Hace 200 años. Diario de las Cortes de Cádiz


30 de noviembre de 1810

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Villanueva nos informa que la sesión pública comienza a las diez de la mañana con el parte de sanidad recibido desde Cádiz que comunica que habían fallecido 13 personas el día anterior.

Se leen distintos memoriales, peticiones y proyectos que son enviados al Consejo de Regencia y a las comisiones correspondientes:

Diego de Vaca y Basco, segundo teniente de las Reales Guardias Walonas presenta una solicitud, Maria del Carmen Valladares un memorial y el cirujano Francisco Pérez Rendón y otros facultativos del Ejército de la Izquierda otro memorial para que se les paguen los atrasos. Todos ellos son remitidos al Consejo de Regencia.

Juan López Cancelada presenta un proyecto sobre la manutención del ejército de 250.000 hombres que es enviado a la comisión de Hacienda.

La Junta Suprema de Censura informa que han sido nombrados los individuos de la Junta de Cádiz.

Según el informe elaborado por la comisión de Guerra, se dictamina que los comisarios de guerra sean nombrados por ésta y no por la de Hacienda.

Juan Mantilla del Hoyo, vecino de Cádiz, envía la obra Remedio universal de la España, fundado en las ciencias. El presidente nombra para examinarla a los diputados Oliveros, Villanueva y Luxán.

Agustín Argüelles reitera la proposición siguiente, que ya había presentado un mes y medio antes, y que se aprueba: La comisión de Justicia a la mayor brevedad presente a las Cortes un plan general de Policía, que comprenda igualmente a los extranjeros que se hallen transeúntes en el Reino.

Fueron admitidas las proposiciones de Gallego y Creus sobre minoración de sueldos y recolección de plata. También se delibera de nuevo sobre el Banco de Empréstito.

Los diputados García Quintana y Rodríguez del Monte insisten en la oportunidad de crear una comisión que fije y ordene los debates para evitar la pérdida de tiempo que a su juicio se produce en la deliberación de los asuntos. Todos estos detalles pueden leerse en El Conciso que recoge la sesión de este día.

El presidente encarga a los diputados Francisco de Paula Escudero y Mariano Garoz que se ocupen del paradero de la Biblioteca que había en el colegio de Guardias Marinas de la Isla de León o barrio de San Carlos, para poder dar a los diputados los auxilios literarios. Estos fondos son el origen de la Biblioteca de la Cámara, según estudia Vicente Salavert en La Biblioteca del Congreso de los Diputados: notas para su historia (1811-1936).

Francisco Javier Borrull y Villanova, diputado por Valencia, presenta la proposición siguiente: Necesitando el Reino de suma economía en sus gastos y de que no puedan equivocarse sus regimientos con los del enemigo, a fin de evitar los funestos efectos que de ello resultan, propongo que se manden que sean muy sencillos los uniformes de los mismos, procurando el menor coste, evitar todo género de lujo, y que se acuerde también que sean enteramente distintos de los del enemigo. Queda admitida a discusión.

Asimismo, el diputado Borrull propone que los vecinos de los pueblos en los días festivos se instruyan en el manejo de las armas y evoluciones militares.

Francisco María Riesco, diputado por Extremadura, presenta una memoria sobre los males que aquejan a aquella región por causa de su proximidad al campo de batalla.

La sesión pública termina con el envío a la comisión de Poderes del recurso de Trifón Ortiz de Pinedo, con documentación de la provincia de Álava por la que pretendía ser diputado, y con la remisión de un proyecto militar del conde de Toro-Hermoso a la comisión de Guerra que había llegado a las Cortes a través del diputado Francisco Riesco.

La sesión secreta comienza a la una del mediodía. Se atendió a algunas llamadas de socorro de la población, solicitando permiso para armarse.

Se leen los partes de guerra y de marina.

En relación al proyecto de decreto sobre rogativas, informa el propio Villanueva del estado del mismo y de las modificaciones que se habían realizado siguiendo las iniciativas de los diputados.

Interviene el diputado Oliveros presentando otra proposición que se expresa en estos términos: dirigida a desvanecer la impresión que podrán causar las pastorales, cartas y memorias de algunos obispos y otros eclesiásticos en que intentan persuadir ser la voluntad de Dios que reine la dinastía napoleónica.

Despues de un acalorado debate entre los diputados Gallego, Pérez de Castro, Ostolaza, Torrero, Riesco, Argüelles, Llamas, Villagómez, Morales Juárez, Cañedo, Dueñas, Creus, Villanueva y otros, las Cortes acuerdan encargar a Muñoz Torrero la redacción de otro decreto independiente del de rogativas para que se aclaren estas preocupaciones que se derivan de la lectura del mismo.

Manuel Llano da noticia de un informe de la comisión de Fortificación relativo a las obras de defensa de Cádiz y de la Isla.

El 30 de noviembre de 1810 se firma el Decreto sobre indulto civil: nueva declaración del olvido general de lo ocurrido en los países de Ultramar donde haya habido conmociones, y se comunica al Consejo de Regencia para su publicación.

Las elecciones en Álava y el recurso de Trifón Ortiz de Palacio:

Al estar ocupado este territorio por los franceses, se elige como diputado suplente a Manuel Aróstegui Saénz de Olamendi por el procedimiento establecido para las provincias ocupadas, por una junta de siete compromisarios de los naturales del distrito que se encontraban en Cádiz. Manuel Aróstegui tomó posesión el 24 de septiembre de 1810, pero su elección es recurrida por Trifón Ortiz de Pinedo con el argumento de que era diputado foral en 1808.

Este recurso se trata en varias sesiones y viene a explicar las dos formas de representación: la nacional y uniforme establecida para las Cortes generales y extraordinarias de 1810 y la corporativa o foral hasta entonces vigente.

Trifon Ortiz de Pinedo presenta nuevos recursos hasta que las Cortes, en la sesión de 19 de diciembre de 1810, desestiman los mismos según el dictamen emitido por la comisión de Poderes. En noviembre de 1812, las Juntas Generales de Álava confirman a Aróstegui como diputado a Cortes de acuerdo con la Constitución.

Entre las anécdotas y curiosidades que nos cita José María García de León en Las Cortes en la Isla de León nos indica los nuevos puntos de venta de diarios a partir del 1 de diciembre: Los periódicos Diario Mercantil, Semanario Patriótico y El Procurador General se venden en el almacén de Ignacio Bonis, calle Real, esquina de las Cortes.

El Semanario Patriótico abarca desde el 1 septiembre de 1808 al 19 de marzo de 1812. Su director, el poeta Manuel José Quintana, fue un gran defensor de la revolución francesa y del concepto de soberanía nacional. Constaba de dos partes, una política y otra literaria. La tercera etapa del periódico coincide con la apertura de las Cortes constituyentes y dedica un apartado a los artículos de las Cortes. Comienza esta sección con el número 33 de la publicación el 22 de noviembre de 1810 y finaliza con el número 102 de fecha 19 de marzo de 1812 con la promulgación de la Constitución. En estos primeros meses de las Cortes de 1810, se publicó los días 22 y 29 noviembre y 6, 13, 20 y 27 de diciembre.

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29 de noviembre de 1810

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Antonio Valdés, vocal de la Junta Central, presenta una memoria para que se le forme causa y demostrar que su comportamiento siempre ha sido conforme a derecho. Las Cortes se dan por enteradas y se archiva el expediente.

La Regencia traslada la consulta del sargento de Murcia, José Antonio de Platas y Olivas, que desea ordenarse sacerdote. Las Cortes aceptan esta solicitud siempre que las rentas se apliquen a las urgencias del Estado.

Ante la queja de la plaza de Ceuta sobre la escasez de víveres en la que viven, las Cortes acuerdan remitir esta petición al Consejo de Regencia para que intente auxiliarles.

Plano de la Bahía de Cádiz, 1807. Fondo doceañista. Consorcio Bicentenario 1812.Plano de la Bahía de Cádiz, 1807.
Fondo doceañista. Consorcio Bicentenario 1812.

José María Cintora presenta un recurso reclamando a la Tesorería general los tres mil y tantos pesos fuertes que le retuvo la Junta de Cádiz y que judicialmente se le habían mandado entregar.

Domingo García Quintana, diputado por Galicia, propone que debía tratarse como preliminar una proposición que traía por escrito relativa al estado actual del gobierno, en el cual reconocía la arbitrariedad, la tiranía y los demás defectos que justamente reprendemos en los tiempos anteriores a la invasión francesa. Ante el desacuerdo de los diputados, el presidente le indica que se centre en el asunto del Banco de Crédito. Sobre este asunto, intervienen en contra los diputados Dou, García Herreros, Aner, Caneja y Hermida. Argüelles solicita alguna aclaración y Blas Ostolaza lo aprueba apoyándose en la garantía que podía ofrecer América.

La sesión secreta se celebra por la mañana y por la noche. En la de la mañana se da cuenta de los partes de guerra y del estado de las obras de fortificación de Cádiz y de la Isla. Las Cortes ven de nuevo que no se obedecen sus órdenes en estos dos asuntos. Algunos echan la culpa de los retrasos de los alistamientos a la Regencia, otros a la Junta de Cádiz, a los gobernadores a los Ayuntamientos…

Se vuelve a insistir en dotar de medios para la defensa y para ello se aprueba una comisión de diputados que ha de dirigirse a la Regencia para transmitirle la proposición siguiente del diputado Castro: Que las Cortes nombren por medio de su presidente una diputación de tres diputados de Cortes de los mas enérgicos y eficaces, que pasen en el día a manifestar al Consejo de Regencia, que no se han obedecido las órdenes de reclutamiento en Cádiz y la Isla, ni las que se refieren a los trabajadores para las obras de fortificación: que las Cortes quieren que se obedezcan al momento: que no se escriba sobre este punto un renglón más: que la Regencia nombre en el instante un general de reconocida actividad y energía, que pase, recibidas las órdenes necesarias a Cádiz en el día de mañana con la escolta que parezca conveniente, ya sea acordando que un batallón tras otro de los de todo el ejército pase diariamente a Cádiz a tomar la gente que haya menester para su completo , o sea sacando de una vez toda la gente que deba servir en el ejército…

Agustín Argüelles propone esta otra: Que sin perjuicio de que se ejecuten las providencias que se adopten para llevar a efecto el alistamiento, se nombre una comisión de tres individuos, o cinco a lo más para que proponga a V.M. el método sencillo de que sean obedecidas las órdenes y providencias que se dieren en adelante…

Y el propio presidente de las Cortes, José Morales Gallego, presenta una tercera proposición que es la que resulta aprobada y dice así: Que se nombre una comisión de tres diputados para que, pasando a hablar a la Regencia inmediatamente, se instruya del motivo y las personas que hayan impedido la ejecución del alistamiento de los 10.000 hombres con que reforzar este ejército, y la continuación de las obras de fortificación de los puntos de esta Isla y Cádiz…

El presidente nombra como miembros de esta comisión a Agustín Argüelles, Felipe de Aner Esteve y Francisco Fernández Golfín, que salieron inmediatamente a realizar la misión encomendada.

En la sesión de la noche informan los comisionados encargados de hablar con la Regencia, la cual manifiesta que el alistamiento estaba en Cádiz para concluirse, que en cuanto a los operarios no se había dado queja alguna a la Regencia, que la Regencia tenía fuerzas y se haría obedecer, añadiendo que cuando algunos de la Junta de Cádiz se presentaron a conferenciar con la Regencia sobre el empréstito de un millón de pesos fuertes, ya indicaron debería ser bajo de concepto de invertirse en la defensa de Cádiz y la Isla…

Se proponen algunas ideas de los diputados Monte, Gallego y Creus sobre como subsanar los problemas derivados de las necesidades económicas, que se remiten a la comisión de Hacienda.

Al final de la sesión el diputado Mejía amenaza con dejar de asistir a las sesiones si no se modifica un artículo del decreto de indulto; ante la oposición de una gran número de diputados, se vota no admitir la pretensión de Mejía.

La Real Isla de León tuvo que sufrir durante la estancia de los diputados el largo asedio que nos cuenta Jose Maria García de León en su obra Las Cortes en la Isla de León, iniciado el 29 de enero de 1810, día en que en el Ayuntamiento se constituye una Junta de Defensa. El propio regente de la Junta, Francisco Saavedra, rememora estos acontecimientos: Fue un tiempo que sin tener en cuenta mi salud… me dediqué a una multitud de providencias relativas a la defensa de la ciudad, a ganar tiempo a transportar a Cádiz y a la Isla de León todos los útiles de guerra… La llegada de Alburquerque supuso un gran alivio, la isla gaditana pudo aguantar un asedio de treinta meses, pues las tropas francesas no pueden pasar por tierra y, por mar, se cuenta con la gran ayuda de la armada inglesa. Entre las numerosas obras que se realizaron para asegurar las fortificaciones, se apuntaló el caño de la Cortadura, a cuyas obras acudió todo el pueblo de Cádiz, sin distinciones de edad, sexo o profesión.

El profesor Juan Torrejón Chaves, en La nueva población de San Carlos en la Isla de León y en las Cortes Generales y Extraordinarias de la isla de León nos da noticia de la importancia que tuvo como lugar estratégico la Isla y Cádiz.

Alcalá Galiano al rememorar estos acontecimientos en su Historia de España: desde los tiempos primitivos… describe de este modo la Real Isla de León: La Isla de León vino a ser para los gaditanos lo que para Madrid un Sitio Real cuando en él residía la corte, lugar donde era común, y con frecuencia necesario, ir para negocios, y asimismo a veces para diversión y recreo. El camino estaba en buen estado y era completamente seguro, pues ni aun cuando pudiesen alcanzar allí los fuegos de los franceses, malgastarían ellos su pólvora en disparar a blanco incierto, donde aun acertando un tiro, sacarían de esto muy escasa ventaja.

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28 de noviembre de 1810

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El consejo de España e Indias solicita una manda forzosa para auxiliar a los prisioneros de guerra.

Se envía a la comisión de Justicia un expediente remitido por el ministerio de Gracia y Justicia sobre manda forzosa en los testamentos para viudas, cautivos y personas desvalidas. Sobre la manda forzosa se puede ver, en el apartado dedicado al sistema tributario, la aportación de Francisco Javier Lasarte Álvarez: Manda forzosa en herencias: primer tributo aprobado por las Cortes de Cádiz, en la obra Estudios jurídicos en memoria de don César Albiñana García-Quintana.

García Quintana renueva la proposición de que se acuerde la residencia a los individuos de la anterior Regencia y a los Ministros. En torno a este asunto se abre un intenso debate, pues los diputados se dividen en dos grupos: los que culpan de todos los males a la Regencia y los que reconocen que son los diputados como representantes de la nación los que deben inspeccionar y censurar desde que se ha aprobado el decreto de la libertad de imprenta.

Como final de la discusión se aprueba la proposición siguiente: Se mandará a los individuos que fueron del Consejo de Regencia, que dentro del término de dos meses presenten a las Cortes cuenta de su administración y conducta con la especificación y demostración necesaria para ser juzgados.

El Conciso hace hincapié en los temas citados anteriormente: Mandas forzosas y Proposición para residenciar a los anteriores regentes y ministros.

El diputado García Quintana propone también que se establezca en el reglamento la figura de un empleo de Síndico o fiscal del Congreso, y otro de Vicesíndico que impongan silencio en ciertos casos y uso de ciertos derechos respecto de los vocales, y aun del Presidente y pueda reclamar la discusión nueva de negocios ya decididos. Esta sugerencia fue mal recibida y el presidente interrumpió la explicación del propio diputado.

En la sesión secreta, Nicolás Tap y Rendón presenta una memoria sobre los males y escándalos que ha visto en la milicia. Se envía a la comisión de Guerra.

Se lee un informe del Consejo de Regencia sobre la traslación del fiscal de la Audiencia de Sevilla, establecida en Cádiz, a la de Mallorca. En él se acusa de incompetente al ministro de Gracia y Justicia, Nicolás de la Sierra.

Se lee el oficio de los comisionados nombrados para buscar una sede para las Cortes en Cádiz, actuando como portavoz de ellos Manuel Luxán: Que sin perjuicio de lo que determinasen las Cortes acerca de su traslación a Cádiz, se dé orden para que los señores comisionados que están en aquella ciudad, hagan que los médicos nombrados por la Junta de Sanidad, acompañados del médico Rafael Costa, dispongan sin pérdida de momento hacer las fumigaciones correspondientes, y usar de todos los medios que estimen para extinguir el gérmen de la epidemia, no solo en las casas y sitios donde haya enfermos o los haya habido, sino en toda la ciudad, hasta conseguir ver aniquilada esta enfermedad, dando entonces parte a las Cortes para su inteligencia y gobierno y poder disponer la traslación con la confianza conveniente; y que se entienda para con la Isla la fumigación de las casas en que fallezcan algunos de la epidemia.

Los comisionados localizan como lugar adecuado para celebrar las sesiones la Iglesia Oratorio de San Felipe Neri, ya que por su disposición y capacidad se adapta a salón de sesiones y que, por otro lado, dispone de piezas contiguas donde puede instalarse la secretaría de Cortes, el archivo y otras dependencias. Se aprueba la proposición siempre que se cumplan las medias sanitarias dispuestas.

El diputado Domingo Dueñas presenta otra proposición que también recibe la aprobación de las Cortes y que dice así: Que no se den disposiciones ni se vuelva a tratar de la traslación de las Cortes a Cádiz, hasta que se haya verificado el alistamiento de los 10.000 hombres, que está mandado por repetidas órdenes.

El 28 de noviembre de 1810 se firma en la Real Isla de León el decreto siguiente: Confirmación de la inviolabilidad de los diputados de Cortes: declaración de los términos en que civil o criminalmente se puede intentar acción contra ellos: designación del tribunal que los ha de juzgar. Firmado por José Morales Gallego presidente, Manuel Luxán y José Martínez diputados secretarios, y remitido al Consejo de Regencia para su publicación. Las dos primeras sedes de las Cortes fueron el Teatro cómico en la Real Isla de León y el Oratorio de San Felipe Neri en Cádiz. Desde el principio de la instalación en la Isla los diputados manifestaron poco prudente permanecer allí por estar expuestos al asedio enemigo. Antonio Oliveros en la sesión secreta del 6 de octubre plantea el traslado a Cádiz, por las muchas incomodidades y la inmediación del enemigo, pero la situación de epidemia que existe en la ciudad hace que el 3 de noviembre el diputado García Quintana aconseje el traslado a otro lugar. Después de varias discusiones sobre el lugar adecuado, se nombran tres comisionados para buscar otra sede en Cádiz. El Oratorio de San Felipe Neri es el elegido por las razones anteriormente expuestas. A esta decisión se opone Miguel Alfonso Villagómez y Lorenzana, diputado suplente por León, aludiendo al peligro del contagio de la epidemia de fiebre amarilla. Las Cortes celebran su última sesión en la Isla el 20 de febrero de 1811.

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27 de noviembre de 1810

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La sesión comienza con el juramento del diputado de Mondoñedo que se había presentado en la sesión anterior, José Manuel Freyre Castrillón.

Juan Capistrano Chaves y Vargas, diputado electo por Extremadura, presenta un recurso en el que explica las dificultades para realizar el viaje por motivos de salud y solicita licencia para permanecer en su casa de Ayamonte. Las Cortes le conceden los días 5 de junio y 30 de diciembre de 1811 dos nuevas prórrogas, pero nunca se incorpora a las Cortes. En la sesión de 28 de enero de 1812, Oliveros comunica su fallecimiento.

Es sustituido por José Chaves Liaño. Este diputado tampoco llega a tomar posesión, ya que alega falta de medios para viajar a las Cortes con su familia debido a los daños sufridos en su fortuna a causa de la Guerra de la Independencia.

El aposentador de las Cortes, Bonavía, solicita medios para adquirir cera, papel y demás enseres necesarios para el curso de las sesiones.

Se aprueba el indulto general que las Cortes han resuelto conceder por su instalación y se da orden para su impresión, publicación y circulación. Como se recuerda, el indulto militar se había dado el 21 de noviembre y el indulto civil, nueva declaración del olvido general de lo ocurrido en los países de Ultramar donde haya habido conmociones, se publica el 30 de noviembre.

Se leen en público los decretos sobre alistamiento de 10.000 hombres para reforzar el ejército.

El diputado Fernández Leiva propone que la pena de muerte sea conmutada por diez años de destierro con destino en los presidios y arsenales, a ración y sin sueldo.

A continuación, la sesión pública la protagoniza Agustín Argüelles, que presenta seis proposiciones, todas ellas orientadas a suprimir prebendas a la iglesia o beneficios de los prelados con la intención de reunir la mayor cantidad de caudales para dotar al ejército y de este modo conseguir acabar la guerra, verdadera preocupación de todos los diputados. Se levanta la sesión sin discutirlas.

Reglamento para el gobierno interior de las Cortes. -- Cádiz : Imprenta Real, 1810
18 p. ; 20 cmReglamento para el gobierno interior de las Cortes. 
Cádiz : Imprenta Real, 1810. 18 p. ; 20 cm

La comisión de Poderes da cuenta de su informe. Se ha presentado un recurso de José Antonio Rodríguez para que se declare nulo el nombramiento de José Álvarez de Toledo y Dubois por la isla de Puerto Rico. Debatido el asunto no se acepta el recurso.

De nuevo, al final de la sesión Agustín Argüelles vuelve a presentar las proposiciones siguientes: Las Cortes generales y extraordinarias declaran que ningún impuesto o contribución, bajo cualquiera denominación que sea puede ser legítimo, sino cuando la Nación por sí o por sus diputados en Cortes le haya establecido…; Que se nombre una comisión compuesta de tres individuos, que a la mayor brevedad presente a las Cortes un proyecto de decreto para reconocimiento de la Deuda nacional…; Que esta comisión exponga al mismo tiempo a V.M. el método que juzgue más oportuno para constituirla y consolidarla…

Por la noche continúa la sesión pública, en la que se ven los asuntos siguientes: memorias presentadas por Aner, García Herreros y García Quintana insistiendo en que la Regencia resuelva lo antes posible las condiciones para la obtención de los medios necesarios para acabar la guerra.

Se procede a la lectura del Reglamento para el gobierno interior de las Cortes de 1810, dispuesto por los miembros de la comisión ad hoc y se dispone la impresión de 600 ejemplares para su reparto entre los diputados.

Se vuelve a insistir en la proposición presentada por Leiva en la sesión de la mañana sobre la conmutación de la pena de muerte en determinados extremos. Los diputados no se ponen de acuerdo y hay quien señala determinados peligros en su aplicación. El propio Argüelles, si bien la aprueba en principio, luego ve ciertos riesgos en los delitos de infidencia. El debate finaliza desechando la proposición.

Se remiten varios expedientes a sus correspondientes comisiones: los recursos de Diego Vaca, el general Valdés, y el de los guardias de Corps a la comisión de Guerra; el expediente remitido por el ministerio de Gracia y Justicia sobre nombramiento de diputados de Plasencia a la de Poderes y los recursos de Gregorio Antonio Fitzgerad y tres oficiales del batallón de infantería ligera de Campomayor al Consejo de Regencia.

La sesión secreta se reserva para dar parte del estado de las fortificaciones de Cádiz y la Isla de León.

Se da lectura al borrador de decreto de rogativas que sigue redactando la comisión de los diputados eclesiásticos: Villanueva, Miralles y el obispo de León. El propio Villanueva desea que cesen los espectáculos y representaciones profanas y que se exhorte al pueblo a que se abstenga de las demás diversiones, que vistan las mujeres sin desnudez, que se destierren los pecados y escándalos públicos y las palabras impías y obscenas… que no se consienta en el ejército prostitutas ni juegos prohibidos por las leyes ni otro ningún escándalo, y que se disponga que la tropa oiga la palabra de Dios… El decreto será publicado el 1 de diciembre con algunas modificaciones.

El diputado Aner sugiere que se pida ayuda a los ingleses para recaudar fondos y hombres para la guerra. En este tipo de asuntos, las Cortes debaten si deben ser tratados en sesiones públicas o secretas.

Los diputados eclesiásticos que redactan el decreto sobre rogativas vuelven a reunirse acabada la sesión en el domicilio particular del obispo de León.

El diputado Oliveros había realizado la observación siguiente: que se debía pedir a los obispos que en sus pastorales desengañasen al pueblo de lo que les habían predicado en época del rey José. Se enzarzan en la discusión de la motivación de los males de la guerra y si estos eran castigo divino o como opinan otros diputados prueba de los justos medios de que se vale Dios para purificarlos y probarlos… y que basta leer los libros De Gubernatione Dei, de Salvien de Marseille. Villanueva hace el paralelismo de la situación del país con la caída del imperio romano por la llegada de los bárbaros, dando a entender que la invasión de los reinos y los estados son castigos por haber cometido pecados públicos. No todos los diputados no comparten esta creencia.

José Álvarez de Toledo y Dubois nace en la Habana en 1779 y fallece en París en 1858. Es elegido por la isla de Santo Domingo el 21 de septiembre de 1810 en Cádiz. La elección se hizo entre los 7 cubanos residentes en la ciudad al no encontrarse nadie de Santo Domingo.

La necesidad del Reglamento para el gobierno interior de las Cortes se había planteado desde la sesión del día 25 de septiembre y había sido estudiado en las sesiones de 1, 4, 5 y 6 de octubre. Se procede a la lectura del texto del Reglamento en esta sesión de 27 de noviembre.

La información recogida por el Semanario patriótico, nº XXXVI, de 13 de diciembre de 1810, sobre la aprobación del Reglamento, contiene detalles que no proporciona la crónica oficial del Diario de Cortes. Esta publicación, estudiada por Fernando Durán López en Crónicas de Cortes del Semanario Patriótico (1810-1812) , se convierte en un periódico de opinión. Sus reflexiones no sólo se dirigen al lector común sino que quieren ser útiles para el trabajo de los parlamentarios.

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26 de noviembre de 1810

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Se concede licencia de cuatro meses al diputado Antonio Agustín Payán Figueroa para regresar a su Galicia natal por problemas de salud. En varias ocasiones solicita permiso por este motivo, e incluso desea renunciar a su cargo pero las Cortes no lo aceptan, ya que no quieren prescindir de este abogado de la Real Audiencia.

Carlos Togorel y Jerónimo Marzal presentan sendos recursos en los que se quejaban de estar presos sin haber sido juzgados. Se remiten dichas solicitudes al Consejo de Regencia.

Se envían otras tantas solicitudes para su estudio a las comisiones de Hacienda, de Guerra y de Poderes.

Joaquín Ruiz se queja de la orden por la cual se le destina a Ceuta en calidad de retirado y como agregado al estado mayor de aquella plaza.

A continuación, las Cortes indican de nuevo que los memoriales de particulares que se reciban los secretarios los reenvíen a las comisiones correspondientes.

El diputado Andrés Morales de los Ríos expone que el Congreso debía prohibir las fórmulas usadas en las representaciones de las Cortes: verbi gratia «a los R. P. de V.M.:» «los vasallos de S.M. etc., etc.:», expresiones que indicaban abatimientos y eran impropias, pues ni las Cortes querían tener a nadie a sus pies, ni los españoles eran vasallos, sino ciudadanos. No queda admitida esta proposición.

Fernando Gilman presenta otra memoria sobre el modo de auxiliar a los prisioneros en Francia.

Al final de la sesión se ven dos asuntos de la comisión de Poderes. En primer lugar, se aprueban los poderes de Manuel Freyre Castrillón, diputado por la ciudad de Mondoñedo, y en segundo lugar se da orden a la Regencia para que traslade al Principado de Cataluña que proceda a la elección de los diputados que faltan.

Hubo sesiones secretas de mañana y de noche. En la de la mañana, después de leerse los partes de las obras de fortificaciones realizadas, se cuestiona el asunto de las dietas de los diputados. Se aprueba la propuesta del diputado García Herreros: Que respecto a hallarse los señores diputados sin tener a dónde acudir a cobrar las dietas, que les están señaladas, se mande que se abonen en Tesorería general, como que es obligación de la Nación mantener a sus Representantes.

Después, se aprueba otra proposición para que se nombre a una comisión de diputados que estudie el traslado de las Cortes a Cádiz.

El presidente José Morales Gallego levanta la sesión y convoca a los diputados para esa misma tarde a las siete de la noche.

En la sesión de la noche se vuelve a retomar el problema del virrey de México. El diputado Terán propone lo siguiente: Deseando las Cortes combinar la justicia con los mayores intereses del estado y la perfecta tranquilidad en los dominios ultramarinos, han resuelto, que sin perjuicio de la residencia que está mandada tomar al virrey que fue de Méjico, D. José de Iturragaray, y debe seguirse con la más absoluta escrupulosidad, según las leyes de Indias, se sobresea en la causa formada con motivo de la infidencia que se le atribuye, poniendo en general olvido todo lo ocurrido en aquel reino sobre este particular.

Intervienen los diputados Zorraquín, el presidente Morales Gallego y Quintana. Cada uno presenta su proposición que se somete a votación nominal. La de Terán obtiene 43 votos, la de Zorraquín 25, la del presidente 25 y la de Quintana ninguno. Queda aprobada la proposición presentada por Terán.

Se aprueba también otra proposición sobre la asignación de los diputados, quedando de cuenta de la Tesorería recoger de las provincias y ciudades las cantidades respectivas que tienen que pagar a sus diputados.

García Herreros llega a decir en la Cámara que la necesidad de abonar dietas a los diputados es imprescindible, ya que algunos de ellos carecían de medios y estaban próximos a la mendicidad y que con ello se atacaba al decoro de la Representación nacional.

José Manuel Freyre Castrillón nace en Santiago de Compostela en 1751 y fallece en Italia en 1823. Bachiller en leyes, es conocido como el quincallero porque su padre tenía un negocio de este género. Es elegido en segunda votación el 28 de agosto, por lo que no se incorpora hasta la sesión de hoy, día 26 de noviembre. Posibilita la publicación de las cartas del Filósofo Rancio y el Diccionario razonado manual para inteligencia de ciertos escritores que por equivocación han nacido en España…, que luego dio como reacción la publicación del Diccionario crítico-burlesco. El 5 de octubre vuelve a ausentarse por motivos de salud y, a partir de entonces, se dedica a propagar las ideas absolutistas.

Los diputados del Principado de Cataluña para las Cortes generales y extraordinarias de 1810: de los 35 diputados elegidos, muchos no llegaron a tomar posesión, en otros casos su elección fue anulada y otros son sustituidos. Por orden alfabético son los siguientes: Amat, Aner, Aytés, Calvet, Capmany, Castellarnau, Creus, Dou, Espiga, Gayola, Lerrand, Lladós, Mila de la Roca, Montoliú, Morros, Navarro, Pagés, Papiol, Sans, Serres, Suelves, Utgés, Valle, Vega Sentmenat y Viñals.

Sobre el problema de los sueldos y dietas de los diputados, desde el primer momento se acuerda que reciban los emolumentos que las Cortes acuerden descartándose mas privilegios o ganancias ajenas a su cometido. Así lo deja bien claro el decreto de 2 de diciembre que veremos en la sesión correspondiente. Algunos diputados devuelven su dinero para ayudar a la causa, tal es el caso de Ventura de los Reyes, diputado por Filipinas, que entrega 5.003 pesos que le habían remitido en el navío San Pedro de Alcántara, procedente de Veracruz. Se puede consultar igualmente la obra de José García León y Pizarro en Los diputados doceañistas en las Cortes de Cádiz.

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25 de noviembre de 1810

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Se pasa a la comisión de poderes un expediente dirigido por la ciudad de Plasencia, en el que manifiesta haber elegido diputado a Cortes a Antonio Alonso Varona, corregidor de la ciudad, cuya elección será anulada en la sesión de 28 de diciembre.

Se reciben los oficios y memorias siguientes: del ministerio de Gracia y Justicia comunicando que se ha cumplido la orden de visita a las cárceles; de Federico Moreti sobre establecimiento de sociedades patrióticas, que se remite a la comisión de Arreglo de provincias; y un proyecto sobre establecimiento de partidas de guerrilla que se remite al Consejo de Regencia.

El tema monográfico y recurrente de la sesión es sobre la contrata de víveres. En El Conciso se narra la disparidad de criterios entre los diputados García Herreros, Dueñas, Mejía, y Terreros, con la unánime queja contra la Regencia de que no cumple sus obligaciones. Algunos diputados plantean que se traigan víveres desde Buenos Aires y otros se ofrecen a proporcionarlos ellos mismos, como el conde de Buenavista que ofrece 60.000 fanegas de trigo a un precio ventajoso.

Los diputados Parada y Fernández Leiva defienden al ministro y están a favor de cómo se está realizando la contrata. Se aprueba la proposición presentada por Luxán en el sentido de que: Se pasará este negocio a la Regencia, para que examinándolo con la detenida reflexión que corresponde, y tomando noticias, si lo juzga oportuno, de la anterior Regencia, determine lo que estime, dando noticia a S.M. de la resolución.

El marqués del Palacio vuelve a presentar dos recursos para que se agilicen las diligencias sobre su causa.

Prestan juramento ante las Cortes algunos individuos de la Junta Suprema de Censura: Bernardo Riega, Manuel Ruiz del Burgo, Antonio Cano Manuel, Manuel Quintana y Ramón López Pelegrín.

La sesión secreta del domingo 25 comienza a continuación de la pública y finaliza a las tres.

Se leen los partes militares de costumbre y se presentan unas memorias de Juan de la Cruz, Nicolás Rendón y el mariscal de campo Pozo y Suere, para que se auxilie con varias piezas de artillería, y otros medios para flanquear al enemigo por la sierra. Se envían a la comisión de Guerra para su estudio.

La comisión de Guerra da cuenta del informe que ha realizado sobre la memoria del barón de Schepeler, pero el presidente levanta la sesión y queda este asunto para la sesión secreta del 26 de noviembre.

Villanueva, en su narración de Mi viaje a las Cortes, da cuenta de que a las ocho de la tarde se reúnen en el domicilio del diputado Llamas los vocales de la comisión sobre el Examen de las proposiciones hechas después del decreto de abril.

Antonio Alonso Varona (Malpartida de Plasencia, Cáceres, 1781?- Plasencia 1826), elegido diputado por Plasencia (Extremadura) para las elecciones de 1810, por el procedimiento de las ciudades con voto en cortes por cuatro electores, con el boicot de Juan Martín Sevillano. Su elección fue anulada en la sesión secreta del 28 de diciembre alegando una cuestión de procedimiento. En realidad el problema era otro. Extremadura había conseguido dos diputados en las Cortes, que se alternaban en turnos entre las seis ciudades que aportaban dinero. Cuando llega Alonso Varona a Cádiz ya estaban José Casquete del Prado, obispo prior de San Marcos de León, José María Calatrava Peinado y Francisco Fernández Golfín como diputados por Extremadura.

Hay que tener en cuenta que la ciudad de Plasencia estuvo amenazada constantemente por la presencia de las fuerzas francesas. Al propio Varona como regidor de la ciudad le fue encomendado el alistamiento de voluntarios. Al comenzar el año 1809, Soult se establece en la ciudad durante dos meses. El 11 de febrero de 1810, los pocos vecinos que quedan eligen a Varona -que muestra cierta connivencia con los franceses- corregidor interino. Juan Martín Sevillano, regidor más antiguo protesta ante estos acontecimientos. El expediente que se muestra es la correspondencia del Ayuntamiento con este personaje. Alonso Varona es detenido en abril de 1810 y liberado previo pago de 24.000 reales.

Fiebre amarilla. Denominada vulgarmente “vómito negro o prieto”. Acometió las tierras gaditanas siempre durante el verano y el otoño, siendo más contagiosa en el estío. Su duración, desde el primer acometimiento hasta su terminación, era de unos cien días de promedio.

Las medidas preventivas adoptadas cuando se manifestaban los primeros casos de la fiebre eran las de aislar a los enfermos en sus domicilios y que se ocuparan de ellos sólo los que ya hubiesen padecido el contagio; prohibir las visitas a los enfermos, así como que éstos permaneciesen en las posadas y demás casas públicas; y advertir a parroquias y conventos que no auxiliaran espiritualmente más que a los que habían pasado la epidemia. Incluso llegaron a proscribirse las rogativas, funciones de iglesia, procesiones y demás manifestaciones religiosas de carácter público, así como toda actividad donde hubiese concurrencia de personas, llegándose al cierre de teatros, templos y escuelas. Los hospitales y lazaretos se evitaban en todo lo posible, si bien se ingresaba en ellos a los desvalidos y aquellos que no tuviesen quien les asistiera. A las embarcaciones, y a los que en ellas llegaban, se les imponían cuarentenas o aislamientos durante un tiempo. La cuarentena rigurosa era la que obligaba, según su nombre indica, al aislamiento por cuarenta días.

Para la destrucción del contagio, se realizaban fumigaciones obligatorias en todas las viviendas, manzana por manzana y barrio por barrio, con gas sulfúreo o con gas ácido nítrico. Lo más común fue quemar pólvora en los cuartos y casas de los enfermos, o un poco de azufre bien molido, cerrando los aposentos durante cuatro o más horas.

Cuando alguien fallecía de fiebre amarilla, se quemaban las ropas y demás enseres del difunto; se desinfectaba o purificaba completamente la habitación; se deshacían los colchones y se lavaba su lana, extendiéndose todo sobre cordeles o sillas; y se cerraba el cuarto donde se prendía fuego al azufre. Normalmente, los jergones de paja se tiraban y se quemaban.

Los facultativos, al no conocer el principio del contagio y las claves de su propagación, eran plenamente conscientes de que no podían sanar a los enfermos y que lo único que les quedaba era curar, es decir, cuidar a los pacientes. En el plano psíquico o afectivo, se intentaba elevar la moral del enfermo, alejando su mente de pensamientos tristes y del temor a la muerte; por lo que se recomendaba evitar el ir y venir del viático, y realizar los entierros lo más disimuladamente posible. En la convalecencia, la cerveza se comportó como un excelente remedio.

Sobre el tema de la fiebre amarilla: Dictámen acerca el origen, curso , propagación contagiosa y extinción de la calentura amarilla. ; Pedro María González: Disertación médica sobre la calentura maligna contagiosa que reynó en Cádiz el año de 1800…Cádiz, Imprenta de Manuel Ximénez Carreño, 1801 y Juan Manuel Aréjula: Breve descripción de la fiebre amarilla padecida en Cádiz y pueblos comarcanos…Madrid, Imprenta Real, 1806.

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24 de noviembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

La sesión pública del día 24 se dedica como tema monográfico a la elección de los oficios mensuales, como ocurría cada día 24 del mes en que se renovaba al presidente y al vicepresidente, como correspondía a unas Cortes constituyentes.

José Luis Morales Gallego, diputado por la Junta Superior de Observación y Defensa de Sevilla, es elegido presidente por 66 votos. Vicente Morales Duárez, diputado suplente por el Virreinato del Perú, es elegido vicepresidente por 66 votos y José Martínez García, diputado por el Reino de Valencia, secretario por 78 votos, sustituyendo al secretario más antiguo, Evaristo Pérez de Castro y Brito.

A continuación, se presenta a jurar ante las Cortes Andrés Lausaca, como miembro de la Junta Suprema de Censura.

La sesión secreta se reune en dos ocasiones, la primera desde la una a las tres de la tarde y la segunda desde las siete a las doce de la noche.

En la sesión de la mañana, el tema principal fue la discusión sobre la falta de recursos y medios en que se encontraba el Ejército para defenderse del enemigo. Los diputados no se ponen de acuerdo y culpan a la Regencia de que no haber cumplido las órdenes dadas por las Cortes para los oportunos reclutamientos.

Entre los diputados que participan en el debate sobresale Ramón Power y Giralt, diputado por Puerto Rico, cuyo paso por las Cortes generales y extraordinarias es más conocido por su defensa liberal de las relaciones de España y América, y especialmente en lo que afecta a Puerto Rico. Muestra su preocupación por buscar las medidas de seguridad tan necesarias para la isla de León y Cádiz. Intervienen junto a Power, Manuel Llano y el marqués de Villafranca. Se solicita que se presente el presidente del Consejo de Regencia en la sesión de la noche para dar explicaciones.

Agustín Argüelles, como en otras ocasiones, interviene al final de la sesión moderando el debate y propone la proposición siguiente, que fue aprobada:

Las Cortes generales desean saber qué cumplimiento se ha dado a su resolución de 2 del corriente sobre el alistamiento de la ciudad de Cádiz e isla de León, como asimismo acerca de los trabajadores para las obras de fortificación, a cuyo fin las Cortes esperan que el Presidente del Consejo de Regencia pase hoy a las ocho de la noche a la sala de sesiones a satisfacer a S.M. sobre estos dos particulares, y sobre proporcionar medios con que salir de los apuros.

El nuevo presidente José Morales Gallego, en compañía de los secretarios Manuel de Luxán y José Martínez, levantan la sesión y citan a los diputados para la sesión secreta de la noche.

A esta sesión secreta acude, como se había acordado, Pedro Agar Bustillo, Presidente del Consejo de Regencia, que toma asiento junto al presidente. El objeto de su visita es informar a las Cortes de las cuestiones siguientes: alistamiento de los 10.000 hombres que se habían solicitado para reforzar el Ejército; concurrencia de trabajadores para los obras de fortificación de la Isla y de Cádiz; suministro de caudales para los apuros existentes.

El secretario Luxán lee los expedientes sobre los asuntos anteriores y el presidente del Consejo de Regencia los defiende.

Charles Elphinstone Fleming, capitán del Baluarte, pintado por George Engelheart, 1789.
Charles Elphinstone Fleming,
capitán del Baluarte,
pintado por George Engelheart, 1789.

En relación con el acopio de caudales, el presidente del Consejo de Regencia informa que se estaba esperando la llegada del Baluarte. Se trataba del buque inglés HMS “Bulkark” de la Royal Navy, de 74 cañones. Su capitán era el honorable Charles Elphinstone Fleming, quien alcanzó a ser Almirante honorario y gobernador del Greenwich Hospital. Arriba al puerto de Cádiz el 19 de diciembre de 1810, procedente de Veracruz y la Habana. Transportaba diversos efectos de guerra y caudales para la Hacienda y para los particulares. Proporciona a la Regencia 1.566.244 pesos fuertes y 2.124.398 a los particulares.

Además de los caudales, llega con diversas mercancías, tales como grana y añil para particulares, vestuario militar, zapatos, balas de fusil, pólvora, y fusiles. Navegó en 76 días desde el puerto de Veracruz en la Nueva España, y en 29 desde la Habana. Entró en la Bahía de Cádiz con viento fresco del N.O.

Participan en el debate los diputados Manuel García Herreros, Vicente Morales, José Mejía, Manuel Rodrigo y Quintana, entre otros. Este último expone que se debería reprender a los comisarios de barrio que, a su juicio, habían faltado a su obligación en las diligencias de alistamiento.

El presidente plantea una nueva proposición: Que se dijese a la Regencia, que informadas las Cortes del ningún efecto que han tenido las órdenes que han dado en 2 y 15 del corriente, para que se haga el alistamiento de los 10.000 hombres para reforzar este ejército, y se apronten trabajadores que adelantasen las obras de fortificación de los puntos de la Isla y Cádiz, han resuelto que suspendiendo de sus encargos a aquellas personas que hayan entorpecido o detenido el cumplimiento de dichas órdenes, y nombrando otros que sean de su confianza, procedan en el término preciso de ocho días a ejecutar el reclutamiento de los 10.000 hombres, y lo mandado para adelantar las obras de fortificación; en la inteligencia de que se castigará con el mayor rigor a los que impidieren, con cualquiera pretexto, que se cumplan las expresadas órdenes en todas sus partes. Que se diga a la Regencia, al mismo tiempo, encargue a la Junta de Cádiz, que se realice en el más corto término posible el empréstito del millón de pesos fuertes, dando cuenta, verificado que sea, y de cualquiera estorbo o retardo que se experimente en un negocio de tanta urgencia.

Algunos diputados opinaron que debía dividirse la proposición en dos partes. Se aprueba la primera parte y se aplaza la segunda de momento.

José Morales Gallego, diputado por Sevilla, es el nuevo presidente de las Cortes. Nace en San Juan del Puerto (Huelva) en 1754 y fallece en Sevilla en 1818. Abogado y fiscal togado del tribunal extraordinario de seguridad pública de Sevilla. Participa activamente en las sesiones: en el debate sobre el indulto militar, en el tema de los desertores de la guerra y, siempre preocupado por la marcha de la guerra, insiste en la importancia de dotar de recursos al ejército.

Pedro Agar y Bustillo nace en Santa Fé de Bogotá en 1764 y fallece en Madrid en 1822. Matemático y marino brillante, alcanzó los puestos más relevantes de la Armada. Las Cortes le nombran el 28 de octubre miembro del Consejo de Regencia. Escribe junto a Quintana El Consejo de Regencia de España e Indias a la América Española, Cádiz, 1811. En 1813 vuelve a formar parte del Consejo de Regencia. Por culpa del absolutismo es desterrado a Betanzos, pero en 1820 por aclamación popular es nombrado Capitán General de Galicia.

Sobre la provisión de material de guerra y otros artículos, se encuentra información en obras como la Historia del levantamiento, guerra y revolución de España, del conde de Toreno, y Apuntes para la historia de la hacienda pública de España en el año de 1811, de José Canga Argüelles.

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23 de noviembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

José Iturrigaray y Aróstegui. 1742-1815. Virrey de México. Fondo doceañista. Consorcio Bicentenario 1812.José Iturrigaray y Aróstegui.
1742-1815. Virrey de México.
Fondo doceañista.
Consorcio Bicentenario 1812.

Empieza la sesión con el parte de salud que constata el aumento de la lista de fallecidos y enfermos por la epidemia.

El marqués de Villamejor no se resigna a no formar parte de las Cortes y vuelve a insistir en que se aprueben sus poderes. Dos electores de su Junta se habían negado a firmar el acta de elección. Se le concede admitirlo como diputado suplente hasta que se resuelva el asunto definitivamente.

El canónigo Martín de Navas, miembro de la Junta de Censura, solicita una pensión para poder subsistir. Las Cortes aprueban concederle 15.500 reales anuales.

Se vuelve a discutir sobre la forma de realizar la contrata de víveres para los ejércitos por el ministerio de Hacienda. Intervienen Argüelles, Ostolaza y Toledo, pero el asunto queda de nuevo para debatirse en otra sesión.

En sesión reservada, se retoma el asunto del ex-virrey de México, José de Iturrigaray y Aróstegui, al haberse presentado un recurso de un presbítero de México que intercede por su liberación. Ante la disparidad de criterios entre los diputados, la resolución queda pendiente para la sesión secreta de las ocho de la tarde. En la misma, se acuerda que sea el Consejo de Regencia el que tome la última decisión sobre este difícil asunto.

Para documentar este periodo se puede consultar: México desde 1808 hasta 1867, relación de los principales acontecimientos políticos que han tenido lugar desde la prisión del virrey Iturrigaray…

Al finalizar la sesión, el presidente Luis Rodríguez del Monte, en el último día de su ejercicio como tal, comunica a la Cámara que al día siguiente debe procederse a la elección de su sustituto y de los nuevos secretarios.

Los presidentes de las Cortes en la Isla de León son, exceptuando a Benito Ramón Hermida Maldonado, que ocupa la presidencia de forma interina en la sesión de instalación del 24 de septiembre:

Año 1810
Ramón Lázaro de Dou y Bassols: 24 de septiembre a 23 de octubre
Luis Rodríguez del Monte: 24 de octubre a 23 de noviembre
José Luis Morales Gallego: 24 de noviembre a 23 de diciembre

Año 1811
Alonso Cañedo Vigil: 24 de diciembre de 1810 a 23 de enero
Antonio Joaquín Pérez Martínez Robles, obispo de Puebla: 24 de enero a 23 de febrero

Luego las Cortes se trasladan a Cádiz, al Oratorio de San Felipe Neri.

El ilustre marino gallego Luis Rodríguez del Monte y del Prado, que en esta sesión se despide de la presidencia de las Cortes, es un diputado muy activo. Se muestra preocupado por el funcionamiento interno de las mismas y llega a presentar una proposición en el sentido de que se evite perder el tiempo en discusiones no pertinentes y se cree una comisión para ordenar sus trabajos.

Interviene en numerosas comisiones: concesiones de empleos y pensiones, libertad de imprenta, Reglamento de la Regencia, igualdad de derecho de representación de América y Filipinas, y es particularmente sensible en los problemas derivados del absentismo de los diputados y en cuestiones de Hacienda. El 17 de julio de 1812 se le concede permiso por enfermedad y el 23 de febrero de 1813 se comunica su fallecimiento.

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22 de noviembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

Comienza la sesión a las diez de la mañana dando a conocer el parte de sanidad en Cádiz del día anterior, con un balance de 6 enfermos y 26 fallecidos.

Prosigue la sesión pública con el juramento a las Cortes de Fernando Alba, miembro de la Junta Superior de Censura y a la sazón cura del Sagrario de la catedral de Cádiz.

Se lee la contestación dada por el ministro británico en la que expresa su agradecimiento por el Decreto, aprobado el día 19 de noviembre, por el cual se acuerda levantar un monumento al rey de Inglaterra en muestra de agradecimiento por su ayuda, colaboración y auxilio en la guerra.

Firma de Pedro Quevedo y Quintano, obispo de Orense, 1736-1818. Congreso de los Diputados.Firma de Pedro Quevedo y Quintano, obispo de Orense,
1736-1818. Congreso de los Diputados.

El resto de la sesión se dedica a tratar la propuesta de un plan provisional de estudios para la Universidad de Santiago, proyectado por la misma Universidad y remitido a las Cortes a modo de representación. Tras el debate se acuerda conceder a la Universidad el permiso para poner en práctica dicho plan y se nombra al diputado de Galicia, Francisco Pardo y Patiño, para que se encargue de hacer el seguimiento de dicho asunto.

Tras este debate se prosiguió con la discusión que se había dejado pendiente en la sesión pública del día anterior referente a la contrata de víveres. El protagonismo del debate, lo llevó a cabo el diputado Agustín Argüelles quien no dudó en aseverar que las medidas que se pretenden adoptar al respecto resultan ruinosas al tesoro público y advirtió que al Gobierno le convenía proceder con más pulso en lo sucesivo; intervino seguidamente Ramón Lázaro de Dou para aminorar los efectos de las duras palabras de Argüelles y se procedió, en un justo medio, a suspender la discusión para proseguirla en sucesivas sesiones.

Era la una del medio día cuando se suspende la sesión pública. No será hasta las cuatro de la tarde cuando se retome, pero ya en sesión secreta con el espinoso tema que implicaba al virrey de México, José Iturrigaray. El Consejo de Regencia previene de lo conveniente de no levantar ni el arresto ni la confiscación de sus bienes y recomienda remitir todo el expediente, para su sustanciación, al consejo de Indias, instancia adecuada para entender de dicha causa. Se resuelve, a iniciativa del diputado de la provincia de Santa Fé de Guanajato (Virreinato de Nueva España) Octaviano Obregón, que se señale una sesión, a ser posible secreta, para entrar de lleno en el debate. Así se votó y decidió. Días más tarde las propias Cortes acordarán el sobreseimiento.

Prosigue el debate con las medidas a adoptar para llevar a cabo el viaje que debía emprender el comandante comisionado hacia la provincia de Venezuela, con motivo de los incidentes y levantamientos acaecidos en Caracas. Se considera que dicho viaje es necesario y que las Cortes deben dar el visto bueno a los gastos consiguientes.

En la misma línea, se advierte que sería una buena oportunidad aprovechar ese viaje para que, en esa misma corbeta, embarque un diputado con destino al reino de Nueva Granada, donde se ha advertido un movimiento de resistencia que amenaza ser grave, por cuanto este territorio ha manifestado no reconocer al Consejo de Regencia. El debate se aplaza para otra sesión, pues aunque los diputados ven oportuna la medida se considera poco seguro que la corbeta haya de atracar en distintos puertos.

Finaliza la sesión secreta con otra cuestión que afecta a una personalidad que ya, a esas alturas, se caracteriza por acaparar la atención y el tiempo de las sesiones. Efectivamente, una vez más, el obispo de Orense es el protagonista del debate por mor del juramento a las Cortes que aún no ha realizado. En esta ocasión, las Cortes acaban de recibir una representación del obispo ofreciéndose a hacer el juramento a cambio de que se le permita retornar a su diócesis.

El debate se plantea cuando se trata de interpretar las palabras del obispo que afirman que está dispuesto a prestar el juramento según la fórmula prescrita. Algunos señores diputados no entienden muy bien esta expresión y no saben si en ella se esconde alguna trampa para no prestar el juramento conforme a la fórmula que prescribían las Cortes.

Otros diputados, más benévolos, entre ellos el propio Villanueva, entienden que, ciertamente, el obispo de Orense da marcha atrás y se pliega a prestar el juramento según la fórmula prescrita. En la línea de este último diputado se manifiestan Luján y Oliveros. Cuando la discusión está cerca de su fin y parece que todos los diputados presentes admiten la solicitud del obispo de Orense, toma la palabra el diputado José Mejía argumentando que no se puede pasar por alto la desobediencia anterior del obispo y que las Cortes no deben dar muestras de debilidad ante un prelado que, debiendo ser dechado de obediencia y moderación, ha faltado a lo uno y a lo otro en la sustancia y en el modo y estilo de su escrito.

El diputado Antonio Capmany y otros se muestran partidarios de no plegarse a los deseos del obispo de Orense y remiten su petición al Consejo de Regencia para que la derive al tribunal que entiende su causa. Votada esta medida, el presidente procede a levantar la sesión.

José Joaquín de Iturrigaray y Aróstegui nace en Cádiz en 1742 y muere en Madrid en 1815. Militar y administrador colonial español, es virrey de Nueva España entre 1803 y 1808. Desamortiza las obras pías para enviar gran cantidad de dinero a la península. Acontecimientos políticos como el Motín de Aranjuez, la caída de Godoy y la Guerra de la Independencia acentúan los deseos de independencia de México. En 1808, Iturrigaray apoya la idea de un gobierno nacional. Hecho prisionero por los realistas y trasladado a España, La Junta Suprema le somete a juicio, que resulta sobreseído. El acta de la independencia de México se firma el 28 de septiembre de 1821. Para su estudio, ver la obra de Enrique Lafuente Ferrari El Virrey Iturrigaray y los orígenes de la independencia de Méjico, Madrid, 1941.

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21 de noviembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

La jornada comenzó a las diez de la mañana y terminó a las dos de la tarde, para retomarse en sesión pública extraordinaria a las ocho de la tarde.

Se abrió la sesión, como venía siendo habitual, con el juramento a las Cortes, que correspondió en este día al gobernador del Peñón. Se dio a conocer el parte sanitario del día anterior: Cayeron ayer en Cádiz dos enfermos y se enterraron dieciocho cadáveres, dice Villanueva.

Se da curso al protocolo que ya venía siendo habitual de remitir a las comisiones respectivas los asuntos que llegaban a las Cortes. En este día se remitieron los expedientes a las comisiones de Guerra, Justicia, Periódico de las Cortes y de Poderes. Se pasó a la Comisión de Guerra una lista de oficiales de Marina que días antes las Cortes había reclamado al Consejo de Regencia; igualmente pasaron a la misma comisión dos memorias de particulares, una firmada por Antonio Gilencino con ideas y propuestas para atender, en la medida de lo posible, las necesidades y cuidados que requerían los prisioneros españoles en territorio francés; la segunda, firmada por Martín Vizcaíno, para conseguir la tranquilidad de América.

Francisco Ramón Eguía y López de Letona, conde del Real Aprecio, 1750 – 1827. Fondo doceañista. Consorcio Bicentenario 1812.Francisco Ramón Eguía
y López de Letona,
conde del Real Aprecio,
1750 – 1827.
Fondo doceañista.
Consorcio Bicentenario
1812.

A la comisión de Justicia fue a parar un escrito firmado por Gabriel de Ayesa, abogado de los Reales Consejos, que ya se había dado a conocer en sesiones pasadas con el envío de otro escrito aportando ideas y proyectos para el texto constitucional.

A la comisión de Poderes pasó un recurso firmado por Antonio Odoardo relativo a la nulidad del nombramiento de diputado suplente por Cuba. En la del Periódico de las Cortes recaló una exposición relativa a la necesidad y conveniencia de dar a conocer al público tanto lo que se trate en sesión pública como en sesión secreta, dado que lo contrario entraba en contradicción con el espíritu del ya aprobado Decreto de Libertad de Imprenta.

Se envía también al Consejo de Regencia un recurso de Juan Fernández Molina, recluido en Ceuta, en el que solicitaba la revisión de su juicio.

Se concede licencia a los diputados Francisco Eguía y López de Letona, diputado suplente por Vizcaya, Pedro González Llamas, diputado por Murcia y Antonio Samper Samper, diputado por Valencia, para que puedan compatibilizar la asistencia a la Junta General Militar con sus obligaciones como diputados.

Prosigue la sesión con la discusión, aplazada del día anterior, sobre el indulto militar que se consideraba urgente. Los artículos se leyeron uno a uno y se aprobaron con las modificaciones pertinentes, tras lo cual se extendió el Decreto consiguiente.

La sesión pública se vuelve a retomar a las ocho de la tarde, en calidad de sesión extraordinaria. Se trataron asuntos relativos a la contrata de víveres, para lo cual mediaron los dictámenes que al respecto había elaborado la comisión de Hacienda. Finalizada dicha discusión, siendo ya las once de la noche, el presidente consideró que la sesión debía proseguir a partir de ese momento en sesión secreta dada la gravedad de un asunto que requería la atención de los presentes.

Esta indicación causó sorpresa y susto, tanto más cuanto que algunos anunciaban tentativas de un desembarco enemigo en Puntales. En realidad, el delicado asunto tenía como protagonista, una vez más, a Vicente María Cañas y Portocarrero, VII duque del Parque, quien en una pasada representación, que llegaba a las Cortes vía Consejo de Regencia y Ministerio de Guerra, se quejaba de haberse puesto en duda su honorabilidad por haber estado en Bayona al formarse la Constitución del Rey intruso, y solicita tiempo para justificar su conducta y hacer manifiesto que no ha desmerecido la confianza pública, lo que podía paralizar su viaje a Canarias como capitán general.

Tras una larga deliberación, las Cortes acuerdan contestar al Consejo de Regencia que el duque del Parque podía proseguir su viaje a Canarias, dado que no se encuentra motivo para que se detenga su viaje. Eran ya las doce de la noche cuando el presidente levantó la sesión.

El presidente de las Cortes, Luis Rodríguez del Monte, firma el 21 de noviembre de 1810 el Decreto número XII sobre Indulto Militar que consta de diez artículos. Posteriormente, se hacen varias declaraciones y ampliaciones de este decreto comprendido en las órdenes siguientes: Iª, el 29 de diciembre de 1810; IIª, el 12 de marzo de 1811 y IIIª, el 7 de abril de 1811.

En El Conciso se recogen los asuntos tratados en esta sesión y se especifica cómo se fueron aprobando los artículos del decreto de indulto, siendo lo más destacable la adición que hizo la comisión: que se rebajen cuatro años al cabo, sargento o soldado que se presente con caballo o armamento; pero queda excluido aquel que hubiere hecho armas contra la patria…

Los tres diputados militares que las Cortes autorizan a asistir a la Junta General Militar son:

Francisco Ramón Eguía y López de Letona, conde del Real Aprecio, Bilbao 1750 - Madrid 1827, diputado suplente por Vizcaya. Militar de profesión con una carrera muy dilatada, aparece junto a otros parlamentarios de Vasconia en el Diccionario biográfico de los parlamentarios de Vasconia (1808-1876), Joseba Aguirreazkuenaga (et.al.). Forma parte de la comisión de Guerra.

Pedro Gonzalo Llamas y Molina, Ricote (Murcia) - Archena (Murcia) 1822, diputado por Murcia. A veces figura como González Llamas o Llamas a secas como le cita el diario de sesiones. Durante la Guerra de la Independencia el Reino de Murcia ocupa un lugar estratégico. Cartagena, gracias a sus fortificaciones y abastecimiento por mar, resiste al asedio francés. Elegido diputado en Murcia por 14 votos el 13 de febrero de 1810, toma posesión el 26 de octubre. Es nombrado aposentador real de las Cortes a las órdenes del aposentador de palacio Juan de Grijalba, siendo teniente general del Supremo consejo de guerra, encargado de localizar la sede para las Cortes en el Teatro Cómico.

Antonio Samper Samper, Alicante 1744 - Cádiz 1812, diputado por Valencia. Es el tercer militar que las Cortes permiten asistir a la Junta Militar. Después de una larga trayectoria en diversos puestos del ejército, es designado pese a su avanzada edad consejero nato del Consejo Supremo de la Guerra y ascendido a teniente general en 1810.

Para el estudio de todos ellos, ver la obra de Adolfo Carrasco y Sayz, Icono-biografía del generalato español.

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20 de noviembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

La sesión pública del martes 20 de noviembre comienza a las diez de la mañana y se extiende hasta las dos de la tarde. Los partes sobre la salud pública recibidos desde Cádiz siguen siendo alarmantes: 18 fallecidos y 12 enfermos. Algunos diputados empiezan a sentir miedo y se decide nombrar otra nueva comisión de médicos expertos. El contagio se cree que llega por mar en los barcos que atracan en Cádiz, a pesar de que se hacen los controles oportunos y las fumigaciones aconsejadas. Se pone el ejemplo de Cartagena, donde la infección ha llegado a bordo del místico número 33 que arribó al puerto mandado por el capitán Dominici. La enfermedad se ceba especialmente con los forasteros y con los niños.

Fragata española. Fondo doceañista. Consorcio Bicentenario 1812.Fragata española. Fondo doceañista.
Consorcio Bicentenario 1812.

En relación a este asunto, se aprueba la proposición siguiente presentada por Antonio Oliveros: Que el Consejo de Regencia haga sin perder momento que la Junta Suprema de Sanidad disponga el más riguroso cumplimiento de las leyes y reglamentos establecidos para la extinción de los contagios, como para impedir su introducción, velando con el mayor rigor las Juntas de Sanidad sobre la entrada de buques…y que la misma Junta Suprema nombre al momento una comisión de tres facultativos del mayor crédito y conocido celo, que se dediquen desde luego a averiguar el origen de esta epidemia, y los medios mas directos de atajar su influjo, e impedir que retoñe… poniendo en práctica desde el momento mismo el método mas conveniente y necesario, bajo la autoridad superior de la Junta Suprema y del Gobierno.

Se insiste por tanto en recordar a la Regencia que aplique el máximo celo en la implantación de cualquier medida terapéutica posible.

Las comisiones de Justicia y Guerra presentan sus informes sobre la aplicación del decreto del indulto militar que las Cortes habían establecido recientemente. Encuentran dificultades a la hora de aplicar el indulto en los casos de delitos de infidencia y sus límites. Se vuelve a solicitar a la comisión de Justicia que estudie este punto.

En el relato que El Conciso hace de esta sesión da cuenta de que se leyeron las consultas de los consejos de Castilla, Indias y Guerra sobre indulto con motivo de la tan deseada instalación… El Señor Argüelles pidió su impresión, apoyaron algunos lo mismo, añadiendo se mandase traer el expediente sobre infidencia, citado por el fiscal del Consejo Real…

En la sesión secreta de la noche que comienza a las ocho de la tarde y finaliza cerca de la media noche, los diputados tratan los asuntos siguientes: lectura de los partes de guerra y comunicación del ministerio de Marina sobre la disponibilidad de la corbeta Sebastiana para conducir al diputado comisionado a Venezuela. Se aprueba la proposición siguiente:

Que se conteste al ministerio de Marina, que era muy conveniente tomar las medidas de precaución que se indica, y que los diputados en Cortes de Caracas se avoquen con el Ministerio para dar sus luces sobre los puntos a que será más conveniente acercarse.

A continuación se leen tres partes remitidos por el teniente general Gómez de Terán y Negrete, marqués del Portazgo, desde Algeciras, en los que explica la situación lamentable en que se encuentra el ejército por la falta de manutención y equipamiento y que, por tanto, le resulta imposible enviar dos regimientos a socorrer las necesidades de la Isla de León.

Ocupa la tribuna Antonio Capmany para denunciar la situación de peligro que a su juicio corren los diputados ante la proximidad del enemigo. Tan acalorado resulta el debate que hay diputados que sospechan que Capmany tiene información privilegiada sobre el asunto, o que conoce alguna maniobra de aproximación del enemigo. Capmany se defiende de estas acusaciones afirmando que sus palabras sólo las dicta el temor.

La comisión de Hacienda informa sobre la contrata de harinas que se ha hecho en Cádiz, con libramientos sobre México a través de la Dirección General de Provisiones. En este asunto los diputados no se ponen de acuerdo. Unos atacan al ministerio juzgando su mal funcionamiento y otros, entre los que se encuentra Rodríguez de la Bárcena, lo disculpan, no reconociendo lesiones ni perjuicios criminales en la forma en que se han realizado las contratas. Era ya cerca de la media noche y los diputados solicitan que se siga discutiendo este asunto en la sesión pública del día siguiente. El presidente levanta la sesión y convoca a los diputados para el 21 de noviembre a las diez de la mañana.

La importancia del puerto de Cádiz a finales del siglo XVIII, la gran afluencia de embarcaciones procedentes de Europa y de América, explica que fuera puerta de entrada habitual de toda clase de enfermedades.

Antonio Ponz, 1725-1792, en el tomo XVIIII de su Viaje de España: en el que se dá noticia de las cosas mas apreciables, y dignas de saberse que hay en ella, dedicado a Cádiz, Málaga y otros pueblos de Andalucía, describe las excelencias de este puerto y sus características:

La bahía de Cádiz es tan capaz que pueden fondear en ella muchas Esquadras a un tiempo con seguridad, en la distancia que hay entre ella y el Arsenal de La Carraca. He visto aquí juntas una buena parte de las fuerzas marítimas de la nación, y consistía en mas de cuarenta navíos de línea, con veinte y tantas fragatas… Entraron asimismo en esta Bahía 177 embarcaciones de vuelta de América; es a saber de Vera-Cruz, Islas de Barlovento y Cartagena, 113; de la Guayra y su costa 24; de Montevideo, 28; de Honduras, 5; de Lima 6…Los buques que salieron de Cádiz para los Puertos de América en este mismo año fueron de 105.

Sobre esta obra ver: Mateo Maciá, Corrientes documentales del siglo XVIII, el Viaje de España de Antonio Ponz.

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19 de noviembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

Comienza la sesión del lunes con la información sobre el estado de salud de los enfermos por la epidemia, veintitrés son los fallecidos y doce los que siguen enfermos.

Como era habitual, las Cortes reciben varias memorias de particulares sobre distintos asuntos: auxilio que debe prestarse a los militares vencidos en la batalla de Benavente, temas de hacienda y cuestiones militares. Y, por primera vez, una sobre creación de escuelas de primeras letras. Todas ellas se remiten a las comisiones correspondientes para su estudio.

Portada del Tratado definitivo de Paz, Amistad, y Alianza entre S. M. el Rey de España y de las Indias D. Fernando VII, y en su Real Nombre La Suprema Junta Central Gubernativa de los Reynos de España y de los de Indias, y S. M. el Rey del Reyno Unido de la Gran Breaña e Irlanda

El secretario de las Cortes Pérez de Castro comunica el acuerdo tomado en la sesión anterior en relación con el homenaje y felicitación al ejército inglés y la propuesta de erigir una estatua en honor a Jorge III. Esta moción es aprobada por unanimidad y con gran entusiasmo. Joaquín Martínez recomienda que se le solicite a la Academia de San Carlos que presente diseños para el monumento.

Se renueva la discusión sobre el dictamen de la comisión de Justicia relativa a la solicitud de los vocales de la Junta Central que piden ser oídos en juicio. Participan en el debate los diputados Aner, Espiga y Zorraquín, que formula la proposición siguiente: Se mandará a los individuos que fueron de la Junta Central, que a consecuencia de lo que tienen solicitado, presenten en las Cortes, en el término de dos meses, cuenta de su administración y conducta, con la especificación y demostración necesaria para juzgarlas. Se aprueba la proposición y se desecha el informe presentado por la comisión.

Era la una y cuarto del mediodía cuando el presidente levanta la sesión pública para reunirse las cortes en sesión reservada.

En la sesión secreta se da cuenta de la solicitud del obispo de Cuenca que desea prestar juramento ante las Cortes. Se acuerda que lo haga como el resto de los obispos ante el cardenal Borbón, arzobispo de Toledo.

El secretario Pérez de Castro propone que se comunique a los embajadores en Londres y en Cádiz el acuerdo tomado sobre el agradecimiento a la monarquía británica y reitera las felicitaciones a Lord Vizconde Wellington por su defensa militar en Portugal.

Vuelve a las Cortes el asunto de los papeles reservados que dice tener el diputado Ostolaza. Se trata de un poder del Rey a favor del diputado en agradecimiento a su labor como capellán en Valençay, hasta que el mismo Bonaparte se ocupa de alejarle del rey y enviarle a Cádiz. Contenían, entre otras cosas, solicitud de condecoraciones para él y para su hermano. Las Cortes después de una breve deliberación optan por sobreseer este caso y acuerdan lo siguiente: Que debía sobreseerse absolutamente en este negocio sin pedir el expediente; pues las explicaciones hechas no perjudicaban el honor del diputado Ostolaza.

Como último asunto del orden del día se remite una memoria recibida por las Cortes relativa a los males que va a ocasionar la aprobación del decreto de indulto militar. Se remite la misma a la comisión de Justicia. Se levanta la sesión a las tres de la tarde y el presidente convoca a los diputados para las diez de la mañana del día siguiente.

La crónica de El Conciso da cuenta de las elogiosas palabras dedicadas a las relaciones de España y Gran Bretaña, haciendo hincapié en el último tratado firmado el 14 de enero de 1809 entre ambas naciones: Tratado definitivo de paz, amistad y alianza entre S.M. el Rey de España y de las Indias D. Fernando VII y en su real nombre la Suprema Junta Central Gubernativa de los Reynos de España y de los de Indias y S.M. el Rey del Reyno Unido de la Gran-Bretaña e Irlanda, firmado por Juan Ruiz de Apodaca y George Canning.

Decreto del monumento a Jorge III, es el número XI de 19 de noviembre de 1810: Erección de un monumento público en honor de Jorge III, Rey de Inglaterra: nueva protesta de no dexar las armas hasta asegurar la independencia e integridad de la monarquía.

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18 de noviembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

El parte de sanidad comunica que son nueve los fallecidos por la epidemia de la fiebre amarilla. Se ha detectado una nueva enfermedad, la escarlatina.

La comisión de Guerra presenta una Memoria de Bernardo María de Calzada sobre cuestiones militares, que se archiva después de haber tomado conocimiento, y otra de Vicente Vernal que ya se había discutido en la sesión del 8 de noviembre; en este caso, se toma en consideración y se envía a la Regencia para su informe.

El asunto que ocupa más tiempo a los diputados es el recurso planteado por los cadetes y estudiantes del Colegio Militar de la Isla de León en contra de los estudiantes de la Academia de Toledo. Opinan los diputados Díaz Caneja, Morales y Zorraquín que todos los establecimientos y colegios para la formación militar en España son iguales, se desestima el recurso y se recomienda a los estudiantes que se apliquen en la formación en sus escuelas militares respectivas.

De nuevo surge la queja de la deficiente administración de la justicia. La comisión de Justicia presenta un informe de la Junta Central en el que se denuncian ciertos abusos y reclama que se instruya causa sobre ellos. El diputado García Quintana aprovecha para leer una exposición muy negativa sobre este asunto. En palabras del propio Villanueva era una pintura del estado general de la nación, o más bien de las miserias del género humano aumentadas en nuestro reino; de donde concluía la necesidad de establecer un tribunal de cinco personas que residenciase a los reos de varias clases que hay actualmente en la monarquía, administrando justicia prontamente.

Jorge III del Reino Unido, la Gran Bretaña e Irlanda, 1738-1820.Jorge III del Reino Unido, la Gran Bretaña
e Irlanda, 1738-1820.

Los diputados que habían votado la lectura de esta exposición manifiestan su descontento, pues no están de acuerdo en los tintes negros con los que se ha expresado el diputado y no juzgan conveniente que este tipo de denuncias se realice en sesión pública.

En la sesión secreta del domingo 18 de noviembre, que se desarrolla entre las doce y media y las dos y cuarto, se leen en primer lugar los nuevos partes militares enviados por el Ministerio de Guerra.

El Ministerio de Marina comunica que está preparada la corbeta que debe viajar a Venezuela, dejando a Vicente María de Cañas y Portocarrero,  duque del Parque, a su paso por Canarias.

Joaquín Lorenzo Villanueva insiste en presentar un proyecto de decreto que contenga rogativas públicas. El texto que se aprueba es el siguiente:

Si será del soberano agrado de las Cortes que para atraer la bendición del cielo sobre las medidas enérgicas con las que procuran la libertad de la Patria, expidan un decreto en que se manden rogativas públicas y se promueva la penitencia y la reforma de costumbres en los términos que parezcan mas prudentes a las Cortes y mas a propósito para conseguir este fin.

El presidente nombra a tres eclesiásticos para que redacten el decreto, al propio Joaquín Lorenzo Villanueva y Astengo, que había sido capellán de honor del Rey y canónigo de la catedral de Cuenca, diputado por Valencia; a José Casquete de Prado, obispo prior perpetuo del Real Convento de San Marcos de León, diputado por Extremadura y a Felipe Miralles, canónigo penitenciario de la catedral de Valencia, diputado por Cuenca. Esa misma noche se reúnen en casa del obispo prior de León y dejan preparado el texto para su presentación a las Cortes. El decreto se aprueba el 1 de diciembre.

Aunque el diario de Cortes no recoge este asunto, se trata en la sesión reservada una moción de Pérez de Castro en el sentido de agradecer a la Gran Bretaña y en especial al Rey Jorge III su colaboración en la guerra contra Francia. Se propone erigir una estatua del Rey que perpetúe este acontecimiento. Al día siguiente, 19 de noviembre, se firma el decreto que lo aprueba. Se comunica también la felicitación de las Cortes a los generales ingleses, en especial a lord Wellington, general del ejército en Portugal, y a su hermano lord Wellesley, enviado del gobierno británico.

Este tipo de propuestas para conmemorar las victorias militares, en este caso la alianza hispano-inglesa, ha sido estudiado en el capítulo “Un siglo de monumentos” de la obra Sombras de mayo: mitos y memorias de la guerra de la Independencia en España (1808-1908), ensayos reunidos por Christian Demange.

Hubo alguna controversia entre la palabra seducido, en relación con el rey Fernando VII, que aparecía en uno de los artículos del decreto, por lo que fue sustituida por engañado: ...y por los abundantes auxilios que ha prestado sin interrupción a la nación española… y de la felicidad a su legítimo Rey Fernando VII vilmente engañado atropellado y preso por el usurpador del trono de Francia.

Se decide dejar este asunto para comunicarlo en la sesión pública del día siguiente y con ello manifestar este reconocimiento a los ingleses, de forma que todo el pueblo participe de este agradecimiento.

José Casquete de Prado, obispo prior de León nace en Fuente de Cantos, Badajoz, el 11 de junio de 1756, y fallece en Llerena, Badajoz, el 2 de febrero de 1838. Este religioso es obispo de Císamo y obispo perpetuo del Real Convento de San Marcos de León. Es presidente de las Cortes desde el 24 de noviembre hasta  23 de diciembre de 1811.

En la sesión se alude a estos dos decretos:  decreto del monumento a Jorge III, de 19 de noviembre de 1810: Erección de un monumento público en honor de Jorge III, Rey de Inglaterra… y decreto de Rogativas, de 1 de diciembre de 1810: Se encarga al clero que impugne la máximas con que el tirano quiere seducir a los incautos, animando a los españoles a la defensa de la patria y de la santa religión: se manda hacer rogativas, y cumplir las ordenanzas que prescriben los actos religiosos en los exércitos.

Sir Arthur Wellesley, I duque de Wellington, marqués de Douro, duque de Ciudad Rodrigo. Dublín, 1769 - Kent (Inglaterra), 1852. Las Cortes reconocen a este militar irlandés su contribución en la guerra de la independencia en el decreto de 22 de septiembre de 1812: El lord duque de Ciudad Rodrigo es nombrado general en jefe de todas las tropas españolas de la península.

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17 de noviembre de 1810

Diario de Sesiones
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Puente de Zuazo, San Fernando (Cádiz). Fondo doceañista. Consorcio Bicentenario 1812.Puente de Zuazo, San Fernando (Cádiz). Fondo doceañista.
Consorcio Bicentenario 1812.

La sesión del sábado 17 comienza con la lectura del recurso de unos militares procedentes de Santo Domingo, prisioneros en Inglaterra. Las Cortes acuerdan remitirlo al Consejo de Regencia.

Se discute de forma extensa el informe de la comisión de Poderes sobre Luis de Sosa, diputado suplente de León, cuyos poderes no habían sido firmados por dos electores. Se pide la intercesión del conde del Pinar, presidente de la elección, aunque algunos diputados no están de acuerdo ya que le consideran juez y parte. Al final se delega la decisión en el conde.

Conforme al dictamen de la comisión de Guerra, se resuelve que pase al Consejo Supremo de Guerra todo lo relativo a temas de justicia militar y milicias de España e Indias.

En la sesión secreta se tratan los asuntos siguientes: lectura de los partes militares, posibilidad de solicitar al comercio de Cádiz un préstamo, contrata de harinas y víveres para el ejército y petición de la comisión de Hacienda para que no hubiera sesión extraordinaria y que las comisiones pudieran llevar a cabo sus trabajos.

Se propuso también que las Cortes trataran con exclusividad todo lo relativo al éxito de la guerra.

Prosigue la discusión sobre la proposición de Ostolaza sobre el traslado a las Cortes de la documentación relativa a Fernando VII, incluida su correspondencia. Ostolaza expone que esta documentación que el Rey le ha entregado en Valençay puede servir para el bien del propio Rey y de la nación. No se aprueba la proposición de Ostolaza, pero el diputado Pérez de Castro pide que se informe sobre el expediente que contiene las cartas de Fernando VII. Para ello se hace salir de la sala al diputado.

En relación a este asunto, las Cortes desean mantener la información relativa al Rey con suma reserva. El diputado Aznares declara que como abogado del marqués de Ayerbe en la causa de El Escorial dispone de información delicada, pero que a su juicio no debe hablarse en sesión pública. Algunos diputados manifiestan su disconformidad.

La Antología de las Cortes de Cádiz, de Rafael Comenge, publicada por el Congreso de los Diputados en 1909, complementa la información que sobre el desarrollo de las sesiones ofrecen Villanueva, Castro y otros: Un retrato del Rey de cuerpo entero presidía bajo el dosel el salón. Sobre un tablado con tres escalones y cubierto con una alfombra el sillón de respeto… En espacio tan pequeño como el que media entre el puente de Zuazo y el mar que ciñe los muros de Cádiz, un rincón microscópico, mas parecido a ciudad griega que a nación dilatada, se reunieron las cortes amenazadas por el cañón enemigo, despreciando la muerte ante el cumplimiento del deber. Era España entera reducida a la mas mínima expresión, la que disputaba, primero en el teatro de la isla de león, después bajo las bóvedas de San Felipe Neri, acerca de sus intereses y porvenir… Tenían los españoles apego a lo suyo, defendían a España porque era la patria, al Rey Fernando porque en ella había nacido, se había criado y era Rey por derecho de herencia…

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16 de noviembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

Comienza la sesión con la lectura del decreto sobre alistamiento de 80.000 hombres que se había aprobado el día anterior.

Se comunican a la Cámara los acuerdos adoptados en la sesión del 15 de noviembre en relación con la urgencia de reclutamiento de 10.000 hombres para las obras de fortificaciones, acudiendo para ello al vecindario de Cádiz y de la Isla de León.

La comisión de Poderes informa a favor de la solicitud de algunos naturales de Canarias para que se eligiesen suplentes hasta la llegada de los diputados de aquellas Islas, sobre cuya tardanza el diputado Quintana opina que debía haber alguna razón importante que la justificase. Antonio Zuazo defiende a los canarios por su fidelidad y contribución a la guerra.

Castillo de Santa Catalina. Cádiz. Prisión desde 1769. Fondo doceañista. Consorcio Bicentenario 1812.Castillo de Santa Catalina. Cádiz. Prisión desde 1769.
Fondo doceañista. Consorcio Bicentenario 1812.

Guillermo Hualde presenta un recurso a favor de que la Junta de Cuenca admitida al obispo de aquella provincia o que, si no es posible, se elija a un suplente.

Se presenta un memorial de varios individuos detenidos en Ceuta en el que piden indulto y libertad. Se acuerda remitirlo al Consejo de Regencia para su resolución.

José Fernández Baeza presenta una Memoria sobre el arreglo y organización de las provincias que se acuerda remitir a la comisión correspondiente.

Se presentan los recursos de los oficiales Prudencio Murguiondo, Luis González Vallejo, Patricio Baldón y José Antonio Cano, procedentes de Buenos Aires y que se encuentran presos en el castillo de Santa Catalina (Cádiz). Protestan por el trato que se les ha dado y piden que se tome en consideración la información suministrada sobre aquellos territorios. Blanco White narra los problemas que surgen en estos años en Buenos Aires y Caracas en El Español, número XVI, treinta de julio de 1811, paginas 341 a 344.

Se vuelve a insistir sobre el mal funcionamiento de la justicia y el retraso en la solución de las causas pendientes. Se presentan algunas proposiciones e intervienen los diputados González, Garoz y Argüelles. Se propone el texto de Joaquín Díaz Caneja, que es el que resulta aprobado y dice así:

Que siendo multiplicadas las quejas que se dan a las Cortes sobre el atraso que padece la espedición de las causas criminales, se prevenga al Consejo de Regencia que examine el estado en que se halla el cumplimiento que ha debido darse a las órdenes comunicadas anteriormente sobre la pronta administración de justicia y sobre la visita de las cárceles, y dé cuenta a las Cortes.

Joaquín Tenreyro y Montenegro, conde de Vigo, diputado por la provincia de Santiago y coronel del ejército, intercede por el capitán Juan Inda, alegando sus buenos servicios a la patria, en la causa en que estaba implicado. En este caso, el Congreso desestima la petición.

En la sesión secreta, se pasa una nota a la comisión de Poderes para que se nombre un diputado por Barcelona. Se leen los partes militares como era habitual. Se acuerda enviar al Consejo de Regencia como propone la comisión de Guerra, los planes y recursos de Baltasar O`Rian y Gabriel Malmonje para el uso que crea conveniente.

José María Cordero, asesor del juzgado de represalias de Cádiz, presenta un recurso que se traslada a la comisión de Justicia. Otro recurso presentado por Pelegrín Botella se remite a la comisión de Examen de gracias y pensiones.

Castillo de Santa Catalina en Cádiz. Se trata de un castillo de planta octogonal de 1597, edificado por Cristóbal de Rojas. Consta de cuarteles, pabellones, almacenes y aljibes. En 1769 se convierte en prisión para personas de condición superior, según la orden de 29 de agosto de 1779, en época de Carlos III. Varios políticos liberales españoles y próceres independentistas americanos estuvieron prisioneros en él. En la actualidad, el Ayuntamiento de Cádiz lo ha convertido en un gran espacio cultural.

Los diputados de Canarias en las Cortes de Cádiz se fueron incorporando de manera paulatina. El primero que asiste es Pedro José Gordillo y Ramos, diputado por Gran Canaria, que lo hace el 4 de diciembre y jura el 8 de diciembre de 1810. El resto no se incorpora hasta el año 1811: Santiago Key y Fernando Llerena, diputados por Tenerife y La Palma, el 8 de septiembre; y Antonio José Ruiz de Padrón, diputado por Lanzarote, Fuerteventura, La Gomera y Hierro, el 2 de noviembre de 1811.

Al acabar la sesión Villanueva narra que: Salimos hoy temprano por estar convidado el Congreso al nuevo ejercicio que iba a hacer a las tres el regimiento de caballería de granaderos de Samuel Ford Whittingham. Ni una palabra se habló del negocio del diputado Ostolaza, que se había reservado para la sesión secreta.

Esta noche se reúnen en casa del general Pedro Llamas siete diputados de la comisión de las gracias y empleos que concedió el gobierno anterior desde el decreto de 30 de abril en que se mandó que cesasen todas las provisiones a excepción de las inevitables.

También tuvo lugar esta noche la primera reunión de la comisión para el Periódico de las Cortes, a la que fue convocado el redactor fray Jaime Villanueva, que quedó encargado de redactar el plan para regir esta oficina, que mas tarde pasa a denominarse Oficina de la Redacción del Diario de Sesiones.

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15 de noviembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

El parte de la salud pública sigue incrementando la lista de fallecidos y enfermos por causa de la epidemia. Siete fueron los enfermos y diecinueve los enterrados.

Se discute sobre los poderes de los diputados de Sevilla.

El general Samuel Ford Whittingham informa que durante la tarde del 16 de noviembre va a realizar unas maniobras en la Isla.

En El Conciso del 18 de noviembre de 1810 se puede leer un resumen de los acontecimientos relevantes de las sesiones de los días 14 y 15 de noviembre.

Se recibe una queja del síndico personero de Badajoz en la que, ponderando los males inferidos a aquella capital por el ejército de la izquierda, solicita que vuelvan al colegio de artillería los jóvenes que con violencia se han sacado de allí. El Congreso la remite al Poder Ejecutivo junto con otras instancias de particulares.

Samuel Ford Whittingham (Bristol 1772 – Madrás 1841)Samuel Ford Whittingham
(Bristol 1772 – Madrás 1841)

La comisión de Justicia, en relación sobre el recurso de José Mazarrasa contra El Conciso, dictamina que se remita al Consejo de Regencia para que se juzgue en el tribunal correspondiente. El diputado Joaquín Villanueva expresa que perdona la ofensa ante las disculpas de los redactores del periódico. Para mayor aclaración ver El Conciso número XXXIX. Intervienen algunos diputados en el sentido que Mazarrasa se ha mezclado en un asunto que no le pertenece. Luján insiste en que no existe delito y en que nada contiene contra la religión. Interviene Argüelles para defender esta postura y le dice a Mazarrasa que en el suplemento de la Gaceta del Comercio del 30 de octubre sí que se ofendía a las Cortes y este sí que era un libelo infamatorio. En relación a este suceso es el propio Villanueva el que nos da información detallada en Mi Viaje a las Cortes.

Se presenta la proposición sobre los tribunales anunciada por el señor González: que se nombre un nuevo tribunal que oiga las quejas de los agraviados por los anteriores gobiernos y haga justicia sin apelación, entendiendo también exclusivamente en las causas de infidencia.

El texto de la proposición es como sigue: Que se nombre una comisión o tribunal, compuesto de cinco personas de fuera del Congreso para que conozca de las quejas de agravios que se le representen de todos los tribunales y consejos, como también de las Secretarías del despacho, tanto por el tiempo anterior, como por el que siga; y que sea de su inspección hacer cumplir a cada autoridad judicial y gubernativa las leyes del Reino y de las Cortes: que entienda en los recursos de injusticia notoria hasta el grado de deponer a cualesquiera de sus destinos por su malversación o desempeño, como de castigar y corregir a los que injustamente produzcan sus quejas: que los que compongan este tribunal supremo e inapelable, que las Cortes han de vigilar exclusivamente, sean elegidos por ellas mismas de entre las personas que disfrutan ya sueldo, y se hallan en Cádiz o en la Isla, excluyendo de entre estos a todos los que por su afecto a Godoy, por su concurrencia al Congreso de Bayona, por su juramente a aquella Constitución o al Rey intruso, se han atraído tan justamente la desconfianza pública.

Comienza la discusión pero queda interrumpida por levantarse la sesión.

En la sesión secreta se da lectura al decreto de las Cortes sobre alistamiento de 80.000 hombres del ejército, firmado por el presidente Luis Rodríguez del Monte y por los secretarios Evaristo Pérez de Castro y Manuel Luján, en la Real Isla de León el 15 de noviembre de 1810. Se remite al Consejo de Regencia para su publicación.

Se leen nuevos partes militares.

Se declara que no era incompatible con el cargo de diputado por Valencia, el del teniente general Antonio Samper Samper. Este no interviene como sus compañeros valencianos en cuestiones ideológicas, le interesan los asuntos militares y en especial la defensa de Valencia. De hecho, en la sesión de 21 de noviembre solicita permiso a las Cortes para asistir a la Junta General Militar.

Se da orden de que se continúen los trabajos de fortificación de Puntales y que se incrementen las fuerzas para la realización de los mismos. En relación a este asunto se aprueba esta proposición: Que se prevenga al Consejo de Regencia, que visto no haber tenido el deseado objeto la providencia dada sobre el reclutamiento en Cádiz y la Isla, y sobre hacer que vayan a trabajar los paisanos de ambos pueblos, que el Consejo de Regencia necesite para las obras de fortificación, se repitan estas órdenes con la mayor energía, teniendo entendido que no debe haber excepciones de clase alguna para estos trabajos y que se ha de llevar a efecto perentoriamente esta providencia, empleando para ello en ambos puntos todo el rigor necesario; quedando inmediatamente responsable el jefe o particular que falte a esta orden, sobre cuyo cumplimiento no se admitirá recurso alguno.

La sesión secreta de la noche se dedica a fijar los criterios para proporcionar medios para el ejército. Se adopta una proposición en la que se decide acudir al comercio de Cádiz en solicitud de algún empréstito o adelantamiento que sufrague las necesidades del día.

Se insiste en la necesidad urgente de establecer un Reglamento y se insta a la comisión a que remita cuanto antes un texto. Felipe Aner de Esteve, diputado por Cataluña, lamenta el tiempo que han perdido estas Cortes en asuntos ajenos y discusiones inútiles y, puesto que ya están todos los diputados, se deben dedicar según sus palabras a derrotar al tirano y a buscar todos los medios para acabar con la guerra.

Samuel Ford Whittingham (Bristol 1772 – Madrás 1841), nombre contraído en Samford y conocido en España por Santiago, viajó por toda la península trabajando para la casa comercial que regentaba su familia. En 1801 ingresa en el ejército inglés y en 1808 se presenta voluntario a servir bajo las órdenes del general Castaños, haciendo de enlace con el general Wellington. En 1810 se casa en Gibraltar con Magdalena Creus, hija de un intendente del ejército español. Participa en las batallas de Chiclana y Cerro del Puerco en 1811. En 1814 acompaña a Fernando VII en su regreso, en su viaje desde Valencia a Madrid. En pago de sus servicios, éste le nombra teniente general del ejército nacional y le concede la Gran cruz de San Fernando. Al final de su carrera, como tantos otros militares británicos, se traslada a la India, donde fallece. Años después de su muerte, se publica en Londres A memoir of the services of Lieutenant-General Sir Samuel Ford Whittingham. Derived chiefly from his own letters and from those of distinguished contemporaries, de donde se toma su retrato.

Antonio Samper Samper (Alcoy, Alicante 1744 – Cádiz 1812), ingresa en el cuerpo de cadetes de infantería de África en 1762. Desempeñó distintos cargos militares: en 1797 sustituye a Francisco Sabatini como ingeniero general, y en 1801 es nombrado capitán general y gobernador de la isla de Puerto Rico. En 1809, la Junta Central le nombra vocal de la Junta General Militar, hasta que es elegido diputado por el reino de Valencia en 1810, y sus funciones pasan a ser realizadas por el conde de Noroña, a pesar de que las Cortes declaran compatibles ambos cargos. En sus primeras intervenciones parlamentarias solicitó la reducción de los ejércitos existentes para evitar el exceso de oficiales, al tiempo que reclamaba una mejor preparación y equipamiento de los mismos.

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14 de noviembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

En este día se celebra en la Isla de León una junta de generales para tratar el aumento de las fortificaciones y defensas de la Isla. Asisten generales ingleses y portugueses.

Se inicia la sesión con el juramento del gobernador de Ceuta. Dos de los miembros de la Junta de Censura, el obispo de Sigüenza y Fernando Martínez Álvarez solicitan prestar juramento ante las Cortes.

Se solicita reemplazar al diputado por Filipinas, Pedro Perez Tagle, oficial de las Reales Guardias Españolas.

Se remite el recurso de Antonio Dubal y León al Consejo permanente de Guerra.

Francisco Malbrán y Muñoz reitera su petición para que se le deje salir de Cádiz.

Arsenal de la Carraca. Isla de León. Fondo doceañista. Bicentenario 1812.Arsenal de la Carraca. Isla de León. Fondo doceañista. Bicentenario 1812.

Ángel Álvarez presenta otro recurso y se acuerda remitirlo al Consejo de Regencia para que esta lo dirija al tribunal correspondiente. Sigue el mismo trámite otro recurso del vizconde de Gand.

El oficial Vicente Abello, preso en el Asernal de La Carraca por haber sido proclamado general en Málaga antes de la invasión, pide salir de la cárcel y recobrar su libertad. Varios diputados le apoyan, entre ellos Ostolaza, pero Esteve sostiene que las Cortes no se deben ocupar de asuntos particulares y que estos deben remitirse al Consejo de Regencia.

Se aprueba el dictamen de la comisión de Guerra sobre la observancia del artículo 112 de la Ordenanza militar sobre las penas que se deben poner a los desertores, ordenanza que había sido anulada por la Junta Central.

Blas Ostolaza anuncia tener que manifestar a nombre de Fernando VII, de cuyo lado venía, cosas muy interesantes, promoviendo el castigo de algunas personas, reos de lesa Nación. El Congreso decide tratar este asunto en sesión secreta.

En la sesión secreta se da cuenta del oficio de la Regencia que da acuse de recibo de los documentos que se le han dirigido para formar la causa del obispo de Orense.

Se leen los partes militares enviados por el ministerio de Guerra. A continuación, Antonio Oliveros y Sánchez, diputado por Extremadura, formula la proposición siguiente: Que habiendo pedido el Consejo de Regencia 80.000 hombres para reforzar los ejércitos, pide que se forme una comisión compuesta de un Diputado de cada provincia, para que presente a las Cortes el modo y forma como debe hacerse.

Los diputados Fernández Golfín, Esteban y Oliveros intervienen en este debate sobre las distintas fórmulas para el alistamiento de efectivos para el ejército. Alegan algunos diputados que esta junta es demasiado numerosa y que iba a retardar el reclutamiento de soldados; otros opinan que este asunto es competencia del poder ejecutivo. Argüelles defiende la dotación del ejército, pero Lázaro de Dou manifiesta su preocupación por la falta de caudales para la manutención de estos hombres. Después de alguna discusión se formula la pregunta: ¿Se autoriza al Consejo de Regencia para que levante 80.000 hombres que ha pedido, con toda expedición y sin perder un momento?

Se aprueba y se ordena que se extienda un decreto en la forma ordinaria. El decreto se firma al día siguiente, 15 de noviembre de 1810. Se pospone de nuevo el asunto de los papeles del diputado Blas de Ostolaza.

Antonio Oliveros y Sánchez nace en Villanueva de la Sierra (Extremadura) en 1764 y fallece en La Cabrera (Madrid) en 1820. Fue uno de los tres diputados extremeños más notables de la Cortes de Cádiz, junto a Muñoz Torrero y Calatrava. Lucha contra los franceses en el norte de Extremadura y luego en Madrid. Su amistad con el obispo de Coria le proporciona sin duda el nombramiento para diputado en Cádiz. Pertenece al bando liberal de las Cortes de las que forma parte desde la sesión de instalación del 24 de septiembre. Forma parte de siete comisiones (poderes, libertad de imprenta, arreglo y organización de las provincias, Constitución, sanidad y secretaría de las Cortes). Sin duda su mayor aportación fue durante la tramitación del texto constitucional. En esta sesión su preocupación sigue siendo finalizar la guerra y para ello dotar al ejército de mayores medios.

Blas Gregorio de Ostolaza y Ríos, que como se recuerda había sido capellán y confesor de Fernando VII en su destierro en Francia, al final de una de sus arengas se queja ante la presidencia del tono de algunos diputados, y de que no es escuchado con el debido respeto, acusándolos de mala crianza, para lo que alude a la fabulilla del león, del tigre y del asno.

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13 de noviembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

La sesión pública comienza con el juramento del vicario general del ejército Miguel Oliván.

El parte de sanidad llegado de Cádiz ofrece nuevas cifras de muertos y enfermos por la epidemia de fiebre amarilla. Hay veinte fallecidos y nueve contagios nuevos.

Se presenta el plan militar elaborado por Tomás Maupoy. La comisión de Guerra acuerda remitirlo al Consejo de Regencia.

Se lee el proyecto de decreto sobre arreglo de provincias realizado por la comisión creada para este asunto. El diputado Mejía pide que sean declarados beneméritos de la patria los diputados que han redactado el proyecto y el marqués de Villafranca pide que se imprima y se reparta lo antes posible.

Vista de la Bahía de Cádiz desde la Isla de León, 1823. Fundación Joly. Cádiz.Vista de la Bahía de Cádiz desde la Isla de León, 1823. Fundación Joly. Cádiz.

El Consejo de Regencia remite una memoria sobre supresión de las Juntas provinciales y se presentan otras sobre el mismo tema de Pedro José Gómez y de José Fernández Baeza. Más tarde se propone una nueva comisión, las Cortes reciben representaciones de autoridades y se elabora un reglamento de provincias. La discusión se extiende hasta el año 1812 en que las Cortes aprueban el decreto siguiente: Varias medidas para el mejor gobierno de las provincias que vayan quedando libres del enemigo, firmado el 11 de agosto de 1812.

La comisión de Poderes informa sobre el nombramiento de los diputados de Sevilla y reclama al Consejo de Regencia mayor información sobre la elección de los mismos.

Juan Alejo de India presenta un recurso por el que solicita se le señale para conocimiento de su causa un tribunal compuesto por individuos de las Cortes. En contestación a este asunto, el diputado señor González lee una exposición sobre los grandes abusos y delitos cometidos por los tribunales y otros cuerpos e individuos en la época anterior y presenta una petición para que se forme un tribunal fuera del Congreso que se ocupe de estas causas.

En relación al Periódico de Cortes, Agustín Argüelles vuelve a solicitar que le eximan de la comisión para el estudio del mismo, debido a las muchas ocupaciones que tiene. Las Cortes no aceptan dicha petición y le encargan junto a los otros dos diputados Capmany y Creus nombrar al personal del Periódico. El Conciso de esta sesión recoge esta solicitud.

Antonio Capmany indica que para el cargo de redactor no se elija ni a un clérigo ni a un fraile, sino a un profano como yo, dice. Propone a Bartolomé José Gallardo, autor de numerosas obras luego recogidas en parte en Obras escogidas de Bartolomé José Gallardo, publicadas en 1928.

En la sesión secreta se leen los partes militares de la Guerra y se trata de cómo evitar las revoluciones en América. Se aprueba la proposición siguiente: Que se pidan al Gobierno los antecedentes sobre los últimos sucesos de Caracas, Buenos Aires y demás parages de América en que se hayan manifestado conmociones; sobre cuales sean las pretensiones de los hacendados de Buenos Aires y cuales las instrucciones que han llevado Miñano, Venegas y Cortabarría; y que se trate de estos asuntos en la sesión secreta que se señale para ellos.

La comisión de Hacienda se reúne desde las ocho a las once, y a continuación las Cortes se reúnen en sesión secreta otra vez.

En primer lugar, se ve la propuesta de Llamas de reconocimiento de los méritos del ingeniero Antonio Prat, que había acondicionado el teatro de Cortes. Marta Ruiz Jiménez en Los salones de las Cortes 1810-1814, da noticia de las obras realizadas por este ingeniero.

En segundo lugar, se trata sobre el préstamo a las Cortes de 10 millones de pesos por parte del Consulado de Cádiz para socorrer las actuales urgencias y apuros. Se propone también como medio rápido de adquirir fondos a través de préstamo la concesión a la América meridional del libre comercio con Asia. Intervienen los diputados americanos y se deja el asunto para cuando se trate de las mejoras que deben hacer las Cortes en el nuevo mundo. El proyecto sobre este asunto que había sido presentado por el diputado Quintana se remite igualmente al Consejo de Regencia.

Se empieza a tramitar el proyecto de decreto sobre arreglo y organización de las provincias. Este asunto es uno de los que pronto se plantean los diputados de Cádiz. En la sesión del 12 de octubre el diputado Oliveros presentaba la proposición siguiente: Que se nombre una comisión para que se medite sobre los medios de arreglar y reorganizar las provincias, a fin de que sin intervenir comisionados particulares se hagan los alistamientos, recaudaciones, requisiciones y demás…

En la sesión del 14 de octubre se nombra a los miembros de la comisión: Riesco, Oliveros, Morales Gallego, Luján, Creus, Alonso y López, Balle, Bahamonde, Goyanes, Vera y Morales de los Ríos. En la sesión de 26 de octubre, Oliveros pide al presidente que se nombre algún diputado de los que han llegado de Levante con posterioridad. En la sesión del día 13 se lee el proyecto que dará lugar al decreto CLXXXIV, de 11 de agosto de 1812, sobre varias medidas para el mejor gobierno de las provincias que vayan quedando libres.

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12 de noviembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

El nuevo parte de sanidad recibido desde Cádiz da cuenta de que han fallecido veinte personas y que han enfermado nueve.

Se procede a la elección del redactor del periódico de Cortes. La comisión recomienda para este empleo a Martín de Navas, que formaba parte de la Junta de Censura. Algunos diputados defienden su nombramiento por sus cualidades, otros aducen que no deben acumularse en una misma persona varios cargos y que resulta incompatible este trabajo con el de la censura de los libros. Diputados valencianos y catalanes se inclinan por el dominico Jaime Villanueva y Astengo, hermano del diputado por Valencia Joaquín Villanueva.

Después de un animado debate se elige por 63 votos (65 según El Conciso) a fray Jaime Villanueva. El diputado Pérez de Castro es de la opinión que este cargo no debe ostentarlo un clérigo regular, ya que estos no deben salir de su claustro y distraerse en otros asuntos. Morales sale en su defensa argumentando que gracias a los monjes y demás regulares se ha conservado la cultura en España en épocas pasadas.

En El Conciso del día hay una breve reseña de la elección del redactor del diario: Tratóse en seguida del nombramiento de redactor del periódico de Cortes. Se declaró que no pudiesen serlo los individuos de la Suprema Junta de Censura. Tuvieron, entre otros, varios votos los señores Gallardo, Pezuela y uno de los editores de El Conciso. Salió nombrado por 65 votos el R. P. Fray Jaime Villanueva, hermano del señor diputado Villanueva. No se admitió la proposición del señor García Herreros relativa a que los regulares no tuviesen tal encargo.

Se designa por parte del Presidente a los miembros de la comisión de Inspección del Periódico de Cortes: Antonio Capmany, Agustín Argüelles y Jaime Creus. Los dos primeros se excusan: Capmany por su avanzada edad y delicada salud y Agustín Argüelles por las muchas comisiones de las que ya es miembro.

El presidente levanta la sesión y deja la elección de oficiales para la redacción del Diario de Cortes para otra.

Comienza la sesión secreta con el debate sobre la instalación de los diputados en la Isla de León y los problemas derivados de la falta de comodidades.

José García de León en su obra Las Cortes de la isla de León dedica un apartado al problema de los alojamientos de los diputados. Dos meses después de la instalación todavía el aposentador Bonavía expone ante las Cortes que no se puede alojar a todos los diputados debido a la cantidad de militares residentes en la Isla de León.

Jaime Aragón Gómez, que ha estudiado en profundidad esta cuestión, indica que buena parte de los diputados venían acompañados de familiares y criados y deduce que la Isla no tenía capacidad para dar albergue a este incremento de población.

El diputado por Murcia Nicolás Martínez Fortún solicita una licencia temporal de tres meses para ocuparse de cuestiones familiares, solicitud que era habitual por parte de los diputados. En este caso, el diputado especifica que desea trasladar a su familia a Cádiz. No regresa hasta el mes de abril. En mayo de 1811 se recoge una intervención suya en el diario de sesiones sobre el estado de las tropas: Acabo de llegar del reino de Murcia… he visto los males que está causando ese ejército…

Se discute sobre el recurso de un particular, Joaquín Rodríguez, que propone como medio para adquirir caballos africanos la cesión de los presidios menores del norte de África. No se acepta el recurso al no juzgar conveniente enajenar parte del territorio español. Se propone enviarlo al Consejo de Regencia para que, a la vista de los antecedentes, informe sobre el particular.

Se presentan otras representaciones de Gabriel de Alesa sobre el nombramiento como general de Galicia de Senén Contreras, y de Francisco Javier Adell, oficial de secretaría de Gracia y Justicia en Mallorca, sobre un problema de nombramientos en el ministerio.

El diputado Blas de Ostolaza propone que se pida a la Junta de Cádiz la razón de algunas gracias y empleos concedidos, a su juicio, indebidamente por la Regencia.

Se leyó una memoria anónima sobre las sublevaciones ocurridas en Caracas (Venezuela). Las Cortes acuerdan no tomar dicha memoria en consideración.

La comisión de Guerra presenta una memoria sobre un plan de defensa de la Isla y de Cádiz de los peligros del enemigo, elaborada por Eugenio Eladio Palafox Portocarrero, (Madrid 1773-1834), conde de Montijo.

A este militar se le acusa de haber intrigado contra la primera reunión de Cortes entre los meses de agosto y septiembre de 1810. Quizás por ello publica Manifiesto de lo que no ha hecho el conde de Montijo, Cádiz, 1810.

Fray Jaime Villanueva y Astengo, nacido en Xátiva en 1765, es nombrado el primer redactor del Periódico de las Cortes. Desde 1808 forjó con su hermano varios proyectos editoriales. Su obra más voluminosa es Viage literario a las iglesias de España, publicado en 22 volúmenes por la Imprenta Real entre 1803 y 1852. Recoge los ritos litúrgicos y ceremonias religiosas antiguas de la iglesia española. Una real orden autoriza a Jaime a viajar por España para que de los archivos y bibliotecas del Reino recogiese los documentos convenientes.

La Guerra de la Independencia interrumpe su trabajo. Jaime Villanueva acompaña a su hermano diputado, Joaquín, a Cádiz. Su cargo como redactor del diario de sesiones hasta 1813 le supuso constantes enfrentamientos con los realistas. Después de la etapa absolutista, en 1820 el gobierno constitucional le encarga reanudar la obra aludida. Para poder realizar con mayor libertad su trabajo se seculariza. Las Cortes le rehabilitan para el cargo de maestro que en la etapa absolutista se le había vetado. En 1822 nombran a Joaquín embajador ante la Santa Sede. Ambos hermanos viajan a Italia, pero el Papa no concede el plácet diplomático al que fue diputado en las Cortes de Cádiz.

En 1823, con la llegada del nuevo absolutismo, se trasladan a Inglaterra, donde fundan junto a José Canga Argüelles la revista Ocios de Españoles emigrados. Ambos mueren en el exilio en Londres, Fray Jaime el 14 de noviembre de 1824 y Joaquín Lorenzo el 26 de marzo de 1837.

La comisión de Gobierno Interior acuerda el 20 de agosto de 1857 la compra de los apuntes sobre las sesiones secretas de las Cortes de 1810, escritos por el diputado Joaquín Lorenzo de Villanueva. Se trata del manuscrito de Mi viaje a las Cortes.

Datos sobre el alojamiento de los diputados en la Isla de León: del total de 98 diputados y seis oficiales de la Secretaría de Cortes, nueve se encontraban solos y veintitrés habían encontrado alojamiento por su cuenta. De los setenta y dos restantes había treinta y tres con un criado, quince con dos, uno con cinco y uno con siete acompañantes. En el propio Ayuntamiento de San Fernando se pueden ver las casas ocupadas en este año, unas 207, la mayor parte en los aledaños de la calle Real.

El empeño de las autoridades en alojar a tantos forasteros supuso perjuicios para la libertad individual del ciudadano, pues obligaba a darles alojamiento aun en contra de su voluntad; para la salud pública al no contar la ciudad con los servicios adecuados y para el mantenimiento del orden militar entre la guarnición instalada en la Isla de León.

Por otro lado, la asignación de 40.000 reales anuales a cada diputado establecida a partir de diciembre de 1810 no fue suficiente. De hecho, se conserva algún expediente de reclamación de alquileres no liquidados que tuvieron que acabar costeando las Cortes.

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11 de noviembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

Fernando Antonio Navarro, diputado por el Principado de Cataluña jura ante las Cortes al comenzar la sesión pública del domingo día 11. Fue elegido por la ciudad de Tortosa el 28 de agosto de 1810 por los ocho electores de su Ayuntamiento, por el procedimiento para las ciudades con voto en Cortes.

José María Torres y de la Bastida, marqués de Villamejor, diputado electo por Guadalajara presenta un recurso que es remitido a la comisión de Poderes. Su elección sería anulada.

El comandante de la plaza de Ceuta se presenta a jurar ante las Cortes.

José Eustaquio Gallego García, marqués de Sales, presenta una Memoria sobre temas relacionados con la Hacienda.

José María Torres y de la Bastida, marqués de Villamejor. Biblioteca Nacional.José María Torres y de la Bastida,
marqués de Villamejor. Biblioteca Nacional.

Juan Acisclo de Vera, arzobispo de Laodicea, informa que existe un cajón con papeles de las Cortes en poder de don Francisco de Borja Valverde, presbítero director del colegio de San Bartolomé en Cádiz. Se ordena a la Regencia que se remita a las Cortes esta documentación, formada por cinco legajos, cuatro de ellos cerrados y sellados, doce volúmenes manuscritos comprensivos de veintidós tomos de la colección de Cortes de España y dos más con el título de Becerro de Behetrías, para el uso que estime oportuno el Congreso. Dicho traslado no se realizó hasta el 30 de diciembre, lo que se comunica a las Cortes en la sesión del día 31.

Un profesor de medicina presenta una memoria sobre las epidemias y solicita que la impriman las Cortes. No se accede a dicha solicitud, a pesar de que el informe emitido por la Regencia sobre el estado de la salud pública da cuenta de 17 nuevos fallecidos y 9 enfermos por la epidemia.

La sesión se dedica en su mayor parte al plan sobre el restablecimiento del “Periódico de Cortes”. Argüelles presenta el plan elaborado por la comisión para la edición del diario. Según el mismo, el establecimiento del periódico debía estar integrado por un director, un oficial primero, dos oficiales segundos y dos taquígrafos, cada cual con su trabajo señalado.

Paralelamente, el diputado Martínez presenta dos ofertas para la publicación del diario de Cortes por empresas externas. Bartolomé José Gallardo y Gregorio Azaola son los proponentes. En esencia se hacían cargo de la edición gratuitamente, ofreciendo 300 ejemplares al Congreso. Algunos diputados apoyan esta solución, indicando que dichas empresas por su propio interés distribuirían mejor los diarios.

El plan de Argüelles se aprueba con la única variación de que el director pase a llamarse redactor. Se decide que las Cortes impriman su propio diario y que los manuscritos antes de imprimirse sean examinados por una comisión de inspección del periódico de Cortes que dé su conformidad.

El diputado americano Morales presenta sus recelos, ya que según él, nadie de fuera de las Cortes debe conocer las actas y seleccionar lo que se debe o no publicar. Se acuerda encargar la dirección a una comisión del Congreso, y la redacción a un redactor que sería nombrado en otra sesión.

En El Conciso se especifica: Se votó que la publicación del periódico se hiciese de cuenta de las Cortes y no por empresa particular. Se aprobó el proyecto de la comisión y se resolvió que los manuscritos del redactor sean revisados antes de su publicación…

El marqués del Palacio solicita trasladarse a Cádiz. Las Cortes acuerdan remitir dicha petición a la comisión encargada de la causa.

Algunos diputados solicitan la entrada de taquígrafos a las sesiones secretas, pero se deniega dicha petición.

La sesión pública finaliza comunicando que han prestado juramento diferentes autoridades: el obispo y cabildo de Ceuta, el vicario de Cádiz, la Audiencia de Asturias, el Ayuntamiento de Valencia de Alcántara, el de Los Barrios (Cádiz) y el arzobispo de Laodicea.

La sesión secreta se reúne a continuación desde la una hasta las dos y media de la tarde. Se discute el informe de la comisión de Poderes en relación a Blas Gregorio de Ostolaza y Ríos, diputado suplente por Lima. Se le acusa de dos causas pendientes en su obispado: una sobre cuentas del seminario del que había sido director y otra sobre adjudicación de bienes de una viuda difunta a cierta fundación benéfica. Varios diputados salen en su defensa y le hacen merecedor de dicho cargo por sus muchas virtudes.

Se leen varios partes militares del ministerio de la Guerra. Se presenta una comunicación del ministerio de Marina sobre la dificultad de encontrar barcos para viajar a Ultramar y llevar los acuerdos aprobados en las Cortes y se aprovecha para denunciar el estado lamentable en el que se encuentra la Marina.

Fernando Antonio Navarro nace en Piedrahita, Ávila, en 1764 y fallece en Valencia en 1821. Diputado desde el 11 de noviembre de 1810 hasta 20 de septiembre de 1813, Vicepresidente de las Cortes el 24 de septiembre de 1811, firma la Constitución de 1812. Será también diputado en el Trienio Liberal. Carlos Le Brun en Retratos políticos de la Revolución en España… lo define de esta forma: Pasaba por ser el diputado mas instruido de las Cortes constituyentes… calló constantemente, votó siempre con los liberales. Tras su muerte, ya durante el Trienio, en la sesión de 7 de diciembre de 1821, el conde de Toreno hace una descripción de él muy elogiosa: sujeto de profundos conocimientos y sobre todo versado en las lenguas orientales, al recibir la Biblioteca de la Cámara la donación de su biblioteca compuesta por cerca de 8.000 volúmenes.

Juan Acisclo de Vera, arzobispo de Laodicea, había sido presidente de la Junta Central desde el 1 de noviembre de 1809 hasta el 31 de enero de 1810. Su figura es conocida por ser el que firma el decreto de convocatoria de Cortes generales y extraordinarias. En 1815, finalizada la guerra, es nombrado obispo de Cádiz, ciudad en la que fallece en 1818.

Sobre “el periódico de Cortes” o “diario de sesiones”, se pueden conocer a través de los fondos de Gobierno Interior del Archivo muchas de las vicisitudes por las que tuvo que atravesar esta publicación. En especial el coste de su impresión, ya que estas Cortes tuvieron muchas dificultades para abonarlo, dando origen a continuas reclamaciones. Puede consultarse el estudio preliminar de los funcionarios parlamentarios María Luisa Alguacil y otros en Diario de Sesiones del Congreso de los Diputados de los Diputados (1810-1977). También Manuel Fernández Martín hace en Derecho Parlamentario Español algunas aclaraciones sobre esta primera publicación.

El diario de sesiones no recoge siempre literalmente el contenido de las intervenciones, en algunos casos son extractadas y en otros suprimidas y por tanto está muy lejos de reproducir con la exactitud que hoy se acostumbra y exige. En ocasiones, los diputados no reconocían sus propias intervenciones y optaron por suministrar sus propios discursos para su reproducción exacta. Sobre este asunto, es ilustrativo el folleto Prospecto del periódico intitulado Diario de las Cortes, impreso en Cádiz en 1810.

Blas Gregorio Ostolaza y Ríos. Trujillo (Perú) 1771- Valencia 1835. Fue elegido entre los americanos residentes en España. Defiende los derechos americanos pero es fiel al Rey Fernando VII y a las instituciones eclesiásticas. Tuvo muchos enemigos entre los liberales. Benito Pérez Galdós en sus Episodios Nacionales, Memorias de un Cortesano de 1815 hace la descripción siguiente: en tratándose de púlpito no había otro… Era cosa de oírle con la boca abierta, sin perder una sílaba de su pasmosa elocuencia… desde que ponía el pie en la grada, la emprendía con las Cortes, con los diputados con las ideas liberales

Para la representación de los diputados de Ultramar pueden consultarse las obras de María Teresa Berruezo y León: La presencia americana en las Cortes de Cádiz y La participación americana en las Cortes de Cádiz 1810-1814.  

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10 de noviembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

La sesión pública comienza a las diez y se alarga hasta la una, hora en que comienza la secreta, hasta las tres.

El parte de sanidad de Cádiz informa de veinte muertos y diez enfermos el día anterior.

Se da cuenta de una representación a favor de los seminaristas de Badajoz, por haber sido tratados con tropelía por la fuerza militar. Interviene Calatrava, diputado por Extremadura, para denunciar los hechos. Los generales implicados son Rafael Menacho y Tutlló y Pedro Caro y Sureda, marqués de la Romana.

Placa conmemorativa de la aprobación del Decreto de libertad de imprenta, 10 noviembre 1810. Teatro de las Cortes. San Fernando (Cádiz) Fondo doceañista. Consorcio Bicentenario 1812.Placa conmemorativa de la aprobación del
Decreto de libertad de imprenta, 10 noviembre 1810.
Teatro de las Cortes. San Fernando (Cádiz)
Fondo doceañista. Consorcio Bicentenario 1812.

El Observador de 10 de noviembre se extiende en describir con tintes muy negros la situación de Extremadura. Otros diputados como Riesco, Golfín y Oliveros justifican este estado de cosas como fruto de la guerra, al igual que ocurre en otros lugares. Villanueva en sus memorias relata que en la sesión: se siguieron reclamaciones de otros diputados a favor de sus provincias, cuyos pueblos eran saqueados en cierto modo por nuestras propias tropas…Argüelles insiste en que la situación de Extremadura es comparable con la de Asturias y que el desorden es consecuencia de las circunstancias. Pérez de Castro y Luján proponen el nombramiento de una autoridad que ponga orden.

La sesión secreta se divide en dos partes, en sesiones de mañana y noche.

Se discute la forma de reclutamiento y el mantenimiento del ejército.

La comisión de Poderes informa de nuevo sobre el del diputado suplente por León Luis de Sosa y Tovar, que no llegó a tomar posesión, y el nombramiento de tres diputados por el Condado de Niebla.

En la sesión de la noche se vuelve a tratar sobre asuntos económicos y otras medidas para continuar la guerra, como el aumento de 80.000 hombres para los ejércitos e incluso el contar con los desertores y quintos que todavía no se habían sorteado.

Los diputados de Venezuela presentan una memoria sobre el modo de hacer saber a aquellas provincias la instalación de las Cortes y para ello se aprueba la proposición siguiente: Que se diga a la Regencia, que por conocimiento especial que tienen las Cortes, conviene hacer partir al momento el comisionado que ya se nombró, con los despachos directamente para Venezuela, en buque de guerra que asegure la expedición; y que para otros fines del propio objeto, se entiendan los Sres. Diputados de aquellas provincias con el Ministerio de Marina.

Se procede a dar lectura al Decreto sobre libertad política de la imprenta que se publica con fecha de 10 de noviembre, y es firmado por el presidente de las Cortes, Luis Rodríguez del Monte y por los secretarios Evaristo Pérez de Castro y Brito y Manuel Mateo Luján y Ruiz.

El diputado Miguel Riesco reclama, como ya lo había hecho a lo largo de los debates sobre el decreto, la competencia del Santo Oficio en orden a la prohibición y expurgo de libros. Tras un intenso debate, se acuerda no modificar el texto ya aprobado y enviarlo al Consejo de Regencia para su publicación y distribución.

Se lee un oficio del ministerio de Hacienda e Indias sobre el estado de las finanzas de los países de Ultramar. Tras debatirlo, las Cortes aprueban la suspensión de una contrata de víveres para proveer a los ejércitos que creían fraudulenta y solicitan al Consejo de Regencia los antecedentes de dicho asunto. Algunos diputados, solicitan incluso la dimisión del ministro interino de Hacienda de Indias.

El general Rafael Menacho y Tutlló, al que acusan de abusos en Extremadura, había nacido en Cádiz en 1766 y muere en Badajoz en 1811. Brigadier en 1809, mariscal de campo y gobernador militar y político de Badajoz en 1810, fue el alma de la resistencia durante la Guerra de la Independencia en la zona. Murió a causa de una bala de cañón. Las Cortes concedieron a su viuda e hijos una o dos casas en Cádiz, de las pertenecientes a represalias francesas, cuyo producto ascendía a 10.000 reales anuales.

Luis de Sosa y Tovar, que nace en Vidanes (León) en 1772 y fallece en León en 1843, no fue diputado en las Cortes de Cádiz. Obtiene su primer escaño en las elecciones de febrero de 1836, en las Cortes del Estatuto Real.

El Decreto sobre libertad política y de imprenta fue uno de los más significativos de la etapa de las Cortes en la Isla de León. En el ánimo de los legisladores estaba la consideración de que la libertad de imprenta contribuiría a desmantelar el sistema político del Antiguo Régimen. En la práctica, la libertad no fue total, pues se censuraron todos los temas de carácter religioso, pero sí sirvió para que los españoles pudieran expresar sus opiniones y fomentó con ello la aparición de gran número de periódicos.

Ha dado lugar a una extensa bibliografía. Entre otras obras: La libertad de imprenta...  de Asdrúbal Aguiar; El nacimiento del periodismo político…  , de José Álvarez Junco; Libertad de imprenta,  de Rafael María Baralt; La libertad de imprenta en las Cortes de Cádiz,  de Francisco Fernández Segado; En defensa de las Cortes…,  de Álvaro Flórez Estrada y Nuevas ocurrencias contra la libertad de imprenta,  de José Manuel Freire Castrillón.

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9 de noviembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

Se da cuenta a las Cortes del juramento de Nicolás Mahy, general en jefe del reino de Galicia.

El consejo de Regencia remite las consultas de los Consejos de Castilla, Indias, Guerra y Marina sobre el indulto general que las Cortes desean conceder con motivo de su instalación.

El general Villalba presenta un plan de dirección general para el ejército que se remite a la comisión de Guerra para su estudio.

Se procede al nombramiento de los componentes de la Junta Suprema de Censura de acuerdo con el artículo 13.º del decreto de libertad de imprenta. Se trata de un organismo fundamental para la aplicación de la ley, pues el éxito o el fracaso de la misma dependía en gran parte de su actuación.

Manuel José Quintana (1772-1857), miembro de la primera Junta Suprema de Censura.1810. Fondo doceañista. Consorcio Bicentenario 1812.Manuel José Quintana (1772-1857),
miembro de la primera Junta
Suprema de Censura. 1810.
Fondo doceañista.
Consorcio Bicentenario 1812.

La primera Junta Suprema de Censura se constituye, según el número de votos obtenido, de la siguiente forma: Antonio Cano Manuel, fiscal del Consejo de Castilla, 87 votos; Andrés Lasauca, miembro del Consejo de Castilla, 66 votos; Manuel Fernando Ruiz del Burgo, consejero de Guerra, 59 votos; Ramón López Pelegrín, ministro de la Junta Suprema de Represalias, 52 votos; Manuel José Quintana, secretario de interpretación de lenguas, 50 votos; Martín González de Navas, canónigo de San Isidro de Madrid, 47 votos; Pedro Inocencio Bejarano Martínez, obispo de Sigüenza, 46 votos; Bernardo Riega, consejero de Castilla, 39 votos y Fernando Jiménez de Alba, cura del Sagrario de la catedral de Cádiz, 34 votos.

Todos eran personajes de prestigio y habían ocupado cargos importantes. González Navas, Riega y Lasauca fueron nombrados para la causa del obispo de Orense; Antonio Cano Manuel sobresale por su informe sobre la convocatoria de Cortes. En esta primera Junta existe un predominio de personas poco afines al liberalismo. Los Muñoz Torrero, Clemencín, Ranz Romanillos y otros quedaron fuera. No se debe olvidar que el nombramiento de esta Junta tiene lugar dos días después de la denuncia a El Conciso por el ataque a Villanueva.

La sesión secreta de la noche se extiende desde las ocho hasta las once y media. Comienza con la lectura de los partes militares, como era habitual. La administración de la hacienda es un tema recurrente. Interviene como miembro de la comisión el diputado Manuel Rodrigo, que presenta un plan para administración de los caudales públicos. Se acuerda que siga ocupándose de este asunto la Junta de Cádiz. El señor Quintana presenta también otro proyecto económico, sobre el que las Cortes deciden su impresión y reparto entre los diputados.

Se vuelve a discutir si estos asuntos deben tratarse en sesiones secretas o públicas y se acuerda que siga su discusión en las secretas.

La composición de la Junta Suprema de Censura influye mucho en las decisiones. Pocas veces sus censuras fueron claras. Albert Dérozier en Manuel Josef Quintana et la naissance du libéralisme en Espagne, publicado en París en 1968 y traducido al español en 1978, califica el balance de la Junta como nefasto, lo que no ayudó a los fines que perseguía la ley. Los liberales se quejaban de lo lenta que era su toma de decisiones, en lo que consideraban un claro propósito obstaculizador.

Manuel José Quintana, miembro de la Junta Suprema de Censura, es uno de los personajes de mayor de relieve intelectual. Escritor y patriota liberal, sufrió la prisión en la primera etapa absolutista (1814-1820) y fue un gran defensor de la Constitución de 1812. Dentro de su extensa bibliografía, destaca sobre este periodo la Memoria del Cádiz de las Cortes (edición de Fernando Durán López) y Obras completas del Excmo. Sr. D. Manuel José Quintana, con un prólogo de Antonio Ferrer del Río.

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8 de noviembre de 1810

Diario de Sesiones

La sesión pública del jueves 8 de noviembre se celebra de diez a una y la secreta hasta las tres de la tarde.

Las Cortes se reúnen a las diez de la mañana, por haber asistido antes en la iglesia de San Francisco a las exequias en memoria del diputado por Cataluña, Ramón Sanz y Sánchez de Barutell, fallecido a las cuatro de la tarde del 6 de noviembre por causa de la fiebre amarilla. El parte de sanidad comunica que han fallecido 27 personas y hay cuatro enfermos.

La libertad de imprenta en las Cortes de Cádiz, Emilio La Parra López

Se leen los recursos de varios particulares que se remiten a las comisiones de Guerra, Hacienda y Justicia.

Se remite a la comisión de Hacienda el estado de rentas de América, productos y medios de proporcionar arbitrios que dirige a las Cortes el Consejo de Regencia.

El tema mas importante de la sesión es la elección de la Suprema Junta de Censura, formada por nueve individuos. Los diputados Borrull y Argüelles participan en el debate y definen las cualidades que deben tener estos, si pueden ser diputados, si deben residir en Cádiz, el sueldo asignado y otros extremos. Se aprueba la proposición siguiente presentada por Agustín Argüelles: Que se señale el día de mañana 9 del corriente Noviembre para el nombramiento de los individuos que han de componer la Junta Suprema de Censura, y que cada diputado haya de tener una lista de nueve sugetos a este efecto.

En esta ocasión la sesión secreta no se publica en el diario de Cortes, pero tenemos constancia de lo que en ella ocurrió gracias al borrador existente en los Papeles Reservados de Fernando VII. En ella, se da cuenta de la admisión de poderes del obispo de Cuenca que había quedado pendiente en la sesión anterior. Intervinieron los diputados Melgarejo, Veladiez y Luján. La elección se anula por 66 votos contra 45.

El decreto de libertad de imprenta establece la creación de una Junta Suprema de Censura. Emilio La Parra López, autor de La libertad de prensa en las Cortes de Cádiz, dedica gran parte de su estudio a explicar la composición y el funcionamiento de la Junta de Censura.

Villanueva añade en su obra Mi viaje a las Cortes: esta noche nos congregamos en casa del Sr. Samper, los diputados de Valencia, barón de Antella, Borrell, Martínez, Villafañe, Lloret y yo, a tratar del medio por donde podíamos lograr que se nos abonase la dotación de la provincia. Al cabo de una larga discusión acordamos que nos convenía hacer esto presente a la junta de defensa de Valencia.

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7 de noviembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

La sesión del miércoles comienza con el juramento del diputado por Valencia José Joaquín Castelló y Ferre, elegido en las sesiones del 14 y 15 de febrero de 1810 en el salón de las Casas consistoriales de Valencia. Se le otorga el poder el 16 de febrero pero no se incorpora a las Cortes hasta este día, al parecer por problemas de salud de algún familiar.

Se vuelve a informar sobre la causa del marqués del Palacio por el incidente ocurrido en su juramento.

Los diputados de León reclaman el nombramiento de un suplente por la ciudad de León.

Hay una petición de un particular, Julián Ariz, para que se le auxilie en la formación de guerrillas o se le destine a algún regimiento del ejército.

José Mazarrasa Cobos de la Torre y Vallastra presenta un Memorial para quejarse sobre el tratamiento que se había dado al diputado Villanueva en el periódico El Conciso: Se leyó un recurso de D. José Mazarrasa exponiendo que El Conciso XXXIX ha dicho del Sr. Villanueva, quejándose de que ataca la inviolabilidad del Congreso…El Sr. Villanueva condenó la injuria como simple particular… Un diputado clérigo dijo que la proposición de El Conciso era una blasfemia; otro que era una herejía; otro pidió que se prohibiese el papel, a lo que contestaron algunos que estaba decretada la libertad de imprenta. El propio Villanueva en su diario explica en extenso este suceso y dirige un escrito a las Cortes pidiendo que tomen medidas, no por él sino para precaver otras libertades semejantes, que pudieran comprometer en lo sucesivo la representación nacional y el honor de los individuos del augusto Congreso.

Domingo García Quintana, diputado por Lugo, presenta un proyecto para proporcionar dinero para la creación de un Banco nacional de recursos, idea que fue bien acogida por los diputados. El diputado Dou presenta otro proyecto sobre la misma cuestión.

Pasa a la comisión de Poderes una memoria de Juan Sánchez Andújar, diputado por Murcia, en la que expone dudas sobre la legitimidad de su representación por la provincia de Murcia, pues su pueblo natal, Las Peñas de San Pedro, pertenecía a Albacete.

En la sesión secreta se trata sobre los dictámenes de la comisión de Poderes en relación con los de los Obispos de Sigüenza y Cuenca:

Pedro Inocencio Bejarano Martínez, obispo de Sigüenza, elegido en 1810 diputado propietario por Guadalajara por el procedimiento para las Juntas Superiores de Observación y Defensa, ve anulada su elección por las Cortes, al considerar éstas que la Junta de Guadalajara no tenía prerrogativas para elegir diputado. Por tanto en esta sesión se vota que no se admiten los poderes del Obispo de Sigüenza.

A continuación se discute el informe sobre Ramón Falcón Salcedo, obispo de Zamora y Cuenca, elegido diputado propietario por la provincia de Cuenca en sustitución de Ramón Macía Llopart. Se producen una serie de opiniones contradictorias entre los diputados y se deja el asunto para otra sesión.

José Joaquín Castelló y Ferre (Bocairent, Valencia, 1747-Cádiz 1813), diputado por Valencia, es liberal conservador, crítico con el Antiguo Régimen. Manuel Ardit, en su obra Els valencians a les Corts de Càdis, le define como uno de los diputados valencianos más activos de las mismas. La obra de Germán Ramírez Aledón, Valencianos en Cádiz: Joaquín Lorenzo Villanueva y el grupo valenciano en las Cortes de Cádiz, permite conocer a estos diputados.

José Mazarrasa Cobos de la Torre y Vallastra, nacido en Santander en 1772 y fallecido en Villaverde de Pontones (Santander) en 1858, era hijo del abogado de los reales consejos Juan Manuel Mazarrasa. Siguió la carrera militar e ingresó como cadete en el regimiento de Infantería de África. Combatió durante toda la Guerra de la Independencia, ascendiendo a sargento mayor el 25 de mayo de 1810, y fue destinado al regimiento de Voluntarios de Madrid, participando en numerosas acciones. Habiendo pasado al regimiento de Cantabria el 4 de diciembre de 1812, increpó al duque del Parque, por permitir éste la asistencia de las tropas a misa con armas. Por ello fue suspendido en su empleo, y se originó un largo expediente. Esto no impidió que se le reconociese el empleo de teniente coronel, con antigüedad de 21 de diciembre de 1812. En febrero de 1823 huyó a Francia y aprovechando la amnistía el 20 de junio de 1849 entró en España, procedente de Montpellier y Bayona. Gran cruz de San Hermenegildo, fue ascendido a mariscal de campo en 1850. Se retiró a Villaverde de Pontones, donde murió.

Juan Sánchez Andújar, diputado por Murcia, elegido el 12 de febrero de 1810, presta juramento el 24 de octubre, pero cesa en su actividad parlamentaria el 21 de marzo de 1811, al declararse nula su elección por la comisión de Poderes.

Pedro Inocencio Bejarano Martínez, obispo de Sigüenza, nace en Granada en 1750 y fallece en Sigüenza, Guadalajara, en 1818. Su actuación política es conservadora, acorde con la postura mantenida por la mayor parte de los eclesiásticos. Las Cortes le nombran presidente de la Junta Suprema de Censura, institución creada por el decreto de libertad de imprenta para asegurar la libertad de la misma y establecer al mismo tiempo sus límites. En 1813, el obispo de Sigüenza regresa a su diócesis.

Ramón Falcón de Salcedo, obispo de Zamora y de Cuenca, nace en Sigüenza (Guadalajara) en 1752 y fallece en Cuenca en 1826. Su elección será anulada después de varios recursos y discusiones recogidos en diferentes sesiones de las Cortes. Finalizada la Guerra de la Independencia participa en la represión contra los liberales en la provincia de Cuenca y, en 1823, fracasada la experiencia del Trienio Liberal ordena la detención de algunos presbíteros de la provincia y colabora con el tribunal diocesano para la represión de los clérigos liberales.

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6 de noviembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

Empieza la sesión pública a las diez de la mañana con el juramento de Juan de la Cruz Belvis de Moncada, IV marqués de Bélgida, en calidad de sumiller de corps interino durante la regencia del marqués del Castelar.

Se informa sobre la salud pública en Cádiz y sobre la situación de la epidemia de fiebre amarilla en que se encontraba. Interviene el diputado Antonio Capmany para sugerir que las Cortes se trasladen a un lugar lejos del foco de infección.

Felicitan a las Cortes la ciudad de Plasencia y la Junta Superior de Galicia por la instalación de las mismas.

Joaquín de Osma y Tricio. 1772-1835. Teniente coronel de artillería.Joaquín de Osma y Tricio. 1772-1835.
Teniente coronel de artillería.

El teniente coronel de artillería Joaquín Osma y Tricio presenta un proyecto militar en el que se indican algunos arbitrios económicos a la comisión de Guerra, que lo remite a la de Hacienda.

El tema más relevante es un informe de la comisión de Justicia acerca del recurso de la Audiencia de Sevilla con motivo de haber juzgado que el abogado Pascual Bolaños y Novoa faltó a la inviolabilidad debida a los diputados en Cortes al nombrar irrespetuosamente al diputado por Cádiz Vicente Terrero Monesterio. Los diputados están de acuerdo en que la inviolabilidad de su cargo no los libra de ser citados en cualquier juicio, siempre que se les guarde la consideración que por su título merecen.

El presidente incorpora a la comisión encargada de examinar las listas de empleos y pensiones dadas desde el 30 de abril a los diputados señores Obregón, Leyva, Caicedo y Rodrigo.

La sesión secreta del 6 de noviembre se desarrolla en sesión de mañana y sesión de noche. En la de la mañana se discuten distintas cuestiones sobre hacienda y se aprueban una serie de proposiciones para intentar recaudar medios extraordinarios para poder acometer los gastos derivados de la guerra. Se vuelve a plantear la oportunidad de que las sesiones para tratar estos temas sean públicas o secretas. Los diputados se inclinan porque sean secretas, excepto Argüelles, que siempre solicitaba que éstas se redujesen al mínimo.

A las cuatro de la tarde fallece en la Isla de León el primer diputado víctima de la peste, Ramón de Sanz y Sánchez de Barutell, diputado por el principado de Cataluña desde el 24 de septiembre de 1810, lejos de su familia y atendido por sus compañeros. Le sustituye Ignacio de Gayolá y de Serra, que no se incorpora al escaño hasta el 17 marzo de 1813.

En la sesión secreta de la noche, que dura desde las ocho a las diez y media, se debate la urgencia del traslado de sede de las Cortes ante la amenaza de la peste. Los diputados discrepan. Intervienen Lladós, Torres, Oliveros y Ric. Se aplaza este punto para otra sesión.

Datos biográficos de algunos de los protagonistas de esta sesión:

Joaquín de Osma y Tricio (Nalda, Logroño, 1772 - Alcalá de Henares, 1835). Es otro de los militares que participa en la Guerra de la Independencia. Siendo teniente coronel en Cádiz, presentó a las Cortes el 28 de septiembre de 1810 un proyecto para una conscripción de 120.000 hombres, con recaudo de 60 millones de reales para mantenerlos durante veinte días. Ascendió a coronel el 1 de mayo de 1813 y a brigadier de ejército en mayo de 1815, siendo nombrado mayor general de Artillería en el ejército de observación de los Pirineos (1815), comandante de Artillería de San Sebastián (1817-1822), y comandante general de Artillería (1822-1823). Ascendió a mariscal de campo en octubre de 1830. Comandante general del Ejército del Norte en 1834. Era caballero de Santiago y poseía las grandes cruces de San Hermenegildo y San Fernando.

Pascual Bolaños y Novoa era decano del colegio de abogados de Cádiz y autor del libro El desengaño o particularidades de la vida pública de Napoleón Bonaparte desde su venida de Egipto hasta nuestros tiempos, mezcladas con reflexiones políticas y morales que descubren su verdadero carácter. Miembro del tribunal especial creado por las Cortes, uno de los nombrados para juzgar al ex regente Lardizábal. Dimite, junto con sus compañeros, el 30 de noviembre de 1811, aunque las Cortes no aceptan la dimisión. Defensor del ex regente Fernández de León en la causa derivada de la real orden de 17 de mayo de 1810 sobre el comercio con América. Abogado titular del Ayuntamiento de Cádiz, en 1823 se ve obligado a prestar alojamiento a los oficiales franceses.

Ramón Sanz Sánchez de Barutell fue elegido el 9 de febrero de 1810 por los nueve electores correspondientes a Barcelona en el Convento de San Ramón de Manresa, al estar ocupada la ciudad por los franceses. Se discute la legitimidad de su elección, pero la Junta Superior de Cataluña no se atreve a resolver y transfiere la consulta a la Regencia. Jura su cargo en la primera sesión de 24 de septiembre. Su participación en las Cortes fue escasa. Se  mostró en contra de la libertad de imprenta, rechazando el primer artículo del proyecto. En cambio, fue partidario de que las sesiones fueran públicas, para que de este modo los diputados se ganasen la confianza de la nación. Al poco tiempo de ser nombrado miembro de la comisión de Guerra cae enfermo de la fiebre amarilla, que le causa la muerte el día 6 de noviembre.

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5 de noviembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

La sesión pública del lunes 5 comienza a las diez de la mañana y dura hasta las doce, para continuar en sesión secreta o reservada hasta las dos y media.

Se aprueban los poderes que había presentado Alonso María de Torres y Guerra, diputado por Cádiz, en la sesión secreta del 3 de noviembre.

José María Reina, comandante de Artillería en Málaga en 1810, presenta una Memoria sobre el aumento de caballos, esenciales para la defensa del ejército, la cual se remite a la comisión de Guerra para su estudio.

Se señala el día siguiente para el reconocimiento y jura a las Cortes de Juan de la Cruz Belvis de Moncada y Pizarro, III marqués de Bélgida, marqués de Mondéjar y grande de España, que ocupaba el cargo de sumiller de Corps en sustitución del regente marqués del Castelar.

Cristóbal de Góngora Fernández Delgado jura también ante las Cortes como contador general de la Contaduría de Valores. En la misma sesión se pasa a la comisión de Hacienda otra memoria sobre temas económicos, enviada por José Eustaquio Gallego García, marqués de Sales.

Se trata de cuestiones militares relativas a la Junta de Generales y de las pretensiones de los cadetes y estudiantes del Colegio Militar de San Carlos. Sobre este asunto, Diego Muñoz Torrero presenta la proposición siguiente, que se admite: Que no se pasen los recursos de los cadetes y estudiantes militares del colegio establecido en la población de San Carlos al Consejo de Regencia, como opina la comisión de Guerra, sino que se delibere sobre el particular por las Cortes, como Cuerpo legislativo a cuyo fin se fijará un día para esta discusión.

Reaparece el tema de los caballos en el ejército mediante un plan de arreglo de caballería presentado por el general Ramón Villalba.

El debate sobre el proyecto de decreto sobre ley de imprenta llega a su fin. Se discuten los artículos 19.º, 20.º y 21.º del proyecto que corresponden a los 18.º, 19.º y 20.º del decreto definitivo.

Artículo 18.º: Cuando la Junta Censoria de la provincia, o la Suprema, según lo establecido, declaren que la obra no contiene sino injurias personales, será detenida y el agraviado podrá seguir el Juicio de injurias en el tribunal correspondiente con arreglo a las leyes.

Artículo 19.º: Aunque los libros de religión no puedan imprimirse sin licencia del ordinario, no podrá éste negarla sin previa censura y audiencia del interesado.

Artículo 20º: Pero si el ordinario insistiese en negar su licencia, podrá el interesado acudir con copia de la censura a la Junta Suprema, la cual deberá examinar la obra, y si la hallase digna de aprobación, pasar su dictamen al ordinario, para que más ilustrado sobre la materia conceda la licencia a fin de ejecutar recursos ulteriores.

El diputado Miguel Riesco pide que se haga una mención especial a los privilegios que todavía tenía el Santo Oficio, pero el presidente lo deja sobre la mesa y no se toma ningún acuerdo. Nada de esto se dice en el extracto de la sesión. Una vez más, lo sabemos por el testimonio del diputado Villanueva.

En la sesión secreta se leen los partes militares y el estado de las fortificaciones para defensa del enemigo. La Junta de Cádiz informa sobre la situación de la epidemia en la ciudad. Algunos diputados protestan y aconsejan salir de la isla a otro lugar mas sano para evitar contagios.

El Consejo de Regencia informa de la composición de los nueve miembros designados para juzgar las causas del obispo Orense y del marqués del Castelar: el cardenal arzobispo de Toledo, Bernardo Riega, Andrés Lasanca, Vicente Duque de Estrada, Antonio López Quintana, Ciriaco González Carvajal, Mariano Martín Esperanza, Antonio Cabrera y Martín de Navas. Se discutió sobre la idoneidad del arzobispo cardenal Borbón, pero al final se aprobaron estos nombramientos.

Los diputados de Venezuela muestran su interés en que lleguen los acuerdos de las Cortes a sus territorios.

Por último, se nombra a los tres oficiales de Secretaría que faltaban. Ejecutada la votación como el día anterior, salen elegidos Juan José Sánchez, oficial tercero; Fausto Eduardo de la Rosa, oficial cuarto; Antonio LLaguno, oficial quinto y Antonio Moreno, Archivero.

Juan de la Cruz Belvis de Moncada y Pizarro, III marqués de Bélgida, marqués de Mondéjar, grande de España. (? - Madrid, 1835), heredó el título en 1781. Caballerizo mayor en 1809 y caballero del Toisón en 1816, fue uno de los firmantes de las Representaciones de diferentes grandes de España a las Cortes, para que se les amparase en la posesión de sus rentas, especialmente en el reino de Valencia en 1820.

Cristóbal de Góngora Fernández Delgado (Almería, 1749 - 1824). Oficial de la Secretaría de Hacienda en 1801. Fue comisario de Guerra en Pamplona y presidente del Tribunal de Cuentas. Firmó la proclama Amados españoles, dignos compatriotas (Bayona, 8 junio 1808), intento a la desesperada de paralizar la insurrección nacional. Tomó parte en la Junta de Bayona y fue uno de los firmantes de su Acta; pero ya en 1809 estaba con los patriotas. Ministro interino de Hacienda en 1812; y en propiedad en 1813-1814; diputado a Cortes por Granada en 1813 y consejero de Estado en 1815-1820.

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4 de noviembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

La sesión pública tiene lugar de las diez a la una y media de la mañana. A continuación comienza la sesión secreta, que acaba a las cuatro de la tarde.

Se presenta un memorial de Luis Rebolledo de Palafox y Melzi, marqués de Lazán, en favor de su hermano, el mariscal de campo Francisco, arrestado en Palma de Mallorca.

Se lee el acta de la sesión secreta del día anterior en la que se detallan los acuerdos sobre la validación de ciertos empleos dados a algunos diputados suplentes americanos.

Continúa el debate sobre la ley de imprenta. Se aprueban los artículos 15.º, 16.º y 17.º, los dos primeros sin modificaciones:

Artículo 15.º: Será de su cargo examinar las obras que se hayan denunciado al poder ejecutivo ó Justicias respectivas; y si la Junta Censoria de provincia juzgase como fundando su dictamen, que deben ser detenidas, lo harán así los jueces y recogerán los ejemplares vendidos.

Artículo 16.º: El Autor o Impresor podrá pedir copia de la censura y contestar a ella. Si la Junta confirmase su primera censura, tendrá acción el interesado a exigir que pase el expediente a la Junta Suprema.

El artículo 17.º si que da origen a un extenso debate. La controversia surge de estas palabras del final del artículo: y ningún tribunal podrá embarazarlo. Esta expresión ningún tribunal hace intervenir al diputado Miguel Riesco, inquisidor de Llerena, que interpretaba que quedaba excluido el Tribunal del Santo Oficio. El diputado Mejía opina que a su parecer debía quedar inhibido del conocimiento de los libros desde el momento en que se creasen los del nuevo reglamento. Se vota la proposición de Mejía, votación que se realiza contando los secretarios los diputados en pie o sentados. El cómputo es de 57 frente a 55. Este escaso margen pone en duda de algunos vocales que se haya realizado bien el recuento. El presidente lo da por bueno y exhorta a los diputados a confiar en la valoración de los secretarios. El artículo queda como sigue:

Artículo 17.º: El Autor o Impresor podrá solicitar de la Junta Suprema que se vea primera y aún segunda vez su expediente, para lo que se le entregará cuando se hubiese actuado. Si en la última censura de la Junta Suprema, fuese contra la obra, será ésta detenida sin más exámen; pero si la aprobase, quedará expedito su curso.

La sesión secreta se dedica a la elección de los cinco oficiales y un archivero de entre los dieciocho presentados en la sesión anterior. Tras un debate sobre las calidades de los mismos y sobre la prioridad de elegir entre los que estuviesen dotados por otros destinos que no necesitasen reemplazarse, se aprueba la propuesta de Pérez de Castro:

Que elegidos los seis sujetos, se dijese á la Regencia quienes eran; y que se diesen las órdenes para que todos se presentasen; que se dijese también á la Regencia que los elegidos debían continuar percibiendo los sueldos de que actualmente disfrutan; que se les conservasen las plazas que tienen en oficinas u otros destinos, con los ascensos que les puedan ir perteneciendo; que en cuanto sea posible no se provean las plazas de estos sujetos, pudiendo ser servidas por los demás empleados en las oficinas respectivas, pues quieren las Cortes que no se cause el menor gravamen pecuniario al Real Erario con este motivo; y para ello si hubiese absoluta necesidad de reemplazar desde luego alguno de estos seis sujetos en la oficina o destino que ocupan, hayan de colocarse precisamente en ese hueco aquellos empleados que disfrutan un sueldo efectivo, sin tener actual ocupación, de modo que en ningún caso se cause el menor gravamen pecuniario a la Real Hacienda.

Se discute a continuación el método de la votación. Verificado el escrutinio, queda elegido para la plaza de Oficial Mayor por todos los votos menos uno Juan Martínez Novales. José Gelabert, oficial de la contaduría general de Indias es elegido por cuarenta y ocho votos, para Oficial segundo. Se interrumpe la votación para la siguiente sesión.

Las vidas de los hermanos Luis (Zaragoza, 2 junio 1772 - Madrid, 28 diciembre 1843), Francisco (Zaragoza, 1773 - ?) y José (Zaragoza, 28 octubre 1775 - Madrid, 15 febrero 1847) Rebolledo de Palafox y Melzi siguen caminos paralelos en el ejército. Hijos de Juan Felipe Rebolledo de Palafox, marqués de Lazán, y de Juana Melzi de Eril, dama italiana de origen flamenco, el más nombrado de ellos es José, general Palafox, defensor de Zaragoza, cuyo retrato ecuestre realizado por Goya en 1814 se puede admirar en el Museo del Prado.

El sistema de elección que los diputados eligieron para realizar el nombramiento de oficiales para la Secretaría y Archivo fue el siguiente: Se puso sobre la mesa un pliego de papel con este epígrafe: Para oficial primero o mayor: y cada diputado vino a poner por escrito en el mismo papel el nombre del sugeto… así consta en el acta de la sesión.

Este día, el general Edouard-Jean-Baptiste Milhaud derrota al general Blake en Baza (Andalucía). Comienza también el asedio francés a la Isla de León, sede de la Regencia y de las Cortes. Tanto aquí como en Cádiz, sus gentes se movilizaron para hacer frente al enemigo.

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3 de noviembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

La sesión pública comienza a las siete de la tarde. Se informa de los acuerdos tomados en la sesión anterior en relación al marqués del Palacio y al obispo de Orense en los que se sustanciaba la formación de una causa por jueces que nombrase el Consejo de Regencia.

El debate sobre la libertad de imprenta se centra en el artículo 14.º que queda aprobado por unanimidad.

Articulo 14.º [16.º del proyecto]: Serán eclesiásticos tres de los nueve individuos de la Junta Suprema de Censura y dos de los cinco de las Juntas de las provincias, y los demás serán seculares, y unos y otros sujetos instruidos, y que tengan virtud, probidad y talento necesario para el grave encargo que se les encomienda.

Portadilla del expediente sobre Propuesta de 18 sujetos para elegir cinco oficiales en la Secretaría de las Cortes y un archivero. (ACD A-02-00001-0012)

El señor Villanueva propone hacer rogativas y penitencias públicas para aplacar la ira de Dios. No se toma ningún acuerdo y se levanta la sesión a las diez de la noche para continuar con la sesión secreta.

La sesión secreta se alarga hasta las doce de la noche. En ella se ven los asuntos siguientes: se reciben los poderes de Alonso María Torres, diputado de la provincia de Cádiz, para su examen.

Se da cuenta de un oficio del secretario de Gracia y Justicia en que consultaba a las Cortes si el decreto de 29 de septiembre, en que se resolvió que los diputados, mientras lo fuesen y un año después, no pudiesen ser provistos en empleo ninguno ni otra gracia, afectaba a los tres diputados americanos a los que se habían concedido ciertos puestos oficiales. Se decide aprobar esta propuesta: Se declara que están fuera de la decisión del decreto de 29 de setiembre próximo las gracias hechas a los Sres. D. Vicente Morales, Joaquín Fernández Leiva y D. José Mejía Lequerica.

Se leen nuevos partes militares y la contestación de la Regencia a la queja de la comisión de Hacienda en relación con la decisión de aquella de asignar a la Junta de Cádiz las competencias sobre hacienda.

Por último, se leen los 18 sugetos que se proponen para elegir cinco oficiales y un archivero para la Secretaría de las Cortes. Este documento, conservado en los fondos de Gobierno Interior del Archivo, inicia la documentación sobre los empleados de las Cortes y ha servido de base para diferentes estudios de la administración parlamentaria a lo largo de estos doscientos años.

Alonso María Torres y Guerra, elegido en Cádiz en el segundo sorteo celebrado entre los candidatos que habían tenido mayoría de votos, jura el cargo el 5 de noviembre. Nacido en Sevilla en 1754, fallece en Alicante en 1832. Fue guardiamarina en Cádiz en 1770, teniente de navío en 1781 y capitán de navío de 1792. Realizó bastantes viajes por América y participó en la defensa del estrecho de Gibraltar. Su hazaña más notable tiene lugar en aguas de la bahía de Cádiz en 1797, años de lucha contra los ingleses,  como comandante del navío San Francisco de Asís. Su ascenso a brigadier no llega hasta 1808, puesto que ocupa hasta que es elegido diputado por Cádiz en 1810. Ramón Solís escribe sobre la vida de las Cortes en Cádiz en este periodo en El Cádiz de las Cortes. La vida en la ciudad en los años de 1810 a 1813.

Muy pronto, los diputados sintieron la necesidad de nombrar a los empleados públicos que les ayudasen en el  ejercicio de su trabajo. En el expediente aludido en la sesión secreta se relacionan los candidatos. La mayor parte de ellos eran empleados de la administración del gobierno: Juan Martínez Novales. Secretario Contador de la Diputación General del Reyno y como tal versado en materias análogas a las de las Cortes. Está dotado con sueldo mui competente. Josef Gilabert…y así hasta dieciocho candidatos, cada uno con su curriculum vitae. En sucesivas sesiones se procede a la elección de los mismos.

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2 de noviembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

Cadis, son port, sa rade et ses environs. Paris, 1705. Fondo doceañista. Consorcio bicentenario 1812.Cadis, son port, sa rade et ses environs. Paris, 1705.
Fondo doceañista. Consorcio bicentenario 1812.

Una vez más, Villanueva en su obra Mi Viaje a las Cortes nos indica que la hora de la apertura de la sesión pública de este día se ha retrasado a las once de la mañana, en atención a ser el día de la conmemoración de los difuntos.

En primer lugar, el secretario del Consejo José Pizarro da cuenta, en un escrito dirigido a los secretarios de las Cortes, del juramento prestado por los Consejeros de Estado.

Se debate el proyecto de libertad de imprenta y se da lectura a los artículos 14 y 15 del proyecto que se aprueban:

Articulo 12.º [14.º del proyecto] Los Impresores de escritos sobre materias de religión sin la previa licencia de los Ordinarios, deberán sufrir la pena pecuniaria que se les imponga, sin perjuicio de las que, en razón del exceso en que incurran, tengan ya establecidas las Leyes.

Artículo 13.º [15.º del proyecto] Para asegurar la libertad de la Imprenta y contener al mismo tiempo su abuso, las Cortes nombrarán una Junta Suprema de Censura, que deberá residir cerca del Gobierno, compuesta de nueve individuos, y a propuesta de ellos otra semejante en cada Capital de la Provincia, compuesta de cinco.

En relación con el establecimiento de Tribunales Censores recogido en este artículo es el propio Villanueva, aunque el diario no lo señale, el que sugiere que participen eclesiásticos en la composición de los mismos. Se deja para otra sesión el debate sobre las calidades de las personas que deben componer las Juntas Censorias.

En la sesión secreta se debate la protesta de la oficialidad del ejército por la comunicación leída por el diputado Quintana en la sesión anterior. En principio se acuerda que estas críticas se hagan en sesión secreta, a lo que se opone Agustín Argüelles, alegando que esto era coartar la libertad de los diputados y que el Congreso debía permitir a los mismos manifestar sus opiniones en sesión pública. Se aprueba la siguiente propuesta: Si en lo sucesivo, cuando algún diputado creyese en su deber pedir a las Cortes que se abra juicio a algún cuerpo o persona, no podrá hacerlo sino en sesión secreta; y que ésta proposición se añada al acta de ayer.

El presidente levanta la sesión y cita para la sesión secreta de la noche. En ella se vuelve a debatir sobre la resistencia del obispo Orense a jurar ante las Cortes. Se presentan tres proposiciones, la primera del diputado Joaquín Lorenzo de Villanueva, que puede consultarse en extenso en su obra de Mi Viaje a las Cortes, la segunda por parte de la Comisión, y la tercera del diputado Evaristo Pérez de Castro y Colmera. Se someten a votación por separado y obtiene la de Villanueva 10 votos, la de la Comisión 35 y la de Pérez de Castro 61, por lo que queda aprobada ésta última.

El texto de la misma según el acta secreta de las Cortes de este día es el siguiente: Que se encargue al Consejo de Regencia nombre inmediatamente un tribunal de nueve individuos, que hayan de ser de los ministros de mayor experiencia, escogidos de cada uno de los Consejos Supremos, y además que se hallen entre ellos algunos eclesiásticos de carácter, ciencia y virtud, que hayan ya prestado el juramento y reconocimiento a las Cortes: que este tribunal forme causa al obispo de Orense, con audiencia del fiscal del Consejo Real y del obispo mismo, para lo cual se le pasarán todos los antecedentes que existen…

Se trató a continuación el asunto del marqués del Palacio, que tenía algunas analogías con el asunto anterior. A algunos diputados le parecía excesivo el haberle relevado de la capitanía general de Aragón. Se acuerda la siguiente proposición: Que se dé por el Sr. Presidente el mismo giro al incidente del marqués del Palacio que se dio al del reverendo obispo de Orense; dejando desde ahora al marqués libre en la isla de León, sujeto sólo a su palabra de honor, en cuanto a su permanencia en esta isla, con suspensión de los efectos del acuerdo del 30 del mes anterior, por el que se declaró haber perdido la confianza de la Nación para desempeñar la capitanía general de Aragón.

El Consejo de Estado era el órgano de asesoramiento del monarca o de sus validos. La Constitución de 1812 consagra el Consejo de Estado con funciones consultivas dentro de una organización política regida por el principio de división de poderes.

Para un mejor conocimiento de este órgano institucional puede consultarse la obra de Feliciano Barrios: El Consejo de Estado de la monarquía española 1521-1812, y la de José Sánchez Arcilla: Historia de las instituciones político-administrativas contemporáneas 1808-1875.

Al margen de lo acontecido en la sesión, Villanueva nos relata sus impresiones: Hoy fue un día triste para todos nosotros. Por una parte sabíamos que la tarde anterior habían logrado los enemigos introducir en el Puerto de Santa María lanchas cañoneras que tenían preparadas en Rota, sin que pudiesen impedírselo nuestras fuerzas sutiles y las de los ingleses… Por otra parte iba adelante la epidemia de Cádiz, habiendo pasado de 50 los muertos en uno de los días anteriores: los médicos advertían en algunos enfermos síntomas de la fiebre amarilla. En la isla los había también de algún cuidado y con igual sospecha. Estos justos recelos indicaban la necesidad de que el augusto Congreso tratase seriamente de su traslación a punto seguro… opinando unos que debíamos ir a Galicia, otros a Mallorca o Alicante.

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1 de noviembre de 1810

Diario de Sesiones
Diario de Sesiones Sesión Secreta

José María Calatrava Peinado. En Los Diputados pintados por sus hechos. Biblioteca del Congreso de los Diputados.José María Calatrava Peinado.
En Los Diputados pintados por sus hechos.
Biblioteca del Congreso de los Diputados.

La sesión pública del jueves 1 de noviembre empieza a las diez de la mañana. Se aprueban los poderes de José María de Calatrava, diputado suplente por Extremadura.

Se trata de la causa abierta por la fuga de unos reos que transportaban pólvora haciéndola pasar por un cargamento de arroz, asunto que ya había sido denunciado en sesiones anteriores.

Francisco Javier Cabanes presenta un plan para organizar los ejércitos. El diputado José Castelló diputado por Valencia, que había llegado con sus compañeros desde Levante, se excusa al no haber podido jurar anteriormente por causas familiares.

Se manda una representación del colegio militar de cadetes de la real Isla de León acerca de la situación del mismo.

Se tiene noticia por un periódico de Galicia de que aquel reino ha prestado su juramento a las Cortes.

Llega la lista de promociones del Ministerio de Marina desde 30 de abril de 1810 y se nombra una comisión para su estudio.

Vuelve a discutirse sobre el incidente del marqués del Palacio a la hora de prestar su juramento.

Pasa a la comisión de Poderes un recurso presentado por Fernando Redondo sobre el procedimiento seguido para la elección de diputados a Cortes.

Se mandaron remitir a la Regencia para el uso conveniente las Memorias de Pedro Elola sobre formación de partidas patrióticas y de José Aguirre de Irisarri sobre el modo de organizar las guerrillas.

Se plantea requerir a las Juntas y al anterior Consejo de Regencia una memoria de sus actividades pasadas para que quede en las Cortes.

Sin embargo, el asunto más relevante de esta sesión se refiere a las competencias de la comisión de Hacienda. El Consejo de Regencia, sin contar con las Cortes, había renovado el contrato con la Junta de Cádiz sobre la administración del Tesoro Público. Ante esta situación, algunos de los miembros de la comisión presentan su dimisión, alegando que con esta nueva resolución era innecesario el trabajo de la misma. Intervienen Argüelles, Quintano, Dou, Muñoz Torrero y, al final, Morales de los Ríos hace una apología en defensa de la Junta de Cádiz y su labor. Se pide al Consejo de Regencia que envíe todo el expediente para su examen en la comisión de Hacienda.

El diputado Quintano anuncia para dentro de tres días el envío de un proyecto de arbitrios para atender a las necesidades extremas del Estado.

Finaliza la sesión pública con el nombramiento de los miembros de la comisión encargada de examinar las listas de empleados desde el 30 de abril: Francisco Javier Borrull, Pedro González Llamas, Juan Bernardo Quiroga, Joaquín Lorenzo Villanueva, Ramón Lázaro de Dou, Andrés Llano y Diego Muñoz Torrero.

La sesión secreta se inicia con la proposición de Juan Quintano que dice: Que se manifestase a los señores diputados que en público no digan cosa alguna contra el actual Consejo de Regencia, sino que si tuviesen que exponer algún hecho que pueda desautorizarle, pero que crean indispensable hacer presente, lo manifiesten en sesión secreta.

Discutida la proposición fue aprobada. A continuación, se leen partes de guerra e informes sobre la situación de la salud pública y de la fiebre amarilla, que al parecer padece el diputado Ramón de Sanz.

La comisión de Poderes plantea los problemas derivados de la representación del Señorío y de la Junta de Molina de Aragón y se discute la oportunidad de aprobar o no dichos poderes. Se acompaña el dictamen de la comisión de Poderes sobre los papeles y documentos presentados por Francisco López Pelegrín, diputado a Cortes por la Junta del Señorío de Molina para que se le acepte como diputado. El dictamen está firmado por su presidente Francisco de Borja Alvárez de Toledo Osorio y Gonzaga, marqués de Villafranca del Bierzo y de los Vélez y duque de Medina Sidonia, en la Real isla de León, el 30 de octubre de 1810. Las Cortes aprueban estos poderes.

También se ven en esta sesión los poderes de José María Torres y de la Bastida, marqués de Villamejor, por la ciudad de Guadalajara, pues al parecer había habido anomalías en la elección. En este caso se vota el dictamen de la comisión en el sentido de que no se aprueben sus poderes.

Jose María de Calatrava Peinado nace en Mérida en 1781 y fallece en Madrid en 1846. Elegido diputado suplente por Extremadura el 23 de julio de 1810, por catorce votos de los veintiséis electores, en el Palacio de la Junta Superior de Badajoz, sustituyendo al obispo de Orense, es uno de los diputados mas activos de nuestro primer Parlamento. Participa en las Cortes de Cádiz, Trienio Liberal y Regencias de María Cristina y Espartero. Es secretario de las Cortes desde el 24 septiembre de 1811 hasta el 24 de enero de 1812 y las preside en dos ocasiones: 1820 y 1839.

Francisco de Borja Alvárez de Toledo Osorio y Gonzaga, marqués de Villafranca del Bierzo y de los Vélez y duque de Medina Sidonia, nace y muere en Madrid, 1763-1821. Elegido diputado por Murcia por la Junta Superior de Observación y Defensa, jura y toma posesión el 24 de septiembre de 1810. Su primer encargo en estas Cortes es la comisión encargada de informar sobre la legitimidad de los poderes, examinar las reclamaciones, incidentes y emitir los correspondientes dictámenes, como es el caso del diputado del Señorío de Molina citado. En abril de 1811 es nombrado vicepresidente de las Cortes

José María Torres y de la Bastida, marqués de Villamejor, nace en Tárrega (Lérida) en 1769 y fallece en Madrid en 1821. Capitán de caballería en la guerra de la Independencia y regidor del Ayuntamiento de Guadalajara, es elegido diputado propietario por el procedimiento para las ciudades de voto en Cortes el 12 de marzo de 1810. En la sesión secreta de este día se anulan sus poderes a la vista del dictamen de la comisión, pues las elecciones no se habían ajustado a la instrucción electoral. A este linaje pertenece el futuro presidente de la Cámara y del consejo de Ministros, Álvaro Figueroa y Torres, conde de Romanones.

Juan Sisinio Pérez Garzón en Las Cortes de Cádiz: el nacimiento de la  nación liberal 1808-1814 ilustra el pensamiento que se va forjando en estas primeras sesiones de las Cortes.

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