atajar el daño que amenaza a la Nación: Pido pues que en el decreto que se expida sobre este particular se declare traidor a la Patria a todo el que aprueb , o induzca a que aprueben otros, cualesquiera decretos emanados del Rey Fernando, mientras permanezca en poder de Napoleón.

La familia de Carlos IV. Francisco de GoyaLa familia de Carlos IV. Francisco de Goya

Manuel Mejía se dirige a los diputados hablando como portavoz de los de Ultramar. Hace un resumen de las seis propuestas de Borrull, Capmany, Oliveros, Pérez de Castro, Aner y Gallego y añade una séptima en este sentido: Que como V.M., pocos días ha ratificó su íntima alianza con la Gran Bretaña, asimismo y siguiendo el laudable ejemplo de la Junta Central, que cuando se acercaba un devastador ejército a las frágiles puertas de Madrid… declaró solemnemente la guerra a Napoleón, ahora que estamos sobre el último borde de la Península, y cuando tal vez se creerá que vamos a perecer oprimidos por el tirano, o ser, huyéndole sumergidos en el Océano, declare y ratifique una guerra eterna, no ya sólo al pérfido Napoleón y su raza, sino a toda Francia misma y sus cobardes aliados… mientras Fernando VII con toda su Real familia no sea restituido libre al seno de su Nación, desembarazada en todos sus puntos de las feroces huestes que la mancillan. Acaba el discurso solicitando: Señor, Señor, ocúpese V.M. exclusivamente de tan importante como difícil materia. Declárese en sesión permanente hasta su feliz conclusión… Pensad lo que por esta misma Patria hicieron en las mas apuradas angustias los Pelayos, los Cides, los Íñigos, los Jaimes…

Concluido este discurso, se levanta la sesión pública de la mañana y el presidente convoca a los diputados para que continúe la sesión por la noche.

Continúa la discusión de la mañana.

Blas de Ostolaza interviene para decir que no es necesario el decreto de Borrull y que lo que importa es no dejar las armas hasta no haber logrado la independencia y la libertad.

Antonio Oliveros introduce matices religiosos al afirmar que el matrimonio es un sacramento y debe ser santificado por la Iglesia. Se une a la proposición de Capmany de que se declaren nulos los matrimonios de los Reyes de España hechos sin el consentimiento de la Nación representada en Cortes.

Francisco Morros, Alonso Cañedo y Juan Nicasio Gallego protestan ante la intervención de Oliveros, pues la consideran excesiva y que algunos asuntos se deben regular en la futura Constitución.

Antonio Oliveros toma la palabra de nuevo, después del incidente, y resume su pensamiento de este modo: El pueblo español no quiere ser francés: el pueblo conoció bien la intención de Napoleón. Cuando los franceses pasaron a Portugal bajo las órdenes de Junot, conoció que concluida aquella expedición, se dirigirían contra el Gobierno que tan impolíticamente les concedía el paso y desde aquella época los trató como enemigos; díganlo las provincias de Castilla y Extremadura, sus sótanos y sus bosques…

Domingo García Quintana presenta su voto por escrito en el mismo sentido y procede a su lectura.

Morales Gallego, Castelló, Villanueva, Villagómez y Pelegrín insisten en la gravedad del asunto y en las medidas que deben acordar las Cortes.

Gregorio Laguna pide que se hagan dos proclamas, una para gente ilustrada y otra para el pueblo con un lenguaje más sencillo, para que todo el mundo la entienda.

José Miguel Guridi y Alcocer habla como testigo de los sentimientos de los habitantes de América, y muestra su apoyo al Rey y a la Nación: Así, pues, jamás los americanos obedecerán a Fernando VII mientras vean que él es el medio del que se sirve para sus maquinaciones el mayor de los tiranos, y están resueltos a no seguir la suerte de la Metrópoli siempre que esta quedase subyugada a Napoleón.

Manuel de Llano se muestra más trágico y llega a decir que, si es cierto lo del matrimonio del Rey, se decrete que la bandera nacional se sustituya por una negra, para acreditar que la Patria esta en peligro.

Francisco González acaba la discusión de este día con estas palabras: Yo pido que se declare que primero moriremos que dejarnos subyugar por ese infame.

 La sesión pública había sido tan larga que no hubo tiempo para la secreta.

El tema principal y casi monográfico es la nulidad de los tratados hechos por Fernando VII durante su cautiverio, que prácticamente ocupa toda la sesión pública dividida en sesiones de mañana y tarde. La discusión de este asunto se prolonga durante varias sesiones dando como resultado el Decreto XIX de 1 de enero de 1811: Declaránse nulos todos los actos y convenios del Rey durante su opresión fuera ó dentro de España: nueva protesta de no dexar las armas hasta la entera libertad de España y Portugal.

Cronología del decreto de nulidad de los tratados hechos por Fernando VII durante su cautiverio

Proposición de Francisco Javier Borrull y Villanova: 29 de diciembre de 1810.

Debates: Sesión secreta del 28 y sesión pública del 29 de diciembre de 1810.

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28 de diciembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

La sesión comienza por primera vez con la lectura de las Actas del día anterior.

El asunto principal es la continuación del debate del Reglamento provisional del Poder ejecutivo o Reglamento provisional para el Consejo de Regencia.

Se lee el párrafo 1.º del artículo 2.º, del capítulo III: Del Consejo de Regencia con respecto al Poder judiciario:

El Consejo de Regencia no podrá deponer a los ministros de los Tribunales Supremos ni inferiores, ni demás jueces subalternos, sin causa justificada; pero podrá suspenderlos con justa causa, dando parte de ello a las Cortes antes de publicarlo: tampoco podrá removerlos a otros destinos contra su voluntad, aunque sea con ascenso.

En esta ocasión, da lugar a un debate en el que cada una de las intervenciones de los diputados es bastante extensa, lo que subraya la importancia de dicho artículo.

Francisco Gómez Fernández analiza los tres puntos fundamentales del artículo que son privación, suspensión y remoción o promoción.

Domingo García Quintana opina que las dos primeras partes del artículo deben ser una y en cuanto a la tercera cláusula es difícil valorar las estrategias de los magistrados.

Felipe Aner es de la opinión de que debe suprimirse la última parte del periodo: Me parece que será raro el caso en que uno no quiera ser promovido.

Jaime Creus, en cuanto a las remociones, comprende que el Consejo de Regencia necesite trasladar a un individuo a otro puesto. En cuanto a las otras dos partes juzga necesario que exista un juicio justo.

Manuel Luxán, con una gran clarividencia, se expresa de esta manera: …creo que las miras de la comisión no son mas que quitar al Consejo de Regencia la arbitrariedad o influjo sobre los jueces, y dejar a estos toda la seguridad posible que quiere la Nación y exige la justicia.

Ramón Lázaro de Dou es del mismo parecer que Luxán y confirma la opinión de que no se puede remover a nadie sin causa justa, y que esto debe quedar a la disposición del Consejo de Regencia.

Francisco Gutiérrez de la Huerta se muestra más pesimista y ve que en el artículo hay muchos inconvenientes y falta de reglas fijas, lo encuentra generalista y que se debían precisar más sus límites.

Agustín Argüelles se posiciona claramente a favor de los redactores de la comisión que han fijado este texto. Valora igualmente los tres aspectos y, al final, acaba diciendo que no se trata de una ley de los jueces, sino de un reglamento para la Regencia, e insiste en su provisionalidad.

Joaquín Díaz Caneja se alinea junto a Argüelles y declara que se debe dar un voto de confianza a que la Regencia actúe correctamente y que, como el reglamento es provisional, no se deben detener en estériles polémicas.

José Pablo Valiente es el último interviniente de esta sesión. Se muestra más cauto, es de la opinión de que el asunto que se discute es de gran trascendencia y analiza los tres aspectos. El debate se interrumpe sin tomar ninguna decisión.

La sesión secreta se celebra en jornada de mañana desde las dos a las tres y de noche desde las siete a las diez y media.

La de la mañana comienza con la lectura del acta anterior. A continuación se dan los partes de guerra y de las obras de fortificación. La nueva noticia es la sospecha de ciertos movimientos de Napoleón para traer a Fernando VII a Madrid. Se traslada el asunto para debatirlo en la sesión de la noche.

Continúa la sesión secreta de la noche con la lectura de un oficio de la Regencia en la que se explicita la sospecha anteriormente citada. La noticia como era lógico provoca gran preocupación entre los diputados. Intervienen muchos de ellos: Pérez de Castro, Borrell, Aner, Gallego, Argüelles, Golfín, Leyva, Dueñas, Villagómez, Mejía, Serna, Valiente y hasta el secretario, José Martínez. Por Villanueva sabemos el alboroto formado ante la noticia de que el Rey se había casado con una infanta de la casa de Austria.

Los asuntos siguientes de menor interés se tratan en la sesión pública previamente a la discusión del Reglamento de la Regencia:

El marqués del Palacio solicita que la Junta que entiende en su causa la abrevie y consulte luego a las Cortes, para quedar cuanto antes justificado su honor. Intervienen en este asunto los diputados García Caneja y Aner, que piden que se envíe la solicitud a dicha Junta para que resuelva a la mayor brevedad.

Francisco Fernández de la Peña, intendente de Extremadura, manifiesta la necesidad de medios para su ejército. Tras unas breves intervenciones de los diputados Castelló, Aner, Polo y Pérez de Castro, se resuelve que la Regencia provea la Tesorería y tome las medidas oportunas.

Lorenzo Calvo solicita se le dé posesión de la Escribanía de Cámara del Consejo de Guerra con que le ha agraciado el Consejo de Regencia y a lo que se ha opuesto el primero por medio de una consulta. Participan los diputados:

Villanueva, para decir que el no poseer un empleo ya concedido es quebrantar la ley…; Gallego, que opina que en el Reglamento de la Regencia se determinará a quien toca proveer los empleos de todas clases; Quintano que declara: …Entiendo que lo hecho hasta aquí no debe servir de ejemplo para lo venidero. Este sujeto estaba nombrado por la Regencia, y así se le debe dar posesión…; Caneja, Valiente, Huerta, Luxán, Gordillo, Argüelles, Bárcena y Pelegrín son de la misma opinión. Efectuada la votación, se acuerda que pase al Consejo de Regencia para que, sin perjuicio de la consulta hecha por el de Guerra sobre sus atribuciones, resuelva lo conveniente.

Consulta a la Regencia para ampliar el indulto de los desertores en la parte en que dispone que los cabos y sargentos queden soldados rasos. Las intervenciones de los diputados en este asunto se muestran de acuerdo con el dictamen de la comisión y se resuelve que subsista el indulto tal como estaba definido.

Andrés Llano presenta la proposición siguiente: Que dirigiéndose muy principalmente la solicitud nacional a la mejora de la disciplina y organización del ejército, encarguen las Cortes muy particularmente al Consejo de Regencia que forme a la mayor brevedad el plan de reforma, mejoras, alteraciones de las ordenanzas y demás que juzgue conveniente en los ejércitos…

Leída la anterior proposición, se presentó en la barandilla Feliciano Sánchez, escribano, para notificar a S.M. la introducción de la segunda suplicación en el Consejo de Indias por parte de Miguel Sabarces, sobre un legado de 100.000 pesos, hecho por Francisco Antonio Linares.

La comisión de Poderes informa sobre los presentados por Antonio Alonso Varona, regidor de Plasencia en Extremadura. Se resuelve la inadmisión de estos poderes.

Se reclama a la Regencia que insista en la venida de los diputados que faltan de algunas provincias americanas, como Buenos Aires, Santa Fe y Querétaro.

Jose Navacerrada se queja del trato recibido del Secretario del Despacho de Gracia y Justicia. Discutida la materia se piden aclaraciones al peticionario.

El asunto al que se refiere la sesión secreta dará origen a la proposición del diputado Borrull para que se declaren nulos y de ningún valor ni efecto los actos o convenios celebrados por los Reyes en cautividad, y ocupará las próximas sesiones. El resultado de estos debates se plasmará en el Decreto de las Cortes de 1 de enero de 1811.

Véase en Rey, Cortes y fuerza armada en los orígenes de la España liberal 1808-1823, de Roberto Luis Blanco Valdés, el capítulo dedicado al Reglamento provisional del Poder ejecutivo.

Cronología del Reglamento provisional del Poder ejecutivo

Acuerdo para su formación: 26 de septiembre de 1810
Dictamen: 5 y 12 de diciembre de 1810
Debate: 17, 21, 22, 25, 26, 27 y 28 de diciembre de 1810

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27 de diciembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

El tema monográfico de la sesión es la continuación del debate del Reglamento provisional del Poder ejecutivo.

Se procede a discutir el artículo 2.º del capítulo II: Del Consejo de Regencia con respecto al Congreso Nacional:

En el caso que convenga oír personalmente a los individuos del Consejo de Regencia en público o en secreto, un Secretario de las Cortes, acompañado de un mensajero y dos alabarderos, les llevará el recado verbalmente.

Participan en el debate Quintana, Argüelles, Caneja, Luxán y Ostolaza. Prevalece la opinión de Argüelles, que solicita omitir este párrafo, ya que es una mera fórmula y en todo caso debe ser recogida en el Reglamento de las Cortes.

Se pasa al párrafo 2.º de este mismo artículo: Si el Consejo de Regencia creyese oportuno pasar a la sala del Congreso, lo hará saber a las Cortes por medio de un mensaje por escrito, en que se expresará si ha de ser en público o en secreto.

Intervienen Borrull, Manuel Martínez, Argüelles y Muñoz Torrero. Tras un pequeño debate, se hace la corrección propuesta por Borrull: hará presente en lugar de hará saber. El resto del párrafo queda aprobado como estaba.

Se lee el último párrafo que dice: Las Cortes no podrán deliberar sobre ningún asunto mientras se halle en la sala algún individuo del Consejo de Regencia.

Isla de CubaIsla de Cuba

A petición de Argüelles, queda resuelta por el Congreso la supresión de este párrafo por considerarlo perteneciente al Reglamento de las Cortes.

Ramon Lázaro de Dou presenta una serie de adiciones al capítulo II, que no se aceptan y ni siquiera se debaten.

Se pasa al capítulo III: Del Consejo de Regencia con respecto al Poder judiciario.

Artículo1.º, párrafo 1.º: El Consejo de Regencia cuidará de que se observen las leyes en la administración de justicia.

Intervienen los diputados Caneja, Traver, Luján, Gallego, Ostolaza y Quintana. Algunos encuentran el texto reiterativo, otros defienden que aclara la doble función del Poder ejecutivo, pues las leyes deben publicarse y hacerse cumplir. Se procede a la votación y es aprobado el artículo.

Se lee el párrafo 2.º: El Consejo de Regencia no podrá conocer de negocio alguno judicial, avocar causas pendientes ni ejecutoriadas, ni mandar abrir nuevamente juicios contra lo prevenido por las leyes.

Los diputados Aner, Argüelles, Luxán y Huerta debaten sobre este párrafo. Se discute sobre la calidad de los recursos de la justicia notoria y los casos en que pueden tener lugar. Se aprueba la propuesta de Felipe Aner, que queda redactada de la forma siguiente: La notificación personal que antes se hacía a S.M. en el grado de segunda suplicación, se hará a las Cortes como está mandado.

La sesión secreta de este día empieza a la una y finaliza a las tres. Se leen los partes militares y de fortificación. Se da cuenta también del informe de la comisión de Justicia en relación con el expediente de queja del fiscal Miguel Gómez García sobre habérsele nombrado por la anterior Regencia para plaza supernumeraria de Mallorca. Intervienen el barón de Antella, López Pan y otros, pero no se toma ningún acuerdo.

Al principio de la sesión pública se habían tratado los siguientes asuntos de menor importancia:

La Junta Suprema de Censura comunica los nombramientos hechos para las Juntas de Galicia, Mallorca y Cuba.

Se presentan varios memoriales: destaca el de Manuel Palacios, cura de México, que se queja del trato recibido por el Consejo de Indias. Se discute entre los diputados. El presidente Alonso Cañedo Vigil pone fin al debate con estas palabras clarificadoras: Me parece que para evitar estas reclamaciones convendría que no se admitiese por los Secretarios de S.M. ni se procediese a dar cuenta de recurso alguno de queja sobre infracción de leyes, si no viniese justificado…

Sobre la sesión secreta, Villanueva en su Viaje a las Cortes nos ofrece bastante más información sobre otros asuntos. Destaca el informe de orden procedimental que presenta el Secretario, José Martínez. Las Cortes veían necesario que cada día se aprobase el acta de la sesión anterior, lo que planteaba dificultades, pues es evidente que la publicación del diario no se producía con la misma inmediatez que en la actualidad. Algunos diputados se lamentan de que lo único que desean es saber el curso de los asuntos en trámite.

Cronología del Reglamento provisional para el Consejo de Regencia

Acuerdo para su formación: 26 de septiembre de 1810
Dictamen: 5 y 12 de diciembre de 1810
Debate: 17, 21, 22, 25, 26 y 27 de diciembre de 1810

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26 de diciembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

La sesión comienza con algunos asuntos de menor importancia que se detallan al final del texto.

Se tratan dos asuntos importantes: la recaudación de caudales para la guerra y la continuación del debate del Reglamento del Consejo de Regencia.

En relación con el primer asunto, toma la palabra Francisco de la Serna, diputado por Ávila, sobre el plan que había presentado para recaudar fondos para las necesidades de la guerra. En general, todos los diputados que intervienen opinan que en las sesiones secretas se han tratado numerosas veces los temas relativos a la Hacienda y que ha sido una preocupación constante.

Algunos diputados se quejan de la falta de orden en los debates y otros de que ciertos temas deben estudiarse por comisiones de un número reducido de diputados, pues las comisiones formadas por muchos es difícil llegar a un acuerdo.

El presidente de las Cortes, Alonso Cañedo Vigil, interrumpe la sesión para decir: Las proposiciones se deben discutir y deliberar por el orden que se proponen, y cuando no se han tratado aun las que V.S. dice, señal es que han sido posteriores.

Juan Nicasio Gallego cierra el debate declarando que la mayor dificultad de todo cuerpo numeroso es el establecimiento del orden: Donde quiera que ha habido cuerpos, ha habido asuntos que han llamado más o menos la atención. En todas las juntas se ha convenido en tratar las materias por proposiciones; y para evitar quejas siempre se ha observado el orden de antigüedad.

El presidente traslada la discusión para otro día.

El segundo asunto relevante del día es la continuación del debate del Reglamento provisional del Poder ejecutivo.

Se lee el párrafo 1.º del artículo 1.º del capítulo II: Del Consejo de Regencia con respecto al Congreso Nacional:

El Consejo de Regencia hará se lleven a efecto las leyes y decretos del Poder legislativo, para lo cual los publicará y circulará en la forma prevenida en el decreto de 25 de septiembre.

Intervienen Dou, Villafañe, Gallego, Luxán, Ostolaza, Morales Gallego, Muñoz Torrero y Jaime Creus, que acaba afirmando: Señor, yo no añadiría uno ni otro. El artículo habla de la necesidad de obedecer; si ocurriere algún caso particular, V.M. resolverá y hará lo que tenga por conveniente. Se vota y queda aprobado el párrafo como ha sido redactado.

Vista de Cádiz. Fondo doceañista. Consorcio bicentenario 1812.Vista de Cádiz. Fondo doceañista. Consorcio bicentenario 1812.

Continúa el párrafo 2.º: A este fin usará de todos los medios que estime oportunos, empleando para ello, si fuese necesario, la fuerza armada que el Poder legislativo pone a su disposición para apoyar su autoridad.

Los diputados en este caso intervienen brevemente, ya que encuentran superfluo el artículo. El párrafo es retirado, no sin antes insistir Muñoz Torrero en que igual que al poder ejecutivo se le llama Consejo de Regencia, al poder legislativo se le debe llamar Cortes.

El párrafo 3.º dice: Los decretos de las Cortes, autorizados por el Presidente y los dos Secretarios, se remitirán al Consejo de Regencia por un mensajero de las Cortes y un alabardero. El Consejo de Regencia avisará por medio de un alabardero y un mensajero haber recibido el decreto y quedar encargado de su ejecución.

Las intervenciones de Quintana, Torrero y Pelegrín son poco relevantes, pues se limitan a definir la importancia del mensajero cuando según Francisco Dueñas lo importante es el cumplimiento de las leyes. Se aprueba el párrafo tercero como estaba.

Se lee a continuación el párrafo 4.º: Si el asunto fuese reservado, el Congreso arreglará en sesión secreta el modo de corresponderse con el Consejo de Regencia, y éste por su parte lo hará por medio de alguno de sus individuos, o por uno de los Secretarios del Despacho, según la importancia del asunto, o circunstancias que ocurrieren.

Las intervenciones en este caso de los diputados Muñoz Torrero, Villanueva, Gallego y Traver hacen que se modifique la substitución de Si el asunto fuere… por Si ocurriere algún asunto reservado…

La sesión secreta comienza a continuación de la pública y dura hasta las dos y media de la tarde. Se da cuenta de los partes militares de estos últimos días en los que no ha habido sesiones secretas. Se recibe la contestación del ministerio de Hacienda comunicando que ya estaba lista la partida para el abono de las dietas a los diputados a los que le correpondían. Se provoca un pequeño debate sobre el modo de organizar estos pagos por la Tesorería general y se acuerda que se envíe una lista de diputados y las cantidades asignadas a cada uno de ellos. Las dietas debían reintegrarse luego a las provincias. Según Villanueva, se dejaba a la prudencia de cada diputado la cantidad que era necesaria para su manutención y que no cobrasen los que no lo necesitasen.

De nuevo el regente José María Puig y Samper presenta una reclamación a causa de ciertas noticias aparecidas en El Conciso del día anterior en relación a su juramento, y pide a las Cortes que le restituyan su buen nombre. No se toma ninguna medida sobre este asunto.

Martín La-Carrera, subinspector de caballería del ejército de la Izquierda, solicita medios para remediar el estado deplorable en que se encuentran sus soldados. Se remite la petición a la Regencia.

Por último, se da cuenta del Memorial de Juan Nepomuceno Carrós y Miguel Ruga en el que solicitan que hasta que se promulgue la Constitución, apruebe S.M. los nombramientos de adjuntos a los Ayuntamientos de la Gran Canaria y Lanzarote. Se remite al Consejo de Regencia para que resuelva este asunto a la mayor brevedad.

Al empezar la sesión pública se habían tratado estos dos asuntos presentados por la comisión de Guerra:

Juan Campos, catedrático de matemáticas, solicita emplear las rentas del seminario conciliar de Badajoz en una escuela de Marte para el ejército de la Izquierda. El informe remitido por la comisión de Guerra se envía a la Regencia. Los diputados Villanueva y Llera se muestran disconformes porque son de la opinión de que las rentas de este seminario se deben emplear para los maestros, aunque aceptan la medida de forma provisional, hasta que acabe la guerra.

Juan Miguel Galduroz, cura de Valcarlos, en Aragón, solicita auxilios para sus guerrillas. Se traslada a la Regencia.

Sueldos y dietas de los diputados.

Dentro del contexto de estrechez económica por la que atraviesa la Nación, la prensa gaditana elogia el gesto de varios diputados que ceden a la Patria el sueldo que les pertenece. Entre ellos, Ventura de los Reyes, diputado por las Islas Filipinas. Véase en José María García León: Los diputados doceañistas, una aproximación al estudio de los diputados de las Cortes Generales y Extraordinarias (1810-1813).

Fuera del diario de sesiones, Villanueva nos cuenta cómo a la salida de la sesión se fueron los diputados a Torrealta para ver un simulacro de combate naval frente al Trocadero.

Se reúnen Cañedo, Rodrigo y Villanueva para dilucidar sobre el acopio de víveres y la forma de agilizar las relaciones entre las Cortes y la Regencia.

Cronología del Reglamento provisional del Poder ejecutivo
Acuerdo para su formación: 26 de septiembre de 1810
Dictamen: 5 y 12 de diciembre de 1810
Debate: 17, 21, 22, 25 y 26 de diciembre de 1810

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25 de diciembre de 1810

Diario de Sesiones

Villanueva en Mi viaje a las Cortes nos informa de que por ser la Natividad del Señor no hubo sesión por la mañana, y así pude emplearla en escribir un papel con este título: Cuestión política, si conviene que se abra el teatro en Cádiz.

La sesión pública empieza por la noche con algún asunto menor que se detalla al final del texto.

Continúa la discusión sobre el Reglamento provisional para el Consejo de Regencia. Se lee de nuevo el párrafo segundo del artículo 7.º, capítulo I, que dice: El Consejo de Regencia se arreglará por ahora para el nombramiento de los empleos de ambas clases, que exijan propuesta de la Cámara, a la terna que está presentada en su consulta.

Intervienen los diputados Oliveros, Quintano, Villanueva y el nuevo presidente, Alonso Cañedo Vigil. Antonio Oliveros propone que se añada la mención debiéndose practicarse lo mismo con las resultas. Juan Clímaco Quintano no ve necesaria esta adición, ya que la da por supuesta. Joaquín Lorenzo Villanueva la ve necesaria, pues vale más prevenir: La ley no daba facultad al Rey para proveer las resultas sin consulta de la Cámara, pero sí la costumbre. Alonso Cañedo sugiere añadir este párrafo: así para las primeras vacantes como para las resultas. Queda aprobada esta adición.

Se lee el párrafo tercero del artículo 7.º: El Consejo de Regencia presentará a las Cortes mensualmente una lista de las pensiones que hiciere en todos los ramos de la administración pública, incluyendo las provisiones eclesiásticas, con expresión en extracto de los méritos que las hubieren motivado para conocimiento del Congreso nacional.

Participan en el debate José Espiga y Joaquín Lorenzo Villanueva, que consideran excesivo que sea mensualmente. El artículo es aprobado sustituyendo la palabra provisiones por pensiones.

Se lee el párrafo cuarto del artículo 7.º: Igualmente comunicará a las Cortes por medio de una nota mensual los honores y gracias que hubiere concedido por razón de servicios señalados y bien calificados a la Nación; pero no podrá conceder privilegios, ni dispensar del cumplimiento y observancia de las obligaciones que impone la Patria a todo ciudadano español, bajo de ningún pretesto.

Muestran su opinión varios diputados, pero el apartado no se modifica. No obstante, algunos diputados proponen adiciones que son rechazadas. Tal es el caso del diputado Domingo Dueñas, que plantea una en el sentido de conceder al poder ejecutivo potestad para delegar la concesión de gracias.

Se lee el párrafo primero del artículo 8.º: El Consejo de Regencia nombrará los Secretarios de Estado y del Despacho Universal, haciéndolo saber a las Cortes antes de su publicación.

Domingo Quintana opina que debe decir antes de nombrarlos en lugar de antes de su publicación. Diego Muñoz Torrero replica: …Los ministros son responsables al Consejo de Regencia del desempeño de su cargo… Tras esta pequeña discusión, el párrafo queda aprobado como estaba redactado.

A continuación, se pasa a debatir el párrafo segundo del artículo 8.º: Los Secretarios del Despacho serán responsables al Consejo de Regencia del desempeño de su cargo. No podrá ser Secretario del Despacho Universal ningún ascendiente ni descendiente por línea directa, ni pariente dentro de segundo grado de los individuos del Consejo de Regencia.

Intervienen para apoyar el párrafo los diputados Borrull, Ostolaza, Luxán, Creus, Espiga, Morales Gallego, Aner, Muñoz Torrero y Dueñas. Se procede a la votación y queda aprobado el párrafo como se ha presentado.

José Espiga presenta dos proposiciones relativas a la responsabilidad de los Regentes y al modo de juzgarlos, pero se desestiman. Villanueva, Cañedo, Muñoz Torrero, Aner y el barón de Antella intervienen muy brevemente para decirle al diputado Espiga que ya estaba recogido este aspecto en el texto del proyecto presentado por la comisión.

Quizás por ser el 25 de diciembre, no hubo sesión secreta.

Al comenzar la sesión se da lectura a un oficio del ministerio de Estado, que remite 150 ejemplares de un proyecto para la formación de un crédito nacional con que ocurrir a las urgencias actuales.

Juan Bautista Erro, intendente de Ciudad Real, diputado electo por La Mancha, solicita a través del ministerio de Justicia que se le extienda un certificado que de fe de su ausencia de las Cortes. No se le admite. Se acompaña el antecedente que sobre este diputado obra en el Archivo.

Se envían a la comisión de Poderes los antecedentes recibidos a través del ministro de Gracia y Justicia relativos a la facultad de la Junta de Cuenca para elegir diputado, que habían sido solicitados en sesiones anteriores.

En esta sesión quedan aprobados los distintos apartados del articulo 7.º y 8.º, finalizando así el capítulo I, que trata Del Poder ejecutivo interino.

Cronología del Reglamento provisional del Poder ejecutivo

Acuerdo para su formación: 26 de septiembre de 1810.
Dictamen: 5 y 12 de diciembre de 1810.
Debate: 17, 21, 22 y 25 de diciembre de 1810.

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24 de diciembre de 1810

Diario de Sesiones

Empieza la sesión con la aprobación de los poderes de José Miguel Guridi Alcocer, diputado por Tlaxcala del Virreinato de Nueva España. Había sido elegido el 25 de agosto de 1810 y en esta sesión presta juramento ante las Cortes.

Como era el día 24 del mes, se procede a la renovación de cargos, es decir, se elige a los nuevos presidente y vicepresidente y se renueva uno de los secretarios.

Alonso Cañedo Vigil, diputado por Asturias, es elegido presidente por 71 votos, Manuel Villafañe y Andreu, diputado por Valencia, vicepresidente por 73 votos y José Aznárez Navarro, diputado por Aragón, secretario por 72 votos.

Se discute de nuevo la elección del diputado por Cuba Andrés López de Queralta. La isla de Cuba está representada por dos diputados, uno por La Habana y otro por Santiago de Cuba. En relación a este último, el cabildo de la ciudad nombra a Tomás del Monte y Meza que renuncia. En su sustitución se nombra a Francisco Antonio Bravo, que no considera oportuno viajar a la península, dada su avanzada edad. Se designa entonces a Juan Bernardo O’Gavan Guerra. Andrés López de Queralta protesta la elección de este último e intenta suplantar al diputado legítimo, pero nunca llega a tomar posesión como diputado de las Cortes.

Alonso Cañedo y Vigil, diputado por Asturias, presidente de las Cortes.Alonso Cañedo y Vigil,
diputado por Asturias, presidente de las Cortes.

De Cuba llega también una reclamación sobre nulidad en las elecciones. En este caso se trata de los suplentes por la ciudad de La Habana, Juan Clemente Núñez del Castillo, marqués de San Felipe y Santiago y de Joaquín Santacruz Chacón. Da origen a un pequeño debate entre Mejía, Ostolaza y La Serna. Todos ellos defienden que la elección de los diputados ha sido en regla y critican al sacerdote Antonio Odoardo de Balmaseda que ha presentado la reclamación. El diputado abulense Francisco de la Serna llega a expresarse de este modo: …Yo no puedo hablar tan en castellano como quisiera sobre la cuestión del momento; porque precisamente el acusador es un sacerdote, y es menester moderación. Pero sepa V.M. que el tal sacerdote padece del mal de luna, y sería buena obra curarle…

Domingo García Quintana, diputado por el reino de Galicia, presenta tres proposiciones que se admiten para discutirse más adelante. Decían así:

Primera. Mediante a la total independencia que los Sres. Diputados deben tener del Consejo de Regencia, según la sana política adoptada por V. M., ¿acudirán a él o a V.M. en derechura cuando procuren algo para sus provincias en diputación, o cualquier Sr. Diputado en particular.

Segunda. Si V.M. deciden que acudan primero a el ¿podrán hacerlo personalmente, o sólo por escrito?

Tercera. ¿Cómo deberá ser tratada la diputación de una provincia y como un Sr. Diputado en particular en cualquiera de estos casos de oficio?

José Mejía Lequerica, diputado suplente por el Virreinato de Santa Fe, presenta otra proposición para discutirla. En esta ocasión se acuerda no admitirla a discusión por 65 votos contra 60.

La proposición incluida en fórmula de decreto dice lo siguiente:
Atendiendo las Cortes generales y extraordinarias a los gravísimos e inevitables perjuicios que se siguen a la sociedad de las reuniones y entretenimientos privados a que en los grandes pueblos…Primero. Se abrirá el teatro de Cádiz…
Segundo. El Consejo de Regencia nombrará un director político…
Tercero. Para estímulo de los poetas patrios se premiarán con prudente liberalidad las piezas sobresalientes en mérito literario y político.
Cuarto. Para que de las mismas diversiones del pacífico ciudadano saquen alguna ventaja la seguridad del Estado y sus heroicos defensores, se formará un fondo del destinado para los gastos del teatro…
Quinto. El director del expresado teatro, asociándose con dos patriotas ilustrados de su satisfacción, procederá a formar una minuta de reglamento de teatros nacionales, arreglándose por el espíritu de este decreto…

El 24 de diciembre de 1810 las Cortes no celebran sesión secreta.

La figura destacable de esta sesión es el nuevo presidente de las Cortes Alonso Cañedo Vigil, obispo de Málaga y arzobispo de Burgos. Nace el 22 de enero de 1760 en Grullos (Cándamo, Asturias) y fallece el 21 de septiembre de 1829 en Burgos. Es presidente desde el 24 de diciembre de 1810 hasta el 23 de enero de 1811 y el primer religioso que ocupa la presidencia de las Cortes. Forma parte de los diecisiete diputados que representando al reino de Asturias o a la circunscripción de Oviedo presiden las Cortes hasta la actualidad. Elegido diputado propietario por la Junta Superior de Observación y Defensa de Asturias, toma posesión el 28 de octubre de 1810. Su actividad como diputado en las Cortes generales y extraordinarias es muy notable. Forma parte con su paisano Agustín Argüelles de la comisión de Constitución, interviene en los debates sobre el Reglamento del Consejo de Regencia y defiende las elecciones de prelados desde su condición eclesiástica: …Señor yo creo que es incontestable el derecho que tiene la soberanía de intervenir en el nombramiento de los empleos eclesiásticos. En España desde el Concilio de Toledo, los obispados fueron siempre del Real Patronato…Vota en contra de la abolición del Tribunal de la Inquisición, en lo que sin duda influye su parentesco con Jovellanos, aunque acepta la Soberanía popular.

Obispo de Málaga en 1815, se niega a colaborar durante el Trienio Liberal. Fernando VII a su vuelta en 1823 le repone al frente del obispado de Málaga. En 1825 es nombrado arzobispo de Burgos en cuya catedral figura el retrato que ilustra esta sesión. La biografía más reciente de este diputado es la del profesor Coronas para el Diccionario biográfico de parlamentarios españoles. Cortes de Cádiz 1810-1813. Véanse además Los presidentes del Congreso de los Diputados, 1810-2010 ; Obras Completas de Jovellanos y Biografías de los diputados asturianos en las Cortes de Cádiz, de J. Argüelles.

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23 de diciembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

La comisión de Poderes informa positivamente de que están en regla los de Antonio Joaquín Pérez y Martínez Robles, diputado por la Puebla de los Ángeles del Virreinato de Nueva España, y los de Octaviano Obregón, diputado suplente por la provincia de Santa Fe de Guanajuato. A continuación, entra a jurar el obispo de Puebla de los Ángeles, pues Octaviano Obregón ya lo había hecho con anterioridad.

El presidente nombra miembros para las siguientes comisiones:

Nueva comisión de Arreglo de provincias: Francisco López Pelegrín, Vicente Traver, José López, Felipe Aner, Manuel Luxán, Andrés Esteban, Nicolás Martínez, Antonio Valcárcel y José Morales Gallego

Comisión de Constitución: Agustín Argüelles, José Pablo Valiente, Pedro María Ric, Francisco Gutiérrez de la Huerta, Evaristo Pérez de Castro, Alonso Cañedo, José Espiga, Antonio Oliveros, Diego Muñoz Torrero, Francisco Rodríguez de la Bárcena, Vicente Morales, Joaquín Fernández de Leyva y Antonio Joaquín Pérez y Martínez Robles.

En la sesión de este día se discute un oficio presentado por el diputado Antonio Durán de Castro en el que manifiesta su opinión de que, conforme se vayan incorporando los diputados propietarios, abandonen su cargo los suplentes. Vicente Morales le responde que no ve oportuna esta medida hasta que no se complete el número de diputados asignado a cada provincia.

A continuación ocupa gran parte de la sesión Domingo García Quintana, diputado por Lugo, para defender distintos problemas del reino de Galicia. De hecho, este diputado debía de tener contacto permanente con la Junta de Galicia. Solicita mejoras de todo tipo para su territorio. Entre ellas, el establecimiento de una fábrica de fusiles, el modo de facilitar la correspondencia con Galicia, Asturias y León, e incluso el cambio de algún mando militar. En su largo discurso manifiesta: Galicia, señor, aunque con pocos diputados, representa en el día físicamente casi la mitad de los habitantes de España europea…la que puebla la mayor parte del ejército de la izquierda, y tiene diseminados multitud de sus hijos en los otros ejércitos; la maneja el cañón en Cádiz, no en poca parte, y casi exclusivamente defiende a V.M. en este punto por la mar…

Oratorio de San Felipe Neri. Cádiz. Fondo doceañista. Consorcio bicentenario 1812.Oratorio de San Felipe Neri. Cádiz.
Fondo doceañista. Consorcio bicentenario 1812.

Casi todos los diputados que intervienen en el debate se oponen a las pretensiones de Domingo García Quintana. La fama de este diputado provoca cierta hostilidad entre sus compañeros, por sus continuas críticas a la Regencia, al modo de actuar de los militares, etc. De hecho, como sus propuestas fueron constantemente rechazadas, veía conspiraciones por todos lados. Véase la obra de Barreiro Fernández y otros Parlamentarios de Galicia. Biografías de Deputados y Senadores (1810-2003).

De nuevo se da cuenta de otro informe de la comisión de Poderes sobre la instancia de Trifón Ortiz de Pinedo para que se le admita como diputado por Álava y se excluya al suplente Manuel de Aróstegui.

Se renueva la queja permanente de que el correo de los diputados no sólo llega tarde sino que muchas veces es abierto. Las quejas por el funcionamiento del correo ya se habían tratado en sesiones anteriores. El diputado extremeño Juan de Herrera es uno de los afectados. Incluso se le llega acusar de que sus quejas habían resultado calumniosas. El presidente, José Morales Gallego, pone orden en la discusión y defiende al diputado que según él no había ofendido a la Regencia ni a los ciudadanos con sus críticas.

Se aprueba el dictamen de la comisión de Poderes sobre que no se proceda a la elección del suplente por las Islas Canarias, puesto que se halla en el Congreso el diputado propietario Pedro José Ramos Gordillo por la isla de la Gran Canaria desde el pasado 4 de diciembre.

También se aprueba la solicitud de Silvestre Herrando, diputado por Cataluña, que se excusa su no asistencia al Congreso por una serie de motivos que los diputados juzgan poco justificables. Interviene primero Mejía para exponer que como dice su compañero Argüelles, esto no es un cargo, sino una carga y muy pesada y que las excusas de no poder dejar su negocio comercial y la falta de preparación que argumenta el diputado no se deben aceptar, y si estas excusas se permitieran todos nos iríamos evadiendo, y acaso yo no sería el último.

Por el contrario, Blas Ostolaza es partidario de que se conceda la renuncia a todo diputado que la solicite. Se reprueba el informe de la comisión y se acuerda que se comunique al diputado Silvestre Errando (Silvestre Herrando del Estany) que se debe incorporar a las Cortes lo antes posible. El aludido sigue pidiendo prórrogas y no llega nunca a tomar posesión. Véase la obra de Pilar Chávarri Las elecciones de los diputados a las Cortes Generales y Extraordinarias (1810-1813)) y de F. Rahola Los diputados por Cataluña en las Cortes de Cádiz.

La sesión secreta se celebra por la mañana y por la noche. En la de la mañana, después de la lectura de los partes militares, el Secretario del Despacho de Marina informa mediante un escrito de las noticias que ha recibido desde el Puerto de Santa María de que las tropas enemigas se dirigen a Sevilla. Desde el ministerio de la Guerra se informa de que dos nuevos taquígrafos están listos para incorporarse a las Cortes.

En la sesión de la noche, que en esta ocasión se reúne entre las siete y media y las once, se analizan los documentos enviados por la Regencia sobe el alistamiento militar de Cádiz y de la Isla.

La Regencia informa que ha recibido 35.000 duros que están depositados en la Aduana de Cádiz.

Se discuten también las obras de acondicionamiento del Oratorio de San Felipe Neri para sede de las Cortes. El arquitecto presenta un presupuesto de 160.000 reales de vellón, que algunos diputados encuentran excesivo.

Borrull y Hermida creen que la ciudad de Cádiz no ofrece por ahora las condiciones necesarias de seguridad en materia de salud y erradicación de la epidemia y, por otro lado, está expuesta al ataque de los enemigos. No consideran por tanto oportuno el traslado.

No se trató el punto de la ley Sálica que estaba previsto para discutirse en esta sesión.

Tanto en la sesión pública como en la secreta de este día no se trata ningún tema de envergadura. Los diputados se dedican a aprobar los dictámenes de la comisión de Poderes, a conocer la composición de diferentes comisiones, a escuchar los partes de guerra y sanidad, a seguir debatiendo la oportunidad del traslado de las Cortes y a las propuestas de un diputado gallego que solicita medidas concretas para su región.

También se reciben manifestaciones y escritos solicitando ayudas para el ejército, quejas de individuos que sufren prisión sin ser juzgados, etc., que se remiten al Consejo de Regencia.

Antonio Joaquín Pérez Martínez Robles, obispo de Puebla de los Ángeles, es el nuevo diputado al que se admiten sus poderes y jura en esta sesión. Nace en Puebla de los Ángeles (México) el 13 de mayo de 1763 y fallece en el mismo lugar el 26 de abril de 1829. Forma parte de los diez diputados de Ultramar que llegan a presidir las Cortes, en este caso en tres ocasiones: 1811 y 1814 (febrero y mayo). Véase Los Presidentes del Congreso de los Diputados, 1810-2010, publicado por la Dirección de Estudios, Análisis y Publicaciones de la Secretaría del Congreso de los Diputados en 2010.

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22 de diciembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

En la sesión de este día se tratan varios asuntos antes de proseguir con el debate del Reglamento del Consejo de Regencia, hecho que recibe las críticas de Agustín Argüelles, pues se queja de que las Cortes se entretengan en asuntos menores. A su juicio, las comisiones deberían tener mayor autonomía y dejar para el pleno los asuntos de mayor importancia. No obstante, la sesión continúa con el orden habitual.

En primer lugar, se lee el parte de sanidad de Cádiz que resulta ser más tranquilizador.

El ministerio de la Guerra presenta un informe en el que propone que se extienda el indulto concedido recientemente a los cabos y sargentos que se hubiesen pasado al enemigo, que se remite a la comisión de Guerra.

Se discute la concesión de una licencia solicitada por el diputado por Murcia Leonardo Hidalgo por motivos de salud. Algunos diputados como Morales de los Ríos y Capmany opinan que la concesión de licencias debe ser más restrictiva. Aner, José Martínez, Villafañe y el propio presidente por el contrario, están de acuerdo con que se debe conceder la licencia, pues entienden prioritarios los motivos aludidos por el diputado solicitante.

Guillermo Hugalde, apoderado de la Junta de Cuenca, presenta una protesta por la elección del obispo de Cuenca como diputado. Este asunto ya se había debatido en otras sesiones anteriores. En general, los diputados manifiestan su disconformidad con la protesta, y se vuelve a pedir a la Junta de Cuenca que envíe todos los antecedentes de dicha elección.

Argüelles reincide en su argumento de que las comisiones, en este caso la de Poderes, deberían tener mayor autonomía en la decisión y resolución de de los asuntos, pues una reunión de 200 hombres no se entera con facilidad de intereses menudos, que son muy necesarios por otro lado.

El presidente decide continuar el debate del “Reglamento del Consejo de Regencia”. Se discute uno de los apartados del artículo 7.º que había quedado pendiente en la sesión anterior:

El Consejo de Regencia se arreglará por ahora, para el nombramiento de los empleos de ambas clases que exijen propuesta de la Cámara, a la terna que ésta presentare en su consulta, executándose lo propio con las resultas y sus vacantes.

Empieza el debate Agustín Argüelles, quien había quedado pendiente de intervenir en la sesión anterior para defender dicho asunto; le siguen Pelegrín, Valiente, Villagómez y Ric. Se vota y es aprobado.

A continuación se presentan algunas adiciones, en las que intervienen Caneja, Aróstegui, Villafañe, Creus, y de nuevo Argüelles, que se opone a la adición de que el Consejo de Regencia pueda y deba dar las razones por las plazas que no provea según la terna propuesta por la Cámara. Participan gran número de diputados. Felipe Aner cierra el debate declarando que todo aditamento es superfluo, y el Consejo de Regencia si no quiere que se cumplan… no debe ser por su mera autoridad, sino que acudirá al legislador… Se vota el artículo y queda aprobado sin adición alguna, suspendiéndose la sesión pública.

La sesión secreta de la noche, según Villanueva, discurre entre las siete y las once. Se da cuenta de la protesta del público, al que se le prohíbe acceder a las galerías con capas y capotes donde pueden esconder armas u otros instrumentos para provocar alboroto en las sesiones. Esta medida da a entender que el Congreso se siente amenazado de posibles peligros desde las tribunas del público.

Continúa la discusión del traslado de las Cortes a un lugar más seguro. De nuevo los diputados no se ponen de acuerdo y, después de un debate que a veces resulta agrio y en el que intervienen un gran número de diputados a juzgar por las noticias de Villanueva y de la prensa de la época, se decide que la votación sea nominal y se procede a realizar la misma.

El resultado es de 82 diputados a favor de que no se trasladen por ahora las Cortes, frente a 33 que apoyan el traslado. No se aprueba la proposición del Sr. Lladós. Queda resuelto que las Cortes no salgan de Cádiz ni de la Isla. En el Acta de la sesión secreta de la noche del 22 de diciembre se puede consultar el voto de cada uno de los diputados.

El traslado de las Cortes.

No fue un asunto baladí, pues el hecho de que se pidiera votación nominal demuestra la preocupación existente entre los diputados sobre la oportunidad o inconveniencia de la medida.

Los diputados de Valencia Castelló, Traver, Villafañe y Villanueva y los diputados catalanes Vega y Dou apoyan la permanencia no sin cierto recelo, como dice el propio Villanueva en Mi Viaje a las Cortes: …Procedí en esto con temor de errar, y pido a Dios que el éxito corresponda a mi sana intención de salvar la patria.

El Semanario Patriótico de 3 de enero de 1811 recoge conjuntamente las sesiones de 21 y 22 de diciembre. Al final, hay una crónica extensa de lo tratado en las últimas sesiones que recoge el Semanario que se titula “Reflexiones de los editores”, donde se analizan los temas más relevantes de la semana: la organización de las provincias, los honores a los héroes de la guerra y el Reglamento del Consejo de Regencia.

Cronología del Reglamento del Consejo de Regencia

Acuerdo para su formación: 26 de septiembre de 1810
Dictamen: 5 y 12 de diciembre de 1810
Debate: 17, 21 y 22 de diciembre de 1810

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21 de diciembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

Continúa en esta sesión la discusión sobre el “Reglamento provisional para el Consejo de Regencia”. Se aprueba el último párrafo del articulo 4.º, cuya discusión había quedado pendiente el día 17.

Articulo 5.º: El Poder ejecutivo tendrá el tratamiento de Alteza, sus individuos el de Excelencia. Se aprueba este primer párrafo del artículo.

Se lee el 2.º párrafo del artículo 5.º: El sueldo de los individuos de la Regencia se señalará por las Cortes. Este y los gastos que hagan por razón de su destino, se pagarán por el Estado. Intervienen en el debate los diputados Argüelles, Quintano, Aner, Vicente Morales, Mejía y Villafañe. Se aprueba este párrafo sin modificaciones.

Se lee el párrafo primero del artículo 6.º que dice: El Poder ejecutivo residirá en el lugar en que permanezca el Congreso nacional: sus individuos no podrán pernoctar fuera del lugar de su residencia sin conocimiento de las Cortes, y ninguno de ellos podrá ausentarse sin licencia expresa de ellas. Intervienen Aner, Argüelles, Vicente Morales, García Herreros, Mejía y Aróstegui. En cuanto a que los regentes deban pernoctar en el mismo lugar que las Cortes, algunos diputados lo encuentran exagerado y juzgan que es suficiente con que se notifique la ausencia. Aróstegui se inclina por la denominación “Consejo de Regencia”, ya que Poder Ejecutivo le parece un galicismo.

Continúa el debate de los párrafos siguientes de este artículo en los que se dice:

El Consejo de Regencia tendrá una guardia igual a la del Congreso.

La tropa hará al Consejo de Regencia los honores de Infante de Castilla.

En la discusión de estos párrafos intervienen García Quintana, Argüelles y Mejía. Se vota y queda aprobada la primera parte del párrafo. En relación con el tratamiento de Infante de Castilla, intervienen Blas Ostolaza y Antonio Capmany. Este último propone que se denomine “honores de Infante de España”. Se aprueba en estos términos: La tropa hará al Consejo de Regencia los honores de Infante de España.

Articulo 7.º: El Consejo de Regencia nombrará todos los empleados civiles y eclesiásticos, a excepción de aquellos cuya provisión se hubiese suspendido o se prohibiese por decreto de las Cortes.

Participan en el debate los diputados Espiga, Argüelles, Villafañe, Torrero, Pelegrín, Aner, Dueñas, Valiente, Leyva, Mejía, Villanueva, Cañedo, Traver, Vicente Morales, Zorraquín, Creus, Valiente, Olivares, Villagómez, García Quintana, Ostolaza y Gómez Fernández, algunos en varias ocasiones. El artículo queda redactado de esta forma:

El Consejo de Regencia proveerá todos los empleos civiles, y presentará los beneficios, dignidades y prebendas de patronato real, a excepción de aquellos cuya provisión se hubiese suspendido, o se prohibiere por decreto de las Cortes.

El Consejo de Regencia pondrá en noticia de las Cortes, antes de su publicación, la presentación que hiciere en ambos emisferios de los muy Reverendos Arzobispos, Reverendos Obispos y Prelados Mitrados con jurisdicción episcopal, vel quasi.

El tercer párrafo del artículo 7.º dice:

El Consejo de Regencia se arreglará por ahora para el nombramiento de los empleos de ambas clases que exijen propuesta de la Cámara, a la terna que esta presentare en su consulta, executándose lo propio con las resultas y sus vacantes.

Los diputados Mejía, Caneja, García Herreros, Aner, Gutiérrez Huerta, Vicente Morales y Argüelles cierran el debate de esta sesión. Vicente Morales interviene para decir que es el artículo más digno para acabar con la arbitrariedad y el despotismo y Agustín Argüelles para solicitar que se interrumpa la sesión, pues necesita de más tiempo para explicar su postura en relación a este asunto.

No hubo sesión secreta de mañana, la de la noche comienza a las ocho y dura hasta las diez y media. Se da cuenta en ella de los partes militares de Cádiz y de la Isla.

Continúa la discusión pendiente sobre el traslado de las Cortes. El diputado limeño Morales Duárez es partidario del traslado ya que la Isla no reúne condiciones de seguridad, sanidad, etc. Terreiro pregunta a la Cámara si hay buques para el traslado y, en ese caso, si se debe trasladar la Regencia. Rovira dice que las Cortes deben salir de Cádiz después de hacer un manifiesto a la Nación de las causas decorosas y de utilidad que inspiran esta medida. Luxán, por el contrario, es de la opinión que la salida en este momento es antipolítica y ruinosa y sólo debía hacerse en caso extremo. El presidente opina del mismo modo que Luxán. Zuazo es de la opinión de que el traslado a Galicia supone la posible entrada del general Massena, que aniquilaría las Cortes sin el refuerzo inglés; el traslado a Alicante conlleva gran peligro para el reino de Valencia; y sobre el posible cambio a Mallorca, se teme que al ser una isla pueda ser atacada por una escuadra llegada desde Tolón. Quintana insiste en la necesidad de salir de la Isla. Creus apoya también esta medida y previene a la Cámara de que en todo caso se debían poner los medios necesarios por si la salida de la Isla debía hacerse con urgencia.

Se suspende la sesión con la lectura de un oficio del Ministerio de la Guerra con la noticia, comunicada por el mariscal de campo Francisco Ballesteros, sobre el avance de las tropas a su mando en la sierra de Cazalla.

En esta sesión juraron los diputados por el reino de Sevilla José Pablo Valiente y Francisco Gómez Fernández.

El diputado Felipe Miralles, que había asistido a la sesión de este día, fallece esa misma noche víctima de una apoplejía. Este eclesiástico, que había nacido en Tortosa y fue canónigo penitenciario de las catedrales de Valencia y Cuenca, no tuvo tiempo de intervenir en la Cámara. Se cuenta que, junto a los dos religiosos Villanueva y el obispo prior de la catedral de León, abogaba porque se prohibiera todo tipo de espectáculos y diversiones mientras que durase la guerra. Véase la obra de González Calleja y Moreno Luzón: Elecciones y parlamentarios. Dos siglos de Historia en Castilla-La Mancha.

La crónica de El Conciso del 24 de diciembre de 1810 es muy escueta y solamente insiste en que se discute el relevante asunto del Reglamento de la Regencia. Por el contrario, el análisis de la sesión del Semanario Patriótico de 3 de enero de 1811 es más detallado y prolijo, para que el lector de su periódico pueda para comprender mejor los problemas planteados en cuanto a las funciones del Consejo de Regencia y su relación con las Cortes.

Cronología del Reglamento provisional para el Consejo de Regencia

Acuerdo para su formación: 26 de septiembre de 1810
Dictamen: 5 y 12 de diciembre de 1810
Debate: 17 y 21 de diciembre de 1810

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20 de diciembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

El asunto principal de la sesión es la continuación del debate sobre el proyecto de “Arreglo y organización de las provincias”.

Blas Ostolaza y Antonio Capmany solicitan esperar a que se publique el texto de las sesiones anteriores en el Periódico de Cortes para juzgar las distintas opiniones.

El presidente decide proseguir el debate.

Bernardo Martínez no aprueba el proyecto, ya que lo juzga impracticable en Galicia y en concreto en Orense, de donde es diputado.

Evaristo Pérez de Castro defiende el proyecto y lo juzga claramente necesario. Solicita que se nombre una nueva comisión de cinco diputados para que, a la vista de las opiniones vertidas, elabore un plan de arreglo para las provincias.

Vicente Traver presenta una serie de inconvenientes, ya que parte de que las provincias todavía no son libres. En lenguaje coloquial viene a decir que una cosa es la teoría y otra la práctica. Es quizás la intervención mas larga de esta sesión, en la que se muestra claramente en contra. A su juicio el reglamento que decretó la Regencia el 17 de junio de 1810, antes de constituirse las Cortes, es todavía loable si se pone en práctica.

Francisco López Lisperguer insinúa que en los pueblos ya se cobraban las contribuciones, y que, por tanto, las diputaciones no eran de la importancia que se quería suponer.

Antonio Zuazo reconoce que, como no es experto en la materia, ha pedido asesoramiento y entrega un informe que lee el secretario Luxán. Finalizada la lectura del escrito, el Congreso da por suficientemente discutido el proyecto y se procede a la votación, en la que resulta rechazado.

José Salvador López del Pan propone que se nombre una nueva comisión compuesta de un vocal de cada provincia, puesto que la comisión anterior se había excedido en sus atribuciones.

Jose Espiga quiere que se remita el asunto a la comisión de Constitución.

 Miguel Antonio de Zumalacárregui e Imaz, diputado por Guipúzcoa, 1810. Miguel Antonio de Zumalacárregui e Imaz,
diputado por Guipúzcoa, 1810.

Ramón López Pelegrín discrepa de la opinión de sus compañeros y admite que la comisión puede haberse equivocado, pero no excedido en sus competencias.

A continuación, interviene José Morales Gallego, que ocupaba la presidencia este mes, para apoyar la creación de la nueva comisión cuyos cometidos serán: Se nombrará una comisión que con presencia del plan discutido, de las proposiciones hechas por algunos diputados, y de los discursos que comprenderá el Periódico, forme un proyecto interino de arreglo de provincias dirigido a remediar las vejaciones que refieren los pueblos, voluntarias y forzadas, a que se les obliga por cualquier persona, y lo presente a las cortes para su aprobación.

Leída la proposición, todavía intervienen José Mejía Lequerica, Agustín Argüelles, Pedro José Gordillo, Manuel Martínez y Diego Muñoz Torrero. Discuten si debe extenderse este proyecto a América y también sobre el número que debe constituir la comisión. No parece oportuna la sugerencia del diputado López del Pan de un miembro por provincia, por considerarla excesiva, ni reducirla a cinco individuos. El diputado Muñoz Torrero es de la opinión de que se deje flexibilidad en cuanto a su composición. Todos los diputados se ponen de acuerdo en delegar la decisión y el nombramiento al buen juicio del presidente como en otras ocasiones.

Otros asuntos tratados en la sesión:

José Vangueses, religioso franciscano, presenta una memoria sobre la invención de fabricar el salitre. Interviene Vicente Morales para recordar que fue otro religioso el inventor de la pólvora y Jaime Creus para decir que la solicitud debía pasar al Consejo de Regencia.

Pedro Zaldivia y Fernando Clavijo, jefes de guerrilla en Jerez, presentan una solicitud para pedir dinero para sus tropas y adquirir sables; Blas Ostolaza apoya esta solicitud y añade que se les debe dar la propiedad de todo lo que arrebaten a los franceses. Se remite al Consejo de Regencia.

Jose María Cordero, asesor que fue del juzgado de represalias de Cádiz, presenta un memorial por el que pide ser juzgado por una comisión especial y no por el tribunal de represalias. Vicente Morales declara que no se debe crear un juzgado sólo para juzgar una causa. Se desecha por unanimidad tal petición. Varios cargos del Poder ejecutivo y organismos prestan su juramento ante las Cortes.

Es aprobado el informe de la comisión de Poderes sobre la legitimidad de los presentados por Miguel Antonio Zumalacárregui Imaz como suplente por la provincia de Guipúzcoa y es declarada legítima su elección. Jura el cargo en la sesión de 2 de enero de 1811.

La sesión pública concluye con la información suministrada por los Secretarios sobre el estado de los efectos y caudales que ha traído el ya famoso navío Baluarte desde América.

La sesión secreta de la mañana se celebra entre la una y las tres menos cuarto. Se informa de la llegada a la bahía de Cádiz del barco inglés Baluarte, que había salido de Veracruz el 4 de octubre, y que trae tres millones de pesos fuertes para particulares y 30 millones de reales para el Rey, además de un cuantioso cargamento al cual ya se ha aludido en el relato de otra sesión.

El cardenal arzobispo de Toledo pide licencia para trasladarse a Mallorca, pero las Cortes le exigen, antes de su partida, que deje resueltas las causas pendientes del obispo de Orense y del marqués del Palacio.

Se discute la propuesta de Ramón de Lladós sobre la traslación de las Cortes a lugar seguro. Intervienen varios diputados a favor de esta solución, excepto Agustín Argüelles que, aun reconociendo el peso de los argumentos, considera más peligroso la traslación de las Cortes en este momento. Quintana, Aner y Dou apoyan la salida aunque son conscientes de la dificultad que supone.

A las ocho de la tarde continúa la sesión secreta, hasta las diez y media. En ella sigue el debate en torno a las ventajas e inconvenientes de la traslación de las Cortes. Golfín se muestra contrario porque considera la solución poco política. Pelegrín, el conde Buenavista y el propio Villanueva ven ciertos peligros por las granadas que llegan a Cádiz del frente enemigo. Unos diputados consideran la oportunidad de trasladarse a la costa de Poniente, donde su presencia puede influir en los ejércitos de Galicia y Asturias; otros a la costa de Levante, donde se pueden activar las operaciones de los ejércitos de la Corona de Aragón, en cuya libertad suponen que puede estar cifrada la victoria en toda la península.

No poniéndose de acuerdo, se difiere la solución para otra sesión.

Miguel Antonio de Zumalacárregui e Imaz, diputado suplente por Guipúzcoa, nace en Idiazábal en 1763. Estudia Filosofía en el colegio de San Pelayo de Córdoba y Leyes en la Universidad de Sevilla. Elegido en Cádiz el 20 de septiembre de 1810, en la sesión de 20 de diciembre se aprueban sus poderes, pero no jura su cargo hasta el 2 de enero de 1811. Para ampliar las biografías de los diputados de los territorios vascos véase el Diccionario biográfico de los parlamentarios de Vasconia (1808-1876).

Cronología de la proposición sobre Arreglo y organización de las provincias:

Proposición de Antonio Oliveros: 11 de octubre de 1810.
Comisión: 14 y 26 de octubre.
Dictámenes: 13 de noviembre y 5 de diciembre.
Debates: 14, 16, 17, 18 y 20 de diciembre.

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19 de diciembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

Comienza la sesión con la lectura de un oficio del Consejo de Regencia en el que comunica el fallecimiento del señor Durán y, por tanto, la necesidad de proveer la intendencia de los cuatro reinos de Andalucía.

Se discute el informe de la comisión de Justicia sobre el proyecto de José Colón, decano del Consejo de Regencia, sobre establecimiento de “manda forzosa” de 12 reales en cada uno de los testamentos que se reciban en la península y tres pesos de los que se reciban desde América, a beneficio de las viudas, cautivos y personas desvalidas, con la condición de que se produzca durante la guerra y diez años después. En relación a este asunto intervienen los diputados:

Vicente Morales apoya la propuesta como portavoz americano y manifiesta que allí ya existen las mandas de los testadores y no es necesario que se establezcan juntas patrióticas.

Andrés Esteban se une a la opinión de Morales, no sólo por motivos religiosos sino por sus creencias políticas y se expresa de este modo: Napoleón verá que, no solo se reúnen a combatirle todos cuantos españoles viven en el día, sino que aun los mismos muertos le hacen la guerra.

Manuel García Herreros, un poco más cauto, se muestra partidario pero se plantea el periodo de vigencia.

Agustín Argüelles, acepta el proyecto pero ofrece algún reparo, aconseja que se señale una cuota proporcional al valor de las herencias Blas Ostolaza no encuentra inconveniente en que sea perpetua esta contribución.

Joaquín Díaz Caneja se muestra partidario de aprobar primero si esta propuesta se va a tomar en consideración o no, para luego en su caso debatirla.

Alonso Cañedo es abiertamente partidario y lo expresa de esta forma: …Pues además que la caridad cristiana recomienda siempre semejantes limosnas o auxilios, con mucho mayor motivo deberá entenderse esto en el día a favor de tan nobles patriotas.

Al barón de Valdeolivos, Pedro María Ric y Montserrat, le parece oportuno el proyecto pero, a su juicio, se debe respetar la voluntad del testador.

Evaristo Pérez de Castro aprueba el texto, pero se adhiere a las advertencias de Agustín Argüelles en el sentido de que se debían fijar las proporciones.

Bombardeo francés desde La Cabezuela (Cádiz). Fondo doceañista. Consorcio bicentenario 1812.
Bombardeo francés desde La Cabezuela (Cádiz).
Fondo doceañista. Consorcio bicentenario 1812.

El barón de Antella, Quintana, Aner, Quintano, Pelegrín, Villafañe, Creus, y Muñoz Torrero son partidarios del informe de la comisión de Justicia, siempre que se estudie con detenimiento por parte del Consejo y que luego las Cortes puedan incluir las adiciones que juzguen oportunas.

Cierra el debate el presidente de la Cámara, José Morales Gallego, que recomienda que sea el Consejo de Regencia el que elabore un Reglamento para discutirlo en las Cortes y, mientras tanto, se apruebe una “manda forzosa” como propone la comisión en cuanto a la cuota, y que esto sólo sea durante la guerra y diez años después hasta que se apruebe el Reglamento elaborado por dicho Consejo de Regencia.

Se lee un oficio de Juan López Cancelada en el que solicita se le concedan ejidos a los pueblos de América que no los tienen. Los representantes de América presentan otro informe sobre este asunto en similares términos. El informe acaba con estas palabras: todos los males que experimentan los indios, que efectivamente son grandes, no estriban en las leyes sino en los abusos enormes que ha habido en su observancia.

Debaten en torno a este asunto los diputados Vicente Morales, José Manuel Couto y el conde Buenavista. El Congreso aprueba por unanimidad el informe y lo envía al Poder ejecutivo para su ejecución.

Se aprueba el dictamen de la comisión de Poderes sobre el informe presentado por el diputado Juan Sánchez Andújar acerca de su legitimidad como diputado por Murcia, con motivo de estar interinamente agregado a dicho reino el lugar de las Peñas de San Pedro (Albacete), su patria, cuando los enemigos ocuparon La Mancha.

La admisión de los diputados por los partidos libres del reino de Sevilla, José Pablo Valiente, Francisco Gómez Fernández y Francisco Saavedra provoca un debate entre los diputados Vicente Traver, Felipe Aner, el presidente, José Mejía Lequerica, Jaime Creus y José Zorraquín.

Traver es de la opinión de que no se aprueben los poderes de estos diputados, ya que se desconoce el número de habitantes. Aner defiende que, señalado el número de diputados que corresponde a cada provincia, no tiene por qué dudarse de que se haya cumplido la Instrucción. El presidente dice intervenir con conocimiento de causa, ya que ha vivido en Sevilla, y puesto que a este reino corresponden 14 diputados, declara que se deben aceptar a los tres primeros. Mejía apoya la permanencia de Saavedra, a lo que Creus responde que primero debe tratarse de examinar la legitimidad de los poderes, después ya se tratará la posible renuncia de Saavedra.

Al final del debate es José Zorraquín el que pone blanco sobre negro y se expresa de este modo: en el corto tiempo que se está tratando de esta materia, he oído ya una infinidad de equivocaciones. En primer lugar los poderes de Saavedra no se han presentado como creen algunos: mal se podrá, pues, examinar su legitimidad…se ha sentado que la Instrucción dispensa solamente el caso de muerte cuando tenemos ejemplos recientes de haberse admitido la renuncia del obispo de Orense, de Gil de Lemus y otros…

Sometida esta cuestión a votación, se aprueban los poderes de José Pablo Valiente y Francisco Gómez Fernández, ambos diputados por Sevilla y queda en suspenso el poder de Francisco Saavedra, que había sido regente y está pendiente de rendir cuentas ante las Cortes, pues como argumenta el propio Zorraquín al final de la sesión: Tampoco me parece justo que se admita por ahora al Sr. Saavedra, que con los demás ex regentes tiene que dar cuenta a V.M. de su administración de la Nación.

La dimisión de Francisco Saavedra no fue aceptada hasta un año después, cuando toma posesión como diputado suplente por Sevilla Juan Miguel Páez de la Cadena, el 17 de noviembre de 1812.

La sesión secreta se reúne por la mañana y por la noche. En la de la mañana, se da cuenta de los partes de guerra y fuerzas sutiles de Cádiz y de la Isla. Prosigue la discusión relativa al general Castaños y, después de manifestar su opinión los diputados Díaz Caneja, Zorraquín, Borrull, Gordillo y Pérez de Castro, el diputado Villanueva lee un discurso que solicita se una a las Actas y que se puede consultar en sus memorias.

Se aprueba la proposición siguiente: Se dirá al Consejo de Regencia, que enteradas las Cortes generales y extraordinarias del contenido de la representación que las ha dirigido el capitán general D. Javier Castaños, con motivo de la orden dada por su majestad para que los cuatro individuos que componían el anterior Consejo de Regencia, dejen inmediatamente a la Isla y Cádiz, se han servido declarar que esta providencia, que es tan solo una medida política, no envuelve censura ni punición; que en nada deroga a los méritos y servicios que respectivamente han contraído los cuatro citados individuos, muchos de los cuales son bien notorios a la Nación; que así podrán, aunque ausentes de este recinto, ser empleados para continuar sus servicios cuando el Gobierno crea deberlo hacer con utilidad pública, y quede al arbitrio de los cuatro individuos indicados el elegir el paraje de la Península o sus islas adyacentes que más les acomode para residir; pero debiendo partir como está mandado. Que el Consejo de Regencia, teniéndolo entendido, cuide de hacerlo saber a los interesados.

La sesión secreta de la noche se inicia con la presentación de unos memoriales de particulares que se remiten a sus comisiones respectivas.

En esta ocasión, el asunto principal es la defensa del Regente suplente José María Puig acerca de la acusación que contra él se hace del juramento que prestó al gobierno intruso cuando estaba en Madrid.

Al parecer fue llamado a la iglesia de San Isidro por el conde de Cabarrús, como superintendente de Hacienda, para que jurase como individuo de la Junta de Comercio y Moneda. A este acto asistió también el ministro del consejo Ibarra, y declara el afectado que este juramento había sido realizado bajo intimidación y por tanto nada prueba contra su lealtad. En primer lugar, se discute si tratar este asunto en público o en secreto y se vota que se trate en secreto.

Después de un debate en el que participan un gran número de diputados, el presidente presenta una proposición en el sentido de que se sobresea el asunto; aunque para algún diputado como es el caso del Sr. Huerta no da suficiente satisfacción al afectado, Josa María Puig.

El Conciso del sábado 22 de diciembre de 1810 y el Semanario Patriótico de 3 de enero de 1811 recogen lo más significativo de esta sesión.

Anuncio sobre las virtudes de la taquigrafía: La exactitud en lo escrito y la claridad en su lectura compiten con lo breve y fácil de sus reglas y con la velocidad en su ejecución, pudiendo asegurarse que con la reunión de estas cualidades es el único método, tanto en nacionales como en extranjeros, con que se ha logrado escribir tan velozmente como se habla. Las Cortes en la Isla de León, capítulo Curiosidades, Anecdotario y testimonios de una isla sitiada, de José María García de León.

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18 de diciembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

Se inicia la sesión con una exposición del diputado Ramón López Pelegrín sobre las necesidades urgentes de la patria y la forma de remediar tales males. Presenta dos exposiciones: La primera dice lo siguiente: Sin perjuicio de los arbitrios adoptados, y de la puntual exacción de la contribución extraordinaria de guerra en los pueblos que no la hayan satisfecho ¿convendrá establecer una contribución por una vez de 5 o más millones de pesos, repartiéndola a las provincias libres?¿Convendrá para su propia ejecución encargar a las Juntas que hagan el repartimiento de las cuotas que se señalen a sus provincias entre los hacendados y pudientes sin derecho a reclamarlo en el día?...

La segunda proposición trata sobre la institución de una “orden de la Patria” para premiar las acciones brillantes de la guerra exclusivamente.

Dichas proposiciones se entregan a los secretarios y el presidente ordena continuar la discusión del Reglamento de las Provincias, en el cual intervienen los diputados siguientes: comienza el barón de Antella, que manifiesta una serie de razones que hacen impracticable el plan, singularmente en lo que se refiere a su provincia, Valencia: …La Nación que da los tributos debe encargarse de su administración, cada provincia tiene un derecho para que la contribución que paga se invierta primero en necesidades propias y lo sobrante se aplique a las generales del Estado…

Joaquín Martínez, como representante de Valencia, se opone como el barón de Antella y añade que es testigo del celo de los eclesiásticos, y que es bien recibido en el pueblo que uno de ellos se ocupe de las cuentas. Juzga peligroso que se lleve a efecto este proyecto, que a su juicio debe meditarse más.

Isidoro Martínez, diputado por Murcia, apoya la tesis de los anteriores.

José Espiga defiende el proyecto y considera que debe ser una parte muy importante de la nueva Constitución, porque contiene nada menos que el gobierno político y económico de todas las provincias. Por ello, considera que se debe esperar a la tramitación de la Constitución y entonces se verá si es oportuno el gobierno político económico de los pueblos.

Pedro José Gordillo intenta rebatir las posturas anteriores. A los primeros diputados que han intervenido les dice que no se deben ceñir a los intereses de una provincia concreta, como el caso de Valencia o Murcia. Por otro lado manifiesta que, a su juicio, es apresurado restringir las competencias de las propias Cortes: Señor, los obstáculos propuestos son nulos y los más deben despreciarse. El bien del pueblo y de las provincias individualmente consideradas exige que se admita, por tanto, el proyecto.

General Castaños (1758-1852). Figura central de “La rendición de Bailén”.General Castaños (1758-1852). Figura central de
“La rendición de Bailén”.

Francisco Fernández Golfín se hace eco de lo mal que se ha recibido esta noticia en Extremadura: En cuanto a los ayuntamientos, se favorece por este plan su despotismo, pues lejos de limitarles sus fueros, les tienen mayores las Diputaciones en cuestión. Diputación y Ayuntamiento son palabras no más.

A continuación, interviene el diputado Diego Parada, que se opone a que este plan se retrase, pues cuando se trata de defender la propiedad individual de los ciudadanos, toda demora es mortal: Los regidores aunque sean amovibles, al llegar a la muda, se cubren unos a otros y cargo y data es igual, aunque las manos y su conducta sean diversas.

El diputado Miguel Alfonso Villagómez se expresa de este modo: no apruebo las novedades sino hay motivos para ellas. El daño no está en los rentistas como se intenta suponer, sino en la calidad de las rentas.

Joaquín Díaz Caneja, más prudente, declara que en un asunto de tanta envergadura es normal que las opiniones sean tan diversas: Todos lloramos el mal, todos le conocemos, todos nos lastimamos de él, y todos, en fin tratamos de indagar cuales han sido las causas. El proyecto sólo se ha analizado desde el punto de vista de la Real Hacienda, pero debe analizarse desde otras competencias que pueden desempeñar las Diputaciones.

Alfonso Rovira, reconociendo su falta de conocimiento en este asunto, pone un ejemplo muy gráfico: Si a mí me dieran una casa que ha de servirme de albergue, y buscándola para mi alojamiento la hallara con diez y ocho o veinte puntales, diría: no entro yo en ella; esta casa no está segura.

Jaime Creus por el contrario hace una sólida defensa. Hay dos clases de contribuciones, unas directas y otras indirectas. Las primeras como catastro y otras rentas, podrán repartirlas y recaudarlas bien los pueblos; las segundas, como estancos, aduanas, etc. siempre he juzgado que debían administrarse por individuos instruidos en estos ramos a quienes deberán de intervenir las diputaciones.

Manuel Luxán opina que el proyecto es útil pero que debe examinarse con sumo cuidado y que ha de nombrarse una nueva comisión que lo estudie con todo detalle.

Por último, intervienen los diputados Diego Muñoz Torrero, Antonio Oliveros y Antonio Capmany, que cierran el debate de esta sesión.

Diego Muñoz Torrero se lamenta de que, si en tiempo de Godoy hubiera habido una estructura de este tipo, no se habrían producido tantos males, ya que los pueblos hubieran podido representar al Soberano por el conducto de sus juntas y contrabalancear al poder arbitrario.

Antonio Oliveros apoya las tesis del diputado Muñoz Torrero y finalmente Antonio Capmany interviene así: ¿Puedo hablar? Aunque lego en esta materia, como lo será la mayor parte de mis compañeros… yo me hallo en un laberinto de dudas, la materia es ardua, peligrosa y de gran importancia, pero debe estudiarse. Aprovechemos, continúa, la presencia de los taquígrafos y leamos detenidamente las actas de estas sesiones para ver las ventajas y los inconvenientes y si hace falta, como en otra ocasión, preguntar al comité de sabios, para de este modo evitar ulteriores tropiezos.

La sesión secreta se celebra por la mañana y por la noche. En la de la mañana que empieza a la una y finaliza a las tres se trata sobre la Orden dada a la Regencia de traslado de los ex regentes fuera de Cádiz y de la Isla.

Algunos diputados se extrañan de la forma en que se les ha comunicado la orden de salida y de que no se les destine a un lugar predeterminado. Por otro lado, al parecer alguien había transgredido el secreto acordado en la sesión, y le había filtrado al general Castaños la noticia antes de la presencia de los comisionados en la sede del Consejo de Regencia.

En la sesión secreta de la noche, que comienza a las siete y se extiende hasta las diez, Miguel Riesco propone que se forme una junta militar que disponga un plan general para el ejército.

El diputado Antonio Samper solicita que se fortifique la isla de Bayona y las demás de la costa de Galicia, formándose en ellas baterías y barracones para la tropa para el caso desgraciado de que el enemigo invadiese la periferia de la península.

Antonio Zuazo presenta la proposición siguiente: Que se prevenga a la Regencia disponga que para el completo de los 10.000 hombres que se han pedido a Cádiz y a la Isla, sean comprendidos en alistamiento todos los individuos que existen en los batallones de voluntarios distinguidos urbanos y artilleros de dicha plaza, y el batallón de esta Isla, sin que puedan excusarse a título de privilegios, pues que para esto quedan expresamente derogados… La proposición de Zuazo es debatida por los diputados Villafranca, García Herreros, Díaz Caneja y otros y, finalizado el debate, se acuerda que se pregunte a la Regencia por el estado de los alistamientos, atendiendo al número y a la calidad de los mismos.

El regente interino José María Puig pide que se le desagravie de la acusación hecha contra él de que había jurado al intruso rey José y que se le permita acudir a las Cortes para defenderse de esta injuria.

Por último, el general Castaños presenta un memorial en el que manifiesta su repulsa a la forma en que se le ha comunicado que abandone Cádiz. Se abre de nuevo una discusión sobre este punto en la que participan los diputados conde de Buenavista, Ostolaza, Quintana, Dou, Creus, Pelegrín y otros.

Las Cortes dictan una Orden para que los individuos que compusieron el Consejo de Regencia en estos primeros meses de 1810, elijan para su residencia el punto que tengan por conveniente.

La mayoría de los diputados apoyan la queja del general Castaños, pero no están de acuerdo en que se revoque la orden. El señor Huerta propone que se le nombre embajador ante el reino de las Dos Sicilias.

Se levanta la sesión sin llegar a un acuerdo definitivo.

El tema principal de esta sesión es el debate sobre el “Arreglo y organización de las provincias”.

En esta ocasión intervienen catorce diputados. Aunque todos ven la necesidad de elaborar dicho un reglamento de provincias, en general muestran su preocupación e inexperiencia para redactar dicho texto. Algunos opinan que debe regularse en el texto constitucional. Al final, se nombra una nueva comisión para su estudio y las Cortes reclaman informes de distintas autoridades y expertos en la materia. La dificultad en elaborar este texto se demuestra en el hecho de no es hasta el 18 de marzo de 1811, ya en Cádiz, cuando el presidente barón de Antella firma el Reglamento.

Cronología de la proposición sobre Arreglo y organización de las provincias:

Proposición de Antonio Oliveros: 11 de octubre de 1810.
Comisión: 14 y 26 de octubre.
Dictámenes: 13 de noviembre y 5 de diciembre.
Debates: 14, 16, 17 y 18 de diciembre.

Francisco Javier Castaños Aragorri Urioste y Olavide, duque de Bailén. (1758-1852). Es uno de los ex regentes a los que las Cortes obligan a abandonar la Isla y Cádiz. Forma parte de la Primera Regencia, nombrada el 31 de enero de 1810, junto a Lardizábal, Escaño, el obispo de Orense y Francisco de Saavedra, hasta que el 26 de octubre las Cortes nombran a la Segunda Regencia. Militar relevante de la Guerra de la Independencia, se le encarga organizar el ejército en Andalucía. Derrota a Dupont en Bailén. Figura en el cuadro que se conserva en el Museo del Prado, titulado “Rendición de Bailén”, pintado por José Casado del Alisal. Aunque el general fallece en Madrid y es enterrado en el Panteón de Hombres Ilustres, en el año 1963, sus restos mortales son trasladados a un mausoleo de la Iglesia Parroquial de la Encarnación de Bailén.

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17 de diciembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

Comienza la segunda sesión pública de las Cortes generales y extraordinarias en la que gracias a la presencia de taquígrafos en el salón de Cortes, el diario recoge la intervención de cada uno de los diputados con una mayor fidelidad y la extensión de la publicación es mayor.

Continúa el debate del día anterior sobre el proyecto del Arreglo de provincias. Intervienen los diputados siguientes: Vicente Terrero, diputado por Cádiz, Joaquín Lorenzo Villanueva, diputado por Valencia, Domingo García Quintana, diputado por Galicia, Juan Clímaco Quintano, diputado suplente por Palencia, Manuel de Rojas, diputado por Cuenca, Francisco Gutiérrez de la Huerta diputado por Burgos, Ramón Utgés, diputado por Cataluña y Felipe Aner de Esteve, diputado por Cataluña.

Todas las intervenciones reflejan la dificultad del proyecto, unos opinan que la comisión no había cumplido su encargo, que era viciosa la división de provincias, que el proyecto solo anuncia buenos deseos, pero presenta muchas dificultades, que se advierte en el proyecto cierto patriotismo y celo pero que no se tienen presentes las leyes de rentas que aprueban las diputaciones provinciales. Otros que el proyecto debe establecer las autoridades y el modo de administrar los caudales y en definitiva todos abogan por debatir el proyecto artículo por artículo. Como concusión, se puede citar la opinión de Manuel de Rojas y Jiménez Cortés, diputado por Cuenca, que rechaza el proyecto de Arreglo de provincias, como tantos otros diputados porque lo considera incongruente ya que no se puede establecer una administración provincial sin un previo establecimiento de un sistema de contribuciones.

El presidente interrumpe el debate para continuarlo el día siguiente, e informa de los tres asuntos siguientes: En primer lugar sobre el expediente de José Caro, diputado por Valencia, que se había tratado en la sesión anterior debido a las dificultades para su traslado a la isla de León que se remite de nuevo a la comisión de Poderes; En segundo lugar se analiza la solicitud de Clemente Carretero para que se le exonere de la contrata de acarreos del Arsenal de La Carraca; una vez examinado por la comisión de Justicia, las Cortes acuerdan remitirlo al Consejo de Regencia y por último, se recibe un oficio de la Regencia en la que detalla el estado de la enfermedad epidémica en las Islas Canarias desde el 20 de octubre hasta el 7 de noviembre, acompañado de varios documentos remitidos por el gobernador de aquellas islas.

A continuación el presidente procede a la renovación y nombramiento de diputados para las siguientes comisiones:

Comisión para el estudio del proyecto de ley que asegure la libertad individual de los ciudadanos: Pedro Rich, Domingo Dueñas, Vicente Traver, Joaquín Leyva y Manuel Llano.

Comisión para examen de las provisiones, empleos y pensiones dadas desde el 30 de abril último e informar de lo que resulte: Luis del Monte, Manuel Martínez, Francisco de Sales Rodríguez, Octaviano Obregón y Domingo Caicedo.

Comisión para el reconocimiento de Poderes: Francisco Huerta, Francisco Riesco, Obispo de León, Manuel Aróstegui y Vicente Morales.

Comisión de Guerra: marqués de Villafranca, Francisco Golfín, Rafael Manglano, Gregorio Laguna y Alonso Torres Guerra.

La sesión pública de la mañana se interrumpe para continuarla a las ocho de la noche.

La sesión secreta se celebra por la mañana después de la primera parte de la pública. En ella se ven ciertos anónimos recibidos en las Cortes que ponen en peligro la reputación de las mismas, ya que en ellos se observan recelos en el cumplimiento por parte de la Regencia de los acuerdos de las Cortes.

Las Cortes se dan por enteradas de sendos memoriales de Genaro Tomé e Hipólito Santacilia sobre males y abusos en el alistamiento de Cádiz para el servicio militar. Para remediar estos males, se acuerda la proposición siguiente: Se establecerá una comunicación interina con el Consejo de Regencia por medio de los diputados que se nombren.

Acuerdan también las Cortes que se traslade la comisión formada por Agustín Argüelles y Felipe Aner de Esteve, y acompañada por el secretario José Martínez, a la sede del Consejo de Regencia para comunicar a los Regentes que ordenen salir y abandonar Cádiz a los ex regentes Francisco Javier Castaños y Aragorri, duque de Bailén, Francisco Saavedra Sangronis, Antonio Escaño y García de Cáceres y Miguel Lardizábal Uribe, lo antes posible.

Al final del acta de la sesión secreta aparece una Nota con el siguiente texto: A las siete y media de la tarde, la comisión anteriormente aludida, se persona en el Salón del Consejo de Regencia para entrevistarse con los actuales regentes Joaquín Blake, Pedro Agar y José María Puig y comunicarles el acuerdo de las Cortes en el sentido de que abandonen Cádiz los ex regentes. La Nota aparece firmada por José Martínez como secretario de las Cortes. Continúa a las ocho de la noche la segunda parte de la sesión pública de este día. En ella se discute el urgente asunto del Reglamento del Consejo de Regencia. En el preámbulo se fija el espíritu del mismo: Deseando las Cortes generales y extraordinarias fixar los límites de la potestad ejecutiva, que han confiado al Consejo de Regencia por su decreto de 24 de septiembre del año próximo pasado, y determinar con toda individualidad las facultades que le señalan para su debido desempeño, han venido en decretar lo prevenido en el siguiente Reglamento para el Consejo de Regencia.

El reglamento que había sido impreso y repartido entre los diputados, comienza a debatirse artículo por artículo.

En esta sesión se debaten los artículos 1.º, 2.º, 3.º y 4.º e intervienen un gran número de diputados: El artículo 1.º se aprueba sin discusión: El Poder ejecutivo interino se compondrá de tres individuos iguales en autoridad; uno de ellos hará de presidente, renovándose la presidencia cada cuatro meses.

A continuación, se da lectura al artículo 2.º Podrá ser elegido para individuo del Poder ejecutivo todo español mayor de 30 años que no tenga tacha de infidencia ni haya sido procesado; pero no podrá serlo ningún extranjero, aunque esté naturalizado, cualquiera que sea el privilegio de su carta de naturaleza.

Intervienen Quintana, Argüelles, Martínez, Espiga, Gallego, barón de Antella, Villanueva, Dou, Traver, Ostolaza, García Herreros, Gallego, Morales de los Ríos, Pelegrin, Capmany, Castello, Borrull, Parada Veladiez y Gallego. Queda acordado que no hubiese variación en el artículo en cuanto a la edad, pero que se excluyan de la dignidad de Regente los descendientes de franceses hasta la cuarta generación y los que estuviesen casados con francesa.

Se lee el segundo párrafo del art. 2.º: No podrá ser nombrado para el Poder ejecutivo ningún diputado del Congreso nacional durante su diputación. Intervienen Pelegrín, Aner y Argüelles. Queda aprobada esta parte del artículo según la propuesta de la comisión.

El artículo 3.º dice: El Poder ejecutivo tendrá el nombre de Consejo de Regencia. Su duración será hasta la vuelta del Rey, o hasta que se forme y sancione la Constitución del Reyno.

Los individuos del Poder ejecutivo los nombrarán las Cotes uno a uno por escrutinio secreto, precediendo el juicio de tachas.

Los individuos del Consejo de Regencia serán amovibles a voluntad de las Cortes.

Apenas hay discusión en torno a este artículo y queda aprobado.

El artículo 4.º dice: Los individuos del Poder ejecutivo firmarán por el orden de precedencia respectiva los despachos, cédulas, etc.; y en caso de indisposición de alguno de ellos u otro algún acontecimiento, firmará por él el inmediato, expresando el motivo.

Participan en el debate Argüelles, Rojas, Espiga y Gutiérrez Huerta. Se discute especialmente el orden y el modo de firmar y rubricar los decretos, pues en alguna ocasión los ministros habían expedido decretos y órdenes en nombre del Rey sin contar con su voluntad. No se procede a la votación y se pospone la continuación del debate para otra sesión.

Los asuntos más relevantes debatidos en esta sesión son el proyecto de Arreglo y organización de las provincias y el Reglamento provisional del Consejo de Regencia.

El Reglamento provisional del Poder ejecutivo se empieza a debatir en la sesión de 17 de diciembre de 1810, pero hasta el 16 de enero de 1811 no se publica en forma de Decreto de las Cortes, firmado por Alonso Cañedo, presidente, José Martínez y José Aznárez, diputados secretarios, todavía en la Real Isla de León.

Cronología del Reglamento provisional del Poder ejecutivo

Acuerdo para su formación: 26 de septiembre de 1810.
Dictamen: 5 y 12 de diciembre de 1810.
Debate: 17 de diciembre de 1810.

El Conciso del jueves 20 de diciembre de 1810 ofrece una síntesis de la sesión y al final de su crónica se manifiesta de este modo: es imposible referir lo mucho bueno y malo que se dixo; pero anunciamos que muy en breve leerá el público en el diario de las Cortes todos los discursos que nuestro periódico no puede dar sino una ligera idea, porque ni somos taquígrafos, ni aunque lo fuéramos, los límites y concisión (adoptados para nuestro papel) lo permiten.

Por otro lado, indicar como anécdota, que a la sesión de noche se les prohíbe la entrada a los redactores de El Conciso por acudir vestidos con capote. Esperamos que las Cortes remediaran este inconveniente mandando que a nadie se le prohíba la entrada aunque vaya de capote o como Dios le de a entender. También protestan por el hecho de que no se les suministre un orden del día previo, con los asuntos que se van a debatir en cada sesión. Sobre la prohibición de llevar capote a las Cortes, José María García León en Las Cortes en la Isla de León, y dentro del apartado Curiosidades, Anecdotario y testimonio en una isla sitiada nos explica esta circunstancia: Por motivos de seguridad, y a propuesta del diputado gaditano Andrés Morales de los Ríos, se acordó que el público asistente a las sesiones de Cortes no llevara ni capotes ni capas, a fin de evitar los embozos.

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16 de diciembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

Al abrir el Diario de Sesiones de las Cortes Generales y Extraordinarias, número 61, de 16 de diciembre de 1810, nos llama poderosamente la atención su tamaño. De una o dos páginas por día a lo sumo pasa a tener siete páginas. La diferencia consiste en que las actas son tomadas a partir de este día por taquígrafos.

Empieza la sesión pública a las 10 de mañana. Gran parte de la misma se dedica a discutir el proyecto del “Arreglo y organización de las provincias”, que había quedado pendiente en la sesión anterior.

El debate es largo y prolijo; en el mismo intervienen los diputados Esteban, Borrull, López del Pan, Luxán, García Herreros, Aner, Argüelles, Oliveros, Dou y Gallego.

El diputado Andrés Esteban se muestra contrario a dicho proyecto, considerándolo inadmisible y que el verdadero interés de la Nación consiste en que todos contribuyan con igualdad y justicia…, para lo cual se apoya en la presentación de una Memoria que justificaba su postura en el debate.

Toma la palabra Francisco Javier Borrull, que se muestra ambivalente. Entre los inconvenientes destaca la cuestión de las plazas de regidor perpetuas y otras hereditarias en algunas ciudades, y propone como solución que tengan carácter temporal.

La intervención de Manuel García Herreros fue totalmente contraria al proyecto de la Comisión, por considerar que el proyecto ni atinaba con la verdadera causa de los males que se experimentan en el ramo de rentas, ni en el remedio que proponía para ello, es a saber: la creación de diputaciones populares y supresión de intendentes.

Felipe Aner de Esteve se muestra partidario del proyecto, aunque solicita la discusión de algunos artículos.

Manuel Luxán presenta cuatro observaciones fundamentales relativas a la elección de los recaudadores de rentas, la administración de las mismas, la igualdad en el pago de las rentas y, por último, la idoneidad del proyecto.

Antonio Oliveros defiende el proyecto en términos generales, aunque propone hacer hincapié en dos aspectos: La Nación debe dar al Gobierno todas las sumas que necesita para el desempeño de las cargas del Estado. Sólo el Gobierno puede disponer de dichas sumas, no la Nación.

Ramón Lázaro de Dou muestra su apoyo a la intervención del diputado García Herreros, al tiempo que sostiene que el proyecto contiene algunos detalles que convendría eliminar, por lo que propone una lectura atenta y debate de cada uno de los artículos. Insiste, en particular, en el hecho de tener en cuenta a los territorios de América.

Juan Nicasio Gallego apoya a Oliveros e insiste en la conveniencia de poner límites a las vacantes de empleos públicos: …Así se dice, con verdad, que esta es una Nación de empleados. Los brazos que en esto se ocupan los pierden las profesiones productivas y el ejército, siendo esta, quizá, una de las principales causas del atraso de nuestra agricultura, artes, ciencias y comercio…

Agustín Argüelles, después de una larga intervención, se muestra en líneas generales a favor del proyecto, pero opina que sería necesario un examen en profundidad para hacer las modificaciones y alteraciones convenientes al texto.

Ramón López Pelegrín se muestra disconforme con el proyecto calificándolo de impracticable.

Termina el debate con la intervención de Alonso Cañedo, que se muestra favorable. Por orden del presidente, hacia las doce del mediodía se interrumpe el debate, que queda aplazado para sesiones futuras.

Toma la palabra a continuación Dionisio Inca Yupanqui, diputado suplente por el Virreinato del Perú, para leer un escrito y proponer un decreto mediante el cual mandar á los virreyes y presidentes de las Audiencias de América que con suma escrupulosidad protejan á los indios, y cuiden de que no sean molestados ni afligidos en sus personas y propiedades, ni se perjudique en manera alguna á su libertad personal, privilegios, etc. Interviene el diputado José Espiga solicitando la elaboración de un texto más articulado y que se acompañe del consiguiente debate. Las Cortes aprueban por unanimidad dicha propuesta y, tal y como solicitan Villanueva y Argüelles, se aplaza el asunto para otra sesión.

Es la una cuando el presidente pone fin a la sesión pública y da comienzo a la sesión secreta. Se dan a conocer los partes militares y de fortificación.

Se lee el informe de Joaquín Martínez relativo al reconocimiento que había llevado a cabo en el edificio del Oratorio de San Felipe Neri, con motivo del posible traslado de las Cortes a Cádiz.

Prosigue la sesión con la lectura de un memorial del capitán de navío Francisco Monrelle, con motivo del alquiler de su vivienda para alojamiento de algunos diputados.

Se informa de un oficio del ministerio de Marina relativo a las tareas de vigilancia que llevaba a cabo Juan Topete, por orden de la Regencia del día 8, con vistas a evitar un posible ataque de los enemigos tanto en Cádiz como en la Isla. Seguidamente, se lee un parte de guerra donde se da noticia del mal estado en el que se encuentra la tropa y se acuerda dar parte a la Regencia para que tome medidas al respecto.

Al finalizar la sesión, Joaquín Lorenzo Villanueva lee un anónimo relativo a la situación en la que se encuentran las tropas en el puente de Zuazo.

El presidente levanta la sesión secreta a las tres de la tarde y convoca a los diputados para el día siguiente.

A partir de la sesión del 16 de diciembre las actas están tomadas por cuatro taquígrafos. José Vicente Gómez Rivas, en La Administración parlamentaria española, dedica un apartado a la Redacción del Diario de Sesiones. Es evidente que el esfuerzo de los primeros taquígrafos debió ser enorme. El taquígrafo Enrique Tapia en su obra Luz y taquígrafos hace el siguiente cómputo: para sesiones diarias se necesitan catorce taquígrafos, con siete turnos de diez minutos, componiéndose cada turno de dos taquígrafos y un redactor.

Hasta entonces las sesiones habían sido recogidas por los secretarios de las Cortes de una manera muy sucinta. Por ello, para conocer un desarrollo más completo de las mismas, ha sido necesario consultar otras obras, como las de Joaquín Lorenzo Villanueva y Adolfo de Castro, además de la prensa de la época.

A partir de esta fecha, el propio Villanueva en Mi Viaje a las Cortes recoge solamente las sesiones secretas, puesto que lo que hoy conocemos como Actas Secretas de las Cortes Generales y Extraordinarias de 1810 se imprimieron con posterioridad. Se pueden consultar: Diario de sesiones del Congreso de los Diputados (1810-1977), por Maria Luisa Alguacil y otros; El diario de sesiones de las Cortes: 1810-1814, de Alicia Fiestas Loza, Derecho parlamentario español, de Fernández Martín y, en Revista de las Cortes Generales núm. 8, 1986, Las actas y los diarios de sesiones en la historia parlamentaria, por Ana Rivero Moreno, actual redactora-taquígrafa en el Congreso de los Diputados.

Para consulta complementaria de esta sesión véase El Conciso de 20 de diciembre de 1810 y el Semanario Patriótico de 3 de enero de 1811.

Arreglo y organización de las provincias

Proposición de Antonio Oliveros: 11 de octubre de 1810.
Comisión: 14 y 26 de octubre.
Dictámenes: 13 de noviembre y 5 de diciembre.
Debates: 14 y 16 de diciembre.

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15 de diciembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

Empieza la sesión pública a las diez de la mañana. El parte de sanidad daba cuenta de doce víctimas de la epidemia el día anterior en Cádiz.

Prestan el juramento prescrito por las Cortes los dependientes de rentas de Zamora y su provincia.

Se pasan a la Regencia dos informes: uno, emanado de la comisión de Hacienda, sobre una consulta que con anterioridad había hecho la Regencia relativa al restablecimiento de los cuatro Consejos y otro sobre las nuevas atribuciones que adquiría el Consejo de Hacienda.

La Regencia comunica una solicitud hecha desde Murcia por el presidente de la misma, general Blake, manifestando la conveniencia de establecer en dicha provincia una Audiencia similar a la Chancillería de Granada, y proponiendo incluso a las personas que debían integrarla. Las Cortes acuerdan remitir todo el expediente a la comisión de Justicia.

Se da conocimiento de una representación del teniente general José Caro justificando su retraso en la incorporación a las Cortes, ya que no había encontrado buque en el que embarcar para llegar a la Isla, según se desprende del expediente que consta en el archivo. Su elección es anulada, pues había nacido en Mallorca y no en Valencia, por lo que es sustituido el 6 de febrero de 1811 por Pedro Aparici, ya que los diputados debían ser naturales de la provincia a la que representaban. Las Cortes mostraron sorpresa, dado que en su momento se mandó que viniesen los suplentes de Valencia, y que se dé cuenta de todo para resolver. De hecho, consta en sesiones anteriores el transporte desde Levante a bordo de la fragata Venganza y de otros buques.

El proyecto presentado por Pedro Saiz Castellanos sobre planes de los ejércitos se somete a estudio de la comisión de Guerra, y ésta recomienda no tomarlo en consideración. Igual tratamiento se adopta para el proyecto presentado por Juan Luis Rodríguez destinado a modificar los sueldos de los ejércitos.

Prosigue la sesión acordando que el decanato de Teruel queda comprendido en la suspensión decretada para las provisiones vacantes de la Iglesia.

Se da lectura al informe redactado por la comisión de Justicia que da respuesta al escrito del fiscal de la Cámara Domingo Codina en el que manifiesta la queja de la prisión que sufre en el castillo de Cardona. Se acuerda pasar el expediente a la Regencia para que ésta ordene le juzgue un tribunal competente a su causa y que si ésta tuviera lugar y si la naturaleza de la causa exigiese la seguridad de su persona, se le señale la prisión que sea compatible con sus años, salud quebrantada y circunstancias de los empleos que ha servido.

A continuación, se discute acerca de las dos propuestas formuladas por el diputado Andrés Llano en la sesión anterior relativas a la elaboración de un decreto inspirado en el “Habeas corpus” y se acuerda nombrar una comisión que se ocupe de ello.

Carlota Joaquina de Borbón y Parma. Infanta de España (1775-1830).Carlota Joaquina de Borbón y Parma.
Infanta de España (1775-1830).

En la misma línea, el diputado marqués de Villafranca propone: Que se forme un establecimiento militar para los gloriosos defensores de la Patria que hayan quedado inutilizados de seguir la honrosa carrera de las armas, en premio debido á sus gloriosas fatigas. Escuchada la propuesta, fue admitida a discusión para tratarse en posteriores sesiones.

Interviene el diputado González, que propone acelerar la maquinaria administrativa parlamentaria, sugiriendo que las Cortes una vez por semana den audiencia a todo ciudadano que quiera exponer un problema a la consideración de la Cámara. Tras su exposición, las Cortes acuerdan no admitir la propuesta. Esta, que es bastante extensa, va acompañada en el Diario de Cortes de un texto elaborado por el propio diputado en el que argumenta todo tipo de razonamientos sobre el contenido de la misma.

El último asunto de la sesión pública es otra proposición, en este caso del diputado por Lugo José Ramón Becerra y Llamas, en la que insta a las Cortes a que tengan como centro de sus debates la manera de recaudar dinero y hombres para hacer frente a la guerra: …me limito á proponer que hasta tener dinero, hombres, armas y dirección en general y en particular de las operaciones de nuestros ejércitos, no se trate de otra cosa en las Cortes… Tampoco esta proposición es aceptada, ni se admite a discusión.

Era la una del mediodía cuando el presidente levanta la sesión pública y se reúnen los diputados en sesión secreta. Este día hubo dos sesiones secretas: la primera, inmediata al cierre de la pública, empieza con la lectura de los partes militares y de fortificación. En ella se trata la petición al gobierno británico de siete mil fusiles para los ejércitos de Cataluña, Aragón y del Centro, ampliando la petición al director general de Artillería para que suministre municiones de todos los calibres.

Se vuelve a considerar el problema de los diputados que aún permanecen en Alicante y se estudia sobre los medios para hacerlos llegar a la Isla y que se incorporen a las Cortes lo más pronto posible.

La comisión de Justicia recibe una representación de un presbítero americano, Manuel Palacios, que se halla arrestado y pide ser juzgado.

Por otro lado, Guillermo Antonio Jaramillo notifica mediante un escrito los desórdenes que se viven en Extremadura a la hora de hacer los alistamientos, proponiendo que habiendo solteros no vayan los casados. Las Cortes deciden aplazar esta discusión hasta tener el informe solicitado a la comisión de Justicia relativo a los alistamientos, al tiempo que encarga al diputado Mejía que presente a la comisión de Guerra el borrador sobre una ley para las exenciones de reemplazo en el ejército.

Eran las dos y media del mediodía cuando el presidente ordena finalizar la sesión secreta para continuarla a las ocho de la tarde de ese mismo día. Esta segunda sesión secreta analiza el oficio dirigido al embajador de Portugal relativo a la cuestión sucesoria y los derechos de la infanta Carlota en defecto de sus hermanos varones, y su legítima sucesión. Sólo da ocasión para que algunos diputados manifiesten de manera muy sucinta su parecer al respecto. El presidente aplaza la discusión y la toma de decisión para otra sesión.

Los dos expedientes que acompañan a esta sesión nos dan información que muchas veces el Diario de Cortes es imposible que recoja en su totalidad: la exposición de Domingo Codina, fiscal de la Cámara de Castilla, acerca de la prisión que sufre en la cárcel del Castillo de Cardona y el expediente de remisión a los Secretarios del congreso de las causas del retraso de la incorporación a las Cortes del diputado por Valencia José Caro.

Carlota Joaquina de Borbón (Palacio de Aranjuez, 1775 - Lisboa 1830), Infanta de España, Princesa de Beira, Reina de Portugal, es el personaje protagonista de la sesión secreta de la noche de este día. Hija primogénita de los Reyes de España, Carlos IV y María Luisa de Parma, con apenas 10 años se casa con el infante portugués Juan VI. Al ser el único miembro de la familia real española en libertad tras las abdicaciones de Bayona, aspira a la Regencia y al Trono. Existe mucha literatura para ilustrar este suceso: Conversación entre un forastero y un vecino de la Isla de León sobre los derechos de la… sucesión eventual del trono de España; Julián María Rubio en La infanta Carlota Joaquina y la política de España en América…; Antonio José Ruiz Padrón en Dictamen de don Antonio José Ruiz y Padrón diputado por Canarias, proponiendo para… de Brasil e infanta de las Españas.

Pero, sin duda, lo más curioso es la correspondencia de la llamada “Arpía de Queluz”, por el palacio real a las afueras de Lisboa (como Versalles para París o Aranjuez para Madrid), entre la Infanta y Jovellanos cuando ésta se traslada con su corte a Brasil, instalándose en Buenos Aires y pretendiendo extender su protectorado por el Virreinato del Río de la Plata. Melchor Gaspar de Jovellanos la informa de la situación por la que atraviesa el país: Señora, en medio de la angustia en que nos tiene el cautiverio de nuestro buen rey, augusto hermano de V.A.R. y la horrible guerra… La Infanta Carlota, hermana mayor de Fernando VII, nunca llegaría a ser regente de España, ya que entre 1810 y 1814 se constituyeron varios Consejos de Regencia.

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14 de diciembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

Mariscal Nicolas Jean de Dieu Soult (1769-1851). Fondo doceañista. Consorcio bicentenario 1812.Mariscal Nicolas Jean de Dieu Soult (1769-1851).
Fondo doceañista. Consorcio bicentenario 1812.

En primer lugar, se lee una representación de Luis Rebolledo y Melzi, marqués de Lazán, pidiendo que se retome su causa en estos términos: pide que ó públicamente se le castigue, si fuese reo, ó públicamente se le desagravie siendo inocente. Tras el debate consiguiente, se pasa el expediente al Consejo de Regencia para que se forme causa al marqués de Lazán y, con posterioridad, se publique la sentencia.

Prestan el juramento a las Cortes el mariscal de campo Cayetano de Iriarte, gobernador de la plaza de Alicante, los jefes militares y oficiales de la guarnición y batallones de milicias de la provincia.

José Rives, diputado por la provincia de Mallorca, cura párroco que había sido elegido por la isla de Ibiza el 28 de agosto de 1810, presta juramento y toma posesión de su cargo en esta sesión.

Se presenta un memorial firmado por Ventura Gutiérrez Pando, Ángel Valenzuela y Antonio García, en nombre de la oficialidad del regimiento de caballería de cazadores de Sevilla, en el que se quejan de que el Poder ejecutivo les manda marchar en cuadro, dejando aquí los hombres y caballos de su cuerpo distribuidos en otros cuerpos de misma arma. Se debate acerca de si sería conveniente suspender la entrega de hombres y caballos de dicho regimiento. Tras la discusión, las Cortes acuerdan que no se admita lo solicitado en dicho memorial.

Prosigue la sesión con dos proposiciones del diputado Manuel Llano. En la primera propone nombrar una comisión para redactar una ley al tenor de la de “Habeas corpus”, que rige en Inglaterra, que asegure la libertad individual de los ciudadanos; en la segunda, aconseja que la Regencia remita a las Cortes todos los papeles relativos al Congreso, incluyendo los decretos y órdenes desde que las Cortes abrieron sus sesiones y se pasen á la comisión encargada de la redacción del Diario de Cortes, para que forme la historia de todo lo relativo á este particular. Se acuerda estudiar ambas proposiciones y debatirlas en posteriores sesiones.

Continua la discusión del proyecto sobre arreglo y organización de las provincias, que se tramitará a lo largo de varias sesiones. La clave de dicha discusión es la elección de las personas que han de recaudar las rentas y contribuciones.

Se acuerda a propuesta del diputado Manuel Luxán que dichos elegidos …deberán cuidar de que no se dilapiden estas rentas, haciendo que se administren por los que tienen el mayor interés en conservarlas, y que solamente se apliquen á su verdadero destino. José Mejía interviene para apoyar a su antecesor en el uso de la palabra y añadir que sería conveniente extender dicho proyecto a América.

Finaliza la sesión pública y los diputados se constituyen en sesión secreta. Las Cortes acuerdan, a propuesta del presidente, que se remitan al Consejo de Regencia unos caudales que oscilan entre los 35 y 40 mil pesos fuertes que, procedentes de las rentas de América, se encuentran en la Depositaria de Caudales de Indias de la Real Aduana, que deben pasar á la Tesorería general de la provincia para que S.M. disponga de ellos.

Asimismo, muestra el presidente una copia de la orden dada por el Consejo de Regencia y dirigida al marino Juan Topete en la que se le notifica que Napoleón ha ordenado al mariscal Jean de Dieu Soult que ataque y tome la Isla sin detenerse en la pérdida de gente. Las Cortes acuerdan solicitar al Consejo de Regencia todos los precedentes sobre esta cuestión.

La sesión secreta sólo dura una hora. Son las tres de la tarde cuando el presidente levanta la sesión.

Luis Rebolledo y Melzi (1772-1843), marqués de Lazán, era el primogénito de Juan Felipe Rebolledo de Palafox y de Paula Melzi de Eril. Su figura va unida a la fama alcanzada por su hermano el general Palafox. Pero en este caso, a pesar de venir a prestar juramento ante las Cortes, es preso de sus ideas absolutistas, mostrándose contrario a muchos de los decretos que establecerían las cortes gaditanas.

Cayetano de Iriarte, gobernador de Alicante, es retratado por Gerardo Muñoz Lorente en La guerra de la Independencia en la provincia de Alicante (1808-1814) como un personaje conflictivo. Desde su nombramiento en 1809 tuvo constantes problemas y enfrentamientos en materias judiciales y abusos de autoridad, e incluso manifiesta su protesta en la elección de los diputados por la provincia de Alicante a las Cortes generales y extraordinarias de 1810.

Juan Bautista Topete y Viaña (1784-1823) es el padre de Juan Bautista Topete y Carballo (1821-1885), el célebre almirante de la Revolución de 1868.

Cronología del proyecto de Arreglo y organización de las provincias:

Proposición de Antonio Oliveros: 11 de octubre de 1810.
Comisión: 14 y 26 de octubre.
Dictámenes: 13 de noviembre y 5 de diciembre.
Debates: 14 de diciembre.

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13 de diciembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

La sesión pública comienza a las diez de la mañana dando a conocer el parte sanitario del día anterior: dieciocho cadáveres.

El diputado Antonio Capmany comunica que se había recibido un mapa de España como regalo a las Cortes por un patricio que oculta su nombre.

Se remite a la comisión de Guerra un proyecto inadmisible, firmado por Julián Pérez de Cañas, para formar un regimiento de tenientes de caballería de nobles en Valencia, y a la Junta de Valencia otro proyecto para abrir una fábrica de cañones compuestos de pasta de papel.

Se lee una consulta que hace el Consejo de Regencia acerca de si se debe incluir en los alistamientos a los que están realizando obras de fortificación en La Carraca. Las Cortes resuelven que sí deben incluirse.

La comisión de Guerra remite a la Regencia los expedientes siguientes: un proyecto de Jaime Moreno sobre abusos en las bajas de los ejércitos y una solicitud de Alejandro Bernardo y Estrada sobre el empleo en la guerrilla de los guardas de rentas de la comandancia de Cádiz.

Presta el juramento prescrito a las Cortes el diputado de Aragón Juan Polo y Catalina.

Se anuncia que se hallaba en Alicante la corbeta Paloma para traer a la isla a los diputados que aún quedaban por incorporarse a las Cortes, acordándose que se cuidará de enviar buques seguros a los demás que se presenten en cualquier punto de la costa.

Se pasa un informe a la Junta Suprema de Represalias de uno de los escribanos de la de Cádiz, José Rodríguez Peláez, quejándose de que se ha vulnerado su honor.

Se trata del estado de necesidad en el que se halla uno de los defensores de Gerona que, tras haber perdido una pierna en dicha defensa, se encuentra en la Isla sin ningún recurso económico.

García Quintana vuelve a insistir en la situación en que se encuentran los empréstitos. En su intervención advierte sobre el rigor con que debe sacar el Gobierno los caudales que están en manos duras que se niegan a socorrer la necesidad de la patria.

A la una del mediodía el presidente levanta la sesión y prosigue la sesión secreta, que comienza con la lectura de los partes de guerra y de fortificación de Cádiz y la Isla.

Román de Landáburu, comandante de la compañía de Guardias Walonas, que era la guardia de las Cortes, presenta un oficio en el que comunica una orden recibida del Estado Mayor de desocupar el cuartel de San Carlos para dejar lugar a los granaderos de a caballo. Tras el debate, las Cortes acuerdan comunicar a Landáburu que se esté quieto y no obedezca otras providencias que las de las Córtes, á cuyas órdenes se halla.

Se remite al Consejo de Regencia un escrito de Pedro Manzano de Ulloa, que se hallaba detenido en Cádiz, advirtiendo de ciertos movimientos de patriotas en Sevilla y otros pueblos para levantarse contra los franceses, y una representación de Ambrosio Ramírez quejándose de los abusos cometidos por la Dirección General de Provisiones.

Prosigue la sesión tratando asuntos sobre el alojamiento de los diputados Lisperguer y Rodrigo. Se acuerda que se dé preferencia al primero.

Domingo Soriano presenta un memorial donde expone algunos proyectos para liberar Madrid de los franceses y pide ayuda económica para ello.

Las Cortes acuerdan pasar dicho memorial al Consejo de Regencia y tomar con prudencia dicho proyecto dado que hicieron presente algunos señores vocales que conocían a este hombre por malo y pernicioso, y que ya la Junta de Guadalajara anduvo tras él para prenderle.

Eran las tres de la tarde cuando el presidente levanta la sesión.

Juan Polo y Catalina, diputado provincial por Aragón, nace en Cabo la Fuente en 1777 y muere alrededor de 1814. Estudia en Calatayud y Zaragoza con los escolapios. Doctor en jurisprudencia, oficial de la secretaría de Estado y del despacho de Hacienda, desempeña una gran labor en la Real Sociedad Aragonesa. Elegido por Albarracín el 2 de octubre de 1810, por seis electores, en el Ayuntamiento de la Villa de Manzanares por hallarse Teruel ocupado por los franceses, jura y toma posesión en esta sesión. Es autor de Censo de frutos y manufacturas de España e islas adyacentes, ordenado sobre los datos dirigidos por los intendentes y de Informe sobre las fábricas e industria de España (1804) y otros escritos,edición, introducción y notas de Alfonso Sánchez Hormigo. El problema de las intervenciones sobre asuntos menores, sin tener las Cortes un orden del día prefijado ni unos tiempos acordados, origina múltiples protestas entre los diputados, ya que estaban obligados a asistir de principio a fin. Este es un buen ejemplo: empleó el diputado Quintana, si hacemos caso a la crónica de Villanueva, más de una hora en leer el escrito que traía preparado. Tal fue así que, al terminar, tomó la palabra el diputado Andrés Esteban para quejarse de la pérdida de tiempo y solicitar que se acordase que en adelante no se consintiese a ningún señor diputado escrito ninguno que pase de un pliego, sin que antes por una comisión se examine y declare si merece leerse al Congreso.

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12 de diciembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

Comienza la jornada a las diez de la mañana. El parte sanitario del día anterior ofrece un balance de dieciocho cadáveres en Cádiz; cayeron tres enfermos de la epidemia. Quedan aprobados los poderes del diputado por los partidos de Teruel y Albarracín, Juan Polo y Catalina.

Se lee una representación de los integrantes de la Junta de Observación y Defensa de Valencia, establecida en mayo de 1808, encabezados por Fernando Ciscar, en la que se quejan de que en la nueva composición de dicha Junta no hay representantes de todas las gobernaciones. Las Cortes acuerdan, a propuesta del diputado barón de Antella, que antes de proceder a la discusión y deliberación se debían solicitar todos los antecedentes al Consejo de Regencia.

Se traslada a la Regencia el dictamen de la comisión de Justicia sobre el expediente de Antonio Dubal, que se había quejado a las Cortes de estar confinado en Menorca.

Villanueva aporta los datos referentes a este expediente: arrestado por delito de infidencia fue encarcelado en la cárcel de la Corona durante trece días, sentenciado a regresar a su pueblo y, una vez en Cartagena, nuevamente preso; al poco tiempo de llegar a Menorca fue preso otra vez por denuncia de un sujeto que le había conocido en Madrid. Según la queja de Dubal, en ningún momento ha prestado declaración ni ha sido escuchado. Se aprueban los nombramientos de las juntas subalternas de Censura en Méjico, Badajoz y Murcia; al tiempo se comunica que los integrantes de la Junta de Censura de Cádiz han realizado el juramento ante ella.

En el centro el Obispo de Orense, como presidente del Consejo de Regencia, en la sesión de 24 de septiembre de 1810. Fondo doceañista. Consorcio bicentenario 1812.En el centro el Obispo de Orense, como presidente del Consejo de Regencia,
en la sesión de 24 de septiembre de 1810. Fondo doceañista.
Consorcio bicentenario 1812.

Prosigue la remisión de expedientes al Consejo de Regencia. Así, se le hace llegar la instancia firmada por Diego Tirado acerca de la formación de una compañía de infantería a sus expensas y el reparto y envío de los impresos del proyecto del Reglamento provisional para el Consejo de Regencia.

Se retoma la discusión habida en la pasada sesión del día 1, con motivo de la proposición del diputado José de Castelló, diputado por Valencia, relativa a la clasificación de los empleados en oficios públicos en tiempos del favorito Godoy. La discusión fue distendida y tras la misma se procede a la votación, que la desestima por los perjuicios que traería, cuando el mayor interés de la Nación está en mantener la unión y concordia de los ciudadanos.

Se vuelve a la proposición de Muñoz Torrero, hecha en la sesión del día 9, relativa al nombramiento de una comisión que entendiese de elaborar el proyecto del texto constitucional. Resulta aprobada en los términos siguientes: Que la comisión que haya de nombrarse para trabajar en la Constitución, presente dentro de ocho días un proyecto de decreto, convidando á los sabios á la formación de una Memoria sobre la Constitución.

Se remite a la comisión de Guerra una memoria de Ramón Somalo y Saravia sobre la formación de cuerpos de patriotas que hagan el servicio de guerrillas en el reino de Granada, y a la de Justicia un recurso de Pedro Gómez de Talavera solicitando se le destine ó se le indemnice del ganado y granos que ha dado para el ejército.

En la sesión secreta se leen los partes de guerra y fortificaciones en Cádiz y la Isla. La Regencia comunica que no habían llegado a buen puerto las negociaciones entre Francia e Inglaterra sobre el intercambio de prisioneros de guerra.

Se da curso favorable a la solicitud del fiscal de la causa del obispo de Orense para que las Cortes le faciliten una copia autorizada del decreto firmado por Laodicea, fechado el 29 de enero de 1810, acerca de si las Cortes debían tener o no representación estamental.

Antes de finalizar la sesión se atiende la solicitud de la comisión de Hacienda para que se le remitan los expedientes sobre contribuciones. Eran las dos y media de la tarde cuando el presidente levanta la sesión.

En el Semanario Patriótico del 27 de diciembre se dedica especial atención a la crónica de esta sesión en lo relativo al tema de la proposición de José de Castelló, y el propio redactor del periódico argumenta: Pudiera preguntarse ¿Y qué haremos con los agraciados por el favorito de Carlos III? ¿Por el que abrió el camino de la arbitrariedad al de Carlos IV? ¿Se les quitarán también los empleos á los que solo tuvieron favor y poco ó ningún mérito? Á menos que digamos que el señor Floridablanca tuvo un tino exquisito y un conocimiento universal de las personas á quienes empleaba. Pensiones se dieron entonces por capricho y con bastante prodigalidad, empleos por meros empeños, como sucederá siempre que haya ministros despóticos. En aquel tiempo creció prodigiosamente el enjambre de empleados, que á manera de langostas han devorado una gran parte de la sustancia pública. Así que si los agraciados por mero favor de Godoy han de ser despejados de sus empleos, desposéase también á los agraciados por el favor de Floridablanca, sino en tanta la preocupación que por odio solo de aquel insolente privado queremos hacer injusticias y ocasionar un trastorno general; quanto mas que es sumamente difícil graduar el mérito, y no sabemos quien se había de encargar de esta calificación.

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11 de diciembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

La sesión pública da comienzo a las diez de la mañana. Como era costumbre se da lectura al parte sanitario: enterráronse ayer en Cádiz dieciocho cadáveres, y cayeron cuatro enfermos de la epidemia.

El diputado Francisco Javier Borrull lee el memorial del diputado Vicente Pascual para que se le facilite un buque para trasladarse a la Isla de León procedente de Alicante. Así se acuerda y al tiempo, por iniciativa del diputado Río, se comunica a la Regencia que los barcos que fuesen a Levante con este destino llevasen auxilios a Aragón y otros puntos, con el fin de socorrer la plaza de Tortosa.

Se lee una memoria firmada por Rafael Morant relativa a cuestiones hacendísticas y de impuestos y se resuelve que se comprenda en el inventario mandado formar de los papeles encajonados que han venido de Sevilla, para que en su caso se examine, y haga de ella el uso conveniente.

Se da a conocer un oficio de la Regencia, a través del Ministerio de Hacienda, comunicando la incorporación de quien sería el primer taquígrafo de las Cortes, Miguel Cuff, para trabajar en el Periódico de las Cortes, conservando su plaza, antigüedad y ascensos.

Se retoma el expediente de Carlos Parke, que ya había ocupado la atención de las Cortes en la sesión del día 6, y una vez leído el informe de la comisión de Justicia las Cortes acuerdan aplazar la discusión hasta el momento en que se retome el debate sobre los asuntos americanos.

Real Teatro de las Cortes. San Fernando. Fondo doceañista. Consorcio bicentenario 1812.Real Teatro de las Cortes. San Fernando.
Fondo doceañista. Consorcio bicentenario 1812.

Se da el primer paso para el nombramiento de una comisión que, a propuesta del presidente, debe entender acerca del informe dado por la comisión de Justicia sobre si pueden ó no los eclesiásticos continuar peleando en la presente guerra, y obtener grados militares.

El debate es prolijo y sustancioso, aunque no quede reflejado en los Diarios de Cortes y sí en Mi viaje a las Cortes de Villanueva y en el Semanario Patriótico del 27 de diciembre de 1810. En el mismo intervienen los diputados Cañedo, Esteban, Bárcena, Oliveros y el propio Villanueva.

No queda claro si era mejor permitir que los eclesiásticos tomasen las armas o fuesen destinados a otros oficios y labores más necesarias como la asistencia en hospitales, por ejemplo; así se acuerda nombrar una comisión de eclesiásticos para que presente un proyecto de decreto que resuelva el digno uso que debe hacer la nación del celo de los eclesiásticos en la presente guerra.

Se presentan varios informes de la comisión de Guerra; uno, donde se trata de las proposiciones hechas por Mariano Lobera; otro, sobre dos anónimos recibidos por las Cortes que tratan sobre las enfermedades de los soldados y de las dispersiones y deserciones que se producen en el seno del ejército.

El diputado Salvador Vinyals toma la palabra para proponer que se diga al Consejo de Regencia dé las órdenes correspondientes, para que los particulares de las provincias puedan extraer de la plaza de Cádiz los caudales que tienen destinados, procedentes de remesas hechas de América, y de la venta de frutos en la indicada plaza, revocando la orden de 1º de Agosto de este año, por la que, á consulta de la Junta de Cádiz, se prohibió dicha extracción. La propuesta queda admitida a discusión para próximas sesiones y levantándose la sesión pública da comienzo la sesión secreta. Era la una del mediodía.

A las tres de la tarde comienza la sesión secreta con la lectura de los partes de guerra y de obras de fortificación de Cádiz y la Isla. Se tratan asuntos relativos a los expedientes sobre emisarios de Napoleón a América y, a propuesta del diputado Esteban de Palacios, se deja a consideración de las Cortes volver a solicitar al Consejo de Regencia que remita los antecedentes que sobre América se le habían pedido con anterioridad.

A lo largo de la prórroga de esta sesión secreta se retoma la cuestión del empréstito de Inglaterra, que ya había sido tratado en la sesión del día 3; se da lectura al oficio del Consejo de Regencia acompañado de un proyecto para constituir un crédito público en España bajo de hipotecas efectivas. Las Cortes acuerdan proceder al examen y estudio del citado proyecto, para lo cual mandan que se imprima y se reparta entre los diputados y se envíe a la comisión de Hacienda.

Se retoma otra cuestión, tratada en la sesión del día 4, sobre la contribución extraordinaria de guerra. Ahora toca dar lectura a la respuesta de la Regencia y a la consiguiente discusión en el pleno.

Se da curso al expediente de Miguel Gómez, fiscal de Sevilla, que había solicitado en tiempos de la anterior Regencia, una plaza de oidor de Mallorca. Se procede a remitirlo a la comisión de Justicia y esperar el informe emanado de dicha comisión para atender a su debate.

La sesión secreta finaliza entrada la madrugada, dejando para otro día la discusión sobre la propuesta del diputado Joaquín Fernández de Leyva destinada a considerar si se debía separar de los gobiernos de Indias á aquellas personas que no se crean aptas al buen desempeño en las actuales circunstancias.

La Redacción del Diario de Sesiones: Al igual que el resto de la administración parlamentaria, nada se había previsto cuando las Cortes empiezan su camino. Desde el 24 de septiembre hasta el 15 de diciembre, las actas fueron recogidas por los diputados secretarios. A partir de entonces Miguel Cuff es el primer taquígrafo de las Cortes.

Miguel Cuff, jefe de mesa de la negociación del Giro, fue llamado en comisión de servicios, pues igual que los compañeros que se adscriben mas tarde tenían empleos efectivos en otras dependencias del Estado.

El reclutamiento de los taquígrafos constituyó un problema por no haber en aquellos momentos en Cádiz expertos en la materia. La monografía de José Vicente Gómez Rivas, La Administración parlamentaria española. Creación y consolidación, publicada por el Congreso de los Diputados, estudia este tema.

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10 de diciembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

Manuel Núñez, capitán general del departamento de Cartagena, el gobernador y el ayuntamiento de Alicante y el intendente y demás empleados en rentas de la provincia de La Mancha, comunican que han prestado juramento ante las Cortes.

Salvador Jiménez y Padilla presenta un proyecto para recolectar cinco millones de duros, que se remite a la comisión de Hacienda.

Julián Piquer de Morella remite a través del Consejo de Regencia su dimisión como diputado de Cortes, que se envía a la comisión de Poderes.

Según el informe de la comisión de Guerra, se manda archivar el reglamento presentado por Ramón Santos García para fomento de la cría de yeguas y potros.

Estanislao Fita presenta una memoria acerca de la falta de corsarios y correos marítimos en Poniente y Levante. Las Cortes resuelven que pase dicha memoria al Consejo de Regencia.

Se lee la proposición anunciada en la sesión anterior de Antonio Capmany sobre el matrimonio de los reyes, en los términos siguientes: Las Cortes generales y extraordinarias, deseosas de elevar a ley la máxima de que en los casamientos de los Reyes debe tener parte el bien de los súbditos, declaran y decretan: Que ningún Rey de España pueda contraer matrimonio con persona alguna de cualquiera clase, prosapia y condición que sea, sin previa noticia, conocimiento y aprobación de la Nación española representada legítimamente en las Cortes.

Francisco Saavedra y Sangronis, 1746-1819. Retrato pintado por Francisco de Goya. Fondo doceañista. Consorcio bicentenario 1812.Francisco Saavedra y Sangronis, 1746-1819.
Retrato pintado por Francisco de Goya.
Fondo doceañista. Consorcio bicentenario 1812.

Intervienen en la discusión los diputados Ostolaza, Montes, Dou, Argüelles y otros. Todos ellos convinieron en que siendo este asunto tan inherente a la Constitución, pase a la comisión correspondiente. Martínez de Tejada añade que la necesidad del consentimiento para las bodas de los Reyes de España debe extenderse a los herederos de la Corona.

Ostolaza incide en que le parece infortunada la discusión sobre este asunto, máxime cuando lo que se conoce sobre el casamiento de Fernando VII no pasa de rumores y habladurías que merecen poco crédito.

Se presenta un oficio de Francisco Saavedra y Sangronis, antiguo secretario de Estado, dirigido al secretario de la Junta de Sevilla y de la Presidencia Electoral de las Cortes, manifestando no serle posible desempeñar el encargo de diputado. Se remite a la comisión de Poderes.

José María Cordero, asesor de represalias de Cádiz, se queja de que la Junta Superior despóticamente había avocado varias causas, cuyo conocimiento le era evidente. Los pormenores de este incidente pueden leerse en El Conciso de esta sesión. Los diputados se muestran partidarios de que se les apliquen los correspondientes castigos.

Francisco Javier Borrull presenta la proposición siguiente: Que se declaren nulos y de ningún valor ni efecto cualesquiera actos o convenios que ejecuten los Reyes de España estando en poder de los enemigos, y puedan ocasionar algún perjuicio al Reino.

La propuesta queda sobre la mesa y se levanta la sesión pública.

La sesión secreta se reúne a continuación de la pública, hasta las tres de la tarde. Comienza con la lectura de los partes de guerra y marina y con la información suministrada por los comisionados para la traslación de las Cortes a Cádiz.

El Oratorio de San Felipe Neri sigue siendo el lugar más idóneo. Las Cortes resuelven que el diputado Joaquín Martínez, que era director de la Real Academia de San Carlos de Valencia, examine el edificio e informe sobre las condiciones que reúne para tal fin. Algunos diputados no consideran adecuado que se utilice una iglesia para celebrar sesiones, otros, por el contrario, entre los que se encuentra Villanueva, aconsejan este lugar, reservando algún altar para que los diputados puedan oír misa cada mañana antes de comenzar las sesiones. No obstante, no se ve seguro el traslado de las Cortes por motivos sanitarios.

Se acuerda agradecer al marqués del Castelar los servicios prestados como regente interino mediante un escrito redactado por los secretarios de las Cortes en este sentido: los servicios hechos a la Nación y a la Patria en el tiempo que ha sido Regente del Reino el Marqués del Castelar, han sido gratos a las Cortes.

Francisco de Saavedra y Sangronis nace y muere en Sevilla (1746-1819). Ministro de Carlos IV y Fernando VII, doctor en la Universidad de Granada, ingresa en la Academia de las Buenas Letras de Sevilla en 1767. Cadete en el regimiento Inmemorial del Rey, inicia una carrera militar brillante. En 1797 es nombrado Secretario de Hacienda y en 1798 Secretario de Estado. Durante la guerra de la independencia preside la Junta de Sevilla y forma parte de la Junta Suprema y del Consejo de Regencia. Muy amigo de Jovellanos, elige a Goya para realizar su retrato. Aparece con levita clara, pantalones de terciopelo y medias de seda, sentado tras una mesa en la que hay papeles y un tintero, símbolo de laboriosidad.

Cronología del proceso constituyente:

18/10/1810: Proposición de Gabriel Ayesa.
07/12/1810: Recomendación de Pedro Cevallos para que se redacte un texto.
09/12/1810: Proposiciones de Antonio Oliveros y de Diego Muñoz Torrero para que se nombre una comisión de ocho diputados y que se pregunte a un comité de sabios.
12/12/1810: Propuesta de Diego Muñoz Torrero para que se presente un texto en ocho días.

En el Semanario Patriótico del jueves 27 de diciembre de 1810 se relata la crónica de esta sesión, dando importancia al asunto de la boda de los Reyes y al consentimiento que deben dar las Cortes para ello. Este asunto como hemos visto queda para el debate constitucional.

Al final de la crónica, el editorialista critica el funcionamiento de las propias Cortes que, a su juicio: no se ocupan exclusivamente en los altos objetos para que fueron congregadas; a saber la construcción y la reforma de los códigos, se consume el tiempo en cuestiones ajenas al cuerpo legislativo… la sesión de este día se ha reducido a discutir un negocio contencioso, que en lo principal compete al poder judicial, y por algunos incidentes al poder ejecutivo… no por eso debemos desear que estas se distraigan a negocios incompetentes, pues así serán interminables sus tareas y nunca saldremos del estado en que nos hallamos.

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9 de diciembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

Se abre la sesión pública a las diez de la mañana con el protocolo acostumbrado y se lee el parte de sanidad: enterráronse ayer en Cádiz trece cadáveres; algunos habían muerto de la epidemia.

Seguidamente, se trata sobre el mejor modo de gratificar a los defensores de Gerona, Rosas y Zaragoza por la defensa de dichos territorios. Se discute la proposición presentada por Calvet, haciendo especial hincapié en los señores Álvarez, Beramendi y otros que se habían destacado en estas plazas.

José Antonio Balaguer, en nombre del cabildo eclesiástico de Orihuela, presta el juramento a las Cortes.

Después se debate un tema delicado, el matrimonio regio. Corría por aquellos días la noticia de que Napoleón estaba preparando la boda entre Fernando VII y una cuñada del emperador, hija del emperador de Austria. Por ello, el diputado Capmany propuso que se extendiera un decreto mandando que desde hoy no sea válido el matrimonio de ninguno de nuestros reyes sin que se celebre con anuencia de la nación, representada por sus Cortes.

El presidente decide posponer el debate para otra sesión.

Se trata acerca de la comisión que debía encargarse de redactar el proyecto del texto constitucional. El diputado Muñoz Torrero propone convocar un premio al mejor proyecto que presenten los ciudadanos, dando de plazo de remisión de los mismos hasta el 19 de marzo de 1811.

La Constitución se promulga el 19 de marzo de 1812, día que se elige como homenaje al rey Fernando VII, pues fue esa misma fecha, en 1808, en que su padre, Carlos IV, abdicó tras el motín de Aranjuez.

A continuación, se trata acerca de la manera de devolver a sus dueños los caudales que están en manos de particulares en Cádiz y pertenecen a ciudadanos de Cataluña o de Valencia.

Se cierra la sesión pública retomando una cuestión que había sido tratada en la sesión secreta del día 7, la orden dada a la Regencia para que suspendiera algunos empleos, que queda sin modificar.

Es la una de la tarde cuando acaba la sesión pública y comienza la sesión secreta. Nuevamente, en los Diarios de Sesiones sólo consta que se leyeron los partes de guerra. Es en Villanueva donde encontramos una crónica de lo tratado en aquella sesión secreta que sólo duró una hora.

Tras la lectura de los partes militares que indican el continuo aumento de las fuerzas enemigas se entra de lleno en el debate suscitado por el diputado Capmany acerca del matrimonio regio: expusiéronse las miras infernales que podía tener el tirano en esta medida y que era problemático si convenía anticipar un decreto que dividiese los ánimos de la nación. Tras el intercambio de opiniones, el presidente propuso que una comisión se ocupase de dicho tema y que se debatiera en sesión pública, mientras que en sesión secreta seguirían tratando paralelamente la cuestión para tener una idea general a la hora de discutirla. Así se acordó y se cerró la sesión. Eran las dos del mediodía.

Según El Conciso, que recoge la sesión pública del 9 de diciembre, se tratan los siguientes asuntos: heroica defensa de Gerona, proposición de Antonio Capmany sobre el matrimonio de los Reyes, premio a la mejor memoria sobre la Constitución y supresión y suspensión de algunos empleos públicos.

En el Semanario Patriótico del jueves 27 de diciembre de 1810 se tratan los mismos asuntos pero con una visión más analítica. Después de tratarse del matrimonio del rey se habrían discutido ciertos aspectos de la comisión Constitucional, y sobre las Cortes como cámara constituyente. Argüelles habría pronunciado las palabras más elocuentes; …que las Cortes eran un cuerpo constituyente, no un cuerpo constituido. Que por odio a los franceses, y a quanto dice relación con ellos no había pedido antes de ahora que se adoptase este nombre para excusar errores. Que el encargo de este cuerpo había sido constituir el estado que estaba disuelto, y que siendo constituyente era decir tácitamente que no podía ser perpetuo

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8 de diciembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones sesión secreta

Comenzó la sesión parlamentaria casi al declinar el día. Eran las siete de la tarde cuando el presidente abrió la sesión que duró sólo dos horas, hasta las nueve de la noche. Era la festividad de la Inmaculada Concepción, patrona de España como nos indica Villanueva.

Antes de entrar a debatir los asuntos del día se dio el parte de los caídos en Cádiz: enterráronse ayer en Cádiz once cadáveres, tres de ellos de la epidemia.

Había transcurrido una hora de comenzada la sesión cuando compareció en el salón de sesiones Joaquín Blake para prestar el juramento prescrito y tomar posesión de su plaza en el Consejo de Regencia, en sustitución de quien hasta ese momento la había ocupado en interinidad, el marqués del Castelar. Blake ocupó el asiento a la izquierda del presidente de las Cortes, como quedaba regulado en el protocolo. Joaquín Lorenzo de Villanueva llama la atención acerca de la austeridad en el discurso de Blake: apenas se oyó la contestación del Sr. Blake (yo no le percibí nada); fue brevísima, como de tres o cuatro palabras.

Se dio cuenta de un escrito del barón de Egana (según Villanueva; en los Diarios aparece como barón Geran y en El Conciso como Gerant) dirigido a las Cortes desde Londres. En el mismo mostraba sus respetos y acatamiento al orden parlamentario y decía que adjuntaba una obra, escrita en francés, que no llegó con dicho escrito. Asimismo mostraba sus deseos de venir a servir a España.

Se dio lectura a un informe de la comisión de Justicia sobre un recurso de tres comisarios ordenadores liderados por Felipe Montes en queja del trato recibido por el gobernador de Badajoz para apremiarles á la contribución de las obras de fortificación, con expresiones, al parecer, tan obscenas que el propio secretario de las Cortes, el Sr. Luxán, no quiso reproducir en el salón de sesiones.

El informe de la comisión recomendaba pasar el expediente al ejecutivo, pero se abrió un debate que lideró el diputado Mejía, con el siguiente argumento: al ser nueva la separación de poderes, muchos particulares eran de la opinión de que las Cortes tenían que actuar como si fueran jueces. Intervienen los diputados Dou y Espiga, pero cierra la discusión el presidente con la propuesta de que se pase a la Regencia el recurso de los comisarios sin otra cláusula, lo que se vota afirmativamente.

Sin embargo, el diputado Mejía aprovechando estar en el uso de la palabra para debatir el tema de los comisarios ordenadores, varía la cuestión y pasa a proponer un proyecto de decreto dirigido a que los diputados no se disolvieran hasta que la Constitución no estuviera aprobada.

Esta propuesta es de extraordinaria importancia, pues fue el germen que daría lugar al nombramiento de la comisión que trabajó en la redacción del texto constitucional. Tras exponer su proyecto, la discusión fue interrumpida por el presidente para debatirla en otro momento a lo largo de esa misma sesión.

Cuando se vuelve a retomar interviene el diputado Esteban proponiendo que era mucho más fácil acelerar este trabajo de la nueva Constitución, la cual, dedicándose muchos individuos a meditarla, pudiera estar hecha para mayo, y entonces irnos todos a nuestras casas.

Fue entonces cuando el diputado Oliveros propone que se nombre una comisión encargada de trabajar en el texto constitucional; dicha propuesta es apoyada por Muñoz Torrero, quien propone a su vez que se dé audiencia a los extranjeros que tengan conocimientos sobre materias constitucionales.

El diputado Golfín lee una exposición remitida por un oficial del ejército de Ballesteros donde daba noticia de que un andaluz había donado a dicho ejército un caballo y 50.000 reales de vellón, sin poder aportar más datos del donante: causó este hecho una tierna conmoción a todo el Congreso y acordó que se publique para ejemplo de la patria, callando ser andaluz y haber dado el caballo, para que no indaguen los enemigos por estos rastros quién es este dignísimo patricio.

Prosigue la sesión con la noticia del nombramiento de la Junta Provincial de Censura de Valencia, que recae en los eclesiásticos Vicente Blasco y Agustín Aicart y los seculares Francisco Toribio Ugarte, Manuel Pro y José Antonio Sombiela. El problema se suscita con el último de los nombrados que era, a la sazón, diputado suplente, por lo que las Cortes proponen sustituirlo.

Se retoma el tema relativo a la contribución extraordinaria de guerra que ya había sido tratado en la sesión del día 4. Además, se pasa a la Regencia una petición del Ayuntamiento de Benquerencia, partido de Serena, que solicitaba qué medidas debía tomar para defenderse de los enemigos.

Se pasa a la comisión de Premios una petición para que el alcalde de Azauchal (Mérida), Ambrosio Diosdado, sea gratificado con un título de nobleza extensiva á sus hijos y descendientes sin servicio pecuniario.

A las nueve de la noche se cierra la sesión pública y comienza la sesión secreta. Lo único que sabemos del contenido de esta sesión en los Diarios de Sesiones es que se leyeron los partes de guerra y de fortificación de Cádiz y de la Isla; nada más.

Tenemos que recurrir a Villanueva para averiguar que en la misma se discurrió acerca de la polémica abierta por el director del Semanario Patriótico, Quintana, acerca de la conveniencia de que existieran sesiones secretas. Se enfrentaron distintos pareceres, unos a favor de la publicidad de todas las sesiones; otros, abogando por la necesidad de que ciertos asuntos se trataran en sesión secreta para que no abusen los enemigos y sus satélites de las especies que les pueden ser favorables, y por lo mismo es interés de la nación que sean por ahora reservadas muchas de sus deliberaciones. Tras el debate se acuerda que prosigan las sesiones secretas. Son las diez y media de la noche cuando el presidente levanta la sesión.

El Conciso de 8 de diciembre y el Semanario Patriótico de 27 de diciembre recogen la sesión, que aunque fue corta trató sobre asuntos relevantes:

Fidelidad a las Cortes, solicitud del alcalde de Acebuchal, recurso de comisarios ordenadores por mal comportamiento del ejército y en especial el germen de la nueva Constitución.

Argüelles, después de defender que las Cortes no deben ni pueden ocuparse de la Guerra y de la Hacienda más que de una forma auxiliar, pues ello corresponde al ejecutivo, sí insiste en la necesidad de redactar una Constitución. Por ello propone: …La Constitución contribuirá eficazmente a expeler al enemigo. Esta Nación grande y valiente, bien constituida, recobrará su natural energía, que ha perdido por el abatimiento que trae consigo el absolutismo… V.M. tiene ya sancionados los fundamentos, la Junta Central preparó con este fin varios trabajos que por fortuna tenemos a la mano, ¿qué nos puede arredrar ni detener?

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7 de diciembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

Se da cuenta del escrito de Pedro Cevallos, dirigido desde Londres en el que, después del reconocimiento que hace a las Cortes, manifiesta lo oportuno de redactar una Constitución para el Reino. Cevallos había sido ministro plenipotenciario y enviado extraordinario del Rey Fernando VII en 1809. Obtuvo un empréstito de sesenta millones de pesos para poder continuar la lucha en España contra el invasor y redobló sus esfuerzos para el envío de armamento y uniformes para el ejército español.

Fernando Ruiz del Burgo presenta a través de la comisión de Justicia una instancia sobre la forma de elección de la presidencia de la Junta Suprema de Censura.

Las Cortes acuerdan que se dé orden a la Junta de Censura para que proceda a la elección de un presidente y de un vicepresidente por medio de una votación entre sus miembros, e indica que estos cargos duren cuatro meses.

Manuel Varona Rodríguez de León, vecino de Fuente Mestre, en Extremadura, presenta un recurso sobre los réditos de fincas vinculadas enajenadas. Las Cortes acuerdan que el interesado debe acudir al tribunal competente.

A través de la comisión de Hacienda, de nuevo protestan, en este caso el Ayuntamiento de Villanueva de los Castillejos, contra el comisario de Guerra, Francisco García, por el trato recibido. Solicita ayuda económica para las tropas. Las Cortes acuerdan que se debata en la comisión de Arreglo de las provincias.

Henry Wellesley, lord Cowley, embajador de Gran Bretaña, y lord Clarendon.Henry Wellesley, lord Cowley, embajador de
Gran Bretaña, y lord Clarendon.

La comisión de Justicia presenta un informe sobre la representación hecha por Santiago Carrasco Suárez de Figueroa, vecino de Villagonzalo, que se excusa por la deuda que mantiene con la mesa maestral de Mérida al no haber abonado el diezmo estipulado para la venta de corderos. Las Cortes lo remiten al tribunal competente.

Pedro José Contreras, a través de la comisión de Hacienda, solicita que se extiendan a las Américas las rebajas en los sueldos de empleados civiles y militares que no se encuentren en campaña.

Se comunica a las Cortes que el gobernador de Cartagena y toda su guarnición han prestado juramento de fidelidad y obediencia a las mismas.

El diputado Blas Ostolaza pretende suprimir el Consejo de Estado, ya que no lo considera necesario. Para ello presenta la proposición siguiente: Como las Cortes antes de disolverse deberán nombrar un Consejo permanente, compuesto de individuos del Congreso, el cual tenga las atribuciones del justicia mayor de Aragón, y convoque las Cortes de cuatro en cuatro años a nombre del Gobierno, se pregunta: ¿es inútil ya el Consejo de Estado, y convendrá suprimirlo en vista de las circunstancias? Se vota si se discute esta proposición y los diputados se manifiestan negativamente.

En la sesión secreta de la mañana se da cuenta de los partes de guerra y fuerzas sutiles de Cádiz y de la Isla. Jenne Villemur, coronel de la vanguardia del Ejército de la Izquierda, presenta un plan militar para el desarrollo de la guerra en Portugal y Extremadura.

Se vuelven a solicitar más documentos para la causa iniciada contra el obispo de Orense.

En la sesión reservada de la noche, que se inicia a las ocho y dura hasta las diez, se debate la petición de un empréstito a la Gran Bretaña y se autoriza a la Regencia que, a través del embajador de Inglaterra, Henry Wellesley, hermano de Arthur Wellesley, duque de Wellington, de Ciudad Rodrigo y de Torres Vedras, se realicen las negociaciones oportunas.

El secretario Luxán lee la proposición de Perez de Castro: Ocupándose las Cortes incesantemente en buscar arbitrios para encontrar fondos con que atender a las graves y urgentísimas necesidades del Estado en general, y particularmente de los ejércitos, han fijado su atención en uno que podrá ser fructuoso, a saber: un empréstito de cantidad de importancia que se pida al Gobierno inglés. Las Cortes, pues, autorizan al Consejo de Regencia a que trate de promover y verificar este empréstito del modo que pueda hacerse con más ventaja, dando a su tiempo aviso oportuno a las Cortes, y esforzándose a llevar a cabo este pensamiento con aquella brevedad que tan imperiosamente ejercen las urgencias públicas. Se aprueba la proposición en todos sus extremos.

Se presenta otra proposición de Agustín Argüelles sobre el mismo asunto: Asimismo, deseando las Cortes estrechar mas y mas los vínculos de amistad y alianza que unen a la nación española con la Gran Bretaña, quieren que el Consejo de Regencia no pierda de vista la necesidad de arreglar un tratado de subsidios con aquella Potencia; que determine con precisión e individualidad la clase y número de auxilios que el Gobierno inglés haya de prestar a España en adelante, en dinero, armas, municiones y otros efectos de guerra, como también la parte activa que deba tomar en las ulteriores operaciones militares en la península, con que intente cooperar al buen éxito de la causa común, a cuyo fin las Cortes autorizan igualmente al Consejo de Regencia para que aprovechando la primera coyuntura feliz que se presente, pueda entablar la conveniente negociación, dando con oportunidad parte a las Cortes del estado y progreso de ella.

Se aprueba también y se manda extender por adición a continuación de la antecedente.

José Vázquez Figueroa, encargado de la secretaría del Despacho de Marina, solicita que se den medios para reforzar estas fuerzas.

Se informa que ha llegado a Cádiz el general Joaquín Blake y se le cita al día siguiente para que jure como presidente de la Regencia.

El Conciso trata sobre los asuntos siguientes: empréstito, supresión del Consejo de Estado, contribuciones en Baleares, proposición para que se destinen los Sitios Reales para premiar a los militares beneméritos y reconocimiento de la Deuda Nacional

Agustín Argüelles comunica que la comisión del Periódico de Cortes necesita contratar a dos taquígrafos y asignar para ellos 10.000 reales.

En el Semanario Patriótico del jueves 20 de diciembre de 1810 se recogen los asuntos tratados en la sesión pública e incluso alguno de la sesión secreta. Al finalizar la crónica, el director Quintana, editorialista del periódico, se lamenta de que los asuntos tratados en las secretas deberían discutirse en las públicas dada su notoriedad. Pero deja para otro número el análisis del abuso, a su juicio, de sesiones secretas (prácticamente a diario y de mayor duración) de estas primeras sesiones de Cortes.

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6 de diciembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

En esta sesión se nombran nuevos diputados para las comisiones de Hacienda y de Premios y honores que se han de conceder a los defensores de Ciudad Rodrigo y Astorga. Para la de Hacienda se nombra a los diputados Vicente Tomás Traver, Ramón Falcón de Salcedo, José López, Jaime Creus y Felipe Aner.

Para la de Premios y honores a los diputados, Pedro González Llamas, Antonio Samper, Francisco González, Rafael Manglano y Antonio Valcárcel.

Juran los empleados de la Real Hacienda de los partidos de Llerena, Trujillo, Cáceres, Mérida, Plasencia y Cartagena.

Ramón Carvajal, comandante general de las Islas Canarias, informa sobre el estado de la epidemia en las islas, y en especial en la de Tenerife.

Representación de una Escuadrilla de Fuerzas Sutiles. San Fernando. Bicentenario de las Cortes de 1810.Representación de una Escuadrilla de Fuerzas Sutiles.
San Fernando. Bicentenario de las Cortes de 1810.

Carlos Parke solicita licencia para ir a Nueva España, recomendado por el embajador de Inglaterra.

El Conciso trata sobre el diputado suplente por Canarias, Pedro Gordillo y Ramos, la provisión de empleos para el corregimiento de San Roque, la insurrección de Cútar y el plan de contribuciones. Estos asuntos se pueden ver también en el Semanario Patriótico de 20 de diciembre de 1810.

La comisión de Poderes vuelve a informar sobre anomalías producidas en las elecciones de Canarias, y se vuelve a cuestionar la elección de Pedro Gordillo y Ramos, diputado por la isla de Gran Canaria.

Gerónimo Agüero, alcalde mayor de Rueda (Valladolid), solicita que la Regencia nombre al corregidor de San Roque (Valladolid), cargo para el que se ha propuesto. Se manda suspender el nombramiento hasta que se vea el informe de la comisión de Hacienda.

El alcalde y síndico de Cútar (Málaga) presenta una representación sobre la insurrección de aquel distrito en la lucha contra los franceses, en solicitud de reconocimiento. Se remite al Consejo de Regencia.

Se reitera la proposición de Argüelles sobre nulidad de las contribuciones que había presentado en la sesión del 27 de noviembre. Se produce un intenso debate en el que participan: Creus, Aner, Cañedo, Dou, Borull, Caneja, Argüelles, Tenreyro, José Martínez, Oliveros, barón de Antena, Zorraquín y Hermida. Se pospone la resolución para otra sesión.

Agustín de Gimbernad presenta un plan sobre comercio que se remite a la Comisión de Hacienda. José Aguirre Irrisarri, mariscal de campo, reclama el ascenso que le corresponde. Su petición se traslada a la comisión de Justicia. José María Catalán presenta otra solicitud sobre creación de un tribunal de agravios.

La sesión secreta de este día celebra sesiones de mañana y noche. En la sesión de la mañana, solamente se da lectura a los partes de fortificaciones y fuerzas sutiles.

En la sesión de noche, que comienza a las siete de la tarde, se informa por un oficio recibido del secretario de Guerra que se dé orden a la Regencia para que mande más efectivos para auxiliar al ejército en Aragón y Tortosa.

Se da cuenta del estado de las fortificaciones y de cómo se iba realizando la orden de alistamiento para el servicio al ejército. De nuevo, intervienen en este asunto un gran número de diputados: García Herreros, Gallego, González, Laguna, Oliveros, Mejía, Golfín, Argüelles, Suazo, Salcedo, Morales, Juárez, Dueñas, Hermida, Luxán, Leiva, Aner y otros.

Finalizada la discusión, se pregunta: ¿Se prevendrá al Consejo de Regencia, con devolución de los documentos, que haga llevar a efecto en Cádiz y la Isla el reclutamiento mandado, en los términos que se previno por la última orden dada en el asunto? Tras votar afirmativamente, se levanta la sesión por el presidente Morales Gallego.

Las elecciones de 1810 en las Islas Canarias:

El problema de las elecciones en el archipiélago surge desde 1808 en que en la de Tenerife se autoproclama como Junta Suprema de Canarias. En 1809, las élites de Gran Canaria forman un cabildo permanente. En 1810, la Junta Central decide suprimir la Junta Suprema de Canarias y el cabildo permanente de Gran Canaria. Se resuelve que el archipiélago esté representado en la Suprema del Reino por un vocal elegido entre los compromisarios de las diferentes islas.

Desde este primer momento, Gordillo tuvo problemas con sus propios compañeros. Designado por el cabildo catedralicio para ser elegido en Tenerife, esta designación es recurrida y se elige al marqués de Villanueva como representante ante la Central. Ante la gravedad de la situación política en la península, surge en Canarias a lo largo de 1810 la creencia de que la victoria de Bonaparte es irremediable. Se acusa a Gordillo de estar implicado en una conspiración, acusación que el propio diputado se encarga de refutar más tarde.

Solo cuatro diputados canarios llegan a tomar posesión: Santiago Key y Muñoz, Fernando Llerena y Franchy, Antonio José Ruiz de Padrón y Pedro José Gordillo y Ramos. A los problemas de distancia de la península se añade la rivalidad existente entre las islas.

Se puede consultar la bibliografia siguiente: Tema, noticias del patricio Dr. D. Pedro José Gordillo y Ramos diputado de Gran Canaria en las Cortes de Cádiz..., de José Batllori; Diccionario biográfico de diputados canarios, de María Bernarda Barrios; Biografía política e historia canaria, de Marcos Guimerá Peraza y Patriotas y ciudadanos, parlamentarios canarios del siglo XIX, de Francisco Martínez Viera.

Fuerzas sutiles:

Las embarcaciones menores eran las más apropiadas para vigilar y defender los canalizos y caños, mantener en jaque al enemigo y secundar las salidas del Ejército. Entendiéndolo así ordenó el Gobierno el completo armamento de las que se encontraban en el Arsenal de la Carraca, habilitando lanchas que astillaron con obuses.

Para la buena organización y servicios de dichas fuerzas, formaron dos escuadrillas: Apostadero San Fernando, al mando de Don Juan Topete, encargada de la defensa del Caño de Sancti Petri; se subdividía en cinco divisiones: Gallineras, Sancti Petri, Puente Suazo, Carraca y Canteras. Y Apostadero de la Bahía, al mando de Don Cayetano Valdés, el héroe de Trafalgar.

Estas escuadrillas se componían de barcos cañoneros con obuses de 9 y 7 pulgadas, faluchos, etc; todos de pequeño porte. Dos o tres meses después de su organización llegaban a sumar la respetable cifra de más de sesenta barcos cada una, que andando el tiempo había de tener un extraordinario aumento.

Con ellas se conseguía apoyar tanto las incursiones españolas como abrir fuego mediante piezas de pequeño calibre que montaban en su proa. Su principal virtud era su poco calado. En manos de un patrón con conocimiento de las marismas, se convertían en un arma letal. Fueron temidas por los exploradores franceses.

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5 de diciembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

Comienza la sesión dando cuenta de un plan de defensa presentado por el teniente general José Galluzo, como adición a otro que había presentado anteriormente. Se remite a la comisión de Guerra para su informe.

Igualmente, se remite a la comisión de Hacienda un informe del Consejo de Regencia sobre el plan de un préstamo de 10 millones de pesos fuertes formado por García Quintana, que la Regencia considera inviable.

Agustín Argüelles, 1776-1844, diputado por Asturias. Fondo doceañista. Consorcio bicentenario 1812.Agustín Argüelles, 1776-1844, diputado por Asturias.
Fondo doceañista. Consorcio bicentenario 1812.

La comisión de Justicia informa que se ha dado cumplimiento al decreto de 11 de noviembre último y se han visitado las cárceles para emitir los oportunos dictámenes.

Antonio Ramírez del Toro, comisario honorario de Marina presenta un escrito sobre la invalidación de la contrata de víveres para abastecer a Cádiz y la Isla.

Los diputados Argüelles y García Huerta presentan sendos reglamentos sobre los límites del Poder ejecutivo. Se solicita que se imprima para su debate el reglamento de Argüelles que lo presentaba en nombre de la comisión. El Conciso del 5 de diciembre y el Semanario Patriótico del 13 de diciembre de 1810, destacan como asunto relevante de la sesión las facultades del Poder ejecutivo y la defensa que realiza Agustín Argüelles fijando las funciones y los límites del mismo. En su propuesta, Argüelles excluye del Poder ejecutivo a los diputados mientras estén en el ejercicio de su cargo, a los altos mandos del Ejército, y a sus parientes hasta un segundo grado; otorga al Poder ejecutivo la facultad de hacer nombramientos pero dando cuenta a las Cortes. El proyecto de García Huerta hace una excepción relativa al nombramiento de los embajadores, que quedaría a cargo del Poder ejecutivo.

Se reparten los ejemplares impresos sobre el proyecto de Arreglo de las provincias.

Durante la sesión secreta se leen en primer término los partes de guerra y de fortificación de Cádiz y de la Isla. Inmediatamente después, la comisión de Guerra informa de una protesta presentada por el mariscal de campo José del Pozo, que no ha sido ascendido a teniente general y solicita que examine su caso el Consejo de Guerra.

Antonio Mena informa sobre formas de destruir los botes y buques del enemigo en Sanlúcar de Barrameda.

El diputado José María Couto presenta un memorial que se remite a la comisión de Justicia.

Se da cuenta de la consulta hecha por la Junta sobre La si deben declarar los ex-Regentes en la causa contra el obispo de Orense, como propone el fiscal Antonio Cano Manuel. Tras debatirlo, las Cortes votan que se autorice al fiscal lo solicitado.

El Poder ejecutivo, sus funciones y límites hasta que se establezca un Reglamento, es una temprana preocupación de los diputados. En la sesión secreta de la noche del 26 de septiembre los diputados discutieron sobre cuales debían ser las limitaciones, como por ejemplo en relación a los tratados de paz y de comercio. La sesión se extendió hasta las cuatro y media de la madrugada, dada la complejidad del asunto. Se barajaron distintas propuestas y al final se aprobó de forma provisional la del diputado Muñoz Torrero, que se redacta como decreto. En la sesión de hoy, 5 de diciembre, se vuelven a presentar dos reglamentos, el de Argüelles en nombre de la comisión y el de Huerta a título particular. El 12 de diciembre se repartirán los ejemplares impresos del proyecto de un Reglamento provisional para el Consejo de Regencia.

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4 de diciembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

Las Cortes, desde el inicio de sus sesiones, comienzan a recibir representaciones de particulares que piden se les aplique justicia en aquellos casos en los que están implicados. Generalmente, el remitente dirigía estos escritos al diputado que había salido elegido por su territorio, sin asumir aún que el diputado representaba a la nación en su totalidad, como la Constitución de 1812 vendría a ratificar. Así pues, comienza la sesión con varias de estas representaciones, que son remitidas al Consejo de Regencia y, en algún otro caso, a las comisiones de la Cámara.

La Comisión de Guerra recibe una memoria del comisario de guerra, Nicolas Tap, en la que vuelve a denunciar los abusos que los militares llevan a cabo en los pueblos. Las Cortes toman nota de este escrito y acuerdan tenerlo en cuenta a la hora de debatir el arreglo de las provincias.

El teniente general Juan Chacón presenta otra solicitud para que se le juzgue por un tribunal militar.

El secretario de Gracia y Justicia remite un oficio en el que acompaña los testimonios de la elección de los diputados por el Reino de León, que se remite a la comisión de Poderes. Esta comisión informa que han sido aprobados los de Pedro José Gordillo y Ramos por la isla de la Gran Canaria.

Pero el asunto central de este día es la discusión sobre la proposición presentada en la sesión anterior por Diego Muñoz Torrero sobre las incompatibilidades de los diputados.

Después de un intenso debate en el cual se defienden diferentes posturas a favor y en contra de la incompatibilidad para el ejercicio del cargo de Diputado, se manifiesta hasta la evidencia que los diputados de Cortes deben ser absolutamente independientes del Poder ejecutivo y que, por lo tanto, están sujetos a la incompatibilidad del ejercicio del cargo de Diputado con el de otro empleo o encargo que proceda del Poder ejecutivo.

De este modo lo recoge El Conciso del propio día; y el Semanario Patriótico de 13 de diciembre de 1810. Queda aprobada la proposición de Muñoz Torrero que origina el correspondiente Decreto XVIII: Por el que declara suspenso el ejercicio de los empleos de los diputados de Cortes durante su diputación. Este decreto es el último dictado por las Cortes en el año 1810.

Diego Muñoz Torrero, 1761-1829, diputado por Extremadura. Fondo doceañista. Consorcio bicentenario 1812.Diego Muñoz Torrero, 1761-1829,
diputado por Extremadura.
Fondo doceañista.
Consorcio bicentenario 1812.

La sesión pública finaliza con una discusión sobre las contribuciones originada por los antecedentes que sobre dicha cuestión se estaban estudiando en la comisión de Hacienda. Tras lo cual, el presidente somete a votación la proposición siguiente: Se dará orden a la Regencia para que en caso de haber remitido la Junta de Cádiz el plan que propuso hacer, pase a las Cortes copia de él con informe de si se ha puesto en ejecución; y en caso de no haberse hecho así, que disponga se lleve a efecto la contribución extraordinaria de Guerra. Se aprueba la proposición y se suspende la sesión.

La sesión secreta se celebra en horario de mañana y de noche. En la de mañana, que se celebra entre las dos y las tres del mediodía, Andrés Morales de los Ríos y Gil, diputado por Cádiz, informa sobre los trabajos realizados en la búsqueda de un lugar idóneo para la traslación de las Cortes a Cádiz. Se insiste en que se hagan las fumigaciones oportunas y se proporcionen todos los medios para extinguir la epidemia.

En la de tarde, que comienza a las siete y se prolonga hasta las diez y media, se tratan los asuntos siguientes:

Se reavivan las tensiones entre la Regencia y las Cortes por un escrito de la primera en que acusa a las Cortes de intromisión en las funciones del Poder ejecutivo. Después de producirse un gran silencio, como nos relata Villanueva, protestan airados los diputados García Herreros, Argüelles, Villagómez y hasta el propio presidente. Ven en ello ciertos recelos por haber suspendido el nombramiento de ciertos empleos y consideran el papel presentado por la Regencia una muestra de ingratitud y osadía.

Paralelamente, se había informado del estado del alistamiento de los 10.000 hombres y de las diligencias que se han realizado para conseguirlo. Asimismo, siguen los trabajos de fortificación de la Isla y de Cádiz para frenar al enemigo. El diputado Manuel de Luxán interviene en extenso para expresar la dificultad de llevar a efecto estos cometidos, incluso pone el siguiente ejemplo: Que sabía lo que debía ejecutarse; pero que la ejecución era terrible. Dijo que si un hijo suyo levantase un palo, le diese golpes, y se le preguntase que haría con este hijo, no sabría que responder en semejante caso; aunque sabía lo que debía hacer. Y por último, que su dictamen era que se obrase con firmeza… dando a entender al Consejo de Regencia… la sin razón y exceso que advertía en el oficio.

Se propone tratar del Reglamento de los límites del Poder Ejecutivo y se resuelve que se haga en sesión pública.

El diputado Argüelles pide la palabra para explicar el estado de los trabajos del Periódico de las Cortes, pero algunos diputados dado lo avanzado de la hora piden al presidente que se posponga esta intervención.

Diego Muñoz Torrero, diputado extremeño, es uno de los parlamentarios más significativos de las Cortes de 1810 a 1813 desde su primer discurso del 24 de septiembre en el que, según palabras de Toreno, con una gran dosis de racionalidad y un alto sentido del pragmatismo político, estableció que la Soberanía reside en las Cortes y que conviene instaurar la división de poderes. En esta ocasión, defiende que los diputados deben ser absolutamente independientes del Poder ejecutivo y aboga, pues, por establecer la incompatibilidad.

El decreto XVIII de 4 de diciembre de 1810, en su artículo único, especifica que los diputados deben emplearse sólo en los trabajos de las Cortes y no pueden por tanto ocupar otros cargos, ya que de este modo podrán actuar con una mayor libertad en beneficio de la patria.

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3 de diciembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

Se envía al Consejo de Regencia el plan presentado por el teniente general Ramón de Villalba para organizar el ejército.

Según el informe de la comisión de Guerra, se manda imprimir el proyecto titulado Reflexiones sobre los premios que conviene señalar al ejército presentado por Gabriel de Ayesa, para que una vez repartido entre los diputados se proceda a su discusión.

El presidente nombra para la comisión de Examen y separación de los papeles preparados para las Cortes a los diputados Juan Nicasio Gallego y Hernández, diputado suplente por Zamora, Francisco Javier Borrull y Villanova, diputado por Valencia, Ramón Feliú, diputado suplente por el Virreinato del Perú, Joaquín Díaz Caneja, diputado por León, y José María Calatrava, diputado por Extremadura.

Se renueva la comisión de Justicia con los siguientes nombramientos: Vicente Cano Manuel y Ramírez de Arellano, diputado por Murcia, Joaquín Noguera Climent, barón de Antella, diputado por Valencia, Manuel Villafañe y Andreu, diputado por Valencia, y Agustín Rodríguez Bahamonde y José Salvador López del Pan, diputados por Galicia.

Vista del Arsenal de la Carraca. Fondo doceañista. Consorcio bicentenario 1812.Vista del Arsenal de la Carraca. Fondo doceañista.
Consorcio bicentenario 1812.

Para la comisión de Piezas eclesiásticas y demás de este ramo, el Presidente nombró a Alonso Cañedo Vigil, diputado por Asturias, Manuel Ros y Medrano, diputado por Galicia, Alfonso Rovira y Gálvez, diputado por Murcia, Agustín Argüelles y Álvarez González, diputado por Asturias y Manuel García Herreros, diputado por Soria.

Se pasa a la comisión de Examen de empleos la lista de las provisiones, gracias y pensiones dadas desde el 30 de abril último por el ministerio de Hacienda.

Alonso Rodríguez del Moral y José Álvarez Martínez, curas párrocos de Santiago de Arenas y Santa Eulalia de Vigil, en el Principado de Asturias, presentan un recurso sobre nulidad de venta de unas fincas pertenecientes a la escuela de primeras letras de aquella parroquia. Martín de Quevedo, teniente de infantería de línea de cazadores de las Navas de Tolosa, presenta otro recurso que no se especifica en los Diarios. Las Cortes acuerdan remitir ambos al Consejo de Regencia.

Al final de la sesión se plantea de nuevo la cuestión de las incompatibilidades de los diputados. En este caso se discute la reclamación del mariscal de campo José del Pozo y Sucre contra Antonio Samper, que compatibilizaba el cargo de diputado con el de comandante general interino del cuerpo de ingenieros. Tanto El Conciso, como el Semanario Patriótico (número XXXVI, del 13 diciembre 1810, pág. 79 “Sesión del 3 de diciembre”) le dedican especial atención en su crónica. Es de resaltar que las Cortes dedicaran a esta cuestión un debate de dos horas de duración con argumentos contradictorios entre los muchos diputados que intervinieron en el mismo. Finalmente, el diputado Muñoz Torrero propone que se decrete que en el ejército los empleos y comisiones que tengan los diputados queden en suspenso durante el tiempo de su diputación, conservando sus ascensos en las escalas correspondientes. Se decide que se discuta esta propuesta en otra sesión.

En la sesión secreta se leen los partes militares y los del estado de las obras de fortificaciones.

El presbítero Martín Vizcaíno se ofrece a perseguir al enemigo en la Cabezuela y Trocadero, para lo que presenta una memoria que se remite a la Regencia para su estudio.

El diputado Riesco pide autorización para que el general Hinestrosa se persone ante las Cortes para informar verbalmente y evitar, de esa manera, posibles problemas si la correspondencia fuera interceptada.

Domingo Dueñas y Castro intervino en defensa de que las Cortes debían reclamar de manera más contundente el cumplimiento de lo aprobado en materia de alistamientos y recaudación de fondos para la guerra. En esta línea, su propuesta quedó expresada en los términos siguientes: Que se nombren por las Cortes tres Diputados de energía y política: que los autorice el Congreso por escrito, para que, en unión con el Consejo de Regencia, lleven a efecto el alistamiento y el préstamo de un millón de pesos fuertes; remuevan y nombren empleados; confinen y castiguen, aun con el último suplicio, a quien embarace o haya embarazado las órdenes del Congreso en este punto, sin distinción de personas y sin necesidad de avisarlo al Congreso hasta después de concluida la operación, a no ser que hayan de proceder contra algún Diputado, en cuyo caso tomarán las ordenes del Congreso de palabra o por escrito: que se declaren las Cortes en sesión permanente hasta que todo se verifique, remudándose por terceras partes los diputados para tomar el preciso alimento y descanso: que concluido todo, los Sres. Diputados devuelvan al Congreso el papel en que se les autoriza para la comisión, dando cuenta de ella por escrito, por si las Cortes tuviesen por conveniente que se imprima.

El consiguiente debate que se plantea queda aplazado para la próxima sesión secreta.

El 30 de noviembre de 1810, las Cortes nombran una comisión encargada de examinar los papeles que en su momento fueron remitidos a la Junta Suprema Central y Gubernativa del Reino relativos a las Cortes, desgajando los que tuvieran que ver con asuntos relativos a Hacienda y a Guerra y Justicia, para que sirvieran de antecedente en los debates y trabajos de las comisiones.

La comisión de Justicia había sido creada el 1 de octubre a petición del diputado González, destinada a examinar las quejas de los presos y a cuidar de la adecuada administración de la justicia. En la sesión de 4 de octubre se nombra a los primeros miembros y en la presente se realizan algunas modificaciones de dichos nombramientos.

La comisión de Supresión de prebendas eclesiásticas fue creada el 1 de diciembre con el cometido de suprimir toda provisión de prebendas y beneficios de cualquier clase, a excepción de las prebendas de oficio y de cura de almas. En la presente sesión, el presidente designa, por vez primera, a sus integrantes.

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2 de diciembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

El ministerio de Hacienda remite la lista de sueldos solicitados por la orden de 27 de noviembre, que se reenvía a la comisión del ramo.

Estanislao Fita presenta una memoria sobre establecimiento de correos marítimos que se remite a la comisión de Guerra y Marina.

Gregorio de la Cuesta solicita prestar juramento ante las Cortes antes de viajar a Mallorca donde ha sido destinado como capitán general, a lo que se accede en la misma sesión.

Se lee el decreto dado el día anterior sobre rogativas.

El diputado por Valencia, Joaquín Lorenzo Villanueva, presenta para su discusión la proposición siguiente: Propongo a V.M. que de los bienes raíces confiscados a Godoy en país libre se consignen por juro de heredad a la familia del cabo que murió heroicamente en Astorga, y al digno comerciante de Zaragoza recomendado a las Cortes, la parte que estime V.M. competente para la decorosa subsistencia de una familia, sin perjuicio de los honores y demás premios que proponga a V.M. la comisión: que así las heredades y tierras de Godoy como los bienes raíces de los demás infidentes que existan en país libre, divididos en suertes de varias clases, se destinen desde luego a premiar las acciones heroicas de los militares y paisanos que se distingan en servicio de la Patria… Asimismo que prometan destinar para premio perpetuo de los defensores de la Patria y de sus familias los bosques, montes, prados, jardines, dehesas y demás terrenos de los sitios Reales de Aranjuez con todos sus adherentes, del Pardo con las quintas del Duque del Arco, de la Duquesa de Alba, de la de Lipa y las demás hasta la puerta de San Vicente, de la Casa de Campo… Queda admitida para su discusión.

Se procedió a continuación a tratar la proposición de Juan Nicasio Gallego sobre reducción de sueldos hasta la suma de 40.000 reales, a excepción de las personas señaladas. Después de un debate en el que participan un gran número de diputados se aprueba la proposición que da lugar al Decreto XVII: Que el mayor sueldo de los empleados, a excepción de los que se expresan sea de 40.000 reales. Dado en la Real Isla de León a 2 de diciembre de 1810. José Morales Gallego, presidente. Manuel Luxán y José Martínez diputados secretarios.

Posteriormente, este decreto se completa con órdenes relativas a los sueldos y dietas de los señores diputados de Cortes en las fechas siguientes: 23 de diciembre de 1810, y 10, 13, 14 y 21 de junio de 1811.

La comisión de Hacienda informa que se prohíba la provisión de plazas supernumerarias y que se supriman los empleos que no sean útiles y que para ello se den las órdenes oportunas.

La sesión secreta se celebra a continuación de la pública durante una hora y media. En ella, después de leerse los partes de guerra y marina relativos al estado de nuestras fuerzas y las del enemigo, se da cuenta de un informe de la comisión de Guerra sobre las dificultades para contratar marineros, ya que estos abandonan el ejército y se pasan a la marina mercante que estaba mejor pagada. El problema es que hay buques pero no hay gente que los tripule. Las Cortes acuerdan que se suban los sueldos y se hagan convocatorias para reforzar las tripulaciones.

La Regencia comunica a la comisión de Gracia y Justicia que la Junta para la causa del obispo de Orense y del marqués del Palacio, ha nombrado como secretario al escribano de la Cámara del Consejo Real, Jacinto Velandía.

Durante los meses de 1810 en los que las Cortes se reúnen en la Real Isla de León se dan 18 decretos: el primero el 24 de septiembre, en el se constituyen las Cortes y se declara la soberanía de las mismas, el último el 4 de diciembre, por el que se declara suspenso el ejercicio de los empleos de los diputados a Cortes durante su diputación.

El Conciso publica en extracto los dos asuntos principales: el asunto de los decretos incumplidos y la provisión de cargos eclesiásticos. A continuación, publica un suplemento sobre otros asuntos destacados de la sesión: acuñación de plata y reforma de sueldos.

Acuñación de plata: El barón de Antella pide que se mande acuñar la plata que ha venido de América en barras. La Junta de Cádiz le contesta que ha sido utilizada para pagar deudas. Argüelles reclama la plata labrada de las iglesias.

Reforma de sueldos: Mientras que no exista un plan general de hacienda, nadie cobrará mas de 40.000 reales de vellón anuales, excepto los Regentes, Secretarios del Despacho, Ministros en las cortes extranjeras y Generales empleados en el servicio activo de los Ejércitos y la Armada.

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1 de diciembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

José del Pozo y Sucre presenta un memorial en el que pide que no le perjudique en sus ascensos el haber ordenado las Cortes que siga como diputado el general Antonio Samper.

Se remiten a la Regencia los memoriales de Agustín Gutiérrez y del conde de Toro-Hermoso.

Se discute el memorial presentado en la sesión del 26 de noviembre por Policarpo Anzano sobre el reconocimiento de la defensa de Ciudad Rodrigo y que se concedan a esta plaza los mismos honores que se han reconocido a Gerona y Zaragoza. Intervienen un gran número de diputados y Fernández Golfín presenta un proyecto de decreto.

Los diputados Caneja, García Quintana y Zuazo piden a su vez el mismo tratamiento para Astorga. Se nombra una comisión para que propongan los premios y honores que se deban dar a estas dos ciudades.

Garita de la muralla de Cádiz. Fondo doceañista. Consorcio bicentenario 1812.Garita de la muralla de Cádiz. Fondo doceañista.
Consorcio bicentenario 1812.

El Conciso recoge el parte oficial de la heroica defensa de Ciudad Rodrigo y Astorga.

A continuación interviene el diputado José de Castello que presenta la proposición siguiente: Que pues subsiste todavía una parte de los males por ser aun muchas las hechuras del favorito Godoy que ejercen jurisdicción y sirven sus empleos logrados por el dinero y otros medios viles, se hiciese de ellos la correspondiente clasificación, procediendo con el mayor pulso y circunspección, para evitar las terribles consecuencias que resultarían si en esta parte gobernara la venganza, el espíritu de partido y otras detestables pasiones… La proposición queda admitida para ser discutida.

Continúa el debate de las proposiciones presentadas por Argüelles el día 27 sobre el destino de prebendas y rentas eclesiásticas para gastos de la guerra. Intervienen los señores Aner, que dice que en Cataluña ya había una resolución sobre todos estos artículos, y Cañedo, que no afirma que no había facultad en los Reyes para suprimir las prebendas y piezas eclesiásticas sin consentimiento de la misma Iglesia o del Pontífice. García Herreros propone que para quitar toda duda o escrúpulo se trajesen las bulas que se habían impetrado para suspender en España la colación de prebendas para la consolidación y otros objetos.

Antonio Oliveros afirma que los clérigos no deben disputar sino decir: aquí está cuanto tenemos y así que no se tratase de cuestiones de derecho, sino de hecho: que San Agustín vendió hasta los vasos sagrados, aunque entonces no había una urgencia tan terrible como la del día.

Manuel Freyre de Castrillón no está de acuerdo en acudir a las rentas de la iglesia para solventar el problema económico.

A estas alturas de la discusión, el presidente formula la propuesta siguiente: Que se dé orden a la Regencia para que suspenda la provisión de prebendas y beneficios, de cualquiera clase que sean, a excepción de las prebendas de oficio y de cura de almas, poniéndose en Tesorería las rentas que produzcan, y entendiéndose que la suspensión debe ser con responsabilidad y nulidad de los nombramientos que se hagan, de cualquiera clase que sean los beneficios o prebendas que se provean, comunicándose para ello la orden correspondiente a los muy Rdos. Arzobispos, Rdos. Obispos, cabildos, comunidades particulares, de patronato laical, y de cualquiera condición y clase que sean: previniéndose que los Rdos. Obispos suspendan igualmente las provisiones en los meses ordinarios, y que todo esto se entienda, por ahora, y con extensión a España e Indias. La proposición es aprobada en todas sus partes.

La sesión secreta se celebra a partir de las siete de la tarde y se extiende hasta las diez y media de la noche.

Después de la lectura de los partes de guerra y marina, informa la comisión de Hacienda sobre distintos asuntos de su competencia, entre ellos la suspensión de provisiones de empleos civiles y la falta de la lista de rentistas que se había solicitado al consejo de Regencia.

Gregorio Laguna comunica que el patrón Antonio de Mena, natural de Sanlúcar de Barrameda, pide licencia para traer cuatro lanchas cañoneras y tres brulotes que los enemigos tienen listos para quemar la escuadra de Cádiz, un diatre portugués que también están armando para lo que necesita tres botes armados con diez soldados y cuatro faluchos cañoneros. Se pospone la decisión sobre esta solicitud.

Prudencio Murguiondo, coronel comandante del batallón del Río de la Plata, presenta un recurso a causa de los malos tratos recibidos por el comandante de marina José Salazar. Las Cortes acuerdan remitirlo al Consejo de Regencia para que siga el conducto reglamentario. Se envían otros recursos de particulares a la comisión de Justicia.

El presidente José Morales Gallego y los diputados secretarios, Manuel Luxán y José Martínez, firman el 1 de diciembre de 1810 en la Real Isla de León los dos decretos siguientes:

Decreto XV. Se encarga al Clero que impugne las máximas con que el tirano quiere seducir a los incautos, animando a los españoles a la defensa de la patria y de la santa religión: se mandan hacer rogativas, y cumplir las ordenanzas que prescriben los actos religiosos en los exércitos.

Decreto XVI. Sobre suspensión de prebendas y algunas otras piezas eclesiásticas para atender con sus rentas a las urgencias del Estado.

Este decreto da lugar a las siguientes órdenes complementarias:

Por la que se manda al Consejo de Regencia remitir a las Cortes listas de todos los empleos vacantes, y suspender su provisión hasta la determinación de las mismas. Real Isla de León, 2 diciembre 1810;

Por la que se manda que las Juntas provinciales zelen sobre el cumplimiento del anterior decreto. Cádiz, 17 abril 1811;

Por la que se declara que la provisión de prebendas hecha antes de la fecha del mismo decreto no queda comprendida en su resolución. Cádiz, 6 mayo 1811.

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Constitución de 1812. Cronología y documentos

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